Estudios Hulíanos

Estudios Hulíanos
IRevísta cuatrimestral


de investigación M i a ñ a y jflbedíevalístíca
publicada por la


JlDaíorícensís Scbola Tlullísfica


inst i tuto internacional del


Consejo Super ior de "¡Investigaciones Científicas


N ú m s . 26-27


S U M A II I O


E S T U D I O S


P. A N T O N I O OLIVER, C. R., El Beato Ramón Llull en sus relaciones con la


Escuela Franciscana de los siglos XIII-XIV . . . . . . .


PEDRO BOHIGAS, Les cronologies lul·lianes i et sentit personal d'algunes obres


de Ramon Llull . . . . . . . . . . . .


LUIS SALA MOLINS, Le refus de l'identification dans la mystique lullienne


G. COLOM FERRA, Ramón Llull y los orígenes de la literatura catalana .


N O T A S


S. TRÍAS MERCANT, Las tesis filosóficas en la Universidad Luliana.


FRANCISCO D E B. MOLÍ,, Carles de tema lul·lià d'En Mateu Obrador a Mossèn


Alcover . . . . . . . . . . . . .


M A N U E L BAUZA, Reimpresión de la edición moguntina de las obras latinas del


Bto. Ramón Llull . . . . . . . . . . .


B I B L I O G R A F Í A


I. P. A N T O N I O OLIVER, C. R., La obra 'Raimundo Lidio, genio de la filo-


sofía», de J. Sáiz Barbera . . . . . . . . . .


IL Libros recibidos . . . . . . . . . . . .


Vol. IX, Fase . 2 -3 P A L M A DE M A L L O R C A (España) A ñ o IX: 1965




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La «Vita Coetánea» y textos escogidos de sus obras y d o c u m e n t o s


con t emporáneos ut i l izados pa ra la Vida del Maestro. — 1 8 0 pág inas .


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sance tous travaux à publier (sous réserve du jugement par le Comité
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Depósi to legal P. M. 26H - 1961




EL BEATO RAMÓN LLULL E N SUS RELACIONES CON
LA ESCUELA FRANCISCANA DE LOS SIGLOS X11I-XIV*


II


Cuando el cardenal Juan de San Pablo tonauraba en Roma a Fran-
cisco y a sus pr imeros compañeros, la Iglesia reconocía oficialmente
como suyas las mejores aspiraciones del largo movimiento reformís-
tico. Como todos los pioneros de cada uno de aquellos brotes , Francis-
co había oído la l lamada a "res taurar la Iglesia", pe ro ahora, además,
era el propio papa Inocencio III quien, en un sueño, que Benozzo
Gozzoli plasmó admirablemente en Montefalco, quedará convencido al
ver al humilde Francisco sostener con todo su empuje los muros de
la catedral de Roma y del orbe prontos a derrumbarse. En 1210 la
preocupación flotaba en el aire. Los t iempos estaban maduros .


Es ya profundamente significativo que el proceso de la conversión
de Francisco y la especificación de su vocación se concluyeran, el 24
de febrero de 1209, en la renovada iglesita de la Porciúncula ,al escu-
char de labios del sacerdote el texto evangélico —<Mt. 10 9-10— sobre
él desprendimiento total de los predicadores del Reino de Dios, que
estaba en la boca de todos los reformadores y que era la premisa en
nombre de la cual todos ellos se levantaban para fustigar a la jerar-
quía.


Ya Norber t de Xanten, Rober t d'Arbrissel (tan parecido en tantos
aspectos a s. Francisco) con sus respectivos círculos, e incluso los
cataros, tenían por lema llamarse pauperes Christi y ar ras t raron a nu-
merosos nobles y ricos a renunciar a la hacienda y bienes. Pedro Val-
dés, en Lyon, para poner en práctica los consejos evangélicos, había
distr ibuido todos sus bienes a los pobres. Arna ldo de Brescia, al recor-
dar al clero sus deberes espirituales, le exigía la renuncia a los bienes
terrenos y al poder del mundo, l levando una vida de evangélica pobre-
za y humildad.


* Véase E S T U D I O S L U L I A N O S , IX , 1965 , 55-70 .


17




146 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


Pero lo que resultaba sobremanera alarmante era que la mayor
parte de ese movimiento pauperíst ieo había ent rado en coflicto con
la Iglesia y llegado a la oposición contra ella. La buena par te de sus
representantes eran haeretici. ¿Es que era incompatible el ideal de
una pobreza absoluta con la ortodoxia, e ilegítima la predicación de
ese ideal en unos círculos en los que el espíritu mundano se extendía
de cada día más junto a la riqueza y al lujo? Se hacía indispensable
devolver a la vida cristiana su profundidad. Y había que mantener esas
aspiraciones den t ro de las fronteras de la Iglesia. Haber lo demost rado
como posible y haberlo logrado éste es el mér i to de Francisco de AsísL


N o se t ra taba de una pobreza inactiva y estéril. Exigencia de la
vita apostólica, que era el lema común de todos los reformadores, no
sólo eclesiásticos sino seglares, llevasen o no vita communis, era la con-
dición indispensable para la fecundidad de todo apostolado. Sólo una
vida evangélicamente pobre daba derecho a la predicación, que el clero
rico, había abandonado. Así pensaban aquellas bandadas de predica-
dores errantes, giróvagos o it inerantes, que recorrían así las nacientes
ciudades como las campiñas, donde levantaban tempestades de admi-
ración y peligrosas erupciones de religiosidad 2 .


La Iglesia no reconoció nunca el vivir apostólico como derecho a
predicar, derecho que confería sólo la ordinatio y la missio oficial. Con
ello, los que no acataron esa decisión encontraron el campo libre de
competidores ; situación que explica precisamente el gran éxito de los
predicadores rebeldes y el sorprendente cundir de la herejía. Esa predica-
ción incontrolada podía propasarse al atacar los vicios del clero y llegar
a cebarse en la Iglesia misma.


También Francisco fue e hizo de sus frailes predicadores itineran-
tes, pero siempre bajo la jurisdicción eclesiástica y exigiendo siempre
el máximo respeto y sumisión a la jerarquía. El deseo de canonización
del peligroso empuje es, una vez más , evidente en él. Con razón pue-
de afirmarse que en Francisco logra su verdadera dimensión el autén-
tico sentido eclesial que deseaban, la eficacia más plena que pudieron
soñar, las energías más sanas del largo movimiento que en él culmina 3 .


Pero no solamente esos detalles, es todo el complejo mundo de su
t iempo que está presente en él. Por herencia o por reacción, Francisco


1 SCHNÜRER, L'Eglise et la civilisation... p. 4 9 0 .
2 HUIZINGA, El otoño de la edad media . . . p. 1 7 - 1 8 .
3 Cl. Movimento francescano e gioachimismo, de L . SALVATORELLI ( = X


C o n g r e s s o internaz , di S c i e n z e stor. , R o m a 4 - 1 1 s e t i e m b r e 1 9 5 5 ) p . 4 0 3 - 4 8 .


18




E L B E A T O R A M Ó N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 147


es hijo, todo él, del siglo XII. Por una parte es fruto típico, gozoso y
vivaz, de la ciudad naciente, centelleante de bullicie, de alegría de vivir,
rica y despreocupada. Hijo de un rico comerciante en paños, de Um-
bría, y de una dulce mujer de Provenza, aquella Provenza, donde el
nuevo decir era sonoro, la vida nueva, dulce como su clima y su vino,
y la inquietud reformadora y herética, más activa que en ninguna par te
de la crist iandad. De ahí en Francisco su vida alegre y despreocupa-
da, su gusto por los banquetes y por los vestidos lujosos, su limpia ado-
ración por la dama, su devoción de juglar a las canciones en el dulce
decir romance que le confirieron el mando ihdiscutido sobre la banda
de sus coeaáneos de Asís. En las ciudades gustará de predicar, ciu-
dadanos serán siempre sus modales, y ciudadanos la mayoría de sus re-
clutas, y en pocos años no habrá ciudad que no tenga su convento
franciscano. Pero por otra parte, es evidente en él la reacción a los
vicios de la ciudad : Detesta el comercio y el negocio, en vigoroso auge
en las c iudades; aborrece el dinero, del que no aprecia el valor; des-
precia la riqueza y los vestidos lujosos, de los que se despoja ante su
mismo padre con aquel admirable gesto que inmortalizó Giot to en
As í s ; abomina los honores.las dignidades y la organización esterio-
tipada, que procuró alejar de su Orden ; desestima el derecho, seco y
tortuoso, estatificado y fósil, y se entrega al amor y a la vida gozosa
de las criatura del Señor en los campos, anchos y libres, de la natu-
r a l e z a 4 .


Ya he notado como en su converción están presentes la idea de
reforma de la Iglesia, a la que le llama una voz misteriosa, l lamada
que Inocencio III mismo reconoce después de un sueño, y la idea de
una vida apostólica sobre la base de una pobreza absoluta y con pro-
yección hacia una incansable predicación itinerante.


Todo ello, tan de su siglo, llevó a Francisco al descubrimiento y a
la práct ica de una nueva y densa espiritualidad, cuyo contenido es lo
que interesa exponer ahora. Cuan maduro estaba aquel siglo para esa
inquietud lo dicen elocuentamente los miles de franciscanos que, en
poceas décadas, llenaron Europa5.


Porque Francisco supo reunir en sí esas fuerzas, casi elementa-
les, del empuje desbocado del siglo que le precede, es uno de esos per-
sonajes excepcionales que hacen época, en el sentido de que, reunien-


4 SCHNÜRER, L'Eglise et la civilisation . . . p. 497.
5 P. GRATIEN, Histoire de la fondation et de l'évolution de l'ordre des frères


mineurs au XIII siècle, p. 1 3 - 1 4 .


19




148 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


do en sí las mejores aspiraciones de su t iempo, llegan a ser para ellas
y por ellas la solución. En ese sentido hay que interpretar el mejor
contenido de aquella relampagueante novedad que vieron en el
Poverello sus contemporáneos, Celanoô y el mismo Gregorio 1X7, y
en la que recientemente insiste Lortz 8.


"Hombres y mujeres, clérigos y religiosos corrían a ver y escu-
char al santo de Dios que aparecía venir de o t ro mundo . . . Parecía co-
mo una luz enviada del cielo a la tierra"9.


Difícilmente podía Celano encontrar palabras más exactas y es-
cuetas para pintar el remolino de inquietud que giraba en to rno a la
nueva espiritualidad. Nueva y sosegadora a la vez. C o m o la revelación
que todos esperaban, como el aquietamiento de la inquietud que todos
llevaban dentro desde hacía más de un siglo.


Interesa, pues, precisar la respuesta de Francisco, que imprimirá
carácter en mucho años, en muchos pueblos, en muchos hombres .


En el hecho mismo, pues, de la conversión de Francisco —lo mis-
mo ocurr i rá con la de Llull— está ya contenida en germen toda su
espiritualidad. Insistamos en que es la idea de reformar a la Iglesia,
común a todo aquel hondo fermentar, la que pone en acción al hijo de
Bernardone, cuando en San Damián de Asís toma en sent ido material
las misteriosas palabras : "Francisco, ¿no ves que mi casa se derrum-
ba? Vé, y repárala". Voz que viene interpretada y precisada al escu-
char en la Porciúncula el texto de s. Mateo 10 9-10 que he citado ya :
la l lamada a "reformar" exige que se parta del desprendimiento, de la
pobrezalO.


Ya aquí se nos ocurre una duda : El viejo sacerdote que celebraba
aquella misa y cuya lectura del Evangelio llamó la atención de Fran-
cisco era sin duda católico, pero, ¿no debía ser también un hombre
obsesionado por la idea de la "reforma", quizá perteneciente a los cír-
culos reformísticos que, desde Lombardía, prendían por toda le geo-
grafía de Italia? En Asís mismo fue elegido Podestá, en 1204, un here-
je, u n "reformador" violento sin duda, y sus correligionarios debían ser
tan numerosos que el " C o m u n e " se atrevió a mantenerlo frente a la


6 T h . CELANO, Vita prima (ed. A n a l e c t a franciscana, X , Quaracchi 1926) 36,
37, 82 , 89.


7 CELANO, Vita prima 125 .
8 J. LORTZ, François l'Incomparable, París 1956 , p. 31-32 .
9 CELANO, Vita prima 36.


10 I. GOBRY, S í . François d'Assise et l'esprit franciscain, París 1962 , p . 2 2 ,


2 0




È L B E A T O R A M Ó N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A


prohibición papal, y no cedió hasta que Inocencio III lanzó cont ra la
ciudad el entredicho 11. Al hablar de la pobreza, en seguida, tendremos
que volver sobre la relación y coincidencia de las ideas de Francisco con
las de los herejes.


La conversión no se realizó de un golpe. Entre la primera l lamada
y la interpretación de 1209 transcurrieron tres años. Tres años largos
de laboreo íntimo, hasta encontrar definitivamente su camino, al que
alude levemente el pr imer párrafo del T e s t a m e n t o ^ . Como más tarde
Llull, definirá Francisco el es tado anterior a su "conversión" con una
una frase certera : "Cuando yo estaba todavía en mis pecados" 13, y el
momento de ella, como una iluminación venida directamente de Dios,
a la que se alude rei teradamente con la expresión "Deus dedit mihi"14.


La preocupación y veneración de la pobreza como virtud-símbolo
flotaba en el aire. Esa preocupación no fue exclusiva de los sectores,
que pronto o tarde, llegaron a la escisión con la jerarquía. Que era prac-
ticable en la Iglesia lo habían demostrado aquellos grupos que, después
de la excomunión de los Valdenses por Lucio III (1184), siguieron fieles
a la Iglesia. Estaban organizados en una cofradía compuesta en gran
par te por pañeros (drapiers, tixerands), y se pueden distinguir entre
ellos tres categorías : los canónigos, que hacían vida común, cuidaban
de la dirección de las almas y t rabajaban; comunidades de seglares
(hombres y mujeres), con una regla común y obligación de trabajo ma-
nua l ; una especie de Tercera Orden que reunía a todos aquellos que,
sin dejar su hogar, querían regirse también por una regla. Se llamaban
Pauperes humiliati. Inocencio III los aprobó y les concedió licencia de
predicar sólo sobre temas morales, no teológicos, y fuera de la iglesia.
Pocos años después, en 1207, y tras un contradictorio en Pamiers, al-
gunos otros Valdenses se convencieron que sus preocupaciones por la
pobreza y por la reforma podían llevarse adelante dentro de la ortodo-
xia. Inocencio III los aceptó —y defendió frente a las intemperancias de
algunos o b i s p o s l 5 — bajo el nombre de Pauperes catholici, presididos


11 Giraldo se l l a m a b a : GOBRY S Í . François... p. 1 1 : SALVATORELLI, Movimento
francescano e gioachimismo... p. 421-22.


12 GOBRY, St. François... p. 137 (c i to las obras de s. Franc i sco a través d e la
v e r s i ó n francesa que forma el a p é n d i c e de l l ibro de G o b r y p. 119-72).


13 La frase e s corr iente a lo largo del Testamento y Opúsculos: cf. LORTZ,
François... p. 46-50.


14 T a m b i é n es f recuente en Testamento y Opúsculos: cf. LORTZ, François...
n o t a s 58-64.


15 Epist. 12 67, 68, 69.


21




1 5 0 í». ANTONIO O L i V E l t , C . fl.


por Durand de Huesca 1 5 y seguido muy luego por Bernardo Pr im 1 7 .
Es notable la importancia dada al trabajo manual, que mantuvieron
en la iglesia los grupos procedentes de los círculos de ^Valdésl8, y en
el que insistirá san Franciscol9.


Esa forma de dar cabida y solución, en la pobreza y en la reforma,
a todos los estamentos sociales (incluidos los casados) establecida por
los Humiliati , es tan caractirística de la época y tan de esos movimien-
tos, tan certera en una palabra, que Francisco no sabrá encontrarla
mejor.


Pero hay que evitar a todo trance que la comunidad de tiempo,
de intereses y de soluciones conduzca a enumerar a Francisco como un
hombre más de aquellos inquietos círculos que verán sus ideas tilda-
das de herejía y sus empresas condenadas al fracaso a causa de las
taras que Gobry enumera : orgullo, espíritu de rebeldía, iluminismo y
depravación frecuente 20 . Ha sido el mismo Salvatorelli quien h a lla-
mado sobre ello la atención : Aunque Francisco es el portavoz de las
mejores aspiraciones de su siglo, y la confluencia de lo más vivo y
sano de cada uno de los movimientos populares de la Europa del siglo
XII y XIII, hay que tener en cuenta, sin embargo, que de ninguno de
ellos nació algo comparable al movimiento franciscano ni a la misma
personalidad de Francisco que trasciende y sobrepasa el movimiento
mismo par t ido de él. Les movimientos precedentes tenían todos un
carácter predominantemente negativo : eran, ante todo, una protesta,
una rebeldía contra el orden de cosas existente, más que afirmación
positiva de una necesidad religiosa, la expresión vital de una experien-
cia religiosa. El valdismo era el que menos tenía de eso, y ésta es la
explicación de las analogías entre el valdismo originario y el francis-
canismo. Por desgracia el paso de la afirmación positiva a la ruptura ,


1 6 Epist. 1 3 9 4 ; cf. FLICHE, La reforme de l'Eglise, e n H i s t o i r e de l 'Eglise
F l i che Mart in X (París 1 9 5 0 ) 1 8 0 - 8 2 .


1 7 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 2 2 .
1 8 G r u n d m a n n , Eresie e nuovi Ordini religiosi. . . p. 4 0 0 ha m o s t r a d o las d is -


crepancias q u e había sobre e se particular e n los d i f erentes c í rcu los d e
reforma. Los w a l d e n s e s aceptaron el trabajo m a n u a l y lo e jerc ieron c o n
t o d o a h i n c o : cf. SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 2 2 ; FLICHE,
La reforme de l'Eglise... p. 1 8 1 .


1 9 Regla d e 1 2 2 3 , cap. 5 (GOBRY, St. François... p. 1 2 8 ) ; Testamento (GOBRY
1 3 9 ) ; CELANO, Vita prima 1 5 (GOBRY 1 5 9 ) .


2 0 St. François... p. 1 1 - 1 3 .


2 2




E L B E A T O H A M Ó N L L Ü L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A •loi


21 Movimento francescano... p. 4 2 6 - 2 8 .


2li


a la negación, a la herejía, fue, entre los valdenses, muy rápido, y así
el valdismo no es excepción a la regla.


En el origen de la acción religiosa de Francisco de Asís no encon-
t ramos ningún elemento de oposición, o simplemente de crítica a vicios
del clero o a condiciones de la Iglesia. Conocía de sobra esos defectos
(lo veremos), pero no part ió de ahí ; su crisis religiosa no nació del
impacto que le causaron las condiciones eclesiásticas del t iempo. El
núcleo de la originalidad de él está en lo ínt imo de su personalidad,
en algo inefable e irreproducible, de lo que sólo los que se acercaron
a su int imidad pudieron tener una idea aproximada. Su vocación reli-
giosa brotó de una experiencia personal positiva : Francisco, en un
cierto momento, dice y hace algo que responde a una necesidad suya
de expansión, a una íntima necesidad de desarrollo. N o niega, afirma;
no a taca a otros, se afirma a sí mismo, su yo espiritual. Una afirma-
ción que no tiene nada de egoísta, nada de separat is ta ; ella, por su
misma naturaleza, asocia a Francisco a todos los demás hombres, en el
mismo acto en que lo une, en contacto personal, con Dics.


La conversión de Francisco fue la sublimación de sus instintos na-
turales. Tras el tenor de su vida juvenil, entre compañías alegres, jo-
cundas fiestas, sueños caballerescos, conatos de empresas guerreras, se
descubre un deseo de grandeza, un afán de conquista, que asoman in-
cluso en gestos arrogantes. Sin duda en estos conatos y afanes juve-
niles debió sufrir una serie de desilusiones ; una de ellas ha dejado por
lo menos profunda huella en la tradición biográfica : la abor tada expe-
dición caballeresca a las órdenes de Gualterio de Brienne.


Grandeza y conquista están todavía en el fondo de su alma y en
sus propósitos de apóstol : quiere ahora ni más ni menos que conquis-
ta r el m u n d o . Pero el carácter de sus aspiraciones h a cambiado radical-
mente : la grandeza material se ha hecho elevación espiritual, la con-
quista de corazones se ha vuelto conquista de almas. Una media-vuelta
que no es el fondo sino la aplicación más espléndida de la "metánoia"
predicada por J e s ú s 2 1 .


Dios le destinaba a reestablecer, con la práctica de la vida evan-
gélica, el Reino de Dios en la tierra. Y decide dejarlo todo, pues la po-
breza es una condición fundamental para tal empresa. He aquí cómo
la respuesta de Francisco, la pobreza, no es renuncia, sino conquista,
no es atenazamiento, sino expansión ; no es negación ni oposición, sino




152 P . ANTONIO O L I V E R , C. II.


22 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 429.
23 GOBRY, St. François... p . 129. .
24 GOBRY 120.
25 GOBRY 124.
26 Regla de 1223, cap. 12 (GOBRY 134).


24


el gesto del que arroja un cargamento que entorpece, a fin de correr más
ligero y más alto. Es l ibertad interna y externa, franquicia de compro-
misos sociales, comunión libre con los hombres y con el universo22.


Y por esto es válida la respuesta de Francisco, porque responde y
soluciona t ranscendiendo. N o puede reducírsele a un hereje convertido.
Si no hubiese sido más que un hereje convertido, su solución no sería
sino la de los herejes.


Era necesaria toda esa acotación para dejar bien claro lo que tam-
bién será definitivo para Llull : que los desposorios de Francisco con
Madama Povertà, tan poét icamente cantados por los pinceles de Giotto
en la iglesia inferior de Asís y por los versos de Dante en la Commedia,
son los desposorios con una pobreza mística y total, medio y camino
hacia el Amor.


Vida apostólica y Evangelio. El ideal de la vida apostólica, que es-
t aba en boca de todos y que se esgrimía para echar en cara a la igle-
sia sus defectos y para respaldar toda clase de rebeliones, encuent ra en
Francisco la misma estima y enciende en él el mismo celo, pero sin la
intemperancia ni el orgullo de aquéllos. El Evangelio es la inspiración
de su vivir, es su misma Regla. Los textos son inagotables : "El Altí-
s imo me reveló que debía vivir conforme al santo Evangelio", dice la
pr imera página del Testamento23.


La alusión a los reformadores rebeldes es continua en esta página
como veremos luego. "El mundo desea una sant idad y una religión de
apariencia exter ior ; nosotros debemos guardarnos de todo orgullo y
de toda vanagloria", dice el ca.XVII de la Regla de 122124. Es por
esto que si, en frase que podría ser de cualquier reformador contem-
poráneo, "la regla y la vida de los Frailes Menores consiste en obser-
var el santo Evangelio de Nues t ro Señor Jesucristo" según comienza
el ca. I de la II Regla (1223) 25, ello debe hacerse "estando siempre so-
met idos y posternados a los pies de esta misma Santa Iglesia, inque-
brantables en la fe católica, observando la pobreza, la humildad y el
santo Evangelio.. ."26. De ahí una nota característica que distingue de-
finitivamente a Francisco de sus contemporáneos reformadores : su
acendrada devoción a la Eucaristía, que suele recordarse junto al Evan-




Ê L B E A T O R A M O N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 1 5 3


gelio y que f o r m a p a r t e de u n a v i d a s a c r a m e n t a r í a q u e e r a lo p r i m e r o
que a b a n d o n a b a n los r e b e l d e s . Salvatorelli h a a d v e r t i d o q u e la v i d a
m í s t i c a y la h u m i l d a d h e r o i c a de Francisco eran t a l e s q u e le h a c í a n
sentir u n a i m p e r i o s a n e c e s i d a d d e los s a c r a m e n t o s de la Iglesia, d e
forma q u e en e l lo n o só lo n o p o d í a s e r u n r e b e l d e , s i n o q u e é s t a fue
p r e c i s a m e n t e u n a s o l u c i ó n d a d a p o r s u a l t í s i m a p e r s o n a l i d a d 2 7 .


Es c i e r t o . Pero t o d o e s t o t i e n e u n s e n t i d o y u n a e x p l i c a c i ó n m á s
p r o f u n d a : e l c r i s t o c e n t r i s m o d e Francisco, el p a p e l q u e j u e g a en t o d a
s u e s p i r i t u a l i d a d el m i s t e r i o d e la Encarnación.


El misterio de la Encarnación. Cristocentrismo de Francisco.


Francisco t e n í a u n v i v o s e n t i d o de la p a t e r n i d a d d e Dios y d e . l a
p r e s e n c i a d e la h u m a n i d a d d e J e s ú s . He a q u í u n t e x t o s e r e n o y d i á f a n o
como el a i r e d e Asís : "No t e n g a m o s , p u e s , o t r o d e s e o ni o t r a v o l u n t a l
q u e n a d a n o s g u s t e n i n o s a t r a i g a s i n o n u e s t r o Creador, Redentor y
Salvador, so lo Dios v e r d a d e r o , q u e es el b i e n en su p l e n i t u d , q u e e s
todo b i e n y t o d o b o n d a d , el v e r d a d e r o y s o b e r a n o b i e n , el ú n i c o b u e n o ,
m i s e r i c o r d i o s o y t i e r n o , l l e n o d e d u l z u r a y d e s u a v i d a d , e l ú n i c o s a n t o ,
justo, v e r d a d e r o y r e c t o , el ú n i c o q u e p o s e e l a . b e n i g n i d a d , la i n o c e n c i a
y l a p u r e z a , de q u i e n , p o r q u i e n y en q u i e n s e e n c u e n t r a t o d o p e r d ó n ,
t o d a g r a c i a y t o d a la g lo r i a d e t o d o s los p e n i t e n t e s y d e t o d o s los j u s -
tos, de t o d o s los b i e n a v e n t u r a d o s q u e g o z a n e n el c i e lo"28 . El u s o d e
"único" y " t o d o " d i c e n q u é s e n t i m i e n t o d e t o t a l i d a d d e s p e r t a b a en él
la idea y l a p r e s e n c i a d e Dios. Concretamente, la v i d a y la p e r s o n a d e
Cristo le e s t á n s i e m p r e d e l a n t e . Le a n i m a u n p r o f u n d o s e n t i m i e n t o d e
lo q u e Cristo h a s u f r i d o s o b r e la t i e r r a : n a c i d o en u n p e s e b r e , v iv ió
en la p o b r e z a y m u r i ó e n la c r u z . Francisco se p r o p o n e i m i t a r , p a s o a
paso y d e t a l l e a d e t a l l e , l a v i d a de Cristo. Y es t a n d e v o r a d o r e s e d e -
seo de p a r e c e r s e a El e n c a d a u n o d e s u s a c t o s q u e t o d a s u p i e d a d , y la
que va a c o m u n i c a r a s u s h i jos , e s u n a p i e d a d c r i t o c é n t r i c a 2 9 . La t e r -
nura de su d e v o c i ó n al Bambino y l a f a m o s a m i s a de Greccio s o n de-
talles d e a q u e l l a o b s e s i ó n q u e se d e r r a m a en t o d o s s u s e s c r i t o s : "Nues-
t ro Señor", " n u e s t r o Redentor y Señor", "Su q u e r i d o Hijo"30.


2 7 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 3 6 - 3 7 : GOBRY 5 9 - 6 0 .
2 8 Regla de 1 2 2 1 , cap. 2 3 (GOBRY 1 2 2 ) .
2 9 Cf. E . DELARUELLE, L'influence de saint François d'Assise sur la piété


populaire ( = X C o n g r e s s o . . . ) p. 4 4 9 - 6 6 .
30 T a d d e o Gaddi , en F lorenc ia p lasmó la ternura c o n que Franc i sco a c t u ó


de d i á c o n o e n aquel la N a v i d a d .


2 5
t .




154 i». ANTONIO OLIVEfl, Ci II.


Para un buen franciscano la Regla será seguir a Nues t ro Señor
J e s u c r i s t o 3 1 , de tal forma que la idea llegará a enseñorearse de la teo-
logía has ta dar en el Cristo centro y meta de la creación, del sistema
e s c o t i s t a 3 2 .


De la vida del Señor lo que más poderosamente llama da atención
de Francisco es la Pasión. Como término y coronación de una asidua
contemplación y de una progresiva asimilación debe considerarse el fe-
nómeno de la estigmatización sobrevenido precisamente después de
una ferviente súplica del hombre de Dios pidiendo experimentar toda
la crueldad de los dolores de la P a s i ó n 3 3 .


Jesús crucificado ejerce, pues, un papel de primer orden en toda
la espiritualidad de Francisco.


La consideración directa, inmediata, de los hechos y la vida del
Señor, además del efecto de una evidente poca estima por las lucu-
braciones teológicas (que veremos luego), tiene en Francisco este sor-
prendente aspecto, subrayado recientemente por Lortz : "a él fue dado
encontrar su fuerza, su alimento y los mot ivos de su predicación donde
había poca o ninguna reflexión teológica: en los Sinópticos, Mateo,
Marcos y Lucas, es dicir, donde los actos y las palabras del Señor son
contados con una perfecta simplicidad. Francisco no vive de Pablo n i
d e Juan, vive de los Sinópticos"34.


Espíritu cósmico, l lama G o b r y 3 5 en frase feliz a la más ancha d e
las consecuencias del cr is tocentr ismo que signa a Francisco con e l signo
de una mística que lo abarca todo, personas, cosas y acontecimientos,
y en cuyo regazo todo palpita al amor de una inmensa fraternidad, de
la que aún hoy nos sentimos solidarios y en la que todo y todos se
encuentran como en su casa.


Quizá bajo el clima del na tur i smo de Chartres , quizá también bajo
la influencia de la atracción centrípeta de las ciudades hirvientes de in-
quietudes, la creación entera se hace en Francisco una inmensa y viva
comunidad, en la que todo es hijo de Dios y en la que cada elemento
es hermano y cada criatura alaba, a su modo, al Padre que está en los
cie los36. El "Canto de las cr ia turas" es la más maravillosa ilustración


31 Regla de 1221 (GOBRY 58).
32 Cf. GOBRY 111.
33 GOBRY 51.
34 François l'Incomparable, p. 76-79.
35 GOBRY 76.
36 R e c u é r d e s e el Cántico de las criaturas: GOBRY 150.


2 6




E L B Ê A T O R A M O N L I . U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 155


que puede colocarse junto a ese hecho que tan entrañable hace a san
Francisco y que Celano ha plasmado y evocado en la extática luz del
cap. 2 9 de su Vita Priman.


He aquí la insospechada retribución de quien lo había abandonado
t o d o , al desposarse con la Pobreza, el ciento-por-uno prometido : Fran-
cisco h a ent rado en la suprema posesión de t o d o el universo, t o d o en
é l se le hace c a s a y hermano. Es la deliciosa afirmación de l Spéculum:
"El bienaventurado Francisco descubría s in dificultad la bondad de
Dios no solamente en su a l m a , sino también en todas las cr iaturas"38.


Espíritu de amor. Es la condición y consecuencia necesaria de l es-
píritu cósmico q u e acabamos de ve r . La característica d e l amor será-
fico, escribe Gobry, está en e s t o : él es, c o m o en el agustinismo, el
móvil de la acción y el fundamento de las virtudes. Esta primacía o t o r -
g a d a al amor en la vida práctica p o r Francisco y sus primeros discí-
pulos fue adoptada por los teólogos y filósofos de la Orden c o m o prin-
cipio de la vida espiritual, s e a ésta la vida divina o la vida h u m a n a .
En segundo lugar, el amor seráfico es espontáneo, libre, ardiente, l o c o .
N o se deja apresar en 'métodos, en fórmulas, en e x p l i c a e i o n e s 3 9 .


Este amor de Francisco a t o d o lo creado contiene algo completa-
mente nuevo. Es la sensación directa de lo divino presente e n todas
las cosas; es la percepción precisa, entusiasta, de la belleza conferida
al universo por Dios. El a g u a , el fuego, el so l , l a s estrellas s o n admi-
radas, exaltadas, amadas por aquellas sus características físicas q u e d a n
gozo a l o s sentidos : el so l bello y radiante, la luna y las estrellas c la-
r a s , preciosas y bellas, el a g u a preciosa y casta, el fuego bello y jocun-
do y robusto y fuerte, la hierba y las flores p in tadas . . . La divinidad
se manifestaba en providencia común, expansión de vida, presencia
inmediata y gozosa en l o s colores, l as formas, los movimientos, los so-
nidos, q u e él saboreaba c o n sensibilidad exquisita, fantasía a l acecho
y espíritu l ibre" 40.


Este amor a la creación y admiración extát ica de la naturaleza l le -
v a r á n al descubrimiento de l paisaje y a la valoración, espiritual y a r -
tística, d e l cuerpo h u m a n o 4 1 , q u e tanto influirá en las cortes de a m o r
de los trovadores, en los versos a la " d a m a " en la nueva li teratura, a l


3 7 GOBRY 1 5 2 - 5 4 .
3 8 GOBRY 7 6 .
3 9 GOBRY 6 0 - 6 1 .
4 0 SALVATORELLi,Mou¿menío francescano... p . 4 2 9 - 3 0 .
4 1 DELARUELLE, L'influence... p. 4 5 2 .


2 7




P , A N T O N I O O L I V E R , C . R .


éxtasis embelesado de la nueva plást ica; y todo ello se encontrará
tumul tuosamente presente en la crisis de la conversión de Llull.


La fidelidad feudal. Pero el amor tenía, en la edad media, una
forma caballeresca : la fidelidad feudal. Francisco es tan consustan-
cial con las concepciones caballerescas de su tiempo, que concibe su
relación con Dios, mientras está con fuerzas sobre la tierra, como un
servicio de fidelidad del siervo a su soberano : le obedece con la más
profunda sumisión y le sirve con la más total entrega : es un caballe-
ro. Lortz dice : " N o es el Señor resucitado que vive en él ; es el Sal-
vador caminando sobre la tierra, pobre y sufriendo, quien tomaba for-
ma en él. En Francisco se producía una experiencia directa y una imi-
tación esponíánea"42. Cristo vivo necesitaba y pedía los servicios de
su. siervo. Has ta en el exterior quería parecer caballero : pintó una cruz
sobre su saya y respondía a los ladrones : "Yo soy el heraldo del gran
Rey". Y fue, durante toda su vida, un vasallo leal. Llevaba inagotables
sobre sus labios las canciones de caballería que en el dulce decir fran-
cés había aprendido de joven y que habían hecho sus delicias. Así es
como la t rova a la dama se hace laude en honor del Señor. La laude,
sencilla y popu la re s la cristianización de la trova profana. La devoción
a Cristo tiene, pues, en Francisco un matiz épico, es caballeresca, y
por eso se complace en la aventura heroica, en la imitación de la vida
de Cristo hasta la Cruz. Y he aquí cómo el deber de ese caballero se
torna todo una cruzada hacia adentro, que va a lanzar a los nuevos
cruzados a una peregrinación interior : bajo el andrajoso sayal hay que
lograr que el alma, en perfecta leticia, esté cantando siempre.


Cruzada - misión. Por este modo Francisco convirtió la cruzada
bélica en disputa amistosa. Siendo su ley el amor, el aborrecer la gue-
rra era la consecuencia inevitable; por eso en sus manos las cruzadas
se convirtieron en m i s i o n e s 4 3 .


Como caballero que era, Francisco quiso conquistar el m u n d o para
su Señor, sin duda con los mismos motivos y temas que levantaban,
de vez en cuando, enjambres de cruzados44. En su Carta a todos los


4 2 François l'Incomparable... p. 4 1 - 4 2 .
4 3 LORTZ, François l'Incomparable... p. 5 0 ; FLICHE, Défense et organisation


de la chrétienté, en H i s t o i r e de l 'Eglise F l i che -Mart in X (Paris 1950) p. 2 7 3 ;
DELARUELLE, L'influence... p. 4 5 8 .


44 V é a n s e e n U. SCHWERIN, Die Aufrufe der Pàpste zur Befreiung des heiligen
Landes von den Anfangen bis zum Ausgang Innocenz IV. ( = H i s t o r i s c h e
S tud ien 301), Berl in 1937.


2 8




E L B E A T O R A M Ó N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 1 5 7


4 5 Cf. LORTZ, François l'Incomparable... p. 5 0 .
4 6 FLICHE, Défense et organisation... p. 2 7 3 ; GOBRY 3 8 .
4 7 DELARUELLE, L'influence... p. 4 5 1 .
4 8 GOBRY 6 9 - 7 0 .


4 9 A s í debe e n te nde rs e , c o n SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 1 6 - 1 8 ,
contra lo que opina Fl iche , La réforme de l'Eglise... p. 1 9 0 .


5 0 F l i che , La réforme de l'Eglise... p. 1 9 2 , 1 9 3 .


2 9


fieles, l es d i c e : "Como s e r v i d o r de t o d o s , yo me s i e n t o o b l i g a d o a
p o n e n m e al s e r v i c i o de t o d o s , d i s t r i b u y e n d o a t o d o s la d o c t r i n a o d o r i -
f é r a n t e de mi Señor"45. Su via je a Oriente y su a d m i r a b l e a c t i t u d a n t e
el Sultán Malekel-Kamil d i c e n c l a r o c o n q u é s i s t e m a p r e t e n d í a Francis-
co h a c e r l l ega r a t o d o s e s a o d o r i f é r a n t e d o c t r i n a 46. El c a p . XII d e la Re-
gla de 1223 p r e v é f u t u r a s e x p e d i c i o n e s de e s o s n u e v o s c r u z a d o s l l a m a -
d o s m i s i o n e r o s , a las t i e r r a s de inf ieles , en las q u e c o n t a n t a i l u s ión
había b u s c a d o Francisco la o c a s i ó n de s e r fiel a su d e b e r y a su
Señor hasta el m a r t i r i o 4 7 .


Apostolado. Ahora e s t a m o s en c o n d i c i o n e s de c o m p r e n d e r c u á n t a
n o v e d a d h a b í a en el s i s t e m a de a p o s t o l a d o de Francisco. Para los re-
f o r m a d o r e s de su t i e m p o el a p o s t o l a d o e r a p r e d o m i n a n t e m e n t e de opo-
s ic ión , n e g a t i v o . La b a s e y c o n d i c i ó n de él d e b í a s e r u n a p o b r e z a s i n
c o m p r o m i s o s y el t e m a y la m e t a , la v i d a a p o s t ó l i c a , la p r á c t i c a de l
Evangelio al p i e de la l e t r a y s in t r a d u c c i o n e s . A Francisco la p r e d i -
c a c i ó n le n a c e de su i n t e r i o r p l e n i t u d , de su u n i ó n c o n Dios, de su
d e s e o de i m i t a c i ó n de Cristo, c a p a c i t a d o al m á x i m o g r a c i a s a la t o t a -
l i d a d de su d e s p r e n d i m i e n t o 4 8 . La p r e d i c a c i ó n es u n a n e c e s i d a d de la
e s p i r i t u a l i d a d f r a n c i s c a n a ; no p u e d e c o n s i d e r a r s e c o m o a l g o a ñ a d i d o
o c o m o la c o m p e n s a c i ó n de u n m a r t i r i o f r u s t r a d o 49.


La p r e d i c a c i ó n a m b u l a n t e h a b í a l l e g a d o a se r t a n s o s p e c h o s a y
t a n a c r e , a m é n de ir e m p o n z o ñ a d a p o r m u c h e d u m b r e de e r r o r e s t e o l ó -
g icos , q u e l o s o b i s p o s y el papa se r e s i s t í a n a a u t o r i z a r l a , h a s t a q u e el
Lateranense IV (1215) la p r o h i b i r á s e v e r a m e n t e , c o m o lo h a b í a h e c h o
y a antes el III (1179). Por e s o Inocencio III c o n c e d i ó a los Humiliati
p e r m i s o de p r e d i c a r só lo s o b r e t e m a s de m o r a l y ' fuera de las ig les ias .
Los temas t e o l ó g i c o s , p a r a l o s q u e no e s t a b a n p r e p a r a d o s , l es q u e d a -
ban v e d a d o s 5 0 . Con l a s mismas r e s t r i c c i o n e s c o n c e d e r á el papa la p r e -
d i c a c i ó n a l o s p r i m e r o s f r a n c i s c a n o s . Por e so , y c o n h a r t o g o z o de
Francisco, su p r e d i c a c i ó n será popular y vivaz, m á s de e j e m p l o q u e de
palabra. Aquellos p r e d i c a d o r e s de la p r i m e r a h o r a se n o s p r e s e n t a n s i n
e scue l a , i n d e p e n d i e n t e s , d i r e c t o s , m o r a l i z a n t e s , e m o t i v o s . N o p r e d i c a n




1 5 8 P. A N T O N I O O L I V E R , C . R .


teología, sino penitenciari. La predicación de la "Poeni tent ia" es carac-
terística, si se la entiende b ien ; que la frase "qui non cunt in poeni-
tent ia" equivale a "los que están en pecado" y deben ser evangeliza-
dos52 , y sus pr imeros allegados constituyen para Francisco un Ordo
—recuérdese el sent ido y valor de la palabra a part i r del s. XI53—
de poenitentia. Celano es definitivo : "Así el esforzado caballero de
Gristo se puso a recorrer las ciudades y villorrios. N o echaba mano ni
a los artificios de estilo ni a la humana sabiduría, sino que, instruido
y fortificado por el Espíritu Santo, anunciaba el Reino de Dios, pre-
dicaba la paz, enseñaba el camino de la salvación y la penitencia que
perdona los pecados'"}*.


Y así resulta t ípico de esta espiritualidad tan contemplatica y
arrobada el deseo y la necesidad de correr mundo predicando el Reino
de Dios, la penitencia, la paz.


"Humilitas, simplicitas". Esa paz, deseo vivamente sentido, reali-
dad entrañablemente poseída, forma parte de otro complejo muy fran-
ciscano, sobre el que Lortz ha l lamado insistentemente la atención :
Simplicitas es una de las expresiones que se le ocurren más a menudo
a Celano a cuenta de s. Francisco55. Es que la simplicidad tiene, en el
conjunto franciscano, un valor fundamental. Simplicitas designa la
ausencia de premeditación y de cálculo, la solidez y la derechura ; es
la claridad límpida, el don sin regateos en vistas al "servir". Es el en-
tendimiento y la práct ica del Evangelio sin cortapisas, es lo que Gobry
llama "espíritu de infancia" 56. Francisco era la simplicidad misma. Sim-
plicidad hecha de amor y de humildad, de fortaleza y de sinceridad. Es
la fórmula con que su ser más íntimo se manifiesta al mundo . Y el
secreto de su incomparable éxito y pervivencia. Y la fuente de s u
admirable vigor y de aquella inagotable tenacidad y capacidad de volver
siempre a empezar (que en Llull llegará a semejar tozudez) descri ta
por Celano : "Era tan grande la tenacidad de su perenne renovación en


5 1 DELARUELLE, L'influence... p. 4 5 2 , 4 5 5 ; GOBRY 1 5 7 .
5 2 LORTZ, François l'Incomparable... p. 4 7 y n . 4 7 .
5 3 Los "ord ines" se c o n s t i t u y e n a partir del s ig lo X I : cf. DELARUELLE, La


pietà popolare nel secólo XI ( = X C o n g r e s s o . . . ) p. 3 0 9 - 1 0 ; M . D . CHENU,
Moines, clercs, laïcs au carrefour de la vie évangélique (XII siècle), e n
R e v u e d 'His to ire ecc l é s ias t ique 4 9 ( 1 9 5 4 ) 7 7 - 8 0 .


5 4 DELARUELLE, L'influence... p. 4 5 5 - 5 6 .
5 5 LORTZ, François l'Incomparable... p. 6 8 - 7 1 y n. 1 1 2 .
5 6 GOBRY, 6 4 ; v é a s e t a m b i é n p. 1 5 9 - 6 0 ( = CELANO, Vita prima, cap. 1 5 ) .


3 0




E L B E A T O R A M Ó N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 1 5 9


57 CELANO, Vita prima 1 0 3 ; LORTZ, François l'Incomparable... p. 37.
58 CELANO, Vita secunda 1 0 7 ; SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 427.


3 1


la santidad, que tenía siempre a pun to la esperanza de volver a em-
pezar ' ^? . La predicación de la paz, incansablemente, era la manifesta-
ción, sin artificios, sin complicaciones, sin compromisos, de ese espí-
ritu infantil habi tado por una inmarchitable simplicidad. Esta fue la
que puso a Francisco incondicionalmente a las órdenes del papa y que
le preservó a él y a sus compañeros primeros del peligro de la rebeldía
al que no escaparán los otros reformadores ni algunos de sus propios
hijos menos humildes, los Espirituales.


Fidelidad a la Iglesia — respeto a la jerarquía. Inocencio III debió
temer que el nuevo reformador siguiera el camino de tan tos de sus
contemporáneos y le dio en principio sólo una aprobación oretenus,
un permiso de predicación exclusivamente moral, y le exigió promesa
de fidelidad. La simplicitas de Francisco debió convecer muy pronto
al papa de la talla extraordinaria del poverello y de que Dios estaba
en él. Francisco —otro detalle que le distingue de los inquietos movi-
mientos de revuelta 1— n o erró nunca un pun to en su act i tud respecto
a la Iglesia, a la que quería con toda el alma, y cuyo ser divino le re-
sultaba evidente (a pesar de la opacidad de las es t ructuras o modos hu-
manos) con la misma luminosidad con que se le descubría la presencia
de Dios en todas las cosas.


