AÑO IIL—NÜAL 92.
AÑO IIL—NÜAL 92.

9 ABRIL DE 1887.

Ferro-Carrües de Mallorca,
SERVICIO DE TRENES
que regirá desde l.° Abrrii <í 14 Octubre de 18f,7.
De Palma á Mauac.or y La Puebla.—7’30 maña¬ na, 2 .y t (mixto) tarde.
Do Manacor á Palma.—3 (mixto) 7V>0 mañana y ñ'-jrS tarde.
De La Puebla á Palma.—7’5."* mañana y ■ 5*65
tarde. De La Puebla á Manacor.—7'",5 mañana 2’?.n y
5’5á (mixto) tarde. De,, Mañ'aébf á La Puebla.—'7’30 mañana y 5‘45
tarde.'
!"f Tren periódico: (Has de mercado en Inca.—De
Inca á Palma—2 tarde.

COREEOS;
SALIDAS DE PALMA. Para Ibiza y Alicante, domingo 8 mañana. Para Mahon, hiñes 4 tarde y miércoles 2 tarde, vía Alcudia.
Para Barcelona, martes 1 tarde y sábado 2 tarde,
vía Alcudia.
Para Valencia, jueves 4 tarde. LLEGADAS Á PALMA.
De Valencia, lunes 7 mañana. De Mahon, ludes 9 mañana vía Alcudia y jueves
9 mañana.
De Ibiza y Alicante, miércoles 3 tarde. De Barcelona, jueves 12 mañana, vía Alcudia y
sábado 7 mañana'.
Salidas de Sóller.—Los domingos á las 2 de la mañana y los demás días á las 4.
Llegadas á Sóller.—Todos los días á las G noche

PERIÓDICO SEMANAL DE INTERESES MATERIALES.

PUNTOS DE SUSCEPCIÓN.

PRECIOS DE SUSCRICIÓN.

En la Redacción y Administración, calle de San Bartolomé mim. 1

i peseta trimestre en toda España.

3 id.

id. Extranjero y América.

j Pago adelantado.

Anuncios y comunicados á precios convencionales; los comunicados deberán llevar firma.

CRÓNICA LOCAL.
.
EL PUERTO.
Hace ya mucho tiempo que llamó
nuestra atención el triste cuadro que
ofrece la barriada cuyo nombre encabeza estas líneas, y desde entonces cruza por nuestra mente la idea de. presentar al pú¬ blico una copia más ó menos exacta del mismo, con el solo fin de qne nuestras Autoridades, fijando su vista en él, pue¬ dan reparar cnanto merezca serlo si tie¬ nen voluntad para ello, y que no es poco
en verdad. Deber nuestro es velar por
los intereses morales y materiales de Só¬ ller, y pomo quiera qne el Puerto forma una parte de este pueblo, no podemos pasar en silencio cuanto al Puerto atañe.
¿Y qué es el Puerto? Hoy el caserío más desgraciado del globo; juzguen sino
nuestros lectores.
Carece en absoluto de agua para be¬ ber y demás usos domésticos, viéndose obligados aquellos vecinos á trasportarla desde la Font des Muí, en las inmediacio¬
nes de la Torre.

Carece de sitio para el lavado; el más cercano es el lago ele agua dulce que se
forma en la desembocadura del torrente
mayor, al cual no pueden acercarse con tal objeto, pues el jabón disuelto en el agua podría descomponerla. No les que¬ da otro remedio que pedir, como quien pide limosna, á los propietarios del Qqúp de sa Má les dejen lavar en los estanques
inmediatos á las norias.
Carece de escuela de niñas y la de ni¬ ños que hoy existe deja bastante que de¬ sear; así es qne clá lástima ver como cre¬ cen faltos de instrucción, y lo que es más todavía de educación, infinidad de jóve¬ nes de ambos sexos, destinados á ser en
su día con sus trituras familias los únicos
habitantes de la barriada.
Carece de nn sacerdote que auxilie es¬ piritualmente á los enfermos antes de su muerte, enseñe doctrina cristiana y moral á los jóvenes y celebre diariamente; resul¬ tando de esta falta que si quieren oir misa en los días de precepto tienen que pagar¬ la por suscrición, faltándoles las más de las veces los consuelos de la religión que profesan, en la hora de su muerte.

