PRECIOS DE SUSCRIPCION.
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Sábado 5 Julio de 1884.

PUNTOS DE SUSCRIPCION.
EN SOLLER:
D. Vicente Vicens (cartero.)
EN PALMA:
Librería, Constitución 90.

Núm. 17.

SUMARIO.—La ambición, por J. M.—Pedro el Sesudo ó un sábio sin estudios, por Salvaje.—Crónica Local.— Italia. (Continuación), por 8.—Anéctodas. por R. S — Movimiento del puerto de Sóller.—Anuncios.
LA AMBICION.
ajo diferentes puntos de visto podría¬ mos mirar hoy á ésta terrible pasión que tan funestas consecuencias trae consigo, y uno de ellos seria conside¬
rarla como base de la envidia, esta como de la murmuración y esta á su vez como de la calumnia; males todos fatales, puesto
que tronchar la honra de nuestros hermanos con mas facilidad que el furioso vendadal el tierno tallo de delicada íior, sembrando en el seno de la familia la discordia, el malestar y la muerte de las ilusiones
mas bellas, la muerte de la felicidad. Así considerada la ambición, daria lugar á escri¬
bir estensos volúmenes á que no alcanza la debilidad de mis luces, aunque sea mucha mi voluntad. Limi¬ temos, pues, el objeto de este escrito, ya que no nos queda otro remedio, á considerarla únicamente como base de la miseria, que falta hace en las ac¬
tuales circunstancias.
Arraigada, desgraciadamente, en el corazón de muchos de los hijos de este pueblo, ha sustituido al bello sentimiento del amor patrio de que con tanto orgullo blasonaron nuestros mayores, y una vez aho¬ gado este, ha hecho nacer la indiferencia que por to¬ das partes nos rodea: indiferencia por la gloriosa fama que siempre ha precedido al nombre de Sóller; in¬ diferencia por la pronta adquisición de nuestra an¬ tigua riqueza, indiferencia, en fin, por cuanto tiende á la grandeza moral y material de todo.
Mirad, sino, lo que pasa en cuantas ciudades de

la vecina República viven hijos de este pueblo, y solo vereis una continua lucha, una verdadera guer¬
ra civil; y mirad después lo que pasa aquí, en el seno de esta sociedad en que vivimos, y vereis otro tanto, con la sola diferencia de que lo primero es la ambición, base de la miseria, y lo segundo la ambi¬ ción base de la denigrativa calumnia después de
pasar por todos los trámites indicados al principio. Debo ocuparme de lo primero; he dicho, por la
imposilidad en que me veo de hacerlo de lo segundo,
y para ello creo será de mejor efecto la esposicion de un caso practico, caso que, con harta frecuencia, se repite todos los dias y que de veras lamentamos.
Figúrense á un dependiente de una casa de co¬ mercio en cuya mente bulle la idea de su engran¬ decimiento, y que está ya decidido á dejar la casa de su antiguo dueño (del cual no tiene el mas insigtícante motivo de queja) para empezar la obra, en su concepto de prosperidad. Lo primero que nece¬ sita es una escusa para separarse, porque la idea de declararle el propósito de establecerse á su lado le aterra, le confunde, es para él un crimen, puesto
que le es deudor de cuantos conocimientos ha lo¬ grado adquirir en aquel ramo, y aquel hombre, cu¬ yos intereses ván á sufrir por su causa, ha sido
su protector, su segundo padre, es, en una palabra, quien le ha enseñado su camino. Por esto tiene á crimen participarle su pensamiento y calla, y obra secretamente hasta que cree llegada la hora del rompimiento. Entonces le dice que 500, 600ó700fs. anuales, sea lo que fuere, aunque líquidos, son pocos para él y que por consiguiente si no se le dá tantos, (una cantidad que vé no ha de darle su amo,) está
dispuesto á buscar por otra parte quien se la dá ó lo que mas le convenga. A esto, como es natural, con¬ testa el amo que es muy dueño y que por lo mismo haga lo que le parezca, puesto que no puede darle la cantidad pedida, quedando de este modo separa¬ dos y, lo que mas, enemistados. De antemano tenia

2

LMANARIO DE SQLLER.

