ftSO IX--2.8 EPOCA--MUM. 359
ftSO IX--2.8 EPOCA--MUM. 359

SABADO 17 DE FEBRERO DE 1894
m
OLLER

SEMANARIO INDEPENDIENTE

PUNTOS DE SUSCRIPCIÓN: Sóllkb: Administración. Francia: D. Guillermo Colom—Quai Commandant Samary-5-Cette (Herault.) Antillas: Sres. Pizá y C.a—General Pavía-7-Arecibo (Puerto-ltico.)
■y‘¡¿jico: D. Dumian Canals—Constitución-Í9-San Juan Bautista (Tabasco.)

FUNDADOR Y DIRECTOR-PROPIETARIO: Juan Marqués y Arbcna,

«fJ?

REDACCION Y ADMINISTRACION:
Calle de San Bartolomé n.° 17

SÓLLER (Baleares.)

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EsrAÑA: O’óO pesetas al mes. . Francia' 0’75 francos id. id. PAGO ADELANTADO América: 0’20 pesos id. id.) Números sueltos—O'lO pesetas. Id. atrasados 0’20 pesetas.

La Redacción únicamente se hace solidaria de los escritos que se publiquen siu firma, seudónimo, inicial, ó signo determinado. De los que tul lleven, serán responsables sus autores.

literatura y pasatiempos
UNA HISTORIA DE AMOR
I
—¿Qué hace ese millonario? Siempre lo mismo. Pasear su negTo spleen por todos los países sin encontrar jamás las alegrías que curan y despiertan el deseo de vivir, sin encontrar tampoco los do¬ lores nuevos que acaso le darían el gol¬ pe de gracia y la suprema paz.
París mismo, ese gran centro del pla¬ cer. no ha logrado distraer al príncipe Nicolás Romnnieff. Digna es de lástima esa enfermedad incurable, sobre todo en
quien, como él, mira con horror la
muerte, ve surgir de noche fantasmas inolvidables y le fal:a valor para morir.
—¿Y cree usted—prosiguió el 'general Montalvín— que en este momento el principe escucha una sola nota de esa
deliciosa música de Delibes ó mira á las bailarinas arremolinarse en esa decora¬
ción mitológica? La orquesta podría en¬ mudecer de pronto y vaciarse el escena¬ rio sin que lo advirtiese el príncipe.
Y Montalvín me señaló un anciano
que se hallaba sólo en un palco de en¬ frente. El rostro del viejo se destacaba con la limpidez de un medallón sobre el terciopelo rojo de las colgaduras. Su luenga barba blanca le cubría la mitad del pecho, y las manos, puestas sobre el antepecho del palco, desguantadas y sin más sortija que un endeble aro de plata, parecían agitadas por una convul¬
sión nerviosa.
El general añadió, arreglándose el ca¬ bello sobre las sienes con aire maquinal:
—Es verdad que el príncipe tiene un ligero pecadillo en la conciencia: la muerte de su padre. Lo mató por su
mano á consecuencia de una aventura
de amor trágica, como las que se ven
allá. Nicolás Romanieff' tenía veinte
años, llevaba con el autor de sus días la
vida indolente y monotona de un gran señor que jamás se dió el trabajo de con¬
tar el número de sus millones y que po-
«ee propiedades tan extensas como un Estado. Tierras y hombres le pertene¬ cían. El viejo Romanieff era duro con sus siervos; los trataba como bestias, los entregaba á la brutalidad de sus cosacos y se abrogaba el derecho de juzgarlos. Le temían más que al granizo que des¬ troza las cosechas maduras, más que al incendio que devora los bosques como un haz de paja seca.
Una tarde de verano—á la hora en
que las postreras claridades rojas del Poniente tiemblan detrás de las agujas de los pinos,—Nicolás,- que volvía de la

caza, tropezó en su camino -con una lin¬ da lavandera. La fatiga enrojecía las mejillas de la muchacha, que con sus brazos desnudos y levantados sostenía sobre su cabeza una pila de ropa húme¬ da, de la que se desprendía la frescura suave del riachuelo. Algo de su carne se transparentaba por las desgarraduras del vestido; y en sus miradas claras, en sus cabellos sueltos y en sus labios encendidos había tal resplandor de juveñtud, que el cazador se detuvo des¬ lumbrado, la sujetó familiarmente y se
hablaron. La niña se llamaba Sacha. Sus
padres cultivaban la tierra del señor, y no siempre hallaban pairen el fondo de su cesta. Ella llevaba la. ropa de la al¬ dea... y la pobre contaba estas miserias
con aire de descuido.
Y á poco de ahí, cuando Nicolás em¬ pezó á adularla y á decirle ternezas acer¬ ca de sus grandes ojos, negros como la noche que caía, púsose seria, y parecía reservada y soñadora. Era la vez prime¬ ra que se hallaba á solas con un hombre en el bosque; con un hombre que en vez de ofenderla le agradaba; él mur¬
muraba ese idioma nuevo, blando y tur¬ bador como ciertas oraciones. Habría
querido prolongar su marcha lenta y no volver á la aldea; más al fin del cami¬ no, cuando fué preciso separarse, se li¬ garon ya con juramentos eternos.
II
Su amor, nacido en la atmósfera tibia de una tarde de Agosto, floreció bien pronto como una planta silvestre. Diar idamente se veían, y él venia á sentarse al lado de la niña que lavaba.
Dulce horas aquellas en que el batidor caía á menudo perezosamente; en que las dos cabezas juntas se miraban en las aguas; en que las ternezas que se decían veíanse cortadas por silencios bruscos, durante los cuales no se oía más que la queja sorda de la corriente entorpecida por los pedruscos, el grito agudo de los mirlos que atravesaban los matorrales, y el monótono zumbar de los insectos. Más no obstante la tentación peligrosa de la soledad, lajóven no cedía al ruego apasionado de Nicolás, y el idilio aquel
conservaba su castidad sencilla. Sacha
pensó morirse de alegría el día en que su amante le dijo gravemente.
—Quiero casarme contigo. Eres bella y pura, y mereces- llevar el título de
Princesa. He leído en ios anales de los
Romanieff, que mi bisabuelo Ivan amó también á una sierva y la elevó hasta él. Mi padre no puede oponerse á nuestro
en lance.
Sacha se sintió desvanecida en éxta¬
sis al escuchar á su novio, y lo abrazó
llorando de felicidad.

—¡Qué bueno eres y cuánto te amo!— le repetía como loca.
Por desgracia, la mano ruda del viejo
Romanieff no tardó en derrumbar el
quimérico edificio. Cuando su hijo le co¬ municó sus sueños y designios, la cóle¬ ra paternal fué terrible, y los insultos
brotaron innumerables y soeces. ¿No era esa una locura? ¡Casarse con una sierva.
con una arrastrada, con una excrecen¬
cia del terruño! ¡Envilecer el nombre de Romanieff y exponerlo, á las burlas del Czar! Mientras él viviese, semejante ma¬
trimonio no se realizaría. Nicolás no se
dió por vencido; se echó á sus plantas, y lloró, y le rogó, y trató de convencerlo,
de ablandarlo. Todo lo cual no sirvió
más que para exasperar al viejo prínci¬ pe. Comprendiendo entonces que no ce¬ dería jamás aquella alma inexorable, Nicolás recogió todo, lo que poseía y se fugó con Sacha. EL padre no quiso creerlo al principio.
No admitía, no podía admitir, acos¬
tumbrado como se hallaba á verlo todo
sometido á su capricho, que su hijo se hubiese rebelado, que hubiese abando¬ nado el antiguo y noble hogar. Su orgu¬ llo le hizo padecer más que su afecto por el hijo, y por semanas enteras fué á encer¬ rarse entre cuatro paredes, después de ha¬
ber mandado á la servidumbre que nun¬
ca se atreviese á pronunciar el nombre del rebelde, y después dehaber quemado en el centro del patio todos los muebles y vestidos que habían pertenecido á Ni¬
colás. Y el sacerdote tuvo que rezar en los oficios las salmodias de los muertos,
como si el último de los Romanieff hu¬
biera sido enterrado ya entre sus ma¬
yores.
El Príncipe consintió, sin embargo, en leer las cartas respetuosas que empezó á dirigirle su hijo. Esperaba ver en ellas confesiones de negras miserias, súplicas muy humildes, todo lo que dicta el hambre ó el temor del mañana. ¡Cuál no sería su rencor al ver, por el contrario, que Nicolás era feliz, y que persistía en
su desobediencia! Vivía modestamente
en Moscou con Sacha, de quien era al fin esposo. Ambos ganaban el pan tra¬ bajando, y él vió sus manos blancas en¬
durecerse con el uso de los instrumentos
de labor. Nada, sin embargo, le pedía á su padre, ni un rublo, ni el perdón si¬ quiera. La confianza y la dicha absoluta se delataban en sus renglones. No pare¬ cía echar de menos el pasado, su ociosi¬ dad antigua, su vida señoril. Sacha lo consolaba de todo coiPsu amor y le ha¬ cía adivinar la beatitud de esos paraísos cuyo eternos esplendores cantan los evangelios. Ella estaba más hermosa y enamorada que antes... y el mozo exas¬

