AÑO I.—NUM. 7.
AÑO I.—NUM. 7.

22 AGOSTÓ DE 1885.

Ferro-Carriles de Mallorca,

COREEOS.

SERVICIO DE TRENES
que regirá desde el lo Marzo hasta el li Octubre
■de 188í.
De Palma á Manacer y La Puebla. -t7’30 maña¬
na,' 2’15 y -É3(1 (mixto) tarde.
De Manacier á'Palma.—(8: mixto); 7130 mañana y 5’15 tarde..
De La Puebla A Palma.—7’55 mañana y 5V>5 tarde Do La Puebla á Manacor.—7 55 mañana 2’45 y.
5'55 tarde.

.

.

SALIDAS, DE PALMA,.

.

Para Barcelona martes y viernes 5 tarde, tlomiii'

go 7 mañaña, vía Alcudia,
Para Ibizn, sábado 6 tarde.

IriJÍOXlUS Á PALMA.

naP Ucudbf’lib^o 7nS&l^ lia, vvíiaV .AUíUQia, sanado / maiiaiiíi.

De Ibi.ca martes 7.mañana:

....

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SALIDAS DÉ SÓI.I.KIL

,¡t, .

T.os domingos á las'lVlé la imtdÁiñi Jr los1 JíénMi

días ¡i las 1.

.

IJ,K(1 ADAS A SÓLbKP.

Todos los dias á las-'7 íte la noche.

)

PERIÓDICO SEMANAL DE INTERESES MATERIALES.

PUNTOS DE SUSCRICIÓN:

PRECIOS DE SUSCRICIÓN.

En la Redacción y Administración, calle de San Bartolomé núñi. 17.

| 1 peseta trimestre en toda España.

2 id.

id. Extrangero y América:

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Anuncios y comunicados á precios convencionales; los comunicados deberán llevar firma.

■■

'

=

ARTES.

UNIÓN COMERCIAL.

II.

' -

Pasándo

en silencio

la descripción

de

la efímera vida que arrastraron las com¬

pañías formadas en nuestro pueblo, á

mediados del presente siglo, por los pro¬

pios cosecheros de naranja y propieta¬

rios de nuestra marina, á fin de explotar

el beneficio, en provecho propio (1), fijé¬

monos en un período más cercano.

Sabido es que la nueva y todavía des¬

conocida enfermedad del naranjo que, en

pocos años, acabó con toda la huerta,

dispersó el núcleo de personas ocupadas

en sacar pingües réditos para los propieta¬

rios ó terratenientes; pero éstas, habiéndo¬

se creado una posición, aunque modesta,

y adquirido una práctica y conocimiento

en el comercio de actualidad, que nadie

poseía como ellas, dirigieron el rumbo

de sus naves á puertos no conocidos y.

-menos explotados.

»

, Las costas del reino de Valencia, de

(1) Las personas que deseen enterarse de lo que eran estas
compañías y de su reglamentación, pueden consultar nuestra Historia de Sóller, T. I, pág. 169 y siguientes.

Murcia, de Cataluña; etc., fueron el teatro de sus operaciones. Industrias desconoci¬ das abrieron paso á la extracción, y la al¬ mendra, y los higos pasas, y las obras de palmito, y el vino, y las hortalizas, y las frutas verdes, etc., enriqueciendo la agri¬ cultura mallorquína, allegaron recursos á nuestro pueblo. Las familias, aprovechan¬ do la ventaja de poder ocupar á sus hijos en el comercio, sin alejarlos de su vista por tiempo ilimitado, tal vez para siem¬ pre, ya que la industria y la agricultura les negaban los medios de subsistir, en vez de mandarlos á las Américas, los en¬
viaron á formar numerosas colonias en
Francia. Sóller era el centro de donde
partía la iniciativa de todas estas opera¬ ciones. Numerosos delegados y comisio¬ nistas recorrían los pueblos en busca de géneros cuyo trasporte, y preparaciones, y embalajes, ocupaban miles de brazos. El génio emprendedor del sollerense, con arrojo, á veces temerario, abrió vastos horizontes y nuevas venas de riqueza. Ca¬ sas de representación, almacenes de ví¬ veres y restaurante, dirigidos por los no¬
veles comerciantes, dieron á conocer los ricos frutos de las Baleares y la cocina de Mallorca á los franceses, y en todas las

