02. TER. 6. Roig
Análisis crítico de las
medidas de valoración en
la calidad turística y
ambiental de los sistemas
litorales arenosos

F. X. Roig i Munar
Area de Medio Ambiente del
Consell Insular de Menorca (Illes
Balears)
Departamento de Ciencies de la
Tierra de la Universitat de les Illes
Balears
A. Rodríguez-Perea
Departamento de Ciencies de la
Tierra de la Universitat de les Illes
Balears
arperea@uib.es
J. A. Martín Prieto
Departamento de Ciencies de la
Tierra de la Universitat de les Illes
Balears
Territoris (2006), 6:
27-44


Territoris
Universitat de les Illes Balears
2006. Núm. 6, pp. 27-44
ISSN: 1139-2169
ANÁLISIS CRÍTICO DE LAS MEDIDAS DE
VALORACIÓN EN LA CALIDAD TURÍSTICA
Y AMBIENTAL DE LOS SISTEMAS
LITORALES ARENOSOS
F. X. Roig i Munar
A. Rodríguez-Perea
J. A. Martín Prieto
RESUMEN: En los últimos años, paralelamente a la concienciación de la sociedad sobre la importancia del medio
ambiente, se ha asistido a un auge en la implantación de sistemas de gestión ambiental en diferentes espacios
turísticos. En el caso de las playas degradadas o artificiales, con fuerte presión turística y un marcado carácter urbano,
se han buscado nuevas figuras que pretenden justificar su calidad ambiental, en muchos casos ya perdida de antemano
por una gestión previa alejada de criterios geomorfológicos y ambientales. Estas nuevas figuras nacen con fines de
marketing turístico, ofreciendo un enfoque de calidad de playas a corto plazo en el que se prioriza la presencia de
servicios y la satisfacción de los usuarios, obviando los problemas reales de recuperación, mantenimiento y gestión de
sus valores ambientales originales.
PALABRAS CLAVE: sistema de gestión ambiental, playas artificiales, marketing, problemas ambientales.
RESUM: Al llarg dels darrers anys, paral·lelament a la conscienciació de la societat sobre la importància del medi
ambient, s’ha vist un increment de la implantació de sistemes de gestió ambiental en diferents espais turístics. En el
cas de les platges degradades o artificials, amb una forta pressió turística i un marcat caràcter urbà, s’han cercat noves
figures que pretenen justificar-ne una certa qualitat ambiental. Qualitat que, en molts de casos, ja s’havia perdut a
causa d’una gestió prèvia mancada de criteris ambientals i geomorfològics. Aquestes noves figures neixen amb
finalitat de màrqueting turístic, i ofereixen un enfocament de qualitat de platges a curt termini, en el qual es prioritza la
presència de serveis i la satisfacció dels usuaris, tot obviant-ne els problemes reals de recuperació, manteniment i
gestió dels valors ambientals originals.
PARAULES CLAU: sistema de gestió ambiental, platges artificials, màrqueting, problemes ambientals.
ABSTRACT: In recent years, in parallel with a growing public awareness of environmental issues, there has been a
noticeable increase in the number of environmental management systems that have been put into practice in different
tourist areas. In the case of artificial beaches or ones in a serious state of decay that are subject to heavy pressure from
tourism and have evident signs of urban development, new management systems have been sought in order to justify
their environmental condition, given the fact that the quality of the environment has, in many cases, plummeted due to
previous management systems where no environmental criteria were used. These new management systems are simply
intended to act as tourism marketing instruments, and they take a short-term approach to the quality of beaches,
focusing on the provision of services and user satisfaction rather than the real problems of how to recover, maintain
and manage original quality levels.
KEYWORDS: Environmental management systems, artificial beaches, marketing, environmental problems.

Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
1. Introduction
regeneración (Diaz y Servera, 2004), y a la
modificación de la morfología original de las
La interacción de factores ambientales
playas y de su paisaje (Villares, 1999).
que se da en los ámbitos litorales determina
En otros casos se han creado imágenes y
una gran variedad de procesos que hace de
conceptos erróneos del espacio litoral que
estos espacios áreas de elevada fragilidad
afectan a la percepción de los usuarios e
ambiental (Andrés y Gracia, 2000). Al ser
incluso de sus gestores, ya sean públicos y/o
estos espacios clave para la economía el sec-
privados. Al operar con estos conceptos
tor turístico, hay un interés creciente en con-
erróneos, los resultados obtenidos en las últi-
vertir las playas y la costa en un producto
mas décadas son, en la mayoría de los casos,
más, sujeto a parámetros de control de cali-
playas artificiales con medidas de gestión
dad propios de empresas o sistemas produc-
poco adecuadas hacia su conservación, como
tivos. Este artículo analiza las contradic-
son las Banderas Azules o los sistemas de
ciones de esta aproximación.
control de la calidad del producto. A pesar
En las últimas décadas, la ocupación del
de la complejidad de los litorales, como sis-
litoral ha alterado su dinámica natural, incre-
temas físicos complejos por su carácter de
mentando gravemente su fragilidad y cau-
interfase entre medio marino y terrestre, y
sando modificaciones en su dinámica y
por ser sistemas dinámicos y frágiles, las
evolución (Nordstrom, 2002). Son muchos
actuaciones realizadas sobre estos espacios
los factores que intervienen sobre el litoral,
suelen olvidarlo y se basan mayoritariamente
siendo estos de diferente naturaleza y
en la aplicación de criterios propios de espa-
magnitud (Martín-Prieto y Rodríguez-Perea,
cios urbanos, concibiendo el medio costero y
1998), y su preservación está directamente
litoral como un espacio estático de tempora-
relacionada con la posibilidad de adaptación
da estival, y con vocación de servicios.
