ASO XII.-2.a EPOCA.—NUM. 541
ASO XII.-2.a EPOCA.—NUM. 541

SÁBADO 14 DE AGOSTO DE 1687

r
SEMANARIO INDEPENDIENTE

0*5

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Sóller: Administración.
Eran cía: D. Guillermo Colom—Quai Commandant Samary-5-Cette (Herault.)
Antillas: Sres. PizáyC.a—General Pavía-7-Arecibo (Puerto-Rico.) Méjico: D. Damian Canals—Constitución-19-San Juan Bautista (Tabasco.)

FUNDADOR Ï DIRECTOR-PROPIETARIO: f REDACCION Ï ADMINISTRACION:

Juan Marqués 7 Arbona.

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SÓLLER (Baleares.)

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La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen sin firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. De los que tal lleven, serán responsables sus autores.

LITERATURA Y PASATIEMPOS
JUAN TRIGO
El héroe de mi cuento nació... no es
posible saber dónde; lo único que dice
Elío, musa de la historia, es que cierta tarde del mes de Julio apareció, recosta¬
do sobre las amapolas, desnudito como un g'usano, al márgen de un trigal, en el tiempo de la siega. Por poco más le
dejan en mitad del sendero, donde lo
aplastasen al pasar los inmensos carros cargados de rubia mies. Vieron los se¬ gadores y las segadoras á la criatura dormida en su santa inocencia, y la re¬
cogieron con ternura, bromeando entre si, poniendo al nene el nombre de «Juan Trigo» y augurándole una suer¬ te loca, como de quien empieza su vida
entre la misma abundancia.
Sin dilación pareció cumplirse el va¬ ticinio. No había en la aldea—¡rarísima
casualidad!—ninguna mujer que estu¬ viese criando; pero la esposa del señor
marqués, dueño del campo de trigo y
de otros muchísimos, y de la más her¬
mosa quinta en. seis leguas á la redon¬ da, acababa precisamente de dar á luz
una niña muerta, y se temía por la madre si no desahogaba la leche agol¬
pada á su seno. El médico aconsejó que
la noble dama criase al niño abandona¬
do, y éste encontró así, desde el primer
instante, sustento, regalo y amor. Le envolvieron en finos pañales/ le trata¬ ron á cuerpo de rey y creció hermoso y fuerte, rebosando viveza y alegría. La
marquesa le cobró tiernísimo afecto, más que de nodriza, de madre, y como no se creía que aquellos señores pudie¬ sen ya tener sucesión, todos presumían que Juan Trigo iba á ser el heredero de su caudal y nombre. A deshora, corri¬
dos más de diez años, la naturaleza sor¬
prendió al marqués con otra niña y á la marquesa con la muerte, cansada por el
difícil y trasnochado lance: y aunque
Juan, como muchacho, no comprendió del todo lo que perdia, lo sintió y adi¬ vinó, y se le vió muchos meses extraña¬
mente abatido y triste. No obstante, su situación, al parecer,
no había cambiado. O en memoria de
su esposa ó por verdadero cariño, el marqués seg’uía tratándole como antes:
hasta le demostraba preferencia, con tal extremo, que empezó á divulgarse la
conseja de que Juan era verdadero hijo del marqués, fruto de secretos amoríos, y que le correspondería «hoy ó mañana» una buena parte de herencia. Confirmó tal suposición el ver que Juan fué en¬
viado á un aristocrático y famoso cole¬

gio inglés, donde cursó estudios más brillantes que útiles, y del cual volvió á
los veintitrés años hecho un cumplido
gentleman. Acogióle la sociedad con ha¬ lagos y sonrisas, aunque á sus espaldas
se comentase lo ambiguo de su posi¬ ción; y como era gallardo y simpático y tenía hasta el prestigio de la leyenda y del misterio, las señoras le recibieron
con sumo agrado, demostrando clara¬ mente que la presencia de Juan no les infundía horror, ni cosa que lo valga.
En aquella ocasión, si Juan hubiese te¬
nido afición á las flores, sin gran es¬
fuerzo reúne un lindo ramillete de ro¬
sas, pensamientos y no me olvides, cuyo aroma seguiría aspirando con la memo¬
ria en la edad madura; pero Juan esta¬ ba enamorado—enamorado, callado y
tenazmente—de la hija del marqués, Dolores, en quien reconocía las faccio¬ nes de la que le había servido de madre: niña de sorprendente hermosura, que, según la frase del Libro Santo, había
robado el corazón de Juan con solo el
crugir de sus zapatitos, unos zapatos de fino charol, prolongados y lustrosos so¬ bre la trasparente media de seda. Cru¬ gir era que Juan reconocía entre los
mil‘ruidos de la creación, lo mismo que
reconocía las cascaditas de su reir juve¬
nil, el roce de su falda corta, el perfu¬ me ténue de su flotante melena, y el
¡rissoch! de su abaniquillo al abrirlo
impaciente mano.
Creía Juan que no se le notaba el lo¬ co deseo; pero las chiquillas son en es¬ to Licurgos, y Dolores notó que la que¬ rían, y no solo lo notó, sino que mostró tal inclinación á Juan, que éste, venci¬ do, confesó de plano. La niña, más inex¬ perta, más vehemente, más ignorante
de las terribles consecuencias de un
mal paso, arregló entonces la escapato¬ ria, combinando y facilitando las cosas de tal manera, que dado el escándalo, el padre no tuviese más arbitrio que otorgar su consentimiento.
Se urdió el complot sin que nadie sos¬
pechase palabra; más la víspera del día
señalado, Juan, descolorido y trémulo,
se echó á los pies del marqués y le reve¬ ló la trama. Como todo el que quiere de veras, prefería su propia desventura al daño ageno; anteponía el honor y la fe¬ licidad de Dolores al egoísmo de su pa¬ sión. Así pagaba el pobre expósito su deuda á la casa donde le acogieron y
ampararon; asi reconocía, al través de
la tumba, los cuidados maternales re¬
cibidos de la señora á quien no podia
olvidar. Al consumar el sacrificio, su
alma sangraba; y así que el marqués,
alabando mucho su honrada sinceridad,
le tomó, por primera providencia, el

billete para Londres, Juan, en vez de
salir hácia el tren, cayó en la cama, donde le postró una fiebre ardienti-
sima.
Hizo el marqués que le cuidasen; pu¬
so entre tanto á Dolores en un conven¬
to de monjas, finas, graves y buenas
guardadoras; y ya en franca convale¬ cencia Juan, para mayor cautela—por¬ que todas las precauciones son pocas, y quien una vez tropieza expuesto está á
caer,—solicitó para el mozo un puesto lejos, lejos... lo más lejos posible. Y se lo concedieron en Ultramar, y tan pin¬ güe, que á ser Juan de otra condición, á la vuelta de pocos años tendría hecha su suerte. Hasta el codo se podía meter la mano en aquella bendita prebenda administrativa, y es de creer que, al otorgársela, se contaba con que la apro¬ vechase; porque el padre de Dolores, que, á pesar de las hablillas, no tenía con Juan más parentesco que el pura¬ mente moral de haberle protegido, sen¬ tía cierto remordimiento al desampa¬
rarle, y encomendaba á la generosidad de nuestro presupuesto el porvenir del mozo, sin darse cueuta de que éste, á falta de claro abolengo, poseía enérgi¬ ca honradez. Lo único que trajo Juan
de Ultramar, á la vuelta de cuatro años,
fueron unos mezquinos ahorros, que gastó en intentar la curación de un pa¬ decimiento hepático; y como el mar¬ qués había fallecido y estaba casada Do¬ lores, se encontró Juan, al empezar á bajar la árida cuesta de la edad madu¬ ra, sólo y pobre como cuando le reco¬ gieron en el trigal.
Entonces, sin explicarse la razón, sin¬ tió un deseo inexplicable de volver á ver aquel sitio, y la quinta donde habia pasado una niñez relativamente tan di¬ chosa. Llegó á aquellos lugares por la tarde, á pié, apoyado en un bastón grueso; lo primero que hizo fué dar la vuelta á la tapia de la quinta, evocando mil recuerdos que surgían en tropel al aspecto de cada árbol y ante la figura de cada piedra. Su corazón latió de
pronto con ímpetu: en el vetusto mira¬ dor, enramado de rosales, suspendido
sobre el camino, acababa de ver á una
señora y dos niños, ella haciendo labor,
los chicos observando con curiosidad al
pasajero, encorvado y triste, de amari¬ llento rostro. La señora, avisada por los chicos, levantó la cabeza, y fijó en Juan la ojeada inerte que se concede al des¬ conocido. Juan huyó: los ojos de Dolo¬ res, mirándole de aquel modo, le corta¬ ban el alma. No paró hasta llegar á un campo de trigo, á la sazón maduro, sal¬ picado de amapolas, como cuentas de
coral sobre una trenza rubia. Los sega¬