ciudades, y pueblos, y aldeas de la vecina nación, á cada pasó, se oía la graciosa
habla sollerense. mal disfrazada con una
pronunciación extraña. Sin competencias en la venta, con la
moralidad propia del buen cristiano que siempre acompañaba á los gefes y á sus dependientes, se realizaron fortunas con¬ siderables; y nuevas compañías, y nuevos restaurante, y nuevos almacenes., llevaron, la mayor parte de nuestra juventud á las
costas francesas. Solamente con los re¬
cursos venidos de Francia, Sóller vivía
en la opulencia. Más ay! La sociedad en qué vivía
nuestra colonia y á cuyos usos y costum¬ bres debía amoldarse, estaba formada
por personas que, si bien rebosan el amor pátrio, no profesan todas el respeto de¬ bido al catolicismo. Y el mal ejemplo, y el sórdido interés, y la pasión de realizar fortunas sin atender á los medios, corrom¬
pieron la moral de muchos de los ines-
pertos y mal aconsejados especuladores; y la mala fé, y la más desatentada com¬ petencia, llevaron el fraude á la especu¬ lación, la ruina en los negocios, la quie¬ bra-en el capital y el desconcierto en todo.
Donde un almacén vivía con desahogo,

—Es preciso que hablemos donde nadie nos interrumpa, dijo él.
Y ella replicó: —Lo v eo muy difícil.
—Dame una cita,
—No sé si debo. —¿Dudas de mí? —Líbreme Dios de inferirte tal ofensa. Te conozco bien
y Ico como en un libro abierto en el fondo de tu alma noble y generosa. Sé que eres incapaz de faltarme y de faltar á tus deberes de hombre honrado. Pero el mundo es un monstruo de malicia, y ¡ay de la jóven que dá pasto á su letal murmu¬ ración !
—Mucho nvgnyes, para quererme con un amor igual al

mío. Si me amas de veras, no sacrificarás mi ventura al te¬ mor de necias habladurías.
Después de mucho vacilar y de oponer juiciosas obser¬ vaciones, que vió hábMínente rebatidas por el enamorado jóven, Concha consintió en acudir a la cita.
Era la hora en que
Aún brillan en la cima del encumbrado monte los postrimeros rayos del sol deslumbrador,
y en vaporoso carro inunda el horizonte la reina de la noche con albo resplandor.
Los dos novios se hallaban en el terraplén de la escollera del muelle, junto á la Consigna.
Miguel, exaltado y trémulo, agotaba su elocuencia en demostrar que era indispensable huir juntos á otro pueblo, si querían ser felices.
—Aquí todo se conjura contra nosotros, decía; están ro¬ tos los lazos de vieja amistad que unieron á nuestras fami¬ lias; mi madre se empeña en casarme con otra, y mi padre se doblega ásu imperiosa voluntad. Tu madre, herida en su amor propio, se empeña en llevarte lejos de aquí. ¡Oh! Esto último es lo que á mí me desespera. Y el plazo es pe¬ rentorio. ¿Adonde os vais? Di. ¿A qué aumentar con tu ab¬ soluta reserva el tormento que me destroza el alma? ¿No ves mi angustia? ¿no te espanta mi desesperación? ¿Qué vá á ser de mí, siti la mujer que es la mitad de mi vida? ¿Y qué vá á ser de tí, lejos de la tierra que te vió nacer, en un mundo

lleno de peligros y acechanzas? Y estos peligros se multipli¬ carían si tuvieses la desgracia de perder á tu madre.
La pobre Concha, muda de dolor y de espanto, los bra¬ zos caidos, inmóvil como urta estátua, dejaba correr las lᬠgrimas que en abundancia brotaban de sus ojos.
Miguel se exaltaba cada vez más, pasando de lo razona¬ ble á lo absurdo, de lo juicioso á lo insensato, como jóven sin esperiencia que todo lo vé á través del prisma del ar¬ diente amor que lo domina por completo.
La idea de su huida con Concha so le presentaba como el único medio de evadir la tormenta que amenazaba des¬ truir su dicha para siempre; era como una obsesión terrible que le acosaba el alma, y á cada instante recaía en ella, como el demente á quien persigue la idea fija que le tras¬ tornara el juicio.
Tanto dolor, tan noble pasión, tan continuada lucha, tan conmovedora elocuencia, hacían yá vacilar á la débil muchacha, cuando en el silencio de la noche y muy cerca del sitio en que so hallaban los dos novios, se oyó una voz que con un aire popular del país, lleno de quejumbrosa me¬ lancolía, cantó dulcemente esta
BALADA.
Llorando está el pescador á los pies de la que adora, — «Ven, le dice, á ser señora de mi barca y de mi amor.