a cambios dinámicos de carácter natural
En resumen, la concepción del espacio
(Pye, 1982), y/o de carácter antrópico.
litoral como un producto turístico sin tener
En las últimas décadas la ocupación de la
en cuenta su dimensión de ecosistema
costa por parte del hombre ha sido masiva,
natural y frágil, suele conllevar una modifi-
rápida y acultural (Cerdá, 2002), producién-
cación del entorno (a menudo causada por el
dose un proceso de litoralización y turistifi-
desconocimiento de los procesos naturales
cación acelerado. Este proceso ha modifica-
que acaecen en el litoral), que puede ser de
do el paisaje y sus características naturales y
magnitud variable pero casi siempre desesta-
tradicionales, ya sea de forma intencionada o
bilizadora. Las respuestas a esta situación no
no (Pardo y Rosselló, 2001). Estas actua-
suelen buscarse en el propio sistema sino
ciones de desnaturalización han creado en
que se opta por tratar a las playas como
muchas ocasiones la degradación completa
‘empresas’ y aplicarles medidas de gestión
del litoral y su dependencia de actuaciones
que nada tienen que ver con su fun-
continuadas de regeneración artificial
cionamiento natural.
(Rodríguez-Perea et al., 2000). Actuaciones
que implican reajustes dinámicos y mor-
fológicos que repercuten en la estabilidad del
2. La oferta del espacio litoral
sistema y conllevan una pérdida de calidad
como recurso turístico
ambiental frente a su explotación turística
(Garcia y Servera, 2003). Esto se debe, entre
El turismo de sol y playa ha prosperado
otras causas, a la diferencia granulométrica
ampliamente en los espacios costeros,
de los materiales vertidos en el proceso de
generalmente en arenales y sistemas playa-
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Territoris, núm. 6. 2006

Análisis crítico de las medidas de valoración...
Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
duna. Sobre ellos han surgido rápidamente
naturales del Estado; no se han considerado
desajustes derivados de una implantación
las funciones de los recursos litorales y cos-
masiva y desordenada, sin más objetivos que
teros para plantearse qué parámetros físicos,
el incremento continuado de los flujos de
biológicos y antrópicos garantizan su fun-
visitantes y el consiguiente aumento de la
cionalidad. En muchas ocasiones la desnatu-
oferta de alojamiento y servicios, en relación
ralización empieza cuando los usuarios del
con la promoción de suelo y la construcción
medio demandan necesidades a veces con-
de viviendas de uso turístico (Vera, 1992).
trapuestas con su conservación.
Una industria turística e inmobiliaria que ha
Algunos autores abogan por la dotación
desnaturalizado, artificializado y modificado
de servicios, equipamientos e infraestruc-
el litoral en todos sus aspectos (Yepes,
turas para dar respuesta al consumo del
2002). La conversión de estos espacios en
medio litoral, haciendo de éste un espacio
áreas funcionales para satisfacer la fre-
con diversidad de ofertas de ocio, entendien-
cuentación masiva ha traído consigo serios
do la satisfacción de las expectativas del
problemas de conservación y estabilidad de
usuario como un servicio de calidad (Yepes
algunos sistemas (Roig i Munar, 2002).
et al., 1999). En este sentido García-Novo
Problemas como la alteración y eliminación
(1982) expone que son dos las razones por
de neomorfologías de playa-duna y de su
las que los usuarios producen efectos nega-
vegetación asociada, destrucción de dunas, y
tivos sobre los ecosistemas litorales: sus
la alteración y desestabilización de perfiles
requerimientos de servicios, y papel de visi-
naturales de playa, pérdidas de diversidad
tantes. Berenguer (1990) entiende que el
biológica, de superficies y de volúmenes de
espacio litoral ha de ser adecuado para el
playa.
uso, pero propone la adecuación de usos y
Los espacios litorales son, sin duda,
servicios adaptados al entorno. En este senti-
espacios públicos de alto valor y de bajo
do, por parte de las administraciones se ha
coste. Son los mayores espacios públicos
entendido el litoral como un simple soporte
ofertados por los municipios litorales, y los
a la industria turística, donde han prevaleci-
espacios más solicitados por sus visitantes y
do conceptos propios del mundo urbano y
residentes. Referentes importantes en el pro-
sistemas de calidad diversos y estandariza-
ceso productivo a escala local, regional y
dos. Las autoridades, por lo general, han
estatal, constituyen la base sobre la que se
prestado más atención a los visitantes que al
sustenta la oferta turística litoral. Pero sien-
estado y las necesidades del ecosistema,
do las playas tan provechosas y complejas,
debido muchas veces a la falta de
tan valoradas y demandadas, su gestión está
conocimiento del medio gestionado (Roig i
basada en un concepto estrictamente
Munar, 2001), y han primado la
mecánico y estático del espacio, obviando su
implantación de sistemas de calidad
dinamismo, su fragilidad, reduciendo su fun-
estandarizados. Los efectos de esta actitud
ción a un mero espacio recaudatorio estival
varían dependiendo de cuanto mayor sea la
y dándole la espalda en el período invernal.