Y carece, finalmente, de infinidad de
cosas que por de pronto no recordamos, pero que su falta contribuye notablemen¬ te á aumentar la desgracia que pesa sobre aquellos vecinos, que, por satisfacer la parte que se les impone para gastos mu¬ nicipales, como todos nosotros, son acree¬
dores á la participación (le igüales bene¬
ficios.
¿Tienen remedio todos estos males? Sí, y muy fácil por cierto. Basta para ello que nuestra Corporación municipal tien¬ da su vista hácia aquel caserío y sienta
deseos de hacer felices á sus habitantes.
Basta que se destinen algunas de las can¬ tidades que se derrochan ó por lo menos se emplean en obras menos importantes, á la construcción de las qne tanta falta hacen en dicho punto. Basta que usando de las facultades que concede la ley á los Ayuntamientos, quiera el nuestro hacer algo en pro del bienestar, moral y mate¬ rial, de aquellos que son también sus ad¬
ministrados.
Agua podrían encontrar en la Figuera, en las inmediaciones de la Font des Muí, y en el C’amp de sa Má como último re-

FOIjIíÉTIBÍ.
MARÍA.
(Continuación.)
Alas sea lo que se quiera, María usaba desde
el día de su bautismo el hábito de las. novicias de la abadía de Nuestra Señora. Su belleza era
extremada; y nada podría dar una idea de la pureza de sus facciones y de la gracia de toda su persona, sino estas palabras de Brantome, que parecían haberse escrito expresamente pa¬
ra ella: «La blancura de su rostro había apos«tado con la de su velo á cual era más blanco; «más al fin la blancura artificial de su velo
«perdió, y la nieve de sil blanco rostro eclipsó
«la otra. Ella tenía además la voz estremada-
«menfce. dulce y sonora.» Así, á escepcipn de algunas religiosas émulas de la superiora, to¬ das las demás la amaban y adoraban, y nadie pensaba siquiera envidiarle el favor que goza¬ ba con la abadesa. Sin fijarse nadie en los mo¬ tivos de esta opinión, se habían acostumbrado

á mirar á María como una persona superior por su rango á todas las demás de la comuni¬ dad, y á quien se debían tributar cuidados es¬ peciales y casi casi homenajes. María pasaba una vida tranquila y serena. Algunas veces había interrogado á la abadesa acerca del mis¬ terio de su nacimiento; pero esta la había su¬
plicado que no procurase penetrar secretos que las circunstancias no le permitían aun revelar. La joven había guardado desde entonces silen¬
cio: solamente se la veía á veces vagar pensa¬
tiva por los jardines bajólos espesos árboles de la abadía; pero una palabra de su madrina bastaba casi siempre para devolverle la ale¬
gría.. Hacia fines del año de 1587, la abadesa de
Nuestra Señora de Soissóns cayó en uña pro¬ funda melancolía. Muy á menudo recibía car¬ tas, con las cuales parecía aumentarse su dolor. Por último, á pesar de su edad, emprendió un
viaje que duró tres meses, pasados los cuales volvió más triste y pensativa. Pasaba los días y las noches al pié del altar, se entregaba á los más duros ejercicios de penitencia y parecía

ocupada de presentimientos horribles: siempre quería que María orase á su lado y mezclase
con ella sus oraciones.
—¡Orad, le decía, orad, hija mía, para que Dios desarme su cólera á las súplicas de un ángel puro y ferviente como vos! ¡Orad, María, orad, porque amenaza una grande desgracia á la más digna y virtuosa de las mujeres! Si la cólera del cielo no se aplaca, va á consumarse un crimen sin ejemplo.
A últimos de febrero recibió la abadesa otra
carta, cuya lectura le causó tal impresión que cayó sin conocimiento. Cuando volvió en sí, su razón parecía haberse estraviado. Pronunciaba palabras sin órden y sus labios octogenarios, que solo habían bendecido á Dios, se contraje¬ ron para no pronunciar quejas contra el rigor del destino. Lágrimas abundantes promovidas por la presencia de María, pusieron ^término á la crisis. La abadesa hizo qne María se le apro¬ ximase, y la estrechó fuertemente contra su
seno,
—¡Hija mía, le dijo, llora porque el crimen se ha cumplido! Llora, porque la reina Isabel

