AÑO XVIi.r-2.* EPOCA.-NÚM. 779
AÑO XVIi.r-2.* EPOCA.-NÚM. 779

SÁBADO 8 DE MARZO CE ISOI

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Francia: Sres. Bauzá y Marqués,—Rué Rambuteau, 74,
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La Redacción unienmonte se hace solidaria de los escritos que se publiquen, siu firma, seudónimo, inicial, é signe determinado. De los que tal lleven, serán responsables sus autores.

Sección Literaria
HÉROE Y FILÓSOFO
I
La mañana se presentó lluviosa, fría
y tristona, No había amanecido aún
cuando las empinadas montañas del co¬ to minero aparecieron caprichosamente
'V, ■ríñadas ñor centenares de débiles
iucecitas cuyos tenues destellos daban u accidentado terreno el pintoresco y maravilloso aspecto de un campo inva¬ dido por nutridas bandadas de inofensi¬ vos gusanillos de luz:... eran las «pája¬ ras» y lámparas de seguridad de los
mineros del relevo del día que iban á continuar la dura y penosa tarea de sus compañeros los del relevo de la noche.
Atrás, diseminados por el fondo del
valle y por las faldas y laderas de los
escabrosos montes, quedaban los blancos
y aseados caseríos y las parduzcas y pes¬
tíferas chozas, con sus puertas abiertas
de par en par, con sus chimeneas vomi¬
tando densas nubes de humo, con sus
mujeres desgreñadas y medio desnudas que, terminada la faena de dar de al¬
morzar á los que caminaban, se dispo¬ nían á preparar nuevas viandas para los trabajadores del relevo de noche que lle¬
garían de un momento á otro. Y en los
incómodos y desvencijados catres de ti¬
jera, centenares, miles de chiquillos con
sus camisitas sucias y hechas girones y con sus robustos y sanos cuerpecillos, cubiertos de cisco y de roña, se rebullían
y bostezaban pidiendo pan, lloriqueando porque los vistieran pronto, mostrando
vivos deseos de salir á brincar y corre¬
tear al aire libre...
En el entretanto, la profusa y vistosa iluminación que adornaba las casi pela¬ das montañas desaparecía paulatina¬ mente á medida que los portadores de las «pájaras» y lámparas llegaban á sus
respectivos «pisos» y se escondían por
las boca-minas.
II
Esforzábase el astro día por triunfar de los espesos y húmedos celajes que se oponían remolonamente á su aparición; había casado la suave y fina llovizna; brilló en el horizonte un rayo de luz pe¬
netrante y diáfaaa: saludaron los paja¬
rillas con trino alegre y sostenido la sa¬ lida del sol; y á los pocos instantes igual mina ero de hombres que el que había entrado á explotar y explorar los tesoros enterrados en las entrañas del subsuelo,
descendían por las empinadas y sinuosas montañas, rendidos, andrajosos, sucios y macilentos, en dirección á aquellos mi¬ serables y mal olientes bogares, donde con la natural impaciencia, siempre te¬ merosos de un desgraciado y fatal acei¬ tante, los esperaban sus esposas, sus .rijos, ó sus ancianos y valetudinarios
padres.
Tanto los operarios que trabajaban en el primer piso como los que trabajaban
en el undécimo, venían satisfechos, con¬
tentos, sonrientes; ni los entivadores. ni los picadores, ni los barreneros habían experimentado percance alguno digno de mención. Había ocurrido, si, que Tal «pinche» se magulló un dedo, que Cual frenista se produjo una rozadura, que el «guaje» Fulano dió un topetazo contra una wagoneta y se hizo un chichón;
más eso era lo ordinario, el triste cantar
de todos los días, gajes del oficio sin pizca de importancia... Por lo demás,
estando como estaban entivadas á con¬
ciencia las galerías y funcionando con regularidad y precisión los ventiladores, J ejerciéndose como se ejercía la más exquisita vigilancia en los talleres de explotación y en todos los puntos de más peligro, ¿qué accidente grave podía ocurrir, á no ser por encender un fósfo¬ ro ó por cometer la imprudencia de fu¬ mar un cigarro en las capas en que hu¬ biese grisú?
Y confiados y tranquilos ante fcan ha-

lagüefas reflexiones, los bravos, los in¬ trépidos, los audaces rebuscadores de las ocultas riquezas entraban y salían por las empecinadas y laberínticas callejue¬ las de la mina, serenos, campantes, im¬ pasibles, sin aprensiones terrorífica» en
la mente ni miedo sentimental en el co¬
razón.
Afortunadamente, hacía ya diez meses que en los cinco grupos de que se com¬ ponía el coto minero de D..., no había que lamentar la muerte de un solo tra¬ bajador.
La última catástrofe fué horrible, es¬
pantosa: explosión de gas grisú y hun¬ dimiento de galerías á un tiempo; pero desde entonces la empresa no escatima¬ ba gastos ni sacrificios y lo tenía todo perfectamente organizado, poco menos que garantizadas las vidas de los obreros.
Por eso, porque las familias vivían menos impacientes y sobresaltadas que unos meses antes, no extrañó la mujer
de «Manolon», ó sea la madre de «Lin», que su marido y su hijo se retrasaran en la llegada.
Sin embargo, corrió recelosa á pre¬ guntar á los compañeros de los suyos:
—¿Ha sucedido algo en el piso doce?... ¿Habéis oído si hay alguna desgracia por el grupo?
—Pierde, pierde cuidado, Manolona-
contestaban todos á la desventurada
mujer—que hasta ahora nada se dice. Si no han bajado ya «los del doce» será porque estarán recibiendo alguna orden del capataz para la noche... ¡Descuida, descuida, que no habrá novedad!
—¿Así os parece? —¡Claro que sí, mujer!... ¡Yéte, y pre¬ para buen almuerzo para padre é hijo con dos vasitos de 1» dulce... que en lo demás, ni pensar siquiera!... ¡Son más miedosas estas mujercinas!
Y volvió la infeliz á su miserable vi¬
vienda, no tan esperanzada que dejara
de exclamar:
—¿Se habrá herido el mi hombre?... ¿Habrá aplastado algún liso al mi Lin0}
III
El accidenta ocurrió media hora antea
de llegar el relevo. Manolón era picador y Lin su hijo, guaje deatinado exclusi¬
vamente á su servicio. Penosamente
agazapado, el primero, picando en la veta de hulla, y entretenido el segundo en amontonar los bloques que su padre
arrancaba, observó el valiente chiquillo que un liso enorme amenazaba despren¬ derse sobre la cabeza del picador... Con la soltura que le permitían sus pocos años y con la agilidad que le prestaba la pasmosa flexibilidad de su enteco cuerpecillo, interpúsose entre la plancha de pizarra y el cuerpo de su padre, sos¬
tuvo la mole acuñándola con la punta
de un barreno, y gritó heróicamente: — ¡Huya, huya padre, que este liso
nos hace chicha!...
— ¡Por Dios, Lin, hijo mío, escapa... ¡¡Sí. si, escapa Manuel, Manolín, Lin de
mi alma, escapa, escapa... y que me ma¬
te á mí, hijo de mi vida, que yo ie sos¬
tendré!!
—¡No. padre, no: que usted gana veinte reales y yo cinco nada más!... ¡Aparte... aparte... que rae vence... que cae... que no puedo más! ¡¡Corra... co¬ rra... padre... adiós... adiós...!!
Y allí quedó sepultado, hecho chicha. muerto gloriosamente en holocausto de la vida de un padre y del bienestar de su madre y de sus hermanitos...
¡Pobre Lin\\
Desiderio Marcos.
—
LA CUNA VACÍA
Su manto de sombras la noche tendía,, del niño se oía gemido tenaz; inmóvil velando su lenta agonía la madre bañaba con llanto su faz.
En vano á los cielos alzaba los ojos
de lágrimas rojos la madre infeliz; en vano soñaba, postrada de hinojos,
borrar de las sombras el negro matiz.

