SEMANARIO INDEPENDIENTE
SEMANARIO INDEPENDIENTE

PUNTOS DE SUSCRIPCIÓN: Sóller: Administración. Francia: D. Guillermo Coiom—Quai Commandant Sa-
mary-¿-Cette (Herault). América: D. Guillermo Marqués—«El Cañón»—Arecibo—
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D. JUAN MARQUÉS Y ARBONA

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Administrador

D. JUAN TORRENS Y CALAFAT | D. DAMIAN MAYOL Y ALCOYER

REDACCIÓN: CALLE DE VIVES N.° 6.-ADMINISTRACIÓN: CALLE DE SAN BARTOLOMÉ N.° 17.

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La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen sin firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. De los que tal lleven, serán responsables sus autores.

Sección literaria

la azada al hombro, volvía.á las Breñas. penumbra, los semblantes sonreían ñón, desde las «tuneras» al muro, tem- ; tiense mayorazgo le renta solamente

¡Pino, Pino...!

tranquilamente. En el marco de la puer¬ biaba, á veces, un rayo de luz. La isla dos marks diarios. Para un hombre que

Tenía Juan su casa en la vertiente de ta, los hombres alargaban el cuello pa¬ parecía dormir en calma en brazos del desciende directamente? según atesti¬

PINO

un monte, próxima al cauce de un anti¬ ra var á Pino; y, entre risas de sátiros y mar. Entre las piedras, en la soledad del guan documentos fidedignos y perga¬

guo rio de lava,, petrificado. Era aquel pateos de mulo sin ronzal, comentaban campo, cantaban los grillos: crit-crik... minos auténticos de un chambelán de

Aquél pedazo de costa azotado por las rachas del brisote ¡como lo quería Juan!
•Allí, entre aquellos cuatro surcos, se condensaban los afanes de su vida ente¬
ra. Allí, derribado por la muerte, cayó su padre un dia besando aquel terruño
que fué su cruz y sus amores. Por allí pasabaítodas las tardes, con el bullicio
de una bandada de pájaros) Pino, la muchachita de ojos verdes y radiantes como soles caídos en el fondo de las
charcas del arrecife. Cantaba sin parar,
cantares alegres que el viento loco arras¬
traba en jirones hasta el rincón del cer¬ cado donde Juan trabajaba. Al oírlos,
erguíase el mozo, bebía largamente el aire y con él los trinos dispersos, y tor¬
naba á la lucha hundiendo la cabeza

rincón una madriguera de lagartos, tres míseros «teniques» abiertos por el sol. Frente á la casa, el patiecillo, la plazo¬ leta empedrada, circuida de «tuneras» verdi-azules, entre cuyas espinas baila¬
ban los arañones en hilos invisibles. A
un lado de la puerta, la destiladora co¬ ronada de culantrillo, y entre sus ver¬ des barrotes, el bernegal, ventrudo y po¬ roso donde, gota á gota, cae el agua con ese gluc-gloc soñoliento que en casa del canario pobre sustituye el tic-tac del reló incansable. Adosado á la pared, el poyo
mil veces cubierto de cal, donde las vie¬
jas se escarmenan las greñas y rezan al anochecer el rosario de Animas; donde el lebrillo escurre el agua y relucen al sol como una mayólica; donde cuchi¬

la suerte del novio. ¡Que mujer! ¡La glo¬
ria!
Fuera de la casa, tendido en un muro
y lejos de todos, el borracho lloraba amargamente, á la luz de la luna. Era su llanto un gemido monótono, de una tristeza que enloquecía. En los momen¬ tos de sosiego llegaba hasta la sala y, al oírlo, arrojábanse las mujeres medrosas. Aquel gemir les recordaba el aullido de los perros al ventear la muerte. En un grupo, lina vieja refería sucedidos pro¬ fetizados por llantos sin causa. Desde el
otro extremo de la habitación, muchos
atendían á aquellos cuentos, adivinán¬ dolos por los ademanes misteriosos de la mujer.
De repente, como si obedecieran á una

Y á ese crit-crik... sin término contesta¬
ba en la destiladera el agua goteando: gluc-gloc... gluc-gloc... Juan lloraba.
Crugió la tierra en la cuesta, al otro lado de las «tuneras.» ¿La Muerte? Sí; volvía, volvía como todas las noches, la maldita. Al ras del patio asomó la cabe¬ za de un camello: después, sobre el cielo colmado de luz, se dibujó zanquilarga
la silueta de éste. Caída en la cruz de la
silla, venía Pino. Juan nó se movió; sus ojos febriles miraban llegar el sueño aquel. No tuvo ni un arranque, ni un
movimiento de asombro frente á la apa¬
rición. ¡Era tan «natural!» ¡Lo había pensado tanto, tanto! Se levantó, y en¬
tonces. como en otros días dichosos,
allá, junto al mar dormido, acercóse á

Enrique el Pajarero diez reales cada veinte y cuatro horas son. realmente, muy poca cosa. Lo cual no le impedirá ai
nobilísimo conde creerse de una esencia
semi-divina, infinitamente superior á la del más opulento banquero hamburgués.
Podrá el verse condenado á choucronte
perpetua, pero el brillo de sus blasones nadie puede discutirlo. Lo cual no deja de ser un consuelo como cualquier otro.
Una buena parte de esa aristocracia prusiana arrastra una existencia muy apurada y á la que se resigna difícil¬ mente. Gracias ai espíritu de solidaridad que entre la clase reina, se aminoran, hasta cierto punto, las escaseces délos hidalgos menesterosos, no por medio de dádivas, sino por el peso de las influen¬

desgreñada en la mies rumorosa, como chean los novios en tanto que en las ca¬ consigna, gritaron todos á una:

si buscase en la fatiga la tralla de casti¬ nales de la azotea los grillos tienen sus

— ¡Qué se calle!

su «pobre» muchachita del alma y le be¬ cias que en todas partes ejercen los ri¬ só los pies dulcemente, acariciándolos... cos. Los chicos de casas pobres entran

go para sus extremecimientos de macho é,Letras.y acusan en el sosiego de la no¬ Algunos convidados se pusieron en

excitado.

che profundamente azul y pura sus, pie. El indiano salió.

—¡Pino! ¡Pino...!

fácilmente en un colejgio militar, salen

No contestaba. Lleno de angustia, con una charretera y tienen asegurado

Cada tarde formaba Juan la misma amores de estío... debajo el llano, las

—Hombre, cállate. No vengas con Juan comenzó á dar vueltas sin saber lo no solamente un modas v¿vendí, sino

resolución; «Hoy'ha de ser. Se lo digo,
se lo digo, aunque rae rompa la cara.» Y venía la noche y con ella el regreso al
pueblo. Juan dejaba siempre entre la carga de Jaruco, su camello, un lugar á Fino;- él iba delante, á pie guiando. ¡Horas divinas las de aquel viaje á lo largo de las playas, por ¡os atajos perdi¬
dos en la arana! Desde el Desierto, más

casas, las eras, los tómales entre esco¬ rias; más allá el terreno desolado, tierra
maldita; y lejos, como fondo magnífico de dos palmas viejas que apoyadas una
en otra se morían besándose, el mar agitado siempre, plectórico de luz, bo¬
rroso en el horizonte, festoneado en la
costa por una línea blanca: la espuma sin matices, quejido, ni movimiento...

guasas molestas.
El borracho no obedecía. Continuaba
llorando con hipo de moribundo y ¡a
baba reluciente en la boca.
—O te callas, ó te vás... No se iba. ni se callaba. El indiano
perdió ia paciencia, y con un impulso de rabia lo tiró al suelo; y en el suelo el borracho siguió llorando, llorando. En¬

que hacía. Entraba y volvía á salir, de la cas i como si buscase algo.
—Tuche, Jaruco tuche...—gritaba.
El camello obedeció. Al doblar las pa¬
tas delanteras para echarse, el cuerpo de
Pino se deslizó suavemente de la "silla;
cayó en las piedras del patio; no se mo¬
vió.
Arrodillado junto á la mujer tendida

también un ascenso mucho más rápido que el que pueden esperar los hijos de familias plebeyas. Además el prestigio que en Prusia ejercen el uniforme y las distinciones nobiliarias. cY de y el título, proporcionan con frecuencia al oficial pobre y linajudo la ocasión de contraer enlace con alguna muchacha burguesa y bien dotada. Y con el dinero laborio¬

allá del horizonte, subía’la niebla en¬

Todas las noches la Muerte visitaba la tonces el novio le cogió por un brazo y de cara al cielo, Juan ¡a llamaba inútil¬ samente conquistado por el papá-sue¬

cendida como resplandor de un holo¬ causto, fundíase en un verde transpa¬ rente, de cristal; y se borraba, al fin, en el zenit, en lo más hondo y obscuro del ciel© donde las primeras estrellas llora¬
ban su luz... Al lento caminar de Jaru¬
co, Pino seguía su gorjeo, á voz bajita.
medio dormida. A*í se duermen, al co¬
lumpio de las hojas. las cigarras, can¬
tando. También el triar cantaba en los
«mariscos»; y á esas dos cadencias res¬ pondía el tan-tan de las esquilas de los camellos, lejano y dulce. Poco á poco, sentíase Juan invadido por la poesía
inefable de la noche, acortaba el paso;
dejaba avanzar el camello, y ya junto á Pino, abrazaba los pies" desnudos de ésta, fuerte, muy fuerte, besándolos con la
misma veneración con que besarían los
pies á una santa. Y reclinado en Jaruco y abrazado á
los pies ungidos por el aroma de las
xnieses. Juan continuaba la marcha ol ¬

