aíío nxvi -2.* iPooA)- mu. 1720
aíío nxvi -2.* iPooA)- mu. 1720

SABADO 13 DE MAE23 DE 1920

* ' mmm Y omm*. O. juan Marqués Mona.

SEMANARIO INDEPENDIENTE R£DA€IOfí-JEFEt tLOatfM» Mayo! tfamr. ftEflAfil&N y PmmmVtitmi«aUeie S*o fiartotora* «.* I7.-SÓUE8 (Baleaiuss)

Sección Literaria
DELICIAS DEL HOGAR
Hace frío; en las chimeneas de las
casas arde la leña irradiando luz y ca
lor que confortan a la familia que por las noches descansa de su trabajo.
La esposa cuenta a su compañero las mil agudezas que entre día ha hecho el pequeñín que en sus brazos descansa; éste, como si entendiera el lenguaje de ■ la madre, alarga sus manitas regordetas y sonrosadas para acariciar al padre que con cariño le besa; y extasiados los dos esposos contemplan a... ¡su se¬ rafín! y sienten que el lazo que un día
les identificó se estrecha cada vez más,
y la corriente del amor que pasa del
uno al corazón del otro hace que, si quiera por unas horas, olviden las tris¬ tes y amargas realidades de la vida.
Más allá, el mayorcito que todo el día brincó y enredó, cansado de sus proe¬ zas, salta al cuello del padre y le pide con gracia y mimo que le refiera un cuento, y éste, después de formal pro mesa del chico de no disgustar más a su madre con sus picardías, teje una historia al alcance de aquella infantil inteligencia, historia tan exenta de ló¬ gica como llena de principios de moral, que dice al niño que el robar es malo, que la crueldad con los animales hace del hombre un tirano, que debe amar a Dios porque le ha dado un padre y una madre que le cuidan con tanto ca riño. Todas estas y otras muchas má ximas, que encieran los más altos de¬ beres, aprende insensiblemente el hijo de los autorizados labios del padre,
quien los expone en forma delicada, persuasiva y amena.
Dichoso el hombre que aprendió a saborear los gozos de la familia, tan delicados, tan limpios, tan legítimos, que de tantos disgustos compensan y hacen de la casa un pequeño anticipa¬ do paraíso.
Lástima que la mayor parte no sepan encontrar tan hondos y exquisitos pla¬
ceres y necesiten para ser felices respi rar la atmósfera viciada y corrupta del
casino, saturada del humo de los ci
garros y de los vapores del alcohol.
En el seuo de la familia, al amor de la lumbre, cercado de sus hijos y de la
dulce compañera que Dios le deparó, respira el hombre un ambiente de amor y ternura, ¡se siente amado! y es ésto tan dulce que, después de Dios, es lo único que hace llevaderas las penas y sinsabores; es la gota de miel que depo
sita el Señor en el corazón de las fami¬
lias que cumplen con su deber. Sí, no lo dudemos, recompensa son del cielo las sabrosas, inefables y purísimas deli cias del hogar.
Francisca Grimalt
Manacor, Marzo 1920.
ñ SAN JOSÉ
(CÁNTICO PARA SU CONFERENCIA)
¡Oh José, soberano Patriarcal ¡Oh Varón entre todos el justo!
Cuanto tiene más caro y augusto Puso Dios en tu humilde taller.
Tú tan fiel al divino Monarca
Su depósito sacro tuviste, Que de cuanto en sus reinos existe El te entrega el inmenso poder,
La Virgen de las vírgenes Que guarda más celoso,
Con titulo de esposo Confiótela el Señor.

mismo los desórdenes de Octubre, dé, el

día de mañana, frutos que no sean tan
sabrosos como Vd. lo desea.

Y puede Vd. seguir anotando nombres

y apellidos de algunos señores adheridos

D. Antonio J. Ferrer Barceió
falleció en esta ciudad el dia 7 del corriente, a las cinco de la mañana,
A LA EDAD DE 57 ANOS

a su causa, que por una sola adhesión, le hacen a Vd. culpable.
El tambaleo que Vd. supone eu mi último artículo, es debido: primero, a
afirmar rotundamente haber Vd. falta¬

HABIENDO RECIBIDO LOS SANTOS SACRAMENTOS

do votando un candidato que es alma

———CE P. D y—
Sus desconsolados madre, D.a María Barceió Ferrer; hermanas D.a Anto¬ nia María y D.a María (ausentes); hermanos políticos, D. Guillermo ¡Deyá, D. Cristóbal Ferrer y D. Pedro A. Rullán; sobrinos, primos, primas y demás parientes, participan a sus amigos y conocidos tan irreparable pérdida y les suplican tengan el alma del finado presente en sus oraciones, por lo que recibirán especial favor.
El Excmo. e limo. Sr. Obispo de esta diócesis se ha dignado conceder 50 dias de indulgen¬ cia a todos los fieles por cada Misa, Comunión 0 parte de Rosario que apliquen en sufragio
del alma del finado.

y honor de la coalición; sostén y apoyo
de un Centro contrario al suyo, cuya funesta aetuación bien conoce todo Só-
11er. Luego hay consejo, indulgencia cristiana, a un mal ya inevitable, pre¬ viniéndole desde luego las consecuen» cias que pudieren sobrevenir; y por fin, la ignorancia que Vd. me supone, es debida a que no puedo, moralmeute, apreciarle el grado de su falta, no sien¬

do, como le dije, asunto éste d© mi in¬

cumbencia. ¿Quién será de los dos el

Y como lirios cándidos Em una misma fuente Unisteis solamente
Fragancias y candor.
Si Dios a su Unigénito Nos dió de Virgen Madre, Con titulo de padre
Confióle a su bondad.
Y tú al divino párvulo Cuidastes humilde y tierno, Con ánimo paterno Y patria autoridad.
Así del gran misterio Tú fuiste el confidente, Callado, reverente,
Absorto en oración.
Oculto en lo recóndito, Cual velo del Santuario,
Cubriste el incensario De interna adoración.
¡Oh José! pues tu cetro hoy abarca Cuanto sér lo creado comprende A la Iglesia tú ampara y defiende, Que te aclama Patrono sin par.
Y pues siempre ¡oh sublime Patriarca! Te complace lo humilde y modesto, Esa grey que a tus plantas se ha puesto Tú querrás bendecir y guardar.
Miguel Costa, Pbro.
**%«*%*%*«*%%%%%*%%«*%«««***
Tribuna pública

apropiadas, dada la seriedad e importan cia del asunto que tratamos. Y basta dé prólogo.
Veo, Sr. Garau, que Vd. no quiso compreoder mi artículo y que aguzado, por un puuzóu... ya se fué por la tangente ea su primero, y luego escurre Vd. el bulto en su segundo.
Por lo visto, su especialidad consiste en lanzar retos por doquier, y admirado al ver como todo un «gallardo mozo» sratreve a coger la pluma, que no lo hu biera hecho, si Vd. no da a la publicidad su primer artículo, para censurarle su proceder, le suelta de buenas a primeras una apuesta...¿es eso, proceder lógica mente?...¿es esa la lógica que Vd. pre teode enseñarme?...¡Vaya, Sr. Garau!... ¿Pero Vd. se cree que por unas pesetas me voy a callar y darle, porque si, la ra zón? No, Vd. faltó votando a favor de
aquella coalición. AHÍ no podía conside¬ rarse más que dos factores: un Director
de un Centro Obrero Católico y una coa
lición en la que entraba una agrupación diametralmente opuesta a la suya.
Debo manifestarle, por si Vd. lo igno ra—que no puede ni creo que haya en Vd. tal ignorancia—que, según frase que puedo testimoniar, de una impor tante (para su partido) personalidad idó nea, el honor de la coalición quedaba
a salvo con la victoria de su candidato.

tambaleado?... ¡Por Dios, Sr. Garau! Si yo' me tambaleo ¿qué es lo que hace • Vd., señor mió? Lo mismo salta que co¬
rre; se para, grita y huye; me lame, ofende y zahiere; me reta, se escurre y
apuesta... Y en cuanto a esta apuesta ¿qué me¬
jor tribunal que el propuesto por el «Ciudadano de orden»? Sepa Vd. señor Garau, que el dia en que dicho tribunal, después de oir las partes contendientes,
falle desfavorablemente mi defendida
causa, el de la muy lógica censura le en¬ tregará, muy a su gusto, las pesetas que Vd. apuesta, advirtiéudole que no me fastidiará en lo más mínimo la pérdida de dicha apuesta extravagante; antes
al contrario, veré con sumo gusto que el mal no estriba en la protección y ayuda a esos socialistas, ni por consi¬ guiente, en el bolcheviquismo, y que siendo nosotros buenos, y buenos los que creíamos malos, podremos vivir en un segundo paraiso libre de toda hipo¬ cresía. Mas, no se alegre Vd. el tribunal asignado no aprobará, seguramente, el haber votado, como Director de un
«Centro Obrero Católico», a favor de un
candidato, alma y honor de una coali¬ ción que sostiene, ampara y dirige, un Centro que sigue, entre otras instruccio¬ nes, las de un tal Compañero Bisbal, conocido por sus propagandas disolven¬
tes.

Por el mismo camino... a píe fine y do escurriendo el bulto
Al releer unas cuartillas que, en cuan¬
to a chirigota y chanceo, no le iban cd

Es más: socialistas contrarios a su obra
proclamaban su victoria como cosa suya; y estos fueron los que, eu voz muy alta, alababan su proceder y sonreíanse más
tarde ai hablar de su libre ciudadanía...
¡Ciudadano libre!... se tragó Vd. todo
el anzuelo.
Yo creo, que ante tales demostrado

Debo manifestarle que no seguiré in¬ culpándole más desde las columnas del Sóller, pues para yo mismo, y para la opinión de que me considero apoyado, el darle más argumentos equivaldría a machacar en hierro frío y resultaría tarea pesada el rebatir tan rudo clavo,
máxime cuando nuestra discusión toma

saga a las que Yd. nae dedicó domingo
pasado, noto con disgustó que no me di¬ rijo a un ciudadano cualquiera, sino a
un cura, a ,un ministro dél Señor, a un

oes, pretender considerarse inhibido de toda acción punible, es completamente inadmisible. De Vd. dependerá tal vez qme ese Centro socialista cobre ánimos y

un cariz distinto del que teníamos tra¬
zado.
Personalmente, ya sabe le quiere y respeta, y es ¡quien sabe! el más fiel de

Rdo. sacerdote que me quiere..., y ese no eé qué de cristiano que invade mi ser, que hizo escandalizar a mi alma al saber que todo un Director de un «Centro
Obrero Católico», votó a favor de un
candidato, alma y honor de una coalilición que ampara y ayuda, en nuestra ciudad, a la formación y prosperidad de

renueve actos que traigan otra vez a Só iler momentos aciagos, y lágrimas, y
quejas...; que la nueva vida social solle rense. si£a diferente cauce al que le te oía señalado la gente de orden de núes
tro querido valle, y, finalmente, su pro¬ ceder puede llevar hasta al mismo cora zóu de los más partidarios y celosos ins

sus amigos.

R. Olí ver Ferrá.

Los socialistas soltereases
en las pasadas elecciones

una Federación no católica, autora entre tigadores de la propagación cristiana, la

otros muchos desmanes, de la huelga de indiferencia a todo lo bueno y transi¬

En un artículo intitulado «Comen¬

Octubre; ese no sé qué, repito, que me hace respetar las cosas sagradas, me
obliga a romper mis cuartillas y que¬ marlas. No siendo así, otro gallo can¬ taría. No obstante, le agradezco las ca¬ riñosas frases que me dediea en su úl¬ timo artículo; mas he de confesarle, y
no quisiera le molestara mi juicio, que la chanza y chirigota no me parecen

gencia a todo lo malo; sí, tal vez por su voto, esa semilla que vioo a sembrar un día, en nuestra querida ciudad, el com¬ pañero Biaba!, funesto por sus ideas con
trarias ai Centro Obrero Católico, y re
gada, abonada y amparada por su can¬ didato—que, según se dice, hasta los mismos muebles regaló a la referida Fe¬ deración, a más de haber alentado el

tando una frase y un reto» y firmado por Un ciudadano de orden, inserto en
el último número de este semanario,
aparecen varias falsedades, que para el buen prestigio de la Agrupación Socia¬
lista de Sóller me veo en el caso de acla¬
rar.
El citado Ciudadano de orden, preten¬ diendo analizar a la coalición opuesta

2«

m

SOLLSR **»

al maurismo, dice: «... una coalición po¬
lítico social que aquí padecemos, com puesta de conservadores, liberales, re¬ formistas. socialistas y sindicalistas...» y esto aunque pese al mentado dudadaño es una falsedad que debe rectificar si quiere que sus artículos acampen en i un valle virgen de mentiras, calumnias í
y necedades. Porque vamos en partee: 0 el duda,-
daño de orden no sabe lo que es socialis¬ mo, ni sindicalismo, o en sus artículos

D. Damián Orell y Castañer

Falleció en esta ciudad el día 8 de Marzo de 1920

m

hay una segunda y mala intención de engañar al lector con maquiavélicas
combinaciones.

