El Heraldo de Cristo 1973, n. 755
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EL TELEVISOR DE NUESTRO ALMANAQUE TOCO EN SUERTE A UNA SUSCRIPTORA DE CAMPOS DEL PUERTO

Advertíamos en el número de diciembre pasado que, por favor, mirasen bien el número que tiene cada uno de nuestros almanaques y que mirasen si alguno de dichos números coincidía con uno de los 50 premios que con¬ cedemos anualmente. Se pierden muchos de ellos simplemente porque los compradores de nuestro almanaque no miran la portada interior de mayo de cada año, ejemplar donde figuran siempre los 50 números premiados.
D.^ Margarita Garcías Vanrell, con domicilio en la calle Padre Alcina, 17, de Campos del Puerto, sí que supo leer la segunda relación de premios, publicada en la portada interior del ejemplar de diciembre 1972. Y compro¬ bó con gran satisfacción que le había correspondido el bonito televisor que
sorteamos cada año. Nuestra enhorabuena.

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CONSEGUIDAS LAS 20.000 PESETAS

En el pasado número de diciembre 1972, os decíamos, queridos lectores, que ya habíamos recibido 10.000 pesetas de las 20.000 que nos urgían para una muy necesaria máquina de cine, máquina que precisaba una Francisca¬ na Hija de la Misericordia, misionera en un pueblo muy pobre de Sur Amé¬ rica. Copiando de nuevo una frase que había inventado dicha Franciscana, os decíamos que nos hacían falta una serie de lectores más que tuviesen «una debilidad económica o una gracia actual aprovechada». Pues bien; hoy os anunciamos gozosamente que ya han sido conseguidas las citadas 20.000 pesetas.
Y un dato muy curioso; ninguno de los generosos donantes me ha per¬ mitido publicar su nombre ¡Más mérito delante del Señor! El se lo sabrá recompensar muy generosamente. Yo, por mi parte, sólo puedo repetir: gracias, muchísimas gracias, y que el Señor, Dueño de la mies, os bendiga largamente.
Fr. Tugores, T. O. R.
Procurador de Misiones

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REVISTA MENSUAL DE LOS P P. FRANCISCANOS DE LA T. O. R.

FEBRERO 1973

Año LXIV - Núm. 755

REDACCIÓN Y ADMÓN:
CONVENTO DE SAN FRANCISCO
TELÉFONO 212695
PALMA DE MALLORCA
• DIRECTOR:
P. MIGUEL COLOM MATEU, T. O. R.
ADMINISTRADOR: Fr. JAUME TUGORES MESTRE, T. O. R
•
CON LICENCIA ECLESIASTICA
•
IMPRESIÓN: ARTES GRÁFICAS GIMÉNE2

Precios de suscripción PARA EL AÑO 1973:

Ordinaria Bienhechor Protector

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DEPÓSITO LEGAL P. M. 340 -1958

lea en este número:

¿La paz, un estado de excepción? «La paz

es posible»

3

La voz del Papa

5

Anales de la Provincia Española de la In¬

maculada Concepción de la Tercera Or¬

den Regular de San Francisco. .

6

Fisonomía de San Francisco .... 8

Ramon Llull

8

Educar, ese riesgo

9

Nuestras misiones

10

Le veu de l'edat

13

Página literària

14

La poesia de Miquel Ferra . .

.16

Nuestra pequeña historia

.

. 17

Acción de gracias (poesía) .

.

.

.18

Consternación en Sencelles .

.

.

.19

Página del terciario . . . . .20

Nuestras Hermanas Franciscanas .

.

. 21

Arquitectura defensiva de Mallorca

. 23

Convivencia entre jovenes miembros de los

familias franciscanas

.

.25

Bibliografia

26

Chistes

28

NUESTRA PORTADA.-LA GRAN CLARABOYA DE LA FACHADA DE LA
IGLESIA DE SAN FRANCISCO (PALMA) —. El rosetón— aumentativo de rosa—es realmente una hermosísima y gigantesca flor, producida por obra y arte del cincel del hom¬ bre. Cuando los hombres eran pobres e ignorantes lo ponían todo para la mayor gloria de Dios. Ahora, en nuestro siglo de las luces y del desahogo económico, se va implantando la democrática igualdad entre la morada del hombre y la de la divinidad, a menudo con muy significativa desventaja para la casa de Dios,

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PALMA DE MALLORCA

FOTOGRAFIA
(FRENTE A LA DIPUTACION l·PALMA

2

EDITORIAL
¿LA PAZ, UN ESTADO DE EXCEPCION?
«LA PAZ ES POSIBLE»
Se ha hecho ya casi inevitable. Una vez más, al finalizar 1972 e iniciarse el 1973, se escuchó y se leyó repetidamente la palabra paz. ¿Desde qué año inmemorial viene esto sucediendo? Nosotros mismos, en este mismo lugar y en igual mes que el pasado año, retornamos al tema. Y desgraciadamente no es porque el cántico angélico de la noche de Navidad, desde hace ya veinte siglos vaya predicando la paz. Desgra¬ ciadamente las voces y las plumas han vuelto a referirse a la paz no como a un bien poseído sino sólo deseado, no a su agradable presencia sino a su llorada ausencia; han hablado de la paz por verla tan mal substituida por la guerra, su mortal enemiga.
Diríase que la paloma de la paz es una ave migratoria, que no sabe estarse de continuo en todos los lugares de nuestro planeta. Pre¬ gúntese a los maltrechos habitantes de la antigua Indochina o del próximo Oriente cuántos años llevan sin verle el blanco plumaje.
«La paz es posible» se pone como «slogan» del presente año en el
documento emanado de la Santa Sede con motivo de la Jornada Mun¬
dial de la Paz, del priniero de enero. «La paz es posible»... en cierto sentido. Lo ha sido hasta ahora. Ocho mil guerras han afligido a la humanidad durante el curso de su historia, y otros tantos tratados de paz les han puesto fin, según nos informa el mismo citado documento. Hace ya ¿cuántos años? que hay guerra en el Viet-Nam, pero última¬ mente se vienen haciendo insistentes esfuerzos para lograr el cese de las hostilidades y a lo mejor algún día (tal vez antes que salgan a luz pública esas líneas) se consigue. En el cercano Oriente se está viviendo una prolongada, aunque no m.uy segura tregua, y por ventura, en un plazo más o menos largo, llegarán a surtir efecto los trabajos de los mediadores para una paz definitiva. Dicho en más breves palabras: hasta aquí a toda guerra le ha seguido una paz, justa o injusta.
Pero a lo que se apunta es a la paz como estado permanente en todo el mundo. Y aquí sí que debemos declarar que apenas no ha menguado nada el pesimismo que el año pasado manifestábamos. Si entonces poníamos la paz universal sólo a ras de «hermosa utopía», ahora, dispuestos a afinar mejor nuestro pensamiento, podemos conce¬ der que «la paz —absolutamente hablando— es posible». Y desde luego es verdad —y algo es algo— lo que se dice en el documento de Roma:
3

«Se han enumerado más de cincuenta conflictos, iniciados con poste¬ rioridad a 1945, pero «es igualmente conocido que, en el mismo período, se han evitado más de doscientos». «Negociaciones, buenos oficios, tratados, teléfono rojo, reuniones al más alto nivel, han salvado la paz en muchas ocasiones». En muchas ocasiones... Por consiguiente recti¬ ficamos, diciendo que esto es ya más que algo, es mucho.
Así que se demuestra que no son del todo inútiles las negociacio¬ nes, las reuniones, las asambleas de la ONU, las conversaciones en París o en cualquier otro lugar del mundo. Y puede ser provechoso para todos evocar, como lo hace el expresado documento, el pequeño florilegio de frases relativas a la paz pronunciadas por Pablo VI en diversas alocuciones: «Nosotros debemos sostener siempre que la paz es posible»; «Todos nosotros debemos buscarla»; «la paz no es un sueño, sino un deber; un deber universal y perpetuo»; «Es necesario querer la paz. Es necesario amar la paz. Es necesario conseguir la paz»; «Debemos realizar siempre todos los esfuerzos para hacer posible la paz», etc.
Mucho menos halagüeño es aquello otro: «Sus mismos excesos (de
la guerra) se vuelven en contra de ella y se convierten en un factor de la paz. Por la misma guerra moderna estamos obligados a la paz» (en el documento citado). Clara alusión a una paz sostenida por los tristes puntales del miedo. La misma alusión hacíamos nosotros en el editorial del pasado año. ¡La paz por el miedo! Horroriza, efectiva¬ mente, pensar en una guerra en que llegase a hacerse uso de todo el apresto bélico que tienen a su disposición las grandes potencias. Con todo, y a pesar del miedo, no será por demás que a los bordes del abismo del total aniquilamiento en que puede caer la humanidad, se levanten los valladares de las leyes y de los tratados internacionales. Y aun así siempre existirá él peligro de que algún desequilibrado o inconsciente se salte aquella valla y se produzca la apocalíptica heca¬ tombe: Hiroshima multiplicado por cien o por mil. La tentación puede sobrevenir de nuevo; de hecho ha vuelto a sentirse alguna vez, según los periódicos.
Juzgando de una manera un poco simplista, parece que el mejor
remedio estaría en la destrucción de toda clase de armamento y que
retrocediésemos a la edad de piedra, mejor dicho, de las piedras y de las pedradas; ¡ah! y que no quedase ni el más primitivo de los arcos.
Pero, no nos pongamos sarcásticos. Y concluyamos con Pablo VI (en el aniversario de su visita a la ONU): «La paz es cosa grande...; pero cosa difícil, extremadamente difícil. Sin embargo, decíamos hace poco: no imposible. ¿Por qué no imposible?, ¿son suficientes las fuer¬ zas humanas para conseguirla y para mantenerla? En este momento preferimos no dar respuesta exhaustiva a esta angustiosa pregunta, que implica las tesis más arduas del pensamiento y de la Historia, para terminar sencillamente con la aplicación de una frase de Cristo: si «esto es imposible para el hombre, todo es posible para Dios» (Mat., 19, 26).
¡La paz es extramadamente difícil! Tal vez no pueda existir más que excepcionalmente en todos los rincones de la tierra y en un mismo tiempo. No obstante: «El hombre ha sido hecho para el amor, ha sido hecho para la paz».