Envuelta entre nubes de grana y de oro de arcángeles coro del cielo bajó, y al hijo del alma, su amor, su tesoro, perderse en las nubes la madre miró.
Bañaron los rayos del astro del día la estancia sombría, de un vidrio á través, y hallaron velando la cuna vacía la madre sin vida, postrada á sus pies.
Más lejos del mundo, sin penas ni duelo,
su dulce consuelo del niño halló en pos,
y unidas sus almas por siempre en el cielo fundidas en una quedaron las dos.
Carlos Cano.
i ii
Colonia Escolar
de Puerto-Sóller
AGOSTO DE 1901
DIARIO
Dia 15.—La Ascención.
NUESTRAS BAJAS
La herida de Torrens es insignifican¬ te. Ácido bórico ¿ todo pasto y uno» días de reposo le curarán en breve. Él. juicio¬ so como buen chico que es, promete obe¬ decer mis prescripciones y las cumple al pié de la letra.—Mucha limpieza, ningúu ejercicio sobre la planta del pié y dentro
de cuatro dias te daré el alta.
No perderá nada en ello pues, forzado por la inacción, devora, libro tras libro,
toda nuestra biblioteca.
El resbalón del Sr. Fornaris tampoco tendrá consecuencia*. Para mayor tran¬ quilidad el médico le ha examinado el brazo ligeramente tumefacto. No se trata más que de uaa pequeña luxación en el codo. Unas compresas de alcohol
alcanforado le han sentado admirable¬
mente. Mañana no le quedará ya más que una pequeña molestia en el movi¬ miento del brazo para que recuerde me¬ jor que ha estado en Tuent.
La expedición de ayer es cabalmente de las que no necesitan recordatorio*.
Las extremidades inferiores están al¬
go doloridas por más que se ha dormido
hasta las nueve.
Un buen almuerzo y el baño restauran
la elasticidad de las articulaciones, pero
las plantas de lo» pies se resisten á an¬ dar por camino desigual. La caminata por los pedregales de Bálitx y de la Cos¬ tera los golpeó de tal modo que parece nos lian dado de palos en las plantas, á estilo marroquí.
Después de la misa vamos á dar un paseo por mar por el interior del puerto hasta el Bufador, á fin de aumentar el apetito antes de la comida.
UN DESOBEDIENTE
Los colonos prestan servicio á turno de dos ai dia para asear el dormitorio, poner la mesa y sacar el agua de la cis¬
terna.
Esta mañaua. cuando yo estaba au¬ sente, al requerir el auxiliar de vigilan¬
cia á los colonos de turno para preparar
el agua para lavarse, uno de ellos, por cierto el de más edad y de quien lo hu¬ biéramos esperado menos por su ins¬ trucción, lia evitado prestar el servicio y, excusándose en que estaba cansado, ha acabado por negarse á ello. Yo no lo he sabido hasta muy tarde. Ya observa¬ ba algo de anormal en los movimientos del que había faltado y no le quitaba la
vista de encima. Hasta la hora de comer, tal vez por
estar yo presente, nada de particular ha sucedido; pero enterado del lance de la mañana, me retiro para dar pié á una corrección completa. Es absolutamente necesaria por tratarse de la autoridad moral de un auxiliar, comprometida por un colono, con las agravantes de ser és¬ te de mi escuela y por el saber, edad y conocimiento' de los más escogidos entre los presentes. Así, pues, la lecció® se

impone, aunque nadie se la espere por creer que el hecho ha pasado desaperci¬
bido.

importaba recurrir á un llamamiento á
los colonos. Antes de acudir á este me¬
dio, el número 14 había cargado con la

—Los que estén de turno que preparen la mesa, dice el auxiliar.
La orden es cumplida en el acto por el número 13, pero no de buen talante por el número 14. Con todo, bien ó mal, que¬ da cumplimentada, derramando agua

faena.
Y no recuerdo que antes del suceso relatado hubiese tenido jamás que amo¬ nestarle por ningún concepto. ¿Qué mal bicho debía haberle picado aquella ma¬ ñana? Un dnophelex furiosas de Tuent?

por el suelo, tardando mucho tiempo, mo¬ viendo los hombros, haciendo pucheros y poniendo mala cara. Entonces me pre¬
sento.

POR MAR
En el balcón que da al mar, se goza
de una brisa encantora. El mar está in¬

Hago el desentendido, á pesar de que los chicos no me quitan la vista del ros¬ tro, esperando el desenlace de la esce¬ na, á la que aparento no conceder la menor importancia, leyendo tranqui¬
lamente sentado á la cabecera de la
mesa.

mejorable.—Partimos? pregunto al Al¬
mirante.
—Dentro diez minutos estará listo el
Hércules, dice su capitán.
Los colonos se agrupan para una se¬
lección. Los que se marean quedarán con el Sr. Compañy y el Sr. Fornaris.

Por fin se sirve la comida; cada cual
ocapa su puesto. Es la hora oportuna para el escarmiento en público.
—Es que usted come como los demás? Y bebe usted? pregunto muy serio al
desobediente.

Bajamos al puerto y olvidado ya el incidente de la mañaua, repuestos del cansancio de la víspera y con una nue¬ va serie de juegos y excursiones en pers¬ pectiva el buen humor no cesa de reinar
un momento entre los colonos.

—Sí, señor, contesta, no viendo el al¬ cance de la pregunta.
—Y encuentra usted buena el agua que bebe?
—Sí. señor.
—No halla usted diferencia entre el
agua servida por sus compañeros los demás días, y la que hoy ha servido us¬
ted?...

El Sr. Banús, da la última mano á los
preparativos de embarque; los cajousá
de lastre van al fondo de la embarca-
cióti, se iza la entena, se fijan los lur ¬ tes, se pasan los estrobos, y los remos á
ambos costados del bote esperan solo la
voz de marcha.
Se acerca balanceándose por efecto del
peso y pregonando su mercancía un

La comida se interrumpe.—D. Miguel
sabe lo de esta mañana, dieen algunos á mi izquierda.—Ya le reñirá fuerte,
añade otro.—Bien merecido se lo tiene,
oigo decir más allá.—Que no lo hu¬ biese hecho, todos somos iguales, di¬
ce Arrom.—A mí me toca servir pasa¬ do mañana, dice filosóficamente Juan

horchatero, á cuya bomba dirigen los
chicos miradas elocuentes. Las com¬
prendo y resuelvo darles un alegrón. El de los refrescos no se hace repetir la in¬ dicación y en un dos por tres fueron servidos los diez y siete helados que con
comodidad relativa sorbieron con frui¬
ción nuestros expedicionarios en mil

Rigo. El culpable, que en medio de todo
tiene mueho sentimiento de amor pro¬
pio, ve cernerse la tempestad y un color se le va y otro se le viene.
Yo sigo:—Porque parece que esta ma¬ ñana se ha negado usted á prestar ser¬ vicio, por más que usted ha visto como
todos los colonos lo han llenado los días
anteriores por rigoroso orden de lista... —Yo estaba muy causado, objeta,
presentando media excusa.

posturas simiescas. Unánime voto de
gracias, salido del fondo del corazón, pa¬ gó mi pequeño obsequio, que en todo halla deleite la infancia y poco basta pa¬ ra alegrar un corazón.
Las dos secciones se separan. Embar¬ camos. Suelto la amarra, levo el ancla y ya nes hallamos en pleno puerto. Los remos, manejados por Horrach y Nadal golpean cadenciosamente la plácida su¬ perficie del mar, allí completamente ter¬ sa por estar resguardada de la brisa ves¬

...—y he observado que le costaba g*ran trabajo poner la mesa para la comida y servir el agua. Durante catorce días ha
sido usted servido en todos estos mismos

pertina. Coloco el timón, sujeto la caña, Capó enarbola á popa el pabellón y des¬ pués de describir una gallarda curva traspusimos el malecón del muelle.

casos por sus compañeros sin que nin¬ guno haya manifestado repugnancia en
servirle á usted, cual entre personas que
viven bajo un mismo techo debe hacer¬ se. Ignoro si el agua que usted sirve es mejor ó peor que la traída por sus com¬ pañeros...
El chico rompe á llorar. Era lo que yo quería; pero el efecto aún no es sufi¬
ciente, hay que aprovechar la oportuni¬

El viento es utilizable. Se desplega la vela, levántanse los ya inútiles remos,
se amarra la escota de la mayor, se co¬
loca el foque á proa, y el bote se desliza con la seguridad de un tren sobre loá
railes y con la velocidad de una locomo¬
tora de expreso. El tajamar hiende eí agua, levanta montones de espuma y deja blanca estela tras sí. El buque no
cabecea ui oscila. Resulta un verdadero

dad para realzar la autoridad de los au¬
xiliares.
—...Yo no creo que entre ustedes hay castas privilegiadas, unos exentos de

recreo un viaje en tales condiciones. Y dimos bordadas y más bordadas contem¬ plando las bellezas de la costa, compa-3 raudo velocidades, hablando de la vida

servir, otros obligados á servir á los de¬ más. Si así fuese, ¿cómo saber si es usted de la primera clase ó de los de esta úl¬
tima?

que alimenta el mar y de las riquezasque encubre, de sus peligros y de stí
hermosura.
Los colonos intervienen con sus ob¬

—Estaba cansado de ayer.
—Es muy posible, si se tratase de ca¬ minar; pero aquí *e trata de una deso¬ bediencia al Sr. Compañy. ¿Es que esta¬
ba usted cansado de obedecer? Se ha ol¬
vidado usted que los señores Auxiliares me representan en mi ausencia, y que, precisamente, cuando no estoy es cuan¬ do más empeño- deben tener en portarse bien, muy especialmente los alumnos de mi escuela? A qué viene esta displicen¬ cia? Por el gusto de incurrir en mi desa¬

servaciones y *us preguntas. Cuántasideas aprendidas, cuántos errores des¬
vanecidos, durante aquella hora y me¬ dia de conversación, sin el aparato de la clase, sin el encastilla miento del profe¬ sor. sin la rigidez inexorable de la dis-^
ciplioa escolar! Tendidos unos sobre los
asientos, otros en cuclillas en el funde
de la bodega, algunos boca abajo junto al mástil, Eduardo con los piés descal¬
zos arrastrando dentro del mar; pero1
todos atentos siguiendo el hilo de la

grado? Entiéndalo usted y sépanlo to¬ conversación, interviniendo en ella cotí

dos: el que falte á un auxiliar, me ofen¬ de limeño más que si me desobedeciera
á mí mismo.
Largo rato duraron los sollozos. La enmienda fué completa. En los restan¬ tes días, si hacía falta nn voluntario pa¬ ra un servicio extraordinario ó para ali¬

su lenguaje incorrecto, su castellano
balbuciente, pero el deseo de aprender' retratado en sus semblantes, el placer' intelectual asomado en sus ojos, el bien¬ estar del alma, el cariño y el respeto
manifestados en cada movimiento y en cada frase.

