AÜÍO XII.—2.a EPOCA.—SUPLEMENTO AL NUM. 535
AÜÍO XII.—2.a EPOCA.—SUPLEMENTO AL NUM. 535

MIÉRCOLES 7 DE JULIO OE 189?

PUNTOS DE SUSCRIPCIÓN:
Sóllbr: Administración.
Francia: D. Guillermo Colom—Quai Commandant Samary-5-Cette (Herault.) Antillas: Sres. Pizá y C.a—General Pavía-7-Arecibo (Puerto-Rico.) Méjico: D. Damian Canals—Constitución-19-San Juan Bautista (Tabasco.)

FUNDADOR Ï DIRECTOR-PROPIETARIO: f

REDACCION Y ADMINISTRACION:

Juan Marqués y Arbona.

4 Callo de San Bartolomé n.° 17

SÓLLER (Baleares.)

PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN:
España: 0’50 pesetas al mes. \\
Erancia- 0’75 francos id. id. [PAGO ADELANTADO América: 0’20 pesos id. id.)
Números sueltos—OTO pesetas. Id. atrasados 0’20 pesetas.

La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen sin firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. De los que tal lleven, serán responsables sus autores.

LO QUE DICE LA PRENSA

De El A7icora del día 21 de Mayo.
FERIAS Y FIESTAS DE LA VICTORIA
II
El simulacro
Muy señor mío: A la hora de cerrar mi primera carta se estaba celebrando
el simulacro. Este tuvo lugar en el Puer¬ to en medio del mayor orden. A las cin¬ co de la tarde y á la señal de aviso dado
por nuestra primera autoridad munici¬ pal. los moros que previamente se ha¬
bían escondido en el lugar conveniente,
aparecieron, guiados por su Jefe, en
actitud belicosa intentando desembar¬
car en diferentes puntos hasta que des¬ pués de dos horas de combate fueron derrotados y preso Ochialí.
La concurrencia ha sido numerosísi¬ ma este año. Me atrevo á asegurar que
pasan de siete mil las personas que asis¬
tieron al acto; los carruajes que desfila¬ ron por delante de varias personas que se entretuvieron en contarlos, pasan de
ochocientos.
La cabalgata Llegado que hubo la tropa del puerto tuvo lugar la celebrada Cabalgata. Se organizó ésta á la entrada de la pobla¬
ción. Montado á caballo el vencedor An¬
geláis, seguido de sus improvisados y
victoriosos combatientes llevando pre¬ sos á los sectarios de Mahoma, abrían
la marcha; detrás el antiguo Ayunta¬ miento y valentas donas de Can Tamany
y últimamente la alegórica carroza de
la Victoria en cuyo centro iba una mo¬ desta muchacha de Sóller con el vestido de la Virgen. En medio de entusiastas ¡aclamaciones del público recorrió las ■calles principales de la población. Acto seguido ha sido trasladada á la iglesia del Hospicio la imagen de Nuestra Se¬ ñora de la Victoria; después música en la plaza y fuegos artificiales.
Martes
A las nueve de la noche tuvo lugar á beneficio del Hospital el anunciado con¬ cierto en el pabellón de La Ultima llora Tomaron parte, según me han asegura¬ do. los celebrados artistas Roig y Riera y distinguidas señoritas de la localidad. En la plaza baile á estilo del pais y fuegos artificiales.
Tenía que celebrarse ayer la reparti¬ ción de premios, pero en vista de que los jurados no habían presentado su dictámen en junta general celebrada
por la Comisión de Férias y Fiestas, se acordó qué ésta tuviese lugar mañana jueves. Después se publicó un bando que no tendrá lugar hasta el próximo
domingo.
He visto que un periódico publica la reseña de algunos premios que han sido adjudicados. Hasta hoy nada hay nada hay oficial que sepamos.
Hasta otra, señor Director, repitién¬ dome de V. afectísimo, atento y S. S.
J. P. Piro.
Sóller 19 Mayo 1897.
De La Última Hora del día 18 de Mayo.
UNA PÁGINA MÁS
py la historia de soller
(Nuestra colaboración)
Cuando detrás del desierto arenal que
enrojece los tristes testimonios de pasa¬