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LA RESPONSABILIDAD DE HACER LA PAZ

...«A quien conserve el recuerdo de conflagraciones no lejanas (Pablo VI alu¬
de claramente a las dos últimas gran¬
des guerras mundiales, la de 1914-1918 y la de 1939-1954), que todavía hoy dejan impresas en las carnes de los pueblos las cicatrices, dolorosas todavía, de sus consecuencias, parecerá resultado ya su¬ ficientemente precioso el que la huma¬ nidad o continentes enteros hayan sido preservados, durante un período ya no¬ table de años, de la repetición de seme¬ jantes terribles tragedias.
Consideración no despreciable, cierta¬ mente. Pero, ¿quién no se da cuenta de que esta paz, que se apoya en gran parte en im verdadero o imaginado equilibrio
de fuerzas tiene un fundamento excesiva¬
mente caduco y peligroso? Y ¿quién no tiembla ante el pensamiento de que el predominio de pasiones o un cálculo equivocado puedan imprevisiblemente po¬ ner a disposición de la ofensa el terrible arsenal que ahora se mantiene acumu¬ lado para la defensa?
A este temor hemos aludido una vez
más en nuestro recentísimo mensaje con motivo de la próxima jornada mundial de la paz; mensaje que, en su fundamen¬ tal inspiración de optimismo positivo, no podía dejar de reflejar la complejidad de una realidad y de una problemática rica de demasiados claroscuros, de una evi¬ dencia dramática y sangrienta.
Si a pesar de esto hemos querido re¬ cordar al mundo que la paz es siempre posible, no ha sido solamente para ilu¬ minar con una luz cualquiera de espe¬ ranza sufrimientos actuales o angustias que aparecen, sino para despertar en to¬ dos el sentido de su responsabilidad:

para que nadie sienta la tentación de bus¬ car en supuestos hechos históricos inevi¬ tables una coartada moral, que exima de la búsqueda ávida e incansable de los caminos, difíciles pero no cerrados, de la
paz.
Y a este respecto nos agrada y es pa¬ ra Nos obligado dar aquí renovado testi¬ monio a todos los que, en los puestos directivos en los respectivos Estados o en las grandes organizaciones internacio¬ nales, están poniendo sus esfuerzos, du¬ ros en muchas ocasiones, pero no siem¬ pre debidamente reconocidos y no siem¬ pre coronados con los éxitos deseables, al servicio de la causa grandiosa de la
paz.
A ellos nuestra cordial gratitud, nues¬ tro aliento; para ellos nuestras oracio¬ nes, a fin de que el Señor les conceda sabiduría y firmeza suficientes en su no¬ table y difícil empresa.
Limitación y control de armamentos, y especialmente de los medios bélicos más peligrosos y repugnantes a aquel sentido de humanidad que no debería faltar in¬ cluso durante los más ásperos conflictos; preparación y progresiva actualización de un desarme verdadero y general; bús¬ queda de nuevas fórmulas, mundiales o regionales, para prevenir y arreglar las discordias que turban la paz y la segu¬ ridad de los pueblos; todos estos esfuer¬ zos deben contar con el aplauso, con el apoyo y —en la medida permitida por la
naturaleza de nuestra misión— la cola¬
boración de la Iglesia y de la Sede Apos¬
tólica».
(Del discurso al Sagrado Colegio Car¬ denalicio con motivo de la pasada Navi¬ dad, 22-12-72).

5

ANALES
DE LA
PROVINCIA ESPAÑOLA DE LA INMACULADA CONCEPCION
DE LA
TERCERA ORDEN REGULAR DE SAN FRANCISCO

I
(Continuación)

1872-1873?—Decidida la resurrección de
la antigua REUNION, o Congregación de Jesús, María y José, fue convidado a guiarla y ampararla el que fuera su primer valedor y consejero, Rdo. D. Juan Calafat y Morlá, Pbro., retornado que ha¬ bía de su vicariato de Randa y que ejer¬
cía de nuevo su ministerio sacerdotal en
la parroquia de Llucmayor. No avinién¬ dose a ello el buen sacerdote y siendo, por otra parte, «lo más difícil tener casa de REUNION», Antonio Ripoll y Salva ofrece la suya que acaba de adquirir, en la calle de Pescadores, casa que aún conserva hoy el mismo número 36. Y consultado el caso con su confesor. Re¬ verendo D. Tomás Mut, Ecónomo de la parroquia, se arroja a ser el empeño, animador y oráculo de la REUNION (Da¬ tos replegáis de viva veu, P. Cerdá).
La pequeña sala del telar, del frustra¬ do postulante de la Misión (ya dijimos que Ripoll usaba el oficio de tejedor de lana), las tardes de los domingos y días festivos pronto se convertirá en sala-Cenáculo donde un apostólico grupito («se
varen reunir fins a 10 ó 12») de buenos
hombres, artesanos y del campo, apos¬ trofados por los indevotos y descreídos de simples, «orbets», hurtándose de las mundanas diversiones («huyendo del mun¬ danal ruido», diría el Maestro León), se REUNIRAN para gastar el tiempo y pen¬ samientos en la oración y meditación, lectura de buenos libros y escucha de al¬ guna arenga, perorata o plática que echa¬ rá el más animoso de los asistentes, si vacía de toda literatura, colmada de ver¬ dadero celo de Dios y de las almas: era

luz de Cristo en vaso de barro o, como
decimos en mallorquín, «cordons d’or amb fil d’estopa».
«Todos estaban muy contentos de pa¬ sar una hora o más en pláticas espiritua¬
les» (MS. P. Antonio).
«Una vez al año D. Tomás Mut, Ecó¬ nomo —como dejamos dicho— de la pa¬ rroquia, que muchos se dirgían por él, asistía a la REUNION y hacía una plᬠtica»; y también, fuera por simpatía o por curiosidad, acudían a la misma, du¬ rante sus vacaciones, los aspirantes al sacerdocio llucmayorenses que cursaban estudios en el Seminario de Palma (No¬
tas de Mestre Bernat Misser al P. Fornés).
Como se acostumbraba en las comu¬
nidades religiosas, también en la REU¬
NION se leían frecuentemente los artí¬ culos de la REGLITA, cuyo texto estam¬
pamos en esta Revista (enero del 72) al iniciar esos ANALES, pergeñados sobre
la marcha.
El P. Coll, en su Biografía de nuestro Fundador, nos da la lista de algunos de sus compañeros de la primera hora:
Juan Garau, (a) Costerí (luego Fr. Juan Garau, T. O. R.).
Benito Ciar, (a) Tamborer. Bernardo Vidal, (a) Missèr (autor de Notas al P. Fornés). Matías Catany, (a) Jaquetó. Mateo Caldés. Mateo Pastor.
Sebastián Palou.

6

A estos nombres podemos agregar los
facilitados (en sus Notas al P. Fornés) por «Mestre Bernat Missèr»:
Juan, Garcías.
Julián Tomás.
Pedro Antonio Noguera. Miguel Font. Miguel Cardeli. Matías Cardeli (vide HERALDO, mayo 1972).
Pedro Antonio Ginard. Francisco Jaume.
Sebastián Puigserver.
1873-1874.—Celosos de la gloria de Dios y bien de las almas, pronto los Congre¬ gantes pensaron en abrir una Escuela de primeras letras, para poder enseñar la Doctrina cristiana. La casita de Ripoll ni era bastante ni a propósito. Decididos, se
aventuran a arrendar otra casa más ca¬
paz y más apropiada para su intento, sita en la calle del Borne, actual de Jo¬ sé Antonio, número 59, conocida por «Ce¬ ller d’En Sard» (1). Aquí trasladará Ri¬ poll su telar y ejercerá su función de Maestro: «S’escola la feya un servidor y es vespres venien a ajudar los que eren

útils de sa Reunió» (P. Ripoll, Datos bio¬ gráficos).
«Pusieron escuela primaria, Antonio Ri¬ poll y Pedro Antonio Ginard, y un Sacer¬ dote de la Parroquia que a veces les ayudaba», dicen las Notas de «Mestre
Bernat Missèr.»
«Mestre Benet (Benito Clar, (a) Tamborer) assegura que en es Celler no feien escola (querrá decir NOCTURNA) per¬ què el P. Antoni es vespre havia de tei¬ xir». Lo cual parecen confirmar los apun¬ tes de Mestre Bernat Missèr, pues se di¬ ce que en la calle del Monte (donde, co¬ mo veremos, se trasladó luego la REU¬ NION) «abrieron escuela nocturna»; y también los Datos del P. Cerdá, quien es¬
cribe: «Hi estableixen escola de dia y nocturna». CONTINUARA.
P. Francisco AMENGUAD, T. O'. R.
(1) La casa alquilada no era propia¬
mente ES CELLER donde se elabora o
despacha el vino, sino la casa aneja que, por formar un todo con aquél, también se conocía por el mismo nombre (P. Cer¬
dá).

r

^

EMTRE: IVOISOTROSi

Recientemente, con motivo de la fiestas de Navidad, hemos tenido la satisfacción de dar un abrazo fraternal a los siguientes religiosos de nues¬ tra Provincia Española de la T. O. R.:
Monseñor Damián Nicolau Roig, T. O. R., Obispo en la Prelatura de Huamachuco (Perú);
P. Bartolorrié Nicolau Roig, Definidor General de nuestra Orden y Se¬
cretario General de las Misiones confiadas a la T. O. R.
Los dos, hermanos de hábito y de sangre, pasaron las fiestas de Navidad con sus familiares de Vilafranca de Bonany (Mallorca).
También ha podido pasar las citadas fiestas con sus padres y demás familia, el P. Pablo Luis Cañas Hernáez, T. O. R., natural de Matute (Lo¬ groño) e infatigable misionero en Huamachuco. Cuando escribimos estas líneas, le estamos esperando en Mallorca; piensa visitar especialmente la Fraternidad de la T. O. F. de Inca, Fraternidad que tiene adoptado a dicho
misionero.
Día 11 de enero, llegó a nuestra isla el P. Sebastián Ramis Torrens, T. O. R., natural de Llubí, único Párroco —y único sacerdote— en toda la muy difícil y dilatada provincia civil de Bolívar, perteneciente también a nuestra
citada Prelatura de Huamachuco.
¡Felices vacaciones para todos!

^

J

7

Tisonomia de San Trancisco

PREDICABA CON EL EJEMPLO ANTES
QUE CON LAS PALABRAS

«Recorría el incansable soldado de Cristo, Francisco, las ciudades y pueblos, anunciaba el reino de Dios, proclamaba la paz, y predicaba la salvación y penitencia con el perdón de los pecados, no con pala¬ bras persuasivas de humana sabiduría, sino con la doctrina y gracia del Espíritu Santo. En virtud de la autorización apostólica de que ha¬ bía sido favorecido, obraba en todo con entera libertad, sin adular y menos engañar con concesiones halagadoras a nadie.
No sabía encubrir las faltas públicas ni disimular la vida peca¬ minosa, sino que solía atacarlas y reprenderlas severamente. Como primero había practicado en sí lo que aconsejaba a los demás, no temía acusador alguno, y publicaba sin miedo la verdad, con tal espí¬ ritu, que los más doctos varones, que gozaban de renombre o digni¬ dad, admirábanse de sus sermones y sentíanse en su presencia poseí¬
dos de saludable temor.
Hombres y mujeres, clérigos y religiosos, corrían presurosos a ver y escuchar al Santo de Dios, en quien se figuraban ver a un hombre de otros tiempos. De toda edad y todo sexo acudian con diligencia pa¬ ra ser testigos de las maravillas que Dios, por su siervo, obraba de nuevo en el mundo. Parecía, en efecto, en aquel entonces que, ya por la presencia de Francisco o ya por su fama, había descendido de lo alto del cielo a la tierra una nueva y resplandeciente luz que disipaba la oscuridad de las tinieblas, las cuales envolvían el mundo tan densa¬ mente, que apenas permitían entrever la senda que debía seguirse. Tan profundo era el olvido de Dios y la negligencia en la observancia de sus mandamientos, que ni siquiera toleraban se les sacara del letargo en que les habían sumido sus inveterados males».
CELANO, Vida primera de San Francisco, Lib. I, C. XV.

