AÜO XII.—2.a EPOEA.--NUM. 548
AÜO XII.—2.a EPOEA.--NUM. 548

SÁBADO 2 DE OCTUBRE DE 1897

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SEMANARIO INDEPENDIENTE

PUNTOS DE SUSCRIPCIÓN:

Sóllbr: Administración.

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Francia: D. Guillermo Colom-Quai Commandant Samary-5-Cette (Herault.)

Antillas: Sres. Pizá y C.»-General PavíaTArecibo (Puerto-Pvico )

Méjico: D. Damian Canals—Constitucion*19*San Juan Bautista (Tabasco.)

EONDADOR Y DIRECTOR-PROPIETARIO: f

REDACCION Y ADMINISTRACIÓN:

Juan Marqués y Arbona.

4 Callo de San Bartolomé n.° 17

SÓLLER (Baleares.)

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La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen sm firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. De los que tal lleven, seran responsables sus autores.

LITERATURA Y PASATIEMPOS

—Sí, yo misma. ¿Sientes que haya
venido?

dónde procedia aquél fuego sagrado, la
encontraba mucho más hermosa é in¬

LA HEEMANA DE LA CARIDAD
(Cuento.)
La tarde en que, al regresar á su her¬ moso palacio de Génova, el noble conde
Rafael de la Robbia sufrió un ataque de reumatismo agudo, que durante dos meses interrumpió la frívola existencia
de aquel correcto caballero, la señora condesa, que le amaba con delirio y que
solia hacer la vista gorda en lo tocante á los devaneos de su marido, resolvió
consagrarse solo á cuidar á su infiel es¬ poso, esperaudo, sin duda, reconquis¬ tarle por medio de la abnegación y del
cariño. Pero la tarea fué al poco tiempo

—No, porque te adoro. Todo esto fué dicho en voz tan baja,
que solo sus almas se oyeron.
No pudiendo decidirse Dominga á vivir lejos de su amado ni resignarse á que otra mujer le cuidara, había inven¬ tado aquella romántica y conmovedora
extratagema.
A pesar de sus intolerables sufrimien¬ tos, empezó para el conde una vida do¬ lorosa, pero llena de encantos, al verse siempre asistido por la mujer á quién
más amaba en el mundo.
La condesa no podía adivinar nada de lo que ocurría, por impedírselo la pure¬ za de su alma y la rectitud de su con¬
ciencia.
Estaba sumamente sastisfecha de Do¬

interesante que nunca.
La obra de redención de la pecadora se iba realizando con lentitud pero de un modo seguro, en la alcoba de un convaleciente, entre una mujer piadosa que leía historias de santos y un hom¬ bre, siempre enamorado, que sentía re¬ nacer en él una vida cuyo precio se ha¬ bía duplicado sin duda en aquellos mo¬
mentos.
La dolencia del conde iba cediendo en
su intensidad y de tal modo se habían calmado los dolores del paciente, que el
enfermo no tardó en recobrar casi toda
la libertad de sus movimientos.
El médico dijo que se acercaba el ins¬ tante de la curación definitiva y la con¬ desa estaba loca de alegría.

muy superior á sus fuerzas, y como no
quería que la ayudasen los criados, de¬
cidió solicitar la asistencia de una reli¬
giosa perteneciente á un convento in¬
mediato.

minga, á la que encontraba tan humilde y respetuosa, que llegó á sentir por ella un afecto verdadero y una admiración
sincera.
Y durante la noche, cuando la chime¬

Una mañana sintióse el conde comple¬ tamente restablecido, y aprovechando la ausencia de la condesa, asió de la
mano á Dominga é intentó darle un be¬ so en la boca. Pero la pecadora rechazó

Al día siguiente se presentó una mu¬
jer que realizaba á un mismo tiempo el tipo .más sublime y más insoportable
del género. Sor Antonia era una de esas criaturas
que harían odiar la abnegación y la
virtud.
Ninguna cualidad de la mujer se re¬ flejaba en aquel ser híbrido, que gana¬
ba el cielo sin el sacrificio de la belleza
ni de la juventud.
Cuando se puso enfermo el conde de
la Robbia tenía éste relaciones amorosas

nea proyectaba sus rojas llamas y cuan¬ do el quinqué, colocado junto al lecho del enfermo, reflejaba sobre la mesa su gran círculo luminoso, la condesa, cuya piedad era proverbial, leía para animar al paciente, los Santos Evangelios ó al¬ guna hermosa y poética leyenda de nues¬ tra religión, ó la historia de esas santas mujeres, princesas varias de ellas, que en otros tiempos se consagraron al cui¬ dado de los enfermos y de los niños.
Dominga había sido bautizada y ha¬ bía hecho su primera comunión, pero

á su adorador, y le dijo en tono humilde y expresivo:
—Señor, Dios me ha abierto los ojos y ha iluminado mi inteligencia. Por lo tanto, le pertenezco, y de hoy en ade¬ lante no quiero vivir más que para ado¬ rarle y pedirle que le devuelva á usted la salud y la paz del alma.
Y Dominga, la fingida religiosa, se
hizo realmente Hermana de la Caridad
al cabo de ocho días y, desde entonces,
sus hermosas manos se consagraron ex¬
clusivamente al cuidado de los pobres.

con una hermosa muchacha de diez y sin comprender ni una sola palabra de ocho años, llamada Dominga, que vivía lo que le habían enseñado, de tal modo,

Armand Silvestre.

en uno de los arrabales de la ciudad.

que todo cuanto escuchaba en casa del

El conde amaba con delirio á Domin¬ conde era completamente nuevo para

ga, y era correspondido con creces por aquella criatura que podía ser compara¬
da con un bellísimo lirio nacido en un
estercolero.
Cierto día la rígida perfección de An¬ tonia exasperó de tal modo al noble pa¬ ciente, que la condesa resolvió despedir¬ la y buscar otra enfermera en un con¬
vento de costumbres menos austeras.
A la caída de la tarde se presentó una nueva religiosa, con casi toda la cara cubierta por un denso velo.
La enfermera fué muy del agrado de
la condesa, la cual le mandó que se

ella.
Su alma ardiente y generosa se abría
toda entera como una flor sedienta al
influjo bienhechor en aquel rocío de vivificadoras impresiones.
De un modo obscuro pero más eleva¬ do que la ternura que en aquel momen¬ to le inspiraba el sacrificio, presentía otros rasgos de abnegación más subli¬ mes, tributados á personas desconoci¬
das, en aras de la fraternidad uni¬
versal.
Con cándido entusiasmo admiraba
Dominga la caridad de aquellos santos

CONHORT DEL CANT
Ma vida u‘ es un riu de desventura-
Pie ténch el cor de dol y de amargura. Penós es lo rneu plant.
Cada instant es mes forta m‘ anyoransa,
y desvaneix mos sómnis d‘ esperansa la Mort,... y encare cant.
Sóm com la cadernera qu' agafáren
traidors filats. Les ales li fermaren
volant deinunt 1‘ embat; y ara en la gabi salta, y vol salvarse; més, té allá que morir,... ó consolarse
cantant sa soledat.

acercara al lecho de su marido, á fin de
que éste viese si su rostro le inspiraba
confianza.
La Hermana de la Caridad obedeció la indicación, y levantando el velo que la
cubría se presentó ante el conde, quién apenas pudo contener un grito de sor¬
presa.
—¿Eres tú?...

y santas que todo lo daban de lismosna á sus semejantes y renunciaban á todo ideal de felicidad humana por amoral
Crucificado.
Y cuando la pobre aventurera se exal¬
taba en su delirio durante las lecturas
de la condesa, inundábanse sus ojos de una llama verdaderamente divina; y el conde, que la miraba sin adivinar de

Sóm com la flor que del jardí arrancada mostía es mor; mancantli la robada
y del bel-1 Sol la llum: Més, al morir, á sa manera canta; y ó la Saviesa omnipotent y santa
tramét son rich perfum.
Sóm com 1' esclau que grossa argólla ména y acompanyant son cant ab la cadena
ses baules va llimant...