riqueza ecológica y ambiental del área afec-
Hay una desatención sistemática a los proce-
tada, así como el tipo de usuario y la
sos dinámicos, a sus valores geoambientales,
madurez turística del espacio. En muchos
y a los comportamientos sociales que reper-
casos la contienda entre la perspectiva técni-
cuten directa o indirectamente en la
ca y la del cliente o empresario se ha resuel-
construcción y mantenimiento del litoral. El
to a favor de esta última, primando la aptitud
peso social, político y empresarial ha hecho
para el uso, entendiendo que el litoral de alta
del litoral el cajón de sastre de los sistemas
calidad es aquel que cuenta con recursos que
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Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
satisfacen las necesidades sociales. En base
calidad de servicio (Zeithaml et al., 1993) se
a estos criterios se justifican actuaciones que
centra en las discrepancias entre las expecta-
implican la rigidez y desnaturalización del
tivas de los usuarios y sus percepciones, dis-
espacio litoral, que en muchas ocasiones
crepancias que en muchas ocasiones son
representa el inicio de procesos erosivos
fruto de una venta publicitaria que no con-
irreversibles.
cuerda exactamente con la realidad del espa-
Según Yepes y Medina (1997), se podría
cio (Roig i Munar y Martín-Prieto, 2002).
definir una gestión turística del litoral como
Para establecer indicadores de calidad de
el conjunto de acciones conducentes al logro
playas normalmente se estudian parámetros
de determinados fines turísticos en el ámbito
físicos, biológicos y sociológicos que permi-
costero mediante la combinación, distribu-
tan discriminar las «playas de calidad»
ción y disposición de los recursos materiales
respecto a las que no lo son (Leatherman,
y sociales; la guía, coordinación y moti-
1997), un concepto que desde nuestro punto
vación de los distintos agentes y la
de vista peca de antrópico, y que deja al
evaluación de los efectos en función de los
margen aquellos espacios que tienen usos
objetivos fijados. Los autores entienden que
recreativos bajos, debido a factores, como la
la gestión y ordenación turística del litoral
lejanía, la falta de publicitación, o la falta de
implica la planificación, organización, direc-
servicios, entre otros. En este sentido se han
ción y control de los recursos costeros para
diseñado estándares de gestión e índices de
la consecución de unos objetivos turísticos,
calidad propugnados para la certificación de
es decir entienden el espacio como un servi-
las playas (Williams y Morgan, 1995),
cio, no como un sistema natural sobre el que
aunque autores como Buckley (2002) opinan
podemos encontrar ciertos servicios. Es pre-
que estas medidas no son más que ecoeti-
cisamente esta capacidad de satisfacer las
quetas que no se ajustan necesariamente a
necesidades empresariales, políticas y
las cualidades ambientales y medidas de
humanas la que ha transformado los atribu-
gestión respetuosas del medio galardonado.
tos de la naturaleza litoral en recurso, con-
Otros autores como Morgan (1999) propo-
virtiendo estos espacios en algo subjetivo,
nen sistemas para la clasificación de las
relativo y funcional. Debido a este nuevo
playas en base a distintos aspectos que son
concepto del espacio en muchas ocasiones
importantes para los usuarios, debidamente
no se ha tenido en cuenta la realidad
ponderados y atendiendo a estudios soci-
ambiental de los sistemas gestionados,
ológicos realizados en cada una de las
obviando su dinámica.
playas. Los planteamientos de Crosby
(1979) giran en torno al concepto de calidad
como conformidad con las expectativas, de
3. Los sistemas de calidad de
modo que la calidad no equivale a lujo o
playas
sofisticación si el cliente no lo pide. Breton
et al. (1994), determinaron que cada playa
Desde la perspectiva del cliente se
será o no de calidad en base a la percepción
entiende la calidad de un producto o servicio
de los usuarios. Estos argumentos muestran
como la idoneidad o adecuación para su uso.
que las especificaciones habituales para el
Por ello, aparecen intentos de trasladar los
litoral se determinan en función de las
supuestos deseos del cliente a características
necesidades de los distintos grupos de usuar-
funcionales del litoral entendiéndolo como
ios. Cada una de las playas será o no de cali-
un producto, generalmente con la adecuación
dad en función de si satisface las necesi-
e instalación de servicios. El enfoque de la
dades y expectativas de sus usuarios.
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Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Roig i Munar (2001) entiende la percep-
económico de los municipios costeros. Por lo
ción de los usuarios como una herramienta
tanto, mejorar y acreditar dicha mejora, con-
de gestión que afecta al litoral, y propone
juntamente con el respeto al medio ambiente,
que en vez de ofrecer al usuario exactamente
se convierte en un elemento esencial para cap-
sus demandas, se abogue por orientarle en
tar y conservar visitantes e ingresos.
