AÑO XXV.--2.® EPOCA.-NUM 1209
AÑO XXV.--2.® EPOCA.-NUM 1209
r
Q k)\\H \_ /TI

j JT

SÁBADO 28 DE MAYO DE 1910
U’ U>
i n i rv

SEMANARIO INDEPENDIENTE

FUNDADOR Y DIRECTOR: D. Juan Marqués Arbona. REDACTOR-JEFE: D. Damián Mayol Alcover. REDACCIÓN y ADMINISTRACIÓN: calle de San Bartolomé n.° 17.-SÓLLER (Baleares)

Sección Literaria

el dorso de la cuchara de palo... ¡Queda¬ perioso y seco: ¡Ahora!... Y los cuatro especial situació en es cór de 1‘ Europa, capell amb una gracia sens igual. Aixó, ba terso y reluciente!..., ¡Pues y el co¬ alabarderos como si le obedecieran á él mes qu‘ una capital d‘ una nació determi¬ cóm antes he dit, no ‘s general, y á totes

LA BANDA DE TAMBORES
Contemplaba el tránsito de la proce¬
sión frente al edificio de Correos, recos¬
tado en la cerrada puerta de una tieuda y dominando con su alta estatura las fi¬

rreaje de charol!... En fin que salía á la calle el regimiento limpio, brillante, que daba gozo verlo...
El corneta de órdenes de la fuerza ten¬
dida en la carrera lanzó un punto de atención, poniéndose firmes; un estre¬ mecimiento recorrió la multitud; la pro
cesión se acercaba... Por entre las dos

rompieron en un estrepitoso y bronco aire, despacioso y solemne...
Aquel palilleo formidable lo escuchó todo el mundo; pero sólo el viejo robles co lo bebió, gozando de un supremo de¬
leite... Aislado entre la multitud, sin
darse cuenta de dónde estaba, sin oídos ni espíritu más que para aquellas cajas

nada es una ciutat cosmopolita, es real y vertadera, cOm heu son s‘ animació, s'actividat, sa cultura y demés que sólen comptar ets escritors qui París descriuen O ets ximples visitants qui d‘ aquí tots
entussiasmats se ‘n tornen á ca-seua.
PerO... tú sabs que «qui no pondera no compta»: amb tot lo que se diu s‘ abulta un pOch així mateix, y no ‘s estrañy si bé

ses poblacions grands trobarás póch mes ó manco lo mateix, que sa jovintut, amb ses seues corresponents excepcions, es de sí guapa, elegant y graciosa, y avuy en día sa cultura se tróba escampada per tot arreu. Ses madrileñes, per exemple, y sensa sortir de ca-nóstra ses mallor¬ quines, igualment instruides y vaporoses, si no saben dú amb tanta gracia es capell

las de la gente. Su gigantesca talla lla¬ filas de los soldados de línea se descu¬ acompasadas que aturdían, para aque¬ se mira, que ses cOses de molt enfOra se demunt es cap, hey durán en camvi sa

maba la atención de los curiosos aposen¬ brían en alto las manchas rojas de los llos tres guardias que tocaban al uníso¬ sOlen mirar sempre amb vidres d‘ au- mantilla españóla ó es rebosillo de sa

tados en aquel sitio para ver la comitiva y no pasaba una persona que no le mirase
con asombro. Era realmente el admirado
espectador un corpulento viejo, grande y recio y basto como un roble, con una cara ruda y marcial, que sin necesidad de botoncito rojo prendido en el ojal de la chaqueta, revelaba á la legua al vete¬
rano encanecido en el servicio de las ar¬

Guardias civiles de á caballo, abriendo
la marcha... El viejo grandón se volvió todo ojos... Comenzó á pasar la comitiva.
Sucesivamente fueron apareciendo las diferentes notas del cortejo; las manchas de brocado y oro de estandartes y man¬ gas parroquiales, los blancos y rizosos roquetes de los curas, los uniformes azul y rojo de los oficiales, el rosario parpa¬

no, y para el cuarto, el habilísimo redo¬ blante de incansables puños, permaneció junto á la pared embelesado, extático, feliz... Luego los alabarderos se fueron alejando lentamente, perdiéndose sus golpeteos en la distancia; la columna de lonor de infantería y la escolta de dra¬ gones pasaron y la muchedumbre,satis¬ fecha su curiosidad, se rompió, espar¬

ment».
»Gran part, dones, casi tot lo que de París se diu quant s‘ hermosura y demés bOnes qualidats s‘ alaben, té una base de veritat que jo, admirador entussiasta de totes elles, som es primer en regoneixer y aplaudir; perO p‘ es teu govérn convé no ignors quant vengues que també té, y en major cantidat tal vegada que moltes altres poblacions d‘ el mon, tot lo dolent

nóstra pajesía, respectivament, d‘ una manera que ni sa parisiene mes airosa y desinvólta será capás jamay d‘ imitar».
»Per altra part, quant demunt es boulevard s‘ admira s‘ hermosura, s‘ elegan¬ cia, s‘ esperit, sa gracia, es chic, amb una una paraula, d‘ una jove que realment el té, ¿qui es capás d‘ assegurar que sía ella parisiene quant lo que menos hey ha son parisiens á París? No sería molt raro qu‘

mas; una cicatriz le cruzaba una mejilla, dándole al rostro una fiera y venerable expresión; su color quebrado, tiraba al barro cocido; el sol de campaña no se borra nunca de la piel; sobre su labio superior, tapándole la boca, caíale un cerdoso bigote, igualado á tijera. Vestía con humildad esa ropa de domingo de los pobres, surcada de arrugas y doble¬

deante de las luces, la Custodia, resplan¬
deciente como una constelación, envuel¬
ta entre nubes de incienso... El gigan¬ tesco anciano se fijaba poco en este des file de indumentaria; á favor de su estatu¬ ra, dominaba la muchedumbre y mira¬ ba á lo lejos con cierta impaciencia; conocíasele que deseaba que llegara algo... Oyóse una suave y cadenciosa música, y

ciéndose en inmenso oleaje. El anciano se resistió en su puesto hasta que ya no
se advertía ni el más leve acorde de las
cajas, y entonces exhalando un suspiro que le arrancaron del corazón los recuer¬
dos, echó á andar murmurando con in¬
finita pesadumbre y siguiendo al vuelo de sus pensamientos íntimos:
—¡Aquella sí que era procesión!... ¡Y

que te pugues imaginar. A ‘n es costat d‘ ets grands boulevards, d‘ ampies aceres, ombretjats per arbres alts d‘ espés fuyatje é illuminats p‘ es gas y s‘ electricidat tot amb un pich, trobarás carrerons foschs y humits, ahont no hi poden passar carros per lo estréts, y qu‘ un homo amb sos bracos ubérts tOca amb ses mans á cada part. Si t‘ apartes un pOch d‘ es centre ahont es tránsit y tota casta de moviment

anasses á saludar una d‘ aqüestes encisadores criatures y contestás ella á sa teua escomesa, afable y sonrient, en italiá ó... en españól. ¿Per qué nó? Cassos s‘ han
dat».
Y mes encara vaitx di á ‘n es meu
amich, peró que ja no ‘m queda llóch per continuar; al contrari, he passat de mida. Si qualqu‘un de vóltros se passá p‘es cap de tocar amb ses mans, cóm ell, si es

ces, reveladores de la eterna clausura de
la cómoda. Se trataba, á no dudarlo, de
un artesano con reminiscencias de mili¬
tar; aquellas manos callosas, que ahora se ganarían la mísera vida con la sierra ó el martillo, habían manejado largos años el fusil. Quizás el formidable ancia¬ no soñó alguna vez con la gloria, antes que los hilos de nieve de su cabellera le advirtieran que ya se contentaría con un pedazo de pan para su senectud.
Como buen obrero, era el gigantesco viejo locuaz. A su lado aguardaban el
tránsito de la comitiva otros dos artesa¬
nos de blusa y alguna mujer de pañue¬ lo á la cabeza; la corriente simpática se estableció en seguida con esa expontaneidad de sentimiento del pueblo, siem¬ pre con el corazón abierto de par en par, y sin que ninguno de ellos se conociera, entablóse general conversación... El vie¬ jo alto también había servido cincuenta años día por día... En un instante hizo pública su hoja de servicios... La prime¬ ra guerra carlista del Norte/Africa, San¬ to Domingo. Méjico... ¡Quién sabe las campañas que formaban su historia!... Tenia el cuerpo acribillado de heridas... ¡Ah, no!... Medrar no medró mucho...
Entonces no se ascendía como ahora...
Sólo llegó á sargento primero, y siem¬ pre permaneció al frente de la banda de tambores... Tambor mayor... Tal fué su empleo... En el ejército no existía otro tan alto... Con su cachiporra en la mano y su gorra de pelo recorrió casi las cinco partes del mundo... ¡Oh el Corpus!... En tal fecha estrenaba la tropa el pantalón blanco de hilo, planchado húmedo con