A LA EDAD DE 71 AÑOS HABIENDO RECIBIDO LOS SANTOS SACRAMENTOS

Para que el Partido Socialista se in¬ corporara en una Coalicióa reacciona¬
ria, eran necesarias dos importantes co¬

—( A. E. R. i. P. )=

M ii

sas. Primero. El qpe la Agrupación lo

acordara. Segunda. El que la- misma pudiera acudir a la lucha coaligada con
tales elementos.
Pera examidado el primer punto ve remos que la Agrupación Socialista de Sóller antes de la contienda electoral,

Sus desconsolados hijos, D. Jaime, D.a María, D.a Magdalena y D.a Ana; hija política, D.a Jerónima Casasnovas; hermanos, D. Jaime y D.a Isabel; pri¬ mos, sobrinos y demás familia, participan a sus amistades tan sensible pérdida y Ies ruegan lo tengan presente en sus oraciones, por lo que les quedarán agra¬
decidos.

acordó en Junta general no acudir a la lucha, lo cual puede comprobar el
Ciudadano en el libro de actas de dicha
Sociedad.
En cuanto al segundo punto, distin¬

Los Excmos. e limos. Sres. Cardenal Primado, Nuncio de Su Santidad en España y Obispos de Ma¬
llorca y de Sión, han concedido, respectivamente, 200, 100 y 50 días de indulgencia, a los fieles de su jurisdicción, por cada Misa que oyeren, parte de Rosario que rezaren o Comunión que ofrecieren
en bien del alma del difunto.

guido compañero, es necesario recono

cer su ignorancia en asuntos sociales,

pues en el último Congreso Nacional del

«Partido Socialista Obrero Español», ce¬

lebrado en los días 8 y siguientes de Di¬

ciembre de 1919, se acordó por unani¬
midad que «Et Partido Socialista no se coaligara en elecciones algunas con nin¬ gún partido busgués». y como quiera que, salvo el Socialista, todos los demás partidos políticos son burgueses, dedu oiremos con sistemática lógica que los socialistas no podíamos ir unidos con la coalición por dos causas:
Primera. Por haber acordado no acu¬

que es alta—de que tío motivó dimisióu alguna nuestra elección para la Directi
va del Centro Obrero, ni, que sepamos, fué a disgusto de nadie.
Yá sabíamos, antes que nos lo dijera, que es Yd. un guerrillero viejo, lo cual le hace superior a los noveles porque, claro está, como a fuerza de pisar el te rreno lo conoce perfectamente, ello es

rre alguna novedad en Sóller. Ninguna,
como no sea que nuestras montañas amanecieron nevadas; que sigue a paso lento la iniciada reforma de ia plaza de ¡a Constitución; que muere bastante gente, pero sin grippe y como de casua¬ lidad. ¡Ah! Y que en nuestro simpático semanario Sóller se viene sosteniendo,
desde hace unas semanas, una especie

suegro. Como aquello también de decir que todos ios señores Sacerdotes, ál ente¬ rarse del voto de su compañero, hicieron la señal de la cruz. Yo que con frecuen¬ cia ando con ellos, francamente, ni vi el
pecado ni la señal de la cruz. En fin. que el aeroplano se había elevado a tan poca altura, que hubo de caer, y sin haber lu¬ gar al magnifico planeo que distingue a

dir a lucha electoral, en Junta general extraordinaria, y Segunda. Por no po¬ der coaligarnos cou los conservadores, liberales y reformistas, por mandato del Congreso Socialista último.
En cuanto a los Sindicalistas, siento decirle, que oes Yd. un necio, o está
loco de remate, o padece de encefalitis letárgica.
¿En dónde se hallan, Ciudadano de
orden, en dónde se hallan, los Sindica¬ listas de Sóller?
¿Qué personalidades forman el Sindi¬
calismo sollerense?

una gran ventaja para escaparse por de polémica, o más bien tiroteo de ar¬ cualquier atajo ante algún ataque de¬ tículos, sin importancia ninguna, si no fensivo del adversario. Como polemista fuere por la calidad de las personas que empezamos a conocerle cuando publica¬ intervienen y por los desastrosos resul¬ ba aquellos artículos vapuleando a cierto tados que preveo. Porque versa sobre personaje de la coalición que Yd. ahora una de tantas incidencias de la pasada apoya, y la verdad que entonces nos lucha electoral, y ya sabes tú como sue¬ agradaba mucho, pero no porque fuera lea ser de enconadas esas luchas en to¬ de los «nuestros»—como seguramente di¬ dos los pueblos de esta, muy digna de
rá algún...inocente—sino porque enton¬ mejor suerte, nuestra nación española. ces estaba Vd. en lo cierto y defendía a Lucha sin programa, lucha de caciques,
muy respetables personas y cosas; pero que empiezan a tirar a manos llenas pi¬ ahora...ahora ratificamos totalmente ropos, alquileres, cancelación de deudas,
nuestra primera carta, por la sencilla ra j derechos de agua, aumento de jornal,

una caída con gracia.
No, señor, no hubo tal pecado, ni motivo de apelación de ningún fallo, ni pugna con las disposiciones eclesiásticas que rigen para la emisión del voto. Por¬ que aquel señor no votó a un socialista, sino a un datieta; no votó a un enemigo de la Iglesia, sino a un candidato que bien o mal cura pie sus deberes de cris¬ tiano; no votó un programa de partido, sino a un concejal sin consecuencias; no votó un principio, sino un medio que el interesado se sabrá de qué, y Dios con
todos.

Se cayó en el garlito, amigo. Ni en Sóller hay sindicalista alguno, ni casi nadie sabe lo que es Sindicalismo, in¬
cluso usted.
Y digo que usted lo desconoce comple¬ tamente porque: ¿Qué es Sindicalismo?
El Sindicalismo es una idealidad, cuyos
fines son la emancipación de los obreros por medio de la acción directa, y el ab¬ sorber la política y toda clase de Estado, por entender que el Poder es el verdugo del Pueblo obrero, y que para que éste se emancipe es necesario suprimirlo.
Entonces, Ciudadano de orden, si el Sindicalismo es antitético con la políti¬ ca, ¿como pueden los Sindicalistas acu¬
dir a úna lucha electoral?
Retifique, caro amigo, todas las abe¬ rraciones con qué ha incurrido, y otra vez, antes de apelar a la mentira para inferir calumnias a persona o cósa de¬ terminada, procure estudiar y aprender
las lecciones fundamentales del actual
estado social, y asi, no se repetirá el de¬ plorable caso de caer en el ridículo ante los propios ojos del pueblo que oye. vé y
siente.
Felipe Xamena

zón de que Yd. no nos ha convencido. j vino, dinero, y acaban por tirarse por

No habiendo Yd. refutado ni demos¬ la cabeza el uno al otro ios engañados

trado la erroneidad de ninguno de los carneros que acudieron a las urnas.

conceptos expuestos por nosotros en di¬

Ei caso es éste: El director o consilia¬

cha primera carta, quedan todos en pie rio del Círculo Católico de Obreros, con

hasta que Vd., dejándose de bizarrías y grandes precauciones, votó por la coa¬

de castillos de papel, pruebe claramente lición que habían formado los partidos

que son falsos o, por lo menos, que es¬ batista, liberal, reformista y socialista

tamos equivocados sustentándolos.

para poder sacar triunfante a un candi

Y refiriéndonos a su P. D., hemos de datodatista. ¿Con qué engañifa caería

decirle sencillamente que estuvo usted en la trampa? No losé, Pero es lo cierto

muy desacertado al publicar el artículo que a los pocos días presentaron su re¬

del 21 Febrero. Porque ¿a qué venía ha¬ nuncia todos los socios déla Junta Di¬

blar tanto de mauristas y pintarles como rectiva, fundada en que no estimaban

enemigos de la escuela si únicamente decoroso pertenecer a una sociedad obre¬

pretendía que se apoyara la obra del ra cuyo director, sin motivo conocido, da¬

Centro? ¿No hay muchos mauristas pro ba su voto al candidato patrocinado por

tectores de aquella casa? ¿No hubiera si¬ sus amigos y antípodas los socialistas, Y

do mejor, que en vez de tanto romance que entonces el director empuñó la plu¬

como hizo Vd. con la DRila, solicitar y ma y publicó a los cuatro vientos que él

hasta encarecer a los sollerenses dispen¬ es libre para votar p«r quién quiera, y

saran buena acogida a las papeletas? que él apuesta, no sé cuanto, a que no

Sinceramente creemos que sí y positiva¬ se le cita una disposición de los Prelados

mente sabemos que hubieran salido ga¬ nando el Centro, la escuela y... usted.
Los Dimisionarios
Sóller, 11 Marzo de 1920

que le desapruebe el voto emitido. Deseo, mi amigo, que me escribas si
no te parece gallarda la declaración de este Sr. Director. El declaró, es cierto, que votaría por los mauristas, después decla¬

ró haber votado por los mauristas, des¬

En lo que mira a que el Director del Centro Obrero (así oigo que lo llaman),
fundado con el fin de contrarrestar la
propaganda de la Federación, diese su voto al candidato presentado por los socialistas, y tachado desde hace buen rato de andar en tratos con ellos; tiene ya
ciertos visos de travesura, que no aprue¬
bo ni desapruebo, sencillamente porque a mí ni me toca ni rae gusta entremeter¬ me en si es albarda o jaez. Pero perdona, mi amigo, que cada vez que pienso en esta circunstancia, me asalte con insis¬
tencia abrumadora el recuerdo de Acaz,
Rey de Israel, quién, según leemos en el Libro Cuarto de los Reyes, sacrificó a los ídolos su propio hijo.
Mas tú, amigo, que, encerrado siem¬ pre en tu estudio, habitas las regiones serenas del pensamiento, comprenderás lo exagerado de la comparación y la po¬ ca o ninguna trascendencia que para la
futura marcha de esta sociedad obrera
tiene el hecho que acabo de referirte con toda sinceridad, y tengo la seguridad de que tú. taaurista ferviente y apóstol de
la democracia cristiana, si los hubieses a
mano cogerías por la solapa a estos so¬

(De la Agrupación Socialista de Sóller)

TÉNGANSE TODOS

pués, al sentirse descubierto, confesó de cios dimitentes y les dirías con las mis¬ plano la verdad. I bien. ¿Y qué hay con mas o parecidas palabras de Monseñor

\\ .

V • /-

;C .

eso? Uq amafio muy común, no pocas Pottier, eminente sociólogo y Consiliario

SEGUNDA CARTA ABIERTA

En una acotación marginal a esa mi veces justificado, que le sirvió empero de pontificio de la Acción social católica carta que el amigo P. me remite leo con muletilla para erguirse y realizar el con italiana: Los que todavía hoy, en presen¬

la consiguiente sorpresa: «Publícala en sabido gesto.

cia de la avalancha que se nos viene

Sr. D. Antonio J. Garau el próximo número, que ella posible¬

A mi me huele muy mal eso de apelar encima, con su repugnante caciqueris-

Leimos la carta que nos dedicó en el mente dará alguna luz y hará que eso al testimonio de nuestros venerables m© y sus menudas diferencias sobre de¬ «Sóller» del 6 pasado y le damos expre¬ termine o tome mejor sesgo». Ahí va, Prelados en nimiedades tontas como las talles sin importancia, o fuera de toda

sivas gracias por su «sincera benevolen¬ pues, la carta; por supuesto que bajo la que motivaron esa polémica, y más intención o realidad, descuidan la sus¬

cia».

responsabilidad de mi amigo y mía, y cuando, con la irreverente frescura que tancia de las cosas y las necesidades im¬

Por si fuera ironía aquello de la uota si□ intención de tomar parte en las re¬ lo hizo uno de los contrincantes, no pare¬ periosas del momento, hacen como el la¬

saliente eo el concierto social sollerense, gatas. -

v—

ce que se pudiera usar peores formas si se brador que se entretiene en pelar ranas

tome Yd. nota—y márquela fuerte, por¬ Querido amigo: Me preguntas si ocu¬ apelara al fallo del tabernero y de su en el prado, mientras su ganado arde en

SOLLER

«EB

3

el establo. En esas cosas y en las demás, «guarda e paser».
Con esto y lo que, por no cansarte, me dejo en el tintero se despide de tí tu fide¬ lísimo amigo.
M.
A LOS LECTORES DEL “SOLLER,,
Visto el sesgo que se da a la entablada discusión y cuánto en ella se permite, por prudencia me retiro de la contienda.
Antonio J. Garau Pbro.

Y fueron plantados el miércoles, sin dilación, por la brigada municipal.
Sentimos, y sienten muchos vecinos
con nosotros, que no haya podido apro¬
vecharse esta vez una tan excelente oca¬
sión para celebrar esa fiesta de cultura, con la que, además de darse cumplimien¬ to a lo que la Ley previene, se inculcan a los jóvenes sanas ideas y se les estimula para que amen y respeten las plantas, que son ai mismo tiempo que un gran adorno en los campos y poblados, gran fuente de salud y de beneficios para to¬
dos.

