£stnáOB

£stná\OB lulíanos
IRevísta cuatrimestral


de investigación M i a ñ a Y Jflbedíevalístíca
publicada por la


Jlbaíorícensís ©cbola Tlullístíca
instituto Internacional del


Consejo Superior de investigaciones Científicas


N ú m s . 20-21


S U M A R I O


E S T U D I O S


G A R C Í A M . C O L U M B A S , M . B . , Feijoo y el lulismo


E N R I Q U E D E A N T Ó N C U A D R A D O , Plenitud metafísica de la filosofía luliana.
F R . B A R T O L O M É M . X I B E R T A , O . C A R M . , El presumpte racionalisme de


llamón Llull . . . . . . . . . . . .


N O T A S


R . D . F . P R I N G - M I L L , Ramón Llull y la <De divisione naturae>
H E L M U T R I E D L I N G E R , Ein wiedergefundenes werk Raimund Lulls aus der zeit


des Viennenser Konzils: <De divina liabentia> . . . . . .


S . G A R C Í A S P A L O U , Circunstancias históricas que inspiraron la composición del
< Tractatus de modo convertendi infideles*, del Bto. Ramón Llull .


G A B R I E L L L O M P A R T , C . R . , San Onofre, eremita, en el medioevo mallorquín.


T E X T O S


J O S É M . * M A D U R E L L Y M A R I M Ó N , Desmanes antilulianos .


L . P É R E Z M A R T Í N E Z , Los fondos manuscritos lidíanos de Mallorca.


B I B L I O C l i A F í A


I . Sección de estudios lulianos (por R . D . F . PHI.NG-MILL) , pág. 2 2 3 . — I I . Sección general de
estudios medievales, pág. 2 2 4 . — I I I . Sección de bibliografía general selecta, pág. 2 3 2 . —
I V . Obras recibidas, pág. 2 3 8 .


C R Ó N I C A


I . Una conferencia, luliana de Miss Yates en Oxford, pág. 2 4 2 . — I I . Tres conferencias del
Prof. Pring- Mili, pág. 2 4 3 . — I I I . Conferencias del Dr. J. A r . líillgarth en Palma de
Mallorca y en Mueva York, pág. 2 4 5 . — I V . Conferencias del Dr. Cardas Palou en
Freibutg, Munich y Palma de Mallorca, pág. 2 4 6 .


pág. 113
pág. 131


pág. 153


pág. 167


pág. 181


pág. 1 8 9


pág. 2 0 3


pág. 2 0 9
pág. 2 1 7


Y o l . YII . Fase. 2 -3 P A L M A D E M A L L O R C A (España) A ñ o VIL 1%3




EN PREPARACIÓN:


ACTAS
D E L


I C O N G R E S O INTERNACIONAL
DE L U L I S M O


Celebrado en Formentor (Mallorca) durante los días 1 9 - 2 3 , abri l , 1 9 6 0 .


Se pub l i carán í n t e g r a m e n t e :
Los cuatro discursos: de presentac ión , de apertura, de resumen y de


clausura del congreso ;
las siete ponencias,


las c incuenta y seis comunicaciones
y las múlt iples intervenciones de los congresistas, c on mot ivo de la


lectura de las ponenc ias y c o m u n i c a c i o n e s .


D o s t o m o s , en 4 . ° — A punto de salir el t o m o I.


La Direction des ESTUDIOS LULIAJM OS recevra avec reconnais-
sance tous travaux a publier (sous reserve da jugement par le Comité
de Direction) et tout ouvrage scientifique, parliculiérement lullien ou
médiévalislique, a recenser, ainsi que toute proposition d'éc/iangc avec
de Revues similaires.


Envoyer les manuscrits, les livres pour compte-rendu et les Revues
d'échange au Directeur:


D R . S. GARCÍAS PALOU, Apartado 1 7 , Palma de Mallorca (España).


E s t u d i o s ILulíanos
Precio de suscripción


E S P A Ñ A


Suscripción anual . . . . 100 péselas
Número suelto . . . . 45 pesetas
Número atrasado . . . . 5 0 pesetas


EXTRANJERO


Suscripción anual . . . . 3 dólares
Número suelto . . . . 1'25 dólares
Número atrasado . . . . 1 '50 dólares


Para suscripciones: Sr. Administrador de E S T U D I O S L l L Í A N O S
Apartado 1 7 , Palma de Mallorca (España)


Depósito legal P. M. 268 - 1961




A V I S O


Se ruega a los señores suscriptores de ESTUDIOS


LULI A NOS que no procedan a la encuademación del


Tomo VII, correspondiente al año 1963, sino al recibir


los índices completos del mismo, que se distribuirán


con el núm. 1-2 (1964) que ya se está imprimiendo


para su inmediata distribución.


El Secre tar i o


páginas. Así escribía el P. Fei joo cuando escribía a la francesa»- 5


1 E. L O N G l ' R É , Lidie Raymond, en Diclionnaire de théologie catholique, t. 9,


col. 1138.


2 E. R O G E N T - E . D U R A N , Bibliografía de les impressions lallianes, Barcelo-


na, 1927, p. 316.


3 J. A V I N Y Ó , Historia del lulisme, s. L, 1925, p. 641.


4 Francisco de Paula C A N A L E J A S , citado por S. BOVÉ, El sistema científico


luliano, Barcelona, 1908, p. 175.


5 Historia de los heterodoxos españoles, t. 3, Madrid, 1881, p. 71.


1




FEIJOO Y EL LULISMO


El P. Benito Jerónimo Fei joo es considerado como «uno de los más
violentos adversarios del lulismo». 1 Se le ha llamado «detractor de
Ramón L l u l l » , 2 «adalid» de la «cruzada» del siglo X V I I I contra .su
doctrina, 3 «contradictor infatigable e incorregible de los lulianos». 1


Todos hemos leído alguna vez las líneas del joven e impetuoso Menéndez
Pelayo de los Heterodoxos que tanto han contribuido a mantener la
fama del P. Fei joo ligero y tenaz antilulista:


«Confieso que nunca lie podido leer sin indignación lo que es-
cribió de Raimundo Lulio. Juzgar y despreciar a tan gran filósofo
sin conocerle, ¿qué d i g o ? , sin haberle tomado nunca en las manos,
es uno de los rasgos más memorables de ligereza que pueden
hallarse en el siglo X V I I I . Si Fei joo hubiera escrito así siempre,
bien le cuadraría el epíteto de Voltaire español, no por lo impío,
sino por lo superficial y vano. Ni siquiera después que recia y
sesudamente le impugnaron los padres Tronchón y Torreblanca,
Pascual y Fornés, se le ocurrió pasar los o jos por las obras de
Lulio, que de cierto no faltarían (a lo menos algunas) en la biblio-
teca de su convento. Di jo que no gustaba de malbaratar el tiempo,
y que se daba por satisfecho con haber visto una idea del sistema
de Lulio en el Syntagma de Gassendi, donde apenas ocupa dos
páginas. Así escribía el P. Fei joo cuando escribía a la francesa». 5


1 E. LOiNGPRÉ, Lidie Raymond, en Dictionnaire de théologie eatholiqae, t. 9,


col. 1138.


2 E. R O G E N T - E . D U R A N , Bibliografía de les impressions lullianes, Barcelo-


na, 1927, p. 316.


3 J. A V I N Y Ó , Historia del lulisme, s. ] . , 1925, p. 641.


4 Francisco <lc Paula C A N A L E J A S , ¡ ¡ lado por S. BOVÉ, El sistema científico


luliano, Barcelona, 1908, p. 175.


5 Historia de los heterodoxos españoles, t. 3, Madrid, 1881, p. 71.


1




1 1 4 GARCÍA M. COLOMBAS


De las páginas que siguen deducirá el lector hasta qué punto son
fundados los precedentes asertos. Aunque, claro es, no voy a hacer aquí
una apología de Fei joo. Tampoco pretendo narrar la historia de las
controversias lulianas originadas y mantenidas por el célebre benedic-
tino gallego, historia ya trazada en sus líneas generales 6 y cuyo examen
detallado resultaría muy largo y fatigoso. El presente estudio es tan
sólo un esfuerzo sincero por comprender el antilulismo feijoniano, de-
terminar en lo posible sus causas y delimitar su extensión.


Procediendo por orden cronológico , lo primero que debemos ad-
mitir, por poco que conozcamos al benedictino gallego, es que nada
— n i el hábito monástico que vestía, ni su contextura mental, ni una
adhesión obligatoria e irrevocable a determinado sistema filosófico-
teo lóg i co—, absolutamente nada predisponía a Fei joo contra las doc -
trinas lulianas. Espíritu extremadamente curioso y abierto a todos los
vientos, «ciudadano libre de la república literaria, ni esclavo de Aris-
tóteles, ni aliado de sus enemigos» , 7 podemos estar ciertos de que, si
debía declararse por o contra el lulismo, se decidiría por propia
determinación, por íntimo convencimiento, y de ningún modo dejándose
arrastrar por movimientos gregarios de cuerpo o de escuela.


Me parece indubitable que lo que le movió a interesarse por el
Arte luliana fue su deseo de renovar los métodos pedagógicos y cien-
tíficos entonces corrientes. Nuestras noticias para el período anterior
a la polémica se reducen a este solo dato: consta que ya en 1733 deseaba
adquirir «el Arte de Raimundo L u l i o » . 8 Pero es ésta una noticia


6 T. y J. C A R R E R A S Y A R T A U , Feijoo y las polémicas lulianas en el siglo
xvín, Madrid, 1935. Comunicación leída en el xiv Congreso de la Asociación Espa-
ñola para el Progreso de las Ciencias, celebrado en Santiago de Compostela el año
1934 (6 páginas). Los autores han incluido este trabajo, anotándolo convenientemen-
te, en su Historia de la filosofía española. Filosofía cristiana de los siglos XIII al XV,
t. 2, Madrid, 1943. p. 371-376.


7 FEIJOO, Teatro crítico, t. 7, discurso 13, n.° 35.
8 En 9 de enero de 1733 escribía Feijoo, desde Oviedo, al P. Martín Sar-


miento, residente en Madrid: "Digo que V. Md. me compre [...1 el Arte de Rai-
mundo Lulio si se hallase, que lo dificulto". Citado por G. M A R A Ñ Ó N , Las ideas
biológicas del Padre Feijoo, Madrid, 1934, p. 141, nota 2. Es, por tanto, inexacta la
frase de C A R R E R A S Y A R T A U (Historia..., t. 2, p. 3 7 4 ) : "Sólo cuando la polé-
mica tocaba a su fin, a Feijoo le dio la corazonada de enfrentarse con las obras de
Llull " . En realidad, como se ve, esta "corazonada" es anterior a la polémica. Más
infeliz todavía es lo que escribe Menéndez Pelayo en el párrafo citado al principio
de este estudio,


2




FEIJOO Y EL LULISMO 115


preciosa, ya que pone en evidencia 1) que el asunto ya le ocupaba al
menos unos diez años antes de pronunciarse sobre él — p o r tanto, no
obró nuestro monje con la precipitación que se le atr ibuye— y 2) que,
si no tuvo hasta muy tarde conocimiento directo de la obra de Llull
— c o s a que tantas veces le echaron en cara sus adversarios—, esto
ocurrió a pesar suyo.


Con todo eso, creyó sinceramente el crítico benedictino poseer una
idea justa acerca del Arte luliana «muchos años» antes de manifestarla
en público, 9 el año 1742, en su carta —tan dura— titulada Sobre la
Arte de Raimundo Lulio. i 0 Fei joo está tan seguro de lo que dice, que
no duda en formular su sentencia a modo de definición dogmática -


«La Arte Magna de Lulio, sin perplegidad alguna, pronunció que es
enteramente vana y de ninguna conducencia para el fin que su autor
propone» (n° 2 ) . Y añade que es «sumamente inferior a la lógica y
metaphysica de Aristóteles» y que sólo se enseña públicamente en la
isla de Mallorca, por motivos mas bien patrióticos que científicos, lo
cual es prueba de su actual desprestigio (n° 4 ) . En abono de su aserto
— y no como fundamento de él. aunque así suela dec irse—, cita Fei joo
los juicios de «dos graneles críticos en materia de c iencias» : Francis
B a c o n , 1 1 su guía preferido en este terreno, 12 y e l jesuíta Rene Rapin 13
(n° 5 ) . Al final de la carta leemos esta nota, que nos descubre su fuente
de información: "porque entiendo que los escritos de Raimundo Lulio
ya son muy raros" —recuerda aquí Fei joo evidentemente su vano in-
tento de adquirir los—. "advierto que quien quiere enterarse de lo que
es su Arte Magna hallará en Gasendo (tom. I. Philosoph. l ib. I. de
Lógica , capit. 8 . ) una exacta análisis de el la" . 14


9 Cf. Justa repulsa de inlquas acusaciones, 2 . a impresión, Madrid, 1749, p. 8.
10 Cartas eruditas, t. 1, carta 22. Cf. R O G E N T - D U R A N , o. c , n.° 320.
11 Para la postura de Francis Racon respecto al Arte luliana, cf. C A R R E R A S Y


A R T A U , Historia..., t. 2, p. 301-302.


