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SÁBADO 4 ABRIL DE 1903

SEMANARIO INDEPENDIENTE

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Sección Literaria
LA RELIQUIA DEL ABUELO
I
Aquel viejecito, todo bondad, todo ter¬ nura, que era realmente idolatrado por sus cotérraneos, quienes tenían en él un padre más que un convecino; aquel vie¬ jecito con la cabecita de plata y el cora¬ zón de oro, que tenía como postrero pla¬ cer de sus amores, el placer d© pasarse
los últimos lustros de su vida encastilla¬ do en su casita de Nava la Nueva eomo un ermitaño en su santuario, habiendo
renunciado para siempre, en lo sucesivo, al mundo, á sus vanidades y á sus pom¬ pas, estaba aquella mañana más alegre y dicharachero qu® de costumbre, senci¬ llamente porque iba á recibir la visita de su amado Benjamín, el último retoño de su árbol genealógico.
Era ¿ su nieto Garlitos, á quien espe¬
raba, y debemos hacer constar que el tal Garlitos, era más grandullón y más bar¬ bado, á pesar del diminutivo, que un
chivo hecho y derecho.
Pero para los abuelos, los nietos son siempre niños: la senectud no entiende
de ©so de barbas.
—¡Qué ha de ser viejo mi niño!—pen¬
só en más de una ocasión el dichoso an¬ ciano.--Si me parece que aún le estoy
meciendo para que se duerma al com¬ pás de aquella cantinela, que es la al¬ borada musical de todas las generacio¬
nes:
«Duerme, mi niño, duerme,
que viene el coco...»
II
La jardinera paró junto al mismo em¬ parrado de la puerta. Las muías dejaron
de alborotar con el repiqueteo de casca¬
beles; el portero, gorra en mano, abrió la portezuela del vehículo y de él salie¬
ron, como de un nido de mariposas, Carlitos, la jamonaza de su consorte y
los cuatro chiquillos, que parecían, con sus melenitas colgando, cuatro angelo¬ tes escapados de un altar.
—¡Abuelito! —¡Abuelito! Aquello era una insurrección; un ver¬ dadero escándalo; ¡si parecía que del
maldito carricoche había rebozado toda una Nochebuena andaluza, el alma de
Momo, una catarata de felicidad! Y el abuelo, desde la ventana del en¬
tresuelo, con medio cuerpo fuera del cerco, con una risotada en el semblante y un hilo de baba en las barbas, contes¬ taba á las aclamaciones infantiles agi¬ tando, como do3 aspas, sus brazos, sus manos, sus dedos, entre cuyas falanges agarrotaba dos pañuelos, blancos, que
sacudía al viento como si fuesen bande¬
ras de bienvenida y de bendición. Subió la ola forastera gateando pelda¬
ños arriba, hasta que hizo arribada feliz entre las piernas temblonas del abue¬
lito.
¿Que cuánto tiempo los besuqueó? ¡Vaya; eso no hay Job que tenga la pa¬
ciencia de medirlo! Cuando los abuelos
empiezan á besar, parece que á los relo¬ jes s« les enmohecen lo* minuteros; tan lentamente siguen su marcha.
Y después de la media hora de aspa¬ vientos, de preguntas, de mimos, toda la bandada famélica y riente, invadió el
comedor.
Aquello fué un banqnetazo ea toda regla: el abuelo mandó sacar la vajilla de las solemnidades y, sobre todo, los dulces y las golosinas corrieron á la hora de los postres un verdadero galop
de manecita en manecita, un cotillón
desenfrenado y apetitoso. Después de la comida la gente menu¬
da se marchó al jardín á ver las ñores y quedaron solos el barbado nieto y el di¬
choso abuelo: iba á celebrarse la inter¬
view de dos siglos d© amores, d§ ideas y
de confidencias.
El criado, presintiendo la solemnidad

del momento, antes de marcharse echó el portier.
III
—Mira, hijo mío,—decía el abuelo al nieto para concluir, después de una ho¬ ra de conferencia,—como es muy posi¬ ble que esta sea ya la última vez que nos vemos, puesto que ya he entrado en la cuesta de los noventa y debe de an¬ dar la muerte, como un gato, acechán¬ dome aquí sobre el alero del tejado, te voy á confiar mi reliquia, para que la guardes tú á tu vez y la veneres mien¬ tras vivas. De ella no hago mención en mi testamento, porque no tengo confian¬ za nada más que en mis propias manos. Cuando te la entregue me quedaré ab¬ solutamente tranquilo.
—¿Y qué es?—preguntó «Carlitos» todo intrigado.
—Ahora lo verás.
El viejecito se levantó, solemne y abarquillado como una venerable ruina, fué á su despacho, sacó una cosa del ca¬ jón de secreter y volvió al comedor, des¬ plegando al aire un sucio harapo de co¬ lorines, lleno de manchas negruzcas, de agujeros, da hilados y de tiznones.
—¡Una bandera!—exclamó el nieto al
verla.
Y se echó á reir con una risotada irre¬
verente y descomunal. —¿Y dónde ha encontrado usted, abue¬
lito de mi alma, ese pingajo tan asque¬ roso y tan feo?
— ¡Qué dices! El viejo, de blanco que era como el marfil, se puso colorado como la llama¬ rada de una hoguera. — ¿Tú sabe* lo que dices, deslenguado? Mira; si me pegas un cachete, no me
duele tanto.
—Abuelito, por Dios, yo no sabía... El anciano, jadeando como un fuelle y temblando como el bordón de una gui¬ tarra, sentóse en su poltrona, recogió con
ansia la bandera dentro del hueco desús
manos, la b@só mientras entornaba pia¬ dosamente lo* párpados, y después, lim¬ piándose el sudor de su frente estriada y venerable, dijo:
—La rescaté de entre las manos de los
moros, y le costó la vida á un montón
de hombres. Me dieron un balazo en el
pecho y me tapé la herida con «ella», y tanto la guardé dentro del agujero he¬ cho en mi cuerpo por el plomo, ¡que me
la incrusté en la carne!
Aquí el anciano lanzó sobre su nieto una mirada perforadora, acerada, can¬ dente, profética... Una mirada de orgu¬
llo, inverosímil.
—¿Y qué es esa bandera, abuelito,— replicó el nieto cuando el abuelito se hubo serenado,—qué es esa bandera, si¬
no el símbolo de cien fratricidios, mira¬ da la cosa filosóficamente?
El anciano no contestóle; oía con la
boca abierta, lleno de asombro, como
quien oye desplomarse el cielo... —Cristo, querido abuelito, predicó la
paz. «¡Vivid!»... dijo. «¡Vivid!»... Pues bien; la guerra es un sacrilegio en ac¬
ción. Las ideas modernas, la civilización
van barriendo ya, por fortuna, toda esa página salvaje.
El anciano dobló la cabeza y quedó inerte; había perdido el sentido.
IV
Por la tarde marchó la prole. Todo Nava la Nueva fué á despedirlos.
El abuelo quedaba mejor; sí, pero malucho el pobre. Indudablemente la muerte que como un gato le acechaba sin duda desde el alero de bu tejado, se relamia los bigotes prssintiendo un
festín.
Y á la noche, cuando el silencio do¬
minaba en la sombra y el pueblo dor¬ mía el sueño apacible de la Vida, del Estío, del Amor, el viejecito lloraba en su lecho, tragándose sus lágrimas, dan¬ do hipos de angustia al aire y acarician¬ do entre sus dedos agarrotados como garras de cuervo la gloriosa bandera de la nación, de estagnación sublime que se