gerar’el tumo de- un pequeñuelo, no* . Aquella farde fué1 e® extremo «tóís&s»*

2

SÓLLER

sa. Cuando al anochecer desembarcamos
y se nos juntó la otra sección, nos diri¬ gimos al faro, donde, sentados en círcu¬ lo, comentamos los sucesos del día y
formulamos proyectos para los suce¬
sivos.
LA REPARTICIÓN DE LAS CARTAS
Hace tres días, que con motivo de
nuestras excursiones no recibimos corres¬
pondencia. Esta, noche hay un paquete más que regular, del cual me hago cargo
é mi llegada á Santa Catalina. —Cartas! Cartas!—Hay para mí? —Hay
alguna mía? —Un momento de calma y las reparti¬
remos.
Los niños se aprietan en mi torno.—
Canalsi Morell! Castellá dos cartas. Carn-
paner. Sr Compañy, dos para usted.— Torrens, un paquete.—Sr. Fornaris una tarjeta. Lliteras otra carta. Fullana, otra, Capó. Horrach una con sobre de luto.
Sr. Banús un montón de diarios.—Para
mí un kilo de papeles. La turba se esparrama por el comedor
y abre las misivas. ¡Oh y qué silencio! La lectura es para los niños tan interesante como lo es para mí el cuadro que ofre¬
cen. Cuántos recuerdos acuden á aque¬ llas cabecitas en un momento! El beso de
la madre, el consejo del padre, el abrazo
de la hermanita, el saludo de les ami¬
gos, hasta las caricias del perrito de su
Las cartas son leídas, y releídas, y aprendidas de memoria. Habrá quien se acostará con ellas bajo la almohada. Hay padres muy cuidadosos y colonos muy bien educados.
—Mi padre me lia escrito y me encar¬ ga que le dé muchas espresiones de su parte.
—Gracias.
—Mi madre me envía estos quince se¬ llos. Quiere usted guardármelos?
—Mi familia le envía memorias.
Alguno va más allá y se empeña en que lea su carta.
—Muchas gracias. Eso no. La carta es tuya y bien tuya. ¿Sabes que es una fal¬ ta muy grave leer las cartas que no nos van dirigidas, á menos que su dueño nos las entregue por algún asunto que contengan?
T doy la lección educativa eu tono tan amistoso que el niño se queda con
la carta en la mano, mirándome. Por fin dice.
—Yo estaré contento de que usted la
lea.
—Bueno, si tu quieres... «Que hagas bondad, que obedezcas á tus maestros, que no seas imprudente, que te compres unas alpargatas...» Las minuciosidades de que se compone la vida, mezcladas con los desahogos del cariño paternal, hé aquí lo que con lle¬
nen todas las misivas.
Después de saboreadas las cartas, toca el turno á los periódicos; los mayorcitos disfrutan grandemente enterándose de lo que dice el «Diario de la Colonia» pu¬ blicado en el «Magisterio Balear», y el número del semanario es disputado, leído y analizado metódicamente en voz alta con singular insistencia y buen
sentido.
Las noticias de la prensa diaria facili¬ tan ancho campo de conversación de so¬ bremesa y con algún resto de cansancio de la ida á Tuent anticipamos la hora de
retiro.
Agricultura
Por creerlo de sumo interés para nues¬
tros agricultores. transcribimos á con¬ tinuación los artículos publicados por
La Almudaina en sus números corres¬
pondientes al l.° y 2 del actual, basados en la circular publicada por el Centro de
información comercial del Ministerio de
Estado. Dice así nuestro colega palme¬
sano:
NUEVOS MERCADOS
Ensato de navegación directa entre PUERTOS ESPAÑOLES Y RUSOS
Considerando este asunto de mucho
interés para nuestro comercio, reprodu¬ cimos la siguiente información dirigida á nuestro gobierno por el Cónsul de Es¬ paña en Odessa:
Dice con fecha 12 de Febrero corriente
que por gestiones practicadas por el vice-cónsul honorario de España en Iíos-
toff-sur, don Matías Llauradó. pronto se hará un ensayo de navegación directa entre los puertos españoles y los rusos.
El primer vapor, llamado lleni l/i ¡Sifneo, fondeará en el puerto de Málaga, el 15 de Marzo próximo venidero y allí tomará carga para el puerto ruso d«

Yaganrog. Los consignatarios en Espa¬ Las mandarinas tiejpen mayor acepta¬ ción en el mundo político, pues se ha
ña son los señores Francisco de las Pi¬ ción cuanto menor múmero de piezas creido ver en esto la kidicación de una

fias en liquidación, de Málaga, quienes contengan las cajas; la rn-ayor difusión política internacional nueva, sobre todo

tienen orden de recibir toda clase de se establecería con cajas de una ó dos en lo concerniente á las relaciones entre

mercancías que los exportadores españo¬ docenas de naranjas.

Norteamérica y Alemania.

les quieran enviar para el expresado Estos son los datos que creemos más En realidad, no se trata de entablar

puerto de Yaganrog ó para otro cualquie¬ necesario Conozcan nuestros exportado¬ nuevas relaciones, sino de reanudar las
ra de Rusia, siendo condición para este res para realizar el ensayo que preten¬ q¡ue ya existían ó por mejor decir de bo¬

último que el flete cubra por lo menos, den, el que desearemos resulte á todas rrar algunas malas inteligencias de que

la cantidad de 5.000 francos.

luces provechoso.

habían resultado disgustos.

De salir el ensayo bien, continuarán

La tensión de relaciones entre ambos

sin interrupción los viajes directos, con

paises data de la guerra] hispanoameri¬

lo que se resolvería uno de los grandes obstáculos, quizás el principal, que im¬

Variedades

cana. En aquellas circunstancias casi toda la prensa alemana fué favorable á

pide el desarrollo de nuestro comercio con ios puertos del mar Negro y del mar

Caido del Cielo

España. Más tarde vinieron á encontrar¬ se en presencia los intereses comerciales

de Azoff.
Se llama, por consiguiente, la aten¬

de Alemania y de los Estados Unidos en Caer desde una altura de 5.000 pies es Filipinas. Pero todo esto ha ido compo¬

ción de nuestros exportadores de frutas un salto regular. Y caer y poder contar¬ niéndose poco á poco, gracias especial¬ frescas, con especialidad naranjas y li¬ lo, como lo hace el buen Carberth en mente á los esfuerzos del embajador nor¬

mones, que tanta aceptación tienen en un periódico inglés, es más notable to¬ teamericano en Berlin, Mr. White que ha

Rusia, donde son importados de Italia, davía.

sabido poner de manifiesto en la misma

Grecia y Turquía, cou cuyos productos Hallándose este gimnasta en Nueva corte imperial las ventajas internaciona¬

pueden competir ventajosamente los es¬ York hablando en un restauran! con les de una amistad entre ambos paises.

pañoles. Según indica el Cónsul en Odessa, po¬
dría empezarse el ensayo < por el envío de cien ó doscientas cajas de naranjas,
de cien piezas cada caja, como muestras

otros artistas sobre los pEodigios que ha¬ cía el renombrado Van Tasel que se lla¬ maba el «Rey de los aire#», sabido es que
eu Norte América todos son monarcas,
exclamó Carberth:

para la presentación del artículo, encar¬ --Esto no es nada. Por cien dollars

gándose el propio señor Llauradó de los riesgos y gastos que hiciese la mercancía desde su embarque eu Málaga hasta su
venta en Rusia.

subo en su globo y me arrojo de él con paracaídas desde donde quiera.
Carberth no dió importancia alguna á su rasgo de vanidad; pero al día si¬

SOBRE EXPORTACION Nuestras naranjas en Rusia

guiente se le presentó Van Tassl y le dijo:
—¿Es cierto que por cien d®llars harías lo que yo?