3

SÓLLER.

curso, sacándola por medio de una bom¬ ba movida por la brisa ó vapor. La cons¬ trucción de un abrevadero y lavadero públicos en las inmediaciones de la Cruz de piedra, no creemos fuera tan costosa como lo han sido obras de lujo como la torre de la casa Consistorial, reloj y otras de igual ó parecida importancia. El maes¬ tro de niños y el sacerdote podrían ser muy bien uña misma persona, suprimien¬ do uno de esos empleados que para nada sirven en caso de que no se quiera gravar el presupuesto de gastos en mucho mas de lo que lo está hoy.
En una palabra, hacer de nuestro puer¬ to un agradable sitio de recreo, que lo sería indudablemente el día que tuviera todas esas comodidades de que hoy care¬ ce, está en lo posible, es, en nuestro con¬ cepto, sencillísimo. Por esto levantamos nuestra voz con la confianza de que ha de ser oida, por esto suplicamos lo que creemos no nos ha de ser negado.
£>e dice que la Delegación de Hacienda se ha incautado del espediente de apre¬ mios de consumos para ejecutar á los contribuyentes á este impuesto que se
hallan en descubierto.
Desconocemos el mecanismo de la De¬
legación, pero conocemos el sentido co¬ mún y entendemos que esta no molestará á ningún contribuyente razonando en esta
forma:
¿Existe un recaudador que percibe el tres por ciento para premios de cobranza, y, bajo fianza, se compromete á ingresar en las arcas del municipio el cupo del impuesto que cobre? ¿Es responsable el Ayuntamiento ante la Tesorería de la pro¬ vincia de la entrega de dicha cantidad?
Ergo., la Delegación de Hacienda debe ejecutar al Ayuntamiento, el Ayunta¬ miento ejecutará al Recaudador á quien

la previsora ley exige fianza y este es quien legalmente debe entenderse con los contribuyentes/ con auxilio de la Autori¬
dad en caso necesario.
De consiguiente el Delegado de Ha¬ cienda que presentan al público como ejecutor del contribuyente, es, según nuestro parecer, ejecutor del Ayunta¬ miento y percibirá 24 ó 30 reales diarios por sus funciones, corno varios otros han cobrado por este concepto (sumando una cantidad considerable tales haberes) lo que agrava todavía más la triste situación del contribuyente y constituye este siste¬ ma administrativo un gran mal que nece¬ sita un gran remedio.
Tal es nuestro criterio respecto á esta noticia que, aunque emanada del mismo Ayuntamiento no la consideramos veraz, debiendo hacer constar que, al formular estos razonamientos, á más de la protesta que en nombre del buen sentido contie¬ nen estas líneas, escribimos con el ánimo
de evitar sucesivas habilidades de este
género que á nada conducen como no sea al desprestigio de quien las hace.
De todos modos aconsejamos al contri¬ buyente que antes de incurrir en los apre¬ mios conque se le amenaza, haga efecti¬ va la cuota que le corresponda aunque tenga que sacar fuerzas de flaqueza para cubrir el exagerado cupo repartido.
Quien dijo que el invierno había ya terminado se equivocó; algo le quedaba que hacer todavía. Esta semana ha sido una de las más borrascosas y frías de la estación de los hielos que, según el ca¬ lendario, acabó en 19 de Marzo último, y de todo ha habido: pesadas nubes, true¬ nos y. relámpagos, lluvias y nieves, grani¬ zos y vientos y hasta largas horas de cielo despejado y sol primaveral.
La cumbre del Puig Mayor y de TOfre

han quedado cubiertas de un blanco su¬ dario, para atestiguar la veracidad de nuestras palabras.

