El Heraldo de Cristo 1973, n. 765
HERALDO DE CRISTO
DICIEMBRE 1973

r
¡SEGUNDO SORTEO DE LOS
PREMIOS ALMANAQUE 1973!

Tal como habíamos anunciado en meses anteriores, damos cuenta del segundo sorteo de los premios inherentes a nuestro almanaque 1973. Este segundo sorteo se hace porque son muchos los que no miran si les ha tocado o no algún premio. Cada año publicamos la relación completa de los 50 números premiados. Y la pu¬ blicamos siempre en el número de MAYO y en este mismo lugar.
El resultado del segundo sorteo ha sido el siguiente:

1.—Sorteo 1.° 2.— 34.648 2.—119.315 4.— 96.010 5.— 29.575 6.-174.485 7.— 66.216 8.—83.231 9.—Sorteo 1.° 10.— 51.070 11 .—208.605 12.—Sorteo 1.° 13.—201.716 14.— 37.082 15.—Sorteo 1.° 16.— 98.799 17.— 74.328

18.—100.537 19.— 45.387 20.—Sorteo 1.° 21.— 91.761 22.— 56.512 23.—215.530 24.—Sorteo 1.“ 25.—Sorteo 1.° 26.—206.764 27.-212.748 28.—130.413 29.—Sorteo 1.° 30.—Sorteo 1.° 31.-201.221 32.—208.402 33.—174.246 34.—115.906

35.—Sorteo 1.° 36.— 97.826 37.-205.119 38.—Sorteo 1.° 39.—179.513 40.— 90.619 41.-182.125 42.-207.412 43.—185.983 42.-207.412 44.-204.031 45.-161.911 46.—Sorteo l.° 47.— 11.619 48.— 91.190 49.—115.342 50.-207.491

Y.

J

r

—^

Todos hemos de ayudar a las misiones, seg^n declaración expresa del Concilio Vaticano II. Al menos con nuestra oración y nuestros sacrificios

ofrecidos por la dilatación del Reino de Dios. Y a más de un lector puede

su conciencia dictarle la necesidad de ayudar también con alguna limosna.

Si quieres que sea a favor de las misiones que regenta la Provincia Espa¬

ñola de la T. O. R., envía tu donativo al P. Procurador Provincial de Misio¬

nes, Fr. Jaume Tugores, T. O. R. (Convento de San Francisco. Palma de Ma¬

llorca). Si avisas al teléfono 21-12-12, pasará a recoger tu donativo el citado

P. Procurador. Muchas gracias.

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j

REVISTA MENSUAL DE LOS P P. PRANCISCANOS DE LA T. O R
•
DICIEMBRE 1973

Affo LXIV - Núm. 765

•

REDACCIÓN Y ADMÓN: CONVENTO DE SAN FRANCISCO
TELÉFONO 212695 PALMA DE MALLORCA

•
DIRECTOR: P. MIGUEL COLOM MATEU, T. O. R.

VICE-DIRECTOR Y ADMINISTRADOR: Fr. JAUME TUGORES MESTRE, T. O. R
•
CON LICENCIA ECLESIASTICA
•
IMPRESIÓN: ARTES GRÁFICAS GIMÉNEZ

•

Precios de suscripción

Ordinaria Bienhechor Protector

.... ....

100 ptas. 300 »

1.000 »

En cumplimiento del artículo 24, 1, de la Ley de Prensa e imprenta, publicamos los si¬ guientes datos;

Director, Vice-Director y Admi¬ nistrador; Según queda expresa¬
do más arriba.

Entidad propietaria; Order Regular de San co en España.

Tercera Francis¬

Acciones; Ninguna.
Situación financiera; Muy ma¬ la. Suben todos los gastos rela¬ cionados con la confección y el envío de la revista, mientras a nosotros nos resulta muy difícil aumentar la tarifa de suscripción debido al gran peligro de las bajas de suscriptores, bajas que no nos convienen puesto que cuantos menos lectores tengamos, menos podremos practicar el apostolado de la buena prensa, único fin que perseguimos con esta publicación, en la que tra¬ bajamos gratuitamente todos.

Sigue el déficit que venimos arrastrando desde hace algunos
años.
•
DEPÓSITO LEGAL P. M. 340 -1958 .J

lea en eí^te número*

"La paz, muy lejos"

3

Anales de la Provincia Española de la In¬

maculada Concepción de la Tercera Or¬

den Regular de San Francisco . .

5

Fisonomía de San Francisco .... 7

Lloances a la Verge Santa Maria .

8

La persona individual y el conglomerado

masivo

9

Mallorca y sus Pintores
Desembre

.

.11

12

Pàgina literària

14

Als cent cinquanta anys del naixement de

Pere d'Alcàntara Penya

.

.

.16

Encara un altre text antic de la Sibil.la . 17

Amplia bendición del Papa a favor de los

bienhechores de nuestros misiones

. 18

J. M. J

20

Bodas de Oro Sacerdotales de Mons. Va-

letín Herrero, Prelado de Honor de su

Santidad

. 21

Nuestras Hermanas Franciscanas.

.

. 22

Nuestra pequeña historia

.

Arquitectura defensiva de Mallorca .

Bibliografía

. 24 . 25
27

Chistes

28

^

^

NUESTRA PORTADA
ADORACIÓN DE LOS SANTOS REYES, vidriera gótica del 1.500 (Museo del Asilo de Relchersberg, Austria) —También el vidrio, con luz y policromía, glo¬ rifica al Señor. Los maestros vidrieros, con su peculiar téc¬ nica, crearon obras hermosísimas, de una gran riqueza ar¬ tística. Este arte, como casi todo el de la edad media, era eminentemente religioso. Aun hoy, en las nuevas iglesias donde un gélido funcionalismo no ha arrumbado toda ma¬ nifestación de belleza — con la cual el mundo hodierno parece estar de cada vez en peores relaciones —, el vidrio de color continúa siendo uno de los principales elementos
de ornato.

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PALMA DE MALLORC/.

2

(FRENTE A U DIPUTACION )*PALMA

EDITORIAL
“LA PAZ, MUY LEJOS"
Entre edición y edición de esta revista ha mediado una nueva
guerra, la cuarta, en el Oriente próximo: la que ha venido en lla¬
marse «guerra de los dieciséis días» (para otros, «de los diecinueve» o «de los veinte»), en oposición a la inmediata anterior conocida por la «de los seis días». No hemos visto aún el balance completo del coste, en bajas humanas y en material bélico, de esta reciente guerra entre árabes e israelíes. Pero una cosa, no poco reveladora, salta a la vista: la facilidad con que, por una vez, ambos contendientes aceptaron la proposición de un alto el fuego. Muy fuerte tenía que ser el desgaste que los dos bandos habrían ya sufrido cuando en solas dos semanas calló, al menos provisionalmente, el fragor de las armas en un conflicto que se prometía largo.
Cuando escribimos esas líneas —a mediados de noviembre—, uno no se atreve aún a opinar sobre la viabilidad de la fórmula de paz sobre la cual han de dialogar los Estados interesados, no sólo los beli¬ gerantes, sino sus respectivos grandes valedores, quienes han de poner el visto bueno. A propósito de estos últimos se nos ocurre un fácil apologuillo. Los señores A y B poseen ambos un gallo de pelea. Con¬ vienen en ofrecer, con los gallos, un espectacular y lucrativo combate. Se hacen los adecuados preparativos, se afilan cuidadosamente los es¬ polones, etc. Empieza, la riña. Y los dos animalitos se encorajinan tanto en la lucha, que sus amos se alarman, temiendo uno y otro quedarse sin gallo para ulteriores peleas. Y ellos, los amos, desisten del iniciado desafío.
Pero no son éstas las veredas por donde queremos ir nosotros. En el editorial del número de febrero del presente año nos preguntábamos si es sólo excepcionalmente que puede darse una situación de paz ge¬ neral en este mundo pecador. Lo hacíamos comentando brevemente el «slogan» de la Jornada Mundial de la Paz de l.° de enero anterior, «slogan» que rezaba así: «La paz es posible». Concluíamos nosotros que sí, que absolutamente hablando la paz era posible. Pero que nos parecía extremadamente difícil que la paz reinase permanentemente en todos
los rincones de la tierra.
La última guerra árabe-israelí, la del pasado octubre, aún no bien terminada, no ha hecho sino reafirmarnos en nuestra misma antigua tesis. «La hermosa utopía de la paz» era el título que poníamos al editorial de febrero de 1972. «Al ?nenos por ahora, la paz mundial es una utopía», leíamos en un comentario sobre el reciente conflicto ar¬ mado, escrito por un agudo periodista en uno de los diarios más serios de la capital de España.
En el editorial poco antes citado ya indicábamos que el único ver¬ dadero remedio contra la guerra estaba en el cumplimiento exacto y constante del consejo evangélico: «Si alguien te pega en la mejilla de¬ recha, preséntale también la otra; y al que quiera llevarte a juicio por quitarte la túnica, déjale también el manto». Porque, dejémonos de exagerados o poco positivos optimismos: no han de faltar nunca en el
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mundo quienes den guantadas, justas o injustas, a las mejillas ajenas, ni quienes osen apoderarse de los bienes de los otros. El primer germen de guerra —guerra modélica en este caso, pues el agredido no se defen¬ dió, y expeditiva, pues se aniquiló totalmente al contrario— lo encon¬ tramos ya casi a raíz de la expulsión de nuestros primeros padres del paraíso terrenal, cuando Caín, sólo por envidia, arremetió contra su herm.ano Abel, inocente, matándole. Han pasado desde entonces mile¬ nios; y es posible que todavía hayan de pasar otros para que la huma¬ nidad deje de ser, en este aspecto, tal como hoy es. Pues pensar que el consejo evangélico arriba mencionado vaya a ser algún día practicado por la generalidad de los hombres equivale a tanto como a traspasar la barrera de lo utópico.
El mismo Pablo VI, que en sus discursos suele hacer por mostrarse optimista y que se manifestaba en cierto modo esperanzado de que «de guerra, de verdadera guerra, no se volvería a hablar», ahora, en la audiencia pública de 10 de octubre, recién desencadenada la contienda, hubo de exclamar con harta desilusión y tristeza: <í¡Aún existe la guerra!».
Y desinflandco un poco aquello de «La paz es posible», en la audien¬ cia pública siguiente (la del 17 de octubre) se expresaba así: «Diremos solamente que... la paz se hace cada día más una necesidad apremiante, una necesidad permanente. ¿No se esperaba por todos nosotros, des¬ pués de la última guerra mundial, que finalmente la paz se conseguiría para siempre? ¿No ha hecho el mundo verdaderos esfuerzos verdade¬ ramente gigantescos para inscribir constitucionalmente la paz en el desarrollo de la civilización? ¿Para hacer a los pueblos seguros para consigo mismos, hermanos para con los demás? Pero la terrible y pavorosa experiencia de estos años nos lleva a una triste realidad: ¡la guerra es todavía, es siempre posible, la producción y el comercio de las armas nos muestran también que ella es más fácil y más desastrosa que antes. Vivimos también hoy una dolorosa y no única situación de guerra. Nos sentimos humillados y empavorecidos. ¿Es posible que sea
éste un mal incurable de la Humanidad?».
Como se ve, Pablo VI usa en este discurso un tono menos dogmᬠtico y tajante, mucho más comedido y humilde sobre la posibilidad de la paz entre los hombres. Aunque después, como en ocasiones anterio¬ res, vuelve a acogerse a lo absoluto, preguntando y contestando: «¿Es imposible para el mundo conservarse pacífico? Respondemos, no; Cristo, nuestra paz, hace posible lo imposible; si seguimos su evangelio, la alianza entre la justicia y la paz puede realizarse» (En la audiencia posterior al alto el fuego, Pablo VI habló de la guerra y de la paz con un tono menos patético).
«La paz, muy lejos», «Parece que la paz está lejana», etc., son titu¬ lares que traían los periódicos al haber cesado ya la lucha y empezado un precario alto el fuego. «La guerra es más probable que la paz», escri¬ bía, aquellos mismos días, algún columnista de uno de los países beli¬ gerantes. Posteriormente, el domingo día 11 de noviembre, representan¬ tes egipcios e israelíes firmaron el compromiso de respetar el alto el fuego que ya se había aceptado provisionalmente. Pero apenas ha cam¬ biado el lenguaje de los gobernantes de los países que han estado en
(Continúa en lo pág. siguiente)