12 Cf. M A R A Ñ Ó N , o. c , p. 54-55.
13 Para el antilulismo de Rapin, cf. C A R R E R A S Y A R T A U , Historia..., t. 2,


1). 303.
14 PETRI G A S S E N D I . . . Opera omnia, t. 1, Lyon, 1958, p. 56-59.
En las Cartas eruditas, t. 2, carta 13, n.° 70, defiende expresamente Feijoo que


para impugnar "con conocimiento" el Arte de Llull "basta haber visto la idea o
planta de ella en Pedro Gasendo y en Eusebio Amort" .


Para la posición de Gassendi respecto al lulismo, cf. C A R R E R A S Y A R T A U ,
Historia,.,, t, 2, p. 302-303,


3




116 GARCÍA M. COLOMBAS


Fue, a no dudarlo, una consulta que le hicieron, lo que motivó esta
carta; 15 pero su publicación sólo pudo obedecer al ímpetu crítico del
benedictino, a su "designio de impugnar errores comunes, sin restric-
ción de materias", l f i que, como se sabe, era el objeto de todas sus ac-
tividades de publicista. Y él mismo declarará más tarde que sola la
" c o m p a s i ó n " le movió a " la obra de misericordia de desengañar a los
pobres que caen o pueden caer " en el " e r r o r " de querer aprender todas
las ciencias mediante el estudio del Arte de Ramón Llull. 1 7


Como es natural, la carta de Fei joo produjo enorme conmoción
entre los lulistas propiamente dichos y aun en círculos mucho más
amplios. Porque el benedictino no se había limitado a declarar vana e
inútil el Arte luliano: había escrito, además, que Ramón Llull, " p o r
cualquier parte que se le mire, es un objeto bien problemático" , esto
es, un personaje muy discutido; y, aunque en una especie de posdata
advierta que lo dicho del Arle Magna " n o obsta a que el autor merezca
aplausos por otros capítulos" , en las cuestiones controvertidas no s e
pronuncia a favor de Llull, aunque tampoco en contra, limitándose a
declarar que no es lícito tenerle por hereje, c omo pretenden algunos. ' 8


15 Feijoo recibía innumeraljles cartas, en las que se le consultaba toda suerte
de cosas i tenía que dedicar días enteros al despacho de su correspondencia cf. M A -
R A Ñ Ó N , o. c , p. 16-17). Por otra parte, nos consta —el mismo Feijoo nos lo dice
(cí., por ejemplo, Justa repulsa..., p. 4 6 ) — que al menos algunas de sus Cartas
eruditas eran respuestas a consultas que se le había hecho y que el creía interesan-
te dar al público. Ahora bien, la carta 22 del tomo i es la última de una serie de
tres en que contesta a un religioso sobre diferentes métodos de adquirir pronto y
con el menor esfuerzo posible una suma considerable de ciencia. Nuestro benedicti-
no defiende que para llegar a ser sabio no hay más que tomar "e l camino carretero"
del estudio constante y fatigoso, "sin recurrir a algún medio extraordinario para faci-
litar los progresos en las ciencias" (n.° 6 ) .


16 Teatro crítico, t. 6, prólogo.
17 Justa repulsa..., p. 8 : "Muchos años antes de escribir en este asumpto me


lastimaba de los que fundados en unas noticias vagas de que dicho Arte servía para
instruir en todas las ciencias [. . .1, perdían malamente el tiempo en mandar a la
memoria aquel agregado de inútiles con\¡naciones, sueediéndoles lo mismo que a
los investigadores de la piedra philosophal, cuyo trabajo se va todo en humo" . Ibid.,
p. 8-9: "Esta compasión me movió a la obra de misericordia de desengañar a los
pobres que caen o en adelante pueden caer en error tan nocivo, para que no malo-
gren miserablemente el tiempo".


18 Este apéndice a la carta 22, impreso en itálicas y sin numerar, probable-
mente lo añadió Feijoo por sugestión de algún amigo o amigos a quienes solía dar
a leer sus escritos antes de publicarlos. Nos consta de otros casos semejantes. Pare-


4




FEIJOO Y EL M'LISMO 1 1 7


Fei joo se hallaba en aquel entonces en el apogeo de su carrera literaria:
sus obras eran leidísimas en toda España y aun en el extranjero; mu-
chos le consideraban un oráculo. Era preciso contestar a su criterio. Los
lulistas se aprestaron a combatirle, y sus réplicas no se hicieron espe-
rar mucho tiempo.


Acaso los primeros en salir a la palestra 1 9 fueron dos capuchinos
de Valencia, los padres Marcos Tronchón y Rafael de Torreblanca.
Se ha escrito que su Apología de Lulio20 es una obra " improvisa-


ce evidente que el objeto de estas líneas no es otro que mitigar en lo posible la mala
impresión que sin duda causarían en algunos espíritus las rotundas afirmaciones
precedentes. Con todo, no es lícito dudar de su sinceridad. Lo que el benedictino
impugna, en la utilidad del Arle luliana; nada más.


19 La obra de Feijoo suscitó una infinidad de escritos de controversia, que
van de la hoja volante hasta las obras en varios tomos. Todas las bibliografías de
este tema son incompletas, incluso la de A . M U L L A R E S C A R L O (en FEIJOO,
Teatro crítico universa!, t. 1, Madrid [Clásicos castellanos], 1923, p. 63-86), por otra
parte muy útil, y la reciente y más técnica, pero harto inperfecta, de C. P E L A Z
F R A N C I A , Contribución al estudio bibliográfico de fray Benito Jerónimo Feijoo,
Méjico, 1953 (tesis policopiada). No pretendo señalar aquí cuanto se escribió en el
decurso de esta contienda sobre el lulismo, sino que me limito, ciñéndome a mi
tema, a dar noticia de las obras que tuvieron alguna influencia en el ánimo y en
los escritos del monje benedictino. Señalo, con todo, como una de las primeras
réplicas que suscitó su primera carta la Monillo ad lectorem que un autor anónimo
colocó al frente del tomo I de Opera parva del beato Ramón Llull, Palma de Ma-
llorca, 1744 (cf. R O G E N T - D U R A N , o. c, n.° 325) . Este escrito (23 páginas) está
enteramente dedicado a impugnar a Feijoo "ab exlrinseco", reservándose su autor
los argumentos "ab intrínseco", es decir, tomados del Arte misma, para otra oca-
sión (p. 22-23) . Su tono es comedido. Opone a las "autoridades" citadas por el
crítico benedictino el caso que hicieron de la doctrina de Llull algunos reyes, espe-
cialmente Felipe I I ; trata, sobre todo, del culto antiquísimo y aprobado por la
autoridad eclesiástica que se tributa al beato en la isla de Mallorca; sostiene que si
un hombre tan santo ha asegurado repetidas veces que su Arte es fruto de una ilu-
minación divina, debe reputarse temerario decir que el Arte no sirve para nada,
sobre todo si afirma sin haber saboreado la doctrina luliana en su misma fuente;
etc. El autor se extraña mucho de que Feijoo no se informara acerca del culto que
se ila a Ramón Llull en Mallorca, ya que esta isla no está muy lejos "et tune prae-
latum haberet laudadibilis memoriae Illuslr. el l i c o r . IX D. Fr. Benedictum Pañellas,
religiosa professione et amicitia sibi coniunctum" (p. 3-4).


20 El P. LUIS DE F L A N D E S publicó este escrito de sus hermanos de hábito
al frente de El antiguo académico contra el moderno scéptico o dudoso, rígido o
moderado, Madrid, 1742, 2 vols. El cuerpo principal de esta obra consiste en " la
defensa de un sisiema de lilosofía natural, abigarrada mezcla de física pitagórica


ó




GARCÍA M. COLOMBAS


d a " , 21 pero esto es decir muy p o c o : liase de añadir enseguida que
constituye un alegato científicamente f lo jo , y sobre f lo jo , extremada-
mente inhábil. Importa subrayarlo, pues ello constituye, a lo que en-
tiendo, la clave esencial para comprender la ulterior conducta del be-
nedictino en todo este negocio . Repetidas veces reprenden los capuchi-
nos a su adversario por su total ignorancia de lo que impugna, pero
no muestran ellos mismos conocer mejor lo que defienden. En vez de
ir al fondo del asunto y probar a Fei joo el error en que se halla y cuan
imperfecta y desenfocada es la noticia que del Arte luliana se da en el
Syntagma philosophicum, de Gassendi, se limitan a oponer a los dos
autores aducidos una fastidiosa lista de doscientos favorables a Llull,
listas que extractaron, con muy poca maña por cierto, del primer tomo
de la edición maguntina de las obras del gran mallorquín. 2 2 Ni se re-
ducen a esto sus desaciertos. Llaman a Fei joo "escritor engañoso" y
procuran comprometerle con ciertas suspicacias malévolas, c omo aque-
lla frase que tanto ofendió al benedictino: "e l Adonis del Padre Maes-
tro, el herege Bacon de Verulamio" (n.° 5 6 ) .


Tal modo de proceder revela un completo desconocimiento no sólo
del talento, sino también del talante del célebre escritor. Debe leerse
toda la carta Sobre Raimundo Lulio, 2 3 en que Fei joo les responde,
para darse perfecta cuenta de su gran ventaja, bajo todos los aspectos,
sobre sus contradictores. Su argumentación es, en general, acertada
y convincente; su vigor y brío en la defensa y el ataque, sencillamente
magníficos. Con gracia y nobleza responde a las pésimas insinuaciones
de los capuchinos. " L a expresión tiene /¿/¿s" —escr ibe a propósito
de la citada frase: "e l Adonis del Padre Maestro, el herege de Bacon
de V e r u l a m i o " — ; " y aun por eso mismo es poco proporcionado a las
barbazas de aquel gran canciller de Inglaterra, que ciertamente no
tenía cara de A d o n i s " (n.° 8 ) . ¿Qué importa que Bacon fuera hereje


con la metafísica platónica y con ideas lulianas'" ( C A R R E R A S Y A R T A U , Histo-
ria , t. 2, p. 371). El P. Feijoo rebatió el " l ibrejo" del P. Luis de Flandes en la
carta 4 del tomo m de sus Cartas eruditas; pero en ella no trata especialmente de
la cuestión luliana que nos ocupa.


21 C A R R E R A S Y A R T A U , Historia..., t. 2, p. 371.
22 Beati R A Y M U N D I L U L L I . . . Opera, t. 1, Maguncia, 1721, p. l-51 :resií/nu-


nia virorum illustrium...


23 Cartas eruditas, t. 2, Madrid, 1745, carta 13. Cf. R O G E N T - D U R A N , o. s,
n.° 333.


6




FKIJOO Y KL LULISMO 119


si no se le cita para cosa que ataña directa o indirectamente a la reli-
g ión? "S í , reverendísimos míos, he hablado siempre con aprecio de
este autor herege y le elogiaré siempre que se ofrezca; pero contenién-
dome siempre, c omo hasta ahora, dentro de los límites permitidos"
(n.° 9 ) . Fei joo siente el valor que la razón le comunica. "El nombre
odioso de herege, quando tan fuera de propósito se toma por pretexto
para hacer aborrecible la cita de algún autor que lo fue, es un co co de
que artificiosamente usan algunos para amedrentar a los párvulos de
la república literaria cuando la cita los " i n c o m o d a " (n.° 7 ) . "Déxese ,
pues, a la gente ruda esa vulgar cantilena de despreciar cuanto hay en
los hereges sólo porque lo son. Lo bueno se puede apreciar en cual-
quiera parte que esté" (n.° 13 ) . 1 4


Con elegante facilidad se aplica Fei joo a destruir el aparatoso
castillo de autoridades levantado por los capuchinos( n.os 38-63) . Unos
porque no son autores, otros por parciales, otros porque no se refieren
al Arte de Llull, otros porque resultan enteramente desconocidos y no
se cita siquiera la obra en que se declaran por el sistema luliano, otros
por otras causas que sería fastidioso enumerar, la gran mayoría de
los personajes alegados es rechazada por la crítica, es cierto que no
siempre impecable, pero en conjunto contundente, del benedictino
gallego. Muchos de tales testigos, que los capuchinos dividen en lulistas
de primera y segunda clase, son gente agitada por una pasión ciega
(n.° 4 1 ) , que tributan a su maestro los más exagerados e inadmisibles
elogios, c omo prueba Fei joo , lleno de sincera indignación (nn. 43 -48 ) .
Tal falta de serenidad y mesura, por no decir carencia de entendimien-
to, le enoja y exacerba sobremanera.


