El Heraldo de Cristo 1974, n. 774
HERALDO DE CRISTO
OCTUBRE Y NOVIEMBRE 1974

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REVISTA MENSUAL DE LOS P P. FRANCISCANOS DE LAT. O.R.
OCTUBRE-NOVIEMBRE 1974
ARo LXV - Núm. 774
REDACCIÓN Y ADMÓNt
CONVENTO DE SAN FRANCISCO
TELÉFONO 212Í95 PALMA DE MALLORCA
• DIRECTOR:
P. MIGUEL COLOM MATEU, T. O. R. VIGE-DIRECTOR Y ADMINISTRADOR: Pr. JAUME TUGORES MESTRE, T. O. R
• CON LICENCIA ECLESIASTICA
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IMPRESIÓN: ARTES GRÁFICAS GIMÉNEZ

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lea en ente númerot

La explosión demográfica .... 3

Anales de la Provincia Española de la In¬

maculada Concepción de la Tercera Or¬

den Regular de San Francisco. .

4

La oración del hombre’ moderno .

.

ó

Semana Pastoral de Música en Palma de Ma¬

llorca, bajo la Dirección personal del Mtro. P. Antonio Martorell, T. O. R. . .8

Corona poética luliana

.

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Fisonomía de San Francisco .

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• 12

Jungfrau .

.

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,

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• 13

Pàgina literària . » . •

• 14

Poetes de Sant Francesc

•

• 16

Vil Centenario de la muerte de San Buenaven-

tura

17

Nuestras misiones .

20

Nuestra pequeña historia

•

•

• 22

SofrologÍQ: una realidad y una esperanza. 24

Arquitectura defensiva de Mallorca . Bibliografía

. 25 27

Humor

28

\\

MUKSTRA PORTARA
IMPRESIÓN DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO (grabado de la Leyenda áurea, 1508). - Por más qut su obra, a^través de los siglos,^por desinterés, si no mala volun¬ tad, o por abulia espiritual se baya visto cambiada y alicortada, caída y obscurecida, la medieval figura cristiana del Pobrecillo se mantiene indemne y amorosamente acusadora.

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♦

2

EDITORIAL
LA EXPLOSION DEMOGRAFICA
Como si no bastaran ya las explosiones de bombas y demás arte¬ factos, el mundo sufre también ahora el fenómeno de la explosión de¬ mográfica.
En serio: como es sabido, el pasado mes de agosto se reunió en Bucarest una Conferencia Mundial de la Voblación. Tiene alarmados a sociólogos y econornistas el fuerte crecimiento que, a partir de la se¬ gunda mitad del presente siglo, viene experimentando la población del mundo. Esta es hoy de unos 3.900 millones y se piensa que, de no alte¬ rarse el ritmo actual, en el año 2000 se habrán alcanzado los 6.500 mi¬ llones. La prudencia aconseja que se tomen medidas adecuadas a fin de que, si viene a producirse el calculado aumento de población, no se encuentre el mundo sin soluciones previstas o ya aplicadas.
Los delegados de la Conferencia buscaron y discutieron aquellas
soluciones. Se tocaron asimismo otras cuestiones más o menos relacio¬
nadas con el crecimiento demográfico: planificación familiar, derechos de la mujer, expectativas del hombre en cuanto a la duración de la
vida...
Entre los delegados de las diferentes naciones, sobre todo entre los de las naciones más desarrolladas, los había que no arbitraban más solución que la de limitar el número de los nacimientos. Pero se encontraron}, con la oposición de los delegados de otros países que por celo patriótico o deseaban el aumento de la población o no admitían injerencias extrañas en esta materia.
Por eso no pudieron tomarse resoluciones definitivas. Sólo se ex¬ hortó a los países de más elevado índice de nacimientos a que tratasen de disminuir algo su crecimiento demográfico; recordándose, además, que los problemas de la población no pueden resolverse sin solucionar antes, o al mismo tiempo, los sociales y económicos.
A nosotros nos sorprende —nos sorprende es sólo un decir— que no se quiera buscar la solución del problema del desarrollo demogrᬠfico por las vías naturales de una explotación más general y más racio¬ nal de los recursos todavía intactos que ofrecen tanto extensísimas zo¬ nas de la tierra como el mar. ¿Nada habrá de poder hacerse en este sentido durante los cinco lustros que aún se tienen por delante hasta llegar al año 2000? Pues, a la postre, la explosión demográfica no es de por sí una causante necesaria de los grandes males que se temen. PaU ses como los Estados Unidos de América y el Japón la vienen padecien¬ do y, no obstante, no se oye decir que allí la gente se muera de hambre. Pero, la cosa está clara: detener el crecimiento demográfico, aunque sea por las malas, se considera, y lo es, un medio más cómodo y expe¬ ditivo que no tener que preocuparse de la civilización y desarrollo de unos pueblos que, teniendo una elevadísima tasa de natalidad, por falta de recursos o por no explotarse racionalmente los que se poseen, viven
en la miseria.
Sólo después de haberlo intentado todo sin éxito se podría recurrir
(Continúa en la pág. siguiente)
3

ANALES
DELA
PROVINCIA ESPAÑOLA DE LA INMACULADA CONCEPCION
DELA
TERCERA ORDEN REGULAR DE SAN FRANCISCO

(Continuación)

1886, junio.—Salvan las pruebas de fin de curso en Filosofía 3° (Metafísica, Éti¬
ca e Historia de la Filosofía) en el Semi¬
nario de Palma, los alumnos D. BARTO¬ LOMÉ SALVÀ Y SALVÀ, interno, natu¬ ral de Llucmayor, y D. Agustín Puigserver y Jaume, interno, natural de Llorito.
Julio.—Del libro «CRÓNICA DE LA 3.“
ORDEN», que se conserva en el conven¬ to de Llucmayor, copiamos: «En el año del Señor de 1886, día 4 del mes de ju¬ lio, se hizo el primer nombramiento en la forma que prescribe León XIII en su Constitución (de 30 de mayo de 1883) y el Ceremonial de la Orden, aprobadó por la Sagrada Congregación de Ritos, por Decreto de 18 de junio del mismo año, de los oficiales, por don Gabriel Mir, Pbro., Comisario y Custos del ex-con-
vento de S. Buenaventura de este pue¬ blo: y son como se expresa:
Ministro: Francisco Romaguera y Es¬
tela.
Vice-id.: Bartolomé Ciar y Barceló.

SECRETARIO: D. ANTONIO RIPOLL
y SALVÀ, Pbro.
TESORERO: JUAN GARAU Y PUIG.
Maestro de Novicios: Benito Ciar y
Amengual.
(Firmado: Gabriel Mir, Pbro.).
Probablemente, para las antecedentes elecciones y consiguientes vesticiones, se valdrían del librito, editado en Palma por la Tip. Cat. Balear (1885), «La Ter¬ cera Orde Seglar de Sant Francesch, se¬ gons la nova disposició de Lleó XIII». Nos place hacer resaltar que dicho li¬ brito va redactado en mallorquín: prue¬ ba de que nuestra lengua no estuvo ol¬ vidada ni proscrita, usándola la T. O. en sus reuniones y demás actos.
Julio, 19.—«No pudiendo continuar de¬ sempeñando el cargo de Custos de la iglesia de S. Buenaventura de esta villa, a causa de mi quebrantada salud: Supli¬
co a V. E. I. nombre persona que me
sustituya en las funciones de dicho mi¬ nisterio: Gracia que espero conseguir de

(Viene de la pág. anterior)

LA EXPLOSION DEMOGRAFICA

a la limitación obligatoria del número de los nacimientos. Para ello bastaría: infiltrar entre los habitantes de los países poco desarrollados
y superpoblados las ideas europeas sobre paternidad responsable (?); propagar el uso a gran escala de la píldora anticonceptiva; para los casos en que ésta fallase, promulgar leyes sobre el aborto, clínico o no clínico, leyes «liberales y no represivas», como la que no ha mucho prometía a los franceses su presidente Giscard d’Estaing.
¿Qué así no es suficiente aún el remedio? Entonces agencíese una novísima ley de eutanasia en virtud de la cual toda persona, al cumplir los sesenta años, sea constreñida a tomarse una pastilla ad hoc, diluida en medio vasito de agua azucarada, a fin de poder diñarla dulce y sua¬ vemente, y con un sentido R. I. P. A. por parte de los que sobrevivan.
De esta forma sociólogos y economistas vivirían —mientras no cum¬ pliesen los fatales sesenta años— tranquilamente en el mejor de los mundos. A pesar de los asaltos armados a los bancos, de los secuestros y de las explosiones de bombas y artefactos a que nos hemos referido al principio.
Sin dejar de ser muy serio el problema que comentamos, desde nuestro punto de vista el sarcasmo era casi inevitable.

4

su toondad, y le quedaré constantemente agradecido.—Llucmayor, 19 julio 1886.— Gabriel Mir, Pbro.=M. I. Sr. Vicario Ca¬ pitular del Obispado». Al margen hay nota que dice: «No fue admitida la re¬ nuncia» (Arch. Dioc., Caja LLUCMA¬
YOR).
Era para entonces Vicario Capitular, por fallecimiento del Obispo JAUME, el
M. I. Sr. D. Mi^el Maura, dato intere¬
sante para ulterior comentario.
Agosto, 1°—El nombramiento de don ANTONIO RIFOLL para Secretario de
la Hermandad de la T. O. dio nuevo
aliento a su celo en pro de obra tan en¬ carecidamente elogiada y recomendada por la Santidad de León XIII, como lo prueba el siguiente documento que reca¬
bó de la máxima autoridad franciscana
de la isla. Dice así: «Fr. Bartolomé To¬
rrens, MINISTRO PROVINCIAL de los
Religiosos Menores de la Real Observan¬ cia de esta Santa Provincia de Mallorca, a nuestro muy ampdo en Christo el M.
Rdo. Sr. D. ANTONIO RIPOLL Y SAL¬
VÀ, Pbro. y vecino de Llucmayor, y Her¬ mano Profeso de Ntra. 3.® Orden, Salud y Paz en el Señor: Por cuanto nos ha manifestado los grandes deseos que tie¬ ne V. M. (vuesa merced) de servir y ade¬
lantar en esa su yilla la 3.® Orden de Pe¬
nitencia de N. S. P. S. Francisco, y es
nuestro oficio señalar VISITADORES y MINISTROS en los lugares situados den¬ tro los límites de esta Sta. Proyincia:
Por tanto, atendiendo a las circunstan¬ cias y comportamiento que adornan la Persona de V. M., yengo en declarar, e instituir y nombr^^r a V. M. MINTSTRO
juntamente VISITADOR de dicha 3.® Orden de Penitencia, y por cuyo santo fin le damos toda nuestra autoridad en
cuanto podamos para aue dé Hábitos de Novicios y Profesos: pueda elesrir Capi¬ lla, y hacer todo aauello aue conduce a la exaltación de dicha ntra. 3.* Orden, para la sah^ación de las almas y crédito de ntro. Sto. hábito, rogando por amor
de Dios a todos los Superiores, así Ecle¬
siásticos como Seglares, no impidan a V. M. su Sto. fervor, antes bien le den auxilio para que se dilate tan sagrado Instituto.
En fe de lo cual doy la presente fir¬ mada demi mano y autorizada con el se¬ llo de nuestro Oficio, En Palma a prime¬ ro del mes de agosto de mil ochocientos ochenta y seis.—^Fr. Bartolomé Torrens, Ministro Proyincial». Hay un sello. (Arch, de nuestra Provincia Reg., Carp. P. A. RIPOLL).
Agosto, 12.—Actúa el nuevo MINIS¬ TRO: «El infrascrito (sacerdote compe¬ tentemente autorizado) CERTIFICO: Ha¬ ber recibido a la Profesión de la Tercera