covacha. Se había llevado á la viejecita; pero aún no estaba contenta. Juan la sentía rezongar á oscuras en la casa. El mozo no entraba, no dormía. Horas y horas pasaba, sentado en el patio con las pupilas clavadas en la puerta. Parecía un animal receloso frente al peligro. «Se va; se marcha. No; vuelve; la veo». Es¬
taba allí, en la sombra, mirándole. Y el
silencio del campo, la idaa de la soledad en aquellas alturas le paralizaban la sangre y le encendían los ojos. De súbi¬ to. un aleteo, el,crujir de una yerba al nacer trocaban el espanto en alucinación terrible. Botaba por sobre de las «tune¬ ras» y corría cuesta abajo, completa¬ mente loco, perdido el aliento. Y en el pueblo y en la calles solitarias aplicaba el oido á las puertas de los corrales don¬ de rumiaban los camellos. Aquel rumor de vida le serenaba. Lejos se oía el canto de un gallo, más cerca, el tin-tan de una esquila. Amanecía ¡El alba! ¡El sol!

vidado de todo, feliz.—Repicaban los es¬

quilones del pueblo. —Esta tarde—pensaba Juan.—Otro día.
Mañana.

Bajaban á la novia, la llevaban á la iglesia. El campo estaba desiertoj blan¬ co de luz el aire; acá y allá las palmeras

dejaban caer sus grandes abanicos. Pol¬

Y ese «mañana» no llegó nunca. Lo la vereda descendían los camellos lenta¬

que vino, si. fué una sequía que dejó mente paseando de un extremo á otro los sembrados hechos pavesa; después el del horizonte la mirada impasible y

hambre. Desde el desierto soplaron re¬ olímpica. Delante, en Jaruco, marchaba
molinos de aíro calcinador, llamaradas Pino, vestida de blanco, envuelta en la

sin fin que en columnas de polvo pasa¬ mantilla blanca también; detrás, los ba» á través de la isla rodando silencio¬ convidados, los padrinos dormidos bajo

samente, bajo la inmensidad muda, sin los parasoles oscilantes á cada paso... La nubes de horizonte, Juan vendió sus comitiva bajaba silenciosa con el silencio

tierras; en pos de sus tierras á Jaruco. triste de los grandes regocijos, de las Su madre también se fué. La muerte se horas supremas que no han de volver

la llevó.

jamás. El campo, la naturaleza, perma¬

—Todo, Señor, todo está bien—decía necía indiferente. En el llano tocaron á

Juan sentado á la puerta de su covacha, ■
mirando el cielo y el campo que era su
altar.—Madre murió. ¡Era tan «vi'ejita»!
Perdí mi hacienda. Ei indiano hizo bien

los camellos y comenzó un trote horri¬
ble. Los parasoles se bamboleaban; las mujeres reían despechugadas por la vio¬
lencia de la carrera, tendiendo la cabeza

al comprarme lo que le vendí; pero que hacia atrás, con la mantilla caída sobre ahora, intente robarme á Pino, no es los hombros. A lo último, en un camello

justo, Señor; yo te lo digo no es justo! despeluzado, un borracho abría los bra¬ Fué cierto... Aquel indiano residente zos en cruz y dejaba caer sobre la pe¬

lo arrastró hasta el corral. Allí lo aban¬
donó tumbado boca arriba.
La fiesta recobró alguna vida. Las mujeres? sin embargo, continuaban in¬ quietas. Otra vez sonó el gemido: el bo¬ rracho rondaba la casa. Después el so¬ llozo se aiejó: se hizo dolorosamente lú¬ gubre en la distancia...
Se marchaban los novios. Algunos convidados insistían en acompañarles. Oponíase el novio. «Era tarde. Dos horas de camino. ¿Para qué?» Quería ir solo, llevarse á su mujer, solo, como un go¬
rila.
Caminaban por una vereda, por el llano desierto y silencioso. Pino, monta¬ da en Jaruco, permanecía inmóvil bajo los pliegues de su mantilla blanca. De¬ trás de Jaruco, seguía el indiano á pie; llevando del cabestro al Negro, el' otro camello que completaba la pareja. An¬ daba el ú ti nao algo caliente y no conve¬ nía quitarle la vista. Asi avanzaron lar¬ go tiempo por caminos y veredas. Al atravesar un sembrado, el Negro se re¬ beló. El indiano quiso sujetarle á varazo limpio, bárbaramente. El animal esqui¬ vaba los golpes. De pronto, dio un brin¬ co, irguió la cabeza, ondulando el cuello como una víbora, y de un achuchón tremendo, arrojó al indiano á tierra, y allí, en los sembrados, empezó á tritu¬ rarle. entre las patas, con ei pecho, fu¬
rioso. El hombre lanzó un alarido de
muerte; su voz kü apagaba; sus huesos «rugían. ¡Allí misino, en el camino de
sus amores!
Desde lo alto de Jaruco, Pino gritaba, gritaba, avanzando. En las casas dis¬ tantes, ¡ni una luz! Nadie respondía ¡ni un eco! ¡Dios! La cabeza «se le iba.»
Apoyó un brazo en la cruz de la nvorí tu ra. Entornó los párpados: por la sombra de los ojos volaron mil chispas, todo un reguero de estrellas...
:i: **
Sentado en el poyo, con la cabeza descansando en la pared, estaba Juan aquella noche. En el patio solitario, ba¬

mente: ¡Pino. Pino! No sabía qué decirle
de tantas, de tantísimas cosas como
guardaba allá dentro, en el alma. Todo, al pasar por su garganta, se condensaba en aquel nombre pronunciado con una
entonación de ternura, casi mística. Y así, como á los niños cuando reciben
un golpe se ¡es cuenta un cuento y se les habla para distraerles. Juan empezó á hablar á la muchachita, del tiempo pa¬
sado:
—«¿Te acuerdas, Pino? En ese poyo nos hablábamos y nos queríamos sin decirlo. Madre nos contaba cuentos. ¡La pobrecita! ¿Te acuerdas de ella. Pino? Se murió. Me he quedado solo, sofito, mira á la casa: ni luz tengo en ella...»
Y cogía el rostro de la muchacha bus¬
cando en él un destello de vida. Ni un
aliento. El mozo perdió el tino; echó á correr cuesta abajo, hacia el pueblo, en busca de socorros... Se detuvo. ¿Qué iba á hacer? Vendría, se la llevarían, y si curaba, era para el indiano. ¡No. eso no! ¡Jamás! Volvió á la casa. En el patio y envuelta en un reflejo de luna. Pino
continuaba inmóvil. Juan se echó al lado de ella, la estrechó eu sus brazos,
la besó en los ojos. En la infinita soledad del monte, en la
quietud de las horas serenas los grillos
cantaban...
Miguel Sarmiento.
BUSCA, BUSCANDO
De todas las aristocracias europeas, la prusiana pasa por ser la más orgullosa.
la más infatuada, la más convencida de
la superioridad que tiene todo hombre nacido de nobiliario linaje, sobré el sim¬ ple plebeyo. Desgraciadamente, un esta¬ do de fortuna no corresponde siempre a lo ilustre de su origen, ni le permite la mayor parte de las veces llevar una
existencia medianamente acomodada y
á la altura do cualquier modesto bur¬

gro, se restaura el ruinoso castillejo se¬
ñorial del novio.
Gracias á ese mismo espíritu de soli¬ daridad que une á la nobleza prusiana ha podido formarse el gran partido agrario, compuesto en su mayor parte de grandes y pequeños propietarios te¬ rritoriales pertenecientes ¿ la aristocra¬ cia germánica. Sabida es la enorme in¬ fluencia que tiene esa liga político-eco¬
nómica. cuyos representantes se mueven tan activamente en los Comités, en los
municipios, en las dos Cámaras legisla¬ tivas y cuyas exigencias han puesto más de una vez al gobierno y al trono en verdaderos compromisos; El mismo Bismarek que tantas afinidades y manco¬ munidad de intereses tenía con el parti¬ do agrario, hubo de sublevarse más de
una vez contra sus pretensiones desme¬ didas y combatirlas con toda su energía;
Pretensiones que en ciertos momentos y en ciertas bocas resultan de un mons¬ truoso anacronismo, de una inverosimi¬
litud despampanante, sobre todo en un país como la Alemania, tan hondamente
trabajado por el socialismo filosófico y
militante. No hace muchos meses, en
una reunión de notables agrarios pro¬ ponía. uno de éstos que se elevase al kaiser una súplica encaminada á la rei¬ vindicación de las tierras expropiadas por razón de deudas contraídas por sus antiguos dueños. Los juicios ejecutivos y las enagenacioues de los mismos deri¬
vadas debían ser consideradas como nu¬
las «en atención al origen nobiliario y feudal de los bienes vendidos» que vol¬ verían nuevamente á poder de sus anti¬ guos poseedores, á quienes se concedería un plazo de quince á veinte años para liquidar sus primitivas deudas. Esta sin¬ gular proposición no prosperó, princi¬ palmente-—dice un escritor berlinés—
por encontrarse entre los acreedores de
antaño no pocos nobles que habían lu¬ crado con la adjudicación de tierras eje¬ cutadas. embargadas y vendidas, en perjuicio de otros nobles morosos.