La concurrencia de fieles a los sermo¬

Crónica Local
La sociedad «Fomento del Turismo»
se lia dirigido a las compañías de los fe¬ rrocarriles de esta isla en súplica de que acordaran la expendición de billetes de turismo en 1 a y 2.a clase, de ida y vuel¬ ta, valederos desde el medio día de 4os sábados a los lunes por la mañana, en
todas las líneas. Contestaron a la comunicación de la

nes cuaresmales que predica en la igle¬ sia parroquial de esta ciudad el Reve¬ rendo P. Mudoy, de los SS. CO., ha ido aumentando a medida que ha avan¬ zado este tiempo de euaresma, y de un modo especial desde que empezó la no¬ vena preparatoria de la fiesta que ha de
celebrarse solemnemente el viernes pró¬ ximo en honor del glorioso patriarca
San José.
Sobre todo los domingos por la tarde es numerosísima dicha concurrencia,

expresada sociedad la compañía «Ferro¬
carril de Sóller» manifestando que tiene
ya en estudio dicho servicio, y la de los
«Ferrocarriles de Mallorca» que acepta
la idea y promete igualmente estudiarla. A nuestro modo de ver—y tiempo ha
en el terreno particular lo hemos apoya¬
do en cuantas ocasiones se nos presenta-
ron—los billetes de ida y vuelta deberían estar establecidos no sólo para los turis¬ tas sino que para el público en general, con objeto de darle facilidades que indu¬
dablemente redundarían en beneficio de
la Compañía. La razón en que suelen apoyarse quienes son partidarios de que continúe el statu quo, no puede ser más inocente y anticuada: dicen que es inútil
la innovación por cuanto, con o siu bi¬ llete de ida y vuelta, los mismos que se van deben irremisiblemente regresar, y en tal caso la rebaja que se les haga en el precio puede considerarse pérdida que se evita continuando éste como rige en
la actualidad.
Pero, ¿y 6l gran número de pasajeros que por cualquier motivo, el más baladí, a Palma irían aprovechando de la rebaja, si existiera, y ahora porque no existe dejan de ir? Puede que nos equivoque¬ mos en el cálculo, pero es nuestra íntima
convicción que si se dieran al público facilidades—y de las más eficaces sería

pues que pueden ir en tal día a escuchar las divinas enseñanzas que con palabra sencilla explica el mencionado orador, aquellas personas que, dedicadas al tra¬ bajo, no pueden asistir en los días labo¬ rables y las que, por residir en la peri¬ feria, a gran distancia del casco de esta población, les es muy molesto y muy difícil venir por las noches a la ciudad.
Anteayer, jueves, trajo el ferrocarril la partida de 10.000 kilógramos de acei¬ te intervenido que saben nuestros lec¬ tores tenía pedida al Ministro de Abas¬ tecimientos el Ayuntamiento de esta ciudad; y ayer, hechos los preparativos para ello necesarios, se puso a la venta dicho aceite; lo cual se anunció al pú¬ blico por medio de pregón.
S@ vende al precio de 1‘75 pesetas el litro, que es al que resulta puesto en Só 11er una vez contados, además del precio de coste, el transporte, las mermas y to¬ dos los demás gastos de.la expedición.
El aceite, al decir de los inteligentes, es de buena calidad, y más todavía en relación con el precio a qué se expende. La venta continuará, mientras haya existencia de dicho líquido, los martes y viernes de cada semana, de 8 a 12, en los bajos de la Casa Consistorial.

la baratura en los pasajes—el público,

Al dar cuenta en esta crónica de las

que ya viaja hoy mucho por la comodi-j elecciones municipales que se verificaron

dad y el ahorro de tiempo comparando ; Gon los tiempos de las diligencias, viaja-:
ría todavía más.
Abrigamos la esperanza de que nues¬ tra compañía ferroviaria, después del es-; ludio que está realizando ahora, se deci- j dirá a establecer el servicio que de un modo excepcional interesa el «Fomento del Turismo», para la generalidad de los

el domingo día 8 del próximo pasado mes, hicímonos eco de una noticia que circuló en aquellos días acerca de la ile¬ galidad en la votación que tuvo lugar en el primer distrito y de la protesta que
con tal motivo había cursado el partido maurista. Nuestra información cayó co¬ mo una bomba, y no faltó—como era
natural para que no se extinguiera el

que viajan en el trén en los mencionados días o en cualesquiera otros que algún suceso extraordinario puede ser un estí¬ mulo para viajar.

sonsonete que hace años inició contra nosotros el partido republicano—quien censurara y execrara nuestra «parciali¬
dad».

'No ha sido posible dar al proyecto de
celebrar una solemne Fiesta del Arbol
en esta ciudad, con motivo de la acorda¬ da plantación de árboles en el arenal
d En Repic, expuesto en nuestra crónica anterior, la deseada realización. Mereció la aprobación general del Ayuntamiento y del público que nos lee nuestra propo¬ sición; pero fué portador de dichos árbo¬ les, en número de cuarenta, el vapor que llegó a Palma el lunes, y como hacía ya

Pues bien, anteayer, jueves, se reunió la Comisión Provincial y su primer acuerdo, tomado por mayoría de votos,
fuó el de estimar la reclamación produ¬
cida por D. Onofre Casasnovas Borrás
contra la validez de la elección de con¬
cejales en los expresados día y distrito,
declarando en consecuencia la nulidad
de dicha elección.
Probablemente estará también tildada
de parcialidad ahora, como nosotros, la
Comisión Provincial.

algún tiempo que estaban arrancados y

no se podía demorar más su plantación, Los días de calma y ambiente tem-

estando, por otra parte, la estación exce¬ ! piado, verdaderamente primaveral, que

sivamente avanzada, no hubo más reme¬ | en nuestra penúltima crónica dijimos

dio que plantarlos de seguida.

i habían substituido a los tempestuosos

y desapacibles, no duraron más que
hasta los últimos de la semana anterior.
Ya el sábado reempezaron los nublados
y bajas temperaturas, que el domingo
se acentuaron muchísimo más cayendo copiosísima nevada que cubrió en poco tiempo y casi por completo los montes
circunvecinos.
Estos continúan cubiertos todavía; pero el termómetro ha vuelto a subir, siendo ya más agradable que estos pa¬ sados días la temperatura, que en las horas de sol hasta ha llegado hoy a los 16 grados a pesar de las intermitencias de nubes y del fresco viento del N. que casi continuamente ha soplado.
t
Sección HTecrológica

martes por la noche, y después de los
suntuosos funerales que se celebraron en la parroquia el miércoles por la ma¬ ñana. Al primero de dichos actos asistió,
además, el clero parroquial con cruz al¬ zada. y rindieron postrer tributo al com¬ pañero, siguiendo al coche mortuorio,
la Junta de Gobierno de la sucursal del
«Crédito Balear», a la que el finado per¬ tenecía, y nutrida representación de la
«D feosora Soilerense».
Unimos a las preces de su hijo D. Jai¬ me, hijas, hija política, hermano y her¬ mana y demás familiares, para el eter¬ no descanso del alma del ser querido cu¬ ya pérdida irreparable les tiene sumi¬ dos en el más acerbo dolor, las nues¬ tras, y pedimos a Dios al mismo tiem¬ po para ellos resignación y consuelo. Re¬ ciban todos la expresión de nuestro más
sentido pósame.

El domingo último sucumbió a la dolo-

rosa enfermedad que desde larga fecha le

aquejaba, nuestro paisano y amigo don Antonio Juan Ferrar Barceló, y causó la noticia de su muerte, ai ser conocidá,
penosa impresión entre sus íntimos y de¬ más personas con él relacionadas.
Baja al sepulcro a la edad de 57 años y después de una vida laboriosa en cuanto se lo permitieron sus achaques, habiendo estado primeramente dedicado al negocio en Puerto-Rico, de donde hubo de regre¬ sar para tomar la sucesión de la casa
que fundara su padre en Marsella, a
la muerte de éste. En todas partes

En la iglesia Parroquial. -Mañana, do¬
mingo, día 14. —A las seis y medía, ejercicio ' del mes consagrado a San José. A las siete y media, Misa de Comunión general y ejer¬ cicio dedicado a Ja Santísima Virgen por la
asociación de Madres Cristianas. A las nueve
y media se cantará Horas menores, y a las diez y cuarto la Misa mayor, con sermón por el Rdo. P. Mudoy de los SS. CC. Por la tarde, explicación del Catecismo, Vísperas,
continuación de la novena en honor del Pa¬
triarca San José con exposición de S. D. M. y sermón cuaresmal. Al anochecer, conclu¬ sión de los Siete Domingos en obsequio del
Patriarca San José.

vivió fué, por su amabilidad y agradable j Martes, día 16—A las siete y media de la

trato, bien quisto de todos los que con él 1 mañana, ejercicio en honor de la Virgen del Carmen.
se relacionaron, y de las bondades de su Miércoles, día 17.—Se dará principio a la corazón son buena prueba,—si otras no solemne Oración de Cuarenta-Horas dedica¬

existieran —los legados que hizo en su das al Patriarca San José. A las seis exposi¬

testamento y que sentimos en este mo- ; ción de S. D. M. A las nueve y media, se

mentó no estar autorizados para revelar.
Verificóse el entierro con toda solem¬

cantará Horas menores, y seguidamente la Misa mayor. Por la tarde, los actos del rezo

divino, y al anochecer rosario y la novena,

nidad el mismo día de la defunción, al con sermón cuaresmal, y la Reserva.

anochecer, previo el rezo del rosario en Jueves, día 18.—A las seis de la mañana,

la casa mortuoria, y al acto asistió la exposición y la Misa matinal; a las nueve y

comunidad parroquial con y numeroso público. Eo la

Gruz alzada mañana del

, media. Horas menores y la Misa mayor. Por
j la tarde, Vísperas, Completas, Maitines y
Laudes, y al anochecer rosario, la novena

martes celebráronse en la parroquia los ¡ con sermón cuaresmal, y la Reserva.

funerales, que fueron igualmente solera- j| Viernes, día 19—Fiesta de San José esposo

nes y a los que asistió también

número-

i
;

de la Virgen

María.

A las siete y

media,

Co-

sa concurrencia.

| munión general y seguidamente exposición i de S. D. M. A las nueve y media, se cantará

Descanse en paz el alma del finado y Ij Horas menores y a las diez y cuarto la Misa

reciban el consuelo de la resignación j solemne, con música, en la que predicará el

cristiana su anciana madre, hermanas, I| Rdo. P. Mudoy de los SS. CC. Acto seguido

] hermanos políticos y demás deudos que
lloran en estos momentos esta irrepara-

\\i

Vísperas. Por la tarde, Maitines y Laudes, y
al Patriarca San José.

a las tres, Completas, el ejercicio dedicado Al anochecer, rosario

j ble pérdida, a quienes acompañamos en í y la conclusión de la novena, con sermón,

el sentimiento.

I y la Reserva precedida de Te-Deum.

***

\\ Sábado, día 20—Al anochecer, rosario y

se continuará el quincenario de la Sangre,
A la edad de 71 años y víctima de pe- i con sermón cuaresmal.

nosa dolencia falleció el lunes, conforta¬ da su alma con ios Santos Sacramentos,
nuestro antiguo y apreciado amigo don Damián Orell Cas tañer, el popular hor¬

En la iglesia de JV.a S.a de la Visitación. —Viernes día 19. A las ocho, exposición y
Misa cantada. Por la tarde los Terciarios
tendrán su reunión mensual, a las cuatro,
Via-Crucis, plática y estación,

nero de la calle de Serra, que desde su i En la iglesia del Hospital.—Mañana, do¬

mocedad demostró su buen criterio y su mingo, día 14.—A las cuatro y media de la

patriotismo tomando parte aetiva y sien¬

tarde se practicará el devoto ejercicio del
Via Crucis.

do compañero entusiasta e infatigable de En la iglesia de las MM. Escolapias. —Ma¬

quienes quisieran empujar a esta su ciu* ñana, domingo, día 14. —A las cuatro y media

dad natal hacia su mejoramiento lo mis¬
mo moral que material. Su nombre figu¬
ró en todas las empresas, formando parte

de la tarde terminará la devoción de los Sie¬
te Domingos consagrados a San José. Viernes, día 19,—A las siete y media de la ;
mañana, Misa- cantada en honor de San Jo¬

personalmente de todas las Juntas: fuó sé; a las cuatro y media de la tarde se prac¬

importante factor para la consecución ticará el ejercicio propio del día.

del servicio de vapor con el Niny, y para el auge de la «Defensora Sollerense», y para la instalación de la fábrica del

En el oratorio de las Hermanas de la Cari¬
dad.—Mañana, domingo, día 14 —A las cua¬ tro y media de la tarde se practicará el pia¬ doso ejercicio de la Buena Muerte, en obse¬

gas, etc., etc. Aún cuando vivió última¬ quio del Santo Cristo de la Salud.

mente un tanto retraído de la sociedad

*****

por causa del mal que le aquejaba e iba minando poco a poco su existencia, no le tenían olvidado sus buenos amigos, y éstos y la generalidad del vecindario, que conocía y apreciaba la bondad de su corazón, sintieron muchísimo su muerte.
Demostración de ello fué la numerosa
concurrencia que desfiló ante los apena¬ dos deudos después de la conducción del cadáver al cementerio, que tuvo lugar el

44IDEi «AIS,, m. A.
Por acuerdo de la Junta de Gobierno de esta Sociedad, quedará abierto desde el día 15, todos los días laborables, de 9 a 12 dé la mañana, el pago del dividendo activo de cuatro pesetas por acción, fija¬
do en ¡a General ordinaria del día 29 de
Febrero. Lo que se anuncia para cono¬
cimiento de los Srs. Accionistas. , Sóller 8 de Marzo de 1920.-Por la So¬
ciedad «EL Gas»,—El Director Gerente, Tomás Morell,

jtsf

4

SOLLER

m

COS REGIONALES

LA MAGOHDNIDAD
DE AYUNTÁMIEMTOS
El sábado se reunió en el local del «Ci¬
ne Moderno», en Asamblea extraordina¬
ria, la Mancomunidad de Ayuntamientos
rurales de Mallorca.
Ocupó la presidencia el presidente de la Mancomunidad, don Pedro Ferrer.
La reunión duró largo rato. Se trataron tres asuntos. Ante todo, se habló de modificar los artículos del regla¬ mento por los cuales se rige el reparto de las cantidades para cubrir las obligado
nes de la Mancomunidad. El asunto se
discutió con gran amplitud. Se acordó que la mitad de lo que se haya de pagar se reparta entre los pueblos en propor¬ ción a su censo de población y la otra mitad en proporción a la contribución que paga cada pueblo por los conceptos de rústica, territorial e industrial.
Luego se habló del proyeccto de publi¬ car en Palma un diario órgano de la Man¬
comunidad. El señor Aulet, secretario del Ayuntamiento de Lluchmayor, expu¬ so minuciosamente el proyecto y las ges¬
tiones que se han hecho para su realiza¬ ción. Dijo que, para un periódico digno, se contaba ya, además de con empresa edito¬ ra, con nutrido cuerpo de redacción com¬ puesto de personas discretas, capaces y competentes; pero antes de empezar tan ardua tarea, como que era necesario pa¬ ra llevarla a cabo hacer mayor esfuerzo que el primeramente calculado, era indis¬ pensable el concurso, la cooperación efec¬ tiva de todos. Añadió que el máximo sa¬ crificio que se exigía a la Mancomunidad, dado que la empresa fracasara totalmen¬ te, en cinco años de publicación del dia¬ rio se habría perdido 50 000 pesetas; pe
ro en cambio si la edición merecía, como era de esperar, el apoyo de la opinión y
se obtenían mayor número de suscripcio¬ nes que el calculado para cubrir los gas¬ tos, no solamente la Mancomunidad no ha¬ bría perdido nada, sino que realizaría be¬ neficios al terminar el lapso de tiempo
convenido.
Se discutió largamente este asunto y por último el mismo señor Aulet propuso se supendieran los trabajos, esperando ver si las circunstancias mejoran. Así se
acordó.
En último término, se dijo que el Gober¬
nador no quería aprobar los presupues¬
tos municipales en cuanto consignen can¬ tidades para los gastos de la Mancomu¬ nidad, fundándose el Gobernador, al ob¬ servar tal actitud, en que desconoce la existencia legal de la Mancomunidad, Se indicó que el Gobernador ha reconocido y aceptado la existencia de dicho organis¬ mo y que éste está garantido por la Ley