dores, cantando alegremente, habían iniciado su faena, y los haces se amon¬ tonaban ya en un ángulo de la heredad; pero acercábase la puesta del sol, y pronto se retirarían á sus casuchas. Juan se acercó á una mujer y preguntó
con ansia:
—¿Es en este campo donde hace mu¬ chos años recogieron á un niño?
—Si señor—respondió la mujer con esa complacencia solicita de los aldea¬ nos, soltando su hoz y levantándose pa¬ ra preceder ¿ Juan y enseñarle el cami¬
no. Como unos diez minutos habrían
andado, cuando la segadora se paró, é hirió con el pie la márgen del sendero, pronunciando:
—Aquí mismo. Estaba en pelota, co¬
mo naciera. Mire si lo sabré bien, que
yo era entonces moza y fui la primera que cogió al rapaz en brazos. Y mi her¬ mano, como lo vió así, entre la abun¬ dancia, le puso Juan Trigo. Nos daba mucha lástima, ¡ángel de Dios! y las que andábamos segando lo queríamos mantener con leche de vaca y yo quería llevarlo para donde mí; pero le cayó una suerte muy grande, que la señora marquesa lo recogió y lo criaba ella y lo tuvo en una hartura muy grandí¬
sima.
Juan calló. La amargura se desbor¬ daba en su alma. Pensaba que podría haber sido el prohijado de aquella al¬ deana, vivir con ella, ayudarla á segar la mies, no conocer otros afanes ni otros deseos! Dejándose caer al suelo, en el
mismo sitio donde le habían encontra¬
do, pegó la faz á la tierra, y sus lágri¬ mas la empaparon lentamente.
Emilia Pardo Bazan.
A LA MAR
IQuants de pichs asseguda á ta vorera T he contemplada, ¡oh mar profunda y clara! ¡Que sovint ha vengut ta sabonera Desfeta en pluja y ha brufat ma caral
T’ he vista iluminada, tremolosa Per la claror de 1' auba que ’t feria, Llavors que tan tranquila y amorosa Ta quoxa sempiterna se sentía;
Y aquella escuma blanca que s’ alsava Amb suau remor de ta blavor intensa, D’un cap á l’altre cap te despertava A poch á poch de ta quietud inmensa;
En aquella hora tncérta y misteriosa En que la nit comensa y mor el día ¡Llavors si que'm somblaves més hermosa, Llavors si qu' era gran ta sinfonial
Quant per ta fosca inmensidat deserta Estenia la lluna «on mantell,

En claredat tan vaga y tan ineerta Cora la ruta insegura d‘ un i$xell.
Com reina que recobra son imperi, Desplegavas llavors tes maravellea Y en tóns mes trists, en ritmes de misteri, Entonavas ton cant ó les estrelles;
Y tes ones anavan y venían, Com velles naus que sens timó navegan Y tan pronta les calmes les sitian, Com les baten los venta y les rossegan.
T‘ he vista en tempestats desenfrenades Revexinar tes ones enfundes Per envestir valentes, desbocades, Y batre dins els fons vaxells y vides.
¡Llavors si qu ets sublime, atronadora, Llavors si qu* es fare3t, inmens ton crit.,, ...Y quant te vetx axi del mon señora T'admira en fort esglay mon esperiti

---»•» —

j

s esionari

Mes tú, grandiosa mar, ets inmutable;

Sols Deu en son poder te pot confondra.

Si en tempestats farestes d'amargura
La meua ànima ardent se veu empesa,
No vos demán ¡oh Deu! plers, ni dulsura; Vuy tan sols de la mar la fortalesal

1895.

Emilia Sureda.

BELLEZA INMORTAL
Cuando al latido de tu sono atento, en las vigilias del amor tranquilas, al mirarte, sin voz ni movimiento, el celestial hervor del sentimiento
rebosa en mis pupilas; cuando veo tus ojos como el fondo de un mar en que se tiende el cielo amigo, tu blanca sien y tu cabello blondo, un pesar misterioso en lo más hondo
del alma siento, y digo: Oh Dios ¿y esta belleza soberana que así tu eterna gloria patentiza,
también ha de morir cual sombra vana? ¿Cual todo lo que fué, quizá mañana
se trocará en ceniza?
Al trasponer los ámbitos augustos donde acaba la vida de este suelo, ¿á qué luz, con qué imagen, con qué velo se mirarán las almas de los justos-,
amándose en el cielo?... No sé, más si lo alcanzo cuando muera,
si al dejar en la tiofra mis despojos be de gozar la dicha verdadera, ¡véate allí con tus azules ojos
y rubia cabellera!
Juan Alcover t Maspojís

(4)

FOMjMTOí

EL PINTOR
sultado de su inesperiencia y falta de mundo. Poco á poco este estado se fué haciendo habitual y más pronunciado, hasta llegar á convertirse á los pocos
meses en una tristeza continua, en una
melancolía profunda que la obligó á dar señales evidentes de disgusto hácia los placeres, hallando solo recreación y con¬
suelo en la soledad que frecuentemente ella buscaba en los campos y más soli¬ tarios paseos, que recorria amenudo acompañada de una doncella de toda confianza, y un criado que las seguía á distancia de algunos pasos.
Las más veces escogía Teresa para
sus escurcones las orillas del Guadal¬ quivir, complaciéndose en ver llegar
los vapores que venían de Cádiz. Enton¬ ces se paraba á observar la salida de los pasajeros, y frecuentemente al retirarse exhalaba algun profundo suspiro que nadie escuchaba, y que solia perderse entre las ráfagas de viento, ó entre el clamoreo de los marineros que de con¬ tinuo entran ó salen con sus embarca¬
ciones en este sitio,

Educada en un colegio, con el alma ardiente de una española, y adornado
su talento con la lectura, Teresa al lle¬
gar á cierta edad se había forjado en su mente la irnágen de un hombre tal cual
para su felicidad convenía; pero sin acordarse siquiera de la clase en que ha¬ bía nacido, y de lo necesario que era que el hombre que ocupase sus pensa¬ mientos, tuviera en el mundo un lugar tan distinguido como el que por su na¬ cimiento y riquezas ella ocupaba. * En los pocos dias que mediaron desde su salida del colegio á la partida de Londres, conoció un jóven, español también, que debía volver á su pátria en el mismo buque que ella, y que se hallaba en Inglaterra, después de ha¬ ber recorrido la Italia y otros países,
donde habia estudiado cuanto podia
perfeccionarlo en la pintura, que era el arte á que con más esperanzas y deseo de gloria, que de fortuna, se habia de¬
dicado. Se habían visto y "agradado re¬
cíprocamente estos dos jóvenes, pero el pintor que desde luego concibió una pasión profunda por Teresa, fué tímido con ella, no solo porque el amor verda¬ dero siempre lo es, sino por cuanto ha¬ biendo llegado á saber la clase á que esta pertenecía, vió y conoció desde lue-