Francisco no ignora el es tado y vida escandalosa de buen número
de eclesiásticos, contra los que se levantan cada día y en todas partes los
gritos y el gesto acusador de los reformadores. Sabe los defectos de
la jerarquía y los reconoce : el clero había caído en descrédito tras
tanta predicación reformista, y la jerarquía continuaba complicada
con el mundo. Las censuras eclesiásticas, de las que se abusaba en
cada momento, llegaron a no tener valor. Francisco procurará alejar
a los suyos de los cargos y dignidades y se mostrará adversario del
ejercicio de la jurisdicción coercitiva.


Las sátiras y las críticas mordaces contra la avaricia o nicolaísmo
del clero corrían por doquier. Francisco halló la fórmula corre la t iva :
"u t quod in illis minus invenitur, suppleatur a nobis"58. Y su pr imer
gesto se hace ante el obispo, y la reglamentación de su ideal y de su
vida, ante el papa. ¡Nunca rivalizó con el clero, aceptaba de cualquier
sacerdote los sacramentos y no se cansaba de inculcar la obediencia.
Ello es tan notable y, quisiera decir, tan nuevo entre aquellos movi-




160 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


mientos, que uno se maravilla de encontrar a cada paso, entre las pri-
meras fuentes franciscanas, textos perentorios : en verdad, la sumisión
a la Iglesia Romana, que él recomendaba a sus hijos ya en pun to de
muerte, la había observado a lo largo de toda su vida59.


El Tes tamento es único a este respecto y sitúa a Francisco a una
altura que no admite comparación entre los demás reformadores : "El
Señor me dio tanta fe en los sacerdotes que viven en la forma de la
santa Iglesia Romana, a causa de su carácter, que si ellos me persi-
guieran, a ellos mismos recurriría. Y, aunque tuviera yo la sabiduría
de Salomón, y encontrara algún sacerdote que vive según el mundo,
no me atrevería, contra su voluntad, a predicar en sus parroquias. A
estos sacerdotes y a todos los demás quiero tenerlos y amarlos y hon-
rarlos como a mis maestros. No quiero hacer caso de sus pecados,
porque distingo en ellos el Hijo de Dios y porque ellos son mis maes-
tros. Y ésta es la razón de mi pos tu r a : En este mundo yo no veo del
Hijo de Dios más cosa sensible que su santísimo Cuerpo y Sangre, que
aquéllos consagran y que ellos solos administran a los demás. Estos
santos misterios yo quiero honrarlos y venerarlos por encima de todo
y colocarlos en lugares r icamente adornados (la réplica a los "herejes"
no puede ser más clara). . . Y debemos honrar y venerar a todos los
teólogos y a aquellos que nos dispensan las santísimas palabras de Dios,
siendo ellos los que nos comunican el espíritu y la vida"60.


Esta misma rendida veneración a los sacerdotes se repite en la
Carta al Capítulo Generala. La obediencia a la Iglesia y el respeto a
la jerarquía adquieren relieves decisivos en los siguientes textos de la
Regla pr imi t iva: "Que todos los hermanos sean católicos y vivan y
hablen en católico. Si alguno pecare contra la fe y la vida católica de
palabra o de obra, y no se enmienda, arrójesele para siempre de nuestra
fraternidad. Debemos mirar como maestros nuestros a los clérigos to-
dos y a todos los religiosos,.. . y debemos respetar en Dios su orden, su
oficio y su ministerio".


"Bienaventurado el servidor de Dios que otorga su confianza a los
clérigos... Desgraciados aquellos que los desprecian; aún cuando ellos
estén en el pecado, nadie debe juzgarlos, pues sólo el Señor se reserva


•tal derecho"61.


59 CELANO, Vita prima 7 5 ; LORTZ, François l'Incomparable... p. 58-62 .
60 Cf. GOBRY, 137.
61 GOBRY, 144, 66 .


3 2




EL BEATO RAMÓN LLULL Y LA ESCUELA FRANCISCANA 161


"Ninguno d e los hermanos predique contra la costumbre de la d o c -
t r i n a d e la santa Iglesia R o m a n a " 6 2 .


Espiritualidad seglar. "El fondo de l a piedad de san Francisco d e
Asís, e s católico, no es de esencia clerical. El ha puesto de relieve el
v a l o r del laicado e n la edificación del Reino de Dios", ha e s c r i t o
L o r t z 6 3 .


En s u esfuerzo por dar cauce en su movimiento y en el i n t e r i o r
d e la Iglesia a las fuerzas del incontenible fermentar popular d e s u
siglo, Francisco asignó su papel, no pasivo precisamente, al pueblo : le
abrió los caminos de una piedad nueva (de raíces bemardianas) tierna
y s e g u r a , serena y humana. Habló contra el f a u s t o de los ricos y c o n -
tra e l poder del d i n e r o que lo señoreaba todo. Se hizo eco del escán-
dalo de los sencillos frente a los abusos del clero y dio la alarma con-
tra la "temporalización" de la Iglesia. Dio nueva vida y orientación
a l a ciudad y a la convivencia humana y admitió en sus filas a todos
los deseosos —clérigos o legos— de conformar su vida e la "peniten-
c i a " 6 4 .


Tras el ejemplo de los Humiliati, cuya tercera rama comprendía
a los casados y a cuantos debían hacer su vida en el mundo y en el
hogar poseyendo sus bienes, y en la que formaban hombres y mujeres,
formó Francisco su Tercera Orden que l lamó en principio Ordo de
Poenitentia : todos —cléricos y legos, casados o célibes, hombres y mu-
jeres-— cabían en ella. Unas obligaciones sencillas y sentidas les unían
entre sí y les educaban a una vida progresivamente más cristiana65.
Sobre el precedente de Fontevrault , Clara de Asís pasó la espirituali-
dad de la Pr imera Orden Franciscana a las mujeres, cuya inquietud re-
formista corría parejas con la masculina, de manera que ellas tienen
gran parte también en aquellos movimientos.


La Tercera Orden no "separaba" del mundo, "unía" a los que querían
practicar e l Evangelio en su vivir cotidiano. El Evangelio, es decir, u n a
"regla" que no es particular, sino deber de todos. La forma de llegar
y cristianizar al inmenso pueblo disponible del s. XIII, al que tan raras
veces alcanzaba la predicación de los clérigos; ése es el pueblo que
Francisco llamó y al que dio una forma de espiritualidad. En una ciu-


6 2 GOBRY, 1 1 9 .
6 3 LORTZ, François l'Incomparable... p. 8 2 y n. 1 2 4 y 1 2 5 .
6 4 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 3 3 .
6 5 SCHNÜRER, l'Eglise... p . 5 0 2 - 0 3 .


3 3




162 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


dad, la Tercera Orden no es más que aquellos cristianos que han to-
mado conciencia de ser cristianos. Tiende a identificarse con la so-
ciedad misma.


Y ello será con incalculables ventajas para aquella Europa. Supra-
nationales y suprafaccionles, esos franciscanos -en -el -mundo se l laman
"hermanos" y tienen un lazo de fraternidad sobre la t ie r ra ; descono-
cen fronteras políticas y sociales, renuncian a hacer el mal, se dan a
actividades caritativas y se ponen al servicio de los pobres y los enfer-
mos. Y disminuye el espíritu de part ido, crece la aversión a la guerra
(los terciarios no quieren hacer uso de las armas), se impone la senci-
llez, la buena voluntad, la unión, la ayuda mutua . Menguan las inter-
minables pendencias medievales y, sobre un m u n d o de hermanos , se
va haciendo insensiblemente, franciscanamente, la paz.


Gilbert de Tournai le decía a Isabel de Francia que la vida fran-
ciscana no apunta al éxtasis, sino a caminar por los "caminos tri l lados".
San Luis IX de Francia y Santa Isabel de Turingia serán pronto los más
claros ejemplos de qué profundidades podía alcanzar la ola francisca-
na ent re los seg la res66 . En un m u n d o desde siglos ordenado en tres
es tamentos : clero, monjes y laicado, perfectamente delimitados e im-
permeables, la nueva institución de Francisco era una revolución : había
hecho posible la "eclesificación" y la sant idad de los legos; es más,
los había hecho predicadores y apóstoles, fuerzas vivas — n o sólo pa-
sivas— de la Iglesia. ¿Podía canonizarse mejor el movimiento popu-
lar? Y ello no sólo bajo una inquebrantable obediencia a la Iglesia
Romana, sino con una postura neta frente a viejas oposiciones.


En efecto, la oposición ent re aquellos estamentos, especialmente
desde el s. XI, y a par t i r de los movimientos reformísticos, entre clero
y laicado había llegado a extremos de violencia. Siempre que los laicos
tomaban la palabra era para fustigar implacablemente los vicios, rea-
les o presuntos, de los clérigos. La oposición, llegada a límites irrecon-
ciliables, podía terminar en herejías (dualismo, donatismo) o en cismas
definitivos, como hemos visto en la I parte .


Francisco no permite que se desprecie a nadie, no tolera que se
apele jamás a la fue rza67 , reconcilia las dos par tes . La predicación fran-
ciscana será evangélico - moral , su fin, despertar en la coneencia las vir-
tudes cristianas. N o rivalizará con el clero ni pre tenderá sust i tuirse a


6 6 DELARUELLE, L'influence... p. 4 5 4 .
6 7 SALVATORELLI, Movimento franeescano... P- 4 3 9 .


3 4




E L B E A T O n A M Ó N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 1 6 3


él ni en la enseñanza doctrinal ni en la administración de los sacramen-
tos. Despertará, con el testimonio de una vida íntegramente cristiana,
la conciencia del pecado y el amor de la v i r tud ; los clérigos cuidarán
de confesar y dirigir a los que ese ejemplo toque el corazón. Es más,
en u n mundo tan trabajado por la herejía, siempre a la vuelta de cual-
quier nuevo movimiento, Francisco no se ocupó nunca de predicar con-
t ra ella. Ello está reservado a los teólogos (que hay que venerar tam-
bién) ; a los franciscanos, la predicación moral, i t inerante, que por sí
sola conducirá a los desorientados a la práctica religiosa y a la obe-
diencia eclesiástica, cuando se convenza de que es eclesiástica la preo-
cupación por la reforma68.


Verdaderamente , un aire nuevo, un optimismo sonriente, un clima
de ideal, refrescante y rejuvenecedor penetraba las estucturas de la Igle-
sia y de la sociedad medieval en Occidente.


La evolución interna del Franciscanismo. Por las posibles relacio-
nes de Llull con algunas fracciones de la Orden Franciscana, interesa
recordar aquí sumariamente la interna evolución de la gran obra de san
Francisco.


San Francisco se mantuvo siempre al margen de las lides político-
eclesiásticas de su t iempo (éste será también un detalle sorprendente
en la act i tud y obras de Llull); quiso ignóralas. Pero "después de él
la Orden se "eclesiastificó" en el sent ido que el elemento laico fue ba-
jando, perdió su primaria posición eminente, y los franciscanos se hi-
cieron eclesiásticos, pasando a ser primarias las actividades sacerdota-
les, el estudio, la enseñanza, la administración de sacramentos, y lle-
gando muchos de los frailes a desempeñar los más altos cargos de la
jerarquía eclesiástica y a presidir tr ibunales inquisitoriales". He querido
citar esas palabras de Salvatorelli —el cual sigue hablando de clerica-
lización, politización, mimdanización de la Orden69— para advertir que
la cosa no es tan sencilla, que no se pueden ignorar tan supinamente
los principios de la evolución histórica de cualquier persona moral, y
que los elementos disolventes se encuentran más atrás y más cercanos
al mismo fundador.


Gobry — a quien copio los siguientes párrafos— lo ha visto con
precisión. Ya en vida de san Francisco se había introducido la disen-
sión entre los celosos, favorables al rigor y al desprendimiento exigi-


6 8 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 3 5 .
6 9 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 4 4 0 .


3 5




164 P . A N T O N I O O L I V E H , C . R .


dos por la primera Regla, y los part idarios de u n a mitigación con Elías
de Cor tona a la cabeza. El fundador intentó un compromiso : la regla
de 1223, aprobada por el papa, era susceptible de ser aceptada por n u -
merosas comunidades sin renunciar a la forma del ideal primitivo. Fran-
cisco juzgó bueno añadirle, antes de morir, su Testamento, indicando
en qué espíritu era preciso vivir la regla primitiva. 'Después de s u muer-
te se produjo la división : las zelanti —celosos de la observancia sine
glossa— y los seguidores de Fray Elias que aceptaron componendas
y privilegios. Estos fueron a menudo infieles a l espíritu de la regla;
aquéllos, rehusando obedecer a Roma, cayeron e n el individualismo, y,
est imando que sólo poseían el espíritu de Dios y de la regla, s e llama-
ron espirituales.


M u y pronto esas dos tendencias opuestas n o significaron en la
Orden más que una minoría. El generalato de san Buenaventura
(1257-74) señaló un gran esfuerzo en pro de la concordia interna. Con
todo, los Espirituales seguían mostrándose inquietos. A los Espirituales
pertenecen Angelo Clareno, Libertino da Cásale, Pierre Olieu. D e los
círculos espirituales nació la Orden de los Celestinos, aprobada por Ce-
lestino V e n 1294 70.


Hay que recordar también a los Apostólicos de Gerardo Segarelli
y Fra Dolcino, cuyas características recordaremos en el apa r t ado si-
guiente en cuanto interesen la vida o la obra de Llull.


Los Espirituales aceptaron pronto las ideas apocalípticas de Gioac-
chino d a Fiore —cuyo contenido veremos también más a d é l a n t e 7 1 — y
con ellas en la boca anunciaban una época y una Iglesia nueva y espi-
ritual dominada por el espíritu autént ico de s. Francisco, según lo ex-
ponía el franciscano Gerardo de Borgo San Donnino en su Introduc-
torium in Evangelium aeternum 72.


Pero las ideas joaquimitas estaban tan to en el aire que san Fran-
cisco se convierte en símbolo de la soñada edad nueva no sólo para los
Espirituales, sino para hombres tan poco espirituales como Fra Salim-
bene o tan equilibrados como san Buenaventura, de quien es el texto
siguiente : "Iohannis vaticinatione verídica sub similitudine angeli as-
cendentis a b ortu salis signumque Dei vivi habentis n o n immer i to d e -


70 V é a s e s íntes i s en G o b r y 81-88.
71 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 440.
72 SALVATORELLI, Movimento francescano... p. 441.


3 6




E L B E A T O R A M Ó N L L U L L Y L A E S C U E L A F R A N C I S C A N A 1 6 5


s ignatur" ; sigue luego l lamando a Francisco "Stella matut ina", "ánge-
lus verae pacis", "viam parans in deserto"73.


De esa esperanza y de la seguridad de estar ellos en la posesión
de la verdad y del meollo del mensaje franciscano nace el sentimiento
de superioridad de los Espirituales frente a la jerarquía y a la Iglesia,
así como el atrevimiento y frecuencia con que llaman a ésta meretrix
( término apocalíptico) y al papa, antichristus (también apocalíptica-
mente). Y en pro de una "Iglesia espiritual" y de un "Evangelio e terno"
se enemistaron con el papa y la Iglesia y se hicieron un deber de aliarse
con sus enemigos en el áspero disidió entre la curia romana y la casa
de Suabia y en el conflicto personal de Juan XXII y Luis de Baviera. Y
así los que habían empezado su campaña condenando toda preocupa-
ción temporal vinieron a comprometerse en les más interesados con-
flictos políticos, cosa que de ninguna forma hubiera aprobado san
Francisco.


P. A M O N O OL:VI R, C . R.


( Continuará)


73 Legenda, Prolog. 1.


3 7






LES CRONOLOGIES LUL·LIANES 1 EL SENTIT PER-
SONAL D'ALGUNES ORRES DE RAMON LLULL (*)


La personalitat extraordinària de Ramon Llull, prodigiosa en el seu
dinamisme i en la seva fermesa d'esperit, t raspua molt clarament en
les seves obres, especialment en aquelles menys tècniques, amb les quals
intenta fer arribar a un públic més ample que el món dels clergues els
seus ideals de reforma social i els seus plans per a la general conversió
dels infidels. Per això una biografia de Ramon Llull, amb to t i el seu
formidable interés per ella mateixa, el té també molt gran com ele-
ment crític, car en poques personalitats l 'home i l 'obra es t roben tan
identificats com en Llull, i en poquíssimes figures literàries els perso-
natges creats per l 'escriptor s'assemblen t an t a ell mateix. D'ací que
en Llull gairebé no es pugui parlar de desdoblament de l 'home i l'es-
criptor, car l 'un i l 'altre estan es t re tament identificats. Tenint esment
que la vida de Ramon, a part i r dels t renta anys, fou posada to ta sencera
al servei d 'un ideal altíssim, per a assolir el qual renuncià absolutament
a t o t ; que al servei d'aquest ideal passà fadigues i aventures perillo-
síssimes, que només podia emprendre un home del seu t r e m p ; que
cercà el mart ir i ; que fou mal t racta t pels infidels i menyspreat i escarnit
per mol ts cristians, i que aquesta vida atzarosa, de lluita contínua
entre u n ideal i una realitat en pugna, li ocasionaren greus crisis, hom
comprendrà que la diferència que pugui haver-hi en la cronologia de
les seves obres interessa de manera molt diferent que si es tractés
d 'una personali tat de vida poc accidentada, per a la qual deu anys


(*) N O T A D E L À REDACCIÓ: Quan cl Dr. Pere Bohigas escriví aquest article, desco-
neixia els estudis sobre la datació del Libre de Bltinquerna del D R . HL'DOLF BHUMMER,
Zur Datieruug von Ramon Lluïts <Libre de Blanquerna* (ESTUDIOS LDLIANOS, vol . I,
fase. 2 , a. 1957, pàgs. 257-260) i del Du. SEBASTIÀ GARCÍAS PAI.OU, El <Liber de quinqué
sapientibus > del Bto. Ramón Llull, en sus relaciones con la fecliu de composición del
<Libre de Blunquerna> (ESTUDIOS LULIANOS, vol . I , fase. 3 , a. 1957, pàgs. 377-384) .


1




168 P E R È B O H I G A S


més o menys significarien tan sols la naixença d'alguns cabells blancs
i prou. Però aquest no fou el cas de Ramon.


El P. M. de Iriarte, en un seu estudi sobre la caracterología de
Llull, el classifica entre els temperaments ciclotímics, subjectes a alter-
natives d'animació i depressió. "Toda su vida —diu—va jalonada por
oscilaciones periódicas : animación y abatimiento, tensión y relajación,
excitaciones y calmas, tr istezas y alegrías, y no en formas medias, que
todo el m u n d o sufre, sino con tan acusado acento, con tan vivas re-
sonancias emocionales, que vienen a trazar un perfil inequívocamente
definido." (1)


La seva forma de conversió, àdhuc admetent amb el P. Iriarte
(2), que no fou tan sobtada com ens pinta la vida coetània, té un ca-
ràcter de total i tat que fa pensar amb la de Sant Pau (3), Abans de la
conversió, Llull havia d'ésser una d'aquestes naturaleses desbordants ,
sense aturador , per a les quals la voluntat i l 'acte gairebé es confonen.
A m b la conversió canvià 1 objecte de la vida de Llull, però n o canvià
l 'home. L'home terrenal cedí el lloc a l 'home de Déu; no a un home
qualsevol sinó a un apassionat apòstol. Llull s'imposà aleshores una
missió immensa i difícil, que el seu abrandament l'hi feia veure fàcil.
Admira la tenacitat amb què durant c inquanta anys mantingué uns
ideals que a la major par t dels seus contemporanis semblaven qui-
mèrics.


Després de la conversió, passà nou anys d 'estudi , durant els quals
degué gestar la seva obra. Al cap de deu anys es retirà al Puig de
Randa, on cregué rebre la inspiració divinal del seu art . Es t robava
als volts de la quarentena i començà aleshores la seva producció, real-
ment ingent, que alternà amb cont inuats viatges a les corts reials, a
la del Papa, a la universitat de París , als països d'infidels, a Orient, a
capítols generals dels ordres mendicants, per tot arreu en una paraula.
La seva vida és veri tablement de vertigen. Entremig de tanta agitació,
els llibres es multipliquen. El primer que porta data és la Taula general
acabada el 13 de gener de 1294. Els anteriors no foren data ts per Ra-
mon i han estat distr ibuïts al llarg dels vint i tants anys que s'escolen
des del 1271 o 1272 (quan cregué rebre la inspiració divina), d 'acord


1. Genio y Figura del iluminado maestro B. Ramón Lidl. Madr id , "Arbor",
1945 , p. 11.


2 . Ob . cit . , p. 2 0 .
3 . CARRERAS ARTAU. J. y T . , Historia de la Filosofía Española, I, p. 2 6 0 .


2




L È S C R O N O L O G I E S L U I / L I A N E S 169


amb les cites que uns llibres fan dels altres, d 'acord amb les al·lusions
a fets susceptibles d'ésser datats i amb indicacions de la Vida coetània
0 d 'antics catàlegs. El que es sabia o es creia més probable, fou expo-
sat, degudament compulsat, per Salvador Galmés, en El dinamisme de
Ramon Llull, estudi aparegut en 1935, (4) que ha esdevingut cèlebre,
tant per la viva semblança que ens fa del Doctor il·luminat, com per la
ciència que son autor hi posà. En aquest opuscle, Galmés es fa ressò
de la tradició dels anteriors biògrafs de Llull. La seva carrera literària
començà tard, cap els quarenta anys. Són d'aquesta primera època el
Llibre del gentil, el Llibre de Contemplació i la Doctrina pueril i un
conjunt d'obres científiques, de caient menys literari. Mn. Galmés fa
seguir després un període de tres anys (1280 - 1282), segons ell "his-
tòr icament mal d'aclarir i de classificar", acabat el qual Ramon residí
uns dos anys seguits a Montpeller. Dintre d 'aquets anys, relat ivament
reposais, situa Galmés la 'redacció del Blanquerna, quan son autor
passava poc dels cinquanta anys. Hom parla després d 'un viatge a
Paris en 1286 i d 'un altre que compren els anys 1288- 1289; aquest
darrer , segur. Galmés relaciona la redacció de'l Fèlix amb aquets viatges
1 el P . Baülori data més concretament aquesta obra en 1289. "En tris-
tícia e en languiment estava un hom en estranya terra, e fortment se
meravellava de les gents d 'aquest món, com tan poc coneixien e amaven
D é u . . . . Aquest home plovara e planyia com Déus en est món ha tan
pocs amadors . . . E per ço que sia conegut, amat e servit, fa aquest
Llibre de meravalles." Aquestes paraules, els biògrafs les apliquen al
mateix Ramon Llull,estant a París. Segons la Vida coetània, Ramon
Llull llegí el comentari de l 'Ari general per especial manament del
canceller Bartol, nomenat el Desembre del 1288. La lectura no tingué
èxit i d'ací vingué la tristesa de Ramon. Les paraules del pròleg són,
doncs, segons Batllori, un nou indici que el Llibre de meravelles fou
escrit el 1289 i no el 1286. (5) Diu Galmés que en aquesta obra i en
l 'Art inventiva que publicà tot seguit, ja hi ha alguna al·lusió velada
a l 'acusació de follia que li feien els seus detractors (6). Segons aquest
autor, a l'agost de 1290 acabà l 'Ari amativa, " t ractat de filosofia mís-
tica de l 'amor, areny al principi i convertit després en verger on escla-
ten, belles i enceses, roselles líriques ben germanes de la floració roent


4. E n Miscel.lània Lul·liana, pp. 56 ss .
5. Obres essencials, I, pp. 313-314.
6. Dinamisme, p . 75.


3




PERE B O H l G A S


del Llibre d'amic e amat" (7). L'Art amativa anà seguida del Llibre
de Sancta Maria i de l'Arbre de Filosofia. Es t racta d 'un període molt
fécond de la producció lul·liana. Passarem per al t les obres que alesho-
res escriví i els fets principals de la seva intensa activitat i recordarem
tan sols la intensa crisi de Gènova, un veritable xoc psíquic, que expe-
rimentà el 1293. Aquest episodi interessantíssim de la vida de Llull
ha estat referit amb detall per la Vida coetània. El fet en síntesis es
redueix a un moment de covardia que sentí Ramon a pun t d 'embar-
car-se cap a Berbería, quan ja ho tenia to t preparat i fins els llibres
al vaixell. Degut a la por que sentí, no s 'embarcà, la qual cosa li produí
després una vergoya i una angúnia tan grans, que de resultes d'això
estigué greument malalt, temé per la seva condemnació, tingué visions,
i no havent obeït cegament el que les visions li comandaven, augmentà
la seva agitació en tal forma que es plantejà el dilema de si era prefe-
rible salvar-se, perdent els seus llibres , o condemnar-se, salvant-los.
Llull optà per la segona solució ; però tot acabà quan recobrà la salut i
emprengué el viatge. Tot plegat un extraordinari conflicte íntim, que
ell mateix es creà, exagerant-se de faisó insòlita l 'abast d 'un moment
de feblesa. Les conseqüències d'això foren una gran malaltia, al·lucina-
cions, el dilema tràgic que degué lacerar el seu esperit. Tot acabà amb
el recobrament de la calma, tan bon pun t recobrà la sanitat i es posà
camí d'Africa. Conflictes d 'aquesta mena no els haur ia t ingut una
na tura sense les reaccions violentes de Raimon, les quals, en plena
virilitat, originaren la seva conversió apassionada, acompanyada de
visions, de la total renúncia del món, i de la imposició a si mateix d 'una
missió heroica, que serví sempre sense desmai. Però equest ideal que
per la seva mateixa puresa frisava en la quimera, havia de produir-M
també desenganys. Ens hem referit al del seu ensenyament a París .
Mn. Galmés, n'assenyala un altre, trenta anys després de la seva con-
versió, el que inspirà el seu Desconhort, que fa coincidir amb l'any
1295. L'any anterior havia tingut lloc l 'abdicació de Celestí V, i en
aquell any l'elecció del seu successor Bonifaci VIII, a qui Llull exposà
els seus plans. Segons la Vida coetània, veient que res no obtenia se-
guint la cort papa'l, tornà a Gènova i després a Mallorca. A l'any se-
güent, 1296, acaba VArbre de la ciència, el pròleg de'l qual, semblant-
ment al de Fèlix, t radueix un moment d' intensa tristesa : "En des-
conhort e en plors estava Ramon sots un bell arbre, e cantava son


7. Id., p. 76 .


4




L E S C R O N O L O G I E S L U L L I A N E S 171


desconhort per ço que alleujàs un poc sa dolor, la qual havia per ço car
no podia haver acabat en la cort de Roma lo sant negoci de fesucrist.
E mentre així estava desconhortat en una bella vall abundosa de mol-
tes fonts e de bells arbres, un monge venia per aquella vall, e oí cantar
Ramon. E car lo cant era dolorós e piadós, següent la veu, venc t ro
al loc on estava Ramon. El monge interrogà Ramon i aquest li con-
testà : "són desconhortat , car no puc aportar a fi ço que tant he desirat
e en què he treballat trenta anys ha passats e encara car mos libres
són poc presats, ans vos dic que bolts hómens me tenen per fat car
m'ent remet d'aital n e g o c i . . . " Aquestes paraules ens han de recordar
per força els primers versos i altres del Desconhort :


"Déu ab vostra vertut, començ est Desconhort,
lo qual fac en xantant, per ço que me'n conhor t . . . "


Deixant de banda altres obres de menys envergadura literària, el
1298 acabà XArbre de Filosofia d'amor, que dedicà al rei de França,
estant a París. Aquesta estada a París es perllongà fins l'any següent
i resultà tan infructuosa com les anteriors. A aquesta nova detecció
hom atribueix els versos tan personals del Cant de Ramon.


Llull tornà a Mallorca vorejant ja la setantena. Li restaven encara
quinze anys de vida, durant els quals, amb tot i la seva edat ja provecta
i el seguit de desenganys que havia experimentat, el seu zel apostòlic
no defallí. Cont inuaren els viatges, les disputes amb els infidels, els
nous llibres. El seu zel es renovava a cada nou contratemps. A l'any
1300 féu un viatge a Xipre i a finals de l'any següent passà a Armènia,
"viatge fantàstic, veritable fruita de foll", segons expressió de Mn.
Galmés (8). Mentre residia a aquests països orientals encrigué la Re-
thorica nova i altres obres, i durant el retorn a Mallorca, el 1302, per
mar , els Mil Proverbis. A l 'Octubre del 1303 és a Montpeller, "en
febre l i terària" també, segons Mn. Galmés. Allí era encara a l'abril
del 1305. Pel juny d'aquest any t ingué lloc l'elecció del papa francés
Climent Vè, i amb aquest motiu una rebrotada d'esperances en el cor
de Ramon, u n altre seguit de llibres i noves decepcions. Tornà a Ma-
llorca, des d'on passà a Berbería, segons hom suposa, en 1307. El rei
de Tunis l'expulsà del país, per la qual cosa s 'embarcà en una nau
que anava a Pisa, la qual naufragà prop de terra. A m b aquesta ocasió
Llull perdé tots els seus llibres. A Pisa fou molt ben rebut, i "aquí


8. Dinamisme, p. 85 .


5




172 P È R E B O H I G A S


—diu Mn. Galmés— (9) el seu dinamisme torna a prendre un to tre-
pidant en acceleració creixent." El programa de conversió dels infidels
és sempre constant en el seu esperit, com ho demostren prou els seus
viatgés, les seves gestions i alguns dels seus títols : el Liber de fine,
sobre la conquesta de Terra Santa i la Petitio Raimundi pro conver-
sione infidelium, del 1305; la versió llatina de la Disputatio Raymundi
christiani et Hamar sarraceni, del 1309; el Liber de acquisitione Terrae
Sanctae, del 1309. Llull no perdé mai la fe en l'eficàcia del seu progra-
ma i dels seus mitjans per assolir-lo. El 1310 era a París i des de
l 'octubre d 'aquest any, diu M n . Gaknés, "aquesta producció par i senci
pren u n r i tme més normal i accelerat, d 'una obra cada mes, i algun
dues, i àdhuc tres, com el febrer i l 'agost". Es de l 'esmentat any el
Liber de natali pueri Jhesu, que oferí als reis de França.


A l'any següent t ingué lloc el concili de Viena de Delfinat, on
acudí Ramon a presentar el seu programa, qae fou, al menys en part ,
pres en consideració. Durant el camí envers Viena situa Llull la seva
caustica Disputatio clerici et Raymundi phantastici, en la que, devant
de les mofes del clergue acomodatici , desitjós de bona vida, Ramon fa
aquesta declaració impressionant : "nunc senex sum, nunc pauper sum,
in eodem proposito sum, in eodem usque ad mor tem mansurus , si
dominus ipse dabit." (10) D'aquesta mateixa època és el poema El
concili, vibrant i ben diferent de to del Desconhort i el Cant de Ramon,
que tan bé ens han fet sentir els desencisos de Ramon. Els quatre anys
que seguiren els passà entre Mallorca, Messina i Tunis. Seixanta qua-
tre obres pertanyen a aquesta època, entre les quals hi ha el Libre de
consolació d'ermità amb un pròleg que ens presenta el mateix Ramon,
"tr is t i consirós", d'algunes altres obres.


Els fets que fins ací hem recordat, són prou coneguts i ens hau-
ríem pogut estalviar d'assenyalar-los. Però no ho hem fet perquè l 'ante-
rior relació, en les seves línies generals, constitueix l 'esquema del curri-
culum vitae lul·lià, que podriem anomenar tradicional. Els escrits s'hi
distribueixen de tal manera que hi veiem una pr imera època amb un
conjunt d 'obres de marcat caràcter personal, l i terari i filosòfic, que
contenen to t el que és essencial de l'esperit i de l 'obra lul·liana. Segons
la cronologia anterior, en la producció d 'aquesta primera època, figuren


9. Dinamisme, p. 89.
10. Disputatio clerici et Raymundi phantastici ("Wissenschaf t u n d W e i s -


heit", II, 1935 , p. 311 .


6




L E S C R O N O L O G I E S L U L · L I A N E S 1 7 3


dues obres cabdals en llengua catalana : el Llibre de contemplació,
escrit vers els 40 anys, i el Blanquerna, poc després d'haver tombat
la cinquantena. En aquestes obres no apareix el Ramon afligit pels
desenganys que ja es manifesta en el pròleg del Fèlix, escrit vers els
57 anys, en el de l'Arbre de la ciència, vers els 64, i en forma desolada
en el Desconhort , del mateix any que l 'obra anterior. Aquesta crono-
logia, però, ha es ta t posada en interdicte, pel que fa a dues obres molt
representatives de Llull —Blanquerna i Desconhort— des que Mn.
Josep Tarré publicà en 1942 el seu article Los códices lulianos de la Bi-
blioteca Nacional de París (11), article que en aquell moment semblava
revolucionari i que malgrat el seu desmanegament, ha causat un im-
pacte molt iort en tot ei que des d'aleshores s'ha fet sobre l 'obra lite-
rària lul·liana. Diu Mn. Tarré t ex tua lmen t : "Durante los dos primeros
años del pontificado de Bonifacio VIII (1295 - 96), Ramón Lull residió
en Roma. Después en Monlpeller escribió el Libre d'Evast e de Blan-
querna. Luego se trasladó a París. Allí un conocedor de la lengua de
oc, probablemente Pedro de Limoges, tradujo all francés el nuevo libro,
la obra maestra de Ramón Lull. En esta obra toma un inesperado
desarrollo la personalidad del eremita Blanquerna, del Libro de las
Maravíllelo y del Super Psalmum Quicumque; porque el autor aplica al
simple eremita, en el conjunto y en muchos detalles, el extraordinario
curriculum vitae de Pedro de Murrone, en particular su origen de pa-
dres ejemplares, sus contrariados deseos de vivir completamente apar-
tado del mundo, su dignidad monástica, su elevación al supremo pon-
tificado, su renuncia y su retiro a la soüedad." (12) Afegeix encara Mn.
Tarré que l'episodi del c. 90, de Blanquerna en el qual el cardenal "qui
'ollis peccata mundi miserere nobis", nomena un procurador encarregat
de fer complir la voluntat dels morts , reflecteix un fet de la vida de
Llull (13); i que l'episodi del c. 92, en el qual u n rei deshereta t es plany
davant la cor t del papa, on es consolat per un cardenal, i després el
papa i ek cardenals t racten de la restitució del seu tron, es refereix a
Jaume II de Mallorca, el qual, havent estat desposseït pel comte-rei
Alfons II, fou restablert en el seu regne pels bons oficis de Bonifaci
VIII, en 1295. Com hom veu, Tarré considera que determinats episodis
de l'época de Llull, entre els quals n'hi ha un de sonat, —el de la


11. En "Analecta Sacra Tarraconensia", X I V , 1941 , pp. 155-182 .
12. Loe . cit . , XTV, p. 159.
13. Id., p. 159, n. 5.


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174 PERE BOHIGAS


renunciació del papat per Celestí V— han d'haver estat la font dels
capítols del Blanquerna que s'hi assemblen, i fa dependre, doncs, la
da'.a d 'aquesta obra de la dels esmentats esdeveniments.


Cal reconèixer que l'opinió de Mn. Tarré, expressada, com hom
pot veure en e'l passatge transcri t , en una forma apodíctica, que ens
podria fer pensar que també es basa, com els principis lul 'lians, en
raons necessàries, ha t ingut èxi t ; tant, que per conciliar les dates dels
fets històrics al·ludits en l 'obra que poden estar en pugna amb les da-
tes Je Mn. Tarrés, Jordi Rubió ha pensat que el Blanquerna ha estat
fet en diverses etapes, abans i després de la renúncia de Pere de Mu-
rrone, opinió que ha estat plenament acceptada per l 'anotador delí
Blanquerna, Dr. Andreu Caimari (14), i no ha estat tampoc rebutjada,
per bé que l'hagi sostinguda amb menys calor, pel seu recent prolo-
guista Joan Pons (15).


En el c. 65 del Blanquerna, corresponent al llibre II, hom diu que
el rei Jaume de Mallorca, "noble rey s a v i . . . ha ordenat que XIII
frares menors studien en aràbich en un monestir apellat M i r a m a r . . .
e a'ls provehits a lurs necessitats, e com sabran l'aràbich, que vagen
honrar, per licencia de lur general, lo fruyt de nostra Dona..." N o és
fàcil que aquestes ratlles fossin escrites entre Gener de 1286 i Juny de
1295, pe r haver estat Jaume II absent de Mallorca durant aquests anys,
en què l'illa fou ocupada per Alfons II de Catalunya, III d 'Aragó. El
monestir de Miramar, fou fundat vers 1275. La butlla pontifícia, apro
vant-lo, és de 16 de Novembre de 1276. En 1292 obtingué noves con-
firmacions dels comtes-reis Alfons II i Jaume II. El 19 de Març del
1300 aquesta comunita t fou extingida i Miramar era re tornat al mo-
nestir de La Real, al qual pertanyien els terrenys (16). L'al·lusió del
Blanquerna, doncs, no contradiu obeiPtaiment la data de Mn. Tarré, per
bé que sembli avenir-se molt millor amb la data més antiga, per tal
com respira una confiança que no semblaria compaginar-se bé amb
una institució decadent. I el mateix podríem dir dels versos del darrer
capítol, versos t ambé esperançats, que de cap manera ens fan pensar
que siguin obra d 'un home decebut .


1 4 . Llibre d'Evast e Blanquerna, IV, p. 6 7 . Barce lona , 1 9 5 4 (Els N o s t r e s
Clàss ics , vol . 7 5 ) .


1 5 . Obres essenc ia l s , I , p. 1 1 6 .
1 6 . R . D'ALÓS, en la seva e d i c i ó d e Poesies, p. 1 4 6 . Barce lona , 1 9 2 5 . (Els


N . C , vo l . I I ) ; CAIMARI, Blanquerna (ed. E. N . C ) , I V , 5 0 - 5 1 ) .


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L E S C R O N O L O G I E S L U L ' L I A N E S 1 7 5


En els caps. 86 i 90 hom parla de sengles capítols generals dels
predicadors, celebráis respectivament a Bolonya i Montpeller. El segon
és identificat per la majoria de biògrafs amb el de 1283, mentre Tarré
l'identifica amb d de Montpeller de 1294 (17); del pr imer no en parlen
ni Caimari ni Pons, recents anotadors de'l Blanquerna; però R. d'Alós,
en les seves notes al Desconhort (18) identifica els tres capí to 1 s de
dominicans als quals Llull diu en aquesta obra, que assití, al de Mont-
peller, de 1283; Bolonya, 1285; París, 1285. Per aquesta banda, doncs,
tampoc no hi ha conflictes de cronologies, sinó la possibilitat d'accep-
tar dates diferents per identificar les al·lusions a fets històrics que es
troben en el Blanquerna.


Caimari en l 'extensa nota corresponent all c. 96 (19) acut a la críti-
ca interna per reforçar l'opinió de Rubió sobre les etapes diferents de
la redacció del Blanquerna. Segons Caimari el capítol 115 i darrer del
Blanquerna és fora de lloc i només té sentit si se'l posa després del
c. 77 ; però potser t ambé la presència del c. 115 en el lloc on es troba
és susceptible d'una interpretació diferent de la de Caimari. Exami-
nem breument els fets. En el c. 48 Blanquerna tot cercant lloc a posta
per a l 'hermitatge troba un joglar que es plany de la manca de valor
en els homes, par la qual cosa vol fer un sirventés, dient mal de valor.
Mentre Blanquerna es preparava per explicar què és valor al joglar,
t roben l 'emperador, que anava perdut i famolene pel bosc. Tots tres
s'ajunten i t o t anant de camí t roben el palau de Valor, on tan sols
pogué entrar Blanquerna. En sortir-ne, aquest explicà al joglar i a
l'eimperador el plany de Valor per la poca estimació en què el tenen els
homes, i l 'emperador fa el vot de restaurar Valor i de fer un ordena-
men t de l 'imperi. "D'aquest ordenament vuyll fer un libre, e aquest
juglar e molts d'altres vull t rametre per lo món, per ço que recomten
valor en les corts on és b l a s m a d a . . . N o vull que prenguen re de nuil
home, mas de mi tot sol, per ço que pusquen mills ésser loadors de
valor." L'emperador promet que quan els seus fills puguin governar,
renunciarà l'imperi i se n'anirà a servir Déu a l 'ermitatge de Blanquerna.


El Joglar de Valor reapareix en el c. 78, quan la séu apostòlica era
vacant i el bisbe Blanquerna havia anat a t robar un cardenal per tal
de recomanar-li la prompta resposta a unes qüestions que havia fetes.


17. A . S . T . , p. 159, n. 10.
18. Poesies, p. 160.
19. Blanquerna, TV, pp. 67 ss .


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176 PERE BOHIGAS


Fou aleshores que es presentà el Joglar de Valor al cardenal i li explicà
la mena d 'home que era Blanquerna i com s'havia t robat amb ell i
l 'emperador, "e en aquell loch préposa mon senyor l 'emperador ésser
son companyó, si havia ordenat son emperi, i si son fill era tan t crescut
que pogués e sabés regnar." El joglar ignorava aleshores to ta la ca-
rrera eclesiàstica de Blanquerna, a qui encara creia a l 'ermitatge, i can-
tava cançons "de nostra dona santa Maria" que havia fetes l 'emperador,
i diu que aquest "ha fets diversses juglars qui vagen per lo món e qui
sien precuradors de V a l o r " . En aquest capítol no es diu que l 'empera-
dor s'hagués fet ermità.


Respecte ail cap. final 115, em fa l'efecte que fou compost al final
de l 'obra, reprenent un fil que havia quedat sense lligar. Dintre d 'aquest
capítol hi ha efectivamente unes paraules, que sembla que podrien
ésser l'éxp'Ilcit de l 'obra, però tot seguit diu l 'autor que "re torna lo
conte al emperador que Blanquerna atrobà en lo boscatge. Lo qual
emperador hac ordenat son emperi per ço que'y retornas Valor, e lexà
son emperi a son fill, ad qual hac fet. I. libre de Doctrina de príncep
en son regiment de son aüberch e de sa persona e de sa t e r ra ; e après
totes coses, desenparà lo món e anà cerchar Blanquerna . . ." Aquestes
paraules reprenen el fil del c. 48, ja que en el 78 el Joglar de Valor
es limita a recordar fets esdevinguts anter iorment . Es més, si Blan-
querna havia abandonat la vida heremítica, no hi havia motiu perquè
l 'emperador anés a acompanyar-lo a l 'henmitatge, tal com es proposà
en el c. 48. Això em fa desconfiar que el c. 115 pogués ésser el final
d 'un primitiu Blanquerna que hagués acabat abans d'assolir el prota-
gonista la dignitat apostòlica. Es cer t que el c. 115 resta quelcom
desdibuixat, fet que pot justificar la sospita de Caiman, però les con-
sideracions anteriors resten valor a aquest fet. El retorn de Blanquerna
a l 'hermitatge dóna ocasió a l 'emperador d'anar-se a ajuntar amb ell,
i a Llull d 'acabar la seva gran novel'la amb el bell poema Sènyer ver
Déus, rey gloriós, tan pròxim d'inspiració i d'esperit als passatges del
llibre que parlen il . lusionadament de Miramar.


Tots aquets arguments t indrien una força molt més gran per s i tuar
la redacció del Blanquerna entre els anys 1283 i 1285, si aquesta daca
no fos simplement conjectural. Aquest fet, però, ens obliga a no exclou-
re altres conjectures, com la de l 'enyorat amic Mn. Tarré . Ara , el que
em sembla necessari fer constar, —car al meu entendre es basa en lleis
elementals de la creació literària—, és que no és necessari que hagués
abdicat dl papat Pere de Murrone, per fer possible l 'abdicació del papa


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L E S C R O N O L O G I E S L U L ' L I A N E S 177


Blanquerna. L'actuació d'aquest es justifica en l 'ordre mateix de la
novel'la. El pròleg diu que "a significança de les cinch nafres les quals
nostre senyor Déu Jesu Crist prengué en l 'arbre de la vera creu . . .
volem departir aquest libre en cinch llibres, per dar doctr ina y regla
de la manera segons la qual són significats en aquest libre cinch esta-
ments de gents . . . Lo primer és del es tament de matrimoni ; lo segon
és del estament de religió; lo tercer és del es tament de pre la tura ; lo
quar t és del estament del apostolical senyoriu, que és en lo papa y
cardenals ; lo sinqué estament és de la vida heremitana." El pas de
Blanquerna pels diversos estats t ambé té una justificació sòlida. Quan
abandona el món se'n va a l 'ermitatge; però, fent aquesta vida, uns
monjos el requereixen perquè entri en religió. Blanquerna té els seus
dubtes, però finalmente es decideix "per ço cor cogita que més de
servey podia fer a Déu en lo monestir que en l 'ermitatge . . . E sperança
lo metia en consolació e en fiança que temps puna sdevenir que el
seria ermità a en la vida que tant desirava; e prudència li demostra-
va que la vida que hauria en lo monestir, li faria a justícia multiplicar
santedat de vida ermitana." (20) Molt més endavant , quan des del
papat ha acabat la seva gran reforma, "Blanquerna papa envellí —ens
diu l 'autor— e remembra lo desig que solia haver de ésser en vida ermi-
tana." (21) Els cardenals posen objeccions al projecte, però Bilanquerna
finalment els convenç perquè "en tan gran perfecció eren venguts los
cardenals per los uficis de gloria in excelsis Deo, que d'aquí en avant
no's podia destruir aquell ordenament , e majorment per regiment d'altre
apostoli elet per la art on fo eleta l'abadesa Natana." (22) El Blan-
querna és una gran utopia, on és descrita una reforma que compren
tots els estaments socials. En molts aspectes, per no dir en tots, Blan-
querna és l'alter ego de Ramon Llull. La seva vocació el duu a l'ermi-
tatge, car aquesta forma de vida és la que millor li permet contemplar
Déu, però el bé del pròxim el treu de l 'ermitatge i el porta altra vegada
a la vida activa. Llull, quan abandonà el Puig de Randa, començà una
vida de continuats viatges per tal de convèncer els poders del seu
temps , de la necessitat de la croada i de l 'organització de la conversió
dels infidels; Blanquerna, primer fent d'abat, després de bisbe, i final-
ment de papa, fa una reforma moral, més que social, de tots els esta-


20. C . 55. Ed. GALMÉS (E .N .C. ) , I, p. 287.
21. Id., c. 96. Ed. cit., II, p. 251.
22. Id. id., p. 252.


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178 PERE BOHIGAS


ments . Acompler ta aquesta gran obra, torna a l 'ermitatge per contem-
plar en Déu, la cosa del món que més li abellia. Al final, com un toc
de clarí, Llull torna a fer sortir el Joglar de Valor, perquè canti el seu
cant de croada, obra de l 'emperador, que és una crida a l 'obra de con-
versió dels infidels, per la qual Llull tant lluità durant la seva llarga
existència.