ja comprometido el ex-dependiente, el almacén del lado del del amo, el de enfrente ó, todo lo mas, uno
en ía misma calle, de modo que al mes siguiente al de su separación, ya tiene arreglado su almacén en debida forma para hacer la competencia á quien las mas ele las veces, le ha sacado de su primitiva
miseria, y todo sin escrúpulo de poner por título al
nuevo establecimiento la concurrence, ó de agregar
esta palabra al rótulo que indica cuanto allí se vende. Necesita aparroquianarse, para lo cual baja el precio á los artículos; pero como la ambición ha empezado ya á obrar y es el móvil que le impele, el norte que le guia en todos sus actos, aquello no basta; es pre¬ ciso quitarse de delante un adversario que le es¬ torba y empieza por sobornar á los demás dependien¬ tes, antes compañeros suy^s, los cuales dejan gus¬ tosos á su antiguo dueño porque el nuevo, fundándose en la amistad que les une, les ha hecho halagüeñas promesas y, entre ellas, la de aumentarles su haber anual en cinco piezas mas de á veinte francos. Esto sucede siempre que el arrendador del almacén que tiene el ex-amo del nuevo comerciante, es persona de
honrado y noble proceder y no ha querido dañar á su arrendatario, vendiéndose por una cantidad que,
además de la venta, ha ofrecido el ambicioso ex-de¬
pendiente. Entonces el antiguo amo de este que ha
visto como lo abandonaban sus parroquianos, dismi¬
nuir notablemente la venta y desaparecer la primi¬
tiva ganancia, creyéndose al mismo tiempo herido en su amor propio si cede/ á la oposición de uno que
ha sido su subordinado, disminuye mas qu.e el otro
el precio á los artículos; este, en su orgullo tampoco cede ante el poder de su adversario y consiente ar¬
ruinarse antes, consolándole la idea de que, para que
esto suceda, se arruinarán ambos á la vez. Personas
sensatas les han avisado de que, por tan resbaladiza
pendiente, es inevitable el horroroso abismo de la mi¬ seria; pero el amor propio del uno y el orgullo del otro (dos orgullos en realidad) les tienen vendados, ciegos, de manera que, antes de proporcionar al enemigo victoria con su retirada, consienten á todo,
hasta á su ruina inclusive y por consecuencia á la
miseria consiguiente. Y no son solo estos los estragos producidos por
la ambición de nuestro protagonista; el mal llega
aun mas allá. Aquella plaza en que ha tenido lugar la competencia, queda para muchos años completa¬ mente perdida, pues acostumbrados los compradores á tener casi dado cuanto constituye aquel comercio,
dificilmente se avienen á reconocer su verdadero va¬
lor, aunque gradualmente se aumenten los precios; así es que todo el que se atreva á establecerse des¬ pués, se vé obligado á levar anclas con pérdida del capital invertido en gastos de instalación si no quiere verse en igual estado que sus predecesores.
Este caso puede hacerse estensivo á otros muchos que, aunque diferentes en la forma, son idénticcs en el fondo. Ahora bien: estos actos de salvagismo tie¬
nen lugar en el centro de populosas ciudades de la nación vecina, ante un publico cuerdo é ilustrado.
¿Podrá este en manera alguna formar buen concepto de nuestro pueblo? ¿Podrá jamás juzgarlo culto, te¬ niendo tan patentes pruebas de su estado de .barba¬ rie, demostradas por el proceder de sus hijos?

Fuerza es ya que, los que así obran, vuelvan los ojos á la verdadera luz y sientan de nuevo pal¬ pitar su corazón por el santo amor á Ja patria.
Pensad, pues, ¡oh hijos de Sóller! á quienes obli¬ ga la necesidad á residir lejos de vuestros patrios lares, que vuestra madre os dirije una mirada de tierna compasión al ver vuestro estravío; pensad que ante todo sois hermanos y que por lo mismo á nada conducen vuestros odios, vuestras rivalidades, vues¬
tras encarnizadas luchas, como no sea á causar vues¬ tra ruina y el desprestigio del pueblo que os vió na¬
cer, del pueblo que, con el producto de los dorados frutos de sus naranjales, contribuyó á vuestra ilus¬ tración y de la cual vuestros actos demuestran cla¬ ramente vuestro desaprovechamiento, y por consi¬ guiente vuestra ingratitud, y pensad, finalmente, que la ganancia que dais con vuestra mal entendida competencia á pueblos estraños, es el pan que mise¬ rablemente robáis á vuestros padres, á vuestras es¬ posas, á vuestros hijos que, con los brazos abiertos, aguardan impacientes el dia de poderos estrechar
contra su corazón.
J. M.
PEDRO EL SESUDO
ó
UN SABIO SIN ESTUDIOS
XII.
odemos hoy dividir la sociedad en tres gran¬ des ramas; la presupuestívora, la propietaria y la obrera.
La primera cuyos individuos vienen á te¬ ner por término medio diez pesetas diarias de sueldo por el trabajo de pasearse todo el día, ó cuando más por estar un par de horas al día fumando y firmando en la oficina, se lamenta en todos los periódicos de la penuria en que los coloca el presupuesto de la nación, llama mezquino su sueldo para arrastrar coche, habitar lujoso piso y tener su palco en el teatro; y como verdaderamente no basta para tanto despilfarro un sueldo de diez pesetas diarias, no hay más remedio que hacer el tonto en el desempeño de sus funciones, á fin de que les haga regalos doble¬ mente importantes que su sueldo los particulares que necesiten algun documento de su incumbencia.
La segunda, en la cual comprendo además todos los industriales con talleres ó fábricas de su propie¬ dad, agobiadas con el peso de tantas contribuciones directas é indirectas, apenas pueden respirar y les es .imposible pagar al obrero el jornal que merece; por esto, ó debe rebajar el salario de su merecido jornal, ó debe aumentar las horas de trabajo; pero apesar de su precaria situación, paga y sufre.
Y la tercera ó desafía por unas dos pesetas dia¬ rias, por término medio, los ardores del sol, los vientos, las lluvias, las tempestades de mar y tierra durante doce ó catorce horas diarias, ó se queda encerrado por igual tiempo y jornal en la fétida

SEMANARIO DE SOLLER.