hunde al peso formidable de sus laure¬ les empolvados.
Franciico be la Escalera.
LOS PENSAMIENTOS
Esas que besan los vientos Agrupadas florecillas,
Que en sus dulces movimientos Nos parecen tan sencillas, Sonfhermosos pensamientos.
El aura los enamora; Prendada de su belleza
Dulcísimas perlas llora;
Y ellos alzan la cabeza Para mirar á la aurora.
Hácenles todas las flores
Cariñosas confianzas, Para calmar sus dolores, Para fingir esperanzas,
Para alimentar amores.
Con sus ayes de contento, Canta la dulce paloma En el bosque macilento, Que es el más precioso aroma, El de un tierno pensamiento.
A ellos deben su armonía,
Sus alas de amor suaves, Su inocente lozanía Y su dulce melodía
Fuentes, auras, flores y aves. Consuelan á los que lloran:
Nacen cándidos contentos, Paz y amor donde ellos moran.
¡Cuánta riqueza atesoran Los hermosos pensamientos!
J. Selgas.
LA FIESTA DE LOS RAMOS
Ahí le tenéis. Miradle.
Todo humildad, todo compasión, todo cariño, todo indulgencia; los poderosos le temen, los desgraciados le imploran, los niños le aman y los que le infaman
se confunden.
Ya llega. Vedle. Cabalgando en una pollina, rodeado de sus discípulos, la multitud le aclama
con entusiasmo.
¡Hosanna! ¡Hosanna!—gritan hom¬ bres, mujeres y niños, arrojando sobre
el camino sus mantos, sus vestidos, pa¬
ra que sirvan de alfombra al que se
acerca.
La juncia, el tomillo y el romero lle¬ nan el ambiente de purísima fragancia.
Ramos de olivo y de palmera forman ondulantes arcos, bajo los cuales va pa¬ sando el que llega en nombre del Señor. Ya está próximo á las puertas de Jeru¬ salén. La gritería aumenta, el entusias¬ mo crece, la multitud es más compacta, más espeso el bosque de palmas y olivos.
¡Hosanna! ¡Hosanna!—dice aquel ala¬ rido inmenso, lanzado por una muche¬
dumbre delirante.
¡Crucifícale! ¡Crucifícale!—gritará den¬ tro de poco aquella misma muchedum¬ bre en el delirio de la cólera y el odio. Porque no hay nada tan tornadizo y tan
inconstante como la voz de las muche¬ dumbres.
El ídolo que hoy ensalzan, mañana lo destruyen sin piedad. ¡Qué delirante ale¬ gría la de aquel pueblo!
En cambio, en «1 que recibe tan gran homenaje ¡qué suprema serenidad! ¡qué
inefable dulzura!
Camina hacia la muerte, y sin embar¬ go, sonríe. Las profecías debían cum¬ plirse. Lo que estaba escrito había de
realizarse.
¿Le véis bien? Ya está más cerca. ¿Quién es ese hombre cuya mirada es más dulce que la miel, cuyo aliento es más perfumado que el incienso y el áloes, y cuyas palabras van directamen¬
te á curar las heridas del alma?
En el mayor desamparo había nacido, y estaba destinado á amparar todo* los dolores, todas las lágrimas, todos los in¬
fortunios de la humanidad.

Pobre fué su origen, y sin embargo, los más poderosos de la tierra hubieron
de estremecerse ante él de terror. Perse¬
guido fué antes de nacer, y los tiranos que le persiguieron temblaban al pensar que no podrían destruirle. Niño, adivinó á los sabios; hombre, fué idolatrado pol¬ los pobres y aborrecido por ios mal¬
vados.
Cadenas d© hierro sujetaban la huma¬ nidad; cadenas forjadas por la tiranía, la ignorancia y la maldad.
Y gemían los pueblos bajo aquel tri¬ ple azote, sin atreverse á levantar las
abatidas cabezas.
Y no obstante, la sola palabra d® Aquél que se aproxima á Jerusalen, hu¬ mildemente montado en una pollina, quebranta las férreas cadenas, cura to¬ dos los dolores, enjuga todas las lágri¬ mas y hace temblar á los déspotas y á los poderosos.
Y cómo ensalzaba á los humildes, los
humildes le seguían. Y como inculpaba á los soberbios, és¬
tos la odiaban.
Donde quiera que su mirada se diri¬ gía, vivísima luz iluminaba las tinie¬
blas.
Porque en El, residía la verdadera
luz.
Dulce y suave su palabra, llegaba has¬ ta el corazón como el rayo del sol atra¬
vesando la dura costra de la tierra, lleva
el calor á la raíz de la planta.
Ya está ahí. Miradle.
La humanidad se regocija al verle, porpue El, llega para redimirla.
El mundo quiere ser exclavo. El, de¬ rramando su sangre, le dará la libertad.
Ya sabéis quién es el que se acerca á la hija de Sión.
Por eso le aclama el pueblo diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en
nombre del Señor!
Ya ha franqueado los muros de la
ciudad. Ya está dentro de Jerusalén.
Ha entrado entre gritos de entusias¬ mo; de allí saldrá entre imprecaciones
de muerte.
Con regocijo le han recibido; con re¬ gocijo también le verán subir al Calva¬
rio.
¡Desventurada de tí. Jerusalén! Maña¬
na sola, abandonada, derruidos tus mu¬
ros, flor marchita y destrozada ¿á dónde volverás tus ojos?
Las profecías debían cumplirse; y las profecías anunciaban el crimen y el cas¬ tigo.
Rafael del Castillo.
Apicultura
TSABAJOS EN EL COLMENAR
Abril.—Entrados ya en franca prima¬ vera, los trabajos de este mes tienen bastante importancia y los cuidados
han de ser más asiduos en el colmenar.
En todas las comarcas templadas ésta es la época de la enjambrazón, la cual exige una asidua vigilancia, ya para impedirla suprimiendo los alvéolos de reina, ó bien para recoger los enjam¬ bres que salgan de las colmenas. Tam¬ bién pueden hacerse enjambres artifi¬
ciales dividiendo las colonias demasiado
fuertes, teniendo siempre presente el axioma de no dejar enjambres pequeños.
Si á causa de fríos ó mal tiempo las abejas no pueden salir á la pecorea, cúidese de que no les falte miel ó polen en
la colmena, dándoseles en todo caso ar¬
tificialmente, pues de lo contrario po¬
drían perecer.
Procúrese que no falte sitio á las abe¬ jas para trabajar, dándoles los cuadros con cera necesarios ó mejor estirados, si es que no se han puesto todos de una vez. porque siendo ya abundante la flo¬ rescencia en muchos puntos, sería lásti¬ ma que las abejas no pudieran aprove¬ charla por incuria del apicultor, y que

la reina se viera imposibilitada de desa¬ rrollar toda su puesta por carencia de
alvéolos libres.
Continúese haciendo los trasiegos de colmenas antiguas á las movilistas, para de este modo obtener ya de los en¬ jambres resultados prósperos este mis¬
mo año.
Los trabajos de este mes son de los que más importancia tienen para el por¬ venir de los enjambres, y por ello no ha de olvidarse ningún pormenor para facilitaríes su desarrollo y no malograrles la cosecha de primavera, base de su existencia durante el verano. Si algún enjambre se halla aún ocioso, habrá que estimularle, bien desoperculándole al¬ gún panal de los que haya en la colme¬ na ó ya dándole la alimentación esti¬
mulante.
Téngase en cuenta que nos referimos á las comarcas templadas, pues si bien en las regiones cálidas ya han salido los enjambres nuevos y se ha hecho la re¬
colección de la miel del romero, en cam¬
bio en las frías todas estas operaciones
irán retrasadas.

M. Pons (De El Colmenero Español.)

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i—

Colaboración

Apuntea cié viaje
ISLAS MALVINAS
En los diferentes viajes que hemos
realizado al Pacífico, dos ó tres veces ha¬
bíamos tenido ocasión de estar de paso
en Stanley, pero el tiempo frío y lluvio¬
so qu© generalmente reina en estas is¬ las, invita muy poco al viajero á ir á tierra las horas que demoran los vapo¬ res, de manera qu« muchos como noso¬ tros habrán pasado por este puerto sin conocer la población.
A principios de este año, los negocios que venimos conduciendo y las alaban¬ zas que de este lugar hace en ün folleto la Compañía de vapores que viene á Stanley, para inducir seguramente al mayor número posible de touristas de Buenos Aires y Montevideo, á que ven¬ gan á pasar aquí el verano, nos decidie¬ ron á visitar esta población que antes
solo conocíamos de vísta, Pero tan pron¬
to como saltamos á tierra comprendimos que veníamos equivocados y nos pre¬ guntábamos entre que clase de gente
habíamos venido á parar. Dice el mencionado folleto de la Com¬
pañía do vapores, que aquí hay magní¬ ficos hoteles que cobran muy barato el hospedaje. Una y otra cosa es un came¬ lo,• porque aquí no hay ni hoteles ni ba¬
ratura.
Dos pulperías, que tiene cada una de ellas un par de cuartos, que los dueños alquilan ó nó, según el humor en que se les coje, estos son los magníficos hoteles de Port Stanley.
Stanley es una población de poco más de mil habitantes, pero las dotaciones de los barcos de guerra que continua¬ mente hay aquí de estación, forman una población flotante tan numerosa como
la de tierra.
Los elementos con que se ha formado esta población, se componen de marine¬ ros venidos de buen grado ó por fuerza, náufragos y soldados.
Hay sin embargo unas cuantas fami¬ lias que por su posición y su origen son dignas de consideración.
Cada hombre tiene en este país su empleo, y cada uno en su dase está per¬ fectamente remunerado, pagándose á los carpinteros, por ejemplo, jornales hasta cuatro pesos oro por seis horas de traba¬ jo. Por esta razón no hay en este país un solo pobre de solemnidad.
Cuando desembarcamos, un joven qu© ayudó á cargar nuestro equipaje, no aceptó lo que quisimos pagarle, porque él no tenía el empleo de faquín,