el hombre distinguió un cabrilleo ondu¬ lante de puntas metálicas... Los alabar¬
deros...
La banda acertó á discurrir por allí, tocando una marcha á paso lento... De¬ trás, en fila, con los palillos en la dere¬ cha mano y moviendo el brazo á compás, con la caja vuelta de modo que mostra¬ ba el parche inferior con sus caídos ti¬ rantes de plata, graves, solemnes, rígi¬ dos, iban los cuatro tambores del cuer¬
po... El viejo gigantesco los devoró á miradas, resplandeciéndoles sus pupilas con un repentino entusiasmo; material¬ mente se le encendieron los ojos... Sin darse cuenta de ello, se sonrió enajena¬ do... Eran los suyos, los únicos quequedaban entonces en el ejército... Los exa¬ minó de piés á cabeza, estudiándolos hasta en el más leve detalle; no encon¬
tró una hebilla mal colocada, ni una
correa mal puesta... El Director de la orquesta militar hizo señal de que se dis¬ ponía á cesar en sus melodías...
Los tambores entraban en turno... Dis¬
pusiéronse los guardias y se colocaron el
instrumento sobre el muslo, en conve¬
niente postura y con la piel preparada para recibir los redobles, requiriendo á la vez los palillos... El anciano seguía estos movimientos anhelante, extático,
con sus cinco sentidos; maquinalmente
enarboló su bastón con un movimiento
magestuoso, como si el fuera el encar¬ gado de marcar la entrada á los tambo¬ res, exponiéndose á dejar tuerto á algu¬
nos de sus interlocutores, que se apar¬
taron estupefactos. Calló la banda. Con
solemne acento exclamó el anciano im¬

cómo llenaban la calle de Carretas mis
treinta tambores del regimiento de la
Reina Gobernadora!
Alfonso Perez Nieva.
Vuyts y nOus
Visquent jó á París, vaitx rebrer una vegada una carta d‘ un amich meu molt íntim, en la que mr anunciava desde Só-
11er una visita. Vaitx está de lo mes con¬
tení de qu‘ hagués tengut tant bOns pensaments, cóm podeu pensar, y 1‘ hey vaitx fer á sebrer tot-d‘ una per pó de que refredás: ja que sa resolució estava presa y s‘ ocasió que se li presentava no podía esser milló, era cósa de seguir endevant y durla á cap.
PerO en sa seua carta me deya es meu amich qu‘ á part d‘ es gust de veurermOs, á mí y familia, 1‘ havía empés per deci¬ dirse es desitj que feya molt de temps
tenía de tocar amb ses mans si tant cOm
havía llegit sobre s‘ hermosura é impor¬ tancia de sa capital, sobre s‘ animació que s‘ hi nOta sempre seguit, sobre lo extraordinari d‘ es moviment intelectual, industrial y comercial de qu‘ és centre y tanta vida escampa, y més que tot sobre es chic tant anomenat y ensal$at de ses parisienes, contenía veritat, O si també amb aixO, cOm amb tant.es altres cóses en aquest mon, hey havía sa seua miqueta d‘ exageració. Y vat-aquí qqe, devant aqüestes declaracions, me vaitx creurer obligat á afegir á sa meua respósta encoratjadora unes quantes retxes més; així es que, per veurer d‘ evitar á ‘n es meu amich un desencant, li vaitx dir:
«Sa bellesa d‘ una vila qui, pe’ sa seua

aturdeix y son cOsa incomprensible per ve tot lo que de París s‘ ha escrit en fran¬ un de vOltros avesat á viurer dins sa cal¬ cés y traduit en españól, pód prender sa

ma mallorquína, veurás barris tant quiets, tant callats, tant desérts, amb sos seus artístichs y valiosos edificis y extensos y bells jardins, que te pareixerán d‘ una

part que vulgui d‘ aquests informes que p‘ es seu üs particular li vaitx donar opor-
tunament.
Jó Mateix

vila mOrta O apestada. No molt lluñy

d‘ ets grands punts de moda áhont s‘ hi

dona cita sa riquesa mundial, ahont es luxo enlluérna, ahont se rega s‘ Or en fo-

Agricultura

teses O pOrros-fuyes per aquells afortu-

nats que tant tenen que no saben qué, y

que ignoren fins y tot es valor de lo que

tiren, podrás contemplar molts de mala-

nats, espellissats y descalzos, que ‘s nodreixen de pá séch y que, no tenguent ahont anar á dormir, passen sa nit arrufadets á una branca de portal ó allargats á un llóch pitjor. Y per lo d’ es chic de que‘m parles... també hey ha de tot y molt, mescladét, cóm heu volía parlant

Son machos los naranjeros valencia¬

nos que han ensayado en sus huertos la siguiente fórmula de abono, empleada
con excelente éxito en los Estados Uni¬

dos:

Superfosfato de cal

45 01°

de tayades el Pare Socies: atlótes atxaro- Sulfato amoníaco

30 »

vides, guapes y ben tayades, y altres Cloruro potásico ó sulfato de

(¡moltes altres!) tant póbres d‘ elegancia cóm de vestits, y tant desprovistes de beilesa y gracia cóm «afavorides» de defóc-

potasa

Total

25, »
100 »

tesy... de brutó. Vaja, amich meu, está

La mezcla de estas tres materias se

segú que de tot hey ha á la viña d‘ el Se¬ ñor, y qu‘ aquí, qu‘ es una part d‘ aquesta viña ahont ses marjades son mes grands,
abunda tot encara més».
»¿Per qué nóltros hem d‘ ajudar á ‘n ets francesos á donarse sempre Ilustre alabant lo seu, qu‘ aixó és es major d‘ ets gusts que passen, si lo que tenen realment, si lo que veurás á París un póch

aplica á razón de 3 1¡2 á 4 1¡2 kilogra¬ mos por naranjo adulto, durante los me¬
ses de Marzo á Junio.
Ya hemos dicho que varios naranjeros de Carcagente y Castellón que han ex¬ perimentado dicha fórmula, observaron que no sólo aumentaba la producción, sino que afinaba notablemente el fruto

mes en grós heu pód apreciar en sa ma- y lo hacía más consistente que el obte¬

teixa proporció dins totes ses capitals d‘ el mon civilisat? ¿Vóls sebrer en que consisteix es tant ponderat chic de ses joves d‘ aquí? Jó t‘ ho diré: en sa seua hermosura y espiritualidat, en vestir amb molta d‘ elegancia y en sebrerse posar un

nido con el uso de los guanos empleados hasta hoy en nuestra huerta, muy ricos de amoníaco, pero pobres en potasa. Pues bien, se nos comunica que también en Alcira la fórmula americana ha produ-

FOLLETÍX
—¿Con qué he sido objeto de una bur¬ la de Vd? preguntó Gualtero con una voz entrecortada por la ira dirigiéndose
á Alberto.
—Sí, señor, contestó este tranquila¬
mente. —Pues entonces, mañana tendré el
gusto de ir á hacer á Vd. una visita, prosiguió Di Stella, pálido de cólera.
—Me hallará Vd. en casa á sus órde¬ nes hasta las nueve de la mañana.
—No le haré á Vd. esperar. Alberto saludó entonces cortésmenteá
toda la concurrencia y salió del ambigú llevándose el pañuelo.
En la puerta tropezó con una mujer
cubierta con un dominó color de rosa,
que pasando rápida por delante de él, se
perdió entre la confusión de las más¬
caras.

VII
Alberto anuncia que contará la
historia de una trenza de
cabellos.
Eran las cuatro de la madrugada cuaudo Alberto llegó á su casa. Su cria¬ do salió á abrirle la puerta.
—Pepe, dijo Alberto, hoy no debes acostarte; probablemente recibiré muy temprano la visita de un caballero, y se¬ rá preciso que lo introduzcas acto con¬
tinuo en mi habitación. Yo no me acos¬
taré tampoco.
—Bien está, señor, contestó Pepe; pero, ¡cuánto ha tardado Vd!
De Ródez, que había dado ya algunos pasos, se volvió al oir esta exclamación del criado. Estaba muy poco acostum¬ brado á oirse reprender por un servidor. Volvióse, pues, y le miró.
—Lo digo, señor, se apresuró á aña¬ dir Pepe, porque hace ya dos horas que esa pobre señora le está á Vd. aguar¬
dando.
—¡Esa señora!... ¿Qué señora? excla¬ mó Alberto sorprendido.
—La que hay en su gabinete de usted. —¡Una señora en mi gabinete! explí¬
came...
Hace ya más de dos horas que llama¬

ron á la puerta; bajé á abrir creyendo que era Vd., y una señora, cubierto el rostro con una máscara, se precipitó dentro diciéndome: «Tengo que esperar á tu amu en su gabinete.» Quise replicar, pero ella empezó á subir la escalera con la ligereza de un gamo. Entonces...
—Está bien, dijo Alberto interrum¬ piendo á su criado. ¿Dices que está en
mi habitación?
—Si, señor. Y sin escuchar más, de Ródez se diri¬
gió á su gabinete y abrió la puerta. Una mujer vestida con un dominó color de rosa estaba sentada en el sofá; una más¬
cara descansaba en la alfombra á sus
piés. Los ojos de aquella mujer, enrogecidos por el llanto, se volvieron hácia la puerta que se acababa de abrir. Alberto dió un paso en la habitación, y su hués¬ peda, al verle, lanzó un grito y ocultó su rostro con el pañuelo.
—¡Adela! exclamó Alberto precipitán¬ dose hácia ella; ¡Adela!
La vizcondesa, poique era la misma,
solo contestó con sollozos que por un
momento fueron el único ruido que in¬ terrumpió el silencio. ‘ A poco, Adela se dejó deslizar del sofá, y cayendo de rodillas, exclamó sin apar¬ tar el pañuelo de su rostro:

—¡Oh, gracias, gracias, Alberto!... Y los sollozos embargaron su voz, y la emoción le impidió continuar. De Ró¬ dez se apresuró á levantarla y la hizo
volverse á sentar. Por fin, calmada al¬
gún tanto: —Alberto, dijo, es Vd. el más noble y
generoso de los hombres. Todo lo sé. Yo estaba allí, en el ambigú, junto á usted, mientras ese hombre contaba la historia,
mientras los otros la acogían con repeti¬ das carcajadas, mientras el pañuelo da¬ ba la vuelta á la mesa, mientras en fin
mi nombre, mi nombre de mujer hon¬ rada, iba á brotar de unos labios impru¬ dentes, á no ser por Vd., Alberto, por Vd. que, movido de una inspiración di¬ vina, ha evitado con una palabra que el nombre de una mujer rodase en la con¬
versación, sirviendo esta noche de mofa
y de escándalo á toda una turba de jóve¬ nes, sirviendo mañana de befa y de lu¬ dibrio á toda una sociedad implacable.
Por eso me he salido del baile, loca,
fuera de mí, la palidez de la muerte en el rostro, la emoción de la gratitud en el alma, y por eso he venido para espe¬ rarle á Vd., para arrojarme á sus piés, para decirle con el acento del corazón que es siempre la voz de la verdad: ¡Oh, Alberto, yo no soy, no, más que una

desgraciada... Vd. ha sido mi salvador! ¡Oh, gracias. Alberto, gracias!
Y la pobre joven, sollozando amarga¬ mente, cogió la mano de de Ródez, es¬
trechóla con efusión entre las suyas y
dejó caer sobre ella su frente, su frente que ardía. Alberto quiso hablar, pero la emoción ahogó su voz; quiso retirar la mano, pero le faltaron las fuerzas; quiso, en fin, dirigir una palabra de consuelo á aquel pobre corazón herido, y no ha¬ lló una sola expresión que pudiera tra¬
ducir su sentimiento. Toda elocuencia
era muda ante tanta amargura.
—Y aún no lo sabe Vd. todo, continuó á poco la pobre Adela; aún no lo sabe Vd. todo. Ha llegado el momento de la revelación, y es fuerza arrojar la másca¬ ra, es preciso no ocultar nada. Sí, aún no lo sabe Vd. todo. ¡Lo que aquel hom¬
bre decía... lo que aquel hombre decía, Alberto, es la verdad, la verdad pura!
—¡Oh! ya yo lo sabía, señora, exclamó
Alberto.
—¿Lo sabía Vd.? —Como Vd. en el ambigú, Adela, media hora antes había yo asistido en el salón del baile, invisible puede decirse á los ojos de los interlocutores, á una conver¬ sación entre Gualtero y otra mujer, y es. ta conversación me iluminó. Aquella mujer lo sabía todo.

2

SOLLER

cido inmejorables resultados. D. José la Corte inglesa no sea en lo sucesivo formaban las fuerzas argentinas y los san, sinó por los delitos materiales que secuencias al Sr. X que la Congregación

Mengual, que la ensayó en dicha locali¬ imágen de lo que fué en los pasados años, curiosos.

hayan cometido. Nunca, que sepamos, Mariana no faltó á ella en el diálogo

dad, comparativamente con el abono has¬ ta hoy empleado (50 por 100 desuperfosfato, 45 de sulfato de amoníaco y 5 de cloruro potásico), dice que obtuvo «una naranja mejor, con iel más fina y resis¬ tente y de forma más hermosa,» superan¬ do por su calidad al fruto producido en los demás árboles abonados según el procedimiento usual.
Todos estos lisonjeros éxitos demues¬

los Monarcas procurarán cumplir esos mandatos imperiosos déla moderna so¬
ciedad.
En opinión de algunas personas auto¬ rizadas, la vida de los Soberanos de In¬ glaterra ofrecerá muy próxima semejan¬ za con la de los Reyes de Italia.
* **
El nuevo Soberano es un hombre so¬

Muchos de ellos derramaban lágrimas de alegria y agitaban las manos en lo
alto. Los esfuerzos de la maravillosa po¬
licía de Buenos Aires fueron impotentes para contener á los millares de españo¬ les que deseaban acercarse á su augusta compatriota.
El entusiasmo ha superado á cuanto es dable imaginar; las palmadas, los gri¬ tos, las aclamaciones, formaban un pin¬

nos hemos erigido en defensores de los que cometen aquellos males; al contrario, aprobamos el castigo siempre que se eli¬ mine de él lo problemático de lo cierto,
la falsedad de la verdad.
A un principio ó afirmación nuestra: Que se debe luchar en los periódicos ideas contra ideas, y que poco importa que éstas sean de Pedro ó de Pablo, por más que releamos en el artículo «En le¬ gítima defensa», no lo vemos sentado ni

«Preludios de una conquista», nos vemos en el caso de pedir á los lectores del Só¬ ller que nos permitan aplazar para otro día no lejano el cumplimiento de nuestro compromiso, para ocuparnos hoy de un artículo, decimos mal, de una sarta de necedades que llevan por título «El saco», saco que, si no es de mucha cabida, no es capaz de contenerlas, y si lo es, bien po¬
día el Sr. V denominarlo: El gran saco... de nuestras necedades.

tran indiscutiblemente que es necesario brio, de gustos sencillos y excelente sen¬ toresco y vivo cuadro, que es imposible desarrollado, aunque así lo pretenda el

No creemos pecar de descorteses, si

no abusar tanto del amoníaco y aplicar mucha más potasa á los naranjos para obtener fruto de mejor calidad y que re¬ sista fácilmente la exportación, con lo cual lograremos acreditarlo en el extran¬ jero y podremos luchar en mejores con¬ diciones con los demas países competi¬
dores.
Aún es tiempo de que los naranjeros

tido.
Tiene la gran experiencia diplomática de su difunto padre, pues su jerarquía de principe de Gales le ha hecho relacio¬
narse frecuentemente con las más emi¬
nentes personalidades de los últimos cincuenta años, tomando parteen todos los acontecimientosimportantes de nues¬ tra época.

describir.
El entusiasmo se comunicó á los ar¬
gentinos, que rivalizaban con los espa¬
ñoles en sus ovaciones.
Entre tanto la carretela en que iban el ¡sidente de la República y la infanta doña Isabel llegó á la Casa Rosada, don¬ de aguardaba la señora del señor Figue¬ roa Alcorta, acompañada de numerosas

Sr. Magraner. Si tanto está en el ánimo
de este señor el sostener lo que nosotros llevamos dicho, no le ha de extrañar el
que, á nuestro juicio,—aparte de nuestras convicciones religiosas íntimas, expues¬ tas en nuestro primer escrito,—y en bue¬ na lógica, la representación del diálogo aludido era contraproducente y fuera de lugar por verificarse como d puerta ce¬
rrada en un local refractario á toda idea

sólo imploramos la venia de los lectores del Sóller y prescindimos, para diferir lo prometido, de la del Sr. X que parece
haber padecido un eclipse; y á^fequelo
sentimos, porque nos vemos privados del gusto de saber si nuestro pasado artículo le pareció paja ó alfalfa. Sábenos mal que el Sr. X haya desenristrado el lápiz y se haya retirado? del palenque, porque al fin el Sr. X, si bien le flaqueaban los pies,

ensayen la fórmula americana, que ya Es poco aficionado á viajes, y sus ex¬ damas.

que no sea la suya:—pero que las leyes tenía algo de bonachón; pero que haya

han adoptado muchos agricultores de lasfprovincias de Valencia y Castellón, vista su gran eficacia y superioridad so¬ bre los gitanos corrientes.
Actualidades
Los nuevos Reyes de Inglaterra

cursiones por los países extranjeros y
coloniales han sido únicamente las que
su rango ó su profesión de marino le dan impuesto por necesidad.
Jorge V no carece de facultades orato¬ rias, y en másde una ocasión ha pronun¬ ciado brillantes discursos, que le han granjeado justa fama de orador de
fuerza.
No faltó quien creyera de buena fe que

Las personas que había en su residen¬ cia presidencial acogieron á doña Isabel
con una enorme ovación.
Allí fueron presentados á la augusta viajera los ministros, los altos funciona¬ rios y los miembros del cuerpo diplomá¬
tico.
Terminada la recepción, la infanta se asomó al balcón, agitó el pañuelo para contestar á los saludos populares y salió

consienten.—Por eso es que SEGUIMOS DICIENDO QUE era contraproducente la representación dichosa, porque el pú¬ blico que la presenció ya sabía y estaba convencido de lo que con el diálogo se deseaba enseñar y demostrar.
Al afirmar que no conocíamos el diᬠlogo tantas veces citado, damos á enten¬ der que no asistimos á su representación, pero no que del mismo no tuviésemos re ferencias; solamente nos hacíamos eco

cedido el puesto, si lo ha cedido, al señor V eso lo sentimos en el alma, porque el
Sr. V con su dementado artículo le ha de
servir, más que de apoyo para mayor descalabro, y tan mayúsculo que, aunque
adversario nuestro el Sr. X en el orden
de las ideas, nuestra caridad nos veda regocijarnos de él.
Sr. X de mis delicias, (pues yo con us¬ ted me deleitaba) si vive aún, permítame le pregunte: ¿y tan poco valían para usted

tales discursos no eran obra suya y que de la Casa Rosada, entre ovaciones fre¬ del descontento exteriorizado por su ex¬ sus opiniones que V. sostenía y yo le im¬