peraba al viejo con la relación do la* impresiones que el entusiasmo le dicta¬ ba, con la pintura de cuadros íntimos, en los cuales sonreía siempre la imagen rosada y rubia de su esposa. Así la obli¬ gaba que escuchara, á pesar suyo, el eco de sus alegrías y de sus besos.
III
No era ya la cólera lo que encendía y secaba el cerebro del viejo, sino un odio salvaje, fríamente razonado contra aque¬ llos dos seres unidos con desprecio de su autoridad. Era su único pensamiento castigarlos. Soñaba con aplastarlos, con darles torturas horribles, con hacerlos
padecer hasta pedir perdón. Más para atraerlos á su lado, para ha¬
cerlos venir, comprendió que no debía usar de medios violentos, sino de otros
suaves y engañadores. Dictó, pues, al se¬ cretario una larga carta, pérfida y caute¬ losa, en la que expresaba el dolor de verse solo, de envejecer apartado de sus hijos.
Hallábase, por tanto, dispuesto á abrirles los brazos y á derramar sus ben¬
diciones sobre ellos.
Las lágrimas le habían aclarado los ojos, y veía ya que debía perdonarlos. Sacha tendría su puesto en medio de ellos y sería para siempre princesa. Lo esperaba con impaciencia y desde ahora iría todas las tardes al camino para mi¬ rar en el horizonte si venían. ¿Tendrían
ellos la inclemencia de rechazar el lla¬
mamiento de su anciano padre, presa de las enfermedades y de la desesperación?
Los enamorados acudieron llenos de
confianza: lnibiérase dicho la vuelta del
hijo pródigo. Los campesinos, escalonados en la ru¬
ta, los aclamaban: las campanas do la iglesia lanzaban el repique de los días de boda, y en el pórtico del palacio, el viejo Romanieff estrechó contra su pe¬ cho hipócrita á sus hijos. *
Habían preparado en la más grande de las salas una cena regía, iluminada con antorchas sostenidas por cosacos. A cada momento, padre é hijo chocaban
sus vasos con delicia. Y Nicolás olvida¬
ba las durezas de otros dias, las horas
negras en que él y Sacha se soplaban las manos para calentarlas, en que se besa¬ ban para calmar el hambre. La prue¬ ba liabia terminado, y el cándido mozo se regocijaba con los asombros de su mujer al escuchar que Romanieff le repetía:
—¿Eres feliz princesa? Y comía y bebía como hombre que satisface un hambre de diez meses. ¡Qué alegría la de Nicolás! Su vaso se vacia¬ ba y se llenaba incesantemente, hasta
que una pesada embriaguez invadió su cuerpo robusto y apagó su inteligencia. El sueño se apoderó de él y cayó sobre

la mesa con la cabeza oculta entre sus
brazos... Dormía profundamente. cuan¬ do de súbito lo despertaron unos gritos agudos, unos clamores espantosos. Abrió los ojos embrutecido aún y vacilante. La sala estaba vacía y afuera una voz de mujer le llamaba con alaridos"
—¡Nicolás!... ¡Nicolás!... ¡Me matan!... ¡Socorro!
El terror despejó su inteligencia, se precipitó á una ventana y hé aquí el es¬ pectáculo horripilante que entreviú.
Sacha, á medio vestir, estaba amarra¬
da á un poste en el centro del patio de honor. Y excitados por el amo, que les prometia toneles de bebidas y sacos de rublos, los cosacos mutilaban el delicado cuerpo de la niña con sus látigos de caza. Sacha se retorcía, se quebrantaba, ago¬ nizaba, y sus piececitos batían el charco de sangre que se había ya formado. Ro¬ manieff se encogía de hombros y le pre¬ guntaba con diabólica ironía-:
—¿Eres feliz, Princesa..
Entonces Nicolás se sintió herido ten
pleno corazón, se volvió loco, .y no vien¬ do más que aquellas carnes laceradas y sangrientas, y aquel viejo qu© reía, des¬ colgó su fusil, apoyó el cañón sobre un barrote de la ventana y apuntó á su pa¬ dre largo rato. Sonó el tiro, y Romanieff cayó dando con el rostro en el charco de sangre de su víctima.
Estaba muerto.
Sacha no sobrevivió al atroz suplicio. Y desde entonces el Príncipe Nicolás, que vendió sus tierras y se expatrió vo¬ luntariamente, busca en todas partes el olvido y no lo-halla.
Cualquier trapero es más dichoso que
ese millonario.
Rene -Maizerqy.
SONETO
(traducción de Dante Álighieri)
Dos damas á la vez mi pensamiento -Juntas regalan en coloquio amante:
Una revela en su cortés semblante
Honesta discreción, y firme aliento:
En otra, la belleza y el contento Sonriendo animan su gentil talante: Yo mo rindo á sus pies, siervo galante Y preso de ambas mi albedrío siento.
Hermosura y virtud dudando inquieren Si ambos amores solo un pecho esconde
O uno con otro contendiendo mueren;
Mas la divina inspiración responde: Ámase por deleito á la belleza, Y á la virtud por soberana alteza.
J. L. Pons.

(4);

FOIíÏíETÏK

Ti personas distintas y ra solo traje verdadero.
Grenouillet, y se grolpeó la frente, di¬
ciendo:
—Ya he encontrado el medio, señores;
felicitaos por tener un amigo de imagi¬
nación... iremos al baile de nuestra pro¬
pietaria.
—Los tres?
—Los tr«s... pero no juntos... Escu¬ chad mi plan: ninguno de nosotros tie¬ ne traje completo para presentarse en el baile; pero reuniendo las prendas que cada cual tiene, se forma el traje; va¬
mos, pues, á reunir el pantalón nuevo de Adolfo, el frac y los guantes de Anatolio y mi chaleco y corbata blanca... nno de nosotros se vestirá y presentará con este irreprochable traje en casa de la señora Girasol, que afortunadamente está cerca de aqui, y se puede ir á pié en pocos momentos; estará dos horas en el baile, ni un minuto más, y vendrá á entregar el traje que vestirá otro, y se
presentará á sü vez encasa de nuestra
casera. El segundo permanecerá dos
horas en el baile, como el primero, y

vendrá para ceder la vez al tercero. De
esta manera los tres asistiremos al baile.
Y bien, qué os parece mi idea? —Muy original—dijo Anatolio.
—Yo la encuentro deslumbradora,
mágica—esclamó Adolfo. —Sí... solamente que cenará el que
vaya el último, mientras que los otros...
—Los otros tendrán helados, bebidas,
pastelillos... Además, no estamos com¬ pletamente seguros de que haya cena...
Ved si vosotros encontráis algo mejor... —No, no, decididamente la idea es
buena... Pero, quién irá primero? —Como esto podria dar lugar á largos
debates, mejor será que decida la suerte. Voy á escribir en tres pedacitos de papel los números 1, 2 y 3, y. cada cual sacará uno del fondo de un sombrero. Natural¬
mente seguiremos el órden de los nú¬
meros.
—Bien pensado... que decida la suer¬ te. Escribe en seguida los números y
jugaremos nuestra lotería de baile. No debemos perder tiempo; ya son las diez y media... apenas tenemos tiempo para
vestirnos... Es necesario que el, primero
no vaya después de la once. Grenouillet cortó tres pedacitos igua¬
les de papel y escribió en ellos los nú¬ meros 1, 2 y 3; en seguida los dobló cui¬