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SÓLLER

Sm embargo á los extrangeros que lle¬ gan en busca de trabajo, les es muy dificil poderse -colocar por la oposición que encuentran en la gente del país.
Los pasajeros de tercera que desem¬ barcan en este ,puerto sin haber sido lla¬ mados, tienen obligación antes de poner vpié á tierra, de depositar cinco libras es¬ terlinas para en caso de que no consigan
•trabajo en un mes, elgobierno con aquel dinero les reembarca para el puerto más
inmediato.
Rigen aquí otras lejes por el estilo, vque ios ingleses criticarían indudable¬
mente, si ellas -fuesen implantadas por los gobiernos latino-americanos.
La población, como la mayoría que
Miau fundado ios ingleses en suscolouias ¿americanas, carece por completo de or¬
nato público y de la simetría con que •restan trasudas todas las ciudades hispa-
• no-americanas.
En cambio en la parte Norte de esta ¿bahía, un centenar de austríacos veni¬
dos de Punta Arenas, están construyen¬
do por cuenta del gobierno inglés nna magnífica dársena y grandes depó¬ sitos para carbón, donde con facilidad .podran aprovisionarse los buques de la
«armada británica.
El puerto mide unas diez millas de lar,.go por una de ancho, á manera de una
tía, circundada de montañas, y está ce¬ brado por una entrada muy limpia que
mide escasamente doscientos metros,
■siendo esto por tanto un magnifico puerto natural, muy seguro y capaz pa«ra una gran escuadra.
.El comercio puede decirse que está
-solamente en dos manos: The Falkland
Jslands Co, Lid, una sociedad anónima
formada hace más de cincuenta años
por un inglés residente en Montevideo, j que actualmente posee un gran capi¬ tal y una vasta esteusión de terrenos en estas islas, y la firma Charles Williams, oasa portuguesa muy antigua y respe-
dable.
La riqueza del archipiélago la consti¬ tuye el ganado lanar, calculándose ac¬ tualmente en un millón de ovejas.
El archipiélago se compone de más de cien islas, de ellas la mitad son habita¬ bles y están divididas en unos veinte propietarios.
La superficie de todas las islas es de 9.500 millas cuadradas y el número to¬
tal de habitantes no alcanza á tres mil.
Estas islas carecen absolutamente de
'vegetación, y como esto constituyela
falta de combustible tan necesario en
estas latitudes, donde el frío durante to¬
do el año es intenso, la naturaleza ha proveído estos lugares de una capa de turba, que en algunas partes mide has¬ ta más de tres metros de profundidad, «suya tierra arde como el carbón y dá .más calor que la leña sin producir mal
olor.
Debido á este combustible que afortu¬
nadamente abunda en todas las islas, es
posible aquí la vida, porque sería inso¬ portable á estas gentes el gasto de car¬ bón ó madera importada, máxime con la necesidad que tienen de fuego cons¬ tante para calentar sus hogares. Duran¬
te varios meses del año la nieve alcanza
hasta tres pies de altura. El rio más caudaloso que cruza esta
isla es el San Carlos, y la montaña más «levada es el cerro Adam, que se levan¬ ta cerca de tres mil pies sobre el nivel del mar, en cuya cima las nieves son perpétuas.
Abnudan en los campos por inmensas bandadas unos grandes patos, á los cua¬
les persiguen mucho los estancieros, porque estos aniuíaiitos tienen el buen gusto de elegir para ellos el mejor
pasto.
En las costas abunda extraordinaria¬
mente el pescado, y á pesar de que es muy sabroso, estos habitantes no son afectos á la pesca menuda; los pescadoresaque hay aquí se dedican á la pesca de ballenas y lobos, que también abun¬
dan sobre manera en estas latitudes. Ha
llegado en estos días á este puerto, una goleta que trae la -friolera de tres mil y pico de cueros de lobo, que han sido
avalorados en diez mil libras esterlinas.
La falta casi absoluta de legumbres,
hace que los alimentos sean aquí bas¬ tante pesados.-Se come exclusivamente
cordero tres veces al día durante todo el
año. Un señor que estaba para casarse, puso un anuncio diciendo que deseaba una viuda que supiese cocinar el corde¬
ro de trescientas sesenta hba ñeras dife¬
rentes. A cualquiera le dá aquí una cor-
deritis.
Los grandes acontecimientos de la ciudad son las llegadas de los vapores
que vienen de Europa una vez al mes.
Eu ?sta semana ha habido un aconteci¬ miento más sé rio: la salida de la corbeta
Scotia, la expedición científica escocesa

que hace su segundo viaje al polo An-
tártico.
El Seoiia es un barco construido ex¬
presamente para estos viajes, su casco puede sufrir sin peligro el choque con los témpanos de hielo, tiene una máqui¬ na auxiliar y carboneras capaces para
250 toneladas.
Lleva los aparatos asás modernos para
estudiar la atmósfera, la tierra, el mar y los animales. Sendas de cuerda de piano
que miden más de seis mil yardas, cᬠmaras fotográficas para tomar vistas á grandes distancias, una espaciosa cᬠmara oscura para revelar las fotografías, dos grandes laboratorios, y cuantos ele¬
mentos han sido considerados necesa¬
rios para la vida y el estudio en las lati¬ tudes polares. En un espacioso salón que el buque tiene á proa, han formado los sabios que van á bordo un museo con los objetos recogidos en el primer viaje. El Seoiia salió con el propósito do per¬ manecer diez y ocho meses en las regio¬ nes polares, y los expedicionarios inten¬ tan internarse hasta 500 millas del polo.
Actualmente hay cuatro expediciones en el Polo Sur: dos inglesas, una alema¬ na y una sueca. Esta última navega en el Antártico, cuyo barco estuvo aquí á la ida, y ahora se aguarda de un mo¬
mento á otro. Veremos lo que nos cuen¬
tan los suecos de los barrios bajos del globo terráqueo.
En esta capital de mil habitantes, hay sin embargo tres iglesias y cada una de ellas pertenece á una religión diferente: la católica, protestante, y bautista. No
extrañará esto á nuestros lectores si tie¬
nen en cuenta cuan ricos son los ingleses en religiones. En Londres solamente se profesan más de cuatro cientas sectas.
Aquí está al frente de la iglesia católi¬
ca, el Rvdo. P. Diamont, un irlandés,
salesiano, que además de los desempeños religiosos, tiene á su cargo una escuela á la que asisten más de sesenta pupilos. Este sacerdote por su proceder y talento merece el respeto y la estimación de to¬ da la población.
Hay también en esta ciudad un cuer¬ po de voluntarios, que se les vé muy ra¬ ra vez, porque hacen pocos ejercicios pa¬ ra no echar á perder el uniforme. Noso¬
tros tuvimos ocasión de admirarles en
un entierro militar. Uno de los barcos
de guerra había desembarcado una ban¬ da compuesta de ocho ó nueve músicos que Dios nos libre de volver á oirles, y los voluntarios marcaban el paso al son de una gaita que tocaba cuando cesaba
la banda.
Dispuésnos hemos enterado que la gaita concurre como banda municipal á
muchos actos oficiales.
Los vientos son aquí generalmente fumtes y como digimos antes llueve con mucha frecuencia, de manera que los dias hermosos suelen ser muy raros. En Diciembre y Enero, los días son extra¬ ordinariamente largos, amanece á las tres de la mañana y se pone el sol á las nueve y media de la noche. En cambio
en invierno, en los meses de Julio y Agosto, la luz del día solo dura seis
horas. Estas islas están situadas á 450 millas
del Cabo de Hornos. Fueron descubier¬
tas por las primeras expediciones espa¬ ñolas que fueron al Pacífico, y durante tres siglos pertenecieron á España.
Bourgaiaville, pretendió, en 1764, tomar posesión del archipiélago por cuenta del gobierno francés; y el capi¬ tán inglés Byron, intentó más tarde ha¬ cer lo mismo en nombre de su gobierno; pero España obligó á ambas expedicio¬ nes á que se retiraran.
Cuando la independencia hispano¬ americana, la República Argentina en 1820 tomó posesión formal de las islas, estableciendo una colonia que fué des¬ truida en 1831 por los americanos.
No serían muchos los españoles ó ar¬ gentinos (que para el caso es lo mismoj que aquí vivían, y no obstante su rastro ha quedado bien grabado en este pais. Dentro el buen inglés que aquí se habla, hay muchas palabras españolas; los in¬ gleses que llevan aquí más do treinta años hablan español bastante castizo, lo cual demuestra que no hace aun mucho tiempo que á líís que aqui venían á vi¬ vir. les era forzoso aprender la lengua que hablaban los antiguos y verdaderos dueños del país.
El Gobierno inglés, bajo el pretexto de protejer á los pescadores de ballenas,
estableció en 1833 una estación naval en
Puerto Luis, y en 1844 por arte de birli¬ birloque estableció en este puerto su go¬
bierno civil, vendió los terrenos de las
diferentes islas y añadió de este modo una nueva conquista al gran imperio de Albion. Hoy mal que le pese á la Repú¬ blica Argentina, legítima dueña de estos lugares, es esta una colonia inglesa.
Fray Rastrillo.