municipal. Se acordó que, al terminar el acto, se trasladase la Asamblea al Gobier¬ no civil para solicitar del Gobernador el reconocimiento de la Mancomunidad y la aprobación de los presupuestos. Se censu¬ ró a los políticos monárquicos de Mallor¬ ca porque se ponen en contra de la Man
comunidad.
* **
Terminada la reunión, la Asamblea fué al Gobierno civil, recibiéndola el señor Diez García, a quien se expuso el objeto
de la visita. El Gobernador manifestó a
los visitantes que el hecho de no haber aprobado el presupuesto de Capdepera, por figurar en él una partida para las atenciones de la Mancomunidad, era de¬ bido a que en el Gobierno no se tenía noti¬ cia de la existencia de dicho organismo.
Se expuso que la Mancomunidad hada¬ do cuenta de su existencia por medio de visitas, telegramas, etc., y se puso de re¬
lieve la extrañeza de los visitantes por¬
que no se dan aquí medios de vida a un organismo que, como la Mancomunidad, está autorizado por la Léy municipal, y se ofreció enviar nuevamente el Regla mentó para que sea examinado. El Go¬ bernador manifestó que tenía formulada una consulta a la Superioridad sobre el asunto. Se convino en que los presupues¬
tos sean enviados al Gobierno civil con la
partida para la Mancomunidad, depen¬ diendo su aprobación por el Gobernador de la contestación que se dé a la consulta
formulada.
Crónica Balear
Palma
El pailebot «Rosario», que por dos distintas
veces había estado a la vista de Palma y
que por efectos del tiempo no había logrado la entrada, fondeó por fin el domingo en es¬ te puerto, cuyo buque es portador de los 50 000 kilogramos de aceite intervenido,
La descarga empezó seguidamente.
El lunes se recibió en esta ciudad la de¬
sagradable noticia de que el trigo interve¬ nido destinado a Palma, dadas las circuns¬ tancias, ha sido desembarcado en Sevilla.
La noticia produjo desagradable impre¬ sión, dados los perjuicios que ocasionará ai consumo público de Pahua,
El Gobernador lamentó dicha noticia y
manifestó que había telegrafiado al Minis¬ tro exponiéndole la necesidad de que sea importado a Palma un cargamento de trigo argentino.
La escuadra inglesa, durante su estancia en Palma, adquirió, para el consumo de sus tripulaciones, aparte de muchos otros artí¬ culos, los siguientes:
1.080 reses lanares, eon un peso de 10 111 kilogramos.

61 reses vacunas, con un peso de 11 336 kilogramos.
8 cerdos, con un peso de 587 kilogramos. 40.000 kilogramos de patatas.
1 300 de cebollas.
Y buen número de vagones de coles, Para el consumo de las tripulaciones de los buques que estuvieron en Alcudia se ad¬ quirieron 5.600 kilogramos más de carne.
El contratista de víveres de la escuadra
declaró que en Palma es donde ha podido adquirir los artículos de consumo a más bajo precio desde la firma de la paz.
El diputado a Cortes D. Eusebio Pascual ha comunicado que el Director General de Bellas Artes, a quien lo tenía personalmente recomendado, le ha hecho saber que la Jun¬
ta Facultativa de Archivos ha acordado ce der el nuevo local de la Biblioteca de Pal¬
ma para la Exposición Regional de Arte proyectada.
La Sociedad «Asistencia Palmesana» pre¬
para una excursión a París. El propósito de los organizadores es que
los excursionistas visiten, a más de la capi¬ tal francesa, la zona desvastada por la gue¬
rra.
Han llegado nuevas partidas de tabaco que fué repartido el miérc des a los están
eos.
Han llegado 36 000 puros de a real, ciga¬ rrillos de diez céntimos y cajetillas de pica¬ dura de 0’20, 070 y 0’80 ptas. y cajetillas de hebra de 0’50 pesetas.
El limo. Sr. Administrador del Real Pa¬ trimonio Balear, a indicaciones del «Fomeu
to del Turismo», que solicitaba poder colocar una placa anunciadora del día y horas de visita mensual gratuita al Castillo, ha teni¬ do a bien manifestar que se adicionarán con semejante detallé las advertencias que constan en la tablilla de anuncios fijada en el ingreso de dicha finca.
En los conciertos que ha dado, en el Tea¬ tro Principal la notable ártista Aga Lahowska durante la presente semana, ha ob tenido ésta en cadaí-uno nuevos triunfos.
De manera incomparable dijo la eminen¬ te meszo-soprano, todas las obras que cons¬ tituyeron los distintos programas, cantando como puede hacerlo quien posee una her¬ mosa, potente y bien modulada voz y una buena escuela, unido todo a un alma que siente la pasión y sentimiento que encierra cada página musical.
El jueves, más aún que en el primer con¬ cierto, diósea conocer la Sra. Lahowska, pudiéndose decir que ya no es posible pedir más que la labor magistral que hizo en el arte que cultiva.
Están de enhorabuena los dilettanti y me¬
rece calurosos plácemes «La Filarmónica» organizadora de estos conciertos que tan buenos ratos les proporcionan.

La temporada de ópera que debía comen¬ zar hoy sábado ya no se llevará a cabo, por no haber aportado la empresa artística al elenco a varios importantes, elementos. Ante esto, la empresa del Principal ha anulado
el contrato.
El representante en Palma de los motos Iridian, señor Bisquerra, recibió ayer del Aéreo Club de Barcelona un telegrama dán¬ dole cuenta de que mañana, domingo, si el estado de la atmósfera lo permite, saldrá de Barcelona, a las diez de la mañana, diri¬ giéndose a esta ciudad, un hidroavión.
Se calcula que no excederá mucho de una hora el tiempo que invierta en el trayecto.
Irá piloteado por un aviador extranjero y como pasajero vendrá el Presidente del Sindicato de Periodistas Deportivos de Bar¬
celona.
Felanitx
Los negocios de almendrón están encal¬ mados, acentuándose la baja progresiva¬
mente.
. Efl este mercado su precio corriente era el sábado último de 150‘00 pesetas el quin¬
tal de 42'37 Kilos.
Inca
En el mercado que tuvo lugar en esta cindad el jueves último, rigieron los siguien¬ tes precios:
Almendrón a 140‘00 pesetas los 42'32 ki¬ logramos (quintal).
Trigo, a 41’00 pesetas los 74‘34 litros (cuar¬ tera)
Candeal, a 4Q’00 id. Cebada del país, a 18 00 id. Id. forastera, a 17‘00 id. Avena del país, a 16’00 id. Habas para cocer, a 30’00 id. Id. ordinarias, a 29’00 id. Id. para ganados, a 28’00 id. Maíz, a 25’00 id. Frijoles, a 50’00 id. Habichuelas (confits), a 60’00 id. Id. blancas, a 50’00 id. Garbanzos, a 50‘00 id. Cerdos cebados, a 29‘00 id. la arroba. Azafrán, a 3’50 onza.
Pollensa
Quedan establecidas, en esta población, las mutualidades escolares, en las escuelas nacionales de niñas que dirigen las herma¬ nas doña Concepción y doña Joaquina Da¬ gas Puigbó, y en la de niños que regenta interinamente el señor Sastre, bajo la de¬ nominación de Raimundo Lulio, «El Porve¬ nir Pollensín» y Juan Más respectivamente.
Ha sido elegido presidente de las tres, nuestro buen amigo y antiguo colaborador D. Luis Capllonch, director gerente del Ban¬ co Agrícola y agente consular de S. M. el Rey de Italia en Pollensa y Alcudia.
Mahón
La enfermedad de la viruela, que se de¬ claró en esta ciudad, va decreciendo nota¬ blemente, habiendo sido dados de alta mu¬
chos de los atacados.
Los enfermos que aún quedan, en número reducido, son de carácter benigno.

tias»aa»B«Bwii>iMMBa8Wi!CTsaBa«^

mmamasmam

Folletín del SOLLER -18-
BRIGIDA
hallaré la felicidad que no hubiese ha¬
llado unida a tí.
—¿Es tu definitiva resolución? —Si, Luis; y espero que al dar la des¬
pedida al mundo, al consagrarme á
Dios, tú me acompañes, como mi her¬
mano que eres.
Luis comprendió que era inútil hacer reflexiones a Brígida. -
Aquél era un carácter firmísimo y no había fuerza que le pudiera torcer.
Don Ramón, la atribulada madre y Luis, estaban conmovidos, tristes; ella
sola estaba serena, tranquila, jovial y expansiva.
Luis quiso todavía insistir. —Todo lo que me dices—dijo Brígi¬ da—lo oigo con gusto, pero es inútil que insistas ya en ese punto. Va¬ mos, cuéntame tu vida, tus amores, si se puede contar... Tú no debes casarte nunca, Luis, o a lo menos hasta que tengas cincuenta años, hasta que hayas corrido mucho mundo. Yo he pedido

muchas cosas a Dios estos días, y entre ellas le he pedido que no hagas desgra¬
ciada a ninguna mujer, que no te cases. Otra mujer acaso no sería tan afortuna¬ da como yo, que he podido evitar, gra¬ cias a la Providenciadlo que luego hu¬ biera sido mi desgracia.
Luis volvió a la casa donde se ospe-
daba, abatido y tristemente impresiona¬
do. En este estado de su ánimo influía
no poco su amor propio humillado. Mor¬
tificábale mucho la idea de haber per¬
dido todo ascendiente sobre Brígida; él creía que bastaría su presencia para
volver a dominar en el corazón de la
que tanto le había querido.
El desengaño le humilló, y en sq orgullo, hubiera dado la mitad de su vida por hacer desistir a Brígida de su propósito.
— ¡Y me ha convidado a la ceremo¬ nial-decía—:pues se equivoca si piensa que no tendré valor para asistir. {Asis¬ tiré y veremos quien muestra allí más
firmeza!...
Luis quería aparentar serenidad e indifencia, pero no podía. Sentía una in¬ quietud extraña, acaso la del remordi¬ miento, y no lograba desechar del pen¬ samiento la noble y digna actitud de

Brígida, sus palabras afectuosas, y su Las señoras de Cardillo (las seis santu'
mirada serena, en la que no había po¬ rronas que ya conoce el lector) saben

dido sorprender ni el menor destello del j mucho de la vida y milagros de esa

fuego de amor que otras veces brillara | señorita.
en las negras pupilas de aquellos her¬ ! —¿Y qué saben esas señoras?—pre¬

mosísimos ojos.

guntó Luis con cierta jovialidad.

Parecíale todo aquello una pesadilla. ! —Machas cosas; por ejemplo, la se-

Para distraerse fué a visitara algu¬ | üorita de Arango, que, segúu decía su

nas personas amigas de su padre que í tía, iba a ser monja, parece que tenía

vivían en León.

^

í ya dispuesto escaparse con un galán,

En una de la casas que visitó habla j —Otros dicen—añadió una señora,
j otras visitas, y pasando revista en la más fea que un pecado mortal—que ya
conversación a las-jóvenes más hermo¬ 1 se había escapado, y que, abandonada

sas de León, tocó el turno a Estrella ] por el galán, se había visto en la pre-

Arango.

j cisión de volver a casa de su señora tía.

Luís la había olvidado.

] que es una santa.

—Esa pobre no va a ninguna parte- | —La pobre muchacha se ha perdido

dijo la señora de la casa.

¡irremisiblemente.

—Creo—dijo otra—que su tía la des¬ j —Esas hipócritas observó sentencio-

tina al claustro.

1 sámente la fea—son temibles,

—¡También va a ser monja!—pensó i Luis quería contenerse, pero no podía

Luis.

| ya; repugnaba a su carácter franco y

—¿Al cláustro?—preguntó irónica¬ ! generoso aquella infame murmuración;

mente cierto escribano enredador—Me | momentos hubo durante la conversa¬
parece que la niña no tiene gran voca¬ ción en que estuvo tentado de abofetear

ción.
—Pues ¿como?... «

| al escribano murmurador, y desmentir
\\ enérgicamente a las dos o tres señoras

Luis oía con mucha atención.

| que con notoria complacencia se entre-

—Yo me lavo las manos, pero se cuen¬

tan de esa señorita ciertas anécdotas...

[Ümtinmrá.)

m

m¡m

m SOLLEH

m » DEL AGRE DE LA TERRA «

s

ñ

¡tes*

«fe

ES COLOME

mirada d’ aquells ulls morts i mig entelats, ¡ Ido bé! tot alió p’ en Dionis es s’ hort tan-

ELS CARÁCTERS

que ningú se podía resoldre a trobar-lo fran- cat. ¿Quí diría que no hi ha entrat mai?

cament ridícul.