Orden de Penitencia de S. Francisco, en el día 12 de agosto, a JUAN GARAU Y PUIG... y el día 21 id. a D. MATÍAS CARDELL Y TOMAS, D. BARTOLOMÉ CLAR Y BARCELÓ...
Todos los cuales habían vestido el há¬
bito años anteriores. ANTONIO RIPOLL, Pbro.». Nótese que los TRES PROFESOS son los HERMANOS que ya llevan vida
común en el Convento.
Agosto, 15.—El antiguo Comisario, Custos del Convento, no perdería sus facul¬
tades sobre la T .O. cuando con esta fe¬
cha sigue dando hábitos.
«CERTIFICO: Haber admitido, en la presencia de algunos Hermanos y Her¬ manas, congregados en el ex-convento de S. Buenaventura, al Hábito de la Ter¬
cera Orden de Penitencia de S. Francis¬
co, a los hombres siguientes: D. Francis¬ co Solivellas y Company, Diácono, D. BARTOLOME SALVA Y SALVA, D. Fran¬ cisco Ripoll y Salvà... Naturales y resi¬ dentes en esta villa de Llucmayor, en el día 15 del mes de agosto del año 1886. En fe de lo cual lo firmo: Gabriel Mir, Pbro.» (Libro citado de la T. O.).
Septiembre, 27.—En los exámenes del Seminario aprueba Castellano y Latín l.°, el niño Francisco Fornés y Femenías, n,
de Artà.
Diciembre, 17 y 18.—En la capilla del Palacio Episcopal y en la iglesia de Montesión, respectivamente, confiere por pri¬ mera vez Ordenes Sagrados el Obispo CERVERA. Clerical tonsura y las cuatro
Ordenes Menores a: D. Bartolomé Salvà
y Salvà, alumno interno de 1.” de Teolo¬ gía, de Llucmayor; D. Agustín Puigserver y Jaume, id. id. id., de Llorito.
1887, mayo, 4.—Hemos olido a chamus¬ quina. Con todo no queremos dejar de consignar como en esta fecha el Custos del Convento pide la CONSOLIDACIÓN de la Congregación de Terciarios Segla¬
res en el Convento. Dice así al Sr. Obis¬
po;
«Excmo. Sr.: El que suscribe, con el más profundo respeto a V. E. I. expone: que siendo Custos del Convento de S. Buenaventura de este pueblo, habilitó un local ruinoso e inservible que había so¬ bre la Sacristía de dicho Convento a fin
de poder vivir en él algunos Terciarios de S. Francisco de Asís, que cuidasen del aseo de la Iglesia y se dedicasen a la enseñanza moral v religiosa de los ni¬ ños de este pueblo. Así lo efectuó, preyio el consejo y consentimiento yerbal
del difunto Prelado D. Mateo Jaume y Garau (Q. E.P. D.). Son ahora cuatro los
Congregantes: dos de ellos sacerdotes, y
(Continúa en la pág. 9

5

LA ORACION DEL HOMBRE MODERNO
por Gregorio Mateu, T. O. R.

Pablo VI, en una de sus importantes catequesis con motivo del Año Santo, ha dicho que solamente el mundo se salva¬ rá por la oración. Estas palabras del Santo Padre son eco, en el siglo XX, de todo lo que la Sagrada Escritura ha di¬
cho en incontables ocasiones acerca de
la necesidad y de la eficacia de la ora¬
ción.
La oración no ha pasado de moda. Hoy sigue teniendo plena actualidad pe¬ se al materialismo feroz que nos está in¬ vadiendo por todas partes. Orar es res¬ pirar el cristianismo. Es vital. Es savia. La vida cristiana es diálogo con Dios. Llamada y respuesta. Conversación. Y Dios habla de mil maneras a lo largo de la jomada. Y nosotros tenemos muchas maneras de responder a la cariñosa lla¬
mada de Dios.
La oración exige un mínimo de aten¬ ción y por lo tanto de esfuerzo, aunque sólo sea para conseguir la tranquilidad para nuestro cuerpo y para nuestra men¬ te. La vida somete a la mayor parte de nosotros a unos ritmos demasiado rápi¬
dos. Vivimos en un ambiente de ruido
y de agitación que crea en nosotros un estado de fatiga permanente. De mo¬ do que cuando nos encontramos solos, nos sentimos incapaces de un poco de reflexión, meditación y silencio interior.

jo, afirmaba recientemente un gran se¬
manario. Verdaderamente es cierto para
esta madre de familia cargada de hijos, ocupada todo el día en el cuidado de la ropa, en hacer la comida... Es cierto, también, para ese obrero que da al sin¬ dicato el tiempo que le queda libre. O para ese profesor que da clases particu¬ lares, además de sus clases ordinarias, o que tiene que corregir ejercicios, para que en los últimos de mes no se tam¬
baleen las cuentas. Es im hecho que
nuestros días no tienen más que 24 ho¬ ras. Pero, ¿cuánto tiempo hace falta pa¬ ra asegurar todos los días un poco de oración? ¿Quién de entre nosotros, in¬ cluso si está realmente sobrecargado, no puede sacar diez minutos para orar? Si se tratase de ver un amigo, ¿no tendríar mos diez minutos para consagrárselos? Atención: se trata de Dios, que es nues¬
tro Padre.
Nosotros, aunque no seamos santos, podemos siempre ponernos de rodillas unos instantes, recitar lentamente el Pa¬ drenuestro y el Avemaria; podemos tam¬ bién abrir nuestro Evangelio y leer allí algunas líneas que nos pongan en la pre¬
sencia de Dios. Y si nuestra atención a
la oración no es entonces muy grande, ofrezcamos nuetra fatiga al Señor. El aceptará gustoso nuestro gesto.

Hay que reconocer, en efecto, que el hombre de hoy se ve mal para lograr ese cambio de ritmo que supone toda oración. Entre la agitación y la inacti¬ vidad, no encuentra el modo de hacer un sitio a esta actividad interior, hecha de calma y de silencio, que es la ora¬ ción. Orar no es fácil, orar requiere un esfuerzo y no siempre tenemos el va¬
lor de hacer este esfuerzo.
Un elevado tanto por ciento de los es¬ pañoles están desbordados por el traba¬

ORACION COMUNITARIA
De nuevo están surgiendo en muchas partes nuevos círculos de oración. Son muchas las personas que emplean una hora a la semana para reimirse y en grupo orar al Señor, cumpliendo las pa¬ labras de Jesús: «Yo os aseguro que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fue¬ ra, lo conseguirán de mi Padre que es¬ tá en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy

6

yo en medio de ellos». (Mt. 18, 19-20) La acción del Espíritu Santo se extiende rápidamente en nuestro mundo. Existen grupos de oración en lugares y países que nadie había sospechado.
Los primeros cristianos practicaron la oración participada en grupo. Lo sabe¬ mos por varios textos de los Hechos de los Apóstoles y por las cartas de San Pablo, especialmente por la primera a los Corintios. Esta práctica se fue aban¬ donando paulatinamente. El Padre O’Con¬ nor escribe: «La práctica de reunirse en pequeños grupos para orar en forma es¬ pontánea y sin ceremonia, no ha sido costumbre de la Iglesia católica por mu¬ cho tiempo. En la Iglesia primitiva las asambleas eucarísticas parece que te¬ nían este carácter; pero muy pronto la oración se polariza hacia dos tipos defi¬ nidos: la pública que sigue un texto y rúbricas fijas, y la individual, que es es¬ pontánea pero silenciosa. Entre ambas clases de oración hay otras. Pero, que
se reúnan cristianos para orar en voz
alta y espontáneamente —no en coro y siguiendo una misma fórmula— no ha sido uso común por muchos siglos».
La asamblea de oración es una forma de culto que combina im máximo de li¬
bertad y comunidad. Libertad porque ca¬
da uno de los asistentes es libre de orar
en la forma que más le agrade, siempre que se ajuste a principios de amor y

de fe. Comunidad, porque los individuos se reúnen para orar en común, juntos todos, más que de una manera simultᬠnea y uniforme.
Creemos que nuestro vivir cristiano ne¬ cesita muchos grupos de oración, de los cuales surge una verdadera reforma vi¬ tal. Se conoce más a Cristo y se vive en una verdadera comunidad. Es evidente que no hay verdadero grupo de oración por el hecho de reunirse varias perso¬ nas a orar... Se requiere que las una la fe viva en la presencia de Cristo en me* dio de ellas, la esperanza de contar con la bondad infinita del Padre, «que sabe dar cosas buenas a sus hijos cuando se las piden», y el amor del Espíritu San¬ to, el único que puede crear una verda¬ dera comunidad cristiana». La oración principal es la alabanza a Dios. La ma¬ yor experiencia es la presencia de Cris¬ to. Esto fortalece los lazos de comuni¬ dad. Apoya y estimula la oración perso¬
nal.
Para comprender mejor la importancia de la oración en todas sus formas, para avanzar en el Espíritu recordemos que en el Jordán el Espíritu Santo descien¬
de sobre Cristo cuando éste «era bauti¬
zado y estaba en oración». (Le. 3, 21) Y que la efusión de Pentecostés tiene cum¬ plimiento después de que «todos perse¬
veraban unánimes en la oración» (Hech. 1, 14).

^

^

A NUESTROS SUSCRIPTORES

Con sumo pesar comunicamos a nuestros suscriptores qua para acrecer menos el fuerte déficit que ya agobia esta revista a causa de la astronómica alza de precio que ha sufrido el papel y todo lo relacionado con la imprenta, nos vemos obligados a reducir a uno solo los números correspondientes a octubre y noviembre.

V.

y

7

Semana Pastoral de Música
en Pelma de Mallorco, bajo la Dirección personal del Mtro.
P. ANTONIO MARTORELL,
T. 0. R.

Como continuación del programa litúrgico-musical que dos años hace iniciara el Mtro. P. Antonio Martorell, este año, del 2 al 7 de septiembre, se ha celebra¬
do en Palma una Semana Pastoral de
Música, a modo de segunda edición de
las Jornadas musicales de 1972.

Por medios indirectos nos hemos in¬ formado sobre el éxito de esta nueva
Semana y sobre los óptimos resultados que se han cosechado, y de las conclu¬ siones de este simposio musical-pastoral
donde se ha dado cita lo más selecto del mundo eclesiástico especializado en la materia.
Hemos querido establecer un contac¬ to personal con el mismo Director y or¬ ganizador de la Semana musical, Mtro. Martorell, para que nos manifestara sus propias impresiones.
(Con el P. Ant. Martorell, Director de
la Comisión Diocesana de Música Sacra de Roma, organizador de la Semana Pas¬ toral de Música).
ALGUNAS IMPRESIONES A DOS SEMANAS DE DISTANCIA
—¿Satisfecho de la Semana?
—Aunque limitada la concurrencia (imas 150 personas), pero muy cualifi¬ cada y competente; por eso los resulta¬ dos han sido muy halagüeños.

—^Por más que no me esté bien confe¬ sarlo, ha reinado entre los congresistas un verdadero entusiasmo^ y la adhesión ha sido plena, plebiscitaria. Hemos tra¬ bajado con mucha fraternidad y compe¬
netración.
—¿Dificultades económicas?
—Es sabido que todo lo que vale cues¬ ta. Y una Semana de tal envergadura, por el tema tratado, por la organización, por el material didáctico, etc., debía gra¬
var fuertemente la cuestión económica,
Pero con gran satisfacción he de mani¬ festar que, gracias al entusiasmo, gene¬ rosidad y espíritu altruista de todos los participantes, han quedado cubiertos to¬ dos los gastos de la Semana, Repito: es mérito de los asambleístas, que se res¬ ponsabilizaron de todos los gastos, con abnegación y alto sentido de coopera¬
ción.
—¿Podría darnos un breve resumen de las conclusiones de esta Semana de es¬
tudio?

—¿Han sido bien acogidas sus leccio¬ nes y sugerencias?