—Exacto—le replicó Carberth ya algo

Al parecer, nuestra información pu¬ intranquilo.

blicada ayer con el título de Nuevo Mer¬

—Pues os ofrezco 300 si venís conmigo

cado ha llamado la atención entre algu¬ á San Francisco y os arrojáis desde mi

nos exportadores de esta provincia, toda globo, pues mi mujer no puede subir en

vez que, notándose la falta casi absoluta él por hallarse enferma, y como es im¬

de mercados, donde enviar los pocos posible aplazar la ascensión, la haré yo

productos que tenemos de exportación, en vuestra compañía.

se les ofrecen uuevas plazas donde es

Carberth estaba aterrado; pero recor¬

muy posible, que después de estudiado dando su palabra, no quiso faltar á ella,

convenientemente el negocióse logre dar y replicó: «Acepto vuestro ofrecimiento.»

colocación á mucho producto á la parque

Apesar de eso, de buena gana hubiese

con resultados provechosos.

el gimnasta dado los 300 dollars por no

Es muy posible que los ofrecimientos hacer la peligrosa ascensión.

del Cónsul de Odessa, que no pueden ser «Sin embargo—dice—el día señalado

más ventajosos si se tiene eu cuenta que me presenté con la cara más risueña del

el gasto de fletes corre de su cuenta y mundo á Van Tase!; sujeté á la barra

que seguramente liquidará con el remi¬ del trapecio que pendía de la barquilla

tente después de la venta de las mercan¬ el paracaídas, se n té me cómodamente

cías, sean aprovechados por algunos asiendo las dos cuerdas verticales y

mallorquines, para hacer un ensayo de «Letgo» (soltad) gritó Van Tasel.

envío de naranjas, que de tan buenas »Poco después vi la multitud de pig¬

clases se recogen en e»te país, á fin de meos que hormigueaba á mis plantas y

procurar, si se obtienen mejores resulta¬ el hermoso panorama que ofrecían el

dos que con los mercados de Marsella, lago y las montañas allá abajo, muy

punto donde regularmente se envía ésta, lejos de nosotros. Cerré los ojos con es¬

nuestra clase de fruto y que por desgra¬ panto, y cuando los abrí y miré á lo al¬

cia no obtiene precios lo ventajosos que to, no vi ya el globo. Van Tasel había

fuera de desear, por la gran acumula¬ soltado muchos metros del cable en que

ción de mercancía que en la época críti¬ *se hallaba fijo el trapecio, y yo me en¬

ca allí se nota.

j

contraba suspendido sobre un mar de

Caso de resultar este ensayo, nuestra nubes que me impedían columbrar la

agricultura contaría con un árbol más de rendimientos positivos, toda vez que el naranjo, se produce eu muchos terre¬ nos de la isla, y el comercio con un nuevo aliciente para poder trabajar con

tierra. De pronto oí un pistoletazo. Era la señal que Van Tasel me hacía para
que descendiera. Mi boca estaba seca y mi corazón me martilleaba el pecho de un modo espantoso. Hice un esfuerzo,

resultado.

me*asi al paracaídas y me lancé al espa¬

Para el caso de que alguno de nues¬ cio. cayendo corno una piedra. Mi an¬

tros exportadores quiera aprovechar esta gustia era mortal.

ocasión que se presenta, conviene que

Atrevesé las nubes, y me puse á mirar

no se pierdan de vista las siguientes ob¬ anhélente los lugares en que iba á caer.

servaciones:

Una gran multitud se extendía por la

Las cajas de envase serán de madera, tierra en las orillas del lago hacia el

lo menos pesadas posible y revestidas de cual me dirigía. Por un instante me pa¬ tres aros de junco uno á cada lado y otro reció que las aguas se encrespaban, ele¬

en el centro. Los derechos de Aduana vándose para recibirme.

en estas frutas, se pagarán por el peso.

»Apenas caí en el lago, doce botes co¬

Cada caja, contendrá cien naranjas rrieron presurosos á recogerme y po¬

como máximum, los cuales deberán ir nerme eu tierra, donde ensordecedores

envueltas, cada una por separado, en aplausos saludaron mi heroísmo.

papel de seda y dispuestas de forma que »Vun Tasel me dijo después que yo no tengan movimiento para evitar su había caído desde una altura de 5.000

destrucción.

pies.»

La naranja debería ser de cáscara co¬

lor rojo, pues las de cáscara amarillenta tienen menos aceptación, cuidando que dicha cáscara sea limpia, sin manchitas

¿dué individuos soportan mejor los
cambios de clima?

negras, como ocurre con aquellas pro¬ cedentes de árboles que están al borde de los caminos, á las cuales el polvo las llena de^puntitos oscuros que las hacen desmerecer en aquellos mercados.
La naranja debe ser mediana, (ni grande ni pequeña) y dulce.
El referido señor Cónsul, manifiesta
además, que hablando en diferentes ocasiones con negociantes rusos al por mayor de estas frutas, ha recogido la impresión de que si el producto gustase, y la navegación fuera directa se podrían

En todas las regiones y en todos los climas del mundo, sean tropicales, tem¬ plados ó glaciales, hay chinos, lo cual prueba que pueden soportar todas las temperaturas. Esto se comprende te¬ niendo en cuenta la gran extensión del imperio chino, que abarca climas muy
diferentes.
Los ingleses también soportan perfec¬
tamente los cambios de clima no obs¬
tante vivir con muchas más comodida¬
des que los chinos.

hacer pedidorrítéjmportancia por milla¬

El emperador ha hecho, por su parte, diversos actos de cortesía, uno de ellos el del actual viaje del príncipe Enrique, dispuesto por el emperador, y que ha sido recibido con grandísima satisfac¬ ción por la república de Norteamérica.
(De París-Nouvelles.)
La insurrección en Filipinas
Notable discusión se ha iniciado en la
Cámara de representantesdeNueva York
acerca del estado de la insurección en Fi¬
lipinas y los medios empleados por las autoridades militares para sofocarla.
Por cierto qu© en el curso del debate
han salid© á luz muchas cosas que se
desconocían y que desdicen de la tan decantada civilización de los yanquis. Ciñéudonos á las medidas de rigor pues¬ tas en práctica por las tropas, constitu¬ yen una verdadera revelación para el pueblo americano.
¡Quién lo hubiera creído! Después de reprocharnos por el plan de reconcen¬ tración del general Weyler en Cuba, los
americanos han ido mucho más allá
incendiando las viviendas de los fili¬
pinos y no permitiéndoles volver á ellas ó á sus campos sin traer consigo cuando menos un fusil para entregarlo, so pena de ser fusilados.
En muchas ocasiones han sacrificado
las vidas de mujeres y niños al asolar los campos con el fuego exterminador. Pero lo que hace poner el grito en el cielo, lo que ha suscitado eu las Cáma¬ ras vivas protestas y provocado la ma¬ yor indignación, son los medios crueles é inhumanos empleados por las tropas para hacer declarar á los filipinos pri¬ sioneros su participación en tal ó cual hecho ó incidente de la guerra. A cente¬ nares de esos úesgraeiados se les ha obligado á tragar agua hasta hincharse, de cuyas resultas han muerto muchos presas de los más horribles sufrimientos.
Con motivo d@ estas prácticas inquisi¬ toriales y salvajes se han increpado en las Cámaras á los partidarios del Go¬ bierno, que sólo tratan de atenuar tan¬
tos horrores escudándose en las necesi-
des de la guerra. «Vosotros habéis muerto más españoles en tres años que los españoles en trescientos,» exclamaba un diputado que sostenía en la discu¬ sión que «nadie, según la ley funda¬ mental del Estado, debe ser gobernado sin su propio consentimiento.»
Estos debates han dado lugar á que un número de diputados proclamara que desean ver á los filipinos libres é independientes, y no cabe dudar que si aquéllos se mantuvieran algún tiempo más en el campo sin rendirse, que cam¬
biaran en su favor los sentimientos del pueblo americano.
Pero la política del Gobierno es hacer de Filipinas una dependencia colonial sin representación alguna en el Congre¬ so, para así poder explotar mejor in¬ mensas riquezas del archipiélago. Trata
el Gobierno de tender un cable á las
Filipinas y explotarlo, alegándose «que esto conduciría á la más pronta ameri¬ canización de las islas;» lo cual, tradu¬ cido en otras palabras, equivale á decir que los filipinos sabrían de los Estados Unidos, y probablemente de otras par¬ tes, lo que el Gobierno quisiera que se supiera y nada más.
Ferrocarriles subterráneos en Londres

res de cajas.

El precio de la naranja en el mercado de Odessa, según la última cotizasión

Actualidades

Existen ya tres ferrocarriles eléctricos
subterráneos, dos de los cuales pasan

publicada fué: para las de Trípoli 4'25 á 4’50 rublos el ciento; 6 rublos los de

Alemania y los Estados Unidos

debajo del Támesis, para facilitar el
movimiento extraordinario de esta po¬

Alejandría y 7 rublos las de Messiua; es
decir de 12 á 19 francos el ciento de na¬

pulosa Metrópoli. Pero el Consejo mu¬ El viaje del principe Enrique á los Es¬ nicipal de Londres, considerando que

ranjas.

tados Unidos ha llamado mucho la aten- ^ aun así las calles de la City están intran-

sitables durante las horas de negocio, que son de las nueve de la mañana á las seis de la tarde, ha resuelto cons ¬ truir tres líneas más. De modo que, á fin de año, casi todo el tránsito de Londres se verificará por vía subterrá¬
nea.