ANALES

DE LA

ESPAÑOLA PROVINCIA

DE LA INMACULADA CONCEPCION

DELA

TERCERA

ORDEN

REGULAR DE
I
(Continuación)

SAN

FRANCISCO

Conforme prometimos en el número anterior, van a continuación los Estatu¬
tos de la CONGREGACION de TERCIA¬
RIOS del P. S. FRANCISCO e HIJOS de
la INMACULADA CONCEPCION de MA¬
RIA.
«Esta Congregación constará de Sacer¬ dotes y hermanos legos: habrá entre ellos un Superior, y un Consejero (o vice su¬ perior): y los demás congregantes profe¬
2.°sos tendrán todos su voto, que formarán
la junta directiva: habrá también dos Pro¬ tectores quienes serán nombrados por la junta: estos Protectores serán elegidos
de fuera la comunidad: y que sean per¬
sonas de las más aptas y de costumbres intachables: serán elegidas sin limitación de tiempos o hasta que ellos no quieran continuar, o la junta dispusiera otra cosa: será su deber el procurar y vigilar por el bien de la Congregación. Toda la comuni¬ dad estará sujeta y obediente al superior de la Orden y al Sr. Obispo de la Dióce¬ sis, a quienes se pedirá consejo y prestará
sumisión.
3.°El fin primordial de la congregación se¬
rá la propia santificación y salvación y la de los demás. El Superior y consejero (o vice superior) de la congregación, se¬
4.°rán nombrados por la junta, cada año,

das las determinaciones de la junta: y si algún congregante, faltara a la obedien¬ cia del Superior o a lo dispuesto por la Junta, el superior le avisará en secre¬ to: si con este aviso no se enmienda, el Superior le avisará ante la junta, y si no se corrigiere se lo pondrá en conocimien¬ to del Sr. Obispo y del Superior de la Orden y con su aprobación será expulsa¬
do de la comunidad.
Cuando alguno pida ser admitido en la comunidad, deberá ser examinado por la Junta y aprobado por los Protectores, por el Sr. Obispo, y por el Superior de
la Orden: se le dará un año de noviciado
empezando a hacer vida común: se le to¬ mará inventario de las prendas y mue¬ bles que traiga: si durante el año de prueba no gustase a la junta: o al mis¬ mo no le gustase este modo de vida, al marcharse no podrá exigir de la comu¬ nidad alguna gratificación de sus traba¬ jos, y tan sólo se podrá llevar las, pren¬ das y muebles que no se habrán consu¬ mido durante el año de noviciado.
Si el Novicio al entrar en la comu¬
nidad, el tiempo del noviciado, se halla¬ se poseedor de algunos bienes inmue¬ bles o fincas, deberá encargarlas al cui¬ dado de una persona de confianza, para

los que deberán ser aprobados por los el tiempo de probación, y cuando haya de

Protectores, el Sr. Obispo y por el Supe¬ ser admitido a la profesión, siendo apro¬

rior de la Orden. Los que quieran for¬ bado por la junta, deberá en unión del

mar parte de esta congregación, deben superior arrendar dichas fincas a sus pa¬

sujetarse a los artículos siguientes:

rientes o a otra persona de su confianza.

l.° Deberán hace un año de noviciado,

Todos los congregantes deberán tra¬

y en la profesión hacer los tres votos bajar lo que buenamente puedan con su¬

simples de Pobreza, Castidad y Obedien¬ misión y obediencia al Superior: las ga¬

cia, los que renovarán cada año: debe¬ nancias y pérdidas de cada uno de ellos

rán hacer vida común y sujetarse a la serán propias de la comunidad: y también

regla de vida de la comunidad y a to¬ las prendas y muebles de todos los pro-

«LA PAZ, MUY LEJOS»
lucha. En diciembre van a emprenderse las negociaciones para la paz. Paz que se prevé dificilísima. Y no se descarta la posibilidad de la
reanudación de la guerra.
Pero nosotros a las palabras del epígrafe, «La paz, muy lejos», les damos un alcance mucho mayor que el meramente anecdótico, referido sólo al actual conflicto entre Arabes y judíos. Nosotros decimos que la paz está aún muy lejos, lejísímos, para que llegue a ser una ciudadana definitivamente afincada en nuestro planeta.

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fesos: no habrá mío ni tuyo, sino que
65..°°todo será de la comunidad. Lon fondos
de la Congregación serán custodiados por el Superior y vice superior: el Superior podrá invertir de dicho fondo las canti¬ dades que importaren los gastos ordina¬ rios de la comunidad sobre comida, ves¬ tido y otras cosas de poca importancia: pero si los gastos fuesen de considera¬ ción, deberá hacerlo con aprobación de la junta.
Cuando el novicio, concluido el año de noviciado, fuese admitido a la profe¬ sión, deberá portarse como miembro de la comunidad, y de otra parte, la comu¬ nidad, deberá reconocerlo como a tal, y subvenir a todas sus necesidades, tanto en el estado de salud, como de enferme¬ dad, durante todo el tiempo que perseve¬
rare como miembro de la misma comu¬
nidad.
Si llegase el caso de que, según el artículo primero, la comunidad tuviera que despedir algún congregante: o por otra parte, si el congregante no quisiere continuar como miembro de la Congrega¬ ción, por cualquier motivo que sea, per¬
derá todo derecho a los bienes de la Co¬
munidad, y no podrá exigir cosa alguna de los servicios prestados a la misma, ni alguna de las prendas que entregó a la congregación el día de su profesión, y tan sólo se podrá llevar las que no han consumido y están anotadas en el inven¬
tario.
1° Habrá en la Congregación un depó¬ sito para cada uno de los congregantes, en donde se depositarán las rentas pro¬
cedentes de las fincas o bienes Paternos
y Maternos o de cualquier procedencia que no sean bienes adquiridos con el ejer¬ cicio de la profesión o trabajo del con¬ gregante. Estos depósitos estarán custo¬ diados por el Superior y vice-superior, y por el interesado, anotando en un libro las cantidades que entran y salen del mis¬ mo: los congregantes podrán gastar de su propio fondo (con aprobación del Su¬ perior) por motivos de necesidad, de pie¬ dad, o de caridad, hasta la cantidad de cuatro duros de una vez, y si estos gas¬ tos excedieran de esta cantidad, deberán hacerlo con aprobación de la junta. De este fondo (si sucediere apartarse de la comunidad por cualquiera de los motivos expresados) no tendrá el congregante de¬ recho alguno a él, y pasará a ser bien de la Congregación: y al hacer testamento (que será bueno lo haga pudiendo) no podrá disponer de dicho fondo: y murien¬ do en el seno de la Congregación se in¬ vertirá en sufragio de su alma, y dispo¬ sición de la Junta. Además, si el congre¬ gante quisiera de dicho fondo, hacer o adquirir algunas prendas, o comprar al¬

8.°guna finca, pasarán a ser propiedad y bie¬
nes de la Congregación. Si sucediere que el Superior, duran¬
91.0°.®te su pemanencia ordenara cosas que fue¬
sen en daño de la comunidad, el con¬
gregante que lo notare avisará a los Pro¬ tectores, quienes harán cargo al Superior
y le corregirán de ello, y si no se enmen¬ dare, se reunirá la Junta y con aproba¬ ción del Sr. Obispo y del Superior de la Orden, se hará otro nombramiento de Superior, y el que hubiere sido corregido será depuesto de su cargo.
Cuando la Junta haga los nombramien¬ tos de Superior y Vice-superior, los ele¬ gidos, no podrán rehusar su elección, si¬
no que deberán aceptarla y cumplir se¬ gún su posibilidad con la misión que se
les hubiese conferido.
Las prendas que el congregante tu¬
viere anotadas en el inventario el día de
su profesión, o cualquier mueble o pren¬ da que trajera después a la comunidad, bien de sus padres, bien de otras perso¬ nas: se anotarán en el mismo inventario,
y todas ellas serán entregadas al cuidado del Superior quien podrá disponer de ellas en bien de la comunidad, y el con¬ gregante no podrá oponerse a ello de pa¬ labra ni de obra ni de modo alguno. El Superior, además del inventario de las
prendas y del Libro para anotar los re¬ cibos y gastos de cada congregante, debe¬ rá tener también otro libro para anotar los gastos y lo que entra en la congre¬ gación y lo que pertenece a la misma.
Si llegase al caso de que la con¬ gregación se disolviera de modo que ni un solo congregante quisiera o pudiera continuar con este reglamento: será car¬ go de los Protectores el hacer que todos los bienes de la congregación pasen en poder del Sr. Obispo de la propia Dióce¬ sis, entonces reinando, para que se sirva disponer, que los muebles sean distribui¬ dos a los pobres en la forma que estime conveniente: y los inmuebles sean custo¬ diados en cuanto permitan las leyes, y sus rentas se apliquen en bien de la Ter¬
cera Orden Secular de S. Francisco de la
propia Diócesis, si no existiera en ella la primera regular y a favor de ella, si
se hallare establecida en la misma.
Leído que ha sido este reglamento a los congregantes, no sólo lo aprueban en to¬ das sus partes, sino que se ratifican a él y se obligan a su más estricto cumpli¬
miento. En fe de ello lo firmamos de
nuestra mano en Llummayor día ocho de
Noviembre de mil ochocientos setenta y
nueve.

Siguen las firmas de: Antonio Ripoll
Juan Garau

Matías Cardeli Bartolomé Ciar

P. Francisco AMENGUAD, T. O. R.

6

Tisonomia ¿Le San Trancisco
UNA NOCHEBUENA DE HACE
SETECIENTOS CINCUENTA ANOS
Tres años antes de su muerte (por consiguiente en 1223), hallándose el Santo en Greccio, movido de su ardiente devoción, y para excitarla a los demás, quiso celebrar la fiesta de la Natividad del Niño Jesús con toda la pompa y majestad que le fuera posible.
Mas, para que nadie pudiera tachar esta fiesta de ridicula novedad, pi¬ dió y obtuvo del Sumo Pontífice licencia para celebrarla. Hecho esto, Fran¬ cisco hizo preparar un pesebre; mandó traer gran multitud de heno, junta¬ mente con un asno y un buey, disponiéndolo todo ordenadamente.
Reuniéronse los religiosos, llamados de distintos lugares: concurrieron las gentes del pueblo, resonaron voces de júbilo por todas partes, y la multitud de luces y de resplandecientes antorchas y los cánticos sonoros, que brota¬ ban de los pechos sencillos y piadosos, convirtieron aquella noche en un día claro, espléndido y festivo.
En tanto estaba Francisco delante del rústico pesebre extático por la piedad, bañado en dulces lágrimas y lleno de gozo celestial.
Comienza entonces la misa solemne, en la cual Francisco, que oficia de diácono, canta el Evangelio. Predica después al pueblo y le habla del naci¬ miento del Rey pobre, a quien, cuando quiere nombrar, llama, a impulsos de su tierno amor, el ¡Niño de Beién!
Había entre los asistentes a este acto un soldado muy piadoso y veraz que, movido de su amor a Cristo, renunció a la milicia secular y se unió estre¬ chamente con el siervo de Dios. Llamábase Juan de Greccio, y aseguró de un modo formal haber visto en el pesebre, reclinado y dormido, a un Ni¬ ño extremadamente hermoso, al cual tomó entre sus brazos el bienaventu¬ rado Francisco, como si dulcemente quisiera despertarle del sueño.
Que esta visión del piadoso soldado fuese enteramente cierta lo afirma no sólo la santidad del que la tuvo, sino también su veracidad, y la eviden¬ cian los milagros que después se realizaron.
San Buenaventura, LEYENDA DE SAN FRANCISCX), cap. 10
r
«Tú o cualquiera de tus familiares podéis precisar una transfusión de sangre. Y no sólo en caso de accidentes o en operaciones aparatosas, sino en muchos otros tratamientos es utilizada la sangre por la medicina moderna.
Confiarás entonces en que el Banco de Sangre habrá sido previsor y tendrá suficiente cantidad del grupo que a ti o a los tuyos conviene.
Pero no basta confiar; es preciso estar seguros. Y el único procedimien¬ to para acertar en esta seguridad es la donación periódica. Sólo así habrá siempre sangre disponible. La sangre debe esperar a los enfermos, y no los enfermos a la sangre». Sé donante de sangre.
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7