sus expectativas mediante campañas de con-
Para este tipo de medidas de gestión, los
cienciación e información, para que se
controles de calidad constituyen un primer
valoren más los aspectos geoambientales del
paso en la gestión, donde el objetivo es que
litoral, por ejemplo mediante las campañas
al cliente le lleguen los productos o servicios
de información a pie de playa. Según Roig i
en condiciones de ser utilizados, y evitar en
Munar (2003) existen sistemas alternativos
la medida de lo posible que problemas de
para la gestión de playas que se basan en el
orden sanitario afecten al destino turístico
reconocimiento de 3 tipos básicos de playas
(OMS, 1990), y por ende se dé una pérdida
–urbanas, seminaturales y vírgenes–, a cada
importante de ingresos por el deterioro
uno de los cuales le corresponden medidas
ambiental de la imagen de playas (Philipp,
de gestión distintas y adaptadas a sus carac-
1992). Este proceder se basa en la inspec-
terísticas naturales. De forma similar, López
ción y consiste en medir, examinar o veri-
(2003) realiza una clasificación de playas
ficar una o varias características respecto a
basada en los subsistemas físico-natural y
una referencia que puede ser el estándar
social para determinar los conflictos exis-
establecido o la norma vigente (Buceta y
tentes entre ellos y determinar posibles medi-
Vargas, 1997). Así por ejemplo, en una
das de gestión integral sobre cada espacio.
playa se definen ciertos parámetros o condi-
ciones básicas que deben cumplirse, estable-
ciéndose por parte de la administración
4. Medidas de gestión ambiental
estrategias, leyes, normativas y ordenanzas
sobre el litoral
de inspección y comprobación del cumplim-
iento de las mismas. En una primera fase de
Las Banderas Azules, las normas de cali-
gestión de calidad, se analizan y valoran las
dad ISO 9001 y 14000, la Q de Calidad del
desviaciones, para corregirlas, pero obvian-
ICTE o el sistema de gestión EMAS
do en todo momento el soporte físico y sus
(Environmental Management Auditing
características ambiéntales.
Echeme), son mecanismos con los que las
Actualmente en la mayoría de los casos
autoridades públicas cuentan para comprobar
las medidas de gestión se aplican en espa-
y gestionar la calidad y el buen estado de las
cios turísticos maduros y consolidados. La
playas y ofrecer a sus usuarios y visitantes
apuesta por estas medidas responde a la
mejoras constantes año tras año. Cada una de
necesidad de mejora de la imagen de los
estas normas tiene un nivel de exigencia difer-
espacios litorales turísticos artificializados y
ente, pero todas tienden a prestigiar en mayor
en declive. Por ello, están encaminadas en
o menor grado al arenal que consigue estos
muchas ocasiones en la revalorización del
títulos, y por ende, a la zona adyacente o de
espacio para evitar su declive (Butller,
influencia. De este modo las medidas de
1980). En la Figura 1 se observa, siguiendo
gestión se configuran como una herramienta
el modelo de Butller (1980) y Cooper
de marketing y publicidad para las playas. La
(1992), que estas medidas son aplicadas en
importancia de acreditar la calidad y la gestión
el momento en que la evolución histórica del
de las playas reside en el hecho de que muchas
espacio turístico litoral se encuentra en una
playas representan importantes ingresos sobre
fase de segmentación, ya sea por su madurez
los que gravita un elevado porcentaje
turística o por la artificialización del espacio.
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Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
Figura 1. Modelo de la evolución hipotética de espacios turísticos. Fuente: Butller (1980).
Banderas Azules
obtener la insignia. Se trata de una respuesta
de las autoridades públicas ante los proble-
Las Banderas Azules aparecieron por
mas que suelen surgir en playas con mucha
primera vez en 1985 en las playas de
presión antrópica (Blázquez et al. 2002).
Francia, para señalar lugares de la costa que
Las playas con Bandera Azul confirman
no sólo disponían de unas aguas excelentes,
una calidad excelente del agua y de la zona
sino que eran zonas en las que se respetaba
costera, la seguridad de sus servicios e insta-
el medio ambiente. Hoy este icono ondea en
laciones, así como la educación medio-
cientos de puntos de la costa de 21 países
ambiental proporcionada por los municipios
europeos. La idea fue recogida por la
afectados. Se valora que no haya vertidos
Fundación Europea de Educación Ambiental
industriales o residuos urbanos que afecten a
(FEEA) y desarrollada a nivel internacional
la calidad del agua, la colocación de sufi-
en 1987. Desde entonces, esta organización
cientes papeleras y contenedores de basuras,
de carácter privado pero apoyada por la
así como el cumplimiento de unas normati-
Comisión Europea, concede Banderas
vas concretas. La Bandera Azul ofrece a los
Azules atendiendo a la solicitud que realizan
usuarios la seguridad de que la playa selec-
las autoridades locales interesadas en
cionada es óptima para el baño, que sus
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Territoris, núm. 6. 2006

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aguas están limpias y analizadas con
usuarios de las playas (Fraguell, 1997),
regularidad, que existe un sistema periódico
incrementando de este modo los beneficios
de recogida de basuras y limpieza de arena,
económicos por la explotación del recurso, y
que hay personal de vigilancia y socorrismo,
frecuentemente provocando la degradación
que cuenta con agua potable, accesos fáciles
de la playa en su conjunto. En muchas oca-
y seguros para personas con escasa movili-
siones, más que la propia playa, lo que
dad, duchas y servicios, y señalizaciones
prima es la promoción turística de los espa-
adecuadas. Dentro de esta filosofía cabe
cios urbanos adyacentes (Torres, 2000).
entender los programas de actuación sani-
Aún tratándose de una gestión ambiental,
taria sobre control de calidad de aguas de
la Comisión Europea decidió retirar su
baño (Real Decreto 734/1988 de 1 de julio),
apoyo económico a la campaña de Banderas
que exige la Directiva Europea de 1978/180.