dadosamente, los echó eu un sombrero,
y dijo: —Vamos, cerremos los ojos... además,
no es posible hacer trampas...
Los tres metieron la mano en el som¬
brero. Anatolio sacó el número 2, Adol¬
fo el 1 y Grenouillet el 3.
—Afortunado Grenouillet! el cenará!.,
dijo Anatolio.
—Me ha favorecido la casualidad. Vo¬
sotros habéis sacado los primeros y ha¬ béis dejado el número 3.
—Bien... Adolfo va el primero.. Va¬ mos, vístete pronto; voy á traer ;ni her¬
moso frac... En cuanto á los guantes...
creo que tienes un par en buen estado. —Sí, hace ocho días que los limpié
con jabón de Panamá... ese descubri¬ miento que lo limpia todo, que quita
las manchas.
—Muy bien, en ese caso me guardaré los guantes.
—Me los prestarás á mi—dijo Grenoui • llet— porque yo no tengo.
—Lo siento; pero en fin, es cosa con¬
venida.
Adolfo se vistió en poco tiempo, ayu¬ dándole sus dos amigos, porque tenían prisa en verlo partir para que termina¬
ran cuanto antes las dos horas. El frac
del grueso Anatolio era demasiado im¬

cho para el flaco dependiente de comer¬ cio, pero Grenouillet le dijo:
—Eso demuestra que no has escaseado el paño... que eres un jóven acomo¬
dado...
Apenas había terminado de vestirse, cuando sonaron las once eiuel reloj de la iglesia vecina; Anatolio y Grenouillet empujaron á Adolfo, diciéndole:
—Marcha, come muchos pastelillos, toma sorbetes... pero piensa en estar de vuelta á la una on punto...
—Oh! descuidad... sabéis que se puede confiar en ¡mí... Ah! á propósito. ¿Qué digo á la señora Girasol si pregunta por
vosotros?
—Le dices que te seguimos... que es¬ tarnos esperando un carruaje... que es¬
casean mucho á estas horas.
Aquella casera modelo, que no pedía nunca dinero á sus inquilinos, ocupaba un magnífico cuarto en el segundo piso de una casa suya de la calle de Rívoli.
No teniendo la estúpida avaricia de. esos ricos que poseyendo varios hoteles se alojan en un agujero, para aprove¬ char todo el producto de sus propiedades,
la s«ñora Girasol vivia de manera que hiciese honor á su fortuna. Sus salones
eran grandes y estaban lujosamente

adornados, conociéndose en ellos ese
bienestar de las personas que saben vi¬ vir bien, y que no temen que los acree¬ dores veng'an á interrumpir las fiesta* que dan, cosa que ha sucedido en más
de una brillante reunión.
Enriquecida por el comercio que ha¬
cia su marido, la señora Girasol tenia
bastante talento para no creerse una
gran señora, porque había quedado viu¬
da con ochenta mil francos de renta. Su
única debilidad había ¡sido educar á su
hija como sf descendiese de Godofredo
de Bouillón.
La señorita Melina había tenido maes¬
tro de todo por lo cual no liabia podido profundizar nada. Habíanla envuelto constantemente en algodones, lo cual la liabia proporcionado una salud débil y delicada que no podía soportar la menor fatiga. En fin, tenían empeño en satis¬ facer todos sus deseos, todos *us capri¬ chos, y por lo tanto, no teniendo nada que desear, la pobre muchacha bosteza¬ ba y se aburría la mayor parte del tiem¬ po. Sintiendo ver bostezar á su hija, la señora de Girasol la preguntó en cuanto cumplió diez y siete-años, si la distrae¬ rla casarse; y la señorita Melina, que como todas las. muchachas de su edad, no veia en el :n itr: n mío :nis que bello

2

SÓ L LER

Editorial.

Sección Biográfica. los jóvenes de talento que. denienflo los ple lectura del manual de agricultura
mismos deseos y quizás iguales necesi¬ del Sr. diván, escrito con un lenguaje

gaduras, las que en vida habían sido sus discípulas, echaban sobre sus restos

'¿VAMOS DISOAMUTADOS?
Es nuestro ánimo, al tomar la pluma, •continuar hablando de la mejora que en nuestro anterior articulo editorial expu¬ simos, deseosos de cumplir la promesa
con que lo terminamos. No pudimos en¬ tonces, por falta de espacio, esplanar la

dades y mayores aspiraciones que los qúe van á adquirirla en acreditados co¬ legios de allende el Coll, por falta de medios materiales, se ven privados de aquellos, y por lo mismo «uuiidos, mal de su grado, en oscura ignorancia.
No será, pues, del todo descabellada la idea que tiempo há concebimos, d© aten¬ der á esta necesidad y' de contribuir
en cuanto esté en nuestros alcances á

que raya en poético, los alumnos podrán aprender la entonación, pausas y caden¬ cias en el difícil arte de leer; pero las ideas tan bellamente allí expresadas, si se pegan desaparecerán al terminar el ejercicio.. Los mayores esfuerzos del maestro serán ineficaces para cimentar unos conocimientos que deben tener siempre aplicación inmediata, unirse á la práctica.

D. EMILIO AEEIETA
El arte lírico español está de pésame. El insigne maestro que tanto coadyu¬ vó á la prosperidad y engrandecimiento del género lírico nacional; el eminente
autor de Marina, D. Emilio Arrieta, en¬
tregó su alma á Dios á la una de la ma¬

coronas de laurel.
En el teatro de Apolo, la orquesta tocó
la marcha del Profeta de M®yerbeer, y
en la Zarzuela la de Chopín,. Dichos teatros, lo mismo que la casa
Sociedad de Escritores y Artistas y la de Zozaya, estaban adornadas con crespo¬
nes de luto.
Descanse en paz el alma del autor de Marina, Isabel la Católica y tantas obras

idea como hubiéramos deseado, y nos contentamos con indicarla, lo que no
nos pesa, porque nos ha valido plácemes

esta buena obra; ni iremos del todo des¬ caminados si, confiando en la ayuda d»
Dios,'de las personas pudientes de esta

¿Será preciso decir lo que existe en
nuestras escuelas elementales referente
al material de enseñanza agrícola? Pues

drugada del domingo. Arrieta nació en Puente la Reina, pue¬
blo de Navarra, el 21 de Octubre de

que le inmortalizarán.
■

—\_

de algunos progresistas desinteresados, que nos animan á seguir, y consejos y -promesas que estimamos, que afirman todavía mas nuestros-propósitos y que nos dejan entrever la protección sin la
cual resultarían estériles todos nuestros
esfuerzos.
Si hay pueblos (que no faltan en esta isla) en los qut es considerada por los
vecinos como cosa secundaria la ense¬
ñanza, en que el saber leer y escribir es lo de menos, y por lo mismo en que gastan poco.menos que infructuosamente los Municipios las sumas reglamentarias para sostener unas .escuelas que tan poco aprovechan, y en las que se fastidian soberanamente los profesores de,ellas

localidad y del Municipio, nos sentimos animados para llevar aquella á comple¬ ta realización. Puede que no alcancen á
tanto nuestras débiles fuerzas, una vez
medidas en tan magna empresa; pero
asi y todo quedará satisfecho nuestro corazón, como lo queda el de todo el que obra bien, pues quedará de relieve,
cuando menos, nuestra buena voluntad. ¿Y cabe esperar nos nieguen su apoyo
las familias que pueden y el Municipio que debe prestárnoslo? Lo veremos otro
dia, al indicar la clase d.e apoyo que nos
hace falta y que * esperamos obtener de aquellas y de éste.
—

allí falta todo; y gracias sino escasea el aire para respirar. Los jardines ó huer¬ tos para que los alumnos hagan sus prácticas y experiencias, si que también las antesalas y patios para reunirse an¬ tes de entrar á la escuela, solo existen
en la mente de los pedagogos y de los le¬ gisladores que los preceptúan. No hay que. bascar allí tratado alguno de con¬ sulta. Hallaránse, esto sí, uno que otro libro mandado adquirir para favorecer á ciertos editores y que para la escuela no fíen© más importancia que la de ocupar un estante en la\\ librería, porque raras
veces acudirá el Profesor á consultar
una obra que nada ha de enseñarle para
comunicarlo á sus alumuos. Enhora¬

1823.
Sus primeros estudios musicales los hizo en España; pero su afición por el
divino arte le llevó á Italia, patria de
inspiración, y en 1838 pasó al Conserva¬
torio de Milán, donde estudió bajo la dirección de los maestros Mandanicci,
Perelli, y Yaccai. Allí ganó el primer premio de composición, y escribió su primera ópera Ildegonda, representada
con éxito en varios teatros de Italia, en
el de San Carlos de Lisboa, en el teatro
particular de la Reina D.a Isabel, y últi¬
ma m« nte en el Real de Madrid.
S. M. la Reina I).a Isabel Ií, admira¬
dora del talento musical de Arrieta, le
nombró su maestro y compositor de su