LLOANCES A LA VERGE SANTA MARIA
Santa María és nom que significa santa mare mes que cap altra cosa; per això jo entenc santa mare pel vostre nom que és Santa Maria.
Per això, santa María, us fas reverencia i honor, perqué sou santa mare; i en vos ador vostre Fill, i per Eli de vos m’enamor i de vos em fas servidor.
Santa Maria significa santa mar; per això us anomén santa mar, on viuen les esperances deis pecadors; i d’on brollen aigües vives, qui són llàgrimes dels pecadors, qui a vós demanen ajuda i socors.
A vós, santa mar, deman ajuda per a eixir de mala mar atribolada de pecats, on pereixen els pecadors perquè en vós no tenen esperança.
Vós sou alba qui il.lumina el cor dels pecadors quan estan en mar amargosa; i en mar dolça, suau i amorosa estan per vostra amor; i de llurs pecats tenen tristesa i dolor: tristesa amb alegria, dolor amb dolçor, pensant en vostres alteses; i desitjant multiplicar els vostres honraments, i dir-los a les gents qui no us coneixen ni us amen.
Per això a vós, alba qui il.lmnina les tenebres, me dcn i m’encoman, i per vós mon cor s’il.lumina i es fa hostal de vostra amor.
Estrella qui cel, terra i mar il.lumina, il.luminau de vostra amor mon cor pecador, perquè està tenebrós de pecats i perquè molt no us ama.
Estrella qui iLluminau les altres estrelles, baixau als vostres enamorats qui a Vós recorren quan són afligits per les tenebres dels pecats.
A vós, estrella, puig la memòria, l’enteniment i la voluntat, perquè s’iLluminin de la vostra amor resplendent i gloriosa.
Ah hort on hom cull roses, lliris i violes de bona olor i pomes de dolça sabor! Vós sou hort qui és port on se restauren els pecadors, i on s’hi arrepleguen les virtuts i les amors; port i ciutat on el dimoni no hi entra ni hi té poder; port on tot pecador viu, guareix i està alegre i en pau, desitjant la vostra honor, i amar, pregar, lloar i servir-vos.
A vós, millor i major mare, us ador, i ai vós us fas reverència i honor; perquè pel major Fill i el millor. sou major i millor mare que totes les mares, de qui sou senyora i mare.
A vós me don per a servir-vos, i som xm fill petit pel pecat, i desig esser bo i un fill gran en virtuts i en amors,
per això que me don a la millor i major mare per servidor.
Ramon Llull, ORACIONS DE RAMON, cap.o XVI. (Text lleugerament simplificat)
8

LA PERSONA INDIVIDUAL Y EL GONBLOMERADO MASIVO

La obra más famosa de Ortega, La re¬ belión de las masas, es un ensayo socio¬ lógico en el que se repudia la masa hu¬ mana que actúa directamente sin ley, im¬ poniendo sus aspiraciones y sus gustos por medio de presiones materiales. Este autor, a quien preocupa el peligro de la desaparición de la vida personal en las aglomeraciones masivas, propugna por el culto al hombre superior, cosa incompa¬
tible con la sumisión al dictado de las
muchedumbres. El hombre masificado es
el resultado de sustituir la estructura na¬
tural de la sociedad por una mecaniza¬ ción impuesta desde arriba.
El proceso de masificación ha avanzado a pasos agigantados en el siglo en que vivimos. Hay que distinguir entre el pue¬ blo, estructurado desde abajo y hacia arriba, y la masa amorfa, mera yuxtapo¬ sición o agregación física de unidades in¬ diferenciadas, manipulada por las técnicas modernas de información que elaboran la «opinión pública»y la conducen por cau¬ ces conocidos hacia fines previstos. La colectividad organizada, convertida en pueblo, posee un espíritu y está moldea¬ da por unos mismos sentimientos, infun¬ didos por una educación que es fruto de progresos alcanzados con sacrificios y es¬ fuerzos de muchas generaciones; pero la masa inerte es inorgánica, se halla ma¬ nipulada desde fuera y es, como dijo en una ocasión Pío XII, fácil juguete en ma¬ nos de cualquiera que explote sus ins¬ tintos o sus pasiones.
No se trata de im fenómeno cuantitati¬
vo, o sea de una agrupación numerosa cualquiera, sino de algo cualitativo, y en
ella lo característico no es el número
sino la falta de estructura. Sus propieda¬ des son la ausencia de organización in¬ terna y su carácter de sociedad mecani¬ zada, uniforme, voluble y pronta a ser manejada por un líder o conductor, por¬ que la carencia de estructura propia je¬ rarquizada le impone la necesidad de una dirección, y acaba seducida por la dema¬ gogia o sometida al yugo del despotis¬
mo.

La masa humana desarraigada en el se¬ no de la promiscuidad urbana crea un ambiente propicio a la relajación familiar, y esa falta de vida propia y orgánica es suplantada por una burocratización que impide el desarrollo de toda iniciativa. De ese modo, como dice Chesterton, se mar¬ cha a grandes pasos hacia un sistema ser¬ vil que es el ideal del espíritu adminisr trativo. El panem et circenses que deja¬ ba satisfecho al populacho romano se trueca en socorros y deportes bajo la cre¬
ciente absorción estatal en las modernas
sociedades, que parecen correr alocadas hacia una regresión histórica para desem bocar en las épocas de mayor decrepi¬ tud y decadencia.
El derecho de masas es emanación del
Estado y obedece a un orden planificado, careciendo de raíz consuetudinaria, por¬ que la masa desarraigada y amorfa nece¬
sita la tutela del Estado moderno. Frente
al colectivismo estatista a que propende fatalmente la masa gregaria, hay que pro¬ clamar muy alto los derechos de la per¬
sona humana individual. La sociedad es¬
tá formada por hombres, o sea seres sen¬ sibles, racionales, dotados de alma y cuer¬ po. El orden público, social y económico
ha de estar al servicio del hombre para
que cada individuo pueda cultivar mejor su propia personalidad. Sin desconocer que el hombre es un ser social ni negar el condicionamiento que existe entre el desarrollo de la persona humana y el cre¬ cimiento de la sociedad, hay que afirmar con el Concilio Vaticano II que el sujeto y el fin de todas las instituciones socia¬ les es y debe ser la persona humana (Gaudium et Spes, 25). No es encerrarse
en una ética meramente individualista
afirmar que el orden social debe subor¬
dinarse en todo momento al bien de la
persona, y por eso el Concilio, después de insistir en la interdependencia cada vez
más estrecha de los hombres para pro¬
mover el bien común, inculca el respeto al hombre y condena cuanto atenta con¬ tra la vida y la integridad de la persona
humana.

9

La persona ha de ser, pues, el punto de referencia, no en sentido puramente fenomenológico, sino con trascendencia meta¬ física. La plenitud de la realidad personal no se opone a la dimensión social de la persona. En la convivencia y cooperación de los hombres hay que distinguir entre los fines individuales y los sociales, se¬ gún se trate de alcanzar fines que afec¬ ten individualmente al que los promueve o se trate de algo de interés social, y de
este modo se abre camino la cotización
entre un personalismo a ultranza y las exigencias del bien común.
La definición clásica de la persona co¬
mo ser capaz de derechos y obligaciones comprende exclusivamente al hombre, pues siendo el derecho una potestad mo¬ ral, sólo puede ser sujeto de ella el ser humano, que tiene un fin propio cognos¬ cible por su inteligencia y al que se di¬ rige por medio de su voluntad. De ahí nace el vínculo moral que le liga a la ley natural, la cual le señala su fin y le pro¬ pone los medios necesarios para alcanzar¬ lo. Todo hombre tiene un fin propio y personal hacia el cual ha de dirigirse li¬ bremente, y es tal la dignidad de la per¬ sona humana y la igualdad esencial de to¬ dos los hombres, que sus derechos y de¬
beres son universales e inviolables. Los derechos inherentes al individuo para vi¬ vir una vida verdaderamente humana son,
según la citada constitución Gaudium et Spes (26) «el alimento, el vestido, la vi¬ vienda, el derecho a la libre elección de estado y a fundar una familia, a la edu¬ cación, al trabajo, a la buena fama, al respeto, a una adecuada información, a
obrar de acuerdo con la norma recta de
su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad, también en materia religiosa».
El espíritu asociativo del hombre tiene
el fin concreto de aunar los esfuerzos ais¬
lados para la consecución de un objeto determinado, pero nunca debe olvidarse que la acción indivdual es el móvil más poderoso del progreso humano. El hom¬ bre convertido en masa padece una cier¬ ta interdicción en el uso de su razón; sen¬ sible a la superación emocional, corre tras

un ideal sin reflexionar si es bueno o
malo, se lanza a la acción sin alcanzar muchas veces el fin a que se dirige, guia¬ do por un impulso común, arrastrado por un hipnotismo colectivo.
El proceso de masificación produce co¬ mo consecuencia una pérdida o menos¬ cabo de la libertad pesonal y de la in¬ dependencia de pensamiento. Los juicios, opiniones y gustos se reciben de los me¬ dios sociales de comunicación, de los que emana un influjo sugestionador que su¬ prime y ahoga la iniciativa personal. Así se debilita y casi se aniquila la respon¬ sabilidad personal, que sólo puede existir a impulsos de la propia determinación.
Mantener una perfecta compenetración entre el individuo y la sociedad es condi¬ ción indispensable para ser miembro útil de la misma y participar de sus ventajas. Cuando desaparece aquella compenetra¬ ción nace una fatal disociación y enton¬ ces se produce el fenómeno de la masa desarraigada, sumida en una pluralidad inorganizada y caótica.
Jaime Salvà

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MANACOR (Malloroe)
Distribuidores mundiales INDUSTRIAS HEUSCH REUNIDAS, S. A.
Numanoiat A5 ac. BARCELONA (España)

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MALLORCA Y SUS PINTORES

JUAN MIRALLES

por Gregorio Mateu, T. O. R.