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atmósfera de la fábrica ó del taller, comiendo mal y
bebiendo peor, sin esperanzas ni recompensas, y
a pesar de esto, olvidado de su esclavitud, es la única que vive cantando hoy y llorando mañana, siempre pobre, servicial y honrada.
Esta es amigos tertulianos, la dase que merece
mejorar de condición; porque mejorando esta, mejo¬ rarán las otras, pero las mejoras del obrero no las de¬ bemos buscar en nuestra patria en las regiones ofi¬ ciales, bastante ocupadas en indagar quien es liberal, quien republicano, quien carlista, quien moderado, cosas todas de grandísima importancia en un pais
como el nuestro, sin deudas, con innumerables ca¬
nales de riego, con una agricultura en estado inme¬
jorable, con una laberíntica red de vías de comuni¬
cación, etc. etc.
Las mejoras del obrero deben buscarse en el desarrollo de su educación y de su instrucción; pero
como estas mejoras son de resultados, si bien, sóli¬ dos, tardíos, Jas espondremos más adelante en el título de Mejoras aplazadamente planteables para distinguirlas de las que vamos á tratar ahora en el título de Mejoras inmediatamente planteables.
Todos tenemos, amigos tertulianos, el sagrado deber de hacer á nuestros semejantes todo el bien
posible, y en vuestra mano está el hacerlo muy gran¬ de con pocos sacrificios de vuestra parte á la clase
obrera de esta localidad.
Sed vosotros los iniciadores de una Sociedad be¬
néfica que yo bautizaría con los tres nombres de
La Fraternal, La Previsión, y El Fomento, bajo
cuyo nombre admitiréis tres clases de asociados. Bajo el nombre de la Fraternal á que desearla
se suscribiesen todos los hombres de esta ciudad sin
distinción de clases, desde la edad de veinte á cua¬
renta años, cada socio pagaría seis reales mensuales, además de la entrada de que luego hablaremos y ten¬
dría derecho en caso de enfermedad á ser asistido de
médico, y medicinas y además á una indemnización
de ocho reales diarios durante todo el tiempo de su
enfermedad; cuya indemnización ó pensión diaria, se reduciría á dos reales en caso de quedar el socio completamente inútil para el trabajo, en cuyo caso la pensión sería vitalicia.
Los individuos de esta sociedad y de esta sec¬ ción se dividiría en socios protectores y socios uti¬
litarios; los primeros solo pagarían la cuota mensual, y los segundos pagarían además en el acto de su
admisión veinte reales de entrada si el socio tuviere
la edad de veinte á veinte y cinco años; cuarenta
los de veinte y cinco á treinta; ochenta los de treinta á treinta y cinco: y ciento sesenta los de treinta y cinco á cuarenta; cumplidos los cuarenta, no sería
admitido nadie á esta sección, como socio utilitario,
bajo cuyo nombre entendemos aquellos que gozarían de los beneficios que los estatutos concederían; al paso que por socios protectores entendemos aquellos que se inscribirían con el solo objeto de protejer la asociación, por cuyo motivo no tendría en los esta¬ tutos restricción alguna para su admisión.
Bajo el nombre de La Previsión, cada socio ins¬ crito á esta sección pagaria veinte y cuatro reales mensuales, gozaría de todas las ventajas ó utilidades de la Fraternal, y además una pensión vitalicia de

ocho reales diarios en caso de inutilizarse para el trabajo, y al llegar á la edad de sesenta años, fuere
cual fuere el estado de su salud. Las condiciones de
admisión y entrada serían iguales á las establecidas
en la sección anterior.
Salvaje.
Crómica, Local.
A altas horas de la noche del último domingo recorrió las calles de esta población una pequeña or¬ questa compuesta de dos guitaras, dos violines y una flauta la que obsequió á varios Pedros con boni¬ tas serenatas. Bastantes aficionados la seguían, no habiendo llegado á nuestra noticia tener que la¬ mentar escándalo alguno; pues se pasó la velada con orden y alegria.
Lo contrario sucedió la noche de San Juan. Va¬
rios individuos sin educación, tuvieron la ocurrencia
de comer á costa agena algunos- albaricoques, y co¬ mo encontraron al amo de la propiedad que lo inpi¬ dió; le apalearon bárbaramente para lograr su obje¬ to. Desearíamos cayera sobre los autores todo el peso de la ley, que, castigando su falta, serviría de escar¬ miento á otros, y no dudamos se hará tan luego sean conocidos; pues nos aseguran que el juzgado muni¬ cipal entiende en el asunto.
Emanaciones, por cierto muy agradables, han tenido la satis(ación de aspirar los que en estos úl¬ timos dias han salido á tomar el fresco por la cuesta (L en Llorens. Según sabemos procedían de algu¬ nos corrales de la calle de la Rectoría en los que al¬ gun celoso agricultor, sin parar mientes en la inco¬ modidad que causa á sus vecinos y transeúntes y creyendo sin duda no llegaban hasta él las disposi¬ ciones del señor Alcalde, tenia por conveniente dar á sus tomates y berengenas sabroso alimento. Supli¬ camos un poco mas de obediencia por parte de quien aprovecha la ocasión de no haber guardia Municipal para hacer de las suyas.
Repetidas veces hemos suplicado al Sr. Enseñat para que, complaciendo á las pollas, nos proporcio¬ nara en las noches de los domingos un rato de solaz, amenizando nuestro paseo con la música que con tanto acierto dirige. Mas sabedores ahora, porque así nos lo asegura un amigo nuestro, colabolador de este Semanario, de que no es culpa del Sr. Enseñat la omisión, puesto que él no puede obligar á sus músicos á que toquen de balde, los cuales están prontos para cuando se les avise, nos apresuramos á rectificar lo dicho en los números anteriores. Espe¬ ramos, pues, de la amabilidad del Sr. Enseñat, se dignará dispensarnos una falta tan involuntariamen¬ te cometida y endosamos á quien competa la súplica que instados por varias suscritoras, á éste hicimos.
El digno y celoso Ayudante de Marina de este puerto Sr. Palou, convencido de las generales ven-

SEMANARIO DE SOLLER.