—^Una toma de conciencia ante el pro¬
blema de una liturgia más formalista

8

que vivida. Integracidn de la liturgia en
la vida cotidiana del individuo. Utiliza¬ ción del canto como elemento de unidad
y comunidad. Esfuerzo constante por sintonizar con la sensibilidad del pueblo mediante un canto que se inspire en la vena popular. Luego, un replanteamien¬ to y revisión de ciertas posiciones y cos¬ tumbres que tienen anquilosada nuestra liturgia, invitando a revisar repertorios de materiales importados, inexpresivos y hasta a veces artísticamente insignifi¬
cantes. Todo ello centrado en el tema fundamental de la Semana Pastoral: los
cantos diferenciados del ciclo litúrgico.
—¿Con esta Semana de estudio consi¬
dera cerrado el asunto del canto litúrgi¬ co en Mallorca?
—El problema del canto litúrgico si¬ gue abierto siempre, ya que sigue el rit¬ mo del tiempo y de la historia. Como todo fenómeno temporal, el Canto litúr¬ gico es hijo del momento y no se pue¬ de encuadrar en normas rígidas e in¬
variables. Una materia tan movediza y

aleatoria como el arte no admite reglas dogmáticas. Sigue las reglas de la his¬ toria. Además, quedan pendientes de es¬ tudio algunos aspectos de la liturgia. Co¬ mo, p. e., la liturgia de sacramentos (en especial Bautismo y Matrimonio); los cantos del llamado Ordinario; la salmo¬ dia y liturgia de las horas; etc.
—^De modo que la puerta está abierta para futuras Semanas musicales. ¿Cuán¬ do será la próxima?
—^Dejemos que germine y madure lo que hemos sembrado. Se necesita de cal¬ ma y constancia para hacer calar el agua en el terreno. Los nuevos cantos y las reflexiones de estos días precisan también de tiempo para que puedan asi¬
milarse con fruto. Una buena sedimen¬
tación es la mejor base para construir un amplio repertorio autóctono de cantos li¬ túrgicos. Lo que interesa es que Mallor¬ ca vaya entrando paulatinamente, pero con pie firme, en el espíritu de una au¬ téntica renovación litúrgica.
Z.

r

—

FENOMENOS NEGATIVOS

... "Contemplando exteriormente los hechos en su complejidad podremos decir que las oportunas, y acaso necesarias innovaciones, han producido en muchos espíritus un deseo inquieto, e incluso a veces ciego, de cambio, de cual¬ quier característica. Esta psicología del cambio se ha transformado fácilmente en una ansia, en un sentido de liberación; y la liberación no se ha asustodo, llegando a la meta de la disgregación, de la infidelidad, de desembocar en lo indeciso y vacío. Lo nuevo, aun liberado de los vínculos, interiores y exteriores, de la tradición normativa, ha parecido que coincidiese con lo bueno, con lo mejor..."
PABLO VI (Audiencia general de 4- 9 1974).
J

(Viene de la pag. 5)
se han cumplido ya ocho años desde que dichos Terciarios viven unidos bajo un Reglamento particular y vienen cum¬ pliendo su cometido con general aproba¬ ción de este vecindario: pero falta, en mi concepto, una superior autorización que consolide y legitime esta Congrega¬ ción y afiance en lo posible el porvenir de los mismos Congregantes: lo que con¬ sidera el exponente ser cosa exclusiva
de V. E. I.
Por tanto se acompaña copia del sen¬ cillo Reglamento que hasta el presente

ANALES...
ha servido, para que haga V. E. I. las enmiendas que con su elevado criterio crea convenientes y, como mejor le pa¬ rezca, dé por escrito la forma y modo de ser de este Instituto, que desde aho¬ ra y para siempre queda a las órdenes de V. E. I.=Llucmayor, día 4 de mayo de 1887.—Gabriel Mir, Pbro. Custos. (Re¬ glamento publicado en HERALDO, di¬
ciembre de 1973).
CONTINUARÁ.
P. Francisco AMENGUAL, T.OJR.

9

CORONA POETICA LULIANA

por L. Pérez Martínez
Continuación

Jo no amologa ¡ la part demunt dita
Empero accepta ¡ lo què’m judicau, /lssí5 no US deroga | si be’u cogitau Car será<us més honra [ si es sota escrita. Demane-us donchs letres | ah veu geminada, Liuran-me’ls apòstols ) però reverents, II pris qu’es deposa | sempre requirents Tos temps appellant | si m’és denegada.

ALS

GRÀCIES FETES REVERENTS JUTJES
GASPAR VERI SEGON EN ORDE

PER

Levau forges mies | e celebran festa, Recobran ingeni, j la vostra esperansa. Que vui es lo dia | d’ont pendran folgansa Los sentiments imstres ¡ puis fou vist la lesta.
Veniu a fer gràcies | a mestre Perera En Teologia \\ molt irrefragable, Y féu aprés honra \\ a tant comendable Mossèn Calaff digne [ que Déu lo prospera.
Cantan moltes himnes, | per tanta victòria Pregan a las muses \\ ab tots que se entonen. Féu grans alimares, \\ mirant que vuy sonen Les veus concertades | per virtud notòria.
Decoran la fama \\ qui als dos sublima, Lo hu molt alegre | fent justa sentència Seguí d’ells la norma, \\ ab gran reverència Als quals no lisa \\ la subornant Urna.
Si ningú s’apella | farà vilania. Perquè no té greuge | qui l’ey acompanya. Consentiu qu’es vege | per tota l’Espanya Y doblau lo premi | quant cars y loc sia.
Sper de València | la judicatura Aquell qui les obres | se diu ha tremeses, Y teniu fiansa | que serán paleses Les faltes ha fetes ( puis ell s’ho procura.
TORNADA

Qualsevol qui’n tenga | no és qui s’atura En semblant judici | l’on no són remeses Les evidents culpes, | si donchs no són leses Les preferents cobles ] per frau o rencura.
ENDRESSA

Excel.lent Theòlech | no us cal haver cura Ni vós bon conjutje j e lurs endemeses. Féu que les respostes | me sien remeses Y jo pach si’ls mancha | res qui’ls ha fretura.
Seguidament per a que’l declarassen superior a Menorca llegí la següent composició:
SEGON EN ORDE VENTURÓS OBRA A LAHOR DE
MESTRE RAMON LULL
No’m basta l’ingeni | decauen les forces Per dir llahors dignes | de vos Lull patrici,

Mirant com transportes \\ lo mundà servid En l’altre pus noble | ahont te reforces.
0 ginyòs Dédalo | constant en bons actes. Qui per salut pròpia | morir no dubtares, O Marts en batalla \\ qui supeditares Los vicis enormes ) fugint dels infractes.
O font d’on emana, j tan gran melodia. Molt copiós libre j on les arts se ligen Aquell infús saber | de hon se configen Les coses supremes | en tu s’infundia.
O gran Mancinello | molt famós gramàtich. De tots los principis | obtingués l’entendre Vexant la peresa | que vares offendre Ab la vista nova | del Sanet aromàtich.
0 fruit sapidíssim | al qui més lo gusten D’insigne progènia | tenint descendència Tocat en l’intrínsech | a fer penitència Dexàs los demèrits \\ del món qui us an gusten.
Tots los quals venceres \\ per fe y esperansa, Despergint riqueses | muller y companya. Elegint la cella \\ d’aquella montanya Qui Randa es nomena j hon d’ells fes purgança.
Sanares d’envege | la gran malaltia. Tu altre Avicena j contemplant l’objecte De que’ls ver supòsit j qui per tal respecte En creu te féu mostré \\ segons qui solia.
Tu ets dels poetes | l’excel.lent Virgili Per infinits actes ] qui’ns mostren la senda Per hon se camina | a fruir la renda La qual nos envia | l’etenial ausili.
Per logicals térmens | segons ta doctrina Refrenes la ira j molt perniciosa, Y feres egregi | forment odiosa La forsa d’aquella | qui tant abomina.
D’humilitat molta | portaves senyera Qui’t admonestava | de fer nova empresa. Seguint dels apòstols | l’amor tan encesa 1 la pobre vida j qui molt sancta era.
Supernal Minerva \\ o gran Elicona Calíope dolsa | concertada musa. Totalment la gola | tu has veig confusa Sonant ab la lira | qui’ls pecats afona.
O musica, bella ] dins París tinguda En plaça tan docta \\ per tu desitjada, Ab tenor i cuantra | tu has superada D'aquells l’armonia \\ que lexes vensuda.
0 Escot Teòlech | per cert admirable Qui les dures branches | rompés d’avarícia. Tu de fer bons actes | hagueres cubdícia Y contra’ls delictes ¡ tos temps expugnable.
Liberalitares | tu en lo viatge Quant als mafomètichs | offerís la vida, Tu’ls persuadires j de lur greu fallida Quant te preparaven | de mort lo dampnatge.

10

o gran arismetich | molt subtil Euclides De virtuts les obres | qui bé compesaves. Tu de la Libido | los delits dexaves Quant d’eH entengueres | les mortals ferides.
Comprès de tempransa | virtut restrectiva Per qui molt conforma | dresses lo exèrcit, Als inimichs contre | hon se féu comèrcit De l'amarga purga | de tu curativa.
Tu si tresendires | sobre les cometes Segons los teus mèrits [ designen la forma, Ja sohrepujaves | dels estels la norma Sabent gran astròlech \\ molt bé les plenetes.
Les coses sequibles | prudent previngueres No sols en la vida | mes fora d'aquella, Y volgués sepulcre, | no sens maravella En aquest Sanet temple | del loc hon nasqueres.

TERCER VENTUROS

j Ah devota pensa
Los fonolls nuus

I

en la dura terra
posa e a Déu supliqua

Que ma rusta lengua | fassa puliticha

Reservant aquella j de qualsevol erra. La selcitut vostra [ me vulla defendrà

Mara de Déu sancta \\ en tal pas nos crida

Puis teniu les regnes j refrenan ma brida

1 en res errònich | nom dexeu estendrà

O saffí finíssim ¡ quant vos reverexen
Que Mestre Parera \\ sia loi epasta Dins en la qual liga | vostre preu s'engasta
Quelaff vos esmalta | molt vos enriquexen. Preniu vuy de honra | una ten gran tanda Dels militas nobles | qui la regovernen Dels Doctors lo lustre [• mos ulls s'enluernen Cavallers e altres j totom vos comanda.

Volent fer servid | al per qui’s blazona Tant excellent joya | y no menys complaura Als prechs tant fecundos \\ ah que'm basta traura
De la scura silva \\ aquell qui la dóna. Portant en tal plasa | aquest'obra mia J-.a qual ab les altres | hacullir me vullen Tirant a la dita | soplich no m'arrullen Ni'm prengueu en compta ¡ sino'l que just sia.

De vos falcó sacra \\ qual basta compendre Ah labors condignes \\ lo teu alt effecta Bamorv Lull magnànim \\ de real specta Doctor famosíssim | Déu vos vol chompendre. Dins la fosca mina | teníau lo viura
E del trensitori j component grans actes Lo etern auxili | muda vostres pactes
Ad.resant les obres | en lo alt reviurà.

Aquella excelsa | magestat divina Per vós los cels haxa | dins en vostra cambra
Perfumant aquella | d'un preciós ámbar Quant al llit anrama \\ de sa gran cortina. Vist per tres vegades \\ aquell tal misteri Constant lo prepòssit | reformàs la via l es la clara stela \\ qui amor vos guia Fa y speransa \\ d'equell alt imperi.

En la alta Randa | adquisís gran renda Quant Déu vos visita | dins la murtera Resamblant aquella | cremant gavarreru

Jesiichrist vos crida | mostrant vos la cenda.
| Foren vostres lahis un resonant orga Demanant sdèntia | per Déu a conexer
De la qual infusa \\ vos dona merexer Tant excellent premi j sols a vos atorga.
Les cerculars vostras | de saber tant cimpla Fet inrefagable | e sapientísim entre’ls scurs boyres | restàs tant claríssim Que nostra caverna | vostra claror humpla. Lensant sis spurnes j speculativas T eritat, concòrdia \\ e bondat perfeta, Y irtut, excellèntia | cosa tan eleta I son dites branques | fort disputativas.
Qui theologia vol | an aquest segla Philosophal lògich j ab geometria, Gramàtich, retòrich \\ y l’astronomia Músich, Arismétich | resta per tal regla. Los dotze articles ( molt los fortifiqua La gran librería | del Art fundat vostra De cavalleria | lo regiment mostra Del art mercantívol \\ e de la fisicha.
Sircular figura | vós haveu trobada Y no algun altre [ de mortal comarcha De totes scièntias \\ aveu fet sols un archa Per on cade una ¡ aveu aprovada. Inventar volguéreu | la corporal forma Dels alaments quatre j trohàs la mistura Lo compàs, lo regla, | lo sentra mesura De cel y la terra \\ tot per justa norma.
Partis de Mallorque | estenent la fama, La veu ja sentide ¡ de vostre campana, sonant la tant dolsa, | affahla m.orlana Que als qui la senten | lo cor los inflama. Per desig de veura \\ la tant soptil obra L’Escot e molts altres | ha veure-us vingueren Aprés de disputa | hapendre volgueren del gran pèlech vostra | hon fons no’s iroba.
Cavaller strenu j contra lo alquisma Dins la gran Carcarusa | entràs en la Hissa Perque ells guanyassen | la tant richa ]>rissa Del parahís nobla | prenint lo batisma. Predicant per piases | la nostre fe sancta fnhi.nt los clars símbols | qui al món desperten Mas los ingrats moros | ab pedres conferten sobra lo cos vostra | tant guarnida manta.
De la carn las naffres | per hon la sanch presa Las fibles abunden \\ demostrant los hossos De ros tant benigna | prenint cruels mossos An un loch vos llensen \\ de molta brutesa. No volch Déu restàseu | allà vostres bales Separant d’aquelles \\ la valor tant digna Al cors así us porta \\ per joell insigna Y Valma se’n puja | en les altes sales.
finís

Bibl.: Avinyó, 309-332; Bover I, p. 7, 475, 488; II, 500; T. Forteza: Certamen poètich ce¬ lebrat a Mallorca en honor del B. Ramon Lull,

anx 1502, en «Museo Balear I (1875) 443-452.

Copias manuscritas (no todas completas): Ar¬
chivo Histórico de Mallorca, Fondo luliano, núm.

II (Pérez FM 1123).