Sia poca la pena, ó sia molta que 'm guarda Déu, que mos cautars escolta;
la vida pas cantant.
Donchs sé qu‘ Adám ses ales d' ignocencia va perdre un jorn d‘ orgull y d‘ imprudencia,
menjant lo fruyt vedat; y sé que Déu, de sa supèrbia en cástich, li va donar la mort, lo dol, lo fástich
y lo traball forsat.
Y sé qu' al traure ’1 deis vergérs hermosos del Paradis, mirantlo ab ulls piadosos,
dexá que recullis del Sant Jardí de vida, una flor pura que esperansa y penyora fos segura
d' uu altre Paradís.
Y eixa flor es el cant que me conforta en lo traball, y al ánima aconhorta
mentres está sufrint.
Ah! Si el traball lo cós de 1' homo aglassa; cantant, cantant 1' aglassament se passa
y un Cél va descuhriut.
Cantant, cantant, veuré que ‘m tornan neixe noves ales; cantant les veuré creixe;
y un jorn podré volar. Y el béll ideal que guarda ma memoria d‘ una edat de conhort, de plérs, de gloria,
podré renovellar.
Yo vull cantar del cél les alabances. Vull revivar les verdes esperances,
sómnis del esperit. Vull demostrar á Deu mon homenatje; dirli que d‘ agrabiment, sa santa imatje
gravada está en mon pit.
Ay! Per parlar ab Déu, la llengua hermosa, la més sonora n‘ es, y melodiosa,
la llengua del glosar; la qu* ensenya á n' els hornos la harmonía del cór; qu' es art, inspiració, poesía...
la ciencia del trovar.
La dolse llengua á la del Cél jermana, que del Creador les obres engalana
ab llum, color y véu. Lléngua que parla el mar, les empinades serres, les aus, los cels, les estelades,
el firmament arreu.
El rossinjml ab eixa lléngua rica parla á la Providencia, y li suplica
son jornaler menjá. Jo també parí com éll, y la matexa providencia de Déu, per viure ‘m deixa
de cada jorn lo pá.
1 Senyor! Si m' arrancau les roses fines de la vida, dexantme llurs espines;
no me priveu lo cant; y ma veu, dolse y melodiosa sia com lo cant de les aus, com la harmonía
dels rius, los prats regant.
Com lo marrútx de tórtres y colomes; com lo flayre dels horts, y de les comes,
la llum del sol ixent; com la remór dels pins y deis ullastres que mou l'embat, com 1' explendor dels astres
rodant p‘ el firmament.
Y quant mon cor acab la seua essència, muyra cantant, bon Deu, la providencia,
amor y santedat; ta gran misericordia, ta saviesa, ta omnipotencia y eternal bellesa,
ta gloria y majestat.

Muyra cantant; y neixean de mes cendres ramélls hermosos de ponselles tendres,
de fins aromes plens. Y noves flors mantengan lo dols flayre; y nous embats t' el pujen sempre ab 1' ayre
com núbol sant d'encens.
P. A. P.
LA DESTRUCCIÓN DE SENAQÜERIB
Bajó el Asido al llano Como el lobo al redil que es su tesoro; Su ejército pagano Resplandecía en púrpura y en oro.
Brillaban sus espadas, Como estrellas que agita la marea,
Cuando olas azuladas Rizan de noche el mar de Galilea.
Cual de floresta umbría
Las hojas que al estivo sol verdean,
Viéronse al fin del día
Las tropas que banderas mil ondean.
Cual de floresta umbría
Las hojas al soplar de otoño el viento,
Vióse al tornar el día
Marchito y esparcido el campamento.
El ángel de la muerte Dió al Estrago sus alas por abrigo; Con soplo no muy fuerte Tocó al pasar la faz del enemigo...
Y de estos que dormían Heláronse los muertos ojosluego*. Sus pechos que latían Para siempre quedaron en sosiego.
Los potros infelices Allí estaban tendidos, el vacío
De sus anchas narices
No lo llenaba el aire que da brío.
La espuma de sus bocas Cayó blanca en el césped, y tan fría, Cual es la que las rocas
De la costa marítima rocía.
Allí yacían yertos Pálidos y torcidos los ginetes, De rocío cubiertos, Cual de herrumbresu mallay susalmetes,
Las tiendas silenciosas. Solitarias estaban las banderas, Las armas no lustrosas,
Y sin soplo las trompas vocingleras.
Y chillan en su duelo
De Asur las viudas, é ídolos muy ricos Se extienden por el suelo En el templo de Bal hechos añicos.
No por humana espada De los gentiles el poder fué herido;
De Dios á la mirada, Como la nieve al sol, se ha derretido.
Tomás Aguiló.

(3) FOIíXiETÍW

cargó con el cadáver sin la mortaja, y hácia el techo. Aseguróse Mr. D...* que subió con él á su habitación. Allí cono¬ aquel rostro mutilado, no conservaba

ció que la casualidad le habia favoreci¬ ninguna facción conocida, arrojó la pis¬

UN QUEBRADO

do, encontrando el cuerpo de un joven, tola á sus piés, saltó por la ventana, co¬ que no había desfigurado la enferme¬ rrió hácia la puerta del cementerio y de¬

que abria un hoyo á la luz de una lám¬ para, sin duda para servir aquella ma¬ ñana, y que cantaba monótonamente, le inspiró un proyecto tan pronto ejecuta¬ do como concebido. Aprovechó el tiem¬

dad, y que á poca diferencia era de su mismo talle. Quitóse sus vestidos, y vis¬ tió con ellos el cadáver, que sentó de¬
lante de su secretario en la actitud de
escribir; en seguida volvió á bajar al ce¬

desapareció. Mma. D * no dormía; escuchaba
con ansiedad el menor ruido que saliese
de la habitación en donde se había en¬
cerrado su esposo; miraba cada minuto

po que empleaba el sepulturero en con¬ menterio, forzó la cerradura de una el minutero del péndulo, y murmuraba cluir su tarea, para examinar las locali¬ puerta de la calle, volvió á subir á su de la pesadez de la aguja. De repente la

dades del cementerio, los sepulcros, la aposento, haciendo caer al paso la escala detonación de una arma de fuego, reso¬

salida y la cerca; observó que su venta¬ que le habría acusado. Estaban ya ter¬ nó más terrible en el silencio de la no¬

na solo se elevaba diez piés del nivel del minados sus preparativos, habiendo sido che; levantóse precipitadamente de su

suelo, buscó con la vista la larga escala su ejecución tan rápida como feliz. Vis¬ asiento y juntó sus manos en una acti¬

que servia para bajar los difuntos al in¬ tióse con sus más viejos desechos, y lle¬ tud suplicante; no se atrevia á adelan¬
terior del depósito común: todo fué pre¬ nó de oro una balija. Dieron las dos en tar, ni sabia que pensar permaneciendo

visto y resuelto, sin que su imaginación el reloj de la parroquia; el día estaba con los brazos ésten didos. los ojos de¬

viese la más leve dificultad.

aun muy lejano, y se puso á escribir sencajados, abierta la boca; pero aque¬

Al momento que el sepulturero hubo á su esposa, á Mullevas y á mí; el llo fué solo el primer síntoma de cons¬

terminado su trabajo, sin llevarse las papel estaba bañado en sus lágrimas. Al ternación: después despidió gritos pene¬

herramientas, Mr. D...* saltó al cemen¬ dar las cuatro levantóse murmurando trantes y so precipitó hácia el gabinete

terio; todo estaba sumido en la más pro¬ algunas palabras de despedida; desde de su esposo. Las barras de la puerta

funda oscuridad, ni una sola luz se dis¬ luego atravesó con su espada el corazón estaban echadas y estaba también cerra¬

tinguía, en las casas vecinas. Colocó la del cadáver, y apoyándole en seguida do por dentro; empujóla con las manos,
escala delante de la ventana de su ga¬ debajo de la barba una pistola cargada con la rodilla, y con la frente á la vez,

binete, yendo inmediatamente á desen¬

hasta la boca, la descargó de modo, que llamó á su marido con un acentolaraen1

terrar un cadáver, que había sido ente¬ el tiro desbarató de arriba abajo todo el table, pero su terror iba en progresión

rrado aquella misma manana, y después rostro, cuyas partes sangrientas se de¬ con el silencio que acogía sus súplicas;
de haber vuelto á licuar el hoyo vacío. rramaron sobre los muebles, y volaron entonces armóse de una hacha, em-

