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JUEVES 24 DE DICIEMBRE DE 1896

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SEMANARIO INDEPENDIENTE

PUNTOS DE SUSCRIPCIÓN:
Sóller: Administración.
Francia: D. Guillermo Colom—Quai Commandant Samary-5-Cette (Herault.) Antillas: Sros. Pizá y C.a—General Pavía-7-Arecibo (Puerto-Rico.) Méjico: D. Damian Canals—Constitución-19-San Juan Bautista (Tabasco.)

FUNDADOR Y DIRECTOR-PROPIETARIO: *

REDACCION Y ADMINISTRACION:

Juan Marqués y Arbona,

¿ Calle de San Bartolomé n.° 17

SÓLLER (Baleares.)

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j Francia- 075 francos id. id. PAGO ADELANTADO
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La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen sin firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. Do los que tal lleven, serán responsables sus autores.

LITERATURA Y PASATIEMPOS dilatados montes, sin más escudo que por sus apóstoles y sucesores, ha veni¬ D. Lino, como cualquier otro mortal, sos ineludibles para un hombre de so¬
su virtud, ni más protección que la del do á ser la piedra de contradicción para ante la evidencia, hubo de convencerse ciedad.

cielo, caminan reposadamente hacia la los siglos posteriores, cuyas enseñanzas de que, realmente le había tocado el Hubo de abonarse al teatro, suscri¬

LA CUNA DEL MESÍAS

ciudad de David en donde debía cum-l atacan hoy día con vigor los enemigos gordo.

birse á todas las listas improvisadas pa¬

Ó

plimentarse el edicto imperial, José y del nombre de Cristo.

Al cobrar miró la lista rectificada to¬ ra atender á las calamidades recientes

María no podían eludir la ley, debían Inspirémonos, estimados compañeros, dos los años por su apreciable familia. de España, que en verdad no son pocas,

LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

sancionarla con su presencia, y cual en el augusto Misterio que va á conme¬

Decía así:

por ser el país de ellas, y otras mil ga¬

humildes vasallos del Emperador, sin morar, en breve, la Iglesia su deposita¬

Pesetas belas caían en nutrido chaparón sobre

«Y tú, Belén, tú eres fijarse en las penalidades del viaje, ni ría. Asociémonos á Él en espíritu y en pequeña entre las ciuda¬ en el delicado estado de la Virgen, em¬ verdad; y si la impiedad ruje de coraje

Un caballo inglés pur sang,

nuestro hombre.
Como usaba frac y lentes da oro, las

des de Judé, pero de tí saldrá Aquel que debe
reinar en Israel y cuya
generación tuvo principio
desde la eternidad.»

prenden el camino de Belén, en cuyo pueblo se ven rechazados inhumana¬
mente.
En aquellos tiempos de agitación mo¬

y desencadena sus rayos infernales con¬ tra nosotros por vernos dispuestos á ce¬ lebrar con regocijo la Natividad del Se¬ ñor, rechacemos como buenos católicos

para Pepito (Pepito sabía fran¬

cés, sabía^.t-y&bién perder los

pTpá cuartos de

en las carreras

y era siempre el encargado de

gentes que, en virtud de la costumbre, solo se fían de las apariencias,—aquí
entran en tanda casi todos los mortales,
—tuvieron á bien invitarle á multitud

Miqueas. I

ral, de esperanzas y de oprobios, la ca¬
ridad no era ciertamente la virtud que
más guiara los impulsos del corazón

sus protervas instigaciones; fijemos nuestras miradas en la cuna de Belén,
en donde veremos á Jesús que, amoroso,

confeccionar la lista) ....
Una casa en la Carrera, con
dos pisos y bohardillas para

5.000

de fiestas, algunas de ellas con carácter loable, puesto que se bailaba durante ellas á beneficio de los pobres, resultán¬

La aurora de un nuevo sol que viene á iluminar al mundo oscurecido por el
pecado,, vá á aparecer entro los hom¬ bres. Los deseos de los patriarcas, los

humano; se desconocía su valor, y ape¬ nas era practicada por los hombres. José y María no hallaron hospitalidad, los
belenistas rechazaron de su seno á tan

aprueba nuestro digno comportamiento.
Alentémonos en esta dulce considera¬
ción, que bien lo necesitamos en nues¬
tra carrera de un continuo tormento, y

los domésticos
Otra casa en Arganda, con vistas al Norte, para pasar fres¬
cos los estíos

100.000 2.000

dole bastante caros sus rigodones. Y aquel hombre que, á la buena de
Dios, jamás se había ocupado sino de administrar sus más que escasas rentas,

vaticinios de los profetas, la redención, santa pareja, cuyos corazones latían de y si Él, inocente, sacrificó su vida por

Faetón, dos jacos pios, un lo¬

hubo de acceder á los deseos de minis¬

en fin, de la humanidad que se agitaba efusión santa de amor, confiando en la humanidad pecadora, sin cuya san¬ ro, una cotorra y un groom pe-

teriales y oposicionistas presentando su

en cavilosas monstruosidades, van á te¬ ner su debido cumplimiento.
Densas nubes ofuscaban la razón del
hombre; la superstición, la esclavitud, la crápula y el despotismo campeaban por la sociedad, y su ciencia, y su le¬ gislación, y sus leyes estaban saturadas de esa atmósfera de corrupción que constituía la vida moral de aquellos pueblos.
Dios, sin embargo, no quiso destruir su obra inmortal; en su infinita clemen¬ cia se compadeció de la humanidad que convulsivamente luchaba con la agonía, deparándole un Redentor que descendió de los cielos para salvarla de la muerte.
Las edades se han ido sucediendo, pe¬
ro la promesa de Dios vislumbrada ya en el Edén florido ha quedado en pié, y hoy la vemos confirmada en el más au¬ gusto de los misterios que en la Nativi¬ dad del Señor la Iglesia santa va á con¬ memorar para consuelo y dicha del
hombre.
II
Octavio Agusto imperaba á la sazón en el trono romano, por los años 42 de su reinado. Más afortunado que sus prede¬ cesores en la dirección de su imperio, manda por edicto real un empadrona¬ miento en sus estados, constituyéndose
al efecto instrumento de los decretos del
Altísimo, que se sirve del hombre mu¬ chas veces para realizar sus inescruta¬ bles designios. El gran drama de la re¬ dención del linaje humano va á iniciar¬ se en el inundo moral, y Dios, su autor,
como Señor absoluto de todas las cria¬
turas, se vale del César romano para dar comienzo á su obra providencial.
III
Era uno de los días más fríos de Di ¬
ciembre. Dos castos esposos dirigiéndo¬ se por áridos caminos y trepando por

Aquel cuyas promesas en favor del hombre iban á realizarse. ¡Cruel decep¬ ción, por cierto; pero consecuencia na¬ tural y terrible para quienes el senti¬

gre el cielo le hubiera permanecido eter¬ namente cerrado, ofrezcámosle nosotros
el holocausto de nuestra vida en bien
de la futura sociedad, por la cual debe¬

miento de la caridad se ha extinguido mos trabajar sin descanso para salvarla

en su alma! En el entretanto, en el cua¬ del naufragio universal que amenaza

drante eterno iba á dar la hora esperada anegarla.

por muchos siglos de la resurrección moral de la humanidad, el momento

R. Albert.

decisivo de su rehabilitación con el Señor;

y mientras el sudario de la noche en¬

volvía al mundo en espantoso silencio, mientras sus filósofos más distinguidos

¡EL GORDO!

dormían ensueño de la ignorancia, y

los reyes en brazos de la abyección y del oprobio, sale del sepulcro virginal el Mesías prometido, y con su venida los falsos dioses caen de su pedestal, los

D. Lino Pérez, habitante en Madrid, era un escelente español. Y, por serlo, jamás dejaba de comprar su decimito de la lotería de Navidad, todos los años.

cielos y la tierra se regocijan de este Tenía ya cincuenta y jugaba desde triunfo y el infierno mismo ruge de pa¬ hacia veinticinco, sin conseguirla dicha

vor porque Jesús rompe las cadenas de apetecida.

las esclavitud del hombre.