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De la Península

Pájaros fritos
En una interesante crónica hace Eu-
sebio Blasco una estadística de los pája¬ ros frito* que se consumen en Madrid en
un año.
El número de infelices avecillas engu¬
llidas llega á 500.000. En vista de esto, laméntase Blanco
déla inquisición que se haee coa los pájaros, siendo tan útiles á la agricul¬
tura.
Esta costumbre, «egúu §1 escritor, acredita eu los españoles la barbarie que en las corridas de toros y demás se de¬
muestra.
Al programa de europeización del señor Costa hay que agregar un nueva base: la de la abolición de los pájaros
fritos.
Y esto lo ve todo el mundo y lo pre¬ sencian las autoridades locales, la guar¬ dia civil, todos ski que nadie ponga coto á tan salvajes instintos de destrucción, que refluyen en perjuicio de la gran in¬ dustria agrícola, para crear una indus¬ tria minúscula que tiene su asiento en las tabernas y en el vicio, ó para surtir de plumas el mercado extranjero.
¿Qué puede pedírsele de provecho á uua agricultura, de sumo misérrima, en un país empobrecido como el nuestro con procedimientos rutinarios, ai el único natural aliado que Dios puso para favorecerla y protegerla, se le destruye de manera tan inicua, aniquilando rique¬
zas?
¿Quién ignora ya que la mayor parte de las cosechas mermadas que tenemos y el sin número de plagas que nos afli¬ gen, se derivan de esta infame caza
que se hace de los más fieles aliados de la
agricultura y del hombre para proteger su trabajo y su producción?
¿Pero para qué tenemos que acudir á
Extremadura y otras comarcas, en donde esta industria ha tomado proporciones brutales, si á las puertas de Madrid, de¬
trás mismo del Hipódromo, puede ver cualquiera que quiera presenciarle en todos los meses del año, dos, tres, veinte, treinta hombres, robustos, jóvenes, de¬ dicados al ejercicio de cazar pájaros eon redes en vez de manejar el azadón como instrumento de trabajo?
Francia persigue y castiga con 50 francos al que mata un pájaro; nosotros toleramos que salgan para Francia mi¬ llares de docenas de ellos para surtir sus mercados de plumas, con estación en Madrid..1para proporcionar á las taber¬
nas bocado suculento, pretextoso para ingerir un par de azumbres de amílico
por cada pájaro. Hombres, niños y mujeres pasan la
vida consagrados, en toda España, á la malhadada labor de exterminar sin pie¬ dad seres creados por Dios para servicio
del hombre.
Aprovechando la oportunidad de ha¬ ber sido resucitada esta cuestión por el
artículo de D. Ewsebio Blasco, y recor¬
dando las disposiciones que respecto del asunto se observan rigurosamente en los países que marchan á la vanguardia de la civilización, creemos que el mi¬ nistro de Agricultura será inexorable en el cumplimiento de la ley, y revocará la
Real orden de 25 de noviembre de 1896,
en la parte que modifica la ley de 19 de septiembre del mismo año, permitiendo la caza de las aves pequeñas desde 1.° de septiembre á fin de enero, ó sea termi¬
nada su cría.
Es decir, que por una parte se protege la cría y por otra se decreta el exter¬
minio.
Cesemos ya de ser cafres.
—O-
Fuerzas del Ejército
Ha sido importante la declaración que
el ministro de la Guerra hizo en la alta
Cámara contestando á una pregunta del
señor Martín Sánchez, relativa á los su¬ cesos de Barcelona y fuerzas invertidas en la terminación de la huelga.
Juzgaba el senador de la minoría con¬
servadora insuficiente el cupo del ejér¬
cito en filas, como se ha visto en el tra¬
siego de regimientos durante estos úl¬ timos días, y á esto respondió el gene¬ ral Weyler que. si sigue siendo ministro de la Guerra, propondrá que la fuerza

SÓLLER

3

permanente del Ejército sea de 100.000 sidentes en Nevers, Orleans, Gien y Por telégrafo recibió ayer una noticia cién del Ayuntamiento el Concejal qne
hombres, en vez de 80.000 como abora, Elbeuf, amigos todos de los justamente fatal nuestro buen amigo D. Juan Arbo¬ formaba parte de aquella, la Corporación

CULTOS SAGRADOS

por creer qne es lo menos que hace falta atribulados padres de la criatura.

na, naviero del laúd de esta matrícula acordó formar las dos ternas siguientes En la iglesia parroquial.—Hoy, al ano¬

para las necesidades de orden militar del A éstos y demás familia enviamos Virgen Dolorosa. Este buque salió de y remitirlas al Sr. Gobernador civil de checer, se continuará el quinario en

país.

desde estas columnas la expresión de Barcelona eon lastre y se dirigía al puer¬ la provincia por si tiene á bien nombrar honor de S. Juan Bautista.

nuestro más sentido pésame.

to de Gandía para tomar un cargamento un vocal de cada una de ellas para for¬

Mañana, domingo dia 9.—A las nueve

Crónica Local
12.,aRecordaránindudablementenuestros
lectores el extracto que del R. D. del Ministerio de la Guerra referente al
Ejército de Baleares publicó el Sóller
en su número correspondiente al día 21 de Septiembre del próximo pasado año. Según la reciente organización dada al
Ejército regional por el General Weyler
se disponía que uno de los batallones de infantería de la primera y otro de la segunda reserva habian de tener una compañía en este pueblo.
Con dicho objeto ya se solicitó á prin¬
cipios del finido mes de Febrero, de nues¬ tro Ayuntamiento, el local necesario
donde poder instalar las oficinas y depo¬ sitar el armamento, vestuario y correaje
perteneciente á ambas compañías, cuya respuesta de la Corporación municipal
de esta villa fué la de haber acordado
el poner á disposición de la milicia el local de que se dispone en el ex convento
de Franciscanos, dado las indudables
ventajas que puede proporcionar á esta población un cuadro de reserva y la con¬ centración periódica de los reservistas.
A todo lo dicho podemos añadir hoy
que á últimos de la anterior semana ya se personaron é instalaron en ésta los jefes y algunos individuos de tropa de
las compañías de referencia, cuyos nom¬ bres de aquéllos nos complacemos en
publicar á continuación:
Batallón Infantería Baleares n.° 3— Reserva-—I.*1 Compañía:
Capitán: D. Miguel Gomiz Guinard. Segundo Teniente: D. Julián Nozal Al¬
fonso.
Batallón Infantería Baleares n.° 3— Reserva—4.a Compañía:
Capitán: L>. Carlos Martín Coves. Segundo Teniente: D. Enrique Garrido
Trabazos.
Al dar á tan distinguidos militares nuestra afectuosa bienvenida, deseamos
que su estancia en este delicioso valle
les sea en extremo agradable.
Recibimos dias pasados atenta carta de un estimado amigo y paisano nuestro
residente en Orleans (Francia). Por ella
se nos entera de la sensible pérdida que
acaba de experimentar el suscriptor al

Como decíamos en nuestro anterior
número, el domingo por la mañana tuvo lugar en la Casa Consistorial el acto do clasificación y declaración de soldados del actual reemplazo y la revisión de
exenciones de los tres anteriores, ante regular concurrencia.
A las diez de la mañana del próximo pasado domingo fondeó en nuestro puer¬ to el vapor de esta matrícula «León de Oro» que procedía de Cette y Barce¬ lona, habiendo sido portador de algunos pasajeros y carga general.
Después de verificada la descarga el lunes, empezaron los trabajos de embar¬ que de numerosos géneros para la ca¬ pital del principado y gran cantidad de naranjas para el mercado francés, ha¬ biendo emprendido el viaje para los pun¬
tos del acostumbrado itinerario el martes
de esta semana por la noche. Según informes que nos hemos procu¬
rado podemos manifestar á nuestros lec¬ tores que aun se hallaba ayer dicho bu¬ que anclado en el puerto dé Barcelona.
Por la Guardia civil de este puesto fué detenido días pasados un joven de 17 años natural de Santa María que hacía dos meses faltaba de la casa paterna, y
había además cometido un robo de 7’50
pesetas.
Vemos en el «Boletín Oficial» que
el señor Administrador principal de Correos de esta provincia ha publicado un edicto convocando á los propietarios de fincas urbanas, situadas en punto cén¬ trico de nuestra población, á fin de que presenten, si así les conviniere, y dentro el plazo de treinta días, proposiciones de
cesión de arrendamiento de un local
apropiado para la conveniente instalación
de las oficinas de Correos de esta villa,
con habitación adecuada para el Jefe de
la Estafeta.
Nosotros publicamos la noticia para conocimiento de todas aquellas personas á quienes pueda interesar el edicto de referencia, como igualmente para que los lectores del Sóller no ignoren la fe¬ liz disposición del señor Administrador
principal de Correos de la provincia, con
la cual se vienen a satisfacer los deseos
del vecindario.

de naranjas cuando tuvo la desgracia de embestir, suponemos á causa del tempo¬
ral reinante en el Mediterráneo, en el punto conocido por Vinches, próximo á Sueca, salvándose la tripulación.
Estos son los únicos detalles que hasta ahora sabe el Sr. Arbona del desgracia¬ do accidente, ignorándose por tanto' si
habrá podido salvarse el buque de refe¬ rencia; lo que nos alegraríamos hubiera
así sucedido.
Después de haber disfrutado de algu¬ nos espléndidos días, en la noche del
martes desencadenóse sobre nuestro tér¬
mino furioso vendabal y con igual ó pa¬ recida furia siguió soplando hasta el jueves por la tarde en que empezó á llo¬ ver, aunque paulatinamente. La lluvia aumentó considerablemente ayer, ha¬ biendo durado hasta la madrugada de hoy acompañada de fuertes vientos que han causado considerables perjuicios á estos agricultores, lo que verdaderamente
lamentamos.
La temperatura de que gozamos es benigna no obstante la gran cantidad de agua que ha caído.
EN EL AYUNTAMIENTO
Sesión del día l.° Marzo 1902.
La presidió el Sr. Alcalde don Juan Puig, y asistieron á ella, los concejales
señores D. Ramón Casasnovas, D. Juan Pizá, D. Jaime Marqués, D. Juan Joy,
D. Damián Canals, D. Jaime J. Joy, D. Jaime Valls y D. Juan Morell.
Se dió lectura al acta de la sesión an¬
terior, y fué aprobada. Entrando en el despacho de los asun¬
tos que figuraban á la órden del día, se reprodujo la lectura de la comunica¬ ción cuya resolución se aplazó para esta sesión y por la cual el Sr. Gobernador civil de esta provincia resuelve que el Ayuntamiento delibere nuevamente so¬
bre cada uno de los acuerdos tomados en la sesión celebrada el día 28 de Di¬
ciembre del año último, referentes á la destitución y nombramiento de ciertos empleados municipales y supresión y disminución de gratificaciones que otros disfrutaban, ratificándolos ó rectificándo¬ los en la forma que estime conveniente.