A los dos sabios de peso que adujo contra el Arte luliana en la carta
anterior, añade ahora, acomodándose al método de los capuchinos, los
testimonios, cuidadosa y exactamente transcritos y citados, de otros
ocho autores, de valor desigual, es cierto, pero todos ellos célebres y
desapasionados: el jesuíta Juan de Mariana, el franciscano Wading,
el canónigo regular Amort , don Nicolás Antonio, Diego Saavedra Fa-
jardo, el marqués de Saint-Aubin (Gilbert-Charles Le Gendre) — " q u e
no por ser marqués, deja de ser uno de los hombres más eruditos de
este s i g l o " — , "nuestro famoso crítico Don Juan Mabi l lon" y el gran


24 Con razón se queja Feijoo (n.° 10) de que los apologistas no nombren nunca
a Bacon sin darle el execrable epíteto de hereje. Bastaba decirlo una sola vez, y aún
sobraba, puesto que para la presente cuestión nada importa su herejía.


7




12Ü GARCÍA M. COLOMBAS


Ludovico Antonio Muratori (núms. 19-37"). 2 5 Tales son sus fiadores.
¿Qué pinta al lado de estos claros y sensatos varones la muchedumbre
de hombres, en su inmensa mayoría oscuros y apasionados, citados, con
razón o sin ella, por los apologistas capuchinos?


Hay más todavía. Aun dando por supuesto que los doscientos nom-
bres contenidos en su colección fueran todos legítimos y respetables,
son muchos más " c o n grande exceso y no menos autorizados" los
que están contra el Arte. Porque, en realidad — y éste es un nuevo ar-
gumento al que atribuye Fei joo gran importancia—, "se puede decla-
rar que el cuerpo de la religión de San Francisco está tácitamente
contra el la" (n.° 6 4 ) . La orden franciscana, en efecto, que considera a
Ramón Llull c omo hi jo suyo, si viera en el Arte por él inventada la uti-
lidad y excelencia que le atribuyen sus panegiristas, introduciría su es-
tudio en las innumerables escuelas que posee. Si creyera esta especie
de lógica superior o , al menos, tan buena como la de Aristóteles, " la ra-
zón, la equidad y aun la rel igión" la inclinarían a preferir la obra de un
hijo suyo, "ilustre por su santidad y martirio, a la de un filósofo gentil"
(n.° 6 5 ) .


Concluido el examen del argumento ab auctoritate — y a que los apo-
logistas capuchinos "só lo usaron de la autoridad y en ninguna manera
del r a c i o c i n i o " — , quiere Fei joo , " p o r vía de supererogación, argüir
algo a ratione" (n.° 6 9 ) . Y aduce aquí un nuevo argumento, que juzga
eficacísimo y es independiente de si se conoce bien o no el Arte luliana.
Este argumento no es otro que el hecho patente de " l o poco que ha ser-
vido a los que lo han estudiado" (n.° 7 1 ) . Porque, " ¿ n o nos dirán los


25 Para el antilulismo de casi todos estos personajes, puede verse C A R R E R A S
Y A R T A U , Historia..., t. 2, índice alfabético, s. v. Mas, por lo que se refiere a
Mabillon, se equivocan los autores al afirmar que el ilustre maurino aconsejaba a
los monjes abstenerse de las lucubraciones del Arte por reputarlas "peligrosas para
la vida contemplativa y ascética" (p, 303) . He aquí el texto original de Mabillon,
que Feijoo traduce a la letra: " A plus forte raison faut-il excepter la chimie, la,
pierre pbilosophale, Van de Raimond Lulle, qui ne sert de ríen Isoy yo quien
subraya 1, l'astrologie judiciaire. la chiromanlie et les aulles espoces do divination,
qui sont des restes du paganismo" (Traite des eludes monastiques, París, 1691,
p. 314) . Esta sentencia terminante, pronunciada por un monje que gozaba de inmen-
sa fama de sabio, prudente y santo, no podía menos de impresionar profundamente
a Feijoo, sobre todo atendiendo al contexto. No cabe duda de que Mabillon, como,
a lo que creo, el propio Feijoo, fue víctima de los falseadores de la doctrina de Ramón
Llull.


3




b ü i j o o v i'.L í . ü i . i s . M o 1 2 1


reverendísimos apologistas qué milagros hicieron estos lulistas de pri-
mera clase? ¿Qué adelantamiento en las ciencias y artes? ¿Qué nuevos
inventos?" (n.° 7 5 ) .


Los mismos apologistas — c l a r o es que sin advertirlo— le ofrecen
otra arma que esgrimir contra ellos. Fei joo había afirmado que las
doctrinas lulianas sólo se enseñaban en la universidad de Mallorca,
y sus adversarios le corrigen diciendo que también se enseñaron en
las universidades de París, Valencia y Barcelona (n.° 8 3 ) . Luego
— c o n c l u y e el benedict ino—, si se suprimieron estas cátedras, es evi-
dente que los resultados de tal enseñanza no correspondieron a las
esperanzas que en ella se había puesto (n.° 8 4 ) .


Contra los conatos de los capuchinos por conducir la polémica
hacia cauces menos arduos, reacciona Feijoo precisando que " la dis-
puta es únicamente si el Arte de Lulio es útil o inútil" (n.° 6 ) . Y en
otro lugar declara formalmente: "Esto es lo que siento del Arte de
Lul io , dentro de la cual contengo y he contenido siempre mi censura.
Déxole y siempre he dexado a salvo a Luiio su santidad, su martyrio
y su cul to" ( n.° 7 7 ) .


En resumen, la impericia de los apologistas — p o r otra parte,
cargados de buena voluntad—, sus exageraciones, sus intentos de hacer-
le decir lo que no dice a fin de desviar la polémica, "las alabanzas
excesivas y verdaderamente intolerables que algunos de los autores
alegados dan a Lul io " (n.° 41) y que los apologistas toman a la letra,
todo su escrito contribuyó grandemente a confirmar al crítico bene-
dictino en la idea, que había leido en los libros y que ahora la propia
experiencia le inculcaba, de que un lulista de primera clase es un
"apasionado de primera clase" (n.° 3 8 ) .


A este formidable escrito del P. Feijoo — e l más largo e importante
de los cuatro que publicó a lo largo de la po l émica— respondieron
los seguidores del sistema luliano con tres obras de volumen y valor
muy diferentes. Eran sus autores los franciscanos Bartolomé Fornés y
Francisco de Soto y M a m e , y el cisterciense y profesor de teología
lulista de la universidad de Mallorca, Antonio Raimundo Pasqual.


El Líber apologelicus, de Fornés, 2 6 redactado en latín y en estilo


26 Líber apologéticas Arlis Magnue B. Raymundi Lulli, doctoris illuminali


et martyris, scriptus intus et joris ad iustam et plenariam dejensionem jamae sancti-


talis et doctrine eiusdem ab iniuriosa calumnia ipsi ¿ñique, opinative el qualilercum-


que Mata, Salamanca, 1746. Cf. R O G E N T - D U R A N , o. c, n.° 336. Para el autor y


9




(JARCIA M. COLOMBAS


escolástico, tuvo poca difusión. 2 " Superado tres años más tarde por
la obra de Pasqual, no parece que ejerciera ninguna influencia ni
en los escritos ni en la mente de Fei joo. Podemos , pues, prescindir
de él en un estudio que no se propone trazar la historia de la
controversia.


Muy diferente es el caso de las Reflexiones crítico-apologéticas,
del P. Soto y Marne. 2 8 Pero hay que añadir en seguida que esta obra
no tuvo otro resultado que el de desacreditar aún más ante el erudito
benedictino a los ya tan maltrechos lulistas. Es verdad que el cronista
franciscano no trata únicamente de Ramón Llull y sus doctrinas, sino
de otras muchas cosas, entre las cuales hallamos la defensa del supuesto
y anual milagro de las famosas florecitas blancas de San Luis del
Monte, que Feijoo había demostrado muy bien que no eran otra cosa


su obra, cf. C A R R E R A S Y A R T A U , Historia..., t. 2, p. 358-362, 372 y 377-378. Noto
que el Líber apologeticus (p. 77 ss.) defiende que Ramón Llull conocía el arte de
trocar los metales en oro, la piedra filosofal y la medicina general, cosa que cierta-
mente no podía hacerle recomendable al benedictino. A . R. P A S Q U A L (Examen de
la crisis... Lcf. injra], t. 1, prólogo, sin paginar), amigo y compañero de estudios de
B. Fornés en Maguncia, califica a éste de "cumplido y exacto", pero más parecen
estas palabras un cumplimiento que una calificación sentida. De hecho Pasqual, al
conocer el libro de Fornés, reanudó la composición del suyo propio, que había inte-
rrumpido al enterarse de que el franciscano estaba escribiendo contra Feijoo prue-
ba evidente de que no le satisfizo su obra.


27 El propio fray Bartolomé Fornés vertió su obra al castellano con intención
de publicarla también en esta lengua y alcanzar así un número de lectores mucho
mayor. Pero la impresión proyectada y para la cual se habían dado y las necesarias
licencias, no llegó a realizarse, tal vez porque entretanto apareció la obra de Pas-
qual. La Biblioteca Provincial de Palma de Mallorca conserva el original de la
traducción (ms. 238) .


28. Reflexiones crítico-apologéticas sobre las obras del R. R. P. Maestro
Fr. Benito Gerónimo Feyjoo en defensa de las milagrosas flores de San Luis del
Monte, de la constante pureza de je, admirable sabiduría i utilíssima doctrina de el
iluminado doctor y esclarecido márlyr el B. Raymundo Lulio..., t. 2, Salamanca, 1749
El autor emprende la defensa de Ramón Llull en la Reflexión II de este segundo
tomo de su grande y desgraciada obra de controversia. Cf. R O G E N T - D U R A N , o.c,
n.° 345. El tomo I fue publicado asimismo en Salamanca el año anterior, 1748.
Cf. C. P E L A Z F R A N C I A , o.c, p. 103-104.


El P. Soto y Marne, persona de las más calificadas dentro de su orden a juz-
gar por los títulos que ostenta, era literariamente conocido por un disparatado Flo-
rilegio sacro, colección de sermones llenos de ideas peregrinas y redactados en el
más insufrible estilo culterano.


10




frfctjOÓ Y EL LULISMO


que huevecillos de insectos. 2 9 Pero se presenta como paladín luliano
y, en un estilo que quiere ser sublime y cae en ridículo y extravagante,
pretende demostrar " la prodigiosa sabiduría y constante pureza de
fee de el iluminado y esclarecido mártyr el B. Raymundo Lulio, disi-
pando a fogosas radiaciones de la verdad las densas nubes que, com-
pactadas a vaporosas preocupaciones de el engaño, vaguean sostenidas
de el más injustificable empeño" (p. 4 ) . Ahora bien, en empresa tan
sublime no duda el autor franciscano en valerse de armas tan inno-
bles c o m o son el dicterio y la calumnia, tachando de plagiario al
benedictino, aseverando que cuanto éste ha escrito son "impertinencias,
fruslerías, errores y contradicciones" , y mezclando con estas graves
inculpaciones los más desaforados elogios, lo que deja al lector atur-
dido . 3 0 Y para colmo de desaciertos, tiene la infelicísima idea de
dedicar su obra al propio Fei joo , el cual, sin poderse contener ante
" los hediondos humos de groseras calumnias, de viles dicterios, de
atroces injurias, de testimonios falsos, de imposturas enormes" que
tan atolondradamente le ofrece el franciscano, contesta con un vigo-
roso y admirable escrito polémico, la Justa repulsa de ¿niguas acusa-
ciones, 3 i donde campean su estilo magnífico por su naturalidad y


29 Mucho se ha hablado de esta polémica. Una idea de ella puede verse en


M A R A Ñ Ó N , o.c, p. 74-75.


30 Vicente DE L A F U E N T E , en sus Preliminares a las Obras escogidas del pa-


dre jray Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro, Madrid (Biblioteca de autores es-


pañoles, 561, 1863, p. xxxi, escribe: " E n el padre Soto Marne no veo más que un


fraile rencoroso y vengativo por ver rebajados algunos sujetos y objetos que su


orden (-reía respetables y como la ira es mal consejero, amontona contra Feijoo


dislates sobre dislates". Desde luego este juicio es mucho más certero que ciertas


reivindicaciones verdaderamente incomprensibles que a veces se leen en ciertos


libros modernos.