¡Un cuarto de siglo persiguiendo una

IV.

idea!

Jesús al nacer, rodeado de la más hu-« Pero estaba de Dios que había de sa¬ milde pobreza, ai mismo tiempo que lirse con la saya, y el día 23 de Diciem¬ nos manifiesta su divinidad con el des¬ bre de un año para él memorable, se

precio de las cosas terrenas, dá una elo¬
cuente lección á los poderes de la tierra
que en medio de su magnificencia y ri¬ queza y rodeados de una atmósfera de
adulación, no descienden á estudiarlas

persignó emocionado y tembloroso, co¬ mo siempre en igual fecha, antes de de¬ cidirse á leer la lista grande.
Cerró los ojos, también como todos los años, apretó los párpados y vió co¬

miserias físicas y morales de los pue¬ blos, ni despiertan en sus pechos el es¬ píritu de caridad, que es la locomotora
de la verdadera civilización. La misión

rrer por su mente—espaciosa debía ser —caballos alados que llevaban sobre sus ámplios lomos enormes talegas en las que había escritas cifras con muchos

de Jesús, apenas hubo nacido en Belén, ya se manifestó de un modo extraordi¬ nario; su misma desnudez, el cuadro de miseria y pobreza que destacaba en el fondo del establo, eran señales porten¬ tosas de que su misión era de reacción social, que había de ser más tarde la ruina y salvación de muchas generacio¬ nes. Y se han pasado diez y nueve si¬ glos y la doctrina de Jesús predicada

ceros, todos ellos á la derecha.
¡Ay, qué sudores y congojas acometen á un hombre poseído de cantidades grandes!
Leyó, por fin, la lista. El número que le interesaba había salido premiado. ¿Sería apócrifa? ¡Gran Dios! no. Pocos días después la cantidad correspondien¬ te á su décimo le fué pagada en billetes
del Banco.

queñito Enseres y muebles á la der-
niére, hasta que resulte la casa
amueblada como la de las de
Perez
Un viaje á París, para darnos
lustre
Un gabán de pieles para pa¬ pá, un frac, una peluca rubia,
lentes de oro con cadenilla y un lavabo fino, para que se
acostumbre al aseo personal
diario
Dentadura completa para ma¬ má; sombreros, trajes y demás requilorios propios de la esposa
de un millonario
Gastos de una «soirée» en la

12.000
3.000 5.000
1.000 5.000

que quede bizca toda la cursi¬
lería que conocemos
Compra de un negro muy negro, de la Guinea, para servi¬
cios domésticos
Total del décimo.
Total de gastos. . Nos quedan. . .

1.000
5.000 250.000
135.000 115.000

Como don Lino era un hombre muy
formal, cumplió inmediatamente los compromisos contraidos con su esposa é hijo.
Y compró caballos, casas, peluca, dentadura, lavabo, etc., etc.
Y alquiló un negro que tocaba las castañuelas por las calles, ya que hoy no pueden comprarse los de Guinea; y un chiquillo inglés para hacer de groom
siendo ambos tratados como era de es¬

perar.
Y dió una soiree en la que quedaron bizcas las de Pérez, López, etc.
Y más tarde hicieron el viaje á París. Pero ¡ay! esto no lo consignó Pepito en su programa. El infeliz D. Lino, co¬ mo todo el mundo sabía que era rico, no pudo sustraerse á los mil compromi-

candidatura en las próximas elecciones. Para que se vea á lo que conduce el
hado hasta á los hombres decentes.
Naturalmente, como no sabía lo que
se hacía, salió derrotado, como es de ley que salgan las capacidades sanas.
Y las peticiones y socaliñas seguían y seguían, y sus rentas mermaban y mer¬ maban, y como él y su mujer se habían convertido en personas del gran mundo y su hijo en gomoso, y del caballo pasó á la bicicleta y de ésta al Casino, y en él al juego y más tarde á las bailarinas y á las deudas, la casa de la Carrera y la de Arganda pasaron á su vez á poder de otros propietarios, y el gabán de pie¬ les cubrió el cuerpo de un prestamista,
el lavabo refrescó el cutis del mismo y
la peluca abrigó otro cráneo y la den¬
tadura de la señora masticó en otra
boca.
Don Lino perdió al fin, por completo, la corta renta de que antaño vivía. Más tarde llegó á pedir tabaco á los amigos; luego recogió colillas, y á pasos agi¬ gantados fué caminando hacia la mise¬ ria, que es el camino más doloroso que el hombre conoce entre los mil y mil sinuosos que ha de recorrer durante su
vida.
Hoy, amparado por los muros de una soberbia casa que coquetamente se alza en la Carrera, se ve siempre á un men¬ digo harapiento, eterno centinela de eila, que murmura:
—Una limosnita, señor, para el que fué propietario de este edificio.
Hay quien detiene su paso al oirle y pregunta extrañado.
—¿Pues cómo ya no es de V.? Y el pordiosero contesta, después de un suspiro: —¡Ay, caballero! Por haberme tocado
la lotería.
Julio Víctor Tomey.

P)

FOJLXdETÍW

LA TBAPA DE ANDEAI&
En ese estado, algo parecido al que describe San Agustín en sus Confesiones, varios negocios reclamaron su presen¬ cia en el antiguo teatro de sus hazañas
militares. ¡Cuántos recuerdos se agol¬ paron en su memoria! Paseábase cabal¬ mente por la plaza de uno de aquellos pueblos cuando vió á la viuda Capdevi¬ la y á su hija mayor que salían déla iglesia. La notable hermosura de aque¬ lla niña, bien que pobremente vestida, no pudo ménos de causarle una impre¬ sión halagüeña. Su mirada la siguió por unos momentos como arrastrada por una fuerza superior, y su imagina¬ ción empezó á dar cabida á una serie de ideas más propias de la poesía que de la vida real y positiva. ¿Qué le impedia el
crearse en aquellas montañas una nue¬
va Arcadia, y saborear tranquilos goces al lado de su bellísima pastora? ¿No era dueño de sí mismo? ¿No se sentia fati¬ gado ya del bullicio? ¿No experimenta¬

ba en su pecho el vacío?... ¡Bah! se dijo, una pasión más! ¡Mi corazón ha pasado por las vicisitudes de tantas! ¡Tengo
tan conocido el valor de estos rostros
angelicales! ¡He sido tantas veces su víctima... y su verdugo!
Pero á pesar de esto no se abstuvo de
preguntar quienes eran aquellas muje¬ res; y como al contestarle le contestasen largamente vino á deducir, y hasta á tener completa certidumbre de haber sido la causa próxima de su pobreza, el
agente fatal de su ruina. ¡Arrepentirse! Más, ¿de qué aprove¬
chaba á esas pobres mujeres su arrepen¬ timiento? ¡Resarcir los daños! Pero, ¿to¬ cábale á él responder de los estragos de la guerra? ¡Desentenderse de ello! ¿Y no fué una orden suya cruel y arbitraria la
causadora de tantos desastres? Por otra
parte: indemnizar á los Capdevila, ¿no
seria acercarse él mismo á su propia
ruina? ¿No seria lastimar su propia hon¬ ra, confesándose en público reo de atro¬ cidades y bárbaros incendios? En tan
críticos momentos su corazón le ofrecía
la transacción más lisonjera. Casarse con la niña. La sujestión era vehemente, y

bajo cierto aspecto razonable. Más. ¡era tan joven ella! Y luego, ¿no habían sido sus hermanas igualmente perjudicadas? ¿No había perdido la madre á su esposo? Si había nivelado á todas la desgracia, ¿para qué establecer privilegios en la fortuna? Y además, ¿era cosa digna as¬ pirar á una corona de rosas cuando se reconocía merecerla de espinas? ¿Dónde estaria el sacrificio? ¡Oh, qué hermosa, qué hermosa estaba entonces aquella jovencita en su exaltada fantasía! El án¬ gel se sobreponía á la mujer: su belleza no era ya puramente humana, tenia al¬ go del casto brillo que reviste á los mo¬ radores del paraíso. Y ¿no seria profa¬ narla en cierto modo el hacerla objeto
de las últimas emociones de un corazón
gastado? ¿Podía conciliarse la idea de la expiación con la de hacerse dueño de
tan seductores atractivos?
Revolviendo estas ideas se fué á su
posada y no pegó los párpados en toda
!a noche. Por la mañana se avistó con
el cura párroco, y encerrados en su ga¬
binete hablaron largamente, si bien Fe¬ derico guardó silencio sobre una multi¬ tud de puntos relacionados con el obje¬

to dé aquella conversación. Las últimas —No me importan.