mar parte de dicha Junta: Terna de Concejales: D. Jaime J. Joy
Castañer, D. Jaime Marqués Rufián y
D. Juan Morell Coll.
Terna de padres de familia: D. Damián Crespí Borrás, D. Damián Magraner Morell y D. Miguel Marqués Marqués.
Para deponer como testigos por parte de este Ayuntamiento en los expedien¬ tes que se instruyan para acreditar las excepciones legales alegadas por los mo¬ zos del actual reemplazo y de los ante¬ riores cuyas excepciones se hallan suje¬ tas á revisión, acordó la Corporación
nombrar á todos los mozos del alista¬
miento de este año á quienes no asista excepción alguna para eximirse del ser¬
vicio de las armas.
Se acordó autorizar á D. Domingo Riutord apoderado de este Ayuntamien¬ to en Palma, para que pueda cobrar de la Excma. Diputación provincial, el im¬
porte de los bagajes facilitados durante el último ejercicio á fuerzas de la Guar¬ dia civil y Carabineros.
Se dió cuenta de una orden de la Au¬
diencia provincial notificada por el Juz¬ gado municipal de esta villa, en la cual se hace saber á este Ayuntamiento que dicha Audiencia, mediante sentencia de 11 de Febrero último, dictada en causa
sobre hurto de materiales de albañilería
propiedad del Ayuntamiento instruida contra Francisco Expósito conocido por Francisco Quetglas Calafat absolvió li¬ bremente á dicho procesado declarando las costas de oficio y reservando á esta Corporación la acción que pueda caberle para reclamar las dos pesetas treinta céntimos importe de dichos materiales. Enterada la Corporación acordó confor¬ marse con la expresada sentencia, renun¬ ciando el derecho que pueda asistirle para reclamar la referida cantidad.
En virtud del uso que hace el Ayunta¬ miento de la facultad que le concede la cláusula diez y seis del pliego de condi¬ ciones estipulado con la compañía sumi¬ nistradora del alumbrado público para
dejar de encender los faroles durante los días de luna, se han producido justifica¬ dísimas quejas por parte del vecindario,
á consecuencia de haberse nublado el
firmamento varias veces momentos antes
de anochecer, por lo cual la población ha permanecido ó oscuras durante aque¬ llas noches. Con el objeto pues de evitar

y media, se cantarán horas menores y la misa mayor con sermón cuaresmal. Por la tarde, después de vísperas, se dará principio al novenario del Patriarca San José con exposición de S. D. M. y ser¬ món, y se continuará en los dias conse¬
cutivos con la misma solemnidad.
Civil
Nacimientos; Varones 2.—Hembras 0.—Total 2
Matrimonios Dia 8.—D. Juan Bautista Arbona
Morey, soltero, con D.a Catalina María Pastor Oliver, soltera.
Defunciones
Dia I.» Marzo.—D. José Melis Feliu,
de 60 años, viudo, Sta. Catalina (Puerto.)
MOVIMIENTO DEL PUERTO
E U tí A R C A C10 N E S FONDEADAS
Dia 2.— De Barcelona, vapor León de Oro, de 125 ton., cap. D. G. Mora, con 17 mar. pas. y efectos.
Dia 5.—De Agde, en 2 dias. laúd Es¬ peranza, de 32 ton. pat. D. J. Vicens, cqn 5 mar. y lastre.
Dia 6.—De Palma, en 1 dia, laúd Aurora, de 64 ton. pat. D. G. Casasuovas, con 7 mar. y lastre.
EM B AUCACIO XES DESPACH A DAS
Dia 4.—Para Barcelona, vapor León de Oro, de 125 ton., cap. D. G. Mora, con 17 mar. pas. y efectos.
Dia 6.—Para Agde, laúd Esperanza, de 32 ton. pat. D. Juan Vicens, con 5 mar. y frutas.
Por acuerdo- de la Junta de Gobierno,
se convoca á Junta General extraordi¬
naria, para el dia 9 de Marzo próximo, á las diez y ocho, en el local del «Círcu¬ lo Soliéronse», para tratar y resolver la disolución del Sindicato, ó la fusión con otro establecimiento; y demás cuestiones anejas.
Sóller 28 Febrero 1902.—El Presi¬

Sóller en Montargis D. Amador Casta-
iier con el fallecimiento de un adorable
hijo suyo que á la temprana edad de 7 años y después de corta y terrible enfer¬ medad ha pagado ya su tributo á la muerte el dia 23 del pasado mes de Fe¬
brero.
A la conducción del cadáver al cemen¬
terio asistió numeroso y selecto cortejo
fúnebre. Del hermoso ataúd pendían
cuatro preciosas cintasjde seda que eran llevadas por otros tantos amiguitos del muerto, vestidos de blanco. Además fue¬
ron colocadas sobre el féretro numerosas
y valiosísimas coronas regalo de los deu¬ dos y amigos. La colonia española estaba

Esta mañana, ante el altar de la Purí¬ sima Concepción de lajglesia parroquial de esta villa, se han unido con el indiso¬ luble lazo del matrimonio la joven y simpática señorita D.a Catalina María Pastor Oliver y nuestro querido amigo D. Juan Bta. Arbona Morey. Bendijo la unión el Dr. D. José Pastor Vicario, y
una vez finida la ceremonia religiosa, hánse dirigido los recien casados á la casa del novio, acompañados de muchos
amigos asistentes al acto, quienes han sido obsequiados espléndidamente.
Felicitamos á la jóven pareja y á sus familias y deseamos á los desposados
eterna luna de miel.

La Corporación después de breve discu¬ sión, acordó ratificar los acuerdos en aquella sesión tomados, dejando las cosas en el ser y estado que actualmente tienen.
Se dió cuenta de una instancia presen¬
tada por D. Jaime A. Mayol, solicitando autorización para blanquear la fachada
de la casa n.° 21 de la calle de Batacli
propia de su señora esposa D.a Margari¬ ta Trias Oliver. Enterada la Corpora¬ ción, acordó de conformidad con lo in¬ formado por la Comisión de Obras con¬ ceder el permiso solicitado.
Habiéndose producido dos vacantes en la Junta local de instrucción pública, por fallecimiento de uno de sus vocales

para lo sucesivo la repetición de hechos, tan lamentables, la Corporación acordó
nombrar una comisión compuesta de los señores Marqués y Morell para que ges¬ tionen con la compañía suministradora
de dicho fluido un convenio adicional al
estipulado por el cual puedan permane¬
cer encendidos los faroles todas las no¬
ches sin ninguna excepción, hasta las veinte y tres; quedando después de esta hora alumbrada la población por medio de los faroles guías; con lo cual si se con¬ sigue, apenas sufrirá quebranto el Teso¬ ro municipal y resultará beneficiado el servicio público.
Y se levantó la sesión.

dente, Guillermo Colom.
BANCO VITALICIO DE ESPAÑA
Seguros ció vicia, y a,ooiden.tes
Asegura tu vida, que es como si dijé¬ ramos tu cabeza; la muerte es una flecha lanzada al acaso, que igual puede alcan¬ zar al noble como al plebeyo; al sabio, como ai ignorante; al pobre como ai rico, asi pues la muerte, impide la -formación del capital por el ahorro, le produce ins¬ tantáneamente por el seguro.
Agente en Sóller, Salvador Elias.