Crónica Parisiense
Restos del Panamá
Cuando por todo el mundo se conside¬ raba muerto y enterrado el desdichado asunto del Panamá, que dió tanto que
hablar á comienzos del año pasado
hénos aquí de nuevo en la necesidad de dedicarle algunas líneas. Resurrec¬ ción ó galvanismo, hoy no puede to¬ davía decirse. Todo - depende del juicio del tribunal encargado de resolver u» incidente relacionado con aquel famoso
asunto. Mas entremos en materia porque
entiendo que la gran impaciencia del

encargados, no es uno de ellos, por for¬
tuna, el nuestro. En Sóller se han visto
siempre conminadas las escuelas públi¬ cas de instrucción primaria, tanto, que

Gil

buena que haya e\\i las escuelas obras de
lujo en su biblioteca, pues ningún libro deja.de prestar algia servicio; pero que
no falten los libros Ai el material indis¬

teatro del Real Palacio, y por su encar¬
go escribió en 1880 La Conquista de Gra¬ nada, que se representó en el teatro par¬ ticular de la Reina, donde la cantaron la

lector puede agotarse y quedar esta car¬ ta condenada en costas—qu« tanto val¬ dría el que no fuese leída. Diré en dos palabras de que se trata, esto es, cual es

no han sido suficientes desde muchos
años á esta parte los locales en que han

EHSltóff&A A&SÍGGLÀ

pensables y de priinfera necesidad.

Garzaniga, Malvezzi y Echevarría.

el incidonte que el Tribunal ha de fallar

Dótese á las escuelas de un buen dic-

Siguiendo los consejos del artista don el dia 15 del actual.

estado instaladas para contener el nú¬
mero de los alumnos, en mucho supe¬
rior al máximum que señalan las obras pedagógicas; y tanto ó mas que las pú¬ blicas, las privadas, y como éstas las

II

-cionario de agricultura; póngase en

ellas un herbario donde figuren la*

Nada puede achacársele al Gobierno plantas cultivadas eñ la Isla fy aquellas

sobre carencia de leyes y decretos refe¬ que por su vecindad de clima podrían

rentes á la enseñanza agrícola: hasta *e aclimatarse; haya también al lado de

Francisco Salas, se consagró á escribir zarzuelas, género en el que daban por entonces tan gallardas muestras de ins¬ piración Gaztambide y Barbiere.
En 1833 escribió El Dominó Azul, con¬

Cornelias Herz, el célebre doctor, com¬
pró á nombre de su mujer siete casas cu París, con el dinero, según se cree, que
el barón de Reinach le dió á cambio de
su silencio. Los herederos del barón,

que larg’O tiempo han tenido abiertas n.os antoja decir, que pocas naciones po¬ estos modelos una colección de muestras tinuando la serie de sus obras musicales pues sabido es que con su suicidio se

algunos intrusos.

seen legislación mas extensa y previso¬ de todas las rocas y tierras que forman con «El grumete, La estrella de Madrid, inauguró el período ¿le escándalo, recla¬

Si,-avanzando un paso mas, se quiso ra que la española; lo que falta muy á la constitución geológica de nuestro »La cacería real, Guerra á muerte. La man hoy la propiedad de dichas casas.

años há fundar un colegio de segunda menudo es constancia y energía en ha¬ suelo; dése al Profesor una colección de »dama del Rey, Marina, El planeta Ve-

El.doctor no se . conforma. Esto no le

enseñanza, encontró apoyo, y un núme¬ cerse obedecer.

mapas donde1 pueda enseñar á su-s alum¬ »nuA Llamada y tropa, Azón Visconti, parece, ni mucho menos, la misma cosa

ro bastante respetable de alumnos cur¬ No satisfecho en preceptuar la ense¬ nos los terrenos constitutivos del suelo »Quien manda manda, Los circasianos, que averiguar la cantidad de azúcar que

saron, y obtuvieron en los exámenes brillantes notas, el primer año de latín y la geografía; si se intentó mas tarde,
establecer la enseñanza de la geome¬
tría y del dibujo lineal, tan necesario á las artes, tampoco faltaron alumnos; si

ñanza agrícola en todas las escuelas ele¬ mentales y superiores, hasta el Bachi¬ llerato inclusive, ordenó las conferencias
agrícolas dominicales, en todas las po¬ blaciones del Reino, de cualquier cate¬ goria que fuesen. Y no se diga que aque¬

de cada pueblo, los cultivos propios de cada localidad, con expresión de los que le son naturales al clima y de los que le son violentos; disponga también de un
pequeño observatorio meteorológico, por el cual venga en conocimiento de las

»Dos coronas, El agente de matrimonie^
»La tabernera de Londres, Un trono y
»un desengaño, La vuelta del corsario, »De tal palo tal astilla. El hombre feliz,
»El toque de ánimas, La ínsula Barata¬
ría, La suegra del diablo, Los eliemi-

su organismo diabético puede fabricar en 24 horas; á lo cual lia venido de buen
grado prestándose, durante un año por amor á la ciencia tanto como por intro¬
ducir la discordia en la Academia de Me¬
dicina de París.

se se ha querido últimamente crear una escuela mercantil con clases especiales de francés y teneduría de libros, ahi

llo no fuese una gran oleada de protec*ción al arte de cultivar. Desde Madrid hasta el más insignificante lugarejo,

corrientes dominantes, de la máxima y
de la mínima temperatura local y con toda especialidad de esta última, la más

»gos domésticos, El figle enamorado,
»Los novios de Teruel, Los misterios del
¿Parnaso, Los progresos del amor, De

El doctor, repito, protesta de la inten¬ ción de los herederos y para que el go¬ bierno, el tribunal ó quien sea lo entien¬

continúa todavía y con vida próspera, todos sus habitantes, sin excepción al¬ influyente en ciertos cultivos; y enton¬ » Madrid á Biarritz, El potosí submarino. da, amenaza con la publicidad de la -que es algo mejor. En una palabra, que , guna, sintieron el peso benigno y sua¬ ces el Maestro podrá sensibilizar sus ex¬ ¿El motín contra Esquiladle, La sota de segunda parte del Panamá, si sale con¬

jamás por falta de alumnos se lia tenido ve yugo de la enseñanza de las cosas del plicaciones. podrá establecer la ense¬ ¿espadas, Las manzanas de oro, Entre el denado.

que cerrar una escuela, dependiendo de campo. En las capitales pudieron oirso ñanza intuitiva. Con solo enseñar un ¿alcalde y el Rey, Heliodora, Un sarao y Aunque nunca segundas partes fueron

otras causas, en las que no hemos de en¬ discursos muy notables, pálmateos, crí¬ pedazo de greda, creta, arcilla, etc., á »nna soirée, El conjuro, La guerra san- buenas, lo prudente es esperar hasta el

trar ahora, el que no tengamos actual¬ ticas, censuras y... fárrago bastante para los niños, podrá saber si aquel mineral »ta y San Francisco de Sena.»

veredicto.

mente la enseñanza que anteriormente
hemos tenido.
Pues bien, todo esto filé antes de que -la necesidad de la instrucción se dejara sentir como hoy. Entonces, con solo la parte elemental y todo lo mas con alga¬

aburrir al auditorio que pronto desertó; sin embargo, esto nada tiene de extra¬
ño: la dificultad estaba en bailar diser¬
tantes en las aldeas, centros de radio
más modesto pero más interesante, y esto quedó arreglado con prevenir á los

existe en la localidad, para ir á exami¬ narlo en su mismo yacimiento, toman¬ do pié para un fructuoso paseo escolar. Al presentarles una planta, si ésta exis¬ te en la localidad, todos se disputarán la gloria para ellos de nómbrala por su

El genio de Arrieta se reveló princi¬ palmente en Marina, la más popular de sus obras. Marina, convertida en ópera, no gustó cuando se estrenó en el Real de Madrid; pero como el Barbero de Rossini y la Carmen de Bizet, Marina triun¬

Salonas y teatros
La elegante baronesa de Leyavasseur .de regreso en París desde hace algunos dias ha reanudado sus jueves. Se habla de una próxima soirée musical y como

bas nociones de teneduría de libros por maestros que leyesen á su auditorio un propio nombre vulgar.

fó, y la música genial de Arrieta se im¬ siempre creemos que sSrá interesante.

partida doble, enviaban los padres sus capítulo del manual del Sr. Oliva». En estas condiciones serán de gran puso, siendo hoy la obra del autor espa¬ Hemos oido que nuestro compatriota el

hijos á Ultramar; hoy, esto», ya hom¬ ¿Puede darse mayor entusiasmo, protec¬ provecho para la infancia los paseos es¬ ñol que cuenta con más éxitos.