4

tajas que á la humanidad reporta el establecimiento de una Junta Local de «Salvamento de Náufragos»,
y comprendiendo que para su existencia es preciso esplorar la caridad de todos, ha hecho público que en su oficina queda abierta una suscripción encami¬
nada á dicho fin.

Los tribunales entienden en el asunto y aunque
huelgan los comentarios, no queremos hacernos de ellos eco, puesto que el proceso se halla sub judice.
Quiera el cielo que sea este el último crimen que la historia contemporánea criminal registre en sus
anales.

Sentimos el ser tan amigos del Sr. Pastor Direc¬ tor de Sanidad de este puerto para tributarle el pú¬ blico elogio, que su conducta con respecto á la salud pública merece.

Hemos recibido una carta de América, la cual copiamos íntegra á continuación para conocimiento
de nuestros lectores.
Sr. Director del Semanario de Soller.

Las completas y fiestas de san Marcial se veri¬ ficaron en nuestra parroquia con gran lucimiento, siendo muy numeroso el gentío que acudió al tem¬
plo.

Saguci la Grande, Mayo 23 de 1884. Muy Sr. nuestro:
Desde nuestra última del 16 el mercado ha conti¬
nuado en descenso con escasas operaciones, limitándo¬ selas ofertas por buenos mascabadosá 4 y 4 1\\2 reales

Terminado el plazo que se fijó para presentar las instancias á los que pretendieran la plaza vacante de
guardia municipal, quedará ocupada nuevamente di¬
cha vacante.

y 3 1{2 por azúcar de miel polarización 89. Nada se dice de centrífugas. Las noticias desfavorables de los
Estados-Uuidos con los desastres financieros que nos
comunica rí cable, así como la fuerte existencia de fru¬

tos que han afluido en aquellos mercados son causas

El vapor «Maria» y el «Lulio» que han llegado á
Palma desde la declaración del cólera morbo asiá¬

poderosas para el nuestro. Las ventas se han reducida á J ,000 bocoyes de mascabado á 4 1q2 rs.

tico en Tolon y Marsella, han sido destinados al La¬ zareto súcio de Mahon por la Junta de Sanidad de
Palma.
Hemos recibido un folleto el cual contiene la
conferencia leída por 1). Pedro de A. Peña eñ la So¬
ciedad «El Porvenir del obrero» el dia 2 de Abril

La seca continúa inalterable en todo nuestro dis¬
trito acompañada de fuertes brisas y vientos de S. y S. E. que aumentan sus terribles estragos. Cuanto pu¬ diéramos decir para comentarlos desastres de tan pro¬ longada calamidad serian pálidos. Todos los trabajos de siembra están paralizados, el humilde sitiero como el hacendado en gran escala, ve tocar á sus puertas la

próximo pasado. La importancia del trabajo encaminado á mejo¬
rar tan importante clase de la Sociedad, merece que
nos ocupemos de él estensamente, lo cual haremos en el próximo número, enviando en este gracias es-
presivas á la persona que haya tenido la galantería
de remitirlo á nuestra Redacción.

miseria. Escusamos decir que la escasez de viandas de
todas clases es notable. Hemos visto los antes cauda¬
losos ríos de Yahú y Maguaraya y están totalmente secos, y creemos que lo estaría también el «El Sagú a» si no estuviera contenido por las mareas. Escusamos narrar á nuestros amigos los efectos de lo que lleva¬ mos espuesto, porque no se les ocultan todos los ma¬

les que consigo traen.

Ha sido habilitada en Palma la fortaleza de San

El considerable número de braceros de todas clases

Cárlos, para lazareto de los pasajeros que tengan que que acuden diariamente á las fincas en solicitud de

snfrir observación.

trabajo, contrista al ánimo mejor templado. Se limitan

Dice también un colega de la capital, que se á pedir trabajo sin fijarse en el jornal y ni aun asi en¬

ha solicitado al Ministerio de la Gobernación para cuentran, porque el hacendado carece de los medios

que por Hacienda, se conceda al Cápitan General necesarios para afrontar á sus necesidades mas impefiel Distrito, disponer de la fuerza de carabineros j riosas y harto hará, aunque dudamos de su éxito, si

para formar un cordon militar alrrededor de la Isla. logra llenarlas limitándose á las mas precisas. No se

Desearíamos verlo realizado, pues todas cuantas nos oculta el resultado de una situación tan difícil. Los

medidas se tomen para evitar el contagio, es débil estrechos límites de nuestra revista no nos permiten

ante los desastres que causaría.

sino dar á conocer á nuestras amigos, la situación por

que atravesamos y á ella única y esclusiuamente nos

Han sido abiertos al público el Teatro y Jardi¬ concretamos.