31 Madrid, 1749. Hay una segunda impresión del mismo año, de la que me


sirvo aquí. Cf. R O G E N T - D U R A N , o.c. números 346 y 347. M. M E N É N D E Z PELA-


Y O (Historia de los heterodoxos..., t. 3. p. 67, nota) califica de "altanera" esta indig-


nada respuesta al P. Soto y Marne, y añade que es " lo más insolente" que ha leído


en castellano, fuera de los Opúsculos de Puigblanch. A mí me parece muy exage-


rado este juicio, al paso que creo más justa la apreciación de M I L L A R E S C A R L O


(o.s., p. 39) al hablar, refiriéndose a la réplica de Feijoo, de "briosa defensa, rebo-


sante de indignación y amargura, que no sorprende en un anciano de setenta y tres


años, débil en lo físico, pero pictórico de entereza moral". Por su parte los profe-


sores C A R R E R A S \ A R T A U califican este escrito feijooniano de "opúsculo de cir-


cunstancias literariamente estimable, aunque doctrinalmente de ningún valor". Claro


11




G A R C Í A M . C O L O M B A S


sencilla f l e x i b i l i d a d , 3 2 su acostumbrada claridad de ideas, su fina
causticidad, su gracia en la réplica, pero que, por lo que hace a
nuestro asunto, no contiene más que la ratificación de su primer
juicio sobre el Arte luliana. 3 3


Cansado, sin duda, de tanto argumentar estúpido y desmañado,
halló, por fin, Fei joo en el P. Antonio Raimundo Pasqual un digno
y noble adversario. El cisterciense mallorquín era un lulista no exento
de pasión, pero al mismo tiempo un hombre inteligente y tal vez el
mejor conocedor del sistema luliano. 3 4 Pasqual iba a levantar el
nivel de la polémica y explicaría al benedictino, que nada tenía de
enemigo irreductible, lo que era en realidad de verdad la tan discutida
Arte de Ramón Llull. 3 5 Su Examen de la crisis de el Rmo. Padre
Maestro Don Benito Feijoo, monge benedictino, sobre el Arte luliana,
obra bien planeada y escrita con orden y claridad, constituye, irreba-
tiblemente, "la pieza más interesante y positiva de la p o l é m i c a " , 3 7


desde el punto de vista del progreso de los estudios lulianos.


que es "doctrinalmente de ningún valor", puesto que no se ocupa de doctrina, limi-


tándose su autor en confirmar sus posiciones, rebatir las calumnias del P. Soto y


Marne y, por añadidura, criticarle su estilo.


32 El P. E. FLÓREZ (Carlas eruditas, et. 2, aprobación) reputaba el estilo de


Feijoo de imposible emulación. MARA.ÑON ( o . c , p. 87) considera al benedictino


como "el creador en castellano del lenguaje científico". Hoy día es general la admi-


ración por el estilo, tan sorprendentemente moderno, del P. Feijoo.


33 Justa repulsa..., p. 8-10.


34 Sobre Pasqual, véanse las páginas que le dedican C A R R E R A S Y A R T A U ,


Historia..., t. 2, p. 364-368 y 374-376, y asimismo E.-W. PI .ATZECK, Al margen del


lulista P. Antonio Raimundo Pasqual, O. Cist., en Analecta sacra Tarraconensia, t. 14


1942, p. 183-197. S. B O V É (o. c , p. 211) no hace más que expresar la opinión gene-


ral al calificarle de "discípulo de nuestro Beato, el más notable y el más profundo de


la Escuela". Esto no implica, sin embargo, que no se contagiara, en Maguncia, de


algunas doctrinas equivocadas del fanático lulista alemán I. Salzinger y, en particular,


de su excesiva pasión por todo lo que él consideraba luliano, lo fuera o no lo fuera


de hecho. Incluso los profesores C A R R E R A S Y A R T A U (Historia..., t. 2, p. 366)


apuntan que. a lo que parece, "e l buen cisterciense acabó por caer en su vejez en


una verdadera luliomanía".


35 No quiero decir con esto que esta idea del Arte luliana sea completamente


exacta; pero sí era suficiente para corregir y completar la parcial y desenfocada


que el benedictino había leído en sus fuentes de información.


36 2 vols. Madrid, 1719 y 1750. Cf. I t O ü E N T - D U R A N , o. c, núms. 344 y 350.


37 C A R R E R A S Y A R T A U , Historia..., t. 2, p. 376. En las páginas 374-376 de


esta obra se hallará un análisis del Examen de la crisis..., de Pasqual.


12




FEIJOO Y EL LULISMO 1 2 5


Ya el primer volumen de Pasqual impresionó agradablemente a
Fei joo , pese a que esté dicho tomo en gran parte dedicado a rebatir
sus propios argumentos. En su contrarréplica, Respuesta al Rmo. P.
M. Fr. Raymundo Pasqual en asunto de la doctrina de Raymundo
Lulio, 3 8 que publicó el benedictino al año siguiente, se complace en
reconocer cjue el cisterciense " se expresa con claridad y despe jo " y
que "tiene pluma para manejarla tan bien como el que m e j o r " ; pero ,
claro, "si tomara otra mejor causa entre m a n o s " ; porque, " en defen-
sa de Lulio. ¿qué puede hacer el hombre de más habi l idad?" (n.° 1 ) .
Basta esta frase para cerciorarnos de que la argumentación de Pasqual
no le había convencido. Y en efecto, con razones no desprovistas de
peso, sigue sosteniendo aquí que es perfectamente lícito formar pru-
dente juic io de la utilidad o inutilidad del Arte sin necesidad de leerla
ín.° 3 y 4 2 ) ; vuelve a ponderar la fuerza probativa de los autores
que ha citado (n.° 4 ) ; sopesa con cuidado el testimonio, que juzga
de gran importancia, del cronista Wading ínúms. 5 -13) ; etc. En medio
de su argumentación leemos esta frase penetrante: " N o ignora él
(Pasqual) la general desestimación que padecen los autores lulistas en
todas partes, a excepción de Mallorca; y esto es lo que mata a los
mallorquines" (n.° 17 ) . Recapitula luego ín.° 19-30) gran parte de
lo que expuso extensamente en la carta anterior (números 38-64) y
contesta a algunos puntos particulares del libro del cisterciense. Dos
veces resume sus principales argumentos contra el Arte luliana
números 42-44 y 65 -68 ) . los cuales, a lo que dice, le evitan la pér-
dida de tiempo que representaría el estudio directo de las obras de
Llull. Recordémoslos aquí. El primero es el testimonio de "d iez
sabios muy conocidos en el orbe l iterario" que niegan la utilidad del
Arte ; el segundo los proporciona el hecho de que la orden francis-
cana no admite el Arte en sus escuelas, lo que al menos significa que
no la considera inspirada; tres universidades -—y éste es el tercer
argumento—, después de enseñarla algún tiempo, la han rechaza-
d o ; el cuarto y más importante argumento — " s e pone en el supre-
mo grado de urgent ís imo"— es el poco fruto que vemos que ha
dado el Arte en aquellos que lo han estudiado, a pesar de la tan


38 Cartas eruditas. t. 3, Madrid. 1750. caria 26. Cf. R O G E N T - D U R A N . o. <•.,
n. u 349. C A R R E R A S Y A R T A U , (Historia.... t. 2. p. 373) opinan que esta respuesta
es "bastante comedida en la forma y. desde luego, la más seria de todas las impug-
naciones escritas por Feijoo a la doctrina de Llull " .


13




1 2 6 GARCÍA M. COLOMBAS


decantada facilidad y brevedad que los lulistas le atribuyen, no
habiendo ninguno de éstos que pueda compararse con los más aven-
tajados en cada una de las ciencias.


Las precedentes razones bastan y sobran a Fei joo para saber a
que atenerse. Pero en adelante ya no le podrán acusar de descono-
cer personalmente el Arte luliana. "Sin haber hecho diligencia algu-
n a " para lograrla, la tiene en su biblioteca. Hace ya tres años que
" d e su propio m o t i v o " un monje catalán del monasterio de Montse-
rrat le envió "e l Arte y algo más que el Ar te " ín.° 7 0 ) . 3 9 En efecto,
el libro en cuestión no era otro que el primer volumen de Opera-
parva, de Llull, editado en Palma de Mallorca el año 1744, que
contiene, además del Ars brevís, el Líber correlativorum, el Tracta-
íus de venatíone medii ínter subiectum et praedicatum y otros trata-
ditos de esta índole. 40 ¡Introducción bien p o c o amena a la
maravillosa obra del beato Ramón Llull! Además, penetrar en los
secretos del Arte luliana no es cosa fácil ni placentera. 4 1 No pode-
mos extrañar que a Fei joo no le entusiasmara la lectura de este
pequeño volumen. El latín de Ramón Llull le pareció desigual y
bárbaro; sus definiciones, "tautológicas o, por lo menos, pueriles; y
la doctrina sobre Dios, el ángel, el cielo, el hombre, etc., tan pere-
grinas, que no valía la pena de tomarlas en serio, c omo lo ejempli-;


39 J. C A R R E R A S Y A R T A U (El luRüme, en R A M Ó N LLULL, Obres essen-
cials, Barcelona, 1957, p. 82) escribe que la intervención del P. Pasqual "obliga
Feijoo a un estudi directe deis escrits de Ramón Llul l " . Pero el mismo F E I J O O
(n.° 70) afirma expresamente — y no hay porqué no prestarle crédito— que, si conoce
finalmente el Arte, no es "porque la lectura de su libro [ = e l tomo I de Pasquall
me baya movido a el lo" .


40 Cf. R O G E N T - D U R A N . o. c, n.° 325.
41 S. BOVÉ ío. c , p. 572) reproduce las que califica de "confesiones notabi-


lísimas" de] obispo lulista Juan Maura Gelabert, en las que leemos lo que sigue:
"Tantas veces había oído repetir que el Arte Magna era ininteligible, que llegué a
creerlo de buena fe; y. habiendo comenzado allá en mis mocedades a leerla con
esta prevención, me confirmé más y más en ella. Aquellas figuras geométricas,
aquellos signos alfabéticos, aquellas sutiles combinaciones acompañadas de extraño
y duro tecnicismo; todo esto, que constituye a un mismo tiempo el armazón y la
clave del Arte Magna, confunde y desalienta al novel filósofo todavía no avezado
a las sutilezas metafísicas". Cierto que Feijoo distaba mucho de ser por entonces un
"novel filósofo"; pero, aunque no lo diga Maura, también los filósofos veteranos,
máxime del tipo del benedictino, se sienten de buenas a primeras extraños a la
técnica del Arte.


1 4




FEIJOO Y EL LULISMO 127


ficó con aquella teoría de la animación de los cielos, que le parecía
inverosímil fuera divulgada en pleno siglo x v m " . 4 2 .


En 23 de junio de aquel mismo año 1750 Fernando VI había
dado una real orden, singular en la historia literaria, prohibiendo
que se imprimiera nada contra el célebre benedictino, ya que "ha
merecido a su majestad tan noble declaración de lo que le agradan
sus esc : ¡ tos" . 4 3 Mas esto no impidió la publicación del segundo
tomo del Examen, del P. Pasqual, en el que se daba, por fin, una
"muy segura" exposición del sistema del Arte l u l i a n a 4 4 y otras
disertaciones útiles para su comprensión y justo aquilatamiento.


Asimismo en 1750 Pasqual estuvo en Madrid, tal vez a fin de
lograr, entre otras cosas de interés luliano, el permiso para publicar
este volumen. Corre por los libros que Pasqual y Fei joo trabaron,
en Madrid buena amistad. 4 5 Se dice también que al leer las obras del
cisterciense —sería este segundo tomo del Examen—, exclamó el
crítico benedictino "S i esto es el lulismo, yo soy lulista". 4 6 No me
ha sido posible verificar ni una cosa ni otra. Pero aunque estas anéc-
dotas no fueran ciertas, me parece significativo que corran seme-
jantes rumores, los cuales suponen la ciencia luliana de Pasqual y
las buenas disposiciones de Fei joo para con el verdadero lulismo.
Lo seguro es que el polígrafo gallego no publicó nada más sobre el
asunto, sea a causa de su reciente amistad con éste, sea por lo que
fuere. La última palabra correspondió al cisterciense, lo que puede
interpretarse c omo un brillante triunfo.


*
* *


A lo que dice un buen conocedor de la obra feijooniana y, para
mí, perspicaz intérprete del gran benedictino, Fei joo "se derramó


42. C A R R E R A S Y A R T A U , Historia.... I. 2. p. 374.
43 Acerca de esta real orden pueden verse las opiniones encontradas de


M A R A Ñ Ó N , o. c , p. 21 y 266-267, y J. DE E N T R A M B A S A G U A S , en el Prólogo
a P. JERÓNIMO F E I J O O (Antología), t. 1, Madrid (Breviario del pensamiento español,
1942, p. 16—17.


44 C A R R E R A S Y A R T A U , Historia, t. 2, p. 325.
45 .1. M . B O V E R , Biblioteca de escritores baleares, t. 2 , Palma de Mallorca,


1868, p. 5 8 ; C A R R E R A S Y A R T A U , Historia..., t. 1, pág. 373.


46. S. B O V É , o. c, p. 212.


1 5




1 2 8 GARCÍA M. COLOMBAS


en sus páginas con un candor singular" ; 47 y e l propio Fei joo nos
asegura: " L o que en gran parte ha concil lado crédito a mis obras y
aún puedo decir que a mi persona, no es el artificio [ c o m o afirmaba
el P. Soto M a r n e ] , antes lo contrario de el artificio, esto es, la natu-
ralidad, la franqueza, la abertura de ánimo, la sinceridad, el can-
dor " . 4 8 Todas estas virtudes, tan monásticas, brillan, a mi entender,
en la controversia que nos ha ocupado.