«La paz de la verde sombra, que el sol recamaba, se tendió lentamente sobre mi corazón. Olvidé el porqué de mi viaje y perdí, sin lucha, mi pensamiento en un laberinto de sombras y canciones». La labor del entrevistador, frecuentemente difícil y algo cansina, se torna a veces sumamente simpática y atractiva. Cuando
uno concierta la entrevista no sabe a
ciencia cierta qué caja de sorpresas le va a deparar. Pero, nosotros somos descara¬
damente aficionados a la sorpresa perma¬
nente y a la improvisación ajetreada. Co¬ menzamos la sorprendente andadura, re¬ corriendo los apresurados vericuetos de la sorpresa, disfrutando las mieles de lo inédito, de lo inesperado.
Conocíamos la obra del pintor Juan MIRALLES. Académico de primera línea, maestro indiscutible del arte pictórico, poeta de la línea y el color, nos había
deleitado frecuentemente con sus extraor¬
dinarias obras. Fuimos a su estudio de
Palma. Nos recibe con una amabilidad
sin límites. Nuestra conversación se de¬
sarrolla en una atmósfera sumamente
agradable. Una selecta música de fondo acompaña nuestra conversación. En el centro de la estancia contemplamos dos caballetes sobre los que descansan unos cuadros completamente terminados. Son dos paisajes de colores ocres, deliciosa¬ mente entonados, de un lirismo evocador. No es una pintura impresionista la que está ante nuestra vista; se trata de la personalidad de un hombre, cantor y poe¬ ta de lo bello, que lo expresa de una ma¬ nera delicada y sencilla.
Su bondad es la primera característi¬ ca del hombre. Nos da repetidas veces las gracias por habernos acordado de él. «Yo no soy hombre a quien le guste la publici¬ dad —nos dice—, soy feliz trabajando y, como norma, no me presento a ningún concurso». Miralles es un hombre alto,
muy bien vestido y en sus labios se dibu¬ ja una permanente sonrisa. Parece como
si le conociéramos de toda la vida. Pron¬
to olvidamos que estamos haciendo una entrevista y hablamos amigablemente so¬
bre los más variados temas.
El pintor nos invita a visitar el estudio que tiene en Deià, pueblecito de la mon¬ taña, en el que viven numerosos artistas, atraídos por su encanto. Allá nos dirigi¬

mos una tarde desapacible en la que las nubes amenazan tormenta. Llegamos a una casa de proporciones enormes, un antiguo predio de paredes viejas y secu¬ lares. Es como un museo de objetos anti¬ guos, algunos de valor, discretamente dis¬ tribuidos. Al calor del fuego hogareño,
continúa nuestra conversación.
—¿Cuándo comenzó a pintar?
—No puedo precisarlo con exactitud. Mi padre quería que estudiara una carrera. Por ello, comencé magisterio. Pero, pron¬ to lo dejé, pues me di perfecta cuenta de que no^era lo mío. Mi único camino era el de pintor. Jamás he imaginado que pueda ser otra cosa. Tuve muchos maes¬ tros, prácticamente todos los buenos pin¬ tores de aquella época: J. Pizá, Francisco Rosselló, Lorenzo Cerdá, Caffaro, Llobe¬ ra, Fuster Valiente, Toni Gelabert, entre
otros. También estudié en la Escuela de
Artes y Oficios.
—¿Cuál es su ideal como pintor?
—^Mi ideal radica en lograr la plastici¬ dad que se manifiesta en la belleza de cada tela con un perfecto ajuste de líneas y colores. El arte válido es aquel que nos «dice» algo. El impresionismo intenta plasmar sobre el lienzo un paisaje tal co¬ mo es. El expresionismo sugiera algo, manifiesta tma intencionalidad del pintor que desea manifestar lo que lleva dentro.
Esta se^nda forma es para mí un arte
más válido.
Mientras hablamos vamos observando
los objetos que están al alcance de nues¬ tra vista: barcos en miniatura, libros li¬ túrgicos de pergamino, estatuillas barro¬ cas, una ánfora carcomida, boca abajo, escopetas de los corsarios del Mediterrᬠneo, una piel de cocodrilo. Nos llama la atención un artístico crucifijo que nos dice encontró debajo de una teja. Mien¬ tras tanto, la esposa del pintor nos sirve

11

una suculenta merienda. Comentamos el
paisaje que se divisa a través de las ven¬
tanas. Nos dice:
—Soy un enamorado de la naturaleza, de la sencillez, de la poesía de las cosas pequeñas. Una casita de campo, un árbol, una flor pueden evocar realidades subli¬ mes, como la inmensidad de Dios, como
la eternidad. Me siento franciscano hasta lo más íntimo de mi ser. Me encantan
todas las cosas que ha creado Dios: un animalito, el agua cristalina de la fuente, el movimiento nervioso de las llamas, la nube que corre los espacios abiertos... No puedo soportar que se mate un animalito por el simple gusto de matar. Es algo in¬ concebible. A veces me detengo a contem¬ plar la maravillosa belleza de un pájaro o de una flor con sus variadas gamas de
colores.
El hombre se ha entusiasmado. Nos ha¬
bla de los Boy Scouts, amantes privile¬ giados de la naturaleza. Le gustaría tener unos años menos para poder correr los pocos parajes vírgenes que quedan en
nuestra maltratada Mallorca.
—¿Está satisfecho de su obra?
—Nunca se está plenamente satisfecho de lo que uno ha hecho. Si las manos corren tan aprisa como el pensamiento todo va estupendamente. Pero la verdad es que yo soy tremendamente ambicioso, me gustaría hacer algo grande, de enver¬ gadura, a lo Miguel Angel. Mi pensamien¬
to va mucho más allá de lo que voy rea¬
lizando. La obra mejor es siempre la que me queda por hacer.
Le decimos al pintor que se le conoce en Mallorca primordialmente por sus re¬ tratos efectuados a muchos personajes de nuestra sociedad. Nos responde:
—Siempre he pintado de todo. Si bien es cierto que lo que más se conoce son los retratos. Poquísimos pintores hacen retratos quizás porque no dan un amplio margen para ciertas libertades. Pero, tam¬ bién, me piden paisajes. A mi me inte¬ resan todos los géneros y tamaños. Siem¬ pre me han llamado poderosamente la atención aquellos genios de la Edad Me¬ dia, gigantes de la cultura y de las artes, que eran médicos, arquitectos, escultores y pintores. Lo que haga, paisajes o retra¬ tos, intento realizarlo con poesía. Lo her¬ moso cala rápidamente.
—¿Cuándo podemos considerar un re¬
trato como bueno?
—Para que un retrato sea bueno tiene que haber una buena técnica, que sepa captar la fisonomía física y psíquica del personaje. Me encanta conocer en pro¬

fundidad los personajes a quienes debo pintar. Las manos tienen que estar muy bien dibujadas, pues siempre tienen su fisonomía propia.
Frente a nosotros vemos un cuadro de
enormes dimensiones en que una chica de mirada triste y perdida, revela una nos¬ talgia sin límites. Es todo un cántico a la nostalgia evocadora. Nos recuerda un poema de Costa y Llobera. El estado aní¬ mico del personaje aflora mágicamente a través de una pintura de calidad indis¬
cutible.
—¿Le gusta exponer sus cuadros en una galería de arte?
—^Efectivamente, me gusta ya que creo que el pintor no debe perder contacto con el público. El arte está muy comer¬ cializado, pero el pintor debe estar muy por encima de todo esto. Hay que expo¬ ner para comunicar lo que llevamos den¬ tro. Gran parte de mi obra se encuentra en Mallorca, si bien tengo cuadros en exposiciones particulares de varios conti¬
nentes.
Las sombras de la noche hablan de so¬
ledad, de silencio contenido. Se ha hecho de noche. Uno piensa en nuestra socie¬ dad, atormentada por tantos motivos, lle¬ na de angustias existenciales, metida en una noche de angustias dolorosas, inca¬ paz de encontrar la paz. Se lo decimos al pintor. Nos responde:
—Progresamos enormemente por un lado y, por otro nos volvemos atrás. Rei¬
na en nuestra sociedad una tremenda
confusión. Lo que me consuela es el pen¬ sar que en el fondo todos tenemos algo de ángel. Ello me hace suponer una su¬ peración de las actuales crisis. La dura crueldad, la descarada pornografía, los escabrosos espectáculos que nos acechan continuamente no pueden ser, en forma alguna, el alimento de nuestra juventud. También, evidentemente, hay cosas posi¬
tivas. Yo vivo encerrado en mi estudio y
a veces creo que debería salir, comuni¬ carme más. Pienso que, por ejemplo, en los aguafuertes de Goya hay mucha be¬ lleza, y significan una verdadera repulsa a la agresividad. Por contraste con lo malo, apreciamos mejor lo que es real¬
mente bueno.
Volvemos a la ciudad. La noche, testi¬ go ciego de pensamientos indefinibles,
acaricia el sueño de todas las cosas. He¬
mos conocido al hombre bueno, predica¬ dor de lo bello, que, en aras de una voca¬ ción inquebrantable, enseña al mundo la poesía delicada de una pintura que nun¬ ca pasa porque tiene el valor de la sin¬ ceridad a toda prueba.

12

«Chronos», l’obscur vaixell que va per l’ona i que ara ja ha tocat a onze ports, salparà del dotzè, dins breu estona,
dient als vius: avant! i adéu! als morts.
Ahir era gener i avui desembre! Passen els dies amb frissor de llamp! Els anys es desintegren, membre a membre, deixant al venidor expedit el camp.
Mes, no tot s’esvaeix. Sedimentades dins l’àmfora calenta del record, hi queden escorries reservades per quan tenim fretura de confort.
Desembre en duu la carabassa plena del vi que enyora el cor ja eixarreit;
desembre desrovella la cadena
que embaula nou i vell dins l’esperit.
Desembre és vetustat i minyonia; fiedor d’hivern i escalf, perquè, al final, es barregen nostàlgia i alegria de, llar, entre olor santa de Nadal.
Perquè, de nou, té el brusc baies vermelles, i la neu blancament jeu dalt el cim; i lluen més devotes les estrelles,
i tots eixamorar-se el cor sentim.

Perquè llargs rests de neules tremoloses es fan senyals entre la terra i el cel; i són les coses dolçament flairoses, xopes divinament de llet i mel...
Però, que arribi el jorn de sant Silvestre, que és el que posa a l’any el darrer punt: las dels trenta-un dies de palestra, desembre, fatalment, caurà difunt.

Novembre de 1973.

Fra M. C., T. O. R.

ERRADA D'IMPREMTA. Se'ns en passà una en el darrer mot del quart vers de la primera estrofa d'El dubte, versos apareguts en aquest mateix lloc del passat número de novembre. Llegeixi's "insegura" i no "obscura".
13

Si tu, aquí, vols esser ric, sebre molt i viure bé,
tracta tothom com amic,
parla fort i en foraster. Sedueix de París les modes, de lo que no tens braveja, ves de cassinos, passeja qualque dia en quatre rodes;
i prest veuràs la fortuna que faràs.

Si ets arrendador, fé fems, dóna rotes, exsecaia,
aprofita els brins de paia, no malgastes mai el temps. Bestreu sempre an el senyor els doblers que haja mester, i no perdes l’ocasió d’enviar-li qualque paner:
i si enguany
no ho treus, ja ho trauràs

l’altre

any.

Si ets un sabater, procures, en veure mossons d’entrada,
fer-los grossa capellada,
i a dar-los la mà t’atures.
I t’has de fer amb capitans de bergantins i fragates, que te venguen les sabates dins Cuba, o dins Novtí-Orleans.
Si així ho fas, gran parròquia lograrás.

Si ets botiguer que ven floc, seda, vellut, cotó o llana,
cobra a tant cada setmana,
maldament que sia poc. Si et paguen, besa les mans; si no et paguen, fé-los por: no los cites, que llavor perdies els parroquians;
i que el trebai
de mostrar no te cans mai.

Si vols esser mig servyor,
una oficina et convé, anc que una «o» no sàpies fer més que amb lo cul d’un tassó.
I si els teus borrons no entens,
ni tu, ni el mateix dimoni, compta que el capità Antoni
no sabia escriure gens; i a poc a poc
d’escrivent trobaràs lloc.

14

CONSELLS
D‘UN
IGNORANT
(Fragments)
Si ets selleter, ja te basta l’ofici per viure bé, si et fas amic d’un cotxer de casa que tenga clasta. I si el senyor és animal que tir coces, ten paciència; no li dugués per prudència els comptes fins a Nadal,
o més aviat
si les terces ja ha cobrat.
Si ets venedor, taverner, 0 carnisser de dins Plaça,
de criades has d’anar a caça
i enamorat t’has de fer. «¿De quina vila ets, fadrina? ¿A on estàs? Saps que t’estim! Quin cosset que tens tan prim»! Dóna-li qualque propina,
i és ben segur
que vendrà a comprar-te a tu.
Si ets argenter amb quatre alhaques antigues de les millors tendrás sempre mil senyors que t’ompliran les butxaques.
I amb un bon vossa mercè
que digues a tota dama, cobraràs totd’una fama
d’artista entès i sencer;
i temps vendrà que or fi el teu llautó serà.
Si ets picapedrer, fé plans, maldament no tengues títol, i cita qualque capítol d’En Joan d’Arfe i N’Armadans. Empra el paper del millor, i escriu pertot: «això és .sala, això, cambra: i això, escala; cuina, rebost, menjador».
I a l’excusat
pensa a senyar-li el forat.
Si ets sucrer, fé golosines i licors de quant hi ha, po-los un nom italià i adorna-ho amb paperines.
Per Nadal vendràs torrons
de melles, d’ous i d’escumes; que en el món llépols i bumes n’hi corren a forfollons:
i no ha de faltar qui els nous plats vulga tastar.