go que entre los dos mediaba una dis¬ tancia inmensa, y que estaban separa¬
dos por un abismo peligroso tal vez pa¬
ra entre ambos el querer atravesar. En
vista de esto guardó dentro de su pecho el cariño que Teresa le había inspirado,
y sus labios no profirieron durante los dias que pasára junto á ella, ni una so¬ la palabra que revelar pudiera sus sen¬
timientos. Con todo, Teresa observaba
en aquel jóven una cosa particular, cierta animación en sus palabras y mi¬
radas, un interés de tal especie, que
hizo que fijase en él sus ojos con más detención que la que debiera, descu¬
briendo en él una figura varonil y sim¬
pática, un alma de artista, elevada y
lleno de nobles y generosos sentimien¬ tos, un talento en fin despejado y vi\\;o,
á la par que adornado con mil conoci¬
mientos amenos á la vez que útiles é in¬
teresantes.
La desgracia de Teresa, el valor con que el jóven pintor se lanzó al mar para
salvarla en el momento en que hasta
los más intrépidos marineros temían ser víctimas de su arrojo, la emoción que á Ja vista de tal peligro se marcó en las facciones de éste, y los latidos de su co¬ razón que Teresa percibiera clara y dis¬
tintamente cuando su libertador, loco

dé entusiasmo por haberla librado de una muerte cierta, la estrechaba en sus
brazos y contra su pecho con apasiona¬ da ternura, todo esto fué causa de que las buenas disposiciones que ya de ante¬
mano existian en ella hácia su compa¬
ñero de viaje, sé formulasen (si es per¬ mitida esta espresión) y en vez de ser un sentimiento vago, una simpatía sin objeto, pasaran á tenerlo real y efecti¬ vo. y que en una palabra se convirtie¬ sen bajo la sombra de gratitud, en un amor verdadero, esclusivo y vehemente cual siempre lo es el que por vez prime¬
ra sentimos en nuestra vida.
El pintor firme en su propósito vió también los adelantos que habia hecho en el afecto de Teresa, pero no fué esto bastante para que le declarara su cariño asi que llegó el dia de su separación, sin que la pobre niña hubiese tenido oca¬ sión de asegurar á aquel jóven hasta
que grado no seria olvidado; pero al mismo tiempo la tristeza que éste ma¬ nifestó al separarse, fué causa de que ella se confirmase más y más en la idea de que era amada, no acertando á seña¬ lar que motivo podria obligarlo á guar¬ dar tanto silencio, cuando él podía ya también conocer que sus sentimientos serian bien acogidos.

En vista de esto, no parecerá estraño que Teresa se hallase disgustada en las
aristocráticas tertulias á donde la lleva¬
ba su familia, que oyese con indiferen¬ cia los frívolos galanteos de los amado¬ res de oficio, y que volase su alma á otra región más sublime de ternura ó idealismo que sin estos antecedentes, y por cierta clase de personas era imposi¬ ble adivinar ni emprender,
III
La rosada aurora derramaba ya sus
plateados rayos sobre las corrientes del
Guadalquivir, haciéndolos reflejar sobre las negras y lustrosas pizarras que cu¬ bren los templos de Sevilla, cuando Te¬ resa, saliendo de la casa paterna des¬ pués de haber pasado una noche de in¬ somnio y de tormentos, iba en busca del aire libre, y á que refrescase el ar¬ dor de su frente y la fiebre de su pecho
la matutina brisa del otoño, que, pura
y embalsamada, soplaba cual siempre en las risueñas alamedas que circundan á
Sevilla bordeando de eterna verdura las
márgenes del Guadalquivir.
Cuatro meses hacia desde la tarde en
que dió la última mirada á su compa¬ ñero de viaje sin que en este tiempo se
hubiese presentado en su casa, ni ella
tampoco hubiera podido indagar su pa-

* .

SÓLLER

Sección Científica

poeta de la restauración monárquica y en general, como los que en épocas an¬ seras desavenencias de los hijos de católica como cuando era el poeta de la teriores se celebraron -con éxito más ó aquella.

izquierda socialista; en tal caso esta menos satisfactorio en la capital de la

¿Quien ante el cadáver ensan¬

S1M1FICÍD0 DE

LOS

TIEMPOS GRAMATICALES

medicina tiene tanta aplicación como la •otra (la tiene); no creí que nos haríamos

provincia, contando á la sazón, lo mis¬ mo que ahora, con la eficaz cooperación

grentado del Sr-, Cánovas y en
vista de la ofensa inferida con su

6..—Cláusulas Ponderativo-Compara¬
tivas.
Las-tan variadas construcciones com-
.parativas se dejan reducir á los dos con¬ ceptos de igual y do, desigual.
'
.De donde provienen dos categorías principales de comparaciones:
A., comparación de Igualdad',—B.,

tan amigos (adjetivo!:■ no creí que nos 'haríamos tanto amigos.
Para encarecer el concepto de igual¬ dad pasando de la relación de igualdad á la de identidad hay determinadas dic¬ ciones adverbiales que refuerzan la idea de gradación sujerida latentemente por tanto; son, por ejemplo: idénticu-abso-' luta-exacta-justamente, áte.
Por ejemplo: dejé exactamente tanto

de todos sus habitantes y especialmente muerte al pueblo español, no aca¬ de las personas que se dedican á la llará toda expresión de ódio polí¬

Agricu 11üra y demás 1 ndustfiás re 1 ácio- tico, tapando el resquicio por don¬ nadas con ella y han podido apreciar lo de aquel pueda exhalar con unos

mucho que contribuyen las exposiciones granos de tierra empapada en la á su desarrollo^ 'perfeccionamiento y sangre de la ilustre víctima? No

prosperidad.

creemos que el desbordamiento de

’
A todos' Ies-invita esta Junta con cl¬ mie^quinas pasiones agrave la difí¬

in ay or empeño, esperando que no deja¬ cil situación en que nos encontra¬

rán de coadyuvar al logro de los deseos mos, ni quien, teniendo sangre es¬

comparación de Desigualdad. —Estos dos conceptos de igual y de desi¬ gual pueden decir relación á las cinco
respetos de cualidad, de cantidad, de
«limero, de intensidad y de circunstan-
•cialidad.
Cada cláusula comparativa es una combinación de dos entidades elocuti-
'.vas de las cuales la ,que¡presenta la idea

espacio como el que puede hacer una bala de pistola.
Por otro lado, siempre se debilita al¬ go el concepto de igualdad, reducién¬ dose, por lo regular, al de una mera comparación respecto de las ideas de semejanza ó analogia cuando se su pió¬ me. tanto que implica y siijiere una idea de gradación ó encarecimiento resul¬

en que se inspira, dando así nueva y elocuente prueba de acendrado patrio¬ tismo y de que saben hacerse superiores á las pasiones de partido, cuando lo exigen la buena fama y los intereses generales y permanentes del pais.
Bien conoce esta Junta que la empre¬
sa es por demás ár’dua y difícil, mayor¬
mente si se atiende á la brevedad del

pañola, se atreva á ultrajar con se¬ dicioso grito ó afan de herencia el luto en que la pátria se halla en¬
vuelta.
Las potencias extranjeras, que con frases tan inspiradas como sentidas se han apresurado á tes¬ timoniar la participación que en
nuestro duelo lian tomado, tienen

-de igual ó; la de desigual gobiérnala
;frase de la combinación comparativa,
mientras la otra que señala el extremo
en que termina la comparación ó sea el
¡ término correlativo de la comparación,

tando como á ser signo de semejanza ó de analogía.
Por ejemplo: éra (tan) laborioso como pocos; las letras humanas honran y en¬ grandecen al caballero (.tanto) como las

tiempo de que puede disponer y á la es¬ casez de recursos pecuniarios con que ha de luchar para llevarla á cabo, pero el convencimiento cada vez más profun¬ do de la utilidad y trascendencia del

fija la vista en nosotros. Que nues¬ tra conducta no haga pues nada
por desmerecer la estimación y
respeto que nos profesan. El Sóller, que no está afiliado