Con arreglo á las leyes constituciona¬ les inglesas, desde el día 7 de Mayo, fe¬
cha del fallecimiento de Eduardo VII, es
Rey de la Gran Bretaña y Emperador de la India el príncipe de Gales, Jorge Fe
derico.
El nuevo rey, Jorge V, como su padre, hasta ahora no ha querido mezclarse en

alguien se encargaba de preparárselos. A lo cual respondió un significado per¬ sonaje:
—«Error profundo. El príncipe no es hombre cuyo genio pueda soportar ese género de tutelas.»
* **

néticas, para trasladarse al magnifico palacio donde se le había preparado es¬ pléndido hospedaje.
En todo el trayecto fué nuevamente aclamada la augusta viajera por inmensa
muchedumbre.
A poco de llegar doña Isabel á su resi¬ dencia, fué servido un té,

hibición. Nosotros, queriendo conciliar
nuestras convicciones íntimas con los
preceptos de caridad, (respetando á cada cual sus ideas—y más á los que las pagan con su vida—) y con los principios que aprendimos en nuestra infancia y moce¬ dad, y vamos observando en la vida so¬ cial actual, intentamos, expresando los conceptos con sinceridad, sintetizar

pugnaba, que así las deja V., siquiera por
una semana, á merced de un trasnochado en conocimientos sobre la Historia para
que acabe con sus ditirambos de desau¬ torizarlas? Soy tan así, Sr. X, que hasta me ha ocurrido sospechar si habrá dicho V. para sus adentros: que se lo lleve Pa¬ teta á eso de sostener polémicas... (por
aquello de los intereses materiales, por

los asuntos políticos de su país, limitán¬

La nueva Soberana es una mujer de

No hay memoria de ocaciones seme¬ unas opiniones que á nuestro entender supuesto, en que se nos mostró V. tan

dose á cumplir con sus deberes de ma¬
rino.
Mandaba actualmente una división
naval.
En las costas gallegas, y especial¬ mente en la ría de Arosa, es popular el príncipe de Gales, quien se conquistó en Vigo, Villagarcía y demás puertos gene¬ rales simpatías,' por su afabilidad y

clara inteligencia, esposa ejemplar y
modelo de madres de familia. Su carác¬
ter sincero la impide ocultar sus más
internos sentimientos.
Se comprende con estos antecedentes que haya ejercido y ejerza siempre una influencia grande en el ánimo de su au¬ gusto esposo.

jantes. Los hombres políticosy los perio¬ distas reconocen la importancia del gran¬
dioso recibiminto hecho á doña Isabel.
La prensa dedica grandes y nutridas columnas á describir la acogida hecha por este pueblo á la misión española.
Los buques argentinos que han escol¬
tado al Alfonso XII son: Patria, Nueve
de Julio, Veinticinco de Mayo y Buenos

eran erróneas y fuera de lugar; y no nos propusimos tratarlas, como hasta ahora se ha hecho, en formas más ó menos ca¬
suísticas é interesadas.
Creíamos que la Congregación Maria¬
na hubiera de nuevo invitado á una repe¬
tición del consabido diálogo, con el fin de que nos hubiésemos hecho mejor cargo de la exactitud de sus afirmaciones, y apreciarlas con la imparcialidad que re¬

sensible como pueda serlo en los callos, si los tiene).
¡Qué valiente chasco para mí que en momentos de insomnio imaginábame oir el traqueteo con que eran pulverizados mis argumentos, y los veo todavía tan vivitos y coleando, que ni el mismo Sr. V
quiso tocarlos con la punta de su pluma! Nos dice el Sr. V que se decidió á es¬
cribir y á terciar en la polémica para

por su llaneza.
Casi todas sus excursiones á dichos

La infanta en la Argentina

Aires. También figuraron en la comiti¬ quiere el caso.

prestar su modesto homenaje á la defen¬

va el señor Ferrer, comandante del Car¬

Mal podemos censurar, Sr. Magraner, sa del sentido común.—Grandísimo maja¬

puntos las hizo como comandante de uno de los buques de la escuadra del Me¬
diterráneo.
El nuevo Rey asistió á las fiestas de la
coronación de D. Alfonso XIII.
Lleva los titulos de duque de Corn wall, de York y de Rothesay; conde de

Los periodistas agregados á la emba¬ jada española á la Argentina, telegrafían lo siguiente:
«Buenos Aires, 19.—Anteanoche, cuan¬ do el Al/onso XII se acercaba á las aguas
de la Argentina, se recibió á bordo un

los V, y el comandante de la corbeta
Nautilus.
A causa de haber muerto ayer el vice¬ presidente de la República y presidente del Senado, don Domingo Pérez, se ha aplazado hasta hoy el banquete de 24 cubiertos que en honor de la infanta ha¬

lo que no conocemos; pero no debiera Vd. haber creído que nos hubiésemos lanzado tan fácilmente á criticar, sin que poseyéramos referencias ciertas y fide¬ dignas, suficientes para llevar' la discución al fin que nos propusimos. Quizá es¬ taría Vd. en lo cierto, sentado que este¬ mos en la ignorancia supina, en el caso

dero, ¿y el sentido común que le lleva á V. por los cerros de Ubeda? ¿También tiene V. aficiones análogas á las de la casta cerril? ¿Qué tiene que ver su «mo¬ desto homenaje á la defensa del sentido común» con el horror con que ve las chis¬ peantes hogueras de los siglos pasados encendidos por el furor del fanatismo? ¿Y

Chester, deCarrick y de Invernees; ba¬ radiograma del segundo comandante de bía de dar anoche el Presidente de la Re¬ en que viniéramos á criticar la literatura qué tiene que ver una polémica circuns¬

rón de Rentrew y de Killarney, señor de la división naval del Plata, que comen¬ pública.

y la forma del diálogo; mas, no hay tal. crita á ventilar la oportunidad y la falta

las islas y de los señores de Escocia.

zaba con estas palabras: «Salve noble

La infanta Isabel estará representada

En nuestra mente nunca ha estado el ó no falta de caridad en la representa¬

Tiene el título de doctor en Derecho, España. Bienvenidos seáis á la Argen¬ por el general Benitez Parodi, en el en¬ mortificar á nadie, sea quien sea, sobre ción de un diálogo, con las chispeantes

obtenido en la universidad de Londres;
es miembro de la Cámara de los lores,
general del Ejército británico y almiran¬
te de la Armada británica, y era ayu¬
dante de campo personal del Rey su pa¬ dre. Manda además, como coronel en je¬

tina.»
Saludaba además el comandante á la
infanta Isabel y rogaba á la augusta via¬ jera que aguardara el trasatlántico hasta el amanecer, para escoltarla desde el fa¬
ro de Recalada.

tierro del vicepresidente de la República. Una prueba del patriotismo argentino
está en el hecho de que los jóvenes aris¬ tócratas se han declarado dispuestos á
servir de criados á las comisiones extran¬
jeras que han llegado á este país, con

todo cuando, como Vd., manifiesta opi¬ niones exclusivamente personales; pero tampoco admitimos que las nuestras sean calificadas de capciosas y sofísticas, por
el mero hecho de no estar conformes con
las suyas.
Tampoco descendemos de nuestro pe¬

hogueras encendidas por el furor del fa¬ natismo, máxime si van relatadas por una historia que le convendría á V. olvi¬ dar, por una historia fementida al atri¬ buirlas á quien no las encendió? El horror á las chispeantes hogueras le ha hecho perder á V. el tino, no puede ser de me¬

fe, á los fusileros reales (regimiento de

Allí mismo subió 4 bordo el señor Ca- motivo de las fiestas del Centenario.»

destal, bajando al personalismo, que nos, ó no se explican esos saltos que V., da.

la ciudad de Londres).

dagua. Al amanecer de ayer, 18, retum¬

siempre acaba como Vd. dice, con el

Siguiendo derechito á sus hogueras

Hijo primogénito de Jorge V es el principe Eduardo Alberto Cristián, que ahora cuenta quince años.
La princesa de Gales pertenece á la
familia Teck, una de las ramas de la ca¬ sa Holsntein. Llámase Victoria María
Agustina Luisa Olga Paulina Claudina Agnés, y nació el 26 de Mayo de 1867 en Kensington Palace.
Pertenece como doctora honoraria á
la Universidad de Londres.

baron las salvas de las escuadras argen¬
tina y extranjeras, y desde los muelles de Buenos Aires en engalanados vapores, se acercaron millares de españoles al Al¬ fonso XII, poseídos de indescriptible en¬ tusiasmo, dando vivas frenéticos y aplau¬
diendo estruendosamente.
Se acercó al trasatlántico el vapor Pa¬ rís y saltaron al primero veinticuatro se¬ ñoras españolas.
«Los españoles—dijo entonces la in¬

Tribuna pública
SEGUIMOS DICIENDO QUE...
Por más que hayamos ido leyendo con
mucha aténción las supuestas razones
que nuestro amable polemista D. Cristó¬ bal Magraner nos dá tan gratuitamente en la «Tribuna pública» de este semana¬ rio,—á la que emplazó ante una con¬

acre cambio de palabras duras y ofensi¬
vas.
Nos gusta siempre discutir y polemicar con franqueza y cortesía, sin poner en ridículo las opiniones de nuestro ad-. versario, las cuales recordamos cuando
éste se extravíe.
Queremos, al instar del Sr. Magraner concluir esta polémica; no sin antes ha¬ ciendo saber que, auque hiperbólicas las explicaciones que nos dá dicho señor, re¬ ferentes al fin que persigue la Congrega¬

añade el Sr. V: Cada vez que leemos la Historia vemos con horror las chispean¬ tes hogueras encendidas por el furor del fanatismo. ¡Vaya Sr. V, que si la lee us¬ ted mucho, la vida se le va á pasar en un continuo horror, pero... ¡cal nfies tanta la lectura ni hay para tanto horror. Si el Sr. V. quisiera sernos franco nos podría decir que en su vida no la ha leído entera dos veces. (Eso lo decimos saliendo por
su honra, porque si mas de dos veces hu¬ biera leído la Historia, no historias, sabría