nes del Circo, de cuyo sitio hace muchos elogios la

Nuestra plaza ha sido siempre una de las de mas

prensa de la capital, mereciendo tan buena acogida movimiento de la Isla, así como una de las mas ricas;

la conpañia que en el actúa.

afrontó todos los desastres que consigo trajo la pasada

insurrección. Tanto nuestro comercio como nuestros

Un crimen horroroso registra la crónica de Pal¬
ma de la presente semana.
Suponemos á la mayoría de nuestros lectores enterados por la prensa de la capital de tan increí¬
ble como vandálico suceso, absteniéndonos por este
motivo de repetir cosas que parecen imposible suce¬ dan en tiempos que la cultura creíamos había llega¬ do á una verdadera perfección.

hacendados gozaban de un bienestar relativo á los de¬ mas de la Isla. El fomento, asi en lo rústico como en lo
urbano, auméntó considerablemente en pocos años. El crédito de que gozábamos en el esterior era envidiado y envidiable. A todo lo espuesto rápidamente ha veni¬ do el estremo opuesto. La población está inactiva, las operaciones paralizadas casi en su totalidad, solo se vé algun movimiento en las Oficinas de recaudación de

SEMANARIO DE SOLLER.

o

contribuciones. Nuestro único establecimiento de cré¬
dito, E' Banco Español de la Isla de Cuba, ó sea su Sucursal en nuestra Villa, lo consideramos nominal toda vez que sus operaciones son tan limitadas que no creemos cubra sus gastos. Hoy por hoy le considera¬ mos mas bien como una oficina de recaudación (que apenas recauda) que un instituto Bancario.
Todo lo que llevamos trazado á grandes rasgos y todo lo más que pudiéramos decir, lo consideramos pálido ante las graves consecuencias que consigo traerá el laissez faire nefasto por todos conceptos. El ¡ay! es general, tanto en los campos como en los pueblos, las causas son desgraciadamente muy justificadas y nada se hace para mitigarlas. A nosotros ya se nos alcanza el remedio, tal es la magnitud del daño ya causado, —si bien tenemos un vivo ejemplo de los tristes suce¬
sos recientemente ocurridos en los E. Unidos.—Ante
un mal general, todas las instituciones de Banca se agruparon; nosotros ante un prolongado mal, todos nos dividimos, y los bancos se liquidan unos, suspen¬ den sus pagos otros, y otros cierran sus puertas, dejan do poco menos que maniatado al comerciante, al hacen¬ dado y al industrial. Con estos elementos tan poco saludables no hay pueblo posible.
Aun quedan entre nosotros ilusos que sueñan con esperanzas de mejores precios. Dijimos en una de nuestras anteriores, que el problema sobre azúcares lo había resuelto Alemania; puede vender sus frutos á seis reales y gana mucho, y nosotros con este precio más ó menos, nos hemos arruinado en un solo año, no
porque veníamos depauperados, sino porque no es po¬ sible producir sin una pérdida positiva.
Todas las noticias que tenemos, sin escepción algu¬ na, de todos los países productores y de los que en breve producirán, son demasiado elocuentes para ad¬ mitir discusión, ni menos duda alguna. Por do quiera se abren colosales empresas; en Méjico, en la América del Sur, con una protección decidida por parte de sus respectivos gobiernos, son estos enemigos poderosos
de nuestra producción que en tiempo no lejano nos ha¬
rán sufrir sus sensibles efectos. Los productores de Europa nos cerraron sus mercados no dudamos que los productores de América nos cerrarán los de Amé¬ rica. Desde que las Islas Sandwich empezaron á pro¬ ducir, sentimos sus consecuencias. Guando Méjico, las Repúblicas Sud Americanas envien sus productos á los E. Unidos ¿qué mercado nos quedará? Todos ellos pue¬ den producir tanto ó mas que nosotros con ventajas superiores, no tan solo por la baratéz de sus brazos, sino por las facilidades que se les presta con la afluen¬ cia de capitales estrangeros y la protección decidida de sus gobiernos.
Nuestro suelo es el más favorecido de las Américas
para el cultivo de la caña. Hemos y han abusado tanto de su bondad que lo hemos colocado ai nivel de los mas áridos. La falta de inteligencia para el cultivo, la pésima administración, las pesadas cargas que lo han abrumado, han sido causas mas que suficientes para que nuestra agricultura se encontrara hoy en condicio¬ nes tan difíciles. En este estado, no hay cultivo posible ni administración que neutralice los males que tene¬ mos. Entendemos que para salvarnos necesitamos un esfuerzo pronto, supremo, que emane de las esferas

gubernamentales, á fin de que podamos competir con nuestros rivales y con ello renazca el perdido crédito.
Las existencias y exportación, comparadas con igual fecha el año pasado, son como sigue:

En almacenes y á flote... 19/148 bocoyes azúcar. 7,300 bocoyes miel.

Exportado

65,014 » » 13,700 » »

TOTALES... 84,762 bocoyes azúcar. 21,000 bocoyes miel.

Contra

71.400 » » 11,851 » en 1883»

De V. atentos y SS.—Guardiola y Tejedor.

XT

ZLt X -¿N. .