—r-N

—■

Una prueba más de su estado de bar¬ barie dieron algunos, el domingo último, en la iglesia parroquial al tiempo que te¬ nía lugar la devoción del Vía-crucis, pro¬ moviendo uno de aquellos escándalos que solo se suceden en pueblos que, como el nuestro, vá cada uno por donde le dá la gana, falto de educación y por consi¬ guiente de respeto á las leyes, á las Au¬ toridades y á la sociedad de que forma
parte. Con decir que hubo palabras injuriosas
y no muy decentes, impropias no solo del lugar aquel sino que también de otro cual¬ quiera, que á las palabras siguieron los em¬ pujones, á estos las amenazas, á estas los sillazos y que el predicador vióse obliga¬ do á preguntar si estábamos en una plaza de toros ó en la casa del Señor, creemos será lo suficiente para que nuestros lecto¬ res puedan formarse una idea de lo que
fué.
Actos de esta naturaleza demuestran
claramente que el pueblo necesita única¬
mente escuelas.

En la calle del Cementerio hubo una riña en una de las noches de esta semana,
lo cual prueba lo mismo que hemos di¬ cho en el suelto anterior; que faltan es¬ cuelas y nada más.
Desgraciadamente tenemos pocas, y las que tenemos son tan reducidas que infinidad de niños se quedan sin instruc¬ ción por no caber en ellas.
Las funciones de Semana Santa, que
se han celebrado estos dias en nuestra
parroquial iglesia, han sido én extremo

ha mandado asesinar á su hermana la reina
.María Stuard!
—¿Y quiénes son la reina María Stuard y la reina Isabel? preguntó María sorprendida, por¬ que aquella .era la primera vez que oía pronun¬
ciar tales nombres.
—La una es una víctima, la otra un verdugo, replicó la abadesa. La primera es una mártir, la otra una hereje! Rogad á Dios, hija mía, que
la misericordia divina reciba á la una en su
seño, y perdone á la otra y le dé el arrepenti¬ miento que necesita. Rogad, hija mía, porque hé aquí que llegan días de duelo y. de .tribula¬ ción. Orad, porque la mano del Señor se ha estendido sobre la Escocia, mi pátria; orad, por¬ que la sangre corre.'Ruge la guerra civil, y los hijos dejan matar á sus madres, sin sacar la espada para defenderlas. Orad, porque se nece¬ sitan corazones puros, que desarmen la cólera divina. Orad, porque hay pobres huérfanas abandonadas, solas en la tierra sin protección y sin apoyol
Al día siguiente se celebró en la abadía de Rúes i ra Señora de Soissons, así como en todos

los conventos de Francia, un oficio de difuntos por el descanso del alma de María Stuard,
reina de Escocia. María oró entonces con más
fervor que acostumbraba, porque sabía que su madrina era escocesa, y había visto cuanto do¬
lor le había causado la noticia de la muerte de
la augusta mártir.
CAPÍTILO II. % -
El destierro.
Después del viaje que había hecho, y sobre todo después de la fatal noticia de la muerte de la reina de Escocia, la abadesa de Nuestra Señora de Soissons, cedía rápidamente á los achaques de la caducidad, que parecía haberla respetado hasta entonces á pesar de sus ochen¬ ta años. Su frente se surcó de profundas arru¬ gas; se estinguió el brillo de sus ojos, sus ma¬ nos quedaron trémulas é inhábiles, y su voz, antes tan pura y sonora, ahora balbuciente y confusa, no producía más que palabras ininte¬ ligibles. En breve fué menester que la llevasen ál coro á la hora de los oficios, porque sus piernas paralizadas se negaban á todo movi¬

