ANO IX—2.a EPOCA-NUM. 375
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SABADO 9 DE JUNIO DE 1894
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SEMANARIO INDEPENDIENTE

PUNTOS DE SUSCRIPCIÓN:
Sóllsr: Administración.
Francia: D. Guillermo Colom—Quai Commandant Samary-5-Cette (Herault.) Antillas: Sres. Pizá y 0.a—General Pavía-7-Arecibo (Puerto-Rico.) Méjico: D. Darnian Canals—Constitución-19-San Juan Bautista (Tabasco.)

f FUNDADOR Y DIRECTOR-PROPIETARIO: REDACCION Y ADMINISTRACIÓN:

Juan Marqués y Arljona.

f Calle de San Bartolomé n.° 17

SÓLLER (Baleares.)

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España: 0’50 pesetas al mes. , Francia- 0’75 francos id. id. PAGO ADELANTADO América: 0’20 pesos id. id.) Números sueltos—O'IO pesetas. Id. atrasados 0’20 pesetas.

La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen sin firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. De los que tal lleven, serán responsables sus autotes.

LITERATURA Y PASATIEMPOS
LA VARA DE NARDOS
I
—0je, Luis—le dijo ella, mientras le mostraba aquella preciosa vara de olero8 os nardos'fue momentos antes la habla comprado su novio;—si alguna vez lle¬ garas A olvidarme por otra, me moriria, y estas preciosas flores serían las únicas que dejada encargado pusieran en mi ataúd para demostrarte que. á pesar de habermo engañado, me complacía en llevarme á la otra vida n® recuerdo tuyo.
—¿Tanto vas á conservar esa vara de nardos, Alicia?—la pregunté *1 jéven
con punzante sarcasmo. —¡La conservaré eternamente!
—Se secará y tendrás que tirarla. —¡Tirar yo las primera* ñores que me lia regalado el hombre á quien he entre¬ gado mi corazón por completo! ¡Tirar yo las flores que tú has puesto en mi» manos como una prenda de amor! ¡Ah, eso nunca!
—¿De veras?
—¡Te lo juro por la salvación del alma
de mi madre!
—Piensa, Alicia, que’eso es jurar por una cosa tan sagrada con mucha lige¬
reza.
—Ño lo creas, Luis; no tengo nada más que veintiún años; eres mi primer amor y por tí,.- por tí, vida mía. baria todos los sacrificios que me pidieras.
—¿Todos?—preguntó Luis, en cuyos ojos ardía la fiebre del deseo con toda la
fusrza de un alma innoble.
—Todos... ¡menos el de mi honra!— repuso la enamorada doncella con al¬
tivez.
—¿Y si yo te pidisra el sacrificio de tu honra en pago de mi cariño?
—Me negaría à concedértele con toda energía... tú, en venganza, es posible que me abandonaras, y yo me moriría
de pena; pero..,
-¿Qué? —Que moriría contenta, porque aban¬ donaría el mundo por tu amor, y al mis¬ mo tiempo tan honrada como el día en que nací. De loa grandes ojos de Alicia se des¬ prendieron algunas lágrimas, que. des¬ lizándose por su nacarado semblante, fueron á caer precisamente sobre los nardos que momentos antes la había re¬ galado Luis. —¿Por qué lloras?—la pregunto éste, sonriendo con la mayor dulzura. —Porque tus palabras me han hecho daño... mucho daño, Luis mió... aquí, aquí...

Y la cándida jóven se llevó sus peque¬ ña* y mórbidas manos al lado izquierdo del pecho.
—Pero, no comprendes que he habla¬
do en broma?
—Sí; pero... ¡tango un presantiiniento
horrible!
—Veamos cuál es.
—Este: tú no me ama* como yo te amo á tí, y acabarás por... olvidarme.
—No sea* niña; yo te amo con toda
mi alma.
—Tanto mejor, Luis; pero acuérdate de lo que te he dicho al empezar nuestra conversación; si alguna vez me olvidas, me moriré de pena, y esta vara de nar¬ dos... Ia3 primeras flores que me has re¬ galado, serán las únicas que pongan en mi ataúd, porque asi lo ordenará yo cuando comprenda que mi muerte está
cercana.
—Déjate de niñerías, Alicia: yo no te
olvidaré nunca.
—¡Dios lo haga!—repuso la jóven ele¬ vando al cielo sus azules ojos.
La conversación anterior la habían
sostenido los dos novios paseando por
una do la* más solitarias alamedas del
Retiro.
Momentos después se las unieron á los jóvenes lo» ancianos padres de Alicia, que caminaban á alguna distancia para dejarles conversar con más libertad; la conversación so generalizó entre los
cuatro, y...
De las palabras que se cruzaron entre Luis y Alicia, sólo quedó un presenti¬
miento horrible en el corazón de la ena¬
morada jóven, y un repugnante deseo de venganza en el corazón de su novio, que adquirió la firme creencia ds que por el medio infame que so proponía, no llegaria nunca á mancillar la pureza de aquella angelical criatura que tanto le
amaba.
II
El presentimiento de Alicia se realizó de una manera completa.
Luis, convencido de que no podía arrebatarla la honra, que era verdadera¬ mente el fin que perseguía, la abandonó de una manera humillante tanto para él
mismo.
Un día la dijo en el momento de des¬ pedirse de ella:
—Alicia, ya no me volverás á ver; nuestras relaciones concluyen desde este momento ¡Adiós!
Y se alejó con la mayor calma, sin dirigir una mirada siquiera á aquella hermosa y cándida niña que tanto le
amaba.
El llanto se agolpó á los ojos de la
hermosa y desdichada Alicia; de su pe¬ cho se escapó un suspiro de esos que pa¬

recen llevarse tras si el alma; una pali¬ dez horrible cubrió su precioso sem¬ blante, y apoyándose en la pared para no caer al suelo desvanecida, se dirigió á su cuarto, se desabrochó el cuerpo del
vestido, metió una de sus manos en su nacarado seno, sacó una vara de nardos, los cuales estaban completamente seco-s. y los besó con frenétioo delirio. ¡Aque¬
lla era la vara de nardos que la había regalado Luis la tarde que estuvieron en
el Retiro.
Desde aquel día enfermó Alicia. Los facultativos que la reconocieron declararon francamente que ignoraban la dolencia que padecía la hermosa jó¬ ven. E* lógico. ¡Para las enfermedades del alma son impotentes los recursos de la ciencia, puesto que ésta no puede des¬ cubrir el origen del mal.
III
Cierto dia pasó Luis casualmente por
frente á la casa de Alicia, sn antigua y desdichada novia, y observó que en la puerta se hallaba un carro fúnebre.
La curiosidad obligó al jóven á dete¬ nerse para esperar á que bajaran el ataúd, que juntamente con el cadáver,
había de conducir el carro de los muer¬
tos.
Momento* despué* fué depositada en éste su triste y lúgubre carga, y el triste cortejo partió con lentitud en dirección
á uno de los cementerios d8 la corte.
Luis, con la palidez de la muerte im¬ presa en el semblante, tomó un coche de alquiler, y ordenó al auriga que si¬ guiera al carro fúnebre y á los tres «landeuxv que le seguían.
IV.
Media hora después el fúnebre cortejo
se detenía ante un cementerio por cuyas
tápias asomaban las altas copas do los cipreces como aterradores fantasmas en¬
vueltos en obscuros sudarios.
Cuatro hombres¿bajaron el ataúd del carro fúnebre y so internaron en el ce¬ menterio seguidos denlas personas que acompañaban aquel cadáver á£sn última
morada.
Luis bajó de su carruaje y se internó
también en la casa de los muertos.
Minutos después el féretro fué abier¬ to, Luis miró con avidez, y un grito, mezcla de horror y de sorpresa, se esca¬ pó de sus labios.
El cadáver que conducía aquel féretro
era el de la hermosa Alicia, de cuy-o semblante no había podido borrar la muerte su dulcísima sonrisa ni su en¬
cantadora viveza.
La desdichada se asemejaba más bien á una persona que se halla entregada á un plácido sueño, que á una muerta.

¡La sombría Parca por lo regular no afea á lo* angeles!

Luí*, cou el semblante pálido, la mi¬ rada torva y sombría y descompuesto ademán, se acercó más al ataúd, y otro segundo grito se escapó de sus lábios.
Había visto una vara de nardos com¬
pletamente seca entre los afilados dedos
de las manos de la muerta.
En aquel instante un caballero ancia¬ no por cuyo semblante se deslizaban gruesas lágrimas, se acercó á Luis, co¬ gióle bruscamente por un brazo, y le di¬ jo con voz ahogada por los sollozos,
mientras le señalaba el cadáver.
—Alicia lia cumplido su promesa; te dijo que si la olvidabas se moriría de pena, y hé ahí su cadáver, te dijo que las únicas flores que llevaría en su ataúd sería la vara de nardos que la regalaste aquella tarde y hé ahí aquellos nardos, secos por el tiempo, pero muy frescos por su triste recuerdo....
Ahora aparta, no profanes con tu mi¬ rada el cadáver de mi hija, ni me obli¬ gues con til presencia á que te abofetee, porque me deshonraria. ¡Yete!
Luis vaciló Como ei se hallara ébrio; un ahogado sollozo se escapó de su pe¬ cho, y después de dirigir una intensa mirada al cadáver, se alejó precipitada¬ mente, murmurando:
—¡Pobrecita Alicia! Conservó la vara de nardos y se la lleva á la otra vida co¬ mo recuerdo mió; ¡Soy un infame!

