AÑO III.—NÚM. 94.
AÑO III.—NÚM. 94.

23 ABRIL DE 1887.

Ferro-Carrües de..Mallorca.

SERVICIÓ DE TRENES

que regirá desde 1.a Abril á.lí Orí ubre de. 1887'. •

De Palma á Manácor y La Puebla.—7’3Q maña¬

na, 2 y 4 (mixto) fardé. De Manacor á Palma.—3 (mixto) v’30 mañana

y 5’45 tarde. De La Puebla á Palma,—7’55 mañana y f>»5

tardé.

»

De La Puebla á Manacor.—Vñ'ió mañana 2’30 y

5’55 (mixto) tarde. De Manacor á La Puebla.—7’30 mañana y 5’45

tarde.

Tren periódico: días de mercado en Inca.—De inca á Palma—2 tarde.

CORREOS.
•SALIDAS DE PALMA. Para Plaza y Alicante, domingo 8 mañana. Para Malion, lunes 4 tarde y miércoles 2 tarde, vía Alcudia.
Para Barcelona, martes 4 tarde y sábado 2 tarde,
vía Alcudia.
Para Valencia, jueves 4 tarde. LLEGADAS’ Á PALMA.
De Valencia, lunes 7 mañana. De Malion, limes í) mañana vía Alcudia y jueves 9 mañana.
De Ibiza y Alicante, miércoles 3 tarde. De Barcelona, juéves 12 mañana, vía Alcudia y
sábado 7 mañana.
Salidas de Sóller—Los domingos á las 2 de la mañana y los demás días á las 4.
Llegadas à Sóller.—Todos los días á las í> noebe

PERIÓDICO SEMANAL DE INTERESES MATERIALES.

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PUNTOS DE SUSCRICIÓN.

PRECIOS DE SUSCRICIÓN.

En la Redacción y Administración, calle de San Bartolomé núm. 17.

1 peseta trimestre en toda España.

2 id.

id. Extranjero y América.

)
i

Pago

adelantado.

Anuncios y comunicados á precios convencionales; los comunicados deberán llevar firma.

LAS ELECCIONES MUNICIPALES.

! liberales, darán siempre peores resultados
¡ que no la darían los Gobiernos absolutos.

! Son ingeniosas máquinas que les falta el

Para los primeros días del próximo ! regulador que armoniza sus diferentes

Mayo son llamados los pueblos á hacer ! partes. Bellos edificios sentados sobre

uso de la facultad, consignada en el Có¬ arena.

digo fundamental, de nombrar á los Ayun¬ En efecto; no interviniendo los pue¬

tamientos que han de ser, durante el si¬ blos, como lo determinan las leyes, en la

guiente bienio, los administradores de cosa pública, resulta que este sistema

sus comunales intereses, y sus represen¬ queda viciado por completo; y lo que

tantes mas genuino s.

oficialmente aparece como la voluntad

Este acto, frecuentemente mirado con nacional, ó colectiva, no es más que la

desdén, es el nervio, es el alma de las ins¬ de un reducido número de individuos que

tituciones representativas.

disponen y obran á su antojo sin temor

La forma de Gobierno constitucional, á responsabilidades, posponiendo tal vez

para poder dar todo el resultado prácti¬ el bien público a intereses ó miras pura¬

co que su combinación promete, exige mente particulares.

que todos los ciudadanos, á quienes la Esto, hablando en tésis general. Pero

ley autoriza para ello, intervengan, ya di¬ constreñéndonos ahora á lo que al muni¬

rectamente, ya por medio de sus repre¬ cipio hace referencia, encontramos que

sentantes, en la formación de las leyes; esta lamentable indiferencia y abandono,

en el nombramiento de las corporaciones muy frecuente por desgracia en nuestra

y autoridades, y en todos los demás ac¬ población, es doblemente sensible, por¬

tos en que su voz y su voto pueda ser de que nos hiere más de cerca, y de un modo

algun peso en la resolución del asunto más directo.