das luchas bizantinas encuentra uno el
oasis deseado y en él un pueblo de ini¬ ciativas, trabajador y amigo del progre¬ so en sus más gratas manifestaciones, con elementos propios de vida y hom¬ bres como Juan Joy, Juan Enseñat y
José Tous, nos confirmamos una vez
más en la idea de que solo en el mundo de la inteligencia y en el camino de las grandes iniciativas es donde pueden acercarse los hombres y fraternizar de
veras.
La idea de celebrarse una Exposición en Sóller nació de una inteligencia pri¬ vilegiada, secundaron el pensamiento ilustres sollerenses, la acogieron con júbilo todos los mallorquines, y el espa¬ cio que llena la opinión, la prensa ma¬ llorquina, abrió aquél en que funciona
ese tribunal en donde emite un voto
desde el más sabio hasta el más hu¬
milde.
Todos los ramos de la inteligencia, todas las manifestaciones del espíritu necesitan de la sanción de la multitud,
de su estímulo, sin el cual jamás llega¬
rían á fructificar las iniciativas ais¬
ladas.
Al rededor de una idea fecunda se
agruparon elementos de valía en Sóller y al calor de los notables sentimientos de estos habitantes, representación fieldel trabajo, ha ido depositando la pro¬ videncia el premio de sus afanes y des¬ velos para hacer un pueblo digno de la mayor alabanza y émulo de gloriosas conquistas alcanzadas en los campos de batalla y en la arena donde las lides no manan sangre, si no prosperidad y en¬ grandecimiento. Los sollerenses han sa¬
bido derretir las armas de la guerra en el crisol donde han fundido los útiles
para la labranza y la fabricación. Sensible es que de un pueblo de esta
provincia tan digna de mayor encomio haya partido la iniciativa de este certá-
men donde las artes, la industria, el co¬
mercio y la agricultura ostentan sus más preciados dones, pero no es de ex¬ trañar, los grandes centros son el cam¬ po donde se libran las más encarnizadas luchas por el amor propio y no hay que buscar la fé que alienta las generosas
ideas donde tanto abundan las amargas
decepciones. Modesta en su esencia la Exposición
que como ensayo lian llevado á efecto
animosos resultados é inteligencias pri¬
vilegiadas, reúne empero un concurso digno de estudio y abre el camino para
que en la capital se lleve á efecto otro certámen digno de estas Islas, donde pródiga la Providencia ha derramado
sus bondades.
Todo aquí brinda bonancible calma,
Pareciéndome hallar en cuanto miro,
Que espléndida arrojó naturaleza Bajo el más limpio cielo
La corona oriental de su belleza.
Para más tiempo y detenido estudio
es reseñar con los debidos detalles cuan¬
to encierra la Exposición, y los que he¬
mos tenido la alta honra de llevar á efecto estos certámenes en Valencia,
Cádiz y Navarra, podemos apreciar me¬ jor el trabajo ímprobo que representa la organización de un certámen de esta naturaleza, llevado á cabo en un perío¬ do de tiempo tan insignificante y sin los recursos que son tan indispensables.
La invicta Sóller viste hoy de gala, y al recibir en su limpia y aseada pobla¬
ción á los forasteros, al espresur sus ve¬ cinos los sentimientos de amistad y ca¬
riño á favor de sus huéspedes,. Sóller ha

dado público testimonio de lo que vale por todos conceptos.
El individuo asilado lo mismo que las colectividades, tienen un fin que cum¬ plir y á la ley del progreso obedece la
humanidad. Esta en su esencia y en sus
aspiraciones, siempre ha sido lo mismo,
si bien en sus manifestaciones se ha
amoldado á las circunstancias y de aquí el colorido especial que ha caracterizado á los pueblos en las diferentes épocas, según hayan oído la voz de sus sacer¬ dotes como en la Asiría y en el Ejipto,
las diatribas de sus filósofos en Grecia,
los triunfos del conquistador en Roma, ó los gritos feudales de la Edad media.
Sóller tiene á su vez un colorido es¬
pecial, Sóller da la nota del trabajo y del ahorro, en otras edades fueron gue¬ rreros y supieron vencer las ordas del invasor Isuff. después en decadencia el pueblo supo buscarlos en lejanas tierras y aquel producto que tuvo por base el trabajo y diadema el ahorro, es lo que hoy resplandece y á sus fulgores nació la Exposición de 1854 y hoy la que hon¬
ra á sus moradores. Cada moneda que
hoy han invertido los ilustres solleren¬ ses ha constituido una privación y mu¬ chos días de trabajo en tierra extraña, es ahorro, y la laboriosidad es para ellos no solo el cumplimiento de una ley que se impone, es una virtud y como toda la que se ejerce tiene un premio. Los que de esta forma han mejorado su condición poniéndose á cubierto de los
azares de la vida, esos han hecho una
obra justa, religiosa y buena, y escu¬
charán las bendiciones de sus familias,
del pueblo entero, consiguiendo la ma¬ yor de las felicidaded que la sociedad impone, cual es la que nace á la be¬
néfica sombra de la constancia, el tra¬
bajo, el ahorro y la honradez, blasones si no heráldicos, verdaderos, que ostenta en su escudo el pueblo de Sóller.
Sóller dichoso que mi frente inspira, Pueblo teliz y de vital aliento; Para tí son los ecos de mi lira, Tuyo mi rudo acento, Tuya mi inspiración, mi pensamiento.
G. Flores.
Sóller 1G Mayo 97.
De La Almudaina del dia 21 Mayo.
LAS FÉRIAS Y FIESTAS DE SÓLLER
II
Visita á la Exposición
Fué muy breve mi visita, de puro cumplimiento. Como pensaba repetirla me marché sin despedirme; pero no me fué posible, mis idas y venidas del Bell¬ ver, donde me trataron á cuerpo de rey; mis amigos, los números del programa del domingo, explican mi falta de cor¬ tesía para con muchos expositores.
Decididamente, ni el oro del silencio
ni la prudencia son mi fuerte, cuando sin datos, ni apuntes, ni catálogo á la vista, me lanzo á hablar délo que he visto por modo tan imperfecto.
¡Hurra por el pueblo de Sóller! Su Exposición honra á los sollerenses. par¬
ticularmente á sus organizadores. El
partido que se lia sacado del ex-couven-
to de San Francisco, lo bien organizado
y dispuesto, todo acusa la mano experta
y hábil del señor ifpseñat. muy ducho
en esta clase de certámenes.
Ahí van mis impresiones, pobres co¬ mo mías, pero sinceras, déla Exposi¬
ción Balear.
La instalación muy chic de les aceites de Biniforani y un poderoso motor de
La fundición de Muneu* es lo único que