palabras del buen sacerdote fueron es¬ tas: «No puedo aprobar ligeramente los

—Ella no consentirá.
—V. me apadrinará uniendo sus rue¬

designios de Y., pero tanto ha insistido gos á los mios.

que me atrevo á decirle: Váyase V. á Bar¬ celona, y si pasados tres meses vuelve

—¿Y sus hijas? —Serán mis hijas, y bajo este supues¬

Y. aquí con las mismas intenciones, me hallará dispuesto á prestarle mis ser¬
vicios.»
Muy distante se hallaba el cura de pensar en la vuelta de Federico cuando el día mismo de espirar el plazo se le apareció éste y le dijo:
—Vengo resuelto á no admitir más

to espero que en llegando su edad no ha de faltarles un partido ventajoso. Es¬ to será el objeto exclusivo de mi ambi¬ ción y de mis paternales cuidados.
—Pero ya ve V. que la mayor... va¬ mos es tan guapita... y verla siempre... á todas horas... ¿Por qué no se casa
V. con ella?

dilaciones.
—Pero, por Dios y por la Virgen, con¬
sidere V... —Está todo considerado.

—¡Casarme con esa linda criatura...! ¿Y V. me lo aconseja? Sabe V. que... pe¬ ro no... no es posible. Es demasiado
niña.

—Esta señora tiene treinta y cinco

—Sin embargo, otras más jóve¬

años largos. —Y yo perdiera la partida si jugase
los mios á la treinta y una.
—Además, sus cualidades... —¿Morales? —Oh, no: las morales son exce¬

nes...
— Le digo á V. que es imposible. Lo ha resuelto mi corazón, y es como si estuviese empeñada mi palabra. Su por¬ venir corre por mi cuenta, y será más bello que si participara del mió. La ten¬

lentes.

go destinada al hijo de un amigo, gran

—Pues me basta.
—Pero, ¿y las físicas?

propietario de estas cercanías, que con-
i dnidos sus estudios la llevará á su pue-

Científica Sección
MIMO DE LOS TUPOS GRAMATICALES
2a..—La relación de anterioridad refe-
S <Us
a-ida.
—A lo presente: cierta clase de pá¬
jaros dejan los países del norte no bien el frió principia á hacerse sentir (dos presentes iterativos, el uno anterior al otro) apenas ve un peligro sério se des¬ maya; la pátria no inmortaliza á un hombre sino después que el hombre ha
inmortalizado ásu pátria.
ba4cab3cb.—Alopasado:cuandosesupoaquel
acontecimiento, sonó por todo el ámbi¬ to del imperio un grito de indignación general.
lo futuro’ asi como llegue á ca¬
sa. me acostaré.
.—AL relación de posterioridad re-
Terida.
lo presente: vete antes de que
t se haga de noche; antes que te cases mi¬
ra lo que haces. lo pasado: no se conoció el ta¬
baco antes de que América fuese descu¬ bierta; las tropas habían hecho muy
..——DEAlargasmarchasantesdeentrarenacción. lo futuro: haré mi testamento
antes de que muera; ¿llegará á la esta¬
estociónantesdequesalgaeltren? tres conceptos fundamenta¬ les de tiempo en oraciones-adverbio in¬
dtroducidas por desde que y hasta que: que: desde que vive en el campo, nos vemos raramente; desde que

anterioridad ó de posterioridad con el verbo clausular, empleándose pues el subjuntivo de presente ó sea del futuro imperfecto latente en la acepción del subjuntivo de pretérito perfecto ó sea
deifuturo perfecto latente. Por ejemplo: estáte aquí hasta que yo
vuelva ó haya vuelto; me iré antes de que se cierre ó haya cerrado la puerta; ocúltese Yd. hasta que ella pase ó haya pasado; iré á verle luego que me llame ó haya llamado; venga asi que lo ten¬ gas por conveniente; cuando percibas que mi pluma se envejece, cuando notes que se baja mi estilo, avísame, me avisa¬ rás, no dejes de advertírmelo; cuando vuelva almorzarás conmigo.
El concepto de futurición, aunque no manifestado por su inflexión peculiar
de futuro en el verbo clausular subsiste
á veces incluido en este mismo latenta-
mente, al paso que va expresamente sostenido por el subjuntivo en la ora¬ ción temporal; eso ocurre en dos casos:
En primer lugar cuando el verbo por el subjuntivo circunscripto con la idea de contingencia es uno de aquellos que ya de si propios manifiestan un concep¬ to de futurición en su acepción, como: deber, querer, poder, haber de tener
que etc.
Por ejemplo: no puedo declararme
conforme con la sentencia mientras no
se me indemnicen también los perjuicios materiales; el Estado no puede realizar¬ se en tanto que las partes de que consta no se hayan elevado á la idea del todo, poniéndose en harmonía con ella; luego que hayamos llegado á casa, debes con¬
tármelo todo.

cha, que ésta causa graves perjuicios á los intereses norteamericanos y acaba con la riqueza de Cuba, y que aplazan¬ do por ahora un cambio de proceder,
el Gobierno de los Estados Unidos se
verá obligado, andando el tiempo, á va¬ riar de sistema y á ejercer sil mediación para restablecer la tranquilidad de la Grande Antilla y obtener la autonomía ó selfgovernment en favor de los cuba¬ nos, ya que el Gabinete de Madrid se desentendió de las proposiciones de compra de la colonia, hechas hace al¬ gunos meses por el de Washington.
Mr. Cleveland cuida de llevar al áni¬
mo de los lectores la persuación de que no siente prevención ni antipatia algu¬ na contra nuestro país, el descubridor del hemisferio occidental, como él dice; da por sentado el derecho de los Estados Unidos á intervenir en la política colo¬ nial de España en nombre de los senti¬
mientos de humanidad y para poner
coto á una guerra que él supone de de¬ vastación y exterminio, y empleando
un touo conciliador al parecer, se ex¬
presa en términos propios del manifies¬ to ó memorándum que han sabido diri¬ gir muchas potencias á las neutrales ó amigas para justificar la invasión de algún Estado, en el momento de romper
las hostilidades. El Presidente se cons¬
tituye en desfacedor de agravios y deja preparado el terreno para que su suce¬
sor inicie una acción en menoscabo del
prestigio y de la dominación de Espa¬ ña, pretendiendo convertir á nuestra na¬ ción en una nueva Turquía ó en un nuevo Egipto, cuyos gobernantes nada resuelven sin el asentimiento de alguna