que se ventila. No acompañando esta cir¬ Los Ayuntamientos son, como quien

cunstancia á las situaciones, que llamamos dice, los padres de la población. Su dig-

nidad, su entereza, su rectitud, su previ¬ sión se refleja sobre el pueblo que los nombra, é influye, no solamente en la
buena marcha administrativa de la comu¬
nidad, si que también en el adelanto y progreso individual, y hasta en las buenas
costumbres.
Un buen Ayuntamiento, civilmente ha¬ blando, es el modelo que la población tiene siempre ante sus ojos. El es quien en primer término ha de velar para que sean respetados, en sus fueros y en su derecho, todos y cada uno de sus admi¬ nistrados. Bajo su salvaguardia está pues¬ ta la seguridad personal de cada cual, y la libre y entera posición de cuanto le pertenezca, tanto por lo que respecta al más acaudalado, como al más meneste¬
roso.
Los Ayuntamientos estudian y promue¬ ven todos los adelantos, todas las mejo¬ ras de que la localidad es susceptible. Ellos, deben prever el ramo de industria ó agricultura que más conviene al pueblo que administran, y favorecer con todas sus fuerzas aquella tendencia, creando
centros de instrucción adecuados al caso,

FOIiLETIÜÍ.
MARÍA.
(Continuación.)
Las últimas palabras de la moribunda le ha¬ bían dejado entrever que María descendía de alguna gran familia; • pero estos indicios tan imcompletos, no llenaban las condiciones que se imponían en los cánones eclesiásticos; en su
consecuencia resolvió consultarlo con la nueva
abadesa de Nuestra Señora de Soissons. Ésta que jamás, aunque sin motivo, había simpati¬
zado con su antecesora, y que había mostrado en más de una ocasión la aversión que tenía á
María, discutió con sobrada severidad y rigor la cuestión que le proponía el obispo, y le ma¬ nifestó que no bastaba el testimonio de la di¬ funta abadesa por respetable y digna de cré¬ dito que fuese, para reemplazar las pruebas escritas que exigían las reglas de la órden y los cánones de la Iglesia. Si siquiera la abade¬ sa, dijo, hubiese nombrado los padres de la jó-

ven, ya sería otra cosa, pero solo ha murmura¬

—¡Cómo! dijo el prelado con severidad, me

do palabras vagas, sin hilación en medio de los aconsejáis que se infrinjan en otras casas reli¬

vértigos de la fiebre y de la agonía. Creedme, giosas las reglas, cuya observancia reclamáis

monseñor, tengamos ánimo para cumplir hasta el fin y completamente los deberes que se nos han impuesto. Nadie sufre más que yo, por la
infracción cometida hace más de veinte años

tan rigorosamente en la vuestra? —Monseñor puede hacer lo que juzgue con¬
veniente; y no corresponde á una humilde reli¬
giosa darle consejos. Yo cumplo con mi deber,

en el convento de Nuestra Señora, á causa de
hallarse en él una persona estraña. —¡Cómo! preguntó el obispo ¿acaso sería

pidiendo la puntual observancia de las reglas de nuestra órden, y poniendo término á abusos graves para la disciplina del convento. Esto es

vuestra intención despedir á la jóveh del con¬ lo que mi conciencia me manda que haga y

vento en que habita casi desde que nació? —Monseñor, al nombrarme abadesa he ju¬
rado respetar y hacer respetar las reglas del convento que gobierno con peligro de mi con¬ ciencia. La presencia de una estraña está con¬ tra las reglas, y trae consigo graves inconve¬
nientes.

nada más.
En seguida se retiró saludando respetuosa¬ mente al obispo que se quedó solo, descontento y sin saber que hacerse, porque la nueva aba¬ desa estaba en su derecho, y no hacía más que cumplir su deber aunque con severidad. Triste y apurado pasó á ver á María para comunicar¬

—¿Y qué queréis que haga esa pobre niña la tan penosas noticias. Hallábase en aquel

que no conoce el mundo, y que ha pasado su momento la jóven arrodillada en el coro del

vida en el claustro sin ningún contacto con las convento cerca de la losa fúnebre que tapaba

cosas de la vida real?

la bóveda donde habían depositado el cuerpo

—Monseñor puede colocarla en otro con¬ de su bienhechora. Al ver al obispo salió á su

vento.

i encuentro, llena de esperanzas; pero al fijar su

2

SÓLLER.