Azules en 1999 y por tanto no subvencionar
Las cuatro bases sobre las que se asienta la
a la FEEA, que desde 1987 las otorgaba,
concesión de Banderas Azules son: la cali-
aunque esto no impidió el desarrollo
dad de las aguas, el cumplimiento de la
aparentemente normal de la campaña de
legislación ambiental, la planificación y la
dicho año ni las posteriores. En el Estado
gestión integrada del litoral. La finalidad
español, las razones para la suspensión del
última es conseguir a medio plazo un
apoyo se basaron en las reclamaciones
desarrollo sostenible del turismo y una
recibidas de usuarios y asociaciones ecolo-
gestión ambiental para el conjunto del litoral
gistas por la falta de concordancia entre el
del municipio galardonado.
estado real de las playas y la concesión de
Se trata de un galardón apreciado por
las banderas, así como por la ausencia de
muchos municipios costeros, que compiten
control tanto técnico como de gestión por
año tras año para obtener o mantener el
parte de la FEEA y su sucursal española.
codiciado premio. La Bandera Azul es con-
En el Estado español, las Banderas
cedida a aquellas playas en las que los
Azules no serían necesarias si se aplicase
municipios han realizado esfuerzos de
realmente la directiva sobre calidad de aguas
acondicionamiento y embellecimiento. Es
de baño y el cumplimiento de la Ley de
decir, las playas con más dotaciones turísti-
Costas (Ley 22/1988). El tipo de gestión que
cas y de servicios, con más seguridad,
dichas banderas promocionan se podría cata-
urbanizadas y publicitadas suelen llevarse el
logar como «dura», y no en pocos casos
galardón (Figura 2). Las Banderas Azules se
daña seriamente las playas y el litoral cau-
encuentran asociadas a una explotación de
sando un grave perjuicio ambiental.
servicios que genera una artificialización del
Además, el mero cumplimiento de los
espacio y hacen de éste un simple escenario
parámetros establecidos no garantiza, por sí
físico o solarium. Se dotan a estas playas de
solo, un grado de satisfacción del usuario, ya
una calidad turística, como servicio, respon-
que este galardón favorece la ocupación del
diendo a las expectativas y necesidades de
espacio público con servicios privados de
usuarios y empresarios. Sus imperativos
concesión temporal, reduciendo conside-
conllevan a grandes esfuerzos económicos
rablemente el espacio público útil de playa.
por parte de los municipios costeros para
Según Torres (2000) en ocasiones la ausen-
dotar las playas de aquellos servicios
cia de Bandera Azul en aquellas playas que
demandados por la Comisión Europea, pero
solicitaron el galardón puede deberse a sim-
además los ayuntamientos favorecen la
ples hechos naturales o de mejora del
instalación de otros servicios en consonancia
entorno que en el momento de la inspección
con las necesidades recreativas de los
fueron suficientes para no otorgarlas, hechos
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Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
como que la playa padeciese una llegada de
obras de mejora, o bien que se efectuase una
restos de Posidonia oceanica, que existieran
regeneración artificial.
Figura 2. Playa de Santa Ponça (Calviá, Mallorca) galardonada a lo largo de los últimos años
con la Bandera Azul.
Hay que tener en cuenta que algunos de
(Roig i Munar, 2004). La retirada sistemática
los parámetros que se valoran para conceder
de restos de Posidonia oceanica acumulada
las Banderas Azules han dado lugar al incre-
sobre la zona de swash es un parámetro valo-
mento de la erosión de las playas, lo que
rado positivamente en el protocolo de conce-
debería ser un contrasentido. Medidas tan
sión de una Bandera Azul, a pesar de que
aparentemente inofensivas para el medio
genera importantes desequilibrios sobre el
como el mantenimiento, acondicionamiento
sistema (Roig i Munar y Martín-Prieto,
y limpieza mecanizada de playas, amparados
2002). Es más, las Banderas Azules priman
en parámetros sanitarios, son desde el punto
las gestiones de limpieza mecánica diaria en
de vista ambiental una considerable agresión
playas y la retirada de restos acumulados de
ecológica, ya que impiden que el espacio
Posidonia oceanica, y si es necesario su
albergue fauna, y vegetación natural, y
regeneración artificial (Yepes, 1999), lo cual
afectan a la morfología litoral, lo que reper-
da lugar a una profunda artificialización del
cute en el equilibrio entre el sistema playa-
espacio. Desgraciadamente este tipo de
duna, y agrava o provoca procesos erosivos
gestión de playa es aún hoy entendido como
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Territoris, núm. 6. 2006

Análisis crítico de las medidas de valoración...
Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
condición sine qua non para mantener unos
UNE-EN ISO 14001, un tipo de sistema
ingresos turísticos importantes y continuados
aplicable a todo tipo de organizaciones.
a partir de la explotación del medio natural.