X

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O

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SÓLLER

Sóllor, hermosa Sóller, la de la rica flayro, la mea bella entre totes les viles, jó et salut. Embalsaraat de arómes, mes pur corre aquí l'ayre que tórna nova vida al cor de mals rotut.
¡Oh benliaurada terra! verger de poesía per tot encatifada do flors, fruita y verdor; per dins 1‘ espès fullatje los aus ab alegría hi cantan falagueres y fan son niu d' amor.
Els íorrentols murmuren. Los terongers gro[guetjan,
son fruit com l'ambrosía delita el paladar. Dossers de flors y fulles per tot arreu ombretjan, del plá fins la muntanya, dels horts flus ¿ la mar.
Tenors son los filla tous, dol mar vencen les [ones;
de les llunyanes torres aportan grans caudals; al retornar ¡oh patria! gaubansa tu los dones; y en eixos camps qu' encantan axecan bells casals.
Dins cada cor brotona del Geni la bellesa; per tot arreu ressona lo cant dels glosadors que son, por nostra pàtria, llenguatje de dolcesa que may s' ha d' oblidarse en temps osvenidors.
¡Quede recortas'axocan, jolius, dins la memoria al trapitjar la platja, al contemplar el port,

al recordar les gestes que guardes dins 1' historia del golleriehs ab moros, del Sant de Penyafort!
Bella y flayrosa terra de dolces recordansas, tos filis son filis encara del capitá Angeláis, son braus, y cristianes mantenen les usanses que ab fe los ensenyaren los seus antepnssats.
Niuet de poesía. Com perla aquí amagada, •¡oh vila delitosa! de 1‘ lila un rich tresorj su baix de tes muntanyes viuria arreconada gosant la pau y ditxa qu' anyora lo meu cor.
Salut ioh bella Sóllor! Bou fassa torn el día
que veje tos marjades, que sonle el •rossinyol que d r suba ’in despertava. Ja el cor sont alegría pensant tornarte veurer. Prest sia, si Deu vol.
Marcelina Moragl'es.
DOLORA
À LA MEMORIA DE MARIA.
Encantadora criatura
Por qué tan pronto morir? Has querido preferir La paz de la sepultura
Al tormento del vivir?
Ó quizás has conocido Que este suelo corrompido No era digno de poseerte, Y juzgaste con la muerte
Alcanzar eterno olvido?
Olvidarte! No, jamás, Puede que este mundo necio. Este mundo de desprecio, Quiera probarlo quizás; Más yo, qua? tanto te aprecio,
Yo que amándote vivia, Yo que de noche y de día Aun no estoy pensando más Que en tí, querida María, Olvidarte! No, jamás.
Encantadora criatura, ¿Por que tan pronto morir? Has querido preferir La paz de la sepultura
Al tormento del vivir?
CHARADA
De dos sílabas me compongo, Como se compone «maro»
¡Pero no Baques medicina,
De mi todo, lector caro!
Pasión *oy, pero mal leído, Y bien, una capital,
Un alfiler de corbata, Llevo escrito en mi total
Un pollo,

ca poderoso, y nosotros... nosotros go¬ Encaminóse dicho esto á la cabaña, y tos de odio que poco ántes habían hecho me era entónces el no arrojarme á tus

mes pobre*.

sin llamar, puesto que la puerta estaba nacer en él las últimas palabras de Blas. pies, y besártelos, y esclamar lleno de pa¬

—Mi Blas!

solo entornada, entró en ella.

—Señor, dijo, quiero creeros; quiero sión y reconocimiento: «ángel, ángel...

LA CASITA DE RANDA

Y reclinó la cabeza »obre el pecho de —Yos aquí, señor conde! esclainó persuadirme de que me amais efectiva¬ yo te adoro!»

su compañero. Un triste ulancio reinó Inés.

mente, pero... y se detuvo de repente —Señor!

por un minuto en la cabaña.

Miróla el qu® había entrado, y bajó como temiendo lo que iba á decir.

porque tú me amas mucho. ¿Ño es ver¬

—Adió»! dijo Blas levantándose de tristemente la cabeza. El tono de esta

—Acaba, esclainó el conde.

—A" ahora..,! ahora maldigo aquella noche, y maldigo á lo» bárbaros que no

dad. Inés, que me amas? —Y quién no te amaría? esclainó esta
fuera de sí de amor y de reconocimiento.

repente. •
—Te vas?
—Sí, es fuerza que me llegue á Llum-

exclamación, que además de la sorpresa dejaba entrever una lijera expresión de disgusto, parecía haber derramado la

—No puedo corresponderos. Soy de
otro.
—De otro! ¿Y quién es. quién el di¬

me quitaron la vida al encontrarme aquí, y maldigo también al ser que rao libertó del suplicio... Sí: execración sobre todos

¡Tan bueno, tan tierno, tan cariñoso...! mayor. Te he de dar de comer mañana, hiel sobre su alma. Sentóse sin embargo choso que me arrebata la existencia? ellos! su piedad me ha hecho infeliz.

—Y tan desgraciado! interrumpió Blas y no tengo más que mi trabajo.

al lado de Inés, y ambos permanecieron Dónde está? por qué se esconde?

tristemente. Inés calló,

Abrazóle Inés con efusión, y Blas se un momento silenciosos.

—Oh! por Dios! Callad, callad.

El conde hablaba con vehemencia. No
era el lenguaje de un seductor el suyo,

—Sí, prosiguió Blas; muy desgracia¬ alejó deponiendo antes un beso en los —Sí, yo soy. dijo por fin el conde. ¿No. —Que calle, Inés! que calle, cuando no; amaba de varas, amaba con el cora¬

do! No sabes, Inés mia, no puedes ima¬ labios de su hermosa compañera. Qué¬ esperabas mi visita?

el corazón se rebela, y manda, y te pide zón, como se ama solo una vez en la

ginar nunca el mal que me ha hecho el desele ésta mirando tristemente hasta

—Yo pensé...

á gritos, á ti y siempre á ti! Enmudezca vida, y sentía en su pecho lino de esos

conde de Yallpina.

que lo hubo perdido de vista, y luego —Qué, Inés? qué pensabas? que no él enhorabuena, y entónces podré callar; afectos que trazan el porvenir, que borran,

i' i—El conde de Yallpina!

como dispertando de un profundo letar¬ volvería despue* de haberme tratado con entonces te obedeceré.

todas las sensaciones pasadas, y ocupan

—Sí, el conde de Yallpina. Oh! he su- go «¡El conde de Yallpina!* murmuró. tanta crueldad la última vez que nos —Mi tranquilidad, señor conde, rni el corazón entero, y le arrasan y le ani¬

L frido mucho. El pobre Blas ha apurado y entróse pensativa en la cabaña.

vimos? Creiste acaso que mi pasión era tranquilidad os pido...

quilan. imposibilitándole de todo otro

la amargura desde sus primeros años, y

La noche había cerrado ya, cuando un capricho que se desvanecería con de¬

—Y la mia. Inés? y la mia, quién la sentimiento.

sin tí, serafín hermoso que el cielo me cinco hombres se apeaban desús caba¬ cirme: Yo no os amo...! Cruel! esta pa¬ ha arrebatado sino tú? Yo era tan feliz

La pobre Inés conmovida profunda¬

deparó para endulzarla, sin tí Blas no llos á una distancia como de cien pasos labra me atravesó el alma. No es un ca¬ ántes! Ah! ¿por qué me dist« asilo cuan¬ mente, no se atrevía á articular palabra.

existiría ya.

de la misma casita.

pricho lo que siento, no: es un amor do me acosaban mis perseguidores? Tú El acento del conde, su rostro pálido, y

—El conde de Yallpina! repitió Inés

—Aquí me esperaréis, dijo uno de fuerte y violento, es una llama que me compasión ha sido bien fatal para mi el trastorno de sus movimientos la es¬

j asombrada hasta el estremo.

ellos, y si os llamare rolad inmediata¬ consume, y que reducirá á cenizas mi ¿Te acuerdas de aquella noche, Inés? tremecían y apiadaban á un mismo

—Un día lo sabrás todo. Ahora que te mente en mi ayuda.

pobre corazón.

Pues bien, aquella noche te amé; aque¬ tiempo, y su mirar turbado y azaroso

ama...
—Oh! yo le aborrezco, le deUsto con
toda mi alma.
—Bieu: pero guárdate de decírselo. Él

— Pero, señor...
—Basta de reflexiones, Julián. Estoy determinado, y cueste lo que cueste esa mujer será mia.