recuerdo de los corredores del claustro.
Recorro con paso rápido la sección de labores femeninas, donde descubro, á vuelta de primorosos encajes, calados y bordados en sedas y oro, algunas labo¬ res que por su carácter inocente, monjil, como floreros, labores de pelo, emble¬
mas más ó menos místicos, etc., etc.;
pero perdonen las expositoras, desde el ex-hortera D. Tadeo Calomarde, que siempre conservó los gustos de su pri¬ mera juventud, esta clase de labores han venido muy á menos.
Me asomo á la instalación de Antonio
Fàbregas que se ha reservado toda una dependencia. {Somos ó no somos! Cuan¬ to expone La Industrial es de buen gusto. Fuera de los dos sillones, que, apesar de ser del Renacimiento Italiano,
me parecen muy recargados, todos los objetos expuestos, lunas venecianas, cornucopias, etc., etc., llevan impreso
el sello del buen tono.
Hay un mobiliario que por sus líneas puras y elegantes, por su confort parece construido en Londres. Esos ingleses poseen el secreto de lo perfecto. Por eso precisamente les odia el vulgus pecus.
Sección de Pinturas. Esta revista si
que vá á salir deslabazada y en punto á impresionista podrá dar quince y raya á
la Vista del Borne de D. J. Fuster.—
¿Qué pensaría el Sr. Fuster de algún marino novato que se lanzara á nave¬ gar. sin más brújula que su buen ins¬
tinto ó su osadía?... Si el arte sin ta¬
lento resulta híbrido, el talento sin el
freno de las reglas, suele despeñarse al al abismo de lo exagerado ó de lo extra¬ vagante. Ojo, pues, Sr. Fuster, no sea que malogre usted, por un inmoderado afán de modernismo, sus singulares dotes para la pintura.
Otro Fuster (D. Antonio) es el reverso de la medalla. Su Vista general de Pal¬ ma es un argumento más del tino, de la nimia escrupulosidad con que apoya el pincel. El escollo de este procedi¬
miento lo indica Horacio:
Sectantem lavia nervi deficinnt ani~ migue.
Permítame que le haga observar que su otra Vista desde la Lonja, notabilí¬
sima como ambiente, tiene el defecto de
que el color del ventanal tira á choco¬ late.—No es este el color de la pátina de las piedras viejas.
Las figuras, los pavos y lechonas de
la Eéria de Santo Tomás, los ha arran¬
cado su autor, el señor Cerdá. á la rea¬
lidad misma. ¡Qué lástima señor Cerdá, que tanta suma de observación y estu¬ dio se malogre por haberse padecido
error al calcular los términos! Falta at¬
mósfera á su Féria, esto es, falta el pri¬
mer factor de toda obra al aire libre.
Hay en el cuadro de Cerdá un quídam que á guisa de abrigo, lleva una manta-
delicioso, delicioso.
Por Dios, señor Carlota, fíjese usted en la gradación de tonos que echo algo de menos en su Suplicio de Colom.
Todas las figuras de su cuadro, frai¬
les, guerreros, parece que estrenan su
indumentaria según está de nuevecita y mona. ¡Bonita ocasión para pintarla! —El retrato del padre de Carlota es de lo mejor que liemos visto de este autor.
El bodegón de Rosselló (Francisco) ofrece nuevo testimonio de que tienes
el sentido del color. Tus uvas dicen
comedme: pero, por Dios, separa las rosas y los pensamientos del fondo del otro cuadro; están tan pegadas al fondo que se van á echar á perder. Mejor se
conservarán en un vaso.
De los nombres de nuestros dioses
mayores únicamente el de Ribas he
visto en el Certámen,