*¿

SO.LLER.

realizando pingües intereses, se pusieron ¿tres; la competencia en la venta acarrea¬ ba pérdidas escandalosas, y la corrupción del, personal que, dominado por las ne¬ cesidades sociales, sino por el vicioj pre¬ sentándose siempre más exigente á sus amos, completaba el cuadro que miramos
con horror. El desorden introducido en
el comercio francés, por el ateísmo de sus leyes, y no pocos desaciertos y percances consiguientes en los negocios realizados, á veces, con ambición desmedida de lu¬
cro, acabaron por cegar la fuente de ri¬
queza que mantenía nuestro pueblo, en¬
volviendo en la ruina consiguiente á los pocos, cuyo norte era el buen crédito, la justicia, da dignidad y la honradéz.
Ruidosas quiebras redujeron personas de génio, de talento y de vasta esperiencia, a la más completa inacción; y las po¬ cas compañías que viven todavía, tienen que hacer desesperados esfuerzos para luchar en medio de una competencia que ha de acabar, Dios no lo quiera, tal vez
con la deshonra.
Quizás se nos dirá que hemos exage¬ rado, recargando el cuadro que acabamos de bosquejar, jllojalá resultase cierta la acusación! ¿Poro., con disgusto,, debemos añadir,-que mucho más subidas hubieran resultado las tintas en él empleadas, si escribiésemos dominados por la desagra¬ dable impresión que repetidas veces nos
ha causado el relato de numerosas infide¬
lidades, intrigas, malevolencias, calum¬ nias ;y otros actos que revelan el estado de descomposición á que ha llegado el cuerpo-comercial de nuestras colonias.
Olvidemos eLpasado, sentemos princi¬ pios y veamos como se. despeja la incógni¬ ta para lograr un feliz porvenir. Restablez¬ camos el movimiento comercial, indus¬ trial y agrícola; abramos los laboratorios
donde el bracero fabrica él incienso del
trabajo que ofrecido á Dios con un fin recto y un corazón puro, • se eleva en es¬ pirales hasta el cielo, para descender des-

pues cual antigüo maná, y dar vida y movimiento á pobres y ricos, grandes y pequeños.
José Bullan Pono..

———■—■II.

■■■

i. m———

SECCIÓN INDEPENDIENTE.

UNA BASE NECESARIA.
Grandes son indudablemente los esfuerzos
que hace Sóller para salir de su estado de aba¬ timiento; los hombres que piensan con sus con¬ sejos y los de acción con sus trabajos, como que tengan tal fiebre de amor patrio (según se desprende de la campaña del Semanario y de los pocos números publicados del Sóller), que les obliga á salir de su silencio y retiro para hacer algo en aras de su patria afligida y para consuelo del hijo que pide pan.
Mi poco valer y falta de práctica en traba¬ jos periodísticos deberían escusanne de terciar en esta empresa, pero dónde todos están dis¬ puestos á prestar su auxilio sin investigar su menor ó mayor valía, no quiero que falte mi palabra, mi óbolo, mayormente tratándose de
una cuestión de tanta trascendencia y cuya
menor imprevisión puede defraudarnos del apetecido resultado.
La vida de los pueblos no estriba tan sólo en su vida material, en sus riquezas, en su mayor número de goces; no basta, nó, tener di¬ nero,; si así fuera, la tal vida sería-muy efíme¬ ra, voluble é inconstante; la moral y sus conse¬ cuencias están como primer factor para cons¬ tituir la verdadera vida humana. Una fortuna, decimos, se hace fácilmente; la dificultad está en conservarla; pero ¿cuál es el motivo y base de,este axioma? Dé ahí su filosofía. La riqueza, ordinariamente, desmoraliza; mal empleada, co¬ rrompe, y por lo común se emplea mal, porque todo cede á la riqueza, y el poder que la rique¬ za dá desvanece el flaco entendimiento; este vértigo engendra el orgullo y el orgullo-es el padre natural del egoísmo de mal género,, que es el endiosamiento ó divinización del yo. Asi se explica el derrumbamiento de una fortuna