Cal fer remarcar també que el curriculum vitae de Blanquerna en
certs punts és molt diferent del de Pere de Murrone. Aquest , per pusi-
lanimitat o per humilitat , deixà el papat molt poc després d'haver estat
anomenat , perquè es sentia impotent per sopor tar una càrrega tan
feixuga. En canvi Blanquerna, un cop elegit, no es féu enrera, ans to t
el contrari , emprengué valentament una obra reformadora, com h o ha-
via fet abans en les seves anteriors dignitats. Crec s incerament que el
Blanquerna hauria quedat mancat sense els llibres de l 'estat apostòlic
i del re torn a l 'ermitatge, i, per bé que m'inclino a assignar-li la data
més antiga, en cas de no acceptar-se aquesta opinió, l 'altra alternativa
que em sembla més probable, no és la refundioió o l'afegiment, —que,
d'haver-se fet, segurament hauria hagut de modificar profundament
alguns passatges, i rectificar el pla de la novel·la— sinó el canvi de
data pe r a to ta l 'obra. Tant amb una com amb l 'altra data, la meva
modesta opinió és que l 'obra ha t ingut sempre un final semblant a
l 'actual.


L'examen del Desconhort ens dur ia a conclusions semblants a les
del Blanquerna. El problema de la datació depèn en gran part de la
interpretació dels versos 655-56 :


"segons que a Miramar ha es ta t ordenat ,
e haja'n consciència qui ho ha afollat."


Si per afollar entenem la supressió del monestir , no hi ha dub te
que la da ta de 1305 és preferible a la de 1295, amb to t i que aquest
poema sembla al·ludir en el pròleg de l'Arbre de la ciència, obra da tada
en 1295 ; però si a l 'esmentat mo t pot donar-se-Ti un senti t menys
absolut i es pot referir s implement a un es ta t d'esllanguiment i d'ine-
ficàcia, aleshores la data més antiga fora preferible. Respecte a aquest
problema recordarem que la data de 1295 figura en algun manuscr i t
(23) i que ja Ramon d'Alós, en la seva edició de Poesies de Ramon


23. TARRÉ, Ob. cit., p . 161, n. 12.


12




L E £ CRONOLOGIES L U L · L I A N E S 179


Llull (24), admet aquesta data, "malgrat de trobar-hi alguna dificultat,
no insuperable, però" El seu darrer editor Josep Romeu (25) accepta
"eu principi" la data de 1305.


El problema, però, de datació d'obres com el Desconhort, i el
Blanquerna, por ta sens dub te a reflexions d'un ordre diferent. En el
Desconhort, Llull ha desfogat, l 'amargor que omplia el seu cor, per
la indiferència o el sarcasme amb què eren acollits els seus generosos
projectes i, per consegüent, és fàcil encabirl-lo en les successives crisis
de depressió que tingué Llull cada vegada que es sentí derrotat . El Blan-
querna, en canvi, és obra que amb tot i els passatges d'aflicció per la
vida que duen els homes, al lunyada de Déu, tema general de tot l 'opus
lul·lià, té en el fons l'alegria coratjosa dels qui accepten amb fe una
missió herocia, encara que sigui a costa de llur sacrifici personal. Els
passatges on apareix Ramon lo foll, desdoblament del propi Ramon
Llull, ens demostren prou bé amb quina seguretat d'ell mateix i amb
quina fermesa de fe, el nostre gran missioner abraçava la follia de la
creu, segur que aquesta follia davant de Déu era saviesa (26). I el que
és extraordinari en Llull i voldríem remarca-ho, és que aquesta confiança
tornava a renéixer en ell després de cada crisi. ¿Una obra com Y Arbre
de Filosofia d'Amor, que tant s'assembla al Llibre d'Amic i amat, in-
corporat al Blanquerna, fóra explicable sense aquesta fe incommovible
que reviscolava l 'esperit dinàmic de Ramon Llull, a desgrat dels fra-
cassos i de les crisis de desenoorat jament? ¿I encara més endavant , a
la ratlla de la vuitantena, no tornarà Ramon a encoratjar to thom amb
els versos esperonadors del Concili! Si en altres escriptors hom apre-
Icia una curva depressiva de la joventut a la vellesa, i hom pot seguir
gradualment el s o l c que l 'experiència i els desenganys han deixat en
llurs obres, en Llull hom veu sempre una superació de les crisis, perquè
per temperament reaccionava sempre després dels fracassos. Ens sem-
blen justíssimes les següents paraules d 'Andreu Caimari : "La resolució
consegüent als seus fracassos és estímul de noves produccions . . . Per
això és difícil constatar el lloc i el temps de moltes de les seves obres
indatades, recolzats només en la tranquil·l i tat o desassossec expressat
en elles per un home com ell, que mostrà toda la vida una profunda i
pendular vacil·lació anímica i afectiva" (27). Per Llull, efectivament,


24. P. 156.
25. Obres essencials, I, p. 1280.
26. Blanquerna, caps. 79-83.
27. Obres essencials, I, p . 1147.


* 3




1 8 0 PERE B O H I G A S


no és vàlida la divisió d'obres de joventut i de vellesa, guiats exclusi-
vament pel grau d'il·lusió o de decepció que s'hi troba, i això contri-
bueix evidentment a fer més dubtosa la tr ia entre les diverses possibi-
li tats que les diferents cronologies ofereixen. Si ens decantem per un
Blanquerna primerenc, acceptant parcialment l 'opinió del nost re mes-
t re Jordi Rubió, (28), és perquè les al·lusions a fets històrics positius
—no les al·lusions disfresades o les suggerències hipotètiques, com les
dels capítols 90 i 92 assenyalades per Tar ré— ens por ten més aviat
endarrera que endavant , però no per uns caràcters d 'edat més o menys
accentuats , que en l 'obra de Llull no han deixat mai una petja contínua.
L'ardor juvenil es reviscolava després de cada prova, per amarga que
fos.


PERE BOHIGAS
Barcelona


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14


28. Historia general de las Literaturas hispánicas, I , p .




LE REFUS DE L'IDENTIFICATION
DANS LA MYSTIQUE LULLIENNE (*)


Pouvait-il en être aut rement? Non. Pour la bonne raison que seul
ce dialogue est capable de fonder, maintenir et souvegarder la realité
même du personnage Amour, de ce personnage que, la mythologie et
certaine l i t térature chrétienne aidant, nous hypostasions avec tant de
simplicité et tant de nonchalance. Il es t temps que nous nous deman-
dions laquelle de ces deux questions : qu'est-ce que l 'amour, ou qui
est- Amour , es t susceptible de t rouver une réponse dans la spéculation
lullienne.


Malgré une imprécision certaine de son 'imagerie, Lulle ne veut de
l 'hypostase qui nous occupe qu 'à des conditions très précises. La
différence qu'il établit en t re les not ions d'otiositas et de quies rend
intelligible e t parfaitement cohérente sa position sur ce problème.


Rappelons, en effet, que c'est otiositas le contraire d'activité, et
non quies. Dans la pensée de Lulle, toute entière tournée vers l'action,
otiositas n 'es t pas une pause ni une paralysie bénigne et reversible de
l 'être ; c'est le non-être s'installant dans l'être et le rongeant comme un
cancer. Ce n 'est pas una affection-certificat-de-longue-vie, comme l'ar-
tbri t isme, mais la méchante leucémie. Une philosophie de l'action ne
peut lui faire aucune place : une mystique non unitive ne peut lui faire
aucune concession. Rien de plus étranger à Lulle que le quiétisme et
toute sa párentele.


(Mais il se t rouve que l 'amour n'est guère invulnerable; il peut,
pour son malheur, avoir à faire à otiositas. E t malheur à lui s'il goûte
à ce poison, car sans l ' intervention rapide de puissants antidotes, il en
mourra . Il n 'est pas plus privilégié que les autres vertus lullienses (qui
pourrraient d'ailleurs être considérées comme autant d'aspects divers
de l 'amour), qui connaissent toutes ce même péril : mourir d 'ennui.


(») Véase E S T U D I O S LULIANOS, IX, 1965 , 39 -53 .


1 7




1 8 2 L L U Í S S A L A M O L I N S


Mais mourir est, en quelque façon, un privilège. En mourant on
affirme, au moins, que l'on a vécu, que l'on n 'étai t donc pas seulement
quelque chose, mais bel e t bien quelqu'un. Et en disant que l 'amour
mourra s'il se met en ménage avec otiositas, nous l 'hypostasions déjà.
De quel d ro i t? De celui que nous donne l'analyse du Libre de Contem-
plació, de l 'Arbre de Filosofia d 'amor et du Libre d 'amic e amat, pour
ne parler que de ces textes fondamentaux.


Pour Diotime, A m o u r est l'enfant de Pauvreté. Lulle aurai t pensé
que Diotime était bien t rop généreuse : Amour est en effet, à un tel
point enfant de Misère, qu'il ne possède rien que ce que l'on veut bien
lui donner. Et encore cela on peut le lui reprendre. On peut tout lui re-
prendre. L'être même on le lui donne, mais ceux-là mêmes qui le lui
donnent peuvent le lui reprendre en moins de deux. Il n'y pas, en effet,
chez Lulle, de part icipation bénévole de deux être égaux aux grâces de
l 'amour. Il y a relation de deux individualités foncièrement distinctes,
essentiellement irréductibles, et Amour naît de cette relation. Il ne leur
préexiste pas, disions-nous, elles le forgent et le font.


Cette thèse, que Lulle développe et qui éclaire certains aspects de
sa théologie de l 'amour, il ne l 'invente pas. Lulle aurait pu signer ce
passage de Saint Augustin, qui semble aller de soi, mais qui demande
en réalité bien d'éclaircissements : "Amor autem alicuius amantis est,
e t amore aliquid amatur . Ecce tria sunt amans, et quod amatur , e t
amor" 47. Ce qu'il .y a de frappant dans cette trilogie c'est l 'ordre dans
lequel les trois termes sont mentionnés : 1) l 'amant, 2) ce qui est aimé,
3) l 'amour. Référence explicite, bien sûr, au dogme de la trinité et aux
rapports essentiels des trois personnes divines. Cela peut être une expli-
cation. Facile, certainement. N'empêche que cette espèce de désordre
ou de jonglerie intellectuelle qui consiste à poser "amare" avant "amor"
peut avoir des causes beaucoup plus profondes et autoriser des déve-
loppements capables peut-être de fonder toute une a t t i tude mystique
e t tout un humanisme de l 'amour. Ce qui serait peut-être ravir Amour
aux mondes clos du mythologue et du pur théologien.


L 'amour n'est hypostasié chez Lulle qu'à part i r du moment où l'on
a commencé à aimer : voila la base de toute une dialectique dans les
relations de l'aimé éternel e t d e l'ami créé et par tant circonscrit dans
le temps.


47) Lib. 8 de Trinitate, c. 10 (commenté par Jansenius, in Augustinus,
lib. V, p. 222).


1 8




L É R E F U S D E L ' I D E N T I F I C A T I O N 1 8 3


Reprenons les termes de la trilogie : ami, aimé, amour. Augustin
consacre cet ordre . La doctr ine lullienne le présuppose en partie seule-
ment. On peut lire dans le Libre d 'amic e amat : "Temptà l 'amic amor
si's poria sostenir en son coratge sens que no membres son amat : e
cessà son cor de pensar e sos ulls de plorar, e ANIQUILA'S amor . . . " 4 8 .
C'est dire que l 'amour n'est plus s'il y a défaillance de l'un des deux
amoureux. C'est soumett re la vie d 'Amour à la relation des deux
amis et pa r tan t c'est en quelque manière nier toute sorte de vie auto-
nome dans le monde des concepts à l 'Enfant de Pauvreté. Voila donc
pour quoi dans la trilogie amoureuse, l'ami et l'aimé doivent précéder
l 'amour.


Une analyse plus serrée de la pensée lullienne nous conduit encore
plus loin : elle nous invite à inverser encore l 'ordre des deux premiers
termes de la trilogie : l 'ami, en effet, n 'est pas, r igoureusement parlant,
le premier, mais bel e t bien l'aimé. Reconstruisons la trilogie : aimé,
ami, amour . Un problème se pose : pourquoi, chez Lulle, l 'aimé précède
manifestement l 'ami? Avons-nous affaire à un flagrant non-sens ou à
un énoncé aberrant? Car il faut avoir des raisons très solides pour se
permet t re de poser le complément de l 'action avant de poser le sujet le
l 'action elle-même.


Ces problèmes en présupposent un autre : comment concilier, sans
distinguer deux amours -ce dont Lulle ne veut das 4 9 - , l 'éternité de
I' " amour" de l'aime e t la temporal i té de celui de l 'ami? Car l 'aimé est.
El il es t Dieu. Et Dieu est amour, pour Lulle comme pour toute une
tradition- Lulle n'aurat-il point mesuré les dangers d'une doctrine de
l 'amour dans laquelle celui-ci n 'est finalement pas grand'chose, sinon
rien, en dehors de la relation des deux sujets, e t dans laquelle l 'aimé
est Dieu? E t pour tan t !


L 'amour de l 'aimé, on le sait, est déjà en acte. Il est l 'Acte. Acte
parce que Dieu est trinité. Lulle s'explique longuement sur ce dyna-
misme intrinsèque de la trinité, en vertu duquel Dieu aurait pu ne rien
créer sans laisser pour autant d 'être essentiellement en action 50 . Et


4 8 ) Libre d'amic e amat $ 2 0 9 . C'est n o u s qui s o u l i g n o n s le verbe "aniqui-
la's". ( D a n s la t r a d u c t i o n française de LÉVIS MANO et PALAU -Paris 1955- ce ter-
m e a é té rendu par "s'éte ignit". D a n s un c o n t e x t e phi losophique , i l y a l ieu de d is -
t inguer entre "s 'é te indre" e t "s'anéantir". Or c'est ce dernier verbe qui traduit
le cata lan "aniqui lar-se") .


4 9 ) Cfr. n o t e 9 .
50) Cfr. n o t e 6.


1 9




184 L L U Í S S A L A M O L I N S


tant qu'il sera question de cette activité ad intras, rien ne s 'opposera à
ce que l'on admet te au dépar t un amour hypostasié en quelque sorte.
Encore faudra-t-il éviter à tout prix la pluralité au sein de la notion
d 'amour, cette pluralité que Lulle déteste, même e t sur tout dans le do-
maine des relations homme-Dieu 51 .


L'amour, en dehors de la sphère parfaitement une de la trinité di-
vine, n 'est plus rien, n'est plus amour, mais don infini. Et cela demeure
ainsi jusqu'au moment -au sens le plus platement temporel du mort-
où quelque chose d'étranger à cette sphère veut bien devenir dépositaire
averti de ce don, par la vertu d'un acquiescement libre et tout intellec-
tuel. A part i r de ce moment , l 'amour réalise son hypostase 52 . Celle-ci
est désormais -la plus simple logique le veut- condamnée aux risques
(je dis bien risques, soucieux que je suis d'exclure l'idée d 'une nécessi-
té quelconque) de la durée, donc du vieillissement et de la mor t .


Mais jusqu'ici nous n 'avons peut-être pas évité l 'obstacle. N 'y au-
rait-il pas pour Lulle deux amours, et, si l'on veut, deux hypostases,
don t l 'une en dehors du temps et l 'autre dans le temps? La situation
est aut rement résoulue dans le contexte lullien : il y a un amour éternel
en l'aimé, celui don t il s 'aime de toute éternité 53 . Mais pour Lulle le
dynamisme trinitaire ad foras est loin d'être inférieur au dynamisme
intrinsèque 54 . Dès lors, il faut qu'il y ait, à l 'extérieur, si l'on peut
dire, de la trinité, quelque objet capable de maintenir précisément la
permanence de ce que nous voulons appeler amour. Cet objet ne saurait


51) E n t e n d o n s - n o u s : c 'est la plural i té d 'amours que Lulle dé tes tera i t e t
n o n la d ivers i té de personnes . N o u s a v o n s déjà vu -et n o u s y r e v i e n d r o n s en-
c o r e - que ce t te d ivers i té de p e r s o n n e s étai t sauvegardée p r é c i s é m e n t par la vertu
d'un a m o u r f o n c i è r e m e n t U N .


52) O n n e n o u s t i endra pas r igueur d'uti l iser c e t t e expres s ion : réaliser une
h y p o s t a s e . Il v a de so i que Lulle n 'at tr ibue pas à A m o u r l 'épaisseur de réal i té
q u e le t e r m e h y p o s t a s e laisserait dev iner . Mai s n o u s d e v o n s cons ta ter que Lulle
fait in tervenir A m o u r dans les d i s c u s s i o n s et qu'il lui prête la parole (à qui n e
la prêterai t - i l pas?) . Cela n o u s autor i se à ut i l i ser -avec t o u t e s réserves - c e t t e
l o c u t i o n , b i en qu'el le n e so i t pas trop adéquate .


53) Cfr .encore n o t e 6. Mai s rappe lons que ce t "amour", d o n t il es t ques -
t i o n ic i , es t ineffable , o n n e peut le déf inir que par approches s u c c e s i v e s et en
u t i l i sant des cr i tères négat i f s , qui la i ssent , malgré t o u t , u n e marge indéf in ie
d ' inadéquat ion .


54) Sur ce d y n a m i s m e : Liber de I n v e s t i g a t i o n e a c t u u m d iv inarum rat io-
n u m , c i t é plus haut . Sur l ' équ iva lence e n D i e u d'être e t d'agir, cfr. A F A , OE, II,
75a, $ 9 : "Qui és tu , a m a t ? — . — A m i c , jo s o m D é u e de ï tat , inf initat e infinir,
e tern i ta t e eternar, b o n e a e boni f icar ."


2 0




L E R E F U S D E L ' I D E N T I F I C A T I O N 185


être que la faculté d'aimer en puissance chez l'ami. Chez l'ami qui n 'est
pas encore, mais dont l 'aimé connaît déjà l 'existence future. De ces
sources manifestement métempiriques et qui, en elles-mêmes et par
elles-mêmes ne peuvent fonder que la notion de don, de ces sources
naîtra l 'amour, d'elles il tirera, par la vertu de ce consentement don t
nous avons parlé plus haut , une réalité concrète, donc une réalité tout-
court. On assiste à la naissance d'un amour précis, celui dont s'aime-
ront l 'aimé et C E T ami. Cet amour est nouveau, il ne préexistait pas
à ce moment historiquement qualifié, il commence à un moment con-
cret.


A un amour concret, singulier, non seulement qualifié, mais créé
par deux personnages concrets dans une situation unique, correspon-
dent des modalités elles aussi particulières, concrètes et nouvelles.
Tout, dans ces perspectives, doit être hors série, rien ne pout se répéter
intégralement. L'aimé abdiquera pour ainsi dire a son éternité et fera
siennes, dans la mesure du possible, les conditions de la temporalité. El
cela parce qu'ainsi le veut le devenir de cette relation. L'aimé ne peut
pas faire autrement , du moment t qu'il s'est choisi un ami, pour qui la
finitude compte. Comment comprendre aut rement les déboires de l'ami
et, ce qui est plus convaincant encore, les sollicitudes, les coquetteries
de l 'aimé? Augustin a déjà remarqué ce qu'il y a de paradoxal dans
cette situation, qui est celle des aimants, quelles que soient par ailleurs
leurs circonstances concrètes : "Nam omnis amor, qualiscumque fuerit
pro sua obieoti varietati in mille figuras verti tur. Amat , odiit, desiderat,
fugit, sperat, desperat, audit, irascitur, gaudet sed fruitur ac t r is ta tur"
55. On nous objectera que cela ne peut concerner chez de Augustin et
chez son fidèle interprète que l 'amour d'amitié ou celui de concupis-
cence et cela à un niveau purement , simplement humain. Soit. Alors
on nous concédera que Lulle n'a pas établi une telle distinction, car
cette variété part iculièrement dramatique, donc temporelle, des facéties
de l 'amour continent et résume la loi et les prophètes du Libre d'amie
e amat, des Accidents d 'amor et de tout l 'Arbre de Filosofia d'amor,
pour ne parler que de ces textes. Or dans ces textes la il n 'es t question
que de Dieu et de l 'homme.


Ceci pose un autre problème, mais nous en laisse deviner la solu-
t i o n : pourquoi, chez Lulle, c'est l 'aimé, qui sollicite, et non l 'ami?
Effectivement, l 'aimé veut déjà aimer avant même que l'ami n'en soit


55) C i t é i n "Augustinus, Cornelii Jansenii", l ib . V , p. 2 2 2 .


21




L L U Í S S A L A M O L I N S


conscient. Celui-ci découvre un beau jour les dons de l'aimé et DECIDE
d 'en devenir le dépositaire averti. Il pouvait , il peut en faire cas omis
e t l 'amour alors n 'arrive pas à être actuellement e t concrètement, or sa
"s i tuat ion" dans la pure universalité lui semble part iculièrement haïssa-
ble, comme nous le verrons - ou il peut y répondre, c'est-à-dire s 'ouvrir
aux dons de l 'aimé, c'est-à-dire céder à ses sollicitations. (Nous ne nous
occupons pas ici de savoir si ces sollicitations de l 'aimé répondent chez
lui à un besoin, ou non : nous nous préoccupons seulement, à ce stade,
de savoir qui sollicite qui). Si, plus tard e t une fois obtenu le consen-
tement de l'ami, l 'aime s 'absente e t se cache, c 'est parce qu'il joue aux
coquets , parce que, à son tour, il veut que ce soit cette fois l'ami a so-
lliciter e t à supplier : il veut que l'amour soit riche aussi de l'activité et
des grâces de l'ami.


Est-ce à dire que l'ami deviendra à la fin le seul solliciteur el l'ai-
mé se choisira la place —que l'on di t enviable, mais qui est en réalité
très mesquine— de la pure passivité? Il en serait ainsi si la voie de
l 'amour conduissit, ohez Lulle, à u n esclavage charmant , à cette situa-
tion chère à bien des mystiques de celui qui rejoint un point de per-
fection tel dans l 'amour qu'il ne veut plus rien, en dehors de l 'aimé,
qu'l abdique to ta lment à sa prope volonté 56 . Mais cela ne se produi t
pais ohez Lulle. Cela est, à la rigueur, une tentat ion qui peut visiter
l 'ami quand, faisant fi de la prudence 57 , il se donne à la débauche du
vin d 'amour. 58 . L'ami est charmé, en effet, par des reflexions de ce genre:
trêve de misères, de piét inements à la por te de l 'auberge de l 'aimé pen-
dan t que dehors il neige; voici, cher aimé, ma volonté, puisque tu la
veux, prends-la et n 'en parlons plus, je veux vivre dans l'ineffable. Ce
n 'est là qu 'une tentation, ou qu 'une illusion. Dans le Libre l 'amie e
amat, l 'ami dira que son aimé lui a ravi l 'entendenment e t la volonté
e t ne lui a laissé rien, hormis la mémorie . Illusion. Premièrement :


56) D a n s c e genre d e s i tua t ions , o n se d e m a n d e e n effet q u e d e v i e n n e n t
l 'amour, l 'act iv i té e t la frui t ion. O n d i t : m a v o l o n t é n'est p lus e n m o i , D i e u
v e u t o u n e v e u t pas à m a place. Et D i e u alors? P o u r être à l'aise,il accepte ce t
h o l o c a u s t e e t agi t à la p lace de s o n ami . U n e drôle de re la t ion s'établit dans c e
c a s - l à : u n e re la t ion entre u n vou lo ir inactif , ce lu i d e D i e u ; puisqu' i l v e u t a v e c
la v o l o n t é de l'autre, et un voulo ir a l iéné , ce lu i de l'ami, puisqu' i l lui échappe
t o t a l e m e n t , pu i sque , il le declare , ce n e s t p lus s o n vou lo i r à lui Quel le étran-
g e t é a v o n s - n o u s là?


57) P r u d è n c i a és aquel la v ir tut per raó de la qual los h o m e s savis e l igen
les b o n e s c o s e s e e s q u i v e n les m a l e s . . . {Arbre de scièneia, O E , I, 638a) .


58) A F A , O E , II, 4 8 b .


2 2




LE BIFCS DE L'iDENl·IFlOATÍOIV


59) P o u r Lulle , la m é m o i r e , l ' e n t e n d e m e n t e t la v o l o n t é n e s o n t pas tro is
quia l i tés d e l 'àme, m a i s elles sont l'âme. L'âme n'est r ien d'autre que les tro is
pu i s sances . " . . . S ignif icat és que ànima n o sia altra cosa , s ino les tres ver tu t s"
(Libre de C o n t e m p l a c i ó , 165, $ 1 8 ) ; " . . . enaixi c o m lo tr iangle és en tres m e -
sures e les tres m e s u r e s s o n lo tr iangle , enaxi àn ima d 'home és en tres ver tuts
e les tres ver tut s s o n l 'ànima" (LC, 165, $ 19).


60 ) N o u s r e t e n o n s surtout , du chap. 165 du Libre de Contemplació ("Com
h o m c o g i t a en la m a n e r a s e g o n s la qual les tres ver tuts de l 'ànima s 'une ixen e
s o n u n a subtànc ia s imple") , le paragraphe, qui i l lustre très e x p l i c i t e m e n t ce q u e
n o u s v e n o n s d e d i r e : "Có per què és s ignif icat que ànima és durable per c ó car
és una en tres ver tuts , és, Sènyer , per ç ó car m e m ò r i a ni e n t e n i m e n t ni v o l e n t a t
no han d e què .s contras ten , ans han c o n v e n i m e n t natural e n què.s c o n v e n e n ;
car membrar , e n t e n d r e e voler , cascuna d'estes ver tut s és e n l'autra, e c a s c u n a
cessaria que sia en l'autra. On, si n e g u n a d'elles destruïa l'autra, seria des truent
si mate ixa".


61) C e t t e première poss ib i l i t é traduirait peut -ê tre la s i tuat ion d u g é n é r e u x
d e la p h i l o s o p h i e de JANKÉLÉVITCH (Vertus, p. 5 2 6 ) : "L'homme généreux , engagé
m a i s i n e n t a m é , v i t d o n c d e u x fois , u n e fois en l 'autre, e t l 'autre fo i s e n l u i - m ê -
m e . . . C o m m e n t ne serait -e l le pas exa l tante , c e t t e in tens i f i cat ion de t o u t e s se s
p u i s s a n c e s v i t a l e s . . . " Mai s il serait in f in iment trop o s é d e croire q u e Lul le ait
s o n g é à ce t u l t i m e e t m e r e v e i l l e u x d é v e l o p p e m e n t du d o n de soi .


23


parce que la s i tuat ion d 'amor à ce moment serait bien t rop précaire
où est-elle la relation à deux? à combien de millimètres sommes-nous
de l'identification, don t Lulle ne veut pas). Deuxièmement : parce que
l 'aimé en avait déjà décidé autrement , d 'accord avec l'ami d 'a i l leurs:
la volonté de l 'ami est faite esclave DANS L'AMI ET DE L'AMI, par-
ce que c'est elle qui aime et elle ne peut le faire qu'en demeurant à
sa place, c'est-à-dire en demeurn t existentiellement, j 'allais dire spatia-
lement, dist incte de l 'aimé. Troisièmement : Lulle ne peut oublier que
per artifice lit téraire, qu'il lui es t r igoureusement interdit d ' imaginer
sérieusement un tel démembrement de l 'âme de l'ami. Ce démembre-
ment ne pourra i t être , même figurativement, sans la par te totale de
cette même âme 59. Esclavage de deux des faculés de l 'âme à autre chose
que l 'âme, fût-ce à Dieu? Artifice littéraire, puisque nous savons que,
pour Lulle, qui dit l 'une des trois puissances dit les deux autres (qui dit
volonté, di t entendement e t mémoire, et qui di t mémoire di t entende-
ment e t volonté) 60 e t qui si l 'on admet cela, on doi t en admet t re les
conséquences logiques. Or ces conséquences, les voici : elles sont deux
e t on peut se demander laquelle des deux est le moins étrange ; dans
le cas où l'on admet cet esclavage, on fonde deux âmes pour le seul
ami, ce qui en fait beaucoup trop, une en Dieu, l 'autre en l'ami lui-mê-
me. Etrange dualisme qui ne sert à rien 6 1 . Ou alors l 'ami n'a plus




1 8 8 L L U Í S S A L A MOLIÑS


d 'âme du tout : il devient une archive. Plus d 'âme, d o n c plus d'ami,
par tan t plus d 'amour. E t l 'aimé est dupe.


Voila donc ce qu'i l faut en tendre par personnalisation de l 'amour
dons l 'oeuvre de Lulle. D'un côté, un aimer éternel et universel ; de
l 'autre un objet qui particulerise cet aimer, le rédui t à l'échelle de la
temporali té et, ce faisant, réalise l 'amour. L 'amour se réalise ainsi parce
que l 'acquiescement de l 'ami fait intervenir l 'élément supre essentiel
qu 'est la différence. Avant , on n 'avai t même pas le d ro i t de s ' interro-
ger 62 —pourquoi faire?— sur la quiddi té de l 'amour 6 3 . Etablir une
da t ion concrète ne se fait pas sans la différencier d e la masse indéfi-
nie des relations possibles e t par là la créer. E n ce sens, et c'est bien
là le sens lullien, l 'ami e t l 'aimé créent l ' amour : A m o u r n ' intervient
qu 'en ce momen t et vivra désormais de la vie de la relation ami-aimé,
mieux : de TEL ami à tel aimé. A qui les ailes maintenant? A l'ami,
à l 'aimé ou à l 'amour? A ce dernier et elles pousseront avec p lus ou
moins de vigueur selon l ' intensité volitive actuelle de l 'ami e t de l 'aimé.
Car il es t certain que l 'amour n 'échappera pas à la complexión part i -
culière de l 'ami. L'amour est le fait de la volonté. E t celle-ci dépend to-
talement des autres facultés 64 . Quoi d 'é tonnant alors que l 'amour
craigne de mal tourner même après avoir connu le doux régal des rap-
por ts entre l'ami e t Dieu : "Amie —dix amor—, com cogitarás en vani-
tats , en aquella cogi tado no leix dura r ton entendre e membrar , car si
ho fas, jo no.m poré abstenir d'elles amar" 6 5 . L 'amour ne peut donc
que ce que le sujet veut. Amour , qui est une corde, liera nécessairement
ce sujet à l'objet que celui-ci se sera préalablement choisi.


L'ami peut donc rompre la relation. E t l 'aimé aussi, car il semble
bien que certains passages de l 'Arbre de Filosofia d 'amor et particuliè-
rement les chapitres du jugement et de la condamnat ion de l 'ami, veuil-
lent rappeler que, théoriquement, rien ne s'oppose à ce que la relation


62) L'àmi suppl ie m a i n t e s fo is sagesse d' intervenir pour éclairer e t faire
croî tre s o n amour . Sans c o n n a i s s a n c e il es t va in de vou lo ir d i s t inguer entre vrai
e t faux amour . Entre amour e t r ien du tout .


63) R e m a r q u e r que dans l 'Art le n i v e a u de la d i f férence es t ce lu i m ê m e
de la n o t i o n d e "pr inc ip ium" et , dans les règles m é t h o d o l o g i q u e s , à d i f férence
c o r r e s p o n d "utrum". Or "utrum" précède "qu id" : il faut se d e m a n d e r "utrum
h o c s i t aut n o n s i t" avant de s ' interroger sur la qu idd i t é d e l 'objet .


64) P o u r Lulle , la m é m o i r e e n g e n d r e l ' e n t e n d e m e n t . D e la m é m o i r e et d e
l ' e n t e n d e m e n t p r o c è d e la v o l o n t é . Cfr. par e x e m p l e , Libre de Contemplació,
280, $ 1.


65) A F A , OE, II, 4 1 b - 4 2 a .


2 4




LE REFUS D E L ' I D E N T I F I C A T I O N 189,


soit rompue par l 'aimé (ce qui vient ratifier ce que nous disions prédé-
d e m m e n t : l 'aimé abdique en quelque sorte à son éternité et adopte les
conditions de vie de ce qui est soumis à la temporalité). En ce domai-
ne, le canevas de l 'Art ne saurai t nul lument conduire Lulle à de telles
hypothèses. Les dignités divines ne conaissent pas de contradictions in-
ternes : bonté , grandeur, volonté, vertu, etc., ne peuvent pactiser jamais
avec minori té ou encore avec terminaison et limite. Les dignités ont
toutes e t chacune la splendeur et la noblesse de l'essence divine. Mais
Lulle se permet t ra de petites fantaisies. Il oubliera certains aspects de
la doctr ine des dignités pour nous faire toucher du doigt la solidité, et
en même temps la fragilité extrême de la "corde d ' amour" 66 , que
l 'ami ou l 'aimé peuvent casser à n ' importe quel moment-


L'aimé peut donc, en théorie, par la condamnation d'ami au dés-
amour, desincarner l 'amour, rendre notre beau démiurge à son universa-
lité acatégorique et pas rentable pour deux sous, lui enlever le plus
beau d e sa propre realité, le jeter en pâture à ce rongeur qui s'apelle
otiositas. Otiositas, ce cancer de l 'amour. Au tan t dire qu'il ne peut
guère survivre des qu' i l est tenu d'accueillir un hôte à ce point vorace.
Dieu est chez Lulle dynamisme pur. L'âme hunmaine aussi. E t l 'amour
aussi. Seulement, Dieu se suffit. L'âme peut se suffire à la rigueur (ou
au moins elle peut le croire, sans cesser pour autant d'être bien por-
tan te ) ; Amour ne peut se suffire en aucune façon. Et il le sait. Il ne
peut donc se soustraire à l 'angoisse. D'ailleurs il n 'est pas : on est pour
lui, à sa place. TI es t la corde qui lie deux dynamismes. Ou plus exac-
tement , il est le point de contact de ces deux dynamises. Pivoter
sur u n seul des deux? Se serait une solution. Mais c'est là le domaine
de Narcisse, et Lulle s'y sentirai t très mal à l'aise.


Il ne {eut pas forcer les textes pour deviner la fragilité du "dé-
miurge" lullien, ni jouer aux mauvais esprits pour voir à quel point il
est sensible aux courants d 'air provoqués par les absences des deux par-
tenaires. Pas la peine de citer à collation des inductions embarrassantes
e t embarrassées. Il suffit de lire l ' A r t amativa ou l 'Arbre de Filosofia
d 'amor. Ce n 'est pas par hasard que Lulle écrit ce drame de l'agonie
d 'Amour. Car c'est u n drame que vit A m o u r une fois que l'ami ait été
enseveli e t que se compagnons-exécuteurs aient exercé leurs talents
funèbres sur sa pierre tombale 67 . A m o u r se sent seul tou t à coup, il


66) ib id . 2 6 b : " A m o r és corda ab la qual està l 'amic l igat a son amat".
67) cfr. n o t e 38 . .


2 5




1 9 0 L L U I 8 Í A L A M O L I N S


se sent tou t angoissé.il respire mal. Heureusement qu'il est averti . Il se
trouve à un soupir d u néant . Il savait que cela lui arriverait, puis-
qu'il avait appris lui-même la leçon à l'ami qui vient de mour i r : celui-ci
lui demandai t .en effet, de què és amor" . E t la réponse : "Amor és d'a-
mic e d ' amat" 6 1 . E t quand l'ami en voulait savoir plus long, la réponse
n'était pas moins dramat ique : "Amie, on mor amor? - Mor en la me-
moria qui oblida mon amat e en l 'enteniment que no l 'enten". 69 . A
fortiori dans l 'ami que n 'est plus. Il faut encore rappeler que pour Lulle
l 'amour commence continuellement, à chaque instant. Or "sentir e ima-
ginar e amar són diferents començaments d 'amors, ab los quals l 'amic
va veer son amat" 70 . L ' importance de pareil texte est soulignée par le
rappel, que l 'on nous permet t ra de faire, de la définition lullienne que
voici : "Principium est id, quod se habet ad omnia, ratione alicuius
prioritatis". Déjà lors des débats àu jugement de l 'ami, Vie d 'amour
versait une pièce part iculièrement efficace au dossier de la défense. Vie
d 'amour rappelait, en effet qu ' " amor sens durar no pot haver poder
d 'amar". Elle raisonnait ensu i t e : "per aiçó, si mor l 'amic, morrà l 'amor,
car amor pus que no pusca amar no porà viure, ni sens amic amor no
pot amar, e per aiçó si auciurets l 'amie, auciurets l 'amor" 7 1 . Mor t
d 'amour essayera d'éviter l 'argument. Mais elle le fera, paradoxalement ,
en abondant dans le sens de la défense : sa réplique, en effet, commence
par rappeler au juge que "neguna amor pot durar en volentat qui s'uja
d 'amar" 7 2 .


A m o u r sait ce qu'il lui en coûte d 'être sincère. A la rigueur, il
pourrai t peut-être, en se taisant, leurrer l 'ami en lui cachant les pou-
voirs que l 'ami possède sur l 'amour. Ca r il semble bien que celui-ci
serait disposé à obéir à l 'amour et non à le commander , à subir sa loi,
et non à légiférer. Mais il n 'en est rien. E t s'il jouait anx naïfs, il ne put
pas éviter de prendre ses responsabilités dès le jour où il se mit à p n e i
"bonta t que li bonifiqués son amar, e bonea que.l fés gran," etc., "car
ell volia fer honor a son a m a t . . . " Ce faisant, l 'ami priait les racines
d ' amour —notez bien'— et non pas des dignités abstrai tes. Les racines
d 'amour le comprirent fort bien et s 'empressèrent de dire sincèrement
à l 'ami ce qu'il en étai t : "Resposeren les rails d'amor a l'amie que no


68) A F A , O E , II, 71b ,$10 .
69) ib id . $ 2 2 , e t aussi 1 5 , 2 1 .
70 ) ib id . 3 5 b , S 3 .
71) ib id . 57a, $5 .
72 ) ib id .


2<s




LE REFUS D E L ' I D E N T I F I C A T I O N 191


calia que ell les pregàs que H honrassen son amar; mas que elles lo
pregaven que les honràs en son amar, en lo qual volien entrar e estar,
per ço car l'amat ab ell poguessen honrar; car com no estaven en l'amar
de l'amic, no havien ab què l'amat poguessen honrar, e estaven ocioses,
ni elles no podien forçar l'amar dels homes, qui està franc" 73 .


E t dans les chapitres intitules "louanges d 'amour et honneurs d 'a-
mour" on voit encore que, une fois réalisée la relation entre l'ami et
l 'aimé, ce n'est pas A m o u r qui renforce ou affaiblit la relation : il subit,
au contraire, e t très directement le contracoup des modalités variées à
scuhait de cette même relation. On y voit aussi qu ' A m o u r n'est ni bon
ni mauva is ; c'est l 'ami qui lui donne une qualité morale 74.


Tou t ceci explique la formidable angoisse de "Dame d ' amour"
(nouvelle figuration d 'Amour) , qui assiste, impuissante, a u trépas de
ï 'ami : "Quand serà -dit-elle- aquell temps e n què jo hauré t a n bó, tan
gran amar en tan bó ( . . . ) amador, com havia en aquest amic que he
perdut e és mor t per mi . Car jo sens bo e gran amar no puc ésser bona
ni gran ( . . . ) e com he peti t amar 75 es ta i g ociosa, la qual ociositat me
treballa f o r t a m e n t . . . " 76. Dame d 'amour -a remarqué pert inemment. M.
Rubió i Balaguer- est décrite ici sous les traits d ' u n e v e u v e désolée à
qui toutes les dames de l 'art lullien Ges dignités, les conditions d 'amour)
vont faire les plus cincès condoléances 77. Condoléances pour la mor t
de l 'ami ou éloge funèbre pour la Dame d 'amour elle-même, qui risque
fort de s'en aller? Elle est là plantée, toute pâle, e t l 'ami n ' e s t p l u s là.
C'est donc tout juste si elle EST encore. (On remarquera, par contre,
que l'aimé, s'il peine, le dissimule fort bien). Car elle n 'a plus rien à
faire. Otiositas est là. Devant elle, de l 'autre côté de ses larmes, une
étrange alternative : suivre sur le champ le conseil de ces dames, qui la
conjurent de "se remarier" à l ' instant (pour nous en tenir à la très
adroi te interprétat ion de Rubió i Balaguer) ou disparaître, sombrer dans
le quasi néant qu'el le avait été s i heureuse d e quitter. Car, n ' e n doutez


73) ibid. 6 8 b , $ 3 .
74) C e t t e doc tr ine se dégage de t o u t l ' ép isode du j u g e m e n t et de la con-


d a m n a t i o n d e l 'ami.
75) Or, "minor i tas e s t ens s irca nihi l ."
76) A F A , O E , II, 63b .
77) N o t e 7 6 à l 'édi t ion d ' A F A que n o u s ut i l i sons , p. 83 -84 . N o t o n s , au


passage , la f luc tuat ion d e l ' imagerie lu l l i enne : A m o u r est auss i b i e n personna-
lisé e n D a m e d'amour, qu'en A m o u r t o u t s i m p l e m e n t . La lecture de l ' A F A c o m -
porte d e s d i f f i cu l t é s : i l faut repéfer u n seul et m ê m e c o n c e p t sous di f férents
déguisements.


27




1 9 2 LLUÍS SALA MOLINS


pas, le veuvage ne saurait l 'aider à subsister. Impossible, elle mourrai t
de chagrin dans les vingt-quatre heures. C'est l 'héritage du "démiur-
ge" ; il ne peut se conformar de sa solitude en la remplissant d'une litanie
létargique de formules charitables, distribuées à une foule indéfinie et
amophe de miséreux. Cette belle quies qui était la sienne quand l'ami
et l 'aimé étaient préhents n'est plus, otiositas prend désormais sa
place.


Quoi faire! Se résoudre à périr? Tout sauf cela. Et voici que, sur
l 'épitaphe encore tout frais de la tombe de l'ami qui n'est plus, Amour
guette d'un oeil très intéressé où vont se nicher maintenant les dons
que l 'aimé ofrait à l'ami trépassé. Il t rouve ce nouveau sujet, qui le
sollicite, e t accourt , puisque voici qu 'une nouvelle relation va se
nouer. Amour , par cette escapade e t ce très court veuvage, évite de se
perdre à nouveau dans l ' imprécision de l'infinitude des relations possi-
bles.


Car, en définitive, c'est bien le néant absolu, le nihil, et non seule-
ment le circa nihil à'otiositas e t de minoritas 78 , qui at tend l 'amour :
"l 'ami s 'endormit e t pleura l 'amour, car tandis que l'ami dormait , il
n 'avait de quoi multiplier l 'aimer" 7 9 . Mais A m o u r exagère : il s'apitoie
parce que le sommeil de l'ami le condamne à quelques heures de chô-
mage. Amour pleure.il se consolera bientôt . Et pour tan t n o n : " l'ami
s 'endormit, et M O U R U T L 'AMOUR, PUISQU'IL N ' A V A I T DE QUOI
VIVRE. S'éveilla l'ami et R E V E C U T L 'AMOUR dans les pensées que
l'ami t ransmit à son a imé" 80 . Car l 'amour est un dialogue. Et qui se
tait, tue le dialogue et l'amour.


Amour a besoin d'un objet dont il devienne sujet (subditum). Le
démiurge (qui, maintenent nous le savons, n'en est pas un) éprouve le
vertige de l'universel, ce qui peut s ' interpréter qu'il craint ce moins-
être qu'est pour lui la liberté totale- Liberté totale équivaudrait pour lui
à oisiveté pure. Ór dites-moi ce que devient un être que nous définissons
dynamisme pur, dès qu'il se met à faire de l'oeil à Dame Fainéantise?
Le pire est à craindre.


Liberté totale pour l 'amour voudrai t dire, dans la pensée lullienne,
non contrôle de la part de deux vouloirs singuliers, et par là non amoru,
et finalement néant.