Variedades
La repoblación de bosques en Francia
Francia, desde hace muchos *ños, ha
comenzado la reconstitución de su do¬
minio forestal. Hubo hacia el siglo XVIII una tendencia insensata á la tala, y de esta suerte los bosques más hermo¬ sos, tanto los de las llanuras como los de las montañas, desaparecieron. Des¬ pués se repoblaron regiones enteras y
hasta se llevaron á efecto afortunados
ensayos en lugares que habían sido in¬ cultos, es decir, la región de los médamos del litoral del SO. que se extiende
desde la Punta de Grove hasta la costa
de España. Encuéntranse allí enormes
cantidades de arenas, casi exclusivamen¬
te silíceas, que las corrientes y ios vien¬
tos marinos aeumulan sin cesar y que,
al no encontrarse en otros tiempos con la barrera del arbolado, penetraron en el interior de las tierras, sepultaron al¬ deas enteras y dejaron tras si un desierte. El ingeniero Brémontier tuvo la idea de plantar allí el pino marítimo y, trans¬ curridos quince años de esfuerzos, con¬ siguió realizar el gigantesco proyecto de la fijación de 200 kilómetros de médamos, con una superficie de 160.000 hec¬ táreas. Hoy, tras esa barrera de árboles, la agricultura, amparada así contra los vientos marinos, ha podido desarro¬
llarse.
En 1860 y 1864 acudieron dos leyes á organizar la restauración de los bosques en las montañas, las cuales, asoladas por los torrentes desde las talas, se desme¬ nuzaban yendo á parar á los valles, que
obstruían con sus escombros. De 1869 á
1874 se imprimió á los trabajos febril actividad y la vertiente francesa de los Alpes desde los alrededores del lago de Annecy hasta camino de las fuentes del Duranee, no ofrece ya el aspecto aba¬ rrancado que antes presentaba. De esta suerte se previnieron las inundaciones que devastaban periódicamente los paí¬ ses llanos y se puso término en la mon¬ taña á los torrentes que asolaban lasco-
marcas ribereñas.
Inútil es advertir que en Francia los bosques son por lo común admirable¬ mente cuidados, pudiendo mencionarse, entre otros, los de Fontainebleau, Rambouillet, Compiégne, etc.
País para vivir
Según el último censo de la población de Ceilán. resulta que hay en aquel país ciento cuarenta y cinco centenarios.
De ellos pertenecen setenta y uno al sexo masculino y setenta y cuatro al fe¬
menino.
Están en su año cien, 48 hombres y 52 mujeres.
Los restantes han pasado del sigla y
están casi todos en el año 120.
El clima y los alimentos de Ceilán se tienen por los más beneficiosos del
mundo.
—
Agricultura
LA SERICICULTURA EN ESPAÑA
Floreció en España la sericicultura.
En 1540 había err Sevilla diez mil telares
de seda y vivían de esta rica industria ciento cincuenta mil personas: en los antiguos reinos de Granada, Almería, Valencia y Murcia, funcionaban 16.000 telares y 9.000 en Toledo. En Granada llegó la producción á 8.000 libras de se¬ da en 1750, y en todo su reino á más de
500.000 en 1779. En el Puerto de Santa María existían en 1501, 5.000 tornos de seda funcionando: en 1676 hubo 14.000
telares en todo el reino de Murcia y 5.000 en Jaén. En Toledo llegó á percibir la
Hacienda hasta nueve millones de reales
por los impuestos que gravaban la seda.
Pudieran citarse multitud de datos so¬
bre el apogeo que tuvo en España la producción de la seda; basta decir que se producía abundantemente eu Catalu¬ ña. Valencia, Murcia. Andalucía, Tole¬ do, Extremadura y Portugal, constitu¬ yendo una de las mayores riquezas del país.
Todo aquello se ha perdido casi por completo, para nosotros, trasladándose á Lyón los 40.000 telares que hoy exis¬
ten.
En el segundo tercio del siglo XIX, fné invadido el gusano de la seda, de la terrible epidemia de la pelerina y de la Jlacherie. Italia y Francia recibieron con nobles esfuerzos aquella invasión y lu¬ charon para salvar tan inmensa riqueza. Nosotros, como buenos españoles, arran¬

camos las moreras y todo lo dejamos
perder. Cuando Pasteur descubrió la enferme¬
dad epidémica del ganado y pudo extin¬ guirla por medio de la seleceión de la semilla, habíamos perdido en España el 90 por 100 de los morerales, casi todas las filaturas y tornos, las tintorerías y
los telares, industrias riquísimas que se
han trasladado á la nación vecina.
Solamente quedan pequeños centros sederos en Valencia y Murcia y uno de nueva fundación en Ugijar (Granada), que en pocos años ha logrado mantener una filatura de seda que da pan y ocu¬ pación todo el año á 200 mujeres.
* **
La cría del gusano de seda es la in¬ dustria que más auxilia al agricultor. Se cría el gusano en los 35 días del año, en los que el labrador no tiene ocupa¬ ción y trabajan las mujeres y los mu¬
chachos.
En una hectárea de tierra se pueden plantar con desahogo (en las lindes para no perjudicar los otros cultivos), more¬ ras suficientes para alimentar dos onzas de semilla, q*ue producen diez arrobas de capullo. A siete duros arroba, impor¬ tan setenta duros. Los gastos, teniendo la hoja, no llegan á diez duros, de ma¬ nera que el agricultor recoge un ingre¬ so importante que constituye su salva¬
ción.
Téngase en cuenta que la morera puede vivir y ha vivido en toda España, desde el Cantábrico hasta Cádiz, y don¬ de subsiste la morera vive el gusano de la seda, que rompe su envoltura cuando rompe en aquel árbol la yema, y éste, como la más inteligente nodriza, le va dando la hoja en las condiciones más convenientes, hasta que el insecto fabri¬ ca el capullo.
En la profunda crisis porque atraviesa la agricultura española, la ería del gu¬
sano de la seda sería su redención.
Bastaba plantar de moreras todas las cuencas de nuestros ríos, las lindes y las orillas de las fincas, tanto terreno como hay perdido para la producción. La mo¬ rera necesita poco cultivo y su madera es superior.
Siendo como es la vega de Murcia ca¬ ra para los arrendamientos, éstos los paga el colono, sólo con la seda, que¬ dándose para sí todas las demás esquil¬ mas. pues las moreras están plantadas en los brazales y orillas, y no perjudi¬ can, por tanto, el cultivo de las horta¬ lizas. (1)
En los secanos la producción sería mucho mayor y más económica y la ca¬ lidad de la seda más excelente; pues sa¬ bido es que, por razones que ya explica¬ ré. el secano produce hoja de mejores condiciones para la cría del gusano.
¡Cuánta riqueza podría conquistarse para la agricultura española en poco tiempo!
* **
Para que España recobre el antiguo y envidiable explendor de su sericicultu¬ ra, es preciso no esperar nada del Go¬ bierno. Más aún, prescindir de éste, de su expedienteo, de sus informes, de lo contencioso y de su acción torpe y pere¬
zosa.
En Francia, para mantener su riqueza sericícola se constituyeron comités seri¬ cícolas, que cuidaron de su desarrollo.
Lo misino ha sucedido en Italia y en
Austria-Hungría. La asociación de los agricultores pudientes ha bastado para conseguir un gran éxito.
Creo yo que en España debía comen¬ zarse por establecer viveros de moreras y repartir gratis los plantones. Todo ello cuesta muy poco y el bien sería in¬
menso.
Con unos 12.000 plantones que se re¬ mitieron á Ugijar, se ha creado allí un centro sedero de importancia, que moti¬
vó la creación de una fábrica de filatura,
redimiendo del hambre á aquellos cam¬ pesinos.
(De La Exportación.)
Actualidades
LA SEMANA
Madrid 28 Marzo 1903.
De la guerra de Marruecos escasean
las noticias. El pretendiente continúa entre Kasba y el Mzura, próximo á la
(1) Esto que el autor dice de la vega de Mur¬ cia es igualmente cierto para las demás tierras en que este cultivo está indicado y demostrado como posible por antigua experiencia. En los campos de Córdoba, por ejemplo, las lindos están con frecuen¬ cia (por lo general puede decirse) mal señaladas.
Las líneas de árboles de esta clase serían por esta
razón muy útiles, aún desde éste punto de vista.