Era triste, muy triste el acento del conde al pronunciar estas palabras. El
bello corazón de Inés se sintió conmovi¬
do. y olvidó enteramente los sen í i mi en-

lla nuche te vi hermosa, y más hermoso aun me mostraste tu corazón; y cuando
tus palabras llenas del más vivo interés mentían á los bandidos, ¡cuán costoso

manifestaba bien á las claras la inquie¬
tud y el desasosiego que le causaba la soledad en que se veía.
—Inés, prosiguió el conde, después de

Editorial.

todos los concejales, lo cual no deja de ta contra la soberbia de los inmacula¬ que no sólo en lo ideal, sino en lo impo¬ los toros. Apenas repuesto, volvía á la
ser bastante ridículo. De todos modos, dos, al arte contra el positivismo utilita¬ sible, en lo absurdo, en las visiones de faena con el mismo ardor y con la mis¬

fuera ignorancia ó fuera malicia, existia rio, afirmando la belleza por la belleza, la calentura, en los contrasentidos de un ma temeridad que le hicieron famoso

.'¿CtÜOSaUE TANDEM...?

una falta que nos repugnó descubrir, y, por el contrario, proclama como bue¬ sueño, pueden encontrarse rasgos admi¬ desde su aparición en la plaza de Ma¬

pero que menos escrupuloso, tal vez, el nos los derechos del escritor que lusca rables de belleza.

drid.

Sr. Morell á ello nos ha obligado con contenido para sus obras en los grandes »Pero los positivistas del arte, que só¬ El Espartero pensaba abandonar su No era nuestra intención añadir una sus preguntas y aclaraciones imperti¬ problemag de la vida, contra los defen¬ lo en la verdad buscan la belleza, son arriesgada profesión al año próximo.

tola palabra á las que vinimos obligados nentes; conste, pero, que aunque luclie-: sores de lo insustancial. Pasando, en fin, inconsecuentes consig*o mismos.

Había conseguido una regular fortuna,

á decir el sábado último, referentes al mos, como se ha querido decir, contra dol arte crítico á la ciencia pura, sostie¬

»Yo por un momento acepto su exclu¬ con la que había dado ásu madre holga¬

acuerdo que mereció muestras censuras;, la corriente, y seamos en todos los ne para la Estética el doble método de la sivismo; tomo por criterio artístico la da y tranquila vejez.

pero á ello nos obliga una pregunta di¬ terrenos los ofendidos por el concepto experiencia y de la razón.

verdad y sólo la verdad; más todavía, la Así, en estos breves y expresivos tér¬

rigida-por el-concejal Sr. Morell á algu¬ que á determinadas individualidades ha Explicado cuán noble y provechoso verdad material; más aún, me desprendo minos describe la corrida «Aficiones»

nos de sus compañeros de Corporación merecido nuestra actitud en lo referente es para el arte verdadero el verdadero de todo residuo idealista, traspaso el desde las columnas de El Imparcial-.

poco antes de empezar ésta su última al -intencionado bombo dado al empleado crítico, dice Echegaray:

positivismo artítisco y al mismo mate¬ «Con escaso público y hermoso tiempo

-sesión, y lo sentimos.

saliente y en la reducción de sueldo,

«Las facultades humanas son múlti¬ rialismo llego; no quiero ver por el mo¬ comenzaba á las cuatro y media de la

A los Sres. Arbona y Forteza dirigióse más intencionada todavía, admitida al ples, pero deben ser armónicas; y todo mento en el cerebro humano más que tarde de ayer la novena corrida de

en esta ó parecida forma: «¿Recuerda entrante, no nos satisface, no llena desequilibrio en el indiviuo ó en la so¬ sustancia gris, celdillas nerviosas, elec¬ abono.

Vd., Sr. Arbona, si el jueves último, al nuestro corazón, inclinado más bien á ciedad, como en el arte, es causa de de¬ tricidad que se condensa, relámpagos

Manuel García (Espartero), un tal Car¬

tratar aquí del sueldo del empleado perdonar, á dar la mano al caido. siem¬ cadencia, y al fin es destrucción y rui¬ de fósforo en combustión, que circulan los Borrego (Zocato) y Antonio Fuentes

que «e nombró, dijo Vd. que en efecto pre, aimquesea nuestro enemigo, que á na. Y si existe la facultad creadora de la por las evoluciones cerebrales; y con to¬ hicieron eljpaseo al frente de sus cua¬

sabía se ofrecía éste por tres duros me¬ ensañarse con éh

belleza en el poeta, debe existir la facul¬ do esto, digo que en la región del arte drillas, y á la orden del señor Gálvez

nos, y que aprobaba así se hiciera, toda Y lo mismo que tratábamos de evitar tad crítica en otro linaje de escritores, el idealismo no puede morir, y que sus Holguín, presidente de turno, diese

vez que el Municipio había de ser el be¬ en esta ocasión, hemos procurado siem¬ que sirvan de complemento y aun de se¬ creaciones son tan reales y tan verdade¬ suelta al primero de los seis mtoreaos

neficiado con el ahorro?» Contestó el se- pre. Quien dude de que en un pueblo guros guías á los primeros.

ras, y por lo tanto tan legítimas, como enchiquerados.

íaor AribonAque no juraría hubiera di¬ como éste, en que por desgracia de la

»En el poeta ha de dominar la espon¬ las del más exagerado naturalismo, fo¬

Llamábase el toro Perdigón, y era co-

cho esto, pero que lo creia muy posible, cultura existo tan solo la apariencia, el taneidad, sin que por eso deje de ser tografiando la podredumbre de la mate¬ lorao claro, ojo de perdiz, delantero y

porque recordaba haber dicho algo, y Ayuntamiento, compuesto de vecinos y casi constantemente su propio crítico; ria, haciendo el inventario de un salón astifino.

esto era precisamente lo que sabia y que no siempre han sido la flor y nata en el crítieo lia de dominar la reflexión ó contando los botones de una casaca

De Agujetas, Cantares y Trigo tomó

sentia, de consiguiente lo único que po¬ entre los ilustrados, cometa muchas y «obre las propias impresiones que reci¬ para mayor gloria y realce del persona¬ cinco varas, á cambio de tres caballos.

día decir. Dirigióse luego al Sr. Forteza muy frecuentes equivocaciones, y falte be, pero ha de sentir también; pues crí¬ je que la ostenta,

Valencia y Antolín le pusieron tres

para preguntarle: «¿Recuerda Vd. si á la ley con harta frecuencia y hasta al tico que no sienta, y sólo razono, puede »Porqúe al fin y al cabo, si la fermen¬ pares, llegando á la cara con valor, pues

cuando nuestro compañero Sr. Oliver di¬ sentido común, por ignorada ó por ma¬ dedicarse á los trabajos científicos, si es tación pútrida es un hecho digno de re¬ el toro estaba quedado, defendiéndose y

jo que apoyaba la proposición por tra¬ licia, puede convencerse cualquier dia, que para ellos sirre, más para el arte de latarse por el poeta sólo por ser un he¬ con muchas facultades.

barse de una economía, manifestó usted con solo asistir una corta temporada á poco provecho serán sus más concienzu¬ cho; si las mesas, eolgaduras.y chuche¬

Sonáronlos clarines, y Manuel, que

conformidad?» El Sr. Forteza contestó las sesione*; pues bien, hemos tenido dos fallos: cuerda que no vibra, mal rías de elegante boudoir por su realidad vestía lujoso torno verde y oro, cogió lo 8

afirmativamente, y añadió á renglón se¬ empeño, animados del buen deseo de puede señalar desafio aniones del arco física piden quien las recuente en artís¬ trastos, brindó á la presidencia y fuese

guido el Sr. Morell: «porque se ha dicho que los representantes del pueblo fueran que la hiere ó de la mano que la pulsa. tica almoneda; y en fin, si los botones hacia Perdigón.

que solo cl Sr. Pons, el Sr. Oliver y yo los iniciadores de todo progreso, en que

»Crear es el arte.

de la vestidura que lleva el héroe de la A los primeros pases que dió el espa¬

habíamos hablado y nada habían dicho la sesión fuera un acto solemne, que

»Juzgar lo creado es la crítica.

fábula ó del posma, aun siendo realida¬ da, fresco y de cerca, vióse que el tero

los demás, y con esta aclaración se vé infundiera respeto y diera mayor fuerza,

»Juzgador de bellezas y deformidades des de menor cuantía, merecen enume¬ era miureño de la antigua casta, difíci

que quien-esto ha propalado estaría mtiv distraído, ó estaba sordo en aquel mo¬ mento...» y así eontinuó la conversación,

si cabe, á las resoluciones en ella toma¬ das, y no solo no liemos podido conse¬ guirlo, sino que hemos tenido que de¬

debe ser el que la crítica cultive; pero como magistrado del arte, justo y sere¬ no; y como magistrado también, leyes

ración detenida ni más ni menos que los héroes de la Iliada ó del Tasso; si, en
suma, los hechos son la materia propia

y de cuidado por la muerte. Sobre las malas condiciones que reveló en bande¬ rillas, tenía la de alargar mucho la ca¬

y la sesión después, sin otro detalle dig¡4o de mención que la adhesión del señor Frontera, de que damos 'cuenta en la

sistir de nuestro propósito y concretar¬ nos á publicar, desnudo, el extracto de los acuerdos, sin poder hacer constarla

estéticas aplica, no caprichosos fallos de su voluntad; que castigo sin sentencia no es costigo, sino asesinato; y sentencia

de novelas, dramas y poemas, hechos son las fantasías idealistas del cerebro humano, y expulsarlos del arte es muti¬

beza, y—como dicen los toreros—^ po¬ nía por delante.
Manuel toreó de muleta dando pases

sección correspondiente dél presente nú¬ opinión de los pocos concejales que sue¬ sin prueba, iniquidad es.»