"Ramón RluU

UNITAT DE GOVERN

«I en aquest pas hom coneix que se¬ gons ordenament d’unitat i pluralitat, convendría que hi hagués un emperador solament, ordenat així que estigués sobre
molts reis i barons, com un papa hi es¬ tà a molts prelats. Mes, perquè no està l’emperador en aquell poder en què es¬ tar solia quan els cèssars de Roma reg¬ naven, i és venguda quasi una igualtat de poder entre un príncep i altre, i úna ciutat i altra, està l’imperi pcrtit en mol¬

tes parts, i són fets molts prínceps i mol¬ tes comunes de ciutats; i per això hi ha guerres i treballs en el món, i no hi ha un universal poder en el món que ajudi a llevar aquells treballs en què estan per causa de les guerres i dels mals hòmens, i perquè les utilitats particulars són més amades que les públiques».
ARBRE DE SCIENCIA, de l'Arbre
imperial, III, De barons.

8

EDUCAR , ese riesgo
por Gregorio Moteu, T. O. R.

A todos nos preocupa de verdad afron¬ tar de una forma adecuada la educación
de los niños que por una u otra causa
están a nuestro cuidado. Son muchas las
personas que se ven en la necesidad de realizar una labor educativa, sintiéndose impreparados para ello. No pienso so¬ lamente en los maestros y educadores profesionales, de cuya preparación no me permito dudar, sino de esa masa anóni¬ ma de padres de familia, de responsables de movimientos juveniles, de dirigentes de movimientos apostólicos.
Los tiempo van cambiando a ritmo tre¬ pidante. El mundo ofrece nuevas y mara¬ villosas posibilidades, al tiempo que va
cundiendo en los ambientes un clima de
inquietud y desconcierto. No todo lo que nos ofrece la sociedad actual tiene signo positivo. Hay muchas lagunas difíciles de
llenar.
Se barajan de una forma repetida con¬ ceptos tan amplios y abstractos como libertad, responsabilidad, democracia, evolución, tradición, etc., quedando to¬
dos ellos en la enorme nebulosa de la
confusión y el desconcierto. Y es que estos términos adquieren su valor en la medida que están encarnados en perso¬ nas concretas. Los enfoques dispares, la vivencia concreta marca la pauta de re¬ flexión en torno a estos y otros proble¬
mas.
Vamos leyendo con atención los escri¬ tos de sesudos varones, repletos de ex¬
periencia, que con atisíjos de seriedad,
mucha prudencia, y no poca ironía inten¬ tan desvalorizar, desacreditar, sepultar conceptos nuevos como secularización, li¬ bertad, corresponsabilidad, etc. apoyándo¬ se en pretendidos fallos de «ciertas» per¬ sonas. No creemos que sea ésta una ac¬
titud honesta. Mirar desde la barrera y
con espíritu inquisidor todo aquello que huela a nuevo, a evolución supone una falta de encarnación en la problemática
vital del ser.

ne por finalidad ayudar al hombre a que alcance su plenitud. El hombre no nace
hecho. Cuando comienza a existir cuenta
con una inmensa gama de posibilidades a punto de desarrollar. Se irá desarro¬ llando y realizando hasta el día de su muerte, punto final de su propia reali¬
zación.
No podemos hoy saturar al niño de ideas prefabricadas, hechas a nuestra imagen y semejanza. La persona es esen¬ cialmente creadora y original. No puede formarse a una persona sin su colabo¬
ración. Educar a una persona para que
se realice. Sabemos que no todas las po¬ sibilidades de realización son positivas. El hombre nace marcado por el pecado original y tendrá que vivir permanente¬ mente la contradicción de lo bueno y lo
malo. El hombre es un misterio. Nadie
sabe lo que es en profundidad. La per¬
fecta educación buscará fomentar aque¬ llos valores fundamentales en el ser hu¬
mano como son el honor, la fidelidad, el espíritu de servicio, la amistad, la gene¬
rosidad...
Se tiene que educar en una relación personal. Se educa haciéndose el educa¬ dor y dejando que vaya realizándose el
educado. El educador tiene en sus ma¬
nos una persona libre y responsable. Fo¬ mentar formas y modos estereotipados sin cultivar profundas convicciones es contraproducente y perjudicial. El educa¬ dor tiene que ser hombre convencido, en¬ carnando sus ideas en su propia vida, comprometido, al tiempo que permanece atento y entusiasmado con el proceso
evolutivo del educando.
Es fácil exigir a los demás, sin com¬ prometernos nosotros mismos. En el propio compromiso se puede comprome¬ ter a otro. El hombre se pasa la vida bus¬ cando la verdad, sin darse jamás por sa¬
tisfecho. La finalidad no está en la bús¬
queda, sino en la verdad. La búsqueda es el medio, la verdad, el fin.

FORMACION INTEGRAL
Educar significa «formar la persona». Pero antes tenemos que saber lo que queremos conseguir, la meta a donde queremos llegar. Es interesante conocer métodos y formas, pero éstas carecen de importancia si no se tiene una finalidad clara y precisa. Toda labor educativa tie-

FORMAR DE PEQUEÑOS
La formación adecuada tiene que co¬
menzar ya en la primera infancia. Hay que crear en el niño hábitos, conviccio¬ nes, motivaciones oportunas. El arte de
la educación comienza a dar sus frutos
a los ocho o nueve años. Al pequeño se le despierta la inteligencia abstracta. Co-

9

mienza a comprender el porqué de las cosas y quiere indagar sus causas. El de¬ sarrollo oportuno de esta curiosidad fa¬ cilita la utilización de su inteligencia, al tiempo que se le va despertando la ca¬ pacidad de tomar decisiones, de tener actos libres. Es el momento oportuno del ejercicio de la voluntad de dominio. Es¬
tá comenzando la autoeducación.
En esta edad su imaginación adquiere
un enorme desarrollo. Las cosas que va
descubriendo las va enriqueciendo con imágenes fantásticas que dan a todas las cosas un singular atractivo. Es tarea de los padres, de los educadores iniciar un amplio diálogo en el que se le ayude a
descubrir la realidad.
El niño tiene que superar la etapa egocéntrica en la cual todo tenía que es¬ tar supeditado a su capricho. Siente unas ansias de convivir con los demás, de am¬ pliar el campo de sus relaciones. Des¬ cubre la comunidad, la sociedad. Y aquí creemos ha llegado un momento impor¬ tante en el proceso educativo, evitando toda forma de presión autoritaria y dic¬ tatorial, vitalizando sus razones con mo¬ tivos lógicos y bien expresados.
Cada niño tendrá su propia personali¬ dad que habrá que tener bien en cuenta

en su desarrollo. Quizás no veamos el fruto de nuestro trabajo. El niño tiene un profundo sentido del agradecimiento,
si bien le cuesta enormemente expresar¬
lo. Y si lo hace, es siempre a su manera. Confía plenamente en algunas personas mayores a las que escucha religiosamen¬ te. Y aquí entra de lleno la grave respon¬
sabilidad del educador de armonizar per¬
fectamente sus palabras, sus enseñanzas, con su conducta, con sus obras. Ama la verdad, tiene unas ansias desmedidas de justicia, de atención y de amor. Por ello
el niño comenzará a leer en el libro abier¬
to y vivo de las obras, de la vida de sus
educadores.
Una de las cosas más tristes que le pueden suceder a una persona es morir sin haber conocido a una persona. Si en medio de la dificultad, de las equivoca¬ ciones, de las miserias, logramos que nuestros niños descubran en nosotros una persona, podemos estar plenamente convencidos de que nuestra labor ha si¬ do positiva. Los ángeles que cantaron en la cueva de Belén no dijeron «paz a los hombres que todo lo aciertan», sino «a los hombres de buena voluntad».

Tluasiras misiones

XIX7TA.S DIFICILES
El P. Ramis es el encargado de toda la Provincia de Bolivasr, una Provincia cjue no conoce aún el tránsito rodado por no tener todavía ninguna carretera. Hay que hacer los viajes d lomo de bestia. Y el camino que hay que recorrer antes de entrar en la Provincia no deja de ser a veces muy «poético'). Leed algunos párra¬ fos del P. Ramis.

VIAJE FRESQUITO
«P. Bartolomé, espero que su regreso a Roma haya sido feliz y sin ningún se¬
cuestro.
Desde que nos despedimos en Cajamarca, mi viaje de retorno a Bolívar sa¬ lió bien. Partí hacía el pueblo de Celendin; en el ómnibus me tocó el asiento junto a la ventanilla sin cristal y lo pa¬ sé muy mal, porque pasamos por unos
cerros de más de cuatro mil metros de
altura y el frío era penetrante. A la mi¬
tad del camino nos paramos en una ca¬
sita que tenía el letrero de restaurante. Conejitos de Indias, cerdos y perros nos hacían compañía en la misma habita¬
ción donde comimos. A las nueve de la

noche llegué a Celendín; menos mal que un niño me ayudó a llevar las alforjas y equipaje hasta el sitio donde me hos¬ pedé.
El ARCA DE NOE
Al día siguiente hubo una camioneta que salía para Pusac; no me perdí la ocasión, y contraté el pasaje. Hay que ver qué camioneta. Junto al chófer ha¬ bía un agujero, y además no tenía nin¬ gún cristal; había asientos para siete. Por fortuna tenía yo puesto reservado. Los que no cabían en los asientos, se senta¬ ron en el suelo; en total éramos quince personas, dos ovejas y dos haces de leña. Llegamos a Pusac desconocidos, blancos

10

de polvo; menos mal que en Pusac hay un río de agua cristalina y buena; la ma¬ yoría pusimos el cuerpo en remojo.
CON DIEZ HORAS MAS A LOMO DE BESTIA...
En Pusac pasé tres días; el cuarto día nasé a Bolívar, gracias a Dios, con diez horas montado en una cabalgadura.

Las crucecitas y rosarios que me dio fueron recibidos con una gran alegría. Di un rosario a cada una de las profesoras. No puede imaginar la satisfacción que manifestaban con este obsequio. Hube de dar el rosario que Vd. me dio para mí, pues una maestra se hubiera queda¬ do sin rosario, y cuando vi aquella cara triste, se lo di.
Como ya le dije, la profesora Yolita Te¬ rrones sigue en su determinación de ha¬ cerse religiosa. Es la que dirige y ense¬
ña los cantos. Las crucecitas fueron pa¬
ra las cantoras y monaguillos.

COMO ES BOLIVAR
La Provincia de Bolívar es práctica¬ mente la más atrasada. Todos los viajes se hacen a caballo. Uno no tiene noción de kilómetros. Se cuentan las distancias sólo por horas. La Provincia consta de cinco distritos; cada distrito tiene varios anexos y unos cuantos caseríos. En cua¬ tro días a razón de nueve horas diarias, cabalgando, se puede ir de un extremo
al otro de la Provincia.
Gracias a Dios no me canso de cabal¬
gar, ni me agoto con horas y horas se¬ guidas a caballo. En mayo empezó el buen tiempo y programé mis viajes para visitar a todos los distritos y anexos. En cada distrito permanecí cinco días, tres en los anexos y dos en los caseríos.

Asi se ha quedado el companario de la nueva igle¬ sia de Bolivar por efecto de un terrible vendaval.