Entre sus marinas, el Peñasco de Id costa me ha producido la impresión de
creerme aún en el Bellver. Ribas ha
sorprendido el difícil secreto de la ver-3 dad pictórica del agua. El agua que ro¬ dea el peñasco, se mueve y refleja la luz por modo admirable. Felicito al señor Ribas.—Cierro los ojos á la vista de otros cuadros, uno de ellos de un
simbolismo cursi de veras. El jurado no
debía de admitir ciertas mamarracha¬
das...
A punto ya de salir, un amigo me indica la instalación de Pepe Hoyo. Guiado por certero instinto artístico hace tiempo que Hoyo lucha con el barro. La vendedora de pescado y Ld niña llorona, representan dos triunfos. La expresión de la chiquilla, es la pro¬ pia.—En la extensa gama del dolor, aquellas lágrimas son las del niño mi¬ mado á quien se le niega una chuche¬
ría .
Te suplico, amigo Pepe, que libres á Marqués de la tirilla, chaleco y chaqué Qué se va á costipar?... Envuélvelo en los pliegues de una capa. Deja á la fo¬ tografía la servil reproducción de esos detalles prosaicos,
¡A
Salgo veloz de la Exposición para pre¬
senciar la batalla de flores. Esta fiesta
era, así, como el champagne del progra¬ ma, pero resultó de Reus.
Se puede, señor Enseñat, dar una buena comida sin borgoña, pongo por caso; pero ó no servirlo ó que sea legí¬
timo. El colmo del mal tono es ofrecer
á sus comensales peleón con la etiqueta de los vinos de lujo.
Gabriel Vidal.
Do La Ultima Hora del dia 21 de Mayo.
MIS AMIGOS
JUAN BTA. ENSEÑAT
Yo, que en esa brillante Exposición
Balear no he recibido de Enseñat nin¬
guna clase de distinción, ni oficial ni particular, que ha derrochado él á ma¬ nos llenas, soy quizás el único entre loá
periodistas palmesanos que sincera é imparcialmente puedo proclamar á En¬ señat como el hombre de la Exposición» El la concibió, él la ha realizado, y la
ha realizado tal cual la concibiera. Co¬
mo general experto é inteligente que desde su tienda de campaña traza el plan de la batalla decisiva y más tarde, gracias á la disciplina de lós soldadas y á la bravura de los jefes y oficiales, na le falta la más' insignificante pieza, ni pierde el más despreciable momento, condiciones, á veces muy necesarias para alcanzar la victoria; asi Enseñat. hom¬ bre práctico é ilustrado, perfiló detalla¬ damente las líneas que su idea abarcaba, y luego sobre cada una de ellas ha le¬ vantado la realidad, esa realidad que á él no le causa un desengaño ni le deja descontento., porque su imaginación no
hincha sus ideas ni las envuelve en lu¬
ces de ensueño. Ve sólo lo justo, lo pre¬ ciso, lo realizable. Hay, sin embargo,
una diferencia radical entre Enseñat y
el general en jefe á quién con más ó
menos acierto le he comparado, y con¬ siste en que éste se forja el plan y oíros¬ lo ejecutan directamente, y aq uél piensa la cosa y él mismo le da forma real. Ye# en pocos días he visto á Enseñat repeti¬ das veces iniciar algo, un festejo, un complemento, un adorno, un detalle;? consultarlo, discutirlo, defenderlo coi?
tesón,-' con cariño de paire, y, ai fita

SÓLLER f2

aprobado, lanzarse á la calle para ha¬
cerlo él mismo si no era cuestión de
grandes empeños ó dirigirlo y preci¬
sarlo en el instante en que otros, los
aptos, ponían las manos. Por esto, todo
•le sale bien ó al menos,, tal cual lo figu¬ ra dentro de los reducidos límites de lo
posible... en Sóller, En otras partes ha demostrado que también sabe concebir
ideas grandiosas para ser ejecutadas por artistas de potente imaginación.

De El Heraldo de Baleares del día 22 Mayo
. I:'
ECOS BE SÓLLER
Notas de la Exposición
III
Mis apuntes me dan tela para seguir ocupándome de la Exposición Balear y aún en el piso alto hay instalaciones merecedoras á que las dedique unas lí¬ neas. Con efecto, voy notando que sin

de maderaadornado en su parte exte¬ rior con centros y cantoneras de plata cincelada y dorada, una arqueta de ma¬ dera cubierta de tafilete y forrada de terciopelo, dos vasos de plata fabricados en 1802 que sirven para ofrecer agua bendita á los concejales del Excelentí¬ simo Ayuntamiento, bracero de bronce repujado y cincelado de exquisito gus¬ to, varios cuadros de mérito y en artís¬ tico grupo, las mazas de madera usadas
en los funerales de los soberanos de

cia de una palma de Elche. Su cabello, herido por el sol, despide reflejos de azabache. ¡Qué exquisita reserva en sus
movimientos, ademanes, actitudes!...
¡Dios me libre de las niñas aturdidas! Pero ¿quién será?... Descubro un óvalo
perfecto. ¡Qué ojos!... soberanos, divi¬ nos. Brillan como puntas de acero. Qué seria está! ¿Cómo no estarlo ai lado de ese rubio! ¿Qué hay en el fondo de su
intensísima mirada?... Misterio... ¿Dón¬ de vá?... Las verdes aguas reflejan al

Roca de Palma y otros más que exhibes
as variedades múltiples del -ron, escar¬ cha, licor pompó, malvasia, moscatel, anisado dulce, triple, especial paloma, nuevo curaçao y miles de clases que ocupan larga extensión en el corredor,
unos instalados modestamente otros 'con
riqueza de lujo representando el castillo de Bellver, la torre Eiffel y otras figu¬ ras no menos caprichosas que elegantes.
D. Gabriel Bauza Noguera exhibo