j procurando allanar todos los obstáculos que se opongan á su realización.
Á1 Ayuntamiento corresponde el ges¬ tionar ante las Autoridades superiores
para que en la repartición de los impues¬ tos no sea el pueblo que representa, gra¬ vado en más de lo que á su riqueza le
corresponde. Y en fin, el Ayuntamiento, preside to¬
dos los actos de repartimientos do tribu¬
tos; tiene á su cargo la beneficencia y fia
instrucción; cuida del ornato público; ve¬ la por la salud general; y con plenos po¬ deres, representa á la población ante la nación j ante los demás pueblos.
Ahora bien: solo una ceguera incom¬ prensible, una aberración de nuestra ofus¬ cada inteligencia puede explicar el indi¬ ferentismo con que solemos mirar á unas
elecciones de esta clase. En ellas no se
trata de llevar al poder tales ó cuales doctrinas, como en las de diputados; sino más bien escoger hombres de buena vo¬ luntad dispuestos, si es necesario, á olvi¬ dar sus propios intereses, para atender
al bien común.
Para conseguirlo, es indispensable el
concurso de todos.
Poned sino al frente del Municipio los hombres más inteligentes y más decidi¬ dos, y si no tienen el convencimiento y la fuerza moral que dá el voto y el apoyo de sus conciudadanos, les vereis achicarse
en sus puestos; vacilar en todas sus reso¬ luciones; temblar ante sus Superiores gerárquicos, y no acertar nunca á tomar re¬ solución alguna por temor á equivoca¬ ción. Por el contrario; que la gran mayo¬ ría de la población lleve con su voto á los sillones del consistorio á personas de solo medianas facultades, y tan pronto como
se sientan honrados con la confianza del
pueblo, les vereis en seguida transforma¬ dos en otros hombres. ¡Y es que el espí¬ ritu público habla en ellos y les dá su

fuer: a indomable! Ese clamoreo, pues, ya hecho crónico,
que continuamente se oye contra la ad¬ ministración municipal, censurando cuasi todos sus actos; de hoy más no tendrá fuerza alguna, si el cuerpo electoral no se alza en masa y procura colocar al frente de los asuntos públicos á hombres que por su buen criterio, desinterés y expe¬ riencia sean garantía de la mejora que
anhelamos.
Todos los que pagan contribución, por mínima que sea su cuota, son electores; y pueden con su voto contribuir á que se
echen los cimientos de una situación más
ordenada y bonancible. En esto no hay peros ni escusas que valgan.
Eos quejamos de lo gravoso de los re¬ partos de consumos, que amenazan aca¬ bar con el poco jugo y los mermados re¬ cursos que nos restan; de la desigualdad con que se hacen; de que son muchos los que logran evadirse de su pago; de que se gasta demasiado en esto y en aquello; pues, en la mano de todos está ahora el poner coto á esas demasías.
Estamos aislados, se contesta, y la fuerza individual no puede nada contra los que tienen, interés en sostener este es¬
tado de cosas.
Eso, con un poco de buena voluntad, sería dificultad muy chica.
Que empiecen por entenderse y reu¬ nirse los electores de una calle; de ésta,
que se pase á la inmediata; muy pronto
estarán en comunicación todos los de un
distrito; y de esta manera la buena inte¬ ligencia y las relaciones se hacen gene¬
rales.
Y, además de esto, ¿Eo hay en esta po¬
blación sociedades muy numerosas y pu¬
jantes? Pues que se forme un centro elec¬ toral en cada una de ellas; que se esta¬ blezcan juntas ó comisiones en todos los distritos: que se tengan nutridas reunio¬