Muy popular entre los ingleses, prac¬
tica la beneficencia con celo, y su nom¬
bre figura á la cabeza de casi todas las
Sociedades humanitarias creadas en In¬
glaterra en estos últimos años. La proclamación del nuevo Soberano
fué hecha, según la tradición inglesa, por un heraldo de armas, vestido con traje de la Edad Media, que seguido de un séquito numeroso, proclamó á Jorge

fanta—vienen llovidos del cielo.»
A las do3 de la tarde fondeaban los va¬
pores y estallaron en el muelle atrona¬ dores gritos. El primer buque que entró en el puerto fué el Alfonso XII.
El intendente municipal, señor Guisaldez, fué el primero en dar á la augus¬
ta dama la bienvenida, en nombre de
pueblo de Buenos Aires. En el muelle aguardaban el presiden

currencia numerosísima en la velada del
domingo 17 de Abril último,—bosquejan¬ do sus convicciones y las de la Congre¬ gación Mariana, referentes al diálogo sobre Francisco Ferrer, no quedamos
convencidos.
Como en nuestro ánimo no estaba ni
está el defender el ferverismo, dijimos
en nuestro artículo «Contestación á un
reto», que creíamos capaz á Ferrer de haber realizado lo que Satanás mismo no

ción Mariana, no estamos del todo con¬ formes con los medios que ha empleado; pues si todos ellos se reducen á las exhi¬ biciones habidas, y debidas á su iniciati¬
va, en el «Fomento Católico», no respon¬ den al fin de hacer perseverar en el ánino de sus oyentes los principios religio¬ sos, sinó que van encaminados á la fo¬ mentación de un partido neo-católico, co¬
mo han venido demostrando la mayor
parte de las conferencias dadas bajo sus

más y mejor.) Yo sí que puedo decir en verdad con
muchos otros: cada vez que leemos «El saco» vemos con horror las chispeantes peteneras creídas por el intelectualismo de los tiempos modernos.
El Sr. V, lectores benévolos, en e\\ pᬠrrafo de las hogueras se refiere, voso¬ tros lo adivináis, á la Inquisición, como hubiera podido referirse, si le hubiera venido en talante, á la cola del cometa

V como Monarca, primero ante el Palacio te de la República, señor Figueroa Al se atrevería... (Con tres puntos suspensi¬ auspicios. Con la monopolización de for¬ Halley; y aboca enseguida el gran argu¬

de Saint-James, después en TrafalgarSquare, luego en Charig-Cross y Man-
sion-House, en el Palacio de la Bolsa, en
la catedral y en otros varios sitios im¬ portantes de Londres.
* **
Los nuevos Soberanos de Inglaterra forman una pareja feliz.

corta, los ministros, las autoridades de
la ciudad, numerosas personas notables, el personal de la Legación española y los eminentes artistas españoles María Gue¬ rrero y Fernando Díaz de Mendoza. Las bandas de las tropas argentinas allí for¬ madas ejecutaron la Marcha real.
Terminadas las presentaciones, y á poco de tomar tierra la infanta, subieron

vos). Estos tres puntos suspensivos mere¬ cen que demos una explicación. Sabido es que todas las evoluciones y revolucio¬ nes sociales, por sanas que sean, van siempre precedidas ó seguidas de desór¬ denes, desmanes, atropellos, más ó me¬ nos sangrientos; pero la Historia justa é imparcial no atribuye nunca á los propa¬ gadores de las libertades humanas,—cu¬ ya conquista hacen ó predican pacífica¬

mar el corazón y los sentimientos de los niños y adultos que parece querer tener la Congiegación Mariana, arroga unas facultades que sólo concedemos á los apreciables maestros de nuestras escue¬ las primarias, dando á entender el señor Magraner, con sus explicaciones, que los principios que enseñan esos nuestros que¬ ridos maestros, son pueriles é ineficaces.
Si así lo entendemos es que no igno¬

mento de su ciencia inquisicional, las chispeantes hogueras, y levanta en alto la gran maza de Pluton para intimidar¬
nos cuando menos. La maza de Pluton
era un mito, y las chispeantes hogueras de su mal digerida historia (que puede ser la de un francmasón, de Morayta por ejemplo) lo son también en sus tres cuar¬ tas partes y un mito completo en cuanto se imputan falsamente á la Iglesia.

En la intimidad de su hogar domésti¬ la augusta dama y el presidente, señor mente—los resultados, producto de los ramos que muchos alumnos de dichas es¬

Dos palabras en serio sobre este asunto.

co todo respira amor y dicha. Adoran á Alcorta, á un coche á la Gran D’Aumont, exaltados y fanáticos discípulos que ha cuelas concurren á la Congregación Ma¬

La Inquisición, blanco de las diatribas

sus hijos, prefiriéndolos placeres y ale¬ y el carruaje se puso en marcha, seguí habido, hay y siempre habrá, cualesquie¬ riana, infirmando, por lo tanto, los prin¬ de los enemigos de la Iglesia y cuyo solo

grías de la vida familiar á todo ruido y do de otros muchos.

ra que sean su religión é ideales.

cipios cristianos que reciben fuera de es¬ nombre es sinónimo de horror para mu¬

esparcimiento mundano. No será, pues, de extrañar que la Fa¬
milia Real ajuste su vida á los preceden¬

Trescientas mil personas, en los mué lies, aplaudían y vitoreaban con frenes á la intanta, á España, al Ejército y á la

Naturalmente que los pasados hechos, de esta índole, son reprobados no tan só¬ lo por las leyes, sí que también por todo

ta asociación. Hemos dicho.
Sóller, Mayo 1910.

cha gente sencilla por lo negra que la

X.

han pintado los que han tenido avilantez

bastante para hacer uso de la vil arma de

tes que en la corte de San Jorge dejó la reina Victoria, cuya existencia estuvo siempre rodeada de una severa austeri¬

comisión que había llegado en el Alfon¬
so XII.
En la inmensa carrera que había de

hombre que se precie de independiente y
amante del orden social: lo mismo repro¬
bamos ciertas instituciones pasadas, por¬ que demostraron haber realizado lo que

¡CA... NI CON MULETAS-

Voltaire, la calumnia, «era un tribunal especial para juzgar los delitos que se cometían contra la Religión», establecido como tribunal permanente en España con

dad.

recorrer el cortejo ondeaban numerosas Satanás mismo no se hubiese atrevido.

Recordando que tenemos empeñada autorización del Papa Sixto IV por los

No obstante, los nuevos Soberanos sa¬ banderas.

Entendemos nosotros que hay leyes y nuestra palabra en proponer en un segun¬ Reyes Católicos, D. Fernando y D.a Isa¬

brán comprender el carácter ineludible Los españoles, arrebatados por frené¬ tribunales para juzgar y condenar á los do artículo un tratadito sobre la caridad, bel á últimos del siglo XV.

de ciertos deberes cortesanos, y aunque tico entusiasmo, rompieron las filas que delincuentes, no por las ideas que profe¬ o n el fin de demostrar en legítimas con¬

El fin que se proponían los Reyes Ca-

SOLLER

3

tólicos de acuerdo con la Iglesia era man¬ tener en el reino la unidad é integridad de la fe por cuyos sacrosantos fueros Es¬ paña había guerreado por espacio de ocho siglos; tan en peligro dicha unidad, base de la unidad nacional, en aquellos tiempos en que convivían en España cris¬ tianos, mahometanos y judíos.
En su constitución componíase dicho
tribunal del elemento eclesiástico que te¬
nía la incumbencia y la competencia de juzgar de la pureza ó corrupción de las

Avanza la tarde: por las amplias vias de las grandes urbes, en cuyas fachadas
de ricos mármoles reverberan los deste¬
llos del sol camina la solemne comitiva; fulguran los ricos ornamentos sacerdota¬ les y los brillantes uniformes; flamean las bayonetas de las tropas que rinden armas á la divina Magestad y la Custo¬ dia llevada en andas avanza lenta, y una lluvia policroma, suave, de pétalos de ro¬ sa anégala en suaves aromas y el humo del incienso que sube en blancas espira¬

bajo palio, llevado por jóvenes de la lo¬
calidad. Detrás de la Custodia iba el
Sr. Rector de la parroquia con dos Mi¬ nistros, una comisión del Ayuntamiento presidida por el Alcalde, el Sr. Juez Municipal, y cerraba la marcha la banda de música que dirige el maestro Gralmós.
Eu la misa mayor que se celebró con música pronunció el panegírico el distin¬ guido orador sagrado D. Bartolomé Cor¬

el Municipio no hará el sordo ni nos con¬ testará con el versículo aquel de Vóx
clamantis in deserto.
La Cámara de Comercio de Palma ha
dirigido á la Junta de Obras del Puerto un informe que le había sido solicitado, referente á las medidas que convendría adoptarse en Mallorca para fomento de la importancia de los puertos de la isla.