que para alcanzarse impuso todo sacrificio, toda privación, humillaciones, vigilias, forzosos ayunos etc. De ahí deduzco que la mera semejanzá con la vida virtuosa conduce á la riqueza que con un soplo destruye la vida depravada resultado del vicio. Luego la virtud es necesa¬ ria fiara la consecución de la riqueza legal y por consiguiente la felicidad de los pueblos no depende únicamente de su vida material.
Yo prescindo ahora de las grandes «Bestiones teológicas. Que la moral perfecciona y eleva al hombre asemejándole á la divinidad, que la moral forma los grandes caracteres, es el go¬ mo de los grandes hombres y madre fecunda de toda virtud religiosa y civil. Yo contemplo la moral y la virtud bajo su mas humana accepción, prescindiendo de su origen y de su fin y circunscribiéndola á la vida social y ai bien¬ estar material de los pueblos. .Sin virtud nada es posible, sin virtud no hay religión y sin re¬ ligión es imposible la sociedad, y sin sociedad no hay ciencia, resultado de la unión de muchas inteligencias y muchas esperiencias, y sin cien¬ cia nó hay comercio ni industria.... ¿dónde iríamos á parar? La teología es la madre de la filosofía, y ésta de las . ciencias naturales, como
Dios es el padre de todo, y sin Él no hay nada,
y sin su Yerbo y el reinado del Yerbo humano
sobre la tierra volveríamos inmediatamente al
caos, caeríamos en el más espantos© .aniquila¬
miento. Pero la moral no es lina idea, una abs¬ tracción, es eminentemente práctica, es un ár¬ bol inmenso que debe cobijar toda la tierra y lo que no quiere vivir á su sombra tiene que
morir necesariamente. La moral es el sacrificio
heróico del hombre que en bien de sus herma¬ nos dá su vida, holocausto agradable al Dios del cielo, después de haberla empleado en el ejercicio de las mas austeras virtudes, y bajando de esta cumbre sublime, es la voz de la concien¬ cia que dice; honra á Dios, óbrala justicia, dá á cada uno lo que le pertenece, todo pecado lleva en sí la penitencia, un abismo conduce á otro abismo, el más pequeño hilo roto de la tela de la vida, enmarañándose váse endoblando cada día hasta convertirse en triple cuerda que arrastra bueno y malo á la perdición. ¡Qué ojo

»Yo endulzaré tu pesar: bendeciré tu abandono;
mi barquilla será un trono y tú la reina dcl.mar.
” Y besará nuestro edén la luz que en el mar riela, y el vieíito dirá á la vela! nuestra dicha y nuestro bien.
«Sígueme... »’Y la niña impía al pescador acompaña, y no escucha en su cabaña de su madre' la agonía.
Y van en la barca huyendo del céñro al soplo blando... Y siguen ellos gozando... . ¡Y la madre vá muriendo!...
De repente, el huracán riza el piélago bravio; •ruge él trueno en el vacío con incomparable afán.
.'Allá... en la roca gigante, una anciana se alza erguida;
Hiene-una mano tendida
.sobre el golfo palpitante.

Y de la borrasca al son,
que el-eco de Dios remeda, -ronca y formidable .rueda
la.-materna maldición.
Y los dos amantes gimen á aquella voz que estremece, y hasta la barca parece que se espanta de su crimen.
Y al ün, con grito fatal, del mar al empuje fuerte,
ruedan'sábanas de muerte sobre el lecho criminal.
Cuando so perdían en el aire los últimos ecos do aquella plañidera voz, Miguel dio.un. grito de sorpresa al notar que Concha había desaparecido de su lado. Absorto en mil en¬ contradas ideas, que en tropel acudían á su perturbada mente; presa de un misterioso terror, que poco á poco se había ido apoderando de su alma á cada una de las estrofas de la balada, como si ésta hubiera sido una voz del cielo, llegada á punto para avisarle del peligro en que corría de caer en un abismo; vuelto súbitamente á la razón, herido por un rayo de luz, después de haber luchado con los fan¬ tasmas de sus quimeras en las tinieblas de su enagenación, se volvió tendiendo sus brazos, para pedir perdón á la joven á quien, con obcecada insistencia, había excitado á que se despeñara con él en la sima de una criminal locura