L . SALA MOLINS
Attaché au Centre Nat ional de la Recherche Scientif ique, Paris


78) Cfr. note 75 .
79) A P A , O E , II, 31b, $ 7.
80) Libre d'amic e amat, $ 239 .




RAMÓN LLULL
Y LOS ORÍGENES DE LA LITERATURA CATALANA


L A P E R S O N A L I D A D L I T E R A R I A D E R A M O N L L U L L


Entre las grandes figuras de la vida espiritual de la Edad Media,
seguramente ninguna ha sido t an desconocida corn la de Ramón Llull.
Piadosas leyendas envuelven el recuerdo de la mayor parte de las gran-
des almas del siglo XIII, t an fecundo en toda clase de valores espiri-
tuales, leyendas que no son más que la interpretación popular de lo que
en la vida de los santos sobrepasa eil nivel de las vulgares existencias.
Pero no son ellas propiamente las que más han contribuido a falsear
la imagen que los siglos posteriores se foinmaron del bienaventurado
Maestro. Fueron ios enemigos de la doctrina del ardiente místico ma-
llorquín y ciertos falsarios de los siglos XIV y XV, que hasta le llega-
ron a atribuir obras e incluso manipulaciones de alquimista- Y fue así,
deformado, que se salvó del olvido. Tal nos lo presentó aún su entu-
siasta primer editor Ivo Salszinger (1).


Fue el renacimiento espiritual de las tierras de lengua catalana en
©1 t ranscurso del siglo XIX lo que más eficazmente contribuyó a de-
volver a la figura alucinante de Ramón Llull su exacto valor. Numero-
sos erudi tos del m u n d o entero se han volcado después en su estudio
duran te estos últimos años, analizando principalmente su producción
latina filosófica y teológica- Pero no es aún por este aspecto de su obra
que Ramón Llull nos apasiona esencialmente. Sus doctr inas y sobre to-
do sus métodos —como todos los humanos— están lejos de ser inata-
cables. Y después de todo , la teología no juega en su ardiente persona-
lidad de apóstol y de místico más que un papel relativamente secun-
dario. Los estudios teológicos no constituyen para él sino un medio al
servicio del gran ideal al que consagrara su vida : la conversión de Jos


(1) Opera Omnia, Magunc ia , 1721 - 1742 .


1




1 9 4 G . C O L O M F E R R A


infieles. Es con esta misma finalidad que, a riesgo de ser considerado
como hereje, intentó demostrar la credibilidad de las verdades dogmáti-
cas por razones que él llamó necesarias y que, a fin de cuentas, no
eran sino las que hoy llamamos de congruencia, lo que dio pie a sus
enemigos —como el Inquisidor Eymerich en el siglo XIV— para com-
batirlo como racionalista. A este mismo fin compuso su Ars Magna. Y
más tarde sus conocimientos del árabe y de la filosofía islámica le lle-
varon a empeñarse en la famosa polémica sobre el averroísmo.


Recientemente algunos autores han intentado exponer su concep-
ción de la actividad misional (1) y otros han analizado el valor de su ac-
t i tud mística- (2) Pero queda aún por valorizar el conjunto de su obra li-
teraria catalana, la cual constituye ciertamente, al lado de su mística, lo
más esencial de su personalidad.


Es bajo este aspecto que intentamos hoy presentar a Ramón Llull,
plasmador de una lengua y creador de una l i teratura, sin pre tender ago-
tar con nuestra tesis un tema tan multiforme, al par que tan t rascenden-
te para ser juzgado en estos comentos con la extensión que se merece.


R A M O N L L U L L P A T R I A R C A D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A


Con toda propiedad ha podido llamarse a Ramón Llull patriarca de
la l i teratura catalana, y ello bajo el doble t í tu lo de prosista y de poeta-


La l i teratura catalana tiene como nota peculiar en sus orígenes, con-
tr iariamente a casi todas las otras lenguas, el haber alcanzado su madu-
rez pr imeramente con la prosa, en vez de hacerlo con la poesía. Este ori-
ginal fenómeno reconoce por causa primordial el espíritu eminentemente
práctico del genio catalán. Así los reyes catalanes de la Corona de Ara-
gón tuvieron empeño desde un principio en inmortal izar sus propias ges-
tas en sus "Grónicas", que ellos mismos redactaron o inspiraron muy de
cerca. Lo que no quiere significar que los temperamentos líricos n o ha-
yan abundado en Cataluña en todos los t iempos. Pero hasta fines del
siglo XIII los poetas catalanes pertenecen plenamente a la escuela de los


(1) DR. B E R T O L D A L T A N E R , Glaubenszwang und Glaubensfreiheit in der
Missionsteorie des R. Lullus, en " H i s t o r i s c h e s l ahrbuch" , co l . 4 8 , 1928, pp.
586 - 610 , y en "Zeitschri f t für K i r c h e n g e s c h i c h t e " , Bd. 52 , 1933 , pp. 2 2 6 -
236 .


(2) D R . J. H. P R O B S T , Lidie, mystique pour l'action, en "Estudis Franc i scans" ,
Barce lona , vo l . 47 , fase. I - II, 1935 , pp. 120 - 130 .


2




L O S O R Í G E N E S D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A 1 9 5


t rovadores provenzaûes y para escribir sus obras se sirven exclusivamen-
te d e la Lengua de Oc.


Ramón Llull, el "escolástico popular" fue el pr imero en Europa que
se sirvió de la lengua vulgar para expositor la filosofía y la teología.
Empleóla en sus Començaments de Filosofía, en la Nova Lògica y en sus
característicos libros Arbre de Sciencia y Arbre de Filosofia d'Amor, en
los cuales ensaya generosamente el método de ganar las victorias inte-
lectuales "per manera d 'amor", en lugar del frío raciocinio.


En prosa escribió también Llull su gran novela didáctica Blanquer-
na, en la cual, al lado de datos inconstatablemente biográficos, se mez-
clan los planes y los sueños del apóstol, sus ideales sooiales y la descrip-
ción del mundo conocido según las informaciones directas de los pere-
grinos y de los cruzados- Y todo ello expuesto con la imaginación
desbordante de un auténtico hijo de las islas del sol. También en prosa
escribió su otra novela episódica, de carácter enciclopédico : Fèlix o
Llibre de les Meravelles del Món y su gran t ra tado de mística, único en
su siglo, el Llibre de Contemplado.


Pero Ramón Llull es también el pr imero de los poetas catalanes. El
primero en el t iempo porque es el que osa por primera vez abandonar
la variedad provenzal de la Lengua de Oc, la única que entonces se con-
sideraba apta para trovar. Y el primero entre sus contemporáneos por
la profundidad de su sentimiento, por su efusión lírica y su originalidad.


Su obra fecunda marca una clara divisoria en el campo de las letras
catalanas. Circunstancias de toda especie contribuyeron a ello, como
vamos a ver.


C O N S I D E R A C I O N E S H I S T Ó R I C A S


Ramón Llull vivió en un tiempo de crisis espiritual para su tierra.
Había nacido por los años de 1233, cuatro lustros después de la batalla
de Mure t (16 de septiembre de 1213) donde sucumbió Pedro el Grande,
fiel a su d iv isa : "Vençre o morir". Y esta fecha señala la ret irada de los
catalanes de las tierras de Francia, donde dominaban desde el matr imo-
nio de Berenguer III con Dolça de Provenza (1107). Eran los t iempos de
los Albigenses, con los cuales los condes de Tolosa se habían mostrado
tan benignos, olvidando los intereses espirituales de los católicos. Inocen-
oio III, preocupado por aquella lucha religiosa, había invitado a los fran-
ceses del Nor te a reprimir la herejía, muy ajeno de pensar que los no-
bles, con Simón de Montfort a la cabeza, habían de hacer prevalecer los
intereses materiales sobre los espirituales.


3




196 G . C O L O M FERRA


Caídos los feudos del Mediodía en manos de los señores del Norte ,
las tierras de Provenza quedaron desiertas de las cortes de los príncipes
que honraban el arte protegiendo a los trovadores. "En sus bosques de-
vastados no podían ya cantar los ruiseñores." (1) Muchos trovadores
meridionales abandonaron entonces su patria dispersándose por las cor-
tes de Monferrato, Este, Sicilia, Castilla, Portugal, Navarra y sobre todo
Cataluña.


Los trovadores creían que Jaime I, después de su minoridad, tendría
por único móvil vengar al rey don Pedro. Pero pasaban los años, se con-
solidaba de cada día más la conquista francesa, y Jos meridionales no
recibían ayuda alguna. Entonces los t rovadores se dieron cuenta de que
el rey se desentendía de su causa. Y empezaron contra él las invectivas
de Bernat de Rovenhac, de Bertran del Born (hijo), de Duran de Paer-
nàs y de Bonifaci de la Castellana (2).


Después de la cruzada contra los Albigenscs y de una guerra que
duró cerca de medio siglo, el t ra tado de Corbeil (1258) sancionó ell esta-
do de hecho, reservándose Jaime I la señoría de Montpeller y abando-
nando toda pretensión de hegemonía sobre las tierras de más allá de las
Corberas.


Estos acontecimientos causan grandes consecuencias en la literatu-
ra de la época- Los trovadores se agotan y, no abundado las cortes donde
acogerse, se transforman en poetas áulicos. De aquí el cambio de relacio-
nes con Jaime I, a la sazón el más poderoso de los príncipes, a quien
forzosamente habían de acudir en demanda de auxilio. Acabáronse con-
t r a él los improperios de sus serventesios. Eimerio de Belenoi, Elias
Gairell i At de Mons n o hallan ya palabras suficientemente inflamadas
para elogiar el honor y el valor del rey. Y cuando su muerte, Mateu de
Caercí le llora en un Plant que, en medio de sus convencionalismos,
deja entrever en el fondo un dolor verdadero.


Al finalizar el siglo XIII, el Mediodía tenía ya el mismo espíritu que
el Norte . La dulce Francia había hechizado la alegre Occitania. Y así la
l i tera tura que se impuso fue la de "Oil", mientras la de "Oc" sobrevivía
por inercia y quedaba reducida a un cultivo comarcal, sin espíritu. En
cambio, extinguido el sol de Ocoitania, los satélites de Cataluña y de


(1) LL. N I C O L A U D ' O L W E R , Paisatges de la nostra historia, "Trobadors Ca-
ta lans", p . 29 , Barce lona , 1929.


(2) M I L A , Trovadores, II, p. 136, y N I C O L A U D ' O L W E R , Jaume I i els Tro-
badors provençals, Barce lona , 1909 .


4




L O S O R Í G E N E S D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A 1 9 7


Italia llevan una vida independiente y dan nacimiento a nuevas literatu-
ras, bautizadas en Italia con el nombre de "il dolee stil nuovo".


Con Jaime I finaliza, pues, el período provenzal de Cataluña. La li-
teratura catalana, que había nacido como un apéndice de la provenzal y
que durante mucho tiempo se confundió con ella bajo el nombre de "le-
mosina", se hace entonces mediterránea y, bajo apariencias aún trovado-
rescas, empieza a tomar una fisonomía dist inta de la occitánica. La ex-
presión definitiva de esta nueva l i teratura la encontramos en Ramón
Llull-


F O R M A C I Ó N T R O V A D O R E S C A DE R A M O N L L U L L


El primer aspecto, pues, que hay que considerar en la obra de Ra-
món Llull es su formación de trovador. El sentido de la educación pri-
maria de Ramón fue eminentemente caballeresco. Así lo exigía, además,
su condición social. Toda la instrucción que recibe tiene por objeto pre-
pararlo para la carrera de las armas, completada con el arte o ciencia de
t rovar (1).


Leemos en la "Vida coetània" que en su juventud Ramón se dedicó
a l'art de trobar e compondre cançons e dictats de les follies d'aquest
món (2). De las composiciones de antes de su conversión ninguna se ha
conservado. Sin embargo, por algunas posteriores, de estilo t rovadores-
co, podemos deducir hasta cierto punto su carácter.


Alegorías que parecen tomadas de aquella l i teratura cortesana de
Castells y Càrcers d'Amor (3), preguntas casuísticas en las que flota un
eco de las Qüestions d'Amor y de las luchas alegóricas (4), versículos de
los cuales se podr ía extraer un Breviari d'Amor o regla de enamorados
(5), otros que hacen pensar en albades, cançons y pastorel·les de la épo-
ca (6) y tantos otros tópicos imponderables hacen de los versículos del


(1) V. T. C A R R E R A S I A R T A U , L'esperit cavalleresc en la producció lul·liana,
"La N o s t r a Terra", agost , s e t embre , oc tubre , 1934, p. 919 .


(2) Vida Coetània del Reverend Mestre Ramon Llull segons el manuscrit 16432
del British Muséum, novament transcrita i publicada amb introducció,
notes i glossari per F R A N C E S C D E B. MOLL, p. 9. Pa lma de Mal lorca ,
e d i c i o n s de l'Obra del Dicc ionar i , 1933 .


(3) Libre d'Amic e Amat del B. Mestre Ramon Llull, text original directament
tralladat d'un codex trecentista amb proemi, notes y glossari d'en M A T E U


O B R A D O R Y B E N N A S S A R , arxiver mal lorquí , Palma de Mal lorca, 1904,
v. 4 2 .


(4) Ibid., v. 18.
(5) Ibid., v. 29 .
(6) Ibid., v. 2 6 .




1 9 8 G . C O L O M F E R R A


Libre d'Amic e Amat, por ejemplo, una ingeniosa red de esparces trova-
dorescas.


Mas, ¡qué diferencia del estilo directo de Ramón Llull al de los
alambicados versificadores de la Gaya Ciencia] Estos, calcando los mol-
des de los antiguos trovadores y susti tuyendo el nombre de la Virgen
María por el de una mujer terrena, producen unas obras irreverentes y
equívocas, que a menudo dudamos si motivarlas entre la inconsciencia y
el cinismo. Uno de los tópicos que nunca faltan en los amanerados tro-
vadores de la época es la evocación de la primavera, pero no como un
sentimiento auténtico de la naturaleza, a pesar de la infinidad de aspec-
tos que el tema ofrece, sino como un tópico más, con las mismas repe-
ticiones banales sobre las flores, los pájaros, el verdor y el aroma de
los campos, casi en un orden preestablecido y como motivos puramen-
te ornamentales, sin aquel aliento vivificador que sublima las emociones
que recibimos de la contemplación directa de la naturaleza con ojos
franciscanos (1). Ramón Llull, contrariamente, infunde nueva vida a las
fórmulas ya gastadas, inoculándolas un fuerte sabor popular y un vivo
interés de época y, caldeándolas y redimiéndolas al temple de una nueva
llama, sabe hacerlas aptas para la íntima comunicación del alma con
Dios-


De esta manera Ramón Llull personifica una tendencia marcadamen-
te étnica, y esto no solamente en orden a la lengua sino a las mismas
directrices artísticas que hasta entonces dictaran como arbitros los tro-
vadores provenzales. No queremos aquí significar que se desentienda de
ellos, pues de ellos se sirve como base encarnando así el conocido "mo-
vimiento de reintegración" (2); pero, a través de él, la l i teratura cata-
lana deja definitivamente de ser un mero apéndice de la provenzal, lo
que equivale a consagrar a Ramón Llull como patriarca autént ico de
la poesía catalana.


Hasta que pun to fue consciente de esta tarea personal se hace di-
fícil precisarlo. Aquí, como en todo, persigue una visible finalidad in-
mediata, hija legítima de aquella intensión apologética que se to rna la
clave de su vida después de su conversión y que él mismo diferentes
veces nos revela a propósi to de su poesía; "Aquests verses —-dice en


(1) Cfr. F. O Z A N A M , Les poètes franciscains en Italie, París , 1862 , p. 49 .
(2) LL. N I C O L A U D ' O L W E R , Resum de Literatura catalana, Co l · l ecc ió Barc ino ,


voL 2 3 , Barce lona , 1927 , p. 20 .




L O S O R Í G E N E S D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A 199


la initrodu'cció'n a "Los cent noms de Déu"— rimen en vulgar par ço
que mill hom los pusca saber de cor" (1). Y más abajo : "No fem
força si en alguns verses hai més síl·labes que en altres, car açò sostenim
per ço que mellor matèria puscan posar en est libre (2). Sea de ello lo
que fuere, lo cierto es que Llull, después de una época de cultivo de
la l i teratura trovadoresca profana, triunfó en la plasmación de una
nueva poesía de tiipo apologético y místico que tiene toda la fuerza de
la de los renacimientos primerizos de las li teraturas privilegiadas. Vea-
mos cómo pudo realizarse el prodigio.


CONVERSIÓN D E R A M O N L L U L L


Sabemos por el Libre de Contemplado en Déu del propio Ramón
Llull que, a la manera de los trovadores, Ramón celebró y siguió mun-
danamente a las damas de su tiempo dedicándolas versos de amor (3).
Biógrafos posteriores (4) cuentan sin fundamento que había perseguido
a una dama genovesa, Leonora (según unos, según otros Ambrosia) del
Castelló, hasta el interior del templo de Santa Eulalia, entrando en él
a caballo, y que la dama no pudo alejárselo hasta que le descubrió el
pecho roído por la gangrena. Esta especie legendaria fue aceptada co-
mo verídica hasta no ha mucho tiempo por historiadores y críticos co-
mo Marius André (5) y Menéndez y Pelayo (6). Pero la crítica moder-
na la rehusa justamente como una leyenda que, precisamente por su
carácter t rovadoresco, no es extraño que pudiera lograr fortuna. Su
punto de part ida es una anécdota análoga contada por el mismo Ra-
món Llull en su Félix de les Meravelles del Mon (7).


(1) R A M O N LLULL, Poesies, pròleg a Los cent noms de Déu, "Els nos tres
c làss ics", vol . III. Barce lona, 1925, p. 36.


(2) Ibid.
(3) Obres or ig inals del I l · luminat D o c t o r Mes tre R a m o n Llull, Libre de Con-


templació en Déu, escr i t a Mal lorca e trasladat en r o m a n s vulgar, devers
l'any M C C x x i j , transcripció directa a m b facs ími l y variants dels m é s ve l l s
manuscr i t s , per M. F. t. III, Palma de Mal lorca, 1910, p. 2 5 2 , 10.


(4) C H A R L E S D E B O U V E L L E S , Epístola in vitam Raymundi Lulli eremitae,
escrita a A m i e n s en 1915, p. 659 . N I C O L A S D E P A X , Encomium divi Ray-
mundi Lulli doctoris illuminati et martyris, A lca lá , 1519, p. 675 .


(5) M A R I U S A N D R E , Le B. Raymond Lulle, Paris , 1900, pp. 19-23 .
(6) M E N E N D E Z Y P E L A Y O , Historia de los Heterodoxos españoles, vol. I,


p. 514 .
(7) Obras de RAMON LLULL, Fèlix de les Meravelles del Món, t e x t o original ,


pub l i cado e i lustrado c o n notas y v a n a n t e s por J E R Ó N I M O ROSSELLÓ,


7




200 G . C O L O M F E R R A


8


Más explícita, la Vida Coetània nos refiere simplemente que "star/i
ell senascal majordom del super illustre senyor Rei de Mallorques, com
fos en la plenitud de la sua joventut es fos donat en la ar t de t robar
e compondrà consons e dictats de las follias de aquest món, s tant vna
ni t dins la sua cambre sobra lo bancal del seu llit ymaginant e pen-
sant vna vana cansó e aquella scriuint en vulgar per vna sua anamorada
la qual llauors d 'amor vil e fada amaua, com donchs tingués t o t lo seu
enteniment encès o occupât en dictar aquella vana cansó, remirant a
la par t dreta vahé nostre senyor deu Jhesuxrist penjant en oreu molt
dolorat e apassionat. Lo qual vist hac gran temor en simatex e lexant
totes aquelles cosas que tenia enfre les mans (f. 25 r) anàs metra en lo
llit e vas colgar. E lo sent demà de matí leuant sa, no curant de la visió
que la nit pessada hauia hauda, torna a dictar aquella vana e folla cansó
que comensada hauia, e com altra veguada aquella hora e en aquell lloch
matex tornas a ascriure e a dictar aquella matexa cansó, altra veguada
nostro senyor li aparech en creu en aquella forma matexa, de la qual
visió ell molt pus spauentat que no de la primera, lexades totes coses,
anàs metra en lo llit. Jatsia per això aquella folla voluntat ell no lexa,
ans be après poohs jorns tornant ell en acabar aquella cansó e no curant
d' aquellas visions marauellosas fins que tersament quarta e quinta li
aparech, per les quals aparicions axi souinegades ell molt spauentat co-
gita que volien dir aquelles visions tan souinegades, e lo stímol de la
consciència li dictaua que nostra senyor Deu Jhesuxrist no volia altra
cosa sinó que laxant lo món totalment se donàs a la sua seruitut . E com
d'al tra par t argüís en si mateix ésser indigne de seruirlo, atesa la vida
que fins en aquell dia hauia tinguda, stech molt acongoxat tota
aquella nit pregant nostro senyor quel i l luminas, e remirant en si ma-
teix la gran mansuetut , paciencia e misericordia la qual nostro senyor
ha en vers los pecados, confortas e hac vertedera confiansa amb nostro
senyor que, no obstant la vida que fins en aquell jorn hauia tinguda,
voluntat era de nostro senyor que ell totalment sa donàs en sa serui tut" .


"E com ja per aquest propòsit e desliberació fos enflamat e encès
en la amor del crucifix, cogità quin acte, quin seruici poria ell fer que
fos acceptable e plasent al appassionat. E pensat en assò, ecorrech li lo
dit del Euangeli qui diu que maior caritat ne amor negun no pot hauer
en vers laltre que posar la vida per aquell, e per tant lo d i t reuerend


de la Rea l A c a d e m i a de la His tor ia , y un proemio bibl iográf ico por M. Obrador
y Bennassar , t. I, Pa lma de Mal lorca , 1903 , parte oc tava , cap. 2 3 , p. 120, II.




L O S O R Í G E N E S D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A 2 0 1


mestra, ell ja tot encès en ardor de amor vers la creu, dellibera que
maior ne pus plasent acte no podia fer que tornar los infels e incrèduli
a la veritat de la sancta fe catòlica e per allò posar la persona en perill
de mor t" .


"E com llongament sobra assò ell hagués pensat, tornat dins sima-
teix, dupta ell ésser apte ne dispost a ten alt ministeri, car considerant
ésser il.literat com en su jouentut nelex hun poc de gramàtica no hagués
après, e considerant aquest ten gran deffalliment deffectiu en ten alt
ministeri e contrari dessò que ell desijaua, comensa hauer tanta dolor
que quasi isqué de simateix, e pensant aquestes coses ab pensa dolorosa
confia e pensa que encara per amunt ell faria libres huns bons e altres
millors successivament contra les errors dels infaels" (1).


Esta relación de la "Vida coetània" concuerda en todo con la que
el mismo Ramón Llull nos da en la segunda estrofa de su poema Des-
conhort :


"Can fui gran e sentí del mon sa venitat
comencé a far mal e entré en pecat,
oblidant Déus gloriós, siguent carnali tat ;
mas plac a Jesuorist per sa gran pietat
que es presentà a mi cinc vets crucifigat
per ço que el remembras e en fos enamorat
tan fort que eu tractàs com ell fos preïcat
per tot lo món, e que fos dita veritat
de la sua Trinitat, e com fo encarnat :
per què eu fui espirat en tan gran vol enta t
que res als no amé mas que ell fos honrat,
e adones comencé com lo servís de grat" (2).


Igualmente concuerda con io que nos dice en el cap. 155 del Libre
de Contemplació :


"Angoxosament , en plorant, a jenollons, ab cor devot e ab lengua
vertedera vos aora o us reclama e us re t gràcies e mercès lo vostre ho-
me fill de la vostra serva e del vostre so tsmès; e so de que us fa grà-
cies, sí és, Sènyer, de la vostra passió; car estant que ell era mort o
adurmit en peccats mortals , la vostra passió, Sènyer, lo rexidà e 1 desper-
tà, e li most rà la vostra bonea e la sua frevoltat e la sua mesquinea" (3).


(1) Vida Coetània, o . c , pp. 9 -11 .
(2) R A M O N LLULL, Poesies, o.c. p. 7 3 .
( 3 ) R A M O N LULL, Libre de Contemplació, o . c. l ib. II, cap. CLV.


9




202 G . C O L O M F E R R A


Y repite insistentemente : "Jesu Christ Pare : Corn la vostra greu
passió sia començament e ocasió del meu rexidament e despertament
de peccats, clam vos mercè, Sènyer, que la vostra passió do amor a mon
cor e do làgremes a mos ulls e d o bones obres a mes mans e d o a mos
peus carreres segures". (1)


Iguamente concuerda con lo que nos declara en su poema autobio-
gráfico "Cant de R a m o n " :


"Son creat e ésser m'es dat
a servir Déu que fos honrat,
e son caut en mant pecat
e en ira de Déu fui pausat,
Jesús me venc crucificat,
vole que Déu fos per mi amat" . (2)


El hecho de estas apariciones debió tener lugar hacia el mes de
julio de 1262. El episodio del crucifijo de San Damián l lamando a San
Francisco se repetía en la historia espiritual del siglo XIII (3).


E L T R O V A D O R P R O F A N O Y E L J U G L A R M Í S T I C O


Fulminado cual otro Saulo por aquellas reiteradas apariciones del
Crucificado, Ramón Llull ya no terminó el d ic tado erótico que tan
repetidas veces intentara componer ; una aversión instintiva le inducirá
a destruir los versos profanos que hasta entonces escribiera, "aquelles
cançons e dances e sons e voltes e lais que luxúria fa fer als t robadors
qui per luxúria són loadors e cantadors" (4). Toda su obra trovado-
resca, mundanal y pecadora la hizo desaparecer abrasándola en las lla-
mas de su nuevo amor místico. "En tot lo món —exclamará entonces—
no veg neguna ar t tan vil corn art de juglaría ; e assò esdevé per so car
los juglars son los pus enujosos homens e els pus proxòvols e els pus
mentiders e els pus reprenedors que neguns homens que sien en tot lo
m ó n . . . E per los juglars són dones desmaridades e puncelles corrom-
pudes e ensutzades; e per los juglars són homens altius e orgulloses e
desconeixents e deslleials. Si los homens, Sènyer, se prenien guarda del
mal que es segueix per los juglars e per los t robadors , ni com llurs


(1) Ibid.
(2) R A M O N LLULL, Poesies, o . c , pág. 30, estrofa I.
(3) L O N G P R É , Dictionaire de Théologie catholique, fase. L X X I V , p. 1075.
(4) Libre de Contemplació, o . c , t o m III, cap. 118, p. 97 ss .


10




L O S O R Í G E N E S D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A 203


cantars e llurs es t ruments contenen vils obres e de poc profit, ja no
serian los juglars ni els t robadors tam ben acullits ni tam ben emparats
com són. (1).


Ramón Llull, como vemos, después de su conversión no se quedó
corto en vilipendiar a los trobadores profanos. Estos dardos fulminan-
tes, pero, no iban dirigidos propiamente contra el "mester de juglaría"
en sí mismo considerado, sino contra la corrupción de su oficio y los
males que de ello se derivaban. "L'art, Sènyer, de juglaría començà en
vos a loar e en vos a beneyr : e per assò foren atrobats es t ruments e
voltes e lays e sons novells ab què hom se alegras en vos. Mas segons
que nosaltres veem ara, Sènyer, en nostre temps tota la art de juglaría
s'es m u d a d a ; car los homens que s 'entremeten de sonar es t ruments e
de ballar e de trobar, no canten ni no sonen los es t ruments ni no fan
verses ni cansons sinó de luxúria e de vanitats d'aquest món. Aquells,
Sènyer, qui sonen los es t ruments e qui canten de putería e qui loen
cantant aquelles coses qui no són dignes de ésser loades, aquells són
malayts, per so com muden la art de juglaría de la manera per que la
ar t s 'atrobà en lo començament. E aquells, Sènyer, son benahuira ts qui
en los es t ruments e en les voltes e els lays s'alegren e es deporten en
la vostra laor e en la vostra amor e en la vostra bonea; car aquells
mantenen la art segons so per que fo comensada" (2). "Bells amics,
exclama en el Libre de Blanquerna, l'ufici de juglaría fo a t robada per
bona intenció, ço es a saber, per loar Déu e per donar solaç e consola-
ció a aquells qui son treballats e turmenta ts en servir Déu. Mas en
temps son venguts que quax home no usa de la final entenció per que
los uficis foren començats al comensamemt ; car home no n'usa tan fort
com deuria de la entenció per que los uficis e les sciencies son, per
assò es lo món en error e en treball". (3).


De ahí la ordenación de un nuevo modelo ideal de juglar, valedor
y restaurador del "valor" en el mundo, "per ço que la honor de Déu sia
multiplicada per to tes les terres", frente al "desvalor" humano, tempo-
ral y caduco. El t rovador liviano habíase t rocado en aquel juglar pobre


(1) lbid.
(2) lbid.
(3) Obres de R a m o n Luí!, Libre de Blanquerna, escri t a Montpe l l er devers l 'any


MCCIxxx i i i j , transcr ipc ió directa a m b facs ími l s , proemi , m o s t r e s d'escriptura
i variants de l s m é s ve l l s manuscr i t s per M o s s . S A L V A D O R G A L M E S I
M I Q U E L F E R R A , Palma de Mal lorca, C o m i s s i ó edi tora lul · l iana, 1914,
pp. 491 - 4 9 2 .


11




204 G . C O L O M F E R R A


y andariego del Blanquerna, dispuesto a cantar "un novell serventesc"
para maldecir y execrar las cobardías del valor humano y de sus servi-
dores (1). De trovador profano, Ramón se trueca en juglar místico. Pe-
ro su temperamento, después de su conversión, no quedará cohibido,
sino sublimado. Trovador antes de su conversión, su arte perdurará,
pero ennoblecido. "Corn un temps se recobra per altre temps, així una
amor se recobra per altra amor" —exclamará en el Libre de Contem-
plado.


Ramón Llull, desde entonces, cambió, pues, de temas. Pero, del
arte de los trovadores, no olvidó las reglas ni perdió las fórmulas ver-
bales. En este sentido, su fisonomía de poeta sólo cambia relativamen-
te. ¿Qué es, en el fondo, el poema "L'Esperança", de su libro "Medi-
cina de pecat", sino una canción de amor?


"Quan par l'estela en l'albor
e s'aparellen tuit li flor
que el sol montiplic llur color,


d'esperança
mi vest alegrança
d'una douçour, confiança
que hai en la Dona d 'amor" (2).


Y "Lo Condli", ¿qué es sino un serventesio de guerra? Basta ver
el tono de su exordio :


"Un concili vull començar
en mon coratge, e xantar
per ço que faça enamorar
tots celis qui ho poden far


per Déu servir
e lo sepulcre conquerir ;


molt ho desir" (3).


Son las mismas formas estrófiicas, las mismas combinaciones rítmi-
cas de los trovadores de su época, los mismos tópicos, si se quiere, de


(1) Ibid. p. 152 , cap. 4 8 .
(2) R A M O N LLULL, Poesies, o. c. p. 46 .
(3) Ibid. p. 113.


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L O S O R Í G E N E S D E L A L I T E R A T U R A C A T A L A N A 2 0 5


las artes poéticas de trovar, pero redimidos y recalentados al temple
de una nueva e irreductible llama.


La obra poética de Ramón Llull, después de su conversión, nc
queda, pues, restringida, sino que se dilata hacia unos horizontes insos
pechados. Su tarea ya no se circunscribe a unos tópicos comunes a los
t rovadores de su tiempo, sino que se proyecta en un sentido universal
de doble conquista sin límites, interna y externa a un t iempo. Así,
pues, la palabra "conversión" alcanza en Ramón Llull una plenitud
tan honda de significado que es fuerza destacarla como la primera nota
a señalar, como la constante característica de toda la poesía luliana.
Aparece frecuentemente en ella como una obsesión y como pun to con-
vergente de todos sus momentos críticos : es en ella que quiere justifi-
carlos y por ella que, en suprema reacción, recobra siempre nuevas
fuerzas. Fulminado por el amor divino, el nuevo juglar convertirá des-
de entonces su poesía en un cántico ferviente donde resuenan el l lanto
del arrepentimiento y la exultación del amor. Y supliendo los placeres
de los sensuales afectos por un misticismo ardiente, su inextinguible
sed de amar le hará comprender en todo su sentido aquel convite de
San Francisco al amor que Jacopone da Todi tradujera en sus Laudesi :


"Ciscuno amante che ama il Signore
venga alia danza cantando de amore,
venga alia danza tur to innamorato
desiando quello che già l'ha creato" .


Así, desde este momento, su obra quedará saturada del espíritu
franciscano y, a través de ella, las regiones occitánicas serán inflama-
das de aquel fervor encendido que abrasó la Umbría en los siglos XII
y XIII. "Era la edad de oro de la civilización cristiana. Al mismo tiem-
po que la teología dogmática y la filosofía aristotélica se reducían a
método y forma en la Summa theologica y la Summa contra gentes, la
inspiración mística fulguraba y resplandecía en las áureas terr inas del
Paradisso de Dante y andaba por el mundo de pueblo en pueblo llevada
por los mendicantes franciscanos, desde su santo fundador . . . a San
Buenaventura, cuya teología mística, hasta en sus libros en prosa, re-
bosa esplendores y matices poé t i cos . . . Y ¿a quien extrañará que en
frente de toda esa l i teratura franciscana, cuyo más ilustre representante
solía llorar porque el Amor no era amado, pongamos sin temor de que-
dar vencidos el nombre del ínclito mallorquín que compuso el Libre


1 3




206 G . COLOM F E R R À


d'Amic e Amat..., místico teórico y práctico, asceta y contemplativo
desde que en medio de los desvarios de su juventud le circundó súbita-
mente la luz del c ie lo?" (1).


G. COLOM FERRÁ


(Continuará)


(1) M E N E N D E Z Y P E L A Y O , De la poesía mística, " E s t u d i o s de crí t ica l itera-
ria", pp. 27 ss .


14




LAS TESIS FILOSÓFICAS
EN LA UNIVERSIDAD LU LIAN A


LA ESTRUCTURA TEMÁTICA Y DOCTRINAL D E LAS TESIS *


No es la intención del presente capítulo hacer un estudio acabado
y profundo de las doctr inas que se van exponiendo en las "Tesis" . En
tal sent ido sería preciso un análisis minucioso y no un simple apar tado
de un artículo. Convendría notar en cada uno de los enunciados su alcan-
ce filosófico y sus concordancias o diferencias, la mayor parte de veces,
muy sutiles, de las escuelas. El propósito presente es esquematizar los
temas y enumerar las ideas doctrinales que se ci tan en las "Conclusio-
nes" siguiendo un orden cronológico para notar así la presencia de los
elementos de la nueva filosofía. Sigo de esta forma el criterio estableci-
do al principio. ( a )


Habida cuenta de esto hay que señalar una triple división temática
basada en la distribución de las doctr inas según las fechas de aparición,
tomadas éstas siempre de una forma relativa. El pr imer esquema com-
prende las "Tes is" que van desde la fundación de la Universidad M i a -
ña hasta el año 1750 más o menos- Los ejemplares de este grupo tienen
todos la misma es t ructura temática dividida en tres capítulos. El prime-
ro corresponde a la Lógica, el segundo a la Física y el tercero a la Me-
tafísica.


Respecto a la Lógica se estudian dos cuestiones fundamentalmente :
su concepto, objeto y división y, en segundo lugar, el problema de los
predicables. Ello no impide que se hable al mismo t iempo de otras cues-
tiones der ivadas y paralelas.


Definen la Lógica como la facultad que t rata del modo d e saber,
facultad que const i tuye una fuerza mental, compuesta de una serie de


* Véase E S T U D I O S LULIANOS, VIII, 1964, 191-214; IX, 1965, 85-92 .
( * ) P r e s c i n d o de c i tas en el presente epígrafe dado que se puede consu l tar


cua lquiera d e l o s e jemplares de l apartado II, s e c c i ó n B.


33




208 S . T R Í A S M E R C A N T


hábitos, que inclina al hombre a la consecución de la verdad. Tal facul-
t ad se da lo mismo en el hombre que en los ángeles ; pero no en la
Nautraleza divina. N o obstante la lógica angélica y la humana se dife-
rencian de un modo físico y de un modo formal-


Consideran la Lógica como ciencia y como arte. En el pr imer aspec-
to es propio de la Lógica dar la razón de la Ciencia en general, convi-
niéndole esto no sólo en su par te analítica sino incluso en su parte tópi-
ca- Sin embargo se subordina a todas las ciencias por razón del fin y a
la Metafísica en vir tud de los principios en que se apoya. Como arte, la
Lógica es la facultad que dirige, por medio de un juicio verdadero, 3a
realización de un acto menta l o rdenadamente y sin error- Los escotistas
son de opinión que la Lógica es arte solamente "secundum quid".


Una vez analizado el concepto de Lógica se pretende señalar y de-
terminar su objeto. Entienden por tal el término hacia el que t iende m-
tenoionalmente un acto vital. Distinguen entre objeto material y formal.
En las "Tesis" escotistas el material se subdivide, a su vez, en próximo y
remoto, y el formal en objeto "quod" y objeto "quo" . El objeto material
"per se" d e la Lógica lo ponen las "Tes is" tomistas en los conceptos ob-
jetivos o "res cognitae", mientras los suaristas, además de éstos, seña-
lan también las operaciones del intelecto : simple aprehensión, juicio, ra-
ciocinio y las voces o palabras. El objeto formal, es para las "Tes is" to-
mistas, la "sola artificiosa disposit io". En consecuencia, no es las ope-
raciones del intelecto "ut dinigibiles" ni "ut actualiter directe óptima
illatio". Por el contrar io afirman las "Tesis" suaristas que el objeto for-
mal de la Lógica es la recti tud del pensar, cuya recti tud no puede con-
siderarse separada de las propias operaciones. Por último, según las su-
tiles distinciones de los escotistas el objeto formal "quod" de la Lógica
es "artefactum légale" y el formal "quo" es la "directio passiva logalis".


En cuanto a la división, concuerdan todos en admitir una Lógica na-
tural y otra artificial, pudiendo ser, a su vez, la segunda especulativa
"simpllciter" y práctica "secundum quid". Apurando más la clasifica-
ción tenemos el siguiente esquema : lógica sobrenatural y natural . Esta
se divide en propiamente natural y artificial. La primera se subdivide en
actual y habi tua l ; la segunda puede ser simplemente práctica y simple-
mente especulativa, inadecuadamente práctica e inadecuadamente espe-
culativa. La lógica sobrenatural es la que no puede adquirirse por solas
las fuerzas de la naturaleza, mientras que la natural sí. La artificial se
aprende por el estudio con la colaboración del "ope Magistri".


3 4




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 209


En cuanto a la cuestión de los predicables empiezan definiendo el
universal como "unum aptum esse per identitatem in multis", dividién-
dolo en "universal metafísico" y "universal lógico". Al interpretar el
"unum in mul t is" aparecen las sutiles diferencias de escuela. Mientras
en algunas "Tesis" se limitan los autores a expresar sus ideas según la
filiación dictrinal a que están ligados, otros, en cambio, hacen pública
confesión de oponerse al pensamiento de otras escuelas. Así, por ejemplo,
encontramos expresiones como éstas : lo mismo rechazamos las ideas de
Platón que la concepción lulista; no admitimos ni la distinción real, ni
la escotista. Todos sin embargo siguen la división porfiriana de los cinco
predicables con su correspondiente definición.


El capítulo dedicado a la Física comprende igualmente dos cuestio-
nes fundamentales : el concepto de Física y el problema de la materia
y forma. Por lo que atañe a la Filosofía natural la conciben como la
ciencia que estudia el ente móvil. En cuanto a la materia y forma júz-
ganlas como principios constitutivos del ser natural .


Aristóteles considera la materia prima bajo un doble aspecto. Ne-
gativamente, como la absoluta indeterminación. En este sentido no es ni
sustancia, ni cantidad, ni cualidad, ni ninguna otra cosa de las que de-
terminan el ser. Sin embargo admiten el estagirita y su comentador San-
to Tomás una especie de sustanoialidad. Tal aparece al situar la materia
prima en relación al compuesto- La materia prima en este sentido no
puede ser una "nada", pero tampoco un ser real. Ahí radicaba precisa-
mente la aporia eleática. Entre ambos extremos situó el filósofo griego
el ser potencial, señalando por tal, en los seres corpóreos, la materia pri-
ma. Así concebida, la materia prima es el primer sujeto de todo ser cor-
póreo, del cual, como coprincipio constitutivo interno, nace el ser sus-
tancial del ente corpóreo. Ahí está su aspecto positivo cuyo estudio, se-
gún el propio Aristóteles, es exclusivo de la Física.


En las "Tesis" que voy comentando aparece este segundo aspecto.
Las definiciones que leemos en ellas afirman categóricamente que la ma-
teria prima es "pr imum subjectum substantiale compositi substantialis
coniunct ivum". El compuesto puede ser enfocado desde un doble ángulo
visual. Como sujeto a mutación, cuyos principios son la materia prima,
la forma sustancial y la privación. Si se mira como ordenado a la con-
servación es preciso hablar de la forma precedente, la materia y la for-
ma superveniente. Ello les obliga a hablar de las relaciones de la materia
prima con la forma sustancial y a plantear la cuestión de la "eductio
formae de potent ia materiae".


3 5




210 S . T R I A S M E R C A N T


Por último, el tercer capítulo está dedicado a la Metafísica. Cua t ro
cuestiones lo forman : la definición de Metafísica y los problemas de la
causalidad, de la sustancia y del alma racional. La Metafísica es definida
como "facultas agens de ente sub rat ione entis". Ello obliga a tratar ,
aunque sea brevemente, del ente y sus propiedades. Sin embargo, se de-
dica más amplio estudio a los problemas antes citados, en donde se
muestran, escuetamente formuladas, las tesis tradicionales con las dife-
rencias propias de escuela.


A partir de 1750 hasta cerca de 1790 presentan las "Tesis" un nue-
vo esquema estructural . Se amplían los temas y en ellos empieza a no-
tarse ya una inquietud en torno a las doctrinas de la filosofía moderna,
juzgada, eso sí, a la luz de la ideología tradicional. El esquema queda
distr ibuido en cinco capítulos. El pr imero dedicado al concepto de Filo-
sofía y su división ; el segundo, a la Lógica ; el tercero, a la Metafísica ;
el cuarto, a la Física y el quinto expone unas breves nociones de Etica.


Las palabras filosofía y filósofo son interpretadas según la leyenda
pitagórica. De este modo el filósofo será el hombre codicioso de sabi-
duría : "avide sapientiae inhians" y la Filosofía, "ordinata congeries
omnium cognitionum, quae naturali luimine de rebus divinis, et huma-
nis haberi possunt per causas". De ahí se deduce que el objeto de la
Filosofía es la verdad natura lmente cognoscible.


Están concordes todas las escuelas en establecer una división cua-
tripartirta de la Filosofía en Lógica, Metafísica, Física y Etica. A la luz
de tal división cosideran, como objeto de la Filosofía, todos los proble-
mas incluidos en estas cuatro partes. En íntima dependencia con ello
t ratan igualmente de la importancia y uti l idad de la Filosofía, aparecien-
do esbozado en las "Tesis" tomistas el problema de las relaciones entre
Filosofía y Teología.


A la Lógica, aunque continúan las directrices anteriores,
se la considera ahora escindida en dos partes : la preceptiva y la dispu-
tativa. Ello motiva una ampliación de horizonte. Junto al problema de
los universales y predicables colocan la cuestión del origen d e las ideas
y su división. Se oitan ya las soluciones de Platón y Descartes que son
rechazadas como falsas según el axioma aristotélico de que "nihil es t in
intellectu, quod prius non fuerit in sensu". Sin embargo la terminología
cartesiana de ideas claras y distintas se deja sentir al establecer la clasi-
ficación.


La disputa es preciso expresarla en palabras. Por tal razón se hallan
ahora los t ra tados referentes a los signos o términos ; a las proposició-


3 6




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 211


nes, con las cuestiones en torno a sus clases, a la oposición, equipollen-
cia y conversión, a la metodología que desarrolla la definición, la divi-
sión la argumentación y el método analítico y sintético.


La filosofía primera es expuesta en el capítulo segundo. Se d a la
razón de la aparición del nombre metfísica en la terminología portaris-
totélica. La dividen en dos grandes secciones : la Ontologia : "Quae ra-
tionem, et proprietates entis, et entium classes considerat", y la Pneu-
motología o "Doctrina de Spririt ibus". Esta, a su vez, se subdivide en dos
partes . La que t ra ta del alma humana y la que se refiere a Dios y a los
espíritus angélicos. Esta últ ima parte recibe el nombre de Teología- La
Metafísica, en la escolástica, coronaba el aprendizaje de los t ratados filo-
sóficos y su sentido onto-teológico resaltaba bien manifiesto. Según el
Doctor Angélico tres eran las cuestiones fundamentales : la que versa
sobre las sustancias separadas o Teología, la que trata de ser o Metafí-
sica propiamente y la que estudia las causas primeras de todas las cosas
o Filosofía primera. Pero estas tres partes no rompen con la unidad sino
que forman una sola ciencia-


Cuando la escolástica se desliga de Aristóteles y entra por los de-
rroteros cartesianos surge una nueva distribución de las disciplinas filo-
sóficas desdoblando la Metafísica. La tendencia a matemat izar las cien-
cias y la misma Filosofía tiene amplio desarrollo en Woilf. Da gran im-
portancia a la Física como estudio del Mundo y funde la Teodicea con
la Psicología en la Pneumatología, o ciencia de los espíritus, por la sen-
cilla razón de que la Teodicea no es más que la afirmación en Dios de
los a t r ibutos que encontramos en el alma. Se escinde la Metafísica en
dos par tes ; general, Ontologia, y especial, siendo la Teología un capítu-
lo de ésta. El sent ido onto-teológico ha quedado escindido. La Ontologia
se convierte en pura abstracción y la Teología queda sin fundamento
ontológico.