EN BOLIVAR
En Bolívar estuve quince días prepa¬ rando a niños y niñas para la Primera
Comunión. Por medio de filminas los maestros enseñaron el catecismo. Les
expliqué la importancia de los sacramen¬ tos del bautismo, confesión y comunión,
como también el de la confirmación. En total fueron admitidos a Primera Comu¬
nión ciento treinta niños y niñas. Tam¬ bién invité de un modo especial a maes¬ tros y padres de familia a comulgar en
día tan señalado. De verdad fue una co¬ sa de maravilla.

Como ha quedado el techo de esta nueva construcción de Bolívar después del huracán.

DESPUES DE CUATRO MESES DE TRABAJAR SOLO...
En mayo visité también el distrito de Ucuncha y el anexo de Unamen. En am¬ bos sitios preparé para la primera co¬
munión.
Día dos de junio emprendí el viaje a Huamachuco. De Bolívar pasé a Uchumarca, donde permanecí dos días, y de aquí a Pusac, parándome también dos
días.
11

Día diez, pude abrazar a mis hermanos religiosos empezando por Monseñor y terminando por nuestro querido Fr. Pa¬ co. La alegría fue grande, ya que había
estado solito desde febrero.

no podían más. El cansancio pudo más que el hambre, así que tendimos el pon¬ cho de jebe, y las caronas de las bestias nos ayudaron para preparar una modes¬
ta cama en el suelo.

RETORNO A BOLIVAR CON CRUZ Y CAYADO...
El retorno a Bolívar lo planeé bien: salí de Huamachuco el veinticinco de ju¬ nio a las cinco y media de la mañana; había dado la hora a un señor para que me esperara con una bestia en un pueblecito llamado Pallar. Hasta allí el Pa¬ dre Justo me acompañó con el jeep. A la hora convenida partí con la acémila, con destino a un distrito que se llama Condorcarca; menos mal que mi arriero
también tenía acémila. No nos faltó la
cruz; se unió a nosotros un hombre con una maleta; al principio le dije que me diera la maleta para que él pudiera ca¬ minar más ligero; pero a las dos horas de viaje, le cedí también la bestia porque me daba compasión, y cogí una buena va¬ ra de un árbol haciéndome un cayado. Más de tres horas seguidas iba andando,
y---
NO DE SOLO PAN VIVE EL HOMBRE, SINO
TAMBIEN... DE AGUA
A las tres horas de andar a pie, em¬ pecé a sentir hambre y almorzamos; menos mal que encontramos agua, de lo contrario, con el cansancio y comer pan, habría sido para ahogarse y quedar sin respiración.
Proseguimos el viaje hacia adelante, y a las siete de la noche llegamos a la cumbre del cerro. El sol ya brillaba por su ausencia, y las piernas se rebelaban.
r

POBRES COSTILLAS ..
Dormimos como pudimos. A pesar de estar cansadísimos, el suelo estaba tan duro que las costillas parecía se raja¬ ban; cada momento tenía que cambiar postura. Y era tal el frío que sentía —es¬
tábamos a unos cuatro mil metros de
altura— que metí la cabeza debajo de la manta; a las cinco de la madrugada los tres estábamos tiritando de frío; a las seis sacamos las caronas y de nuevo pro¬ seguimos el viaje. Pudimos contemplar
el suelo lleno de una escarcha terrible.
Preferí continuar a pie, ya que montado
uno siente más el frío.
CAMBIO DE TEMPERATURA
A las dos de la tarde llegamos a un pueblecito llamado Llaupuy; es el sitio que limita la Provincia de Huamachuco y Bolívar. Este pueblecito está a orillas del Marañón; allí el calor es sofocante, y el cansancio lo hacía insoportable; había
caminado desde las seis de la mañana
hasta las dos de la tarde. En la primera casa que hallé entré pidiendo auxilio, ya que me estaba desmayando de calor; per¬
manecí dos horas tumbado a la sombra
de un árbol frutal que se llama palto. Gracias a Dios la señora tenía algunos naranjos, y nos invitó; así me repuse, y seguimos adelante...
(Continuará)
P. SEBASTIAN RAMIS T. O. R.
Misionero en Perü
^

GRATITUD DE MONSEÑOR DAMIAN NICOLAU, T. 0. R.

De buen grado cumplimos con un encargo que nos ha hecho el Prelado de Huamachuco (Perú), nuestro hermano de hábito el Obispo Mons. Da¬
mián Nicolau.
Desea, por medio de estas líneas, hacer llegar su más sincero agrade¬ cimiento a tantos y tantos amigos de la mencionada misión de Huamachu¬ co. Son amigos que han ayudado en muchas de las necesidades apostólicas que viven Monseñor Nicolau, sus misioneros y sus feligreses. Por ejemplo, la construcción de la nueva y sencilla catedral. Sólo para citar un caso, pues la oración, los sacrificios, la ayuda económica, etc., sirvieron para mu¬
chas otras cosas.
El P. Damián acostumbra contestar a todos los bienhechores que dan a conocer su nombre, pero sabe que existen muchos otros que permanecen voluntariamente en el anonimato. Reciban, pues, éstos, el testimonio de la más viva gratitud de parte del Obispo de Huamachuco, gratitud a la que
une sus oraciones a favor de tan cualificados bienhechores.

^

\_J

12

LA VEU DE L’EDAT

Febrer s’acosta i amb ell el primer tast del temps que el cor mig conglaçat enyora; el cos feixuc alleujarà son llast; i al cel hi haurà blavor prometedora.
Veurem com de bell nou els ametlers
dins el marge hissen la bandera blanca, i ens pruirà de dir una volta més el ditirambe a la florida branca.
I triarem i tornarem triar
un mot i un altre mot, plens de quimera; però ni un sol de bo ens ocorrerà per adreçar-lo a la blanca bandera.
Trescarem per les corbes del cervell, com uns afamagats, com uns hidròpics cercant per tot arreu el terme bell i, no trobant-lo, haurem d’acudir als tòpics.
I redirem allò: que són les flors com milions de blanques papallones, com- blanquíssimes ànimes sens cos, d’on se’n desprèn perfum en fines ones.
Per més embellir el quadre, si és de nit, traient raons, al punt en tendrem una qu:; ha de venir-nos com l’anell al dii' la presència blanca de la lluna.
Com altre temps, ja podrem dir llavor-,, emparant el satèl.lit nostra empresa, que són petits espills les blanques flors on la lluna emmiralla sa bellesa;

i que, quan al matí el sol rompi els vels vermells, penjats per la vermella aurora, hauran deixat dins cada flor els estels clares perles de rou com a penyora...
Mes no haurem fet a l’ametler florit ni un novell cant ni una llaor novella;
la seva orella sols haurà sentit els sons mateixos i una veu més vella.

I alguns diran: Oh!, quin tan gran fracàs!, avui encara emprar antiga musica! —si ja anar recorrent, cap a l’ocàs, ei decenni vuitè, prou no els ho explica.

Gener de 1972.

Fra M. C., T. O. R.

13

MATINAL
A Vhora que el sol daura Voltura il.luminada, i que la valí fresqueja i la rosada es fon, i ho guaita, i es diria germana de Valbada, Vánima nou-nascuda sobre la pau del món;
me plau per la ribera, de romeguers coberta, on l’aigua tremolosa murmura dolçament, la rosa que en les híspides tanyades s’és oberta en l’ombra i la frescura del bosc i del torrent,
servant la lleu polsina, que humitejà la broma, dins la corol·la blanca, neu ròrida i setí, qui es banya en la delícia d’un virginal aroma, purissima, entelada per l’hàlit del matí.

MATÍ PLUJÓS
Matí de pluja, temps crudel. Núvols fumants que el mestral porta fan una llum plorosa i morta. La gent es lleva tard. El cel,
entre ruixats de plom i gel, mostra una faç qui desconhorta. Es sent el fred de fora-porta dins el carrer de San Miquel.
Raja el teulat, la canal brolla. I queia una aigua de bombolla quan, en gronxant-se a tots els vents,
les diligències són entrades, feixugues, tortes i enfangades, i carregades de mal temps.

VELLS CARRERS DE L‘ALMUDAINA
Aixoplugant dels vells casals les quietuds endormiscades, guaiten les gòtiques volades com a corones marquesals.
Dins les grans clastres solemnials, amples, desertes i callades,
lli ha les cisternes isolades
qui fan els aires més frescals.
Algun jardí, ple d’ombra humida,
creix embaumant d’olors de vida el secular recolliment.
El temps retarda son rellotge... De l’alta Seu, immensa i rotja, migdia cau solemnement.
14

ALBA
Per l’espai la nit s’envola, pressentint el jorn somort. Mirant l’aigua, la farola agonisa dins el port.
Al confí de la planura guaita l’auba. La natura ne sofreix com un malalt.
Dins els camps s’és deixondida una ratxa gelabrida. Les estrelles, allà dalt,
agitades per sos hàlits, parpellegen amb neguit, com uns ulls cansats i pàl·lids
de vetlar tota la nit.

NEU A LA MUNTANYA

Neva en pau a la muntanya, a trenc d’alba, pel cel gris. Dins la vall, —s’escolta a penes l’insensible fregadís— el gener desfulla roses d’ametlers del paradís.
Neva en pau; dolça mortalla
sobre el món en soledat.
L’aire fred, poblat de cendres,
és immòbil i encantat,
i dins l’aigua de la pica remoreja el doll glaçat.
Trec el cap a la finestra:
dins el bosc no hi ha camins.
L'ull del gorg, en la blancura, és més verd per allà endins; mig colgada penja l’heura
a damunt els remolins.

Sobre el porxe i les teulades
va nevant, nevant, nevant... Neva al caire de les penyes i en la rama del vessant,
i damunt els braços negres
de l’alzina més gegant.

Oh Déu meu! ,;sou Vós d’eixa morta resplendor?
El meu cor sent la dolcesa

darrera

d’una aubada interior.

En coixins de blanc silenci

s’és dormit el meu dolor.

Montnàber, 1917.

ROSA D‘HIVERN

Senyora, el temps enamorat pactà amb vostra bellesa.
Son bes amable us ha nimbat
d’una altra jovenesa.

Del tendre cap sota l’albor, una frescor encisera
juntà als encants de la tardor els de la primavera.

El món és nou, del vostre esguard
mirant-se en la llum clara.
Vindrà d’hivern el cap al tard
i sereu bella encara.

Es com el pètal d’una flor la vostra galta fina,
i quan somriu mostra un tresor la boca purpurina.

Del cabell blanc el dolç oneig, cap llustre no l’iguala.
Ningú diria, el seu llambreig quan vostre front s’acala,

si és, en la testa tan gentil,
la neu dels anys que es posa, o les rosades de l’abril

1933

que argenten una rosa.