Pero Concha no estaba á. su lado. ¿Qué había sido de ella? -En vano giró el marinero su vista perspicaz en torno suyo. El muelle y'la escollera estaban desiertos. Del sitio ten que había ¡vibrado la triste voz del cantor nocturno se alzó un bulto humano que se alejó lentamente hácia el fertin. Pero el bulto era un hombre, y no una mujer.
Miguel bajó precipitadamente á la Consigna y solo víó amarrada á una de las columnas una barca que le causó un hondo estremecimiento, como si él la hubiera aprontado allí para escapar con Concha y realizar con ella el drama
horrible de la balada.
Súbitamente herido por una idea espantosa, subió con paso precipitado á La punta de la. escollera, y sumergió su mirada penetrante en las movedizas olas. Y así permane¬ ció largo rato, como la estatua de la ansiedad, pareciéndole que iba á surgir del fondo del mar el cadáver de su
amante.
(Se continuará.)

SOLLER.

mas perspicaz! ¡Qué campo más inmenso el de la morall Nada se oculta á su calor. Y no hay moral más que la católica, lo demás es remedo, es caricatura, moneda falsa de la moral verda¬
dera. Esta es la base de todo comercio, de toda industria, de todo adelanto; sin ella no hay or¬ den, no hay obediencia de súbdito á superior, de discípulo á maestro, de trabajador á amo; sin ella no hay honradez, lealtad, buena fé;'sin ella no hay estabilidad, confianza, sociedad, crédito, giro, etc. La virtud cívica sin la moral es un mito, precindir de la moral es edificar sobre arena, trabajar en vano, perseguir un imposi¬ ble. Solo lo que Dios guarda nadie toca y Dios, no puede guardar sino lo fundado sobre su jus¬ ticia y santidad.
José Oliver Canónigo.
CRÓNICA LOCAL.
LA FIESTA DE SAN ROQUE.
Apesar de ser escaso el número de personas pre¬ sentes en este pueblo que dejaron de presenciar la brillante y solemnísima fiesta que en este año se ha dedicado al glorioso San Roque en el ex-convento de Franciscanos, diremos algo para los que, ya por vivir léjos de sus pátrios lares, ya por sus ocupacio¬ nes, no les fué posible admirar el bellísimo decora¬ do que presentaban las calles Nueva, de Canals, San Cristóbal, San Antonio, Rectoría, Tamañy, Jesús, Volta piquera, Obispo y adyacentes, durante los dias 14, 15 y 16 del actual. El cuadro no podia ser mas acabado; era indescriptible.
Un soberbio arco formado por ramas de álamo situado sobre el puente de Can Fiol, daba entrada á la calle Nueva; indicando de léjos que el barrio esta¬ ba de fiesta. Multitud.de palmas y cañas colocadas en formas ojivales, festones de mirto, coronas con lazos y mil otros adornos, verdeaban en la calle por añilo 3 lados y en toda su extensión. Tiras de papel de todos colores y cortado en caprichosos y elegantes dibu¬ jos, cruzándose en lo alto de la enramada, formaban rombos de cuyos ángulos pendian multitud de luces venecianas, siguiéndose el mismo órden en todo su largo trayecto hasta cerca del Convento.
Aparte de las numerosas banderas colgadas de lo alto, mecidas por la brisa y enlazadas con vis¬ tosos gallardetes y grímpolas, aqne’los adornos presentaban un aspecto encantador. Hábilmente combinados los colores de las tiras de papel, figura¬ ba, á distancia, toda la calle entoldada con la ban¬ dera española.
La iluminación nada dejó tampoco que desear. Las luces venecianas y otras que cada vecino puso en el frontispicio de sus casas, las arañas suspendidas en el centro de la" calle, poco distantes unas de las otras, y las luces de colores verde y encarnado, fijas en las jambas y dinteles de algunas puertas, produ¬ cían una iluminación jamás vista por nosotros en ninguna fiesta celebrada en este pueblo hasta la fe¬
cha.
El órden con que se adornaron é iluminaron las demás calles ya citadas, era exactamente igual al de
!a calle Nueva.
Entre los adornos que llamaron mas particular¬ mente la atención hay que contar una araña, obra de D. Sebastian Ferrer, que pendía frente á la casa de éste. Dicha araña pone de relieve el ingenio y ex¬ quisito gusto de quien supo tener paciencia para construir la infinidad de cadenillas de papel de colo¬ res, que artísticamente combinadas, constituían la parte mas importante del artefacto que admiramos.
La parte religiosa de la fiesta de San Roque fué

tan brillante como la civil. La capilla del Santo, | mente en aumento, dando lugar á disgus¬

objeto de tan solemnes cultos, admiramos un nuevo : tos en los propietarios que, contando

pavimiento de mosaico que demuestra el celo de los con los escasos írutos de sus. huertos pa¬