frontera de Argelia, rehuyendo todo en¬ cuentro en los llanos, donde la desven¬
taja para sus tropas sería funesta, y ha¬
ciendo con este sistema interminable la
guerra.
Según un telegrama de Tánger, va¬ rias legaciones han recibido comunica¬ ciones del Gobierno del Sultán rogán¬ doles que impidan á los europeos todo viaje por el interior de Marruecos.
Mohamed Torres ha solicitado fuerzas
del Sultán para sofocar la rebelión de
los Benidern, los cuales declaran que su
actitud no obedece á fines políticos, sino al incumplimiento de las promesas he¬ chas por el bajá de Tetuán.
Se ha dicho también que Garnant, el lugarteniente de Mohamed Torres, pre¬ sidirá la embajada marroquí que saldrá para Francia en un buque de guerra de la república vecina.
* **
Con referencia á la guerra de Vene¬ zuela, ha circulado la noticia de que la dimisión del Presidente de aquella re¬ pública, General Castro, ha causado enojoso efecto en Berlín.
«Se teme—dice el despacho de Puris¬ que todo ello vaya únicamente dirigido
á facilitar la violación del reciente trata¬
do, creyéndose que si continúan las difi¬ cultades redundarán en desprestigio de los Estados Unidos, dadas las gestiones del Ministro yanqui en Caracas, Mr. Bo~
wen.»
El Herald, en su edición de París, pu¬ blica un despacho de su corresponsal en
Caracas dando cuenta de una interview
que celebró con el General Castro, mien¬
tras éste conferenciaba con el General Veluttiui, Presidente del Congreso.
«Si queréis saber las razones de mí dimisión—dijo el General Castro,—leed entre líneas mi mensaje presidencial, y comprenderéis por qué me ha pedido el Congreso con rara unanimidad que vuelva al poder.»
* **
Á la guerra en Marruecos y Venezuela hay que añadir ahora la de Santo Do¬ mingo. Noticias de la Nueva York del 23 refieren que en las calles de la capital d@ la república se libraba un combate. Los revolucionarios aparecían dueños del telégrafo. En estos relatos se añade que el Gobernador y el General Peña han sido muertos por los insurrectos que
manda el General Was Gil.
Nuevas noticias del 24 presentan á la capital dominicana en una situación de
lucha cruenta. Los revolucionarios re¬
sultan dueños del fuerte de San Carlos, cuya guarnición se ha unido á ellos. En los telegramas sucesivos ya no es Was Gil el jefe de los sublevados, sino el Ge¬ neral Pepím, Se dice que hay muchos muertos y heridos de uno y otro bando.
El Ministro de Negocios extranjeros se ha visto obligado á refugiarse en el con¬
sulado de los Estados Unidos.
Varios buques de guerra han llegado á Santo Domingo, con objeto de resta¬ blecer el orden en la capital.
El Ministre de la Guerra se halla en
poder de los sublevados.
* **
Y como si todas estas guerras no fue¬ ran bastante, comunican á Nueva York desde Panamá, que ha estallado una re¬ volución en la república de Nicaragua.
El movimiento insurreccional se ha ex¬
tendido á varios departamentos, y el Go¬ bierno interviene el telégrafo y no per¬ mite más circulación que la de los des¬ pachos oficiales.
A consecuencia de estos sucesos el
número de victimas, según los telegra¬ mas á que aludimos, fué de 14 muertos y 40 heridos.
(Del Boletín de Tabacos y Timbre.)
Los sucesos de Valencia
La impopularidad del gobernador de
Valencia, señor Martos O’Neale débese sencillamente al estricto cumplimiento
que esta autoridad quiere hacer délos deberes de su cargo. Organizaron los es¬
tudiantes de la Facultad de Medicina de Valencia una manifestación pública pa ¬
ra dar mayor fuerza á sus pretensiones
ante el ministro del ramo; el Sr. Martos prohibió esta manifestación y dispuso
que la policía la disolviera. Desde aquel día, no pasa uno sin que la presencia de
aquel gobernador en los sitios y paseos públicos de la ciudad del Turia ocasione silbas entre los estudiantes, que han so¬
licitado repetidamente la destitución de
dicha autoridad, la del rector de la Uni¬
versidad Sr. Candela, y la del jefe de aquella policía Sr. Gómez Escudero.
El Sr. Sil vela y el Sr. Maura aprueban
totalmente la conducta del Sr. Martos,
de cuya parte se hallan también las de-

SOLLER

á
-i

más autoridades que en Valencia ejercen el ministerio de la ley, en virtud délo cual el Gobierno no ha querido admitir la dimisión que el Sr. Marios ha presen¬ tado del cargo que desempeña.
Los estudiantes valencianos insisten
en sus pretensiones, aunque ya han de¬
puesto la actitud que adoptaron de no
asistir á clase mientras aquel goberna¬ dor no fuera relevado. El Ateneo Mer¬ cantil. de Valencia, telegrafió al Sr. Silvela pidiendo la resolución del conflicto sin emplear la fuerza, y á esto ha con¬ testado el Gobierno que es preeiso man¬ tener los principios de autoridad.
El nuevo ministro de Hacienda
Estimar exagerados los presupuestos que para sus respectivos departamentos consignaban los ministros de la Guerra, Marina y de Instrucción Pública: tal lia
sido la versión oficial de la crisis, re¬
suelta por la salida del Gobierno del Sr. Villa-verde y la entrada en el Gabi¬
nete del Sr. Rodríguez San Pedro. Hombre de gran cultura, notable ju¬
risconsulto. cuyo bufete es de los pri¬ meros de España, abogado de poderosas compañías ferroviarias, al frente de cu¬
yos negocios obtuvo el Sr. Rodríguez
San Pedro señalados triunfos, acaso el nuevo consejero responsable deje, en su
paso por el ministerio de Hacienda, prue¬
ba elocuente de sus altos conocimientos en materia financiera.
Por lo menos, puede responderse de su gran inteligencia y de probidad abso¬ luta. Y esto es ya mucho.
Crónica Local
LA REBAJA EN CONSUMOS
Tan ofuscadas permanecen en Sóller las gentes discutiendo, cada cual á su
antojo, asuntos públicos de notoria ni¬
miedad, que ni siquiera se cuidan de fi¬ jar su atención en los de mayor impor¬ tancia para la vecindad, cual es, entre ellos, la rebaja de la tarifa del impuesto
de consumos eu aquellos artículos más
necesarios é imprescindibles para la vi¬ da del obrero, propuesta por el Concejal
señor Valis en la sesión celebrada por
nuestra Corporación Municipal el día 21
de Marzo último. Si hemos de hablar con franqueza, tan
simpática y nunca bastante bien aplau¬ dida proposición, nos produjo el mas sa¬ tisfactorio y lisonjero efecto, cuando la
leimos eu la sesión del Ayuntamiento. Y, sin embargo de lo beneficioso que se¬
ría la rebaja de consumos para estos ha^ hitantes, especialmente para los que per¬
tenecen á la clase menesterosa, no hemos