sar en silencio y sin protesta es la inca¬ lificable novela que el odio ha inspira¬ do á los ingratos separatistas y que nos dió á conocer el corresponsal de El Im¬
parcial en Washingtón. Es la siguiente: «Antes de que llegara la noticia que
hoy publican los periódicos filibusteros era de esperar que saldría en su co¬
lumnas.
Primero dijeron que no era cierto que hubiese muerto Maceo y que estaba bueno, sano y victorioso á las puertas
de la Habana.
Ahora, como no pueden negar que ha
muerto el célebre cabecilla, inventan la
historia siguiente: Se ha recibido aquí un telegrama de
Jacksonville, la capital de la Florida, que ha sorprendido á cuantos conocen lo ocurrido en la acción en que murió
Antonio Maceo.
El agente de la Junta revolucionaria cubana en dicha ciudad afirma que ha recibido una carta escrita por cierto amigo suyo de Cuba, y que confirma la
noticia de haber muerto Maceo.
Después cuenta la siguiente novela, comenzando por asegurar que el cabe¬ cilla mulato fué vendido por el doctor Zertucha, médico del estado mayor del titulado general.
El día 4 de Diciembre recibió éste una
carta del General Ahumada, Gobernador
general interino de Cuba, carta en que se le pedía una entrevista para tratar de
la paz.
Al decir del agente, que olvida los condiciones morales de Maceo, y sobre todo su astucia y lo receloso de su ca¬ rácter, el cabecilla contestó que se feli¬

partidas de la Habana, Matanzas y las Villas y el desconcierto que reina en el Camagüey y en Santiago de Cuba. A. poco que sea el acierto del General Weyler para organizar la persecución,
ahora que cuenta con ciento ochenta
mil soldados y setenta mil voluntarios,
son de esperar grandes resultados y tal vez la pacificación de las provincias de Pinar del Río, Habana, Matanzas y San¬ ta Clara antes del mes de Marzo pró¬
ximo. Madrid 14 de Diciembre de 1896.
B. de T. y
Crónica Local
OTRA VEZ DE PÉSAME
En el corto intérvalo de unos pocos
años hase visto privada esta Redacción
de tres compañeros estimadísimos, de tres jóvenes de prendas, de tres infati¬
gables campeones de la cultura sollerense, de tres fuertes columnas de esta modesta publicación: Pablo Ozonas, J uan Bauzá y el que lloramos hoy.
El hombre apenas nace cuando em¬

se han roto las hostilidades, ha habido

En lugar segundo cuando el verbo va ó de todas las grandes potencias euro¬ citaba de poder conferenciar con el Ge¬ pieza á morir. Aun no despuntan en él

una batalla; desde que obtenga el mi-
ministerio del Estado se hará aun más
intratable.
Hasta que: estar soñando desde que nacemos hasta que morimos, para morir sin despertar, es un sueño tan

expresado por el imperativo ó por el presente metafóricamente imperativo que se pueden sustituir al mismo futu¬ ro metafóricamente imperativo.
Se cuentan sin embargo dos casos de un latente concepto de futurición donde

peas. No se ha ocultado el alcance de tales
declaraciones á los políticos del antiguo continente, y menos á los españoles que nuestra pátria, como Estado indepen¬ diente y como representante de la cul -

neral Ahumada, pero á condición de
que solamente acompañaran á éste 34
individuos de su estado mayor.
Maceo acudió puntualmente al sitio de cita, llegando á la trocha, donde fué saludado por los militares españoles.

los primeros albores de la razón y su existencia se gasta y consume ya; ¡humi¬ llante condición á que quedó reducida la
humanidad! ¡triste herencia que nos lega¬ ron nuestros padres cuando por incum¬

largo que la imaginación se espanta; la la idea de contingencia no se halla ex¬ tura europea en América, no debe acce¬ Al llegar el guerrillero mulato al sitio plimiento de la ley que les impusiera el

madre continuó estos pasos sin descan¬ presada ni aun por el subjuntivo en el der á las indicaciones y exigencias de convenido, se sorprendió observando Creador, les retiró el dón de inmortalidad,

so hasta que pudo entregar la suma de verbo oracional.

los yankées, y ha de prepararse á resis¬ que en lugar del General Ahumada se viniendo á sustituir aquel estado de gra¬

rescate; no me iré hasta que no me

tir ó á mantener eterna protesta en caso hallaban allí fuerzas considerables del cia y justicia original en que habían sido

pagues.
Consideraciones que injluyen en la Elec¬ ción de las Formas Modales y Tempo¬
rales en Cláusulas Combinadas donde
entra una Oración Temporal.
El uso de las formas modales de indi¬
cativo y de subjuntivo en oraciones temporales obedece á las exigencias de
los dos criterios distintivos, contrapues¬
tos uno á otro que constituyen respecti¬
vamente la esencia de cada modo y que
son los dos conceptos de lo seguro y de lo inseguro ó sea de lo contingente.
Cuando el concepto de la cláusula combinada es el de futurición, el verbo clausular va en futuro, mientras que la idea de contingencia propia de este con¬ cepto de futurición se significa en la oración temporal por el subjuntivo sea de presente sea de pretérito perfecto, en cuyo modo consabidamente la relación de posterioridad asi en el concepto de duración—futuro imperfecto— como en el concepto de perfección—futuro per¬ fecto-viene á identificarse ya con la relación de coexistencia: subjuntivo de presente y de pretérito perfecto, ya con la relación de anterioridad: subjuntivo de ambos pretéritos, imperfecto y plus¬ cuamperfecto.
Es en esta identificación que reside la idea de contingencia respecto tanto de lo presente como de lo pasado; pues el concepto de futurición al cual inhe¬
rente es esta idea la comunica á las dos
otras relaciones de coexistencia y de an¬ terioridad en el subjuntivo.
De lo cual resulta un hecho tan sen¬
cillo como constante, á saber: que cuan¬

Dr. Máximo Hkrtting.
(Se continuará).
Actualidades
LA SEMANA
La pasada semana ha sido fecunda en incidentes de gran alcance para la nación española, y sobre todo el lunes
7. En ese día fué leído el último men¬
saje de Cleveland ante el Congreso nor¬ teamericano, que reanudaba su? sesio¬ nes; en ese día murió el cabecilla sepa¬ ratista Antonio Maceo, y en él acordó
el Ministerio Cánovas relevar al General
Blanco del cargo de Gobernador gene¬ ral de las Islas Filipinas y nombrar pa¬ ra sucederle al General Polavieja, aten¬ diendo así á los clamores unánimes,
fundados ó no. de los veinte mil espa¬
ñoles que viven en el Archipiélago de Magallanes, á los de la opinión penin¬ sular y á los de cuantos advertían alar¬ mados la paralización de las operacio¬ nes militares, y sobre todo la suspensión brusca del ataque á Noveleta y Cavite Viejo. Puede decirse que ese día señala
una nueva era en la historia de las com¬
plicaciones con que actualmente lucha España, y que los sucesos han de seguir otro rumbo, á partir de estos momentos.
**
El mensaje enviado por el Presidente de los Estados Unidos al Congreso fede¬

de que sucumbiese en la demanda. Por eso la opinión ha acogido con aplauso la idea de dirigir un memorándum á to¬ dos los Gobiernos de los pueblos civili¬ zados, exponiendo el estado del conflic¬ to cubano y dando á conocer el proceder y las pretensiones de los Estados Uni¬ dos; por eso no ha parecido absurdo, ni aun entre los norteamericanos, el anun¬ cio de una ruptura de hostilidades por parte de nuestra nación, y por eso re¬ chaza la mayoría de los españoles que de estas cosas se ocupan el proyecto de
convocar las Cortes inmediatamente y
proponerles el planteamiento de amplí¬ simas reformas políticas, administrati¬
vas y económicas en Cuba, ahora que la muerte del titulado general Antonio Maceó ha causado gran desaliento entre los rebeldes y ha venido á contrarrestar el efecto del mensaje de Cleveland y á desbaratar los planes que los jefes sepa¬ ratistas habían forjado al parecer, to¬ mando por base el pase del cabecilla mulato á la provincia de la Habana, el avance de las partidas insurrectas del centro de la Isla y la entrada de los re¬ beldes en los arrabales de la capital.
* **
La muerte de Maceo es, sin duda, por el prestigio, la astucia, el valor y la deci¬ sión de ese cabecilla, el suceso más im¬
portante y de mayor trascendencia que hasta ahora se registra en los fastos de la actual guerra de Cuba. El comandan¬
te Cirujeda, que con los 350 soldados del batallón de San Quintín y unos
cuantos voluntarios atacó el día 7 por
la tarde á los 2.000 rebeldes, parapeta¬