- es 'una oración, muchísimas veces de construcción elíptica, ya que se hayan callado el término de comparación ó el
verbo, ó ambos.
■A.—Comparación de Igualdad
Cotejando de igual á igual con rela¬ ción á los cinco respetos como arriba .indicados se presenta como frase corre¬ lativa que con más frecuencia sirve de
<en,l»ee entre los términos puestos en
parang'ón: tanto (tan)-como. Se dice tan. forma apocopada de tan¬
to, cuando siendo adverbio va inmedia¬
tamente ante de otro adverbio ó de una
expresión adverbial—ó de un adjetivo ó
bien de un sustantivo usado en calidad
de adjetivo—ó de un complemento. De modo idéntico y en las mismas circuns¬ tancias se apocopa cuanto’, cuan, al paso .que ni tanto ni cuanto experimentan - -apócope, cuando modifican como adver¬ bios de gradación á más ó á menos:
-«tanto, cuanto más ó menos» ó á un
*comparativo de formación orgánica originadoidel latín: «tanto mejor, peor; cuanto m^jor seria»—ó á antes', «cuanto
u ntes».
Tanto puede sin .inconveniente callar¬ le cuando no haya .peligro de caer en anfibologías ó en construcciones desa¬ liñadas en las que acaso el concepto de comparación no resultare suficientemente patente á-la conciencia.
Lo más usual es suprimirlo cuando la -modificación dedanto y como recae sobre

mitras (honran y engrandecen) á los obispos ó como los gamachos á los.ju¬
risconsultos.
Y no huelga observar que muchos casos de la comparación de igualdad resultan; á ser un mero giro, una espe¬ cie de superlativo absoluto que sirve para significar un grado muy alto res¬ pecto de una cualidad, cantidad etc. del mismo modo que lo hacen adverbios y expresiones adverbiales como: muy, su¬ mamente, en grado sumo, en extremo,
sobre manera, extremadamente, etc.
Por ejemplo: negro como tinta, corno la noche, como carbón; blanco como nieve; dulce como miel; agrio como vi¬ nagre; estaba rabiando como un loco; ella canta como un ruiseñor; falso como una serpiente; corrían como unos de¬ sesperados; gritaron como unos conde¬ nados; pronto como el rayo.
Otro tanto se puede decir de ciertos giros en comparaciones de desigualdad.
Por ejemplo: se puso más blanco que
la cera.
Dr. Máximo IIkrttixg.
(Se continuará).
Ecos regionales
EXPOSICIÓN BALEAR

proyecto, la buena acogida que éste mereció á la opinión pública y las ex¬ celentes disposiciones de que se mues¬ tran animadas las personas de recto criterio que mayor importancia conce¬ den á los espectáculos de esta clase, han
venido á infundirle la grata esperanza de que, contando con el valioso y deci¬ dido apoyo de las autoridades y corpo¬ raciones oficiales, con el generoso au¬ xilio de las sociedades particulares, que en semejantes cases y para tan laudable
fin no suelen nunca ser solicitadas en
vano, con la entusiasta cooperación de
todos los Baleares que consagran sus
afanes á la Agricultura é industrias de¬
rivadas, con el ardoroso celo de la Co¬
misión delegada en la capital, y no per¬ donando medios ni diligencias para evitar en lo posible á los expositores, molestias y gastos, logrará ver colma¬ dos sus buenos y nada pretensiosos de¬ seos y satisfechas las aspiraciones del laborioso y morigerado pueblo de Ma¬
nacor.
Manacor 28 Julio de 1897.
Ei Alcalde Presidente: Lorenzo Cal-
dentey Perelló.—Vocales: Antonio Jau¬ me Ballester, Juan Lliteras Caldentey, Juan Amer Servera, Fausto Puerto Álvarez, Pedro Muntaner Gal més, Miguel Amer Servera, José Barceló Rungaldier,
Juan Riera Rosselló, Guillermo Llull
Galmés, Antonio Riera Morey, Lorenzo
Oiiver Nadal. Pedro Juan Durán Martí.
—Secretario: Sebastián Perelló Arbona.

á ningún partido político, siente como quién más la pérdida del ilustre patricio Sr. Cánovas del Castillo, y después de unir su enér¬ gica protesta á la que resuena de uno á otro confin de España y de enviar á la augusta Señora y al
Gobierno de la nación su más sen¬
tido pésame, eleva á las alturas su pensamiento pidiendo á Dios
paz eterna para la víctima y que salve á nuestra querida y desgra¬ ciada pátria.
* **
Nació en Málaga el 8 de Febrero de 1828. Después de varios intentos infruc¬
tuosos para vivir en su ciudad natal con más ó menos desahogo, muerto ya su
padre, se dirigió á Madrid el año 1845 en busca de una fortuna que no le era
propicia en Málaga. Gracias á la pode¬
rosa influencia de su tío D. Serafín Es-
tébanez Calderón (El Solitario), á la sa¬ zón Consejero de Estado, pudo encon¬ trar un empleo en las oficinas centrales
de la Dirección del ferrocarril de Madrid
á Aranjuez, pudiendo así costearse la carrera de abogado. Una vez que pudo alcanzar una posición libre é indepen¬ diente con sus trabajos literarios, aban¬ donó su primer empleo y se lanzó al campo de la política activa, en el que
apareció por primera vez el año 1849
como redactor de «La Pátria».
Más tarde, separado del periódico,
volvió á su labor literaria, colaborando

juu mismo término, al paso ,que enton¬ AGRÍCOLA Y PECUARIA

en el «Semanario Pintoresco», «La Ilus¬

ces es regla constante que -este termino

tración» y «Las Novedades», y publican¬

á tanto y á como común aparezca ex¬
presado una sola vez subentendiéndose
con como el cual, de consiguiente, ab¬
sorbiendo á tanto con su fuerza atracti-

Manacor-Septiembre de 1897
Inspirándose el Ayuntamiento de esta

Sección Biográfica

do la tan discutida novela «La Campa¬ na de Huesca» y una «Historia de la decadencia de España desde el adveni¬ miento al trono de 1). Felipe III hasta la

va de relativo que es, lleva al mismo vil la-en • el deseo manifestado por mu¬

muerte de Carlos II».

tiempo envuelto tácitamente el término chos vecinos, acordó dar este año la D. ANTONIO CÁNOVAS DEL CASTILLO

Ante los acontecimientos de 1854,

de su.propia.modificación.

mayor importancia y realce posibles á

Cánovas no se mostró indiferente, antes

Modificando tanto á u-n verbo ó á un
^adverbio no es tan factible que se supri¬ ma, lo cual no impide que tal verbo ó adverbio por tanto modificados se callen con como cuando, al mismo tiempo, fi¬ guran de términos de la modificación
de éste.
.Por ejemplo: ella es (tan) astuta como * una zorra (=es astuta) es pobre tanto como yo (lo soy); dos peñones, uno tan

las Férias y Fiestas que anualmente se celebran durante ei mes de Septiembre, y la Junta Organizadora de las mismas deseando que tuvieran lio solo el carác¬ ter de "mercad o paro, algunos ramos de ganadería, sino también y principal¬ mente el de concurso de los productos del cultivo y de las industria agrícola y pecuaria, se propuso ampliarlas con una Exposición de Agricultura y de las

¡La nación española está de lu¬ to! El ilustre jefe del partido con¬ servador, Presidente del Consejo
de Ministros I). Antonio Cánovas
del Castillo, fue vilmente asesina¬
do en la tarde del domingo últi¬ mo en el Balneario de Santa Ague¬ da por un individuo de nacionali¬ dad italiana que le disparó tres

al contrario, intervino en ellos, empe¬
zando, según se supone, como redactor de un periódico satírico «El Murciéla¬
go», cuyos cinco números hicieron la revolución en toda España.
Fué una de las más grandes figuras de la revolución, atribuyéndosele el «Manifiesto del Manzanares», á pesar de ir firmado por O'Donnell.
Triunfante la revolución liberal, Cá¬