AENOR (Asociación Española de
A pesar de lo expuesto son muchos los
Normalización y Certificación) ha desarro-
municipios que por parte del Ministerio de
llado un documento normativo para la
Medio Ambiente son dotados de recursos y
implementación de sistemas de gestión
herramientas necesarias para este tipo de
ambiental conforme la norma ISO 14001 en
actuaciones (Cursach, 2002) que desnatura-
playas y requisitos adicionales para el
lizan y agravan los procesos erosivos sobre
registro en el reglamento EMAS. La Norma
las playas.
está orientada a garantizar unos mínimos de
calidad ambiental y de servicios recibidos
por los usuarios de las playas, todos ellos
5. Sistemas de Gestión Medio-
«respetuosos con el medio ambiente».
ambiental en playas
Paralelamente a esta ISO se aplican en
playas las normas de la serie UNE-EN ISO
Las actividades de normalización de los
9001, que proporcionan una pauta de asegu-
productos, procesos y servicios son fruto de
ramiento internacional de la calidad. La
la universalización de los mercados y la pre-
filosofía de la Calidad se deriva de la defini-
ocupación por el aumento de la competitivi-
ción que hace la norma ISO 9001: «El ase-
dad de los productos y servicios. La norma-
guramiento de la calidad consiste en todas
lización está encaminada a unificar criterios
las acciones planificadas y sistemáticas
y simplificar procesos, tanto productivos
necesarias para proporcionar la suficiente
como de servicios mediante la elaboración
confianza de que un producto o servicio
de unos documentos denominados Normas.
cumple las exigencias de calidad». Esta
Estas Normas están reguladas en España por
garantía de calidad aplicada al litoral debería
el Real Decreto 2200/1995 de 28 de diciem-
tener como misión asegurar a la dirección de
bre para la que se aprueba el Reglamento de
su gerencia que las acciones desarrolladas
la Infraestructura para la Calidad y
están en consonancia con los objetivos pla-
Seguridad Industrial, en desarrollo a la Ley
nificados. Según la Norma, la certificación
21/1992 de Industria. Las Normas siguen un
de un tramo costero bajo una norma de ase-
proceso de elaboración y suponen una serie
guramiento de calidad constituye un primer
de beneficios tanto para empresas como para
paso en la planificación y gestión del litoral,
usuarios y administración. Dentro de estas,
precisando de un Órgano de Gestión, pero
la ISO 14001 y la ISO 9001 tienen unos
realmente las medidas de gestión ISO son
objetivos claramente aplicables al caso de la
una Ecoetiqueta más en los sistemas de
gestión de playas, ya que hacen hincapié en
gestión de playas asociadas a espacios turís-
los elementos más destacables de la gestión
ticos fuertemente urbanizados.
mediomabiental (Esparza, 2002).
Según su propia definición, estas
Las Normas UNE (Una Norma
Normas son certificados de calidad que per-
Española) son documentos técnicos de apli-
miten mejorar la imagen, entendida como
cación voluntaria, accesibles al público y de
certificado acreditativo del municipio como
participación de las partes implicadas.
destino turístico, conseguir un reconoci-
Actualmente se aplican Normas UNE en
miento internacional, un aumento del con-
playas como sector servicios. Uno de los sis-
trol de las operaciones de limpieza y el man-
temas de gestión ambiental con mayor
tenimiento de las playas, así como optimizar
reconocimiento es el que recoge la Norma
los costes de la gestión. Además, según
Territoris, núm. 6. 2006
37

Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
(Yepes, 1999) favorecen «minimizar o elim-
gestores toman como referencia los requisi-
inar elementos medioambientales negativos
tos de la Norma ISO 14001 y 9001.
que se derivan del uso y disfrute de las
La certificación pretende servir de atrac-
playas y un mayor control de los parámet-
tivo para el turismo, aunque no revierte en
ros ambientales que ofrecen las Banderas
una mejora sobre el medio litoral. De
Azules». La implantación del sistema de
momento, ya existen varios municipios
gestión ambiental se realiza en diferentes
españoles que han obtenido la certificación
fases que comprenden desde la revisión
medioambiental ISO 14001 y 9001 en algu-
medioambiental del litoral, hasta la apli-
nas de sus playas, como Calpe, Cádiz,
cación de políticas medioambientales que
Denia, Benidorm, Gandía, Cullera, y San Se-
facilitan la coordinación de todos los
bastián, entre otras, todas ellas con un mar-
agentes implicados en esta gestión, así como
cado carácter urbano, con sistemas de defen-
todos los usuarios del espacio.
sa artificial (espigones) y con actuaciones
Según los manuales de Normas, estos
realizadas de regeneración artificial. Se trata
distintivos de calidad son el único estándar
de un sistema de Gestión de la Calidad
internacional para sistemas de adminis-
Total, una filosofía empresarial que no se
tración del medio ambiente que reconoce los
ajusta a los procesos naturales, dinámicos y
esfuerzos de una Administración por identi-
sociales que se dan sobre el espacio litoral.
ficar y hacer frente a los impactos ambien-
tales de sus operaciones, otorgando credibil-
idad, y demostrando a la comunidad su
6. Sistema EMAS (Sistema
auténtico compromiso respecto a la protec-
Europeo de Ecogestión)
ción del medio ambiente. Entienden que ya
no es suficiente el cumplimiento de las
La certificación EMAS se presenta como
características de calidad del producto, sino
el sistema más prestigioso de la Unión
que defienden que exista una gestión de los
Europea, en que priman las técnicas de inte-
procesos normalizados que garantice a los
gración y protección medioambiental, y
usuarios que recibirán el servicio buscado.