lar arbitrariamente la parte más admi¬ por alto, con la derecha, cambiados y

mero.

len emitirla, casi siempre los mismos, Después de extenderse en sábias con¬ rable de la realidad..

uno de pecho, colándosele el de Míura

Permitamos el Sr. Morell que ya que para evitarles á cada paso el ridículo, y sideraciones sobre la situación de la crí¬ »;Que un mendigo que ostentaba tan¬ ea algunos de ellos.

de aclaraciones se trata, aclaremos tam¬ al pueblo otro ridículo mayor: el de que tica moderna y sobre nuestra época de tos centímetros de deshilacliado des¬

Cuadrado el animal, lió Espartero La

bién nosotros, que nos consideramos los se sepa en todo tiempo fuera de este valle transformación en todas las esferas, ha¬ garrón en sus andrajos, por ser realidad muleta y junto á las tablas del tendido

únicos aludidos por las palabras que á los puntos que calzan lo* Ayuntamientos ce un brillante parangón entre el idea¬ es merecedor de un par de páginas en 9 entró á matar con coraje, pinchando

sus preguntas siguieron, por más que que nuestro pueblo han dirigido y de lismo y el realismo y dice:

una novela y de un puesto distinguido en hueso siendo encunado y volteado á

confunda ó cambie de lugar las nuestras nuestro pueblo han llevado la represen¬

«Para unos críticos, el idealismo ha en el templo de la fuma! ¡Y que un cere¬ la salida de la suerte,? sin otras conse¬

-que las suyas motivaran. Dijimos que el tación.

muerto: fué sueño más ó menos plácido bro humano en que por la vibración de cuencias.

Sr. Pons hizo la proposición y la aproba¬

Pues bien, y todas estas consideracio¬ do otra edad infantil; pero sus fantasmas sus celdillas grises brotó el tipo de Bea¬

Rehizóse en seguida, y volviendo á

ron los Sres. Morell y Oliver, callando nes de la Prensa local, no son vistas, se desvanecieron ul despertar á las rea¬ triz conduciendo á Dante al cielo, ó el empuñar los avíos tomó al toro de mu¬

tos demás, al ocuparnos del otro acuerdo, nada significan para los señores que ol¬ lidades de la vida, y de este modo queda de Mefistófelcs endiablando á Fausto, leta cinco veces, y á favor de la queren¬

del acuerdo que no censuramos «por vidan con facilidad que también impar- por sentencia inapelable la mitad del ar¬ es cosa mezquina, y que sus creaciones cia de un caballo muerto, en los tercios

eonsiderarloyjcc^tf minuta y por estar cialmente se les aplaude cuando lo me¬ te condenada á eterno silencio, y á des¬ han de proscribirse para siempre del de la plaza, frente á la puerta llamada

convencidos de que á nadie habían de recen, y cada vez que ven censurado precio profundo toda obra en que lo ciclo del arte! ¡Ah! Exageraciones tama¬ de Madrid, se arrancó otra vez a matar

.perjudicartoejos tan dulces...» y no al algu.no de sus curvos ataharres, echan ideal resplandezca: fuego fátuo, bueno ñas no merecen refutación, porque los por derecho con temerario arrojo, dando

^tratarse fiel sueldo rebajado, como afir¬ pestes y prometen vengarse en el terre¬ para corretear entre tumbas, pero que mismos hechos y la desagradecida rea¬ una estocada contraria y siendo nueva¬ mó últimamente el Sr. Morell, merecién¬ no personal de nuestro Director, sin te¬ no resiste la luz del sol. El arte, según lidad harán en ellas justicia de olvido y mente enganchado y corneado después

dole el calificativo de distraídos ó sordos. ner en cuenta que estas censuras son ellos, está única y exclusivamente en la de desprecio.

do caer sobre la arena.

Y si efectivamente, como dijo muy siempre las menos posibles, y que solo verdad, en la naturaleza; más aún, en lo

Manuel llevóse las manos al estómago

bien éste al dárnoslo, el Sr. Arbona lin- las apuntamos cuando á dirigírselas nos que se vé y se toca; en lo tangible, en lo (Se concluirá)

y se contrajo violentamente hasta unir

«bía tomado parte en el debate que pre¬ obliga su extraña conducta y no pode¬ real, en lo positivo; en suma, en los he¬

las rodillas con la cara; cogiéronlo en

ved ió<al acuerdo ¿el nombramiento de. mos evadirnos sin faltar á nuestro chos sensibles y materiales.

hombros, estiró brazos y piernas con

Sección Biográfica. D. Miguel Oliver,’éon rebaja fíe sueldo, deber.

»Error profundo, exclusivismo irritan¬

y -el -señor Forteza había .afirmado, ¿Hasta cuando no ha de caer á nues¬ te, punto de vista mezquino y doctrina

horrible estremecimiento y cubrióse su semblante, sin expresión alguna de do¬

para que no se viera en nosotros tro* ediles, á sus inspiradores y á todos inconsecuente consigo misma.

lor, de cadavérica lividez.

la intención do (Zaherír á de mortificar á los que como ellos piensan la tupida

»E1 arte en general, y el arte literario

alguno áe los señores concejales ídefec-, venda que cubre sus ojos? ¿Hasta cuan¬ en nuestro caso, puede esculpir sus crea¬

MANUEL GAKCIA (ZSPABTSBO)

Público, torero*, la plaza entera, pro¬ rrumpió en un solo grito:

to que se nos ha achacado siempre sin do no han de ver en la prensa una con¬ ciones en la verdad ciertamente; y la

—Está muerto.

que lo hayamos tenido jamás) adrede lo sejera desapasionada y ¡en las reprensio¬ belleza que de este modo se realice, qui¬ En 8a hermosa ciudad de Sevilla nació Y así era, por más que los partes fa¬

callamos, porque la afirmación del señor nes y castigos de ésta, dictados por el zá será aquella que con más vigor llegue el día 18 de Enero de 1866 el valiente cultativos le concedieran aún veinte mi¬

Forteza tan débil fué que bien podía pa¬ más puro patriotismo, los cariñosos de al alma, sobre todo en estos tiempos que diestro Manuel García (el Espartero), nutos, el tiempo sin duda necesario pa¬ sar unida á la tácita de los demás, que un padre á sus hijos? ¿Hasta cuando ha corren; pero yo afirmo, que no siempre siendo sus padres los modesto» indus¬ ra morir científicamente...

-■aprobaron también puesto que no se de ser amarga la verdad y se ha de que¬ la verdad despierta emociones estéticas, triales D. Joaquín y doña Josefa, quie¬

■opusieron, y en nuestro coneepto el que rer solo justicia en casa ajena? ¿Hasta y que, por lo tanto, la verdad, por sólo nes procuraron darlo una esmerada edu¬ El toro cayó de la estocada; salió lue¬

no se opone afirma cuando según el ar¬ cuando? tículo; 99 de la Ley Municipal vigente

ser verdad, no siempre es bella; y afirmo cación. para dedicarle una vez termina¬ go el segundo, luego el tercero, todos,

todavía que la belleza, que indiscutibles da al 'oficio de la espartería.

sin perdonar ninguno, hasta el último

viene obligado á decir algo á emitir su v¿to «sin que por ningún concepto le sea permitido -abstenerse de emitirlo»; y

Actualidades

y admiradas bellezas, que lo sublime con sus profundos extremecimientos pueden residir hasta en el seno... ¿lo

Desde pequeño mostró gran afición al arte de los Romeros, siendo la primera rea que le sirvió para sus ensayos un

de la corrida.
La trágica y aterradora escena de la
muerte violenta de un hombre en medio

porque al citar el nombre delSr. Arbona

diré?... hasta en el seno de la imposibi¬ carnero de la propiedad de unos vecinos. del circo no interrumpió la... lid i a—ya

veniamosfobligados á unir á la censura dirigida á la colectividad por el acuerdo,

RECEPCIÓN DE ECHEGARAY

lidad material y hasta en los repliegues Más tarde lo hizo con buenos toros ó tenía en los puntos de la pluma ó iba á

del delirio.

bueyes allí dónde á mano tos había, escribir «la fiesta».

otra individual al regidor de referencia

KM IjA ACADKSIIA ESPADOLA

»Opongo. pues, á esta afirmación cán¬ mostrando un arrojo grandísimo.