-peligroso como el otro para la navega¬
ción, defendían la entrada en el puerto; este cuadro vale tanto como el otro
.(—vale);—este pueblo está tan cerca como tu dices y no: está cerca, como •dices, pues equivaldría á: «como tu di¬ ces, el .pueblo .está cerca» ó bien: «el pue¬ blo está cerca, (asi) como tú lo dices.» en cuyas construcciones se desvanece el

exp r esad a s i n d u sirias. Consultado este pensamiento con las
autoridades y,personas facultativas más competentes de la provincia y-solicitado su apoyo y. cooperación, acogieron con entusiasmo tal idea y ofrecieron desde
luego su valioso conourso. Nombrada la Junta de Exposición,
comenzaron desde luego los trabajos

tiros de revolver, dejándole mortal¬
mente herido.
La triple detonación que llevó el plomo mortífero al cuerpo del que por sus escepcionales dotes era el orgullo de la pátria, y cou el
cual se derrumba el más firme de
los pilares en que se asienta el trono del joven monarca Alfonso

novas fué destinado para ocupar un
puesto en el ministerio de Estado y fué elegido diputado de las cortes constitu¬ yen les. Desde entonces lia figurado en todas las legislaturas. En 1855 estuvo encargado de la correspondencia del ci¬ tado ministerio y recibió el nombra¬ miento de agente de Preces en Roma.
En el mismo año fué nombrado subdi¬

concepto de comparación de igualdad).; indispensables para la organización y XIII, lia repercutido dolorosamen¬ rector del ministerio de Estado y al si¬

—«dulce et decorum estpro patria mori, desarrollo de tan laudable proyecto.

te en el corazón de todos los espa¬ guiente aceptó el Gobierno civil de Cá¬

como Horacio dice, pero tan glorioso El Ayuntamiento lia puesto á dispo¬ ñoles, y al natural estupor que en diz. En 1858 obtuvo el cargo de director como morir es 'vivir por la pátria; el sición de la Junta el magnífico Ex-Con- los primeros momentos produjo la general de Administración; en 1860 el

enemigo emprendió un nuevo ataque vento de P. P. Dominicos donde se ins¬ fatal noticia, sucedió repentina¬ el de subsecretario del ministerio de la

tan sin éxito como el anterior; aquí co¬ talará la Exposición después de termi¬ mente la expresión del más acerbo Gobernación y en 1864 una cartera en

mienza la segunda manera de este pin¬ nadas las obras de restauración allí co¬ dolor y un clamoreo de indigna¬ un ministerio de conciliación formado
tor, contenida en gérmen en la prime¬ menzadas, y la señora D.a Jerónimo ción contra el brutal atentado de por moderados y unionistas. Comenzó

ra, pero tan distinta de ella como es dis- Más Yda. de Bonet ha ofrecido el anti¬ que ha sido víctima una de las su vida ministerial., derogando la refor¬

. .tinto el árbol de la semilla (—pero dis¬ guo Cuartel de Dragones (de su propie¬ figuras más salientes de la espa¬ ma constitucional de 1857 y dictó refor¬

tinta de ella como (lo es) el árbol déla dad) que será utilizado en caso de nece¬ ñola tierra.

mas en la ley de imprenta que demos¬

semilla).; era tan-terrible para sus ene¬ sidad para la industria pecuaria.

La Regente ha perdido uno de traron que Cánovas había -cambiado sus

migos en el campo como benévolo para La Exposición tendrá lugar durante sus más fieles consejeros, el parti¬ juicios en sentido conservador.

sus soldados; le quiero tan de corazón los dias 18 y siguientes hasta el 30 in¬ do conservador su jefe indiscutible Más tarde en 1865 Cánovas ocupó la

(tanto) como tú; es tan ladrón ó ladrón clusive del próximo mes de Septiembre y España al más sábio de sus hi¬ eartera de Ultramar en un ministerio

tanto (sustantivo en calidad de.adjetivo) y á ella podrán concurrir todos los pro¬ jos y al más amante de su gloria unionista y al año siguiente pasó á de¬

como el otro; D. Quijote es aún en ductos de la Provincia en la forma y y de sus tradiciones. Difícil es sempeñar interinamente el ministerio nuestros días tan realidad (r^tan real ó con sujeción á las disposiciones del pro¬ prever por. de pronto las contin¬ de Hacienda. Poco después de haber

de tanta realidad) como lo fué en aquel grama y reglamento formulados al gencias que la desaparición del se¬ ocupado estos cargos, que perdió des¬

siglo en que se dió á la estampa.; ¿eres efecto.

ñor Cánovas pueda acarrear en los pués de los sucesos del 22 de Junio, en

realmente tan miserable como crees? no

No ha de entenderse que se trata de futuros destinos de nuestra pátria, el mismo año 1866, se decretó el destie¬

soy ya el mismo y, sin embargo, lo soy una exposición de mero interés local, y si en pendiente de escabroso ca¬ rro de Cánovas, medida que sirvió para
aún tanto como antes (lo era); tan in¬ sitió de un concurso regional, extensivo mino se inclinasen, no esperamos que éste extremase su oposición á los

signe artífice se mostró cuando era el á todas las producciones de las Baleares sea nunca á él empujada por mí¬ últimos gobiernos de Isabel II.

Arrojada esta señora del trono, Cáno¬ vas no quiso admitir los puestos que se le ofrecieron. Figuró en las Cortes del 69, defendiendo á los Borbones y votó
en blanco en la elección del rey Ama¬
deo. Pronunció discursos que le hicie¬ ron adquirir mucha fama mostrando
una ligera inclinación hacia la monar¬
quía revolucionaria. Fiel á sus ideas, durante ¡el reinado
de Amadeo no quiso mezclarse -en las cosas del gobierno y llegó hasta disol¬ ver el grupo de que era jefe.
Desde la proclamación de la Repúbli¬ ca trabajó incansable para el triunfo de
sus ideales*
Su intervención en los disturbios del
74 ha sido muy discutida, calificándose
de diversas maneras. Calificó con len¬
guaje duro el hecho de Martínez
Campos.
Cuando se tuvo en Madrid noticia de
la sublevación en Sagunto, Cánovas fué preso; pero algunas horas después la Restauración había triunfado y Cáno¬ vas presentando lo poderes que le acre¬ ditaban como representante de Alfonso XII, subió á ocupar el más alto puesto político, en 31 de Diciembre de 1874,
empezando á desarrollar la fase más in¬
teresante de su vida política. Se puso al frente de un ministerio de
regencia hasta la llegada del rey Alfon¬
so XII.
Continuó rigiendo los destinos del país desde la presidencia del Consejo de ministros hasta 1881 sin más interrup¬ ción que los efímeros gabinetes del ge¬ neral Jovellar y Martínez Campos.
Tuvo Cánovas gran talento y mucha sagacidad para atraer hácia sí al parti¬ do moderado y formó el conservador li¬
beral confiando á un revolucionario
muy significado, el Sr. Romero Robledo, la cartera ne la Gobernación. En cam¬
bio alejó del gobierno á los militares y lo más que hizo filé rodear el trono de
Alfonso XII de un buen número de mi¬
litares, de cuya adhesión se aseguró, satisfaciendo los personales deseos.
Mientras Jas dos guerras civiles, Cᬠnovas trabajó incansablemente para terminarlas, porque él país necesitaba la paz. Log’ró su empeño y fué tan hᬠbil que consiguió que toda la gloria de su campaña recayera sobre el monarca,
y durante.algunos meses se retiró do la presidencia dejándola primero á Jove¬ llar y después á Martínez Campos, para que si alguna responsabilidad hubiese en aquellos hechos de armas recayese
sobre militares.
En el orden económico Cánovas fué
proteccionista. Ahó con simpatía la formación del
partido constitucional, que significaba el reconocimiento de la monarquía alfonsina por fuerzas numerosas proce¬ dentes de la revolución. Pero aquel par¬ tido proclamaba la constitución del 69
que iba mucho más allá de lo que Cᬠnovas podría conceder.
Cánovas continuó en el poder basta el día en qne el partido de Sagasta aceptó la constitución de 1876.
A fines del año 1883 fué de nuevo Cá¬
novas llamado á los consejos de la Co¬ rona desempeñando la presidencia del Consejo hasta la muerte de Alfonso,
La vida de aquel ministerio fué muy agitada, y Cánovas impuso su energía
en todos los asuntos.
Como la generalidad de ios políticos, Cánovas creía qne España está obligada á influir más que nación alguna en Africa y á procurar que toda la penín¬
sula forme una sola nación, Yéase lo
que él mismo lia escrito: «España debe ser todavía una gran nación continen¬ tal y marítima uniéndose pacífica y le¬ galmente con Portugal, su hermana,
comprando ó conquistando á Gibraltar, tarde ó temprano, y extendiéndose por
la vecina costa de Africa».
Cánovas del Castillo fué elocuente
orador, distinguiéndose por su facilidad en improvisar argumentos. También se
distinguió como literato siendo autor de varias obras y prólogos.
Era caballero del Toison de oro, de la
legión francesa, de las Aguilas prusia¬ nas. de la corona y de los santos de Ita¬ lia, y de las órdenes más preclaras de Rusia, Turquía, Portugal y Roma.
■i* ❖*
El Sr. Cánovas acompañado de su se¬
ñora había oido misa á las once de la
mañana en la capilla del balneario, y después de estar un rato en sus habita¬
ciones paseó un poco por las galerías
sentándose luego para esperar la hora
de la comida en uno de los bancos, ocu¬
pado en la lectura de los periódicos que
acababa de recibir. El asesino dirigióse
á él y casi á quema ropa le disparó tres tiros, hiriéndole en la frente, eu el pecho