exige para su obtención el cumplimiento
Las Normas ISO en playas son un
estricto de la legislación vigente aprobada
eslabón más en la cadena de certificaciones
por el Parlamento Europeo mediante el
que se encuentran asociadas al mundo turís-
reglamento (CE) 761/2001 del 19 de marzo
tico empresarial, aunque de hecho sólo las
de 2001. En este sentido un ayuntamiento no
playas asociadas a complejos turísticos
puede inscribir sus playas ni ningún otro ser-
demandan estas certificaciones. En la prácti-
vicio en el registro EMAS si muestra una
ca, se trata de trasladar el concepto de la
sola carencia o disconformidad en el informe
gestión medioambiental del ámbito empre-
realizado por los verificadores que siguen y
sarial e industrial, rígido y estático, a una
evalúan el sistema de gestión. El ayuntamien-
playa, un sistema natural y dinámico por
to que desee obtener la acreditación EMAS
definición. Esto implica que los respon-
debe hacer una declaración medioambiental
sables municipales de las playas pueden
con un resumen de su gestión. Esta
organizar la gestión del arenal y sus
declaración es un documento público. En el
entornos en función de aspectos como la
sistema EMAS es la propia Administración, a
generación de residuos, su recogida, el
través de la figura del verificador, quien se
ahorro y reutilización del agua o la reduc-
inscribe en un registro europeo, lo que
ción de la contaminación de los productos
supone la prueba del cumplimiento con el
utilizados en su gestión. Para ello, los
sistema.
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Territoris, núm. 6. 2006

Análisis crítico de las medidas de valoración...
Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
El sistema EMAS apuesta por la comuni-
Española), es quien forma a los auditores en
cación y la transparencia hacia la opinión
las peculiaridades de cada sector para que
pública. El sistema comienza por una
puedan conocer perfectamente los puntos
revisión medioambiental de las actividades
críticos y débiles a los que deben prestar
que realiza el ayuntamiento y otras entidades
atención preferente. Para mantener la marca
en las playas de su municipio. En esta
de Q de Calidad Turística, la playa o empre-
revisión se describe el impacto que ocasion-
sa que la obtenga debe auditarse y ratificar
an las actividades realizadas en el entorno.
anualmente la certificación. La marca Q
Una vez evaluado se redacta el sistema de
evalúa lo que afecta al usuario final: unidad
gestión medioambiental, por último, se pro-
de dirección, de seguridad, salvamento y
mueve una declaración sobre los logros
primeros auxilios, información, limpieza y
obtenidos en relación a ese compromiso
recogida selectiva de residuos, mantenimien-
adquirido, logros que no tienen por que
to de instalaciones y equipamientos, accesos,
haber incidido en la mejora de la propia
servicios higiénicos y ocio. Y hace lo propio
playa, sino simplemente en sus servicios y
con todos los aspectos medioambientales. La
dotaciones. Actualmente varios ayuntamien-
principal diferencia de esta marca Q con el
resto de sistemas de acreditación es que
tos enclavados en zonas turísticas o urbanas
proviene de una institución española cuyo
(Donostia, Cádiz, Valencia..) están inmersos
objetivo es la defensa y mejora de los servi-
en el proceso de redacción del sistema de
cios turísticos españoles. Las normas son
gestión medioambiental, que implica desde
definidas por empresarios, Administración e
la recogida de basuras y su tratamiento,
implicados, y expertos en el sector de
hasta la implicación de los trabajadores y
playas, por lo que se ciñen mucho más,
funcionarios en la puesta en marcha de todo
según sus promotores, a las necesidades y
el sistema, un sistema complejo que pre-
demandas de los usuarios del servicio turísti-
tende abarcar todos y cada uno de los proce-
co, en este caso, de las playas. La Q
sos que influyen directa o indirectamente
proviene del mercado turístico empresarial y
sobre la calidad ambiental de la playa. Dado
se plantea para espacios maduros, sus requi-
que es un método de trabajo relativamente
sitos de servicios son los propios de las
nuevo, menos conocido y mucho más exi-
Banderas Azules, ISO y EMAS pero incidi-
gente, la inscripción de municipios en este
endo mas claramente en aspectos que
sistema es notablemente inferior a la de cer-
afectan negativamente a la conservación del
tificados ISO o Banderas Azules. A pesar de
espacio litoral y sus entornos, y agravando
lo novedoso, riguroso y prestigioso, el sis-
procesos de artificialización. La Q entiende
tema EMAS no se aleja de las medidas de
la playa como una anexo de las zonas
gestión estandarizadas, manteniendo el
urbanas turísticas y define un sistema de
mismo concepto del espacio litoral que los
gestión propio de zonas ajardinadas.
otros sistemas ya descritos.
8. Conclusiones
7. Marca Q de Calidad Turística: el
modelo de los empresarios turísticos
La aplicación de estas cuatro medidas de
gestión convierte teóricamente las playas
La Q es la certificación más novedosa
urbanas o turísticas y más artificiales en
que se aplica actualmente en las playas. El
playas de primera, como se aprecia en la
ICTE (Instituto para la Calidad Turística
Figura 2, a la vez que considera las playas
Territoris, núm. 6. 2006
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Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
situadas en espacios naturales como playas
hacia una playa de características urbanas o
de segunda categoría, sin comodidades y con
artificializada situada en un Espacio Natural
unos valores y gestiones no evaluadas.