Srs. Obreros. Cubiertas de verde mirto las paredes laterales y cruzadas de festones salpicados de flores las blancas columnas del retablo, coronaban el decorado multitud de macetas con plantas aromáticas y

j
j
|
I

ra atender al cultivo y al pago de sus abrumadoras contribuciones, se ven des¬
pués burlados en sus desvelos.

un esbelto maciso del cual se destacaba un soberbio j

¡Y después se dice- que por un hurto

ramo de flores en figura de casco, con las iniciales do un valor insignificante se lleva un hom¬

del nombre del Santo, formadas igualmente con fio- j bre á presidio! Seamos consecuentes: dis¬

res de diferentes colores; el conjunto parecía un jar- j minuyendo la moral en el pueblo- es pre¬

din artístico, cuya combinación dirigió el afamado ciso aumentar las cárceles.

jardinero de Son Angeláis, D. Antonio Arrufat.

La llegada de dos toros precedidos de la corres¬ pondiente gaita, anunciaron por la mañana la fiesta del dia 14. Escusamos decir que, según previene la etiqueta, fueron presentados á la Autoridad y pa¬ seados por la población coronados de ramos de flo¬ res, de los cuales pendian vistosas cintas, obra diri¬ gida por algunas jóvenes de las calles Nueva y de
Jesús.

Nos escriben de Tolon que el cólera ha hecho su aparición en aquella capital: que los vecinos, escarmentados, han con¬ vertido su apatía en actividad, procuran¬ do el exacto cumplimiento de los pre¬ ceptos higiénicos: y que los buques de guerra, por disposición superior, se ha¬

Los toros fueron repartidos á 208 contribuyentes bían ausentado inmediatamente, disposi¬

á la fiesta, quienes al propio tiempo recibieron una ción acertadísima. También se nos dice

gruesa ensaimada, llevada á domicilio al son de la gaita.
No faltaron cucañas, ni globos areostáticos, ni carreras, ni la obligada gaita,{ni mucho codeo, con lo

que en Marsella toma creces, sin que por esto los periódicos de la localidad hayan dicho una palabra referente á la epidemia.

cual se verá que la concurrencia no escaseó, hasta el

punto de que á veces se hacía imposible el tránsito.

La corrida de toros verificada en Ni-

Desde un. elevado catafalco construido al efecto
frente á la calle del Obispo, la banda que con tanto acierto dirige nuestro particular amigo D. Antonio Enseñat, tocó las escogidas piezas del programa anunciado, las tres veladas que duró la fiesta.
De la ejecución de dichas piezas, y del modo como fué interpretada la misa, bellísima composición de nuestro paisano Fr. Juan Deyá, nos abstendremos de decir todo el bien que podríamos; la fiesta, tanto en lo religiosa como en lo civil, ha sido brillantísima y lo mismo los festejos que los adornos, han dejado satisfecho al extraordinario público que acudió á

mes el día 9, á la cual asistieron más de
26,000 espectadores, entre ellos unos:12 mil extranjeros, según nos dice nuestro corresponsal, fué muy poco afortunada para Frascuelo.-Al presentarse á matar al segundo toro, el diestro, después de dar dos pinchazos al bicho, recibió una
cogida quedando con el muslo izquierdo atravesado y algunas contusiones.
El público aguantó hasta el final de la función sufriendo un sol abrasador: algu¬

presenciarlos.

nos altos funcionarios franceses, entre

Reciban, pues, nuestra entusiasta felicitación las señoritas que participaron de tan lucida fiesta, la maestra D.a Rosa Ripoll, gracias á cuya hábil di¬
rección se dió admirable unidad á la ornamentación
de una gran parte de la calle Nueva; los Sres. Obre¬

ellos el Sr. Prefet, al ver el repugnante
espectáculo de la cogida del diestro, abandonaron la plaza y se marcharon,
dando con ello una muestra de sensatéz.

ros, el Sr. Enseñat y sus músicos, y, en una palabra,

cuantos, con sus trabajos, con sus consejos ó con su

Doña Rosita Gutiérrez, viuda laureada

óbolo, han contribuido á que fuera la mas suntuosa y escritora en estado de merecer, como

de cuantas hemos presenciado.