Fué aplaudida con entusiasmo la se¬

por contravención del artículo 106 de la

didamente honrada: sólo hay belleza en

En vano fué que *us padres intenta¬ renidad de Fuentes, entre el pánico ge¬

mencionada ley. El Sr. Arbona es «pa¬ riente dentro del cuarto grado» del em¬

( Continuación)

la verdad, esta otra afirmación, aunque ran hacerle desistir de sus propósitos: neral; fueron denostado* el espíritu de

su forma pueda pareceros paradógica: no hubo modo de oponerse á ellos.

conservación y la poca destreza del azo¬

pleado interino-de cuya persona y suel¬ do se trataba, .y en cumplimiento de su deber no solo no podía tomar parte en la discusión, siuó que, según el citado

Aunque tiene ante sí, en el tema abordado, tres puntos de vista distintos: historia de la crítica [literaria en gene¬ ral, estudio de los más famosos críticos

puede haber admirables bellezas basta
en la misma mentira material, con tal
que sea mentira forjada en el cerebro
humano, obedeciendo á determinadas

Con Cireneó hizo su presentación el 8 de Octubre de 1882 en la plaza de Se¬
villa.
Después de haber estoqueado algunos

rado Zocato, y aquellos siniestros aplau¬
sos y aquellos crueles improperios reper¬ cutían en la capilla de la enfermería, dónde yacía, ante la muda imagen de la

artículo, debía salir de la sesión mien¬ tras tal asunto se discutiese y votase. Esto debimos decir ya en nuestro ante¬

que aquélla nos presenta y de sus cuali¬ dades personales, y leyes estéticas de la crítica filosófica, únicamente examina

leyes de un alto simbolismo. »Negar esto, es hundir de un golpe
en la nada la mitad, si no toda la litera¬

toros en diferentes plazas produciendo gran entusiasmo, hizo su debut como
matador en Sevilla en la novillada del

Virgen de la Soledad, el cadáver del in¬
fortunado torero».

rior artículo, y esto hubiéramos dicho si en el terreno particular no fueran los concejales .personas que merecen toda nuestra consideración y aprecio, esto es, si censuráramos sus actos, como alguien
supone y propala, por gusto y con saña,

este último, que constituye en parte el objeto de su discuso.
Señala, en primer lugar, el estado caótico en que hoy se halla la crítica li¬ teraria, indicando á la vez el origen de situación tan triste, afirma con energía

tura pagana, buena parte de las literatu¬ ras modernas y escuelas enteras que son gloria del arte europeo.
»¿Existió nunca el Júpiter de Homero extremeciendo al Olimpo al fruncir de sus cerúleas cejas?

12 de Julio de 1885.
En vista de los progresos que hacía y de las condiciones que le eran innatas,
tomó la alternativa en Sevilla de manos
del Gordito el 13 de Septiembre 1885, y el 14 de Octubre siguiente se la confirmó

Variedades
SAS ASSAMBLÉAS DE «SALA-POÍ»

despojados de toda imparcialidad y del patriotismo que ha guiado siempre nuestra pluma, y revestidos en cambio

la existencia, posible por lo menos, del conocimiento científico de la belleza; juzga, en fin, que la crítica tiene obli¬

»¿Bajó nadie á los sombríos círculos y embudos que el genio de Dante trazó y
ahuecó en los abismos del infierno?

en Madrid el Gallo.
La bravura de Espartero y su excesi¬ vo arrojo le han hecho ser alcanzado

Ni es un pòbble imaginari, ni un llóch
de la costa, ni un paratje llunyà y deso¬

de unirás egoístas, idoa-s de venganza y demás sentimientos mezquinos que, en verdad, no caben en nuestro corazón.
Si el Sr. Arbona pasó á sabiendas por encima de la ley por la conveniencia de
intervenir en el nombramiento de su so¬
brino, existia en él malicia; s-inó, igno¬

gación precisa de buscar sus reglas en las leyes de aquella ciencia estética, y como estas leyes son ámplias y abarcan lo infinito, rechaza todo exclusivismo de
escuela ó de doctrina parcial. Defiende, pues, sucesivamente: al
mundo clásico contra el mundo moder¬

»¿Quién acompañaba á Hamlet cuan¬ do vió la sombra da su padre en la ex¬ planada del castillo de Elseneur?
»Y cien religiones falsas, en el sentido
que la escuela naturalista supone, ¿no encierran rasgos de verdadera subli¬
midad?

muchas veces por los toros. Pasan de treinta las lesiones que ha
recibido en la3 plazas. En 1884 fué herido por primera vez en Cazaba. En Daimiel recibió una herida grave en la mano de¬ recha; en Sevilla otra de mucha conside¬ ración en el pecho, y en Guadalajara

lat; Cala-Poy es un siti conegut y espa-
yós, avinent y alegre, que casi tots ets
sollerichs d’ un pòch d'edat ó atxucosos afinarían á las foscas, y si cualq' un u’ hi
ha que no sab encara aliont es. bon sen¬ yal; ja’u sabrá d’aquí á un grapat d’ anys, ó sino ¡tena de la vida.

rancia de que tal artículo existiese en ía no, y á éste contra aquél; al idealismo ...»Sí; yo creo, aunque esto asombre otra de importancia también.

Per passa-temps, fent es mossatje per

Ley que deberían saberse de memoria contra el realismo, y á la escuela realis¬ á espíritus superficiales ó espantadizos, Ninguna de ellas logró apartarle de llevó, vaitx á seurehí des-y-ara, y tant á

gust liey esticli que may ine ’n tornaria.
Etsatlotsquijugany cridan me distrèuen
y em deverteixen; ets veyets, parroquians d’ets dias d« bòn temps, me conten his¬
torias y cuentos que m’ensenyan y em fan riurer; sa g*ent qui passa y s’atura
un pòch y ets capellans qui fan rotlets devore es padrís cualque hora-baixa, an¬ tes de quedà completas, m’enteran fil per
randa de sa crónica del dia; y fins y tot
ets cans qui, fugint de sas pedradas d’ ets atlots ó de sas amenassas d’ets car-
íiícób, prenen redòs á su ’llá pròp, amb

hey ha ben fet. Es qui 1 fa deu esser un Sant. ¡Com es ver’-la-llisaa que si a’ empat¬
xava de mi!

—S’ en guardará pròu, Tiá. Un periò¬

dich no es lo que tu te pensas, ni á

n' es nòstro se li pòd donà es nòm

que tu li donas. Te faré veu rer qu’en

Colan no t’ ha ben informat, ni po¬

dria, encara que volgués, perque té

un pòch de passió y

no n’hi ha mes

de fe ta 3, Are, que pareix que no estàs

tan eczaltat. te podré donà dos dobblés d’

informes; no mes me sab greu una còsa

indirectes que secorran ó amb chistes
graciosos que farian riurer un mòrt (por¬ que hey ha qu* dí, devant tot, qu’ets animals encara parlan, com parlaran en temps d’Isòp), m’illustran sobre tota ■casta de questións locals, que may está
demés coneixer.
Ido bé, aquestes son y amb aixó con¬ sisteixen sas assamblèas de Cala-Poy, que m’he proposat fé coneixer, perqu’ heu mereixen, y serian já célebres si mes prest cualsevol altre hagué# tengut sa mateixa idèa y es mateix desitx. Ets assuntos son de lliure elecció d’ets qu’ lian do discutirlós, sois que está prohibit amb rigor (y sino hey está s’observa •corn si hey estigués) es fé mal á ningú; podrá llevarse sa pell cualque vegada á n’el g'oriná prohisme, pcró ja se té prou cuidado de qu’ es mateix escorxat no 43'en teme, qu’es, com si diguessem, que
se fá cuant ell no hi es.

y es: que ja ets massa vey per aná á escòla, y es possible qu’en teñirte ensenyat
llevó te muy ras.
—¡Capso, P amo ’n Francesch! Això vol dir que ros sou un atlòt, y me pareix que d'es cèrcol que jò fas á n’es que feys. se diferencia no’s molta; vuy di, que si Deu vòl quejó acab primé, no bey podrá havé d’un á s’altre molts d’ anys de ventatja.
—Es vé; però jò no deya això, Tiá. Deya que ja ets un pòch massa granat per essè deixeble
—¿Y ja no hi entrará rés, dins es meu cap? provauhó, y heu veureu.
L’amo’n Francesch fé una riayeta, y
continuà:
—Aguila non capit mascas, que... —¿Y axò que vòl dir? preguntà totd’ una en Tiá; ¡si eomensau parlantmé en forasté si qu’en treuré pòch de such
de sa llissò!

Despuis-ahí, ‘daxo-daxo, com aquell qui no sab que fé ni ahont aná, me’n hi vaitx á seufer un pòch; no hi havia nin¬

—Y si tu comonsus per no dexarmé acabà lo que te dich, si qu’ haviat heu haujèm de dexá aná. ¿No sabs tu que

gú, y un uixam de senyoretas que ¡ven- tots ets predicadós diuen antes de co-

gueren á n* aquell mateix instant, no mensà es sermó un tema en llatí y llavó

■encvlentiren tant sols es padrís. ’Vuy no lo mateix en mallorquí? Axó anava á fer

pescaré rés, vaitx pensà; vuy me fasti¬ jò y tu no heu has volgut.

diaré de bòn-de-veras, vaitx di per mi —Si fá, contestaren Tiá, rebent; y pe-

mateix: seuré una mica, y.sijtno^vé nin¬ gantsè dues gra ta des á n’ es cap en sa

gú me ’n torn.

mateixa mà amb que s’ agontava es

Però encara no havia acabat de dí sa capell, anyadí: no vos piqueu, l’amo’n

darrera paraula, ja veitx una pareya Francesch, y segúiiu; jò som com un

qui s’en vé cap á mi, de pe’sa part d’es cuch dins una ròca, ó com en Colau,

•carré de sa Lluna. Eran hornos, ó per lo que, segons deys. no’ n té mes de ietas.

menos hey anavan vestits (ets hornos ja —Aquesta llatínada que tu no has en¬

son mals de distingí’vuy en dia), y tès voldi qu’ un'àguila no cassa moscas,

venían á n’es pareixer acalorats, alçant, ó lo qn’es lo mateix que cuant un periò¬