Procedió Fei joo en esta contienda con sinceridad perfecta. Negó
la eficacia del Arte luliana porque creyó que debía hacerlo. Y la
atacó con argumentos que le parecían convincentes y que en reali-
dad pesan más de lo que suele decirse. Porque de hecho, aunque él
creyera que impugnaba la verdadera Arte de Ramón Llull, lo que
ante todo combatía eran las deformaciones del Arte, las exageracio-
nes que habían divulgado acerca de ella lulistas fanáticos e ignoran-
tes. En negar la utilidad del Arte, sobre todo para aprender todas las
ciencias, y sólo en esto, consiste de hecho el antilulismo del erudito
benedictino. Si manifiesta a veces despego excesivo respecto a Ramón
Llull e incluso alcanzan las salpicaduras de su censura el conjunto de
la doctrina del Beato, esto es debido al ardor de la lucha y a la inep-
cia de sus contradictores que atacaban cosas que él nunca había afir-
mado y no supieron enseñarle a amar a Ramón Llull, ni cuál era la
verdadera naturaleza del Arte Magno , ni la belleza de sus concepcio -
nes, Menéndez Pelayo, pese a todo el rencor que sentía por el benedic-
tino gallego, no podía menos de admirar su "bizarría y agudeza" de
entendimiento, 4 9 cosa que, por lo demás, descubre al punto cualquiera
que se asome a sus obras. Ahora bien, a los hombres inteligentes, que
de veras buscan la verdad, hay que convencerlos con razones; pretender
deslumhrarlos con fuegos artificiales es trabajo perdido y, en fin de
cuentas, contraproducente.


Demasiado cuesta al historiador averiguar lo que de hecho acon-
teció para que pierda el tiempo en divagar acerca de lo que, en otras
circunstancias, hubiera sucedido. Mas, sin perderme en conjeturas, no
puedo menos de expresar aquí, a guisa de colofón, una impresión
persistente que me ha producido la lectura de las piezas de este deba-


47. M A R A N Ó N , o. c. p. 70.
48. Justa repulsa..., p. 36.
49. Historia de los heterodoxos..., t. 3, p. 77.


16




FEIJOO Y EL LULISMO 1 2 9


te en torno al lulismo. Y es ésta. Si inmediatamente después de la
aparición de la primera carta feijooniana contra el Arte del B. Ramón
Llull hubiera publicado el P. Pasqual, no el primero, sino el segundo
tomo de su Examen, es decir, si hubiera explicado a Fei joo lo que
era en verdad aquello que atacaba sin conocerlo b a s t a n t e , 5 0 yo no
puedo asegurar que el polígrafo benedictino se hubiera convertido en
ferviente lulista y aceptado el Arte con todos sus pormenores; sí creo
que las cosas hubieran tomado un rumbo enteramente distinto. Pero ,
c omo de ordinario sucede, el varón sabio y sesudo redactó y pulió
lentamente su respuesta en el silencio y la meditación antes de lanzar-
la al públ ico ; y se apresuraron a salir a la palestra los entusiastas
ineptos, no armados de sólidas razones, sino con solo sus fuegos de
artificio de autoridades mal traídas, de insufribles hipérboles, de retó-
rica vacía, cuando no echan mano de la pérfida insinuación o de la
injuria descarada. T o d o esto puede deslumhrar al vulgo, pero sólo
sirvió para repeler al inteligente adversario. 5 1 Y de este modo el
P. Benito Jerónimo Fei joo , " la máxima figura española del siglo X V I T I
por su erudición y su espíritu cr í t i co" , 5 2 ha pasado a la historia cual


50. Es verdad que el P. P A S Q U A L (Examen..., t. 1, prólogo, sin paginar)
asegura que a raiz de la publicación de la primera carta feijooniana, contra el Arte
de Llull, en 1742, escribió al benedictino, el cual no le contestó; pero no sabemos
qué contenía esta carta del cisterciense. Seguramente no daría una explicación del
Arte ; al menos Pasqual no lo dice.


51. Dejo al prudente lector que juzgue de la exactitud de la frase de Menéndez
Pelayo citada al principio de este estudio: «recia y sesudamente le impugnaron
[a Feijool los padres Tronchen y Torreblanca. Pascual y Fornés». en la que cabe,
indudablemente, por lo menos un gran distingo. Y lo mismo debe decirse, con
mucha más razón, del infeliz aserto de AVTNYÓ (o. c., p. 6 4 1 ) : «l'omniscient P.
Feyjoo, combatut lleal i gloriosament pels PP. Pascual, Fornés, Tronchen y Torre-
blanca», que, como se ve, no es más que un desmañado plagio de las precedentes
líneas de Menéndez Pelayo. Los profesores C A R R E R A S Y A R T A U (Historia...,
t. 2, p. 373), luego de tachar de superficial al P. Feijoo, añaden: «Cierto que no
rayaban a mucha altura algunos de sus contradictores», lo que es ciertamente
hacer a éstos mucho favor. Tampoco me parece justo atribuir al monje gallego,
como hacen los mismos autores (p. 374) , la culpa de que toda la polémica se des-
lizara «en una fastidiosa revista de autoridades en pro y en contra» — l o que tampoco
es del todo cierto, como hemos visto—, pues el propio Feijoo —también queda
dicho— se quejaba de que los apologistas capuchinos sólo hubieran aducido
argumentos ab auctoritate y ninguno a ratione.


52. A . M U Ñ O Z A L O N S O , Feijoo y Montenegro, Benito Jerónimo, en Enci-


17




130 GARCÍA M. COLOMBAS


furibundo enemigo del B. Ramón Llull, y sus obras, que alcanzaron
suma copiosísima de lectores, 53 contribuyeron más que cualquier
otra causa, en el siglo X V I I I , a desacreditar el lulismo. 5 4 .


G A R C Í A M . C O L O M B Á S L L U L L , m. b .


clopedia jilosojía editada por el Centro di Studi Filosofiei di Gallarate, t. 2, col. 304.
Cf. M. M E N É N D E Z P E L A Y O , La nenia española, t. 1, Madrid, 1870, p. 208 :
«Feijoo es el hombre a quien más debió la cultura española en el siglo XVIII» .


53. El propio FEIJOO ¡Teatro crítico, t. 6, prólogo) dice que de los tomos
V y VI de su Teatro se tiraron 3.000 ejemjplares. Basándose en diversos dalos
V . D E L A F U E N T E (o. c, p. X X V I - X X V I I ) calcula que hasta aquella fecha se habían
impreso 420.000 volúmenes de las obras feijoonianas. Como hemos visto, los ataques
del monje gallego al Arte se hallan en los tres primeros tomos de las Cartas eruditas
y en la Justa repulsa. C. P E L A Z F R A N C I A (o. c.) describe o, al menos, conoce diez
ediciones del tomo I hechas entre 1742 y 1787 íp. 9 5 — 9 7 ) , once del tomo II apare-
cidas en los años 1745—1787 (p. 9 8 — 1 0 1 ) , diez del tomo III entre los años 1750
y 1787 (p. 107—109) y nueve de la Justa repulsa entre 1749 y 1786 (p. 105—107)
Recientemente, J. DE E N T R A M B A S A G U A S (o. c , t. 1, p. 56—57) ha creído toda-
vía interesante incluir en su antología feijooniana una página de la carta 22 del
tomo I, que titula: Raimundo Lulio y su «.Lógica».


54. M E N É N D E Z P E L A Y O (Historia de los heterodoxos..., t. 1, p. 513) escribe,
refiriéndose al lulismo, acaso no sin cierta exageración: «como el siglo pasado
[ = s . X V I I I ] gustaba más de decidir que de examinar, dio la razón a Feijoo, y por
lo que toca a España, sus escritos se convirtieron en oráculo». S. BOVÉ (o. c , p. 173
y 175) descubre la influencia de la crítica de Feijoo incluso en las páginas que
Torres y Bages dedica a Llull en la tradició catalana,


18




PLENITUD METAFÍSICA DE LA FILOSOFÍA LULIANA


( B O S Q U E J O )


PRELIMINAR


Hablar de Metafísica hace tan sólo treinta o cuarenta años venía
a ser algo así como ponerse de puntillas para hacerle cucamonas a la
luna; cosas de niños ingenuos o de alucinado que pretendiendo aca-
riciar al satélite con que sueña pierde el equilibrio estable de la tierra
firme y marcha dando traspiés. La Ciencia estaba ahí, con mayúscula y
predicamento, como único dictamen de verdad y absoluto anatema
de doctrina. La naturaleza, aquel .monstruo huracanado, tempestuoso
y abismático, ya se hallaba sometida o cuando menos domeñada; el
hombre había conseguido echarle la camisa de fuerza de su omnipo-
tente tecnicismo, y lo mismo en el ámbito de los espacios infinitos
que en el sutilísimo misterio del microcosmos la razón era señora.


No había sino dos cosas en la realidad del Universo: dos ele-
mentos — l o s ún i cos— constitutivos del cosmos : el hombre razona-
dor y las cosas naturales: razón y fenomenismo. Un pensamiento a
canon y medida y una ingente naturaleza. Y en suma, naturaleza
también, el pensamiento sometido. La Física era soberana.


Pero , claro es, la Naturaleza continúa su proceso . . . y algo cam-
bia en esa naturaleza. La Física — c o m o toda c o s a — tiene sus límites
que la definen como tal. Definición de su realidad, aparte de la
de su concepto. Esos límites, un más y un menos, un superior y un
inferior, un más acá y un más allá. El más acá de la Física no
solicita por lo pronto nuestra atención filosófica; nos interesa el más
allá. En cuanto damos el salto nos hallamos en la Metafísica; más
allá de la propia Física, —parece que queramos d e c i r — ; más allá
de la naturaleza. ¿Tal vez el mundo del pensamiento?


No propiamente tal: a éste podríamos llamarle el mundo de
más acá, que nos dejaría insumidos en el feudo de lo lógico o mera-


1




1 3 2 ENRIQUE DE ANTÓN CUADRADO


mente formal. Ahora bien: ese mundo de más allá — e l que encon-
tramos una vez traspuestos los límites de la naturaleza o de lo f í s i c o—
es un mundo de realidad. Tiene como peculiar característica no sólo la
condición de hallarse más allá del campo de lo fenoménico, sino
también más allá y más acá del pensamiento. Más allá, porque lo
trasciende, más acá porque lo mueve; allá como meta que se alcanza;
acá como principio de un proceso que nos conduce a la meta.


El hombre, que se nos había quedado reducido a un más o
menos simple o más o menos complejo retazo de la naturaleza, se
nos convierte en un móvil natural que apunta a lo trasnatural desde
el fondo más entrañable de su intranaturalidad. El hombre, que posee
c omo entraña de su ser un corazón que piensa, un corazón que
siente y un corazón que quiere, tendrá que ser — e s decir, s e rá—
naturaleza por lo que tiene de pensar, por lo que tiene de sentir1


y por lo que tiene de querer. No obstante, por lo que tiene de entra-
ñable es pensar, ese sentir y ese querer arraigan sobre algo priorativo
•—previo a lo natural—.


En el origen del hombre hay algo qu precede a lo meramente
f ísico: es su límite de acá. Cumplido,pues, normalmente su proceso
natural, ¿ c ó m o desde tal raiz no había de llevar impulso para trascen-
der el otro límite hasta llegar más allá de lo que es naturaleza?
¿ C ó m o , si procedemos y somos ante (puaic, n o vamos a alcanzar y no
seremos meta < 5 u a L ; ? El hombre —naturaleza— sepera la naturaleza y es
un ente metafísico. El hombre quiere saber y sobre todo saberse;
por eso cuando busca la verdad se encuentra con la Metafísica.


El hombre Raimundo Llull apetece la verdad, quiere la verdad.
Y la quiere y la apetece con ahinco y con anhelo. Mas no le basta
creer en ella ni poseerla c omo un sabio con la lucidez de su razón;
habrá que participarla a la razón de los demás. Vamos, 'pues , a ver
cómo este hombre afanoso y anhelante nos da conocimiento de esa
verdad que es el ente metafísico.


EL SER P R E C A R I O F R E N T E A L SER


Decir conocimiento metafísico equivale a decir conocimientrj
del ser. No de este ser o de aquel ser •—este ente o aquel ente—.
sino «del ser en cuanto ser» , su objeto formal propio .


2




l ' L E N I T U n M E T A F Í S I C A DK L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 1 3 3


La formalidad de este objeto, inaprensible a los sentidos, aleja
a la mayoría de los hombres de una especulación que no se mueve
sino en un campo de puras abstracciones. Parece que en un ámbito
de tal especie tiene que quedar el filósofo c omo flotando en el
vacío, perdido y enajenado en la mera idealidad, precisamente y
necesariamente por buscar la realidad.


¿Por qué no ha de bastarnos con saber de nuestra situación
de antes, de ahora y de después, y por qué se ha de aventurar la
ciencia en más problema que indagar con precisión cómo se comporta
cada cosa en cada uno de sus momentos y dada en cada momento
la circunstancia en que se encuentra? ¿ P o r qué el afán de buscar en
las honduras donde se esfuman los concretos y se borran las precisio-
nes y los límites?


Si sólo hubiera cosas en el mundo . . . Si el mundo se redujera
al mundo de las cosas . . .