(Continúa en la pág. 23)

11

TisoHomia de San Trancisco

MORT DE SANT FRANCESC
Mortem cantando suscepit (CELANO)

Damunt d’Assis lo sol se’n va a la posta: mes altre sol a Voccident s’acosta
que no veurà Vaurora ressortir. Eix astre ha amorosida Vampla terra, i ardent com mai, al tramontar la serra,
s’atura a il.luminar i a beneir.
Estant Francesc en Vúltima agonia, no podent obeir tanta alegria, com al somrís de l’alba el rossinyol, veient l’ombra fugir davant la immensa
claror de l’etem dia que comença, entona el Càntic celestial del Sol:*
—Senyor omnipotent. Senyor altíssim, vostra és tota lloança i tot honor; vostre és l’encens de l’oració puríssim, com és la flaire de qui féu la flor.
Alabat sia Déu, alabat sia per lo sol resplendent, nostre germà, que obre sos ulls, que són los ulls del dia. de vostre front reflexe sobirà.
Alabat sia Déu per les estrelles, nostres germanes del jardí del cel:

sia alabat per la regina d’elles, de cara esblanqueïda com lo gel.
Alabat sia Déu per l’aigua pura que al firmament fa de petit mirall, i deixa, humil i càndida, l’altura per enclotar-se en la pregona vall.
Senyor, lloat siau pels núvols negres, per la serena de les nits d’istiii, pel vent tem.pestiiós i aires alegres, respir amb què la vida sosteniu.
Lloat siau, Servyor, pel foc que dóna als membres freds la força, als ulls claror: del firmament la cúpula corona i en los altars flameja com un cor.
Lloat siau per nostra mare vella, la terra que en sos braços nos sosté;
nos abeura amb la llet de sa mamella
i amb fruit de ses entranyes nos manté.
Lloat siau, Senyor, per qui perdona per vostre amor l’afront de l’enemic:
Vós li teniu teixida la corona i eternament serà lo vostre amic.
Lloe-us, Senyor, la mort, nostra germana, que de sa dalla no eximeix ningú; mes, amorosa amb qui la té cristiana, a la glòria, a reviure, se l’endú.
Jacint VERDAGUER (1845-1902).
terciari francisc.n.

* Es una traducció lliure o parafrástica del conegut poema de sant Francesc, «Altissimu, onnipotente, bon signore...».
12

«JXJNGFRAXT**
Í<ïotes de v-ia.tg:e Cpoesia. ixiformal)

Au! Llac i pía quedau-nos a darrera! Es fácil la pujada! Ho és si es fa amh Vintrepid trenet de cremallera que puja i puja sens quasi alenar.
La poesia va motoritzada en aquest envejable paradís. Quin punt per a venir a fer-hi estada és el país suís
Apa i amunt, guaitant per la finestra per a copsar-ho tot, sens perdre res! Mira a destra i a sinestra; s’hu val; frueix sorprès.
De bell començament ja podràs veure grans moles de verdor; castanyer, faig i reure el ¡.-aisatge fan encantador.
Trepida el tren ferreny, guanyant altura,
i descobreix ton uU
aquí una vaca que en el prat pastura, allà la fumarel.la d’un casull.
I si la vista més a lluny escampes, amunt i avall, per tot on hi hagi espai, et sorgiran bellíssimes estampes que no oblidaràs mai.
Serà tal volta Voúgua eixelebrada que s’estimba, fent un enorme salt;
o del nevàs l’albura concentrada
si et gires cap a dalt.
Molt enrere roman ja la fageda, i el paisatge s’és tornat divers; per aquests llocs, la torbonada freda i el glaç només els resisteix l’alerç.
Sempre ascendint el tren arriba a terme; «Kleine Scheidegg» es diu l’estació. L'arbre retut, aqni la terra és erma; mes, quina grandiosa visió!
Altíssimes muntanyes, revengudes, amb puntes que foraden l’intens blau; vero totes les té, als costats, vençudes, la colossal <i.]ungfrau»!

T la neta blancor i la clarandera
de la neu viva perpètuament; blancor que s’exagera amb un sol que avui lluu quasi inclement!

Pertot la neu que gairebé t’encega: pel cims, pels colls, pels cingles, per i per la vall on tal volta hi llenega el glaciar amb avançament suau...

l’afrau

Posem al quadre molts i molts d’etcetres; pintura ni pinzells no gastem més!
Solament ens trobam a dos mil metres,
i la «Jungfrau» en té quatre milers!

Doncs, no tendrà el caprici de pujar-hi, amb setanta-tres anys que duu de llast, aquest mesquí plumífer sedentari que, si porta el nom d’au, no en té l’abast!

No, no podré collir el (deontopodi» (1), estel dels glaciars, flor de la neu. Té la «Jungfrau» un exigent custodi: sens «peatge» ningxí ateny al tron seu!

Mes, ¿què hi fa si d’impàvid alpinista ja no puc presumir?
Em basta haver-te vista, bella «Jungfrau» (2), des de mitjan camí.

Agost de 1974.

Fra M. C., T. 0. R.

(1) El «leontopodium alpinum», anomenat Edelweiss en germànic i fleur de neige o étoile des glaciers en francès, és una planta que es fa
entre la neu i s’enfila fins als cims més alts. Les flors obertes tenen forma d’estrella. Serveixen
per a poder presumir d’alpinisme; els alpinistes
n’han fet el seu símbol.
(2) El nom alemany «Jungfrau» significa, li¬ teralment, «donzella», «verge».
13

ISAMT F»A1VCESÍC
(Himne compost per al VII centenari de la seva mort, l'any 1926)

X O H. M A D A
Diu que a Assís «Sant Francesc s’hi moria» i la terra tenia per llit: Puix cantava ell el Sol que li eixia,
les aloses cantaren de nit.

No digueu que éò d’Assís de la Umbria d’on volà l’ocell fi qui s’enfila a la llum; ni l’ocell que refila
cançó del perdut Paradís. No digueu que és d’Assís. Ni que sia tot banyat d’una llum mel i rosa: Vall de plor és humida i resclosa: Orient heu de dir; no Assís.

¿Dins la fresca verdesca d’Umbria no sentiu l’amorosa passada? ¿Qui prevé l’ocellivola albada? ¿Es l’alosa? ¿Serà el rossinyol? Oh, quin dubte tan dolç! Jo diria que ells dos són els qui canten alhora: Fau nocturna qui estima i qui plora, i l’alosa qui es lleva amb el sol.

Un calfred de rosada i d’albada amb Francesc sobre el món s’expandia; i l’Edem per Francesc refloria,
Cl l’ermàs i l’exili tan trist.
El Querub, amb l’espasa embeinada, a ningú ja no veda la porta, car Francesc va trencar la llei forta; nou Adam i segon Jesucrist.

Es Francesc el qui canta: l’alosa duu el vestit del color de la cendra; té l’amor del cel fresc, blau i tendre: lull despert, la cançó del matí. De l’ocell de la arbreda frondosa la humilesa planyent qui s’amaga i l’amor de la nit i l’obaga
i en la veu el desfici diví.
14

Fulminat amb el vell anatema
que corseca la horda figuera expandida en eixorca esponera, era el món ple d’abrulls i revelis: arribat a vellúria ja extrema heus ací que amb Floretes s’enflaira i es poblà de miracles tot l’aire, de miracles, feréstecs ocells.

Com als jorns en què el Fill de Maria, poderos de paraules i d’obres, predica l’Evangeli dels pobres i els nodrí de doctrina i pa alis; de frisança tothom s’estremia quan el Temps a sa mitja carrera, al vell home qui res ja no espera, revelà, l’Evangeli d’Assís.
Quin Croat varen veure aquells dies! De semblant no en tingué Palestina, segellat amb la marca divina i amb la creu del martiri suprem! El ferí el Serafí d’Isaïas, arrapant-lo en extàtic desvari... Oh, la Verna rocosa. Calvari! Oh, la Cova de Greccio, Betlem!
Primavera del món, infantesa. Ta gerdor virginal, ¿qui diria? Un bes fresc tota flor descloïa, i tot llavi, un llenguatge recent.
Amb bandera ben alta i ben tesa
surt Francesc, i promou un seguici. Encisat del trovaire novici, hom l’aclama com Rei del jovent!
Trovador, ¿per qui fas joglories? Diu qut amor és semblant d’oradura quan del pit que el conté desmesura. ¿A qui va la dolçor dels teus cants? Per muller, ¿quina dama prendries? De mil anys enviudada i vilpresa ets corprès de Madona Pobresa... A.i, les noces de dos Mendicants!
Era vídua d’ençà del Calvari. Amb ses mans pietoses com baume,
davallà de la Creu a la bauma
i regà, amb rou dels ulls, el Cos mort. Tota sola en son plant mil.lenari, sens consol, de tothom vilipesa, ningú riu a la pobra Pobresa, com ningú mai no riu a la Mort!

Ah, quin bes; quina estreta abraçada de Francesc i l’Esposa tan bella! Seure a terra; partir l’escudella, quin tresor! Per anar a l’encalç de tal bé i tal riquesa ignorada, ja Bernat, amb l’amor que els peus alça. es descalça; i Egidi es descalça, i Silvestre ja corre descalç...
No tremolis ramada petita, puix que Déu t’ha promès el reialme:
ell tindrà tot el blau i la calma
que pel món té el reialme del cel. ¿Sents com brunz en remor infinita d’aigües moltes o bé d’ocellades tot l’aplec de les gents congregades
en coitcorde i novella Babel?
Oh, dels pobres, més pobre Monarca! D’Israel, oh. Carrossa i auriga, feu que el regne del món per vós siga regne just, i d’amor i de pau! I feu digna de tal Patriarca la filiada sens nombre que puja, amb el cap dins el sol i la pluja i amb el front persignat amb la Tau!
Llorenç RIBER (1882-1958)
15

POETES DE SANT FRANCESC

Poetes de sant Francesc.., el primer poeta francisca seria
blement, d’alguna altra petita almenys en quant al nom, com
com el rei dels versos.

no és ben igual que dir poetes sant Francesc mateix, autor de

franciscans. Perquè
Fhimne del Germà

en aquest cas
Sol i, proba¬

composició poètica. I seria el segon poeta franciscà, fra Pacífic,

sigui que, abans de fer-se company de sant Francesc era conegut

han

Per pres

a nosaltres, el Poverlto

en aquest intranscendent comentari, són poetes de sant Francesc els com assumpte d’alguna de llurs poesies. Per això no podriem afirmar

que
amb

doeqe tccíen niuentscozrectaèlebacssonloíed’alcsenise.a,splm alqeíbhgdueqPsaeerün,aagètrafisnealt’aca.dledniílasetsfEtír,tlsaann Tsntiso goicm cetmniaausdomcànerpàsvpabio,xioméeefelertnam aalpsaodcidfeJ’oleooattseasocmranseoteatipdnnrrrleoeeticínsl,sàaeuslei.galastdnnmaAaatlsmlrocerFTLlaabvaraoencarsadçinqóaidcuce eivii(on nsd1imcnle2’.qeaprl3euloNo6sqascgp-oiun1oceitii3mcopa0tna«omeb6ss,freu)sDa,dfenneaiïatqdmnr’uh,vuatteoeittleoraldhAeseaisslsicqeegleravnarhináav'lagtifíuevirucoasirpdonbniioaaatresaa(isnm1-dqsi2aepeuis6aoes5lrèe’doat-tenlbo1iscirtrr3sacreeiu2eds»nt1ioctseey)onni.memicdleM,l«epadslllpaareeoflthcrgatsaecaarnnunaati¬s-ti,tl

mirabil vita meglio in gloria del cel si canterebbe»! El viatge comèdia s’iniciava un capvespre de la setmana santa de l’any temps el Dant ja hauria esdevengut fill espiritual del Pobrissó

que realitza el Dant en La divina
1300; volem creure que en aquell d’Assís, dins el terç orde secular.

pFFcurrríaalntnnecccseDeepessdsccep,dlréepéslmsoseeóm dplnoea,mel,téeeDpslsardòqncolutae,liçtgaq)l«ai.udnapasnotèsCdteirciisltdaqoeulaRspnerestnsesaneimtxsePilneiu,çrltaseunnidsoeeemlspsiomg, eielàtleolxs»imm!néosNpohodeoatluasçeranfisrnaeenlccmamisnoécttasàiut,,saveJnanatcedtinosettclesrsViuperloeeredstaeqlgsuleuene(Sgrs,üaaennesttl

Pero nosaltres, ho deim encara un altre cop, en enfocam els poetes mallorquins i, entre aquests, només

aquesta secció de els ja traspassats.