ejército español. El comandante Cirujeda apenas vió á
Maceo le intimó que se rindiese.
El cabecilla contestó:
—Jamás.
La tropa hizo entonces varias des¬
cargas.
Los cubanos gritaron: —¡Viva Cuba libre!
Y todos ellos murieron como bravos.
Maceo cayó mortalmente herido á la
primera descarga. El hijo de Máximo Gómez cayó tam¬
bién á dos pasos de su jefe. Todas las personas que acompañaban
al caudillo separatista fueron cayendo
muertas á los pocos momentos.
Fué imposible identificar los cadá¬
veres.
Aún cuando los españoles afirman que se desconoce en qué paraje se halla el cadáver de Maceo, se cree que fué en¬ terrado en un bosque.
Estas noticias, divulgadas en Jackson¬
ville. han causado vivísima irritación
en el público. So cree que, si el relato es verdadero,
el Congreso federal adoptará alguna re¬ solución en la semana próxima.»
En Nueva York ha circulado la mis¬
ma novela con alguna variante, aña¬ diendo que el médico del estado mayor de Maceo, Sr. Zertucha, vendió á éste
por cincuenta mil pesos. De lo infunda¬ do de tan solapadas suposiciones son prueba concluyente el minucioso rela¬ to hecho por el médico en cuestión á las autoridades de la Habana y á D. Do¬ mingo Blanco y la hidalguía del Gene¬ ral Ahumada, que no había de entablar

constituidos, las enfermedades y la muer¬
te con todas sus terribles consecuencias.
Desde aquel momento quedó ésta señora
y dueña absoluta del mundo y, sin nece¬ sidad de consultar á nadie ni emplear forma alguna social ni de etiqueta, se presenta altiva y orgullosa lo mismo en la humilde choza del pobre, que en el soberbio palacio del mas encopetado príncipe, llevándose en pos de sí á los seres más queridos, y dejando tras de sus huellas como único y funestísimo re¬ cuerdo, desolación, llanto y amargo des¬
consuelo.
Estas consideraciones nos sugiere la muerte del que fué nuestro constante
amigo y compañero de Redacción, don Francisco Serra y Cañellas, acaecida en la madrugada de ayer. Niño aun, pode¬ mos decir, y ha pagado ya el tributo de su existencia que contrajo al nacer, sién¬ donos arrebatado cuando más podíamos y teníamos derecho á esperar de él los
que nos honrábamos con su amistad y
confianza; cuando todo le halagaba, y le sonreía un brillante porvenir; cuando
por sus trabajos y su carácter jovial y placentero, y sin auxilio de nadie, se ha¬ bía conquistado una posición envidiable;
cuando veía coronados sus esfuerzos y
premiados sus talentos; cuando, ¡rara y fatal casualidad! lo tenía todo preparado y dispuesto para tomar posesión de la notaría de San Juan, que en justa y hon¬ rosa lid había ganado, y recibía el para¬ bién que del fondo del corazón le tribu¬

do el verbo clausular está en futuro ó ral es un documento este n sísi mo, como dos tras unas cercas de piedra, no lejos tratos semejantes. Lo que patentizan taban sus amigos.

entraña un concepto de futurición, el suelen serlo todos los de su especie. Una de Punta Brava, sin sospechar el alcan¬ esas suposiciones es que los separatistas ¡Cuantas ilusiones perdidas! ¡Cuantos

verbo oracional aparece en el modo ex¬ de las cuestiones á que mayor espacio ce de la acción que iba á librar, prestó comprenden cuán profundo ha sido el ídolos derribados!

presivo de lo contingente, en subjunti¬ dedica, tres columnas de impresión, se¬ con su arrojo un gran servicio á la pᬠdesaliento que la muerte del cabecilla

Ha muerto el que debía ser el am¬

vo, sea de presente sea de pretérito per¬ fecto, conservándose siempre intacta la relación de tiempo que entre si tienen ambos hechos por los verbos clausular y oracional expresados en su referencia común de posterioridad al acto de la palabra.

gún el texto telegrafiado á El Imparcial, es la cuestión de Cuba, que examina ba¬ jo el punto de vista norteamericano y tomando por criterio la doctrina de
Monroe. Mr. Cleveland ha confirmado
las anticipadas indicaciones de los pe¬
riódicos norteamericanos más leídos y

tria, y de esperar es que el General Weyler, á quien el dia 11 acogió el pueblo de la Habana como un triunfador, apro¬
veche las actuales circunstancias y que¬
brante la rebeldía, limpiando las pro¬ vincias occidentales de separatistas y
patentizando la superioridad de nues¬

mulato ha causado en las partidas re¬ beldes y que no reparan en medios para excitar el encono de éstas y hacer odio¬ so el nombre de España. Seguramente por falta de prestigio Ríos Rivera, nom¬ brado sucesor de Maceo, no ha de ser
quien contenga la desbandada de los

paro de su padre, el consuelo para sus hermanos y un fiel consejero para sus amigos.
Apenas contaba 29 años; aún no sabía
lo que era gozar del mundo. Absorto en
la contemplación de las verdades científi¬

Por ejemplo: asi que tenga tiempo le ha defraudado las esperanzas de los se¬ tras armas, para que el futuro Gobierno insurrectos de Pinar del Río.

cas, á las que venía del todo consagrado,

escribiré; cuando tengo dinero pago: paratistas de la Grande Antilla. El de los Estados-Unidos no siga el rumbo

Del combate sostenido por la columna no vivía la vida de la carne. Hermosa y

cuando tenga dinero, te pagaré; espera¬ documento, que ni aun extractar nos que Mr. Cleveland le ha señalado.

del General Figueroa cerca de San José perfumada flor agostada en el abril de

rás hasta que te den una respuesta; no es dable ha causado penosísima impre¬

No nos podemos hacer aquí eco de las de las Lajas durante muchas horas cod- sus días, arrancada de este mísero suelo

estaré tranquilo mientras no sepa que has llegado sin novedad; un idilio de amor, que conservarás perenne juven¬ tud y frescura, mientras pueda habitar en espíritus tan virginales como el de Max y el de Tecla.
Sin que se altere el orden de sucesión entre el hecho clausular y el oracional se suprime con suma frecuencia el con¬
cepto de perfección y se sustituye por el

sión en todos los buenos españoles. Su¬ pone á nuestra pátria impotente para dominar la rebelión, á pesar de haber
acumulado en Cuba enormes elementos
de combate; afirma que los rebeldes no han organizado una administración or¬ denada en comarca alguna y que no
están en condiciones de ser reconocidos
como beligerantes, aun cuando mero¬ dean por las tres cuartas partes dei te¬

varias versiones que han circulado para explicar el paso de Maceo desde la pro¬
vincia de Pinar del Río á la de la Haba¬
na, ni hemos de relatar los incidentes
que precedieron y siguieron á la muer¬ te, ni enumeraremos las manifestacio¬ nes de regocijo á que se han entregado las poblaciones todas de España para celebrar tan importante acontecimiento y pedir que se conceda al ya teniente

tra 4.000 rebeldes, combate en que éstos tuvieron 300 muertos y heridos y los nuestros bajas considerables; de la ac¬ ción en que murió el cabecilla Valencia; de la reñida sostenida el 10 por el Gene¬ ral Bernal con las antiguas huestes de Maceo y de los encuentros ocurridos úl¬
timamente en el Centro y Oriente de Cuba, no hemos de recoger pormenores,
que harían fatigoso nuestro relato. Bas¬

para ser sembrada por el Jardinero di¬
vino en el paraíso celestial.
Si nos fuera dado conocer los secretos
de Dios, seguramente alabaríamos su providencia y le daríamos gracias por habernos arrebatado en tan temprana
edad á nuestro amigo. ¡Quién sabe si por
el roce con el mundo se hubiera corrom¬
pido su corazón, hoy inmaculado!