Su voluntad es de hierro. Bien es
.cierto que su constitución física presta Ji su espíritu energías y actividades
..asombrosas. Para mí esa compenetra¬
ción físico-psíquica es indispensable á
tales heroicidades, Enseñat es un tem¬
peramento esencialmente equilibrado,
indudablemente sueña, como sueña el
que posee un corazón generoso y una imaginación ardiente, pero su criterio le advierte que esas raras veces llegan al término de sus aspiraciones, y nunca
cuando ias circunstancias de lugar y
tiempo no le ayudan. Pensar en una Exposición de dilatados horizontes es
,cosa fácil para quien ha recorrido medio inundo y ha conocido ese tema muy de
..cerca. En Mallorca hubiera sido una

querer he dejado de hacer mención de un hermoso crucifijo en madera que ha expuesto el presbítero I). Jaime Sastre, que no he dicho una palabra de una escultura muy buena de D, Miguel Ar¬ cas y que he tenido olvidados dos gra¬
bados en cristal uno de I). Rafael Segu¬
ra y otro de I). Cristóbal Mora que son dignos de que en ellos fije su atención
el visitante.
Entre los muchos trabajos caligráficos
que se exhiben en la Exposición los hay muy buenos, entre estos sobresalen los hechos por los alumnos de la Academia Mercantil de Sóller y los que expone
D. Salvador Maria Bover de Felanitx.
El museo geológico y arqueológico de D. José Bullan es muy digno de ser admirado por los amantes de esta clase

Mallorca y tres banderas, una de seda con los colores nacionales, otra que fué
de la Milicia Nacional de Palma tam¬
bién de seda y ostentando en su centro las armas de España y otra blanca que fué la que regaló el Ayuntamiento á la
Milicia Urbana de Palma en 1834.
La Diputación provincial, presenta á la Exposición un rompe cabezas del Mapa de Mallorca, Didascosmo y otros objetos para la enseñanza de la Geogra¬
fía. una incubadora humana, un pesa¬
bebés, varios trabajos manuales verifi¬ cados por los Asilados de la casa Miseri¬ cordia y cinco cuadros que representan las principales instalaciones de la Inclu¬ sa y casa Misericordia.
Invito á mis lectores á que abandonen el piso alto, después de acompañarme á

marcharse su esbelta figura. Parece un
modelo de Vandick.
Pum, rataplam. plum plaam.—Vivaa el capitán Angeláis!... La greca de pin¬ tados coleópteros se pone en movimien¬
to. ¿Qué es eso?... ¡Ahí nos marchamos.
Los vecinos ecos recojen los alaridos de la sirena, y vuelven á trasmitirlos á media legua á la redonda.
Epílogo
Las cincuenta millas de costa que he recorrido, explican la admiración que sienten por Mallorca los pintores que
tienen la fortuna de visitarla.—Ni en las
orillas del lago de Ginebra, ni en nues¬ tras provincias del Norte, se hallan los asombrosos contrastes, la maravillosa variedad de puntos de vista que acaba¬
mos de admirar.—Paisajes de abanico

hermosas sobrasadas y embutidos y dos torres de manteca que son garantía de a bondad de los productos de la fábrica que en Palma tiene el Sr. Bauza.
D. Juan Joy en hermosa vitrina pre¬ senta sus chocolates que en Bruselas, el
Cairo y Alejandría han obtenido prime¬
ros premios. El Sr. Castafler variedad de pastas y
galletas ocupan parte del corredor de la
izquierda y allí se ven panes de muy di¬ versas clases y galletas para los ma¬
rinos.
D. Antonio Mulet, D. José Forteza y otros expositores han sido acreedores á
una recompensa por los productos pre¬ sentados á la Exposición.
Unas cien variedades de almendras se

utopia. Y Enseñat no cayó en ese abis¬ mo. Y sin querer saber lo que otros ha¬
bían hecho, hizo dentro lo justo algo

de colecciones, I). José Totis tiene una instalación
donde se ven las obras editadas por su

un cuartito, apenas visitado y donde el clero de Sóller ha expuesto varios cua¬ dros, varias capas, una casulla, dos

resultan los suizos y los vascos; muy bonitos, salpicados de chalets, cruzados de alamedas; mucha agua que salta y

ven en botes de cristal clasificadas con
sus respectivas etiquetas. El expositor
D. Gabriel Fuster ha sabido demostrar