violinista Sarasa te amenizará con su con¬

bres, que han apreciado el valor de la ción. celo y... candidez?

colares, pu§s; además de cimentar lo

Arrieta filé periodista, y uno de los curso dicha velada.

instrucción por la falta que les hizo, pol¬

Ultimamente, como complemento de aprendido en la clase, ensancharán los principales redactores dq El Padre Cobos. ■ . El teatro Libre ha dado ayer á la esce¬

lo que la han echado de menos, reco¬ tan bellos ideales, ineficaces siempre si conocimientos adquiridos, despertando

En política se distinguió muy poco, na un poema en dos cuadros titúlalo:

miendan á sus hermanos, á sus sobri¬ no se les allega la práctica, se preceptuó la curiosidad para llevar á cabo ulterio¬ porque le tenía miedo á la revolución, y La Asunción de Han ocle Mattern. Esta

nos, á sus allegados, y más que reco¬ los paseos escolares que dieron un resul¬ res progresos que con el tiempo consti¬ en aquellos tiempos de tantas asonadas forma original de motivo escénico y la

miendan exigen, más años de prepara¬ tado parecido-al d« las conferencias, no tuirán un agricultor práctico, capaz de y aventuras políticas el que no conspi¬ misma naturaleza del asunto, que.será

ción, más estudios de los que ellos, tu¬ sabemos si por carecer de amenidad, ó leer un libro, aprovecharse de su lectu¬ raba, no se podía distinguir, Arrieta objeto de mi próxima carta, han desper¬

vieron, ante» de embarcarse para Amé¬
rica. gntonces se matriculaban y apren¬
dían el bachiller únicamente los que ha¬ bían de cursar una carrera; hoy el título

por ser mal recibidos del público que solo ve posibilidad de aprender alguna
cosa en la clase, ó más bien porque re¬
clama conocimientos prácticos en el

ra y llevar con orden y método su cua¬ derno de observaciones, que no debe fal¬ tar en ninguna finca bien dirigida, y
sobre las cuales lia de basar la empresa

quiso ser para el público, músico y nada
más.
Arrieta- fué de los primeros que hicie¬ ron en España ópera nacional, rfe lia di¬

tado animada controversia en los perió¬ dicos y en los círculos literarios.
Con motilo de *al|a raoomponsa

de bachiller, y masque el título los cono¬ profesor que los dirija, y habilidad es¬ si se propone llevar á la práctica los cho que su escuela no era española, si¬ El gobierno francés acaba de conde¬

cimientos generales que el bachillerato pecial para que la lección no degener® cultivos intenso».

no italiana; pero su afición á los mode¬ corar con las palmas académicas al dis¬

abarca, son indispensables á los jóvenes, en verdadera huelga.

Paseos escolares.—Radicar en la men¬ los de los primeros estudios, no privan tinguido literato español Sr. D. Miguel

»e vayan ó se queden, tanto como lo eran en la época á que nos referimos los
de la enseñanza elemental.
Y desde aquellos días, en los cuales, como hemos dicho, ya no hubo que cer¬ rar por falta de alumnos ninguna escue¬ la, por las causas espresadas. por el au¬ mento natural de población, por «1 deseo de una gran mayoría y hasta por la moda, en buen hora llegada, ha aumen¬
tado considerablemente el número de

Las Reales ordenes y decretos, repeti¬ dos hasta la saciedad á las Diputaciones provinciales, para que fundasen gran¬ jas-modelo, colonias, etc., son innume¬
rables: se necesita ser archivero del ra¬
mo para conocer todo lo que se lia le¬ gislado para el fomento de la agricultu¬ ra; y sin embargo, nada ó muy poco se
ha hecho.
La enseñanza de la agricultura en las
escuelas elementa,les.—Todos conveni¬

te de los niños ideas fijas y claras que con el tiempo han de servirles de base para sus estudios y observaciones, es el objeto de toda enseñanza, y los paseos escolares, con respecto á la agricultura, tienen esta preeminencia. Dada una lec¬ ción con presencia del objeto estudiado, un paseó escolar hasta la localidad don¬ de existe la planta ó el mineral de que se trató en la escuela, ha de ser de gran¬
des resultados. Y estos serán todavía más

de originalidad sus notables produc¬
ciones.
Arrieta era, desde 1868, director de la Escuela Nacional fie Música y Declama¬ ción. siendo además Gran Cruz - de Isa¬
bel la Católica, vice-presidente del Con¬ sejo de Instrucción pública, académico de las de Bellas Artes y San Fernando y presidente de la Sociedad de Conciertos,
Arrieta vivía en la calle de San Quin¬
tín, número 8, y su casa constituía un

do Toro y Gómez.
Miguel de Toro vive en Paria defie
hace catorce años. Pero, aun siendo mu¬
cho, todo ese tiempo resulta insiguió-
cante en relación con el número de obras
que llevan su nombre. Treinta libros
han salido cuando menos de su pluma,
dedicados en su mayor parte á la ense¬
ñanza. Y esto es lo que principalmente ha querido premiar el ministro de ins¬ trucción Pública en ei infatigable escri¬

los que.quieren aprender,, sin que haya mos en que para formar buenos agri¬ reales, si el Maestro hace llevar á sus pequeño Museo de objetos artísticos, que tor andaluz.

aumentado, y sí disminuido, el de los cultores, es preciso familiarizar á estos alumnos un cuaderno donde cada uno le recordaban sus antiguos triunfos.

Al expatriarse en 1830, Toro tenia poco

que s« dedican á enseñar. Hé aquí espliéado el porqué los profesores de ins¬ trucción primaria tienen que rehusar á
todas horas nuevos alumnos, pues no

con los conocimientos generales de las cosas del campo, empezando desde la infancia, época en que se forman las afi¬ ciones; y que éstas son de mayor interés

apunté su* impresiones, ejercicio que á la vez servirá de práctica en el difícil ar¬ te de expresar las ideas por escrito.
Si las Juntas Provinciales exigiesen á

El ilustre autor de Marina ha muerto
paralítico. Hace dos años sufrió un ata¬ que que puso en peligro su existencia, y desde entonces cambió por completo su

más de 20 años, había pasado por las redacciones principales de Madrid f di¬ rigido El Pebade, periódico que tuvo, como pocos, vida intelectual verdadera¬

pueden atender materialmente á los ma¬ triculados, y falta capacidad y por lo mismo buenas condiciones higiénicas en los locales que á escuelas tiene desti¬ nados el Municipio, y el porqué, no faci¬

cuanto más agrícolas sean los pueblos, cual sucede en Mallorca, cuya riqueza pública radica en los campos; pero se olvida con demasiada frecuencia que la enseñanza que no se haga intuitiva,

cada Maestro un trabajo escolar semes¬ tral mente, combo fruto de dichos paseos, escrito por los mismos alumnos, la en¬ señanza dejaría de ser mecánica, el ejer¬
cicio de la razón cobraría sus fueros, los

método de vida aislándose enteramente
de la sociedad, y entregado al cuidado de sus sobrinos, que no le han abando¬
nado ni un momento hasta la hora de
su muerte.

mente brillante y fecunda. Acaso es desconocido para algunos
literatos jóvenes de España porque no conocen las bibliotecas populares, en
cuyos catálogos figuran obras suyas ad¬

litando nadie en el pueblo superiores hasta el grado que ella pueda alcanzar, niños aumentarían su afición al estadio

La conducción del cadáver filé una quiridas por el Ministerio de Fomento.

enseñanzas, vénse preeisados á bascar¬ ías fuera los que desean adquirirlas.
3fo, pues, una necesidad imperiosa, y
una ob*ra meritoria a la vez, el aligerar á los maestros de 'instrucción primaria
del enorme peso que les agobia, y más

se desvanece antes de radicarse: es ense¬
ñar palabras, escribir en arena move¬
diza..
Sin material propio, sin objetos tan¬ gibles, cuya presencia dé forma á las idfeas, y de mediatas las haga inmedia¬

y los progresos serían más tangibles. Digámoslo de una vez: la enseñanza aguacola necesita más protección de la que se le dá y una reforma radical.
José Rulláx, Pbro.

muestra de consideración al amigo y de respeto al maestro.
Las cintas del féretro eran conducidas
por Zúñiga. Mario. Zozaya, Caballero, Soler y otros. Al pasar por el Regio Co¬ liseo, la Sociedad, de Conciertos tocó la