miento. Solo su .alta inteligencia y su incansa¬ ble actividad de espíritu, conservaron su po¬ der. Gobernaba como en otro tiempo el conven¬ to con su firme voluntad, y manifestaba acaso más energía que antes contra todo lo que tenía visos de querer invadir su poder absoluto. Ma¬ ría no se ejercitaba en otra cosa que en recibir y llevar á las religiosas las órdenes de la supe¬ riora, porque María, había venido á ser el ausiliar constante y la enfermera de su madrina. Telaba á su lado lo mismo de día que de noche, y le prodigaba todos los cuidados de una ter¬ nura filial. {Ah! sus esfuerzos no podían ni vencer los progresos de la enfermedad, ni cal¬ mar el profundo dolor que consumía á su bien¬ hechora; muy á menudo, y sin motivo aparen¬ te, al mirar la religiosa á su ahijada, entregán¬ dose á su dolor, prorumpía en amargo llanto. Atraíala contra su pecho, cubría su frente de besos, ó invocaba para ella la misericordia de
Dios.
(Se continuará.)

SOLLER.

lucidas., como lo son anualmente, y ex¬
traordinariamente concurridas. La pro¬
cesión deljuéves se hizo de una manera solemne y sin que nada absolutamente turbaba la tranquilidad de la naturaleza, á pesar de que no tardó mucho en llover después"que hubo entrado aquella.

por medio de un atento oficio participó nuestro amigo el cura-párroco de este pueblo D. Miguel Bennaser Cabrer al clero parroquial, que con fecha 23 del próximo pasado mes el Excmo. é Ilustrísimo Sr. Obispo de la diócesis dióle la
colación y canónica institución de este
curato, y que el día fijado para la entrada y toma de posesión del mismo es el lunes 11 del actual á las nueve y media de la
mañana.
Describiremos la ceremonia en nuestro
próximo número.

El miércoles último cayó en la profun¬ da acequia de la Alborada juntamente con el caballo en que iba montado, un amigo nuestro, que se apartó á un lado ,del ca¬ mino para dejar lugar á un carro que su¬ bía cargado de yeso.
Si vive nuestro amigo, es por milagro. Sitios tan peligrosos no deberían te¬ nerse descubiertos y mucho menos estañ¬
ado al lado de una carretera tan estrecha
como la del camí de dalt, y tan transitada al mismo tiempo.
¿Se habrá tapado yá dicha acequia an¬ tes de que tenga lugar otra desgracia pa¬ recida á la que lamentamos hoy?

l ^ '

J.y. j¡

££

Nuestros distinguidos amigos D. Jai¬ me Oastañer Castañer, D. Juan Arbona

Ferror y D. G-uillermo Bullan Estades, lloran la pérdida de su padre, de su es¬

posa y de una hija respectivamente.
A cada uño de ellos enviamos nuestro

más santido pésame.

los sitios más pintorescos de este valle, del Puerto y de la población.
Los que quieran obtener la colección completa, que componen unas cuarenta vistas, podrán suscribirse en la imprenta del Sóller. El precio de cada una por suscrición será de 1’50 pesetas, y suelta de 3 pesetas.
La diferencia es bastante notable, así es que atendida esta, y que el tamaño de los cuadros es el que corresponde para
decorado de una habitación destinada á
comedor, despacho, antesala, etc., cree¬ mos que el número de los suscritores se¬ rá mucho mayor que el de los que com¬ pren una ó más fotografías sueltas.’
Por Eeal decreto de 1.° del actual, in¬ serto en la Gaceta del di a siguiente, se aprueba el proyecto de obras accesorias del trozo segundo de la carretera de Pal¬ ma á Soller, sección de Deyá á Soller, cu¬ yo presupuesto de contrata asciende á 55,481 pesetas, 87 céntimos, que produ¬ ce uno adiccmnal por el mismo concepto, importante pesetas 47,385‘89, al que ri¬ ge en la contrata del expresado trozo.
Por medio de un atento B. L. M. nos
participa D. Salvador Mañero Bayarri, editor de la Biblioteca Popular, colección
de las obras más notables de todas las
literaturas, que está ya en prensa el pri¬ mer volumen de dicha obra y que dentro de breves días verá la luz pública.
Compónese esta de infinidad de tomos en 8.°, los cuales tratan de Religión, His¬ toria, Filosofía, Poesía, Novelas, Teatro y Viajes, y se venderán al precio de un
real cada uno.
No dudamos, dado el precio y condi¬ ciones de la obra, obtendrá numerosa
suscrición.
LA RESURRECCIÓN.