en Canarias hacía muy poco, deseaba chera ei belfo babeante. Tras de un re¬ ñado por la luna, la silueta del mozo, so¬ gués de Berlín. La nobleza prusiana es

En época más reciente, un procer que

compensar las crueldades de su vida en codo del camino se ocaló la caravana; bre el blanco azul de la cal, evocaba la una dejas más tronadas del mundo. Si lleva uno de los apellidos más rancios;

América: formaba el «uido». Y para sus
amores ¿cuál mujer más á propósito que la muchachita alegre como las campa¬
nas en día de Gloria? Juan no volvió á
la plaza. Sólo se le veía cuando bajaba al pueblo á mendigar, á cambio del su¬ dor de sus brazos un puñado de gofio Que le matara el hambre. Después, con

reapareció por sobre los muros de un cercado, y se perdió luego definitiva¬ mente. Quedó sólo el tin-tan de las es¬
quilas de los camellos, corno una queja,
única voz de tanta dicha.
El velón regaba de luz la mesa cubier¬ ta de dulces y las faldas de las mujeres
sentadas en torno. Desvanecidos en la

imagen de un cenobita acurrucado á la puerta de su choza, en éxtasis divino. Alrededor de la casa, la misma quietud,
el silencio de todas las noches en la al¬

tiene representantes sumamente ricos y
dueños de inmensos bienes territoriales,
los tiene también y en mucho mayor
número, reducidos á condición tan mo-

tura, roto vagamente por los rumores ( desta, que casi raya con la indigencia.
del llano. La luna, corriendo por el infi¬ Al lado, por ejemplo, del príncipe de

nito, por sobre los mares, besaba, al pa¬ S... que posee tnás de setenta mil hectᬠsar, la tierra canaria. En un hilo de ara- reas, vive el conde de G... cuyo lilipu¬

propuso ei restablecimiento de los anti¬ guos derechos de señorío sobre las clases campesinas. Según ese trasnochado y
ridículo magnate, el bienestar del Im¬ perio y la grandeza del Emperador exi¬ gían imperiosamente que la condición
del labrador alemán volviera á ser iü
que era siglo y medio atrás; que rena-^

SGLLER

2

«¿¿ara-en todo sti vigor y con todas sus •.^obsecuencias la servidumbre de anta¬ ño, Y un hidalgo prusiano reclamaba ««son toda.la seriedad que pueda dar el orgullo y la estupidez unidas, que en tal proyecto se especificase el «derecho in¬
discutible.» del señor de imponer casti¬ gos corporales á su siervo. Me parece que no se necesita más para demostrar <el increíble espíritu que anima todav&a á
•una parte, siquiera sea ésta muy exi¬ gua, de la vieja nobleza germánica. ¡Si
se figwan esas momias-del antiguo feu¬ dalismo detener con tales majaderías el avance del progreso humano!...
'Juan Buscón.
Ecos de Ultramar
BE SVE AMÉRICA,
La capital del Paraguay.
La Asunción del Paraguay íué una de .jas primeras poblaciones que fundaron
jos españoles cuando ’ invadieron esta parte del continente americano.
El paisiué descubierto en 1528 por el explorador español don Sebastián Cabot, hijo del célebre navegante don Juan íL/’abot, que descubrió gran parte de la
América del Norte.
Eos jesuítas gobernaron el Paraguay
de 1610 á 1767 extendiendo su dominio
-en la AJesopotamia Argentina y el vasto
Senatorio de Misiones en el Brasil, que
perteneció también á España. Durante ese tiempo se fundaron muchas pobla¬
ciones con el nombre de villas que aun existen.
A mediados del siglo pasado se halla¬ ba el Paraguay, á la cabeza del adelanto Sur americano, cuyo progreso se debía en gran parte al laborioso Presidente López, padre del que gobernaba durante ía guerra en 1864.
La guerra aniquiló de tal manera
aquel país que escasamente, quedaron en toda la República sesenta mil hom¬ bres entre ancianos y niños. La devas¬ tación fué tan grande, que la Nación continúa después de más de treinta 'ños. bajo los efectos de aquella horri¬
ble catástrofe.
La Asunción es una ciudad de cua■enta mil habitantes; está situada en la
margen izquierda del rio y se extiende cobre una pequeña colina accidentada; las casas, como en la generalidad de las ciudades.hispano americanas, están pin¬ tadas de colores vivos, predominando ei azul y blanco que le dan un aspecto tan pintoresco como risueño.
El rio forma allí un remanso, á ma¬
nera de bahía, con una pequeña iría en
medio, al lado de la cual se ve un barco
de la armada brasileña, que durante la guerra fué asaltado por los paraguayos que á nado con el cuchillo en la boca lo
tomaron y destruyeron.
Rodea la ciudad,'como sirviéndole de
marco, una vegetación tropical muy
'rotulosa.
El puerto es, relativamente de mucha importancia; la mayoría de los buques que van y vienen del estado brasileño
ie Matto Grosso, hacen escala allí y va¬
rias compañías de vapores de aquella matrícula y argentinos ponen á la ciu¬
dad en comunicación con los puertos de Buenos Aires y Montevideo. Hay unos muelles en donde los vapores atracan y
frente á ellos se levantan los edificios de
la Aduana.
Existe también allí un buen astillero
y desde mediados del siglo pasado cuen¬ ta aquella capital con un arsenal, que como aquel ferrocarril, fué el primer ta¬ ller de esta índole que se estableció en la
América del Sur.
El Palacio del Gobierno es grandioso y elegante, pero de escaso mérito artístico.
Durante el período presidencial de Ló¬
pez, se dió principio á muchas obras,
que como sobrevino la guerra, quedaron
rín terminar. Es una de esas obras un
.-olosal teatro, cuyo edificio á medio
mncluir. ocupa una manzana entera y
noy es destinado para parque de artille¬ ría y almacenes públicos.
El tranvía recorre la mayor parte de as calles de la ciudad y los arrabales jue son en extremo pintorescos,. Villa
Jorra es una avenida que sale de . la
nadad y se prolonga dos ó tres kilomeros con casas-quintas á los lados, cons-
oyendo uno de los más bonitos paseos.
También conduce el tranvía á un pne.0 cercano llamado la Trinidad en
)nde hay una importante cervecería emana, que atrae los domingos mucha ente que va á comer emparedados yá
>eber cerveza fresca.
Cuenta la Asunción con un buen nú-
uno. de hoteles, que en invierno se lle¬