Algo de ello se deja ver en las "Tesis". En la Ontologia se t ra tan
las cuestiones del concepto de ente, los trascendentales, la sustancia y el
accidente. En la Pneumatología, después de dar el concepto de espíritu,
se define el alma humana como "substantia quaedam spiritualis rationis
particeps regendo corpori accomodata". A continuación se analizan,
principalmente, las cuestiones de la creación individual del alma en cada
hombre, dándose por falsas las teorías de Averroes sobre la unicidad hu-
mana y del emanant ismo antiguo. En segundo lugar se habla d é l a pre-
sencia real del alma en todo el cuerpo, haciendo referencia a la localiza-
ción cartesiana en la glándula pineal. En cuanto a las relaciones psicofi-


3 7




212 S . T R Í A S M E R C A N T


siológicas se rechazan lo mismo el ocasionalismo de Malebranche que la
armonía preestablecida de Leibniz.


En alguna "Tes is" se desarrolla un breve t ra tado sobre los sensibles
propios y comunes, sobre la fantasía y la memoria, no faltando igual-
mente una referencia al alma de los brutos .


En la Teología, junto a las cuestiones tradicionales de la existencia,
naturaleza y atr ibutos divinos, se exponen unas breves conclusiones en
no a los ángeles y demonios con una superficial indicación al "demonio
socrát ico" considerado como una especie de prudencia natural y cono-
cimiento de las cosas mundanas .


El capítulo cuar to está dedicado a la Física. En él se nota un gran
avance respecto al esquema primero. Se considera parte capital de la
Filosofía y, por ello, se la alaba y se la ensalza. Todas las "Tesis", sean de
la escuela que sean, suelen empezar más o menos así: "Haec est illa
disciplina vastissima, amoenissima, et munificentissima, quae nos in ín-
timos et labyrinthiacos naturae sinus, abditosque recessus non modo
perducit, verum etiam excitat". Se c o n o c e n ya muchas teorías modernas
y se las estudia; no obstante, no se atreven todavía a admitirlas. Cono-
cen los sistemas peripatético, cartesiano, de Gasendi y de Newton. Los
comentan e, incluso en alguna "Tesis" (n.° 51), se recomiendan los XII
libros de las "Teses bilbilitanae" del P. Pou para un más amplio cono-
cimiento histórico.


Definen la Física como "facultas agens de ente na tura l i" o también
"loctrina naturae" . Hablan del ente natural y de la materia prima y la
forma sustancial como sus principios. El cuerpo es la sustancia com-
puesta por ambos. Las causas son consideradas como principios extrín-
secos. Se amplia esta cuestión extendiéndose al estudio de la "praemo-
tio phisica". En cuanto a la esencia de los cuerpos rechazan lo mismo
la extensión cartesiana que la impenetrabilidad actual de Gasendi. El
establecer como propiedades del cuerpo el ser individuo, el ocupar lu-
gar y el tener tiempo, es ocasión oportuna para desarrollar, aunque bre-
vemente, tales temas. Pun to importante ocupa en todas las "Tes is" el
problema del movimiento y sus leyes. Se detienen ampliamente sobre
el movimiento gravitatorio. Mientras se apartan de las teorías cartesia-
na y de Gasendi se acercan a la de Newton- Con ello se alejan de las
ideas del movimiento mantenidas por Aristóteles y la escolástica, deri-
vadas de suposiciones metafísicas, para acercarse más a la Ciencia. Si
bien ya no analizan el movimiento como sustancia : "motus non est sus-


3 3




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 2 1 3


tantia", todavía no prescinden completamente de las vagas nociones de
acción, causa suficiente, fin y sitio natural .


Como capítulo nuevo de la época hay que señalar el de la Etica.
Ninguna idea nueva debe señalarse, sino simplemente las conclusiones
tradicionales. Se la dafine "soientia boni ostendens vitam, et 'ratione>m,
ad s u m m u m bonum, ejusque fruitionem perveniendi". Se estudian las
cuestiones del Sumo Bien, de los actos humanos y de las virtudes y
vicios.


Desde 1790 hasta el cierre de la Universidad luliana es fácil diseñar
otra ordenación de las "Tesis" : el tercer esquema. Se vuelve, en sus lí-
neas generales, a la estructuración primit iva; si bien no se debe olvidar
que ello es sólo posible de una manera amplia, pues ya estamos comple-
tamente ambientados en la filosofía moderna y en la dirección firme ha-
cia el predominio de la ciencia. Por otra par te es incongruente pensar
en el olvido total del esquema del segundo período. Ciertas modificacio-
nes introducidas en éste, motivadas por la penetración de la nueva ideo-
logía, no sólo se conservan sino que se amplían y profundizan.


Normalmente se r e to rna a la división triparti ta general del primer
esquema, prescindiendo de la Etica ; no obstante se introduce entre la
Lógica y la Física, ampliada ahora considerablemente, un apar tado sobre
Geometría y Ari tmética (")• Se patentiza una vez más la tendencia hacia
la Ciencia y su inclusión en la Filosofía. El cientifismo filosófico poco a
poco va adquir iendo carta de ciudadanía- La amplia introducción sobre
el concepto, importancia y división de la Filosofía, con breves indicacio-
nes en torno a su desarrollo histórico, desaparece totalmente en el pre-
sente esquema o queda, en algunas "Tesis", reducido a su más simple ex-
presión. No obstante, a medida que nos acercamos a la fecha límite de
1829 se va de nuevo ampliando hasta que, rebasado este año, vuelve a
ser una extensa exposición del concepto de Filosofía con ciertas suge-
rencias dedicadas al método docente y discente del saber filosófico. Es
de notar además que, ya en 1829 y siguientes, la Física vuelve a postpo-
nerse a la Metafísica, reapareciendo otra vez las nociones de Etica. Ello
manifiesta que, durante este tercer período, la nueva ideología y la Cien-
cia dominaban el ambiente cultural mallorquín. Los filósofos quedaron
sorprendidos y admirados por ambas disciplinas, hasta tal pun to que sus


( " ) En las "Tes i s" poster iores , después de 1829, se sus t i tuye es te capí tu lo
por o tro d e d i c a d o a la Gramát ica c o m o c ienc ia que trata de la expres ión verbal
del p e n s a m i e n t o .


3 9




214 S . T R Í A S M E R C A N T


"Tesis" son una preocupación constante por ellas. En cualquier cuestión
no pierden ahora de vista la opinión y soluciones del pensamiento mo-
derno y sus t ratados de Física patentizan los resul tados positivos d e la
Ciencia. N o es extraño, en consecuencia, la ampliación desmesurada de
éstos en relación a la Lógica y Metafísica. Mientras sus "conclusiones"
ocupan unas doce páginas, éstas mismas emplean para el estudio exclu-
sivo d e la Física; y ello todavía en las "Tesis" en que la Lógica y Me-
tafísica adquieren gran desarrollo, pues normalmente la desproporción
es mucho mayor.


La Lógica suele ser más amplía en las "Tesis" escotistas que en las
tomistas. Se la define "scientia sive ars, quae rat ionem auget, format, ac
regit in sapientia studia", juzgándola puerta de entrada a las restantes
ciencias. Se continúa la división tradicional, señalada a través de los tres
períodos, y sus problemas se reducen al estudio de la simple aprehensión,
del juicio, del raciocinio y del método,. El pr imero comprende el concep-
to de simple aprehensión y la naturaleza de las ideas- En cuanto al ori-
gen de las mismas las "Tesis" tomistas analizan las proposiciones filosó-
ficas del empirismo desde Demócri to y Epicuro, pasando por Hobbes y
Locke, hasta Condillac, para quedarse con la explicación del Doctor
Angélico. En las escotistas, por el contrario, basándose y admit iendo
ciertas nociones de fisiología del cerebro, rechazan la solución extremista
del sensismo de Condillac. N o falta tampoco, aunque reducida al míni-
mo, la cuestión de los predicables, estudiándose, bajo el epígrafe de "ob-
jeto d e las ideas", los procedimientos o categorías. Poster iormente si-
guen unas breves nociones sobre el juicio y el criterio de verdad. Mien-
t ras los escotistas desarrollan los conceptos de evidencia metafísica, físi-
ca y moral y de probabilidad, los tomistas se detienen en las cuestiones
de la verdad y falsedad del juicio, estableciendo como oriterio de verdad
la "rei evidentia". Por último, se enuncian algunas conclusiones sobre el
raciocinio y demostración, al igual que sobre el método analítico y sin-
tético con alguna referencia a la d u d a metódica cartesiana.


He señalado antes entre la Lógica y la Física un estudio de Geome-
tría y Aritmética. Tal característ ica se descubre pr imordialmente en las
"Tes is" tomistas, fundando su justificación en la exigencia platónica
para el acceso a la Academia : "Nemo Geometriae expers accédât".
Según este criterio se afirma que "ne nos, duim Sapientiam quaerimus,
Geometr iae jejuni inveniamur, ideo de hac Mathemat icae parte sequen-
tia t radimus" . Se enuncian los teoremas referentes a las relaciones entre
ángulos y lados del triángulo, entre ángulos y lados con .respecto a la


40




LAS TESIS FILOSÓFICAS 215


circunferencia y a la proporcionalidad de los lados. A la Ari tmética se la
define "ciencia de contar" y se la asignan, como operaciones fundamen-
tales, las cua t ro conocidas, calificando la regla de tres como "regula
áurea".


La Física es la que más nos descubre la influencia moderna. A pesar
de que en líneas generales se rechazan las teorías filosóficas nuevas,
es imposible prescindir de ellas e inconscientemente las mezclan con las
teorías tradicionales, a parte de introducir los resultados de la
ciencia y su formulación físico-algebraica. Así por ejemplo, muchas
"Tesis" escotistas, al estudiar la materia prima y forma sustancial como
atr ibutos primarios de los cuerpos, nos hablan de una materia pr ima cor-
pórea consistente en un agregado de infinitas partículas, cada una de las
cuales es por sí sustancia simple e inextensa. Junto a ésta sitúan una
materia corpórea, "secundo prima", dotada de solidez, extensión, figura,
etc., es decir, cualidades sensibles. En las "Tesis" tomistas igualmente se
deja entrever la influencia. Al versar sobre las fuerzas internas de los
cuerpos, las admiten en oposición a Epiouro, Descartes y Ocasionalis-
t a s ; pero tampoco coinciden exactamente con Leibniz. Distinguen entre
fuerza corpórea próxima y fuerza primigenia. Esta no se distingue de la
forma sustancial, aquélla es una forma accidental- Concepción contraria
al tomismo genuino que negaba ro tundamente la "pluralitas formarum" ;
pero falta de energía suficiente para deshacerse de él. Resultado inter-
medio y ecléctico-


La es t ructura de la Física en el tercer esquema no coincide con
exacti tud entre escotistas y tomistas. Los primeros la dividen en "física
histórica", que describe los seres naturales, y "física etiológica", que da la
razón de los efectos por sus causas, las cuales demuestra- La distribuyen
en dos capítulos, el de la física general y el de la física particular. La
primera t rata los problemas de la naturaleza de los cuerpos y su esencia.
Está constituida por tres clases de atr ibutos : a) atr ibutos primarios,
la mater ia prima y la forma, según la interpretación antes seña-
lada ; b) atr ibutos menos primarios, formados por la atracción centrípeta
y centrífuga de las mínimas partículas de los cuerpos ; c) atr ibutos se-
cundarios o afecciones. Estos se distribuyen en dos grupos. Al primero
pertenecen la "cualidad sensible", considerada no sólo como una afec-
ción de la sensibilidad, sino como una propiedad del mismo cuerpo. El
segundo comprende las cualidades sensibles : fluidez, sequedad, densi-
dad, olor, color, etc. Para los tomistas la esencia de los cuerpos hay que


-ti




-


42


buscarla en la razón de la sustancia compuesta apropiada para recibir la
tercera dimensión.


La cuestión del movimiento consti tuye en las "Tesis" escotistas un
verdadero t ra tado. Las proposiciones filosóficas se complementan con
las fórmulas físico-algebraicas propias- Se analizan los problemas del
movimiento, la velocidad, la inercia. Se enuncian las leyes generales del
movimiento siguiendo la formulación de Newton- Se habla del movi-
miento compuesto, de la reflexión y refracción, de las fuerzas centrípe-
tas y centrífugas, dedicando amplio análisis a la gravedad. Se la consi-
dera como una propiedad universal congènita en los corpúsculos origi-
narios, impresa en ellos por Dios en el acto de la creación. Rechazan, en
consecuencia, la explicación cartesiana del movimiento en remolino de
la materia lo mismo que la concepción gasendlana de los efluvios mag-
néticos. Pero igualmente tal teoría está en oposición al pensamiento to-
mista para el cual la gravedad no es una propiedad universal de los cuer-
pos, puesto que los cuerpos celestes son ingrávidos.


En la física particular se analizan cuestiones de astronomía. El es-
tudio de los astros, el sol y los planetas, el globo terrestre, el agua, el
aire y el fuego, con sus fenómenos correspondientes, constituyen los pun-
tos más característicos. Tales cuestiones aparecen igualmente en las
otras "Tesis".


Las "Tesis" tomistas insisten en probar el valor de la físioa experi-
mental y de la racional. Teniendo presente su exposición podemos divi-
dir la física tomis ta en dos grandes capítulos- El primero consti tuido
por la Cosmología propiamente dicha, el segundo formado por las cues-
tiones que integran actualmente la Psicología científica. La Cosmología,
a su vez, puede escindirse en dos partes. La primera versa sobre los pro-
blemas de los cuerpos en general : sus principios, su naturaleza, sus fuer-
zas internas y las cuestiones del movimiento y la gravedad. En la segun-
da parte se estudia el cosmos en general y sus partes. En cuanto al pri-
mero establecen las siguientes conclusiones : niegan el panteísmo, no ad-
miten la pluralidad de Munidos, afirman la creación libre de Dios, recha-
zan la "lex melioiris" de Leibniz, se oponen a la formación fortuita del
cosmos de Epicuro y dicen que el Mundo pudo existir desde la eternidad
y permanecer e ternamente sólo por puro concurso del Creador ; sin em-
bargo, de hecho, ha sido realizado en el t iempo y nada permanecerá de él,
excepto los cíeles, los elementos y los hombres . El capítulo que he lla-
mado de la Psicología científica empieza con el concepto de alma y sus
clases, deteniéndose en el alma de los brutos con sutiles distinciones so-


216 S . T R Í A S M E R C A N T




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 217


bre el término "espíritu". Siguen las cuestiones del conocimiento sensi-
ble y de los sentidos externos con un estudio especial de la vista y sus
sensibles propios : la luz y el color. Por último, se termina con los sen-
tidos internos y el apetito sensitivo.


La última par te del esquema está dedicada a la Metafísica. En ella
se patentiza también un diferente enfoque de las "Tesis". En las tomis-
tas queda estructurada en tres partes. La primera, después de definir y
señalar el objeto de la Metafísica, versa sobre el ser en general, sus
propiedades, principio de contradicción como fundamental y la distin-
ción real entre esencia y existencia- La segunda, que podríamos llamar
Metafísica especial, se distribuye en dos secciones. La primera constitui-
da por el t ra tado del alma con dos problemas- Ante todo, el alma es de-
finida como sustancia espiritual, inmortal y forma del cuerpo. N o está
sólo en la glándula pineal o en el cerebro, sino toda entera en todo el
icuerpo y en cada una de sus partes, aunque por su "vi r tud" resida pri-
mordia lmente en el cerebro y corazón. Se niega el evolucionismo y el
generacionismo, se defiende el creacionismo, afirmando que el alma se
infunde al cuerpo cuando el feto está debidamente estructurado. El se-
gundo problema se refiere a las relaciones del alma y el cuerpo rechazan-
d o el ocasionalismo y la armonía preestablecida para seguir el influjo
físico según el patrón establecido por el Doctor Angélico. La segunda
sección es el t ra tado de Dios. En él se limitan a afirmar que el ateísmo,
más que un error del entendimiento, es un vicio de la voluntad. Contra
él se ci tan las cinco vías tomistas y el consentimiento universal como
"máximum argumentum".


Contrar iamente , en las "Tesis" escotistas, la Metafísica o falta total-
mente o queda reducida a la metafísica general u ontologia, cuyo nom-
bre cambian por el de "Ontosophia"- Para ellos el ente "idem sonat ac
existens". En consecuencia, al plantear el problema de la esencia y exis-
tencia, dividirán la primera en "posible" y "actual" o "reserva existens".
Con ello queda zanjado el problema y rechada la solución tomista de
la distinción real entre ambas. Tal solución, afirman categóricamente,
causa risa. No faltan las cuestiones generales sobre las propiedades del
ente, sobre la sustancia y accidente y sobre la casualidad.


De esta forma las "Tesis" filosóficas del setecientos mallorquín
plantean y orientan los problemas que hemos considerado nucleares. Se
pueden aportar nuevos datos y profundizar muoho más sobre los ya sa-
cados a luz ; sin embargo las directrices hlstórico-filosóficas que obliga-


4 3




2 1 8 S. T R Í A S M E R C A N T


INDICE BIBLIOGRÁFICO


La finalidad de este índice es doble. Por una par te se pre tende evi-
tar en el texto la enumeración de citas, siempre molestas si son frecuen-
temente repetidas- Por otra parte , y fin primordial, conseguir una clasifi-
cación, sin pretensiones de que sea exhaustiva, de obras sobre el tema
tratado, obras que podrán consul tar ampliamente los estudiosos.


Respecto a la segunda finalidad hay que establecer una división en-
tre Bibliografía y Fuentes.


El apar tado I contiene las obras de nuestros días que más o menos
directamente, hacen referencia al tema. El apar tado II es la recopilación
de fuentes, motivo principal del presente índice.


El grupo de las fuentes implica al mismo t iempo una doble división-
La sección A engloba los t ra tados contemporáneos de la época a
que se 'refiere mi Ensayo. El campo es amplio y la enumeración muy bre-
ve. N o obstante queda indicado el camino para nuevas y más detalladas
investigaciones a fin de descubrir el cúmulo de vida filosófica que late
en el fondo del siglo XVIII en Mallorca. La sección B presenta una cla^
sificación de las "Tesis" por su filiación filosófica, distribuyén-
dose así en las cuatro Escuelas tradicionales.


A pesar del relativamente corto espacio de t iempo que nos separa
del siglo XVIII, no cabe duda que el número de Tesis perdidas es bas-
tante elevado con relación a las conservadas. Muchas "Tesis", princi-
palmente las impresas en un folio de papel, han sido halladas como ta-
pas de libros. Ahí está la causa de que gran parte de ellas aparezcan de-
terioradas y fragmentadas. Por ser trabajos de clase es practica-
mente imposible encontrar citas de ellas en t ratados más amplios. Es
de esperar sin embargo algún enriquecimiento ulterior, presumiblemen-
te en medida limitada. La clasificación es susceptible de aumento .


Es d e lamentar que sean, precisamente, las Tesis lulianas las que
en menor número he recogido. Quizás nuevos hallazgos obliguen a ul-
teriores trabajos y motiven algunas corrrecciones en mis afirmaciones
sobre el ambiente lulista en Mallorca duran te el siglo XVIII.


4 4


ron a aquellos pensadores a adoptar tales es t ructuras quedan, en líneas
generales, esbozadas.




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 219


Apartado I — Bibliografía ( ' )


BATLLORI, Cartas del P. Pou al Cardenal Despuig, 1946.


2.— BATLLORI, Vuit segles de cultura catalana a Europa.


3.— BATLLORI, Prólogo. "El Archivo de la Real y Pontificia Universi-
sidad Literaria ...de Mallorca," J. Lladó, 1946.


4.— BOVER, Biblioteca de Escritores Baleares. Dos tomos, 1868-
5.— C A R R E R A S A R T A U , Historia de la Filosofia Española siglos


XIII -XV.-Tomo II, 1943.
6.— DORS, E. Estilos del Pensar, 1945.
7.— GILSON, E. La Philosophie au Moyen Age, 1952.
8.— HIRSCHBERGER, J. Historia de la Filosofía. Dos tomos, 1956.
9.— MANSER.La esencia del tomismo, 1953.,
10.— M A R A Ñ O N , G- Nuestro siglo XVIII y las Academias. Vida e


Historia, 1859.


11 .— M A R T Í N E Z , G. Apéndices. II Bosquejo de Historia de la Filoso-
fía española. Hist- de da Fils. Hirschberger, 1956.


12.— M E N E D E Z PELAYO. — Novedades filosóficas. Cartesianismo
y Gasendismo. Hist. de los Heterodoxos Españoles.


13.— MINDAIN, La filosofía española en la primera mitad del siglo
XVIII, Rev. Fil., 12 (1953).


1 4 — PALOMEQUE, A. Historia General de la Cultura, 1947-


15.— PLATZECK, E. Al margen del lulismo -P. A. Raimundo Pas-
cual. Analecta Sacra Tarraeonensia 14 (1941).


16.— PLATZECK, E. Observaciones del P- A. Raimundo Pascual O-
Cist. sobre lulistas alemanes. Rev- Española de teología.
I (1940), 2 (1943).


17.— SANTOS OLIVER, M. Mallorca durante la Revolución, 1901.


18.— SARRAILH, J. La España ilustrada de la segunda mitad de siglo
XVIII, 1957.


19.— TRIAS, S- El pensamiento cosmológico del lulista P. A. Raimun-
do Pascual. Estudios lulianos, V. 3 (1961).


( • ) Los n ú m e r o s que p r e c e d e n a los t í tu los ind ican el n ú m e r o correspon-
d i e n t e de referencia en el t ex to presente y en las partes aparecidas en Estu-
dios L u ü a n o s , VIII , 1964 , 1 9 1 - 2 1 4 ; IX, 1965 , 85 -92 .


45




220 S . T R Í A S M E R C A N T


Apar tado II — Fuentes


Sección A — Tratados


20.— G E R Ó N I M O PALOU, Aprobación apologética que hace el Licen-
ciado Gerónimo Palou Maestro en Artes , y Candidato de Me-
dicina, 1742.


2 1 . — CONSTITUCIONES, Esta tutos y privilegios de la Universidad
M i a ñ a del reyno de Mallorca, 1698-


22.— BINIMELIS, P. A.— Iacula a propugnáculos fulminata, ad eadeim
demolienda retropulsa circa quinqué resoluciones a magnifico


Andrea Oliver Medicinae Dre. fulcitas et ab expertísimo Medi-
cinae Collegio Majoricensi notatas, per P. A. Binimelis Medicinae
Doctorem huic Lullianae Universitati addict isimum Aggregatum.
MDCCXXXXII .


23.— JOANNES A CRUCE, Inauguraos oratio quam pro foelici aper-
tura s tudiorum in Regia ac Pontificia L i t e r a r i a Universi tate Ci-
vitatis, ac Regni Majorlcarum ( . . . ) dixit R. P. Fr- Joanne a Cruce
Armengualius ordinis Beatisimae semper Virginis Mariae de Mon-
te Carmelo ( . . . ) An. MDCCCXXVII .


24.— M A R Z A L , F. De arte inveniendi medium singulare certamen orbi
literario examinanduim. MDCLXVI.


25-— PASCUAL, A. R.— Examen de la Crisis del Rmo- P. Feijòo,
MDCCXLIX.


Sección B — Tesis filosóficas.


I — Tesis lulianas


26.— D. M U N T A N E R , ] . et BARCELÓ, A.— Positiones philosophicae
quas inter solemnia Beati Raimundi Lulli publiée défendent die-
bus 30 junii et 1 julii D. J. Muntaner et D. A. Barceló Praeses
aderit P. F. Michael Rosselló, Ar t ium magister. Certaminis locus
erit S. Francisci Asisii templum hora 4 vespertina, diebus supra
dictis. Palmae Majoricarum, 1833 ( . . . ) Tibi, inquam, B. Raymun-
di Lulle, has thèses in additissimi animi pignus iidem qui supra.


(Como puede comprobarse por la fecha, esta "Tesis" es posterior
al cierre de la Universidad luliana- La incluyo en la presente lista para
presentarla como prueba del espíritu lulista que aun quedó después de
la fecha señalada por el cierre de ¡a Universidad).


46




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 221


27.— M A T H E U S MOLLA, M. D. Dri. Miehael Fullana ( . . . ) Buic ergo
undequaq ; ( . . . ) Viro, in amonis et benevalentiae signum, has
Theologiae thesses D- O.C.
Matheus Molla Bac Mae. Sap. Col. S. T. L.
( . . . )
His aderit responsurus idem qui supra, u t suprema Theologiae
luarea insigniatur, oui assistet. Fr. Chris tophorus Romaguera pro
Lulliana doctrina Theologiae Cathedrat icus. Loeus certamimis S.
P . St. Francisci templum die 31 Mensis Maji Anno 1710 h. 3 p.m.


(A pesar de ser este ejemplar una Tesis de Teología, la incluimos
por ser doctrina luliana. Está dividida en tres apartados. El pri-
mero trata de Dios y sus atributos; el segundo, de la visión beatífica
y la predestinación; el tercero estudia el concepto de sacramento y los
sacramentos del bautismo, penitencia, eucaristía y matrimonio)-


II — Tesis tomistas ( i l )


28.— A N T O N I U S Miehael, et Beltram Sem D. P. C. (...)
His aderit propugnandis divino fraetus auxilio pro prima phi-


losophiae laurea obtiinenda idem qui supra Preside P. Fr. Domini-
co Trobat O. P., pro thomistica opinione Philosophiae Cathedra-
tico. Locum certaminis dabit Lullianae Universitatis secellum. Die
9 Maii Annl 1769.


29.— COLL et FELIU, Lemmata novae, veterisque philosophiae, Angé-
lico Doctore Duce, in definitorio minorum congressu, Palmae
celebrando propugnanda a Fr. Paolo Coll et Hieronymo Feliu,
ejusdem ordinis alumnis ( . . . )


Palestram offert S. P. N. Francisci a Paula Sacra aedes diebus
28 e t 29 septembris, anno 1790.


30-— FR. M A T H E U et FR. MOYA, Conclusiones philosophiae quas
publico exponunt certamini Fr. }. Matheu, et F- P. J. Moya, Or-
dinis Carmelifarum ( . . . )


Brit Palestra, templum Bae. Vir. Mae. de Monte Carmeli ; Di-
vique Cyrillii Alexandrini Collegium. Diebus 28 et 29 Junii. An.
1789.


( a ) D e n t r o de cada grupo las Tes i s van o r d e n a d a s por su fecha de redac-
c i ó n .


47




2 2 2 8 . T R Í A S M E R C A N T


48


3 1 . — FR. OBRADOR, FR. SERVERA et R. FLORIT, Teses Fhiloso-
phiae, quas nunc pr lmum Publicae exponunt disputationi Fr. B.
Obrador, Fr. G. Servarà diebus 18 et 19 septembiris et Fr. A. Flo-
rit diebus 20 et 21 septembris ( . . . )


Palmae Majoriearum statutis diebus aran i 1789.
32.— FR. SERRA et FR. LLEDÓ, Ex universa philosophiae Thesses


seleotae juxta Ang. Praecep. D. Thomae Aquin. doctrinam quas
inter annua eidem Doot. Ang. dicata solemnia, publico exponunt
certamini Fr. V. Serra, et Fr. M. Lledó Ord. Praed. ( . . . )


In sacris aedibus SS. PP. N . Dominici. Diebus 16 et 17 imensis
julii arani 1799.


33.— D. D. SERRA, Philosophiae asserta juxta angelioi Praeceptoris
S. Thomae Aquinatis doctr inam quae inter annua eidem doctori
angélico dicata soleimmiia, publico exponit certamini D. D. Sebast.
Serra et Cerdà Cler. et philosophiae Baccal. ( . . . )


In saaris aedibus SS- PP. N- Dominici Palmae diebus 10 et 11
menais Julii an. 1804.


34.— D. MARTORELL et FR. ALGOVER, Selectae e philosophia thè-
ses juxta doctrinam Amg. Praec. D. Thomae Aquinat is quas cum
allis Cursus Gardiani publico exponunt certamini die IX et X
J. Martorell Clar. Die XVI et XVII Fr- M. Alcover acc. ord. praed.


Docum certaminis parabit S. Dominici templum Diebus supra-
dictis anni 1805.


35.— Z A F O R T E Z A , J. Exercitatio philosophica habenda a Joanne
Zaforteza philosophiae Licenciato pa t rono P. Pío. Fr. Miehael


Lledó Ord. Praed. in sacris aediibus Regii Conventus sanoti Do-
minici Palmensis- Diebus 15 et 16 Julii ( . . . ) Die vero 18 ejusdem
mensis hora 10 pro art ium magisterio obtinendo in Reg. Litt. Uni-
varsitatis Gymmasio patrono P. D. Fr. J. Segui ejusdem Ord. et
in eadeïm Univert i ta te Philosophiae cathedratico.


Palmae Balearium. Typpis Philippi Guasp : Anno 1817.
B6.—' D- GACIAS, Seleotae e philosophia thèses, juxta inconcussam


angelici praeceptoris D. Thomae Aquinat is Doctrinam, quas pu-
blico exponit certamini D. D. Petrus Gacias artiuim magister ( . . . )


Palmae Balearium anno 1818.
37.— FR. P E R E R A , Selectae e philosophia thèses, juxta inconcussam


Angelici praeceptori D. Thomae Aquinatis doctrinam, quas pu-
blico exponit certamini . Diebus 14 et 15 Julii, Fr. J. Parera Ord.
Praed. ( . . . )


Palestra SS. PP. Domini templum. Palmae Balearium anno 1818.




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 223


III — Tesis escotistas


38 — F E R R E R et MASSANET, A. Potentissimus prodigiorum patra-
tor ( . . . ) tibi ergo, Anitonii, de quo Gaudet ecclesia Padua Glo-


riatur ornatur Hispània, es enim thron(um) Pueri Jesu, Eccle-
siae lumen, Haeret icorum malleus, terrae Columna, Angelorum
laetitia, omnium(que); exemplar, in gratitudinis signum, et de-


votionis affeotu (m), has scoticas thèses D. O. S.
Antonius Ferrer et Massatiet.


(Es tesis incompleta, sin embargo es anterior a 1719 puesto que las
letras manuscritas del reverso son de esta fecha)-


39.— P O U et PUIGSERVER, B. Viro seraphico, apostholico ( . . . ) , tibi,
inquam P. D. Francisée Asissii, similitudinis filii Dei espraesissi-
m u m simulacrum, inimuneris fere paralellis i l lustratum, haec dia-
léctica scotica theoremata in gratandis animi pignus D.O.S.


Bartholoimaeus Pou et Puigserver
( . . . ) Contra haec inmisa sataget infirmare iacula, Patre luminum
collustraute, qui vupra, sub umbra P. Fr. Iuniperi Serre, ondinis
rninorutn filii, et in regali S-P.N.S. Francisoi athenaeo philoso-
phiae leotoris, eius destruïu latus tenentis. Campus certaminis,


sacrum eiusdem erit coenobii phanum. Die 16 mensis decembris
ammà 1740.


(Esta tesis del P. Pou está impresa en seda).


40.— GA'LLARD del CAÑAR, J. A. Thèses Aristotelico-subtiles ex
Lógica, Metaphysiica, et Physica depromptas, nomnullis, quae pbi-
losophiam umiversim acceptam concernunt , praeadjeotis, pro se-
raphico Mariae concordiae tutelaris S. Bonaventurae festo solem-


nius celebrando, publicae proponit exercitationi, D. D. Joannes
A. Gallard del Cañar, et Artigas Acolytus, Cathed. Ecol. Benefi.
Phil- Baocal. ( . . . )


Die 13 et 14 Julii, anno 1777.


4 1 . — D. SERRA et DAlMETO, Theo>reimata peripatético-subtilia ex
Lógica, Metaphysica, et Physiica deprompta quae solemnibus Divi
Bonaventurae seraphico-Marianae Concoirdiae tutelaris suspiean-
dis publicae exponit disputationi D.D. Mlchael Serra, et Dameto
philosophiae Baccalaureus ( . . . )


Arenae Locum dabit S.P.N.S. Francisci delubrurn 13 et 14
Mensis Julii anni 1779-


49




224 S . T R Í A S M E R C A N T


42 — D. PALOU DE COMASSEMA, P. Thèses penipotetico-subtiles ex
quatuor philosophiae part ibus decerptae, quas publico exponebat
certamini D. Paulus Marianus Palou De Comassema, et Mayol
Philosophiae Licenciatus ( . . . )


Locus pugnae s ta tui tur principale saeellum Regiae, ac Littera-
riae Universitat is die 17 Mensis Junii, et pro suprema utr iusque
Philosophiae Laurea assequenda sequenti 18 ejusdem Junii, Anni
1780.


43 .— FR. M A S A N E T et FR. VIDAL, Logicae phisicaeque thèses juxta
inconcussam Subtilis Doctoris mentem, quas publiée déférant
Fr. Joannes Masanet, et Fr. Josephus Vidal, acolithi ordinis mi-
norum in conveniu S.P-P.S- Francisei civitatis Palmae philosophiae
candidata.


Certaminis locus crit templum dicti Conv. diebus 13 et 14
Ju'lii an. 1828.


44.— FR. SIQUIER, A. Asserta ex Lògica, Ontosophia, et Physica
Generali depro'mpta, quas pro soilemniis Divi Bonaventurae auspi-
candis publico déférant luotamini D. Gaspar Siquier die 13 julii,


et Fr. Antonius Siquier Subdiac. Ord. Min. Die 14 ejusdem,
utr iusque tenente dexteram P. Fr. Jacobo Rosselló ejusdem ordi-
nis et philosophiae publico profesore. Certaminis locum parabit
delubrum S.P.N.S. Francisci civitatis Palmae stafutis diebus anni
1829.


( . . . ) scoticas hasce thèses O .CQ.


IV — Tesis suaristas


45.— DEZCALLAR, Divo Francisco a Borgia, Gandiae Duci, Grandi
principium miraculo, perfectionis religiosae speculo; Nobili tate


claro, in honoris contemptu clariori ; Divina gratia clarissimo e t in
caelis humili tate altissimo in treris humillimo. Hos philosophiae
flores è suaristico viridario depromptos. Suus Georgius Dezcallar
O. D. C. .


Mater ia prima divlnitus, valet spoliari omni forma ( . . . )
(El trozo final de la parte izquierda está completamente deteriora-


do. En el trozo final de la parte derecha puede leerse) :


Supra Praeses R. Pater Raphaël Valles Soc. Iesu ( . . . ) (Je)suiti-
cu(m) Montis-Sion Theatra(m). Die Mensis A n n o 1695.


5 0




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 2 2 5


46.— VILLALONGA et RUSSIÑOL, N. Deipare Im-maculatae ( . . . ) tibi
linquam, Mariae Caeíorum Reginae, te r raram Dominae, Grat iarum
thesauro, vir tutum aerarlo, portemtoirum abysso, pr imoque tuii
conceptus instanti omnis culpae experta, haee tot ius Philosophiae
placita D. O. C.


Nicolaus Villalomga, et Russiñol Phil Bac.
Q. P. In qual ib et oreatura da tu r pctent ia obedienílalis ad effee-


tus omnes possibiles ( . . . )
PropugnatOT aderit qui supra, Praeses R. P. Fr. Joannes Gomar


Philosophiae Dr. Ordini Samctissiimae Trinitatis in Balead Uni-
versitate pro suaristica doctrina Philosophiae Cathedrat icus. Pa-
lestra pro ult ima vero Phdl.laurea. Aula ejusdem Universitatis.
Die 29 Maiii Anno 1714.


47.— A N D R E U et ORLANDIS, J. Inmaculatae phoebi clarioris auro-
rae ( . . . ) tibi, inquam, intaotae Virgini Mariae in pr imo suae
animationiis instanti absque ullo labis st igmate numquam adhuc
vestiglo conceptae has universae philosophiae suaristicas Conclu-
siones suplex Dicat, submisus Offert, et humilis Consecrat.


Pe t r a s Ioannes Andreu, et Orlandis Phil Bac.
Q. P. Materia prima potest divinitus existere sine forma.


(Es tesis incompleta, pero por una cuenta fechada del reverso,
"fins als 10 Janer 1717", podemos asegurar ser anterior a dicho año).


48.— XX, ( . . . ) Propugnabit qui supra praeerit R. P. Bartolomaeus
Antonius Fullana Societatis Iesu ( . . . ) Montis-Sion Templum. Die
27 et 28 Mensis ( . . . )


(A esta "Tesis" le falta el encabezamiento y parte del final, no obs-
tante podemos clasificarla entre las suaristas por las conclusiones defen-
didas y fechadas entre 1725 — 38, puesto que fue presidida por el P.
Bartolomé Fullana S. ]•, que desempeñó el cargo de catedrático de filo-
sofía durante este período, según la lista de catedráticos del "Catálogo
del Archivo de la Universidad" publicado por J. Lladó).


49.— PEÑAFLOR IOANNES, Anmunciatae Deiparae pro Thesibus, a
Seleotiori congregatlionis alumno eligendo, propugnandis in eius


solemniis has philosophiae vovent eius sodales
( . . . )


His aderunt propugnaturi Ioannes Peñaflor, et Bernardus Sa-
bater Die 26 Ioannes Bauça, e t Ioannes Serra Die 27. Antonius
Gras, et Natalis Sabater Die 28 Mensis Februarii . Antonius Vin-


51




226 S . T R I A S M E R C A N T


centras Est aide, Franc isa i s Esteve, et Ioannes Caries Die 1 Mensis
Marti i . Anno 1725. Circurn aperiet Marianae Congregationis Sace-
llum Collegii Montis-Sion-


(Esta Tesis, aunque no sea de carácter académico, no se diferencia
por la temática de las universitarias, si bien hay alguna diferencia
en su estructura externa).


5 0 — POU et PUIGSERVER, B. Angélico eximiae soholae patrono (...)
tibi inquam Divo Ludo-vico Gonzagae, Pulcheirrimo Soc. Iesu Ger-
mini, Regia Nobili tate Preccellenti Principi Sanctimonia vero
proirsus demirando portento, et Eximiae Scholae Angélico Patro-
no. Has Suaristicas Lógico Physicas Thèses in debitum pa t rona tm
t r ibu tum D.O.S.


Bartholomaeus Pou et Puigserver.
( . . . )


Q. P. Physica de te rminado causis nocesarlis supèrflua, libeiris
repugnans est- ( . . . )


His inter festivos pa t rono suo angélico D. Aloysio Gonzagae
dicatos plausus responsurus idem qui supra, ab ex'imio-mariana
congragatione electus. Piraeses, P. Franoisous Coll, Soc Iesu, phi-


losophiae profesore. Palestram aperiet iesuitico-marianum Mon-
tis S ion templum, die 26 et 27 iunii anno 1745.


(Esta Tesis está impresa en seda).


5 1 . — NICOLAUS, S. Thèses ex universa pbilosophia propugnabunt ,
auditores philosophi P. Sebastiani Nicolavi, Societatis Jesu ( . . . )
Bartholomaeus Reus, et Mata ró Dic . imo et Rmo. Balear Episco-


po. Joannes Antonius Salva, et Roig Dic. Perillustri Majoriscensis
Episcopi Vicario Generali. Joannes Barceló, et Mezquida Sem.


D. P . Coll Dis. Imo. ac Rmo. Ejusdem Seminarii Fundator i .
In Aedibus sacris collegii Mont is - Sion Soc. Jesu Hora 4 pome-


ridiana anno 1766.
(Esta Tesis, comparada con las demás es de gran extensión, pues


consta de 73 páginas, además de muchas notas aclaratorias y abundan-
tes citas bibliográficas, cosa nueva entre las Tesis).


52.—• M A R I U S GAZA, A. Ex universa philosophia thèses ad probatam
m e t h o d u m exaotae, quas publico Certaminis exponebat Fr- An-
tonius Marianus Gaza, et Garau Ordinis Beatissimae Virginis
Mardae de Monte Cairmelo ( . . . )


52




L A S T E S I S F I L O S Ó F I C A S 227


In ecelesia Conventus Beatissimae Virginis Mariae de Monte
Canmeli Civitatis Palmae Majoricarum.


Diebus 29 et 30 Mensis mail, anno 1779.
(Esta Tesis no lleva la filiación doctrinal expresa, sin embargo por


su desarrollo doctrinal y por la amplitud de vista con que trata los te-
mas, dando cabida a todo el pensamiento moderno, admitiendo algunos
puntos y rechazando otros, negando las tesis escotistas, es por lo
que creo poderla clasificar dentro del pensamiento suarista. Las tesis
tradicionales de Lógica, Metafísica y Física, van precedidas de una in-
troducción de 12 páginas sobre el concepto general de Filosofía junto a
un juicio histórico-crítico de las diferentes concepciones filosóficas).


53.— R I U T O R T , M. Benedicta sit Sancta Toñi tas . Eclécticas Philoso-
phiae thèses quas publico exponit certamini Fr. Miehael Riutor t
Ord. Cale. SSmae. Trinitatis Alumnus praeside P. Joanne Baile


pbilosophiae profesore.
Certamini locum dabit templum Majorieensis conventus dicti
Sancti Spiritus Diebus XIV et XV Junii. Amrai MDCCCXVII .


(El título de tesis eclécticas, que lleva el presente ejemplar, no debe
entenderse en el sentido de pretender armonizar la filosofía tradicional
con la moderna, pues el autor rechaza las proposiciones de los filósofos
modernos; sino eclécticas en el sentido de ser una amalgama de propo-
siciones tanto de la filosofía antigua como moderna, que el autor va re-
chazando, unidas a una serie de cuestiones tratadas bajo el epígrafe
común de "Física particular": el agua, los mares, las fuentes, los meteo-
ros, el aire, el fuego, el sol, la luna y los cinco sentidos).


S. T R Í A S M E R C A N T


Ldo. en Filosofía


5 3






CARTES DE TEMA LUL·LIÀ D 'EN MATEU OBRADOR
A MOSSÈN ALCOVER


En Mateu Obrador i Bennàsser (Felanitx 1952 - Palma 1909) és la
primera gran figura del lul.lisme mallorquí modern. Havia començat
cultivant la l i teratura de creació, sovint amb temes humoríst ics (com
els articles i versos que publicava en el setmanari L'Ignorància), però
també amb to romànt ic una mica aigualit —propi de la segona època
dels Jocs Florals— o amb composicions de tipus panoràmic i ampul·lós
(com la titulada La Roqueta).


Agitat per desgràcies i dificultats familiars, es va agregar al seguici
de l 'Arxiduc Lluís Salvador d 'Austria com a preceptor dels seus fillols,
i això li donà ocasió de viatjar per terres d ' I tà l ia i d 'Or ien t . En un
d'aquests viatges (1899) descobrí, a la Biblioteca Marciana de Venècia,
un autògraf de Ramon Llull i tingué avinentesa de manejar diversos
manuscri ts d'obres lul·lianes conservats en aquella gran biblioteca. S'en-
grescà amb la transcripció d'aquells textos, i això el dugué a dedicar-se
de ple a l 'estudi de les obres originals del Doctor Il·luminat.


Ingressat a la Comissió Editora Lul·liana presidida per Mossèn
Antoni M. a Alcover, va ser considerat, des del primer moment, director
tècnic de l'edició, i com a tal dirigí la publicació dels tres volums que
havia iniciat Jeroni Rosselló, dos dels quals (el del Llibre del Gentil i el
de Fèlix de les Meravelles del Món) enriquí amb pròlegs molt valuosos.
Tanmbé prologà erudi tament els dos primers volums de la nova sèrie,
publicada per l 'esmentada Comissió : el que conté la Doctrina Pueril i
el Llibre de l'Orde de Cavalleria i el pr imer tom del Llibre de Contem-
plació.


L'any 1908 passà alguns mesos a Munich, pensionat per l ' Insti tut
d 'Estudis Catalans per fer còpies i prendre notes informatives dels ma-
nuscrits lu l i ians existents a les grans biblioteques bavareses. A més
d'aquesta labor específicament d'erudit, demostrà els seus grans conei-
xements de la l i teratura catalana antiga amb diversos estudis, com el


1




2 3 0 F R A N C E S C D E B . M O L L


t i tulat Doctrines sociològiques de Ramon Llull i la conferència pronun-
ciada l'any 1905 a l 'Ateneu de Barcelona sobre La nostra arqueologia
literària.


N'Obrador fou un dels millors amics del filòleg i folklorista Antoni
M." Alcover (Manacor 1862 - Palma 1932). Aquest me'n parlava amb de-
voció i entusiasme, alabant extraordinàriament els grans dots intel·lec-
tuals i de caràcter de l 'erudit lul.lista felanitxer. Consta, efectivament, que
era home d'exquisit do de gents i d'una immensa simpatia. Per le seva co-
rrespondència es veu la seva gran franquesa i sinceritat i un viu sentit
de l 'humor. Guanyava de prop de deu anys al famós Vicari General
manacorí, i això li permetia tractar-lo una mica paternalment , encara
que sense mancar-li al respecte. Per paga, eren dos esperits que, enmig
de fortes diferències, coincidien completament en dues coses : en una
amor arravatada a la llengua vernacla i en un coneixement extens i pro-
fund d'aquesta mateixa llengua.