SÓLLER

g

}&*» -»■*■'

y en la espalda, pues que el último lo recibió estando ya en el suelo boca abajo.
Al oir las detonaciones bajó apresu¬
radamente la señora, la que, llena de es¬
panto y de indignación ante cuadro tan aterrador, increpó duramente al asesino,
pero este sin alterarse se volvió á ella
diciéndola:
A usted la respeto porque es una
señora honrada; pero yo he cumplido con mi deber, y estoy tranquilo: he ven¬
gado á mis hermanos de Montjuich.
Apresuradamente acudieron también
el teniente de la Guardia civil. Sr. Fer¬
nandez, el Inspector de Policía Sr. Pue¬ bla, el ingeniero Sr. Azpiazu, y el re¬ dactor de la «Correspondencia de Espa¬
ña» Sr. Torres, quienes detuvieron al
asesino, sin que opusiera éste la menor
resistencia.
**
Llámase Angiolillo, según propia de¬ claración y otros datos, tiene 26 años de edad y es hijo de un honrado sastre de Foggia (Ñápeles). Hacía seis dias que había llegado al balneario de Santa
Agueda y su aspecto no ofrecía sospe¬ cha de ninguna clase, pues que vestía decentemente, si bien había llamado algo
la atención su retraimiento y falta de

Crónica Local

Ml

'I

III

I

Involuntariamente dejamos de con¬ signar en el número próximo pasado que habia llegado ya á Sóller en el vapor León de Oro, procedente de Barcelona, nuestro particular y querido amigo don Jaime Torrens y Calafat.
El objeto que le trajo á la ciudad con¬ dal fué el visitar la Exposición regional de Barcelona -iniciada y dirigida por la importantísima sociedad barcelonesa Fo¬ mento del Trabajo Nacional.
Según referencias verídicas, de perso¬
nas que visitaron la Exposición, la única
instalación balear era la del Sr. Torrens,
y su vino uranado pépsico para las dia¬ betes, que ya en Sóller mereció diploma
de honor, ha ¿ido también premiado por
el docto jurado catalán.
Con gusto consignamos estos hechos, y aunque sea á trueque de ofender la
modestia de nuestro amigo, enviárnosle
desde estas columnas nuestra más cum¬
plida enhorabuena y esperamos poderle
muy en breve dar otra, pues sabemos que abriga el propósito de instalar sus pro¬ ductos en la Exposición que se celebra¬ rá próximamente en Madrid.

relaciones.
Ha declarado ser anarquista revolu¬
cionario, y, satisfecho de su obra, espera encerrado en uno de los calabozos del
castillo de Vergara el fallo del Tribunal ordinario, que es el que entiende en la causa, por cuya razón se espera será
ejecutado el reo por medio del garrote
el miércoles ó jueves de la próxima se¬

Después de haber pasado una tempo¬ rada con su familia, se despidió de noso¬ tros el lunes pasado nuestro amigo don Miguel Pastor y Castafíer, saliendo al anochecer para Barcelona para embar¬ carse al dia siguiente en el vapor Miguel Gallart con rumbo á la pequeña Antilla.
Deseárnosle feliz viaje.

mana.

**
El cadáver del Sr. Cánovas fue tras¬ ladado á Madrid en tren especial, á don¬
de llegó á las siete de la mañana del
miércoles de esta semana, habiéndosele
tributado los honores de ordenanza en todas las estaciones de la línea, en las
que esperaban el paso del tren las auto¬ ridades de los pueblos respectivos é in¬ menso gentío. Desde la estación de Ma¬
drid fue conducido á la Huerta, acom¬
pañado de las Autoridades de todos los ramos, de los prohombres de todos los partidos políticos, y del pueblo en masa. Al paso de la fúnebre comitiva apare¬
cieron enlutadas las calles del tránsito.

Desde el sábado último trabaja en el teatro Rullan el prestidigitador, Mr. Fe¬
lipe Porta, dando funciones de polichi¬ nelas (teresetas), que han divertido so¬
bremanera á la gente joven, lo cual ha
hecho se vieran concurridísimas hasta
el extremo de que en vista del favor re¬ cibido del público ha decidido al Sr. Por¬ ta continuar en este pueblo una semana más. Sabemos que para mañana además de la expresada diversión dará dicho señor una función de prestidigitación,
que de seguro ha de entretener agrada¬
blemente al público que á dicho salón
concurra.

En la capilla ardiente continua toda¬

vía el cadáver del Sr. Cánovas á la hora El viaje de recreo del vapor «León

en que escribimos habiendo sido visita¬ do por más de 20.000 personas y quedan do depositadas unas400 coronas y algu¬
nos miles de ramilletes de flores natu¬

de Oro» al «Torrent de Pareys» se veri¬ ficó el domingo en la forma que había¬
mos anunciado. Al amanecer recorrió
las calles del pueblo la banda de música

rales.

de la localidad al son de alegre diana,

Prepáranse uuos suntuosos funerales y pocos momentos después empezó el que se celebrarán en la iglesia de San movimiento de carruajes por la carrete¬
Francisco el Grande, de Madrid, ade¬ ra del Puerto. Celebróse en la barriada

j más de los que, costeados por comités ó marítima misa de campaña, durante cuyo

Corporaciones oficiales, se celebrarán en ¡ acto tocó escogidas piezas la música, y

muchísimas iglesias de España.

seguidamente verificóse el embarco de

pasajeros y la salida del vapor.

La travesía fué feliz; rarísimas veces

se vé el mar tan tranquilo como estaba
el domingo, sobre todo á la ida. Frente
á la desembocadura del Torrente fondeó
una hora después de la salida, el vapor,
que habia andado con . poca velocidad y muy cerca.de la.costa para que los via¬ jeros pudieran admirar mejor los acan¬
tilados y los risueños paisajes de S' Mie¬ la, Sa Costera y Taent.
Desembarcóse con calma, y poco des¬ pués estuvieron ya animadísimos aque¬ llos de ordinario solitarios parajes. Mu¬ chos de los expedicionarios pudieron llegar al Entreforch, gracias á la rústica escalera que facilitaba la subida al pe¬ ñasco dicho S‘ Esteló y algunos, bastan¬ tes, pudieron admirar las bellezas á los menos reservadas que ofrece el torrente en su extremo superior dicho Sa Fosca.
La excursión fué amena y divertida. No abrumaba, cora o otras veces, la demasiada animación, el extraordinario número de excursionistas, que hacen in¬ cómodo el viaje; esta vez entre invita¬ dos, músicos, personal de la fonda de «La Marina» y demás auxiliares de la expedi¬ ción no creemos pasara de trescientos, y
como se estuvo bien durante el dia y se
regresó temprano, sin que se tuviera que lamentar ningún accidente desagradable, todos quedaron contentos y satisfechos,
desembarcando en este puerto al anoche¬ cer, á las cinco y tres cuartos, cincuen¬ ta y tres minutos después de haber zar¬ pado el vapor en la hermosa rada que forman la Mola de Tnent y el pico Sa
Vaca.
Que los mismos que estaban reunidos el domingo último á bordo, y algunos más que se agreguen, puedan reunirse con igual objeto el año que viene, es lo que el Sóller desea de todas veras, al mismo tiempo que hace votos por la sa¬ lud y buen humor de todos los excursio¬ nistas si;i excepción.
En señal de luto por la muerte del Presidente del Consejo de Ministros, D. Antonio Cánovas del Castillo, hemos visto hoy cerrada una de las puertas del portal de la Casa Consistorial y á media asta con ancha cinta negra la bandera
nacional en el mencionado edificio.
Queda terminada, y sin duda muy á satisfacción de los vecinos, la acera qué dijimos habia acordado el Ayuntamiento construir en la plaza de la Constitución para unir las de las calles de Buen Año. y de la Luna.
Probablemente ya el lunes próximo empezará la brigada de peones munici¬ pales los trabajos para construir una ar¬ teria en la calle de Vives que recoja las aguas de las minas de las calles de San Jaime, Cocheras, Buen Año y demás afluyentes á la plaza de la Constitución, y las lleve al torrente Mayor, en las in¬
mediaciones de la casa Matadero.