á D. Andrés Oliver Bernat, para agran¬ dar una ventana de la casa número 103
de la calle de la Luna; á D.a María Oli¬ ver Pastor, para construir un balcón ú la fachada que mira al torrente, de la ca¬ sa número 3 de la calle Isabel II; y á
D. Pedro Juan Pastor Oliver para cons¬
truir un muro en una finca que linda
con la carretera de Palma á Sóller, por
Deyá y Valldemosa, en el Km. 32, con sujeción á lo informado por el ingeniero

doctrinas y de las prácticas relacionadas con la fe; y del elemento seglar que im¬
ponía las penas entonces vigentes á los
convictos y confesos de estar obstinada¬ mente en oposición con las enseñanzas
de la misma.
Aquí que hablen otros, y no yo, y que se fijen, si les place, los lectores.
Leopoldo Ranke (protestante) dice en su Historia del Papado: El español esta¬ ba orgulloso de la Inquisición y aún se envanecía de ella como de una gloria
nacional.
Bourgoin (liberal) escribe en su «Cua¬ dro de la España moderna»: Confesaré para rendir homenaje á la verdad que la Inquisición española podrá ser citada aún en nuestros días como modelo de equidad.
Voltaire iojo aquí, Sr. V! Voltaire en su «Ensayo sobre las costumbres», dice: Es necesario ser muy tonto para calum¬ niar á la Inquisición y para buscar en la mentira pretextos con que hacerla odiosa.
¿Que se aplica V. el parche ó nó, señor V? si no, tendremos que aplicárselo.
Menendez Pelayo, ese genio portento¬ so de nuestros días, dice en sus Hetero¬ doxos españoles: Nunca se escribió más y mejor en España que en esos dos siglos de la Inquisición. ¡¡Y un Sr. V., que no vé tacha de fanatismo y de obscurantismo

les de los argénteos incensarios la circun¬ dan de un nimbo de gloria y las multitu¬ des se prosternan porque es Dios el que
pasa.
Y este cuadro espléndido se nos pre¬ senta bajo otro aspecto en los pequeños pueblos, tal vez no tan rico en tonalida¬ des, pero igualmente grande y conmove¬
dor. En vez del fastuoso fondo de los pa¬
lacios que observamos en las grandes ur¬ bes, en estos domina la plácida calma, el
bíblico encanto de la naturaleza: la sie¬
rra violácea allá en el fondo, las esme¬ raldinas arboledas, las mieses doradas; pero la magestad de Dios, su dignación sublime aquí como allí siempre resulta igualmente grande.
Por lo que á Palma hace referencia la fiesta del Corpus del presente año ha re¬ vestido gran solemnidad y la procesión
de la tarde resultó lucida como pocas ve¬
ces.
Las Congregaciones aquí estableci¬ das, hoy muy florecientes ya que en ellas están inscritos crecidísimo número de jó¬ venes palmesanos, y las varias órdenes religiosas además del clero parroquial dieron importante contingente á la comi¬ tiva que acompañó al Santísimo; esto unido á la valiosa cooperación del ele mentó militar y de las autoridades civi¬

tés á cuyo acto, que estuvo muy concu¬
rridísimo asistió también el Juez Muni¬
cipal Sr. Deyá, el Alcalde Sr. Mora y una distinguida comisión de señores concejales. Esta fiesta tal vez una de las más importantes que hcy celebra la Igle¬ sia, data de larga fecha, pues en las actas del Consejo que alcanzan hasta media¬ dos del siglo XV tratan ya de ella como una cosa que nada tenía de nuevo. En el siglo XVII nada se omitía para darle realce y esplendor, viniendo de lejanos pueblos Unicamente para verla, pues era el único pueblo de la isla en donde se
conservaban unas anticuadas que, aunque
raras, habían figurado, en anteriores épocas, en la misma catedral.
La anterior semana fué enviada á Bar¬
celona por la Cámara de Comercio de r*alma, con el fin de que fuera embarca¬ da para figurar en la Exposición de Bue¬ nos Aires, una partida de efectos dife¬ rentes pertenecientes á la industria ma¬ llorquína.
Con natural satisfacción nos entera¬

Entre las obras que se mencionan en el informe se señala como muy urgente el dragado del puerto de Sóller, que de¬
bería hacerse con el auxilio del Estado.
Nosotros recordamos que hace algunos años se prometió como cosa segura y próxima á realizarse la del dragado de nuestro puerto, y ha pasado el tiempo sin haberse efectuado. Como es mejora imprescindible para la navegación, tene¬
mos entendido existe aquí el propósito de solicitar se practique el dragado y esta solicitud, como se vé, irá precedida de la
valiosa recomendación de la mencionada
entidad.
Está á puuto de terminar el mes de las flores, al que con mayor propiedad, en es¬ te año, podríamos haber llamado el mes del viento, del frió y de las aguas, por lo mucho que ha abundado lo uno y lo otro. La semana, pues, no ha sido propia del mes de mayo, sinó de febrero con todos sus inconvenientes y desventajas, )ues no solo no ha faltado él agua á dia¬ rio, sinó que, en ocasiones, nos pareció

encargado d e dicha carretera.
Se dió cuenta de una solicitud, promo¬
vida por D. Alfonso Casasnovas y Casta¬ ñer, en nombre propio, y como encarga¬ do de varios propietarios y habitantes de la Huerta de abajo, pidiendo la instala¬
ción de una fuente de vecindad entre la
Cementera ó «Can Frexa» y «Se Font d’es Muís». Enterada la Corporación y teniendo en cuenta que en el camino que conduce al «Carap de sa Má», inmediato á la carretera del puerto, existe una
fuente de vecindad, distante corto trecho
del sitio donde se solicita instalarla; y considerando que no es conveniente mermar el caudal de agua destinado á las fuentes que abastecen la barriada del Puerto, porque con tantas sangrías pu¬ diera muy bien suceder no fuera éste suficiente para el servicio de aquella po¬ pulosa barriada; acordó manifestar al so¬ licitante que no es posible acceder á lo
solicitado.
Se acordó satisfacer la subvención de
250 pesetas con que el Ayuntamiento acordó contribuir al fomento de la Expo¬ sición de productos regionales que se ha
de celebrar en Palma este verano.

aquellos tiempos!! Si yo no me sintiera cansado y V. pudiera ver, en cuatro co¬ lumnas por lo menos como las del Sóller, le podría mostrar á V. lumbreras de aquellas edades.

les y á la magnificencia que el clero y ca¬ bildo de nuestra Basílica catedral y sin¬ gularmente nuestro ilustre Prelado sabe
imprimir á las funciones religiosas en ella celebradas, dió por resultado la so¬

mos de que en la citada remesa había unas treinta piezas de los driles de la fábrica de tejidos de D. Pedro A. Rullán, que tanta fama han adquirido en

había quedado abierta la espita de las nu¬ bes, sumiéndonos eu un chaparrón copio¬ so y persistente, tal vez el de mayor duracióu caído durante el año. Aquello del

Cultos Sagrados
En la iglesia parroquial.—Mañana do¬

No por ser la autoridad de más peso, lemnidad de que antes hice mención y España y especialmente en América.

jueves fué la continuación del diluvio, mingo, día 29.—A las nueve y media, se ce¬

teniendo con todo muy mucho, sino por que ha sido favorablemente comentada.

empezado paulatinamente en la noche del lebrarán los divinos oficios con expocición del

lo escueto de su forma acabo con la del
Dr. D. Félix Sardá y Salvany que dice: Sólo dos clases de enemigos tiene el san¬ to tribunal de la Inquisición: los malva¬ dos y los ignorantes. (Sin comentarios.)
Hecha esta digresión vuelvo á la lec¬ tura de «El saco» y me admira el Sr. V que nos dice allí que recuerda... ¡cuantas
cosas recuerda!
¿Cómo, Sr. V, recuerda Vd. tantas co¬ sas y se olvida de lo único que no debía

José M.a Tous y Maroto. Palma 27 Mayo 1910.
Crónica Local
Ayer embarcó para Marsella y París,
nuestro Redactor-Jefe D. Damián Ma-
yol Alcover, formando parte de la ex¬

Por telegrama particular recibido el jueves último hemos sabido que D. Fran¬ cisco Pou y Pon había sido aprobado, en los exámenes de ingreso, en el tercero y último ejercicio efectuado en la Acade¬
mia Militar de Artillería residente en
Segovia. En este cuerpo eran, si mal no recordamos, solamente 70 las plazas que debían cubrirse, y pasaban de 1.000 el

día anterior. Por la tarde, apesar de ser jueves, asomó el sol, pero solo por unos ratos, pues no acabó de despejarse el ho¬ rizonte de sus cortinajes de color plomi¬ zo. Ayer el temporal se batió en retirada; el tiempo, en las primeras horas de la mañana mostrósenos casi risueño, con un cariz primaveral, pero á eso de las 2 de la tarde volvió á llover, sin parar,

Santísimo Sacramento y sermón por el Reve¬ rendo Cura Arcipreste. A la tarde, explica¬ ción del catecismo, y á las cinco saldrá la pro¬ cesión de costumbre. Al anochecer, el ejerci¬
cio del Mes de María.
Miércoles, día l.° de Junio.—A las seis y media de la mañana, durante la celebración de una Misa, se dará principio á la devoción del mes consagrado al Corazón de Jesús, re¬ pitiéndose al anochecer con exposición del

V. olvidar, que es el punto sobre que dis¬
cutimos? Recuerda edades absolutistas y
teocráticas con parias por ciudadanos; recuerda el feudalismo que ahogaba con su tiranía... ¿y no se acuerda V. del sen¬ cillísimo punto, motivo de este debate? ¡Qué memorión más raro! Y si se acuer¬ da, por qué divaga tanto exponiéndose, como acontece, á que lo que hace al caso
se le olvide?
Conozco, Sr. V, que no nos vamos á entender, porque me figuro que media

cursión de «La Almudaina». Deseámos-
e que la breve estancia en la capital de a vecina República le resulte agradable, después de haber obtenido un feliz viaje de ida y otro idem de vuelta.
Varios aficionados á la Astronomía y
bastantes curiosos se entretuvieron, for¬ mando corrillos, en la noche del martes, eu mirar al cielo para ver si se descubría

número de los que estaban inscritos para
examinarse. Por tan honroso motivo feli¬
citamos cordialísimamente al joven de
17 años D. Francisco Pou, lo mismo que á sus señores padres D. Teodoro, Ayu¬ dante de Marina de este Distrito, y doña
Concepción hija del que fué jefe de Obras
Públicas de la Provincia D. Emilio, de grata memoria.