la

revista

solament

hi

dfe sreenenlisxepeLlaus’qasnuena oenytqcisteu1igre9taia4dmt7odpeqelUeuecseenqdppeucuiaióbsl.aesliuncHmpàiaf,parstaeaólsunalCasm d— aoetalsasslcsialmoalubsynenaayront,aamtn,ubaFnréomrsaasenonAcsnoetntsaetcflbosrlaleodnvg’ecAliariasssscodíasfsrena.vqsno.uLcceliiEesóclgssaeidnnmeptal,obs.eleetpLenmos’eepftdemeetirsstòao,lcrlnoaoVrtfmqaaAuléanisontnobssplsoee— g(rritvaacaaalrtesavsoqloaurlsnttoeais¬r,

sdspreóè’eApnnrrcmeiiaasm ebersn.aetm manDttbess’e.nnuJuton tDraesenxlsavleuAesvrlascinonofiistgvseeumrfrieroe,arrsnsGceiapnsasbrceraiepenlm’als«r,iEenAsiepxlconeeomrtnlsòaaudrnenmoiaal’Mdl«mleoEiqriscqsucauaeonillnamta»Fi»Flel,ro(raerrnàsnnc.soemqsCurcéoee;ssfetaMeruilsmani raaiLasllt-oerpAem bonseept)tròeraesnhsiaaiha.lissSófVaatnrliavcsàmatòp,ciartteijsaaasmnadbaetPsm)epunerneyenana¬t

simple Pregària de només deu octosíl.labs (o heptasíl.labs si ho preferiu aixi deçà); i Ramis

d’Ayreflor, amb unes bellíssimes visions d’Assís. De qui s’hi inclou una poesia pròpiamént de

sant Francesc, i de certa envergadura i brillantors, és «Pàgina literària». L’autor l’escriví (probablement per

de Mn. Ll. Riber. Es la encàrrec dels Caputxins

reproduïda en de Barcelona)

l’any 1926, quan es commemorava el setè centenari de la mort del seràfic Patriarca.

o pledS’osroeim abnmraraeanaftM nutr.nlMbptits.eeeEa.rnrcnlLlàaoNslprç.riiocaanrcadeRgsa»fúdieb,ereeeiflm «nsraMgràraéncaaslr.tnírrtelediRacsetesrisbefseiceetnrsrvreiicpatasrhtpiopceFoirtonnaoem svbrmsxaeeibejsla«llqdatebueusiltnieexepaerqrehruuaqdlan elnuebiè,hiapllaiesotfepsasrleluiltlnacepitpteegeseriàtsm rpepoenpoianrgefaaeerfcloicilntontaesenqstxsvutrideaael’rliuutttoilenrrtatearaàletprdrnpivareeeordsesclultsueeaïtbsmditg.senéitfonàoslNostnoracissdmi’,aehacpfileui.ponlllhurretiòtucadmapiriónm eaipa.tnsa,tsrsPaameqetcuiparduòelptoalèarngrorheii»iaussan.

per a la seva bresca. Per altra banda les esdevengut patrimoni universal, obert a

obres dels vells escriptors, tothom. Volem nosaltres

amb el pas dels segles, han únicament fer ressaltar en

Mn. Riber escriptor o poeta, a més de la indiscutible potència creadora, la seva especial destresa

per a re-crear, per a re-elaborar bellesa servint-se de materials preexistents, així com ho fa l’orfe¬

bre que en la seva nova obra d’art sap trobar la manera d’encastar-,hi els joiells antics, tal volta

oblidats o menyspreats.

Corroborant això que acabam d’indicar, direm que no cal esser com Mn. Riber, en els versos reproduïts en la «Pàgina», hi ha d’idees aconduïdes des dels tercets del Dant que abans hem citat.

molt erudit per a descobrir
transvasat un cert reguero
Deixant de banda allò més

sentit de «Non dica Ascesi, chè direbbe corto, ma Oriente, se propio dir vole», que Riber tr-a-

16

vil CENTENARIO DE LA MUERTE DE SAN BUENAVENTURA
CARTA CIRCULAR A TODAS LAS FAMILIAS FRANCISCANAS DE LA PRIMERA,
SEGUNDA Y TERCERA ORDEN REGULAR Y SECULAR
(Conclusión)

2.- Mensaje de San Buenaventura al
mundo eciesial.
Llevando la Orden franciscana a un
gran prestigio, san Buenaventura contri¬ buyó simultáneamente a aquella misión eciesial, que fue el punto de partida de la misma Orden en la persona de san Francisco, llamado a levantar el edificio de la Iglesia en un momento de decaden¬ cia moral y espiritual.
Pero san Buenaventura puso al servi¬ cio de la Iglesia algo más personal, con su doctrina sobre la Iglesia y con su

obra de hombre de la Iglesia incorpora¬ do a su jerarquía. En sus Quaestiones disputatae de perfectione evangélica tie¬
ne un artículo titulado: Si es natural a
la Religión cristiana que todos obedez¬ can a uno solo. La respuesta es perento¬ ria: «Es connatural a la Iglesia que to¬
dos obedezcan a uno solo».
Así fue en la mente y en la institución
de Cristo: «El Señor Jesucristo —escribe
el seráfico Doctor— creador y goberna¬ dor de todas las cosas, antes de subir al cielo, confió su Iglesia, para que la ri¬ giesen y gobernasen, a los apóstoles, y

POETES DE SA.Ít[T FRANCESC
dueix així: Orient heu de dir: no Assis, trobam encara aquestes altres concordàncies: «Chè per tal donna (la pobresa), giovinetto, in guerra del padre corse, a cui, come a la jnorte, la porta del piacer nessum diserra», ningú riu a la pobra Pobresa, com ningú mai no riu a la Mort!; «Questa, privata del primo marito, millecent’anni e piíi dispetta e scura fino a costui si stette sanza invito;... ella con Cristo pianse in su la croce». Per muller, ¿quina dama prendries? De mil anys enviudada i vilpresa ets corprès de Madona Pobresa... Era vídua d’ençà del Calvari. Amb ses mans pietoses com baume, davallà de la Creu...; «La lor concordia e’ior lieti sembianti, amore e maraviglia e dolce sguardo facieno esser cagion de pensier santi; tanto che’l venerabile Bernardo si scalzò prima, e dietro a tanta pace corse e, correndo, li parve esser tardo. Oh ignota ricchezza, oh ben ferace! Scalzasi Egidio, scalzasi Silvestre, dietro a lo sposo, si la sposa piace». Ah, quin bes; quina estreta abraçada de Francesc i l’Esposa tan bella!... Per anar a l’enoalç de tal bé i tal riquesa ignorada, ja Bernat, amb l’amor que els peus alça, es descalça; i, Egidi es descalça, i Silvesrte ja corre descalç...; «Da Cristo prese l’ultimo sigillo», segellat amb la marca
divina... Etc.
Mes no pensi que Mn. Riber no féu més que topar-se amb ek versos del poeta florentí per a enllestir el seu feix. Era una autèntica abella industriosa que volava per moltes flors, fins i tot per les del jardí shakespearià. Són Juliet i Romeo que discuteixen: «It was the nightingale, and not the lark... Nightly she sings... Believe me, love, it was the nightingale» (sostenia Ju-. liet). «It was the lark, the herald of the morn. No nightingale: look, love, what envious streaks do lace the severing clouds in yonder east...» (contrastava Romeo). Es indubtable que el poeta de Campanet té davant els ulls o dins la ment l’anterior passatge quan escriu en el seu himne de sant Francesc: ¿Qui prevé l’ocellívola albada? ¿Es l’alosa? ¿Serà el rossinyol? Oh, quin dubte tan dolç! Jo diria que ells dos són els qui canten alhora: l’au nocturna qui estima i qui plora, i l’alosa qui es lleva amb el sol (agraïm al P. Ginard Bauçà la indicació de la dependència shakespeariana del text de Riher).
Es un préstec rebut de fra Jacopone da Todi allò de la pobra Pobresa («Povertade poverella»); suggerit pel mateix autor, això altre: partir l’escudella, quin tresor! («ben ti basta ima scodella et al here et al mangiare»). I una anàlisi minuciosa palesaria que no és solament la dita Sant Francesc s’hi moria que el nostre poeta manlleva a Verdaguer, sinó altres expressions i
conceptes.
Però, malgrat el descobriment de totes aquestes fonts on l’autor ha anat a beure, la susdita poesia de Mn. Riber no deixa d’esser original i bellissima. Perquè, ¿quin literat pot afirmar ho¬ nestament que escriu, o ha escrit, sense manlleus conscients o inconscients? Només Déu sap crear ex nihilo. ¿No manllevava també el mateix Dant, en la Commedia, algun vers a Virgili, o-uia del seu fictici viatge? ¿No n’emprava algun altre de la Pharsalia del poeta Lucà?
Fra M. C., T. O. R.

17

principalmente al apóstol san Pedro, a quien de manera especial, mirando a la grey universal de los fieles, dijo por tres veces: apacienta mis ovejas, Jn. 21, 17».
El período en que vivió san Buenaven¬ tura era «im período borrascoso, en que
el Pontificado se hallaba metido en ás¬
peras contiendas políticas, ya con el Sa¬ cro Romano Imperio, ya con las ciuda¬ des sobre las cuales alegaba derechos. El Doctor seráfico, recordando a los so¬ beranos y a los ciudadanos que son mu¬ chos los soberanos, pero uno solo es el Soberano de los soberanos y el Juez de los jueces, no sujeto al juicio de nadie, al mismo tiempo que ponía de relieve la autoridad del Pontificado romano, tra¬
zaba también una línea de conducta a
los soberanos y a los pueblos, y contri¬ buía al mejoramiento de la sociedad... Buenaventura hablaba a sus oyentes de París, pero en realidad hablaba a todo el mundo y a todos los tiempos...» (O. RIGHI, o. c., p. 311).
Nuestro período no se diferencia en lo borrascoso del que vivió san Buenaven¬
tura. Su reclamo a la unidad de todos
bajo una sola cabeza espiritual tiene una actualidad particular en este nuestro tiempo, en que la unidad constituye la aspiración vivísima que guía el movi¬
miento ecuménico actual en su auténti¬
ca expresión. San Buenaventura hacía del amor la
potencia unitiva de la Iglesia, «unitiva dilectio»; «per naturam enim caritatis omnes unimur...»; y el otro texto: «In hierarchicis eloquiis optime sonat no¬
men dilectionis».
La concepción de una «Iglesia jurídi¬ ca» en oposición a la «Iglesia de la Ca¬ ridad», o de incomprensión de ésta por parte de la jurídica, no tenía sentido para él.
Buenaventura insistía con claridad y firmeza en la función de «servicio»» (dia-
conía) de los Obispos, puesto tan de re¬ lieve en el Concilio Vaticano II: «Prae¬
lati enim Ecclesiae plus vocantur ad mi¬ nistrandum quam ad quiescendum; plus ad onus quam ad honorem...».
Y en este espíritu aceptó el la digni¬
dad de Cardenal-Obispo de Albano. Su labor fue preciosa en la fase preparato¬ ria del Concilio II de Lyón, en calidad
de presidente de la comisión de estudio. No sólo dirigió los trabajos, sino que
fue el alma de los mismos. Uno de los
fines de aquel Concilio era la unión de los griegos a la Iglesia Latina. No fue de su incumbencia, ciertamente, la ne¬
gociación para la unión, confiada a la legación enviada por el Papa a Constan-
tiñopla, pero en ésta figuraban cuatro
franciscanos designados por él como mi¬ nistro general de la Orden. El Santo, en

cambio, hubo de tener el discurso sobre la unión de las Iglesias, en el que prodi¬ gó su doctrina y su exultación, con co¬ razón de hijo de la Iglesia, en un trance histórico tan importante para ella. Por desgracia, la muerte le sorprendió duran¬ te el Concilio, el 15 de julio de 1274, in¬ terrumpiendo sus buenos servicios a la Iglesia; y el Papa Gregorio IX en su alo¬ cución, al día siguiente del funeral, tuvo un recuerdo para «la irreparable pérdi¬ da que la Iglesia de Dios había experi¬
mentado con la muerte de san Buena¬
ventura...».
La crónica contemporánea, que parece ser la oficial del Concilio, lo presenta en
estos términos: «Buenaventura fue un
hombre eminente en ciencia y elocuen¬ cia, un santo, ilustre por su vida, ñor su caridad, por su carácter abierto, bueno, cortés, piadoso, compasivo, lleno de vir¬ tud, amado de Dios y de los hombres. Dios le había concedido el don de que quien lo veía quedaba al instante cauti¬ vado de afecto cordial hacia él».
3.- Mensaje de San Buenaventura al
mundo de los hombres.
—La personalidad histórica de san Bue¬ naventura, en su misma dimensión de hombre completo, que ha vivido los mis¬ mos valores metahistóricos de que se ha ocupado en valiosos escritos, se convier¬ te en un mensaje testimonial de verda¬ dera vitalidad para el hombre de todos los tiempos.
Para todos traza un verdadero progra¬
ma de ascensión al manantial de ía vida, del que depende toda vida en su origen y en su finalidad. Pero frente a la tenta¬
ción del ateísmo, tan difundida en nues¬
tros tiempos, hasta invadir la cultura y la vida de gran parte del género huma¬ no, el mensaje de Buenaventura resuena
en clave de alarma, como lo ha expresa¬
do un importante teólogo recientemente desaparecido, Mons. G. Philips: «Si el
hombre reniega de su origen y pretende fijar con decisión arbitraria, sin inde¬ pendencia alguna, el sentido y la direc¬ ción de su vida, arranca el fundamento de su propia existencia... Rechaza su
ser-con-otros en el mundo en camino ha¬
cia Dios. Su cualidad humana consiste
precisamente en el hecho de que él está abierto a los otros, al universo y a su
Autor, y de que quiere alcanzarlo. No sin razón afirma san Pablo que el incrédulo no tiene en este mundo ni esperanza al Dios (Ef. 2, 12). No tiene porvenir».
El movimiento social y científico, acen¬ tuadamente enderezado hoy hacia el hombre, que hace que la antropología se imponga a la conciencia del mismo hom¬ bre en todas sus varias dimensiones, co¬ rre el riesgo de reducir a la nada lo que