nan de familias argentinas que van ó aquel país á pasar la estación, que es de nn clima muy agradable,
A dos horas de ferrocarril, á orillas de
un pintoresco lago que tiene diez millas de largo por cinco de ancho, en un lu¬ gar precioso por su vegetación admira¬ ble y clima delicioso, se ha formado una
pequeña población que llaman San Bernardino, en donde hay también vario»
hoteles muy frecuentados por la» gente» delicadas del pecho que van allí en bus¬ ca de «alud. Ha formado aquella pobla¬
ción una colonia alemana, que se ocu¬
pan del cultivo de la hortaliza y Racen también quesos y manteca.
Al día siguiente que liegamos á la ca¬ pital del Paraguay, tuvimos ocasión de presenciar el recibimiento oficial del Mi¬ nistro de España Sr. Arellano, que fué escoltado por un piquete de honor por soldados de caballería vestidos de gala,
desde el Hotel hasta el Palacio del Go¬
bierno donde fué recibido.
La colonia española es allí numerosa y rica, constituyendo las principales fir¬ mas de aquel comercio.
El «Centro español» es el lugar de ci¬ ta de toda la gente de representación en aquella capital.
El mercado que ocupa una manzana cuadrada es un edificio antiguo de la
época de la dominación española, está rodeado de pórticos sostenidos por co¬ lumnas de piedra, los cuales se llenan de mujeres que van del campo á vender verduras y frutas.
Nos llamó la atención *o ver en el
mercado un solo hombre ocupado en las
ventas y nos aseguraron que en el cam¬ po gran parte de los trabajos agrícolas sou hechos por mujeres, mientras los hombres echados en la hamaca pasan el tiempo meciéndose ó rasgando una gui¬ tarra. No es estrafio que esto ocurra, si se toma en cuenta el carácter general¬ mente indolente de los trópicos y la es¬ casez de hombres que hay en aquel país;
pues á pesar de la inmigración que allí
llega de paises extrangeros, son aun las mujeres cuatro ó cinco veces mayor en número que los hombres, lo que hace, como es natural, que estos sean muy mimados por ellas.
Las mujeres van vestidas con solo la camisa y una falda blanca, se echan una sábana sobre la cabeza que les cubre el
cuerpo y este vestido, con los pies des¬
calzos, les dá un aire egipcio ruuy pecu¬
liar.
Debido al abandono en que lia vivido la gente de aquel pais después de la guerra y la falta de cultura de aquellas mujeres, entre la gente del pueblo pre¬ domina la lengua indígena guarany. Cuando por necesidad tienen que hablar español, estropean de una manera lasti¬
mosa nuestro idioma.
Ultimamente el Gobierno se preocupa
de que desaparezca esto que sin duda entorpece mucho el adelanto intelectual
y para el efecto se han fundado nume¬ rosas escuelas con profesores españoles.
Es sorprendente que siendo en aquel pais mayor la exportación que la impor¬ tación, tengan un cambio tan elevado en su moneda, que pasa .de siete cientos por ciento su depreciación, de manera que cien pesos oro resultan allí ocho¬ cientos y pico en moneda del país. No¬ sotros pagábamos en el Hotel veinte pe¬ sos por nuestro hospedaje diario, este precio parece elevado por el número, pero después que se reduce á. oro, se ob¬ serva que es inferior á los precios que se pagan en los hoteles de los demás paises
americanos.
Los principales productos de exporta¬ ción son: hierba mate, pieles, tabaco, naranjas y otros frutos de los cuales los barcos llevan cargamentos completos para Buenos Aires,
De poco tiempo á esta parte se han establecido ingenios de caña para la fa¬ bricación de azúcar centrifugado, y al¬ gunos saladeros pnru la industria del tasajo. El principio de estas dos empre¬ sas ha sido muy satisfactorio y no hay duda que ellos serán precursoras de otras muchas que han de ser una nueva fuente de riqueza para aquel pais
que lucha por levantarse de su terrible
caída.
Apuntamos entre las curiosidades del lugar un admirable tejido y un calado hechos á mano; son labor preciosa de aquellas mujeres, trabajo exclusivo de aquel país, ya conocido en Inglaterra en donde es muy apreciado; lo. llaman ñanduti, nombre guarany que significa telaaraña, por ser un tejido parecido al que hacen las arañas.
En trabajos de cuero vimos también sillas de montar, maletas y otros objetos muy bien, acabados.
Estos trabajos nos hicieron acordar de los que hacen con tanto gusto en Méji¬ co. especialmente en Puebla.

Los plateros trabajan la filigrana ha¬ ciendo con plata y oro muy originales objetos; entre otras cosas hacen unos anillos que se llaman del Paraguay y
son en extremo curiosos.

***

Cuando llegamos allí, hacía pocos días

que había sido declarada oficialmente la

peste bubónica, enfermedad que no hizo

estragos debido á las condicione» del lu¬

gar. No obstante el Gobierno contrató,

al Doctor Almassian, á quien tuvimos ocasión de tratar mucho, médico del

Instituto Pasteur de París, que fué allí

con objeto de establecer un laboratorio

bactereológico y durante cuatro años dará lecciones á los alumnos de aquella

facultad.

*

Cerca de dos semanas permanecimos

en aquella capital, embarcando luego en

el vapor «Aurora,» que nos trasladó á

Villa Concepción, la segunda población

del Paraguay, puerto que se halla situa¬

do á unas cien y pico de leguas al Norte

de la capital.

«*

Mateo Frontera.

Santos. Brasil, Mayo 1901.

Variedades
Clarificación del aceite con zumo de limón.
Para aclarar una corta cantidad de
aceite puede emplearse una disolución nítrica, exprimiendo en agua fría tantos limones como litros de aquel se desea
tratar. Bastan 10 litros de esta disolu¬
ción para clarificar de 180 á 360 kilo¬ gramos de aceite;
La disolución se mezcla con el aceite, se agita con un manojo de mimbres, se la deja luego en reposo, y á las veinti¬ cuatro horas se trasiega el líquido acla¬
rado.
Como, si la disolución estuviese dema¬ siado cargada, podría comunicar algún gusto extraño al aceite, exige este tra¬ tamiento, antes de aplicarlo á la masa total, hacer algunas pruebas prelimina¬
res dentro de botellas con crecientes cantidades de zumo ó ácido cítrico para
descubrir y servirse de la mezcla más
eficaz é inofensiva.
Producción de naranjas sin semillas
En el Estado de California se produ¬ cen anualmente millares de cajas de na¬ ranjas sin semillas. Esta clase de naran¬ jas fué introducida por primera vez en los Estados Unidos por Mr. William F. Judson en 1872. Era él en aquella época cónsul de este país en Bahía, Brasil, y allí tuvo noticia de que, como 60 millas al interior, en una de las riberas del Amazonas, se daban naranjas que no tenían semillas. Pronto obtuvo algunas de estas frutas, así como retoños de los árboles, los cuales remitió al departa¬ mento de Agricultura de Washington. Ai principio, dichos retoños no llamaron mucho la atención, y al afio siguiente sólo quedaban cuatro que fueron envia¬ dos á Mr. Haratio Tibbettes, de Califor¬ nia, que los había pedido al departamen¬ to para hacer con ellos experimentos. Al
cabo de cinco años de haber sido sembra¬
dos, produjeron una cosecha de 16 naran¬ jas, y los agricultores llegaron á dudar mucho de que el resultado final fuera sa¬
tisfactorio, especialmente en cuanto á la calidad de la fruta. La segunda cosecha íué de una caja de naranjas de superior
calidad. Por dos años Mr. Tibbettes con¬
tinuó sus experimentos con muy poco éxito, y, por último, resolvió ingertar ramas de naranjo sin semillas en troncos del naranjo ordinario.
Entonces se vio que el ingerto se de¬ sarrollaba perfectamente, convirtiéndose en rama del árbol primitivo, que luego debía producir solamente naranjas sin semillas, una vez que le había despojado de todas sus otras ramas. Hay eu Cali¬ fornia plantaciones de naranjas sin se¬ millas que han producido un beneficio neto de 250 á 300 pesos por acre duran¬ te varios años. La ciudad de Riverside, que era en época no lejana una pequeña aldea, cuenta hoy con una población de
14.000 habitantes. Está situada en la
región que produce mayor número de naranjas en el mundo, pues salen de ella cada año, por término medio, 1.600.000 cajas de naranjas. Los habitantes de

esta población están deseosos de que los dos naranjos primitivos, que fueron la fuente de la prosperidad de la localidad,
y á los cuales se debió la fundación de la ciudad, sean colocados en algún par¬ que público y debidamente protegidos para que sirvan como una lección obje¬ tiva á las futuras generaciones.
Del Extranjero
La guerra anglo-boer
Las noticias que sobre operaciones
militares se han recibido del Africa del
Sur. se reducen á dar cuenta de que los boers han copado otra patrulla inglesa y se han vuelto á apoderar de la plaza de Jamestown, en la Colonia del Cabo.
La lista diaria de las pérdidas de los ingleses en el teatro de la guerra es hoy muy larga y suma gran número de muertos, heridos y prisioneros.
También nos dice el Cape Times que por delito de alta traición, pues votó en el Parlamento del Cabo en pro del Bill sobre traición, han capturado los boers al diputado por Aliwal North, dándole una bien merecida paliza y reduciendo
su hacienda á cenizas.
Queda completamente confirmado aho¬ ra que ni Botha ni sus generales com¬ pañeros, han tratado ni tratan de depo¬ ner las armas como no sea bajo las con¬ diciones de reconocimento por la Gran Bretaña de la independencia absoluta de las dos repúblicas del Orange y del Transvaal, y la amnistía completa de
los holandeses de la Colonia del Cabo
que se han sublevado contra los ingleses y á favor de los boers.
Como no sea así, no habrá fin de hos¬ tilidades, con la circunstancia agravante de que si la Gran Bretaña tarda mucho en acceder ó dichas proposiciones y la guerra sigue como es posible de una
manera favorable á los boers no se con¬
tentarán entonces estos con la indepen¬ dencia de sus dos repúblicas, sino que exigirán la anexión á las mismas de los territorios sud-africanos del Natal y de la Colonia inglesa del Cabo.
A pesar de los discursos llenos de bra¬ vatas que sobre el poder de Inglaterra y la próxima aniquilación de los burguers sud-africanos pronuncian continuamen¬ te los ministros ingleses, especialmente el presidente del Consejo lord Salisbury, reina en Inglaterra verdadero disgusto por la continuación de la guerra, y tan¬ to es así, que se está organizando en Londres por los «Trado Unions» diputa¬ dos y personajes políticos pro-boers, una imponente manifestación popular que protestará enérgicamente de la política que persiste en seguir el gobierno jingoe
en el Africa del Sur.
Telegrafían de Berlín que en las ca¬
rreras de Automóviles, verificadas últi¬
mamente entre París y aquella capital,
han ocurrido numerosos accidentes. Uno
de aquellos carruajes chocó contra una pared, á otro se le rompió el neumático, otro atropelló á dos peatones, varios se quedaron inmovilizados en el camino, siendo un milagro que no ocurrieran más desgracias por la velocidad que lle¬ vaban. El que primero llegó, Mr. Fournier, es el mismo que ganó, durante la Exposición de París, el premio en la ca¬
rrera de París-Burdeos.
El tiempo empleado por Mr. Fournier
en hacer el recorrido entre Paris-Berlin
ha sido 16 horas y 6 minutos.
Con objeto de extender la enseñanza de la lengua española, el ministro de
Instrucción Pública de Italia, ha acorda¬
do que en el próximo año se celebren exámenes extraordinarios para los aspi¬
rantes á la enseñanza del idioma espa¬ ñol,
El ministro trata de introducir esta enseñanza en todas las Escuelas de Co¬
mercio con carácter obligatorio.
De la Península
Han conferenciado el ministro de la
Gobernación y el director general de Sanidad, señor Pulido, con objeto de to¬ mar precauciones contra la peste bubó¬ nica, de cuyo terrible mal han ocurridoalgunas invasiones en Oporto.
Arabos han acordado las disposiciones que se tomarán si no se extingue la peste inmediatamente en dicha ciudad portuguesa.
Luego el señor Pulido ha ordenado que esté en disposición de marchar á la frontera el material del parque-sanitario.