hasta las 5 eu que lució de nuevo el sol.
Mañana por la noche en el salón del «Fomento Católico», se celebrará una
velada literario-musical que promete ser
muy amena é interesante á juzgar por el programa que tenemos á la vista.
De Fornaintx

Santísimo Sacramento.
Jueves día 2.—Se celebrarán los divinos
oficios propios de la octava del Corpus, y al anochecer la proceción acostumbrada.
Viernes, día 3.—Se celebrarán con toda so¬ lenidad las fiestas del Sagrado Corazón de Je¬ sús. A las siete, Misa de Comunión general. A las nueve y media, expuesto el Sautísimo Sacramento, se cantarán las horas menores y después la Misa mayor con música, pronun¬ ciando el panegírico el Rvdo. Padre Jaime

entre V. y yo un abismo, pero quiero de¬ círselo asimismo. Si, hablando en católi¬ co, no tiene V. más dignidad (aludo á su alarde en su artículo), si V. no tiene más dignidad que la que puede ostentar un propalador de errores tan mónstruos co¬ mo lo es decir: que sobre el sentimiento religioso está el sentimiento humano, y
fuera V. tenaz en mantener tal aserto,
merecería V. como hereje el desprecio de los católicos y la condenación, como tal,

rastro del cometa Halley, y al efecto des¬ pués de estar mirando mucho tiempo, hacia la parte de Poniente, unos dijeron que lo veían y otros nó. Nosotros que
formábamos número entre los curiosos
nada vimos en la tal noche, ni en la si¬ guiente tampoco; en cambio el jueves á las 8 y mediado la noche lo descubrimos
perfectísimamente con su larguísima co¬

El jueves fué curada en una farma¬
cia de esta ciudad uua niña de tier¬
na edad, mordida por un perro, cuyo due¬
ño vive en la calle de Isabel 2.a. De de¬
sear fuera que por la Alcaldía se publi¬
cara de nuevo el Bando referente á esta
clase de animales, cuyo número, no sabe¬ mos porque causas, vá aumentando ex¬
traordinariamente.

En las elecciones de compromisarios, Ultimamente celebradas, fué elegido el
Alcalde D. Juan Estadas.
Por el Sr. Alcalde le fué impuesta una multa de dos pesetas á D. José Colom por haber tenido abierto su estableci¬ miento de bebidas después de las doce de
la noche.

Gelabert, Provincial de los P. P. Misioneros de S. Vicente de Paul. A la tarde, los actos corales; y al anochecer, sermón por el indica¬ do orador y procesión por el ámbito de la iglesia, practicándose las cinco visitas, el ac¬ to de consagración al Corazón Deífico y des -
pués la reserva del Santísimo, que habrá es¬ tado expuesto todo el día.
En la iglesia del Ex-convento.—Mañana
domingo, día 29.—A la tarde, se continuará

de la Iglesia infalible; y si, resabiado como los modernistas, sustituye V. el humanitarismo y la filantropía á la cari¬ dad, también católicamente hablando, y no en sentido material, es V. un expen¬ dedor de moneda falsa, toda vez que la filantropía es la moneda falsa de la cari¬ dad, según llevan escrito sabios de más calibre que V.
Mire, en fin, Sr. V., que los hijos de Dios—que no creen en él—son unos muy grandes malcriados; ¡guardarse, pues!
Con que, adiós mi querido V, y que no me espere, si tardo.
Z.
Sóller, Mayo 1910.

la, muy parecida á la estela que deja en el agua la nave andando. Esto duró cosa de un cuarto de hora, pues al dar las 9, por la cerrazón presentada, ya no pudi¬
mos verlo.
La festividad del Corpus, celebróse el jueves último en nuestra parroquial igle¬ sia con la solemnidad y brillantez de años anteriores. Creimos al principio que se aguaría la fiesta, pues todo el tiempo que duraron los divinos oficios y misa de doce llovió copiosísimamente; pero las plegarias de los tiernos angelitos, que

Derribada totalmeute la casa n.° 23 de
la plaza de la Constitución, que adquirió la importante sociedad de crédito «Ban¬ co de Sóller», semanas atrás empezáron¬ se los cimientos y actualmente se halla ya á la altura de unos tres metros lo que ha de ser la fachada del hermoso edificio que para residencia de dicho es¬
tablecimiento trata de construirse.
Como oportunamente dijimos, el cita¬ do edificio será magnífico, construyéndo¬ se con arreglo á los planos trazados por el renombrado arquitecto catalán señor

En vista de las grandes dificultades emanadas por los propietarios interesa¬ dos en las obras que el Ayuntamiento
había acordado realizar en la Plaza Ma¬
yor, se ha desistido de los propósitos que tenía de llenar el hueco y en su lugar construir un pretril sobre la pared exis¬ tente á fin de evitar posibles desgracias.
Vale más algo que nada.
—
EN EL AYUNTAMIENTO
Sesión del día 13 de Mayo

la devoción del Mes de María, con plática;
como esta función servirá de reunión mensual
á los Terciarios, los que asistan á ella, podrán ganar indulgencia plenaria.
En el oratorio de las MM. Escolápias.— Lunes, día 30,— Por la tarde á las siete y cuarto habrá solemnes completas como prepa¬
ración á la fiesta de conclusión del Mes de
María.
El martes, á las siete y cuarto, Comunión general, á las diez tercia y Misa mayor, con sermón por el Rvdo. Sr. D. Jaime Borrás y por la tarde, á las cinco y media, el ejercicio propio del día terminando con el besamanos.

son las más eficaces, lograron del Altí¬ Rubió y bajo la dirección de D. Bernar¬ La presidió el Alcalde Sr. Mora y asis¬

Ecos regionales
CORPUS OHRISTI
La festividad del Corpus que llega perfumada con los delicados efluvios de rosas y claveles é impregnada del agres¬ te y suave aroma de la retama aurifica, reclama cielo límpido y espléndido sol que fulgure hasta cegar los ojos en el oro de la Custodia y arranque erisados cro¬ matismos á la pedrería que formando ri¬ ca corona circuye el viril que encierra la Hostia blanca, la Hostia santísima.

simo que suspendiese la lluvia para que pudiera celebrarse la Procesión, y ésta á los acordes de la Marcha Real, salía de la iglesia á las 6 en punto, recorriendo
las calles de costumbre en donde se veía
apiñada infinidad de gente ansiosa de ver una de las procesiones más solemnes
del año. Abrían la marcha la escuela de
párvulos que dirigen las Hermanas de la Caridad; seguía otra escuela, la de los Hermanos de las Escuelas Cristianas; la de la Huerta que dirige D. Juan Ton ens; la del «Seller», de D. Francisco Chava-

do Galmés, cuya pericia ha quedado de¬ mostrada con la ejecución de las obras del campanario y ensanche de la iglesia parroquial.
A eso de las 8 de la noche del jueves 26, la campana mayor de la Parroquia con sus insistentes toques dió al vecinda¬ rio la señal de fuego, y efectivamente
resultó así: en el número 74 de la calle
de la Luna y en la casa propiedad de dou José Oliver y Colom se había declarado un violento incendio el que, apesar de la

tieron á ella los Concejales señores Solivellas, Canals, Colom (D. José y D. Mi¬ guel), Forteza, Enseñat, Morell (D. José), Castañer Arbona, Magraner, y Castañer (D. Francisco).
Fué leída y aprobada el acta de la se¬
sión anterior.
Dióse cuenta de una solicitud promo¬
vida por D. Bartolomé Bibiloni Sampol, pidiendo en nombre propio y como mandatario de los vecinos que habitan en el «Carreró d’en Figue», carretera de Deyá, la instalación de tres faroles del alumbrado público. Enterada la Corpo¬

El Corpus es una de las mas típicas de nuestras grandes fiestas y de mas ge¬ neral solemnidad, lo mismo en las popu¬ losas ciudades que en la ignorada aldehuela cuyas blancas casuchas se escon¬ den en un repliegue de la sierra como bandada de blancas palomas allí posadas.
Es la fiesta Eucarística por escelencia reveladora de la magestad de Dios, pues
en ella recorre triunfalmente las calles y
plazas recibiendo en ellas público acata¬
miento.

rría; la del «Fossaret», de D. Antonio Ferrer; un gran número de jóvenes todas vestidas de blanco, de las que hicieron la primera comunión por Pascua; otras jó¬
venes de la escuela de las Madres Esco-
lápias; bastantes jóvenes pertenecientes á la Congregación Mariana; los cofrades del Santísimo; doce señores sacerdotes representando los doce apóstoles; la Cruz parroquial y el Sautísimo Sacramento

prontitud con que fué sofocado por los vecinos que acudieron al lugar del si¬ niestro, de la guardia municipal y de la Benemérita, no pudo lograrse el que se quemara un ropero con tres perchas, en el que había sábanas, faldillas, trajes da hombre y de mujer, etc., etc.
Otra vez más, insistiremos eu lo que de antemano tenemos pedido: falta una
bomba para esos casos, y esperamos que

ración, considerando que las viviendas de los solicitantes, situadas en el punto indicado, forman una verdadera y pro¬ longada calle, acordó acceder á lo solici¬ tado y que la Comisión de obras, consti¬
tuida sobre el terreno, señale el número
de faroles que es conveniente instalar, como igualmente el sitio donde han de
ser colocados.
Acordóse conceder las autorizaciones
siguientes, que habían sido solicitadas:

"YV7H"fTíllNNTniP.

A
xx..

^esea ven(Jei’una
casa situada en la

calle de la Vuelta Piquera, 11.—Informa-

rán, calle de la Romaguera 11.

Caballo de seis años
Se desea vender uno, tanto solo como
juntamente con dos carretones en buen
estado. En la Redacción de este semana¬ rio informarán.