ella misma se titula, publicó en forma de

edicto y en La Opinión del mártes últi¬

Para que no tengan motivos de queja los lectores de nuestro folletín, que la abundancia de material nos obligó á su¬ primir en el número anterior, hoy publi¬
camos seis columnas de la interesante
novela del Sr. Enseñat.

mo, la aclaración que de su justicia soli¬
citamos en nuestro número anterior.
Agradecemos la fineza y celebramos haber conquistado las simpatías de tan
amable señora. Pero sentimos que apro¬
veche la coyuntura para remachar los clavos en la crucifixión del Sr. Comellas,

El lunes de la semana que fine hoy, un vecino de Biniaraix cayó de lo alto de
una pared, á dónde había ido para arre¬
glar una presa de agua, y de resultas de la caída murió al dia siguiente.
Dios le haya acogido en su seno.

á quien la implacable viuda hubiera tra¬ tado tal vez de muy distinta manera, si
el infortunado vate se hubiese encontra¬
do como ella en estado de merecer.
Conste—es justicia declararlo en con¬ tra de lo que supone doña Rosa—que acogimos los malhadados versos sin que

su publicidad le costase un cuarto á su

Los cacos están haciendo ya de las su¬ autor; quien debe pensar que, aun así,

yas. Estos dias (eran de embarque de harto caro le cuestan.

fruta y las peras se pagaban á treinta

No parece sino que el linaje de los

pesetas la carga) amanecieron tres pera¬ Comellas está fatalmente destinado á per¬ les despojados de la abundante cosecha petuar, á través do los siglos, un verda¬

con que correspondían á su propietario. dero martirologio literario.

Las raterías en este pueblo ván diaria¬

4

SÓLLER.

Según informe estadístico recientemente publica¬ do por el ministerio de Obras Públicas de Francia, las vías férreas construidas en 1884 y la longitud
total de las coustruidas en las diversas naciones de

Europa, son las siguientes:

■ Construidas Longitud total

en 1884.

de la red.

‘Alemania

.

.

Austria-Hungría

Bélgica
Dinamarca

España
Francia

Gran Bretaña ¿Irlanda . .

Grecia

Italia

.

.

.

.

Países Bajos y Luxemburgo.

Portugal

Rumania

Rusia y Finlandia
Servia

Suecia y Noruega.
Suiza

Turquía, Bulgaria yRume-
lia

•829 1.249
43 131 412 A. 502 335 153 470 133
33 *82 503 .244 169 Al
»

36.737 22.106
4.316 1.944 8.663 31.216 30.514
175 9;925 .2.754 1.157 1,602 25.391
244 «.129 2.761
1.394

6.299

189.298

Hemos recibido el núm. 67 de El Siglo, órgano de los Grandes Almacenes del mismo nombre, qne contiene el siguiente
sumario:
TEXTO: Veraneando, por Luis Tabeada.— La crochetmanía, por Vital Aza.—Un tipo, por Sinesio Delgado.—La expiación, por Eduar¬ do de Lustonó.—Un capricho, por José Jackson Veyan.—¡Viajeros al tren! por Eduardo

Bustillo.—Un caso sospechoso, por S. O. Eli¬ dan.—Tres años después de muerto, por L. E. —La cansó de las onadas, por Federico Soler (Pitarra).—Modas, por N.—Un poco de todo.
—Correspondencia particular.—Última hora1
=Sección de anuncios.
GRABADOS; Figurines, por Eusebio Pla¬ nas.—La hucha, por el mismo.
CULTOS SAGRADOS.
Día 23.
Empezarán cuarenta horas en honor de San Bar¬ tolomé patrón de este pueblo, á las siete y media co¬ munión general por la asociación de hijas de María Purísima, á las 8 y media cd tiempo de una misa can¬ tada exposición del Santísimo, y días nueve, horas i) oficio con sermón que dirá D. Miguel Benassar Ecó¬ nomo. Por la tarde vísperas, ejercicio de las hijas de María, maitines y reserva.
Día 24.
A las 6 exposición, A las nueve y media tercia, ofi¬ cio-con música y sermón que dirá el M. 1. Sr. D. José Oliver Canónigo, y por la tarde tendrán lugar los
actos de coro del dia anterior.
Día 25.
Exposición ála misma hora, oficio mayor en que predicará el M. I. Sr. Oliver Canónigo; por la tarde los actos de coro y á las 8 la reserva precedida ele procesión y Tc-Deum.
Día 26.
Al anochecer solemnes completas en el oratorio de Madres Escolapios.
Día 27.
A las diez oficio con sermón y al anochecer trisagio solemne cantado, lo mismo que la misa mayor, por las niñas del colé gio con acompañamiento de armo-
nium.
En los antedichos actos estará expuesto el Santísi¬
mo Sacramento.