pleándola con tanto vigor, que pronto la puerta hecha pedazos le dejó libre el
paso.
¡Infeliz! ¡entonces conoció toda su desgracia! Un hombre con el rostro ho¬ rriblemente mutilado, por la doble car¬
ga de la pistola, estaba estendido en el suelo. Arrojóse sobre él, arrebatada por los transportes de la desesperación; cu¬ brió de besos y de lágrimas aquella ma¬ sa de carne ensangrentada, que nada le quedaba de facción humana; estrechó entre sus brazos aquel cuerpo frió; du¬ rante muchas horas procuró calentar aquellas manos lívidas y tiesas; buscó las palpitaciones de un corazón, que ya había abandonado la vida el día ante¬
rior; estaba como una insensata: le ha¬
blaba. le suplicaba, aguardaba una res¬ puesta, creía que aún palpitaba su cora¬ zón; pero cuando se hubo desvanecido su ilusión, cayó exámine sobre el cadᬠver que abrazó apasionadamente. Harto trabajo costó separarla de él: encontrósela inmóvil y helada, su boca pegada á una boca sin dientes y sin labios, sus
manos enlazadas con los cabellos de una
cabeza sin cráneo, y sus mejillas baña¬ das de un licor sangriento.
Se la condujo á su cama, y no salió de aquel letargo moral á la par que físi-

co, sino para entrar en un delirio tran¬
quilo: acusábase de haber muerto á su
esposo. Nos mandó á llamar á Felipe y á mí, luego que los criados se recobra¬ ron del susto, y arabos acudimos, cada
uno por su parte, verdaderamente afli¬
gidos con la nueva de aquella terrible desgracia. Las cartas que para nosotros encontramos al lado del cadáver, nos
esplicaron mal la causa del suicidio, que Felipe atribuía á los celos, y yo á nece¬ sidades pecuniarias. Ninguna dudaofreció el exámen del cuerpo ya en descom¬ posición, y no concebimos la menor du¬
da tocante á su identicidad mayormen¬
te, cuando los criados ya habían cerra¬ do la ventana, y ocultado todo lo que nos habría podido prestar alguna litó para descubrir la superchería. El mismo comisario y el médico que mandaron sentaron en el proceso verbal del suici¬ dio, que Mr. D...* había dirigido la pis¬ tola de modo que no errase el tiro, ni
sobreviviese un momento á su herida.
Todos firmaron aquella declaración
mortuoria.
Nuestra presencia, y particularmen¬ te la de Felipe, hizo algún bien à Mma. D...*; derramó abundantes lágri¬
mas cuando nos vió silenciosos á su ca¬
becera, y su llanto debilitó graduadme»-

2

SÓLLER

Sección Científica
JifiKIFICABO DE LOS TIEMPOS GRAMATICALES
Comparación de Desigualdad
Eo las comparaciones entre dos ó más objetos ó ideas bajo la relación de lo ■desigualen cualidad, cantidad, número,
intensidad ó circunstancialidad no caben
más de dos conceptos que son: el de
más y el de menos. De ahí dos categorías de comparacio¬
nes de desigualdad:
J., Comparación de Desigualdad expresiva del concepto de «Menos»
II., Comparación de Desigualdad expre¬ siva del concepto de «Más»
I., .Comparación de Desigualdad ex¬ presiva del concepto de Menos.
Desde luego haciendo preceder de da negación no á las determinadas dicciones vque sirven para establecer mna comparación de igualdad, re¬ sulta el concepto de menos ó sea una -comparación de desigualdad bajo el concepto de menos, la cual en lo demás respecto de su construcción, no se aparta de la de una comparación de igualdad: no tanto (tan)-como etc.
Esta comparación de desigualdad sig¬ nificada por la frase correlativa: «no tanto-como,» latentemente expresiva del •concepto de menos viene á ser idéntica en su sentido á la que se expresa por el mismo menos, adverbio de grado de •comparación negativo por excelencia; pues su concepto es implícitamente ne¬ gativo respecto de la idea de igualdad, en cuanto indica que una cosa no llega
á un mismo nivel con otra con que se
compara siéndole inferior en uno de los cinco respectos arriba indicados de cua¬
lidad, cantidad etc.
De lo cual menos resulta á hacerse
signo de desigualdad interior ó sea de inferioridad por excelencia.
Su correlativo, el componente segun¬ do de la comparación ó sea el comple¬ mento comparativo, inicia por la con¬ junción comparativa que (quarn), el cual señala por excelencia el extremo en que termina una comparación de inferiori¬ dad, cuya frase correlativa resulta pues
á ser: menos-que.
Por ejemplo: la habitación tiene la forma de un rectangular, es menos an¬ cha que larga (=no es tan ancha como larga); de otro modo, si fuese tan ancha como larga, seria un cuadrado; menos horror me causa la muerte que la des¬ honra; la literatura alemana llegó, por causas históricas, á su apogeo menos temprano que otra alguna de las gran¬
des literaturas modernas.
Cuando después de menos asi como después de más ó de un comparativo de formación orgánica como los originados del latín (mayor, menor, mejor, peor) el complemento comparativo constituye una oración introducida por el relativo que, lo más usual es sustituir la conjun¬ ción comparativa que por la preposición de para evitar el sonsonete cacofónico de dos que consecutivos, ai paso que el relativo que puede á veces callarse en virtud de una elipsis llevándolo embe¬ bido el mismo que comparativo; sobre todo cuando corresponde á lo que y no hay peligro de hacerse obscuro ó anfi¬ bológico el sentido de la frase.
Por ejemplo: sabía ver en el espectᬠculo de la historia lo que ojos vulgares no ven y quizá más de lo que la misma historia contiene; no dijo más que lo que ó de lo que sentia y lo dijo tal como lo sentia; si (^mientras) la viuda apareuta menos edad de la que realmente tiene, mi tio, en cambio, se halla mucho más aviejado (de lo) que debiera; volvió más temprano (de lo) que se esperaba; hay más dificultades de (ó que) las que tú te imaginas.
En lo antiguo la sustitución del que comparativo por la preposición de ocu¬
rría también en otras circunstancias, asi
como actualmente tiene lugar en ciertos modismos y particularmente cuando el complemento comparativo es una ex¬ presión significativa de número, en cuyo caso esta sustitución es de rigor siendo afirmativo el concepto de la cláu¬
sula.
Por ejemplo: de la cual ninguna cosa hay más hermosa; otra penitencia más de la dicha; ¿que mayor desdicha puede ser de aquella?; no dure más de cuanto dure el cumplimiento; no está en más de decirlo el señor;—no lo sé más de por
fama; en menos de una hora estaré de vuelta; no podia menos de excusarse; no
pudo menos de admitirlo (—no pudo dejar de admitirlo;) se puso á trabajar tanto que no pudo por menos de sor¬ prender grandemente á todos; no pude