(Continuación.)
erante las pasadas guerras liemos
visto hundirse muchas familias rea¬
les, renaciendo otras, pero solo la casa de Saboya se ha sostenido á
través de tantas vicisitudes.
Venecia, la poderosa república, la que impuso sus leyes al Adriᬠtico y al Mediterráneo, la que ven¬ ció á los turcos en Constantinopla y en Lepanto, era ya sólo un recuerdo, vivía de su pasado. Su poderoso comercio y el de todo el Medi¬ terráneo se había paralizado, ante un nuevo mundo descubierto por Cristóbal Colon. La mercantil Génova también había decaído, y cedida la isla de Córcega á la Francia después de ensangrentadas luchas, en el mismo año que nacía en Ajaccio el primer Capitán del siglo, que aunque italiano por su cuna, no debía prestar á su nación otros servicios que esclavizarla, para agregar un floron más á la corona de su gloria.
Víctor Amadeo III ante el incremento que to¬
maba la revolución francesa, pensó en que todos los príncipes de Italia debían formar una liga para de¬ fenderse del enemigo común, pensamiento que no se llevó á cabo por miedo á do atraer sobre Italia las miradas de los extranjeros.
Los franceses entraron en Italia y fueron enérgi¬ camente rechazados, pero después de la toma de Tolon, una serie de triunfos cambió la faz de los
acontecimientos. La paz de Paris que se firmó en 22 de Mayo de 1796, á consecuencia de las victorias de Montenotte, Dego, Milesinoy Mondovi, renunciando en ella Víctor Amadeo á la alianza con Austria, y cediendo al vencedor los condados de Niza y las principales plazas de la Saboya.
Bonaparte entró triunfante en Milán llegando al territorio de Venecia; después de la victoria de Borghetto atravesó el Mincio y esperó el ejército austríaco, mientras puso cerco á Mántua. Triunfó de aquel ejército en Castiglione y Lonato, quedando Bonaparte dueño de la península italiana. Impuso tratados á los reyes de Nápoles y al duque de Parma, formando la república cisalpina formada por los ter¬ ritorios de Módena, Bolonia y Ferrara.
No contento aun Napoleón con las victorias al-

G

SEaMNARIO DE SÓLLER.

canzadas, penetro después en los Estados pontificios, Napoleón y á la sazón embajador cerca de Roma.

obligando á S. S. á que firmase la paz de Tolentino, Allí fué muerto el general Dupont, agregado á la

por la cual se cedían á la Francia, Bolivia, Avignon embajada, Berthier ocupando á la ciudad Eterna,

y Ferrara, ofreciendo además entregar al vencedor, proclamando la República romana. El Papa fué preso

los más valiosos cuadros de los museos de la histó¬ y conducido después á Francia en donde murió.

rica ciudad de San Pedro.

El siglo XVII es una eterna guerra civil, en la

Dirijióse después aquel génio de las batallas á cual vierten inútilmente su generosa sangré, sin

Austria, derrotando en Tagliamento al archiduque alcanzar ventaja alguna. Desde Cárlos Mannel á

Cárlos; concedió un amnisticio á aquella nación en \\ íctor Amadeo II, se suceden tres turbulentas mino¬

el momento ménos oportuno, puesto que á su sólo ; rías y dos regencias.

nombre huían los ejércitos poseidos de indescripti- |

Italia lucha con desesperaciou para alcanzar su

ble pavor. La causa de este acto tan poco político, j independencia. Macianello humilde pescador se en¬

fue para, abandonándolo todo, para castigar á la troniza, ayudado por el pueblo de Palermo. Víctor

República de Venecia el hecho que la historia conoce Amadeo II pudo haber reunido bajo su cetro la

con el nombre de Pascuas Veronesas, día nefando Saboya, la Cerdeña y el Piamonte, sirviéndole- de

para Verona, pues que ensañó su cólera en contra base la titánica lucha de los príncipes de Iiapsburgo

de los paisanos que se hallaban allí indefensos, y de Borbon engrandeciendo la casa de Saboya que

asesinando á la mayoría. Bonaparte no podía dejar hubiera seguramente constituido entonces la anhe¬

tal ultrage sin ejemplar castigo. Al saberse en Ve- lada nacionalidad.

necia el pensamiento de Napoleón, el Consejo abdicó,

Durante el siglo XVIII Italia es teatro de cuatro

entregando el mando á una municipalidad democrᬠsangrientas guerras. A la muerte sin sucesión del

tica, la cual no tuvo valor para resistir al ejército último vástago de la casa de Austria en España

francés, al cual rodeaba una aureola de gloria y un Cárlos II el Hechizado, Francia, España, Bélgica y

poder invencible, pisando un ejército extranjero la Saboya, defienden la herencia huérfana contra de la

plaza de San Márcos, humillando aquellos leones gran alianza, que habían formado Austria, In¬

cu}ro rugido se había escuchado por todo el viejo glaterra y Holanda. Eugenio de Saboya personifica

mundo. La república de Venecia era ya un trozo de con su valor el genio de la guerra en aquella cam¬

terreno del Emperador de Austria. (1) ¡El anciano paña, pero empaña el brillo de su gloria desertando

dux Manini cayó sin vida al pronunciar el juramento de su campo para saciar su ambición, ciñiendo en

de fidelidad al emperador!

sus sienes la corona de Sicilia, concedida en el tra¬

En el tratado de Campo Farnio que se firmó en tado de Utree, quedando en poder del Austria,