Si ets sastre, du els comptes bé:
no et descuids de Vassentar.
no frisses mai de cobrar, i bestreu drap si és mester. An els nous parroquians no els afics la guinaveta,
escriu barato les mans
i posa en doble la veta; que temps després
podràs prendre pams de més.
Si ets forner, procura fer que et tenguen per homo ric; pren el pastador ben nyic i forçut; i un bon paler. 1 el qui donarà a pastar, tant si és herga?itell com no, que tenga veu de tenor, cames tortes i el cap pla;
i per Nadal posa en els rostits senyal.
Si ets metge, posa’t a córrer
sense tenir a on anar;
i per poder-te alabar qualque pobre has de socórrer.
Totd’una que tengues sort
de que t’avís un maniós, pinta-ho gros, fé-ho espantós,
i l’hauràs tret de la mort; i contaran
que tens experiència en gran.
Si ets potecari, tendrás les drogues de bona casta,
i així amb més poqueta pasta
més xarumbo compondràs. Tendrás font i pou ben grans, i pots amb rima daurada; i els vespres tertúlia armada de metges i cirugians;
i fé contents els que tenguen més clients.

Si ets notari, has de tenir gran tinter, molta d’oblea; has d’obrar amb prosopopeia i gran bata has de vestir. Tendrás un bufet ben gros en el quarto de defora,
testimonis a tota hora
i papers veis i quatre Uibrots de lleis.
Si ets missèr tendrás tabac
pels procuradors que vénguen; cuida que no s’entretenguen, i fé que tothom los pag. Que en mirar-te de grat ells pledejadors cercaran, dels més alts, grassos i bells;
i tendrás xots
per festes; galls i endiots.
Si fas de mestre d’escola, a tots els pares, abans que tenguen els infants grans, los ha de fer la torniola. ((¿Que ja és seu, aquest ninet? Ai! Quin front més despejat! ja ho jHireix, espavilat. Li dic que aquest nin promet.
Mes és precís que d’anar a escola no fris».
Si ets municipal, fé el sord, en sentir bregues, i el cego; allunya-t’en una llego, i pinta-la al mig de Cort. Mes si veus que són al.lots que duguen vestit decent, encalça-los, fé el valent,
i venta el sabre si pots.
Si fossen nins, du-los an els Caputxins.
Si a més de tot lo que he dit, els diumenges vas de galls, de cusses, bous o cavalls, i jugues i prens partit; i contes bones caçades, i talles claus i flastomes, fent el bovo de vegades per seguir totes les bromes,
jo te promet que arribaràs a esser elet.
Com a prova de que és cert quan he dit, tu em tens a mi que perc¡ué ho he fet així pas per savi i home expert. Pas per bon missèr de pobres, per enginyer, matemàtic, poeta, músic, gramàtic, pintor, químic, mestre d’obres;
però de tot no en sé palada ni brot.
Pere d’Alcàntara PENYA I NICOLAU
( 1823-1906)
15

Als cent cinquanta anys del naixement
de Pere d^Alcàntara Penya
Dia 19 del mes passat d’octubre va fer cent cinquanta anys que nasqué, a Ciutat, Pere d’Alcàntara Penya i Nicolau. Nosaltres ignoram si el nom de Pere d’Alcàntara li fou posat per a seguir el vell costum mallorquí de batejar els infants amb el prenom dels avis, o d’altres fa¬ miliars, o si, en el present cas, va esser que es volgué que el recent vengut al món s’anomenàs com el sant del dia: 19 d’octubre, festa de sant Pere d’Alcàntara. La coincidència fa versemblant el segon motiu.
No tenim a mà els periòdics de l’any 1923 i, consegüentment, no podem dir si el centenari del naixement de Pere d’Alcàntara Penya tengué o no tengué molta ressonància dins les lletres mallorquines. Pot esser que no. Fa cinquanta anys érem encara menys diligents que avui en qüestió de commemorar esdeveniments d’aquesta mena. I quan escrivim això, no oblidam algu¬ nes grans celebracions, fora de sèrie, com la del centenari lul.lià, de l’any 1915, o la del de la conquesta de Mallorca, de l’any 1929. (Aiximateix sabem, emperò, que Mn. Antoni Pons, per aquell temps, va llegir, en el Museu Diocesà, unes conferències sobre la biografcia del nostre autor, amb motiu dels cent anys del seu naixement, conferències que foren editades en 1925).
Aquesta revista, dins la seva modèstia, registrà el fet amb una petita col.laboració d’una de les nebodes de Pere d’A. Penya, uns modestíssims versos mallorquins que recobren enguany una certa actualitat i que, per això, van reproduïts en aquest mateix número.
Anys enrere —^en fa ara sis— ja duguérem a la «Pàgina literària» una de les més conegu¬ des, i reeixides, composicions del nostre autor ciutadà. La coleada (HERALDO, desembre de 1967). I si ara retornam al mateix poeta, és degut a l’esmentada circumstància de complir-se, en el present any, la centúria i mitja de la seva naixença. (La mort: any 1906, dia 15 d’abril, «temps de primavera gentil», afegiria Mn. Ll. Riber, sempre enamorat del fa¬ mós vers de fra Anselm Turmeda). I ens han servit de recordatori, per a la data, els versos als quals ens hem referit abans, versos que ens comparegueren quan endergàviem el material per a la secció retrospectiva que figura en aquesta publicació.
Sobre Pere d’Alcàntara Penya, l’home i el poeta, gairebé no podem escriure ara res que ja no diguéssim en el comentari que fèiem amb motiu de la inserció de la seva tan suggeridora poesia La coleada, poesia que ha merescut els honors d’un monument en una de les places de Ciutat antiga.
En tot cas solament insistiríem en accentuar, encara més, la gran habilitat o mestria del nostre poeta per haver sabut executar, dins els seus versos, una exactissima pintura, una verta¬ dera fotografia en color de la vida ciutadana del seu temps: segle passat i començament de Fac¬ tual (la vida mallorquina, i mundial, pròpiament no donà tomb fins a la guerra europea de 1914). Amb molta raó Josep Maria Quadrado, en la seva Carta-pròleg (POESIES EN MALLORQUÍ POPULAR, 1892), meravellat davant les excel·lents qualitats del llibre, en fa els més encesos elogis, i després diu: «La nostra societat en general, i cada classe, cada professió, cada ofici en particular, el pagès igual que el ciutadà, el menestral igual que el mariner, troben aquí la seva fotografia».
Era la humilitat, creim que no fingida, que a Pere d’Alcàntara li feia confessar, amb un cert to hmnorístic: «Ja som vell (tenia només uns seixanta-nou anys quan escrivia això) i un homo com els altres, amb lo nas al mig de la cara, desenganyat del món, que ja té elà peus a la fossa, i que per lo mateix dins breus anys ja no se’n cantarà d’ell gall ni gallina» (mostrant amb aqueixes darreres paraules que, encara que sabés fer quasi de tot, la virtut d’endevinador no la posseïa); «jo mai m’he tengut per poeta»; «per bé que facen mai seré més que un glosador que ha estodiat una mica de lletra», etc. {Quatre paraules d’introducció, POESIES).
Per a la «Pàgina literària» aquesta vegada hem seleccionat la composició Consells d’un ig¬ norant. Per causa de la seva excessiva llargària hem hagut de suprimir un petit nombre d’estro¬ fes, aquelles que, per fer referència a professions o oficis ara ja quajsi desusats, han perdut una bona part de la graciositat primitiva. En canvi, les que oferim conserven encara gairebé ínte¬ gres la frescor o causticitat originàries. Dita composició aparegué primer damunt L’Ignorància, n.° 112 (6 d’agost, 1881) i n.“ 113 (13 d’agost, 1881) i després, l’any 1892, en el llibre que hem esmentat més amunt, amb l’única diferència que en el setmanari humorístic l’autor salava. o sigui, emprava els articles es, sa, etc., mentre que en el llibre usa les formes més literàries, el, la, etc.
Fra M. C., T. O. R.
16

ENCARA UN ALTRE TEXT ANTIC DE LA SIBIL.LA

Havíem ja deixat com a definitivament closa la nostra presentació comentada de texts antics de la Sibil.la (vejau HERALDO, desembre 1971, i gener, febrer i desembre 1972]. Mes, heus aquí que dins Consueta deia Nit de Nadal, de Mallorca, publicada per G. Llabrés (BOL. ARO. LUL., XV, pp. 38-46), drama litúrgic l’acció del qual va des d’Adam fins al naixement de Jesús i adoració dels pastors (text de la segona meitat del s. XVI 0 del XVll; vejau HERALDO, gener d’enguany), hi descobrim també la lletra de la Sibil.la —la tiburtina en aquest cas i no sabem per què; substancialment no diu res que no digui l’altra (recordi’s que l’eritrea i la tiburtina eren les més famoses de les antigues sibil.les)— que ofereix qualque diferència notable respecte de les que ja
vàrem inserir. Diu així:

Al jorn del judici parra qui n’haurà fet servici (1).
Un Rei de reis. Déu eternal, Senyor del món universal, del cel ver hom devallarà, qui bons i mals judicarà.
Ans del judici quinze senyals (2) se mostraran forts, generals: daran spant a tot lo món (3) per que tal cosa ja mai fonc (4).
O trist senyal de gran terror
serà del sol no dant claror! La lluna es mostrarà de sane,
e plànyer s’ha qui mai s’ha planyt (5).
Los animals sense raó,
l’aire, lo foc i tot quant fo; cel, terra i mar faran dol (6), que no hi haurà qui no tremol (7).
Res amagar no s’hi porà, que molt prest tot se sabrà (8): cascú en son front portarà scrit lo mal e bé que haurà complit.
Lo jui serà tant fort stret (9), que trist del qui mal haurà fet; no li valdrà or ni argent per scapar d’un tal turment.
Emperador, no’t sia greu (10):
no est semblant al Fill de Déu;
mes, per saber la veritat, vet ací qui s’és mostrat (11).
Aquell infant tant excel.lent. Fill és de Déu omnipotent: aquell te cové adorar i a sa Mare glorificar.
Fra M. C., T. O. R.

* Per a facilitar-ne la lectura normalitzem l'ortografia en allò que no afecta la fonètica.
(1) El pronom adverbial «n'» pot esser el culpable del «no» inoportú que s'havia anat introduint en aquest
vers.
(2) Sobra una síl.laba en aquest vers. Segurament que «judici», trisíi.lab, és una reconstrucció culta de juí, bisíl·lab (que també es podia pronunciar monosíl.iab). Com es veu, aquesta és una de les poques ver¬ sions que anomenen els «quinze senyals», recordant la composició versificada francesa Les quinze signes de, la fin du monde.
(3) Formes com «spant», «scrit», «stret», «scapar» no representen la realitat fonètica. Son grafies tradicionals que cal llegir amb una e davant, aquí, i sovint, exigida per la mètrica.
(4) La rima imperfecta «món-fonc» s'explica per la coexistència de les dues formes verbals fonc i fon. L'o¬ riginària, en el vers, seria la segona.
(5) La rima anòmala «sanc-planyt» pot esser deguda a l'alteració del darrer vers que diria: «e plànyer s'ha qui mai se plane». Plane seria una antiga forma forta del pretèrit simple. No obstant, es pot pensar també en anc, mot molt sibil.lene. Però així el vers és més difí¬
cil de reconstruir.
(6) Aquí i en algun altre vers la mesura imposa la
violència de desfer la sinalefa.
(7) No estranyi la rima «dol (o oberta) - tremol (o tancada)». El provençal, en què escrivien o què imita¬ ven els nostres poetes medievals, no coneix distinció entre vocals obertes i tancades. Un altre cas en «stretfet».
(8) Vers on manca una síl·laba. Tal vegada s'hi substituí prestament per «molt prest» o per que pel simple «que».
(9) Es possible que entre «.fort» i «stret» hi manqui la conjunció e.
(10) Aquest apòstrofe a l'emperador, probablement no originari, diferencia aquesta versió de la Sibil.la de les altres que hem anat donant.
(11) Vers deficient. Potser «mostrat» estigui per amostrat, forma coneguda en les versions de la Sibil.la.