representada por muchos sollerenses re-

y por haber cesado, en la última renova-

(40) FOLLETO
ARIEL, A
porque el tiempo es suyo; porque dispo¬ ne de la eternidad y en su infinita cle¬ mencia no se da prisa á castigar; pero ¡ay de los que un día y otro día huellan impunemente la adorable sangre del Redentor!... ¡Ay de aquellos que viven
sin remordimientos, porque esta es una
señal de que Dios los abandona, y este
abandono es lo más amargo que se pue¬ de soñar!...
Yo también, á imitación vuestra, pu¬ diera llamarme desgraciada, Julio. Quedé huérfana al nacer; perdí una hermana angelical; tuve el inmenso dolor de ver
morir á mi padre rechazando los auxilios divinos y dudando de todo; cerrólos ojos á la más santa y más pura de las muje¬ res que he conocido y luégo tuve la pena
de volver á ver á su hijo, que tanto me recomendó en su lecho de muerte, al her¬
mano adoptivo de mi corazón, al desti¬ nado para ser mi esposo, víctima de una desgracia horrible, devorado por el es-

cepticismo y el hastío, blasfemando del
Dios de sus padres y sin más esperanzas
que la nada!... ¿Queréis más dolor?...
Pues bien, ¿qué penas son estas para que
merezcan mencionarse con tanto empe¬
ño?... ¿Qué dolores para que arrastren un alma á la desesperación?... Mirad esa cruz, fijad vuestros ojos, que no
quieren ver. en esa adorable prenda de
salvación; traed á la memoria, si aun la recordáis, la escena sangrienta, el sacrificio admirable que simboliza, y
decidme si tenemos derecho para que¬
jarnos!... Julio, proseguí con aquella exaltación
que iba creciendo en mí. á medida que se
llenaba de entusiasmo mi corazón; Julio
en tanto que recordemos lo* dolores de la Virgen y de Jesús, no nos hastiaremos de la vida y la soportaremos con admirable paciencia!...
Yo no sé, hija mía si mi rostro colo¬ reado por la emoción, si mis ojos vuel¬ tos al firmamento, mis manos casi uni¬ das en señal de adoración , impresionaron á Julio. Ello es que me miraba absorto
y que no acertaba á decir una sola pa¬
labra.
Ya la luna vertía chispas de luz sobre

las aguas de la cascada; la brisa modu¬ laba sus tiernos gemidos, cantaba al¬ gún pájaro errante y los insectos noc¬ turnos empezaban su monótono zum¬
bido.
—¿Queréis acompañarme á casa? 1® di¬
je con endulzura.
—Hasta el fin del mundo iría con vos.
¡Oh. Ariela! ¡Cuán feliz será el hombre que llegue á poseeros!
No contesté una palabra. Cuando lle¬ gamos á casa me encerré en mis habita¬ ciones y di rienda suelta á mis lágrimas. ¡Estaba tan triste! Mi corazón, que por tanto tiempo, abrigó la dulce esperanza
de unirse al de Julio, como se unen y
confunden dos gotas de agua hasta
perderse en una sola, se desgarraba de dolor. ¡Ah, qué amarga lucha sostenía
interiormente!
Después de haber llorado mucho me
ocurrió la idea de casarme para intentar la conversión de Julio; primero la recha¬
cé con espanto; después me fui familia¬ rizando con ella y por último me decidí á
consultar con el Señor, meditar mucho y
orar cuanto pudiera por conocer la volun¬
tad divina.
Generalmente no ofrecen buenos re¬

sultados esos matrimonios mixtos; cuan¬ do el amor no ha obtenido antes del ma¬
trimonio una variación completa, es du¬
doso que se obtenga después; porque la mujer va cediendo poco á poco á tas exi¬ gencias del esposo, se amolda á sus ideas, pierde la seguridad en las suyas y hasta se deja alucinar por una multitud de pa¬ labras vanas y retumbantes con que sue¬ len defender su mala causa los pobres
materialistas.
No aconsejaría yo. pues á ninguna jo¬ ven, hija mía, que se uniera á uno deestos; pero hay casos especiales en que la voluntad de Dios se manifesta y entoces
necesario es obedecerla.
No sabiendo qué hacer, clamé con vi¬ vas instancias pidiendo al cielo un rayo de luz; me senLa fuerte para emprender aquella ruda tarea; me parecía un acto heroico de caridad y rogaba al Todo¬ poderoso que me hiciese conocer lo que convenía para su mayor gloria y pro¬ vecho de mi alma, y esperé algunos
días.
Después de largas meditaciones á los pies de Jesús Crucificado, después de muchas fervorosas plegarias, sin haber revelado á nadie mis pensamientos, casi

me sentía inclinada á casarme con Ju¬
lio. Me representaba las penas que me aguardaban, los sufrimientos, las lágri¬ mas que debía costarme la conversión de aquella alma, pero después de dudas
y vacilaciones, siempre me decía á mi misma: «¿y qué? ¿Acaso no vale bien cuánto y pueda padecer el convertirá un pecador?... ¿qué importa que sufra?... La caridad no se busca á sí misma; la caridad no es mezquina, ni cobarde, Dios vendrá en mi auxilio y me dará fortaleza, y alcanzaré el triunfo; y si lo alcanzo, como lo espero, bien puedo de¬
cir como el anciano Simeón: ahora Se¬
ñor, ya puedo morir en paz... ¡ah! sí, sí, .me casaré y aceptaré todos los martirios imaginables para alcanzar el éxito feliz
de mis deseos.»
Después de todo, al pensar en lo triste de la vida de.una mujer casada con un hombre que se mofa de sus creencias, que mira á la tierra cuando ella mira al cielo, que falta á la fe y á los manda¬ mientos con cínico descaro, me afligía profundamente y me arrepentía de mis proyectos. ¡Ay! por mucho tiempo el de¬ saliento me persiguió para que no siguie¬ se los generosos impulsos de mi alma.

4

SÓLLER

PUBLICACIONES RECIBIDAS
EXTRACTE LA PRESENTE SEMANA
Boletín de la Cámara oficial de Co¬
mercio, Industria y Navegación de las
Islas Baleares.—Sumario del número 74.—Cámara de Palma: Señores que en
1902 componen la Junta Directiva y las
Comisiones Directivas de las Secciones.
—Sección Oficial: Los consejos de con¬ ciliación para resolver diferencias entre patronos y obreros. R. O. modificando el Reglamento de transportes. Contes¬
tación del Ministerio de Hacienda á la
petición de la Liga marítima para la su¬ presión del impuesto de Derechos Rea¬ les en )a adquisición de buques en el extranjero. Otra del de Marina sobre la pesca del bou. Otra del mismo refe¬ rente á Capitanes, pilotos y patronos que pueden maridar buques. Proposi¬ ción de Ley aprobada por el Congreso respecto ai pescado cogido por buques
pañoles en mares libres. Iniciativas y
Comentarios: Nuestro tráfico con Cuba.

—Aduana de Manila. Península: Los
ferro-carriles españoles. La renta de
tabacos. Sección Balear: Noticias va¬ rias. Mercados. Precios corrientes en
Mallorca.
Se suscribe: Oficinas de la Cámara, Palacio, 20, Palma.
* **
La Veterinaria Moderna.—Sumario del n.° 52.—Sección Editorial: Ultimo y
definitivo plazo. Sección Profesional:
No seamos cobardes. De interés gene¬
ral: La subida del precio de la carne.— Sección científica: De la indigestión en los solípedos. El muermo. Tratamien¬ to de la fiebre aftosa.—Recortes: La glo¬ sopeda. Sección Oficial: Reglamento de oposiciones. R. D. sobre censo caballar y mular. Circular de la D. O. de Agri¬ cultura. Notas y noticias. Correspon¬
dencia.
Suscríbese en la Administración, Oes¬ tilla, 6, Falencia.
* **
Revista de la Cámara Agrícola Ba¬

lear.—Sumario del n.° 22—afío 3.o— Cámara Agrícola Balear. De la Exce¬ lentísima Diputación provincial. Cró¬
nica general. Campos de experiencias y de demostración. Un nuevo Congreso agrícola en proyecto. Exposición inter¬ nacional en Turín de vinos, aceites y
conservas alimenticias. Los azucareros.
—La Liga agraria del Imperio Alemán. El movimiento cooperativo en España.— Salto de agua en Guipúzcoa. Quesos
tuberculosos. Informaciones: El azúcar
á los caballos. Valor de la propiedad
en Madrid. Para conocer las condicio¬
nes germinativas de las semillas. Co¬ mercio de exportación. Los huesos como
abono. Clarificación del aceite. La
langosta en España. Vacas lecheras.— El cultivo del arroz en Italia, por M.— Datos y noticias. Vacunación de las plantas. El zumbido de las abejas.— Mercados de Palma, Inca y Sineu.
Se suscribe en el domicilio de la Cá¬
mara Agrícola, Plaza de la Constitu¬ ción, 36, Palma.
* **

La Energía Eléctrica. Bevista gene¬ ral de electricidad y sus aplicaciones. —
Sumario del n.° 4 del tomo 5.°=Sobre la
afinidad química (continuación), por José Echegaray. Perfeccionamiento de la válvula para altas tensiones, por Guido Semenza. Analogías, por M. Gómez
Vidal. Instrumentos de inducción para
corrientes alternas. El papel de la tie¬ rra en la telegrafía sin hilos, por Isidro Calvo. Bibliografía. Crónica científi¬ ca: Micrófono de carbón granular, siste¬
ma Massari. El minio como aislador.
—Taquímetro del Dr. Th. Hom. Fabri¬
cación eléctrica del vidrio. Procedi¬
miento eléctrico de corrosión del cristal
y de la porcelana. Aparato para aco¬ plamiento de pilas. Información. Pre¬ guntas y respuestas. España Automó¬ vil: Procedimientos de ignición magnetoeléctrica Simms Bosch, por J. G. B.
—Crónica científica é información.
Se suscribe en la Administración, calle de la Princesa n.° 18 provisional, Ma¬
drid.
* **

Revista del Instituto Agrícola Catr
lán de San Isidro.—Sumario del cu«
derno 2.o—Sección oficial: Junta gene¬ ral del 15 de Enero de 1902. Arance¬
les y Valoraciones. Campos de expe¬ riencia y demostración agrícolas. Ensefianza agrícola ambulante. Sección doc¬
trinal: Reseña agrícola de 1901, por José Anglada y Piferrer. El alcorno¬
que, por José M.a de Vidal de Llobatera. —Algo sobre abonos, por Guillermo J. de Guillén-García. Informe acerca délas cosechas de trigo en España durante los
años 1900 y 1901. Crónica mensual: Comercio de lanas en Bélgica. Feria
comercial é industrial. Granja experi¬
mental de Barcelona. Escuela provin¬
cial de Agricultura. Remitido. Sec¬
ción comercial: Precios medios de los
principales artículos de producción peninsular y extranjera.
Se suscribe en Barcelona, calle de la
Puertaferrisa, 21, principal.