¿Qui diría que ni tant sois sa curiositat le-hi

Tots es qui soleu anar a revoltá sa mura¬

No té avui més f amilia que sa mare i una ha duit? ¿Quí diría també sa compassió ver

De la por o de la manca

da de tant eu tant, haureu reparat i terf- germana porque antes d’ acabar es Batxiller tadera amb que mira a tots aquells que ’s

de coratge.

dreu coneguda aquella famosa barriada son pare li morí. Desde llevó está engan- passetjen, que bullen, que van i venen, que comensant devora la Merco acaba an xat a sa sinia, curial copiant fulls a escarada, sense teñir fulls que copiar a la térra, ni es¬

Aquesta temor es un moviment de 1’ áni¬

es Caputxins. Es més mal sa, pero també per conta de missés, proeuradors i aficionats, campadissa banyada de sol per ses altures ma qui fuig o se somet devant un perill ver¬

lo més pintores© de la Ciutat de Palma; i ja treguent se la vista, ajopit damunt sa tau- des firmament?...

tader o imaginari, i es de 1’ home poruc de

tremol p' es día qu’ es projecte d’ Ensanche s' haja de posar per obra i s’ bajen de to¬ mar tots aquells pisos apretats, aquelles ge-

leta, ses pipelles fregant es paper sellat i borrant amb sa punta des ñas lo qu’ escriu amb sa punta de sa ploma. .

Clavell de Móro
(f Miquel Santos Oliver)

qui vull fer vos el retrat. Si 1' esdevé que va per mar i ovira de lluny dunes o promontoris, la por li fa creure que són els restes de

rreríes i teuleres fumosos, aquelles amido-

Déu, dotze, catorze hores empra dins (De «La Roqueta»—Any 1889.

qualque vaixell naufragat, duits a la costa;

naries i aquell matadero, honra de s’ adrai- aquesta oscuríssima i heroica esclavitut de

axi és que tremola a 1‘ ona més petita qui

nistració municipal i llum i empori de sa sa copia, que aixeca a braó, hora per hora,

s’ al<ja i s’ informa curosament si tots els qui

flestomia.

día per día, ses torres Eiffel de proeessos,

Res més hermós qu’ aquella irregularidad protocols, espedients i testamentarios espa-

LA FESTA DEL ARBRE

naveguen amb ell són iniciats (1); si nota que ’l pilot fa una nova maniobra o sembla

Terradets que fujen de sa teulada, teulades que donen s’ esquena parque s’ enfil un gailiner; porxos que se baraien d’ estar tan acostats; eastellets de cartes que pujen un damunt s’ altre o que s’ apretón i fan oli; portáis, refcxilleres, forats moxers i finés*
trons.
Aixó en quant a s’ aspecto general; que Ilavó ve sa part decorativa, corresponent a n’ aquelles dívisions i subdivisions des domi cili homeopátlc. Rosarís i enfiláis de prebes vermeís que s’ assoleien, es test de donzell a cada balconet; sa passionera que s’ enfila pes claus ganxos aficats; es botilet d’ es fealsam a cada finestró; sa gabia amb es passarell; es gall de brega entre llistons, i, per tot, s’ estesa de sa roba blanca, mentres gisquen ses corrióles i cantussetjen ses planxadores i ses mestressetes.
* **
Per damunt tots aquells perfils i totes aquelles crestes, sobresortía no fa molt de temps un colomer historiat, fet a toagades, pie de bossins, escapsades i afegitoas, vertadera reproducció en petita escala de lo que passa amb es barrio sencer.
Per una banda de fustes mal igualades,

ventables, traball titánie de sa lletra, i sa falsilla per eregir ses Pirámides faraéniques de s’ embui Ilegal, que desafien es llamps de totes ses ven janees...
$ **
Quant en Dionis té mig minut sensa fer res, totduna sentiríeu per s’ escala des seu piset ses potades rebents i nerviosos amb que s’ en puja a n’ es colomer.
Treu sa senaia des blat de les Indies i do¬
na menjar a n' aquelles quinze colles que pareix que 1’ acaricien amb es seus moviments graciosos; mira sa trampa si está en regla, adoba lo que falta, ferma un padá3 non a sa canya d’ arruixar; muda ous d’ un niu a s’ altra; apedrega un moix veinat llepol decoloraras, remuga si li han robat un men¬ sajero i se ’n torna devallar altra vegada a sa feina que 1’ espera.
Es diumenge, en camvi, el té tot per ell! A les sis des demati ja és en es colomer i allá se passa com alabat i dins una completa distracció de s’ esperit, tot lo sant día. No pensa en res, no espera res, no té desitjos ni esperances, no té desenganys ni remordiments. ¿Qui, qualque vegada no esti¬ ma o no és estimat? ¿qui no es avorrit ni

Pareixeria uua consigna, lo que no es més qu’ una coincidencia, 1’ ocupar se una i altre vegada en un mateix assumpto.
L’ altre setmana L} Ignorancia feia notar que per ventura lo que entre nolfcros se deia amor al arbre no era mes que interés, ja que se donen exemples que, amb melta tristesa per part deis aimadors de les ceses belles, son demostrado clara de que no es molt
gran l’estimació sincera i desinteressada que per ell sentían. Que ho diguia sino—i sensa que aixó sia censura per ningú—a Sóller mateix, la desaparició deis magnifics pins del port.
I deim a Sóller mateix perque sempre e-hu havíem considerat com un oasis al mitj d’ un desert, creguent—no voldríem arribar a perdre la fó—que si eu algún puut de Ma¬ llorca s’ havíen de sebre veure, estimar i
conservar les ooses belles i naturals, que son les qu’ en derrer ternae desitgen veure, i plauen al turista, era aquí.
Per aixó haguessiaa volgut qu’ el Director d’ aquest setmanari se ’n bagues ocupat amb mes extensió i que lo que dissapte se con¬ vertí en una noticia local hagués estat un article amb un titol de Uetres grosses. Pero

fer una voltera per defugir un escull, li fa
preguntes, li demana amb ínquietut si no creu que s’ ha separat de la ruta, si dura sempre la mar alta i si els déus són propici»;
després conaenqa a contar uua visió que ha tenguda durant la nit, de la qual encara n' está espantat i que preu per un mal pressagi; cop en sec li creix la por, es despulla i es treu flus la camisa per poder salvar se mi11er nedant, i després d’ aquesta precaució no deixa de pregar ais mariners que ’i portin a térra. Si aquest home feble a una expedició militar on és allistat sent dir que ’ls enemíes están próxima, crida a sos companyons de guerre, observa llur posat, els diu que no té fonament aquesta remor que corre i que ’ls exploradors no poden discernir si els que han descubert al campainent són amics o enemics; peró quan ja no pot dubtar, per les clamors que ’s sentea, i quan ell mateix ha vist el comen^ament de la Iluita i que aiguns homes han tombat al seus peus, fa veare que la pressa i el tumult li han fet oblidar ses
armes, corre a cercar les a la tenda on
amaga la seva espasa davall el coxi del Hit, i passa molt de temps fent com si la cercás, mentres que son criat va per ordes seves a saber noves deis enemics, a observar quin

per s1 altra de xerxa de cordellina, per s’ altra de fil d© ferro, aquell observatori astronómic presentava no sé qué d’atractiu, com si se ves qu’ era s’ obra pacient i con¬
tinua d’ un solitari.
En efecto; en Dionis Llambías era es duenyo d’ aquella petita propietat, 1’ biavia feta, 1’ havía millorada com aquell qui diu, i avui un distó, doma una tatxeta, avui d’ una caixa de sucre buida que li regalavaun feotiguer amic, demá d’ es pocs céntims qu’ estovíava, felá creixer aquellas almenas.

avorreix? ¿quí no bull dins sa febra que 1’ empeny a millorar i engrandir-se? ¿quí no cerca gust i diversions?
Tot aixó és lletra morta p’ en Llambias. Valt’ allá es decapvespre d’ es diumenge, en aquelles hores tristes i desolados en que p’ es carrers no més se veu qualque atlota asse-
guda an es portal d’ una botiga, qui llegeix fort una novel-la d’ en Perez Escrich, valt’ allá damunt lo més alt des seu eolomeret, com un rei dalt es trono, mig agegut da¬ munt un estori vell, que contempla sa seua

ell, que coneix el panyo, sab lo que fá. A Sóller hi ha magnifics plans, que se de¬
ven ha ver fets, amb un gran sector d’ opinió, que suposen el vertader engrandiment de la ciutat perque son els fonaments de la mateixa. El més importan!, en 1’ ordre moral,
es natur&lrnent, el de la educaeió delsinfants. No vos assusteu. No entraréra en digressions. Pero si hem de fer constar que de cada dia hi haurá a Sóller més gent ciutadana, en el sentit d’ estar ailunyats del camp; lo cual fará que no’l coneguin, ni l’ estimin, aquí

camí han pres i on té lloc el combat. I des que ell veu portar qualcú tot sanguinos d' una ferida que ha rebuda, corre vers ell, ei conhorta i 1’encoratge; estronca la sang qui raja de la llaga, arruixa les mosquea importunes, no li plany cap soeors i es més¬ ela en tot, menys en combatre; si durant el temps que és dins la cambra del ferit, que no perd de vista, sent el só de trompeta qui mana la cárrega: «Ah! diu furiós, malte penjassin, maleifc sonador de trompa qui to¬ ques sempre seguit i fas un renou estrident

¡Ja ’n fa d’ anys qu’ el conec! Anarem a escampadissa com se pert i sa fon dins aque¬ ont el divorci amb ell es un crím.

que no deixa dormir aquest pobre home!»

Montission plegáis i se pot dir que no més lles blavós inmenses i dins aquelles ones de

Ademés, es un fet qu’ el qu’ estima 1’ ar¬

Devegadas arriba pie de sang que no es la

mos veiem es temps d’ escola. Ni a jugar, ni llura qu’ es coloras atravessen amb dalit.

bre, té bons sentiments.

seva, sino que ha vessat de la llaga del ferit,

a fer vega, ni a revoltar carrers, ni pes Born, ni per la Rambla el trobavem mai.
Tan sois es diumenge demati se podía so¬ bre noves d’ ©11, a sa plassa de Santa Eula-

Allá baix, lluny, a n’ es seus peus, negretjen, com un reguero de formigues, ses víes més ampies, es passetjos principáis, es Born, la Rambla... Allá hi ha passións i de-

Feis idó la festa del arbre, i de les flors, i
deis aueells. Donau an els infants camias
per ont pugüen fer correr la seva simpatía, que quant més en doneu, més en brolla del

i fa creure ais qui retornen del combat que sa vida ha corregut un gran perill per salvar Ja de son amic; fa anar vers ell els qui hi prenen interés per ser paren ts seus o paisana,

ria; i allá veieu s’ atlot de les vuit a les dot- sir jos, amor i odi, gent que gusa o qui pa- seu cor.

•

i allá no s’ empagueeix de contar-los quan i

ze des demati, contemplant ses castes dins teix, alegría i desesperació amagados. Hi ha

Com a mallorquí de boaa voluntat i que de quina manera ha arrebassat aquest home

es gabiots i admirant qualque parelí eseu- dones hermosos, hi ha ulls negros, cabella eren estimar la seva térra, m’ agradaría deis enemics i 1’ ha conduit a sa tenda.

Ilit dins ses senderes.

llustrosos, cares que menten bondat, fronte molt que 36 comonQás a moure 1’ ambent

Tenia un nassot gruixat, era curt de vis¬ i galtes amb transparéncies de mareperla, deis nostres pobles, i que aviat hi hagués

B. F. trad.

ta; i sa cara desenfocada, recordava es re¬ frescor de roada, boques que diuen unes un día que fos festa per tot, per anar a

trato des qui se miren dins un pom d’ arram- mentidos celestials; tot lo que atreu s’ homo, estar en mitj deis bells arbres, que son els

(1) Els ancians navegaven rares vegades

badó fregat de frese. Pero e-hí havía tal tot lo que engana es jove, tot lo que eneen més bons amics del homo, i que fan que amb els impius, i abans de partiros feien

expressió de bondat dins aquelles faccions dins ses entranyes, per un raoment, es gust 1 Mallorca sia le qu’ es.

iniciar, és a dir instruir en els misteris de

uu si es no és toixarrudes, era tan dol(ja sa de viure!

Ivon

qualque divinitat,

awwM——mbb—we—■waawaM——HMMWBwgMBWi:;.

Folleti de! SOLLER -32- . formació general; jo li portaré qui li faci
tota la informació comercial i li dongui

notes de cotisacions i de mercats.

GRIPAUS D’OR

—Pels telegrames, tal com vam quedar ahir, ¿eh, Miquel?—digue’l senyor Bo¬

rrás, que, a pesar de no ésser el primer

ni tiñe aptituts. Es un disbarat esperar de mi prou coneixements i prou discreció per a dirigir un.diari. ¿Ja sap lo que ha dit, don Miquel, al dir que volen fer un
diari?
—Deixis de coses, home, i no sia tan humil. Jo sé que, si vosté vol, li sobra ta-

en la qüestió, també estava al tanto en tot lo que li convenía.
—Sí, home, sí; farém com podrém; d’. aixó ja me’n cuido jo.
I ¿quina feina li destinen al director? —Tota: la compaginació del diari, la revisió de tots els treballs, la vigilancia

lent per a dirigir-ne dos de diaris, i ma- de totes les seccions, i fins les notes de

jorment en les condicions que pensém fer¬ io. ¿Veritat, Borrás?
—A mi no m’hienredis gaire, perque

societat, perque també n’ hi posarém; i, més que altre cosa, els articles de fondo.
—¿De fondo de qué?

tampoc hi entec gran cosa.

- Home, de les qüestions més palpi-

—Bueno, bueno, deixém-nos de tonte- tants.

ríes. En totes aqüestes empreses el secret són els quartos, i com que no pen¬ sém estalviarnhi cap, tot anirá bé.

—¿Com, per exemple, de la guerra? —Ah! Aquesta es la més delicada. Ni
de 1’ una ni de 1’ altra banda!

—Ab altres persones que hi entenguin més que jo, potser sí que Ts anirá bé.
—Cóm s’entén aixó!.—digué don Mi¬ quel, volent fer l’enfadat benévol. -Aquí no hi ha més director que vosté! Deixis de raons i demani la gent que vulguí per ajudar-lo i pagant bé ’ls trobarém. Uns

—í, en el fons, bé té d’ésser d’uns o
d’ altres?
—Deis que lajacin durar més, home! —
digué ’l senyor Borrás en un esclat d’ ingenuitat que li valgué una valenta correcció de don Miquel.
—Home, aixó ni en broma no ho podém

quants reporters ben aixarits farán la in- dio Borrás!