.original. Yo sé que él vió desde luego un que trotes se metía, cuales eran las fuerzas agenas con que podía razona¬ blemente contar, qué supremas dífieul-
■tades debían por natural instinto opo¬
nerse á su empresa, qué inmenso tra¬ bajo cargaba sobre sus espaldas, Pero sé también que él más que nadie cono¬
ce los bríos de su voluntad, su tesón,

casa. Los señores Amengual y Muntataner y D. Gabriel Ordinas pregonan con sus trabajos los adelantos que ob¬ tiene en Palma el arte de la litografía y D. Juan Marqués y Arbona Director del Sóller expone la colección completa de
este semanario.
Dos marcos de plata cincelados, el uno que representa la escena bíblica del mon¬

libros de coro, un cuadro de la Adora¬
ción de los Santos Reyes, unas vinageras y otros objetos destinados al culto divino, donde el buen gusto se adorna con la severidad de la pompa y la gran¬ diosidad de la liturgia para hacer más bellas las solemnidades de la Iglesia.
Creo ya acabada mi misión en el pri¬ mer piso, mis notas no alcanzan á más;

corre por una serie de colinas muy ver¬ des. Como variedad sólo la hay en el verde: toda la gama de tonos, desde el botella al poma. Bonitos paisajes, si, pero monótonos. Y cuenta que no hablo
de referencia.
¡Ah! si Mallorca fuera de los ingleses, se repite á menudo.—¿Y porqué? ¿va¬ mos á ver. porque no hemos de actuar

a importancia que tiene el almendro en Baleares ofreciendo á los curiosos y vi¬
sitantes rica colección del fruto de ese
árbol principal riqueza de nuestro suelo. En una esquina un montón de traba¬
jos de palma, como espuertas y cenachos prueban los adelantos que ha obtenido esta industria en Capdepera y un poco

su constancia, su firmeza, Enseñat es te de Tabor y el otro una imagen de la si alguna omisión he hecho no es culpa de ingleses?—Al cónsul inglés, señor más allá rica instalación de un indus¬

.de los que han luchado con la realidad Virgen de los Dolores hacen un cumplido mia, culpa es dei tiempo y de mis apun¬ March, le preguntaban desde Inglaterra. trial de Felanitx llama justamente la

implacable, la lia visto muy de cerca, ha peleado con ella á brazo partido, y gi alguna vez ha sido derribado, se ha

elogio de la casa de I). Rafael Ignacio Fuster, pero en el arte de la orfebrería y joyería nadie puede competir con don

tes.
Esta confesión excusará el mal humor
de quien no haya visto dos líneas en el

—¿Hay en Mallorca buenos hoteles?...
carruajes?—¡Ah!, aquí se prefiere llevar
el dinero al Cambio. Es más cómodo co-

atención por las jarretas que con sus di¬ bujos y filigranas constituyen una ver¬ dadera preciosidad.

levantado en seguida, porque, como Bernardo Pomar, Tiene expuestos dos Heraldo, si tiene sus objetos expuestos , brar buenos dividendos, sí, es más có¬

Doña Francisca Bestard de Santa

decía Fernández y González, «el caballo alfileres que son una filigrana, el uno en el piso alto. Ahora acompañadme modo...

María presenta varios envases de mim¬

de raza cae, pero se levanta.» Y él se
levantaba más resuelto á alcanzar lo á
-que buenamente podía aspirar. Sí; En¬
señat conoce bien á los hombres y las .cosas, Sobre todo lia buceado en la hu¬
manidad de sus paisanos. Se los sabe
de memoria. Por esto nada le cogía de
sorpresa, Su sorpresa ha consistido en
no encontrar todavía más dificultades,

representa una lucha entre dos anima¬ les y es de oro, piedras y esmalte; el otro es un pescador de oro y esmaltes, Ambos una obra acabada en su género. No me gustau tanto aquellos cálices de estilo moderno; prefiero mejor para los objetos del culto divino, la pureza del estilo gótico y ojival, en cambio para mi es de un mérito inapreciable aquel

lectores mios al patio. —¿Apremia el tiempo? ¿Estáis cansa¬
dos? Pues esperad el día de mañana,
Andrés Barceló.
Do La Almudaina dol dia 23 de Mayo.
US Filis Y FIESTAS DE SÓLLER

Las once de la noche. El reflector del
Bellver proyecta su luz intensísima so¬ bre el muelle, negro de curiosos, Una ola de pasajeros se precipita á la plan¬ cha, me coje en vilo, y me encuentro
sobre el andén.—Un millón de gra¬ cias...
Gabriel Vidal.

bre de distintas formas y caprichos para botellas que son justamente celebrados
y S. A. I. y R. Archiduque de Austria
Luis Salvador exhibe hermosa colección
de mieles y gallinas que son un grato atractivo en la Exposición.
D. José Ballester presenta también ricos panales de miel y don José Aguiló

Y en esto solo se haya engañado quizás, Santo Cristo dorado al fuego.