SKIS
Allà on espolsa el pinavet sa branca, quin goig de veure pel nevat pendís, alçant un rastre de polsina blanca, ton peu lleuger volar sobre els skis.
I tos ulls blaus, i ta infantil figura, bella joguina, en el celatge llis; i, del cenyit jersei sota l’albura, ton pit que oneja amb un respir feliç.
I ta rialla dalt dels cims, cantaire, que ta delícia és el fred pur de l’aire, i les muntanyes el reialme teu,
quan, del deport i per la jovenesa, la teva cara resplendeix encesa
com una rosa viva entre la neu.
Miquel FERRA (1885-1947)
15

LA POESIA DE MIQUEL FERRA
Dia 14 del darrer novembre passat es compliren els vint-i-cinc anys del traspàs de Miquel R. Ferrà i Juan. El fet ens passà per alt i, per això, la «Pàgina literària» d’aquest mes i el pre¬ sent comentari intenten posar remei a Fomissió.
No recordam si ja hem escrit, en aquest o en algun altre lloc, que la poesia de Miquel Ferrà ve a esser com la versió ciutadana de la de Maria Antònia Salvà. Afirmació que, de totes maneres, necessita matisar-se molt. Diguem, d’entrada, que si Carner senyalava com a tret carasterístic de la poesia de Maria Antònia «l’endreç», el «splendor ordinis», és certament tam¬ bé aquest el signe que distingeix l’obra literària del poeta de Ciutat.
Mes, paradoxalment, això que uneix els dos literats també els separa. Ambdós, és ver, són excel.lents paisatgistes de les nostres contrades, que ells estimen entranyablement. Però no pinten de la mateixa manera, no empren la mateixa tècnica, no usen els mateixos colors, no escolleixen sempre idèntics temes.
El motiu és obvi: que Miquel Eerjà només ha contemplat el paisatge, mentre que la poetessa llucmajorera no solament l’ha contemplat, sinó que també l’ha viscut^j Fha viscut in¬ tensament. Degut a aquesta circumstància, evidentment important, a Miquel Ferrà amb molta dificultat li hauria pogut ocórrer consignar detalls com, per exemple, que l’aiguera sigui bona «per treure espines de card» {L’aiguera) o que «les figues ja van a queros» (Temps de melles) o que la relia «lluu a cada girada damunt el crestall del solo» (El cant del llaurador); ni pren¬ dre per a les seves composicions temes semblants als de Polls venturers, o El bé de l’aigua o D’un viu llambreig, etc.
A Miquel Ferrà li plaïen preferentment els colors grisencs, pàl.lids, les tintes mig apaga¬ des, tènues, com si la llum forta li hagués hagut de fer mal als ulls. En canvi Maria Antònia sabia encarar-se directament amb la naturalesa i, per això, la seva pintma literària té sempre un colorit viu, cruu, no mesclat, d’acord amb els tons propis de cada estació de Fany.
El calendari poètic de Miquel Eerrà és incomplet: li manquen els mesos de juliol i agost, i gairebé tot el setembre, precisament els mesos de major’ lluminositat. Per poder resis¬ tir els temes estiuencs ha d’apel.lar al nord (Sportswomen) on el sol no hi actua amb tan exagerada virulència com en el nostre cercle. La poesia de Miquel Ferrà és sobretot hivernal, insistentment nadalenca, i moderadament tardoral i del temps de primavera. Altres ja han stdaratllat aquest gran amor de Ferrà al paisatge hivernenc i s’ha dit que ell és, entre nosaltres, el poeta de Nadal per excel.lència (cf. J. Pons i Marquès, Introducció a POESIES COMPLETES).
Miquel Ferrà és l’universitari, l’home de llibres, i, com a conseqüència d’això, la seva poesia és més curialesca i més alambinada i, natirralment, menys espontània que la de Maria Antònia Salvà. I dient això no volem restar ni un senabre a «l’endreç» de la poetessa, ella també intel.ligent, molt cultivada i tota finura.
La poesia de Miquel Ferrà és de temàtica més ampla, més europeïtzant —ja retreguérem aquest caràcter en una altra ocasió—, més universal que la de Maria Antònia (i no deixam de tenir en compte la secció Camí d’Orient i la traducció dei Mireia d’aquesta darrera).
Diguem, finalment, que amb les idees que hem anat exposant no hem volgut, de cap manera, minimitzar els mèrits dels dos poetes; ans tot al contrari: deim que ell i ella integren el petit grup dels nostres «grans», i que els veneram i els estimam amb tot el nostre amor i res¬
pecte.
Si en el nostre comentari hi hem introduït el nom de Maria Antònia Salvà al costat dci
de Miquel Ferrà és degut a la coneguda afinitat espiritual existent entre ei poeta ciutadà i la poetessa de la nostra pagesia. I també per la primeríssima raó que resulta més còmode, i molt menys arriscat, comparar que definir. ¿Hem fet ja alguna altra vegada aquesta mateixa asseve¬ ració? Com es veu, en aquest cas concret menyspream la coneguda dita: «Tota comparació és
odiosa».
Fra M. C., T. O. R.
Ió

NÜESTBA pequeña H18T0KIA

IHedio siglo atrás,,.

Febrero de 1923. En primera página, sólo un clisé inocuo, no muy bien impreso, con el pie «Monasterio de Guadalupe».
En aquellas sazones el carnaval eran unos «infaustos y funestos días». Menos mal que entonces sólo eran carnaval unos pocos días y no como ahora que lo es todo el año, y no menos infausto y funesto. Fr. Luis, en «A propósito del carnaval», justificando lo de «infaustos y funestos», proseguía di¬ ciendo: «Llamo a estos días infaustos y fu¬ nestos, como quiera que tan ocasionados son a malograr y malbaratar los tesoros ina¬ preciables de la gracia santificante y amis¬ tad divina». ¡Qué clase de preocupaciones se tenían en aquel tiempo!
Y Tirant lo Blanc, en su segunda salida, se arriesgaba en un soneto, «Nocturn», títu¬ lo muy del gusto de un principiante. Como no podía ser de otro modo, en el mes de febrero los responsables de la «inspira¬
ción» eran los floridos almendros.
Pío XI había publicado la encíclica de Na¬ vidad «Ubi arcano Dei». Se copiaba un lar¬ go comentario sobre la misma, tomado de
«L'Osservatore Romano».
E intercalado un grabado con el siguiente pie: «Apacienta mis corderos».
Bajo el epígrafe de «Rápida» y suscritas por A. venían unas líneas sobre necesidad de acción y oración, dos cosas que se ne¬ cesitaban entonces igual que ahora.
Se insertaba a continuación una nota, su¬
plicada, sobre «5.000 pesetas en premios para los Maestros», con el fin de estimular¬
los al fomento del ahorro entre los esco¬ lares.
En las dos páginas centrales, otro graba¬ do de grandes proporciones. Por el pie del mismo, «Navarra.—Colegio de PP. Capuchi¬
nos en Lecároz (Bastan]», ya se ve que no hacía ni fu ni fa.
A ambos lados de dicho grabado estaban unos jocosos versos, titulados «Luna de miel», de Carlos Luis de Cuenca, poeta fes¬ tivo de «El Debate», autor que nosotros, estudiantes, leíamos siempre con mucho in¬

terés. Dichos versos vienen a ser el rever¬
so de la famosa poesía de nuestro Pedro de A. Penya, «Una criada per qui no en té».
Seguían otros versos, piadosamente gra¬ ciosos como su título, «¡Qué gracioso el Niño está!». Eran de Fr. Francisco Lliteras, O. F. M., pariente de nuestro P. F. Fornés. Como no deja de verse, los versos se refe¬ rían al Niño Jesús en el pesebre.
En la página contigua, aún otro clisé. Este más bonito: un burro montado por dos ni¬ ños, con el pie de «Los tres amigos (Chevallier-París)».
Y comenzaba ya la «Reunió tenguda en es forn de Mestre Fandango». Ya se adivi¬ na que éste era el título del «cuento» del inefable Es Vey de Son Alegre. Ahora lo te¬ nemos convertido en propagandista de la
devoción a nuestra Señora de Cura. A pesar
de sus muchos defectos literarios, el P. Pons poseía rasgos pintorescos y hasta estilísti¬
camente interesantes. En este caso concre¬
to ya era un acierto el nombre de la calle, «Es romeguer», donde se encuentra el hor¬ no de Mestre Fandango, «homo petit, gotzo, cap gros, taiat de lluna per haver-les amb dones, i per això el seu forn és el més aparroquianat». En este horno se dan cita «madones, mestresses, cosidores, jornaleres, veies de mitja pinta, jovençanes, ses envidados, primcernudes, boleros, ses de ca seva, ses de cantó i de portalet, fins i tot ses més bajanes». En el diálogo, además de «Mestre Fandango», salen «sa mestressa Pelada», «Madò Bajoca», «na Bet Colflori» y «na Guapa, fadrina veiarda, mostatxuda, morros de trompeter, nas afavorit, front ruat, vista trabucada i cara ratada de pigota negra». Etc.
En la breve «Crónica Franciscana» se ha¬
blaba de la novena y fiesta de San Antonio, abad, en Moscari, sermones predicados por el P. Bartolomé Pons, T. O. R.; y de nuestro Convento de Inca se decía que el 21 de
enero la Hermandad había celebrado su
reunión anual. Se informaba que el 31 de diciembre del pasado año dicha Hermandad estaba constituida por 236 Hermanos y 1.134
Hermanas.

17

En la «Necrología» venía muy destacado
el fallecimiento del Rdo. D. Antonio Oliver,
Vicario de Selva y Director de la Herman¬ dad de aquella villa. Se le dedicaban unos versos en mallorquín firmados por «Una Terciaria» (Srta. Francisca Alomar), versos muy amañados por el que ahora ordena este
resumen.
Se notificaba asimismo la muerte de D. Melchor Tomás Mulet, padre de dos her¬ manas de la Caridad y de nuestro corista

Fr. Melchor Tomás, que falleció muy joven siendo ya sacerdote.
En la «Bibliografía» figuraba una muy buena recensión de Flors de roella.—Aplec
de poesies, de Miquel Duran, de Inca. Por el estilo, por las ideas y por la amplia infor¬ mación que se da, creemos descubrir la pluma del P. Ginard Bauçà. No hace falta indicar que la recensión está escrita en mallorquín.

ACCION DE GRACIAS
Gracias. Señor, porque me otorgas el olvido de la muerte, porque me haces creer que cada primavera resucito y me das en mis hijos un sueño de inmortalidad.
Porque preparas el verde tierno de las hojas nuevas, para que mi cansada pupila se crea que sonríes, y haces llegar a mi oído fatigado y oscuro resonancias de músicas que no conocen el tiempo.
Tú, benigno, me llamas entre un jirón de nubes fingiendo que tu cielo no es una cerrada bóveda ni el cosmos una cárcel inmensa y sin salidas.
Tú dejas que entre la ciega verdad incontrovertible y la fe salvadora, se abra una pequeña galería por la que salimos a la luz.
Creas una matemática celeste en la que dos y dos no son cuatro, pones tu voz tranquila en la armonía del mundo y das a los poetas el secreto de lo imposible.
Gracias, Señor, por la hermosura de las cosas frágiles, por la belleza de las mariposas y los astros, por la perfecta rotación de la nieve y las rosas, por la terrible exactitud de la Muerte y de la Vida.
Guillermo DIAZ-PLAJA
^^
¡Qracias, niñas die Caimarif
Sí, a vosotras, las simpáticas niñas del Colegio San Francisco de Asís, del encantador pueblo de Caimari, os deci¬ mos cordialmente: muchas gracias por el interesante donativo que hicisteis para la Religiosa Franciscana que solicitaba una máquina de cine desde Bolivia. Que el Señor os pague con creces vuestro sacrificio. Y seguid amando y ayudando a las
misiones.
18