—¿No estém entre amics? ¿No té de sa¬ —Ja ’t veig. Tu vols que ’l diari sia deis

ber el senyor Moragues alguna mica 1’ es*, perít del d-iari?
—Aixó es una altra cosa. L’ esperit del diari no té d’ésser mai aquest. Podrém ésser neutrals, peró res més.
—Bueno, com vulguis. —¿I en materia política?—s’atreví a preguntar en Moragues. —De política, la nostra.

que tenen la clau deis quartos, ¿veritat? —Home, Borrás, sóu terrible! Les es¬
tridencias no van enllonc, i no cree que vulguéu ara radicalismes ni desafina-
cións...
—Concretém, senyors—digué en Mora gues.—Essént el diari regionalista, deu-
rán redactar-lo en catalá.
—Naturalmentl—saltá don Miquel.

La seva, bueno; peró ¿en quin sentit la —Passo!—replicá en Borrás—No 1’en-

seva?

tendriem!

—Ja veurá: nosaltres som d’ una regió; per lo tant, si volém el bé d’ aquesta re¬

—Borrás, per 1’ amor de Déu! —I la majoría deis nostres tampoc.

gió, devém ésser regionalistas.

—¿Quí entenéu pels nostres?

—Que’n sabs, Miquelet!—digué ’l se¬ nyor Borrás, rient.
—Bueno, regionalistes, peró ¿de quin costat?—preguntá encara ’l senyor Mora¬ gues, que volía veure totes les negrors d’ aquella ánima.
—Si de regionalistes quasi bé no n’ hi ha més que d’ una manera, ara!
—Poc a poc, Miquelet. Encara ’n que¬
den deis nostres.

—¿No deim les dretes, Miquelet? —En fí, en lo de la llengua no m’ hi faré fort. Tal vegada sia més práctic fer-lo en castellá. La qüestió son les idees, 1’ es¬ perit, la moral...
—Sense deixar de banda els interessos.
—Home, es ciar! —Y... ¿quin nom tindrá ’l diari? —Aixó ho tindría de dir el senyor Mo¬ ragues. Jo havía pensat titular-lo El Pro¬

—¿Qué voléu dir deis nostres, Borrás? —Home, deis que no som de missa. —Si no cal ésser de missa, per a ésser

tector Regional, o El Oportunista, ¿Qué
m’ hi diéu?
—En política no ensenyis mail’orella,

deis regionalistes que avui tenen la pae¬

lla peí manee!

S

(Seguirá.)

■® 6

SOLLER

La Vacuna antituberculosa “Ferrán,, , do los individuos para dar la preferencia a i los niños y a los que no hubiesen reaccio¬ nado a la tuberculina.

ticularidad de que uno de estos tres inocu¬ lados era diabético, el cual se presentó a que se le reinoculara cuando le correspon¬

Pero como que no se ha procedido de es¬ día, sin que entonces le ocurriera nada lo¬

y la Medicina interna

ta forma y se ha vacunado a toda persona que se presentara, sana o enferma, tuber¬ culosa o con qualquier otro padecimiento,

calmente.
La reacción local casi va siempre acom¬ pañada de reacción general, sobre todo si

niño, adulto o viejo, y como que había lle¬ no se comienza por pequeñas dosis y no

gado a mi conocimiento el razonable artícu¬ se progresa muy lentamente en las dosis

El opúsculo que con el título prece¬ dente ha publicado el sabio Dr. J. Codina Castellví, y que por su grandí¬ sima importancia científica y para bien
de la humanidad doliente nos hemos
propuesto divulgar, por indicación de un altruista y muy caritativo amigo nuestro, antiguo snscriptor al Sóller, y por propio convencimiento, repro¬
duciéndolo integramente en las colum¬ nas de este semanario, es trabajo me¬ ritorio que había sido ya antes publi¬ cado en la revista «Medicina y Gru¬ jía prácticas» (número 1572, correspon¬ diente al 28 Septiembre de 1919) y leído y favorablemente comentado por las eminencias médicas de Europa y América y por la parte más ilustrada del público no sólo barcelonés sino que de toda España.
Desde entonces, los casos que el Dr. Codina cita, de enfermedades dis¬ tintas que han. sido curadas radical¬ mente o muy aliviadas y en vías de
curación con la vacuna antituberculosa
«Ferrán», se han repetido al infinito,

les que en este momento no recuerdo, ha
tenido en el no menos ilustre Dr. Pulido
un excepcional testigo particular, que, por su relevante historia profesional y por hacerse cargo de sus deberes como Pre¬ sidente del Real Consejo de Sanidad, nos sabrá informar .imparcial y elocuentemente
acerca de toda la clase de detalles y ca¬
racteres que han sido peculiares de este
caso.
No es mi propósito hacer hincapié en la grandeza que representa el acto de un hombre, más que maduro, viejo, con un bagaje de descubrimientos portentosos, que no encontraron más que detractores en nüestro país cuando les dió a conocer y han sido reconocidos después por los sabios extranjeros, progresando la cien¬ cia, al seguir las huellas por él trazadas, con una serie de investigaciones prose¬ guidas con constancia durante más de vein¬ ticinco años acerca de la bacteriología de la tuberculosis y con una convicción arraigadísima acerca de su teoría, ofrecer es¬
pléndida y gratuitamente el fruto de sus pacientes investigaciones y de sus prolon¬ gadas meditaciones, en forma de vacuna antituberculosa a un pueblo que en 1885
salvó de una hecatombe cori su vacuna

lo «Vacunación contra la apoplegía» del propio Dr. Ferrán, creí que esta vacuna antituberculosa podría ofrecer a la con¬ sideración médica dos conceptos de in¬
vestigación clínica: uno referente a su ac¬ ción lejana profiláctica, de índole puramen¬ te sanitaria y social, para el cual convenía seguir sabiendo esperar; y otro referente a su acción inmediata, tanto para resolver el
importante asunto de la inocuidad como el de sus efectos sobre distintos padecimien¬ tos no considerados como genuinamente tuberculosos y que corresponden de lleno a la medicina general y muy particularmente a la medicina interna, y para el cual con¬ venía no saber esperar, y, en cambio, tener decisión para acudir al terreno donde se experimentaba para poder formar un juicio lo más aproximado posible a la realidad respecto a los nuevos horizontes que pudie¬ ra descubrir en la patogenia y terapéutica de otros procesos morbosos.
Del propio modo, pues, que estoy dis¬ puesto a seguir sabiendo esperar para co¬ nocer la acción profiláctica, supe no espe¬
rar para ver con mis propios ojos los efec¬ tos inmediatos. Con tal objeto esperé que se hubiese hecho la segunda revacunación, y, desde mi residencia veraniega, me tras¬

sucesivas. En los casos en que se ha pro¬ cedido con lentitud, la reacción febril ha
sido insignificante o desconocida por el inoculado, por no ir acompañada de mar¬ cado quebrantamiento general, ni acen¬ tuada inapetencia, ni de otros trastornos,, o, en realidad, de ninguna clase de pertur¬ bación; se citan, como excepcionales, unos
pocos casos de fiebre de 40 °, con males¬ tar general que ha desaparecido a las vein¬ ticuatro o cuarenta y ocho horas. Lo co¬ rriente es que todos los inoculados hagan su vida normal, sin interrupción alguna y sin ninguna clase de trastorno.
Si se recuerda ahora lo que pasa con la
inoculación de toda esta clase de vacunas
sancionadas por la ciencia y autorizadas
por la estadística, como la anticolérica, an¬ titifoidea, antipestosa, etc., etc., se verá que la vacuna antituberculosa Ferrán se co¬ loca, por los datos expuestos, entre las que ocupan el primer lugar por su completa inocuidad. Por los datos que he podido re¬ coger, bien se pude afirmar que, hasta los momentos actuales, se comporta como per¬ fectamente esterilizada y como inocua.
Dosis empleadas.—La regla general que se ha seguido ha sido la siguiente: 1 .a,
inoculación dos décimas de centímetro cú¬

además de en Alcira donde él estuvo i nticolérica, a pesar de todos los enemi¬ ladé a Alcira, donde todavía pude ser tes¬ bico; 2.a inoculación medio centímetro cú¬

y pudo con detalle informarse y aten¬ gos y detractores que entonces le salieron tigo del entusiasmo y de la fe de aquellos bico; y 3.a inoculación un centímetro cúbico

tamente estudiar, en toda la nación, al paso; tampoco es mi objeto poner de habitantes y donde tuve ocasión de con dejando de una a otra un intervalo de diez

y aún en Mallorca se han dado y mul¬ tiplicado recientemente estos casos de un modo fabuloso—que sería prolija labor el quererlos enumerar—aún no habiéndose acogido con la simpatía y divu gado con el ahinco que merecía ese que pudiéramos decir portentoso remedio, que lo es en efecto por su efi¬

relieve la otra grandeza con que este pue¬ blo le ha correspondido poniendo sus bra¬ zos espontáneamente a disposición del que con justicia, no siempre apreciable en las
multitudes, consideran como el salvador de sus vidas por el recuerdo de 1885; y, por fin, tampoco considero esta ocasión oportuna para dar suelta libre al comen¬ tario a que se presta, se acepte o no la

trastar las buenas disposiciones, la seriedad y los conocimientos de la clase médica que allí reside y a la cual debo todo género de facilidades y atenciones para llenar mi co¬ metido y por las cuales les envió desde este sitio mi sicera gratitud, sin atreverme
a citar nombres ante el temor de cometer
alguna omisión involuntaria. Cuando tuve ocasión de ver y de oir a

a quince días. Siguiendo esta regla no se
han observado reacciones locales, ni gene¬ rales de gran intensidad; pero algunos en¬ fermos, mal aconsejados por su propia igno¬ rancia y por la ceguera de su fe, se valie¬
ron de varias estratagemas para infringir el rigorismo del procedimiento, presentán¬ dose con otros nombres y domicilios, enga¬
ño sobradamente fácil de realizar en esas

cacia así terapéutica como profiláctica, etiología ferranista de la tuberculosis, la nuestros compañeros de Alcira, se puede vacunaciónes sucesivas de más de mil indi¬

que los más han seguido ignorando proporción a que asciende las ausencias, dividir en varios sectores, uno de los cua¬ viduos diarios, y estos enfermos son los

porque los menos, los que podían y debían vulgarizaba, obcecadamente se han negado a reconocer.
Seguros de que muchos de nuestros lectores nos lo han de agradecer, so bre todo los que padecen de alguna enfermedad de las seña'adas por el Dr. Codina en el referido folleto, y

los silencios, las negativas y las destem¬ planzas en relación con la nobleza y de¬ sinterés de un sabio, confianza y abnega¬ ción de un pueblo y la enorme trascenden¬ cia sanitaria que puede llegar a tener la conjunción de estos dos factores para toda
la humanidad.
Ninguno de los tres propósitos, a pesar de ser interesantísos, me va a ocupar aho¬

les interesa directamente a la medicina in¬
terna, y del cual, aunque sea sintéticamen¬ te, voy a dar cuenta a los lectores de la Revista, puesto que, a mi modo de ver, tiene un interés excepcional, que conviene conozca toda la clase médica, con objeto de que todos, investidos de la más serena imparcialidad, sin prejuicios ni partidismos, contribuyamos a dilucidar lo que hay de

que inconscientemente han confirmado la conveniencia de proceder de esta forma en unos casos y la posibilidad y tal vez tam¬ bién conveniencia de proceder de otra en
otros casos.
Del estudio de alguno de ellos, de los que daré cuenta en el transcurso de este artículo, se desprende elocuentemente que
la dosis diaria de dos décimas de centíme¬

los que opinan, como nosotros, que es ra. En las páginas de esta Revista, de ín¬ cierto, positivo, eficaz e incontrovertible tro cúbico en individuos al parecer no tu¬

medida de prudencia en todo tiempo dole predilectamenta clínica, tampoco pien¬ en los efectos inmediatos observados hasta berculosos, cuatro o se:s veces seguidas,

la prevención y prefieren inmunizarse por medio de la vacuna, a ser posible, a tenérse, luego de atacados, que cu¬ rar; con tal seguridad, repetimos, no
hemos vacilado Un moménto en dar
publicidad a ese precioso trabajo, que mucho puede contribuir a evitar do¬

so ocuparme en este artículo, m pesar de mis aficciones a la Tisiología, de la acción preventiva de la vacuna Ferrán contra la tuberculosis, por la poderosa razón de que no se puede hablar prácticamente de ella. Ya comprenderá el lector que, en esto co¬ mo en todo, los partidarios convencidos de
la teoría ferranista han de ver en su vacu¬

ahora, y que, por lo inesperados y hetero¬ géneos, más parecen, sin meditarlos pro¬ fundamente, hijos de la casualidad, de la sugestión ó de la magia.
Veamos, pues, sucesivamente, lo que se refiere a la inocuidad, a las dosis emplea¬ das y a los efectos observados sobre otras
infecciones no tuberculosas y sobre los

no provoca ningún trastorno grave, limi¬ tándose a producir irregularmente las reac¬ ciones que ya he mencionado y en algún caso reacciones de predilecta localización vascular; y que en los tuberculosos pulmo¬ nares avanzados el paso de la primera dosis a la tercera, sin administrar la segunda, es decir, el aumento rápido de las dosis, pro¬

lencias a la humanidad y a devolver al mismo tiempo a quienes lo hayan perdido el preciado dón de la salud.
Léanlo, pues, con detención nues¬ tros amables favorecedores... y obren después en consecuencia. Helo aquí:
El grandioso espectáculo que dió el pueblo de Alcira (Valencia), acudiendo en masa a ser inoculado por la vacuna an¬
tituberculosa del Dr. Ferrán el día 24 de
Julio del año actual, seguramente figurará

na la seguridad induduble de su acción pre¬ ventiva, y los que no estén convencidos o
creen falsa la teoría afirmarán que no pue¬
de despertar la inmunidad específica con¬ tra la tuberculosis. Ante tan opuestas opi¬ niones, siempre respetables, lo lógico es acudir a¡ terreno de la clínica para qué és¬ ta, en definitiva sea la que resuelva, sin apelación, en favor o en contra, para que desistan de su opinión los contrarios en el primer caso, o se emprenda una nueva orientación en el segundo.