En cambio y como desagravio sus an¬
tiguos compañeros de redacción se com¬
placen en escribirlo desde las direccdonem generales, ó sus comprofesores de I d'f" sofía y Letras desde las universidades.
Con ser un erudito humanista y lite¬

que esto todavía el hacer extensivos los tas. y claras, en vano se intentará fijar beneficios de la segunda enseñanza á la voluble atención del niño. Por la sim¬

——«^aaBB>®<aBa¡T»"w» ■■

marcha fúnebre de Chopín, mientras de rato, un honrado padre de familia y un
los balcones, adornados con negras col¬ amigo de los qúe en punto á sinceridad

SÓ L L E R

a

van quedando pocos, se contenta Toro, idi, y también con favorecer, juntamen¬ te con Nicolás Estévanez y Elias Zerolo áloe escritores que buscan en el extran¬ jero lo que no hallaron siempre en la propia tierra: vivir del oficio.
Algunos distinguidos miembros de la Colonia literaria hispano-americana han regalado al nuevo oficial de Academia un magnífico objeto de arte, atestiguan¬
do en este caso una verdadera unanimi¬
dad poco frecuente entre la gente de la
elase. París-Febrero 1894.
El Corresponsal.
Conocimientos útiles
Las casas del porvenir
Los señores Otto Sening y compañía, de Potschapel, cerca de Dresde, fabrican una piedra artificial dotada de notables propiedades, llamada la xylolita.
Se compone de carbonato de magne¬ sia calcinado, mezclado con serrín de inadera y saturado con una disolución
de calcio.
La masa, antes que se solidifique, es reducida á hojas de espesor uniforme á una presión enorme (70 kgs. por centí¬ metro cuadrado.)
Resulta de los numerosos ensayos he¬ chos en 1888 que la resistencia de esta materia á la tracción es de 7 kilogramos por centímetro cuadrado, al estado seco;
al estado húmedo la resistencia dismi¬
nuye en un tercio. La resistencia á la compresión es de 2.1 kilogramos por
centímetro cuadrado. La densidad es de U533; la fractura
muestra un grano apretado y uniforme,
de color amarillo. La dureza es inter¬
media entre ¡la del feldespato y la del cuarzo; la xylolita es rayada por éste. •
La xylolita es uno de los mejores cuerpos conocidos no conductores del calor; bajo esta relación se puede colo¬ car entre el amianto y el corcho.
Resiste perfectamente al fuego. Se ha podido introducir durante tres horas un pedazo de xylolita en la llama del me¬ chero de Eunsen, sin comprobar otra cosa que un ennegrecimiento en la superficie'en el sitio tocado por la llama.
La xylolita reúne, pues, (excelentes condiciones para la edificación, y de •lia, si se obtuviera barata, serían las casas del porvenir.
La naranja oomo depurativo
-La primavera es la estación de los granos, de las erupciones, de los mareos y de porción de males pequeños. Así es que en esta época todo el mundo se apresura á tomar depurativos y refrescos.
En Inglaterra, pais que se preocupa mucho de la manera de prevenir las en¬ fermedades, se ha hecho recientemente un estudio profundo de la materia, y su resultado ha sido que la naranja os el mejor depurativo y refrescante que exis¬
te. Es una verdadera medicina elabora¬
da de un modo perfecto por la naturaleza. Naranja á todo pasto y sin miedo es lo
que se recomienda por los médicos in¬ gleses para la primavera. Lo único que advierten es que la naranja debe pelarse muy bien, porque el pellejo blanco que contiene es la materia vegetal más indi¬ gesta que existe; y aun conviene quitar el pellejo ó película á los gajos cuando es demasiado gruesa. Teniendo este cui¬ dado, no hay temor de indigestión.
Fabricación del alambre
Para trasformar el metal en alambre
es menester, ante todo, fundirlo, des¬ pués laminarlo, y por ultimo, estirarlo en hilos que á veces no son menos delgados que uno de seda. La fundición y el laminado son operaciones que por lo'-iomunes no las mencionamos; dire¬ mos algo de la operación del estiramien¬ to ó trefilería, que es la última por que .pasa, y de la que sale el metal converti¬
do en alambre.
Constituye la hilera una plancha de acero áuro y de grano muy fino, que tiene practicados diferentes agujeros cuyos diámetros distintos corresponden á los diámetros que han de tener los
alambres. Al metal laminado se le hace
pasar por estos agujero* adelgazando antes la punta y procediendo como si se enhebrara una aguja, á cuyo efecto se sujeta la punta con un bocado, y tiran¬ do do ella, se obliga al alambre á atra¬ vesar la hilera, lo que reduce su diá¬
metro.

A medida que el alambre sale, se arro¬ drinos en el acto do la bendición de la falta de asistencia de los señores conce¬

Entró el concejal Sr. Mayol.

lla á un carrete, que gira con movimien¬ to uniforme y lento, formándose de @ste
modo rollos ó coronas. Este rollo forma
otro carrete y su alambre pasa por otra hilera de diámetro menor, y luego, re¬ pitiéndose iguales operaciones, se le ha¬ ce pasar por otra ú otras hileras de ojo siempre decreciente, hasta que se llega á dar al alambre el diámetro que se de¬ sea. Esto es lo que se llama pasadas de
hileras.

piedra la señora condesa de Ayamans y el señor conde de España.
Engalanado el templo con exquisito gusto y esplendidez, ofrecía un ^aspecto
verdaderamente notable.
El mártes fué portador el vaporcito
«Cabrera» de más de cien arrobas de
pescado cogido «n la costa de la isla del mismo nombre, cuya mayor parte fué

jales, loa mas puntuales resolvieron pro¬ poner, en la sesión de esta noche, la ce¬
lebración de dichas sesiones los martes,
con objeto de poder reunirse los jueyes por segunda convocatoria en caso de no haber número en la primera.
Nos alegramos, y con nosotros se ale¬ grarán de seguro nuestros lectores, pues que así podremos comunicarles los acuer¬
dos á los dos dias de haberlos tomado,

Por último se acordó satisfacer á den
Guillermo Deyá con cargo al capítulo
l.o artículo 2.o su cuanta de efectos tim¬
brados y un paquete espermas suminis¬ trados al Ayuntamiento durante el primer
semestre del corriente año económico.
Y se levantó la sesión.

Cuando el alambre sale de la última reembarcado para Barcelona á bordo del lo que no ha sucedido hasta hoy.

hilera, engrasado como «stá por el agua jabonosa eon que le lubrifican, tiene un color dorado muy brillante, que desapa¬ rece cor. la cocción que le dá el tono ma¬ te y rojo con que le vemos en *1 comer¬ cio. Ya en este estado, es susceptible de recibir sin ruptura el estiramiento con¬ siderable que le hace apto para las fun¬ ciones características á que le destinan
las industrias eléctricas.

vapor-correo «Bellver».
En Mahón hace algún tiempo circula
notable cantidad de moneda falsa de va¬
rios cuñoá, particularmente piezas de
una y de dos pesetas, así como también
muchas monedas filipinas de las que no
tienen curso en la Península ó islas
adyacentes.

Las obras que se han ejecutado en es¬ te pueblo por administración municipal
desde el día l.° al 10 del actual ambos
inclusive, ascienden á 155‘19 pesetas y consisten en reparar el piso de los cami¬ nos de S’ Alborada y de las Argilas.
Según noticias se cantará el Stabat de Rossini el jueves y viernes Santo por la

Nacimientos.
Varones 0.—Hembras 3.—Total 3.
Matrimonios.
Ninguno.
Defunciones.
Dia 11.—D.a Isabel M.a Colom y Ros,
de 71 años, viuda, calle del Cementerio. Dia 13.—D.a Margarita Borras y Ma\_
yol, de 58 años, casada, calle de la Tri¬

>

———

Por el Ayuntamiento de Selva se sección coral de la sociedad El Buen Be- nidad (Biniaraix).

Crónica Balear

anuncia la vacante de peón caminero, tiro, en unión de la música de capilla que

Dia 13, —rD.a Francisca Miró y Mayol

cuya plaza se halla dotada con el sueldo dirige el Sr. Alberti.

de 50 años, soltera, Manzana 54.

f

■

(OJEADA A la prensa de esta provincia)

Dícese que la Sociedad de Crédito

de 365 pesetas anuales, debiendo los as¬
pirantes á dicho cargo presentar sus so¬ licitudes dentro del plazo do quince días,
á contar desde el sábado último.

«Cambio Mallorquín», arrendataria del

—

■4

impuesto de cédulas personales en esta provincia, ha cedido la empresa á don Domingo Oliver, recaudador que fué de

Crónica Local

contribuciones de la capital.