SOLLER

TT1T

A /^TTTT A

1 i XxvJT U 1 1 j A

SARDES ÜJU"

I

'1

oRí r

CABALLEROS NPáowTi»>nmwr>Mra»Mw«a

PARA

Y

ÑIÑOS

® Casa fundada en 1850
Colón, níim. 39. —

Denominación y marca registrada ®
de Mallorca

ts: Madrid,

Meast®,

;a, Cartagena, Santander

Valkdolld y Zaragoza^

HGCCION DE HOPAS CONFECCIONADAS PARA CABALLERO

AMERICANAS de alpaca negras y colores

de

CAZADORAS y GUERRERAS para el campo

GUARDA POLVOS para viaje

“

CHALECOS de piqué blanco y colores

u

PANTALONES de dril crudo y colores

lana, tricot, paño y armoure novedad

u

TOGAS de seda ó pañete con vueltas de terciopelo “

FRACHS de paño y casimir negro

“

8
3 l¡2
8 4
3 1?3
6 100
30

a 30 á 12 á 40
á 12 1¡2
á 11 á 25 á 150 á 75

pías.
u

LEVITAS CRUZADAS de paño y casimir negro de 50

SACOS y SOBRETODOS de entretiempo

u

25

AMERICANAS y CHAQUÉS de lanilla, vicuña y

tricot

u

10

TRAJES completos de dril crudo y colores de lanilla, vicuña y tricot de alpaca negra y colores

a

8

u

15

u

25

á 65 á 100
á 50 á 32 á 80 á 60

ptas.
u
a « u «

SECCION RE ROPAS CONFECCIONARAS PARA NIÑOS

TRAJES Americana de lana, vicuña y gerga para DÍÍÍ0S k 10 í 16 aílOS de 14

(¡610 TRAJES Americana de dril crudo y colores para 11ÍÍÍ0S í 16 afíOS “ 6

TRAJES Marinera de lana gerga vicuña y alpaca paMlOS de 4 í 10 aííOS “ 4

TRAJES Marinera de dril, piqué y franela para ÍÍÍÍÍ0S de 4 á 10 aÜOS

“4

TRAJES Blusa y otros modelos de lana dril y alpaca para 11ÍÍÍ0S

de 4 á 10 anos

“4

CHALECOS piqué para niños de 10 í 16 anos

“4

á 40 á 16 á 38 á 20

ptas.
“
“
“

á 26 “ á6 “

AMERICANAS de alpaca negra para niñOS de 10 á 16 aflOS CORRAS de lanilla, dril y seda, forma Alfonsina para CahllerOS J CORRAS de lana y dril forma Japonesa para caballeros J BÍRnn
SOMBREROS de dril blanco y de imitación Panamás SOMBREROS de paja para niños
de piqué blanco para niños

S E C C I O IST JD 33 IMC BDID A

de 8
2 3

á 14
á4
-
á5

ptas.
“
«

2

á3 “

1 ly2 á 6 “
á2 “

Selecto surtido de Novedades en géneros nacionales y extranjeros.—Surtido completo de gorras para caballeros y niños.—Mantas para viaje.—Impermeables.Todos los artículos llevan los precios marcados en sus respectivas etiquetas.

m precio fijo m m ventas al contado Jáí, -í#

»ao -^4»-

EXPOSICIÓN DE TODOjSÍ DOjS AgTICULiOjSÍ DE HA TEMPORADA *

4^5=^ f+ o-.

1L aiSTAIEAm I m

Fonda Balear GRAN CORSETERÍA "LA CATALANA,,

de
»tes hotel Universo JOSÉ FLORES

BAHeELOIA

C. Mayor ^ (Subida calle Rubí, n.° 1)

INGA

(MALLORCA)

Con la reforma del edificio [> ropón ese el nuevo propietario recuperar la situada en la mejor calle y la mas céntrica.

fama universal que este establecimiento había alcanzado. Al efecto, em¬

bellecidas las habitaciones y ampliada la renombrada cocina española y francesa, peculiar de esta casa, no duda el propietario verse favorecido

Dependiente y carruaje s*—*

j

por los hijos de estas Baleares, que siempre honraron el citado hotel -M

j •*» á la llegada de todos los trenes,

con su presencia.
Representante en todos ios trenes y vapores.—Coche particular de la LA SOLLERENSE

casa.—Habitaciones exclusivas para familias.—Timbres eléctricos en to¬

•

U * .-

DE

' {.¿ ' r. *

dos los departamentos.—Hotel el más próximo de las estaciones, muelle, aduana y centros oficiales.

JOSÉ COUL

Plaza de Palacio, 3.—BARCELONA.

CERBERE y PORT-BOD (Frontera franco-española)

Costa de Brossa, 12 - PALMA.& © #
» • ELEGANCIA. UrGIEÑU^ECONOMÍA.
Inmenso surtido en corsés de diferentes modelos á pre¬ cios sumamente económicos.
Especialidad en la medida y en la confección de Corsés, Corte Sastre, Imperio, Rectos, Sport, Soutieu-gorge. Fajas ventrales con ó sin placa umbilical. Corsés higiénicos para
Señoras en estado interesante.
Esta casa ha recibido ya el modelo de corsé que será
moda en París este verano.
Modelos y figurines de los principales centros europeos de la moda, exclusivos para la
CORSETERÍA CATALANA, Rrossa-12.
Composturas de todas clases. Ligas y artículos para
corseteras.

LEMA MÁJ8ITIM..
COMPAÑÍA MADLrOgQUINA DE YAPOgE$

Aduanas, transportes, comisión,

Ultimas creaciones de parís. ** ricos corsés para novia.

consignación y tránsito

NOTA:—Cualquier encargo que se haga á esta casa, se cumple con puntua¬

Agencia especial para el trasbordo y lidad y esmero.

i Domicilio social: Palma (le

nía, \_

Vapores Miíamaf“Beil?©f-CataMa-Baliai-liali8'
Continuarán durante el presente año los viajes quincenales

♦ ♦ ♦ Palma á Marsella y vice-versa ♦
En los periódicos de Palma se anunciarán con la anticipación posible los días de salida. — Los viajes para Argel continuarán también.

CONSIGNATARIOS:

BARCELONA. Sucursal “Isleña Marítima,, ALICANTE. Sucursal “Isleña Marítima,,
VALENCIA. Sres. Carbonoll Hermanos.
GRAO. D. Juan Domina

MARSELLA. Sres. Mayol, Brunet y C,a Rué Republique ARGEL. Sres. Sitjar Hermanos. CETTE. Mr. Bartiielemy Tous.
1B1ZA. Sres. J. 61. Wall» y C.a

Servicios combinados á fort-fait en conocimientos directos para loprincipales puertos de Inglaterra, Alemania, Bélgica, Holanda, Dinamars ca, Suecia, Canadá y Estados-Unidos.

EXPOSICION INDUSTRIAL Y UNIVERSAL

Ate Ate Ate
VvvvV

de BRUSELAS

Ate ¿te ¿te a!a ¿te
VVVV

ABltlIi Á NOVIEDBKE DE 1910

La casa Española de JOSÉ PASTOR, fundada en 1880, ofrece sus servicios
al público y particularmente á los señores expositores. La práctica y buen gusto lo prueban los ocho grandes diplomas de honor y seis medallas de oro, etc. etc., obtenidas en las exposiciones ó concursos que ha tomado parte.
SECCIÓN COMERCIAL —:
Se recomienda á las casas productoras y exportadoras de frutos y legumbres pri¬ merizas para la venta en Comisión.

Exportación de productos del pais. ® Uva fresca en toda estación del año.
CONSIGNACIÓN DE VINOS GENEROSOS Y DE MESA.

Dirección postal y telegráfica: Pastor-Bruxelles

reexpedición de naranjas, frutas frescas y pescados.

oj

co

•

•<

V.

ai

CD u -4-3 ai
CD

tuj

U) uW LU

O

& Ph

2o

O co

«o o

¿^3

txj

O^ «1 5
zg
o—

'JO
55
b^ &

ow

^
ai £> O fi

E-
CQ

.2
o

<o

ají ó

Z

P>

EH ■—«

|S" O
o

ce LU

o

Í3

03 r0n) \_ — O

^ .o -r-t

•£) w c
-m p

Www

r

O

Q 1 LO

1 '1 H O Lü

"s: i—i o m

h- (/) o o

&

la» I—
Z «3 S te >—1 LÜ

H
^ o O

ai CD
-4—í

H O
^

>—. O
>-—)
O

O LU W cu.
ü X F4
LU m
(/) LU
o OC

^ «

«a

5 U .3

^

p,

íá §

O
Ph

h
HH O
(/)

kr O
ra

ai

o
ÍXQ

fl

'< o

cc

o

h
O

O

+>
a

a>

•^

bQ

CL\_

CO

fe

COMISIONES, «BMItlK, IMPORTACIONES IQKH DAVID MARCH Hermanos
Boulevard du Musée, 47.—NIARSEILLE
Expediciones al por mayor de naranjas, mandarinas, limones y bananas. Especialidad en toda clase de frutos y primeurs.
Frutos secos de toda calidad. Telegkamas: MARCHPRIM MARSEILLE
Rapidez y Economía en todas las operaciones.
Calle Colón, 34—PALMA
de Música, Instante. Amóniums y »
Depósito exclusivo de las incomparables maquinas
PFAFF
para coser, bordar, fruncir, hacer calados, encajes, realces etc,
representante EN SÓLLER: Bartolomé Castañer
Calle de la lama n.° 28 SOLLER.—Imp. de «La Sinceridad)