S>ía 27 de febrero de 1855

CONSTERNACION
en
Sencelles

El próximo día 27 de febrero será el 118." aniversario del fallecimiento de Sor Francisca Ana Cirer. Con tal motivo y como todos los años volverán a celebrarse en Sencelles actos religiosos para pedir al Señor que sea pronto un hecho la glorifica¬ ción de su sierva fidelísima mediante la declaración oficial de la Iglesia. Esta re¬ vista, queriendo también hacerse eco de la importante efemérides, ha pedido a una de las Hermanas de la Congregación dé la Venerable, unas lineas para publicarlas
y le han sido entregadas las siguientes;

«Día de consternación fue para los ve¬ cinos de esta Villa, el 27 de Febrero de 1855 con motivo del fallecimiento de Sor
Francisca Ana Cirer y Carbonell, acae¬ cida el mismo día, poco después de ha¬ ber comulgado en la iglesia y sin que se hubiesen podido notar en ella síntomas mortales» (J. Molinas, Rtor.).
CONSTERNACION: La palabra más significativa para expresar dolor inten¬ so, abatimiento del ánimo, gran pertur¬ bación, desgracia inesperada, etc.
Al examinar los escritos en que sus
contemporáneos narran el inesperado tránsito de su tan amada Madre Supe¬ riora, causa admiración ver como, sin po¬ nerse de acuerdo, todos coinciden en usar la palabra CONSTERNACION para ex¬ presar, en el mayor alto grado, el senti¬ miento de dolor profundo de los vecinos de Sencelles y demás devotos admirado¬ res de la humilde aldeana y religiosa. Sor
Francisca Ana Cirer.
De las tres cartas que a un mismo tiempo se escribieron, dirigidas al señor Conde de Formiguera, para enterarle del
infausto acontecimiento, dos de ellas
usan esta expresión profunda en los tér¬ minos siguientes:
Seguidamente de la triste noticia, D. Se¬ bastián Garau añade: «dejando en una profunda CONSTERNACION a todo el pueblo».
D. Jaime Pons Tiró, al finalizar su car¬ ta escribe: «pues todo este pueblo se ha¬

lla CONSTERNADO».
D. Juan Molinas, Rector, de quien es la tercera carta dirigida al mencionado Conde, si bien en esta del 27 de Febre¬ ro no usa esa palabra, suple esa expre¬ sión con una frase no menos significa¬ tiva al decir, en carta posterior al mis¬ mo Sr. Conde, de fecha 2 de Marzo: Dejo a la consideración de V. Md. los sollozos
y lágrimas de las circunstantes QUE EX¬
CEDEN DE TODA PONDERACION».
Pero es curioso como coincide en gas¬
tar ese mismo vocablo en las páginas ma¬
nuscritas del LIBRO DE MEMORIAS DE
ALGUNAS COSAS OCURRIDAS Y PER¬
TENECIENTES A ESTA PARROQUIA DE SANSELLAS que se conserva en el Archivo Parroquial de la misma Villa, cu¬ ya redacción, al referirse al fallecimien¬ to de la Madre Superiora, precisamente empieza así:
DIA DE CONSTERNACION y llanto fue para los vecinos de esta Villa el 27 de Febrero de 1855 etc., con cuyo párra¬
fo entero ha sido comenzado este senci¬
llo artículo.
Tanta era la veneración, amor y gra¬
titud de todos hacia la Venerable Fun¬
dadora que por tantos títulos merecía su estimación y cariño que, en frase del P. Fornés, ...«parecía que los asistentes al sepelio habían dejado su propio co¬ razón en la sepultura de la Madre Supe¬
riora».
Sor Inocencia

19

páigina. <iel tercia.rio

FRATERNIDAD SEGLAR FRANCISCANA DE LA
BASILICA DE SAN FRANCISCO (PALMA)

El día 18 de enero p. p. la Fraternidad de la Basílica de San Francisco de Pal¬ ma se reunió en asamblea general. Des¬ pués de la misa vespertina, en la sala de la Hermandad, el P. Antonio Pericás, T, O. R., Director de la Fraternidad, sa¬ ludó a los terciarios presentes y leyó la memoria de las principales actividades tenidas durante el pasado año 1972 por la Fraternidad. Destacó la participación
numerosa en los retiros trimestrales y
en la Jornada anual organizados por la
Junta Provincial. En ellos varios miem¬
bros de la Fraternidad tuvieron desta¬
cadas actuaciones, como la Hermana Fany Riutord que tuvo a su cargo la me¬ ditación sobre los Sacramentos y la es¬ piritualidad franciscana en el retiro de Santa Eugenia, y el Hermano Jaime Sal¬ vé que expuso en Pollensa un documen¬ tado trabajo sobre la espiritualidad fran¬ ciscana en la poesía de Costa i Llobera. Igualmente destacó la colaboración pres¬ tada por los terciarios en las funciones litúrgicas de la Basílica, especialmente en las grandes festividades de Navidad, Semana Santa y San Francisco.
Durante el pasado año se organizaron charlas periódicas sobre espiritualidad y oración. Se encargaron de ellas D. Va¬ lentín Herrero, terciario y Prelado Do¬ méstico de S. S., y los PP. Franciscanos, Tugores, Batle, Riera, Cloquell y Mateu. El grupo de estudio se reunió todos los iueves para estudiar y comentar el IDEA¬
RIO de la TOF.
El día 11 de junio dio una charla el que fue primer director del grupo de oración, el P. Gabriel Genovard, T. O. R., actualmente Párroco en Rincón, Puerto
Rico. La concurrencia fue muy numero¬
sa, ya que los terciarios recuerdan con agradecimiento lo mucho que trabajó el
P. Genovard en la Fraternidad de Palma.
La Vocalia de Caridad dio cuenta de
los ingresos y ayudas prestadas durante

el pasado año. Entre colectas y diferen¬ tes ayudas ingresaron 28. 142 pesetas, y en ropas y ayudas en metálico se distri¬ buyeron en total 24.215 pesetas. Siguen prodigando consuelo y amor las tercia¬ rias que se cuidan de visitar los enfer¬
mos de la Fraternidad.
La Vocalia de Misiones recogió 20.080 sellos usados que, limpiados y clasifica¬ dos, fueron entregados al P. Delegado de Misiones T. O. R., para ser vendidos. En
los mismos buzones destinados a reco¬
gida de sellos se encontró la cantidad de 12.500 pesetas, de las que 7.749,40 fueron destinadas a comprar libros de predica¬ ción y pastoral y a la suscripción de va¬ rias revistas para nuestros misioneros de Poconé, Brasil, Misión especialmente en¬
comendada a nuestra Fraternidad.
Se hizo una especial mención del Her¬ mano Terciario recientemente fallecido, D. Antonio Jiménez, miembro por mu¬ chos años del Discretorio y fundador de la Juventud Seráfica, al que tanto debe nuestra Fraternidad; se acordó que un retrato suyo figurara entre los Tercia¬
rios Ilustres en la sala de la Herman¬ dad.
Después de un cambio de impresiones, pasaron todos a la capilla del Santísimo,
donde se tuvo un acto eucarístico. El
P. Francisco Batle dirigió la palabra a los
asistentes dándoles unos sencillos conse¬
jos para ir esparciendo por el mundo la paz y el bien de Cristo; se rezó por los terciarios que en el pasado año se fueron a la Casa del Padre y se dio la Bendi¬
ción Eucarística.
Así, con este sencillo acto, la Fraterni¬ dad de la Basílica de San Francisco de Palma quiso hacer una revisión de lo he¬ cho en el pasado año y tomar nuevos impulsos para seguir superándose en la tarea de encarnar día a día el Evange¬ lio según el espíritu de Francisco.

20

NUESTRAS HERMANAS FRAN0ISGANA8

M. Cafalina Martí Cabot

ARIANY: EL PUEBLO QUE MAS VOCA¬ CIONES HA DADO A LAS FRANCISCANAS HIJAS DE LA MISERICORDIA.
«La vocación de servicio a pequeños y
desheredados de una Franciscana cabe
hoy en una juventud rebosante de vida y de audacia».

Agradecemos sinceramente las numerosas felicitaciones recibidas —por carta y verbalmente— con motivo de esta sección inagurada el mes pasado. Pero, ante la imposibilidad de contestar por carta a todos, suplicamos acepten estas líneas co¬ mo acuse de recibo y como testimonio de gratitud.
Por otro lado, publicamos de buen grado la última parte de la entrevista sos¬ tenida con la M. Catalina Martí Cabot, Superiora General de las Franciscanas Hijas
de la Misericordia.

—Sabemos todos que el «aggiornamento» urgido por el Concilio a los miembros de las Ordenes y Congregaciones es de manera especial una renovación interior. No obstante, también se imponían refor¬ mas y cambios estructurales de carácter externo. ¿Cómo ha afectado esto último a las Franciscanas Hijas de la Misericor¬
dia?
—Por parte de muchas, estos cambios
no se han llevado a término sin dolor
e ímprobos esfuerzos; pero, con todo, no
ha habido estridencias ni tensiones no¬ tables.
—Tengo entendido que Vds. han ensa¬ yado la vivencia de algo así como unas

Comunidades de base. ¿Cómo está resul¬ tando la novel experiencia?
—Supongo que se refiere Vd. a la ex¬ periencia que hacemos en Austin (EE. UU.). Propiamente no le podemos dar el nombre de Comunidad de base, pero sí aporta una experiencia nueva. Se trata de un trabajo apostólico muy bien organi¬ zado, trabajo en el que colaboran siete Religiosas de cinco Congregaciones dis¬ tintas. Las dirige un sacerdote que está al servicio de la Comunidad Parroquial. Planean juntas, revisan, etc. Comienzan la jornada rezando comunitariamente los Laudes, a los que sigue la oración perso¬ nal y la Celebración Eucarística. Algún día, oración comunitaria; un dia a la se-

21

mana, queda dedicado totalmente a la
oración.
—Bonita experiencia para la cual deseo el mejor de los éxitos espirituales. Aho¬ ra bien; dedicadas muchas de Vds. a la enseñanza, ¿hasta qué punto les ha he¬ cho cambiar esta parte de apostolado la nueva ley de Enseñanza General Básica estrenada en España?
—Nos ha llevado a una nueva organi¬ zación de Centros. Dado que en la mayo¬ ría de pueblos pequeños no pueden sub¬ sistir las Escuelas Unitarias, se planifi¬ can Centros Completos, y, en muchas ocasiones, transporte. Seguimos nuestra labor docente entre pequeños, y también damos clases extraescolares. Por medio de ellas queremos que chicas y adoles¬ centes encuentren, entre las religiosas, hermanas que las ayuden en su forma¬ ción integral de mujer cristiana. La Con¬ gregación mantiene igualmente Centros Completos de E. G. B., por sí misma o también con otras entidades religiosas y particulares, con el firme deseo de pres¬ tar su colaboración en la ardua tarea de
la educación.
—Otra pregunta muy distinta: ¿cómo han notado Vds. la crisis general de falta
de vocaciones?
—Nuestro Intituto, como otros mu¬ chos, ha vivido la falta de abundantes vocaciones. Y digo aljundantes porque, aunque pocas, hasta el presente hemos tenido siempre postulantes y novicias.