nes en qne se discutan los candidatos, sin atender á compadrazgos ni á otras miras que al bien de la población; y siguiendo este camino con tiempo y constancia, se podrá conseguir remediar algo.
Eo hay más alternativa que esta: O entendernos y establecer una buena organización para ocuparnos de los asun¬ tos públicos que nos tocan tan de cerca; ó un punto á la boca, y sufrir las conse¬ cuencias de nuestra indolencia y aban¬
dono. X.
VARIEDADES.
A L’AMO’N TOFOL DE SA LLANA.
£3’ ILiIjÓT.
Ben volgut Tòfol: «Ets amichs se eoneixan á sa presó y á n‘ es llit.» Axó es un refrán, y jò estich dispòst á provarte que, com tots es refrans del mon, es
una veritat.
He sabut, p’ el Sen Taranta, que per S‘Iïlòt amb aquestas eleccións hey há la mar-y-morena y que tots es qui s’ han de cuidá de tú, vny di, es qui et duan sa escudella, cercan vóts com á desperáis per torná aficá á nes Consistóri á n’ es famós Triunvirato de que tant me parlas. Jó, creguent que amb aquestas novas feynas aquets empleats t’ haurán dexat «consirós y atribulat» tot-solet y dejunant, et veitx mórt de fam á n' aquestas horas. No has de estreñá que aprofitant es mateix passatje t’ enviy un pá negre, duas sobressadas y una carabasseta de vi; voldria fos tot á n‘ es teu gnst y que, més qu‘ es present, mirasses sa meua bòna vo¬
luntat.
Comprendás sl ansia amb que visch, axí es que te suplich fasses lo posible per escriure ‘m la setmana qui vé, contantme tot cuant ha passat.
Si res te fá falta tornem enviá el Sen Ta-

vista en el semblante del prelado lo comprendió
todo.
—¿Nada habéis descubierto entre los pape¬ les de vuestro predecesor? preguntó.
El prelado por toda respuesta bajó la cabeza. —De modo, continuó María, que no puedo tomar el velo ni consagrar mi vida á Dios. ¡Cúmplase su santa voluntad! Al menos me quedará el doloroso consuelo de pasar mi vida orando y llorando sobre la tumba de mi bien¬
hechora.
—¡Ah! hija mía, la dijo el prelado: tampoco os queda ya ese triste consuelo. La regla de la abadía de Nuestra Señora de Soissons prohíbe que vivan en el recinto del claustro pensionis¬ tas que no estén destinadas á tomar el velo
María arrojó un grito de terror. —¡Me echan! dijo, ¡oh Dios mío! ¡Dios mío,
me echan!
El obispo quiso tomarla la mano, más ella la
rechazó.
—¡Me echan! repitió. ¡Ya lo oís, bienhecho¬ ra mía! Lo oís, santa mujer, y no rogáis á Dios queme llame á sí á vuestro lado! ¿Qué

queréis, monseñor, que haga yo en un mundo que no conozco, y cuyas miserias y sufrimien¬ tos apenas sé de oidas? ¡Sin protector, sin asi¬ lo, acaso sin pan! ¡Oh Dios mío! ¡Dios míol compadeceos de mí, y llamadme á vuestro seno.
—No os entreguéis así á la desesperación, dijo el obispo, profundamente conmovido. En mi casa hallareis un asilo: yo ya soy viejo y no puedo vivir mucho, pero antes de mi muerte os pondré al abrigo de los sufrimientos y peligros del mundo. Vamos, hija mía, seguidme, y po¬
ned término á vuestras dolorosas emociones
abandonando estos lugares. Y la atrajo así dulcemente; pero ella se apar¬
tó y fué á arrodillarse sobre la tumba de su
madrina.
—¡Adiós! le dijo, ¡adiós, madre mía! ¡Adiós, vos que con tanta ternura me habéis sostenido en mi juveutud; vos que me habéis dado á vues¬ tro lado una existencia dulce y pura! ¡Adiosl ¡Me destierran del claustro! ¡Me prohíben ve¬ nir á orar sobre esta piedra! ¡Me echan, madre mía, me echan! ¡Oh, vos no oís mis quejas ni mis sollozos! ¡No veláis, pues sobre mí! ¡Ya no

me amais, puesto que todavía vivo, puesto que debo salir de vuestro convento, del cual me
echan!
El obispo la sacó fuera de la iglesia, la hizo subir en su coche que le aguardaba en la puer¬ ta de la abadía, y se la llevó á su palacio epis¬ copal.
El obispo de Soissons, según ha podido ver¬
se en su entrevista con la nueva abadesa de
Nuestra Señora respecto á la huérfana, era un anciano mucho más caritativo que de carácter firme. Acostumbrado por largo tiempo á las costumbres fútiles y brillantes de la córte de Francia, solo hacía cinco ó seis años que había ido á residir á su diócesis, donde procuraba es¬ piar con una vida grave y severa los errores de su pasada existencia. Había llevado consigo á su destierro, como él se complacía en llamar¬ le, á su hermana la señora Lidoria de Penevent, viuda del conde de este nombre, y que había ejercido sobre su marido hasta el mo¬ mento de su muerte, una absoluta y completa
autoridad.
(Se continuará.)