La casa Aznar, de Bilbao, ha recibido detalles del naufragio del vapor Agosto
que procedía del puerto de Cardiff con cargamento de carbón para aquella ca¬ pital. El siniestro fué debido á haberse
abierto una ancha vía de agua y la tri¬ pulación que, en un principio se creyó totalmente perdida, debió su salvación á algunas lanchas pescadoras. Tenía di¬ cho buque 1775 toneladas de desplaza¬ miento y fué botado al agua en Suber-
land en 1899.
Crónica Balear
En el caserío del Plá de San Jordí ocu¬
rrió el domingo último una sensible desgracia que causó la muerte á Juan
Comas Bibiloni casado, de 24 años de edad. Serían las 7 de la mañana cuando
se desencadenó por aquellos parajes un fuerte vendabal que se convirtió, poco tiempo después, en verdadero ciclón. Apercibido de ello el dueño del huerto
Ca S' Hesvort corrió hacia el molino de
viento que existe en el mismo al objeto de ponerlo en condiciones, cuando una racha de viento arrancó dos aspas según unos y la cúspide del molino según otros, todo lo cual cayó precisamente por el lado en que se hallaba el molinero, cau¬
sándole una muerte instantánea, á pre¬
sencia de su esposa que se hallaba á al¬ gunos pasos de distancia del sitio en que ocurrió la catástrofe.
El martes por la tarde á las diez y ocho poco más ó menos, dejó caer anclas
en mitad de la bahía de Palma, el cruce¬
ro de 1.a clase protegido «Du Chayla»
de nacionalidad francesa.
Desplaza 3982 toneladas, monta 26 ca¬ ñones y lo tripulan 370 marineros ai mando de su comandante Mr. Serpette uno de los jefes más jóvenes de la mari¬
na francesa.
Después de saludar la plaza y ésta de¬
volver el saludo, bajó el Sr. Comandan¬ te á tierra, conferenciando largamente
con el Sr. Cónsul.
No ha faltado quien piense que algo
extraordinario debe ocurrir en el Medi¬
terráneo, pues, inmediatamente se vol¬ vió á despachar el buque para la mar, saliendo el miércoles por la mañana á las cuatro y media y perdiéndose en el
horizonte con rumbo desconocido.
Al cabo de una hora escasa lo efectua¬ ron amarrándose en la escollera el caza¬
torpederos de 1.a clase «Condor» y el torpedero «Espignola».
El primero desplaza 1.200 toneladas, con 13 cañones y 170 hombres de tripu¬
lación. Va al mando de.su comandante mon-
sieur Gervais.
El segundo es de 301 toneladas con 63 tripulantes al mando de Mr. Langcer.
Estos buques proceden de Argel y forman parte de la formidable escuadra que efeetna maniobras en el Mediterrá¬
neo.
El vigía de Porto-Pi señalaba á dicha hora varios buques de guerra no cono¬
cidos.
A las primeras horas de la mañana del jueves íué hallado, colgado en un escu-
sado, en la casa señalada con el número 11 de la calle de San Bartolomé, Palma,
un jóven de unos 18 años de edad, de
oficio sombrerero llamado Nicolás Mu-
let. Creóse que se trata de un suicidio.
Crónica Local
La víspera del día 29 del pasado, fes¬ tividad de San Pedro, con motivo de ce¬ lebrar su fiesta onomástica fué obsequia¬
do con una serenata el Sr. D. Pedro
Alcover, Notario de esta localidad. Los
músicos, que pertenecían á la Banda Municipal, fueron á su vez obsequiados también por el Sr. Alcover con refrescos, pastas, dulces y licores.
Con arreglo al programa previamente publicado en nuestro anterior número, se celebró el sábado último en la importante
barriada del Puerto la fiesta dedicada al
Apóstol San Pedro patrón de los pesca*-
dores.
El citado caserío, se vió con tal moti¬ vo s-uinamente animado, siendo numero¬ sas las familias que desdé esta villa se dirigieron á aquel sitio.
La banda de música que dirige D. Pa¬ blo* Canal», contribuyó eu gran manera al lucimiento de la fiesta, tocando esco¬ gidas piezas de su vasto repertorio.

3

SOL LE R

En la noche del sábado 'último, mien¬ la expendieron, al por mayor y menor, gioso. Además para dar el tinte de ver¬ C anala, y asistieron á ella, convocados ¡por

En el oratorio del Hospital.—Hoy, al

tras se estaba celebrando la verbena en de frutos peninsulares y coloniales. Su daderos conciertos á los proyectados, segunda vez, los concejales señores D. Pedro anochecer, se cantarán solemnes com-

la barriada de la Huerta, varios amigos de lo ageno entraron en casa de un acau¬ dalado vecino, que tranquilamente había ¡asistido á la fiesta, llevándose una caja de hierro para guardar caudales, la que
según noticias contenía unas ¿Í50 pesetas en metálico, varios pagarés, títulos de la Deuda y otros documentos importantes;

objeto es pasar los días de su Santo en compañía de su anciano padre el cual goza de buena salud en el caserío del
Puerto. Sea bienvenido.
En los ejercicios verificados estos pa¬
sados días en el Instituto de 2.a ense¬

figurarán en la excursión los profesores que componen la Constancia Musical, los que en unión del citado orfeón ejecuta¬
rán varios hermosos coros. Y si á todo
esto añadimos, que las pequeñas dificul¬ tades para que el concierto pudiera cele¬ brarse al aire libre, y en la misma plaza pública, es probable queden solventadas

José Santandreu, D. Ramón Coll, D. Jeróni¬ mo Estades, D. Juan Deyá, D. Andrés Oliver y D. Juan Joy.
Se dió lectura al acta de la anterior y fué aprobada.
Entrando en el despacho ordinario se dió
cuenta de una circular de la Administración
de Hacienda de esta provincia, inserta en el «Boletín Oficial» número 5372, en la que se

plétas en preparación á la fiesta de lá Preciosísima Sangre de Nuestro Señor
Jesucristo.
Mañana, domingo, á las diez se can¬ tarán horas menores y después la misa mayor á toda orquesta, pronunciando el panegírico el Pbro. D. Bartolomé Coll. Al anochecer, después de un rato dó

estos últimos juntamente con la caja
fueron encontrados el martes por la ma¬
ñana en las agrestes rocas del predio
«La Mola.»
A pesar de las pesquisas de la guardia civil, hasta la hora presente, que sepa¬
mos, no se ha podido descubrir al ladrón
ó ladrones.

ñanza, de Palma, ha obtenido el grado de ¡Bachiller, nuestro paisano y amigo, el aprovechado jóven D. Guillermo Ripoli y Deyá, á quien felicitamos cordial¬
mente.
En la mañana del martes de esta se¬ mana voló al cielo la niña Francisca Cas-

en estos días, se comprenderá el vivo interés que se tiene por presenciar un género de fiestas nunca vistas en este
valle.
La fiesta celebrada en la barriada de
Can Peños el sábado y domingo últimos fué lucida en extremo; en las veladas de

previene, que con arreglo á la legislación vi¬ gente, deberá tener lugar en esta provincia, durante el mes de julio, la renovación parcial de las Juntas Periciales y Comisiones de eva¬ luación. Enterada la Corporación acordó aplazar para la sesión próxima el nombra¬ miento de los vocales que le corresponde haeer según el art°. 31 del Reglamento de la contribución territorial de 30 de Septiembre

meditación, se cantará con orquesta, la corona de la Sangre del Salvador.
En el Oratorio de las Hermanas de Id
Caridad.—Miércoles, dia 10, á las seis y media de la mañana, al tiempo de una
misa, se dará principio á la novena dé San Vicente de Paúl, continuando á lá misma hora en los dias siguientes.