17

* AMPLIA BENDICIÓN DEL PAPA A FAVOR DE LOS
BIENHECHORES DE NUESTRAS MISIONES.
* Dos Congresos -en Roma- de gran trascendencia. * Representantes de las misiones T. 0. R., reunidos
por primera vez.

Ciudad del Vaticano. 17 de octubre de
1973. El momento, indescriptible. Y tam¬ bién inolvidable. Me refiero al gratísimo
encuentro tenido con el Vicario de Cristo.

Fui presentado a él por nuestro General, Rdmo. P. Luigi Secondo, siempre tan gentil, bondadoso y delicado con noso¬ tros, sus religiosos.

18

¿Y qué le dije al Papa en aquellos mo¬
mentos de conversación? Entre otras co¬
sas, le supliqué muy cordialmente una lar¬ ga bendición para los bienhechores de nuestros misioneros del Perú y Brasil.
Escuchó Pablo VI con atención —tal co¬
mo indica la foto que encabeza esta sec¬ ción—, y me contestó que con sumo agra¬ do bendecía a todas las personas (y en¬ tidades) que con sus oraciones, sacrifi¬ cios, limosnas, etc., ayudaban a mis her¬
manos de hábito —desde Mons. Damián
Nicolau hasta el último de los religiosos— trabajando apostólicamente en Huamachuco y Poconé. La bendición se hacía ex¬ tensiva, lógicamente, a los mismos mi¬ sioneros y a sus queridos cholitos.
Ya lo sabéis, pues, amados colaborado¬ res en mi quehacer cotidiano a favor de
las misiones de mi Provincia Franciscana: el Sumo Pontífice os bendice efusivamen¬
te. Y yo os reitero el testimonio de mi profundo agradecimiento.
—o—

ticular a las Iglesias locales que la Santa
Sede ha confiado a nuestra Orden.
Profundizamos en algunos aspectos de la temática general trataba del 1 al 5 de
octubre en el Seminario Internacional so¬
bre el «Stewardship» (palabra inglesa que puede ser traducida como recto uso del tiempo, de los talentos y de los bie¬
nes materiales del cristianismo en favor
del prójimo»). Nos prestaron su valiosa ayuda con sus charlas y diálogos algunos
miembros destacados en el mundo de la
misionología o en la Comisión Pontificia «Justicia y Paz». El Superior General de
los PP. Blancos (con el tema: Los dere¬ chos humanos en los países de misio¬
nes), el Obispo catalán, Mons. Ramón To¬ rrella Cascante, Vice-Presidente interna¬ cional de «Justicia y Paz» (tratando acer¬ ca de la Evangelización y el Sínodo de 1974), el P. General de la Congregación del Inmaculado Corazón de María (hablando sobre «Misioneros y misiones del maña¬ na»), el seglar, natural de la India, Dr. An¬ tonio Chullikal («Colaboración ecuménica; aspectos sobre la India»), etc., nos dieron a conocer cauces muy actuales e impor¬ tantes para el trabajo misional.

La semana anterior —sé que invierto el crden cronológico de los hechos— había marcado un hito muy importante en los anales de la T. O. R. Por primera vez en la historia nos reuníamos, en la Curia Generalicia y bajo sus auspicios, los re¬ presentantes de todas las misiones que tenemos en la India y en Hispano-América. Misioneros y procuradores, vivimos unas jornadas de estudio, oración y gra¬
tísima convivencia fraterna. Abordamos
cuestiones de vital importancia, en un in¬ tento de ser más útiles al mundo de hoy, a la Iglesia universal y de manera par¬

Los días 11 y 12 de octubre fueron de¬
dicados a tratar cuestiones de orden in¬
terno, es decir, propiamente de las misio¬ nes a cargo de la T. O. R. Se concretaron puntos de elevado interés espiritual y hu¬ mano, y hubo un enriquecimiento mutuo con las experiencias y fraternal diálogo de todos. Con gran caridad y no menos efi¬ ciencia presidió ese primer Congreso mi¬
sionero de la T. O. R. el Secretario Ge¬
neral de nuestras misiones, P. Bartolomé Nicolau Roig, de quien guardaremos siem¬ pre un imborrable recuerdo. Se ganó la más honda gratitud por parte de todos
los asistentes.

19

Asistentes ai Primer Congreso Misionero de ia T. O. R.

Nuestra Provincia Religiosa estuvo re¬ presentada por el ya referido P. Barto¬ lomé Nicolau, por el P. Antonio Riutord Palau (Delegado del Comisario de la T. O. R. en el Perú y Brasil) y por el Pro¬ curador que suscribe.
De la primera semana de estudio (vi¬ vida en el Colegio Filosófico de «Propa¬ ganda Fide»), de los desvelos múltiples

del P. Rolando Faley, Procurador Gene¬ ral de la T. O. R. y enlace oficial de las Ordenes Religiosas con la mencionada Pontificia Comisión «Justicia y Paz», de la carta que suscribimos y enviamos a todos los hermanos de nuestra Orden, etc., hablaré, D. m., el próximo mes.
Fr. Jaume Tugores Mestre, T. O.R.,
Procurador Provincial Misiones.

J. M. J.

En record de mon benvolgut oncle, Pere d’Alcàntara Penya i Nicolau, en
lo Centenari del seu naixement.*
Oreig del Cel un nom volgut remembra
i en lletres d’or al món resta gravat, d’un varó just, que la memòria augusta
los seus fills i la història han de guardar; i ses virtuts, generacions que vinguin, sempre amb admiració recordaran.
No moren, no, les ànimes electes que la fe del bon Déu han observat, i escolten del Senyor en l’hora extrema: Molt bé ho has fet; entra en mon Regne sant.

Tribut d’amor, veneració profunda jo li ret de mon cor dintre l’altar, amb mos pares unit, santa memòria! amb un lligam tan ferm, que dalt la Glòria lo bon Déu per a sempre ha refermat.
Maria Josefa Amer i Penya
19 d’octubre de 1923.
* No pel seu valor literari, escassíssim, sinó pel de document, ara, cinquanta anys després, re¬ produïm aquests versos que l’autora dedicava al seu oncle quan es complia el centenari del seu naixement, com ho diu en la dedicatòria.

20

BODAS DE ORO SACERDOTALES DE
MONS. VALENTIN HERRERO,
PRELADO DE HONOR DE SU SANTIDAD

Fervoroso terciario franciscano desde su
juventud, antiguo suscriptor de esta re¬ vista, apóstol infatigable del amor a Je¬ sús por María, gran amigo de nuestra Pro¬ vincia Franciscana, D. Valentín acaba de vivir un acontecimiento de gran relieve espiritual: la celebración de sus 50 años
de vida sacerdotal.
«Ordenado el 28 de octubre de 1923, ofreció las primicias de su sacerdocio el l.° de noviembre, en el altar de Nuestra Señora de la Salud, por cuya mediación presenta hoy al Señor su acción de gra¬ cias». Así leimos en el artístico recorda¬ torio que nos entregó Monseñor Herrero
a cuantos asistimos a la solemne Conce¬
lebración Eucarística presidida por el ObispO' de Mallorca.
La fiesta tuvo lugar la tarde del 28 de octubre, en la iglesia parroquial de San Miguel de Palma de Mallorca. Fuimos ca¬
si veinte los sacerdotes concelebrantes.
El templo, lleno a rebosar. En lugar des¬ tacado, los familiares de Mons. Valentín y el Obispo de Ibiza, Doctor Don Fran¬
cisco Planas Muntaner. La homilía, a
cargo del Prelado de Mallorca, Dr. Ubeda, fue un enjundioso canto al sacerdocio ministerial y un hábil recuento de los mé¬ ritos apostólicos que ha ido acumulando
nuestro estimado D. Valentín durante el
medio siglo de su ejemplar y fecunda vi¬

da de sacerdote en Mallorca y en Valen¬
cia.
Nuestro Obispo, además, leyó pública¬ mente un telegrama que había recibido desde el Vaticano, telegrama que era por¬ tador de la Bendición Apostólica del San¬ to Padre para Mons. Herrero y para sus familiares y demás asistentes a la misa jubilar. Por otro lado, el Obispo de nues¬ tra diócesis leyó asimismo las afectuosas palabras que él había añadido al citado teelgrama. Dicen textualmente así: «A Mons. D. Valentín Herrero, con el agrade¬ cimiento por su limpio ejemplo de vida sacerdotal en manos de María y el afec¬ to de muchos años, mi bendición más
cordial en sus Bodas de oro sacerdotales.
Teodoro Ubeda» (rubricado).
Felicitamos muy cordialmente al distin¬ guido hermano nuestro en San Francisco, le agradecemos sus múltiples trabajos a favor de la T. O. F. y deseamos al bueno de D. Valentín que el Señor le conceda muchos años para seguir trabajando por
la extensión del Reino de Cristo por me¬ dio de María.
Fr. J. T. M., T. O. R.

A REDACTORES Y COLABORADORES, A SUSCRIPTORES Y ANUNCIANTES, EN LA NAVIDAD DE 1973, PAZ Y GOZO EN EL SEÑOR
DESEA «KERAlLDO de cristo»
21

Huestras hermanas Tranciscanas

«BREVE BIOGRAFIA DEL M. RDO.
D. GABRIEL MARIANO RIBAS DE
PINA, Fundador de las Hijas de la Misericordia, Terciarias Francisca¬ nas». Autor: P. Gaspar Munar, M. SS. CC. 85 pàg. Formato: 17 x 12
cms. Gráficas Miramar (Palma de
Mallorca), 11 agosto 1973.
El celo infatigable y la pluma fecunda del buen amigo P. Gaspar Munar, acaban de prestar un nuevo y eficaz servicio a la Iglesia Mallorquina, al Instituto de las Hijas de la Misericordia y a cuantos an¬ helábamos conocer más datos sobre la vi¬ da del sacerdote mallorquín, Mn. Gabriel Mariano Ribas de Pina y Gallard, Funda¬
dor del mencionado Instituto.
La vida de este humilde terciario fran¬
ciscano —^perteneciente a la alta socie¬ dad de Palma— dejó realmente una es¬
tela luminosa dentro de Mallorca; pero tuvieron que pasar bastantes años para
que fueran muchos los que se percataran de la trascendencia de dicha estela, de manera que nos consta que para el P. Mu¬ nar fue tarea muy ardua el conseguir no¬
ticias e informes en los archivos. Un hom¬
bre de la talla religiosa como la que al¬ canzó Mn. Gabriel M. Ribas de Pina, un apóstol que habla recorrido —a pie o usando medios muy humildes, pese a su condición de muy rico— ciudades, pue¬ blos y villorrios de Mallorca predicando, un sacerdote que había prestado impor¬ tantes servicios oficiales a la diócesis, un Fundador que, al morir, dejaba ya en
nuestra isla 12 Conventos de su nueva
Congregación, sólo consiguió —entonces—
unas escuetas líneas en el Boletín Oficial
del Obispado cuando éste tuvo que dejar
constancia de la muerte de dicho dioce¬
sano. Son paradojas de la vida o, mejor, inescrutables designios de Dios.
No obstante, pese al silencio de la pren¬ sa de entonces y a la avaricia de los ar¬
chivos de aquellos años en lo que se re¬
fiere a D. Gabriel, la gran paciencia y no menos pericia del P. Munar han sabido descubrir, recoger y ordenar numerosos e
interesantes detalles de la vida admira¬
ble del Fundador de las Franciscanas na¬
cidas en Pina, riente caserío del que es oriundo el citado P. Munar, antiguo y siempre agradecido alumno de las men¬
cionadas hermanas nuestras.
El libro que comentamos tiene los ca¬ pítulos siguientes: Los Ribas y el lugar
de Pina. Infancia en ambiente revuelto.
Carrera muy accidentada. Ordenación sa¬
cerdotal en Roma. Su estancia en Genova.