18

tanto se esfuerza por exaltar. Si el hom¬ bre ya de por sí es un misterio, sustraí¬
do a la luz de Dios se convierte en un
absurdo. Y de este absurdo del huma¬
nismo ateo enseña el mismo Concilio
Vaticano II: «A diferencia de los tiem¬
pos pasados, negar a Dios o negar la re¬ ligión, o prescindir de ella, no es ya un hecho insólito e individual. Hoy viene nresentado no pocas veces como exigen¬ cia del progreso científico o de un nue¬ vo tipo de humanismo».
El Concilio Vaticano II, en su anhelo pastoral, hace un llamamiento al hom¬ bre moderno para que no se pierda en una visión horizontal de sí mismo, sino que se vuelva a encontrar mirándose en el rostro de Cristo, el «Hombre perfec¬
to». «En realidad solamente en el miste¬
rio del Verbo Encarnado, el Hombre per¬ fecto, se hace él mismo mes hombre».
San Buenaventura, con su doctrina im¬ pregnada toda ella de cristocentrismo, tiende una mano iluminadora y fuerte¬
mente estimuladora también al hombre
que va a la deriva, llevando a todos una palabra embriasradora de vida. Habla sin cesar de Jesucristo, en una visión global, presentándolo como mediador universal: Verbo increado, en un día eterno. Él es el ejemplar que expresa el oroyecto crea¬ dor de Dios; Verbo encarnado, Él trajo al mundo, hasta morir en el empeño, el amor desbordante del Padre; Verbo ins¬ pirado, Él revela al hombre que cree, en la luz del Espíritu Santo, el camino por
el cual el mundo vuelve al Padre. Jesu¬
cristo, a quien tanto amó y siguió el es¬ tigmatizado san Francisco, es predicado por san Buenaventura con la palabra, con los escritos, con la vida.
El itinerario del hombre hacia Dios ha
sido condensado por san Buenaventura en una breve frase, aue es plegaria, his¬ toria divina del hombre, cita final, un volver a la fuente: «Domine, exivi a te
summo, venio ad te summum et per te
summum».
Una inmersión en lo divino, que hace vivir de lo divino, sin perder de vista lo terrestre que debe formar parte del con¬ voy en la marcha hacia lo divino.
Es el sentido de Dios que. en el pensa¬ miento de Buenaventura, debe hacer vi¬ brar esencialmente todo el hombre, he¬ cho para Dios.
El Santo se fiia en las potencias supe¬
riores del hombre, poniendo de relieve su orientación suprema: «El afecto v la
inteligencia del hombre tienden a la Ver¬
dad infinita y al Bien infinito, precisa¬ mente en cuanto infinito». Otros bienes
pueden, ciertamente, atraer la atención del hombre a desviarlo, pero el Santo
insiste dialogando con la misma alma:
«Oh alma, reconoce que tu capacidad es

tan grande que ninguna criatura debajo de Dios puede saciar tu deseo».
La misma experiencia, por lo demás,
le confirma esa verdad con la sensación
de vacío y la nostalgia de la plenitud: «Toda belleza y toda alegría —observa san Buenaventura—, toda suavidad de las cosas creadas puede halagar al cora¬ zón humano, pero saciarlo no lo podrá si no es la dulcedumbre para la que ha
sido creado».
La alienación de Dios, fruto de una concepción secularizante de la vida hu¬ mana, que invade tantos sectores de la misma, no puede menos de chocar con¬ tra la más fundamental aspiración del hombre, que no podrá apagar el alboro¬
to de las cosas.
El hombre puede caminar por cami¬ nos equivocados, guiándose de sus auto¬ determinaciones, pero toda opción erró¬ nea se retuerce en el drama de su propia
infelicidad. «En efecto —dice san Bue¬
naventura—, donde el hombre cree en¬ contrar contento, experimenta tormento, pues todo deleite en este mundo está
impregnado de amargura. Sólo los de¬ leites que se hallan en Dios deleitan per¬ fectamente, porque unen el alma con Dios, a cuya imagen ha sido ella crea¬
da...».
Al hombre de hoy, como al hombre de su tiempo, san Buenaventura le pone de¬ lante, con voz persuasiva, la única op¬ ción justa, que da felicidad: «En todo lugar y en todo tiempo, el hombre debe tender siempre a Dios presente, con in¬ tuición de espíritu y de corazón».
—b—
Hemos querido sugeriros cuanto pre¬ cede a todos vosotros, hermanos y her¬ manas de toda la Orden franciscana, co¬
mo tema de reflexión común y personal, y es nuestro deseo que obre profunda¬ mente en la manera de presentar al mun¬ do de hov el mensaje franciscano.
Y lo hemos hecho unitariamente, nos¬ otros los ministros generales de las cua¬ tro familias franciscanas, con el fin de recoger mejor el reclamo de una doctri¬ na común, sobre la cual ha construido la Orden entera su historia y ha alimen¬ tado su espiritualidad v su cultura.
Brota espontáneo el augurio de que, también este Centenario —que viene de¬ trás del de la Regla— nos ayude a reva¬ lorizar cada vez mejor los motivos ins¬ piradores de nuestra vocación v nos ha¬ ga dignos de la estima y de la considera¬ ción con que nos rodean la Iglesia y la
sociedad.
Con estos sentimientos imploramos so¬
bre todos vosotros la bendición de san
Francisco y la protección eficaz del Doc¬ tor seráfico. (Siguen las firmas de los
cuatro ministros Generales).

19

IMUE^Tr^S MISIONES

LA VIRGEN RECONQUISTA MOYAN

diente disgusto de los fieles; la capilla
fue convertida en almacén de granos, pa¬
tatas y piensos para las vacas.

¿CASTIGO DE DIOS?

Por este puente se pasa para ir a Moyán.

Seguramente que no agradó al Señor el desprecio hecho a su Madre y la pro¬ fanación de su templo. ¿Fue castigo de Dios? No podemos decirlo. Lo cierto es que dentro de poco atacó al Administra¬ dor una terrible enfermedad en los ojos; la luz le hacía sufrir de tal modo que le obligaba a tener los ojos cerrados du¬ rante el día. Tmo que abandonar la Ad¬ ministración y dejar la Sierra. Desde en¬
tonces nada más hemos sabido de él.

MOYAN ES UN CASERÍO
situado en el delicioso valle del río
Chusgón. Antes de la Reforma Agraria era una hacienda propiedad de los seño¬
res Hildemaister. En los últimos años la hacienda tuvo un Administrador pro¬
testante que difícilmente podía tolerar
las visitas de los Padres misioneros que
iban a prestar sus servicios religiosos a los católicos del lugar. Sobre todo le molestaba mucho la presencia de la ima¬ gen de la Virgen Inmaculada en la capi¬ lla de la hacienda, que los del lugar lla¬ maban la Virgen de la Limpia (de la Limpia Concepción).
LA PROFANACIÓN
Un día, sin avisar a nadie, el Adminis¬ trador sacó la imagen de la capilla y la regaló a otro caserío, con el correspon¬

En una visita a este caserío, hemos deplorado la profanación de la capilla, y nos ha impresionado la tristeza de los habitantes que sentían profimda nostal¬ gia por su querida Madre.
DULCE ESPERANZA
Al ver su buena disposición, les pro¬ metí regalarles una nueva imagen de la Virgen. Y floreció la alegría de nuevo entre los fieles. Limpiaron la iglesia, arreglaron un altar de cemento cara al pueblo y prepararon el trono para la Virgen.
EL DÍA 1° DE MAYO
Llegó finalmente el primero de mayo del presente año, día señalado para la entrega de la imagen. En lugar de la Vir¬ gen de la Limpia, sería la Virgen del Pi-

20

lar, y se haría cada año la fiesta el doce de octubre. La imagen es de estilo colo¬ nial, muy bonita, y con un vestido y manto artísticamente bordado en plata.

LLEGADA APOTEÒSICA

La llegada de la Virgen fue apoteòsica. Todo el pueblo la estaba esperando des¬ de hacía varias horas a lo largo del ca¬ mino con bandas de flautas y bombos, canastas de flores silvestres, y úna mul¬ titud de agrupaciones folklóricas con sus vestidos de colores, plumas y som¬ breros cuzqueños, etc., etc.

Y se organizó la entrada triunfal. En brazos de dos cholos, orgullosos del alto honor que les había tocado, avanzaba la Virgen como una reina en medio de una lluvia de flores y entre vítores, aplausos y cánticos recién compuestos en honor de la Virgen del Pilar. Mien¬
tras tanto las bandas con sus flautas y tambores llenaban el aire de festosa ale¬
gría, y se sucedían ininterrumpidamente los estampidos de los cohetes.
LA REINA EN SU TRONO
Atravesando la plazuela, entraba la Virgen en el tempo y era colocada en su trono, tomando posesión de aquel case¬ río de donde la habían expulsado y que ahora, gracias al amor de sus hijos, re¬ conquistaba gloriosamente.
Delante de la Virgen del Pilar hemos celebrado una Misa solemne, y al final de la homilía en que les hacía entrega oficial de la imagen bendita, todos me contestaron emocionados: ¡Gracias, Mon¬ señor, muchas gracias!

Grupo de niñas recién bautizadas de Huamachuco.
OTRO GRAN REGALO
Mientras me estaba quitando los orna¬ mentos sagrados se me acercó una viejecita diciéndome:
—^Me dé agua bendita, Padresito.
—Una cosa mucho mejor os vamos a dar, abuelita; os vamos a dar un Cate¬ quista que os instruya bien en la reli¬ gión; que os enseñe a amar a Dios y a su Madre, que es también Madre nues¬ tra; que os enseñe lo que debéis hacer para ser buenos cristianos y salvaros. Así tendréis segura la protección del Se¬ ñor y de su santísima Madre.
Era el ofrecimiento que había hecho a todos y que considero de suma impor¬ tancia para los buenos habitantes de es¬ te caserío del valle de Chusgón.
Mons. Damián NICOLAU, T.O.R., Obispo

^

Todos hemos de ayudar a las misiones, según declaración expresa del Concilio Vaticano II. Al menos con nuestra oración y nuestros sacrificios ofrecidos por la dilatación del Reino de Dios. Y a más de un lector puede su conciencia dictarle la necesidad de ayudar también con alguna limosna. Si quieres que sea a favor de las misiones que regenta la Provincia Española de la T. O. R., envía tu donativo al P. Procurador Provincial de Misiones, Fr. Jaume Tugores, T. O. R. (Convento de San Francisco. Palma de Mallorca). Si avisas ai teléfono 2112 12, pasará a recoger tu donativo el citado P. Procurador. Muchas gracias.