Mal empieza este ano la temporada.
El miércoles á las once de la mañana,
un hombre que estaba ocupado en la

de la Vuelta Piquera y n.o 3 de la del Padre Baró, respectivamente. ,
Y se levantó la sesión.

faena de coger higos en la finca S’ Er¬

mita ó en otra de aquellas inmediacio¬ nes, tuvo la desgracia de caer desde lo

CULTOS SAGRADOS

alto de la higuera, quedando gravemente

En la iglesia Parroquial.—Hoy, al

contuso y con fractura de la clavícula anochecer se cantarán solemnes eomple-

derecha y esternón.

■ tas en preparación á la fiesta de la Asun¬

El infeliz fué llevado á su casa en ción de Nuestra Señora.

estado de gravedad, en donde le practi¬ có la primera cura el facultativo D. Jai¬ me A. Mayo!. Hoy, según hemos sabido, sigue relativamente bien.
Sentimos en el alma este accidente, y nos alegraremos del pronto y completo restablecimiento del desgraciado traba¬ jador.

Mañana, dia 15, fiesta de este miste¬
rio: á las nueve y media horas menores
y la misa mayor con sermón por el Doc¬ tor D. José Pastor Vicario; y por la tar¬ de después de vísperas la procesión de
costumbre.
El lunes y jueves, á las seis y cuarto, y durante la celebración de una misa., tendrán lugar respectivamente los devo¬ tos ejercicios dedicados á Nuestra Se¬ ñora del Carmen y á San José,

D. Miguel Serra Cardona, inteligente profesor de música y compositor aplau¬
dido, se ha encargado de la dirección de la banda de música de esta localidad, ha¬ biendo ya dirigido algunos ensayos de la misma y en público la función de la ex¬ cursión recreativa al Torrent de Pareys.
Deseárnosle suerte, que de seguro al¬ canzará con un poco más de constancia y paciencia que sus predecesores, como deseamos que á satisfacción propia y de todos sostenga muchos años la batuta que la «Banda Sollerense» acaba de con¬
fiarle,
EN EL AYUNTAMIENTO

Men'istro Civil
Nacimientos.
Varones 1.—Hembras 1.—Total 2.
Matrimonios.
Ninguno.
Defunciones
Dia 8. —D.a Catalina Simó Pons, de 74 años, viuda, cálle de San Pedro.
Dia 11.—D. Juan Socias Miró, de 66 años, Viudo, calle de Santa Apofonía,
(Puerto). Dia 11.—Antonia Boe Fiol, de 1 año,,
Manzana 67.
Dia 12.—Antonia Fnllana Muntamer, de 11 meses, calle de Isabel II.

Sesión dél dia 7 de Agosto de 1897.

MOVIMIENTO DEL PUERTO

Bajo la presidencia del Sr. Alcalde y

Embarcaciones v o n o u a das

con asistencia de los coucejales señores D. Damian Magraner, D. Martín Mar¬
qués, D. Antonio Palou, D. Lorenzo Mayol, D. Pablo Mayol, D. Pedro José

Dia 9.—De Barcelona, en 12 horas,
vapor Cataluña, de 662 ton., cap. don R. Terrasa, con 32 mar., pas. y efectos.
Dia 9.—-De Sevilla, en 8 dias, laúd

Santandreu, D. Miguel Arbona y don San José, de 38 ton,, pat. D. C. Vicens,

Jaime Magraner, celebró la Corporación con 5 mar. y trigo.

su sesión ordinaria de la pasada semana

Dia 10-— De Palma, vapor Isleño, de

el expresado día á las nueve de la noche.
Leida el acta de la anterior fué apro¬
bada sin alteración alguna. Acordóse aceptar las obras de la tu¬
bería construida para la conducción de

314 ton., cap. D. R. Piña, con 24 mari¬
neros, pas. y efectos. Dia 11.—De Palma, en 1 dia, laúd
San José, de 19 ton., pat. D. R. Ferrer, con 7 mar. y lastre.

aguas desde la fuente de Son Llampayas Dia 12.—De Palma, en 1 dia, laúd hasta el caserío del Puerto de esta villa, Porto Pí, de 13 ton., pat. G. Rigo, con y la devolución al contratista de la can¬ 4 mar. y lastre.

tidad que habia adelantado éste en con¬ cepto de depósito.

embarcaciones despachadas

Acordóse prolongar la mina que con¬

Dia 9—Para Barcelona, vapor Cata¬

duce las aguas de las calles de San Jai¬ luña, da 662 ton., cap. D. R. Terrasa,

me, Cocheras, Buen Año y plaza de la con 30 mar. y efectos. Constitución, hasta el torrente Mayor Dia 10—Para Andraitx, pailebot Con¬

por la calle de Vives.

cepción, de 44 ton., pat. D. G. Torradas,

Dióse lectura á una circular del Go¬ con 6 mar. y madera.

bierno civil de esta provincia á los Ayun¬

Dia 10.—Para Barcelona y Cette, va¬

tamiento de la misma interesando con¬ por León de Oro, de 278 ton., cap. don

tribuyan con una cantidad de fondos G. Mora, con 15 mar., pasaje y efectos.

municipales á la suscripción nacional

Dia 11—Para Marsella en 1 dia, vapor

para los huérfanos de las guerras que | Isleño, de 314 ton., cap. D. R. Piña, con

España sostiene. En su vista acordó el 23 mar. y efectos.

Ayuntamiento suscribirse en cien pese¬

Dia 11.—Para Palma, laúd San José,

tas.

de 19 ton., pat. D. R. Ferrer, con 7 ma¬

Acordóse pasaran á la Comisión de rineros y lastre.

Obras dos instancias: una suscrita por

Dia 12.—Para Palma, laúd Porto-Pí,

D. Bartolomé Estades Santandreu y de 13 ton., pat. D. G. Rigo, con 4 mari¬

otra por D.a Juana María Fiol Darder, neros y lastre.

ambas en solicitud de permiso para veri¬

ficar obras en las casas n.°. 8 de la calle

23

AGRICULTURA

Si los plantoríes vienen dentro de caños de álfar, estos, antes de la siembra, se sacan por arri¬
ba, dándoles algunos golpes encima, con un ma¬
dero, para no romperlos. Coloqúese el algarrobo de modo qua, al estar sembrado, quede á unos vein¬ te centímetros más profánelo de lo que estaba en el vivero, lo que se conocerá por la mancha de tierra que lleva en el tronco; y. si el terreno es cascajoso podrá quedar á unos treinta, pues,
cuanto más cálida es la región en cpie lia ele
habitar y mis suelto el terréno, mis profundas
deben ir las raíces. La operación del trasplante dehe llevarse con la mayor velocidad posible* á fin de no interrumpir la vegetación que, en las
plantas de hoja persistente se halla siempre en actividad, y esta debe aprovecharse para-el arrai¬ go antes de que lleguen los fríos ó los calores
intensos.
Bueno será que al cubrir las raíces se haga
con tierra mezclada con tres ó cuatro espuertas
de estiércol y que antes de rellenar el hoyo se le dé algun riego, según fuese buena ó mala la sazón del terreno. Conviene, además, que la tierra quede algún tanto apretada sobre las raí¬
ces para que las pequeñas espongial.es puedan
funcionar desde luego, con lo cuál la planta no se resiente dé la operación que ha sufrido y con¬ tinúa su crecimiento con mayor lozanía; más no se haga pisoteando la tierra y sí apretándola por medio del riego, si es posible. Al practicar¬ se el relleno del hoyo deberá escogerse tierra vegetal y meteorizada, en cuanto fuere posible,
esparciendo después la que se sacó del hoyo. Ha de ser también ventajosa, en torrénos; de mala
calidad, el formar un subsuelo fresco por me¬