A SOR CATALINA DE L'ESPERANÇA
Franciscana Filia de la Misericordia
(amb motiu del 50è aniversari de la seva permanència a Caímari)
Molt benvolguda Sor Catalina, gentil matrona, noble heroína, i/ionja honorable, àvia eminent: vós, de Caimari sou fama i gloria
—un tros bellíssim de nostra historia—,
digna, ben digna d’un monument!
Caimari us ama, venera i honora com a sa reina, mare i senyora, com a sa dama més exemplar! Tota la gràcia del món és poca per enaltir-vos tal com pertoca
als mèrits màxims del vostre obrar!
Quaranta anys fóreu la nostra mare —sou la padrina de tots encara—, la nostra mestra, nostre consol! Vós ens curàreu mals i ferides; encarrilàreu les nostres vides;
i consolàreu el nostre dol!
Vós a tota hora, de nit i dia, éreu un àngel que ens protegia, talment la lloca guarda els pollets! Vós, amorosa —com una estrella, com una teta, com una ovella—, ens senyalàveu els camins drets!
Vós heu gastada la vostra vida, a gust i amb aire Vheu consumida per aqueix poble que us acollí! Caimari, en canvi, i amb tot l’afecte. Filla adoptiva i predilecta ara us nomena i aclama aquí!
Sor Catalina de l’Esperança: que Déu us doni la benaurança aquí, en la terra, i allà, en el cel! perquè sou bona, perquè sou dolça, més que el pamboli, més que la molsa; sou una bresca plena de mel!
Que Déu us doni la benaurança. Sor Catalina de l’Esperança, aquí, en la terra, i allà, en el cel!
Lluc, festa de St. Francesc d’Assís, 1973. B. MATHEU.
Apóstol de Mallorca. Fundador de la Con¬ gregación de Hijas de la Misericordia. Hacia el ocaso. Su semblanza espiritual.
Escrito con la amenidad propia del P. G. Munar, es un «pequeño gran libro» que resulta muy valiosa aportación al
Centenario de la muerte del Rdo. D. Ga¬ briel Mariano Ribas de Pina. Y es un
libro, por otra parte, que recomendamos con vivo interés y sin esfuerzo alguno.
Fr, Jaume Tugores Mestre. T. O. R.

22

BODAS DE ORO DE VIDA RELIGIOSA Y FRANCISCANA

Las han celebrado recientemente las si¬
guientes Hijas de la Misericordia: Sor Catalina Pons Ripoll (natural de
Lloseta y residente en Caimari), Sor Ca¬ talina Balaguer (residente en Costitx), Sor Jerónima Mesquida (Clínica Tugores, Sa Pobla), Sor Margarita Quetglas Font (natural de Muro y residente en «Mater Misericordiae»), Sor Ana Arbós (Sa Po¬ bla) y Sor Rosa Vaquer (Casa Madre,
Palma).
Lamentamos no tener información de
cómo fue celebrada la fiesta jubilar de
cada una de dichas hermanas. Tan sólo
hemos podido recoger algunas noticias de una parte de los actos organizados para festejar a dos de las mencionadas reli¬ giosas: Sor Catalina Pons Ripoll (tía car¬
nal de nuestro estimado hermano de há¬
bito, Fr. Jaume Campins Pons) y Sor Mar¬ garita Quetglas.
Día 14 de octubre. Sor Catalina Pons recibió un cálido homenaje de su Frater¬ nidad y de todo el vecindaroi de Caimari, lugar donde reside desde hace 50 años, es

decir, desde su primera Profesión reli¬ giosa.
A la fiesta (cívico-religiosa) se adhirie¬ re todos los hijos de aquel lugar, testi¬ moniando de muchas formas el gran afec¬ to que sienten hacia Sor Catalina. Un an¬ tiguo alumno suyo, el P. B. Mateu, M. SS. CC., compuso y recitó la poesía que publicamos en página anterior.
Día 23 del mismo mes, la Fraternidad franciscana de «Mater Misericordiae» (Palma) se unió también al júbilo de Sor Margarita Quetglas. Hubo solemne Misa, presidida por el Capellán de la casa. Re¬ verendo D. Pedro Sureda, como también fue cantada con mucho esplendor la ora¬ ción de la tarde (Vísperas). Fue realmen¬ te una jomada de fiesta vivida por las Franciscanas de la citada Fraternidad, muy gozosa ante los 50 años de vida re¬ ligiosa de Sor Margarita.
¡Nuestra enhorabuena y los mejores deseos para las seis Hermanas Francisca¬
nas citadas!

L.LA9IA1>OS A L·A CASIA Dï^L. PADRE:

Inca.—A los 43 años de edad y día 22 de agosto, D. Bartolomé Martorell Morro, hermano de la Religiosa Franciscana Sor Juana, residente en Caimari.
Día 16 de octubre, doña Juana A. Munar Valriu, terciaria franciscana.
El 1.® de noviembre, D. Jorge Llobera Mir, también laico franciscano.
Art^.—A la edad de 55 años' y día 31 de agosto, la seglar franciscana doña An¬ tonia Morey Cabrer.
Día 17 de octubre y contando 87 años de edad, doña Catalina Nicolau, igual¬
mente terciaria franciscana.
Palma de Mallorca.—Día 31 de octubre, D. Miguel Perelló Rosselló, de 72 años de edad y hermano de la franciscana seglar doña María, del Discretorio de la T. O. F.

de la Basílica de San Francisco.
Lluc.—Día 15 de octubre. Sor Juana Lle¬ dó, Franciscana Hija de la Misericordia.
Lloseta.—La suscriptora de esta revista y terciaria franciscana, doña Francisca Martorell Sastre, día 19 de octubre. Ha¬
bía nacido 66 años antes.
Día 28 del mismo mes, y a los 78 años,
nuestra suscritora doña Juana Ana Ra¬ món Fiol.
Capdellá.—Día 26 del mismo mes. Sor Esperanza Salas. Tenía 86 años y pertene¬ cía a la Congregación de Franciscanas Hijas de la Misericordia.
Son Garrió.— A la edad de 42 años, nuestro suscriptor D. Monserrate Pascual Umbert (15 octubre).
¡Concédeles, Señor, el descanso eterno!

23

NUESTEA pequeña
HISTORIA

THedio siglo atrás,,.

Cortando y cosiendo, resumiendo a veces y otras meramente indicando, o en alguna ocasión casi no haciendo más que borrajear, hemos llevado esta sección de ropa vieja a otro fin de año. Sabemos que para ciertos lectores no carece de interés ese trabajo
de desenterrar muertos —una obra de mi¬ sericordia al revés—, y por eso, si Dios
ayuda, pensamos continuarlo. Manos, pues, a la obra y veamos cuáles fueron las inquie¬ tudes, preferencias, o lo que sea, de cuan¬
tos intervinieron en la confección del núme¬
ro del EL HERALDO correspondiente a di¬
ciembre de 1923.
Diciembre, mes de la Inmaculada. No iba mal una poesía a la Virgen como entrada. Por lo tanto, unos versos, «Ave, maris stella», de María Josefa Amer y Peña, fre¬ cuente colaboradora entonces de nuestra
revista, adornarán la primera plana.
Ahora un tema franciscano-navideño, jus¬ tificado también por el calendario. Título del trabajo: «Un centenario (1223-1923). Tres años antes de morir (murió en 1226) quiso San Francisco celebrar la nochebuena en un
escenario natural de Greccio. Los pormeno¬
res los cuentan Celano y San Buenaventura. Este era el asunto de aquel trabajo.
Abundando en el tema mariano, iba ahora un grabado con el pie «¡Virgen sin mancilla, muéstranos a Jesús, tu hijo!».
Alcanzó gran resonancia en todos los ám¬ bitos de la nación el «Viaje de los Reyes españoles a Italia», con la visita al Papa y el paso por Mallorca al regreso. La televisión, en su programa «España en el siglo XX» re¬ memoró no ha mucho el importante aconte¬
cimiento. También nuestra revista se hacía
largamente eco del mismo.
Fra Jaume Gelabert, T. O. R., publicaba «Naixement del Bon Jesús», versos por las palabras, ideas y estructuras de sabor archiverdagueriano.
Un nuevo grabado, «Martirio del Apóstol San Juan» (San Juan Evangelista, el 27 de diciembre, recuérdese).
Concluía, finalmente, la conferencia de Fr. M. Ll., T. O. R., sobre «El vestit del Bon Jesús». «El vestit més elegant, més modest, més senzill, més artístic, més bell que s’és

conegut mai. El mateix que va esculpir el
cisell de Fídias en el fris del Partenon».
Estas eran las últimas palabras de la confe¬
rencia.

Es vey de Son Alegre proseguía con la campaña de divulgación de los hechos mila¬ grosos atribuidos a nuestra Señora de Cura. Empleando siempre los mismos moldes es¬ tereotipados: apodos, palabras trabucadas, etc. El epígrafe, decembrino, era «Sa loteria
i sa grossa».
Con motivo del centenario del nacimiento
de su tío, Pere d’Alcántara Penya i Nicolau, Maria Josefa Amer y Penya había mandado unos versos en mallorquín como recuerdo del acontecimiento. Se publicaban dichos versos que nosotros reproducimos en otro lugar de este número por su valor docu¬
mental.

Reavivada desde hace varios números la
sección «Noticias y variedades», en la del presente se leían los siguientes títulos: «Estatua a Santa Juana de Arco (en West¬
minster, Inglaterra); «Rasgo edificante» (del Card. Gasparri que vende un pectoral para ayudar a la Obra de la Propagación de la Fe); «La Tercera Orden en Munich de Ba-
viera» (cooperando con el clero en la acción religiosa, moral y social); «Nueva canoniza¬ ción» (del Terciario Federico Ozanam, pedi¬ da, no realizada aún); y tres chistes.

Abundante la «Crónica franciscana». En

Palma, el domingo día 11 de noviembre la
«Juventud Seráfica» había dedicado una ve¬

lada literario-musical

para conmemorar

el décimo aniversario de su fundación y

como homenaje de despedida a los que

hasta entonces habían sido sus directores,

Rdos. PP. Miguel Vidal y Gabriel Tous, des¬
tinados a Norte-América. Entre muchos otros

habló D. Andrés Caimari sobre «francisca-

nismo» literario.

Día 26 de noviembre se despedían y mar¬ chaban a Loreto (Pensilvània, Estados Uni¬ dos), el M. R. P. Miguel Vidal, Custodio Pro¬ vincial, y el P. Gabriel Tous, para trabajar en aquel extenso campo de la viña del Señor.
Y de Roma, después de haber recibido el grado de Licenciado en Teología y Filosofía, regresaba el P. Rafael Ginard Amorós y em-
(Continúa en la pág. siguiente)

24

ARQUITECTURA DEFENSIVA DE MALLORCA

XVI

PUNTA NEGRA

En terrenos del antiguo predio de Son Caliu (así llamado, según cuenta S’Arxiduc, porque al pasar por él se tenía la costumbre de encender un cigarrillo) se halla «Sa Junta d’es Carabiners», en la que sin duda hay, o debió haber, alguna
casilla de carabineros.
Inmediatamente después, encontramos «Sa Punta Negra» donde se proyectó una torre que no llegó a edificarse, si bien se habló repetidas veces de ella.
Ya en abril de 1575 llegó a Mallorca el Infante Don Juan con poderes de Vicario y «alter ego» del Emperador. Una de las cosas de que se trató fue de la construc¬ ción de seis torres, tres a cada lado de la Ciudad, que costarían, según cálculo, 600 libras entre las seis (1). No sabemos
exactamente cuáles debían ser estas to¬ rres, pero sí que estarían comprendidas
entre la Ciudad y Cala Figuera, por un lado, y la Ciudad y Cap Blanc, por el
otro.
En la sesión del «Gran i General Con¬ sell» de 29 noviembre 1584, antes de la
llegada del nuevo Virrey, D. Luis Vich y Manrique, se habló de la construcción de

SOLDADO DE INFANTERIA
diez torres, ninguna de las cuales es la que ahora nos ocupa. Pero en la sesión que tuvo lugar el 18 de marzo del si¬ guiente año, con objeto de arbitrar re¬ cursos para construirlas, se dio cuenta de que algunas de ellas ya estaban em¬ pezadas con las 500 libras que donaron los «Defenedors del Colegi de la Merca¬ dería»; y más adelante se dispuso refor¬ zar la guarnición de Cabrera y construir allí una torre (que tampoco se edificó). Se votaron 150 libras para la de Illetes,

pezaba a desempeñar el cargo de Superior
en el Convento de San Francisco de Palma. En Artá, el 3 de noviembre anterior, ha¬
bían emitido la profesión simple Fr. Antonio Rosselló Vadell (salido y fallecido), Fr. Da¬ mián Nicolau Roig, actual Obispo de Huamachuco (Perú) y Fr. Rafael Nadal Cantó, re¬ sidente en Texas (Estados Unidos).
En el Santuario de nuestra Señora de
Cura, la fiesta de Santa Catalina con misa
mayor celebrada por el entonces joven Su¬ perior, P. Sebastián Rubí, asistido por el Párroco de Randa y P. Miguel Llompart. El sermón estuvo a cargo del P. Jaime Rosselló
Vadell.