—¿Cuáles han sido los tres pueblos de España que más Religiosas dieron a la Congregación de Vds.?
—Ariany, Bunyola y Manacor.
—Acaba de citar Vd. dos pueblos y una ciudad de Mallorca. Ha respondido a mi pregunta. Con todo, creo recordar que en la Península Ibérica hay una villa que también ha dado muchas vocaciones de Religiosas Franciscanas; que se distingue por el gran número. ¿Me cita la pobla¬
ción?
—Sí, se trata de Corral de Almaguer (Toledo).
—¿Qué les diría a las muchachas que puedan leer estas líneas?
—Que la fidelidad al compromiso cris¬ tiano sea su primer ideal, y que, crecien¬ do en una fe de adultos, se abran a las necesidades de sus hermanos. Que el an¬ sia de placer y felicidad no las lleve a una vida egoísta, pues la felicidad plena se consigue en un darse. Finalmente, les puedo asegurar que la vocación de ser¬ vicio a pequeños y desheredados de una Franciscana, cabe hoy en una juventud rebosante de vida y de audacia.
Madre: el Señor haga que sean muchas las que lo comprendan.
Fr. Jaume Tugores, T, O. R.

—¿Les proporciona nuevas vocaciones
el Continente Americano?
—Sí, tenemos ya Religiosas de Estados Unidos, Perú y Bolivia.
22

ARQUITECTURA DEFENSIVA DE MALLORCA
IX

H »t 0?
^
Planta del primitiu Castell de Sant Carles. (1610? — 1612;

CASTELL DE SANT CARLES.—El seu nucli va esser, i éo, una fortificació del
s. XVII, que va manar fer el Rei D. Fe¬ lip II a instàncies del Virrei don Caries Colona, Marquès d’Espinar. Aquesta or¬ de va quedar parcialment obeïda amb la construcció d’un petit quadrat. Mes, essent d’escassa importància, va esser
necessari edificar-ne un altre de més
gran, quedant la nova obra llesta a mit¬ jan 1663.
El Col.legi de Mercaders se va reunir el 2 de març de 1600, i els Defenedors
Rafel Martorell i Nicolau Orlandis pro¬
posaren, per a la seva utilitat, l’edifica¬
ció d’una fortalesa a la Punta de Porto-
pí, que evitàs lo que succeïa: que els moros desembarcaven i captivaven per¬ sones de per allà. Aquesta proposició va esser aceptada a condició que els Defe¬ nedors del Col.legi, principals interessats en l’edificació, pagassin 1.000 lliures, i la resta, els Jurats. Presentaren el seu acord
al Gran i General Consell.
Dia 13 de març de dit any se va reunir el Gran i General Consell per tractar de l’afer proposat pels Defenedors. Es va dir que la construcció seria molt útil per a «guarda del port y moll de Mallorca, de la cala de Portupí y cala major fins a les Illetes, y per esser señors dels vaxells qui vindran a pendre port, per-

que en particular tenint lo regne necessi¬ tat de forments y haventni algú carre¬ gat se puga pendre y nos seguesca lo que pochs dies fa se és seguit, que volent pendre per necessitat del regne lo cá-
rrech de forment de certa ñau, per no
haverla tinguda subjecta sen és anada». O sigui, no sols per a defensa, sinó per poder impedir que els navilis carregats
de blat podessin fugir quan els vol¬
guessin requisar el carregament, degut a la fam que algun any s’experimentava a Mallorca. S’afegí que el Col.legi pagaria 1.000 liures, segons lo pactat, i la Univer¬ sitat, la resta. Se va acceptar la propos¬ ta per unanimitat.
El Gran i General Consell se va tornar reunir a 27 de setembre de 1607 i escri¬
viren al Rei en demanda d’ajuda mone¬ tària, ja que el projecte era fer una to¬ rre circular semblant a Ta de Sa Mola del Port d’Andratx, la qual havia costat, segons deien, 3.000 lliures; i si el Col.legi en pagava 1.000, els Jurats tendrien que pagar-ne 2.000, cosa que en aquells mo¬ ments els era impossible.
El Rei, don Felip II d’Aragó i III de Castella, en Reial Lletra de 3 de febrer de 1608, els va contestar dient que el Col.legi dels Mercaders pagàs la mitat o dues terceres parts, que lo altre ho pa¬ garia la Procuració Reial, i que se fes se-

23

gons les instruccions que s’adjuntaven i
no com la torre de Sa Mola.
Dites instruccions, signades pel Rei i pel seu secretari de guerra, don Barto¬ meu d’Aguilar, indicaven que la cons¬ trucció devia esser quadrangular, de 100 peus per banda, amb quatre bastions de 25 peus de cortina i 10 peus de través, on hi poguessin estar dos mosqueters a cada banda i una o dues peces d’artille¬ ria. Les parets o cortines dels bastions estarien fetes a plom, amb la idea que el peu de murada no restas capacitat per a les dues peces; les cortines entre els bas¬ tions o baluarts tendrien 50 peus caste¬ llans de llargària. La mitat de la fortale¬ sa havia d’esser terraplè cap a la banda que dóna a la mar, a fi de poder fer una bateria per a 5 o 6 canons; a la banda de terra se farien les voltes, magatzems, cos de guàrdia i quarter. Les parets en¬ tre els baluarts tendrien 6 peus d’escar¬ pa i 30 d’altura fins al cordó o cornisa; els fonaments, 12 peus, i del cordó fins a l’acabament, 6; a damunt de tot, un parapet per resguardar-se els soldats, tan alt com fos necessari per a les pe¬ ces, o sigui, 2 o 3 peus, i altres tants de gruixa. La porta del castell, a 20 peus d’altària, i per pujar-hi, una escala de «marès, separada de la porta deu peus,
on hi hauria un rastell (rastrillo) i un
pont llevadís; això degut a que no se fa¬ ria vall. Segueixen altres instruccions de menor importància.
Degut als importants canvis soferts en la seva estructura, ja que la fortalesa no seria redona, segons lo projectat, ni se pagaria segons lo convengut, no se va arribar a cap acord entre els jurats i els
Defenedors.
Per això, el Col·legi de la Mercaderia, a la jtmta del seu Tribunal que tengueren el 17 de març de 1608, va oferir 1.000 lliures més que, sumades a les que ja havia oferit el 2 de març de 1600, feien 2.000 lliures; mes, així i tot, no s’arribà a un pacte entre els dos organismes.
El Monarca, en una altra Reial Lletra del 9 de setembre de 1609, va recomanar novament al Virrei, D. Joan de Vilaragut, que se fes la fortalesa de forma qua¬ drangular, i hi acompanyava el plànol.

dratx si contribuïa el Col·legi i que els Jurats hi posarien la resta; afegeixen els Defenedors que «los havem donades molt bones speranses y que teníem per cert que Vs. Ms. allargarien la mà y tirarien la barra tant quant los seria possible». També varen dir que el castell seria mantengut pels Jurats, però que els anomena-
ments d’alcaid i soldats els farien de co¬ mú acord.
En la reimió del G. i G. Consell de dia
11 de gener de 1610 encara s’insistia en fer el castell igual que Sa Mola. Mes en la reunió del dia següent se va acordar suspendre el projecte.
Dia 13 de gener se tornaren reunir i, degut a la distinta opinió del Rei, dels Jurats i dels Defenedors, no varen arri¬ bar a acordar res. Els dies 14 (dues reu¬ nions), 15, 16, 18, 19, 26, 27 i 28 se reuni¬ ren novament, mes no se va aclarir res.
És notable el fet que a la reimió del G. i G. Consell del «Die xij mensis de¬
cembris anno a Nativitate Domini MDCX
(1610)»... «sabent y atenent al present
edificarse... vna fortaleza... esta Vniver-
sitat pague lo salari del alcayt... confor¬ me faria en les altres fortaleses y torres
marítimes... fan concessió de la dita alcaydia al dit... Joan Antoni Axartell»; és a dir, dos anys abans de la seva termi¬
nació ja varen anomenar un alcaid que, segons sembla, era un sacerdot: «Joan¬ nes Antonius Axartell, clericus», qui re¬ nuncià, pel setembre de 1639, al benefici que tenia en l’oratori de Sant Nicolau de Portopí, a favor d’En Cosme Nicolau,
prevere.
No hem d’entendre, opín, que la resis¬ tència dels Jurats a fer l’obra segons el projecte del Rei fos per vertadera re¬ bel·lia, sinó que se basaven en la dife¬ rència d’opinions en quant a la forma rodona o quadrada, per anar perllongant unes obres que, per manca de diners, no es podien emprendre.
(CONTINUARÀ)
Josep S. SALADO

El 27 d’octubre de 1609 se va reunir el
Tribunal del Col·legi i digueren que «los Ilms. Srs. Jurats del Regne nos han fet entendre lo desitg gran» que tenien que
se fes la fortalesa com Sa Mola d’An¬

24

CONVIVENCIA ENTRE JOVENES MIEMBROS DE LAS FAMILIAS FRANCISCANAS

Se nos remiten para su publicación las siguien¬
tes líneas:

12.°Con retraso, pero con mayor madurez
de juicio, quiero dar cuenta a los lecto¬ res, de la Convivencia que, del 20 de agos¬ to al 15 de septiembre del año pasado, tuvimos cuarenta y cuatro jóvenes perte¬
necientes a todas las ramas francisca¬
nas existentes en España y Potugal.
El motivo de la Convivencia era nues¬
tra preparación para los Votos Solemnes. Para ello nuestros Superiores estudiaron y admitieron como buena la idea de que, en vez de hacer la preparación por se¬ parado en nuestra Orden, sería bueno 'ealizar la prueba de juntarnos con los jóvenes de las otras Ordenes francisca¬ nas. El lugar sería Tablada, un montí¬
culo de la serranía cercana a Madrid.
De la opinión sobre dicha Conviven¬ cia dan fe los siguientes dates recogidos
mediante una encuesta:
VALORES VISTOS EN LA CONVIVENCIA
La UNION en la disponibilidad de todos, a pesar de la diversidad de vidas y caracteres entre las diversas Familias franciscanas. Votos a favor, 24.
Enriquecimiento con las experien¬ cias y el clima de hermandad para ayu¬
darnos en nuestra vocación franciscana. Votos a favor, 20.
CONTRAVALORES
De los 44 sólo 7 señalan como contra¬ valor el número excesivo de individuos,

haciendo que en los grupos hubiera fal¬ ta de espontaneidad y apertura al traba¬ jar.
Otros valores que se han destacado: Vencimiento de perjuicios. «Me han ayu¬ dado a compartir inquietudes»; unión ín¬ tima entre todos; una mayor profundización en el franciscanismo, cosa que de¬ seamos todos los jóvenes.
Como fruto final hubo una propuesta, que fue aceptada rápidamente por la ma¬ yoría: continuar las conferencias en años sucesivos, aunque con diferentes matices y, obviamente, con menor duración.
Se pretende fomentar la unión y cam¬ biar impresiones de vida, experiencias entre aquellos que desean y esperan la renovación franciscana y que, sin duda,
debe venir de la base.
Fue común sentir entre los componen¬ tes de dicha Convivencia nuestra falta de
contacto, la frialdad y el aislamiento que hasta ahora ha habido entre estudiantes, hermanos y religiosos en general. Esto
ha traído como consecuencia un empo¬
brecimiento en el Espíritu renovador de nuestra vida religiosa, retardando nues¬ tra puesta al día en la Iglesia.
Estas ideas han sido expuestas a las diversas Provincias de España y Portu¬ gal. Hasta ahora las impresiones recibi¬ das tanto de Superiores como de com¬ pañeros son muy favorables y alenta¬
doras.
Pedro Sánchez

25

bibliografía

HISTORIA DE LLUCMAJOR, volu¬ men primero, por Bartolomé Font
Obrador. — Mallorca 1972.
Per obtenir una síntesi d’aquest primer gran volum (més de quatre-centes pagi¬ nes de 24’20 x 16’80 cms.), i deis altres tres que encara s’han d’editar, de la HISTORIA DE LLUCMAJOR del Dr. Font Obrador, no hi hauria necessitat de lle¬ gir-lo tot arreu. La síntesi ve feta en el Pròleg, pròleg modèlic, de Miquel Batllo-

ri, l’agut crític i publicista, també espe¬
cialitzat ell mateix en la matèria. Però
no; no li basta això a un que s’interessa vivament per les coses nostres. Així com no en té prou tampoc un enamorat, de
sentir només les lloances de la seva es¬
timada; vol veure-li la cara i poder con¬ templar im per un tots els bells trets de
la seva fesomia.
No es pot dir que Tinterés per les nos¬ tres coses passades sigui de just avui.