Un amigo de Bemoles y Sostenidos es¬ cribió desde este pueblo al Director de dicho periódico manifestándole lo que de público se dice respecto á la fiesta de la
Victoria.
Nuestro colega aplaude el pensamien¬ to de que se quiera dar á la misma más apiendor y aconseja se nombre desde lue¬ go una Junta de festejos para la organi¬
zación de estos.
Somos del mismo parecer y añadimos que fuera mejor en nuestro concepto compusieran dicha Junta algunos conce¬ jales en unión de algunas otras personas agenas á la Corporación municipal.
El fotógrafo D. M. Sánchez, creyendo interpretar los deseos de todas aquellas personas aficionadas á lo bueno, ha sa¬
cado una bonita colección de vistas de

TRADUCCIÓN DE MANZONI.
Revivió! ¿cómo á la muerte Su presa arrancada ha sido? Revivió! ¿qué brazo fuerte Las negras puertas ha hundido? Salvo está el que ayer pasivo
Violencia mortal sufrió!
Yo lo juro por Dios vivo Que del túmulo le alzó.
Revivió! ya no reposa
Su cabeza eu el sudario;
Arrumbada está la loza
Del sepulcro solitario. Revivió! yace á lo largo El lienzo que le envolvió. Cual valiente, del letargo El Señor se dispertó.
Como al medio del camino,
Si á la sombra de árbol alto
Se adormese el peregrino,

3
Vuelto en sí con sobresalto,
Se sacude de la frente
La hoja seca, que cayó
Revolando lentamente, Y sus párpados rozó;
Así el mármol sin objeto, Que la urna angosta oprimia, Aquel fuerte allí sujeto Arrojó con valentía,
Cuando del limbo desierto
Vuelta su alma, dijo: «Vdy,» Y al cuerpo callado y yerto: «Levanta, contigo estoy.»
¿Qué gozosa voz despierta
A los santos de Israel? El Señor abre la puerta, El divino Emanuel!
Los que dormís aguardando,
Sacudid vuestro sopor; Se acabó el destierro infando:
Vedle, él es, el Redentor.
¿Antes^ de él al reino eterno
Qué mortal subido hubiera? ¿Quién de ese apagado infierno Sacaros sino él pudiera? Bajó, patriarcas creyentes, Del enemigo el terror, El deseado de las gentes, El predicho vencedor.
Los profetas asombrosos Que lo futuro han contado, Como á los hijos curiosos Cuenta el padre lo pasado, Ven cumplido el grande evento, Ven brillar el sumo sol, Del cual su inspirado acento Señalaba el arrebol;
Cuando Ageo é Isaías Dieron garantía al mundo, O deseado, que vendrías A sanar su mal profundo;
Cuando los dias contados
Leyó en su mente Daniel,
Y de años aun no brotados
Acordóse exacto y fiel.
Era el alba, y Magdalena
Bañado su rostro en llanto Y las otras con gran pena Plañían al maestro santo;
Ved ahí que la pendiente Toda tiembla de Sion,
Y la cohorte insolente
Desmaya de turbación.
Un mancebo rutilante
Desciende sobre el sepulcro; Brilla cual rayo el semblante, Cual nieve el vestido pulcro. «¿Dónde le pusieron, dónde? Pregunta la triste, di.» Y el jóven córtes responde: «Resucitó, no está aquí.»
Dejad el color violado Con su adusta palidez Y las capas sin bordado,
Y el oro brille otra vez:

4
Estola blanca cual lirios
Viste, ó sacerdote, y sál, Y á la luz de alegres cirios
Anuncia á cristo inmortal.
Goza, 6 Madre, el coro canta, Gózate, reina del cielo, De quien como de arca santa
Dios tomo de carne el velo!
Resucitó cual predijo! Ruega por la humana grey, Ruega, pues ordena tu Hijo Que tu ruego sea ley.
jAlegria! el rito santo -Solo alegría repite. Hoy, hermanos, cesa el llanto, Hoy es dia de convite; Hoy la madre mas modesta
No se escusa de vestir
A sus niños muy de fiesta;
Sodos salen á lucir.
Frugal del rico la mesa, Sea alegre la del pobre; Y en todas la dicha impresa, A nadie falte ni sobre; Y la paz negaba al fasto De soberbia profusión, Sonreír con tenue gasto Haga la humilde mansión:
Lejos la procaz orgía, La algazara y el tumulto!

SÓLLER.
Ah! no es esta la alegría Á que el bueno rinde culto; Sino dulce al par que austera, Sino pura y celestial,
Preludio de la que espera En otra vida inmortal.
Dichoso el que ya la aurora
Vé asomar del dia eterno!
Mas, ay del que errante ahora
En sombras cual las de averno,
Corre á la muerte sin guia, Dejando el camino fiel! El que en el Señor confía
Resucitará con él.
José M. Quadrado. (De La Unidad Católica.)

pascual á los enfermos. A las ocho cantará su pri¬ mera misa el joven Pbro. D. José Pastor. A las diez y media la fiesta tradicional al Santo Cristo en el
Convento.
MOVIMIENTO DE POBLACION.

NACIMIENTOS.

Varones 5.—Hembras 1.—Total 6.

DEFUNCIONES.

Dia 1:°—Falleció Margarita Alcover y Lladó de
11 meses de edad.

Dia 2 —D. Joaquín Castañer y Morell de 72

años.

:

» 2.—Rosa Frontera y Pons de 40 años.

» 8.—María Bauza y Arbona de 70 años.

» 3.—Miguel Bernat y Oliver de 87 años. » 4.—Francisca Rullan y Colom de 10 años. » 4—Antonia Coll y Oliver de 13 años.

CULTOS SAGRADOS.

DEFENSORA SOLLERENSE.

Hoy al anochecer completas en preparación del
misterio de la Resurrección de Nuestro Señor.
Día 10 á las cinco y media de la mañana maitines solemnes y luego la tradicional procesión del encuen¬ tro de-Nuestro Señor; oficio solemne con exposición del Santísimo empezando las cuarenta horas dedi¬ cadas al Patriarca San José; á las diez horas meno¬
res y misa mayor con sermón. Por la tarde los actos
de coro.
Día 11 exposición a las seis de la mañana, á las diez misa mayor con sermón.
Al anochecer el ejercicio del Sagrado Corazón de
Jesús.
Día 12 exposición á la misma hora, á las seis y media procesión en que se administrará la comunión

Las Juntas Directiva y de Tenedores de acciones, participan á los señores accionistas que mañana de nueve á doce de la misma y en el local que ocupa esta Sociedad, quedará abierto por segunda y última vez el pago del quinto dividendo, en cumplimiento de lo que
ordena el artículo 3.° de los Estatutos forma¬
dos para la emisión de acciones al objeto de llevarse á cabo la compra de solares y cons¬ trucción de un edificio para la misma, y apro¬ bados por la Junta General extraordinaria
celebrada el día 31 de Octubre último. Sóller
9 de Abril de 1887.—P. A. de las J. D. y de T. de A.—J. Marqués Arbona Srio.

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BONITA COLECCIÓN DE VISTAS
DE SÓLLER.

Comprenderán la colección completa unas

40 ó 50 fotografías de los sitios más pintores¬

cos y conocidos del valle, del Puerto y de la

población.

.

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remitirán á domicilio mensual ó semanalmen¬
te, á voluntad del comprador. 3 pesetas por cada vista suelta.
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