Si sólo hubiera cosas en el mundo ¿para qué la Metafísica? El
hombre sería una cosa. Si el mundo se redujera — y pretenden redu-
c i r l o — al mundo de las cosas, el hombre dejaría de ser hombre para
hacerse positivista. Esto es lo que estuvo a punto de acontecerle en un
pasado reciente cuyas consecuencias todavía padecemos; esto es lo que
pudiera todavía acontecemos si, no nos apresuramos a asentar la Me-
tafísica sobre el fondo humanal que a gritos nos reclama. La metafísica
de Ramón Llull es el reclamo encendido de ese fondo de lo humano.


" S í ; investigar sobre el ser es lo mismo que interrogarse sobre el
sentido de una palabra" — n o s dice un filósofo cató l i co—. "Son algunas
palabras — a ñ a d e — la materia propia sobre la cual va ejercitándose
la reflexión metafísica". (*)


Cuando la Metafísica es eso y sólo eso, cierto es que nos hallamos
en ese mundo insubsistente contra el que clama el Eclesiastés: "Vanidad
de vanidades. Y todo vanidad". Pero no son todo vanidades; podemos
buscarle al ser un contenido, algo que le acredite c omo una realidad,
lo que vendrá a ser lo mismo que buscarle al ser su propio ser.


Ciertamente. Si al ser le pedimos ser, es porque tira de nosotros;
va tirando de nosotros, queramos que no queramos, en virtud de su
fuerza natural. Luego es algo más que mera palabra ese ser al cual
tendemos en cuanto seres que pensamos. Por eso somos y por eso es.


1 — G I L S O N ( E ) — L'étre et l'essencc. París, 1948.


3




134 ENRIQUE DÉ ANTÓN CUADRADO


La palabra adquiere contenido como una cosa fecunda preñada de
realidad.


Ahora bien; la realidad de la cosa no aparece si no se ve, si no
se toca, si no se mide, si no se cálenla; ha de ser una realidad aparente
en el campo de lo físico, o, dicho de otro modo , de la naturaleza. Es
ésa una realidad que no sr.üsface en modo alguno nuestra ansiedad
metafísica. Habrá que buscarla, en consecuencia, fuera del mundo de
las cosas: en los seres que no se cosifican, en las cosas, — s i las llama-
mos as í— que constituyen el mundo del espíritu.


Miremos, pues, ese mundo.
Si nos fijamos en él, dos cosas —siga valinedo la palabra— se le


presentan al hombre como realidad ineludible, notoriamente transfí-
sica y notoriamente realidad: él mismo en su ser que quiere. Y allá,
en su instinto, o aquí, en su entraña más al vivo, su complemento y
contrapolo, el ser primario y final que es su principio y su meta: Dios,
su Señor Soberano.


Así, de esta manera, viene a toparse con el ser Raimundo Llull.
No al encontrarse con las cosas, sino al tener conciencia de si mismo,
en cuanto echa adentro su mirada; y al percatarse, cuando mira afuera,
que allá en el fondo o en el trasfondo hay algo más de lo que ve.


Su mirar hacia fuera le lleva a las cosas varias y múltiples del
mundo ; de esa multiplicidad y variedad ha de nacer en su mirada el
hábito de relación, mirada ya no de lejos, sino de entendimiento. La
otra, de adentro, le mete en la entraña herida de su inquietante sentir.
Y siente esa entraña al vivo c omo un ser en indigencia.


" Y o , que soy hombre culpable, mezquino, pobre , pecador, menos-
preciado por las gentes, indigno de que mi nombre sea inscrito en este
libro ni en otro a lguno . . . " — d i c e en el Libre del gentil los tres
savis—. " U n hombre pobre, pecador, menosprec iado . . . " — g i m e en
Doctrina pueril... " n o soy digno de que en esta o b r a . . . " — llora en el
Libre de Contemplado.


¡Qué poco soy, oh Señor, —parece que nos d i g a — qué poco ser
es mi nada!


He aquí el ser sobre en cual Ramón Llull hila su Ciencia; una cien-
cia a la cual le invita ese inefable y por lo pronto incomprensible que
tiene allá frente a su nada y que se le viene ofreciendo como acuciante
contrapolo de su ser mezquino. Lo casi nada frente al Ser plenario.
Desde esta primaria situación vital de su pobre entendimiento,, su


4




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 135


procesión metafísica a lo largo de su vida de sentir, de pensar y de
querer.


SER P R E C A R I O Y D E V I N I E N T E


El precario ser que es cada uno, se halla constituido por una ma-
teria y una forma; cuerpo y alma, si entendemos el compuesto substan-
cial de la manera más simple. Pero es éste un emparejamiento que, por
el hecho de haberse efectuado, no adquiere entidad propia; no basta
materia y forma, ahí la una con la otra; Raimundo Llull así lo entiende
y por eso no sosiega — n i se aviene a sosegar— en el ser que ya está
ahí: cuerpo y alma conyugados. Le es menester algo más, le es nece-
sario que el ser sea; necesita la conjugación de esos sus dos elementos:
El ser es, si es operante.


Porque todo aquello que es, obedece a dos principios: el de su
estar o permanencia en lo que es y el de su obrar. ( 2 ) El cuerpo es lo
pasivo — o la materia— y el alma la actividad, la fuerza operativa.
" T o d o lo que es creatura —aclara Llul l— o es substancia o es accidente"
" T o d o lo que es substancia, es unidad y es trinidad: unidad en cuanto
substancia primera y trinidad en cuanto compuesta de materia, de for-
ma y de la concordancia con la cual forma y materia se unen" . Y todo
lo que es accidente, "concordancia también entre él y su sujeto" . ( 3 )


Es esa concordancia — e n cuanto acto que está s i endo— la propia
médula del ser. Al ser que sólo está ahí le pasa lo que al tiempo enca-
denado entre dos topes de medida; que no es ser, sino ente muerto.
Aunque un muerto que no ha vivido.


Para que no quede duda alguna, he aquí esta afirmación del
u Arbre de Sciencia" f 4 ) como el clavo de remache de tantos otros
asertos de igual significado: "La acción y la pasión son los primeros
accidentes que salen de las causas primeras". La acción y la pasión
primero que la misma cualidad.


No podría ser de otro modo en el latir del pensamiento de tin
hombre de los afanes de Llull, lo cual quiere decirnos en lenguaje liso
y llano, y, si se quiere, vulgar — y en un sentido antropo lóg ico— que


2—Arbre de Sciencia — Deis habits del arb. human.


3—Libre de demoslracions — Libr. III-XIII-2


4—Arbre de Sciencia — De acció e passió.


5




136 E N R I Q U E D E A N T Ó N C U A D R A D O


"tal obras, así eres" . Y en el orden general del ser, que nada es sino
en la acción propia y entrañable de sí mismo que llamamos acto.


Se es en acto o no se es: acto precario e indigente por el cual
vamos siendo en cada latido personal o Acto excelente y sumo por el
cual es el Ser en plenitud.


— " A m a d o ¿qué eres tú?
— A m i g o , yo soy Dios y deidad, infinitud e infinir, eternidad y


eternar, bondad y boni f icar" . ( 5 )
No se puede expresar mejor la idea del ser en cuanto siendo.
Y referido al ser precar io . . .
" S i el alma racional fuese más ser en cuanto lo que es que por amar


y conocer a Dios, sería más noble su ser que el acto de conocer y amar
a Dios, y no en Dios, sino en sí mismo hallaría su reposo " (°)


El ser precario que somos tiene conciencia de su constitutiva
imperfección, c omo lo acredita el propio Llull en sus sinceras y espon-
táneas afirmaciones de humildad. De su naturaleza puede despegarse;
se siente por lo pronto, y en el estrato más bajo , un pobre ser ele-1'
mentado; no más que lo que es la piedra: cosa inerte, carente de vida
en la materia de su cuerpo. Pero es algo más que materia; también en
él, como en la planta, se da lo vegetativo. Y otra cosa: los sentidos.
Y la imaginación. Y la razón. Una quíntuple o sextuple naturaleza de
"elementar, sentir, imaginar, memorar, pensar y querer" . ( 7 ) Es algo
que le viene dado y es algo que está comprometido a dar.


En su ser originario, por lo pronto, causa material y causa
formal lo condicionan. La material le ofrece el cuerpo, que es ele-
mentalidad; la formal lo predestina a ser lo que tendrá que ser. Por
ley de predestinación el hombre cuenta con un fin: un fin de doble
sentido; por una parte a resolverse en el t iempo, por la otra, en ei
orden de intención.


Predestinado su ser por la causa primera de todos los seres, ¿qué
le queda sino ser eso que está siendo y que le es dado? Pero tiene con-
ciencia también de sus posibilidades. " T o t hom pot aver volentat en
fer bé e en esquivar ma l " ( 8 ) ; y adviene asimismo de ese modo a la


5—Arbre de Philos. d'Amor — De la 7. a part. De les quest. de Deu e amor.


6—Libre de anima racional — 1. a part. Questio.


7—Félix de Maravelles — 8 . a part. C . I .


Blanquema — Etc.,


8—Múltiples textos.


6




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E LA F I L O S O F Í A L U L I A N A i ; s :


conciencia de su finalidad, toda vez que se siente siendo y responsable
le su ser. Puede preguntarse y se pregunta: ¿Qué soy y o ? Mas antes


de contestarse viene a caer sobre él la presunción de su fatal some-
timiento. Un ser caído, insconsciente, esclavo de su naturaleza... Mas
liberado como esclavo por la esclavitud a su Señor.


" P o d e r , que sabes y quieres a T o d o tí mismo; Saber, que quie-
res y puedes a Todo tí mismo; Querer, que puedes y sabes a T o d o tí
mismo; tomadme todo mi poder, y saber, pues me habéis tomado mi
querer" . (9)


Aquí el ser precario se confiesa rendida dedicación al Ser primero.
De tal manera, el fin a que es llevado su ser — e l Bien o D i o s — es su
principio.


Principio y fin se convierten, o , cuando menos, se condicionan.
Nos lo va a decir en "Ars Amativa B o n i " : "e l fin es eso en lo cual el
principio se halla reposo" . Y , sin embargo, no será el reposo la con-
dición de su ser, pues siendo naturaleza condicionada por el tiempo,
resulta un ser deviniente.


Hay una interpretación metafísica de nuestro ser de hombres que,
cogida a la letra, parece que anula la posibilidad de una antropología
dinámica del autónomo devenir de la persona; es aquella afirmación de
Enrique Bergson y de Fichte según la cual " somos obrados más que
obramos" . Vendríamos a caer en el abismo de la fatal naturaleza para
no ser ni más ni menos que un paciente elementado.


Pero lo cierto es que Raimundo, afirmando con denuedo su pie
sobre la elementalidad, advierte estratos más altos que le desligan de
su ser elemental, y, sintiéndose entonces un pensar, se lanza al fin que
le llama y que le atrae. E intuye que el fin le será su principal condi-
cionante. Y así, desde su naturaleza, que le empuja hacia el abismo
de la cosa elementada, hasta su fin que tira de él hacia lo alto y le da
vuelo, se halla este ser en marcha sujeto a un determinismo riguroso,
que, si por una parte es riguroso, por la otra le confiere libertad;
esa humanal libertad de alas al infinito que solicitan una meta y que
se llama voluntad.


Por ella queda vencida nuestra natural naturaleza. No consisti-
mos en superávit de pasión de tal m o d o que nuestra acción sea tan
sólo de déficit; no nos damos por condenados a ser movidos por fuer-


9—Blanquerna — Art de contemplado — C . X .


7




138 KINltlQUK DE A N T Ó N C U A D R A D O


zas extrañas a nuestras propias fuerzas; no nos basta sentirnos impul-
sados por impulso perteneciente a nuestro ser —aunque se llame élan
vital— si no es fuerza de nuestra voluntad, porque " ¿ c ó m o sería amable
la vida, ni Dios, ni el Bien, ni nada si no fuese la voluntad'.'"' (10) ]Sj¡
¿ c ó m o sería esa vida si yo no fuera por otro, ni podría ser yo por otro
si no tuviera intención a un fin por carecer de voluntad?


He aquí la voluntad que hace al ser que ya está siendo.


A N S I E D A D DE SER


Superados lo elemental, lo vegetal, no sensorial, lo imaginal, nos
hallamos con el ser verdaderamente racional que es el ser humano,
una feliz conjugación y una inquietante coyunda de entendimiento y
voluntad, de razón y volición. — De la conjugación de esos factores,
la excelencia mayor del ser precario y contingente. También Raimundo
Llull es ese ser y también entiende que así es el hombre : voluntad y
entendimiento: la voluntad, el impulso y la razón, el piloto de su ser
en devenir.