PARTIERON HACIA LA CASA DEL PADRE

Ariany.—A los 52 años de edad y día 25 de octubre de 1972, D. Miguel Mestre Mestre, hermano de Sor Margarita, Fran¬ ciscana Hija de la Misericordia.
Día 16 de diciembre, D.^ María Caldentey Lizarralde, Vda. de Rigo y suscrip-
tora de nuestra revista. Tenía 76 años de edad.
Alayor (Menorca).—Cuando contaba 88 años y día 10 de noviembre, la antigua suscriptora D.^ Martina Jover Mascará, Vda. de Pons, madre de nuestro amigo el Rdo. D. Gabriel Pons, Coadjutor de la parroquia de aquella localidad.
Ciutadella (Menorca).—Después de 76 años de peregrinar siempre sonriendo al prójimo, D. Antonio Sintes Moll. Falle¬ ció día 27 de noviembre. Era el padre de otro buen amigo nuestro: el M. Reveren¬ do D. Antonio Sintes, Arcipreste y Párro¬ co de Alayor. Padre e hijo son antiguos suscripto res nuestros.
S’Alqueria Blanca.—Día 2 de diciembre y cuando contaba 78 años de edad, Don Mateo Vidal Rigo, también suscriptor de
esta revista.
Terrasa.—Dia 9 de desembre i després

de 87 anys de son naixement, la senyora Maria Serra i Cadevall, vídua de Mont¬
many.
Madrid.—Día 30 del mismo mes y con¬
tando 78 años de edad, D. Juan Real Al¬ cázar, igualmente suscriptor nuestro y padre de Sor Pilar Real y hermano polí¬ tico de Sor Consuelo y Sor Balbina Pradillo. Religiosas Franciscanas Hijas de la
Misericordia.

La Real (Palma de Mallorca).—El mis¬
mo día. Sor Margarita Sagrera Serra, de la citada Congregación.

Palma de Mallorca.—Día 2 de
nuestra antigua suscriptora D.^ Palou Tomàs, Vda. de Oliver.

enero,
Josefa

Inca.—Las terciarias franciscanas que siguen:
D.** Juana María Gayá Mayol (11 diciem¬ bre); D.”* Magdalena Fiol Tortellà (11 di¬ ciembre); D.“ María Ribas Serra (21 di¬ ciembre); D.a María Pol Seguí (21 diciem¬ bre); D.f Antonia Fieras Seguí (24 diciem¬ bre) y D.? Magdalena Planas Prats (12
enero 73).

¡Concédeles, Señor, el descanso eterno. Y que la Luz eterna los ilumine!

26

No ens manquen històries, cròniques i
cronicons on hi són recollits els fets es-
devenguts, o imaginats, en la nostra illa des dels segles més remots. Però és, so¬ bretot, a partir de Josep M.® Quadrado
que els estudiosos han posat la vista,
amb un novell i lloable afany, damunt totes les qüestions relacionades amb la història de la nostra terra. Des de lla¬ vors han anat multiplicant-se els treballs
d’investigació, o de simple compilació, sobre la matèria, fins a arribar a Fac¬ tual florida d’estudis, assaigs o tractats sistemàtics i complets d’història de Ma¬
llorca.
Venturosament queda ja molt enrere aquell temps en què la nostra història havia de començar per la mateixa crea¬ ció del món i havia d’estar relacionada amb alguns dels personatges de l’Antic Testament o de la mitologia greco-llatina; així com ho feia l’any 1593, en la seva Nova Història de Mallorca, el Dr. Joan Binimelis, autor per altra banda eruditíssim i meritíssim, el qual ens conta, seriosament, com els primers pobladors de la nostra illa foren uns gegantots d’en temps del bíblic Túbal.
El Dr. Font Obrador, universitari, amb una forta preparació en el camp de la historiografia, no procedeix, natural¬ ment, en la seva HISTORIA DE LLUC¬ MAJOR, com els nostres antics historia¬ dors. Amb tot el modern rigor científic ell investiga, no inventa res, no imagina agosaradament —la imaginació, deguda ment contenguda, ensems amb la intuï¬ ció o bon cop d’ull, són excel.lents auxi¬ liars per al qui ha de furgar per dins la prehistòria. Ell escolta amb fina orella el llenguatge, sovint ben poc precís, de les pedres remogudes i compostes, més o menys barroerament, pels nostres ho¬ mes primitius, de les terrisses modela¬ des per les seves mans, de les eines i al¬ tres diferents objectes metàl·lics, pro¬ ducte de la seva indústria, coses que,
tant altres com el Dr. Font Obrador ma¬
teix, han anat descobrint per dins la vas¬ ta comarca on, amb el temps, sorgirà la vila de Llucmajor, comarca riquíssima en romanalles prehistòriques de tota

mena.
Parcament i molt a poc a poc aniran apareixent després les referències escri¬ tes; fins que, passades les dominacions
romana i musulmana —amb els obscurs
intermedis vàndal i bizantí—, es produi¬
rà el fet transcendental de la reconques¬
ta catalana. Es ara que en el lloc on hi
devia haver existit un lucus maior hi
apareixerà la vila de Luchmaior (a. 1232). És ara quan el Dr. Font Obrador, que abans ha hagut d’apel.lar a tots els re¬ cursos, sempre emperò llegítims, per po¬ der omplir els inhòspits segles prece¬ dents, es trobarà amb tanta abundància documental, que ja podrà limitar-se a construir la història pròpiament dita de la seva vila, no permetent-se més que les necessàries incursions per dins la histò¬ ria general de Mallorca. I des d’ara, po¬ sat a historiar els segles XIII i XIV, hau¬ rà de servir-se de tot el seu art per a la selecció i disposició de les notícies, a fi que la seva obra conservi sempre les proporcions convenients. No cal dir que l’autor aconsegueix plenament el seu ob¬ jectiu.
La HISTORIA, DE LLUCMAJOR no in¬ teressa només als llucmajorers. Deu in¬
teressar també a tots els mallorquins, ja que tots formam una mateixa i única comunitat. Interessa particularment als historiadors. «Les històries locals, com més analítiques són, i més completes, tant més ajuden els historiadors gene¬ rals», es llegeix en el Pròleg. I un poquet més avall: «Històries com aquesta de Llucmajor, seran un ajut incomparable a tots els historiadors del regne de Ma¬ llorca»... Hi estam completament d’a¬
cord.
L’obra del Dr. Font Obrador ofereix, a més, un especial interés per a la filo¬ logia. No solament per la multitud d’an¬ tics topònims i documents catalans que conté, sinó perquè suscita alguna qües¬ tió sobre la qual no s’ha dit encara la darrera paraula. Ens referim concreta¬ ment al poc estudiat problema dels mos¬ sàrabs mallorquins. Traduïm literalment: «Fins ara molts asseguraven (cfr. A. M.'· Alcover, LOS MOZÁRABES BALEARES)

27

que en la nostra illa durant la domina¬ ció musulmana no hi havien quedat cris¬ tians, i això és una contradicció òbvia» (pàg. 81; cfr. també pàg. 106). Per nos¬ tra part solamen afegiríem que tal volta certes varietats fonètiques que es cons¬ taten dins el català mallorquí, com per exemple la de Felaníg, es puguin expli¬ car millor suposant un substrat mossaràbic. I possiblement tenguem algún altre tret lingüístic que no ens sigui vengut amb el parlar dels reconqueridors.
Acabam felicitant l’autor de la magní¬
fica i monumental HISTORIA DE LLUC¬
MAJOR, mentre esperam il.lusionada-
ment la sortida del altres tres volums.
Fra M. C., T. O. R.
Nicolás Pons, S. J. — FRANCISCO MI¬ GUEL CABOT, O. F. M., un apóstol ma¬ llorquín en Sudamérica. — 1972.
50 pesetas.
Ediciones Cort, dentro de su ya intere¬ sante colección «Temas Mallorquines», y por medio de la fecunda y bien cortada pluma del P. Nicolás Pons, Jesuíta, acaba de apuntarse un nuevo éxito.
El autor, natural de Artá y misionero en Bolivia durante muchos años, ha sa¬ bido presentarnos brevemente la biogra¬ fía de un gran franciscano mallorquín: Fr. Francisco Miguel Cabot, natural de Santa María del Camí y ejemplar apóstol por todos las tierras de Bolivia.
La obra, con abundancia de amenas ilustraciones, está dividida en los trece capítulos siguientes: Bolivia maravillosa; Nacimiento del P. Cabot; Vocación reli¬ giosa; Primer apostolado del P. Cabot en América; El P. Cabot de nuevo en Eu¬ ropa; El predicador infatigable; La Mi¬ sión de Santa Cruz de la Sierra; Otras misiones en el departamento de Santa Cruz; Misionero del valle y de la monta¬ ña; Diez leguas a pie, por día; Amor de los fieles al P. Cabot; La muerte del P. Cabot; Fulgores de Santo en el P. Cabot.
Son trece capítulos que, junto con el prólogo, se leen con avidez y agrado. Re¬ comendamos, por tanto, la obra que aca¬
bamos de recensionar.

**
Producción local
En el pueblecito donde cosí todo el mun¬ do vive de la producción lechera, el alcalde decide hacer una colecta para unas obras de reparación en la alcaldía y encargo al secretario que vaya por las casas solicitan¬
do donativos.
Uno de los días, el secretario vuelve ma¬ nifiestamente bebido.
—¡Caramba!—le dice el alcalde—. No comprendo lo que le pasa, aquí, donde en la gran mayoría de las casas se atienen a la producción local y beben leche.
—Sí—, contesta el secretario—; pero a los de la producción local les he hecho la petición por carta y visito a los otros. .
Resumen objetivo Se registra en la calle una colisión fron¬
tal entre dos coches.
Acude un guardia que no ha presenciado el accidente y toma declaración a los dos
conductores.
Oye al uno y al otro, toma nota concien¬ zudamente y resume así lo ocurrido:
—Juzgando por las declaraciones, se ha producido un choque frontol entre dos co¬ ches, estando ambos parados y situados ca¬
da uno de ellos en su mano.
Buen ojo La madre. — Jaimito será pronto un hom¬ bre. El padre.—¿Por qué lo dices? La madre.—Porque hoy se ha fijado que hay dos tipos de bicicletas.

28

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