de duración en la futurición del subjun¬ rritorio de la Isla; pero declara que po¬ coronel Cirujeda el premio á que se ha te saber que ya el mismo Maceo censu¬

Pero no todo acaba con la muerte; hay

tivo sea que se halle en la relación de drían prolongar indefinidamente la lu¬ hecho acreedor. Lo que no podemos pa¬ raba la flojedad con que se baten las algo y aun algos que sobreviven á ella;

3

SÓLLER

el buen olor de su fama y sus virtudes. Jamás se podrán borrar de la memoria de los que trataron de cerca á nuestro
amigo, las buenas obras que practicó; el
deseo que tenía y que traducía en hechos de ser útil á sus hermanos; la paciencia con que escuchaba las consultas que se le hacían por impertinentes qüe fueran y la satisfación que experimentaba cuando

El “SÓLLER,, dá las gracias
á sus lectores por el constante favor que le prestan y les desea felices páscuas.
El sábado pasado obligónos la abun¬ dancia de material á retirar algunas cuartillas que habíamos escrito para la

vado el Puig Mayor, conforme habíamos predicho ya al dar cuenta de los cam¬
bios atmosféricos durante la anterior se¬
mana.
El lunes y martes fueron dias hermo¬ sos, de esplendente sol; ayer y hoy nu¬ blados con intervalos de lluvia; pero tanto unos como otros han sido frios, propios de esta época del año.

Y que no os ha de pesar el haber se¬
guido mi consejo, os lo garantizo de an¬ temano. Díganlo por mí todos aquellos que asistieron á las representaciones de
los dos dramas citados más arriba. Co¬
mo siempre lograron destacar maravi¬ llosamente sus papeles en la obra de Echegaray la Sra. Mayorga y el Sr. Se¬ rrano, compartiendo justamente con ellos

nerse en escena la semana próxima. Gra* cías por su galantería.
Recaredo»
Megistro Civil

con sus consejos podía devolver la paz á las familias que la habían perdido por medio de litigios; todo esto unido á la práctica de las virtudes cristianas que desde niño siguió, hacían de nuestro malogrado compañero un modelo de virtudes cívicas y morales. Por esto su muerte no puede menos de ser sentida, y difícil de llenar el vacío que deja entre nosotros, haciendo que sea siempre vivo
el recuerdo de su nombre.
Aunque piadosamente creemos que en este momento habrá recibido el galar¬ dón de los justos, y que estará gozando de Dios en el cielo, viéndole intuitiva¬ mente y como es en sí, la Redacción pide á sus lectores, al dedicarle este póstumo recuerdo, una oración en su¬ fragio de su alma.
* **
Ante el cadáver de nuestro estimado
compañero desfiló durante el día, puede decirse, todo el pueblo; en todos los sem¬ blantes retratábase hondo pesar, y abun¬ dantes lágrimas acudían á los ojos, no solo de las personas allegadas y amigos íntimos, sinó que también á los de las simplemente conocidas. El entierro veri¬ ficóse á las siete de la noche, y fue, como no podía menos de suceder dado el gene¬ ral aprecio en que era tenido el finado y la rapidez con que había circulado la no¬ ticia, una verdadera manifestación de due¬ lo. Sobre el féretro habían depositado sus compañeros de mas intimidad una preciosa corona de violetas, al pié de la
cual se leía en hermosas letras doradas:
«Al inolvidable amigo del alma», y de ella partían ocho cintas que sostenían aquellos, y llevaban otros ocho sendas hachas encendidas, cerrando la marcha la sociedad «Defensora Sollerense», á la
que pertenecía nuestro amigo, represen¬ tada por extraordinario número de so¬ cios y presidida por la Junta Directiva.
Esta mañana so han celebrado en la
parroquial solemnísimas honras fúnebres en sufragio del alma del malogrado
Francisco, que han sido, como creemos excusado decir, sumamente concurridas.
Sirva de consuelo á su afligido padre, hermanos y demás familia, la parte que en su dolor han tomado personalmente sus numerosos amigos presentes y tele¬ gráficamente otros muchos ausentes; re¬ sígnense con la voluntad de Dios y re¬ ciban la expresión de nuestro más senti¬ do pésame.

crónica de nuestra edición anterior. En una de ellas dábamos la noticia de que
en la sesión de la junta general ordina¬ ria que celebró la sociedad «Defensora Sollerense» habíase procedido á la elec¬ ción reglamentaria de la mitad de la Junta Directiva, habiendo sido reelegidos por unanimidad de votos los mismos so¬ cios que han venido desempeñando los cargos de Vice-presidente, Vice-secretario y vocales durante el bienio que ter¬
mina en SI del actual.
Aunque con una semana de retraso reciban hoy los Sres. reelegidos, por la distinción de que fueron objeto, nuestra
más cordial felicitación.
A causa del temporal reinante no llegó el lunes al puerto de esta villa el vapor correo, por cuya razón tampoco salió en dicho dia correspondencia para Barce¬
lona.
* **
El vapor «Cataluña», que según noti¬ cias había de ir á Marsella para limpiar fondos, hizo el anunciado viaje directa¬ mente á Francia, solo que hízolo con al¬ gunos dias de retraso, también por cau¬ sa del mal tiempo. Salió, en vez del dia anunciado, el lunes de esta semana, y tomó en este puerto algun pasaje y un pico de carga.
* **
El «León de Oro», que, según dijimos el sábado, hacía algunos días había ter¬ minado su cargamento y estaba surto en el puerto de Cette, salió de éste á las siete de la mañana del domingo último; más, obligado por el temporal, hubo de arribar á Portvendres y por esta razón no llegó ya á Barcelona hasta el martes,
saliendo el mismo día á hora bastante
avanzada de la noche para este puerto,
ai que llegó ayer por la mañana sin no vedad. La parte del cargo que tenía pre¬ parado debía trasbordarse, en Barcelona, al vapor trasatlántico sin falta hoy, por esto hízose un esfuerzo para que quedara despachado el mismo día, y pu¬
do salir á las once de la noche.
En la mañana de hoy ha llegado á es¬ te pueblo, de regreso de su viaje á la Corte y á la capital de la vecina repú¬ blica, nuestro colaborador y distinguido amigo D. Juan B. Enseñat, secretario del Ayuntamiento de esta villa.
Dárnosle la bienvenida.