RED METEOROLÓGICA DE CATALUÑA Y BALEARES
SERVICIO DE LA GRANJA EXPERIMENTAL DE BARCELONA.—S.a quincena de Febrero

OBSERVATORIO DE D. JOSÉ RULLAN PBRO.—CALLE DE SAN PEDRO.

OBSERVATORIO DEL FARO DE «PUNTA GROSSA»

RA RÓMETRO SUBÍS

VIENTO

f¡

u Mar ana

larde

Cantidad

(Tarifica¬ ción.

Direcien

Fuerza

¡s1 Bar Ter. Bar. Ter. Mna Mna Tele. Mna Tde. Tde Mna Tde

TEMPERATURA PSICRÓMETRO

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Al sol.

A la sombra

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Ta Me Observaciones

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TERMÓMETROS. MAÑANA

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VIENTO

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5 Máxi¬ Míni-

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Máxi¬ Míni¬ metro. Milí¬ metro. Milí¬

ma.

ma. Grados metros Grados metros

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Mna. Tí

metro. n.° de vueltas
durante
i.a las
24 horas.

Tarde Milis,

Evaporímet.

Observaciones

16 752 16 749 17 8 6 17 750 12 750 14 6 8 18 750 12 754 16 6 6 19 753 16 753 16 2 4 20 752 15 749 14 10 8 21 749 14 752 16 10 10 22 751 14 754 16 10 6
23 7.74 16 754 15 6 0 24 749 14 749 14 6 8 25 756 15 745 18 6 8 26 748 16 750 16 4 6 27 746 16 746 15 4 6
28 745 16 746 16 0 4

N. N. 0. N. 4

N. N. — N. 0

C. N. — N. 0

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N. N. N. N. 2

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C. C. N. N. 8

O. O.

0

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2 5'5 0-8 20

2

1-5 18

3

1*8 23

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0

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0 5'5 P0 24

4

1*0 23

4

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4

1‘6 22

0

2*5 26

0 9 2 7’8 5’0 9’0 6*0 1 12 3 7’2 5’4 ll’O 8’0 3 13 5 9’8 8?0 ii’8 9’8 1 17 4 15’0 10’0 10’0 8’0 8 15 9 13 0 iro 140 12’0 5 14 8 12’0 10*8 13'0 12’0 8 13 10 12’0 iro 14’0 12’8 4 14 1 132 10’0 14'0 14’0 1 17 4 14’0 12’0 16’0 13*0 8 17 10 15’0 12’0 16’0 12*0 7 20 9 18*4 ÍO'O 14’8 16’0 8 20 10 20'4 15’0 19’0 14’8
8 19 11 17’0 14-8 m 14’0

16 13‘0 17 16*0 18 16*0 19 16*0 20 18*4 21 18*0 22 16-0 23 16*0 24 16*4 25 19-8 26 21*0 27 21*0 28 22*0

0*0 3*0 6‘0 8*0 10*0 8*8 9*0 7*0 8*0 10*2 11*2 15*4 11*6

13*0 150 15*0 17*2 17*0 16*0 15*0 17-4 19*0 17*4 20*0 22*0 21*0

3*0 9*0 9*0 13*0 10*0 10*0 1P0 130 12*4 13*0 16*0 17*0 14*0

16*0 12-0 11*4 12*2 13*0 13*0 13*0 12*6 13*2 14*2 16*2 15*4 15*0

751*6 16*0 750*5 11*8 755*0 12-6 753*9 13*6 749*6 13*0 752-0 13*0 756-0 13-0 757-8 14*0 750-0 14*2 748-9 14*0 749*6 16*2 747*7 16*4 746*7 16*0

749*8 NO. 750*0 SO. 755*7 NE. 754-0 S. 749*7 s. 752-2 NE. 756-6 N. 756-6 s. 749-3 s. 748-9 0. 749-3 so. 747*7 so. 746*9 N.

NO. SO. NE. NE.
S. NE.
N. NE. SO.
O. SO.
0. NE.

45.001 c. 64.579 D. 35.025 C. 17.435 D. 77.790 C. 85.532 ü. 58.012 c. 27.516 D. 44.284 C. 54.425 c. 30.160 D. 56.116 C. 13.246 c.

c.

4-0

c. 1’0 1*0

c. 5’6 2-0

c.

2*4

c. 3’4 1*0

c. 2'0 1*2

c. 2’6 1*8

D.

4-0

C.

2*2

C. 6'0 2*0

D.

1*0

C.

7*0

C.

2-0

1 ■;

/

NOTA.—El barómetro se halla, en Sóller, á 52'53 metros, y en «La Punta G-rossa*, á 101*620 metros, sobre el nivel del mar. Las horas de observación, á las 9 de la mañana y á las 8 de la tarde.—En la casilla de la fuerza de los vientos, el 0 indica calma, lashojas

están inmóviles: 1 débil, mueve ligeramente las hojas: 2, moderado, agita las hojas y
árboles rompe las'pequeñas ramas: 6, huracán, derriba tejados y chimeneas, arranca

pequeñas ramas:
los árboles.—La

3, bastante fuerte, agita
cantidad de las nubes se

las ramas gruesas de los árboles:. 4, fuerte, dobla las ramas gruesas y los troncos de. pequeño expresa en décimas de cielo cubierto, hasta 10 que significa cubierto. La clasificación por 0

diámetro: 5,
que significa

violento, sacude violentamente los Cirros; K Cúmulos; S, Stratos; N

Nimbos; CK, Cirrocúmulo?.

Loí anuncio* que se inserten en esta sección pagarán: Hasta tres im esrciooes á razón de 0‘05 pesetas la linea; hasta cinco inserciones a razón de 0‘03 pesetas, y de cinco en adelante á razón de 0‘02 pesetas.
fil valor mínimo de un anuncio, sea cual fuere el número de lineas
de que se componga, será de 0‘50 pesetas. Las lineas, de cualquiera tipo sea la letra, y los grabados, se conta¬
rán por tipos del cuerpo 12 y el ancho será el de una columna ordina¬
ria del periódico.

Sección

de

Anuncios

Los anuncios mortuorios por una sola vez pagarán: Del ancho <5c utansE Laonyscloacloloustm m errunceneacrilca1aa‘m5pd0looasspntayaaslao.r,nsaudzpneórclneicdoiesdoesdoofs0isco‘1in3a0ldepposttabasplse.a.,sg,ylaayraástlníirnipeáenlaeraisdgzeóuelnnatlliadpperosoe0pe‘g0onu5rnqcduipóaeeosens¬e. compongan, siendo menor del cuerpo 12, y de éste si es mayor.

I.os »n«criptoree disfrutarán ciento

una rebaja «le na

26

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Salidas de Sóller para Barcelona: los dias 10, 20 y último de cada mes.

Balido' de Barcelona para Cette: los dias 1, 11 y 21 de id. id.

elidas de Gette para Barcelona: los dias 5, 15 y 25 de id. id.

¡solidas de Barcelona para Sóller: los dias 6, 16 y 26 de id. id.

CONSIGNATARIOS:—EN SÓLLER.—I). Guillermo Bernat, calle

Príncipe n.° 24.—EN BARCELONA.— D. J. Roura, Paseo de

L Aduana, 25.—EN GETTE.—D. Guillermo Colom, Quai Comman-

dant Samary-5. NOTA.—Siempre que el día de salida de Cette, según el presente itinerario,
corresponda al sábado ó día anterior á uno festivo, la retrasará el vapor veinte y cuatro lloras y saldrá el domingo ó día festivo que sea, á la misma hora.

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dá plena fachada á la
la Aduana é Isabel II,

bonita donde

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cruzan todos lo;

tranvías,, y es el más próximo á la Aduana, Muelles, Compañías d<
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Habiéndose promulgado la Ley sobre los accidentes del trabajo de 30 de Enero último, esta importante Sociedad asegura todas las indus¬ trias, mediante una prima, contra los riesgos indicados en dicha Ley.
Director de la Sucursal Española: D. MANUEL GES, Merced, 20, Barcelona.—Para informes y demás, dirigirse al Agente principal, B. HOMAR, Samaritana, 16, Palma.—Agente en Sóller, ARNALDO
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tivo y natural. Quita la caspa y priva que se reproduzca. Mantiene la cabeza limpia de todo insecto y micróbio, pues es antiséptico por escelencia. Cura toda enfermedad del cuero cabelludo y evita las que se adquieren por contagio, como tiña pelada, etc.

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