SÓLLER.

3

rant-a, maldament sia aposta, y ten en conta que si es precís per está tú aplè quejó Laja d‘ aná á S‘Mòí per agraná sa Trinidat que t‘ embarassa, Leu fará amb gust es teu amich
Peka.
Sa Coma 21 de Abril de 1887.
CRÓNICA LOCAL.
Para nombrar á nueve concejales que cesan en sus cargos, los dias 1, 2, 3 y 4 del próximo Mayo, tiene que haber elec¬ ciones municipales. Aconsejamos á nues¬ tros lectores que lean con detenimiento el artículo, sobre el propio asunto, con que encabezamos nuesro número, y de esta manera podrán hacerse cargo de la im¬ portancia que, para los pueblos, tienen las Corporaciones populares, y cuan con¬
veniente es el buen acierto en estas elec¬
ciones.
Todo individuo que paga contribución tiene voto en ellas; por lo mismo, á todos nos cabrá igual responsabilidad, si esta vez como tantas otras, lo dejamos en manos del primer osado que se eche á la
calle.
El voto del último de los contribuyen¬ tes, vale tanto como el del primero; por consiguiente, solo la punible indiferencia de los sollerenses; el desden con que mi¬ ramos nuestros propios intereses; el ais¬ lamiento en que vivimos siempre, y hasta
puede decirse el olvido de nuestra propia dignidad, han sido la causa de que los intereses de todo un pueblo, durante una larga serie de años, hayan sido maneja¬ dos por tres ó cuatro personas.
No intentamos por ello, hacerles car¬ go alguno. En buena lógica no podemos quejarnos de que algunos se aprovechen de lo que desprecian muchos.
Lo que deseamos es que cese un esta¬ do de cosas que nos humilla y puede em¬ pobrecernos.
Que comprenda cada cual que, si ha habido personas que sin méritos suficien¬ tes han imperado en el pueblo como dueños absolutos, disponiendo de todo á su ántojo, la culpa es completamente nuestra por el desprecio ó desden con que miramos las elecciones de Ayunta¬
miento.
¿Serán estas el principio de una nueva era en que el pueblo querrá intervenir y enterarse de como se administra su propia hacienda?
Aunque lo anhelamos vivamente, des¬
confiamos de ello á causa de nuestro pro¬
verbial apatía.
Una semana de invierno ha sido la
que termina hoy. Vientos huracanados al principio atra¬
jeron pesados nubarrones, que fueron á descargar una llúvia torrencial en lo alto
de nuestros montes del S. y S. E; y un frió húmedo impropio de la estación en que estamos nos ha hecho, sino tiritar,

echar de menos la lumbre de nuestras

Queriendo salvar á una criatura de

chimeneyas, apagadas ya.

corta edad que estaba al borde de un es¬

A seguir de este modo nos queda- ¡ tanque lleno de agua, corrió una mujer,,

remos sin primavera y, en tal caso, el días pasados, resbalando antes de satisfa¬

brusco cámbio de temperatura es muy cer su deseo con tan mala suerte, que tu¬

probable se deje sentir demasiado en to¬ vo dislocada una pierna.

das aquellas personas de constitución de¬

licada.

——

Á PSIQUIS.

La fiesta religiosa que se rcelebró el domingo último en el oratorio de San
Eaimundo de Peñafort, en el Puerto, en honor de su tutelar, y que anunciamos en nuestro número anterior, no fué tan
concurrida como en años anteriores á
causa sin duda de ío desapacible de la temperatura.

Te quise hacer la señora Del viejo y feudal castillo Terror de la gente mora, Y que no baja el rastrillo Hasta que nace la aurora.
Donde estarías guardada Por mis fieles servidores,

Nos ha sorprendido sobremanera ver correr por estas calles en busca de votos á los dependientes de nuestro municipio en nombre del señó Bañe, seño Jutje y Se¬
cretari.
Nosotros creemos que la misión de los dependientes mencionados es otra, y así creemos opina el pueblo entero.

Y donde yo con mi espada
Defendería la entrada Del edén de mis amores.
Donde tendrías un page Para tu servicio solo
Valiente como un salvage, Noble como tu linage, Hermoso como un Apolo.