A 105 asciende el número de los mo¬

A la hora de itinerario salió el sábado
último del puerto de Palma el vaporcorreo «Cámara», conduciendo á Mahón la correspondencia, 5 pasajeros y carga.
A bordo de dicho buque se embarcó un oficial de la Delegación de Hacienda que lleva á dicha ciudad la suma de 138,600 pesetas, importe del premio con que en la extracción del día 20 de Ene¬

zos del actual reemplazo á cuya clasifi¬ cación procedió el Ayuntamiento el do¬ mingo último, y por medio de cédulas se les ha anunciado que quedan señalados los dias siguientes al 21 del actual nece¬ sarios para la instrucción de los espe¬ dientes justificativos de las exenciones que aleguen para eximirse del servicio
militar.

ro resultó agraciado el número 18,614 despachado en una de las administracio¬
nes de loterías do Menorca.
Igualmente salieren en dicho buque varios señores magistrados de esta Au¬ diencia y el abogado fiscal señor Llansó

Despae» de haber estado algunos me¬ ses amarrado en este puerto el yatch á vapor de S. A. I. el Archiduque de Aus¬ tria, salió para Palma á últimos de la pasada semana.

para entender en las vistas que por el tribunal del Jurado y en juicio oral han de verse en aquella isla.

El martes por la mañana acaeció en la Huerta, en las inmediaciones de S‘ Albo¬ rada, una sensible desgracia, de la que

* En el Consejo de ministros celebrado

fué víctima una mujer. Arrancaban unos labradores una palmera en tina finca in¬

en la Corte el sábado último, se aprobó mediata á la casa de aquella, y, de paso,

el expediente para que se conduzca la se detuvo para presenciar la operación;

correspondencia entre la Península, Ma¬ pero quizás inadvertidamente se habían

llorca é Ibiza por administración, en vis¬ cortado al árbol todas las raíces, aun las

ta de que han estado desiertas todas las que debían mantener el equilibrio inta-

•ubastas que se han anunciado.

. rín cogieran los trabajadores la cuerda

En el penúltimo número del Boletín Oficial se inserta una circular de la Ins¬ pección provincial de primera enseñanza excitando el celo de los Ayuntamientos para que acuerden proceder á la adqui¬ sición de ías banderas y escudos necesa¬ rios para las escuelas á cargo y por cuenta de los respectivos municipios.
***
También se publica en dicho número
otra circular del Gobierno civil recordan¬
do las facultades y restricciones que á los cazadores impone la ley durante el

que por precaución habían atado ál extre¬ mo superior con el fin de tumbar al ár¬ bol hacia el sitio conveniente, y cayó antes, yendo á dar uno de los ganchos
en la frente de la infeliz. Abrióle pro¬
funda herida, á consecuencia de la cual murió pocos momentos después, dándole únicamente tiempo para recibir la Extre¬
ma Unción.
Sentimos verdaderamente la desgra¬ cia, y pedimos al Señor descanso eterno para la finada y consuelo y resignación para loa que la lloran.

período d* veda, que como saben nues¬

La semana pasada estuvo en esta don

tros lectores empezó el día 15 del actual. Gaspar Reinés con objeto de mojonar las

En Ciudadela varios maestros de za¬
patería han rebajado el sueldo á los ope¬ rarios y hasta suspendido el trabajo de la confección de calzado en algunos de¬ pendientes, en vista de la situación pre¬ caria por que atraviesa dicha industria en
la isla de Menorca.

futuras calles del ensanche, en la finca El Setter, á cuya operación procedió
junto con el maestro albañil de esta don José Lladó y Pizá.
No dimos la noticia el sábado último
por ser nuestro deseo ahí p! i aria hoy, cosa de que nos priva la abundancia de ma¬ teria!. Le dedicaremos otro dia algunas

líneas mas.
En la iglesia parroquial de Santa Eu¬

Se han empezado ya los ensayos de

Dia .16.—D. Simón Marqués y Vicens?

tan bellísima composición.

de 60 años, casado, calle de la Victoria.

Víctima de un ataque apoplético ha fa¬ llecido en la madrugada de hoy D.a Cata¬ lina Gallará y Culi, madre y madre política respectivamente de nuestros particulares amigos D. Ramón Martínez, y I). Anto¬ nio Martínez y Cánaves y D. Antonio Gallará y Servera.
Anoche gozaba al parecer de perfecta salud, y satisfecha, como siempre, fué á acostarse á las once, despertándose á las cuatro muy cerca ya de la eternidad
Nos hacemos cargo del dolor inmenso que aflige á nuestros amigos y demás familia, por tan irreparable pérdida, y al pedir á Dios para el alma de la finada un lugar en la mansión de los Justos, enviamos á aquellos sentido pésame.

MOVIMIENTO DEL PUERTO
Esí B A tic AGIO NE3 FONDEADAS
Dia 10.—De Barcelona, vapor León de Oro, de 278 ton., cap. D. G. Mera, con 18 mar., pasaje y efectos.
Dia 12.—Da Cette, en 3 dias, laúd Es¬ peranza, de 41 ton., pat. D. G. Castafier con 6 mar. y lastre.
Dia 13.—De Andraitx, en 2 dias, latid san José, de 19 ton., pat. D. Pedro José Pujol, con 6 mar. y lastre.
Dia 14.—De Cette, en 3 dias, laúd San Bartolomé, de 22 ton., pat. D. Mi¬ guel Cardell, con 5 mar. y lastre.
Embarcaciones despachadas

Por falta de espacio en el presente líútner» no publicamos un comunicado suscrito por D. Gabriel Reinés y Enseilat. Lo publicaremos eu el número pró¬
ximo.
EN EL AYUNTAMIENTO.
El jueves de la pasada semana cele¬ bró su sesión ordinaria la Corporación Municipal, bajo la presidencia de D. An¬ tonio Pons, Alcalde, y con asistencia de los concejales Sres. Rallan (D. Pedro Antonio), Frontera, Pastor, Colom, Ral¬ lan (D. Jaime), Forteza, Arbona, y Pizá.
Fuó leída y aprobada el acta de la an¬
terior. Se dio cuenta del dictamen emitido

Dia 10.—Para Cette y Barcelona, va¬
por León de Oro, de 278 ton., cap. don G. Mora, con 18 mar., pasaje y efectos.
Dia 12.—Para Marsella, laúd San Jo¬
sé, de 38 ton., pat. D. Cristóbal Vicens, con 6 mar., y frutas.
Dia 12.—Para Gandía, laúd Humilde, de 53 ton., pat. D. Antonio Magraner, con 8 mar. y lastre.
Dia 13.—Para Cette, laúd Esperanza, de 41 ton., pat., D. G. Castafier, con 6
mar., y frutas. Dia 13.—Para Pahua, laúd San José,
de 19 ton., pat. D. Pedro J. Pujol, con 6 mar. y’lastre.
Dia 15.—Para Cette, laúd San Barto¬
lomé, de 32 ton., pat. D. M. Cardell, con 5 mar. y frutas.

por la Comisión da Obras acerca de lo solicitado por D. Juan Rallan y Fronte¬ ra en 11 del pasado mes. Fué aprobado y acordóse conceder el permiso al solici¬ tante arregladamente al dictamen de re¬
ferencia.
Acordóse que ingrese como alumno

Por acuerdo de la Junta de Gobierno,
y á tenor do lo preceptuado en los Es¬
tatutos, se convoca á los señores accionis¬ tas para la reunión general ordinaria que se celebrará el dia diez y ocho dal próximo mes de Febrero á las diez de la mañana en el local que ocupa la Sa¬
ciedad.

pobre en la escuela comercial de este Sóller 13 Enero 1894.—EI Vice-Pre-

pueblo Miguel Aguiló y Forteza.

sidente, Muuel Lanuza.—P. A. de la

Acordóse se hiciera público por medio J. de G. Francisco Serra, Srio.

de bando que los individuos que quieran

dedicarse á machacar piedra para el afir¬

La Junta de Gobierno de esta So¬

mado de los pisos de las vías públicas do ciedad ha señalado los dias 15, 16, 17,

esta localidad presenten proposiciones á la Alcaidía, á la mayor brevedad' posi¬ ble, indicando el precio, por metro cúbi¬

18, 19, 20, 21, y 22 del actual, de diez a doce de la mañana, para el pago del 24.° dividendo pasivo de 2‘50 pesetas por ac¬ ción, en el local que ocupan las oficinas

co, á que pueden facilitar dicho material. de esta Compañía, calle de Buen Año

Acordóse la enagenación de los solí ñém. 6.

ros para sepulturas

números 279 y

334

i

Sóller 7 Feberro de 1894.—El Pre¬
sidente, José Rullan.—-P. A. de la J. de

á favor de D. José Lladó y Pizá y don | G., Francisco ierra, Srio.