TEATRALES
Más concurrido que de ordinario se
ha visto el teatro en las noches del sá¬
bado y domingo últimos en que se re¬ presentaron, como ya indiqué, el «Con¬ flicto entre dos deberes», de Echegaray, y el drama histórico de Gil de Zárate: «Guzmán el Bueno». No creo, dadas las
aficiones predominantes en la gran ma¬ yoría de los devotos del arte escénico y que me permití interpretar en mi cróni¬ ca anterior, que aquella mayor anima¬
ción fuera debida á la elección de dichas
obras, cuyo indiscutible mérito no pre¬ tendo menoscabar, sino más bien á la creciente simpatía que van conquistán¬ dose los actores por el esmero con que procuran presentar las obras, y á los desvelos de la empresa por complacer al público, el cual, no lo dudo, acabará por corresponder, á menos de que se le haya de tildar de ingrato, á lo que en su obsequio se viene haciendo.
Un vacío respetable producido por el elemento que constituye uno de los prin¬ cipales atractivos en toda reunión se nota en el teatro en la presente tempo¬
rada. Me refiero como fácilmente se ha¬
brá adivinado á las señoras. Y no se
comprende en verdad tan extrafio proce¬ der hoy dia en que aquellas comodida¬ des que con tanta insistencia reclamáran en otro tiempo se les han previsoramente facilitado. ¿Como se explica en efecto que aquellas que á pretexto de que se les helaban los pies en el teatro preten¬ dían llevarse allí su braserillo, lo cual se evitó, gracias á oportunas advertencias,
como se comprende repito, el que hoy dejen de asistir á él, dotado como se hulla de mayores condiciones de ornato y confort? Allí hemos visto sin embargo á respetables señoras y encantadoras niñas, ¿porqué pues vosotras no menos encantadoras y respetables retraídas ha¬ béis de permanecer indiferentes privan¬ do de vuestro valioso concurso al templo del arto? Sacudid vuestra indolencia, os lo suplico, desechad vanos pretextos si es que en algunos se funda vuestra con¬ ducta y sobre prestar con ello, según ya he indicado, gran atractivo á las veladas que en el teatro se pasan, conseguiréis arrancar por algunas noches del casino ó del caté á muchos de los que allí matan las horas esperando que vosotras no

los aplausos el Sr. Puchol, inteligente decano de los artistas que trabajan en nuestro teatro y que lucha con ventaja con sus ya algo agotadas facultades, á las que abona y suple su dominio de la escena adquirido en su larga y prove¬
chosa carrera artística. La Sra. Girald
conocida y juzgada ya del público pol¬ la fé con que siempre trabaja y los seño¬ res Pons y Rousset desempeñaron á
conciencia su cometido.
Iguales apreciaciones puedo hacer con respecto á la representación de «Guzman el Bueno», debiendo citar á la señorita Biosca, dama jóven, tan joven como simpática, quién, en unión del Sr. Sán¬ chez, que estuvo acertado en su papel de D. Pedro, y del Sr. Alcalá, constitu¬ yen un adolescente triunvirato llamado de seguro á conquistar muchos triunfos en la gloriosa senda por la que con tan firme pié se encaminan.
La zarzuela «Música clásica» y la pieza valenciana «Toni Manena y Chuan de la son» fueron muy aplaudidas. En la primera distinguióse mucho la señora Mayorga, quien á más de sobresalir en los géneros lírico y cómico, sabe dar también cuatro pataitas con todo el aquel capaz de hacer que el público las sienta
como si fueran otros tantos pases mag¬
néticos dados por sobre su cuerpo. La pieza valenciana excitó constantemente la hilaridad de los espectadores caracte¬ rizando magistralmente el Sr. Serrano su papel de Manena.
¿Me permitirá el Sr. Rousset una ob¬ servación? El mérito principal de un actor consiste en desempeñar su pa¬ pel con tal naturalidad que parezca que lo que dice es el resultado de lo
que piensa y no hijo del estudio. To¬
do lo que se opone á tan conocido axioma resulta contraproducente. Debe haber, pues, entonación en la voz, fran¬
queza en la expresión, propiedad en los ademanes, y en una palabra, aquel cú¬ mulo de circunstancias que se requieren para que el actor sea algo más que un
ser automático. Al Sr. Alcalá le reco¬
miendo procure que la voz le salga del pecho y no la emita tan gutural como generalmente lo viene haciendo.
Para estas Páscuas hay programa vario y ameno con que satisfacer todos los gustos. De seguro que habrá un lleno en cada una de las funciones que se den.
Me consta que atento el Sr. Serrano á las indicaciones que le hice tiene en¬

Nacimientos.
Varones 1.—Hembras 1.—Total 2.
Matrimonios.
Dia 19.—D. Pedro Juan Sampol Ce*
liá, soltero, con D.a Catalina 7Ví.a Morell Timoner, soltera.
Defunciones
Dia 19.—D.a Isabel M.a Castañer
Puig, de 70 años, viuda, Manzana 43. Dia 21.—D.a Catalina Miró Pastor,
de 75 años, viuda, calle de Isabel II.
Dia 23.—D. Francisco Serra Cañellas
de 28 años, soltero, calle de Isabel II. Dia 23.—D.a María Canals Vicens,
de 74 años, viuda, Manzana 44.
MOVIMIENTO DEL PUERTO
Embarcaciones fondeadas
Dia 22.—De Palma, en 5 horas, vapor Cataluña, de 314 ton., cap. D. R. Terra* sa, con 31 mar., pas. y efectos.
Dia 10.—De Cette y Barcelona, en 10 horas, vapor León de Oro, de 278 tone* ladas, cap. D. G. Mora, con 15 mar., pa* saje y efectos.
Dia 23.- -De Torrevieja, en 3 dias, laúd San José, de 20 ton., pat. D. Juan Pamies, con 6 mar. efectos.
EMBARCACIONES DESPACHADAS
Dia 15.—Para Agde, laúd Esperanza, de 32 ton. pat. D. Juan Vicens, con 5 mar. y frutas.
Dia 15.—Para Cette, laúd S. Barto¬ lomé, de 32 ton. pat. D. G. Valent, con 5 mar. y frutas.
Dia 19. —Para Andraitx, pailebot Do* lores, de 41 ton., pat. D. Francisco Rie* ra, con 5 mar. y efectos.
Dia 14—Para Cette, vapor Cataluña, de 662 ton., cap. D. R. Terrasa, con 30 mar., pas. y efectos.
Dia 22.—Para Torrevieja, laúd Vir*
gen del Carmen, de 25 ton., pat. D. Jo¬ sé Perez, con 6 mar. y efectos.
Dia 23.—Para Cette, vapor León de Oro, de 278 ton., cap. D. G. Mora, con 15 mar. pas., y efectos.
Dia 24.—Para Palma, laúd Buena* ventura, de 37 ton,, pat. D. Antonio Magraner, con 6 mar. y lastre.

las sacrifiquéis todas en el fondo de vues¬ cargado á Barcelona un escogido reper¬

El lunes de esta semana amaneció ne¬ tros hogares.

torio de comedias que empezarán á po¬

47

AGRICULTURA

infusiones de corteza y flor, hasta que el todo
resulte agradable al paladar ó á gusto del con¬
sumidor, reservando el sobrante para otra con¬
fección. Después se filtra el todo.
Las expresadas dosis de agua, azúcar y alco¬
hol, son alterables, como se supone.

III

Agua de azahar.

El agua de azahar es el producto de la des¬

tilación de la flor del naranjo con agua. Antes

únicamente se preparaba con la flor del naranjo

ágrio y solo tenía aplicación en la medicina;
ahora es más común prepararla con la flor del

naranjo dulce. Aquella es más sápida y de olor más penetrante; ésta es menos amarga, de olor más suave y tiene grandes aplicaciones, no solo en medicina, si que también en la confección

de licores, en la perfumería y conomía domés¬

tica.

r

;

Las fórmulas para la fabricación de este liqui¬

do son varias, de las cuales daremos á conocer

las siguientes:

1.a

Azahar

4 libras—1380 gramos.

Agua

10 » =3450 »

M iceración por espacio do dos días y destila¬

CULTIVO DEL NARANJO

ción para obtener cinco libras de productor! ki~ lógramo 725 gramos.
2.a

Flores de naranjo recientes. 5 k. 875 gramos.

Agua común

.15 litros.

3.a

Flores do naranjo recientemen¬

te cojidas y sin cáliz. . . 5 kilos.

Agua común

40 litros.

(1) Sal común ....... 400 gramos.