-ets brassos á cadaf paraula, no còm un dich tan sèrio y tant formal com el Sóller

qui vòl pegá, sinó com un qui vòl de¬ s’ha d’ocupà de certs fets locals, perque

mostrà amb sas accións que té ralló; era no te altre retney si vòl conservà saseua

bastant |raro qu’ ets molts d’ anys que ; formalitat y es seu bon nòm. jamay se

duyan ja demunt sas espatlas, tant un ; rebaixa á censurà ets hornos, sino sas

com s’ altra, y ?que los ftíjmn incliná es seuas idèas, ó ets seus actes, y jamay

eos cap

á sa fòssa, segons solen dir cuant aixó succeheix,censura, ni.s’ocupa

ets veys mateixos cuant en parlan, no tan sòls, de sas idèas que sustentan ó los haguessen fet perder s’ entussiasme d’ ets actes que realisan com tais ho¬

per sus cosas petitas d’ aquest mon de rnos, sinó que únicament de lo que

que tractavan, segons vaitx sebrer mes pensan ó fáncom á personatjes públichs.

tart, que petitas han d’ésser totas, de Per això t’ he dit que se ’n guardaria pròu

segú. encara qu’;à noltros mos parescan de criticarte com á vebí qu’ets, en ses

muutanyas, miradas desde s'altura de teuas idèas particulás ó dins es sagrat

s’ancianitat. Dirá cualq’un de voltros de sa tena familia; si axí heu fés, falta¬

que venimjdos pichs á n’el mon, y que ria á n’es seu dever, y sa rebaixaria

per lo meteix un qu' ha arribat

d à cassd moscas, com deya. Ara si te

n' ets cadufos ha tornat un nin petit, p’ el feyen retgidó, ó batle, ó jueje, ó cual-

qui tot ha erescut’á mesura qu’ha bai¬ sevòl altra còsa que te donà» un cárrech

xat ell; es vé; peró sa pareya qui venia parlant fort y brassecjant, no era enca¬ ra d’aquesta classe de nins.

per el cual fosses superió á n’ets altres hornos, llevó si que podría y deuria cri¬ tica sas te us idèas y ets t#us actes, si

S’assegué just á n’es meu costat, y ni creya merexian essè criticats.

tant sols va reparà amb mi. Milió, vaitx —No importa que fasseu aquestes

pensà, així aquesta discussió, ó disputa, comparacions tan estrembólicas. contesó lo que sia, començadafDeu sab ahont, sá en Tiá. fent una riayeta de satisfacció,

acabará y será clòsa com tantas altres á tant. mateix no m' hi farán, ni som bó

sa assamblèa d’ es padrís. Vaitx volé jó per aquestas cósas.

prender es perfil d’ets dos veyets, y —Tens rahó, encara que ja no mos

cualque nota d’ aquella {conversa acalo¬ podéin admira de rés en aquest rrion; de

rada que tant turbats los'jduya, y trecli mes verdes n’ han madurat, y devegadas sa cartera y es llàpis; però tot-d’ una allá ahont menos se pensa salta una

acabaren de parlà, me mirareu de d’alt Hebra.

á baix. y còm jó. per dissimulà, mirava Aquesta conversa continua molt de

es brolladó y llevó sa cartera fent com aquell qui fa cualquo còsa, digué un á s’oreya de s’aítre:

temps; ja era fosca negra y encara con¬

versaran ets dos veys, y jo

pintava,

á sa claró d’ es fanal de gas d’ es portal

—Déu esser un pintó forasté; parlem baix y no ’l destorbarem. ¡Per paga teniu una gòrga!

de Piglesia; peró per lo que duch escrit veitx queja tench tela per mes duas co¬ lumnas del Sóller, y no tenía ordre

—Idò asi, Tiá, contestà s’altre, «s’ase per tant en aquest número. Acab. per

diu á n’-es pòrch oreyut». Si jo t’ hagués ’vuy, y já continuaré dissapte qui vé,-si dit lo mateix á tu crech qu’hauria estat Den lio vòl y som viu

moltfmes á n’es seu llòch. ¡Ja’ u val!

Jó Mateix.

—Casi teniu rahó, l'amo ’n Francesch;

peró sa culpa no té ca-seua. Adamés cridàvem tots dos, y vos també sou d'
aquells que duen es jep derrera. —Però ’l me veitx dins dos mirays y lla -
vó veitx es d’ ets altres, y tench una ventatja mes. Si aquest señó pinta no’l des¬ torbarà- sa nòstra conversa, y si es fo¬ rasté menos encara, que no n’entendrà pelada.
Bé và, vaitx pensà jò; no'm coneixen
y em creuen forasté ¡ja sabrém ells que tenen, que tant los còu! Y sensa tornà

Crónica Local
Dícennos que ei sábado por la noche
y cuando se retiraba á su casa, que la
tiene en la población, una persona cono¬ cida, tuvo la desgracia de estraviar un saco de noche, conteniendo además de otras prendas, dos pañuelos de seda, un
papel del Banco de Sóller de 50 pesetas

resposta, ni girarme, vatx continuà 'pintant.
—Ja sabeu qu* heus he dit. y esticb á lo mateix: no hi ha dins tot Espanya ¡que dich dins tota Espanya! ni dins tota Mallorca, un periòdich mes saragutertf
qu’es de Sóller. I)’ ensá qu’ bey es no fá
mes que posà renòu; tot-hom se queixa, tot heu critica, en tot s" ha de posà y rés

y cuatro duros en metálico.
Al darse cuenta el dueño se puso in¬ mediatamente en busca, pero inútilmen¬ te; mas habiéndolo encontrado una per¬ sona honrada, el vecino Francisco Cas-
tañer (a) Domátigue, se presentó á uno de los vicarios suplicándole hiciera pú¬ blico el hallazgo desde el pulpito de la

parroquia y que lo entregaría al que
acreditase ser su dueño. Asi se hizo en
efecto y á las pocas horas tuvo la satis¬
facción el dueño de verse otra vez en
posesión del objeto perdido.
Actos de esta naturaleza, honran so¬ bremanera al que los realiza, y nosotros nos complacemos en hacerlo público des¬
de las columnas de nuestro semanario.
Larga y penosa ha sido la enfermedad que ha sufrido con resignación nuestro paisano y estimado amigo D. Antonio Marqués y Marqués, y que le llevó al sepulcro, en Palma, en donde tenia su residencia, en la madrugada del lunes
de esta semana.
Cuanto pudiéramos decir en elogio del acaudalado comerciante y consecuente político, alcalde que fué de Palma, só¬ benlo nuestros lectores; mas si alguno hubiera que desconociese las bellísimas
cualidades que adornaban al hombre mo¬ desto á pesar de su fortuna y de las con¬ sideraciones de que gozaba, sería sufi¬
ciente decir en su obsequio que á su laboriosidad, á su clara inteligencia y á
su bondadoso corazón debió el haberse
elevado desde humilde cuna hasta con¬
quistar un puesto distinguido y envidia¬ ble en la buena sociedad palmesana.
Descanso eterno deseamos al alma clel
finado y á su distinguida familia la for¬ taleza necesaria para poder resistir este rudo golpe de la adversidad.
Un lugar en la celeste mansión desea¬ mos igualmente al alma de nuestros pai¬ sanos, el patrón D. Jaime Oliver y don José Ferrer, padre este último de nues¬ tro apreciable amigo D. José, Farmacéu¬ tico de Ponce (Puerto-Rico), y resigna¬ ción y consuelo para las familias que les
lloran.
Murió el primero de una pulmonía en
Oliva (Valencia) en cuyo pueblo vivía
anualmente durante la temporada do la naranja, ocupado en comprar y remitir á Francia, en comisión, grandes cantida¬ des del dorado fruto; y este último, en este pueblo, el miércoles de esta semana. En la mañana del jueves se celebraron en sufragio de las almas de los finados honras fúnebres, que fueron solemnes y
estuvieron en extremo concurridas.
En la sección literaria insertamos una
bellísima composición que la inspirada poetisa D.a Marcelina Moragues nos ha remitido, correspondiendo á nuestro ruego, cuando, hace algunas semanas, tuvimos el gusto do saludarla en este
mismo valle.
Conocida es ya de nuestros lectores la culta escritora para que tengamos que
recomendarles la lectura del afectuoso
recuerdo que dedica á su viaje á Sóller: la pureza de lenguaje y la fluidez de los
versos con que expresa sus hermosos conceptos, se imponen.
La Redacción del Sóller rinde las más
expresivas gracias á la Sra. Moragues por la deferencia que le ha merecido, y hace votos para que Dios conserve su preciosa vida á fin de que pueda volver pronto á gozar de las bellezas del pueblo de la poesía.
En nombre de algunos vecinos de las calles de Taraañy y de Jesús suplicamos al Ayuntamiento se sirva disponer la recomposición del piso de dichas calles, cosa que, según creemos, está acordado hace ya algunos años.
La mejora se impone, y han de agra¬ decerla aquellos vecinos que por ella sus¬ piran y han visto con disgusto, cuando creían iba á realizarse, que se suspendie¬ ron los trabajos al tener arreglado dicho piso hasta la Casa-Rectoría.
¿Seremos atendidos? Esperamos que sí.
Por medio de carta particular que al volar de la pluma nos escribió con fecha 14 del pasado mes nuestro corresponsal
en Arecibo (Puerto-Rico), se nos comu¬ nica que el dia anterior fueron prosa de las llamas y quedaron reducidas á ceni¬
zas dos casas de la calle del General
Pavía, un colmado y un depósito de cal¬ zado, y que la casa de nuestros paisanos y amigos Sres. Pizá y C.a, situada frente á las quemadas, se libró por milagro clel voraz elemento, gracias á los supremos es¬ fuerzos de los propietarios y dependien¬
tes de dicha casa, que mantuvieron cons¬ tantemente húmedo el frontis del edificio, impidiendo por este medio el que se co¬ municara el incendio.