Protegido (Roig i Munar, 2003), aunque
Obviamente, esta categorización se basa en
reconocida por algún sistema de certificación
la simple ocupación del espacio y en las
de calidad.
demandas de los usuarios, empresarios y
Las medidas expuestas anteriormente y
políticos; es decir, se trata de una apuesta
adoptadas en algunos espacios litorales, son
hacia la oferta de servicios.
aplicadas en todos los casos sobre playas
Playas como la que aparece en la Figura
urbanas con elevados índices de artificia-
2, que dispone de todos los servicios y como-
lización y asociadas a destinos turísticos
didades aconsejados por las medidas
maduros. Figuras como las Banderas Azules
estandarizadas, paseo marítimo, diversas
resultarían innecesarias si realmente se apli-
actuaciones de regeneración artificial, e
case la directiva sobre calidad de aguas de
incluso una disminución de las superficies
baño 76/160/CEE en playas urbanas. Las
útiles de uso público por la instalación de
figuras se fundamentan principalmente en la
servicios privados de concesión de tempora-
presencia de servicios, y en la certificación
da, puede ser certificada mediante alguna de
de éstos por otra entidad. Prevalece el servi-
estas normas como una playa de calidad. Por
cio muy por encima del sistema ecológico
lo tanto estos espacios litorales, en todo su
litoral, y sus geomorfologías y comunidades
conjunto, podrán ser más publicitados y uti-
vegetales asociadas. Es por esto que playas
lizados como reclamo turístico de sus espa-
situadas en espacios Naturales no podrán
cios urbanos adyacentes. En cambio, las
«gozar» de estos galardones ya que no
playas situadas en Áreas Naturales de
podrían ser acreditadas, afortunadamente,
Especial Interés, como el caso de la Figura 3,
como playas estandarizadas.
Cala Escorxada (Es Migjorn Gran, Menorca),
La playa es un espacio que se distingue
sin presencia de servicios ni accesos rodados,
por una estrecha interrelación con el resto de
no podrán ser certificadas como correcta-
bienes costeros y territorios adyacentes, y
mente ambientales, ni serán reclamo directo
sobre el cual gravita gran parte de la
de las urbanizaciones próximas, pero sí
economía, circunstancia que aconseja la
quizás se valorarán como una oferta comple-
gestión conjunta de todos estos recursos. Se
mentaria litoral en el medio natural, por parte
hace necesaria la creación de un Plan de
de los núcleos turísticos cercanos. Por otro
Ordenación de Playas, y la realización de una
lado las playas situadas en Áreas Naturales
coordinación supramunicipal y supraregional.
pero con elevados índices de ocupación y
La ley de Costas de 1.969 proponía, en lo que
publicitación, y acceso rodado (Figura 4),
probablemente era su mayor virtud, según
como es el caso de Macarella y Macarelleta
Torres (2000), la redacción de Planes de
(Ciutadella, Menorca), podrían sufrir un
Ordenación de Playas, allí donde se diera o
empeoramiento de sus valores ambientales y
previera una gran concurrencia de usuarios.
paisajísticos si se responde a las demandas de
Pasados casi 35 años de la redacción de la
dotación de servicios, ya sean públicos o pri-
Ley, no existe ningún espacio litoral en
vados, o a la demanda de aplicar medidas de
España con un Plan de Ordenación de Playas.
gestión que producen efectos erosivos, como
Las únicas gestiones de ordenación que se lle-
limpieza mecanizada, retirada de Posidonia
van a cabo son la definición de las parcelas de
oceanica o regeneración artificial. El resulta-
concesión administrativa, las limpiezas, los
do final en este caso sería la pérdida de una
servicios, las regeneraciones y los paseos
playa de características naturales, y el avance
marítimos.
40
Territoris, núm. 6. 2006

Análisis crítico de las medidas de valoración...
Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Como siempre, existen dos perspectivas:
ISO, EMAS y la Q, que –sin suponer nece-
la conservacionista y la desarrollista, y
sariamente actuaciones rígidas– conciben el
parece evidente su dificultad de compagi-
eel litoral como un espacio donde ubicar ser-
nación; por un lado las Banderas Azules, las
vicios. Por el otro, están las perspectivas
Figura 3: Playa Cala Escorxada (Es Migjorn Gran, Menorca), situada en un Espacio Natural
Protegido.
conservacionistas, basadas en el respeto a los
medidas de gestión encaminadas a la conser-
mecanismos del ecosistema y a su
vación y recuperación de los valores natu-
conocimiento (Rodríguez-Perea et al., 2000,
rales, se promueven, en la mayoría de los
Roig i Munar, 2003). Se precisa por tanto
casos, medidas que esconden la realidad de
una Gestión Integrada del Litoral, entendida
los espacios gestionados. Un agravante aña-
como un proceso dinámico, en el cual se
dido es que sobre el litoral participan muchas
implanta y desarrolla una estrategia coordi-
entidades de distinto nivel que responden a
nada para la distribución de los recursos
intereses sectoriales muy variados.
medioambientales, sociales e institucionales,
La gestión del litoral debe acometerse de
con el fin de conseguir la conservación y el
un modo coordinado e integrado, tomando
uso múltiple y sostenible, así como la recu-
en consideración las playas como el elemen-
peración, el mantenimiento y la mitigación
to clave en la economía turística y como ele-
de los impactos que la industria del turismo
mento clave en la conservación del patrimo-
en si genera sobre el litoral (Roig i Munar y
nio natural. La apuesta por gestiones real-
Juaneda, 2002). Por parte de las administra-
mente encaminadas a la conservación, recu-
ciones públicas en general, lejos de aplicar
peración y mantenimiento de las característi-
Territoris, núm. 6. 2006
41

Roig, F. X., Rodríguez-Perea, A. y Martín, J. A.
Análisis crítico de las medidas de valoración...
Figura 4: Playa de Macarella y Macarelleta (Ciutadella, Menorca), situada en un Espacio
Natural Protegido.
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