por menos de compadecer á aquella in¬ feliz; charlas más de lo debido.
Para evitar dos que consecutivos en una comparación de desigualdad se ha¬ ce uso de el que cuando el término co-
ri’elativo de ésta es una oración.
De varios ejemplos que anteceden se habrá colegido que menos no solamente
es adverbio modificando verbos, adjeti¬ vos ó adverbios, sino aparece también usado ya como sustantivo ya como ad¬
jetivo sin variar de desinencia flexiva para los diversos números y géneros;
otro tanto ocurre con más.
Es adverbio, por ejemplo, en: nadie menos ó más á propósito que él para este puesto; sustantiva; nada más vero¬ símil que el que murió en la última cru¬ zada en Palestina; nada le encantaba más que el que le oyesen cantar no se atendió al suplicante, ni menos (ó tam¬ poco) se hizo caso de los que intercedie¬ ron por él; la verdad es que él no espe¬
raba. ni mucho menos, hallar un aliado
en mi. Es sustantivo el mismo cuando no
modifica adverbios ni se le junta ni se le subentiende sustantivo alguno, mien¬ tras, en el último caso contrario, hace el oficio de adjetivo.
Por ejemplo: no aspira á menos (=á cosa menor) que á un ministerio; saben menos (sust. acusat.) que yo; he tenido menos (adj.) suerte que él; para esta empresa no se necesita menos (adj.) di¬ nero que para la otra; esto puede expli¬ carse en menos palabras (antiguamen¬ te: con más pocas palabras, asi como se decia: con más mucho placer, en vez de: con más placer; no aspiraban á menos (sust. dátj sus intentos.
Dr. Máximo Hkrttixg.
(Se continuará).
frote».
EDIFICACIÓN ARTIFICIAL PARA LOS PÁJAROS
ni
Ahora vamos á indicar suseintamente
los medios empleados de treinta años á esta parte, ya en los bosques y los par¬ ques. ya en las huertasy jardines, que no han vuelto á experimentar los extragos causados por los insectos, los moluscos y otros animales que conspiran contra la fortuna del agricultor.
Las cavidades naturales de los árboles
se deben aprovechar apropiándolas para
nidos artificiales, aún en interés déla conservación misma del árbol. Se raspa
bien y se quita la parte de madera dete¬ riorada, agrandando la cavidad, caso necesario, para dar espacio á los anima¬ les que lian de ir á habitar á ella. La
abertura tiene acceso á la lluvia que,
infiltrándose en los tejidos leñosos, pu¬ dre todo el interior del tronco; pero este inconveniente desaparece si se coloca un pequeño caño de madera ó de barro que sale hácia afuera, ó bien cubriendo dicha entrada con un tejadillo de corte¬
za en forma convexa.
Muchas veces el interior de esta3 con¬
cavidades naturales se ven abandonadas
por los mismos pájaros á causa de estar húmedas ó terrosas. Entonces se quita la capa húmeda ó corrompida, se car¬ bonizan las paredes ó se las impregna de una solucióu de sulfato de cobre (15 á 20 gramos por litro de agua), con lo
cual se detienen los efectos de la corrup¬ ción. Cuando la cavidad os muy pro¬
funda ó espaciosa, se rellena con piedras y mortero ó con pedazos de tejas y la¬
drillos.
Si los árboles no tienen cavidades na¬
turales es fácil el hacerlas. En los de
tronco grueso que no están destinados al servicio ó á la industria, y sobre todo en aquellos que comienzan á languide¬ cer de esa manera que anuncia una muerte próxima, se practican ag’ujeros en los puntos y exposición convenien¬ tes, y al cabo de dos ó tres años la cor¬
teza forma saliente ó caballete alrede¬
dor de la abertura, simulando perfecta¬
mente un agujero natural. En los árbo¬ les secos y á medio secar que nada pro¬ ducen, se corta y ahueca á diestro y si¬ niestro sin ningún peligro, practicando cavidades que son nidos excelentes.
En los países que no tienen árboles de
cavidades naturales ó en que no son
muy jóvenes ó imposibles de perforar, clavan en el suelo gruesos postes con el pié pintado para que no se pudra la ma¬ dera, rodeándolos de plantas trepadoras,
como la yedra. Todo el poste está guar¬ necido de nidos artificiales que se colo¬ can y sujetan bien ántes de clavarlo en
tierra.
Algunos pájaros, como el avión, el gorrión, el paro azul y diversas aves nocturnas de rapiña, gustan mucho de

anidar en los boquetes y en las hendi¬ duras de las paredes y los peñascos. Es¬
ta circunstancia se aprovecha empotran¬ do en las paredes horizontalraente ties¬ tos de flores, después de agrandar el agujero que tienen para que salga el riego, á la medida de la dimensión del pájaro que se quiere proteger. Por últi¬ mo, se hacen mechinales á propósito con una pequeña entrada, dejando de¬ lante un medio ladrillo para que el ave se repose ántes de entrar en el nido.
Los tiestos ó macetas son los mejores que pueden adoptarse, no solo por su limpieza y la baratura, sino porque los pájaros los buscan y estiman con mar¬ cada preferencia sobre los demás. El ba¬
rro cocido les defiende de la humedad y mantiene en el interior una temperatu¬
ra muy agradable para los alados hués¬
pedes. En América, donde se saben apreciar
justamente los servicios que prestan las golondrinas, se complace el hombre en invitarlas á que vivan en su compañía, construyéndo lo que pudiéramos llamar golondrinares, en lo alto de un poste, semejantes en un todo á los palomares que se hacen en Europa. En las provin¬ cias del centro de América y sobre la muestra de las posadas y hospederías, se coloca la casita de las golondrinas, pe¬ queño pórtico bajo el que van á anidar en la primavera, y encantadora alegoría que parece decir, lo mismo al hombre que al pájaro viajero. «Detente, que aquí encontrarás hucna casa y buen asilo.»
Además, para atraer á las golondrinas y ahorrarles un trabajo muy penoso, por cierto, en el tiempo seco, cuando no pueden procurarse el barro que necesi¬ tan, hacen los americanos nidos artifi¬ ciales con yeso, con barro cocido ó con cemento, modelándolos sobre los nidos
naturales. Una vez concluidos, los fijan en la pared y ponen una tablita debajo para evitar los inconvenientes y la hu¬
medad de las secreciones.
En la América del Norte, la nidifica-
ción artificial ha llegado ya á ser un ar¬ te perfeccionado y hasta un recreo. Allí se construyen nidos de preciosas formas en los jardines, en las torres y en las azoteas. La administración pública no quiere ser menos en esta santa compe¬ tencia. y coloca nidos artificiales en los árboles de los parques y en los que dan sombra á las avenidas y paseos de las g’randes poblaciones. Y no solo propor¬ ciona moradas á los pájaros, sino que también los alimenta por medio de em¬ pleados que paga para que á ciertas ho¬ ras del dia les lleven la comida, y las aves conocen ai hombre que les da el sustento, y le rodean y lo abruman con sus caricias, porque saben que tiene eo sus manos el gérmen de la vida, y no
los instrumentos traidores de la muerte.
Los pájaros que se dirigen á las playas americanas no ignoran que les espera una tierra hospitalaria, unos hombres inofensivos, una ley que los ampara, y hasta un nido ya hecho donde dar rien¬ da suelta, después del reposo, á los eflu¬ vios de amor que poetiza con sus verdes galas la primavera.
José María Calvo.
■■nrEZÍBStEirsrrw·.
Ecos de Ultramar
VIAJE AL SUR DEL PACIFICO
Panamá desaparecía entre celajes en el horizonte por la banda de babor.
El Aconcagua marchaba á toda mᬠquina con una velocidad de trece á ca¬ torce nudos por hora; de sus dos chime¬ neas salían grandes espirales de humo que Subían hasta confundirse con las nubes, y, por la popa se veía una pro¬ longada estela formando remolinos pro¬ ducidos por las rápidas evoluciones de
la élice del vapor.
Yo recorria todos los departamentos del buque, como si éste fuera una po¬ blación llena de curiosidades que visita¬ ra por primera vez.
Había tomado pasaje hasta Valdivia; esto es. para trasladarme á mil y tantas leguas hacía el Sur del Gran Occeano Pacífico, y deseaba conocer los recintos
en los cuales iba á permanecer casi un
mes.
El viaje por las costas del Pacífico es sin duda uno de los más pintorescos que puedan ilevarse á cabo en cualquiera de las cinco partes del mundo; no sola¬ mente por la diversidad de cosas y cos¬ tumbres que esta excursión ofrece, sinó porque las personas aún más propensas al mareo, (cuya enfermedad quita los atractivos del viaje) pueden estar segu¬
ros de hacer una travesía felicísima.
El mar entre Panamá y Chile, parece