Recójanse las flores en la época de su madu¬ rez que llega cuando los pétalos se desprenden
del cáliz. Para ello se tienden sábanas debajo

de los naranjos, se sacuden las ramas suavemen¬

te, y, sin más esfuerzos, se logra la recolección

apetecida. Elíjanse para ello las horas de buen sol y no se haga esto antes de desaparecer el rocío, ni en dias de viento, húmedos ó lluviosos,

porque se perjudicaría la cosecha del fruto, los
pétalos no son tan aromáticos y entran más
pronto en putrefacción. El mejor azahar es el procedente de flores que

empiezan á abrir su corola; pero el obtenerlo así seria en perjuicio del cosechero. Si hay necesi¬
dad de conservar las flores largo tiempo-, pueden

amasarse con la cuarta parte de su peso de sal

común.

La destilación puede practicarse á fuego di¬

recto y al vapor ó baño de maría; de un modo

(I) Tomado del Sr. Bou Gaseó.

POR D. JOSÉ RULLAN PBRO.
y de otro póngase un diafragma agujereado en el alambique, sí éste no es de los perfecciona¬ dos, para sostener las flores á fin de que no se peguen á las paredes ó al fondo de la cucúr¬
bita.
Relativo á las precauciones que deben tomarse para obtener productos acabados, estas se halla¬ rán en los manuales del destilador que deberán conocer los que se propongan explotar esta in¬
dustria.
Excusado será decir que destilando los pétalos separados del cáliz y demás órganos de la repro¬ ducción que siempre comunica un sabor amargo, el producto será más rico; y que si éste se des¬ tila segunda, tercera ó más veces, dará clasessuperiores, conocidas en el comercio por agua doble, triple y cuádruple.
Para conservar éste líquido el mejor envase es el de vidrio; pero téngase cuidado de no cerrar¬ lo herméticamente porque la más ligera fermen¬ tación lo romperá.
IV.
Esencia de azahar.
Esta esencia, llamada también de flor de na¬
ranjo, se obtiene destilando los pétalos de dicha
flor con alcohol ó bien macerándolos en dicho
líquido. Mr. Millón obtiene el principio odorífero de

f

s olleh

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fet cienes á razón de 0‘05 pesetas la línea; hasta cinco inserciones á pasión de 0‘03 pesetas, y de cinco en adelante á raz»n de 0‘02 pesetas.
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DIEIGIDA POE
SALVADOR ELÍAS CAPELLAS
Enseñanza teórica y práctica de Cálculo Mercantil, Teneduría de Li¬ bros, Geografía comercial, Legisla¬ ción mercantil y todo lo referente al comercio según las vigentes le¬
yes.
Clases diarias por la mañana y por la noche. En las clases de noche también hay enseñanza primaria para los obreros idioma Francés y dibujo artístico é industrial.
Para más pormenores dirigirse al Director, calle del Príncipe n.° 13, (Castellet)—SOLLER.
IIDA.B
Establecimiento comercial é industrial

Esta Compañía, LA PRIMERA DE LAS COMPAÑÍAS FRANCE¬
SAS DE SEGUROS CONTRA INCENDIOS POR LA IMPORTAN¬

CIA DE SU CARTERA, asegura además del riesgo de incendio, los

daños que pueden ocasionar la calda del rayo, la explosión de gas de

alumbrado, del vapor, de LA DINAMITA Y OTROS EXPLOSIVOS.

Capital social .

10.000,000 Trancos

Reservas

8.705,000

Primas á cobrar .

74.287,038

Total .

92.992,038

Capitales asegurados Sienestros pagados .

15.127.713,242 194.000,000

SEOVBO

COSECHAS

Esta antigua Compañía asegura también contra el incendio, los de rigo, cebada y avena, tanto en pie como segadas, en gavillas y sobre
la era.

Sucursal española: Barcelona, Paseo de Colón y calle Merced, 20, 22 y 24.—Director, M. Cés.—Subdirector en Mallorca: B. Homar, Samari¬ tana, 16, Palma.-—Agente en Sóller, Arnaldo Casellas, Luna, 17.

Á los Sres. fabri-

cantes de tejidos ofrece toda cla¬ se de trabajos de su oficio el tor¬ nero GABRIEL YALLS, que vive
en la calle de la Luna n.° 27.—
SÓLLER.
Manetas variadas, á 0‘40 pese¬
tas cada una.
Espadas para telares, á 0‘30 pe¬
setas id. id.
Y los demás objetas á precios
sumamente módicos.

MAYAGUEZ.-(Puerto-Rico).
Almaeén de calzado de todas
clases y objetos de peletería. Importaciones directas de los
principales mercados del mundo, renovados quincenalmente.
Fábricas de curtidos y de calza¬ do ventajosamente conocidas, por
la excelencia de sus manufacturas en toda la Provincia.
VENTAS AL POR MAYOR

SI LA lállIÁ
PUZ# SE PALACIO, 10-BARGEL0IA
El dueño de este establecimiento, ex-dependiente de la fonda del Uni¬ verso, participa á los señores viaje¬
ros de toda la isla de Mallorca y en
especial á los sollerenses, la gran restauración que se ha hecho al ho¬ tel, en el que encontrarán en lo su¬ cesivo un esmerado servicio, lo mis¬ mo á la carta que por ci ciertos, con gran rebaja en los precios.
Con el mismo trato y en las mis¬ mas habitaciones que se pagaba 5 y 6 pesetas, se pagará en adelante so¬ lamente 4, agradecida la casa á la protección que de estos isleños re¬
cibe.

DE

en el “Noguera,

J. MARQUÉS ARB0NA

! CALLE DE SAN BARTOLOMÉ N.° 17

Ultimados ya todos los trabajos preliminares se ha empezado la ven¬ ta de solares cuyos precios variarán entre docientos y quinientos duros según el sitio que escojan.
Los que deseen adquirirlos pue¬ den dirigirse en Palma á los pro¬ pietarios, calle de San Miguel, ó bien en Sóller, al Maestro Jaime Rullan y Bisbal (Ros).
En la calle
naranjos y palmeras en macetas para vender; también los hay de plantel.
Desea venderse una
pieza de tierra huerto naranjal y otros frutales, situada en la Alque¬ ría del Conde, calle de Ozonas, n.° 15, en la que tiene algunos solares, y es de extensión la finca
de 40 áreas ó sea 225 destres
aproximadamente. Para facilitar al que quiera com¬
prar esta finca la operación, lo
mismo se aviene su dueño á co¬
brar al contado el total importe de aquella que una mitad sola¬ mente y la otro á plazos, según

En la sección de librería, de dicho establecimiento, además de toda cla¬ se de libros de primera enseñanza,
de texto en las escuelas de esta loca¬
lidad, hay en venta:
HISTORIA DE SuLLER en sus re¬
laciones con la general de Mallorca,
por D. José Rallan Pbro. INUNDACIÓN DE SÓLLER Y
FORNALUTX, capítulo adicional á la Historia de Sóller, por D. José
Rullan Pbro.
LA ESCUELA POPULAR, méto¬
do razonado para la ampliación de la primera enseñanza y preparación para el ingreso á la segunda, por don
Francisco Saltor y Montagut. DOS Y DOS FAN CUATRE, ó sia
primera tanda de veritats ditas á n es
vesins de sa populosa ciutat de S
mol, per un tal V amo ’n Tòfol de sa Llana (molt conegut á ca-seua.)
CONCHA Y CATALINA, novela de costumbres sollerenses, por don
Juan B. Enseñat.
POESIAS, por D. Juan Alcover y
Maspons.
AYGO-FORTS, colección de artí¬

convenio.

culos en mallorquín, por D.

Para más informes diríjanse á Maura.

la imprenta de este periódico.

SOLLER.—Imp. de «La Sinoerfdad»