En la mañana del próximo pasado do¬ mingo apareció fijado en las esquinas de las calles más importantes y de mayor tránsito un bando de esta Alcaldía, por el que dispone se cumplan estrictamente las órdenes, resumidas, que en diferentes
circulares ha venido dictando el Exce¬

tañer Frontera. Enviamos á D. Antonio Castañer An-
glada (ausente), y á su distinguida esposa, padres de la criatura, nuestro más senti¬ do pésame por tan sensible pérdida.
Desde el miércoles se encuentra en

lentísimo Sr. Gobernador eivil de la pro¬ esta veraneando en sus posesiones del

vincia, las cuales se indueen á evitar la Puerto el Director general de los ferro¬

propagación de la hidrofóbia en los pe¬ carriles y Diputado á Cortes por esta

rros y su transmisión á la humanidad, circunscripción el Excmo. Sr. D. Guiller¬

de cuya enfermedad ha habido ya varios mo Moragues.

casos en diferentes puntos de esta isla.

Sea bienvenido.

Dado lo peligrosa que es la menciona¬

da enfermedad, esperamos no se conver¬
girán en letra muerta las importantes .disposiciones que en el bando de referen¬ cia se disponen.

La «Compañía de Copropietarios del vapor León de Oro» por medio de estensa circular, convoca á los copartícipes del mismo, á una Junta General extraor¬

El domingo por la tarde al regresar un amigo nuestro, acompañado de toda su familia, de una excursión, al estar en
las inmediaciones de Can Sort notaron
.que un carretón, al que iba uncido un brioso corcel, venía á todo escape por la carretera de Deyá, en dirección á Sóller, y deseoso de prestarle auxilio, pusieron pié á tierra y lograron parar el caballo sin que ocurriera la menor desgracia.
Más en el mismo momento la caballería
-de nuestro amigo, bien fuese se hubiese asustado por el ruido de la carrera, bien por algunos gritos escapados á las mu¬

dinaria que tendrá lugar el día 14 del
actual en el salón-teatro de la sociedad
Defensora Sollerense, para tratar y resol¬ ver importantes asuntos.
Hacemos pública la noticia para que si existiere algún socio presente ó ausen¬ te, que por causas agenas á la voluntad
de la Dirección no hubiese recibido la
circular de referencia, esté enterado de la convocatoria y pueda asistir á la men¬
cionada reunión ó enviar carta autoriza¬
ción delegando persona de su confianza que le represente eou sil voz y voto en aquella Junta.

jeres que conducía, emprendió al mo¬

•
mento otra carrera dando, al llegar á un

Hemos recibido el número 6 de la Pu¬

recodo, un tremendo vuelco del que re¬ blicidad Moderna órgano de la Gran Guía

sultaron dos heridos, cuatro contusos, y indicador de las Islas Baleares que se

ningún ileso, los que, afortunadamente, publica en Palma. Agradecemos el obse¬

.siguen bien.

quio.

os expresados dias, la concurrencia fué numerosa, atraída por los acordes de las dos músicas de la localidad que alterna¬ tivamente tocaban en sus respectivos ca¬
tafalcos.
El tramo de carretera comprendida entre Can Pellos y Can Barona estaba iluminado á la veneciana y adornado to¬ do aquel populoso barrio con verdes en¬ ramadas, gallardetes y papel de colores, que presentaban en conjunto un aspecto muy hermoso.
Dos días pesadísimos con cielo cubier¬ to y horizontes foscos fueron los del sᬠbado y domingo últimos.
A mayor abundamiento el viento em¬ pezó á soplar del S. E., por cuyo motivo el calor llegó á ser asfixiante: en cambio
los demás días de la semana han sido
muy templados hasta dejarse sentir, es¬ pecialmente en las noches del martes y miércoles últimos, verdadero frío.
Esta pasada noche fué conducida á su última morada una tierna criatura hija
del maestro albañil D. Bartolomé Esta-
des. La banda de música dirigida por el Sr. Galmés, acompañó el cadáver tocan¬ do una marcha fúnebre apropiada al
acto.
Según noticias que tenemos, resultará lucida la fiesta callejera que esta noche y mañana se celebrará en la calle de la
Luna en honor de la Preciosísima San¬
gre de Nuestro Señor Jesucristo. Al son de la gaita y tamboril y segui¬
do de multitud de jóvenes y muchachos,

de 1885; como igualmente la formación délas propuestas en terna para que la Administra¬ ción elija los vocales que según el citado Re¬ glamento tiene derecho á nombrar.
Se acordó pasaran á informe de la Comisión de Obras las instancias siguientes: una de D.a Ana Yert Casasnovas por la que pide autorización para hacer algunas modificacio¬
nes á la casa número 27 de la calle de San
Bartolomé y para reedificar la fachada de di¬ cha casa en la parte que linda con la calle de San Juan y otra suscrita por D. Damián Bauzá Enseñat en la cual pide permiso en
nombre de D.a Catalina Palou Ros para cons¬
truir una casa en una finca propia de dicha señora, que linda con el camino vecinal deno¬ minado de «La Villalonga.»
Se dió lectura á una comunicación dirigida al Sr. Alcalde por el director de la primera eseuela pública de niños de esta localidad, en la cual denuncia los abusos que diariamente cometen después de las horas de clase en el patio de dicha escuela los muchachos que juegan por aquellas inmediaciones. Conside¬ rando el Ayuntamiento que esto obedece á la poca elevación del muro que circuye el patio
acordóse colocaran sobre dicho muro varios
hilos de alambre puntiagudo á fin de impedir
el fácil acceso al mismo. Siendo de reconocida utilidad la instala¬
ción de un servicio de agua en el matadero público que facilite su constante limpieza; se acordó colocar una tubería dispuesta en for¬ ma que pueda recojer los desperdicios ó aguas sobrantes de la fuente pública y conducirlas al interior del majadero, donde serán conve¬ nientemente distribuidas por otra tubería de plomo, con sus correspondientes sifones.
Se acordó verificar varios pagos. Y se levantó la sesión.
CULTOS SAGRADOS

Keg;!stro Civil
Nacimientos.
Varones 1.—Hembras 1.—Total ¡2
Matrimonios
Ningunó.
Defunciones
Dia á, Francisca Castañer Frontera;
de 21 dias, calle déla Luna.—Dia4, doil Salvador Bisbal Vicens, de 61 años> ca¬ sado, Alquería del Conde.—Diá 4, don Jaime Vicens Alcover, de 67 años, viu¬ do, Manzana 72.—Dia 5, María Estades Pastor, de 3 años, Plaza de Aloy.
movimiento del puerto
Embarcaciones fondeadas
Ninguna.
EMBARCACIÓN ES despachadas
Dia 30 Junio.—Para Barcelona, vapor León de Oro, de 125 ton., cap. D. Gui¬
llermo Mora, con 17 mar. y efectos.
CÍRCULO SOLLERENSE
A tenor de lo que previene el articuló 4.° de los Estatutos porque se rige esta Sociedad, y por acuerdo de la JiiUta Di¬ rectiva, se convotia á los señores socios para la Junta General ordinaria, que sé celebrará el día 14 de los corrientes, á las 4 de la tarde, en el propio domicilio
de la Sociedad.

La brigada de operarios del Ayunta¬ miento se ha ocupado esta pasada sema¬ na en conducir las aguas encharcadas en el torrente por medio de una acequia en donde pueden con facilidad seguir el curso ordinario; en tapar herméticamen¬ te los agujeros de las cloacas que comu¬ nicaban con el exterior, y en la próxima se procurará dar nuevo curso á las aguas del surtidor de la plaza á fin de que al manar por la espita salga limpia y sin ■olor de ninguna especie.
El lunes de esta semana, por vía de Palma, llegó á este pueblo nuestro par¬ ticular amigo D. Jaime Rullán, proce. -dente de París, en donde, como ya diji¬ mos, en números anteriores tiene esta¬

Con algún pasaje y variada carga, sa¬ lió de este puerto para los de Barcelona y Cette, el domingo por la tarde, el va¬ por de esta matrícula «León de Oro».
Según noticias que tenemos se espera llegará á ésta mañana y siguiendo su itinerario volverá á salir para los puntos
de destino el miércoles dia 10 del actual.
La masa coral de La Protectora está
haciendo grandes estudios para que la excursión proyectada á Sóller para el 21
del actual resulte un acontecimiento no¬
table. Escogidas composiciones de anti¬ guos y modernos autores aplaudidos fi¬ guran en el programa, que será, según se nos dice, en extremo selecto: en la misa
de las doce el orfeón cantará una compo¬

ha sido paseado esta mañana por las ca¬ lles de esta población un corpulento buey que ha sido sacrificado y repartido des¬ pués entre los copartícipes.
Mañana domingo, á las 4 de la tarde, en la plaza de toros se celebrará una co¬ rrida de novillos, de la ganadería de don José Ribas vecino de Son San Martí, por una cuadrilla dirigida por Jaime Ciar (Moreno). El precio de la entrada será, PIO pesetas á la sombra y 0’85 pe¬
setas al sol.
EN EL AYUNTAMIENTO
Sesión del dia 29 junio de 1901

En la iglesia parroquial.—Mañana, domingo, dia 7, á las nueve y media, se cantarán horas y después la misa mayor. Por la tarde, después de vísperas y com¬ pletas, tendrá lugar el ejercicio mensual en honor del Sagrado Corazón de Jesús con exposición del Santísimo Sacramento.
Lunes, á las seis y inedia, durante la celebración de una misa, se verificará el ejercicio mensual en honra del misterio de la Concepción Inmaculada de María.
En la iglesia de San Francisco.—Ma¬ ñana, domingo, á las 6 y media de la tar¬
de se comenzará un devoto Triduo en
honor del Doctor Seráfico San Buena¬
ventura.
Miércoles, dia 10, á las siete de la ma¬ ñana, se dará principio á una piadosa

Sóller I.» de Julio de 1901.—El Vocal
Secretario, Ramón Coll.