una gran chapa de plomo, un occeano de aceite; rara es la vez que se vea el agua
formando crestas, y raro es también
ver una flor de espuma sobre la superfi¬ cie á no ser que la forme alguna ballena al agitarse bruscamente, ó algun lobo ó
perro marino, de cuyos peces se ven á
millares.
Los vapores que hacen el tráfico de Panamá al estrecho de Magallanes son
espléndidos; dos compañías prestan este servicio: La Pacific Steam navegatión Company y la Compañía Sud Americana de Vapores. Ambas empresas trabajan de acuerdo, con igual cantidad de vapores de idénticas construcciones; buques que
desde luego no servirían para navegar en otros mares dada su especial cons¬
trucción.
Como he dicho antes, el Pacífico es en
estas costas sumamente pacifico y á la tranquilidad de sus aguas debe su nom¬ bre; con este motivo los buques que por aquí navegan son Idiferentes de los que
cruzan el Atlántico.
Para dar una ligera idea de la forma y comodidad que ofrecen estos buques de las dos empresas mencionadas, des¬ cribiré el Aconcagua. Este vapor que es
del tenor de los demás barcos de la em¬
presa, es de tres mil y pico de tonela¬ das, máquina de triple expansión, con una eslora y manga regulares al casco, pero de excesivo puntal; sobre las bode¬ gas naturales para la carga, se levantan sostenidas por pilastras tres cubiertas ó puentes, en las cuales están instaladas todas las comodidades para llevar cua¬ tro cientos pasajeros de primera clase. No hay departamentos de segunda clase, y esto se esplica por que en Amé¬ rica no hay más que ricos y pobres, no hay una clase media como en todas par¬ tes, en Europa. Los pasajeros de tercera clase van abajo en la primera cubierta confundidos allí en los departamentos para el trasporte de animales domés¬
ticos.
Los de primera clase, ocupan el se¬ gundo y tercer puentes, independientes completamente del primero, lo cual afortunadamente priva el disgusto de
ver la miseria en la clase de tercera que, como he dicho antes, va allí amontona¬
da y confundida (por el trato de los de á bordo), con los cerdos y reses que de un punto á otro se trasportan; causa horror y pena visitar el departamento. En cambio arriba se encuentran lujosos camarotes, ámplias literas, buenos ba¬ ños, espléndidos comedores, fumador confortable y espaciosos salones de mú¬ sica y de lectura tapizados y amuebla¬ dos con arte oriental, de un gusto y una coquetería extremados.
Al dia siguiente de haber salido de Panamá, pasábamos la línea ecuato¬
rial.
El paso de un hemisferio á otro, por las costas del Pacifico es más benigno por que las del Atlántico, porque la proxi¬
midad hacia la costa, de la cordillera de
los Andes, que se prolonga de N. á S. de
la América meridional, atrae los vientos
alisios que llegan hasta el mar saturan¬ do la atmósfera y haciendo hasta cierto punto agradable la temperatura. Sin embargo la tranquilidad del Occeano es admirable; hasta la pesada trepidación de la élice es inapercibible, no se siente
el mar, solo el monótono tic tac de los
cilindros indican que estamos caminan¬ do. Al tercer dia de nuestro viaje fué interrumpido el silencio del mar de im¬ proviso y cuando menos lo esperába¬ mos, por un oleaje ruidoso que produjo por espacio de un minuto la consterna¬ ción entre el pasaje; estábamos en el golfo de Guayaquil, frente á la isla de Puna, donde desemboca el río Guaya¬ quil. cuyas aguas, á algunas millas de la costa, producen cierto ruido al mez¬ clarse con las del Occeano; el sobresalto entre el pasaje desapareció al decirnos el Capitán que estábamos ya en aguas del río mencionado; era al anochecer y la próxima oscuridad no nos dejó ver la costa hasta el día siguiente que amane¬ cimos fondeados frente á la pintoresca ciudad de Guayaquil, situada á la orilla
occidental de la ría de su nombre.
Guayaquil es la ciudad comercial más importante de la República del
Ecuador.
Su caserío fué siempre en su mayor
parte de madera, en él viven sesenta mil moradores según las últimas esta¬ dísticas, por más que de un año á esta parte la población ha disminuido mucho.
En el mes de Octubre del año pasado ocurrió un horroroso incendio que de¬ voró noventa manzanas compuestas de mil doscientas casas, las numerosas fa¬
milias que se quedaron sin hogar, im¬ provisaron casas con la facilidad que se hacen en América y otros se fueron á unirse á otras familias en la parte de la ciudad que se salvó del incendio.

Llegó el invierno con sus lluvias sobre aquel campo de escombros, de los cua¬ les empezaron á salir miasmas infectos, desarrollándose la peste que ha causado grandes estragos en aquella población que vivia amontonada, sin higiene y ca¬ si á la intemperie. La epidèmia que dura
todavía ha causado innumerables defun¬
ciones; cuando yo pasé por allí ocurrían hasta cincuenta casos diarios, los hos¬ pitales estaban atestados de enfermos y las gentes que podían emigraban ate¬ rrorizadas á todas partes.
La Artillería hacía en las calles conti¬
nuas descargas para sanear la atmós¬
fera.
Un velero aleman tripulado por vein¬ tidós hombres que llegó allí en el mes de Enero, estaba abandonado, pues sus tripulantes habían fallecido todos; raro es el buque que haya pasado por aquel puerto durante ese periodo que no haya
salido infectado.
Causa espanto ver hoy el estado de aquella ciudad y sus habitantes.
En el mes de Marzo se calculaban en
más de quince mil las victimas de la peste; afortunadamente ha disminuido
mucho en estos últimos meses.
Guayaquil, como ha dicho antes, se extiende en la márgen del rio que le sirve de puerto, á treinta y pico de le¬ guas de la boca, es navegable hasta veinte leguas más ai interior; las ribe¬ ras son fértiles y encantadoras; es impo¬ sible que exista una vegetación más exuberante y más espléndida; el rio for¬ ma caprichosos zic-zacs, y en sus orillas
se mecen elevadísimos bambús, verdes
y túpidos mangles, esbeltas palmeras, naranjos é infinidad de otros árboles naturales de los trópicos; abundan ex¬
traordinariamente los cocodrilos y otros
reptiles, asi como una variedad de pája¬ ros de diversos tamaños y bellísimos plumajes.
Por las orillas del río se ven algunos molinos, y de cuando en cuando casas, en forma de palomares, sostenidas por pilastras y levantadas tres ó cuatro me¬ tros del suelo, para librarse de las inun¬
daciones del río en sus fuertes cre¬
cientes.
El río sirve de comunicación con
otros pueblos del interior que carecen de caminos, y por él llevan los produc¬ tos del país, café, cacao etc. á Guaya¬ quil. Hay diferentes clases de embarca¬ ciones para la navegación en el río, pero todas muy primitivas, tales como la balsa, la piragua, y la canoa; la primera son una porción de troncos livianos unidos en forma de cañizo, á cuyo bor¬ do pueden llevar hasta treinta ó más quintales según el tamaño de la balsa, y la piragua y la canoa son parecidas, generalmente se hacen de enormes tron¬ cos de tres á cuatro metros de largo por uno ó más de ancho, que se vacían y todo el hueco que se hace puede llenar¬
se de carga.
Estas embarcaciones son manejadas por indios, que andan casi completa¬ mente desnudos. Lo que más me llamó
la atención fué la conducción de reses por
el rio abajo; ésta se hace de la manera siguiente: se atraviesa sobre la piragua un palo como de seis metros de largo, bien atado á las bandas y á cada lado se amarran dos ó tres bueyes que hacen la travesía de diez ó doce leguas á nado, algunas veces estos animales son ataca¬ dos y mutilados por cocodrilos, pero los indios defienden con intrepidéz ¿ sus pasajeros animales.

Lima (Perú) 1897.

Justo.

Crónica Local
Por fin ha nombrado el Ayuntamiento su Secretario. Conforme dijimos, en la noche del sábado se procedió á la elec¬ ción, que se verificó sin el menor contra¬ tiempo, como no podía menos de suceder teniendo todos los concejales asistentes una misma opinión y una misma vo¬
luntad.
Por unanimidad resultó elegido nues¬ tro paisano y distinguido amigo D. Luis Palou y Pastor, á quiéu enviamos nues¬ tra más sincera y cordial felicitación al desearle larga vida y larga posesión dei importante cargo que se le ha conferido.
El lunes vino de Barcelona y para
dicho punto salió al anochecer el vapor correo «Lulio» con la balija, pasaje y
carga.
El martes fondeó en este puerto, pro¬ cedente de Barcelona y Cette, el «León

!»