Aques ta amor i aquesta coneixença, per part de Mn. Alcover, ro-
mangueren gravades amb gran relleu en les dues grans empreses seves :
el Diccionari de la Llengua Catalana (després anomenat amb poc encert
Diccionari Català - Valencià - Balear) i Y Aplec de Rondaies Mallorqui-
nes; per par t de N'Obrador , en els seus escrits literaris, en la dedicació
intensa a l 'estudi del llenguatge lul·lià i en les seves cartes, dins les
quals es podria fer bona collita de materials d'estudi estilístic a base de
la rica parleria que hi empra, brufada de vivíssimes imatges i metàfores.


Bé diu Mossèn Antoni Pons, en l 'extens "esbós biogràfic" que de-
dicà a N 'Obrador en els volums I i II de la revista La Nostra Terra
(Mallorca, 1928 - 1929) : "Tot en N 'Obrador era ponderació, noblesa,
harmonia, emoció, encant, grandesa v i rg i l i ana . . . La seva ploma colo-
rava nost ra llengua, donant-li una riquesa verbal, una plasticitat de for-
mes inimitables. N 'Obrador era un mest re del verb, un artista excel lent" .


L'epistolari que a continuació transcric i explic amb notes aolarido-
res de fets i de persones, consta de deu cartes escrites de N 'Obrador a
Mn. Alcover des del desembre de 1900 fins al se tembre de 1908. A
l 'arxiu de l 'Obra del Diccionari es guarden altres peces epistolars del
mateix Obrador, però que, no t ractant de coses de lul.lisme, no tindrien
oportuni tat dins aquesta revista d'estudis lul.lians.


Crec que aquestes deu cartes tenen vertader interès per als histo-
riadors del lul.lisme modern. A par t d 'aquest valor intrínsec o de con-
tingut històric, són impor tants com a document lingüístic, com a mos-
tra de l i teratura epistolar on s 'agermana la cultura d'un vertader literat


2




CARTES D E T E M A L U L ' L l À


amb la forma familiar dol parlar conversacional i de confiança. Les car-
tes que segueixen tenen una gracia i una frescor que poques vegades
es troba en l'estil d 'homes aplicats a l 'àrdua investigació dels arxius.


La transcripció ha estat feta fidelment, conservant-hi totes les
incongruències i vacil·lacions amb què lluitava la llengua catalana en
aquells primers anys de la nostra centúria, anteriors a la fixació orto-
gràfica i gramatical, en la qual hauria col·laborat magníficament N'Obra-
dor si una mor t prematura no l'hagués sostret a la gran tasca en què
tan eficaçment havia trobat el seu camí definitiu.


F R A N C E S C D E B. M O L L


I


Sr. Dn. Ant . M." Alcover.
Revt. Sr. y est imat amich : Aquí té la copia del Prospecte lulià 1


de que li vaig parlar.
Avuy divenres seria bon dia per enviaria al Bisbe de Perpinyà, 2


bon amich de vostè, o a n 'En Delpont 3 o a qui cregués més oportú,
pregant-li que mos fes el favor de traduir dit Prospecte en francès clar
y llampant, millor y ab més acert y facilitat que no u faria cap de
noi tros.


De les quatre edicions projectades, catalana, llatina, castellana y fran-
cesa, ja no mos manca sinó aquesta per poder anar aviat a les caxes, y


1 Prospec te de l 'edic ió de les Obres Doctr ina l s de R a m o n Llull, publ icat
en quatre l l engües (en d iverses ed ic ions ) .


2 M o n s e n y o r Juli Carsalade du P o n t (1847-1927) , b isbe de Perpinyà des de
1899 fins a la seva mort . Era un prelat de gran talent , b o n arqueòleg i h is toria-
dor. N o e s sen t rosse l lonès , es cons iderà obl igat a aprendre el català per a c o m -
prendre mil lor els s eus d ioce sans rosse l lonesos . U n a de les s e v e s empreses m é s
importants i labor ioses va ésser la restauració del m o n e s t i r bened ic t í de Sant
Mart í de l Canigó . Per a m é s detal l s sobre la seva personal i tat , v e g e u Epistolari
del Bisbe Carsalade a Mossèn Alcover (Mallorca, 1964-65) .


3 Juli D e l p o n t , escriptor rosse l lonès , era gran amic de M n . A l c o v e r i el
principal co l · laborador del Dicc ionari a Perpinyà. Aque l la amistat s 'esbucà e n
o c a s i ó de la guerra europea de 1914-18 , a causa de l 'exagerada germanof í l ia de
M n . A l c o v e r i de les absurdes suspicàc ies d'En D e l p o n t sobre e sp ionatge — t o -
ta lment i m a g i n a r i — d'alguns filòlegs a l e m a n y s que hav ian a c o m p a n y a t M o s s è n
A l c o v e r e n el s e u v ia tge d'estudis pel R o s s e l l ó l 'any 1906. V e g e u la h is tòr ia
d 'aquest i n c i d e n t en el Bolletí del Diccionari de la Llengua Catalana, XIII (1923) ,
pàgs. 146 -155 .




2 3 2 F R A N C E S C D E B . M O L L


veure si pera Nadal o Cap d'any ja'n podríem espargir exemplars urbi
e t orbi.


El Pròlech den Costa, 4 la copia de la Doctrina Pueril y' ls demés
treballs meus fan bona via.


Queda sempre afm. amich de vostè i li b.s.m.
M. Obrador


13 Dbre. 5


I I
M. I. Sr.


Dn. Antoni M." Alcover.


Mol t Sr. meu y bon amich : Ara que ja té embarcat el Bisbe de
Menorca, 6 convendría y jo li agrahiría a vostè moltíssim que dedicas
atenció preferent a lo que despuys-ahí vespre t ractarem, juntament ab
n'Estanislau, 7 sobre modo y manera d'avansar sa nostra edició luliana.


Més prest vuy que demà, seria cosa de que vostè cridas a parlament
els Srs. Amengual y Muntaner 8 y los fés present com mentres sa Co-
missió está disposta a anar endavant en tal forma qu'ells no hi poden
perdre ni ferhi adot, y en canvi se'ls ofereix un medi d'obtenir guany
y bona anomenada tipográfica, t reguent a llum una part ida de llibres,
un bo y s'altre millor, 9 de sa més alta gloria mallorquina : ab lo qual
se podrá demostrar que hi ha a Mallorca estampadors que no contents


4 Es refereix al Prologo a m b què Mn. Cos ta i Llobera encapçalà el s e g o n
de l s v o l u m s d'obres lul · l ianes preparats per Jeroni Rosse l ló , publ icats l 'any
1901 i que c o n t é F Arbre de Filosofia d'Amor i e ls l l ibres d'Oració, de Déu,
de Coneixença de Déu i de l'Es de Déu.


5 A q u e s t a data d e l 3 d e d e s e m b r e correspon a l'any 1900.
6 El R e v m . Sr. Joan Torres i Ribas , que fou b i sbe de M e n o r c a des del


1902 f ins que hi morí , l 'any 1938, durant la guerra civi l e spanyo la i e s s en t M e -
norca " z o n a roja". A i x ò de "ara que ja t é embarca t el B isbe de M e n o r c a " al · lu-
de ix el t e m p s que M n . A l c o v e r hagué de dedicar a obsequiar i acompanyar el
b i sbe Torres des de la seva illa nat iva — E i v i s s a — , passant per Pa lma i A l c ú d i a ,
fins a Ciutadel la , capital de la d iòces i menorqu ina .


7 Es tan i s lau de K. A g u i l ó (1859-1917) , erudit arxiver i ass idu co l · laborador
del Bolletí de la Societat Arqueològica Luliana.


8 N o m d'una raó soc ia l d ' impremta i ed i c ions , la m é s acredi tada de
Mal lorca durant els darrers anys del segle passat i el primer quart del seg le actual .


9 "Llibres, un bo i s'altre mil lor", és express ió presa de la Vida Coetània
de R a m o n Llull (foli 25 r°) : "Pensà que encara per auant ell faria l ibres h u n s
bons e altres mi l lors s u c c e s s i v a m e n t contra les errors dels infaels".




C A R T E S D E T E M A L U I / L I A 2 3 3


d'exercitar l'ofici, duen tamben enrolla de conrar un poch l'Art t ipo-
gráfica.


Si amb ses bones rahons que vostè sobre aqueix punt los sabrá fer
los veu ben disposts en principi, y li fan bon so, com es d'esperar, llavors
los pot afegir que jo estaria dispost a arrambarhi s'espatla y a donar tota
sa sanqueta, perqué s'empresa goxás, y a restablir sencerament sa bona
relació en que vàrem estar tants d 'anys; olvidant pera sempre (lo qu'es
estat sia es ta t ! ) tot motiu de ressentiment entre uns y altres.


Y si a má vengués, tal volta hi hauria avinentesa de tractar y provar
si es possible y convenient remuntar y donar vida més robusta y espo-
nerosa a n 'aquexa Roqueta que, avuy per vuy y axí com va, sembla
qu'estiga un poch alisa y no pareix que doni gran gloria ni profit a n'els
qui la fan sortir a rotlo. 1 0


¿Qué més li he de dir jo? . . . Massa bona móni ta t é vostè, perqué
jo m'estoviy d'allargarli r ahons ; y massa sab y coneix sa meua bona
voluntat y bons propòsits .


S'ocasió no pot ésser més oportuna. A s'aygo l'han d'aplegar en
ploure. Ja veu com tot Catalunya bull, a l 'hora present, y dona brillant
mostra d 'amor y fe el tat a la seua encobehida llengua . . . Qualque cosa
mos toca fer, a noltros, qu'en tantes ocasions hem menat es capdavant,
y vostè millor que ningú en pot ben dir la prima.


Ala, idò, a veure si 'n feym qualcuna de profit, ad majorem R. Lulli
et Majoricarum gloriam !


Molt desitjós n 'està son afm. s. s. y amich q. 1. b. s. m.
M. Obrador


4 Dbre.


P.S. Acabam de rebre un telegrama que diu :
"Alta montaña Cataluña aumenta agitación contra decreto Roma-


nones. Prelados predican contra el m i s m o : situación crítica". 1 1


10 Fa al · lus ió al se tmanari La Roqueta en la seva s e g o n a època .
1 1 N 'Obrador d ó n a aques ta no t í c ia transcriv int un te legrama rebut a la


redacc ió de La Almudaina, on ell treballava. El decret de què parla és el que
el c o m t e de R o m a n o n e s , minis tre d 'Instrucc ió Públ ica , havia donat prohib int
que d ins les e s c o l e s de Catalunya, les Balears, el regne d e Valènc ia , el Pa ís
Basc i Galícia s 'ensenyàs la doctr ina crist iana e n la l lengua vernacla de cada
regió i manant que es fes l ' ensenyança del c a t e c i s m e en castel là . Es v e u que els
b i sbes cata lans no vaci l · laren a predicar contra tal decret , i que el m o v i m e n t de
protes ta adquiria u n v o l u m tan peri l lós per al G o v e r n pres idi t per Sagasta, que
arribà a determinar la seva d imiss ió .




234 F R A N C E S C D E B . M O L L


Ja deu sebre, d'anit passada, qu'es Govern sagastí ha dimitit, y se
prepara nova fornada. Veam qui treurá sa llarga.


I I I


Mossèn Alcover, bon amich meu :
Repensant en lo que ahí parlàvem sobre pròlech a la Doctrina Pue-


ril, som de parer que no es cosa d'encomanarlo a ningú extern —per
molta apti tut y bona trassa que hi puga desplegar— essent axí que dins
la nostra Comissió Luliana Editora 12 venturosament hi tenim plomes
tan ben t rempades y competents ad hoc com la de vostè y les den Rot-
ger 13 y En Costa, 14 sense contar les altres, llegues.


Emprarmos de quisvuya de fora casa —per lletraferit que sia—
abans de que cadascun de noltros haja consumit torn en aquesta bella
y patriòtica tasca de posar en lletra de molió y presentar al mon literari
les poch conegudes y arreconades joyes del immortal Mestre Ramon,
me sembla que no seria molt del cas y podría donar lloch a interpreta-
cions poch favorables o a suposar la nostra devoció luliana un poch
teba o esmortida.


Si un altre li fa es mànech a n 'aquesta Doctrina Pueril, en dia que
l 'estampem, vostè mateix serà el pr imer qui s'en penedirà després : no
hi tenga dupte.


Tenga present, Dn. Toni, que aquiex important y bellíssim llibret, 15
del qual ahí es capvespre just poguérem ensaborirnc cscapolons cn


12 A q u e s t a C o m i s s i ó Edi tora de les obres cata lanes de R a m o n Llull e s va
const i tu ir l'any 1896 sota la pres idènc ia de M n . A l c o v e r , i e s tava formada per
ell i e l s s enyors M i q u e l Sants Oliver, Joan Lluís Garau, Estanis lau de K. A g u i l ó ,
Pere Orlandis i M i q u e l Cos ta i Llobera. T a m b é en fou m e m b r e el c a n o n g e M a t e u
Rotger . L'any 1900 s'hi agregà c o m a d irector t ècn ic En M a t e u Obrador, i des -
prés de la seva m o r t foren t a m b é m e m b r e s de la C o m i s s i ó els s e n y o r s Joan
A l c o v e r , Salvador G a l m é s i M i q u e l Ferrer i M a y o l . D e la his tòria d'aquesta C o -
mis s ió , que t ingué una etapa final ag i tadíss ima, he donat un extracte bas tant
detal lat en el m e u llibre Un home de combat, pàg ines 230 - 237 .


13 M a t e u Rotger i Cap l lonch (1862-1916) , pol lenc í , c a n o n g e de la Seu de
Mal lorca i h i s tor iador ser iós , autor d'una Historia de Pollensa en tres v o l u m s
(1897-1906) , m o l t d o c u m e n t a d a .


14 M i q u e l Cos ta i Llobera (1854-1923) , el gran poeta pol lenc í .
15 A l · l u d e i x la Doctrina Pueril de. R a m o n Llull, que fou publ icada e n el


primer v o l u m de l s ed i ta t s per la C o m i s s i ó , a m b pròleg i n o t e s de N'Obrador .


6




CARTES DE T E M A L U L ' L l À 2 3 5


una rápida lectura, ha de servir de Vademécum o Introductori qu 'hem
de posar en mans de jovensans, seminaristes, etc . per iniciarlos y .per
enconarlos de lulisme y adomdarlos al estudi y primera conexensa del
nostro vell llenguatge trecentista. Y aquesta Doctrina es just feta aposta
y tayada de lluna per axò, gracies a la seua simplicitat y transparencia
d'estil, de materia y de llengua, olara com un crestay, desde'l primer
al darrer capítol.


Ademes, pos esment en que ha de surt ir a llum baix dels auspicis
y r e c o m e n d a d o dels Bisbes de terra catalana, comensant p'el nos t ro al
capdavant de tots : que caira ferne una edició més nombrosa que de
cap altre dels t rac ta ts lulians, a fi de divulgaria y ferla arribar a mans
de tota gent de la nostra; y amb aquexes circunstancies me semblaqu 'ha
de desdir y parexer fora de lloch que'l prologuista no sia el mest re de
llengua materna en el nostro Seminari, el qui avuy per vuy du la doma
y to thom regoneix per cap y majoral de la nostra creuada de restauració
filològica; el que podem anomenar Y Apòstol Sant Pau de la doctr ina
llengüística novella. 16


C o m vendrá a la fi, fer aqueix pròlech no será cap obra de romans ,
ni de molt, que'l destorb a vostè de la tasca de preparar el vol. IV de
les seues Rondayes o de qualsevol altre que tenga en el teler. Poques
vetlades y dematinades li bastarán per dur aquexa feina a s'enfornar,
vostè qui té fàcil enginy, paraula llesta y ploma llevent. Tres dies per
lectura y altres tants per cendre, fènyer, pastar y entornar, sé ben cert
que li seran prou, ab la farina ja recolada que jo promet de donarli :
vuy dir que li apareyaré de molt bon gust (com ja u vaig fer p'el pròlech
den Costa) tota aquella part de trebay més llemicós y torbaret, d 'ante-
cedents y cerques bibliogràfiques, cites y notes d'erudició, confrontes y
referències, etc., etc.


L'envit, Dn. Toni, a que hi fassa un pensament sobre axò que li
dich. En haver surt i t d'axò den Men. Pidal 17 qu 'ara li té l 'atenció em-


16 N 'Obrador invita aquí M n . A l c o v e r a prologar la Doctrina Pueril, fun-
dant - se e n el prest igi del famós Vicari General , que en aquel l t e m p s anava
cre ixent d ins t o t s e ls Pa ï sos Catalans en virtut de les s eves ardoroses c a m -
panyes preparatòries de l'Obra del Dicc ionari . Es veu , però , que Mn. A l c o v e r no
vo lgué o no pogué escriure aquel l pròleg, i la Doctrina Pueril sort í pro logada
pel m a t e i x Obrador.


17 " A x ò d e n M e n . Pidal", que absorbia en aquel l m o m e n t l 'atenció de
M n . A l c o v e r , era la redacc ió de les s eves Questions de llengua i literatura cata-
lana (que es publ icaren en les pàgines 2 0 9 - 5 5 6 del t o m I del Bolletí del Dicció-


7




236 F R A N C E S C D E B . M O L L


bascolada, en fassa una lectura, d'assegut, d'aqueix gentil llibret, y casi
tench per ben segur que no voira per altri, sino per vostè meteix, d'honra
y la gloria de retornarlo y oferir-lo de bell nou —per primera vegada en
la bella vestidura que li pertoca y ab la qual l 'endiumenjà son autor,
ara fa 600 y tants d 'anys— als amadors y devots de les nostres lletres
renascudes.


En gracia de la bona intenció, me perdón de bon grat aquesta reca-
pitoletjada, y ja sab qu'estich a son manar com afm. amich y company
y s. s.


q. 1. b. s. m.
M. Obrador


Diada de la Candelera, 1903.


I V
Amich Dn. T o n i :
Alci es cap, un moment , de lo que fa, y pegui una uyada an aquexes


tres cartes, derrerament rebudes.
En haverles vistes les me pot tornar, juntament amb sa del prof.


Guarnerio, 18 que m'agradaria veure, y llavors la hi 'tornaré, o, si vol,
la arxivaré amb totes ses altres.


Aquexa den Menéndez ("entusiasmado") val per dues, y encara
més. Jo temia qu'ell y es seu dexeble n'Asín, 19 prevere, arabista, etc .
no bufassen an es brou o no muscletjassen, en veure sa mutació qu 'hem
feta, d'il·lustrar y vestir bibliográficament es nostros volums lul.lians
en català, en lloch de fer-ho en castellà, com Dn. Jeroni (a. c. s.) 20 y


narï), e x t e n s a r e f u t a d o — n o sempre e n c e r t a d a — de les idees expressades per
R a m o n M e n é n d e z Pidal en l'article Cataluña bilingüe (publ icat e n El Imparcial
del 15 d e d e s e m b r e de 1902) .


18 Pier Enea Guarnerio (1854-1919) , professor de la Un ivers i ta t de Pavia ,
que es féu catalanòf i l e n estudiar el parlar de L'Alguer (Sardenya) , sobre el
qual publ icà una llarga monograf ia t i tu lada II dialetto catalano d'Alghero ("Ar-
ch iv io G l o t t o l o g i c o I ta l iano", IX, 1886, pp. 261-364) que encara avui té v igènc ia
i és c o n s u l t a d a a m b profit . P r e n g u é part en el primer Congrés Internac ional de
la Llengua Cata lana (Barcelona, oc tubre de 1906), o n presentà una c o m u n i c a c i ó
sobre l 'alguerès i pronunc ià un e l o q ü e n t discurs de sa lutac ió .


19 M i g u e l A s í n y Pa lac ios (1871-1944) , catedràt ic d'àrab de la Univers i ta t
de Madrid , autor de v a l u o s e s obres sobre l lengua, l i teratura i f i losofia aràbigues .


20 Jeroni R o s s e l l ó i Ribera (1827-1902) , poe ta de la primera època flora-
lesca, in ic iador d e la pub l i cac ió d'obres cata lanes de R a m o n Llull a m b el v o -


8




CARTES DE TEMA L U I / L l À 237


noi tros metexos, en els 3 volums d'ell, que completàrem. Però sembla
que res hi tenen que dir, y han engolit s'am, o s'han begut es cop, com
sa figuera. Més val axí. Sab que va de bé, a un homo, tenir sa rahó y
sa Ilógica de par t seua !


Sobre tot (com diu vostè), ell pareix que fins ara no mos porem
quexá, y la cosa mos va quart crexent y vent en popa.


Deu fassa que dur , fins a la fi, si per bé ha d'esser.
Man en quesvuya a son s. s. y amich afm.


M. Obrador
21 abril.


S. S. Si li pareix, me tornaré veure amb so nostro candidat admi-
nistrador, En Ferrer, y quedarem closos, senyalant-li provisionalment y
per aquest Vol I es 20 per cent de comissió de tots quants exemplars
despatxi. A m b això diu que se don per ben satisfet y pagat, per ara, y
ja u veurem més envant, segons la cosa com don.


Si vostè hi té res que dir, heu diga. Entre avuy y demà, ja faré dc
veure'l.


Es Proemi de Contemplació (vol. I) va endavant, y no mos tor-
barem gayre setmanes a dexar llest y acabat es tom.


Y tira tira, y envant ne venen!
ad majorem Lulli gloriam!


V
Amich Dn. Toni :
Vuytanta gracies y altres tantes, per lo que m'envia ; 21 y Deu li


mantenga sa devoció y fassa anar quart crexent (fins a arribar an es
ple) l 'Obra del Diccionari y des seu Bolletí, "ad maiorem linguae nos-
trae praedilectissimae gloriam".


Molt bon so'm fa aquexa afalagadora carta del Dr. Guarnerio, 22


l u m Obras Rimadas de Ramon Lull (Palma, 1859) i a m b la preparació de t e x t o s
que , després de la seva mort , formaren els tres pr imers v o l u m s publ icats per
N'Obrador .


21 S e g u r a m e n t es refereix a honorar i s guanyats a m b la feina que N'Obra-
dor fe ia per c o m p t e de la C o m i s s i ó Editora Lul· l iana.


22 La part referent a a s sumpte lul·lià, en aques ta carta de Guarner io da-
tada a 19 d'abril de 1907, d i u : "Dir igo a Lei i mie i più vivi r ingraz iament i pe l


9




2 3 8 F R A N C E S C D E B . M O L L


que li torn. En contestanli, pot ferli present que jo li he esorit també,
dies passats, y que molt li agrahirém ses noticies de m. ss. lul.lians a
la Ambrosiana que jo li demanava. N o la esbarri, an aqueixa carta, que
t an ta bona amor demostra y tant d'agrahir, a sa nostra edició y a sa
nostra llengua y li teratura.


Per contrast, aquí li incloch un escapoló, molt edificant y espressiu,
de s'arriesa centralista de caserna y sabre. Tal volta qualque dia li farà
bon joch a vostè, per escobletjarse amb aquella mala gent y posaria a
la vergonya. Tenen motiu de bramà y pernetjâ, derrera sa pallissa elec-
toral que s'en han duyta. Valga que "bram d ' a s e . . . "


Son afm. s. s. y amich
M. O.


24-IV-07.


V I
Amich Dn. Toni :
Ara que ja tenim rey y reyetó, supos que vostè trosselleta feta y


amb un peu alt, just espera y vetla es momen t de que'l Bisbe torn posà
peu demunt es Moll, 23 per totduna prende comiat y estrenyerli cap a


g e n e r o s o d o n o del prez ioso v o l u m e I dél ie Obres de Ramon Lull, perché Ella
c o m e m e m b r o della Comissió Editora vog l ia farsi interprete presso i suoi illustri
Col leghi del m i ó grato an imo . — l o a v e v o t e s t é fat to acquis tare dalla B ib l io teca
Univers i tar ia di Pavia i tre v o l u m i del le Opere lul l iane ed i te c o n tanta cura da
D . Jeroni Rosse l l ó ; ed ora faro cont inuare l 'acquisto del la n u o v a e d i z i o n e , c h e
c o n nob i l i s s imo amore di patria e di s c i enza in tende pubbl icare la at tuale C o m -
m i s s i o n e e in part icolare D . M. Obrador y Bennassar . — A pagina 437 del v o -
l u m e d o n a t o m i è fatta m e n z i o n e c o n lus inghiere parole del m i ó propos i to di
s tudiare i mss . lull iani de l l 'Ambros iana , propos i to al quale diversi lavori già
a w i a t i p r e c e d e n t e m e n t e mi i m p e d i r o n o di a t t endere finora. Però , sbrigati ora
mai quei lavori , ho già d e c i s o di m e t t e r m i all 'opera nel pros s imo m a g g i o e prima
del le v a c a n z e s t ive spero di poter c o n c l u d e r e qualche cosa . A n z i , se la C o m -
m i s s i o n e avesse b i s o g n o di qua lche spéc ia le ind i caz ione , d i sponga pure di m e .
M i sarà caro poter a t tes tare cos i il s incero affetto che io nutro per la causa
del la co l tura catalana".


23 Fa referència a la tornada del b i sbe Campins del s eu v ia tge a la P e n í n -
sula, que havia durat una m e s a d a (del 21 d'abril al 24 de maig de 1907) i d u -
rant el qual havia ass is t i t a la i m p o s i c i ó de la birreta al cardenal Aguirre , a u n e s
conferènc i e s ep i scopa l s a Madr id i al bate ig del pr íncep d'Astúries , nat el 10
d e maig i batejat dia 18 del m a t e i x m e s . Per a ixò N'Obrador diu que "ja t e n i m
rei i re ie tó" .


10




C A R T E S D E T E M A L U I / L I A 239


fora Mallorca. Per això li enviy aqueix rollo que quedàrem amb n'Alza-
mora que vostè li duria en anars 'en a Londres. Es una consulta que mos
ha de fé, en es British Muheum, sobre alguns mots dubtosos y formes
gràfiques d'aquell manuscri t de YOrdre de Cheuallerie. 24 Sa carta que
hi va inclosa li especifica lo que fa al cas, y li dóna ses fites netes.


Y suposat que aquexa exida de vostè no será pich de fava, sinó
que diu que durará tres o quatre mesos, pensava jo que abans d'anars'en,
y a fi de que no'm mancas escayola p'es canaris, no'm vendria jens ma-
lament que d'aquelles 280 pts. o cosa axí, que mos digué que li roma-
nien en caxa lul·liana, m'en bestragués un grapat (posem unes 150) a
bon conte ; que amb aquelles altres 150 de que li vaig firmà aubaranet
quant saldàrem es conte vey, en farien 300, que tendría rebudes a conte
des vol. I de Contemplació que ja tenim a s'enfornâ, y segons tarifa
acordada m'en valdrá unes quantes més, suposat que passarà de 400
pàgines. Dich axò, si a vostè li apar bé, y si tan mateix aqueys doblés
han de romandre corxofats fins a sa tornada o n'ha de fé entrega a n'es
seu bossé interí ; y si no, fassa contes que no he dit res, y ja malavetjaré
a dû busques a n'es niu per altra banda, si m'es possible.


Mos vérem dissapte amb En Ferrer es nostro Adminis t rador y
quedàrem closos y entesos ; ja té exemplars rebuts y pot fer sa seua
via. Mos havíem de tornar veure el sendemà, per acabar de posarlo al
corrent de t o t ; però sa mort den Moner (a. c. s.) mos ho destorbà, y
d 'avuy a demà mos haurem de reveure. Me digué que vostè '1 tenia
citat, supòs que per donarli noms y llista d'aquells suscriptors. Si vostè
abans de par t i r t roba que té temps y lleguda d'oferir es tom nou a n'a-
quells que t robàrem que s'havia de reservar, m'ho diga, y to tduna li
enviaré ets exemplars que 'm dirá. Si no, a sa tornada ja t robarà enlles-
tits t res toms, y sa glopada será més grossa y mala d'enviarla-se. Vostè
meteix.


Segons quin dia se determina a partí , poría essê que l 'accompanyás
fins a Barcelona, ahont ja sab qu'he d'anar per arregla lo d'es llibres
d'allà y veure si feym tracte amb En Batlle, 25 —ja qu 'En Verdaguer 26


2 4 Es u n manuscr i t del Libre de l'Orde de Cavalleria de R a m o n Llull, en
vers ió francesa del seg le X V , que es va publicar ín tegrament a les pàgines
249 -291 del v o l u m I de les "Obres Doctr ina l s de R a m o n Lull"


2 5 E n Joan B. Bat l le , l l ibreter i bibliòfil barce loní , que tenia la seva bot iga
a la Gran Via Diagona l .


26 N ' A l v a r Verdaguer (1840-1915) , l l ibreter que es tava es tablert a la R a m -
bla del Centre , de Barce lona , i que m a n t e n i a en la seva llibreria una interessant
tertúl ia d e l i terats i erudi ts .


1 1




240 F R A N C E S C D E B . M O L L


fa es desmenjat,— entrevistarme amb En Gili, 27 veure com campen
es meus fiys que allá tench . . . e tc . etc. Faré de veure'l a vostè avuy o
demà, y quedarem entesos. Y encara li hauré de tocà un altre pontet,
sobre s 'avinentesa qu 'ara hi hauria d'esser jo veynat seu. En Cirer passa
a viure en es primer pis, y lloga es segon, qu 'he vist, m'agrada molt y
me convindria, si no fos un ayret massa car. Tal volta amb una mica de
sempenta o 'recomanació de vostè s'ablaniría un poch, de lloguer, y se
dexaría tayá un trosset de capa. N o crech que mos fos jens dolent, a
vostè ni a mi, es viure costat per costat y just paret per mitx, qu 'amb
un cri t mos sentíssem. Ja vorem si u t rempam. Jo no 'm mudaria d'ací
on visch; però aquests 74 escalons de cada dia m e son més sobrats,
t an t com torn vey, y es meus espaumons no 'n volen pus, d'escala llarga.
Com som dalt, no puch trencà alè, y no hi ha més homo.


Perdón tanta parola, y mani com sempre a son s. s. y amich afm.
M . Obrador


14 Maig 1907


V I I


Palma de Mallorca, 27 Juliol 1907


A Mossèn Antoni M. a Alcover :
a Halle.


H o m o de Deu! Ani t passada la m'entregaren a sa seua tarjeta
germánica, ahont vostè ja pareix qualcú més de lo qu'era per ací ; car
axò de "Generalvikar des Bischofs" . . . etc., 28 pareix cosa més grossa
que Vicari General del Bisbe nostro. Endevant ses a txes! y alerta que
aqueys panxons y sadolls que diu que pega d'alemany, 29 no li fassen ven-


27 En Gustau Gili (1869-1948) , f a m ó s edi tor barce loní .
28 Fa al · lus ió h u m o r í s t i c a a les targetes de v is i ta impreses en a l e m a n y per


ésser u t i l i zades per M n . A l c o v e r durant el seu v ia tge per Europa Central , que
v a durar des del primer d e juliol fins al 31 d'octubre de 1907.


29 En el s eu Dietari de l'eixida a Alemanya i altres nacions ( vo lum V
del "Bol let í del D icc ionar i de la Llengua Catalana", any 1908) , M o s s è n A l c o v e r
c o n t a e x t e n s a m e n t e l s s eus es forços per aprendre b é l 'a lemany. Dia 27 de juliol
d i u : " N i e p a g e m e diu que he fe t s m o l t s de progressos e n l 'a lemany. Encara no
h o c o n e c gaire. Quina l lengo m é s mala d'anar e n t o r n ! " I dia 3 1 : "Me d i u e n
que faç progressos en l ' a l emany; no s ó n gaire. D é u m o s do pac iènc ia . A m é n " .


12




CARTES D E TEMA L U L ' L l À 241


trey ni li congrien un aplech que llavors sia mal de pahir y li hajem de
donar qualque presa de senet o un gra de ceva. 30 Es d'esperar que no
sia axí, sinó al contrari , que li sia una menja ben digesta y assimilable
y que li fassa bon profit, tenint un cuyner tan pràtich y ben nos t ra t
com el Dr. Schàdel, 31 qui le hi sabrá aguiar amb bona salsa.


D'axò que vostè'm diu, qu'ell el tracta com un papa, enque sia
protestant, no m'en meravell gens; perquè anc que no s'avenguin ni
llauren d'un meteix coll en qüestió de credo, com que vostè es apostò-
lich romà y ell es apòstol romanista que predica y ensenya y mos pro-
paga sa benvolguda llengo nostra, lo que n o es a un cap es a s'altre, y
to t vaja a un munt , y ja hu aclarirem! Bons siem noltros, y volguem
bé a qui bé mos vol, y no n'hi haurà tants de dolents, ni d'aquells qui
pensen y creuen que res se pot fer condret en aquest món, en no ésser
a esclafits y bregues y cinglades.


Me fa goig, amich Mossèn Toni, y m'exampla es cor axò de veure
que si per un cantó establim y organisam sa Solidaritat política 32 aco-
blant elements que abans eren com es ca y es gat y casi res lograven
esbargits cadascú pe's seu vent, noltros tambén enardits y encoratjats
per amor de la llengua, formam y com més va més reforçam aquesta
altra solidaritat filològica, que tan bons fruyts y bell esplet mos ha de
donar, ad majorem linguae praedilectissimae gloriam, y mos fa conexents
y amichs corals d 'homos estudiosos y sabuts, que amb noltros llauren
d'un coll, y per aquest vent bé se pot dir que son de la nostra.


30 Ceva és grafia incorrecta , per sever: en castel là , acíbar. En aquel les
saons encara no s'havia fixat l 'ortografia catalana, i N 'Obrador feia el que podia
per reso ldre els prob lemes , però natura lment no sempre ho aconsegu ia .


31 Bernhard Schàde l (1878-1926) , professor de Fi lo logia R o m à n i c a a la U n i -
vers i tat de Hal l e — i anys m é s tard a la d 'Hamburg — , el primer l ingüis ta e s -
tranger que es va dedicar i n t e n s a m e n t a l 'estudi c ient í f ic de l ca ta là ; autor de
d iverses monograf i e s i d'un Manual de Fonètica Catalana (Côthen 1908) , fou u n
important propulsor de la c iènc ia f i lo lògica a Cata lunya; or ientador i mes tre
de M o s s è n A l c o v e r ; p r o m o t o r de la c o n c e s s i ó de b e q u e s als joves M o n t o l i u ,
Griera i Barni ls per a cursar e s tud i s de R o m a n í s t i c a a l 'estranger. Schàdel és
una figura important í s s ima del r e n a i x e m e n t de l s e s tud i s f i lo lòg ics a la nostra
terra. H e d o n a t n o t í c i e s i d o c u m e n t s d'aquest gran catalanòf i l en el m e u article
Bernhard Schàdel i els inicis de la lingüística catalana, en l ' H o m e n a t g e a V i c e n s
V i v e s " , vol . I, pàgs. 95 -110 .


32 Es refereix al m o v i m e n t pol í t ic de la Solidaritat Catalana, que en aquell
any 1907 assol ia la seva m à x i m a importància .


13




242 F R A N C E S C D E H . M O L L


Ja hu crech que de bon gust remetré al Dr. Suchier, 33 al qui conech
prou de nomenada (encara que no personalment) els 2 quaderns —únichs
fins ara publicats— dels nostres Còdichs Llagostera y Çagarriga. 34 Per
aquest mereix correu los hi enviy a vostè, ja que s'oblidà d 'apuntar-me
s'adressa d 'el l ; y axí meteix ara la m'enviy, si la sab, perquè dia ven-
drá en que li haurem de remetre qualqu'al tra cosa. No hi puch incloure,
en es paquet d'avuy, s'exemplar de sa Gramática Forteza, 35 perquè
no 'n tenía cap a s'arxiu y l'he hagut de demanar a s ' impremta d e la
Misericordia ; però p'es correu vinent confiy de poder-la-hi enviar, y no
perdré cala.


Altresí molt content m'ha fet, d'axò que'm diu, de sa bona y pro-
picia disposició d'En Pra t de la Riba 36 (com era d'esperar) referent a
sa nostra edició lul·liana ; y conforme a ses indicacions de vostè, posaré
fil a l 'aguya y remetré s'instancia —si no la hi duc jo mateix— dema-
nant que mos hi donen una maneta. 37


Qui mos n'hi ha de donar també un'altra, segons vostè ja n 'està
entresenti t y jo li vaig dir, es aqueix misser Bernat, 38 qui tant bé'l
t racta com hos te ; cuydant de fermos o procurarmos una feel y exacta
copia des Blanquerna segons es ms. de München, que l 'hem mester sens


33 H e r m a n n Suchier (1848-1914) , professor de F i lo log ia R o m à n i c a a la
U n i v e r s i t a t de Hal l e , gran m e s t r e de f i lo logia francesa i b o n c o n e i x e d o r de la
l i teratura catalana i e s p e c i a l m e n t de t e x t o s de R a m o n Llull i de Jacint V e r -
daguer.


34 S ó n e l s manuscr i t s publ icats per Pere A . S a n c h o V i c e n s i B e n e t P o n s
i Fàbregues l 'any 1898, a m b els t í tols de Códice Çagarriga i Códice Lagostera,
que c o n t e n e n d o c u m e n t s referents a la F o n t d e la Vi la (Ciutat d e Mal lorca) i
f o r m e n el v o l u m primer — i crec que ú n i c — d'una " C o l e c c i ó n de d o c u m e n t o s
re ferentes al re ino de Mal lorca".


35 Gramática de la lengua catalana por D . T o m á s For teza y Cortés . Es
el primer assaig de gramàt ica catalana fet s e g o n s el m è t o d e h i s tor ie de Fr iedr ich
D i e z . D e s p r é s d'estar c o m e n ç a d a i aturada m o l t de t e m p s la seva impress ió ,
arribà a publ icar-se aques ta Gramàt ica l'any 1915 a m b u n e x t e n s pròleg de
M o s s è n A l c o v e r .


36 Enr ic Prat d e la Riba (1870-1917) , Pres ident de la D i p u t a c i ó de Bar-
ce lona , gran a m i c de M o s s è n A l c o v e r i e s trenu propulsor dels trebal ls d' invest i -
g a c i ó c ient í f ica a m b la f u n d a c i ó i patrocini de l 'Inst i tut d 'Estudis Catalans .


37. La D i p u t a c i ó de Barce lona d o n à "una m a n e t a " a l ' ed ic ió dels t e x t o s
lul . l ians subscr iv in t - se a exemplars de cada v o l u m .


38 N o m a f e c t u o s a m e n t arcaic que dóna Obrador al Dr. Bernhard Schàdel ,
que en aquel l s d ies d e juliol de 1907 tenia hostat jat M o s s è n A l c o v e r a la seva
casa d e Hal le ,


14




CARTES D E TEMA L U L ' L l À 243


V I I I


Ciutat de Mallorca 5 Setembre 1907


A Mossèn Antoni Maria Alcover
t rescant mon : allà on sia !


Inoblidable y benvolgut amich y confrare :
Ja m'arribà, ja, y m'alegrà ferm sa seua postal datada a Berlin 25


Agos t ; poch després d'una llarga carta del Dr. Schàdel, interessan-
tíssima com totes les seues, y que també 'm fé esclamar alleluya! Fi-
gur-se que pe'l seu contengut vench en conexensa de tres o quatre textes
originals lul.lians, dels quals fins ara no'n sabíem més que la versió lla-
tina : textes tan interessants y notables com la Art d'atrobar veritat
(que jo ja suspitava, y per això la vaig posa a la Taula cronològica de
la nostra edició), la Disputado dels V savis, Lo VI seny de Affatu (no
de Olfatu, com er radament deu posar el Catàlech de Munich y ha copiat
En Schàdel) y el Llibre dels Àngels.


" ¡ Tant cada cala ! " com solem dir per ací. An aquest pas, si axò
va axí, sa t rentena de volums projectats perilla convertirse en coran-


15


falta, per aquest any vinent. Ara que vostè hi es y el té prop, en poren
parlar, d'asseguts, sobre sa forma y manera d 'obtenir aqueix trellat,
retribució qu'es nostro bossot lui .lia permet destinar-hi, etc . etc. Y ara
meteix ja li pot advertir que aqueix no seria s'únich ni es derrer que de
München mos convendrá veure ; perquè derrera es Blanquerna vendran
es Libre de l'Home, es à'Anima racional, es de l'Arbre de Philosophia
desijada, es del Libre de Proverbis, el de Vertuts e Peccats y qualcun
altre. A veure, idò, si fan barrina y queden closos; fent entendre al
Dr. Schàdel que, si bé no's t racta de cap ganancia orba, axí mateix pot
haver-hi un sou que gonyar y treure-hi jornalet, com jo'l t rech ací, copia
que copia, amb punts y amb hores. De to ts modos, s 'encarregarse'n ell,
d'aqueys trellats, sempre mos seria més ventatjós que no haverhi d'anar
un de noltros a fer-los. A veure, idò, si hu trempen.


També avuy li remet alguns retays periodístichs, y amb sa Gramá-
tica anirà un article sobre Herrn Bernat, que demà o passat publicará
L'Almudaina. Procuraré que no hi haja tantes errades com a sa Gazeta.
Memòries, y una aferrada p'es coll los envia coralment son afm.


M. Obrador




244 F R A N C E S C D E R . M O L L


tena (Deu fasses, y menjaríem dàt i ls!) , y axò que'l Dr. Schàdel no deu
haver fet fins ara més que fuyetjar el Catàlech de Munich (que ces
messieurs-là, les auteurs de l'Histoire Littéraire de la France, tome
XXIX, ab to t y els molts d'emprunts que li feren, pareix que no més
rescloveyaren demunt , demunt , ja que los passaren per maya mújols y
escorbays de aqueixa mida! ) . Ara figur-se lo que succeirà en día que
Her r Bernhardt s'en vaja a München, y ben arromangat tay de eolzos
se posi a fer ravassega de m.ss. lul-lians, dins aquell gran sementer, y
tira que dassa, dassa que venga, aquesta es meua, aquest es teua, aquest
vuy aquest no vuy, (1) no dexi res per vert, fins a tenirho tot ben agave-
llat y saber-ne bé la neta ! M o s seran cent cavalls aqueys auxilis, qu'ell
y es seus dexebles mos donarán, segons m'indica y promet en sa seua
carta. Ja hu orech que mos hi vendrán com l'anell al dit y com a bunyol
dins la mel, y que los ho haurem d'agrahir de bon de veres!


Dels diferents medis o sistemes qu'ell me proposa per obtenirne
copies ben autèntiques y feels (fotografia, etc.) n 'haurem rahó y en
parlarem d'asseguts, to tduna que vostà torni, suposat que per ara no
corre pressa y que de tota manera ell no podrà posar mà a lo de Mu-
nich fins a s 'entrada d'hivern. Jo li contestaré ben espinzellat, un dia
d 'aquests, a Büdingen, y li diré lo que fa per ara al cas, perquè roman-
guem ben entesos. Mentres tant , si vostè té ocasió, li comunich aquesta,
y que li servesca de resposta provisional fins que rebrà sa meua ; amb
sa gran aferrada p'es coll, per sa notabili tat d 'aquexa primera trobaya.


Lo que vostè podria fer (ara que té avinentesa) seria adquirir —per
conte de sa Comissió lul.liana— y durmos un exemplar d'aqueix Catà-
lech des M.SS. de sa Biblioteca Reial de Munich, y si costa massa o se
pot comprar per seccions, adquirir no més ses de M.SS. espanyols (dins
la qual van els catalans o llemosins, com deyen primer), de M.SS. fran-
cesos (que contendrá es provençals), y sa de italians, a hon tal volta hi
t robem versions italianes com sa des Fèlix, qu'es a la Vaticana, o s'altra
que jo vaig t robar a la Marciana de Venècia. Y ja que hi es, ¿perqué
no fa un'al tra calaverada, que seria adquirir y dur (si es que encara no
l'ha comprat) aquell Vocabulari romànich den Kôrting (crech que 's diu
axí 39 del qual en duya En Schàdel un exemplar com vengué a Mallor-


39 Lateinisch - Romanisches Worterbuch de Gustav Kôrt ing (Paderborn ,
1907) , obra que tenia importanc ia c o m a s egon in tent de d icc ionar i e t i m o l ò g i c
d e t o t e s les l l engües r o m à n i q u e s , però que n o ecl ipsà els mèr i t s del primer
(VEtymologisches Wòrterbuch der romanischen Sprachen de Fr i edr i chDiez , B o n n ,


16




CARTES DE T E M A L U L ' L l À 245


ca? Mos sería un llibre de consulta utilíssima. Carregui, ara es s 'hora!
y en duga de l l ibres; que més val axò que gastar doblers a ca's pote-
cari ! !


Feym veta, tanta com porem. Els toms I y II de Contemplació estan
a s'enfornâ, y en arribar vostè, per poch que's torb, ja los t robarà llests,
y un altre en es telessos.


De Madrid ja cobràrem ses 800 pts . des vol. publicat ; 40 n 'hem pa-
gades 500 y tantes a n 'En Guarro, per paper, y ses altres en tot o en
part aniran per conte d' impremta.