>

21

NUESTRA pequeña

•<<><”

HISTORIA

Para que cojan dos meses, octubre y no¬ viembre, en este resumen retrospectivo, se impondrá la concisión.
Fiel a su carácter y a su fin, EL HERALDO
de octubre de 1924 no se hacía el sordo a la
llamada litúrgica. Por eso el primer artículo se titulaba «San Francisco y la naturaleza»,
asunto franciscanísimo. Firmaba Fr, Luis.
Lo del cuadro para la exposición misional del Vaticano en 1925 sugería el estudio «El B. Ramón Lull y los primeros ideales de «Propaganda». Se tomaba del «Osservatore Romano» y era obra de un «eminente Fran¬
ciscano».
La sección «De nuestras Misiones», cui¬
dada por el P. G. Tous, T. O. R., respiraba entusiasmo y fervores misioneros de novi¬ cio. La ilustraban dos grabados, uno con el pie «Satin-Texas.—Grupo de niños de nuestra misión» (entre ellos está sentado el mismo P. Tous); el pie del otro dice así: «WacoTexas.—Nuestra primera casa de Misiones
donde se instalaron nuestros PP. el día 14
de julio de 1924, festividad del Seráfico Doc¬
tor S. Buenaventura».
No faltaban en aquel número grabados franciscanos. Por ejemplo, iba ahora uno con el pie «San Francisco predicando a las aves» y en las siguientes páginas centrales otro: «Aquí está la gracia de Dios».
Un «Importantísimo» anunciaba una rifa «para promover la difusión de nuestra revis¬ ta «El Heraldo de Cristo». Los premios, para aquel tiempo, no dejaban de ser atractivos. Se regalaban tres números de la rifa a los propagandistas para cada nuevo suscriptor que obtuviesen, y dos números a los anti¬ guos y nuevos suscriptores que pagasen por adelantado. ¿No resulta hoy paradójico aquel
anuncio?
En las páginas centrales figuraban dos poesías de tema franciscano: un «Himno a S. Francisco», de Fr. J. Caldentey, T. O. R., y «La visió», de Fra Jaume Rosselló, T. O. R., versos, estos últimos, bastante bien logrados.

Fr. M. Llompart, con su segundo seudóni¬ mo de Fr, Francisco, trataba el «Tesoro del Terciario Franciscano» (las indulgencias).
Día 31 del pasado mes de agosto había
fallecido el «Rdo. D. Francisco Torrens Ni¬ colau, Terciario Franciscano», alma y promo¬
tor del movimiento juniperiano en Mallorca e historiador del venerable Misionero y de su villa natal de Petra. Se dedicaba una pᬠgina, con el retrato del mismo, al ilustre
fallecido.
También Es vey de Son Alegre, en su es¬ tilo, hacía eficaz propaganda de nuestra re¬ vista. El título de su trabajo era el de «Es conseys de Don Jordi».
Sólo dos «Noticias varias». Eran éstas: «T. S. H.—Comienzan en Sevilla las emisio¬
nes radiofónicas» y «El Congreso Eucarístico» (el de Amsterdam, Holanda).
Y la habitual sección de «Necrología», con fallecimientos de terciarios y religiosas fran¬
ciscanas.
El número de noviembre respondía igual¬ mente a las exigencias del calendario litúr¬ gico. El título del primer artículo rezaba así: «Sta. Isabel de Hungría, Patrona de los Ter¬ ciarios». Hacía pinitos literarios, con dejes clásicos, nuestro azaroso condiscípulo Fr. Esteban Cladera, T. O. R.
En tercera página veíase un interesante grabado: «Boceto original de D. Pedro Barceló, que ha sido escogido para confeccionar el Cuadro del Beato Ramón Lull que el pró¬ ximo año jubilar ha de figurar en la Exposi¬ ción Misional de Roma». Es el cuadro que luego, total o parcialmente, ha venido repro¬ duciéndose tantas y tantas veces.
Las dos páginas siguientes las ocupaba la sección «De nuestras misiones», donde ei cuidador de la misma, Fr. G. Tous, daba mu¬
chas e interesantes noticias misionales.
Con su estilo sentimentaloide, ampuloso y cargado de lugares comunes, Fr. J. Calden-

DIA 20 DE OCTUBRE, DOMINGO MUNDIAL DE LA PROPAGACIÓN DE
LA FE O DOMUNO

"Los seglares, en primer lugar, trabajen por las misiones con auxilios per¬ sonales e incluso materiales, pues es un honor obligatorio para el cristiano devolver a Dios parte de los bienes recibidos" (Vaticono II).

V

J

22

tey escribía unos versos titulados «Depreca¬
ción».
Hemos dicho en otras ocasiones que hace cincuenta años lo romántico gozaba aún, so¬ bre todo entre principiantes, de mucho pre¬ dicamento. ¿Quién de los que ahora escri¬ ben, o que ya no escriben, no intentó un articulillo, una leyenda, un cuento o unos versos, con lagrimones de lluvia, con chis¬ porroteo de cirios, con plañir de campanas y con cipreses de cementerio? Algo de esto hacía Fr. Miguel Caldentey, T. O. R., el her¬ mano de Fr. Juan, en su breve relato «¡Ma¬ dre! ¿Por qué lloras?».
Se repetía en el número de noviembre el «Importantísimo» a que nos hemos referido
anteriormente.
Fr. Luis llenaba la sección «La Tercera Or¬
den Secular Franciscana», que había tomado
para su cuenta.
Se dedicaba una página, con el retrato, a
otro fallecido ilustre: D. Gabriel Morell y Verd. El hecho había ocurrido el 30 del mes
de septiembre anterior. Además de fervoro¬ so Terciario, dice la nota que D. Gabriel fue

uno de los principales protectores de nues¬
tra Orden.
El cuadro del Beato Ramón Llull que Iba a realizarse, costaría su dinero. Es Vey de Son Alegre se constituía en protector de aquella obra pidiendo a los lectores que hiciesen propaganda, indicándoles el lenguaje que te¬
nían que usar: «Ala, fora son, ni peresa, ni empegueíment, a fer propaganda pel quadre del Beat Ramon...: gratau-vos sa butxaca i... pirn, pirn, fei-los sonar i ara que són redons, feis-los rodar cap a sa Comissió...».
La «Crónica franciscana» iba bien provista de noticias. Destaquemos la profesión de vo¬ tos simples, en Artá, de nuestros religiosos Fr. Antonio Fiol, Fr. Juan Server, Fr. Miguel Caldentey, ya fallecido, Fr. Juan Mulet, tam¬ bién fallecido, y Fr. Francisco Pastor. El acto tuvo lugar día 7 del mes de octubre. La restante información se refería a la celebra¬
ción de la fiesta de nuestro Padre San Fran¬
cisco en nuestros Conventos y en otros di¬ versos pueblos de la isla.
Entre los difuntos de la «Necrología» des¬ taquemos a D. Antonio Rotger, Ministro de
la Hermandad de Selva.

t

LLAMADOS A LA CASA DEL PADRE

Artà.—^Día 7 de agosto de 1974, a la edad de 87 años, D.“ Magdalena Cursach, terciaria; y día 13 del mismo mes, a la edad de 97 años, D.“ Catalina Pascual Fe¬ brer, también terciaria de nuestro Padre
San Francisco.

piró dulcemente D.® Catalina Beltrán Sal¬ va, también terciaria, tía de D.® Juana,
miembro del Discretorio de la Herman¬
dad, de Sor Antonia, religiosa francisca¬ na, y de sor Ana Garau Beltrán, Hija
de la Caridad.

Inca.—^Después de cortísima enferme¬ dad, día 6 de septiembre, a los 83 años de edad, entregó su alma al Padre, D.“ María Alcina Ferrer, Presidenta de Coro de la Hermandad, con más de sesenta y
cuatro años de vida de terciaria de San
Francisco; y día 16 del mismo mes, ex¬

Son Garrió.—^Día 10 de septiembre de 1974 pasó a la Casa del Padre, Sor Clo¬ tilde Brunet, religiosa de la Congrega¬ ción de Hermanas Franciscanas Hijas
de la Misericordia.
Concédeles, Señor, el descanso eterno.

CORONA POETICA LULIANA
Biblioteca Bartolomé March: Franciscos de
Montaner et de Font de Roqueta, Observationes
a variis auctoribus de B.R.L... Manuscrito de
principios del XVII f. 72-94 (FM 1439).
En la misma Biblioteca: J. M. Bover, Misce¬ lánea Histórico Majoricense, vol. XV, f. 118-136.

(Viene de le pág. 11)
Causa Pia Luliana (Archivo Diocesano): Pri¬ mer Proceso de beatificación de R.L., f. 626648 (FM 409).
En el mismo Fondo: Materiales recogidos para probar el culto de R-L., f. 1-21 (FM 417).
BPP, ms. 1184, f. 18-40 v.

23

SOFROliO»! A: noa realidad j nua esperanza

La sofrología, que estudia todos los es¬ tados y niveles de la consciencia huma¬ na, ciencia enclavada en la psicología, es un concepto reciente, aunque no así sus orígenes. La sofrología, cuyo creador es el doctor Caicedo, el hombre que orga¬ nizó y encauzó en una disciplina los sa¬ beres acerca de lo esquematizado en la definición, revoluciona la Medicina. La sofrología, que algunos la consideran la panacea del futuro, es casi tan vieja como el hombre. Pero hasta el presente no adquirió el carácter de ciencia. Una ciencia capaz de transformar no sólo la Medicina, sino también de cambiar por completo nuestra forma de vivir o, me¬ jor dicho, nuestra manera de entender la vida. Grande es su importancia; tan grande, que estimo nos resulta imposi¬ ble en el presente comprender todo su alcance. .Hay que dejar muy libre a la imaginación para vislumbrar algo de lo que la sofrología significará en el deve¬
nir.
La sofrología es, y no creo equivocar¬ me, al menos hasta la década de los se¬ tenta, el más trascendental paso dado por la humanidad. No se ha logrado na¬ da que iguale en trascendentalidad a lo conseguido por la sofrología, término que se hará popular en poco tiempo. La anes¬ tesia psicológica, que está obteniendo unos extraodinarios resultados, como de¬ muestran las recientes intervenciones qui¬ rúrgicas llevadas a cabo estando el pa¬ ciente en estado sofrónico, ha puesto de relieve, o ha recalcado en lo que algunos decían, la necesidad de hacer rendir mu¬ cho más al cerebro humano. No forzan¬ do su actividad, lo cual sería negativo, sino aprovechando toda esa casi infinita gama de cualidades que aún apenas he¬
mos hecho entrar en funcionamiento.
El cerebro humano cada vez nos es
menos enigmático. Los científicos e in¬ vestigadores constantemente profundizan en él, llegando hasta parajes que toda¬ vía hasta hace poco nos resultaban com¬ pletamente inéditos. La sofrología es una nueva llamada para que prestemos total atención al cerebro, el centro vital de nuestro cuerpo. Pero la sofrología signi¬ fica aún más. Más que el hacer que el

cerebro lo utilicemos a pleno rendimien¬ to y más que lograr someternos a opera¬ ciones quirúrgicas sin ninguna otra ne¬ cesidad que no sea la de la anestesia psi¬ cológica. Significa, y esto es realmente lo de mayor importancia, porque de ello deriva todo lo demás, el vencer al dolor,
al dolor físico.
Un paciente puede llegar a utilizar las técnicas sofrónicas, que le serán ense¬ ñadas por el médico. Así, el mismo pa¬ ciente, en cuanto note dolor, puede en¬ trar en estado sofrónico, haciendo desa¬ parecer el dolor que le angustiaba. Esto, en principio. Después, dada la importan¬ cia de la sofrología hasta para la so¬ ciedad, es posible que la sofrología lle¬ gue a ser una disciplina que se estudia¬
rá en los centros docentes una vez que sea considerada tan necesaria como, por
ejemplo, la higiene corporal. Más tarde, quizá esto no suceda hasta que, en un futuro bastante lejano, el ser humano haya captado totalmente en su conscien¬ cia el estado sofrónico, de forma que le sea tan connatural como los reflejos. Es decir, desaparecerá el dolor físico y, no cabe duda, esto siempre aliviará en gran parte el dolor moral. Todo esto es posible, dado que no parece haber difi¬ cultad para que todas las personas, en más o menos tiempo, puedan entrar en
estado sofrónico.
La sofrología ¿significa que en un fu¬ turo se logrará hacer desaparecer el do¬ lor físico? En la sofrología, como en otras tantas cosas, estamos en el prin¬ cipio. Pero el principio no puede ser más halagüeño. Tal vez éstas puedan parecer unas suposiciones bastante arriesgadas. Pero siempre hemos de pensar, como ya se ha dicho, que todo lo que el hombre es capaz de imaginar, también es capaz de hacer. Posiblemente Herodoto tenía razón al pensar: «Alárguese el tiempo y todo lo posible llega a ocurrir». Y la so¬ frología es uno de esos posibles, un po¬ sible que ya es realidad en nuestro pre¬
sente.
Juan José PLANS
De «YA» (6-2-73)

24

ARQUITECTURA DEFENSIVA DE MALLORCA

XXIV

GUARDA SECRETA DE PENYES RO¬
GES.—Aparece también nombrada como «de Pedreretes», ya que se halla en el in¬ termedio de estos dos puntos, sobre el acantilado, dominando perfectamente «El Toro» y el puerto artificial, actualmente en vías de construcción, que se halla a su izquierda.