Lo dicho en el suelto anterior y el llamamiento que al público en general hace el Centro Sollerense, creemos será lo suficiente para que nuestros lectores puedan formarse una idea exacta de lo reñidas que van ha ser las próximas elec¬ ciones municipales.

Deseoso de contribuir á uniformar la
organización y acierto de la administra¬ ción de las parroquias de esta diócesis, el Excmo. é limo. Sr. Obispo ha tenido á bien dividirla en los siguientes Arci-
prestazgos: Palma, Inca, Manacor, Llummayor,
Felanitx, Sóller y Puigpuñent. El Arciprestazgo de Sóller queda de¬
signado en esta forma: Sóller (Fornalutx), Valldemosa (Deyá),
Buñola (Orient), y Escorca.

— < --C-r-C

- ^—

Donde dos viejos lebreles; De indómita fiereza, Para tí humildes y fieles. Harían servir sus pieles De almohadón á tu cabeza,.
Cuando en las tardes de estío Fueras á dar un paseo
Por las orillas del río, Y te sentaras, bien mío, A escuchar algun gorjeo.
Do si salimos de caza
Con mis leales vasallos,
El brillo de mi coraza
Hace que encuentren mi traza
Al trote de sus caballos.
Donde yo, que te bendigo, Imploro al cielo piedad Dando mesa y dando abrigo Al caminante ó mendigo En noche de tempestad.

Nos han asegurado que por iniciativa particular se está llevando á cabo la or¬ ganización de los festejos de la fiesta civico-religiosa de la Victoria, que serán iguales ó pare cidos á los de años anterio¬
res.
Prometimos un programa de los mis¬ mos pero lo guardamos para el próximo año. ¡Tal vez una buena cosecha y algu¬ nas rebajas en los impuestos devolverán á nuestros paisanos su perdido buen hu¬
mor!
Por de pronto no lo tenemos; así es que creemos prudente pasar un año más como hemos pasado los anteriores.
Nos gusta aquella frase vulgar “á las penas puñaladas", pero.... esto es más fácil de decir que de hacer.

Y tú si empre desdeñosa
A mi amor indiferente Prefieres á ser mi esposa
Ser la esposa de un teniente.
Y en vez de la hermosa llama
Que alimenta mi escudero,
Tendrás cisco de retama En miserable brasero.
Comerás un mal cocido, Tendrás un portero rudo,
Y te traerá tu marido
Un asistente orejudo.
En siendo dia primero, Que tarda en llegar y pasa,
Te mandará tu casero El recibo .de la casa.

4

SÓLLER.

No estrañes niña de mí
que hasta mis celos inmole, Y pida á Dios para tí Larga vida y mucha prole.
Confieso de buena gana
Que es muy digna tu belleza

¡ Serían las ocho de la mañana, cuando el ’ pueblo de Sansellas en masa, y presidido por | sus respectivas autoridades, se marchó al pun¬
to conocido por la carretera de Algaida, con
el objeto de ver, muchos de ellos, por primera vez á su nuevo Rector, saludarle y demostrar
el regocijo que los cabía por haberles deparado el Señor un ministro de quien se las prometen

De empezar por capitana, Y no empezar como empieza.

felices, juzgando por la fama de que viene pre¬
cedido. Al ver agrupado,junto al que dentro de una hora debía ser su Jefe espiritual, tanta

Yo según dice la gente, Y por ello me incomodo, Soy un poquito teniente;
Más no teniente del todo.

multitud de personas pertenecientes á los dife¬ rentes partidos políticos, que por desgracia tie¬
nen dividido á Sansellas lo mismo que á otros
pueblos de esta isla, no pude menos de excla¬
mar

Que de haber niña sabido Que un militar te llenara,
Militar hubiera sido

aun liay fé en Israel.
Llegado que hubo el Sr. Arbona al menciona¬ do punto, se puso en marcha aquella apiñada multitud, al son de las bien organizadas mú¬

Para hacerte militara. Juan Berbiquí.
CORRESPONDENCIA PMUCOLAR DEL SÓLLER.