IV

de La Puebla nueve variedades de ha¬

No ha visto aún ciertos auxilios de don¬

En un corredor del piso alto, se ven

El Simulacro

Del Heraldo de Baleares del día 23 Mayo.

bichuelas y cáñamo. Ambas instalacio¬

de partían, porque sus colaboradores no -se han hecho presentes, Le admiraban desde lejos y en cuanto podían dábanle
aína voz de aliento ó arrimaban el hom¬
bro sin grande algazara. Ife dicho qui¬ zás, porque no estoy seguro de que En¬ señat no haya advertido el buen deseo ole sus amigos. Entre ciertos amigos una mirada, un apretón de manos es lo --bastante, sin que á los labios llegue la sobada frase de gratitud.
Había,que ver á Enseñat esos días de •fiestas y -de tareas insuperables. Todas sus actividades se dirigían á un solo punto: al éxito de su ideo. Lo demás había desaparecido para él. Tan solicito de su persona como le he conocido siem¬ pre, hasta había olvidado su cuidado. ;Tan atento y amable que es en su vida -correctísima, atravesaba la calle sin sa¬ ludaran notar el saludo de sus amigos, de las autoridades, de la gente de arriba, y penetraba en una casa con su idea fija sin grandes etiquetas ni comedi¬ mientos. No veía nada más que Exposi¬
ción ni de otra cosa sabía. Por esto todo le ha salido á las mil maravillas. Y ese
.afán y esa energía que á todos dejaba suspensos, comunicaba á personas, y hasta no éé si diga á los objetos, alien¬ aos y actividades. Sin él nada podía ha¬ cerse; con él lo más dificultoso se tro¬
caba en fácil. Y en medio de tantas
ocupaciones y preocupaciones, su inte¬ ligencia se mantenía clara y su carácter dulce. Jamás perdía la calma; jamás sentíase impotente. A la legua se veía cómo la fatiga iba agotando las fuerzas de aquel atleta; pero no pasaba inad¬ vertido el esfuerzo de su espíritu que se imponía á la materia cansada. No uno, ei-ento de ejemplos podría contar que demoslrarían la verdad de este juicio. Quizas otro día salgan en mis charlas. No prometo no volver á hablar de En¬
señat. A él acudiré cuando sienta de¬
seos de hacer un panegírico ó simple¬ mente hastío de tanta vulgaridad como
rebosan estas calles.
Claudio.

diferentes escaparates para los exposi¬ tores de la industria del calzado y á fé
que al examinar esta instalación, llega
hasta nosotros el convencimiento de
que los industriales de Sóller pueden competir muy bien con los de Palma.
Así me gusta. Adelante y en Exposi¬ ciones alardear del buen gusto y de la
calidad de los artículos.
Y hemos de recordar también á los
industriales sollerenses, que en tejidos de algodón y de lino después de ganar medallas en Barcelona y en Innsbruck, exponen brillante instalación en el an¬
tiguo convento, diciendo á los que ad¬ miran sus obras que el trabajo y la constancia son precursores del mérito y juntos establecen la competencia y ofre¬ cen después pingües rendimientos.
Este camino no hay que abandonarlo, estamos en lo alto del Cali, quedar pa¬ rados sería una tontería, desandar lo
andado ridicula estupidez, si no faltan alientos hay que mirar por el Norte y recordar á Cataluña por el Sur y pensar
en Palma,
Y examinados ya los principales ob¬
jetos expuestos en el piso alto, entremos en la sala donde la Diputación y el Ayuntamiento de Palma tienen sus ins¬
talaciones, instalaciones que hubieran debido de tener mayor importancia y
más desarrollo.
Apenas se entra en la sala un macero vestido con la roja hopalanda, bordado el peto de oro y teniendo la maza de plata labrada allá por los años de 1C>64. nos guarda la entrada y un montón de recuerdos acuden á nuestra rneute; sin
querer evocamos el pasado, los históri¬ cos jurados, la tribuna próxima á desa¬ parecer, los artesonados profanados, por inexperto amante del Arte y todo esto nos hace pensar en viejas historias, en cuentos de hadas que desaparecieron para no volver y el presente feo, como
sus creaciones, ridículo como lo que re¬
presenta y mentido y falaz nos torna á
la realidad para que pensemos en los
hechos, en la habilidosa política de nuestros regidores yen la mala admi¬ nistración del Municipio.
Seguidamente admiramos la arquilla de ébano del siglo XVII, restaurada y

Otra vez da fondo el Bellver.—k\\ en¬
trar en el puerto nos cruzamos con la escuadrilla berberisca que sale con el objeto de simular luego, á la hora del combate, que llega de Levante. Me en¬ caramo al castillo del vapor. Con el au¬ xilio del anteojo descubro el capitán An¬ geláis á caballo, seguido de buen golpe de aguerridos payeses.
Los comparsas moros evocan reminis¬
cencias de mi infancia, como un rayo de sol metamorfosea las dormidas larvas
en nube de irisadas mariposas. Ahí va una, A principios del siglo XVIII ocu¬ rrió en Deyá un episodio análogo al que se va á conmemorar. Un viejo nonage¬ nario. colono de ini padre, se complacía
en narrarlo. Su bisabuelo aun vivia en¬
tonces. Al anochecer de un día del mes
de Mayo, las atalayas avisan que hay moros en la costa. Los vivos resplando¬ res de sus fogatas instan á los vecinos para que acudan á impedir el desem¬ barco del enemigo. La esquila, arreba¬ tada, toca á somatén. Los más animo¬
sos requieren sus fusiles ó espingardas de chispa. Figúrense mis lectores laque
se armó. A consecuencia del trastorno
murióla hija única de los dueños de Can Poloni... ¿Desembarcaron los arge¬ linos?... ¿pasaron de largo?... ¿fué vana alarma?... ¡Qué le importa á la infeliz
muchacha, lirio tronchado en flor! Mu¬
rió loca de emoción; murió al pensar que podía ser víctima, como muchas otras, de las brutalidades de aquellos bárbaros. Y esto no es leyenda. La la¬
mentable historia se escribió en senci¬
llos rasgos, al pié de la pobre capilla de
Can Poloni.
**
Desde mi observatorio puedo seguir las peripecias del combate. Como estoy
en el secreto, no me interesa el desenla¬
ce... La playa orlada por doble franja de espuma y de numerosos pintorrojeados coleópteros—que tal parecen desde
el Bellver los ochocientos cuatro carrua¬
jes que la circuyen, y la cubierta del vapor Cataluña son los dos puntos de mira de mi anteojo.
Parece que la colonia palmesana se ha dado cita en el Cataluña. ¿Quién se¬ rá aquella muchacha?... Va de blanco.