'

SÓLLER

de Oro» y para estos mismos puntos volvió á salir el jueves al anochecer. Trajo y se llevó pasaje y variada carga, habiendo tenido una travesía penosa á causa del fuerte temporal que se desen¬ cadenó en el mar algunas horas después de la salida y que continua á la hora en que escribimos; no obstante, llegó sin
novedad por la mañana del dia siguiente, y en el puerto de Barcelona permanece fondeado todavía esperando amaine aquel
El miércoles llegó el «Isleño» proce¬ dente de Palma y después de embarcar
algún pasaje y un poco de carga volvió
á salir para Cette y Marsella. Este ha sido el movimiento de buques
á vapor en nuestro puerto durante la
semana que fine hoy.
El Reglamento de 23 de Diciembre de 1896 para la ejecución de la vigente ley de Reclutamiento, dispone en sus artículos 236 y siguientes que todos los reservistas deben presentarse personal¬
mente todos los años durante los meses
de Octubre y Noviembre á pasar la re¬
vista anual. Probablemente mañana re¬
cordará la Alcaldía por medio de bando la antedicha disposición, y como no to¬ dos nuestros paisanos á quienes convie¬
ne estar enterados tendrán de ello noti¬
cia, hacemos nosotros el mismo recorda¬ torio para mayor publicidad, deseosos de evitarles el disgusto que podría oca¬ sionarles el incumplimiento de lo preve¬ nido en la mencionada Ley.
Queda autorizada la matanza de cer¬ dos en esta localidad desde ayer, y de la autorización se han aprovechado los cortantes y otras diferentes casas que á
la venta de esta clase de reses se dedi¬
can todos los años. El público, que de¬ seaba ya probar los sabrosos fritos con
que es costumbre variar la comida tan luego refresca la temperatura, se ha apresurado á comprar, hasta el punto de obligar á los vendedores á sacrificar hoy mayor número de reses. Dicha carne se vende á 1‘25 pesetas el kilógramo.
Mr. Llave, á quién, lo mismo que á la compañía que dirije, conoce ya 6l públi¬ co sollerense, ha vuelto á este pueblo para dar en la plaza de toros algunas funciones gimnásticas, acrobáticas, y ecuestres, pues que viene ésta reforzada con otra, con la de Mr. Caprani, de cuyo personal hacen grandes elogios los que han asistido á alguna de tantas
funciones como ha dado últimamente
en la plaza de toros de Palma. No ex¬ tractamos el programa que los nombra¬
dos directores han tenido la atención de
mandarnos, por carecer hoy de espacio; la agradecemos y les deseamos para mañana por la tarde, función debut que empezará á las cuatro, y para todas las demás funciones que dé dicha compañía, un lleno completo.

También por falta de espacio en nues¬ tras columnas dejamos de publicar hoy una carta fechada en Lyon y firmada
por nuestro antiguo y estimado amigo D. Antonio Mayol, mediante la cual nos participa éste la defunción de un tierno niño, en Grenoble, hijo de nuestro pai¬
sano D. Miguel Planas.
La publicaremos el sábado próximo.
Hemos entrado ya de fijo en el perio¬ do de las lluvias. Ayer y hoy llueve co¬ piosamente á intérvalos que se suceden casi sin interrupción; y á la hora en que
escribimos continua cerrado el horizonte.
Las fuentes no han engrosado todavía el caudal de sus aguas, sin duda á causa de no haber logrado filtrar todavía las lluvias caidas la capa de terreno seca en extremo después de tantos meses de evaporación sin caer apenas una gota.
Quiera Dios continuen las lluvias hasta dar á la tierra el tempero que ne¬ cesita y que sean estas provechosas pa¬ ra el arbolado y para las cosechas que tan á riesgo estábamos de perder.
La fiesta que organiza la sociedad
«Defensora Sollerense» para conmemo¬ rar el décimo aniversario de su instala¬
ción en el nuevo edificio de su propie¬ dad, se celebrará el próximo domingo
dia 10 del corriente mes. Consistirá di¬
cha fiesta en exámenes y solemne distri¬ bución de premios á los alumnos de la «Academia Mercantil» que dicha Socie¬ dad patrocina, cuyo acto tendrá lugar en la tarde del mencionado dia, y en velada musical por la banda de esta lo¬ calidad en la noche del mismo, además
de vistosos adornos é iluminaciones en
el edificio social, al igual de los que han lucido, siendo del público celebrados, en
años anteriores.
La Administración de este periódico,
deseosa de favorecer á los señores abo¬
nados que deseen adquirir las vistas del «Torrent de Pareys» que dijimos en nuestro número anterior haber recibido, ha conseguido en su obsequio una reba¬ ja. Véndense dichas vistas á 0‘30 pese tas cada una y á 0‘50 pesetas compran¬ do las dos, pues bien, los suscriptores al Sóller las tendrán un 20 por ciento más barato, ó sea á 0‘25 ptas. una y á 0‘40 pesetas tomando las dos.
Tiene dicha Administración grandes
existencias.
EN EL AYUNTAMIENTO
Sesión del dia 25 de Septiembre de 1897.
Celebró la Corporación municipal la
sesión ordinaria de la pasada semana en la noche del expresado dia bajo la presi¬ dencia del Sr. Alcalde y con asistencia de los concejales Sres. Marqués, Magra¬
ner (D. Damian), Palou, Colom, Arbona,

Morell, Santandreu, Magraner D. Jaime, Mayol (D. Lorenzo), y Mayol (D. Pablo).
Dióse lectura al acta de la sesión an¬
terior y después de aprobada sin altera¬ ción alguna, acordóse:
Que pasaran á informe de la Comisión
de Obras dos instancias: una de D. An¬
tonio Vallcaneras y Rosselló, pidiendo permiso para demoler y reconstruir la
fachada de la casa n o 80 de la calle de
la Luna, y otra de D. Antonio Casasnovas y Magraner en solicitud de que se le autorice para la construcción de un
edificio lindante con el camino denomi¬
nado «Costa d’ en Llorens»; y á infor¬ me del Ingeniero encargado de la carre¬ tera de Palma á este puerto otra instan¬ cia mediante la cual pide D. Damián Canals y Arbona autorización para re¬
formar una ventana de la fachada de su
casa que linda con la mencionada carre¬
tera
Autorizar á D. Domingo Rlutord, apoderado del Ayuntamiento para que pueda cobrar de la Administración de Hacienda de esta provincia el 3‘40 por ciento que le corresponde para la ex¬ pedición de las cédulas personales del año económico de 1896 á 97 y el 1 por 100 para la formación del padrón de di¬ cho impuesto.
Recordar por última vez á los herede¬ ros de D. Juan Bautista Bisbal, D. Juan
Mayol y D. Jacinto Alcover, no habien¬
do dado resultado las diferentes amones¬
taciones de la Alcaldía para que se pusie¬ ran al corriente en el pago de las pensio¬ nes del censo que vienen obligados á pres¬ tar á este Municipio, que si dentro del im¬
prorrogable término de veinte dias no han satisfecho en Depositaría el total de que están en descubierto, se procederá contra ellos en la forma á que haya lu¬
gar.
Contribuir en 375 pesetas, por una
sola vez, á la recomposición, proyectada por varios vecinos, del camino rural de¬ nominado de la «Figuera de d‘ Alt» de
este término. Dicha subvención se con¬
cede con la precisa condición de que
cuando esté terminada la nueva via
ofrezca toda clase de comodidades para el tránsito lo mismo en caballería que
en carruaje, y quede expedita al público sin que los propietarios colindantes á dicha via puedan impedir aquel en nin¬ gún tiempo.
Por último procedióse á la elección de Secretario del Ayuntamiento. Leído por el Secretario interino el expediente ins¬ truido para proveer dicha plaza y las instancias con que los aspirantes D. Luis Palou Pastor, D. Pedro Alorda Perelló, D. José Francitorra Aunar, D. Juan Marqués Arbona, D. Miguel Bernat Pastor y D. Damian Pizá Castafier la solicitan, depuráronse las incompatibili¬ dades que pudieran resultar por paren¬ tesco entre los concejales presentes y los solicitantes, á tenor de lo prevenido en el art. 126 de la ley Municipal vigen¬