sicas del pueblo de Inca, las cuales con sus bien interpretadas sonatas nos probaron lo que
puede el arte unido al estudio. Recorrido el trayecto en el cual habría un
centenar de pinos, sembrados en ambos lados, unidos con cuerdas formadas de arrayan; lle¬

Fornalutx 19 de Abril de 1887. Sr. Director del Sóller:

gamos á la casa Rectoría y después de un bre¬ ve descanso, se personó toda la comitiva á la
Iglesia parroquial, en donde prévias las cere¬ monias de rúbrica tomó posesión del curato el

Muy Sr. mió: El domingo último, 17 del que rige, el Sr. Cura-párroco de Sóller hizo su en¬ trada solemne en este pueblo y tomó posesión de la iglesia como filial que es de esa parroquia.
Anunciado de antemano el acto por el señor Vicario y recomendada por el mismo la asis¬
tencia, observóse gran movimiento en todo el día y particularmente á las cuatro y inedia de la tarde, en que un repique de campanas anun¬ ció á los hijos de Fornalutx que estaba próxima la llegada del que por espacio de seis años nos ha regido interinamente y que ha sido última¬ mente nombrado en propiedad.
Serían las cinco cuando D. Miguel Bennaser
Cabrer, cura-párroco, acompañado de D. An¬ tonio Bauzá vicario de Sóller y de D. Anto¬ nio M. Pons Pbro., llegaron á la entrada del

mencionado Sr. Arbona, cantándose el Te-Deum en acción de gracias.
Después se cantaron los divinos oficios, sien¬ do el celebrante el inuevo Rector. Ocupó el púlpito el Sr. Arrom natural de Sansellas, quien con la elocuencia y sencillez que el caso requería, explicó las mútuas obligaciones de Rector y pueblo.
Concluidos estos, las autoridades y pueblo fueron obsequiados, por su nuevo Rector con un suntuoso refresco durante el cual, tuvimos el gusto de oir de nuevo á las músicas citadas, las cuales alternando, nos dejaron sentir algu¬ nas bonitas sonatas de su rico repertorio.
Concluiré esta suscinta narración haciendo
preces al Señor, para la mútua felicidad de pueblo y Rector. Suyo afino. S. S.

pueblo, en donde les estaban aguardando el se¬ ñor Vicario, las autoridades locales y un gen¬ tío inmenso. Saludado que fué y vueltos los sa¬

El Corresponsal.

ludos, acompañado del Sr. Vicario D. Guiller¬ mo Busquets, del Sr. Alcalde, Juez municipal, funcionarios públicos y la gran muchedumbre

ULTIMAS IMPRESIONES.

que había acudido, y precedidos de la banda de música de este pueblo, se dirigieron á la igle¬ sia; una vez allí después de las ceremonias, de de costumbre á dicho acto, cantóse un solemne
Te-Deum, y concluido, el recien llegado curapárroco, desde el púlpito, dirigió la palabra á sus feligreses con aquella suavidad y dulzura de que debe de estar adornado todo Padre y Pastor de tan numeroso rebaño como el que el Altísimo se hadignado confiar al Sr. Bennaser.
Acabada dicha función fué acompañado con el mismo órden á casa del Sr. Vicario, en don¬ de recibió las felicitaciones de todo un pueblo sencillo y humilde á la voz de sus superiores,

La agitación electoral crece por mo¬ mentos. El partido que llamaremos ofi¬ cial despliega una actividad inusitada, y
parece que se vale de todos los ardides. Se nos asegura que se piden votos en nombre de una persona de bastante repre¬
sentación, y hasta se le presenta como candidato, cuando él mismo nos ha auto¬
rizado para que hagamos público que no ha dado su asentimiento á lo primero, ni aceptará lo segundo.

y obsequiado con un magnífico refresco. Felicitamos al Sr. Bennaser y deseárnosle
salud y largos años de vida para poder desem¬
peñar el cargo que se le ha confiado.

CENTRO SOLLERENSE.

El Corresponsal.
Llorito 19 de Abril de 1887.
Sr. Director del Sóller
Muy Sr. mío: Faltaría á uno de mis sagra¬ dos deberes, sinó facilitára á V. unos cuantos pormenores de lo que pasó en Sansellas el do¬ mingo día 17 del que contamos; con motivo de la solemne entrada y toma de posesión de Rec¬ tor de dicho pueblo verificada por nuestro com¬ patricio D. Miguel Arbona.