ECOS DE SÓLLER
Notas de la Exposición
IY
Estamos ya en el patio, notas de luz y color nos sorprenden y admiran, las riquezas de nuestro suelo y los productos de nuestra tierra proclaman los efuerzos de los que aman la tierra donde nacieron y con su trabajo y constancia saben de¬ mostrar que no es ingrato el suelo que
cultiva el hombre con el sudor de su
frente y cobija un cielo tan puro y riente como el de Mallorca, aceites, anisados y licores que ostentan etiquetas de valía y nombres ya juzgados por el público, máquinas y trabajos de hierro forjado dicen á todo un pueblo qne no es pre¬ ciso buscar en el extranjero la perfección y la economía, y otras mil manufacturas ponen muy en alto el nombre del obrero
balear.
Apenas se entra en el claustro del ex¬
convento de Franciscanos se admira la
rústica instalación de la Sra. Viuda de
Enseñat que expone el aceite de oliva extraído de las aceitunas de su predio
de Binibassí. No lie de encarecer los mé¬
ritos de estos aceites que han obtenido justas recompensas en Barcelona y en
Innsbruck.
Un poco más allá en artístico trípode
resalta el aceite expuesto por D. Joa¬
quín Aguiló, aceite de un color hermo¬ sísimo que compite en calidad y mérito con los que se fabrican en Buñola donde gozan de gran reputación los que proce¬
de las aceitunas del predio Biniforaní. D. Nicolás Magraner y D. Miguel Pa¬
lou presentan también aceites de supe¬
rior calidad.
Pero donde hay riqueza de detalles y elegancia en la instalación es en los vi¬ nos y licores en los cuales la variedad se hermana con el buen gusto y ambos con la superior cualidad de los anisados de D. Bartolomé Riutort de Espolias, de los Sres. Ripoll de Llummayor, de los Sres. A Vicens de Inca, de D. Agustín

nes han sido muy visitadas en los últi¬
mos días.
Una colección de naranjas, limones, ponciles y cidras de D. Jaime Orell, plantas de adorno de D. José Rullan, algarrobas recogidas y presentadas por por el mismo, árboles frutales de don Guillermo Rullan Estades y los naran¬ jos limoneros que adornan el jardín del referido Sr. Orell, forman el conjunto de los frutos naturales y de los árboles que se ven en la Exposición convirtiendo
aquel claustro, en otros dias solitario y triste, en edén paradisiaco donde han en¬ contrado albergue los productos de nues¬ tro suelo y los frutos de nuestros ár¬
boles.
Las industrias químicas están digna¬ mente representadas. D. Antonio Frau
presenta rica colección de productos farmacéuticos, no son menos celebrados los del Sr. Torrens de Sóller, igualmente merecen mención especial los vinos me¬ dicinales de D. José Pons de Muro, el citrato de magnesia de D. Gabriel Fus¬ ter de Manacor, la solución tónica-re¬
constituyente de D. Antonio Cafiellas de Santa María, la corteza de encina y de pino de D. Ramón Casasnovas y la hermosa vitrina de D. Domingo Casas-
novas que ha sabido como dentista con¬
quistarse un nombre no menos merecido que envidiado.
Doy por hoy terminado mi cometida, queda aun en el patio mucho que admi¬
rar y hemos de dispensar la atención
que se merece á los trabajos de hierro,, y hemos de recordar el trabajo pesado del obrero que golpea el metal duro y nos ofrece después sus trabajos para que la inteligencia los una y haga con pie¬ zas una máquina que igual nos traslada á larga distancia rodando sobre los rails,
como nos hace surcar los mares movien¬
do la helice de gallarda nave que, al ca¬ becear entre la espuma de las olas, pro¬ clama la superioridad del hombre por el trabajo cuando domina los elementos y los sujeta al yugo de su poder.
Andrés Barceló.

pagada á precio de oro. un cuadro que Platica con un muchacho ¡oh desgracia! Forteza de Manacor, de D. Sebastián

contiene cinco pergaminos, un díptico rubio; se cimbrea al moverse con la gra¬ Manresa de Felanitx, de losS señores* S0LLER-—Imp de «La Sinceridad»