Celebramos así sucediera, y sentimos
al propio tiempo hayan sufrido conside¬ rables pérdidas materiales los dueños de
las casas incendiadas, por más que no tengamos el honor de conocerles.
El martes se unieron con el indisolu¬
ble lazo del matrimonio la bella y sim¬ pática señorita D.a Francisca Ozonas y Pastor y nuestro particular amigo dón Miguel Bernat y Bernat.
Muchas y perdurables felicidades de¬ seamos á los jóvenes desposados.
Sabemos que con motivo de la bendi¬ ción de la nueva custodia, de cuyo dona¬ tivo tienen ya noticia nuestros lectores, el domingo dia 17 del actual se celebra¬
rá solemnísima fiesta en el oratorio de
Biniaraix, que anunciaremos en la sec¬ ción ríe cultos de nuestro próximo nú¬
mero.
Adelantamos hoy la noticia diciendo que se hacen grandes preparativos, que la procesión que recorrerá las calles del caserío presidida por vez primera por S. D. M. promete ser lucida, y que ven¬ drán expresamente para cantar la bellí sima partitura de Paccini en la misa mayor el bajo Sr. Sastre, el tenor señor Pons y varios otros músicos con los que ha de quedar notablemente reforzada la orquesta que dirige el Sr. Albertí Pro.
El sábado y domingo último hubo
función de zarzuela en nuestro teatro, primera y segunda de abono, y al mismo tiempo la última, según carta suscrita
por el aficionado D. Luis Marín, que ho¬ rnos recibido, por medio de la cual se despide, en su nombro y en el de los otros aficionados de Palma, del público sollerense, suponiendo que la Compañía no lo hizo. De modo que ya lo saben los entusiastas de por acá: la temporada ha terminado... en su principio.
Sentírnoslo, porque, la verdad, la com¬ pañía del Sr. Alarcón poniendo en ésta nuevas y bien estudiadas obras era para nosotros tina grata diversión, que quisié¬ ramos tener sin interrupción largas temporadas cada año.
Las últimas funciones fueron Chateau
Margaux, Los baturros y El gorro frigio el sábado y Las hijas del Zebedeo y re¬ petición de El gorro frigio, el domingo, cosechando en ambas la compañía mere¬ cidos aplausos.
EN EL AYUNTAMIENTO.
Reunida por segunda convocatoria la
Corporación municipal en la noche del jueves celebró su sesión ordinaria bajo
la presidencia del Sr. Alcalde y con asistencia de los concejales Sres. Rullan
(D. Pedro Antonio), Frontera, Pastor, Morell, Arbona, Forteza, Rullan (D. Do mingo) y Pizá.
Fué leída y aprobada el acta de la an¬
terior.
El Sr. Frontera manifestó adherirse á
los acuerdos tomados por el Ayunta¬ miento en la anterior sesión, por estar conforme con ellos y haber dejado de
concurrir á la misma. Se dió cuenta de un oficio de la Exce¬
lentísima Comisión provincial con el que acompañó el ante-proyecto de reforma del camino que desde esta villa conduce al caserío de Sa Figuera y del Puerto por Son Aviñona, solicitado por la Cor¬
poración municipal. Acordóse por una¬ nimidad que se sometiera el ante proyec¬ to de referencia á una información pú¬ blica por espacio de veinte dias confor¬ me se preceptúa eu el, art. 50 del Regla¬ mento para la ejecución de la Ley de
Carreteras.
Se dió cuenta de dos instancias pre¬
sentadas por D. Juan Arbona y Simonet y D. Bartolomé Canals y Crespí en so¬ licitud de permiso para hacer obras on las fincas de su propiedad, sitas en los caminos de Deyá y del Camp Llarch, respectivamente. Acordóse pasaran á la
Comisión de Obras.
Dióse lectura al dictamen emitido por esta Comisión con respecto á lo solicita¬
do por D. Lorenzo Mayol y Alcover y D. Juan Ribas y Miró, y aprobado se
acordó conceder á los interesados el per¬ miso solicitado.
Se dió cuenta de que tres mujeres ins¬ critas en la lista de pobres, cuyo requi¬
sito acreditan mediante certificado libra¬
do por el médico titular de esta villa,

han solicitado tomar baños on San Juan
de Campos. Acordóse acceder á su pe¬ tición y que el importe de las estancias de las mismas se satisfaga con cargo al
capítulo de imprevistos. Se dió lectura á la cuenta general de
lo gastado en adornos, festejos y demás de la fiesta de la Victoria, que asciende á 1891/17 pesetas, y se acordó dispen¬ sarle su aprobación y que se satisfaga su importe.
Se acordó aprobar las subastas y re¬ mates para arrendamiento de los alma¬
cenes del muelle, puestos públieos de las plazas de la Constitución,, del Arrabal, y de Estiradors, calles clel Príncipe y Viento, derecho municipal de Matadero y mesa destinada á la venta do carne, que han de regir en el próximo año eco¬
nómico de 1894 á 95.
Acordóse suscribirse á la obra «La
Administración Práctica» por 'ser de gran utilidad para el servicio del Ayun¬ tamiento dicha publicación.
Por último se procedió á la distri¬ bución ele fondos prevenida en e! artículo 155 de la Ley municipal vigente, y se
acordó verificar varios pagos. Y se levantó la sesión.

CULTOS SAGRADOS
En la iglesia Parroquial.—Hoy al
anochecer' completas en preparación á
la fiesta votiva en honor de N.a S.a del Cánnen.
Mañana, á las nueve y media, horas y misa solemne con sermón por D. Jaime Sastre, Vicario.
Dia 16 á las seis y media de la maña¬ na, al tiempo de una misa, el ejercicio mensual á N.a Sra. del Carmen.
En la iglesia de San Francisco.— Dia 12, al anochecer, solemnes ■comple¬ tas en preparación á la fiesta de San An¬
tonio de Pádua.
Dia 13. A las nueve y media tercia y misa mayor con sermón por D. Antonio Caparó Pbro.

Registro Ovil
Nacimientos.
Varones L—Hembras 3.—Total 4. Matrimonios.
Dia 5.-—D. Miguel Bernat y Bernat, soltero, calle del Príncipe, con D.a Fran¬ cisca Ozonas y Pastor, soltera, calle de
la Victoria.
Dia 9.—D. Bernardo Hilario Arroyo, soltero, con D.a Paula Enseñat y Arbo¬ na, soltera, camino del del Hurtará.
Defunciones
Dia 2.—D. Damian Gas tañer y Bernat, de 70 años, casado, calle de San Jaime.
Dia 6.—D. José Ferrer y Torres, de 84 años, viudo, calle de Batach.
Dia 7.—D. José Bibiloni y Simonet, 65 años, de casado, Manzana 66.
Dia 8.—D.a Antonia Martí Moragues, de 24 años, casada, Casa-Hospicio.

MOVIMIENTO DEL PUERTO
E M B ARC AGTONE 5 FONDEADAS
Día 3.—De Marsella, en 3 dias, laúd Esperanza, de 32 ton., pat. D. Juan Vi¬ cens, con 6 mar. y lastre.
Dia 6.—De Denia, en 2 días, laúd Virgen Dolorosa, de 51 ton., pat. D. An¬ tonio Sodas, con 7 mar. y lastre.
Dia 7.—De Cettc y Barcelona, vapor León de Oro, de 278 ton., cap. D. Gui¬ llermo Mora, con 18 mar., pas. y efectos.
Dia 8.—De Marsella, eu 2 dias, laúd Humilde, de 52 ton., pat. 1). Antonio Ma¬ graner, con 8 mar. y lastre.
E MB ARC ACIONES DESPACHAD AS
Dia 4.—Para Alicante, laúd Esperan¬ za, de 41 ton., pat. D. G. Castañar, con 6 mar. y lastre.
Dia 5.—Para Gandía, laúd Esperan¬ za, de 32 ton., pat. D. Juan Vicens, con 5 mar. y lastre.
Dia 7.—Para Cindadela, vapor León ele Oro, de 278 ton., cap. D. G. Mora, con 18 mar., pas. y efectos.
Dia 8.—Para Burriana, laúd Humilde, de 53 ton., pat. D. Antonio Magraner,
con 8 mar. y lastre.

ÚJLTIMA MOMA

Palma 9, á las 2 tarde.

Banco de España. .

4 p § interior. .

fin.

4 p § exterior. .

fia.

4 p § amortizable . , ,

Cubas

Coloniales. .

t

,

-Cambios.

París S días vista.

.

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Londres 30 días vista , .

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110*37 OO’OO
2T25 3<T53

P.