Pablo Ballester y Alover, respectiva- j

mente.

lalia de Palma, celebróse el lunes la fies¬ ta de su ínclita patrona y la ceremonia
de colocar la primera piedra para la construcción del campanario que ha de levantarse junto al portal principal de di¬
cho templo. La función resultó espléndida y lu¬
cida.
Verificó la ceremonia el M. I. Sr. Pro¬
visor y vicario general de esta Diócesis en representación del Prelado y asis¬ tieron al acto el gobernador señor Guzmán, representaciones de la Diputación provincial y del Ayuntamiento de Palma teniendo á su frente los señores Sampol y Santandreu, del Cabildo catedral y de la Sociedad Arqueológica J juliana, y un
concurso de fieles verdaderamente extra¬
ordinario.

Por disposición del Gobernador civil do esta provincia, debe abrirse en esta Alcaldia y en las demas do las-islas, u. registro especial, en el que. deberá con¬
signarse con toda precisión y exactitud | nombre, señas, profesión, naturaleza y i
j domicilio de los extrangeros que residan
en la localidad, con expresión del punto | de procedencia ó último en el ciuM hayan j
residido.
La circular de la primera autoridad civil, que publicó el Boletín Oficial, fué ;
leida al público el miércoles de esta se- j mana, por medio de bando, disponiendo |
la Alcaldía el cumplimiento de cuanto encella se ordena.
1
El jueves de esta semana no celebró ’
su sesión ordinaria por falta de número i

VIUDA DE ALCOVER
Falleció el dia Si del actual á la edad de 71 anos
(E. P. D.)
SUS DESCONSOLADOS HIJOS, HIJAS, SOBRINOS Y DEMÁS PARIENTES
participan á sus numerosos amigos y conocidos tan triste no¬ ticia y les suplican se sirvan tener á la finada presente en

Ocupó el púipito el distinguido orador la Corporación municipal,* y como va re- j

sagrado don Miguel Costa y fueron pa¬ pitiíndose con sobrada frecuencia esta

4

SÓLLER

METEOROLOGÍA

OBSERVATORIO DE D. JOSÉ BULLAN PBRO.—CALLE DE S. PEDRO

OBSERVATORIO DEL PARO DE «PUNTA OROSSA»

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TERMÓMETROS

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OBSERVACIONES

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las 24 horas.

OBSERVACIONES

9 13 2 14 3 6’0 4’4 13'0 11’2 10 762 10 761 0. 0. » » i). D. 10 13 1 14 2 5’0 4'0 13’0 :1P0 10- 760 10 758 0. 0. » » D. D. 11 13 1 15 5 8‘0 6’0 13’0 iro 10 759 10 759 s. 0. » y> I). I). 12 15 2 16 12 14'0 12’0 14‘8 12-2 10 759 12 756 0. 0. » » I). D. 13 14 3 17 6 8‘2 7'Q 14’0 12'0 10 756 10 756 0. 0. » » D. I).
14 13 3 14 4 6’8 6'0 144) 12’0 11 759 10 758 0. 0. » » 1). 1).
Jl5 14 3 .15 3 6'0 5'0 13'Q iro 10 758¡ 10 756 0. 0. >> » D. 1).-

9 15-8 4-7 15*5 8*8 13*8 763*8 15*0 762*6 so. so. 14.050 D. D. 10 15 “5 4-2 15*7 8*7 13*8 760*5 15*0 759*5 so. so. 16.016 D. D. 11 15‘4 5*3 15*6 9*4 13*8 760*3 15*0 759*6 so, so. 21.417 D. D. 12 15-4 5-3 16*8 9‘Q 14*0 758*2 15*5 757*5 so. so. 1Q.265I D. D. 13 1648 5*3 16*8 10*2 14*2 758 *'7 15*6 758*0 so. so. 17.089 D. D. 14 16-8 5*4 15*3 9*6 14*2 760*2 15*2 759*6 so. so. 22.075 D. D. 15 15-9 5*0 16*8 8*7 14*0 758*6 15*0 758*6 so. so. 10.140 D. D.

NOTA. Cuando la casilla de la fuerza de los vientos está en blanco indica que la corriente ora apenas porcoptible, la S. indica que es suave, la F. fuerte, la T. tempestuoso y la U. uracanado.—451 estado del cielo, en la casilla Atmósfera, se señala por las ini¬
ciales: D. que indica despejado y C. cubierto.—Las horas de observación son: á las 9 de la mañaqa y á las 3 de la tarde.—Los termómetros están á la sombra.
OTRA. En ol observactorio del ‘Faro do la Punta Grossa,» los instrumentos están á 101 metros 620 milímetros sobre el nivel del mar.

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Ensanche efealE a l Celler. Xos dueños de esta finca, participan al público que, resueltos á llevar á cabo por cuenta propia el ensanche de la población, se ha empezado ya la venta de solares, y que ésta conti¬
54321nuará hasta la completa enagenación de los que en el plano se han señalado, por los precios y mediante las condiciones siguientes: Los solares marcados con los números del 1 al 22, ambos inclusive, se venderán, por la cantidad de 500 duros cada uno, é igual precio tienen señalado los del 27 al 42,
.adel 48 al 56 y del 87 al 95, también inclusives.

Se venderán á razón de 400 duros uno, los solares marcados con lo.s números del\\56 al 86 ambos inclusive.

No tienen precio alguno señalado, siendo por lo tanto convencional éste, los solates números 23, 24, 25 y 26; 43, 44, 45, 46 y 47; 96, 97, 98, 99 y 100.

Los solares regulares tendrán una longitud de 100 palmos por 30 de latitud; sin çmbargo, podrán ser agrandados longitudinalmente á voluntad del comprador, y conven-

cionalmente,' siempre que quede terreno libre en el fondo de los mismos.

Los solares del precio de 400 duros tendrán una rebaja de 2’07 reales por cada palhio que les íalte para el completo de los 30 por 100 que se ha indicado.

6.a En los solares del precio de 500 duros que sean irregulares se compesarán en rebaja ó aumento, según falten ó sobren palmos, á razón de 3*04 reales palmo.

Las rectificaciones que tengan que hacerse en el plano, se enmendarán sobre el terieno.

Al comprador que adquiera 20 solares de á 500 duros y pague su total importe al ¿cuitado, se le hará una rebaja de 1000 duros.

9.a La venta de solares se hará lo mismo al contado que á plazos, siendo estos anuales y de 50 duros como cantidad mínima. Las cantidades no satisfechas devengarán el in-

terés del 5 p §, quedando en garantía de estas el solar y edificio que sobre el mismo se construya.

Los qne deseen adquirir uno ó más solares podrán dirigirse al honor Jaime Colom y Afbona,- que vive en la propia casa de El Sdler, calle de Moragues n.° 3.—SÓLLER.
NOTA.—Quedará abierto el ensanche, por de pronto, en la plaza de Estiradors, y la calle trasversal en el camino que desde dicha plaza conduce á la Alquería del Conde, por el Torrentó d’en Creueta, y se trabaja para conseguir las mas posibles de las aperturas señaladas en el plano para empalme del ensanche con la población’ no obstante con obieto
J de que pueda empezarse la construcción de edificios Ínterin se facilite la circulación, tendrán los compradores paso libre para personas, caballerías y carruajes por la casa del propietaria

Advertencias importante

En la imposibilidad de componer tipográficamente un plano exacto do la futura población,

conviene manifestar para conocimiento de los que en éste se fijen, que es solo aproximado;

se publica con el exclusivo objeto de que puedan formarse una idea de la dirección de las

calles y de la forma de los solares aquellos á quienes pueda interesar.

Los filetes gruesos —— indican las futuras calles, los finos

los solares, los puntilla¬

dos

las calles y caminos boy existentes, y las eaflas *== algunos límites, que no todos

por no ser posible, de la finca El Setter.

El ancho de las calles continuación de la de San Bartolomé y trasversal, miden de ancbo

10 metros; las continuación de las de ¿San Jaime y del Pastor 8 metros.

Para gobierno de las personas que, estando ausentes, quieran comprar algun solar, publi¬

caremos el número de los que.se hayan vendido.

8. 7.

SÓLLER,—Imp. de «La Sinceridad»