V tullid

ima porción de sola-
res en ej ptañto más cén¬

trico de la Huerta conocido por el Camp

de sa Creu barriada de Can Peños.

El dueño informará.

■c^€SVS/@/gK!yT>*cr~-—

Qp

rjULAbQtAícqi

alquilar ó vender dos horas de aglta pro.

cedente de la fuente llamada de «S‘ Uyet»

ó «Alquería del Conde».

Para informes ó ajuste, diríjanse á

D. Antonio Vicens y Mayol en la casá

«Can Búrdils», Plaza de la Coüstitlicióü;

blecida una importante casa dedicada á sición de Victoria y otras de sabor reli¬ Fué presidida por el Sr. Alcalde D. Juan novena en honor del mismo Santo.

■do) FOiiiiETíar
ARIEL A
tantas figuras interesantes de quienes yo
te hablo?
—¡Ah. sí! ¿aquellos cuentos que me
hacéis en las veladas del invierno?...
—Sí, Ariela: yo he procurado ilustrar
tu entendimiento en cuanto me ha sido
posible. Si quisieras leer y estudiar, pronto sabrías tanto como Fernanda, porque tienes talento y memoria feliz.
Ella á tu edad sabía muchas cosas que
tu ignorarás largo tiempo; conocía algo
del francés, tocaba el arpa y recitaba
trozos de literatura; pero era aplicada, y tú, si continúas como eres, serás igno¬
rante toda la vida.
Aquellas palabras me hicieron una viva impresión. Al caer la tarde del mis¬ mo día, nos retirábamos por el sendero
más oculto de la montaña, y mientras Fernanda y mi aya, cogidas amigable¬ mente del brazo, despartían en un idio¬ ma extranjero, yo corrí en dirección á lina cruz de grauito que cubierta de en¬
redaderas, ostentaba una corona de ro¬
tas y margaritas del valle. áentéme fatigada y vi algunas letras

esculpidas en la cruz; quise descifrarlas, pero no las supe reunir; desconocía cua¬ tro y por consiguiente no pude leer las frases que llamaban mi atención.
Quedé pensativa y al llegar mis Rebe¬ ca y mi hermana les pregunté con aire
distraído:
—¿Qué dice aquí? —¡Rogad por raí!... contestó la última
arrodillándose ante la cruz.
Yo la imité: murmuramos una corta
plegaria y luego continuamos nuestro paseo, llegando á la torre cuando ya es¬
taban las luces encendidas.
A la mañana siguiente mis Rebeca hizo á Fernanda un rico presente, que
consistía en un devocionario de nácar y
oro con lindísimas oraciones y preciosas estampidas; yo lo examiné atentamente largo rato y pregunté á mi aya:
--Mis Rebeca, ¿me daréis uno igual así que pueda leerlo?
—Sin duda alguna, hija raía. Pasé algunos días pensativa y corno triste. Me mortificaba la idea de mi ig¬ norancia y manifesté á mis Rebeca y á Fernanda la resolución que había for¬ mado de aprender cuanto me enseñasen para saber tanto como mi hermana. Sorprendiéronse ambas deesfa variación t repentina, y gozosa mis Rebeca, tomó á

su cargo la dulce tarea de despejar las Me levantaba temprano; cuando ló

nubes de la ignorancia que ofuscaban hacía, ya encontraba á Fernauda arro¬

mi mente y guiarme por los áridos sen¬ dillada ante el altar, rezando en sus li¬

deros del estudio, que, si al principio bros de devoción.

está erizado de espinas, luego nos brin¬ Yo también me postraba á su lado y

da suaves y aromadas flores.

murmuraba una corta oración, pidiendo

Desde aquel día mi afición á la lectu¬ á la Virgen felices resultados en mis es¬

ra no tuvo límites; cinco meses después tudios.

leía correctamente y comenzaba á escri¬ Nos vestíamos y pasábamos al come¬

bir con letra gruesa, pero clara. Inclina¬ dor para desayunarnos.

da constantemente sobre los libros, los Luego íbamos á misa; después á pa¬

devoraba con afán; después de cada lec¬ sear un rato por los jardines, regresan¬

ción, mi aya tornaba la Biblia ilustrada do á la habitación donde estudiábamos.

de mi hermana y mostrándome una pre¬

Allí mis Rebeca nos daba lecciones;

ciosa lámina hacía qüe leyese en voz al¬ mientras Fernanda escribía, pintaba ó

ta con sumo despacio una de aquellas recorría con sus ágiles dedos las teclas

páginas admirables que empezaban á del piano, yo aprendía á escribir, y sen¬

hablar á mi corazón en un lenguaje que tada sobre las rodillas de mi aya, recita¬

me transportaba á un mundo poblado ba mi lección de Historia Sagrada y

de risueñas visiones: yo me sentía tan profana.

feliz cuando me dejaban aquellos libros,

Así se pasaba la mañana.

que continuamente dirigía grandes sú¬ A la hora de almorzar nos dirigíamos

plicas á mis Rebeca para que me los de¬ al comedor; á imitación de mi aya y de

jasen leer siempre que yo lo deseara, mi hermana, me santiguaba y rezába¬

pero mi aya no accedía á estos deseos, mos una corta oración pidiendo á Dios

porque conocía mi exaltada imaginación me bendijera el alimento que íbamos á

y trataba de evitar cuanto pudiese ha¬ tomar; y al levantarnos, después ele ha¬

cerme sufrir.

ber concluido, dábamos gracias por los

He aquí el método de vida que empe¬ favores recibidos suplicando que pro¬

cé á observar desde la edad de ocha porcionase un bocado de pan á- tantos

asosí

i mMk.es que carecían de éL

A medio día nos ocupábamos de hüés-
tras labores de agujas ó escuchábamos
leer á Fernanda trozos de literatura es¬
cogida. mientras que yo empezaba á hacer flores dé trapo con rata perfección.
Después, al caer la tarde, salíamos á pasear y bajábamos á la aldea de qué ya te he hablado’. Visitábamos al padre Juan, santo sacerdote qüe era confesor' de mi hermana y de mis Rebeca, y siem¬ pre le llevábamos alguna fruta ó algún pastelito, separado dé nuestra mesa paré
él.
Otros días íbamos ¿ visitar los pobres de las cercanías ó subíamos á la ermita; después, regresábamos á la torre y cuan¬
do habíamos rezado él rosario, cenába¬
mos reunidas y conversábamos hasta que era hora de recogernos al descanso,' después de las fatigas del día.
V
Ya te hé dicho qué el padre JUaíí rné preparaba para hacer mi primera comu¬ nión. acontecimiento importante siem¬ pre en la vida de una nina, y el cual de¬ seaba yo con ardor, porque desdé gúé mé aplicaba a la lectura y al estudio, mé había hecho devota y gustaba de rezar y
hacer el bien á imitación de Fernanda;
í adrOThbrlé modelo que la manía áhitilé

4

SOLLEH

PUBLICACIONES RECIBIDAS
©USANTE LA PRESENTE SEMANA

j prenta d’ en B. lleúS. A Lluchmayor, | nense y el vino. Derecho de consumos | La Energía Eléctrica. Revista gene¬

oarrer del Convent, 27.

! para los vinos en Francia. Informacio¬ ral de electricidad y sus aplicaciones. —

*

nes: Exportación de vinos. Sobre natu¬ Sumario del n.° 16 del tomo 3.°=Sobre

**

Es Pagés Mallorqní. — Sumario del
húmero 54. Las plantas de raíces pene¬ trantes y el mejoramiento de los culti¬
vos. Hortalizas. Tomate. III. Cómo
se producen las criadillas de tierra. El espliego. Alcanforero. Gallinas pone¬ doras. Tradicions populars mallorqui¬ nes. L' amo ‘n Biel Perxanch y la dona d‘ aygo.=Variedades: .Remedio para im¬ pedir que las gallinas empollen. Sebo vegetal. Selección del trigo. Clarifi¬

El Colmenero Español.^SuMARio del
núm. 114.=Aviso importante. Sobre la loque. Mi grano de arena. Tempe¬ ratura que exige la incubación del pollo. A propósito de la alimentación artificial de las abejas. La miel como alimento. —Bibliografía. Trabajos en el colme¬ nar. — Miscelánea. Correspondencia.—
Precios corrientes. Anuncios.
Suscríbese: calles de Cervantes, n.° 1, y San Francisco, 2, Gracia-Barceloua.

ralización de compañías extranjeras.— Vagones propios de los expedidores de productos agrícolas. Premio á la mejor Memoria sobre Crédito agrícola. Pre¬ cios del azafrán.—Colmenas y miel en Europa. Los segadores gallegos. Un
nuevo beneficio de la remolacha. Los
patos. Aceite de grasa de cerdo. Cie¬ lo de lluvias y seguías. La sangre seca como abono, Exposición avícola y colombófila en la Lonja, por D. Antonio Boseh. El Black-rot en España. Efec¬

la Afinidad química (continuación) por José Echegaray. Problema de electri¬
cidad, por Rafael Torres Marino. El gas Fiché. Carta abierta. Bibliogra¬ fía, por H. H. Crónica científica: El acumulador Jitnguer. Lámpara Edison para señales telefónicas. Malla eléctri¬ ca de comunicaciones y de seguridad.— Lámpara de arco con carbones en espi¬
ral. El acumulador Edison. Informa¬
ción. Ofertas y demandas. Preguntas y respuestas. Libros y revistas.—Co¬

cación del aceite con zumo de limón.—

**

tos comparativos de varias substancias rrespondencia particular.