4

SÓLLER

METEOROLOGIA

OBSERVATORIO BE D. JOSÉ BULLAN PBRO.—CALLE DE S. PEDRO

OBSERVATORIO DEL PARO DE «PUNTA CROSSA»

TERMOMETROS
Manas Tarde Mañana Tarde

fflii TARDE AMENTÍ)

PTvio.

Ter.

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Direí cito

del Bar. del Bar.

Fue rza:

mTff ÍF Bar. Mil.8 Bar. Mil.8

M Maña. Tarde Milis.

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OBSERVACIONES

TERMÓMETROS. MACANA

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VIENTO

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loa. Tí M.a Tarde Milis. Máxi¬ ma.

Mlnl-
ma.

Máxi¬
ma.

Míni¬ metro. Milí¬ metro. Milí¬ ma. Grados metros Grados metros

las 24 horas.

OBSERVACIONES

^•e R9*0
24'0 18’0
24'0 16'0

20'0 18 756 19 756 N. s.

» i). D.

20'0 19 757 20 756 O. N. » » D. D.

20’0 20 757 20 757 O. 0.

»

D. * D.

20’8 16’0

20’0 20 757 20 758 s. N.

» D. I).

20"0 17’0

20'0 20 756 20 756 0. 0. *s » D. D.

20*4 I8'0{20’8 20‘0 22 754 22 755 0. s. » s D. D.
20’S 18‘0 20'8 19*0 22 755 22 756 0. 8. » » D. D.

1 24‘8 13*2 25‘6 18*0 19*0 758*8 26*5 759*0 0. 0. 11.310 D. D. o 27*0 16*3 26*0 18*5 20*0 759*8 21*7 760*0 SO. so. 14.070 i). 1). 3 2-6*9 14*3 26*2 17*2 20*9 759*0 22*0 758*3 so. so. 23.510 i). D. 4 *25*2 14*6 28*0 19*0 21*0 757*0 22*5 757*0 so. so. 19.680 B. D. 5 28*2 15*0 28*9 20*3 21*2 755*5 23*0 755*5 so. so. 29.490 D. D. 6 28*9 16*0 28*9 19*0 22*0 752*7 23*0 754*4 so. so. 29.530 D. D.
7 29*0 15*0 28*0 19*0 21*0 752*7 21*0 752*7] so. so. 34.146 D. D.

A ;■ * V '

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NOTA. Cuando la casilla de la fuerza de los vientos está en blanco inüicaque la corriente ora apenas perccpiib’o, ltuS. indica que es suave, la F.. fuerte, la T. tempestuoso .y la U. uracanado.—El estado del cielo, en kt casilla Atmósfera, so señala por las ir. i*' «iaies: D. que indica despejado y C. cubierto.—Las horas de observación son: á las 9 de la mañana y á las 11 de la tarde.—Los termómetros están á la sombra.
OTEA. En el observactorio del «Faro ’3e la Punta 6ro9sa,» loe instrumentos están á 101 metros 620 milímetros sobre el nivel del mar.

Sección de Anuncios
Lo» anuncios que se inserteu en esta sección pffgarin.- üoá céntimos de peseta por palabra, siempre que ol tipo de letra no c-sceda del cuerpo 20;—1 céntimos, siendo e’ 20 al 32;—10 céntimos del 32 ál 18; y del 48 arriba á preeios convencionales.

+>*
EL RENOVADOR ALBRAND

Aparato para pulverizar los líquidos, claros ó espesos, destinado á combatir el mildew, la cui-

tracnosis, el blanh rot y otras enfermedades de la viña, así como la peronospora de las patatas, ee- S*
^ rengenas, tomates, alcachofas, etc. El uso del renovador se lia generalizado contra todas las

enfermedades debidas á cualquier parásito, criptogama ó insecto que ataque los árboles frutales ♦8 y requiera la pulverización de algún líquido específico.

Véndense más de 6.000 Renovadores cada año. Es considerado como el más sencillo, sólido,

práctico y espeditivo de todos los aparatos de este género. Ha obtenido grandes Diplomas de Honor y Primeros premios en todas las Exposiciones donde se lia presentado.
Es de forma elegante, muy ligero; el operador lo lleva á la espalda, como una mochila de sol- Ó*

Plaza de Palatio-3-BARCE I ONA

dado, sugeto por medio de correas. Su capacidad es de 14, 16, 20 ó 25 litros. Sin embargo, no q*0*
hay que llenarlos del todo, á fin de dejar el hueco de un par de litros para la presión del aire. &
Se compone de una bomba de aire comprimido puesta en movimiento por un volante al cual

Se sirve á la carta y á cubiertos.

va adaptada una varilla terminada por un puño que baja á la altura de la mano del operador, Basta un simple movimiento de bajo arriba para hacer funcionar el pistón de la bomba; moví- (y*

Este establecimiento está situado en

miento que no exige esfuerzo ni fatiga. La bomba, sumamente sencilla, no está expuesta á des- fe5,

mejores capital, arreglo ninguno; únicamente sirve para aspirar y comprimir el aire en el recipiente, proporcio- ^ junto la Bolsa, nando de este modo la presión necesaria para la salida y dispersión del líquido, que es agitado K

próximo muelles, á cada golpe de pistón por el simple paso del aire.

g

Muchas disoluciones requieren un agitador eficaz. Este llena todas las condiciones que requiere

Parques. la constante homogeneidad del líquido.

>v¿>

uno de los
á á los ferro-carriles.

sitios de la
á los
Aduanas y

A la derecha del recipiente, hacia abajo, hay una llave de paso á la cual se adapta un tubo
de goma provisto de una lanza que termina por el pulverizador que reduce los líquidos á una k
lluvia de finísimas gotas. Merced al funcionamiento de un desatascado!* instantáneo muy ingenioso g
este pulverizador no puede obstruirse nunca, lo cual permite servirse de disoluciones espesas, lo 8*
mismo que de disoluciones claras, sin que sea de temer ninguna interrupción en el trabajo. Una vez el aparato lleno del líquido que quiera emplearse, el operador se lo carga á la espalda
y da siete pistonazos á la bomba para la presión necesaria; abre luego la llave colocada á la de¬ recha del recipiente y dirige la lanza sobre los troncos ó las hojas destinadas á la aspersión. Du-
rante los cinco ó seis minutos que dura la presión, no hay necesidad de reaccionar la bomba. Un qá
pistonazo de vez en cuando basta para mantener esta presión. La persona que hace funcionar este 8*

Desea darse en
arriendo dos casas y porción de terreno contigua á las mismas, en el punto nombrado Can Gabriel. Se¬
rán preferidas las personas que es¬ tén dedicadas á la agricultura.
Informará I). Benito Ripoll (a) Panaró, que vive en las inmediacio¬

PprtfM UuaI U

Uf)Üp

0UífiRllJOUTilPIlLQ)

Tara fábricas, vapores y guns.
Para precios è informes, girse á I). Folix Pons, (Can

aparato, puede moverse con todo desembarazo, y como lleva una mano completamente libre, puede

ocuparla en apartar obstáculos; así el trabajo resulta más fácil y expedito.

g.

Con este aparato, un hombre puede fácilmente y casi sin fatiga irrigar 4 hectáreas al dia, si xj

la hectárea comprende unos 4.500 pies. 150 litros de una disolución cualquiera bastan para irrigar Q*

nes de dicha finca.

yol) ó ul práctico del puerto.

4* 2.000 plantas por encima y por debajo.

pb

Para mantener limpio el aparato, basta pasarle agua por la noche, después de cada operación.

Untense con aceite ó con grasa sin sal los bordes de los cueros del pistón de la bomba, antes g,

do proceder á la operación del dia, á fin de que los frotes sean mas suaves, Tenemos á disposición &

de nuestros clientes una grasa especial que evita las oxidaciones; precio 1 franco la caja.

Terminadas las operaciones del año, se untará de grasa todo el aparato para que no se oxido, y

se colocará en sitio que no sea húmedo.

Para limpiar las válvulas, se destornillarán las dos tuercas del tubo agitador que baja dentro

del recipiente, se secarán bien las válvulas sin untarlas de grasa y volverán á colocarse en su sitio.

La varilla que va articulada al volante de la bomba ha de ir con el puño vuelto hacia el

aparato.

PRECIO DE LOS APARATOS COMPLETOS

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Renovador completo n.° 1 de cobre rojo, pulimentado y laminado, de una capacidad de li litros: SO francos

Id.

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n.° 2 da id. id.

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de una

id.

de 16 id. 65 id.

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n.« 3 de id. id.

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da una

id. ds IB id. 70 id.

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n.° 1 da id. id.

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da una

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de 20 id. 75 id.

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JJDÉS Y¡

S* Para el caso de desperfectos, tenemos piezas de cambio, cuyo precio varía entre 10 céntimos y

9 francos.

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J. MARQUÉS ARBONA, SAN BARTOLOMÉ 17—SÓLLER.

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Su desconsolada familia suplica á sus amigos y conocidos le tengan presente en sus oracio¬ nes y asistan al funeral que en sufragio del alma del finado se celebrará el lunes próximo á las 9 en la iglesia Parroquial de este pueblo.
El duelo se despide en la iglesia.
Pl Exento, e limo. Sr. Obispo do esta Diócesis concede cuci'tenia días de Indulgencia por cada oración pie se rece en sufragio del difunto.
SOLLER.—Imp. de »La Sinceridad»