Muestra Pequeña sfiistoria
En Santanyí, la fiesta de San Francisco celebrada el 14 de octubre; y en Alquería Blanca, la misma fiesta el 4 de octubre. Igual fiesta y en igual día en Ferreries (Menorca).
En el mismo pueblo de Ferreries, el do¬ mingo día 11 de noviembre se había efec¬
tuado la bendición del nuevo Convento para Escuelas, Hospital y Asilo. Se reseñaba am¬ pliamente.
En «Necrología», sólo el fallecimiento de
una terciaria de Sencelles.
Las dos últimas páginas las llenaba el
«Indice» de todo el año.

25

1.500 para la de la Porrassa y 300 para otra torre en Punta Negra.
El 12 de diciembre de 1587 D. Luis Vich
y Manrique ordenó a los «Defenedors» que del impuesto del Muelle pagasen a cuen¬ ta, al albañil Rafael Torres, 56 libras y cinco sueldos, resto de las trescientas libras en que se había ajustado el precio de la Torre dTlletes y ima garita, pues lo habían «promès donar en ajutori de la
fábrica de les torres dTlletes i de la Punr
ta Negra». Se añade que 50 libras eran por la de illetes y el resto por la garita. Ahora bien; si se pagó' única y exclusiva¬ mente por la de Illetes y por una garita,
significa que por la torre que debía ha-j
berse hecho en Punta Negra no se pagó nada, o sea que la torre, si bien estaba en proyecto, no se hizo. Por otra parte,
¿dónde estaba la referida garita? És de
suponer que, si la había construido el mismo albañil, o bien se trataba del mis¬ mo lugar o de algún sitio vecino. Es, por lo tanto, posible que la palabra «garita» deba entenderse como barraca de guarda secreta, situada en Punta Negra.
En el acta del Gran i General Consell
de 15 abril 1615, se lee: «Mes auant saben molt bé V. M. que en lo loch dit la punta negra, per los moros cossaris inimimichs de nostra S. fe cathólica pochs dies fa
són stats catiuats sirca trenta personas
lo que se és sdevingut per no haver-hi torre en dita punta, la qual és ten ne¬ cessària y forsada com ninguna que.s sia feta en tota la Isla...». Sigue diciendo que también es muy necesario hacer otra en Santa Ponga, y añade que «tot açò ha volgut proposar lo Ilm. Señor Loe. ca¬ pità general exortantlos quant li és pos¬
sible no dexen de fer una tan bona obre
y recordarlos que a Sa S.'' lima, non re¬ dunda alguna utilitat, ans feta per custò¬ dia de las personas y béns deis particu¬ lars de sta Isla». Se acordó, «nemine dis¬ crepante», que se diesen 100 libras para
terminar la Torre de Illetes (2). En cuan¬ to a las dos nuevas torres propuestas, atendiendo que el Colegio de la Mercadu¬
ría ya había ofrecido 500 libras «per cada torre qui.s farà desde la dragonera fins tot la part de ponent que pague més prest se fassen si affiquen per cada torre
de las sobreditas dos torres altres 50 L
demanará que sien acordades de cent hu¬ ras per part del col.legi compressas las 50 L que ja de veil eran offertas». El eter¬ no problema: no había dinero. Tal vez los Mercaderes se negarán a aumentar su aportación voluntaria al doble y, claro, la
Torre de Punta Negra no se hizo. En cuanto a la de la Caleta de Santa Ponga

tuvo que esperarse un siglo, hasta que, con motivo de la Guerra de Sucesión Es¬ pañola, fue edificada. No sé si este ata¬ que de 1615 será el mismo que leemos en el B. S. A. L., II, p. 295, que tuvo lugar en 1586, pues se da la circunstancia de que también fueron 30 las personas cau¬
tivadas.
Detrás de la Punta Negra existe una caleta donde buscan refugio las peque¬ ñas embarcaciones. Con toda seguridad
fue en ella donde en 1615 desembarcaron los moros. Sobre la Punta, enfrente de
un hotel, se halla una a modo de roton¬ da con un mástil para bandera. Si hubo en la Punta una garita o barraca de guarda secreta, no hay duda que debió alzarse en este mismo lugar, pues desde aquí no sólo se domina la adjunta caleta y buena parte del mar libre, sino que tam¬
bién se ve la Torre dTlletes.
PATRULLA DE LA COSTA
Dice Mn. Rafael Caldentey (3) que en la relación o visita a las torres, efectua¬ da en 1769, se señala que, por haber bue¬ nos desembarcaderos en el trayecto ma¬ rítimo comprendido entre Illetes y Cala Figuera y ser difícil el colocar guardas secretas, cosa inútil por ser dicha costa frecuentada de pescadores, aquella parte de costa, aunque fuese de Calvià, era pa¬ trullada por el escuadrón de dragones acuartelado en la Capital, el cual, para que el trayecto no se le hiciese tan largo, des¬ cansaba en el predio «Sa Porrassa».
Antes de que los moros diesen el asalto de 1561 a la villa de Sóller, como en Ma¬ llorca, gracias a los esclavos cristianos huidos de tierra de moros y por los pri¬ sioneros cautivados, se sabía que tal cosa era inminente, en septiembre de 1560 el diligente y activo Rocafull tomó la medi¬ da de visitar los pueblos marítimos. Día 9 efectuó una salida en que recorrió las costas de Andratx, Puigpunyent, Calvià y
Valldemossa.
CONTINUARA.
Josep S. Salado
(1) «Islas Baleares, Piferrer y Quadrado, «Biblioteca Balear», t. III, p. 62.
(2) Véase cap. XIV de la serie y su
rectificación.
(3) «Diario de Mallorca», 7 enero 1965.

26

ibiiograf ía

De la Editorial Herder (Barcelona) he¬ mos recibido los siguientes libros, recien¬ temente dados a la luz pública:
«LAS CARTAS DE SAN JUAN». Co¬ lección «El Nuevo Testamento y su
Mensaje». Autor: Wilhelm Thüsing.
Versión castellana: Constantino Ruiz Garrido. Formato: 12,2 x 19,8
cms. 236 pág.
Con el título de Cartas de San Juan se
hallan reunidas tres cartas procedentes de los albores del cristianismo. Según to¬ das las probabilidades, provienen de un mismo autor y constituyen, juntamente con el Evangelio de San Juan, el llamado grupo de escritos «joánicos» del Nuevo Testamento. Thüsing ha estudiado estas tres cartas y con gran rigor científico ha redactado el libro que presentamos. Lo ha hecho con una intuición tan segura de la índole teológica y del vigor espiritual de dichas cartas, que tanto el teólogo como el simple cristiano podrán sacar mucho
fruto de los certeros comentarios hechos
por el citado autor.

Daniel Boureau estudia profundamente una serie de las muchas preguntas que pululan por ahí sobre las circunstancias que aconsejan o desaconsejan la admi¬ nistración del primero de los sacramen¬ tos. Considera pros y contras e invita a un leal examen de conciencia, sin inten¬ tar imponer nada. Quizá sea la nota que más nos haya gustado en todo el libro, en el que encontramos unas posibles pis¬ tas de evolución a partir de una hipó¬ tesis expuesta en el doble respeto a un mundo y a una Iglesia en interferente
mutación. Los textos del Concilio Vati¬
cano II quedan muy bien manejados por
Boureau.
«LA MORAL Y LA PERSONA». P.
Bernhard Háring, autor. Versión castellana: Alejandro E. Lator. 248 pág. (14,1 X 21,6 cms.).
El famoso Redentorista P. Háring nos enseña en esta extensa obra que la mane¬ ra de abordar la ética y concretamente cada principio moral particular, ha de ser reexaminada en cada época: la moral de¬ be justificarse en razón del bien y de la
comunidad de las personas.

«EL FUTURO DEL BAUTISMO». Versión castellana de María Colom. 194 pág. de 12,2 x 19,8 cms.
Entre tantas y tantas cuestiones que se revisan, que se estudian, en un intento
de renovación o de restitución de su más
genuino significado, no podía faltar una tan importante como es el bautismo.

La exposición clara —en 18 capítulos subdivididos en epígrafes—, el lenguaje fluido, un índice general y otro alfabético —con casi un millar de nombres—, hacen
de «LA MORAL Y LA PERSONA» un li¬
bro apto para convertirse en manual de frecuente consulta. Además, es una obra de lectura formativa que brinda un teso¬ ro de orientaciones prácticas.

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«LA DOCTRINA DE JESHUA DE NAZARET». Autor: Claude Tresmontant. Traducción: Josep A. Pom-
bo. 264 pág. Formato: 14,1 x 21,6
cms.
Cabe muy pronto la pregunta: ¿un li¬ bro más sobre la doctrina de Yeshúa, nombre auténtico del rabino galileo que murió hacia el año 29 en Judea, y a quien hoy día llamamos Jesús? ¿Puede alguien aportar algo nuevo a este respecto?
Con la lectura de este libro efectuamos, de la mano del autor, un estudio esclarecedor, una indagación para saber si el ra¬ bino Jeshúa, tal como se presenta a no¬ sotros, en su existencia, en sus actos, en su comportamiento, en su doctrina, puede ser considerado como la doctrina cabal de Dios, como la manifestación personal de Dios. Vale la pena leer el libro.
«UNA AUDAZ AVENTURA». Hacia
el concilio de los jóvenes.
Elaborado por un grupo de jóvenes de cinco continentes y adaptado al castella¬ no por un equipo de muchachos de esta lengua, el libro es una llamada que llega desde Taizé para la juventud convocada
con motivo del llamado «Concilio de los jóvenes», a celebrar en el Monasterio Protestante del referido Taizé en 1974.
Los títulos de los distintos capítulos dicen así: He aquí un libro provisional. ¿Que buscamos? Una gozosa noticia para
todos los hombres. Partiendo sin saber
adónde vamos. Bajo un cielo tachonado
de estrellas. Luchamos para crear una co¬ munión. En marcha hacia el concilio de
los jóvenes. Los textos fundamentales de la preparación del concilio de los jóve¬
nes.
Es otra obra que recomendamos.
Fr. J. T. M., T. O. R.

.§8*^* * *
NATURAL
— He oído hablar de un recién nacido
alimentado con leche de elefante que, al año, pesa dos quintales.
— ¡Pero será un monstruo!
- No; es un elefante.
CONCIENCIA
A un maldiciente le preguntan:
—¿Por qué habla usted tan mal de sus amigos?
— Porque no me gusta hablar sino de lo que conozco bien.
UNO SURREALISTA
Un amigo va a visitar a otro que ve¬
ranea en un pueblecito.
Están conversando cuando pasa un
perro en bicicleta, que levanta una de las patas que lleva sobre el manillar y
saluda con alborozo.
El visitante lo contempla asombrado.
— No te extrañes —le dice su amigo—:
en un pueblo tan pequeño nos conoce¬
mos todos.

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