Este Centro, en sesión de 17 del co¬
rriente, después de un razonado debate, acordó por unanimidad que convenía al mayor bien de la población el tomar parte activa en las próximas elecciones de Ayuntamiento.
En nombre, pues, del mismo, se convo¬ ca á todos lo que quieran ayudarle en su obra de mejora general, sean ó no so¬ cios, para que se sirvan asistir á las reu¬

niones generales, que para tratar de este asunto, tendrán lugar hoy, y mañana á las 9 de la noche, en el local de la Socie¬
dad, salón de Guillermo Bemat.—Por el Centro.—Pedro A. Bullan.—Martin
Marqués Marqués.—Antonio Pons Gis-
bert.—Pedro Juan Coll Estades.—Juan
Joy Pizá.—Pablo Ozonas Oliver.—Ra¬
mon Casasnovas Miró.—Gerónimo Esta¬
des Llabrés.—Antonio Enseñat Caparó. —Jorge Llinàs Bisbal.—Pedro Antonio Ripoll Estades.—Bartolomé Colom Mo¬
rell.—Antonio Mora Bernat.—José For-
teza Pomar.—Jaime Valls.—Pedro Lú¬
eas Oañellas Ripoll.—Andrés Pastor Oli¬
ver.—Jaime Torrens Calafat.—Nicolás
Morell Pons.—Damian Magraner Morell. —Jaime Juan Joy Pizá.—Miguel Mar¬ qués Marqués.—Juan Morell Pons.—
Gabriel Albertí.—José Serra Aulet.—
Pedro Mayol.—Amador Castañer.—An¬
drés Oliver Bernat.—Pedro Palou Ri¬
poll.—Jorge Frontera.—Cayetano Rose¬
lló Lanuza.—Juan Rullan.—Juan Pons.
—Siguen las firmas.

MOVIMIENTO DEL PUERTO.
EMBARCACIONES FONDEADAS.
Día 7.—De Barcelona laúd Pepito, de 27 ton., pat. Miguel Boscli, con 6 mar. y harina.
Dia 7—De Palma jabeque San Miguel, de 58 to¬ neladas, pat. Mateo Frontera, con 7 mar. y lastre.
Dia 10.—De Lanouvelle laúd Esperanza, de 32 toneladas, pat. Juan Vicens, con 6 mar., 1 pas. y
lastre.
Día 10.—De Cindadela laúd Sebastopol, de 28 toneladas, pat. Francisco Riera, con 6 mar. y trigo.
Dia lo.—De Palma laúd San José, de 22 ton., pat. Gaspar Pujol, con 6 mar. y piedra.
Dia 16.—De Palma laúd Virgen Dolorosa, de 51 toneladas, pat. José Vicens, con 6 mar. y corteza.
Dia 17.—De Marsella jabeque Corazón de Jesús, de 42 ton., pat. Salvador Colom, con 8 mar. y lastre.
Día 20.—De Tolon laúd Virgen del Carmen, de 47 ton., pat. Pedro Cardell, con 7 mar. y lastre.
EMBARCACIONES DESPACHADAS.
Dia o.—Para Barcelona bateo San Antonio, de 23 ton., pat. Juan Calafell, con 5 mar. y lastre.
Dia 9.—Para Andraitx laúd Pepito, de 27 ton., pat. Miguel Bosch, con 6 mar. y harina.
Dia 13.—Para Marsella laúd San Miguel, de 58 toneladas pat. Mateo Frontera, con 7 mar., 2 pas. y
lastre.
Dia lo.—Para Lanouvelle laúd Esperanza, de 32 ton., pat. Juan Vicens, con 6 mar., 1 pas. y lastre.

Partes Telegráfíchs de S’lllót.

Presó de S’ Illót 23-11 m.

Aquí crech qu’ es pega fóch pes cuatra
vents.

Triunvirato sessió contínua tractant d’

eleccions.

Cueròt, trabuch al còll, vòt ó la vida.
Olla d’ets embuys escriu cartas desesperat. Olla vermeya s’alça de peu-puntes perqu’ el vejen.

Dependents partint puestos y amenassas.
Jò mòrt de fam,

Carta corrèu.

Tòfol.

SÓLLER.-imprenta de Juan Marqués.