procesos del sistema nervioso, aparatos voca reacciones focales intensísimas que

digestivo, circulatorio incluyendo el lin¬ revisten aparatosa gravedad, como ocurrió

fático, respiratorio; génito urinario, lo¬ a una enferma que pude ver y explorar y

comotor y sobre la piel.

en la cual encontré fenómenos de reblande¬

Inocuidad.-^Guando yo estuve en Alci-j cimiento en todo el pulmón derecho con fu¬

ra, a últimos de Agosto, se habían practi¬ sión cavitaria en su lóbulo superior, incluso

cado más de 30.000 inyecciones hipodérmi-: con ruido de olla cascada, enferma, que,

cas de esa vacuna sin que se hubiese ob¬ cuando yo la vi pasados varios días de la

servado hasta entonces ningún accidente de referida inyección estaba levantada, con

importancia, Localmente, la inyección es semblante animado y con un aspecto que.

indolora, pero al cabo de cuatro a seis no delataba la gran crisis que había atrave¬

horas siente el enfermo ligero escozor y sado.

en los anales de la historia de la humani¬

Por estas razones considero que ya esta¬ tensión que van acompañados de eritema'y

Como se ve, la prudencia aconseja, mien¬

dad y particularmente en la historia de la ba en sazón el acudir al terreno de la clíni¬ escasa tumefacción que suele aumentar en tras no se haya hecho un estudio más aca¬

Medicina como el caso más elocuente con ca y acabar de una vez con esa serie de las horas subsiguientes para desaparecer, bado de la posología de esta vacuna, seguir

que una colectividad, más que apasionada, discusiones en que cada cual expone prodi¬ sin dejar rastro alguno, antes de las veinti¬ el aumento lento y progresivo de las dosis,

hechizada por un sabio, se lanza incondi- gios de investigación y de razonamiento, cuatro horas, o cuando más, en muy con¬ en la forma con que se ha procedido en Ai-

cionalnriente, sin distingos ni salvedades, para terminar siempre sin que los unos con¬ tados casos, a las cuarenta y ocho horas. cira y de un modo particular en los tuber¬

en sus brazos para ir en busca de lo des¬ venzan a los otros y sin que quede resuel¬ Para poder juzgar mejor acerca de los efec- j culosos y tal vez mucho más en los tuber¬

conocido. El caso de Alcira, tan perfec¬ to el problema, cuando no le dejan más en¬ tos locales y de la esterilización perfecta j culosos pulmonares, puesto que el caso re¬

tamente retratado por los ilustres docto¬ marañado y difícil de resolver entre los dos de la vacuna, basta consignar que se han j ferido, sin que ahora me proponga penetrar

res Martínez Vargas y Salvat en las pᬠbandos. Planteada, pues, la resolución del hecho inoculaciones por uno de los profeso¬ en la misma médula científica de la teoría

ginas de la Gaceta Médica Catalana, problema sobre el tapete de la clínica, no res sin previa antisepsia de la piel sin pro¬ de Ferrán, parece hablar muy en pro de la

donde siempre encuentra amparo, como cabía más que probar la inocuidad de la va- vocar ninguna supuración, y de las 30.000 naturaleza específica de la vacuna.

en el gran maestro que la dirige, toda

inoculaciones sólo en tres casos se des¬ Infecciones no tuberculosas.—-En las

tentativa honrosa para la Patria y para Dispuesto estaba a saber esperar uno, arrolló un flemón que terminó por la cura¬ forunculosis se ha observado una manifies¬

la Medicina; por el desapasionado Dr. Ma¬ cinco, diez o más años para cotejar esta¬ ción, después de evacuado el pus, y preci¬ ta exageración, y los palúdicos, que son le¬

lo de Poveda en la Medicina Social Es¬ dísticas y conocer la virtud profiláctica o samente en estos tres casos no se había gión en Alcira, han visto reproducirse sus

pañola, y por el entusiasta Dr. Chabás no de la vacuna, si se hubiese procedido a prescindido de la previa desinfección de la ataques después de la primera inyección,

en la Revista de Higiene y de Tuber¬ la vacunación como aconseja el propio piel mediante una pincelada de tintura de j aunque llevaran bastante tiempo sin haber¬ culosis y en otros periódicos profesiona¬ Dr. Ferrán en su folleto reciente, escogien- yodo en el sitio de la puntura, con la par- \\ los padecido.

fe SOLLER

7

No ha faltado quien supusiera que pro¬ vocaba la aparición de la fiebre tifoidea, pero se ha visto y comprobado que todos los años por esta época, hay una recrudecencia de la endemia de tifoideas; que este
año la estadística acusa menos casos que
otros años; que el que contraía la fiebre ti¬ foidea después de la primera inyección o después de la segunda, tenía un comienzo brusco del proceso, apenas se notaban los fenómenos abdominales que la caracterizan, nunca se pudieron encontrar las manchas rosadas (aunque este carácter es constante
en todas las fiebres tifoideas de Alcira, se¬
gún opinión de la clase médica de allí); en ningún caso hubo trastornos del sistema nervioso: en el segundo septenario se ini¬ ció el descenso térmico con grandes oscila¬ ciones para terminar al final del segundo o comienzos del tercer septenario, y que no ha habido ninguna complicación grave ni ninguna defunción. En cambio, por esta misma época, los que contrajeron la fiebre tifoidea, sin estar inoculados, han seguido el curso ordinario, algunos de larga dura¬ ción (más de dos meses) y han dado contin¬ gente de defunciones. En el plan publicado por Ferrán estaba ya prevista la acción an¬ titífica de esta vacuna, basándose simple¬ mente en el parentesco estrecho que existe entre las bacterias del género coli-tifus y las de las septicemias hemorrágicas que
ella contiene.
En el coqueluche o en la tos coqueluchoidea se ha observado casi siempre (en más
del 90 por 100, según los datos registra¬ dos) la disminución evidente e inmediata
después de la primera inoculación y la des¬ aparición completa después de la según Ja.
He visto a un operado de cáncer del ter¬ cio anterior de la lengua por un profesor de Valencia que, a los pocos meses del acto operatorio, se le desarrolló un infarto pro¬ gresivamente creciente en toda la mejilla izquierda y región inframaxilar del mismo lado que le imposibilitaba los movimientos
de la mandíbula con todas las graves con¬
secuencias para comer, beber, hablar, etc.; se le practicó la primera inoculación y ob¬ servó indudable mejoría; se le hizo la se¬
gunda y desde entonces fué disminuyendo tan rápidamente que cuando yo le vi, re¬ cién .dada la tercera, r.o quedaba resto al¬ guno de infarto, la herida operatoria de ía lengua con algunos pequeños mamelones sospechosos estaban completamente lim¬ pios y el enfermo podía hablar normalmen¬ te, admirándose de su inesperada y satis¬
factoria situación.
Sistema nervioso.—Ha llamado la aten¬
ción la desaparición de algunos procesos dolorosos antiguos de los nervios periféri¬ cos que estaban clasificados con el nombre genérico de neuralgias. Se citan varios ca¬ sos de ciática rebelde curada con rapidez después de la primera inyección, y yo he visto un individuo de 66 años que me refe¬ ría que llevaba tres meses con una intensa neuralgia facial derecha que no le perdona¬
ba ni un solo instante de las veinticuatro
horas, que había tomad® toda clase de me¬ dicinas, inluso la quinina, y que al segun¬ do día de la primera inyección le había des¬ aparecido, sin que se hubiese reproducido hasta el momento en que yo le vi, o sea más de un mes, y sin que provocara con mi ex¬ ploración ni siquiera molestias al compri¬ mir los puntos dolorosos correspondientes.
También existe un caso de lumbago in¬ veterado, que apenas permitía mover al in¬ dividuo, cuyos dolores desaparecieron rᬠpidamente, recobrando en pocas horas la li¬
bertad indolora de toda clase de movimien¬
tos.
Notablemente mejorado desde la primera inyección figura un caso de vértico no fi¬ liado desde el punto de vista diagnóstico y patogénico, aunque coincidente con un reu¬ matismo crónico que obtuvo también una marcadísima majoría.
He tenido ocasión de ver dos enfermos,
un varón y una mujer, de 19 y 20 años res¬ pectivamente, que padecen ataques epilép¬
ticos. El varón desde los tres años cada
dos o tres meses tiene uno de forma clási¬
ca; tiene varias asimetrías faciales; defec¬
tos de implantación dentaria, bóveda pala¬ tina ojival, etc., y ha observado que desde la segunda inyección el ataque ha sido de menor intensidad y, por primera vez, no ha perdido el conocimiento; la mujer, además de los ataques convulsivos mal definidos, tiene diariamente fugas instantáneas o ata¬

ques, al parecer de pequeño mal, que con¬ tomático preliminar, corresponde a una

sisten en quedarse parada inclinar la cabe- \\ muchacha de 21 años, tan castigada y enfla¬

za y babear durante unos segundos sin per- ] quecida por su padecimiento gástrico, que

der el conocimiento, pero sin poder mover- j se fué a vacunar, según palabras textuales,

se ni pronunciar palabra, lo cual le ocurre ! para ver si se moría de una vez; pero fué

en las más diversas circunstancias, en el ] tan acentuada la mejoría sentida el mismo

curso de una conversación, tocando el pia- día de la inyección, que al día siguiente se

j no, haciendo labor, etc., etc., y en cuanto presentó a que la volvieran a inocular con
pasan esos segundos recuerda lo que esta- \\ nombre y domicilio falsos; después de es¬

ba haciendo, dándose perfecta cuenta, se j ta segunda inyección de la misma dosis viÓ,

gún dice, de lo que le ha ocurrido y de que j con la alegría que se podrá suponer, que no

no lo puede evitar; esta enferma es vivara- j sentía molestia alguna, en vista de lo cual
j cha, inteligente, más bien algo obesa, pa- comenzó a comer de todo y a no tomar nin¬

dece trastornos menstruales y carece de le- j guna de las medicaciones que tenía prescri¬
j siones orgánicas que puedan descubrir la tas, y así seguía el día en que yo la vi, des¬

inspección, percusión y auscultación; pues l pués de haber sido inoculada ocho o nueve
j bien, esta enferma cuando yo la vi llevaba veces en el espacio de un mes, poco más o

dos días de la última inyección y j más de menos, valiéndose para^conseguirlo de al¬

treinta y
ataque, y

seis horas sin ninguna clase de desde luego sin ninguno de esos

j
¡

gún engaño. La enferma es delgada y páli¬ da y ha ganado en este mes dos kilos; mi

que repetían indefectiblemente varias veces todos los días, causando su desesperación y siendo un motivo de constante preocupa-

j
j ]

exploración manual no pudo descubrir nin¬
gún punto doloroso, y así como antes era muy estreñida, actualmente hace ana depo¬
sición diaria normal.

ción para la enferma al encontrarse fuera
del seno de su familia.

Aparato circulatorio incluyendo el

Recientemente he inoculado a una atero- s linfático.—En las lesiones cardíacas y de

matosa cerebro-medular y aórtica, de 67 años con hemiparesia izquierda, exagera¬ ción de la afectividad y neuralgias diver¬

los grandes vasos no se ha registrado ninguna observación en que se hubiesen
obtenido modificaciones que llamaran la
atención del médico o del enfermo.

sas, la cual, después de la segunda inyec¬

En cambio no se han presentado casos

ción, parece (no me atrevo a afirmarlo en de alteraciones del ramaje terminal del

absoluto) que ha mejorado en la marcha, en aparato circulatorio, tanto periférico como

la mayor agilidad y fuerza y en su estado visceral, excepto los del aparato digestivo

afectivo; la enferma desde luego asegura en que se pudiera corroborar la acción que

que se siente mejor.

se ha dado a conocer por los médicos de

Aparato digestivo.—Los, médicos de Buenos Aires (epistaxis, nce.vus conges¬

Alcira con quienes he hablado están unáni¬ tivos, telangiectasias ateroma, hemorragia

mes en afirmar que en casi todos los inocu¬ cerebral, varices, hemorroides, etc.). Pero

lados aumenta de un modo extraordinario no deja de tener su importancia, para se¬

el apetito y que son muchos los estreñidos ñalar la acción selectiva sobre los vasos,

que acusan la corrección de su estreñi¬ esa especie de flebitis tóxica y transitoria

miento habitual.

que se desarrolló por dos veces, después

Pero lo que en realidad ha llamado más de la primera y segunda inyección, en el

la atención de los médicos y mueve a seria caso referido de úlcera del estómago.