que un célebre escritor francés llamaba tro valle se vea visitado, y á fé que en el

contribución homicida. Gracias, pues, á presente año, no sabemos si gracias á la

ser tan productiva, se hallan en estado propaganda hecha por el Grand-Hotel,

floreciente muchos municipios de España ó por otras causas, notamos que la

y obtiene además el Estado, anualmente, afluencia de forasteros duplica á la de

una suma respetabilísima, por cuyos pri¬ los años anteriores; continuamente vemos

mordiales motivos dudamos se lleve á por las calles de la población á un creci¬

efecto la supresión de dicho impuesto. do número de touristas, los que con sus

En nuestra nación, aunque es moder¬ instantáneas, de infinidad de clases, es¬

na la denominación con que se conoce tán impresionando clichés de nuestros

ahora este tributo, bien antiguos son sus bellos panoramas; sólo una cosa hemos

precedentes y su origen, que están en la sabido que les molesta, y es el enjambre

centésima rerum venalium, cobrada por de chiquillos, y de unos grandullones,

los romanos, en las alcabalas de la Edad que á éllos se acercan tan luego están

Media, y en la contribución de millones, tomando notas en su álbum, ó dirigen su

introducida por los monarcas de la Casa máquina fotográfica hacia un punto ú

de Austria. Y durante tanto tiempo y no otro. Trasladamos el aviso á la guardia

obstante ser tantas y tan poderosas las municipal á fin de que procure poner

razones que piden su abolición, nunca ha eficaz remedio.»

sido posible obtenerla de una manera de¬

finitiva. Es verdad, y así hemos podido leerlo, que «los partidos políticos que lle¬ varon á cabo la Revolución de Septiem¬ bre se habían comprometido á prescindir de los Consumos; las Juntas locales que promovieron el alzamiento se apresura¬ ron á decretar la abolición, y una orden del gobierno provisional, fecha 12 de Octubre de 1868, hubo de sancionar aque¬

El martes por la mañana rindió viaje en nuestro puerto el vapor de esta matrí¬ cula «León de Oro», que procedía de Cette y Barcelona, siendo portador de carga varia y algunos pasajeros.
Volvió á salir para los mismos puntos el siguiente día por la noche, llevándose gran cantidad de naranjas, limones y
otros efectos.

llos ofrecimientos y estos hechos, crean¬

do, para reemplazar al suprimido, uu nuevo impuesto, que se llamó personal, y era mezcla de capitación é inquilinato. Pero esta contribución no logró arraigo,
y los consumos volvieron como recurso local, primero con desobediencia de la prohibición establecida, luego á virtud de la ley de 23 de Febrero de 1870, que autorizó á las corporaciones populares para valerse de este arbitrio, y por últi¬ mo en beneficio del Estado, conforme al

Leemos que por acuerdo del Tribunal de oposiciones á la Notaría vacante en Sóller, los ejercicios empezarán el día l.o de junio próximo, á las diez y media de la mañana, en el local que ocupa la Au¬
diencia territorial.
Dichos ejercicios de oposición se ajustarán al programa aprobado por el tribunal que ha regido en las anteriores oposiciones.

decreto-ley de presupuestos de 26 de Jli¬
nio de 1874.»
Eli épocas muy recientes ha habido significados hombres políticos que han combatido á diestra y siniestra el onero¬ so impuesto de consumos. Uno de ellos, el Sr. Canalejas, que tanto predicó en pró de la simpática idea de suprimir el
tributo de referencia, no obstante haber formado parte del Gobierno en el pasado año de 1902, nada hizo, que sepamos.
En vista de que no podemos confiar, por ahora, en la supresión total de esta

Con buen pié ha entrado el mes de Abril en el presente año, pues si como dice el proverbio que «en Abril cada gota vale por mil» aunque no fuese mu¬ cha el agua caída en la noche del jueves, algo humedeció la tierra, todavía no seca
á causa de las lluvias anteriores. Hubo
también en ese día su miajita de granizo y en mayor abundancia al otro lado del Coll, y los vientos han soplado en su ma¬ yoría de tramontana, pero sin que su fuerza se dejase sentir de momento.

pesada contribución, hemos de procurar,

al menos, la rebaja posible de la misma,

La cantidad de 1043’68 pesetas se ha

trabajar con fé y entusiasmo para que invertido en obras ejecutadas por admilos gastos públicos disminuyan y permi¬ , nistración municipal derante el pasado tan reducir primero gradualmente, y mes de Marzo.

acabar al fin, con el impuesto más desi¬

Las obras de referencia consistieron

gual y antieconómico de todos ellos. Ven¬ ga, pues, por de pronto, la rebaja solici¬ tada por el Goncejal Sr. Valis, que ha

en reconstruir muros de contensión en
los caminos de «Can Rodado», do «Can Gaspá», y en el antiguo que conduce á

de agradecerlo al Ayuntamiento el pue¬ Deyá; reconstruir otro muro de sosteni¬

blo entero sin distinción de matices.

miento en el del «Camp Llarch» y un

pretil en el de Fornalutx para darles ma¬

esplendor, siendo presenciada por nume¬ roso público.
Terminada la misa se han dirigido los niños y niñas á la casa rectoral, siendo obsequiados por el Rdo. párroco con uua bonita estampa recuerdo de la primera comunión y un rollo.
Víctima de penosa enfermedad, sufrida con resignación cristiana, pasó á mejor
vida el sábado de la anterior semana el anciano D. Martín Morell Rulláu.
La conducción del cadáver á su últi¬
to a morada tuvo lugar el mismo día por
la noche con gran acompañamiento, y á
los funerales celebrados en la iglesia pa¬ rroquial el domingo asistieron muchos amigos y conocidos de la familia.
Descanse en paz el alma del finado y reciban sus hijos y demás parientes la expresión de nuestro sentido pésame.
Bafea»
EN EL AYUNTAMIENTO
Sesión del día 28 Marzo de 1903
La presidió el Sr. Alcalde D. Juan Puig, y asistieron á ella, convocados por segunda vez, los Concejales señores don Juan Pizá, D. Juan Joy, D. Juan Deyá, D. Jaime Valis y D. Jaime J. Joy.
Pasando á despachar los asuntos pues¬ tos á la orden del día, dióse lectura al acta de la anterior sesión, siendo aproba¬ da sin alteración alguna.
Se enteró el Ayuntamiento del Regla¬ mento para la aplicación del Real De¬
creto de 17 de Marzo de 1901, que esta¬ bleció la zona militar de costas y fronte¬ ras, hecha extensiva á las islas Baleares
y Canarias y posesiones de Africa.
Se dió cuenta de una instancia promo¬
vida por D. Francisco Pastor Albertí á nombre de D.a María Rullán Joy, en so licitud de que se le conceda autorización para revocar la fachada de las casas nú¬ meros 15 y 17 de la calle de Jesús. Vis¬ to el informe emitido por la Comisión de Obras en dicha instancia, en el cual se hace constar procede conceder la autori¬ zación solicitada por hallarse construi¬ dos los referidos edificios con sugeción á la alineación vigente; la Corporación
acordó resolver la conformidad con lo
informado.
Dejaron de asistir á esta sesión los Concejales señores Casasnovas, Mar¬ qués, Estades, Coll, Oanals (D. Damián), Riutort, Canals, (D. Juan.), Oliver, Bernat y Morell, quienes justificaron ante el señor Alcalde los motivos legales que tuvieron para no asistir.
No habiendo otros asuntos de que tra¬ tar se levantó la sesión.