te, habiendo de salir del salón D. Mar¬ tín Marqués y D. Antonio Palou por ser parientes dentro del cuarto grado de D. Miguel Bernat el primero y de don Luis Palou este último; y después de larga discusión se puso á votación secre¬ ta el nombramiento de Secretario, resul¬ tando elegido por unanimidad de votos
D. Luis Palou Pastor. Acordóse comu¬ nicar al Sr. Gobernador civil de esta
provincia el resultado de la elección; que se provea al agraciado de su corres¬ pondiente nombramiento, y que se le ponga en posesión de su destino.
Y se levantó la sesión.
CULTOS SAGRADOS
En la iglesia Parroquial.—Hoy, al
anochecer, solemnes completas. Mañana, dia 3, fiesta en honor de
N.a S.a del Rosario; á las 9 y media ho¬ ras menores y la misa mayor con sermón por D. Antonio Caparó Pbro. Por la tarde, después de vísperas, solemne pro¬ cesión que recorrerá las calles de cos¬ tumbre, cantándose la tercera parte del
Rosario.
El viernes, dia 8, á las seis y media y
durante la celebración de una misa el
ejercicio de costumbre á la Purísima Concepción.
La devoción del santísimo Rosario
tendrá lugar en la parroquia á las horas y en la forma siguiente:
Por la mañana á las 5 y cuarto se re¬ zará la primera parte; la segunda á las nueve, y al anochecer con exposición de
S. D. M. se rezará la tercerá.
En la iglesia de San Francisco.—Ma¬ ñana, dia 3, solemnes completas en pre¬ paración á la fiesta de San Francisco.
Lunes, dia 4, festividad del seráfico padre, los terciários y devotos honrarán á su fundador con los siguientes cultos:
A las 7 y cuarto de la mañana comu¬ nión general para todos los terciarios y devotos; á las nueve y media tercia y la misa mayor con sermón por D. Ramón
Colom Pbro.
Por la tarde vísperas y al anochecer después de rezada la tercera parte del Rosario con exposición del santísimo copón, tendrá lugar la tierna devoción del glorioso tránsito del gran serafín de Asis con sermón por el Dr. D. José Pas¬ tor, Vicario.
Todos los que confesados y comulgavisitaren aquel templo y oraren por los fines generales de la Iglesia, podrán ga¬ nar indulgencia plenaria.
Registro Civil
Nacimientos.
Varones 2.—Hembras 1.—Total 3.

Matrimonios.
Dia 30 Septiembre.—D. José Trias Rullau, soltero, con D.a Rosa Coll Ca-
sasnovas, soltera. Dia 30.—D. Pedro Juan Pastor Ar¬
bona, soltero, con D.a Micaela Castafíer Vicens, soltera.
Dia 2 Octubre.—D. José Colom Ma¬
yol, viudo, con D.a Esperanza Deyá Ozo¬ nas, soltera.
Defunciones
Dia 25 Septiembre.—María Balaguer Vicens, de 7 años, calle de San Ramón, (Puerto).
Dia 27.—D. Juan Oliver Bernat, do 64 años, viudo, calle de la Victoria.
Dia l.o Octubre.—D a Magdalena Ma¬ yol Puig, de 21 años, soltera, M.a 52.
Dia l.o—Margarita Bernat Alcover, de 4 años, calle de Tamañy.
MOVIMIENTO DEL PUERTO
Embarcaciones fondeadas
Dia 25.—De Cardiff, en 16 dias, po* lacra goleta Dos Amigos, de 361 tonela¬ das, cap. D. L. Gómez, con 11 mar, y
carbón.
Dia 27.—De Barcelona, en 10 horas, vapor Lulio, de 405 ton., cap. D. Pedro Aulet, con 26 mar., pas. y efectos.
Dia 28.—De Cette y Barcelona, en 10 horas, vapor León de Oro, de 278 tone¬ ladas, cap. D. G. Mora, con 15 marine¬ ros y efectos.
Dia 29.—-De Palma, en 5 horas, vapor Isleño, de 314 ton., cap. D. R. Piña, con 23 mar., pas. y efectos.
Dia 29.—De Palma, en 1 dia, laúd Internacional, de 27 ton., pat. D. D. Pu¬ jol, con 7 mar. y lastre.
Dia 29.—De Mahón, en 1 dia, laúd Buenaventura, de 37 ton., pat. D. Anto¬ nio Magraner, con 5 mar. y trigo.
Dia 30.—De Palma, en 1 dia, laud: San. José, de 11 ton., pat. D. P. Cañelias, con 5 mar. y lastre,
embarcaciones despachadas
Dia 13—Para Barcelona, vapor Lulio, de 405 ton., cap. D. Pedro Aulet, con 26 mar., pas. y efectos.
Dia 26.—Para Cette, vapor Isleño, de 314 ton., cap. D. R. Piña, con 24 ma¬ rineros pas. y efectos.
Dia 29.—Para Palma, laúd Interna¬ cional, de 27 ton., pat. D. E. Pujol, con 7 mar. y lastre.
Dia 30.—Para Barcelona y Cette, va¬ por León de Oro, de 278 ton., cap. don G. Mora, con 16 mar., pasaje y efectos.
Dia 30.—Para Alcudia, laúd San José de 11 ton., pat. D. P, Cañellas, con 5 mar. y lastre,
III

30

AGRICULTURA

una rama para sostener la otra, descansando el
total sobre el tronco.
Considérese lo mucho que cuesta el formar un algarrobo y se comprenderá lo punible de la de¬ sidia de nuestros propietarios en no evitar una pérdida tan considerable como la que sufren en la merma de fruto, cuando el viento derriba
una rama.

XI.

Recolección, almacenaje y conservación
DEL FRUTO.
A últimos del mes de Junio el fruto del al¬
garrobo ha terminado ya su crecimiento y em¬ pieza la madurez que presenta los siguientes ca¬ racteres. El color verde va sustituyéndose por
un color blanco ceniciento, en cuya operación
emplea todo el mes de Julio. Seguidamente el color negro pasa á sustituir el blanco, empezan¬ do por la punta, sigue tiñendo con preferencia las suturas y sube hasta el pedúnculo donde, á últimos de Agosto, termina su madurez: prueba de ello que las pepitas ó semillas pueden sem¬ brarse y nacen todas con mayor prontitud que las de algarroba seca. En este estado pueden co¬ merla ya los animales sin peligro de que se les indigeste, como sucede si la comen durante los tránsitos del blanco al negro, bien que entonces
la repugnan á causa de que los ácidos no se han transformado en azúcar, operación que no termi¬
na hasta haber tomado completamente el color negro, más ó menos rebajado, según sea la va¬ riedad; sin embargo, esta fruta necesita sazonar

CULTIVO PRÁCTICO DEL ALGARROBO

y en ello emplea el mes de Septiembre en que va desprendiéndose del árbol por si mismo. De ahí la costumbre de no darla en pienso hasta principios de Octubre; pero repetimos que puede darse ya en Septiembre si la necesidad obliga y va acompañado de otros alimentos, como es regular.
En los principios mencionados se fundaban nuestros mayores al prohibir, bajo severas penas, la recolección de la algarroba hasta después del dia ocho de Septiembre, cuando los municipios gozaban de la autonomía de que tanto se blaso¬ na haber conquistado en nuestros dias, costumbre
que se observa generalmente en todos los pue¬ blos de la Isla (1).
La convicción de que la algarroba necesita sazonar, lleva erróneamente á muchos colonos á
no recogerla hasta el mes de Noviembre, espe¬ cialmente si no se ha mojado mucho durante los meses de Septiembre y Octubre, dándose el caso frecuente de recogerla ya medio fermentada.
Dicho fruto, terminada su madurez, no necesita
baño alguno para su conservación y buenas cua¬ lidades, antes al contrario, no debe almacenarse
húmedo, porque entonces la misma humedad acrecienta la fermentación y se halla en peligro inminente de hallarlo podrido.
Cuando la algarroba ha madurado bien, tan pronto como se seca el pezón que la alimentaba,
cae por su propio peso; cuando no ha verificado su granazón en condiciones regulares, suele que-

(1) En Sóller, el día 9 de Septiembre, antiguamente, constituía una

especie de fiesta para las de lo que sucede todavía

familias que poseían en la parte del llano,

algarroberal, á semejanza ol día de S. Mateo, para la

vendimia.