S'instancia al President de la Diputació de Barcelona la s'en durà
En Miquel Ferrà 41 (per entregarla a la mà) que s'en hi va un dia
d'aquests. Jo no descuyt lo de sa Diputació nostra, ara qu ' han de fer
es presupost de l 'any qui ve, perqué hi inologuen sa corresponent par-
tida.


L'anyoram, y al punt comensará a esser hora de que venga a tocà
mare. ¿Y qu'encara s'en recodará de parlar en mallorquí? . . . perqué
En Schàdel m'escriu que vostè ha fets tants de jolis progrès, que ja pa-
reix un alemany; sino que una cosa hi ha, que li priva es parexer-ho
de tot, y es que, segons ell l lamenta, "élas ! Mossèn Alcover níaime
pas la bière ! ! "


A reveure prest, idò. Malavetj a está bonet, y amb moltes comen-
dacions a tota aquexa gent romanòfila, man en quesvuya a son s. s., com-
pany y amich affmo. q. J. b . s. m.


M. Obrador


(1) ¿Com heu diria an axò en deutscli, des que rallen per aquí?


c i n q u e n a e d i c i ó 1887) i al cap de pocs anys fou superada a m b gran avantatge
pel Romanisch.es Etmologisches Wôrterbuch de M e y e r - L ü b k e (primera e d i c i ó
H e i d e l b e r g 1911) .


4 0 Es tracta de l ' import de vui tanta exemplars subscr i t s pel Minis ter i
d 'Instrucc ió Públ ica .


41 M i q u e l Ferrà i Juan (1885-1947) , poeta , arxiver i m é s envant b ib l io te -
cari de la Univers i ta t de Barce lona i cap de l 'Arxiu His tòr i c del R e g n e de Ma-
llorca. La seva i n t e r v e n c i ó t ècn ica en l 'edic ió lul · l iana cons i s t í en la preparació ,
correcc ió i a n o t a c i ó del v o l u m III del Libre de Contemplació (1910) .


17




246 F R A N C E S C D E B . M O L L


I X
Amich D. Toni :
A m b gran despler y sentiment de la meua ánima, el Congrés His-


tòrich haurà de personar [sic], per aquesta vegada. 42
Bufa y beure no po t ' s ê ; Na Juana no's més d'una, y jo no'm


pueh fé trossos. Del 20 al 22 qui vé, fas contes de part i r cap a Munich, 43
y aquests dies que'm resten me vendrán ben ranet (si'm basten) pera
donà recapte a ses mil feynes qu 'he de dexá enllestides y preparatius
indispensables, abans d'estrenyer-li.


Es dos fuys derrers (únichs que manquen) per cloure y dexâ llest
es tom I de Contemplació ; aquells altres que may acaben a ca 'n Colomar
(y axò que cada dia los don mat raca! ) , ses notes y copies de fragment
des mss. de Demostracions y de l'Arbre de Sciencia, que tenim ací amb
buyts y llacunes y s'es mes ter completarlos amb altres mss . que sols hi
ha a Milán y a Munich ; ses variants a un vell text des Libre del Con-
solat de Mar, ( 1 ) treball a que 'm vaig comprometre amb En Moliné
y Brases, 4 4 abans que s 'Institut d 'Est . Cat . mos comunicas lo de Mu-
nich . . . e tc . etc . son coses indispensables que no dech ni puch desaten-
dre, y massa torbaretes pera dexarme hores ni moments que dedicar a
tota al tra escarada, per tard que'm colch y per dematí que m'axech.


A m b tanta tracalada de trebays com se presentarán an es Congrés,
no li vendrá a un més o manco. Y es que jo havia d'engarbullâ, no 's
pot fer de correguda, a la babal.lá y tropell - tropell, sinó d'assegut y
amb seny de bistia veya. Per fé un bunyol o un sayo mal tayat, qualse-
vol hora hi som a t emps ; y a mi no'm basta cor pera aguiâ un men-
drugat que llavò'm puguen dir que té tant de gust com fava parada freda.
Hi ha qui está a l 'aguayt y vetla sa Hebra : cave Fabram ! ! 45


4 2 El primer Congrés d 'His tòr ia de la Corona d'Aragó, ce lebrat a Barce-
lona del 22 al 27 de juny de 1909.


43 El v ia tge i e s tada de M a t e u Obrador a M u n i c h pens ionat per l ' Inst i tut
d 'Estudis Catalans , va durar des de l m e s de juny f ins a la darreria de s e t e m b r e
d e 1908.


4 4 Ernest M o l i n é i Brases (1848-1940) , bibl iòf i l i erudit ed i tor de t e x t o s
cata lans m e d i e v a l s i pr inc ipa lment del Llibre del Consolat de Mar (Barce lona,
1914) .


45 Es s ignif icat iva aques ta aguda a l · lus ió que fa N'Obrador a l 'actuació
de crít ic ex igent que ja en aquel les s a o n s de 1908 es recone ix ia a P o m p e u Fabra
(1868-1948) , que pocs anys després havia d 'augmentar el s eu prest igi a m b u n
mes tra tge que encara avui és acceptat de t o t h o m .


1 8




CARTES DE TEMA LUL'LlÀ 247


Vostè ja hu veu y ja m'entén, sense més recapitulà. Jo no hi sé
altre remey; y si aquesta forçosa abstenció meua li sab un poch de
greu, erega, Dn. Toni, que molt ¡pero molt més! m'en sab a mi. Seré
jo es qui hi perdré, més que es Congrés y es congressistes. Sense un ay
fan s'ayoli.


En quesvuya dependesca de mi, mani a son s. s. y amich afm.
M. Obrador


( 1 ) Segons es codi den Sant Pere (s. XIV) des nostro Arxiu His-
tòrich.


X
Munich 3 setembre 1908


A Moss. Antoni M. a Alcover.
Mol t benvolgut y anyorat amic :
M'es arr ibada la seua postal de dia 26, que'm du la bona nova de


que per aquexa roqueta to t seguex pla igual y vostè y demés de la
nostra campen bé de salut, lo mateix que jo aquí, gr. a Deu, y que
dur .


Idò sí senyo : me t rob a ses acabayes de sa meva tasca (de sa d'en-
guany, entenguem-mos ; perqué en román un bon raig per l'any qui vé ;
ja'ls ho esplicaré menudament de paraula), y aviat poré fer sa trosse-
lleta y estrenyerli cap a sa barraca, com solen dir es rotés . Té rahó de
pensà que bé l'he feta a s'aviona, y m'ho he tret de sa vessa; però no 'm
queix de sa cullita, y esper que los farà goig y t robaran que no he
boyetjat gaire, en veure de prop sa garba de bon blat que per aquest
sementer he safalcada. ¡Quina caveyonada, animetes santes, que hu
eren d'espessos es boldrons ! . . . Duc, a l 'hora d'ara, estudiats , confron-
tats , descrits y copiats (uns sencers y altres fragmentanament) més d e
30 codis originals, molts d'ells dels ss. XIV y XV, qui contenen una
corantena d'obres lul·lianes en prosa y en r ims ; trescats y ben furi-
ryats els altres llatins (n'hi ha una mayna! passen de cent! !) a veure si
per cas hi havia dins ells qualque coniet de canonge o Hebra ajaçada
(y efectivament qualcuna n'he trobada, que li he hagut de dona fura, y
per ses oreyes l'he treta de dins es jaç) : repassada la secció immensa
d'incunables, y espipellada igualment l 'altra col·lecció, també abundo-
síssima, de llibres auxiliars o de consulta (Hilfsbücher) que difícilment
fora d'ací amb tanta profusió haguera t robats reunits . — De més a més,


19




2 4 8 F R A N C E S C D E B . M O L L


y fora de lo lul.liá, qu'era per mi s'agre preferent, he pogut haver y
tench ja a cobro altres vells textes catalans ben curiosos : un trellat
català interessantíssim d'aquella Visió de Tundal, que pogué
ésser pera '! Dan te una de les fonts inspiradores de la Divina Co-
media ; una Gramática llatina - catalana quatrecentista, que ofereix la
part iculari tat de donar, dels centenars de mots que posa com exemples,
la correspondencia o versió en romanç vulgar ( ¡no dic jo si farà bon
joc, d e m u n t les planes del Bolletí del Diccionar i ! ) ; unes Cobles de
Nostra Dona, a la I a fulla d 'un ms. del 1300; y sobre toi , un Blanquer-
na pur, estil.lat, qu'es una meravella d'enginy y de bon llenguatge, y
mos farà un dels toms més llecorosos y plaents de la nostra edició ma-
llorquina.


Totes aquestes copies, com ja li vaig indicar, les he pogudes fer,
ab gran avenç de temps y garantia absoluta d'exactitut, no a la mà,
sinó fotogràfiques, emprant un novell procediment tan ràpid com fácil
y no massa costós, y que d'avuy endavant haurem d 'adoptar per norma.
Res de clichés de vidre ; sa copia se treu ja directament sobre una fuya
de paper o cartolina especial, y resulta perfectament llegible, to tduna
que sa vista la té avesada y desaparex s' estranyesa de veure sa lletra
blanca demunt es fons negre ; com sa vista de s 'estudiant aviat s'avesa
an es blanc des guix, demunt sa pissarra. Perquè milió ho puga judicar,
aquí n 'hi incloc un petit retay o escapoló per mostra.


Per aquest sistema duré copiades més de mil pàgines de manus-
crits originals, del bon t emps ; lul.lians y no lul.lians, uns r imats y al-
tres en prosa ; el susdit Blanquerna, qu'es la pessa principal y com el
gall de llevor (ell to t sol passa de 300 págs.); el Libre dels 6.000 Pro-
verbis, t ambé sencer (un preciós trellat del XIV) ; Y Art abreviada de
Predicado, la Lògica rimada, l 'opuscle De ço que deu hom creure de
Deu; y no parlem de lo de l 'Ambrosiana de Milán, que fa també per sí
sol un 'a l t ra bona tongada. He omplides ses llacunes o buyts des nostros
codis de Contemplació, de Demostradons y Arbre de Sciencia, qu 'ara
fendrem ben sencers, de manera que no hi faltará un gra a sa dobla;
y he deixat un bon tay senyat y fites posades per unes altres messes y
escarada, s'estiu de l'any qui vé, si som vius y si t robam qui mos don
cames per corre.


Ara 'm queda a fé es repèl y es derrers jornals, a Milán. Es meus
contes son part i r d'ací, dilluns o dimars qui vé, en bon dia de la Mare
de Deu des missatges ; esta cosa d'una setmana a Milán, que crec que 'm


20




C A R T E S D E T E M A L U I / L I A 249


bastará pera enllestir lo que'm manca; y aprofitant es vapor de La
Veloce que saupa de Genova dia 17, embarcarm'hi cap a Barcelona,
ahont podré esser lo'ndemá, y pocs dies després a Mallorca, prip-prop
devés St. Mateu, an es 3 mesos justs de sa meva part ida. Deu mos ho
arrip to t a bon port , y mos alliber de soscayre o travelada! . . .


Content estic de lo que 'm diu, que'ls Bailly-Baillière ja han entre-
gats els 90 exemplars del mostro vol. II an el Minister i ; axò serán aviat
doblés contats, y tot d'una que jo sia aquí, ja petxucarém sa Diputació,
si va sorrera o mos fa oreyes de cònsol.


M'en regal bé jo, per aquestes lati tuts, de sa calorassa que, segons
diu, están passant vostès, pobres meridionals. Benhaja Munich d'estiu,
si no fos t an nigulenc y plover ! Cap dia ha marca t es termòmetre massa
més de 15 o 16 graus, y ni un sol vespre qu'es un, me som vist a jaure
sense cobertô o flassada. Llàstima de tení la mar tan l luny; Oh, y que
l'he anyorada a na blavao Encara fas contes d'arribà d'hora, de rabetjá
una mica es pellet dins ses aygos salabroses de sa Portella o des Corp-
marí y alenà aquell ayre axumorat de bones olors d'alga, de pinar y
romaní y senyorida.


N o m'enganava de res, vostè, com me deya que Munich era una
gran y bella ciutat. Heu és, no hi ha dubte, y poques ciutats del món
oferexen per ventura més plaent estatje a la gentada esterna que s'en
hi vé, carreró seguit, ni la poden embadalir amb tantes preciositats y
meravelles artístiques com ací's troben aplegades. ¡Oh aquestes Pina-
coteques, vella y novella, y aquest Museu Nacional, y tants de monu-
ments y belles esglésies y grans casals, y parcs y jardins, y aquesta nete-
da t d'espayosos carrers y places, y aquesta bona gent bavaresa, tan fe-
nera y desxondida, de costums lliures y franques, sense desenfreiment,
y aquesta cervesa fina que a carretells y cadafs ratja roy seguit, des
dematí fins a's vespre, a la antiga Hofbrànhaus y a tants d'altres gast-
haus, un a cada passa ! . . . . Tot axò está molt re-de-bé, y to t axò son
llivanyes que fan Munich agradosa ; que m'hagueren agombolat y m'hau-
rien endolcida s'anyoransa, si no fos allò de "rodaràs y rodaràs y a terra
teua to rna ràs" y "caseta mia per pobra que sia". Jo, ademés, com vostè
ja sab, tench cordetes que m'estiren . . . , aquelles fiones . . . , aquexa
edició nostra, estovada fins que jo torn, . . . y to t axò y sa llecó ma-
llorquina que dins mí duc empeltada y per molt de món que tresqui no
la 'm t rauré may de demunt , me fa anâ a estones un poc alís y me reviva
sa pruitja des retorn y de toca mare.


21




2 5 0 F R A N C E S C D E B . M O L L


S'altra diassa me comparegué per ací de cop descuyt En Tomeu
Amengual ; 46 va estar dos dis ab mí, y llavò s'en ana a seguí es seu
viatge cap a Viena, Budapest y Praga. Vengué a sa Biblioteca; li vaig
mostrà es meu pertret , y crec qu'en farà un article per sa Gazeta. Vostè,
per ara, fassa'm favor de no escriure-hi res de tot assò per evità gelosies
de La Almudaina. Ja serem a temps de donarne conte.


Memòries a tohom, y a reveure prest, si a Deu plau! L'abraça de
tot cor son s. s., company y amich afm.


M. Obrador


46 B a r t o m e u A m e n g u a l i A n d r e u (1868-19) , nadiu de Fe lan i tx c o m el
m a t e i x Obrador, era u n h o m e de gran d inamisme , que es ded icà profess ional -
m e n t a e c o n o m i a i f inances i va ser m o l t s d'anys secretari de la Cambra de
C o m e r ç de Barce lona , però t a m b é era h o m e de cultura h u m a n í s t i c a i que s' inte-
ressava ferm pels p r o b l e m e s culturals de Catalunya.


2 2




REIMPRESIÓN DE LA EDICIÓN M0GUNÎ1NA DE LAS
OBRAS LATINAS DEL BTO. RAMÓN LLULL


De las 280 obras que escribiera Ramón Lull se tenía en 1959 el
siguiente balance : unas 15 obras perdidas, 160 editadas, 105 todavía
inéditas. Quedando dos quintas partes de la obra de Ramón Lull prác-
t icamente inaccesible, la investigación estaba muy dificultada, pues sólo
puede progresar basada sobre las fuentes.


Hasta ahora ha habido tres grandes tentativas de editar las obras
de Ramón Lul l : La edición Moguntina (MOG; 1721-1742), que consta
de 8 tomos in folio I-VI, IX-X; la edición catalana de las "Obres de
Ramón Lull" (ORL; Palma de Mallorca 1906-1950), de 21 tomos ; y la
edición crítica "Raimundi Lulli Opera Latina" (ROL; Palma de Mallor-
ca desde 1959), de la que se han publicado ya 5 tomos.


I. La MOG fue el primer intento de una edición sistemática de
todo el Opus Lullianum.


Los trabajos preparativos de la edición fueron emprendidos por
Ivo Salzinger (1660-1728), bajo la protección, primero, del príncipe elec-
tor Juan Guillermo (1690-1716), y, después, de la del arzobispo elector
de Maguncia, Lotario Francisco von Schònborn (1695-1729). Ent re los
colaboradores, que fueron los mejores lulistas europeos de aquel tiem-
po, no faltó la presencia española: el P. Jaime Custurer SJ., el P . Rafael
Barceló OFM., y el P. Miguel Fornés OFM., que colaboró en la edición
de los tomos IX-X. El primer tomo apareció con la fecha de 1721, y el
décimo en 1742.


Beati Raymundi Lulli Doctoris Illuminati et Martyris Opera, Tomi
I - V I ; I X - X . Edidit Ivo Salzinger, Moguntiae 1721-1742. Reimpresión
con introducciones del Prof. Dr. Friedrich Stegmüller. Frakfurt am
Main (1965), Verlag Minerva, Holbeinstr. 25. DM 2100; USA Dólares
525; Pesetas 31500.


I




2 5 2 M A N U E L B A U Z A


Ivo Salzinger planeó la edición según un orden sistemático. Los
cuüro primeros tomos debían contener las Artes generales; los demás,
las aplicaciones del Arte general a las disciplinas particulares. Este
plan, en sus líneas generales, se mantuvo.


La MOG presenta las Ar tes fundamentales del que podríamos lla-
mar primer gran período de la prcducción luliana, que comprende, por
lo que se refiere a las obras fundamentales, los años 1272-1294. De las
280 obras de Ramón Lull la MOG contiene 48 obras latinas, de las cua-
les 37 fueron editadas por primera vez.


II. La edición catalana de las "Obres de Ramon Lull" (ORL) fue
iniciada por Mateo Obrador, que publicó los vol. I - III (1906 - 1909).
Fueron sus cont inuadores Miguel Ferrá, vol. IV (1910); Salvador Gal-
més, vol. V - VIII (1911-1914); Salvador Galmés y Miguel Ferrá, vol. LX
(1914); Salvador Galmés, vol. X - XX (1915-1938); y el P . Miguel Tous
TOR, vol. XXI (1950). Estos 21 volúmenes contienen 42 obras: la ma-
yoría en catalán, tres en latín y de dos se da también una t raducción
francesa.


La edición de ORL contiene obras fundamentales de Ramón Lull,
como son el "Libre de Contemplado en Déu", "Blanquerna", "Arbre de
Sciencia", los "Rims" . Es muy de lamentar que esta edición en los úl-
t imos 15 años, es decir, desde 1950 haya quedado paralizada. Deseamos
de veras que se reanude, y que las obras que están aun por publicar
puedan verse pronto editadas.


Las "Obres Essencials de Ramón Lull" I (1957) y II (1960) contienen
17 obras en el texto de ORL con valiosas introducciones de dist intos
autores.


III. El tercer gran esfuerzo para editar las obras de Ramón Lull
se realiza actualmente en el Raimundus-Lullus-Inst i tut de la Univer-
sidad de Freiburg i. Br., bajo la dirección del Prof. Dr. Friedrich Steg-
müller, y en colaboración con la Maioricensis Schola Lullistica.


La edición crítica de las obras latinas de Ramón Lull (ROL) abar-
cará unos 50 tomos. Desde 1959 han aparecido 5 tomos: Tom. I: Opera
Messanensia; tom. II: Opera Tuniciana; tom. III-IV: Liber de Praedica-
tione; tom. V: Opera Antiaverroist ica I. Están en preparación las obras
siguientes: Tom. VI-VII: Opera Antiaverroist ica II-III; tom. VIII: De
ascensu et descensu intellectus; tom. I X : Ars generalis ult ima y Ars
brevis ; tom. X : Opera Viennensia; t o m . ' X I : Ars compendiosa Del ;
tom. X I I : De consilio y De significatione ; tom. XIII-XIV : Corpus
Sermonum ; tom. XV : Opera Lógica.


2




L A S O B R A S L A T I N A S D E L B T O . R A M O N L L U L L 253


Como se ve la ROL edita en primer lugar las obras no contenidas
en la MOG. Para el Corpus Latinum son dos ediciones que se comple-
mentan, pues la MOG ofrecerá aun por algunos decenios sus servicios
imprescindibles. 1


IV. La MOG resulta de difícil acceso, pues no son muchas las
bibliotecas que puedan preciarse de guardar, como una raridad biblio-
gráfica, la edición Moguntina. Según las noticias que poseemos, existen
solamente 13 colecciones completas.


Por eso no podemos menos de felicitar la idea del Prof. Stegmüller
de reimprimir los 8 volúmenes de la MOG, idea que fue acogida con
gran favor y liberalidad por el Verlag Minerva de Frankfurt am Main.


Normalmente las reimpresiones realizan la función de suplir la
falta de ediciones originales. En el caso presente la reimpresión ofrece
algo más que el original, pues la edición original de la MOG queda
superada por la reimpresión.


Los tomos originales son enormemente grandes y, por eso, muy
difíciles de manejar. En la reimpresión el tamaño se ha reducido de 34
por 18 cms. de caja a 22 por 12 cms. Así los tomos resultan de cómodo
manejo.


Los tipos resultan mucho más legibles, pues la reimpresión se ha
hecho sobre papel de calidad superior, con lo cual se ha conseguido
dar una nitidez extraordinaria a los tipos y a los grabados.


Los tomos originales presentan para cada obra una paginación
propia, lo que dificulta seriamente las citas. Esa dificultad ha desapa-
recido en la reimpresión, pues, conservando las antiguas paginaciones,
se ha añadido una paginación continua para cada tomo, con lo que el
citar y el hallar o comprobar las citas resulta fácil y rápido.


Además de estas ventajas, la reimpresión contiene una novedad
de gran valor: Cada tomo va precedido de una introducción, en alemán,
compuesta por el Prof. D T . Friedrich Stegmüller. En la introducción
al tomo I, que contiene la introducción general a la reimpresión, el
Prof. Stegmüller ofrece un compendio de los principales datos acerca
de la historia y de las características de la MOG. Las introducciones
particulares a cada uno de los tomos contienen una indicación de su
contenido, y luego, para cada obra, lugar y data, siglas de la misma en
los catálogos lulianos más importantes, breve resumen del contenido
doctrinal y del método, número de manuscri tos conservados en las
distintas lenguas, y principales ediciones.


3




254 M A N U E L B A U Z A


La introducción general y las introducciones particulares son una
llave para comprender mejor la MOG y las obras en ella contenidas.
Estas introducciones concisas, pero ricas en contenido doctrinal y en
datos bibliográficos, dan un especial valor a la reimpresión, ya que
establecen, en cierta manera, un puente entre la obra de Ivo Salzinger,
de hace más de 200 años, y la investigación moderna.


De desear sería que el editor ofreciera pronto otro complemento
a la MOG. La edición de 1721-1742 carecía de índices, que cier tamente
con las paginaciones antiguas resultaban casi imposibles de realizar
Para la reimpresión se preparan actualmente estos índices en el Rai-
mundus-Lullus-Inst i tut de Freiburg i. Br., basándose en la nueva pagi-
nación continua. Con ellos la reimpresión de la MOG resultará todavía
más útil y más eficiente para la investigación.


Con los volúmenes de ORL, la edición crítica de ROL y la reim-
presión de la MOG están ahora a la disposición de los investigadores
tres importantís imos instrumenter, de trabajo, por los que todos los
medievistas, y en particular los lulistas, no pueden menos de congra-
tularse. Son tres esfuerzos editoriales que ofrecen una imagen muy
aproximada de lo que fue y de lo que escribió Ramón Lull.


M A N U E L B A U Z A


Freiburg i. Br.




B I B L I O G R A F I A


i


L A OBRA «RAIMUNDO L U L I O , G E N I O DE LA FILOSOFÍA>,
DE J. SÁIZ BARBERA


La obra del Dr. Juan Sáiz Barbera, Premio extraordinario en la
Fac. de Filosofía y Letras de la Universidad Central, y con una exten-
sión de novecientas páginas, se presenta con el laudable propósito de
aportar un granito de arena a la ingente obra que está por hacer...;
obra y doctrina filosófica luliana que está aún por estudiar e investigar 2 .


España tiene una deuda con Raimundo Lulio, filósofo, teólogo, apo-
logista, pedagogo, poeta, literato, asceta, místico... A otros filósofos es-
pañoles, menos originales y fecundos, se ¡es estudia y conoce en toda
su producción; a Lulio no se le ha analizado a fondo.1 Este es un t ema
que se repi te como estribillo a lo largo del prólogo y, a menudo, en el
correr de la obra .


A llenar este vacío existente en España sobre el gran pensador es-
pañoH viene este voluminoso libro que el propio autor presenta en
otra parte como la obra cumbre del lulismo.S y que ha sido señalado
como el monumento de superación del injusto olvido e incomprensión
en que, hasta ahora, se ha tenido a Ramón Llull.6


La tesis fundamental, enunciada en el prólogo7 y recordada conti-
nuamente , es ésta : "Lulio es filósofo, gran filósofo, pero la cumbre de


1. ]. S À I Z B A R B E R A , Raimundo Lulio, genio de la filosofía y mística española.
Madrid , Epesa, 1963 . X X V , 899 p. 25 cm.


2 . S A I Z B A R B E R À , Filosofía y Mística, Madr id 1957, p . 2 6 3 - 6 4 ; I D . Raimundo
Lulio ... p . X .


3. Raimundo Lulio . . . p. IX.
4 . Cf. Resurrexit 2 4 (31 . I. 1964) 26 .
5. Resurrexit 2 4 ( 3 1 . 1 . 1964) 26 .
6. Ecclesia 2 4 (16. V . 1964) 6 8 9 : Raimundo Lulio, el imcomprendido, figura


de actualidad, por E. Valcarce Al fayate .
7. ' Raimundo Lulio . . . p , XIII ,


1




256 P . A N T O N I O O L I V E B , C . H .


su filosofía es el misticismo, el cual constituye el " sus t rac tum" natural
de su filosofía".


Ent iendo que misticismo quiere decir mística, y sustractum quiere
decir sustratum. Y ent iendo que la tesis es verdadera y que quedaba
perfectamente demostrada por los trabajos de Menéndez y Pelayo,8
Eijo y G a r a y 9 y Sureda Blanes.lO que el autor cita abundantemente .
Para ello no era necesario largarnos nueve capítulos, que alcanzan cerca
de ochocientas páginas, y en las que en una ampulosa retórica empe-
drada de martilleantes repeticiones, se suceden interminables citas lu-
lianas entretejidas con las opiniones de toda clase de au tores ; se hacen
excursiones por los campos de la Escolástica y se dan, en pocas líneas,
visiones de ocho siglos de his tor ia ; se presentan los místicos españoles
y los filósofos del xvn y x v i n ; se emiten ideas sobre la Revolución
Francesa, la Enciclopedia y el Comunismo del siglo x x ; se explican las
reglas y las soluciones Miañas , se estudian las relaciones de la mística
con la filosofía. Después de leer iodo ese acervo, llega uno a la con-
clusión de que lo nuevo aquí es precisamente esto: que cosas tan sabi-
das (quiero decir las que no son retórica huera o falsa) se han dicho
por pr imera vez en tan fabulosa cantidad de páginas.


Y digo nueve capítulos (el libro consta de diez), porque hay uno,
el quinto, que cae fuera de la serie de sus hermanos, y que, dada la
absoluta imposibilidad de discutirlos todos, voy a someter a crítica,
con la mayor brevedad que me sea posible.


El cap. 5 habla de la Filiación de las ideas lulianas en dos artícu-
los y en cincuenta págs. (271-321). Se abre con la imponente serie de
autores que se han preocupado por el tema, copiada ad litteram de
Sureda Blanes.11 Siguiendo a Sureda , l2 el autor reseña cinco opinio-
nes sobre la filiación de las ideas en Llull : la arabista, la patrístico-es-
colástica, la platónica, la sincretista, la meramente patríst ica (p. 272).
Sometidas a sumario juicio las diferentes opiniones, el autor se decide


8. En el vol . II d e La ciencia española, y en el I de la Historia de los hete-
rodoxos españoles, que Sáiz cita a m e n u d o .


9. V. gr. en el Prólogo a El beato Ramón Lull, de Sureda Blanes (Madrid 1934)
p. I - X L I X .


10 El beato Ramón Lull, Madr id 1 9 3 4 : Bases criteriológicas del pensamiento-
luliano, Pa lma 1935.


11. Bases . . . p. 203 y 2 1 8 - 2 0 .


12. Bases . . . p. 203 ss.


2




B I B L I O G R A F Í A 2 5 7


por la segunda, avalada por la autoridad de Eijo y Garay,13 LongpréH
y Sureda Blanes.15 La opción es b u e n a : a la patrística y a la escolás-
tica (a ésta sobre todo) debe Llull la gran parte de su inspiración. Pero
eso no significa en forma alguna que pueda y deba desecharse en con-
secuencia toda influencia árabe. Según el autor, los estudios de Asín
Palacios y de T u s q u e t s l 6 no han probado más que una influencia lite-
raria de los pensadores árabes en el mallorquín (p. 273); y él se pre-
gun ta : " ¿ Q u é tiene que ver la influencia literaria con la doctrina
filosófica y mís t ica?" (p. 273) "Si hay alguna significación arábiga, más
que influencia propiamente dicha en la doctrina luliana lo hace (la
falta de comas y el anacoluto son del autor) como recurso apologético
y para combatir las doctrinas del adversario" (p. 290)17.


En el art. 2, y estudiando la procedencia de las Dignitates, se
monta un monumental aparato de citas (pp. 307-321) para demostrar
la limpieza ortodoxa de la proveniencia de ellas y la inconsistencia
de las tesis que pretenden hacerlas proceder de fuentes árabes. " ¿ C ó m o
se puede defender la tesis arabista que nos presenta a un Lulio desfi-
gurado y bebiendo en las fuentes de los sufíes, cuya filosofía, como
mística en la tendencia a la unidad terminaba en un panteísmo propio
del genio or ien ta l . . . ?" (p. 305-06) "Suponerle doctrinalmente suff es
desconocer la figura magistral y el genio tanto filosófico como mís-
tico que animaba al más fecundo y original de los pensadores que ha
tenido la raza hispánica" (p. 306). Las citas le dirán al lector con qué
candor se dan las manos en nuestro libro la retórica y el apriorismo.
Lo grave es que el que desconoce aquí la "figura magistral y el genio"
de Llull es nada menos que Carreras Artau.18 Con él entabla el autor
en las páginas 300-306 un mano a mano de lo más candido y divertido


13. Cf. n o t a 9.
14. Lulle, Raymond, en D T C I X (Paris 1926) 1072-1141.
15. Bases . . . p. 203-218.
16. La obra de T u s q u e t s , que Sáiz cita es Posició de R. L. en el problema de


la eternitat del món. e n Cri ter ion I (1925) 95-104; corríjase así el t í tu lo
que él da desf igurado e n n. 26 de p. 273.


17. Los h e r m a n o s Carreras Artau , en Hist. de la Filos. I p. 340, no d icen que
Llull use el árabe para su apo logét i ca , s ino que decidió aprenderlo para
poder entrar en d iá logo c o n los m u s u l m a n e s de Mallorca.


18. O.c., p. 339 ss . D e es ta obra de los h e r m a n o s Carreras Artau d ice c o n
razón el P . Batl lori — O b r a s literarias de R. L., Madr id , B .A.C. , 1948 p. 85—
que es el trabajo más completo que tenemos, y el primero que debería
leer quien desease adentrarse en los estudios lulianos.


3




258 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


que pueda imaginarse. Al final de él, y puesto que Carreras afirma que
la teoría de las Dignidades constituye el eje y cúpula de todo el sis-
tema filosófico lulianol9, añade Sáiz triunfalmente : "Por aquí debe-
ría haber empezado este luüsta su trabajo sobre las Dignidades lulia-
nas, y hubiera esclarecido la cuestión sin dar lugar a las dadas que con
su posición ecléctica (entre la tesis arabista y la agustiniano-anselmia-
na) h a sembrado y esparcido en su meritísimo estudio sobre Lulio"
(p. 303). La de Carreras es una actitud difícil e inestable (p. 302), pues
"¿cómo se puede hablar de influencias arábigas en la mística luliana,
tan alejada del panteísmo esotérico y lleno de nebulosidades de la mís-
tica sufíl" (p. 304). —El subrayado es del autor—, quien, al final, le
da una severa advertencia : "No se pueden mantener posiciones inter-
medias cuando se trata de cuestiones tan capitales en la historia de la
teología, filosofía y mística, y de suma importancia es conocer que en
pleno siglo xii i , en el siglo de oro del cristianismo, hubo un filósofo
y místico a la vez que dotado de un poder extraordinario de asimila-
ción y guiado por el genio de su intuición. . ." (p. 304). ¿No lo sabía
el prof. Carreras Ar tau?


Adrede he dejado para el final un sabroso detalle que me ayudará a
cerrar posit ivamente ese apartado. Carreras cita en pro de su tesis el co-
nocido párrafo de la Disputatio Raymundi Christiani et Hamar Sarraceni
en el que se habla de las Dignidades 20 . Sáiz replica así, seguro de la vic-
t o r i a : " ¿ P e r o de quién es la prioridad y el origen de las Dignidades,
de Lulio o del filósofo sa r raceno?" (p. 301). Confieso que he leído el
párrafo más d e t res veces. Al fin, he tenido que concluir, mal que
me pese, que el "filósofo sarraceno" no puede ser otro que el inter-
locutor en el librito de Llull. Nuest ro autor se ha creído que el diá-
logo es real y que Hamar es un filósofo de carne y hueso! ! ¿Tiene
alguna idea de la construcción de los diálogos lulianos?


El problema de las influencias árabes en Llull no se ventila con
apriorismos ni se liquida con retóricas. Un contacto inicial.con la bi-
bliografía moderna —de la Bibliografía hablará más adelante— hubie-
se enseñado a Sáiz Barbera que el problema no se pone ya en términos
de si hay influencias árabes en Llull, sino cuáles concretamente son
éstas y de qué importancia y dimensión. Los serios estudios de Pring-
Mill, Yates, Millas Vallicrosa, Van Steenbcrghen que, entre otros, cito


19. Hist. de la Filos. Esp. I p. 480 .
20 . Hist. de la Filos. Esp. I p. 511 .


4




B I B L I O G R A F Í A 259


más abajo, habían aparecido ya en Estudios Lidíanos —revista que el
autor desconoce por completo—, al t iempo de la impresión del libro
que reseño.


Por otra parte, llega a ser tópico a fuerza de repetirlo, la idea
de que "Lulio no es un escolástico; el arte luliano no puede ser en-
cuadrado dentro del esquematismo de la lógica peripatética" 21. "El
genio que fulguraba en él le llevó a romper con las mallas de la es-
colástica" (p. 320). "Esta labor que incorporó a la filosofía Lulio no
podía ser comprendida por aquel siglo encerrado en el esquematismo
y rigidez de la escolástica" (p. 320; lo mismo en p. x m ) . ¿Rigidez?
Precisamente en el siglo de Llull la escolástica, había alcanzado su ple-
nitud, en un admirable ejemplo de elasticidad, al aceptar la filosofía
aristotélica que, hecha asequible por la Escuela de Toledo, había entra-
do t ímidamente , por la de Chart res , en la Facultad de Artes de París, y
de ahí en la de Teología. No se puede hablar del antiescolasticismo
de Llull en términos tan generales, que resultan ingenuos, lo mismo que
los conceptos del aristotelismo y del averroísmo que Sáiz siembra
acá y allá (véanse p. ej. las pág. XIII, XVIILXIX, 3, 4, 9 etc.).


Sin percatarse de la contradicción que ello implica, afirma Sáiz
que "aprovechando las comunicaciones e intercambios intelectuales de
las tres civilizaciones y culturas que predominaban en aquel siglo : la
cristiana, hebrea, y musulmana, sintetizó y asimiló de una manera ex-
traordinaria todo el saber de su t iempo" (p. 4) ; pero le parece una blas-
femia que Llull, que camina sobre el hilo de la tradición agustiniano-an-
selniiana (p. 303-321), y "en el cual se conjugan el genio franciscano, do-
minicano y benedict ino" (p. 319), beba en fuentes árabes (p. 303-304).


Si Sáiz Barbera hubiese leído la obra de Ot to Keicher, Raymundus
Lullus und seine Stellung zur arabischen Philosophie (Münster 1909),
que él mismo cita en la Bibliografía (p. 873) y en el texto (p. 302 n.
142); el estudio de M. Grabmann, Der lateinische Averroismus des XIII.
Jahrhundert und seine Stellung zur christlichen Weltanschauung (Mün-
chen 1932), que él cita, con cuatro faltas de ortografía en solo el título,
en p. 875 ; del mismo Grabmann, / Papi del Duecento e VAristotelismo,
en Mise. Hist. Pont. vol. V y XI (Roma 1941 y 1946), que desconoce;
los más recientes e imprescindibles de F. Van Steenberghen, Siger de
Brabant d'après ses oeuvres inédites (Louvain 1942), y Aristôte en Oc-


2 1 . Sáiz c i ta a M. y Pe layo , Los grandes polígrafos españoles, p. 161 , y Ca-
rreras Artau , Hist. de la Filos. Esp. I p. 345.


G




260 P. ANTONIO OLIVEH, C. R.


cident (Louvain 1946), que cita en p. 875, la última a s í : Aristóteles en
Occident (!) ; más también de Van Steenberghen, là síntesis Le mouve-
ment doctrinal à Paris de 1200 à 1250, en Hist. de l'Eglise Fliehe-Mar-
tin , vol. XIII (Paris 1951, p. 189-208), que también desconoce; más
también del mismo, La signification de l'oeuvre anti-averróiste de Ray-
mond Lull, en Estudios Lulianos 4 (1960) 113-28; y los excelentes libros
de G. de Lagarde, La naissance de l'esprit la'ique au déclin du moyen
âge, vol. II, IV y V (Louvain-Paris 1958, 1962 y 1963) —en el vol. II se
habla expresamente para Llull del tema que nos ocupa (p. 35-39)—,
que tampoco conoce, se habría dado cuenta de cuánto debe Llull,"ge-
nio de la mística española", a la filosofía aristotélica y a la mística de
los sufís. Quiero facilitarle la tarea, resumiendo lo que de las obras
que cito anter iormente y las que figurarán más abajo en la bibliogra-
fía se desprende :


Aun cuando en el Félix arremete y fustiga sin compasión y a cada
paso, contra los filósofos, y en las obras de apologética latinas, contra
los modernos 2 2 , la influencia árabe y, con ella, la aristotélica es en
Llull mucho más profunda de lo que él mismo sospechara. Aristotélicos,
y de Chartres, son, v. gr., el valor y significación de los elementos 2 3 ,
la posición del hombre, microcosmos, en el universo 2 4 , la teología de
las dignidades 2 5 , la política, la forma e incluso, a menudo, la inspira-
ción poética 2 6 , el optimismo sobre el poder de la razón (que le condujo a
estructurar sus razones necesarias sobre bases por otra parte cono-
cidas) 2 7 , y, sobre todo, ese sólido método apologético que consiste en
part ir de una base común a los interlocutores sobre temas de fe : el


2 2 . A s í por ej . en el Liber de ente reali et rationis, ed. en Mal lorca en 1 7 4 5
y a p u n t o de aparecer en las Opera Latina de Freiburg.


2 3 . Cf. F. A . Y A T E S , La teoría luliana de los elementos, en EL 3 ( 1 9 5 9 ) 2 3 7 - 5 0 ,
4 ( 1 9 6 0 ) 4 5 - 6 2 , 1 5 1 - 6 6 ; R. D . F. P R I N G - M I L L , El microcosmos lul.Ua,
Palma 1 9 6 1 , p. 5 9 - 7 0 .


2 4 . P R I N G - M I L L . El microcosmos... p. 1 1 0 - 2 0 . Para la s ign i f i cac ión de l h o m -
bre en la Escue la de Chartres v é a s e J. L E G O F F , Les intellectuels au moyen
à*', Paris 1 9 5 7 , p. 5 7 - 6 5 .


?'•. P R I N G - M I L L , El número primitivo de las dignidades en el "Arte General",
e n EL 1 ( 1 9 5 7 ) 3 0 9 - 3 4 y 2 ( 1 9 5 8 ) 1 2 9 - 5 6 .


2 6 M . C A L D E N T E Y , Introducción a la poesía de Ramón Llull, en Obras l itera-
rias de R. L . , B. A . C. (Madrid 1 9 4 8 ) p. 1 0 1 7 - 2 6 .


2 7 . V é a s e part icu larmente S . G A R C Í A S P A L O U , San Anselmo de Canterbury y el
Beato Ramón Llull, EL,I ( 1 9 5 7 ) , 6 3 - 8 9 . — Las "rationes necessariae" del Beato
Ramón Llull en los documentos presentados por él mismo a la Sede Romana,
EL V I ( 1 9 6 2 ) , 3 1 1 - 3 2 5 .


6




B I B L I O G R A F Í A 261


Liber de quinqué sapientibus, por ejemplo, o el Quae ¡ex sit maior, meiior
et verior - r ecuérdese que en la Escuela de t raductores de Toledo traba-
jaban juntamente un árabe, un judío y un cristiano : de ahí las mutuas
influencias y los frecuentes t ratados De tribus legibus en aquella sazón 2 8 .


Hoy es indiscutible que junto al aristotelismo y a la escolástica se
suman en Llull un admirable afán de reforma, un profundo franciscanis-
mo (de alma, más que de derecho y de hechos externos) y un misticismo
de formas nuevas.


Hay un fenómeno sorprendente : A pesar de la decidida oposición
que el aristotelismo incipiente o ya dominante en la facultad de Artes
de París había encontrado en la Teología y en todos los círculos de
Mendicantes, insensiblemente y t ras los esfuerzos de depuración (de-
saverroización) y de síntesis de santo Tomás de Aquino, había llegado
a ser el aire que todos respiraban, el impulsor de sanas ideas reformis-
tas intraeclesiásticas y el cañamazo en que se tejía el nuevo pensar,
incluso teológico 2 9 .


Pero hay más : Incluso la mística llegó a empaparse de aristote-
lismo y de la espiritualidad de ciertos sufíes, disidentes generalmente
de la filosofía y teología ortodoxa entre los musulmanes, como advir-
tió a t inadamente ya Lator a propósito de Ibn Sab'in de Murcia 30, que
tanta influencia tuvo entre los místicos cristianos y especialmente los
franciscanos. Aunque sorprenda, parece que hubo una verdadera co-
rr iente de simpatía, de admiración y de imitación, incluso, de par te de
los primeros franciscanos, de las formas místicas disidentes en el in-
terior del mahometismo. Shushtari fue imitado por ellos, y su maestro
Ibn Sab'in era admirado y copiado por Ramón Llull. Ese afán de imi-
tación es frecuente y significativo entre los franciscanos más rigurosos,
los Espirituales y los Fraticelos. Los sufíes vestían de saco, recorrían
descalzos caminos y villorrios y predicaban con la sencillez y el


2 8 . Ya R a m ó n Martí había es tructurado su Pugio fidei sobre esas bases .
29 . Para los avatares del ar i s to te l i smo , sus c o n d e n a s , su c o n f u s i ó n o t in te


averroís ta d e b e verse F. V A N S T E E N B E R G H E N , Le mouvement doctrinal è
Paris de 1200 à 1250, en His t . de 1' Egl ise F l i che-Mart in , XIII (Paris 1951)
1 9 1 - 2 0 6 , y La signification de l'oeuvre anti-averroïste de Raymond Lull,
e n EL 4 ( 1 9 6 0 ) 1 1 3 - 2 8 .


3 0 . Ibn Sab'in de Murcia y su "Budd al'arif", en A l - A n d a l u s 9(1944) 371-417 .
V é a s e , a d e m á s , D . C A B A N E L A S , Federico II de Sicilia e Ibn Sab'in de Mur-
cia: Las "Cuestiones Sicilianas", en Misce lánea de Es tud ios árabes y h e -
bra icos 4(1955) 31-64 .


7




262 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


ejemplo la presencia de Dios en todas las cosas. Los franciscanos
descubrieron en ellos y en su mística un espíritu gemelo, cuando no se
inspiraron en él. En ese clima debe explicarse el hecho de que Llull
quisiera conocer el árabe, hasta el punto de agenciarse como maestro
a un moro 3 1 , que sea árabe la primera redacción del Liber Contem-
platio?iis, tan transido de ideas y pensar musulmán, y que también en
árabe concibiera Llull algunas obras apologéticas que luego él mismo
virtió al latín (con lo cual queda dicho que al redactarlas en árabe no
lo hacía sólo por motivos de inteligibilidad).


A la simpatía de ciertos núcleos espirituales por la mística sufí y
a ese mismo sabor árabe de las obras lulianas pienso que se debe-
ría también el hecho de que el General Ramón Gaufredi viera con tanta
simpatía y estimara tan útiles las que Llull le ofreció en 1290 32 y que
ya o t ro franciscano 33 , comisionado por Jaime II de Mallorca, había
encontrado prophétie et devotione catholica plenas 34 .


N o puede ser casualidad que desaparecieran todas las obras árabes
del Maestro, como no lo es que él se sintiera tan perplejo ante la pos-
tura a adoptar frente al esclavo que le había iniciado en los secretos
de la lengua y, sin duda, también de la nueva mística árabe 35 . El temor
de sus discípulos a que llegara a hacerse sospechoso de mahometismo
o el miedo a los antiaristotélicos, que en París seguían obteniendo triun-
fos 36, tienen en ello su papel.