Cuando el hombre vive su sentir, lo vive c omo naturaleza, c omo
otro bruto cualquiera sujeto a ley natural; de bruto a bruto no va
nada y el hombre no ha nacido todavía. Es algo así c omo aquel niño
de la gacela de Aben Tofail que, al recibir sus primeras impresiones,
va conociendo una vida lejos aún de la que llamamos racional. Las
impresiones se mantienen, se relacionan; el niño adquiere facultad
de [('presentación, c imagina: <le relación, y relaciona; y así. relacio-
nando sus representaciones, recuerda, y objetivándolos, piensa. Luego ,
en movimiento de nuevas reacciones, lanza todo eso que había ido re-
cibiendo y todo aquello que él mismo elaborara. Y lo lanza fuera
de sí mismo . . . hacia el ámbito de su contorno, en réplica de devol-
verle al mundo, transfigurado por él, lo que el mundo le ofreció. Se
lo ha devuelto, ciertamente, centuplicado y configurado a su manera
como un maravilloso artificio, producto de su propia actividad. Ahí
estaba el mundo; aquí está ahora él; el hombre, devolviendo en cosas,
que son ideas, el regalo que el mundo le hizo de sí mismo. Conjugación


10—Proverbis de Ramón — 108-1


Ars Amat. Boni — De vol.


8




I M . K N l ' H T ) MKTA1TS10A D U L A I T L O S O I T A L I L I A N A I 39


de realismo e idealismo que es el acto de ser el pensamiento, y muy
acusadamente el pensamiento de Llull.


El hombre es sujeto de razón y sujeto de quereres. Ir fundiendo
todos éstos, para lograr un querer solo bajo el cual se vayan promo-
viendo los sucesivos quereres, es labor de la razón. Ir haciendo esos
momentos racionales,latidos de la vida del sujeto que es el hombre,
es obra de la voluntad.


Predestinados a ser, tenemos por necesidad que ser, y al tener
que ser alguna cosa queremos el ser que vamos siendo.


Con reiteración aliinca Llull los fondos de sus principios en la
idea del mundo como acto de voluntad soberana y en la idea del indivi-
duo que marcha hacia su propia ser. Voluntarismo absoluto referido a
Dios y voluntarismo relativo tle la persona humana: sometimiento de la
voluntad a la voluntad suprema.


" O h , Dios mío y Señor —clama Llull estremecido de voluntad ar-
dorosa que se rinde a la suprema Voluntad— Vos que sois la Verdad,
abrid mi boca con verdad, de modo que nunca pase por mis labios
palabra que no sea verdadera". I 1 1


Y clama nuevamente, como creatina sometida según orden na-
tural:


" O h benigno Señor, colmado de Virtudes y Plenitud de todo Bien.
En un orden de grandeza habéis establecido al hombre, pues, por razón
de la libertad en que su voluntad se siente de elegir hacer el bien o
hacer el mal, afirma en él el mérito de gloria o el mérito de pena; y
por razón de obra consecuente que es lo que se cumple por la potencia
motiva, acontece lo que por necesidad ha de acontecer, puesto que en
vuestra omnisciencia se halla previsto que así acontezca". ( i 2 )


Le advierte en estas nobles palabras el clamor de la indigente
criatura que, asentándose en ejercicio de voluntad de querer, y de
querer lo más sublime, se repliega, en su indigencia estremecida, a su
naturaleza terrenal. Es eso lo que el hombre primariamente es, y siente,
c omo en un escalofrío, que es eso : naturaleza, tirra, limitación, penu-
ria, impotencia, cárcel; pero se yergue hacia su fin, ansiosamente y
lleno de esperanza y de fe, y siente que puede ser más.


No en el ser que ya es está su ser definitivo, sino en el ser que


11—Libre de Contemplado en Den — C-23.


12—Libre de Contemplado en üeu — C-51-25


9




140 ENRIQUE DE ANTÓN CUADRADO


debe ser. Podemos entender aquí y tenemos que entender que en esta
escalofriante y bellísima duplicidad de la criatura humana nos hallamos
en la superación de la pugna determinismo-libertad. Si el hombre es
naturaleza casi espíritu, menester es sublimarlo haciendo del espíritu
su propia naturaleza.


Así , la vida se le ofrece al hombre como materia modelable, y
le es necesario — p o r q u e ese es su destino y porque ese es su querer—
configurar esa materia, dándole la forma que a su propio fin le debe.


Ortega nos habla de naufragio, Raimundo Llull de predestina-
c ión ; Ortega del dramático y cotidiano quehacer de salir del caos de
las cosas en actos sucesivos de cada momento y circunstancia. Raimun-
do , del deseo de un orden que a la vez que es un anhelo, nos solicita
c omo fin. Este orden se halla fuera de nosotros y a la vez en nosotros,
empezando por el orden natural y culminando en el espíritu que somos:
atención al fin — y al Fin más a l t o— e intención de ordenarnos en El.
El pie de Ortega afirma sobre un destino ya dado ; el pie de Raimundo
Llull asienta sobre ei fin que hay que lograr. El ser del uno está ahí.
a la vista de la razón, el ser del otro hay que amasarlo a fuerza de'
voluntad. El desvalido que es el hombre se nos queda con Ortega en
su fatal invalidez y es un ser que no cuaja ser, por exceso de razón:
trasunto de la negación a que se llega por la vía del existencialismo
nihilista. El indigente de Llull remonta su invalidez y es ser y lo
sigue siendo por un acto muy sencillo: el simple hecho de querer. Y a
veremos en qué culmina este acto de querer.


La vida es acto y potencia. Como acto, eso que está y que cada
uno ha ido haciendo hasta ahora — b i e n pobre c o s a — : naturaleza y
efecto. Como potencia, lo que puede ser —acaso pobre cosa también—;
mas un poder que se resuelve en el acto de querer. El acto de querer
— m a g n a c o s a — por el cual el hombre es.


Y o soy porque quiero ser, es verdad agustiniana. Recordemos
aquella amorosa y metafísica a la vez, exhalación del Santo de las
Confesiones.


" N o n ergo essem; Deus meus, non omnino essem, nisi esses in me-
An potius non essem nisi in T e " .


Raimundo Llull la hace suya y la vive c omo ser. El ser que estaba
ahí, y queda como pedestal y trampolín, no es más que trampolín. El
ser es eso que está siendo y que está siendo porque quiere. Querer de
su propio fin, amor de su propio ser. Como cae la piedra, cae el hom-


10




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 141


bre ; la piedra a su centro material de gravedad, el ser del hombre,
hacia su bien. El hombre frente a ese bien resulta un doble sujeto: de
predestinación, c omo decíamos, en cuanto el bien tira de su ser; de
volición y libertad en cuanto sujeto de intención.


"E l hecho de la libertad que somos es más claro y seguro que)
la existencia de los cuerpos" — d i c e Gatry— en rotunda afirmación que
se encuentra también en Degerando. Pues bien, para Raimundo Llull
somos libres porque estamos destinados a ser libres. Sometidos, como
toda criatura, necesariamente a Dios, tenemos y gozamos, c omo ninguna
la libertad de dirigirnos a Dios. Es por esa libertad como seremos el
hombre verdadero que creemos ser y que queremos ser. Por nuestra
naturaleza, por nuestra elementativa, piedra, llama, bruto, hombre
— o í m o s reiteradamente en "Ascenso y Descenso del entendimiento"—,
somos lo que somos y nada más y sólo eso. Pero c omo quiera que toda
naturaleza está sujeta a pasión, y aún la piedra, sin dejar de ser la
piedra, puede llegar a ser la estatua, por eso el hombre, sin dejar de
ser naturaleza, y en lo que tiene de tal, puede trascender su ámbito de
cerrada materialidad y fatal encadenamiento. T o d o depende, en últi-
ma instancia, de la causa eficiente a tal efecto : la de la estatua no)
está en la piedra misma, la del hombre sí se halla en él.


E S E N C I A L I D A D


"En la forma y la materia humana está la esencia del h o m b r e "
— n o s dice Raimundo Llull en Félix de maravelles f 1 3 ) . No nos dice esto
gran cosa, c omo no sea la simple aplicación a nuestro caso de la de-
finición general.


Nos dice más esto otro : "Quiere esta regla — y es referencia del
Ars Amativa Boni que el hombre, aún sin voluntad aparente hacia
un objeto , se manifieste como amabil idad"


Podrá, pues, su razón hallarse obnubilada; en tal caso, la criatura
racional no actúa como racional. Pero jamás podrá faltarle su querer,
— s e a el que fuere—, pues, aunque no se manifieste hacia un objeto ,
su querer se halla en latencia: un querer subyacente, a m o d o de


13—Félix de Maravelles — 8 . a part C. I.


14—Ars Amat. Boni — Reg. XI-1


1 1




1 4 2 ENRIQUE DE ANTÓN CUADRADO


substracto entitativo y que tiene fuerza operativa. Lo que uno está
queriendo, sin saberlo, también le está ordenando como ser. En fcl
orden psicológico, asimismo, este subconsciente del querer se halla
dotado de eficiencia; el bábito, por una parte, y el (sentido antropagó-
gico que da Raimundo Llull a casi toda su obra de escritor, por orta,
así nos lo dan a 'entender.


El querer es, propiamente, la esencialidad del ser precario ; querer
sometido a fin, es cierto, pero querer de un fin que sea el Bien. 1


Ya tenemos, pues, al hombre en posesión de voluntad; ya tene-
mos el ser del ihombre en cuanto es su voluntad. Voluntad! l ibre,
—entiéndase b i e n — pero no soberana, pues, si hemos de partir de la
idea de que nosotros somos, y de que somos nosotros, hemos de pensar
también,'que queremos hacernos otros, mejorando nuestro ser.


Ya tenemos al hombre libre y ya somos voluntad, "una propiedad
por razón de la cual son deseables la bondad, la grandeza, la eternidad,
etc . , " (15) TJna propiedad que ;nos lleva derechamente al Fin.


La realidad de esa cosa que es la voluntad la entiende Llull c o m o
agente en función o acto que se cumple en intención al Bien, pero que
no podría cumplirse, si no se hallara en ella el principio de su movi-
miento, pues que "para ligar la voluntad a amar y el entendimiento a
entender no basta la universal amabilidad ni la universal inteligibilidad
sin la universal amatividad y la universal intelectividad" (16


Lo que viene a significar que los principios del acto son realmente
dos : El Fin o Bien sin lo cual no hay acto, y el querer ese Bien y que
es nuestra libre determinación.


Querer es, pues, la raíz de libre determinación de la persona.
Porque queremos, somos y somos lo que queremos. Querer y ser se
convierten en el acto en que consiste el hombre.


Por si acaso nos olvidanmos, nos recuerda Llull que " la voluntad
es principio universal", y por si acaso no le queremos conceder la
importancia primordialísima que en realidad posee, sigue diciéndonos
" q u e tiene natural inclinación a amar lo amable y a odiar lo odia-
b le " . (17)


15—Ars Amat. Boni (De volúntate)
Art Demostrativa.
Taula general.


16—Ars Amat. Boni — Reg. II-2.
17—Ars Amativ. Boni, Etc.


1 2




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 1-+;!


Raimundo Llull, tan apegado a la entidad de la cosa, a la entidad
que es el ser mismo, constantemente se nos manifiesta con la propen-
sión habitual a encarar el ser en cuanto obra mas bien que en cuanto
está. Se comprende que así sea por cuanto es la voluntad lo que da
su ser al hombre y se comprende que entienda así, que el ser del hom-
bre es su querer, por cuanto el ser se nos da en su acto c omo ope-i
rante. (17 ' )


Bien el ser c omo entidad, bien el ser c omo operante, constan-
temente nos sorprende en Ramón Llull esa doble mirada de su entendi-
miento que va encerrando sus objetos, contemplándolos alternativa-
mente, ya en el aspecto entitativo, ya en el aspecto formal de actividad.
Pero formalidad de un pensamiento que espeja la realidad del ser.
En este caso de ahora, las dos facetas de este m o d o : facultad de voli-
ción (ser en acto o en potencia de acto ) , o volición en ejercicio
íacto s iendo) . No obstante su propensión definitoria y su peculiar
racionalismo, y acaso precisamente por la peculiar intencionalidad
que da movimiento a su razón, resalta la preferencia de Llull pol-
la interpretación funcional sobre la meramente entitativa.


La aplicación que hace Llull de esa libertad con que el hom-
bre cuenta, es decidida y rigurosa aplicación a su fin. Entiende que
ese fin es el Bien, y entiaruíe y siente y cree que ese Bien es sólo
uno y se llama Dios. A Dios hay, pues, que dirigirse haciéndole meta
de la vida y diana permanente y renovada de cada uno de nuestros
actos: de nuestros actos de pensar, de nuestros actos de decir y de
nuestros actos de querer. Pensamiento, palabra y obra en vista al
fin, al Bien, a Dios.


Pensamiento del hombre, palabra del hombre en vista al fin
¿qué son sino voluntad?


La voluntad es intención moviéndose a su propio fin. Hay otro
movimiento que es previo a la intención y que podemos referir al de
ordenación de la potencia a su ob je to : es aquella tendencia natural


1 7 — " Y conviene que la bondad sea grande bondad por razón de bonificativo,
bonificable. bonificado y bonificar, sin los cuales no puede llegarlo a ser" .
(Ars Amat. Boni. Tertia Dist. De magnit.


"Aelernilas quaesivil a bonitate, utrum polestas sil melior in amare quam


in amore? (Ars. Amat. Boni — 5 . a Dist. — Bonitas — Aetcrnitas).
"ut enim defecáis amoris magis amare existentiam reí quam agentiam".