POR D. JOSÉ RULLAN PBRO.
darse pegada, y entonces hay que sacudir la ra¬ ma para derribarla. Si el varéo se hace necesa¬ rio, hágase con miramiento, rozando la vara lo menos posible con las ramas, á fin de no derri¬ bar la fior que brota ó ha brotado ya; y si la necesidad obliga á subir al árbol, hágase con escalera, porque, de lo contrario, la mayor parte de la flor situada en los puntos donde se apoyó el trabajador quedará destruida con merma de la próxima cosecha: por esto conviene hacer la re¬ colección temprano en que la flor apunta toda¬ vía. La costumbre de emplear el gancho para sacudir las ramas no es despreciable, porque la sacudida derriba mucho fruto y no se perjudica
la flor.
Almacenaje.
Cuando se lleven las algarrobas al almacén sean enjutas y pónganse resguardadas del aire y de la luz, por cuyo medio se mantendrán inal¬ terables dos, tres ó más años, si necesario fuese, conservarán su pulpa blanca y mejorarán en cua¬
lidad. Por esto conviene situar el almacén en
punto seco y templado, porque la humedad de¬ termina y el calor activa la fermentación de los jugos azucarados, terminando por la podridura: si el almacén se halla en lugar muy cálido y seco, el fruto resultará iucípido, indigesto y con
disminución de peso.
Una vez almacenadas las algarrobas permanez¬ can en el mismo puesto hasta que se destinen aí consumo ó al comercio, porque el trasiego las perjudica, da lugar á que se piquen y se hechett á perder. Antes de librarlas al comercio es licito

4

Lm aMflflio* que se inserten en esta sección pagarán: Hasta tres in|W clores á razón de 0'05 pesetas la linea; hásta cinco inserciones a sazón de 0‘03 pesetas, y de cinco en adelante á razón de 0 02 pesetas.
Jtl ralor mínimo de un anuncio, sea cual fuere el numero de lineas
Aeliqsuelinseeacso,mdpeocnugaal,quseieráradteip0o‘50sepaelsaetlaest.ra, y los grabados, se^contta Sán por tipos del cuerpo 12 y el ancho será el de uua columna ordina-
i del periódico.

Sección

ama

DOMINGO

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tulo adicional á la Historia de Sóller. Un tomo en 4.° de
120 páginas, encuadernado en rústica
CULTIVOS ARBÓREOS Y HERBÁCEOS. Memoria premiada con el pensamiento de oro y plata en el certamen del quincuagésimo aniversario de la fundación del Instituto Balear. Un tomo en 8.°, encuadernado en rústica . . .

Ptas. Cts.
20-00 175 2*'50

CULTIVO DEL NARANJO en las Baleares. Obra de reciente

publicación, que forma un tomito en 8.° de 190 páginas,
encuadernado en rústica

D50

Véndense en la tienda de artículos de escritorio de «La Sinceridad»
—San Bartolomé, 17—SOLLER.

EL MOSAICO

COLECCION DE ESCRITOS LITERARIOS EN VERSO Y PROSA
DE
de áleáitara

Esta Compañía, LA PRIMERA 1)E LAS COMPAÑÍAS FRANCE¬
SAS DE SEGUROS CONTRA INCENDIOS POR LA IMPORTAN¬

CIA DE SU CARTERA, asegura además del riesgo de incendio, los

daños que pueden ocasionar la caída del rayo, la explosión de gas de alumbrado, del vapor, de LA DINAMITA Y OTROS EXPLOSIVOS.

Capital social

10.000,000 Francos

Reservas

8.705,000

„

Primas á cobrar. . . .

74.287,038

„

92.992,038

Capitales asegurados . . 15.127.713,242 „

Sienestros pagados . . .

194.000,000 „

§E€rUMO 1>F COSECHAS

AVISO ALPÚBLICO
En la calle de Cocheras n.° 6
se ha establecido un platero que
se dedica á toda clase de traba¬
jos de su arte y composturas, cam¬
bia además toda clase de monedas
de oro, plata y papel francés. Tie¬ ne el honor de ofrecerse al pú¬ blico de Sóller y se tendrá por muy satisfecho con que los vecinos

BASES PARA LA SUSCRIPCIÓN: La obra se publica por entregas semana¬ les ó bisemanales de treinta y dos páginas de texto, impresas esmerada¬
mente en buen papel y con su correspondiente cubierta.
Cada entrega vale veinte y cinco céntimos de peseta en Palma y treinta en los demás puntos; pudiendo los suscriptores, si así les conviniere, recibirlas por cuadernos de cuatro en cuatro entregas al precio de una
peseta el cuaderno en todos los pueblos de Mallorca.
Las entregas sueltas ó atrasadas valdrán cincuenta céntimos de peseta. Con una de las primeras entregas se regalará á cada suscriptor un retrato del autor en fototipia.
En el Establecimiento de Artículos de Escritorio, “La Sinceridad,, calle de San Bartolomé n.° 17, Sóller, se admiten suscripciones.

Esta antigua Compañía asegura también contra el incendio, los de trigo, cebada y avena, tanto en pie como segadas, en gavillas y sobre
la era.
Sucursal española: Barcelona, Paseo de Colón y calle Merced, 20, 22 y 24.—Director, M. Gés.—Subdirector en Mallorca: B. Homar, Samari¬ tana, 16, Palma.—Agente en Sóller, Arnaldo Casellas, Luna, 17.
♦Tinta negra Siglo XIX^Tinta comunieativa#Tinta violeta^ ♦Tinta carmin^Tinta para sellármete., etc.^
lia hay en venta en el establecimiento h& S!Mei®I©!B-San Bartolomé-I7-S0LLER.
liras de hm Intonío Sol y

de este pueblo se dignen favore¬
cerle.
Solares en venta en
la calle de Isabel II y en la de
Raimundo Lulio. En los sitios de¬
nominados Ca 'n Perla y Ga ’n Bauaá, existen varios de la capacidad que quiera el comprador.
Darán razón en la calle de Bauzá n.° 15.
AL PÚBLICO

f§ frayol
FOTÓGRAFO
i® Palma.
Participa al público de Sóller, que en adelante pasará á domicilio para los trabajos que tengan á bien encargarle, como son: grupos de familias, retratos de enfermos, pa¬ ralíticos y difuntos, y toda clase de trabajos en fotografía.
Para consultas y encargos en la

LA SOLLERENSE
JOSÉ COIili CERBERÀ j P0RT-B0IÍ (Frontera franco-esparta) Aduanas, transportes, comisión,
consignación y tránsito
Agencia especial para el trasbordo y reexpedición de naranjas, frutas frescas y pescados.
BAHIAS FBQiflBá

FIEL CONTRASTE DE PESAS Y MEDIDAS

El molino harinero con motor imprenta de este periódico, donde MAYAGUEZ.-(Puerto-Rico).

DE ESTA PROVINCIA

hidráulico llamado de Can Gomila también encontrarán una colección

Ptas. Cts.

Manual práctico de Aritmética del sistema métrico-decimal. . roo Reducción completa de todas las pesas y medidas de Mallorca

(en rústica)

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.

175

Reducción completa de quintales á kilogramos y vice- versa,

con el 4 p§ y sin él . . . * • • • • •

• * . 075

Reducción completa de cuartines de vino á litros y vice-versa. 0’50

Catálogo que contiene las equivalencias de todás las unidades

de pesas y medidas de Mallorca al sistema métrico decimal

y vice-versa

0‘25

Libro de cuentas liecbas por pesetas y céntimos de id. . . . 1’25
De venta en la librería de «Li Sinceridad>>, calle de San Bartolo¬

mé, 17.—SOLLER.

vuelve á trabajar. Muele y cierne una cuartera por
noventa céntimos de peseta.
Los que quieran utilizar sus ser¬ vicios podrán dar aviso en el es¬ tablecimiento de Juan Cuart, calle de Isabel H y en el de Francisco Pomar (Pollensí), plaza de la Cons¬
titución.

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San Pedro
uúm.° 19, hay

naranjos y palmeras en macetas para

vender; también los hay de plantel.

completa de vistas de Mallorca. En Palma, Conquistador, 28.
Se retrata lo mismo de día que de noche.
PRECIOS ECONÓMICOS
Naranjos y limone-
ros. Los hay de diferentes tama¬ ños, hermosos, lozanos y de clases escrupulosamente escogidas, en el vivero de Guillermo Rullan y Esta¬ des, Huerto del Convento.—Sóller.

Almacén de calzado de todas
clases y objetos de peletería. Importaciones directas de los
principales mercados del mundo, renovados quincenalmente.
Fábricas de curtidos y de calza¬ do ventajosamente conocidas, por
la excelencia de sus manufacturas en toda la Provincia.
VENTAS AL POR MAYOR
SOLLER.—Imp de «La Sinceridad»