Esa influencia sufí, teñida de aristotelismo, no tiene que preocu-
para la sensible ortodoxia de Sáiz : De datos algo dispersos sabemos
que en 1212 Egidio d'Assisi acompañó a Compostela a San Francisco
y a Bernardo de Quintavalle ; Egidio era músico y poeta, y parece ha-
ber sido sensible a la influencia de la poesía árabe en España; Pedro
Gallego, muerto en 1267, siendo franciscano en Bastida, tradujo del ára-


31. Cf. Vida Coetània (ed. Mol l , Pa lma 1933) p. 13-14. En la Mal lorca rec ién
c o n q u i s t a d a habían de ser m u c h o s los m a e s t r o s y espec ia l i s tas en la len-
gua, la poes ía , la f i losofía, la mís t i ca (aún la d i s idente ) de los árabes , así
c o m o las mejores obras relat ivas .


32. M. B A T L L O R I , El lulismo en Italia, en Rev i s ta de Fi losof ía 2(1943) 264 .
33. Vida Coetània, (ed. Mol l ) p. 16.
34. Vida Coetània, v é a s e la ed. lat ina de M. Batl lori , en Obras l i terarias de


R. L. , B . A . C. (Madrid 1948) p. 54.
35. Vida Coetània (ed. Mol l ) p. 14.
36. Cf. G. B O N A F E D E , La condanna di Stefano Tempier e la "Declaratio" di


Raimondo Lullo, e n E L 4(1960) 21 -44 .


3




B I B L I O G R A F Í A 2 6 3


be algunas obras de Aristóteles. Más parece que le interesaba también
la mística. Alfonso X le presentó al papa para obispo de Cartagena, siendo
consagrado en 1250; Alfonso X justamente tiene fuertes influencias
musulmanas, y a él le dedicó, en 1232, su Officium almifluae Virginis
Juan Gil de Zamora, de cuya obra hay que preguntarse todavía si es
ella la que influye en las Cantigas o viceversa 37.


He aquí por dónde no parece tan grave descubrir huellas de ara-
bismo en Llull, ni tan fácil ni tan honesto desentenderse, con parra-
fadas de apriorismos y ortodoxias, de un problema de tanta seriedad,
hacia el que justamente se orientan en la actualidad los investigadores
verdaderos del lulismo.


Otro aspecto sobre el que debo llamar la atención es el que se
refiere al sistema luliano. El simbolismo de Llull es hijo de su siglo
y es en buena parte deudor al abad de Fiore, según advertí en otra
parte 38 . Pero cuando Sáiz habla del simbolismo (p. XVIII), no se re-
fiere al simbolismo, sino a las estructuras del sistema luliano, entre las
que incluye incluso las Dignidades —de las que habla a renglón segui-
do—, si es que no le leo mal : "El simbolismo es empleado por Lulio
para mejor desenvolver sus doctrinas metafísicas; simbolismo que no
tendrá la impronta de verdad más que cuando se le explica e interpreta
por la vía escético-contemplativa, que es complemento y remate defi-
nitivo en donde termina la verdadera trayectoria del pensamiento lu-
l iano" (p. XVIII). Nuest ro autor está tan convencido de ello y le estor-
ban t an to las casillas de la estructuración luliana, que afirma sin dudar-
lo que así "como él rompió con las mallas de la lógica aristotélica, rom-
piendo con sus mallas . . . ; si queremos interpretar su pensamiento filo-
sófico que culmina en la mística, tenemos que romper con las mallas de
su a r t e" (XIII). "Toda la profundidad y elevación del pensamiento filò-
sof ico-místico luliano tiene que prescindir de ese aparato exterior en
que él le ha p resen tado ; triángulos y combinaciones ternarias y cuater-
narias, figuras, propias de su siglo. . ." (p. XIII). " . . . prescindiendo del
frondoso ramaje de sus cámaras, figuras y combinaciones, apartarlos


37. M m e . L. Port ier , de la U n i v . de Aiger es lá ac tua lmente inves t igando sobre
e s o s datos . Cf. e s o s p u n t o s de v is ta en mi e s tud io Heterodoxia en la Ma-
llorca de los siglos x i i i - x v , en Bole t ín de la Soc . Arqueo l . Luliana 32(1963)
173-75 .


38. R e c e n s i ó n de A . C R O C C O , Cioacchino da Fiore. La piu singolare ed affas-
cinante figura del medioevo cristiano (Napol i 1960) , en EL 7(1963) 104-05 .


9




264 P . A N T O N I O O U V E R , C . R .


como algo que ofusca y estorba..." (p. XV). "En el estudio del Arte
Amativa utilizó Lulio el empleo (!) de las reglas del Arte , pero éste es
accidental" (p. XXIII). La idea se repite a menudo (cf. v. gr. p. XXI
y XXIV).


Ahora bien, el s istema es tan esencial a la inspiración, a la obra y
al Ar te de Llull —como él mismo advertía ya—, que prescindir de él
significa condenarse a no entender lo esencial de su pensar. De ello
es palmario ejemplo la obra de Sáiz. Justamente el esfuerzo de hoy se
dirige a una mejor comprensión de su sistema, y ello es posible ya, gra-
cias a los imprescidibles estudios que cito a continuación y que, de
haberlos leído, hubiesen ahorrado a Sáiz lo que me parece el más
imperdonable escándalo : que su voluminoso libro, a lo largo de sus
novecientas páginas, está dando vueltas en torno a una tierra de pro-
misión en la que no logra entrar por haber perdido la llave. Lo esen-
cial, lo propio, lo más vital de la doctr ina luliana le es absolutamente
desconocido. El autor debía haber leído, pues, R. D. F. Pring-Mill,
El número primitivo de las Dignidades en el "Arte General", en Estu-
dios Lulianos 1(1957) 309-34; 2(1958) 129-56; E. W. Platzeck, Raimund
Lulls Auffassnng von der Logik, en Estudios Lulianos 2(1958) 5-34;
F. A. Yates, The Art of Ramon Lull: An Approach to it through Lull's
Theory of the Elements, en Journal of the Warburg and Courtauld
Insti tutes 17(1954) 115-73; de la misma Miss Yates, La teoría luliana
de los elementos, en Estudios Lulianos 3(1959) 237-50; 4(1960) 45-62;
151-66; R. D. F. Pring-Mill, El microcosmos luí.lia, Palma de Mallorca
1961. Y debe añadirse, para que la bibliografía sea completa, aunque
el autor no pudo leerla, la novísima obra del P. Platzeck, Raimund
Lull, Dusseldorf 1964.


Debo hablar ahora de un capítulo tan importante como en una
obra de investigación científica es la Bibliografía. En el libro que re-
seño ésta ocupa las págs. 853-75. Veintidós páginas ("Sólo para la bi-
bliografía consultada dedica veint icuatro! apretadas páginas con las
citas concretas de un sin número de autores que sobre Lulio han es-
crito en diversas lenguas" —escribía Valcarce Alfayate) 39. Realmente
se t ra ta de una respetable masa bibliográfica.


Y yo debo confesar que me veo en dificultades al tener que enjui-
ciarla.


39. En Ecclesia 24(16. V. 64) 689.


ÍO




B I B L I O G R A F Í A 265


Ante todo, las fuentes. El autor debía haber puesto en primer lu-
gar las ediciones lulianas. O por lo menos, las que más a menudo
usa. Lo más fácil era copiar los títulos de las obras místicas y sus res-
pectivas ediciones, tal como las trae por ej . Carreras Ar tau en vol.I
de la Historia de la Filosofía española (que Sáiz cita tan a menudo)
p. 320-22. En realidad lo que hace Sáiz es un espigueo por el Ars ama-
tiva, Arbre de Filosofia d'Amor i el Libre de Contemplació. Ahora
bien, el Ars Amativa (escrito en Montpellier en 1290 t iene ed. cata-
lana, Mallorca 1933, y ed. latina, Mainz 1737. Arbre de Filosofía d'Amor
(París 1298): ed. catalana, Mallorca 1901 y 1935; ed. latina, París 1516
y Mainz 1737. El Libre de Contemplado (Mallorca 1272?): ed. cata-
lana, Mallorca 1906-14; ed. latina, París 1505, Mainz 1740-42 y Mallor-
ca 1746-49 y o t ra ed. también en 1749. El Libre de amic e amat (que
tan to cita Sáiz) t iene el texto catalán ed. en Mallorca 1904, Barcelona
1927 y 1935; y el latino, en París 1505, Alcalá 1517, París 1585, Rouen
1632 (tiene versión castellana, francesa, italiana, alemana e inglesa).


Pues bien, las citas se abren por el Libre de Contemplado, en la
pág. XXII del libro de Sáiz, n. 31, así: LULLI, Doctoris Illuminati, R.,
Liber contemplationis in Deum, cap. 366, párr. 16, tomo VII, pág. 364.
Cuando en la Bibliografía no se anuncia expresamente, como en nues-
t ro caso, debe decirse, por lo menos la primera vez, qué edición se
usa ; de lo contrario las citas son inverif¡cables. Y por desgracia el
caso presente es de tal gravedad que el empeñarme en verificarlas me
ha llevado horas de trabajo (menos mal que, a pesar del modo tan
curiosamente arbitrario de citar, se dan, en el caso, bastantes refe-
rencias). Aunque en el texto el autor cita en castellano (¿de quién
es la versión?), la nota sugiere a las claras que se trata de una cita
sacada de una ed. latina ("Lulli, Doctoris I l luminati . . ." es inconfun-
diblemente de una ed. del siglo XVIII). Estas son cuat ro (París, Mainz,
Mallorca, Mallorca), según acabo de decir. He consultado la de París,
seguro de que no era ésa la que se citaba. Luego la Maguntina, luego
las de Mallorca —dependientes de ésta : las citas internas coinciden,
pero el vol. y las págs. no, en absoluto. En la misma pág. y en n. 35
Sáiz vuelve a ci tar el mismo l i b r o : . . . cap. 23, par. XIII, XIV, XVIII
(adviértase la falta de método en las citas : arriba se decía párr. 16,
aquí par. XIII etc.), tomo I, pág. 114. Tampoco hubo forma de iden-
tificar la edición. Descorazonado y molesto recurrí a la ed. catalana,
y ¿querrá creerme el lector?, al primer intento verifiqué la 2. a cita,
que corresponde exactamente al vol. I p. 114. Animado, fui a verificar


1 1




266 P . A N T O N I O O L I V E R . C . R .


la 1. a, y en efecto coincide también, sólo que en el tomo VII el cap.
366 y el párr . 16 están en pág. 634 (la imprenta invirtió el 6 y el 3
y quedó 364). ¡Es para volverse locos! ¿puede decírsele más elocuen-
temente a un investigador que, por caridad, ponga las citas escrupu-
losamente exactas . . . y que sean de primera m a n o ! ?


A partir del cap. I las citas se hacen sobre la Magunt ina, la
grande edición dirigida y no terminada por el sacerdote alemán Ivo
Salzinger, en el siglo XVIII. Pero sospecho que Sáiz o la cita de
segunda mano o no la ha mirado la fachada, pues no conoce al autor.
Este, Ivo Salzinger, es presentado en la Bibliografía (p. 865) como
Ivo Solinger. ¿Falta de imprenta? En la p. siguiente (866) se lee otra
vez Ivo Solinger, y no se recuerda para nada su edición (!). Advierto
que se trata de la Maguntina, la mejor ed. existente hasta hoy (más
abajo hablaré de la de Freiburg actualmente en curso de impresión)
de las obras latinas lulianas en conjunto. El lector puede darse cuenta
de cuan fielmente sigue el autor a Llull sólo con fijarse cómo van cre-
ciendo los números de las pág. que cita al pie de las de su propio
libro.


Las citas del Libre d'amic e amat se hacen sobre la ed. catalana
de 1927. En todas las notas de la pág. 656 se citan versos sin decir
de qué edición. Esta se cita, sin decir el lugar (Barcelona) por prime-
ra vez en p. 657 n. 37. Todo el cap. 10 del libro está dedicado al
Del amigo y del Amado. En su p . 764 el lector se encontrará con una
sorpresa : las notas 390, 391 y 392; mientras las citas de las págs. de
la ed. de Barcelona van subiendo (las notas anteriores citaban las
pág. 76, 78, 86 y la nota 392 remite a las 76-77), se encuentra uno
abruptamente con dos citas iguales Lidio, R., o c., que le mandan a
pág. 584 y 580, que no alcanza aquella ed. Le voy a aclarar el enigma :
Se t rata de la cita de las Obras literarias de R. L., de la B. A. C , que
Sáiz ha citado en nota 384 y 86.


En todo este cap. el Maest ro mallorquín, que es l lamado siempre
Lulio, se transforma en Lull, sin duda bajo la influencia de la ed. ca-
talana que el autor maneja; pero a part ir de la pág. 762 se presenta
una crisis de Lidio que, tras unos t i tubeos (p. 774), se resuelve, gracias
a Dios, en un Lull definitivo a lo largo de las notas restantes. Ello
podría crear, otra vez, serias confusiones (amén del hecho de que en
las págs. 703 - 712 hay un conato, que no perdura, de citar así
L U L L , Ramón), como por ej. en las notas de p. 732: Lull, Lull, Lidio,
Lidio, Lull, en las que uno se pregunta ¿se t rata del mismo autor? Se


12




IÎ1IIL10 G R A F Í A 267


trata sencillamente de esto : Lull corresponde a las citas que se hacen
de la ed. catalana del Libre de amie, y Lulio, a las de la ed. del de
Contemplado (ed. Mallorca), al que se cita seguramente de segunda
mano. Y menos mal, si esta norma fuera válida para otros casos.
Porque resulta que ese Lulio se refiere aquí a la ed. de Mallorca
que, en otras notas se cita GALMÉS (exactamente GALMES), Obras de
Ramón Lull (debe decir Obres de Ramon Lull). Y digo que sospecho
que no se maneja directamente la edición citada, porque no ha habido
forma de identificar la cita que se hace en nota 2 7 2 ; la de nota 2 7 3
es buena, pero en vez de p . 4 4 5 , debe decir 4 4 9 ; Véanse algunas otras
citas de Ga lmés : p. 7 0 5 n. 1 9 7 : dice pág. 4 3 4 ; debe decir pág. 4 3 3 - 3 4 ;
año 1 9 0 6 - 1 4 (todo el período de la edición del L. de Contemplado),
el vol. en cuestión es de 1 9 1 1 . Pág. 7 4 7 n. 3 3 2 no se dice qué obra se
cita de Llull. Es el L. de Contemplado evidentemente; se t ra ta del
vol. III, y la pág. debe ser la 3 9 2 . También resultan inidentificables las
dos notas 3 3 5 y 3 3 6 de pág. 7 5 0 . La nota 5 7 5 de pág. 8 3 5 debe decir
párr. 1 9 y 27, pág. 4 3 6 y 438. ¿Es justo dar así las citas al lector?


Todo me lleva a pensar que el autor no maneja la edición catala-
na de Lull, que alcanza los 2 1 veis., así como no conoce la latina de
Freiburg, que empezó a aparecer en 1 9 5 9 . Para facilitarle las futuras
citas le diré que entre los lulistas la primera se cita con la sigla ORL
(Obres de Ramon Lull) y la segunda ROL (Raimundi Opera Latina).


En cuanto a los trabajos. La sección bibliográfica se rotula : "Bi-
bliografía general luliana. Uno no sabe entonces a qué vienen todas
las obras que figuran en las págs. 8 5 3 y 8 5 4 (y algunas otras más
abajo), pues ni son lulianas ni se citan una sola vez en el cuerpo de
la obra.


Por otra parte , cuando se t rata de un tema o personaje que posee una
bibliografía tan ingente, no queda más recurso que dar la esencial. Pero,
en nuestro caso, ella, que está muy lejos de ser completa, dista mucho
de ser también la esencial. ¿Qué criterio se ha seguido entonces?
Creo adivinarlo : la ordenación cronológica de obras —inaceptable e
incómoda, casi inútil— está copiada de Sureda Blanes 40. Pero está
mal copiada. En efecto, mientras se saltan incomprensiblemente obras
que Sureda trae, se introducen otras sin importancia ninguna, como
sermones panegíricos del s. XVII (v. gr. p. 8 6 4 ) , que nada que ver
tienen con la investigación. Pero es que, además, las obras y perso-


4 0 . El beato Ramón Lull... p. 367-82 .


1 3




2 6 8 P. ANTONIO OLIVER, C. R.


najes van tan plagados de faltas ortográficas que resultan irrecono-
cibles. He ci tado el caso de Solinger por Salzinger (p. 865-66); cito
a continuación algunos otros que, por ser lulistas famosos, el autor
debía haber conocido o respetado mejor. JEAN BAPTISTE SOLLIER, el fa-
moso bolandista autor de Acta b. Raymundi Lulli (Ambères 1708) y
del estudio de su vida en Acta Sancionan iunii (Ambères 1709), apa-
rece como SOLLIVER (p. 865) y SOLLER (p. 866). El P. JAIME CUSTURER,


jesuita como Sollier, y autor de las Disertaciones históricas del b. R. L.
(Mallorca 1700), aparece como JAUME CUSTUSER (p. 864), JAUNNE C U S -
TUSER (p. 865), JAIME CUSTUSER (p. 865) ni una sola vez el apellido


correcto. El o t ro gran lulista del XVIII es el P. Bartolomé Fornés, que
aparece BARTHOLOMEU FORNES (p. 866), BARTOLOMÉ FORNES (p. 867),


BARTOLOMEU FORNÉS (p. 869). Se ve que al copiar sobre obras catala-
nas no sabe realmente lo que los nombres significan.


Como ejemplo de la escrupulosidad con que se citan las obras,
sobre todo si son francesas o alemanas, pondré sólo uno : la obra
de Mart in Grabmann, aparecida en Kòln en 1934, Der wissenschaftliche
Begriff des hl. Thomas von Aquin und das Verhaltnis von Glaube
und Théologie zur philosophischen und weltlichen Wissenschaft, se
cita así (p. 875) : Der Wissenschaft begriff des hl. Thomas von Aquini
und das Verha Ithnis von Glaube und Théologie zul Phil, und weltlis-
chen Wissenschaft —risum teneatis?


En mi opinión, esta bibliografía da una impresión —y mala— del
estado de cosas hacia los años 1935-40. La obra más reciente que veo
citada es de 1948 (la bibliografía, ordenada cronológicamente en la
primera par te —bajo la influencia de Sureda—, se hace alfabética en
la segunda sin duda bajo la de la ed. de la B. A. C ) . Así no es de
extrañar que el autor y sus presentadores opinen que España está
en deuda con Llull y que aquí, desde un cuar to de siglo, no se ha hecho
nada. Pero desde entonces (1957) ha aparecido la revista cuatrimes-
tral Estudios Lulianos especialmente dedicada a la investigación lu-
liana, con rigor crítico y científico, y en la que colaboran especialistas
de todo el mundo . En esa revista, que Sáiz desconoce en absoluto (este
solo detalle dice qué valor puede atr ibuirse a una obra que ignora que
en el mundo exista una revista especialmente dedicada al es tudio que
él pre tende emprender) , se han publicado los trabajos que le he citado
más arr iba y muchos otros que tocan tan de cerca su propio tema que
es delito el ignorarlos, y por eso se los cito aquí :




B I B L I O G R A F Í A 269


El problema de las Dignidades: (Además de los citados) F . A. YATES,
Ramón Llull y Johannes Scotus Eriugena, en EL 6 ( 1 9 6 2 ) 7 1 - 8 1 ;
R. D. F . PRING-MILL, Ramón Llull y la "De divisione naturae" en
BL 7 ( 1 9 6 3 ) 1 6 7 - 1 8 0 .


El problema del Arte luliano: E. W. PLATZECK, Esencia del arte luliano,
en Grbis Catholieus 2 ( 1 9 6 0 ) 2 8 7 - 9 5 , reseña en EL 4 ( 1 9 6 0 ) 2 1 6 - 1 7 ;
ID., Descubrimiento y esencia del arte del bto. Ra?nón Llull, en
EL 8 ( 1 9 6 4 ) 1 3 7 - 5 4 .


La mística en Llull: G . M . BERTINI, Aspectos ascético-místicos del Blan-
querna, en EL 5 ( 1 9 6 1 ) 1 4 5 - 6 2 ; A. REYES, Influencia luliana en la
lírica mística del Siglo de oro, en EL 5 ( 1 9 6 1 ) 1 6 3 - 7 0 ; J. DE ZA-
RAGÜETA, La vida de Blanquerna culminante en la contemplativa
del amor divino, en EL 6 ( 1 9 6 2 ) 5 1 - 7 0 ; B. SEELEMANN, Presencia del
"Cantar de los cantares" en el "Llibre d'amic e amat", en EL
6 ( 1 9 6 2 ) 2 8 3 - 9 7 ; L. SALA MOLINS, Mystique byzantine et mystique
lullienne, en EL 7 ( 1 9 6 3 ) 5 3 - 7 4 ; Le refus de l'identification dans
la mystique lullienne, en EL 9 ( 1 9 6 5 ) 3 9 - 5 3 ; E. DE ANTON C U A -


DRADO, Plenitud metafísica de la filosofía lidiana, en EL 7 ( 1 9 6 3 )
1 3 1 - 5 1 ; F . DA GAMA CAEIRO, Aportación para el estudio de las
fuentes del pensamiento místico del b. Ramón Llull, en EL 8 ( 1 9 6 4 )
3 3 - 4 1 .


El aristotelismo: G . BONAFEDE, La condanna di Stefano Tempier e la
"Declarado" di Raimondo Lulio, en EL 4 ( 1 9 6 0 ) 2 1 - 4 4 ; F . VAN
STEENBERGHEN, La signification de l'oeuvre anti-averroïste de Ray-
mond Lull, en EL 4 ( 1 9 6 0 ) 1 1 3 - 2 8 ; (el prof. Dr. H . Riedlinger pu-
blicará un estudio definitivo sobre el antiaverroísmo de Llull como
introducción a las obras antiaverroístas, a pun to de aparecer en
la ed. crítica de las obras latinas, de la que hablo más abajo).


La relación con la filosofía árabe: A. LLINARES, Le séjour de Raymond
Lulle à Bougie (1307) et la "Disputatio Raymundi christiani et Ha-
mar saraceni, en EL 4 ( 1 9 6 0 ) 6 3 - 7 2 ; P . M . ALONSO, Traducciones
arábigo-latinas en el siglo xiv o a fines del siglo x m , en EL 8 ( 1 9 6 4 )
5 4 - 6 6 ; M . CRUZ HERNÁNDEZ, La filosofía árabe occidental del si-
glo xiv, en EL 8 ( 1 9 6 4 ) 6 6 - 7 2 .


•No he hecho sino citar las obras que directamente tocan el meollo
del t e m a del libro de Sáiz Barbera, y que él desconoce por completo.
Esta misma revista le hubiese proporcionado con facilidad una infor-
mación sobre todo lo aparecido desde las bibliografías que él consulta.
Con que hubiese copiado la que da el P . Batllori en el vol. de la B.A.C.,


1 5




270 P. ANTONIO OLIVER, C. R.


Obras literarias de Raimundo Lidio (Madrid 1948) p. 81-92 (obra que
Sáiz maneja de vez en cuando), la suya hubiese quedado aceptable. La
del P. Batllori da una idea de lo compleja que ella es. Actualmente el
prof. R . Brummer y sus asistentes de la Univ. de Mainz están preparan-
do una bibliografía completa y sistemática sobre nuestro R. Llull.


Funciona en Madrid el Pa t ronato Raimundo Lulio en el C .S . I .C. ,
del que depende la Schola Lullistica Maioricensis de Mallorca, con su
cuerpo de Magistri y Professores, responsable de la revista EL y del
movimiento internacional lulista. En abril de 1960 se celebró en For-
mentor (Mallorca) el / Congreso Internacional de Lulismo, al que asis-
tieron lulistas y medievalistas del mundo entero, de los que se hallan
publicadas las ponencias, y cuya noticia y reseña puede ver en EL 3
(1959) 337-41 y 4 (1960) 103-112.


La edición de las obras catalanas (ORL), inaugurada en Mallorca
en 1905, alcanza ya el vol. 21. Y la universidad de Freiburg i. Br. (Ale-
mania), de la que depende el Raimundus-Lullus-Institut, está llevando
adelante, juntamente con la Schola Lullistica de Palma, la edición orí-
tica de las Opera Latina (ROL), de la que han aparecido ya 4 vols, y
está a punto de salir el 5.°, y de la que Sáiz t iene una idea vaga y ves-
pertina 4 1 . Sobre su marcha y sistema le hubiese informado suficiente-
mente EL : F. STEGMÜLLER (director de la ed. ROL), Lullus latinas.
Zur kritischen Gesamtedition der lateinischen Werke des Raimundus
Lullus, en EL 1 (1957) 91-95; ID. , La edición de las obras latinas de
Ramón Llull. Principios, problemas, experiencias, en EL 5 (1961) 217-41 ;
J. STOHR, Literarkritisches zur Überlieferung der lateinischen Werke
Ramon Llullus, en EL 1 (1957) 45-61 ; J. CARRERAS Y ARTAU, La edición
de las "Raimundi Lulli opera latina", 3 (1959) 185-90; H. RIEDLINGER,
Ein Wiedergefundenes Werk Raimund Lidls aus der Zeit des Viennen-
ser Konzils: "De divina habentia", en EL 7 (1963) 181-84.


Para conmemorar el V I I Centenario de la conversión de Llull en
1962 —a quien en tal ocasión Sáiz dedica su libro—, la misma Schola
promovió una serie de investigaciones sobre el hecho mismo de su
conversión, su sistema pedagógico, su franciscanismo, la actividad en


4 1 . Es jus tamente la blonda, sentimental y meditabunda Germania (p. 19 y
X X I V del l ibro de Sáiz) la que prepara la ed. latina. Sáiz a lude a ella en
p. 190 n. 502 , 272 n. 16, 279 n. 35, 574 n. 36. La ed. se prepara en la
U n i v . de Freiburg i.Br. — n o Freisburg, c o m o se dice por d o s v e c e s en la
n o t a 36 de p. 5 7 4 — , y el d irector es el prof. F. S tegmül ler (no Stegmüller)
( ibid.) . El equ ipo de co laboradores es in ternac ional . Cf. más abajo n o t a 47 .


16




B I B L I O G R A F Í A 2 7 1


los últimos años de su vida, según puede verse en EL 6 (1962) 217-19.
A propósito de la conversión permítaseme advertir, de paso, que no se
puede hablar de conversión de Lulio a la causa del catolicismo, como
hace Sáiz 4 2 , o de su conversión al catolicisco, como lo hace Valcarce
en Ecclesia 43 . Llull no fue antes pagano o hereje; como para los otros
convertidos medievales, se trata de una conversión moral, no, por tan-
to, al catolicismo]


¿Qué España tiene una deuda con Ramón Llull? La monumental
vindicación del P. Pascual, que era español, sigue sin superar desde
el siglo XVII I ; en la actualidad la Maioricensis Schola Lullistica de
Mallorca, el R. Rullus-Institut de Freiburg, la revista Estudios Lidíanos
están trabajando con todo rigor crítico en la investigación de su pen-
samiento y en la edición de su obra latina, mientras se está terminando
ya la catalana. Si Llull va siendo conocido y admirado es gracias a esos
esfuerzos, y no ciertamente a libros tan llenos de volumen retórico y
tan vacíos de peso científico como el de Sáiz Barbera. La investigación
científica es algo tan serio que pretender entrar en ella sin conocer
sus normas y sin estudiar lo que realmente queda hecho ya es hacer
un triste servicio a la verdad y condenar a los estudiosos a una pér-
dida irreparable de t iempo. El mismo Sáiz dice (p. XII) que "Para lle-
gar a captar el pensamiento filosófico luliano con profundidad y no
con la visión superficial y de mero ensayo, como se viene haciendo,
no es suficiente leer alguna obra suya ... ". ¿A quién y a qué se re-
fiere ese como se viene haciendo! ¿No es eso insultar? Si en las líneas
anteriores he logrado demostrar que el autor desconoce todo el esfuer-
zo y la bibliografía moderna que he anotado, he dicho también que
su afirmación no va contra nadie, sino contra él mismo : ella es posible
sólo gracias a una sesquipedal ignorancia de la producción balística
de hoy.


Debo llamar la atención sobre un hecho que maravillará al lec tor ;
la facilidad con que se hacen afirmaciones sumamente discutibles y,
en mi juicio, a menudo falsas. Cito unos ejemplos : "Esta visión filo-
sófico-histórica genial que tuvo Lulio en el siglo XIII por la inminencia
del peligro de la incursión oriental en el occidente (se refiere al ave-
rroísmo), subsiste en los tiempos actuales por la invasión del materia-
lismo comunista, tan peligroso en la civilización occidental, en la Euro-


4 2 . Raimundo Lulio... p. IX, no ta al pie.
4 3 . E n Ecclesia 2 4 Q 6 . V . 6 4 ) 6 8 9 .


17




272 P . A N T O N I O O L I V E R , C. B .


pa cristiana que quiere liquidar, acabando con los valores espirituales
de la vieja civilización europea" (p. XIX). Amén de que tales genera-
lizaciones son siempre simplistas, y las comparaciones en historia, su-
mamente subjetivas, quiero advert ir que el averroísmo o es aristote-
lismo —como ha demostrado Riedlinger— o es t ípicamente, en lo que
no es aristotélico, occidental ; y que el comunismo, aunque amaga des-
de Oriente, es un producto de la civilización de Occidente, donde
nació.


"Si Lulio hubiese nacido en el siglo XX, sus ideales, sus geniales
intuiciones habrían tenido más entrada en los espíritus que en el siglo
XIII, donde imperaba un férreo escolasticismo, tocado del intelectua-
lismo que habían (¿quién es el sujeto?) heredado de Aristóteles y había
incrementado Santo Tomás de Aquino, el Aristóteles crist ianizado"
(p. 9). "Enfrente de él tenía el genio de la escolástica que privaba en-
tonces en los medios intelectuales. Lulio no fue aristotélico y esto
impidió el triunfo de su doctrina filosófica en España y en la Europa
de en tonces" (p. 18). La verdad, por desgracia, es bastante o t r a : Ya
he dicho con cuántas reservas se puede afirmar que Llull no sea aris-
totélico. Que en su t iempo imperara una férrea escolástica y que Aris-
tóteles fuese el dueño de la situación, llevado de la mano de Tomás de
Aquino, será quizás verdad en el s. X I V ; en el de Llull se insinuaba
t ímidamente tan sólo. Llull y santo Tomás son contemporáneos 44 .


M e parecen sumamente ingenuas las síntesis y las apreciaciones
sobre la Edad Media y sobre el Renacimiento que se dan en pág. 1-3,
e infantiles las que se dan en pág. 7-9 sobre la vida, conversión y
producción luliana. El P. Longpré, recientemente fallecido en París,
y que presidió el I Congreso Intern, de Lulismo en Formentor , del que
he dado noticia más arriba, tiene escrita en el DTC una visión sin-
tética, desde 1926, qué debería haber ayudado mucho a Sáiz. La apre-
ciación sobre el nacer de una filosofía nacional en España (p. 11-12),
la oposición entre la España cristiana y musulmana en el s. XIII (p. 12),
la idea de lo que es una filosofía nacional (p. 13), la visión de la lógica
y de la filosofía (p. 19) — ¿ p o r qué lado son comparables Llull y He-
gel?— tienen valor de panegírico o no tienen ninguno. Panegírico de
verdad es la comparación entre Ramón y Donoso Cortés , tal como
aparece en el ampuloso arrebato de p. 5 45 .


44 . Cf. Raimundo Lidio... p. 9, 10, 167. En no ta 399 de esta pág. v u e l v e a
aludir a la ed . de Freiburg.


4 5 . V é a s e t a m b i é n p. 677 n. 106.


1 8




B I B L I O G R A F Í A 273


4 6 . V é a s e , e n c a m b i o , S U R E D A , Bases... p. 3 0 n. 2 4 , sobre Langlois .
1


Y para terminar, unas notas sobre verificación de datos y corrección
de pruebas, l abor . terrible pero imprescindible en toda edición. Gior-
dano Bruno no es ni contemporáneo de Nicolás de Cues ni es del s. XV
(p. 9), sino de la segunda mitad del XVI -1548-1600. Moisés Maimó-
nides no debe alinearse al lado de Llull ni de s. Tomás en el s. XIII
(p. 18); es del s. XII -ca. 1135-1204.


El Brovius, que aparece en el texto y en la nota 13 (p. 20), es el
Bzowius de que habla el P. Pascual —Vindiciae Lullianae, II p . 796—
usando el nombre latinizado del polaco Bzowski (1567-1637), a quien
Paulo V encargó la continuación de los Annales de Baronio —corríjase
así Annales Ecclesiae la itálica de Sáiz en la nota que cito, y que dice
Anales (!) Ecclea (por otra parte, la nota está copiada de Sureda,
Bases criteriológicas del pensamiento luliano (Palma 1935) p . 198 n. 20).


En París l lamaban a Llull Barbe fleurie, no Barbe Fleuriel (p. 8).
El lulista P. Platzeck, del que el autor conoce tan sólo una obra y no
ciertamente la más importante, se llama Erhard Wolfram Platzeck;
no Wolfran (of. notas de pág. 112, 113, 128, 129, 131, 272, 280, etc. e tc . ;
ni Wolfran es su apellido (p. 195, notas), y es franciscano, lo cual
se indica O.F.M. (como en la nota 51 de p. 282) y no O.F. (como en
el tex to de la misma pág.).


El obispo Torras y Bages se llamaba así, y no Torres Bagés, como
aparece en tex to y nota de p 22. Mn. Joan Avinyó se llamaba así y
no Avinyo, como aparece dos veces en el texto y dos en nota en pág.
272-73 (también copiado de Sureda, Bases... p. 216 y p. 221 n. 37).
La nota 38 de la p . 221 de esta obra de Sureda está copiada toda en
la n. 22 (p. 272), pero con tan mal acierto que el Passim, que Sureda
trae en itálicas, se pone aquí en versalitas, y con n final, así PASSIN,
con lo que uno creería que se t rata de un autor (¿lo cree así Sáiz?).
Ya he dicho que el imponente aparato de notas de p. 271-72 está co-
piado de esa misma obra de Sureda, p. 218 ss. ; pero vea el lector con
qué cantidad de faltas para las obras francesas y alemanas.


En p. 281 n. 42-50 debería indicarse qué edición es la que se cita
de S. Anselmo. F. Ph. Wobff, que aparece tres veces en p . 868, es
F. Ph. Wolff. El Dr. Eijo y Garay es citado siempre así "Excelentísimo
y Reverendísimo Señor Patriarca de las Indias Occidentales, Obispo
Dootor Don Leopoldo Eijo y Garay" (!), unas veces en tipos normales
(p. 309-17), otras en versalitas (p. 318, 589-94). En p . 3 se hace de
Langlois un ilustre lulista, ¿por qué méritos? 4 6 ; lo es en cambio,




274 P . A N T O N I O O L I V E R , C . R .


y excelente, J. Carreras Artau, a quien discute tanto (p. 300-305) y
con t an poca razón. La obra de él que se cita en p.. 14 n. 6, casi irre-
conociblemente, es Introducció a la història del pensament filosòfic a
Catalunya i Cinc assaigs sobre l'actitud filosòfica (Barcelona 1931).
Para su obra es verdad que Llull usó con gusto el catalán, pero es falso
que relegara el latín —como se dice en p . 4— : para la ed. de su obra
latina se prevén unos 35 vol. de unas 800 p. cada uno. Bastantes de
sus obras fueron escritas por él mismo y originariamente en árabe, así
v.gr. el Libre de Contemplado. La obra de C. Ottaviano (p. 275 n. 32)
y la de O. Keicher (p. 302 n. 142) se citan plagadas de erratas . La
remisión del lector a una obra determinada se hace en latín por el
imperativo de confero : confer, no conferí, como se dice siempre a lo
largo del libro de Sáiz (ej. : p. 222 n. 589, p. 600 n. 9, p . 649 n. 5.
p. 704 n. 194 etc.). En p . 98, en la cita que se hace en el texto, dice
atingitur, debe decir attingitur. En p. 17 se dice fides quaerens inte-
lectum, por intellectum. En la pág. 19 se habla de la blonda, sentimental
y meditabunda germania ( ! ) ; debe decir Germania, según se desprende
de la pág. XXIV, donde aparece ad litteram la misma frase, que el
autor debe encontrar muy feliz 47. El Alejandro de Alex, que aparece
en pág. 320, es nada menos que Alejandro de Hales.


Al final de la obra falta por lo menos un índice onomástico, que
también lleva trabajo, pero que es imprescindible en una investigación
que quiere ser científica.


Para terminar yo diría que Sáiz ha leído muy poco de Llull, muy
poca bibliografía luliana, y no precisamente la mejor (es excesivamente
esclavo de Menéndez y Pelayo, de Eijo y Garay, de Sureda Blanes,
ignorando los estudios modernos que le he citado y todos los teológicos,
muy notables, del actual Rector de la Schola Lullistica de Mallorca,
el Dr. Garcías Palou), 47' y así no ha podido lograr ni una síntesis ni
siquiera una noticia válida en ninguno de los terrenos por los que se
adentra. El lector encontrará en esa obra, a todo tirar, el estado de
cuestión y las opiniones de alrededor del año 40, es decir veinticinco
años atrasadas. Por ninguna parte veo que la obra aporte algo nuevo
que sea verdadero o utilizable.


47. Cf. arriba no ta 41 .
47'. E n Répertoire des médiévistes européens, I, 1960 y II, 1965 (Poit iers)


lo m i s m o que en Bulletin de la Société International pour l'étude de la philo-
sophie médiévale nn . 2, 1960 y 3 , 1961 , (Louvain) se publ ican los t í tu lo s de casi
t o d o s los trabajos t eo lóg i co - lu l i anos del Dr. Garcías Palou,


20




BIBLIOGRAFÍA 275


En Revista de Espiritualidad 24 (1965) 273-85 encontrará el lector
otro estudio de Sáiz Barbera sobre el Libro del Amigo y del Amado :
es el cap. X del libro que reseño (p. 647-62) copiado a la letra, salvo
algunas notas que no coinciden (v.gr. nota 2 del libro y del artículo :
en una se cita la pág. 51 y en la otra, la 13). En Resurrexit 24 (30. XI.
1964), el mismo autor —aquí con la desgracia de que las faltas han
invadido su propio nombre (se dice Juan Sainz Barbera)— publicó un
art. (p. 303-04) sobre Llull Creador de una auténtica filosofía nacional,
que corresponde aproximadamente a las pág. 11-13 del libro, y cuyas
apreciaciones he discutido ya. Las mismas ideas y otras que van en
pág. 14 del libro expuso en ABC de 4 de julio de 1964. En Resurrexit
24 (31.1.1964) había hecho él mismo la presentación de su obra en
los términos en que se hace en las solapas de la misma. Después de
cuanto he dicho, ¿podrá afirmarse todavía, sin un insulto para toda
una labor admirable de ciencia y de tesón, que ¡ Acaba de aparecer
la obra cumbre del LulismoM Pienso que la falta de conocimiento del
Lulismo o el no haber leído la obra pudo llevar a Valcarce Alfayate a
suscribir afirmaciones de Sáiz, en la presentación que de su libro hizo
en Ecclesia 24 (16. V. 1964) 689.


Pienso sinceramente que, si es verdad, como lo afirma Sáiz (p. XV)
que el apar tamiento de muchos de la obra de Llull se debe a lo abs-
t ruso del sistema y a la falta de obras que lo expliquen, no será gracias
a trabajos como el suyo, como se acercarán a él; y que si fuera
verdad que Llull sigue siendo un gran desconocido (p. X, y Valvarce,
en Ecclesia —16. V. 1964— p. 689), este libro de Sáiz sería de ello la
más palmaria demostración. Ni será con obras de tal categoría como
pagará España o el mundo la deuda que tenga con el Maestro Barba-
florida.


Si en este esfuerzo de rehabilitación de Llull que, según él, ahora
alborea en España (p. XXIV), desea Sáiz aportar su colaboración y,
según promete, se propone consagrar sus esfuerzos en el futuro (p. X),
todos nos felicitaremos si se limita a abordar humildemente cualquiera
de los múltiples campos del lulismo (en los que sólo el allegar la biblio-
grafía le llevará meses de ímproba labor) o abandona su propósito.


El P. Feijóo confesaba despectivo que no había leído el Arte de
Llull ni estaba dispuesto a perder una hora en su lectura 4 8 , lo que le


48 . Cartas eruditas (uso la ed. de Pamplona , B. Coscul lue la , 1 7 8 6 ) : Carta X X I I
de l t o m o I (pág. 190-93) , Sobre la Arte de Raymundo Lulio; Carta XIII
del t o m o II (pág. 158-99) , Sobre Raymundo Lulio.


21




276 P. ANTONIO OLIVER, C. R.


valió una dura crítica de Menéndez y Pelayo 49 , que Sáiz conoce. Hay
quien, habiéndole leído fragmentariamente y sin sistema, ni ha podido
digerirle ni entenderle. A estas alturas de una austera investigación crí-
tica del pensamiento luliano (Llull gustaba de pensar y soñar cabe
una fuente cantarína, bajo el espeso follaje ; pero presiento que se sen-
tiría a disgusto en esa endiablada maraña de ideas peregrinas y diti-
rambos apologéticos, donde las palabras estrangulan el pensamiento),
lo que más sinceramente se auguran los estudiadores de Llull, es que
tanto los que no le han leído como los que no le han comprendido,
dejen de escribir en buena hora.


ANTONIO OLIVER, C . R .


49 . Hist. de los heterodoxos... L. VI c. I (Madrid 1947, vol . 5, p. 85) .


22




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OLIVER, C . R . ( P . ANTONIO), La obra • Raimundo Lulio, genio de la filosofia»,
de J. Sáiz Barberà . . . . . . . 255-276


Bibliografia medievalística y luliana . . . . . . 105-118
Bibliografia general selecta . . . . . . . 119-123
Libros recibidos . . . . . . 124-127 , 277-279


C R Ó N I C A


Certamen Luliano-Internacíonal-Científico-Líterario . . . . 129-131
Investidura del nuevo <Magisteri, Rdo. P. Eusebio Colomer, S. J. . 131-138
Jubilación universitaria del <Magisteri Dr. Carreras Artau . . . 138-141
Tres conferencias lulianas del <Magisler> R. D. F. Pring-Mill . . 142




BIBLIOGRAFIA LULIANA
El Prof. R U D O L F B R U M M E R , «Magister» de esta t Maioricensis Schola


Lullistica*, en co laborac ión con su Asis tente en la Unive r s idad de
Mainz , p repa ra una R I B L I O G R A F Í A SOBRE RAMÓN LLULL (obras
impresas del mismo y pub l icac iones sobre uno que otro aspecto de
su vida y de su obra) .


Con este mot ivo , los dos expresados profesores y este Ins t i tu to
sup l ican a los autores de trabajos de índole lu l iana se d ignen remi t i r
sendas separatas a las s iguientes señas posta les :


P R O F . D R . R U D O L F B R U M M E R


Postfach 108
6728 GERMERSIIEIM / Rhein (Alemania)


£ s t u d í o 5 Tlulíanos
P r e c i o d e s u s c r i p c i ó n


ESPAÑA


Suscripción anual . . . . 100 pesetas
Número suelto . . . . 45 pesetas
N ú m e r o atrasado . . . . 50 pesetas
EXTRANJERO


Suscripción anual . . . . 3 dólares
N ú m e r o suelto . . . . 1'25 dólares
N ú m e r o atrasado . . . . 1'50 dólares


Para suscripciones: Sr. Administrador de E S T U D I O S LULIANOS
Apartado 17, Palma de Mallorca (España)


UNIVERSITÉ D E GRENOBLE
Publications de la Faculté des Lettres et Sciences humaines


R A Y M O N D LULLE
P h i l o s o p h e d e l 'Ac t ion


par


ARMAND LLINARÉS
Docteur ès Lettres


Presses Univers i ta i res de France
1 9 () 4


Dirección postal del autor: 27 , rue Ponsard - Grenoble (Francia)


(Con l i c e n c i a e c l e s i á s t i c a )




E d i c i ó n c r í t i c a d e l a s


OPERA LATINA d e l B . R a m ó n L l u l l


H a s a l i d o e l T O M O C U A R T O


C o n t i e n e L I B E R D E P R A E D 1 C A T I O N E


(Dis t inct io II B: C E N T U M S E R M O N E S )


Un v o l u m e n de 669 páginas


p repa rado por el


R D O . P. FRAY ABRAHAM SORIA FLORES, O. F . M.


bajo la d i rección del


DR. FRIEDRICH STEGMÜLLER


Profesor ordinario público de la Univers idad de F re iburg i. Br. y


Magister de la M A I O R I C E N S I S S C I I O L A L U L L I S T I C A


Otros tomos pub l i cados :


T O M O I (OPERA MESSANENSIA), 1959, en 4.° , 520 pág inas .


T O M O II (OPERA MESSANENSIA E T TUNICIANA), 1960, en 4.° ,


568 páginas ,
['REPARADOS POR EL U N . J O H A N N B S S T Ô H R .


T O M O III (LIBER DE PRAEDICATIONE, D . I - II A), 1961, en


407 páginas .
PREPARADO POR EL P . ABRAHAM SORIA, O . F M .


Está a p u n t o de salir el T O M O V


PRECIO DE VENTA AL PÚBLICO: 1 0 DÓLARES


Diríjanse los pedidos a:


E S C U E L A L U L Í S T I C A M A Y O R I C E N S E , APARTADO 1 7 , PALMA DE MALLORCA ( E S P A Ñ A )


IMP. S S . CORAZONES - BALMES, 8 9 - PALMA DE MALLORCA