17 de Octubre de 1797, quedó definitivamente cons¬ Milán, la Cerdeña y el reino de Nápoles.

tituida la república cisalpina, compuesta de la Ro¬

A la muerte de Luis XIV, el cardenal Alberoni

manía, la Brescia, la Valetina, Módena, Mántua y se mostró descontento del tratado deJJtree, el cual

Lombardía.

quiso recuperar lo perdido allende de los Alpes, al

Las clases ilustradas de Italia que habían aco¬ mismo tiempo que Cárlos VI emperador de Alema¬

gido con entusiasmo las ideas de libertad, y habían nia, ambicionaba también extender sus dominios há-

creido ver en los soldados franceses el pedestal que cia Sicilia. El tratado de 1726, que fué el final de

había de servir de base para levantar la unidad la guerra que se empeñó, dejó dueña de Italia al

nacional, se convencieron de su error, pues aquel Austria, pues el Duque de Saboya recibió en cambio

ejército dividía aun más á las desgraciadas comar¬ del reino de Sicdia la Cerdeña; y el hijo de Fe¬

cas de Lacio\_, y venía á imponerles un nuevo yugo lipe V al enlazarse con Isabel de Farnesio, recibió

extranjero. ¡Oh! si Napoleón no hubiera caminado el Ducado de Toscana y el de Parma y Placencia,

ciego por su jamás saciada ambición, hubiera com¬ el emperador Cárlos VI quedó en posesión de las

prendido lo mucho que á él convenía, formar de la Dos Sicilias, el Ducado de Milán y el territorio de

península italiana una gran nación, cosa que hu¬ Mántua.

biera conseguido con su unidad, y esa nación agra¬

El rey del Piamonte con sus ambiciones y de¬

decida, le hubiera defendido en los días de adversidad, seos de engrandecer sus estados, fué la causa de que

cuando todos los pueblos trataron de aniquilarle, esta guerra ensangrentase el rico suelo de Italia,

encerrándole en un círculo de fuego, del que no haciendo causa común con España y Francia contra

tuvo otra salida que humillarse al pabellón por él el Austria, no ganando riada con la derrota de los

más odiado, que le señaló para final de sus días un austríacos, firmándose el tratado de Viena (1738)

escueto y agreste peñón, perdido en la inmensidad por el cual el Duque de Lorena esposa de María

del Océano. Napoleón Bonaparte debió acordarse Teresa, presunta heredera del trono de Austria,

que aunque francés por las leyes, era italiano por su reinó en Toscana, formándose el reino independiente

nacimiento. Córcega pertenecía á Francia por la ley de las Dos Sicilias, recibiendo el del Piamonte para

de la fuerza, no por la libre voluntad.

saciar su ambición, Torrona y Navarra. Seis años

Roma fué teatro de los primeros desmanes del duró la paz. Ei tratado de x\\lix le Capelle dió fin á

pueblo italiano, contra sus opresores. Una intentona la guerra que promovieron María Teresa y Fede¬

de sublevación de los republicanos, la cual fué mal rico II contra el elector de Baviera, devolviéndose

recibida por el pueblo, hizo que los sublevados se ¡ al Austria los ducados de Milán, Mántua, Parma y

refugiaran en casa de José Bonaparte, hermano de ¡ Placencia, formándose una cuarta soberanía que se

dió á Felipe, hermano del rey de España y de Nápo¬

(1) Guerra de Italia, por Gregorio Amado Larrosa.

les, recobró Génova sus posesiones, cediéndose la

SEMANARIO DE SOLLER.

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Toscana al hijo del emperador Francisco, gozándose en Italia una paz que duró cuarenta y cuatro años en los cuales no se pensó en dar forma al pensa¬
miento de nacionalidad italiana.
S.
^nsrzÉaxDO'i’.A.s.
Un ciudadano que duda de la fidelidad de su muger, vigila á esta con ahinco. Conciértense sus dudas en tristes certidumbres, y hace una confesión con cargos á la culpable.
¿Con qué me has expiado, exclama ella con
furor? —Sin duda.
¡Y yo que tomaba tantas precauciones para que no notaras nada! ¡Eres un miserable, indigno de que te quieran como yo!
Un caballero anciano se presentó en un restau¬
rant con una muger joven y bonita. El mozo, que deseaba hacerse simpático á la pa¬
reja, dijo al caballero. —Quiere V. sopa de tortuga, ostras, langosta,
calamares, Champagne fine, aguardiente de agen.... Calla, contestó el anciano con gravedad; no te
canses. Todo es inútil. Esta señora es mi muger... y no le gustan estas cosas.
El miércoles encontré á un amigo en el momento
que me disponía á entrar en el Real, vestido de frac y demas accesorios.
¿Tienes una butaca de sobra? me preguntó. No, la única que tengo acaban de regalármela. ¿De modo que vas de frac y de gorra?
Un cesante muy probre pero muy ilustrado, en¬
tró á formar sociedad mercantil con un rico ban¬
quero.
¿Qué clase de negocio van Yds. á emprender? preguntó un amigo al cesante.
Lo ignoro contestó este. La sociedad durará cinco años. El banqnero posee el capital. Yo la expe¬
riencia.
¿Y luego...?
Luego al cabo de cinco años, yo tendré su capi¬ tal, y el tendrá mi experiencia.
R. Sm