Un aficiouado á las abejas. Contra la

Eevista de la Cámara Agrícola Ba¬ en el hombre y los animales, por el Doc¬

Se suscribe en la Administración, calle

roséola del cerdo. Noticia del 'precio lear.—Sumario del n.° 6.° del 3.° año.. tor Pedro Martínez Anguiano. Compo¬ de la Princesa n.° 18 provisional, Ma¬

común ó medio á que se vendió la cuar¬ —Cámara Agrícola Balear. El futuro sición de los vegetales. Mercados de drid.

tera de granos en la ciudad de Palma Congreso Agrícola Catalán. Crónica Palma, Inca y Sineu.

desde el año 1500 basta el de 1782.

general. Las máquinas segadoras en la

Se suscribe en el domicilio de la Cá¬

Mallorca Dominical.—Sumari del nú¬

Punts de suseripció: á Palma, a ses Mancha. El mercado <M vinos inglés. mara Agrícola, Plaza de la Constitu¬ mero 231.—Lluernes, per Mossen Segis-

principáis llibreríes. A Manacor, á s‘ im¬ —El vino en la alimentación de los ca¬ ción, 36, Palma.

món. Sants y festes. ¿Quó vadit?, per

prenta d’ enB. Frau. AFelanitx, á s’ im¬ ballos. El Sindicato Agrícola Reqne-

❖ **

Mossen Romaguer. Noticies históri-

ques. Cronicó, p‘ es Cronista. Reclams. Se suscriu en la Direcció y Adminis-
tració: Cadena de Cort, núm. 11, Palma.
* **
Boletín de Tabacos y Timbre.=SuMA-
rio del n.° 506.=La semana. Los yan¬
quis y sus colonias. Oficial. Regla¬
mento sobre instalaciones eléctricas y servidumbre forzosa de paso de las mis¬
mas (continuación). Estadística de ex¬ portación. La «Gaceta» en la semana. —Importante aprehensión. Revista de mercados. Movimiento de personal—
Noticias. Anuncios.
Se publica en Madrid, calle de la Liber¬ tad, 16 dup.o, bajo.

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Valor nominal

Valor desem¬ bolsado

Papel
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Dine¬
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León de Oro. . |.

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Los anuncios que se inserten en esta sección pa giran: Hasta tres in/©reicnts á razón de 0'05 pesetas la linea; hasta tinco inserciones á
tazón de 0‘03 pesetas, y de cinco en adelante á razón de 0‘02 pesetas. El ?alor inhumo de un anuncio, sea cual fuere ti número de líneas
Sa que se componga, será de 0‘50 pesetas. Las lineas, de cualquiera tipo sea la letra, y los grabados, se conta¬
ban por tipos del cuerpo 12 y el ancho sera el de una columna ordina¬ ria tlel periódico.

Sección

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En la tercera plana los precios son dobles, y triples en la segunda. Los comunicados y anuncios oficiales pagarán á razón de 0‘Q5 pese¬ tas y los reclamos á razón de 0‘10 ptas. la línea del tipo en que se com nongan, siendo menor del cuerpo 12, y de éste si es mayor.
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NOTA.—Siempre que el día de salida de Cette, según el presente itinerario, •corresponda al sábado ó día anterior á uno festivo, la retrasará el vapor veinte y cuatro horas y saldrá e.1 domingo ó día festivo que sea,, á la misma hora.

INDUSTRIA V COMERCIO para 1901
CONTIENE: Lts señas de Barcelona por apellidos y profesiones. Las del resto de España. Las de todas las naciones de Europa y de las cAméricas latinas. Aranceles de Aduanas de las mismas naciones. Informaciones para el desarrollo comercial. Estadís¬ ticas de exportación é importación, etc., etc.

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Habiéndose promulgado la Ley sobre los accidentes del trabajo de 30 |

de Enero último, esta importante Sociedad asegura todas las indus- j Aduanas, transportes, comisión,

trias, mediante una prima,: contra los riesgos indicados en dicha Ley. i

consignación y tránsito

Agencia especial para el trasbordo y

Director de la Sucursal Española: D. MANUEL GES, Merced, 20.

reexpedición de naranias, frutas

Barcelona.—Para informes y demás, dirigirse al Agente principal,

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SECCIÓN PRIMERA.—IMPRENTA Y TALLER DE ENCUADERNACIONES
Se hacen toda clase de impresiones á una ó varias tintas: Acciones para sociedades, títulos nominativos y al portador, láminas de emisión de valores, bonos y demás traba¬ jos de esta índole, tarjetas de visita, esquelas mortuorias, talones, membretes, facturas, programas, carteles, circulares, estados de todas clases, invitaciones, etc., etc., etc.; y encua¬ dernaciones económicas y de lujo.
SECCION SEGUNDA.—PAPELERÍA, LIBRERÍA Y ARTÍCULOS DE ESCRITORIO
Véndese en la tienda de esta sección: resmillería y sobres de todas clases desde ¡os más eco¬
nómicos á los de más lujo, papeles de hilo y de algodón en blanco y rayados, papel de embalaje
cortado y taladrado para la confección de cajones de higos, y de seda para la de cajas de na¬ ranjas, de limones y de mandarinas, libritos de fumar de infinidad de marcas, naipes, estampas y cromos, tarjetas de lujo y sorpresas para felicitaciones, libros en blanco y rayados, cuadernos y libretas de todos tamaños y precios, libros de texto y menaje para las escuelas de niños y de niñas de este pueblo, tinta negra y de colores, en botellas, para escribir y para sellar, efectos variados para escritorios y oficinas, coronas, flores artificiales y objetos para hacerlas, sacos y cinturones de piel para señoritas, carteras para niños, etc., etc.

rreos,-Sóller. Conocidos como son de todos, los sollerenses los servicios de este acreditado esta¬

blecimiento, ninguna necesidad habría de llamar la atención de aquellos acerca de la bondad de éstos si no hubiera quien, con motivo del fallecimiento del antiguo propietario I). José Serra y Mir y con una intención que muy á las claras se deja ver, ha propalado la calumniosa especie de que su señora viuda D.a Concepción Salvó,

pEACIMUlim POR EL

Vino Uranado Pépsico que durante muchos años compartió con su esposo las tareas de la dirección y ad¬
ministración del Hotel, habíase retirado del negocio y que por lo mismo había éste

pasado á manos ajenas.

d©

Sépase, pues, la verdad; esto es: que la señora Viuda del fundador del aparro- j
quianado Hotel del Universo es la que continua de éste al frente. Y aprovecha la ¡

J, TORRENS, Eabmacé utico

ocasión de desmentir la falsa especie propalada, para ofrecer de nuevo á sus asiduos favorecedores el servicio esmerado y económico de siempre, mejorado á medida que las circunstancias lo aconsejen, ya que reúne el expresado Hotel excelentes condi¬

i

El primero y único elaborado en esta forma en España, mucho más

ciones por su proximidad á ios muellés, á la Bolsa, á las Aduanas, á los Parques y a económico y de mejores resultados

los ferro-carriles para Francia.

¡que sus similares del extranjero,

j está preparado con todo esmero por

! procedimientos científicos bien ex-

j perimentados y acreditado como

un reconstituyente sobradamente

enérgico para suprimir la elimina¬

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15SCOFET» MjERA Y <V de BARCELONA

las personas afectadas de la enfer¬ medad denominada “diabetes.,,

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céutico.—Farmacia de las Copinas.—Málaga, Far-

lle del Mar.

1 macia del Dr. Pola ex y Bermudcz. — Sóller, Far-

' macia de J. Torreas.

■

EX

PALMA DE MALLORCA

de

—

Miguel Bor^án y jB*rim<elséo

Procurador do Audiencia,

Gestión de asuntos así judiciales ' como extrajudiciales. Colocación de capitales á rédito y administración de toda clase de
bienes.
Compra y venta de fincas mediante una comisión de 1{2 p§ y un 3 por mil según su importancia.
Titulación y redención de censos. Cumpiimentación de exhortos en los Tribunales de Palma y del Con¬
tinente.
Obtención de certificados del Registro general de actos de última vo¬ luntad y de toda otra clase de documentos en la Nación.
Representaciones de la propiedad intelectual. Informes comerciales de todas las plazas del Continente. Corresponsales en todas las provincias de España, Cuba y Puerto-Rico.
PALMA DE MALLORCA.—Luí, 35 y 3D ^ra^
SOLLER.—Imp. de «La Sinceridad»