cesionalmente la efigie del Santo Cristo de la Sangre desde la iglesia parroquial
al oratorio del Hospital. Lunes, .dia 6.—Al anochecer, se dará
principio á un devoto triduo eu honor de Jesús Crucificado y de sti Dolorosa Ma¬ dre, con meditación y orquesta, y segui¬
rá en lós dias consecutivos á la misma
hora.
Miércoles, dia 8.—Durante la celebráción de una misa-, se verificará el ejerci¬ cio propio del dia en honor de la Purísi¬ ma Concepción. Por la tarde, después del rezo de completas se cantaráu maitines
solemnes.
Jueves, dia 9.—A las nueve y media, se rezarán las horas menores y después se cantará, á toda orquesta, la misa ma¬
yor; con la comunión acostumbrada. Ter¬ minada la misa, será ¿alocada con so1 lemne procesión la Sagrada Forma en la Urna del Monumento. Por la tarde, se cantarán maitines solemnes; y al ano¬ checer, saldrá del oratorio del Hospital la procesión propia del dia, visitando las
iglesias de esta parroquia. Terminada la procesión, tendrá lugar en el templo pa¬ rroquial, la ceremonia del Lavatorio,
pronunciando después el sermón alusivo al acto el Pbro. D. Miguel Morey.
Viernes, dia 10.—A las ocho y media, #
se rezarán las horas menores y despúés se verificará la función propia del dia, cantándose el Passio según San Juan.
Por la tarde se cantarán maitines solerfi-
mes; y por la noche, tendrá lugar el Des¬ cendimiento del cuerpo de N. S. Jesu¬ cristo con orquesta: terminada la cere¬ monia, se celebrará la acostumbrada pro¬ cesión, seguida de la piadosa meditación, sobre la Soledad de María, con orquesta
en los intermedios.
Sábado, dia 11.—Se celebrarán las funciones de cultos que la Sagrada Li¬ turgia prescribe en la misma solemuidad que en los años anteriores.

Registro Civil

Nacimientos.

Varones 2.—Hembras 2.—Total 4

Ninguno.

Matrimonios Defunciones

Dia 28 Marzo.—D. Martíu Morell
Rullán, de 72 años, viudo, Alquería del
Conde.
Dia l.o Abril.—DA Antonia Llom-
part Cerda, de 19 años* soltera, calle de Moragues.
Dia l.o—D. Lucas Ballester Miquel, de 55 años, casado, M.a 17.
Dia 2.—Miguel Vieens Pous, de 3 años, Alquería del Conde.
Dia 2.—D.a María Castafier Casasno¬
vas, de 73 años, viuda, M.a 55.

oído ni tampoco visto por parte del pue¬ blo, que es el que mas favorecido resul¬ tada con ella, ninguna muestra de apro¬
bación en vez de lo indicado por el señor
Valis. ¿Será que tienen la completa segu¬ ridad de que no prevalecerá la idea del Síndico del Ayuntamiento? Lo ignora¬ mos, y, fuerza es confesarlo, nos extraña que nosotros, los administrados, los que pagamos, no hayamos hecho patente nuestra satisfacción por la disminución,
sobre dicho tributo, solicitada.
El impuesto de consumos es la más productiva, pero también la mas odiada de todas las imposiciones directas, á la

En la mañana del sábado último el
limo. Sr. Obispo verificó ordenación ge¬
neral en el Oratorio del seminario Con¬ ciliar de San Pedro. En ella elevó al
Diaconado á nuestros paisanos señores D. Pedro A. Magraner Coll y D. Jaime
Borrás Rullán.
Reciban por ello nuestra sincera feli¬
citación.
Hacemos nuestras las siguientes líneas escritas por el corresponsal de La Almudama en este pueblo. Dice así:
«Ha llegado la temporada de que nues-

yor latitud; recomponer el piso de varios otros caminos vecinales; construcción de una acera en la calle del Pastor; repara¬ ciones practicadas en la Casa Consisto¬ rial y lavadero público de la calle del Príncipe y jornales invertidos en la poda
de los árboles de la carretera del puerto.
Después de preparados conveniente¬ mente con unos santos ejercicios bajo la dirección de nuestro Cura-párroco don Sebastián Maimó, han recibido hoy, por vez primera, el Pan de los Angeles, 84 niños y 83 niñas.
La ceremonia ha revestido inusitado

CULTOS SAGRADOS
En l# iglesia parroquial.-—Mañana domingo, dia 5, á las nueve, se rezaráu las horas menores y después tendrá la¬ gar la bendición de las palmas y ramos; y, hecha la distribución de los mismos, se verificará la procesión de costumbre, cantándose en seguida la misa mayor con el Passio, según San Mateo. Por 1a. tarde, después de vísperas y de la ben¬ dición con la Vera-Cruz, se practicará el santo ejercicio del Via-erucis, con ser¬
món en cada una de las estaciones. Ter¬
minada la función, será trasladada pro-

MOVIMIENTO DEL PUERTO
Embarcaciones fondeabas
Dia 31 — De Barcelona, en 10 horas, vapor León de Oro, de 81 ton., capitán D. G. Mora, con 17 mar. pas. y efectos.
EMBARCACIONES DESPACHADAS
Dial.0—Para Cette, vapor León do
Oro, de 81 ton., cap. D. G. Mora, con 17 mar. pas. y efeetos.
Dia 4.—Para Torrevieja, laúd S. José de 21 ton., pat. D. J. Pamies, con 6 ma¬
rineros y cemento.

(7) IjWiL3jBSTÍM
EL ÁNGEL DE LOS TRISTES
Rita;\_está usted ahí tartamudeando de modo... que no comprendo una pala¬
bra.
—Pues bien..., señora... vengo á pe¬ dir á usted ochenta reales... que me ha¬
cen falta...
—¡Ochenta reales!—repitió ahuecando
la voz la solterona.
—¡Señora... créame usted... me hacen
suma falta!...—dijo Dona Marta con la¡?
mejillas rojas de rubor y la voz temblo¬
rosa;—de lo contrario...
—¿Y quién es usted para tomarse se¬ mejante franqueza? ¡Yo no la conozco
ni la he visto nunca!...
—Sin embargo, señora... vivo en esta
casa.
—¡En esta casa!
-Sí, señora; en la parte interior ó del
pasadizo.
—¡Ah! ¡ya caigo! será usted esa viuda que tiene un hijo ciego y una hija.

—Soy, en efecto, una desgraciada
viuda.
—Bien; y quiere usted que yo le dé ochenta reales, ¿es así'?
—Ciertamente; deseo que me haga usted el favor de prestarme esa cantidad.
—¿Y supongo que será para una urgencia muy precisa?
—¡Ah señora!—exclamó con un arran¬ que impetuoso la pobre madre,—¡con esos ochenta reales puedo salvar á mi hijo de la desesperación!
—¿Pues qué le pasa, señora? ¡Un chi¬ co ciego y que nunca sale de su agujero
corno si fuera un hurón!...
— ¡Es que hoy quiere ir al teatro y á palco bajo, y yo no tengo un cuarto!...
La pobre madre, juzgando por sus sentimientos, dijo estas palabras como
si se tratase de la cosa más natural del
mundo.
Pero ¡ay! ¡desdichada, que no conocía lo que era el corazón de aquella mujer!
Las flacas mejillas de Doña Rita se encendieron mucho más que los lazos de su papalina; chispearon sus ojillos sin pestañas, de color gris, y exclamó con voz jadeante de ira:

—¡Hola! ¿conque esos ochenta reales son para que vaya su hijo de usted al
teatro?
—Y para darle un poco de jamón pa¬
ra cenar.
—¡Qué escuchó! ¿conque tiene usted un hijo cuyos vicios alimenta abusando de las gentes, oh?— dijo Doña Rita exas¬ perada.
—Señora, si yo he venido á pedir á usted ese dinero, ha sido porque temía que mi hijo conociera todo el horror de nuestra situación—repuso Doña Marta; —él nos cree felices aún... porque yo he procurado, á costa de los mayores esfuer¬ zos. que no se apercibiese do nuestra po¬ breza... y temo mucho darle un golpe que ha de serle mortal.
—¡Miren qué lástima! ¿por qué no ha nacido duque?—observó con grosería Doña Rita.—¡Pues me choca! ¿couque para velar por la extremada sensibilidad del mozo liemos de ser puestos á contri¬
bución los vecinos?
—No, señora—respondió Doña Marta levantándose con dignidad;—no recu¬ rriré á ninguna otra persona de la casa p ira no sufrir otro desengaño.