PENSAMIENTO.
Si todos convenimos
en que tan mal vivimos, que la existencia humana no puede ser peor, ¿por qué razón tirana, por nadie comprendida,
el hombre ama la vida
con tan intenso ardor?
MOVIMIENTO DEL PUERTO DE SÓLLER
DURANTE LA SEGUNDA QUINCENA DEL MES DE JUNIO.
Embarca ció nes en tracias.
De Marsella, en 3 dias laúd Constante, de 40 ton., pa¬ trón Cristóbal Ferrer, con 5 mar. y lastre.
De Marsella, en 3 dias laúd Union, de 51 ton., patrón Damian Vicens, con 7 mar. y lastre.
De Eelanitx en 2 dias vapor Constante, de 31 ton., pa¬ trón Domingo Erisdon, con 8 mar. y lastre.
De Palma, en 2 dias laúd S. Antonio, de 9 ton., patrón Pedro Moner, con 3 mar. y piedra sillar.
De Palma, en 2 dias laúd S. Buenaventura, de 10 ton., pat. Evaristo Eerrer, con 3 mar. y piedra sillar.
De Palma, en 2 dias laúd S. Antonio, de 9 ton., patrón Pedro Moner, con 3 mar. y piedra sillar.
De Palma, en 2 dias laúd S. Lorenzo, de 11 ton., patrón Antonio Balves, con 3 mar. y tablones.
De Palma, en 2 dias laúd S. Jaime, de 24 ton., patrón Guillermo Alemañy, con 5 mar. y lastre.
De Marsella, en 3 dias laúd Trinidad, de 18 ton., patrón Pedro Antonio Bisbal, con 5 mar. y lastre.
De Barcelona, en 10 ñoras vapor Palma, de 933 ton., cap. D. Francisco TaroDji, con 28 mar. y lastre.
De Barcelona, en 2 dias laúd Santiago, de 36 ton., pa¬ trón Francisco Riera, con 4 mar. y efectos.
De Palma, en 3 dias laúd S. Antonio, de 9 ton., patrón Pedro Moner. con 3 mar., y piedra sillar.
Embarcaciones despachadas.
Para Palma, laúd Cármen, de 47 ton., pat. Francisco Ferrer, con 6 mar. y lastre.
Para Palma, laúd S. Antonio, de 9 ton., pat. Pedro Moner, con 3 mar. y lastre.
Para Palma, laúd S. Buenaventura, de 10 ton., pa¬ trón Evaristo Ferrer, con 3 mar. y lastre.
Para Santa Pola, laúd Union, de 51 ton., pat. Damian Vicens, con 7 mar. y lastre.
Para Palma, laúd S. Antonio, de 9 ton., pat. Pedro Mo" ner, con 3 mar. y lastre.
Para Palma, laúd S. Lorenzo, de 11 ton., pat. Antonio Balves, con 3 mar. y lastre.
Para Andraitx, laúd S. Jaime, de 24Jon., pat. G-uilIer. mo Alemañy, con 5 mar. y lastre.
Para Cartagena, laúd S. José, de 28 ton., pat. José Oli¬ ver, con 4 mar. y carbón vegetal.
Para Barcelona, vapor Palma, de 933 ton., cap. don Francisco Taronjí, con 26 mar. y lastre.
Para Pollensa, laúd Santiago, de 35 ton., pat. Francisco Riera, con 3 mar. y lastre.

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SEMANARIO DE SOLLER.

SZDCCIOIiT DE -<í\\.lÑr"Cr^TCIOS.

FERRO-CARRILES DE MALLORCA.

CORREOS.

Servicio de trenes que regirá desde 16 de Marzo
de 1883 á 15 de Octubre de 1884.
De Palma á Manacor y La Puebla, á las 7'45 mañana 2‘15 y 4 tarde (mixto).
De Manacor á Palma y La Puebla, á las 3 (mixto) 7‘45 mañana y 5‘15 tarde.
De la Puebla á Palma á 3‘30 (mixto) 7‘40 mañana y
5‘40 tarde.
De la Puebla á Manacor 7‘40 mañana 2‘45 y 5‘40 tarde.
Trenes periódicos.—-Dias de mercado en Inca.—De Inca á Palma, á la 1‘30 tarde.
Palma 29 de Febrero de 1884.—El Director General, Guillermo Moragues.

SALIDAS.
Domingo 8 mañana para Ibiza y Alicante. Lúnes 4 tarde para Mahon. Mártes 5 tarde para Barcelona. Miércoles 4 tarde para Mahon por Alcudia. Juéves 4 tarde par a Valencia. Sábado 2 tarde para Barcelona por Alcudia.
ENTRADAS.
Lúnes 7 mañana de Valencia y 9 id. de Mallo p¡ por Al¬
cudia.
Miércolee 3 tarde de Ibiza y Alicante. Juéves 9 mañana de Mahon y 12 id. de Barcelona por
Alcudia.
Sábado 7 mañana de Bar celona.

REVISTA SEMANAL DE LITERATURA, CIENCIAS Y PERIODICO DE INTERES GENERAL Y LOCAL.

Esta revista se publica en la importante villa de Soller y cuenta con redactores y colaboradores conooidós en la república de las letras.

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Imprenta de la Biblioteca Popular.—1884.