y profunda meditación son los casos de fe- * Los procesos inflamatorios de los gan¬

nómenos hiperclorhidricos intensos e inve- j glios linfáticos mejoran en su inmensa ma¬

terados, con gastralgias atormentadoras y j yoría. En los infartos desaparece rápida-
pertinaces y con historial de 1 característi- te la inflamación peringangíionar y se ini¬
cas hematemesis, que han cedido (se puede cia lentamente la reducción del volumen

decir sin exagerar) repentinamente después de la primera inyección. Son muchos los casos qne se citan, pero entre ellos figu¬ ran tres que son dignos de ser anotados.
Uno se refiere a un hombre de 30 años que
llevaba dos padeciendo grandes dolores de estómago, con ardores y agrios a las dos horas de comer y había tenido tres hemater mesis abundantes, y a los dos días de po¬ nérsele la primera inyección se sintió tan bién, que no solo comenzó a comer de todo sin sentir molestia alguna, sino que a los pocos días se fué con un amigo (el cual, persona inteligente, ha confirmado los mis¬ mos datos con verdadera estupefacción) a comer una paella al campo y a pesar de comer desmesuradamente y no sentir nada de particular, añadió su amigo que a las

adquirido por el ganglio; en las adenitis supuradas se ha observado que al principio
aumenta la supuración pero que después disminuye paulatinamente.
Aparato respiratorio.—Según las re¬ ferencias obtenidas y, por lo tanto, reque¬
rirá ulteriores aclaraciones, todos los pseu-
doasmáticos han conseguido tan notables
mejorías, que se consideran curados la
inmensa mayoría, y, en cambio, se afirma
que no se ha observado ninguna modifica¬ ción en los bronquíticos crónicos.
Nada puede decirse con fundamento por
lo inexpresivo hasta el momento en que yo vi a los enfermos, respecto de la tubercu¬
losis pulmonar confirmada, o mejor dicho
avanzada, lo propio que sobre el alarman¬ te fenómeno de las hemoptisis que con tan¬ ta frecuencia acompañan a este padeci¬

cuatro horas, cuando él se sentía todavía miento. He examinado varios de estos

con la plenitud gástrica de una comida ex¬ enfermos, y, a pesar de lo satisfechos y

cesiva, el que tanto había padecido del es¬ animados que se mostraban por haber sido

tómago se preparó la merienda, desoyendo inyectados y de que referían ciertas me¬

toda clase de consejos, y se comió un plato jorías subjetivas, no creo que el resultado

de tomates y pimientos crudos con varias de la exploración ni el poco tiempo que

salazones y ha continuado hasta el día de llevaban desde la primera inyección auto¬

mi visita sin tener ninguna novedad en su ricen a otra conclusión que a la de afirmar

estómago.

que la dosis inicial de dos décimas de cen¬

Otro caso, con historia análogo y asegu¬ tímetro cúbico la toleran exactamente

rando además que había tenido melena en igual que los no tuberculosos, y que es

distintas ocasiones, se refiere a una mujer necesario ser muy cauto en el aumento

de 28 años, casada, que ya obtuvo una me¬ progresivo de las dosis si se quieren evi¬

joría muy acentuada después de la primera inyección, y desaparecieron todos los sínto¬ mas después de la segunda; me dijo que desde la primera comía de todo, y sólo la noche, antes del día én que yo la vi, tuvo un ligero dolor epigástrico acompañado de
ardor. Esta enferma también es interesante

tar las desagradables sorpresas de las in¬
tensas reacciones focales.
Aunque no correspondan a la medicina interna, no estará de más consignar, por tratarse de la misma etiología, que en las tuberculosis óseas y articulares, supura¬ ciones, abscesos y fístulas, no se había

én otro sentido: en el aspecto vascular
puesto que a los tres días de la primera y de la segunda inyección observó un cordón duro, doloroso y azulado por la cara exter¬ na de ambos miembros inferiores (muslos y piernas), acompañado de gran peso en ellos y dificultad para caminar; las molestias casi desaparecían estando echada y empeoraban

visto hasta dicha fecha ninguna modifi¬
cación.
Aparato genito urinario.—Sólo en el
aparato genital de la mujer se han obser¬ vado modificaciones que han llamado la atención. Tres hermanas, jóvenes, disme-
norreicas, una de las cuales en tan alto
grado que era preciso acudir a las inyec¬ ciones de morfina para hecerle tolerable

poniéndose en pie; a los tres días de inicia¬ el periodo, han tenido totalmente indolora

dos estos fenómenos dasaparecieron por la menstruación después de la primera

completo las dos veces. Después de la inyección. Lo propio se ha observado en

tercera inyección casi no tuvo ningún tras¬ otra dismenorreiea, también joven, que no

torno venoso en los miembros interiores, conocía, ni pertenecía a la familia de las

pero en cambio tuvo fiebre de 39° que des¬ otras tres hermanas.

apareció a las veinticuatro horas.

En cambio, casi todas las metrorrágicas,

El otro caso, con el mismo historial sin¬ según las observaciones registradas, han

visto aumentar sus pérdidas sanguíneas después de haber sido inyectadas.
Aparato locomotor.—También ha lla¬ mado la atención la mejoría que ha obteni¬ do la inmensa mayoría de reumáticos cró¬ nicos desde la primera o segunda inyec¬ ción, es decir, esos enfermos cuyos pro¬
cesos dolorosos deben ser clasificados con
el epígrafe vago de pseudorreumatismos, en opinión de varios médicos de la loca¬
lidad.
Recuérdese, al efecto, el excelente y rápido resultado que obtuvo aquel enfermo cuyo proceso estaba diagnosticado de lum¬ bago.
Piel.—Se refiere el caso de un indi¬
viduo, descendiente de familia tuberculo¬
sa, que padecía un prurito anal inveterado y rebelde a toda medicación, que desapa¬ reció en absoluto después de la primera
inyección. En cambio, se ha observado que a raíz de la inyección casi todas las der¬
matosis se exageran, es decir, sufren una
especie de agudización que prontamente va cediendo después, sin que hasta el mo¬ mento de mi visita se pudiese formar con¬ cepto definitivo de su acción.
Tal es, en síntesis, todo cuanto yo he podido observar, ver, y oír en Alcira. Me
pareció de gran interés para la medicina interna y, por lo tanto, para el conocimien¬ to de la clase médica, descartado el objeti¬ vo fundamental de la inoculación, que es el de probar si confiere inmunidad contra la
tuberculosis, y de cuyo trascendental y humanitario propósito no se podrá hablar
con fundamento sino a medida que pasen los años.
¿Qué pensar, pues, de todo lo referido? Todas esas inesperadas y rápidas curacio¬
nes obtenidas en las más diversas enfer¬
medades, desligadas etiológicamente en* tre sí, según predicen los conocimientos clásicos, ¿dependen efectivamente de la acción de la vacuna o son hijas de la ca¬
sualidad o han nacido al calor de una fuer¬
te, imperiosa y ejecutiva sugestión? He de confesar ingenuamente que en estos mo¬ mentos toda contestación categórica me
parecería prematura por la endeblez de los argumentos en que podría apoyarse.
La casualidad, para todo médico reflexi¬
vo y desapasionado, es un factor que nun¬
ca debe olvidar cuando trate de valorar la
eficacia terapéutica de cualquier medica¬ ción, y la única forma de ir descartando la influencia posible de este factor,, es el tiempo, es decir, la repetición de los casos
y la prolongación de las observaciones; como se habrá visto, aquí el tiempo de ob¬ servación ha sido brevísimo para poder bo¬
rrar todo rastro de dicha influencia.
Lo propio puede decirse de la sugestión,
y, sobre todo, de la'sugestión colectiva, la cual es capaz de arrastrar las masas a
los actos más heróicos como a las hazañas
más denigrantes. Es innegable que el pue¬ blo de Alcira obró sugestionado por el re¬
cuerdo positivo de su gran bienhechor, el doctor Ferrán, cuando se lanzó en masa,
estrujándose y atropellándose, a que le inocularan, la vacuna. ¿Quién es, pues, ca¬ paz de negar que en estas condiciones
cualquier remedio reúne la mayor capaci¬ dad y la más excelsa virtud para producir prodigios y milagros?
En cambio, hay que convenir que ningu¬ no de los elocuentes oradores que habló al
pueblo de Alcira antes de comenzar la va¬ cunación, habló de efectos curativos sobre
las enfermedades ni dedicó, una sola pala¬ bra a eficacias inmediatas, sino que todos se limitaron a exponer el propósito lejano
que se perseguía con la vacunación, lo cual desde luego no viéne en apoyo de que se sugestionara el ánimo de los enfermos
para sentir tan rápidas e inesperadas cu¬
raciones.
Repito, pues, que no creo haya llegado el momento de poder contestar con funda¬
mento y de un modo categórico a la refe¬ rida pregunta. Pero sí creo que lo expues¬ to con toda parcialidad en esta breve rese¬ ña, que es un fiel extracto de lo que he po¬ dido comprobar personalmente en mi viaje
a Alcira, contiene motivos sobrados para
que la investigación sea completa, reali¬ zándola en un ambiente desprovisto de
aquella fuerza sugestiva poderosa, y poda¬
mos entonces dilucidar con exactitud cuá¬
les son los procesos que obtienen benefi¬ cios terapéuticos de esta vacuna inocua con lo cual, si se confirmase, ya se com¬
prenderá cuantos ídolos y teorías, conside¬ rados como clásicos y casi inmutables, se tendrían que derribar desde el punto de vista etiológico.

*

8

SOLLER

Comisión, exportación é Importación

CARDELL Hermanos

»

Quai d© Oél©stin‘e ÍO -UYON

i

i

Expedición al por mayor de todas clases de frutoB y legumbres del país.

Naranja, mandarina y toda clase de frutos secos.

Telegramas: Cardail — LYON.

Sucursal en IjBG THOR. (‘Va.u.olvia©)

Para la expedición de uva de mesa y vendimias por vagones completo* y demás.
Telegramas: Oa.rcU=»n — LE THQR
n
Sucursal en ALC1EA (Valencia)

Para la expedición de naranja, mandarina y nva moscatel Frutos superiores.
==== = ALCIRA = VHjL,AR,B3AC = = =

Telegramas: Gsurdeii — ALCIRA.

Importation - Exportetion
FRUITS, LÉGUMES & PRIMEURS
Spécialité des produts de Provence
Joseph Castañer iEXPÉDITEÜR Avenue des Lónes—CH ATE AURENARD—( PROVENCE)
Télégrammes: Castañer Expéditeur, Chateaurenard—Télépbene 49

FRUTOS FRESCOS Y SECOS — IMPORTACIÓN DIRECTA —
Hh DAVID MARCH FRÉRES ♦* *. J. ASCHERI H'1
M. Seguí Sucesor EXPEDIDOR
70, Boulevard Qaribaldi (antiguo Museé). MdRS6ILL6 Teléfono n.° 37-82. ♦ ♦ ♦ Telegrama: Marchprim.
nnuu iiiiiá «t m tí
Importation - Exportatlon
FRUITS FRAIS, secs et primeurs
Maison principale á MARSEILLE: 28, Cours Julien Téléph. 15-04—Télégrammes: ABÉDÉ MARSEILLE
Succursale á LAS PALMAS: 28, Domingo J. Navarro
Télégrammes: ABÉDÉ LAS PALMAS — PARIS —
Maison de Commission et d* Expéditions
BANANES, FRUITS SECS, FRAIS, LÉGUMES 8 et 10, Rué Berger—Télégrammes: ARBONA-PARIS—Téléphone: Central 08-83

MAISON BARTHÉLEMY ARBONA, PROPRIÉTAIRE
FONDHHi H52ST 1SOK

IzpidlÜou dlrtctes di tintes sirtes de pdmenrs Pour la Eranos et 1’ Étranger Cerises, Bigarreau, Péches, Abricots, Tomates Chasselas et Clairettes dorées du Gard
SPÉCIALITÉ DE TOMATES RONDES

ICHEL MORELL

S UCCESSEUR

Bouievard Itam. ® SdRASCOTI - sur- Rhone

Adresse Télegraphique: ARBONA TARASCON.

Téléphone n.° 11

MR, liuJL U&11UUIU1I|
IXPIDIOIOKXS AL POR MAYOR
Naranjas, mandarinas, limones, granadas, frutos secos y toda clase de frutos y legumbres del país
Antigua Gasa Francisco Fiol y hermanos

Bartolomé Fiol Succesor

\_—yiENNE (Isére)-Rue des Cleros 11
Telegramas: FIOL—VIENNE

S-@V

Alerta! Alerta! Alerta!
Se ofrecen en e8ta población ag’áas meneroles como proceden¬ tes de los manantiales VICHY CATALAN, sin serlo.
Llamamos la atención de los consumidores para que no se dejen sorprender y para que se fijen bien en las botellas que les ofrezcan, puesto que las de los manantiales YICHY CATALAN llevan tapones, cápsulas, precintos y etiquetas con el nombre SOCIEDAD ANONI¬ MA YICHY CATALAN, y por lo tanto dejan de proceder de dichos manantiales las que no los lleven.
r ■) imPORTATIOn — COMISSION — EXPORTflTIOn MAISON D'EXPÉDITION DE FRUITS
et primeurs de la Vadée du Rhóne et de TArdéche

HOTEL

“LA PAZ 99 ¿fe <ap

Gran (a^a da Viajero^

¿fe

<qp

ílMO* W2

Grandes locales reformados

Comedores planta baja. Luz eléctrica en toda la casa.

Casa situada en el centro de la Capital y en una de las calles más comerdales y más próximas a las estadones de Ferrocarriles y al Muelle, para

¡fe qp

embarque, con vistas a la nueva calle Reina Regente, abierta por lá re¬ ,-íry.

forma cerca de la Rambla.

’-fF

HOSPEDAJES A PRECIOS ECONOMICOS

¿fe

PLATERIA, 37, BARCELONA

Teléfono 4290

Espécialitó en cerises reverchon, abricots, peches, prunes, poires Willam, chasselas, pommes á couteau et a cídres.-Pommes deterre par vagons eomplets
Oranges, citrons et fruits secs (Importation dirécte)

Antoine Montaner

12 — 14 Place des Oleres 12 — 14

Suoours#,les; 5 venia.© Vi©tor* Hugo 5
VALENCÉ-SUR-RHÓNE — (OROME)
Télégrammes: Montaner Valence.—Télóphonéí O. 94. MAISON Á PRIVAS

Pour Pexpédition en gros de noix, chataignes, marrons, combal les de 1‘Ardéche.

Télégrammes: MOM

— PR.IVA.

J

80LLER,-—Imprenta de «La Shiseridad»

i w*

FRANCISCO FIOL
ALCIRA (VALENCIA)

Exportador de naranjas, mandarinas
y demás frutos del país

Telegiíama? Francisco F?of-Alora

—-