—¡Y hará usted muy bien! ¡vaya usted á decir que le den prestado, ó regalado, porque la traza de usted dice claro que el que le presta le da; vaya usted, y verá lo que le contestan!
—¡No iré á nadie! ¡es usted la única persona á quien he acudido; pero antes de acudir á otra, prefiero que mi hijo se¬ pa la horrible verdad!
Doña Marta, al decir estas palabras,
se cubrió el semblante con las manos
con un ademan tan lleno de desespera¬ ción. que otra cualquiera persona que hubiera tenido el corazón menos duro
que Doña Rita, se hubiera conmovido
profundamente.
—Quede usted con Dios, señora—aña¬ dió tras una pausa;—yo debía haberme acordado de que usted no es madre, y que hay ciertos dolores que solo una ma¬ dre los comprende.
—¡M» hubiera usted hecho un singu¬ lar favor cotí haber pensado eso antes! — repuso Doña Rita;—¡y más cuenta le
tendría á usted el ser soltera como yo,
que no el pasar esos ahogos! ¡Vaya con el afan de casarse, para que luego les

mantengan los hijos, y hasta' les paguen
sus vicios!
Doña Marta no quiso responder nada á estas últimas palabras, y salió del ga¬
binete.
Volvió á cruzar las dos ó tres salas de
paso que antes había atravesado para llegar hasta la presencia de la iracunda Doña Rita, y se encontró en la antesala,
sin saber á donde iba ni de dónde ve¬ nía.
Allí estaba la camarera de Doña Rita
en pie, y al parecer esperándola. Era una mujer de cincuenta años y de
fisonomía bondadosa.
—¡Ah mi buena señora!—exclamó, sariéndola al paso;—¿es posible que usted haya podido suponer ni por un instante que mi ama quisiese socorrerla?
—¿Quién no se equivoca alguna vez? —murmuró con amargura Doña Marta.
—¡Es verdad! pero si me hubiera us¬ ted preguntado, de fijo que se hubiera evitado el mal rato que acaba de pasar, ¿Querrá usted creer, señora, que yo soy viuda y tuve que decirle que era soltera para que rae admitiese á su servicio? Odia á los niños, á los jóvenes, y sobre

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; 22 760 12 760 13 0 0 0. 0. — s. 0 2

1*0 31 4

19 7 14’0 12’0 16*0 13*0

*23 761 12 755 12 6 0 N. o. — — 0 0

3-0 32 4

19 7 19'0 14*0 18*8 13’2

124 758 12 758 13 0 0 0. 0. — s. 0 0

2-5 31 4

22 6 18’0 13’0 16’0 10’0

425 755 13 756 13 0 0 0. 0. — s. 0 6

2‘0 30 13 22 14 140 12’0 17’0 13’0

,126 749 12 748 13 6 2 N. N. E. — 1 2

1*0 30 9

22 11 13'0 1P2 17’0 13*0

27 750- 14 751 Í4 8 U N. N. S. — 4 0

2-0 31 0

18 6 14’0 12’0 18*0 13’0

28 750 14 752 13 2

0

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C. —

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0

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1*6 33 5

18 7 13’0 12’0 19’0 13(1

429 753 14 753 14 6 0 N. N.

—

0

0

1*0 33 3

20 5 17’8 13'0 18’0 13’4

130 753 13 754 13 0 0 0. 0 —

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1 1 J31 753 14 755 13 0 0 0. 0 — — 0 9

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J 1;S 34 4 1 21

7 16’0 12’0 19’0 12’C
7 18’0 1 15’0 19’4 1.5’f

TERMÓMETROS. MAÑANA

TARDE

VIENTO

Atmósfera Plvio.

fermó-

Termó-

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O
—

Mañana.

Tarde.

Dirección metro Baró¬ metro Baró¬

del

metro del

metro

metro, n.® de vueltas

a

Baro-

Baró-

durante

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Una. Tde. 11.a Tarde Milis. A Máxima.

Míni-
ma.

Máxi- Míni- metro. MUÍ- metro. Mili-

ma.

ma. Grados metro? Grados metros

las 24 horas.

16 19*6 10‘0 17 16‘4 9-0 18 204 2 8‘4 19 214 0 11‘0 20 17*0 8-6 21 18-8 9-6
22 18-2" 9‘8 23 19-8 9-8
24 19*4 9‘6 25 20‘0 10*0 26 21*4 10-2 27 22-0 10-6 28 18‘4 10-0 29 17*4 10‘6 30 20*0 10*8
31 20‘8 |ll-8

17*4 16-8 2L2 22-0 18-4 18-8 20‘0 20‘2 20*0 20-4 24-0 18-4 18*4 19-0 19‘2 20-6

10*2 14’4 11*0 136 16*2 14*8 15‘6 15-0 13‘0 14-2 13*0 ),4‘8 13 8 15*8 13*4 142 15‘2 16-2 14*4 16*2 15-0 16*4 12*0 15*4 13*6 15‘4 14-2 15*2 14‘0 L6‘0 15‘2 16*2

75P3 14*6 757*2 14-6 760*5 16*6 763*8 14-8 767-9 15-8 767*5 15*4 767-1 16*8 764T 16*2 761*0 16-8 756-8 16*8 751-3 17-2 753-3 16-0 759-8 15-6 761-6 15*2 764*1 17*2 762-1 17-0

753-1 NE. N. 32.735 c. 758-0 NO. NO. 31.225 D. 760-9 S. SE. 16.110 D. 764*3 NE. NE. 34.060 D. 767*2 NE. N. 10.230 D. 766-6 NE. N. 17.028 D. 766*0 NE. NE. 18.200 C. 762*5 O. O. 7.200 C. 759-3 NE. NE. 20.130 D. 754-1 N. E. 27.035 D. 750-0 E. SE. 60.090 D. 757*0 O. O. 150.025 O. 760*0 SO. O. 31.135 D. 762*6 — — 7.205 D. 763-5 — — 8.750 D. 761*4 — so. 16.200 D.

c. 2’0

D.

4’0

JD.

4’5

D.

4’5

D.

5’0

D.

5’0

D.

53

D.

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5 ’O

D.

5’3

C.

6’0

C.

6’0

D.

5’4

D.

5’4

D.

5’5

D.

5’0

Observaciones

NOTA.—El barómetro se halla, en Sóller, á 52'63 metros, y en «La Punta Grossa», i 101/620 metros, sobre el nivel del mar. Las horas de observación, á las 9 de la mañana y á las 3 de la tarde.—En la casilla de la fuerza de los vientos, el 0 indica calma, las hojas •están inmóviles: 1, débil, mueve ligeramente las hojas: 2, moderado, agita las hojas y pequeñas ramas: 3, bastante fuerte, agita las ramas gruesas de los árboles: 4, fuerte, dobla las ramas gruesas y los troncos de\_ pequeño diámetro: 5, violento, sacude violentamente los
árboles, rompe las’pequeña* ramas?6, huracán, derriba tejados y chimeneas, arranca los árboles.—La cantidad de las nubes se expresa en décimas do cielo cubierto, hasta 10 que significa cubierto. La clasificación por C que significa Cirros; E Cúmulos; S, Stratos; N
Nimbos; CE, Cirrocúmulos.

anuncio* que se inserten en esta saecióa pag&rán: Hasta tre» in-

bsH02«* á rezón de 0‘05 peseta» la línea; hasta cinco inserciones á

saén de 0‘0S pesetas, y de cinco en adelante á rázén de 0‘02 pesetas.

m valor mínimo de un anuncio, sea cual fuere el número de líneas

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se componga, será de 0‘50 pesetas.

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áa por tipos del cuerpo 12 y el ancho será el de una columna ordina-

& del periódico.

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En Manacor: D. Antonio Jaume, Procurador, Felicidad, 38.

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hasta hace poco tiempo por el Ayudante
de Marina D. José Gómez Santaella. El
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jetas de visita, esquelas mortuo¬

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