En 1769 ya existía, pues en la relación de ese año se lee: «Ay un guarda secreta compuesta de dos hombres puesta en una Barraca en el predio de Santa Ponsa» (1).
En el «Reglamento que Manifeista (sic) el número de Guardas Secretas...», de 30 de marzo de 1770 se dice que está «En el caragador de Peñas Roches» (2).
Está señalada en el famoso mapa «del Cardenal Despuig».
El Brigadier Reynaldo en 1793 también la citó (3), pero equivocando su empla¬ zamiento, ya que la sitúa entre las torres de Cala Figuera y Refeubetx, cuando en realidad está entre esta última y la de Malgrat.
D. Jerónimo Berard la nombra «atala¬
ya» (4), pero él llamaba así a las «Guar¬ des Secretes», y lo que es más, a veces
las daba como «Torres».
La casilla o barraca en la actualidad aún se conserva, siendo una de las po¬
cas que han podido resistir al tiempo y a la acción del turismo (¿por cuánto tiempo todavía?). Aparenta estar hecha en dos veces. Su tejado, a doble vertien¬ te e inclinado hacia adentro, le da un cu¬ rioso aspecto. Tiene cisterna de agua de lluvia y dos habitaciones o comparti¬ mientos formados por la yuxtaposición de sus dos cuerpos, ya que, más que una, parecen dos casitas unidas
TORRE DE MALGRAT. — Este sector
de la costa ha sido desgraciado. No sólo la de Refeubetx, sino también la Torre de Malgrat ha desaparecido, no quedan¬ do de ésta más que el viejo cañón en el mismo lugar que ocupaba y que ha sido dado a conocer en postales.
Además, aparece bastante confusa su
situación en los tratadistas anteriores.

Ya vimos en el cap. XXII la confusión del Sr. Enseñat respecto de estas dos to¬ rres desaparecidas. «S’Arxiduc» —traduc¬ ción de Sureda y Blanes— parece querer decir que estaba sobre uno de los islo¬ tes, cuando la verdad es que estaba en¬ frente de uno de ellos que «forma un ar¬ co o puente sobre el mar», por lo que el cabo en que se levantaba se llamó «Pun¬ ta de Na Foradada». Sobre su fecha de edificación ha habido discrepancias.
Antes de su construcción los islotes
debieron servir de escondite a los pira¬ tas, pues leemos que «...no repararen que de derrera ses illes de Malgrat sor¬ tia una galiota de vint y quatre banchs, que duya males ombres...» (5).
D. Fernando Weyler en un lugar dice que fue edificada la torre en 1580, y en otra parte que entre 1580 y 1585 (6), afir¬ mación, esta última que se hacen suva don Juan Seguí y Luis Salvador (7). La verdad es que la primera vez que la he encontrado documentada es en el Acta
del Gran General Consell de 29 noviem¬ bre 1584, fecha que acertadamente tam¬ bién señalan Ribas de Pina y Juan Mun¬ taner (8). El proceso de su edificación está suficientemente documentado en el
cap. XIX de la serie, con documentos verídicos que no hace falta volver a re¬
producir. Benito Verger la visitó el 2 de julio de 1597, sin guía. Eran los guardas «mestre Miquel Rocha de la Ciutat, ho¬ mo de 50 anys i Joan Rocha (Roca) son «fester».
En 11 de julio de 1643 «jaume font v companyó». Había un cañón con sus apa¬ rejos, un mosquete de posta y otro de muralla con sus utensilios, 50 libras de pólvora y la pieza cargada, 11 balas del cañón, 24 de mosquete y el inevitable
Gaspar Armant, de la viía de Andraig,

25

guardes de la torre de malgrat... renun¬ ciaren»; por lo que, el mismo día fueron nombrados «Macià Torres i jaume Tot¬ xo». En el inventario se indica que la pieza necesitaba dos libras y media de pólvora para cada disparo, que en la to¬ rre sólo había una libra de ella, y una sola bala; estaban aún los mosquetes, un botavante y «un fiasco y flasquillo de mosquet» (9). No se cita el «fester», tal vez por demasiado sabido, ni bala algu¬ na de mosquete.
El documento propiedad de Rafael Ferrer Massanet, que fecho en 1701, di¬ ce que «ay dos sentinelas, q. son Damián Carbonell, y Isidro Jaume, tienen de sa¬ lario cada mes 8 L 17 ss 4 dn y el año
106 L. L 8 ss».
En 7 abril 1701, siendo guardas Pere Carbonell (¿sería este Pere pariente del Damián?) e Isidro Jaume, había «un fal¬ conet de bronze, de 3 lliures de bala, un spingart, un mosauet, dos arcabussos i dos botavans, 4 lliures (de pólvora), 8
bales de falconet, bales de spingart i \_
mosauet 16. i d’arcabús 6». En ese mis¬ mo día recibió varias cantidades de nertrechos, lo mismo en 13 de agosto 1705, 23 .iunio 1711, y 23 febrero 1715. En la fe¬ cha últimamente citada aún era guarda Pere Carbonell (10).
En diciembre de 1718 se informa aue el albañil Joan Balaguer ha emitido dic¬ tamen diciendo que la renaración de la torre, aparte de una nuerta que no valo¬
ra por no ser camintero. valdrá 10 li¬ bras. La parte más dañada era la que daba al mar, y la terraza (11).
En la relación firmada por el Marqués de Alòs, en Palma, a 7 de noviembre de 1769. se dice que «tiene dos torreros, es¬ tá situada dentro del territorio del Pre¬ dio de Santa Ponsa propio del Marqués de Belpuch, q. cultiva (un) arrenda¬ dor... tiene un Cañón de Bronce de dos libras, hace fuegos, y está colocada so¬ bre el mismo cabo de Malgrat» (1).
Berard dice «la isla de Malgrat..., de¬ trás de ella hav otra atalaya, que da sus fuegos a la de Refeubetx...» (4).
En 1793 el Brigadier Revnaldo la des¬ cribe diciendo: «...es circular, de 9 va¬ ras de diámetro —15 metros—, y en ella hav capacidad para colocar muy bien otro cañón además del que tiene, y se¬ ría muy útil para la defensa de la entra¬
da de la caleta de Santa Pnnca. cuyo
puerto no goza de las mejores defensas,
pues de la parte opuesta sólo tiene el
Castillo de Santa Ponça».
Esta torre tiene malas explanadas, y
se llueve, y lo mismo sucede a un gari¬
tón que hay al piso de la batería, sin

puerta, dentro del cual hay un pequeño nicho para la pólvora, muy expuesto a incendiarse por los fuegos de señales... A más del parapeto a barbeta que hay a la parte del mar, tiene otro más eleva¬ do a la parte de tierra, que mira a las islas del Toro». Concluye con el inventa¬ rio de lo que había (3).
En 1867 tenía un cañón de hierro de ocho (12). Asimismo nos enteramos por el documento de 20 de marzo de 1877, que por R. O. de 15 de febrero de 1867
la finca «Torre de Malgrat», que usufruc¬ tuaba el Ramo de la Guerra, valorada en 3.250 ptas., fue devuelta al Estado con fecha 25 de junio del mismo año.
Fue subastada el 16 de febrero de 1876, en mal estado, de circunferencia en la base, 26 metros, y de altura, 12, en 125 pesetas (10).
Juan Seguí Rodríguez nos dice que en la azotea de esta desaparecida torre ha¬ bía un vértice geodésico de 3er. orden, que su plano superior se hallaba a 55’32 metros sobre el nivel del mar y que te¬ nía 40 centímetros de alto (7).
Aparece señalada en los mapas de Mut (1683), París (1715), Marsella (1740), Ale¬
mania (1756, pareciendo una copia del anterior) y Despuig (1784).
GUARDA SECRETA DE CALÓ D’EN PALLICER.—Estaba en las inmediacio¬ nes de la actual «Creu de Santa Ponga»,
tal vez en el pinarejo que se halla a su espalda: en 1769 va existía: «de noche, de dos hom. puesta en Barraca» (1).
En el Reglamento de 1770 se dice que estaba en «El Secall» (2).
Berard también la cita, llamándola «atalaya» del «cabo Palliser». Y Reynal¬
do la nombra «Punta de Sa Caleta» U)
y (3).
Aparece situada en el Mapa pagado
por el Cardenal Despuig. Es posible" que
«Pallicer» fuese el nombre de imo de los primeros guardas. Para tener una idea exacta de su ubicación, basta mirar la portada de la Guía Telefónica actual.
J. Segura Salado
(1) Biblioteca Capitanía General. Es¬ tante 10, tabla 1, n." 2562-, f. 62; y Id., id.,
fol. 61 V.
(2) Impreso propiedad del autor, fir¬ mado, igual que el manuscrito anterior, por el Cap. Gral. Marqus de Alòs.
(3) Miscelánea Bover, manuscrito de la Biblioteca March, tomo XIV, 250; y Id., id., fol. 249.

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bibliografía

EL SANTO CRISTO DE ALCUDIA.
Publicado por el Excmo. Ayunta¬ miento de la muy noble y leal ciu¬ dad. Palma de Mallorca, 1974.
El Dr. S. Gardas Palou, además de teólogo de gran talla y excelente orador sagrado, es un notable medievalista (Re¬ cuérdese que el Dr. Garcías Palou es Rec¬
tor de la «Maioricensis Schola Lullistica»
y director de «Estudios lulianos», revista de investigación luliana y' medievalística). Algo de todo esto tiene el opúsculo que recensionamos, pues incluye: el ser¬ món histórico predicado en la fiesta trie¬ nal de 1971, en honor del Santo Cristo de Alcudia, y un minucioso estudio de
«Las Actas de los Notarios Antonio Se¬
guí y Francisco Axartell, relativas a los sucesos religiosos de Alcudia, de febrero
del año 1507». Los sucesos se motivaron
porque en una procesión de rogativa «fonch clarament y manifesta trobat lo dit Crucifixi esser banyat en lo cap en los cabells de la part squerra». Junto con las fotocopias de las expresadas Ac¬ tas, otros hermosos grabados de la ima¬ gen del Santo Cristo y de su capilla ilus¬
tran el folleto.

gel, ha publicado una obra de verdade¬ ra importancia desde el punto de vista de la investigación de los sistemas filo¬ sóficos más ambiciosos del pasado siglo, y asimismo desde el punto de vista ecu¬ ménico. Como indica el largo subtítulo, el nuevo libro del teólogo suizo preten¬ de sentar las bases para una futura cris¬ tología a partir de un buceo en profimdidad y extensión que abarca la totalidad del pensamiento teológico de Hegel.
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(4) Ms. Berard, Biblioteca Municipal Palma, fol. 146; y Id., id., fol. 146 v.
(5) «LTgnoráncia», n.° 276, p. 2.
(6) Historia Militar de Mallorca, pp. 235 y 244.
(7) B. S. A. L., t. I, nos. 24 y 30. Die Balearen, La Costa de Mallorca, p. 21.
(8) Torres y Atalayas. Madrid 1931, p. 29 y Corpus Toponimia, p. 1.925.

ARQUITECTURA...
(9) A. H. M., E. U. 69, fol. 183 v. y
185.
(10) Véase Corpus Toponimia, artícu¬ lo Torres y Atalayas, por J. Muntaner, p. 2.140.
(11) Véase éste y otros documentos referentes a ésta y anteriores torres al final de la descripción de la costa de
Calvià.
(12) Historia de la Baronía, Enseñat.
(Continuará)

27

Atraso Sanitario
Un funcionario soviético ha realiza¬
do un viaje por los Estados Unidos y a su regreso le preguntan por sus impre¬
siones.
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mal —dice — , pero en otras están
peor que nosotros. Por ejemplo, en
Rusia tenemos en todas las estaciones
importantes un lugar especial para el despiojamiento. Pues en los Estados Unidos no hay absolutamente nada de
eso.
Hidrofobia

Cuando éste llega y toma asiento
exclama:
-Y esto... ¿con qué motivo? — Pues., ¡oh. Dios mío! Crei que
era el aniversario de nuestra boda
y es el de mi boda anterior.
Mal pensado
El viejo tio fuma mucho y su so¬ brino y heredero le dice;
— El tabaco es un veneno lento, tío.
-Ya sé, ya sé que es demasiado
lento.

Un viejo misántropo y avinagrado es mordido por un perro rabioso. Por
su insociabilidad, cuando decide ir al
médico es ya tarde y no podrá evitarse
la hidrofobia.

El médico se lo dice con toda suer¬ te de precauciones.
—Bien. ¿Puede usted darme una hoja de papel?
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ustud un notario, arriba vive uno muy conocido.

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tengo que morder.
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