MOVIMIENTO DE POBLACIÓN.
DEFUNCIONES.
Día 14.—Miguel Bauzá y Mayol, de 2 años de
edad.
Día 17.—Juan Colom y Berna!, de 63 años.
NACIMIENTOS:
Día 13..—Un varón y una hembra. » 14..—Tres varones..
» 17.—Un varón.
MOVIMIENTO DEL PUERTO..
EMBARCACIONES FONDEADAS.
Día 14.
De Palma laúd Esperanza, de 78 ton., cap* Don Gabriel Castañer, con 6. mar. y lastre.
EMBARCACIONES DESPACHADAS. Día 28.
Para Sevilla laúd María Magdalena, de 43 tone¬ ladas cap. D' Juan Oliver, con 6 mar. y lastre.

Nota de las reses- sacrificadas en el matade¬ ro de esta villa durante la primera quincena
del mes actual.
üccaudado.

TSuníero.

Atas. Cts.

Vacunas. >Cabrías. Lanares.
.
Ovejas ....
Carneros . . .
Borregos . . .
Lechales . ...

53
64
. 57
»

26’50
JóTOO
28,50
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Total. . . 174

87*00

Sóller 15 de Agosto, de 1885..—El Inspe< tor, A. Ballester.

HIERRO TORRENS.

Historia de Sóller en sus relaciones con la
general de Mallorca.
Memoria sobre el algarrobo y su cultivo en Mallorca, con adiciones y notas de D. Pedro
Estelrich.
Se hallan en venta en lwimprenta y taller de encuadernaciones ele Juan Marqués, mlle de San Bartolomé, 17.

(COTAS (MITRADAS DE IERRO TORRENS.)
Recomendado eficazmente contra la ane¬ mia, clorosis, debilidad, empobrecimiento de la sangre, falta de apetito, etc., etc.
DEPÓSITO GENERAL
Farmacia íél Autor-Plaza 46 la íonatltación-SÓLLER.
ZAPATERÍA

Tan convencidos estarnos que ningún papel puede igualar á nuestro papá blanco dé fabrica¬ ción especicd que llamamos PAPEL ROPA marcas Violón y Dos Cuartos,' que para distin¬ guirlo de tocios los. papeles y diftadlar á los fal¬ sificadores hemos hecho crecidos gastos para im¬ primir mecánicamente ■ en cada hoja de papel para el cigarrillo nuestro nombre ROCA, que se
lee al trasparente.
¡Ojo pues fumadores1 no dejqrse engañar!

En esta imprenta se hallan de venta las obras publicadas por el Fiel contraste de pesos y medi¬ das y son las siguientes:
Manualpráctico de Aritmética del sistema de¬
cimal.
Reducción completa de todos los pesos y medi¬ das de Mallorca, encuadernada y en rústica.
Reducción completa de quintóles áJdlógramos y vice-versa con el 4 por ciento y sin él.
Reducción cmnpleta de cuartines de vino á li¬ tros y vice-versa.
fCatálogo que contiene las equivalencias de to¬ das las unidades ele .pesos y medidas ele Mallorca ¡al sistema decimal y vice-versa.
Reducción ¡de cuarteras á hectolitros y vice¬
versa.

DE
Premiado en la Exposición de París de 1878, en la de las Ferias y Fiestas populares de Palma de 1881 yen la XII general
de Burdeos de 1882.
Se confecciona calzado de todas clases á la medida para caballeros, señoras y niños.
Para piés imperfectos y para el comercio
de América.
Materiales de las mejores fábricas tanto nacionales como extrangercis.
Prontitud, elegancia y economía. Calle de Bauzá núm. 13.-SÓLLER.

PRECIOS DE FÁBRICA. .
FKAMCISCO OETICÍA.
Urossa Í7 y l$9«-Paliiia.
SÓLLER,-Imprenta de Juan Marqués.