CULTIVO PRÁCTIGO DEL ALGARROBO
dio de nopal, ágave, broza, malezas ó cualquier ramaje verde; y si el hoyo lo permite, podrán colocarse también dichas materias junto á las paredes del mismo, á fin de que presten hume¬ dad primero y abono después á la nueva planta» Esta práctica nos lia dado siempre excelente re¬ sultado, aunque no falta quién la rechace, ale¬ gando que puede dar origen á parásitas mohosas ó blanqueta: no vemos el peligro.
Excusado será decir que los plantones han de colocarse alineados y á distancia razonable, se¬ gún fueren las probabilidades de mayor ó me¬ nor crecimiento, porque, asi, se¡ protegen mu¬ tuamente de la impetuosidad de los vientos. En
tierras de mucho fondo deben situarse á unos
veinte metros de distancia: si no lo fuesen podrá reducirse el espacio á una mitad: esto es difícil
de determinar á no hallarse sobre el terreno.
Téngase presente que ei algarrobo extiende
mucho y ramifica poco sus raíces, por cuyo mo¬ tivo se resiente del trasplante cuando éstas no quedan en condiciones favorables á su desarrollo, de donde la necesidad de atenderle con oportunos riegos y frecuentes escardas durante su arraigo que dura dos años, por lo menos: una vez arrai¬ gado pueden cesar los cuidados del riego porque no teme á la sequía. Por olvidarse estos princi¬ pios se malogran muchas: plantaciones.
Al escoger el sitio pañi los nuevas^ plantíos de algarrobo, téngase, presente cuanto hemos dicho en los artículos, primero y segundo dé este capí* tulo. En Mallorca el algarrobo se da bien en todo; los terrenos; pero mejor en los calizos, suel¬ tos y de mucho fondo, con tal que no se vea molestado por corrientes frías ó escarchas que de¬

POR D. JOSÉ RULLAN PBRO.
generen en heladas. Las estribaciones de montes elevados con exposición al Sur ofrecerán siempre seguro éxito, no asi las extensas llanuras y cam¬ pos descubiertos al viento de todos los cua¬
drantes»
Vil
Injerto.
Él injerto, en el algarrobo procedente dé se¬ milla, cuando se sabe que pertenece la especie femenina, si no de absoluta necesidad, es muy útil y conveniente, porque modifica la naturale¬ za de la planta y conserva la variedad en toda su pureza; cuando pertece á la especie macho es de absoluta necesidad, si se quiere que dé fruto» Puede practicarse en primavera, durante los me¬ ses de Abril y Mayo; y-, en otoño, corriendo los do Septiembre y Octubre. En el primer periodo se llama á ojo despierto, porque brota inmedia¬ tamente; y á ojo dormido en el segundo, por¬ que suele esperar la primavera siguiente para
mover. Este último no está en uso entre noso¬
tros, ni lo aconsejamos, por la dificultad de su prendimiento que reconoce como principal causa
la falta de medios de conocer con certeza el mo¬
mento oportuno de practicarlo, que será cuando la corteza del patrón y de la rama del escudete se desprenda con facilidad y siii derrame de sávia. No basta, empero, que la corteza salte, debe concurrir, además, la circunstancia de que los fríos no se adelanten á la estación y que el in¬ vierno sea suave; pues.aunque prenda,., la lluvia,

4
Los amánelo» que se inserten en esta sección pagarán.- Hasta tres in|8r cicr es á razón de 0‘05 pesetas la linea; hasta-tinco inserciones a tetón de 0‘03 pesetas, y-de cineo en adelante á razón de 0'02 pesetas.
El valor mínimo de un anuncio, sea cual fuere-el número-de lineas
te que se componga, será de 0‘50 pesetas.
Las lineas, de cualquiera tipo sea la letra, y los grabados, se contaïin por tipos del cuerpo 12 y el ancho será eí de una? cólumna-oruina-
liá del periódico.

*f

de

Anuncios

Los anuncios mortuorios por una sola ves pegarán: Del ancho de una -columna 1*50 ptas., del de dos 3 ptas., y asi en igual proporcióon
En la tercera plana los precios son debles, y triples en la segunda Los comunicados y anuncios oficiales pagarán a razón de 0‘05 pese¬ tas y los reclamos á razón de 0*10 ptas. la línea del tipo en que so compongan, siendo menor del cuerpo 12, y de éste si es mayor.
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Se compone de una bomba de aire comprimido puesta en movimiento por un volante al cual va adaptada una varilla terminada por un puño que baja á la altura de la mano del operador. Basta un simple movimiento de bajo arriba para hacer funcionar el pistón de la bomba; movi¬ miento que no exige esfuerzo ni fatiga. La bomba, sumamente sencilla, no está expuesta á des¬ arreglo ninguno; únicamente sirve para aspirar y comprimir el aire en el recipiente, proporcio¬ nando de este modo la presión necesaria para la salida y dispersión del líquido, que es agitado
á cada golpe de pistón por el simple paso del aire. Muchas disoluciones requieren un agitador eficaz. Este llena todas las condiciones que requiere
la constante homogeneidad del líquido. A la derecha del recipiente, hacia abajo, bay una llave de paso á la cual se adapta un tubo
de goma provisto de una lanza que termina por el pulverizador que reduce los líquidos á una lluvia de finísimas gotas. Merced al funcionamiento de un desatascador instantáneo muy ingenioso este pulverizador no puede obstruirse nunca, lo cual permite servirse de disoluciones espesas, lo mismo que de disoluciones claras, sin que sea de temer ninguna interrupción en el trabajo.
Una vez el aparato lleno del líquido que quiera emplearse, el operador se lo carga á la espalda y da siete pistonazos á la bomba para la presión necesaria; abre luego la llave colocada á la de¬ recha del recipiente y dirige la lanza sobre los troncos ó las hojas destinadas á la aspersión. Du¬ rante los cinco ó seis minutos que dura la presión, no hay necesidad de reaccionar la bomba. Un pistonazo de vez en cuando basta para mantener esta presión. La persona que hace funcionar este aparato, puede moverse con todo desembarazo, y como lleva una mano completamente libre, puede ocuparla en apartar obstáculos; así el trabajo resulta más fácil y expedito.
Con este aparato, un hombre puede fácilmente y casi sin fatiga irrigar 4 hectáreas al dia, si la hectárea comprende unos 4.500 piés. 150 litros de una disolución cualquiera bastan para irrigar 2.000 plantas por encima y por debajo.
Para mantener limpio el aparato, basta pasarle agua por la noche, después de cada operación. Untense con aceite ó con grasa sin sal los bordes de los cueros del pistón de la bomba, antes de proceder á la operación del dia, á fin de que los frotes sean mas suaves. Tenemos á disposición de nuestros clientes una grasa especial que evita las oxidaciones; precio 1 franco la caja. Terminadas las operaciones del año. se untará de grasa todo el aparato para que no se oxide, y
se colocará en sitio que no sea húmedo.
Para limpiar las válvulas, se destornillarán las dos tuercas del tubo agitador que baja dentro del recipiente, se secarán bien las válvulas sin untarlas de grasa y volverán á colocarse en su sitio.
La varilla que va articulada al volante de la bomba ha de ir con el puño vuelto hácia el
aparato.
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