(Ars. Amat. Boni — 2 . a part. Questio — 2 ) .


13




144 ENRIQUE DE ANTÓN CUADRADO


a que nos hemos referido y que es gravitación de cada cosa a su ser;
carecía de entendimiento y ésta lo tiene, tendencia con dirección de
entendimiento.


Adquiere aquí sentido en Llull la concepción unitiva de la vida
del Universo de manera semejante a c omo se nos va mostrando en la
gradación de los seres, desde lo elementativo hasta lo racional. En pa-
recido sentido se expresará siglos más tarde otro español, — L u i s Vi -
v e s — , en su "Introducción a la sabiduría" : " D e m o d o que todas las
cosas se sometan al hombre y en éste, el cuerpo a la mente y la mente
a D i o s " .


Hondo valor metafísico la doctrina de la intención. Porque soy
hombre, soy ; es el eco de esta doctrina en el interior del alma humana.
Pero no soy hombre si no voy más allá de mi ser hombre ; si no soy un
hombre con intención al Fin, con intención al Bien, si no soy un hom-
bre en Dios. San Agustín añadiría: Si no encuentro a Dios en mí. Para
Raimundo, el m o d o de estar Dios en el hombre es el acto de quererlo
y amarlo como propio Bien.


Voluntad o querer de un ser que quiere y que es el hombre, fina-
lidad o Bien, que es lo que quiere; no cabe resolver en otra cosa la
esencialidad de este ser, sino en Amor .


H A C I A L A P L E N I T U D


El hombre no llega a ser. Y padece — e s ser pac iente— porque se
da cuenta de que no llega.


Aquel que sin terminar su camino olvida que hay una meta, niega
su ser y se aniquila. El que marcha su camino, y aunque sepa que no
llega, sigue en él, alimenta su pobre ser, que es más ser cuanto más
lejos. Destino heroico y excelso del hombre es ése que le confiere
la ley de su predestinación: ir creando su propio ser desde el fondo
de su nada.


Cuando sordos a la voz de nuestra ley humanal, no cumplimos
según fin y no queremos y no habernos en nosotros ni amor de voluntad
ni voluntad de amor y Bien, nos quedamos maltrechos en nuestra entra-
ña misma, tal c omo padece la piedra, "aunque por sí no siente" —acla -
ra Llul l— cuando se resquebraja; o la llama, cuando la apaga el viento,
y no cumple su misión, que es llamear, o el león, cuando lo cazan y ya


14




PLENITUD METAFÍSICA DE LA FILOSOFÍA LULIANA 1 4 5


no puede leonar. Dolor de todo y cada cosa en el incumplimiento de
su fin; dolor de su vacío, que es el dolor de su no ser.


Ser y no ser. Bien y mal. He ahí los dos polos sobre los cuales
va girando la vida humana y, por lo tanto la entidad del hombre.


Seremos inanidad — o vanidad— si nos afirmamos en el cuerpo
que también en parte somos; pero seremos plenitud, si nos vamos con-
figurando como un árbol humanal que con sus raíces en tierra alcan-
za frutos que la razón entiende como bien y la voluntad los quiere por
ser bien y por creer que son el Bien.


0 vanidad de vanidades o plenitud de plenitudes, eso puede ser
el hombre. O es, y, porque ama, quiere ser . . . o deja de ser, porque
no quiere ser, ya que no ama.


Son dos platillos de una balanza de la cual el hombre mismo
tiene el fiel. Para afirmar este fiel vivirá Raimundo Llull asentando
su propia figura con la fijeza de un roble. Amor de bien y amor del
pró j imo viene a ser la levadura de esta moral que hay que erigir c o m o
logro de una vida y realización del propio ser.


En el camino del ser liemos llegado en nuestro ascenso a la
eminencia luminosa donde abreva nuestras ansias la Filosofía del amor.
Raimundo nos lleva a ella y nos advierte de ella que es una ciencia
que se ordena " d e tal modo que por ella conozca el hombre los prin-
cipios y desarrollo y partes del amor, y por tal conocimiento alcan-
ce a ordenar su voluntad en intención a amar el Bien y odiar el mal
a fin de hacer efectivo el amor con afirmación de caridad como una
gracia de D ios " . (18)


Quiere decir esto que por motivo de conocimiento consigue el
hombre poner tensa su atención y enderezar su voluntad hacia el ob -
jeto amable, en virtud de cuyo acto adquiere el hábito de caridad y
amor con que da natural y espontáneo testimonio de la acción de Dios
en él. Lo cual, en sentido de ciencia agustiniana, equivale a decir
inclinación y actividad de cada cosa solicitando su propio centro
—pondus meum—, lo que en términus de ciencia natural, con aire de
suficiencia, pe despacha proclamando que es acción del subcons-
ciente.


El hombre en cuanto hombre ha de obrar con conocimiento y ha
de tener conocimiento para operar sobre su ser. Es lo que Llull nos


18—Arbre de Philosophia d'Amor. De la div. del arbre.


15




1 4 6 ENRIQUE DE ANTÓN CUADRADO


dice en su definición: el hombre como animal racional homificante.
Sí; el hombre consiste, en la perogullada de ser un hombre y de serlo
de inmediato, y de serlo siempre y permanentemnte. Por lo tanto de
tener que ser un hombre; nada más y nada menos. Ni menos, pues
que supera su propia naturaleza, ni más, pues tiene más alto a Dios.
Con lo cual el hombre viene a ser la indeclinable voluntad de sutura
que va de una materia que pesa a un espíritu que solicita.


Planea de este m o d o la humana criatura como un ser en tras-
cendencia. Es éste propiamente el encuadramiento que al hombre de
Llull más conviene en el marco de la terminología metafísica. Según
esto, no lo que sea el hombre es el problema luliano, sino quién '*sea
cada uno, con lo cual lo metafísico se resuelve en un plano antropoló-
gico y moral.


Mundo menor le llama Fray Luis de Granada, como le llamó si-
glos antes San Buenaventura, c omo ya le había considerado San Grego-
rio al denominarle criatura universal, c omo lo entiende Weigel , c omo
también lo considera Llull al hallar en él resumidos, desde lo in-
ferior o elementativo hasta el orbe de la razón y de la fe, todos los
grados del conocimiento y del ser.


Lo que Anaxágoras había ya entrevisto en lo simple como micro-
cosmos, puesto que lo simple natural encierra la complejidad de toda
la naturaleza, Raimundo Llull lo intuye y lo comprende en el hombre,
quien entrañado en lo animal y radicado en lo vegetativo y materiado
en lo elemental, encierra capacidades para entender todo ese mundo
que la razón es capaz de desplegar y para amar todos los seres que
la voluntad pueda querer. Es pequeño este ser que entiende y ama,
pero es grande, precisamente porque entiende y porque ama; más aúu:
porque sabe conjugar entendimiento y amor. En esa conjugación, el
plenario perfil de la persona.


Raimundo Llull mueve a Félix, su héroe del "L ibre de maravelles"
a demandar lo que es el hombre, y, aparte de que el buen ermitaño
le ha demostrado por razones las partes de la persona, sus funciones
y su naturaleza, se le muestra la respuesta al vivo en dos modos de
comportamiento. Allá en un momento y lugar de su afanosa transhu-
mancia se encuentra nuestro Félix a dos extraños personajes: Quen-
diriahom y Pochmopreu. Félix les escucha. Dice Pochmopreu : " S ó l o a
Dios conviene honrar, pues ninguna otra cosa hay en el mundo que sea


16




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 1 4 7


por sí misma sino El; todo lo otro procede de la nada y a la nada tor-
naría, si no lo mantuviese D i o s " .


Se nos queda reducido, según esto, el ser del hombre a bien
poca cosa; a menos que p o c a : la nada. La conclusión clamorosa a que
pretende haber llegado el moderno existencialismo, ya la encontramos
en Llull sin tantos clamoreos.


Pero Llull es un camino y tiene en cuenta la meta y ansia
llegar a ella y nos enseña que el ser es anhelo de llegar.


Es verdad que nada somos; pero es más verdad todavía que
queremos ser. Nuestra cabal denominación: Homo viator. El hombre
es un ser que apetece, que desea, que quiere o que no quiere, que pre-
fiere, que elige, que ama: una realidad de todo eso, una potencia de
sus fines en su dinámica vital. Quiero vivir, porque quiero ser y
sólo soy y sólo vivo porque quiero — p o d r í a definirse a sí mismo el
hombre que Llull entiende y el hombre que Llull es. Ese nuestro sen-
tir, según el cual nos parece estar queriendo, ese entender • que algo
se quiere y ese querer que queremos, no será nada; pero es el hombre.
Es el hombre que, al renunciar a su nada, renuncia porque quiere ser,
y porque quiere está siendo. Es el hombre del más hondo sentir cris-
tiano. Y en modo particular es el hombre de Raimundo Llull.


A M O R Y P L E N I T U D


La culminación de la metafísica del ser luliano nos transpor-
ta a la feliz delicuescencia de ese ser; los límites de la precaridad
se han hecho evanescentes, casi al contacto de la infinitud. Si toca
con la tierra, es tan sólo con su pró j imo, que es otro ser trascen-
dente en el camino hacia Dios ; la gravitación es a lo alto, y hacia
allá todos tendemos.


N o es un ser c omo la piedra, puesto que se ha ido desprendien-
do de casi toda su natural terrenidad; su potencia, cada vez más po -
sitiva —puesto que gracias aella, se va acercando al ser que qu iere—,
afirma cada vez con más ahinco las condiciones de su ser en acto.
Jamás dejará de ser potencia, y es ésta la preciosa condición que le
permite seguir en agonía para lograr el mayor bien que pueda de su
Amado . Es una cuasi actualidad frente a la total actualidad; muy le-


1 7




1 4 8 E N R I Q U E D E A N T Ó N C U A D R A D O


jos una de otra por la distancia que existe de potencia a ser: el i n j


finito los separa; y una cuasi actualidad, porque el amor los une.
Nos hallamos sumergidos en una zona incandescente y culminal


de la concepción agustiniana, que entiende cada cosa del mundo como
solicitada por el centro de su propia gravedad. Es una teoría newto-
niana antes de Newton y que trasciende los límites de la materia.
¿Cuándo —parece que d i g a — cada cosa tomará la dirección de su pro-
pio centro? ¿Cuándo el hombre, que tiene por centro a Dios , terminará
por arrumbar a Dios? Ama demasiadas cosas y se desliga de sí mismo
para ligarse excesivamente a ellas; y o ama su propio ser, pues que
no ama su propio Bien.


Bien y ser y bien y vida se convierten e identifican.
El bien es ser; porque es bien. El ser es bien; porque es. El


problema del hombre es éste ¿Es acaso el hombre un bien? O de un
modo más preciso: ¿el ser del hombre es un bien?


El ser del hombre no es un bien, pues que no es en verdad el¡
ser. Pero el ser del hombre no es un mal, pues es potencia de ser:
consiste en un debe ser, solicitado por un fin; consiste en querer
ser, movido por su amor. El fin, que llama al hombre, y el amor, que
le lleva a él, configuran el ser precario en su Vnás alta realidad.
La esencia del ser del hombre es este aliento intencional y ascen-
sional que le absume desde Dios y que le impele desde sí mismo.


Si el ser es la verdad, el ser del hombre es eso. Como su ahí
es una marcha, la esencialidad con que se halla actualizado es — s i se
entiende negativamente— la fuga de lo que ya era con las alas de lo
que quiere. Vuelta siempre hacia lo mismo: despegamiento de la nada
y anhelo de plenitud. Trascendencia. Y no la angustia ni la desespe-
ranza, sino la fe , la esperanza y el amor. Como el ser es un camino,
el hombre es dolor de ser y alegría de seguir.


¡Oh qué bellamente y con qué vigor dan forma a la figura de
Llull esos restallidos de su gozo ! Cantando su alegría entona sus
alabanzas. Y resuenan sus clamores del Libre de Contemplado con la
sencilla grandilocuencia de los Salmos. " ¡ O h , Señor, cuan grande es
la alegría de mi gozo y mi placer! ¡Bendito seáis, Señor, que habéis
hecho que mi fuerza sea mayor que la fuerza de los m o n t e s ! " ( I 9 )
"Antes se hará polvo la roca, que deje de ser el hombre que se alegra


19—Libre de Contemplado en Deu. — Cap. II — 27,


18




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 149


de vuestro ser" . ( 2 0 ) " O h , gozo de mi corazón, si yo pudiera sentir-
te con todos mis sentidos! ¡Sentir esa alegría con mis o jos , con mi
boca , con mis m a n o s ! " ( 2 1 )


Como es largo el camino desde el amigo hasta el Amado , el ser
del hombre es sacrificio: una entrega de su ser por el querer del
Amado .


Podemos preguntar al buen Raimundo: ¿Qué es amor?
Y nos responde con sus libros y su vida: Dejar de ser uno


mismo para que sea el Bien querido: la Bondad, la Grandeza, le Ver-
dad, etc., para que alcancen actualidad analógica en cada uno de los
hombres los tributos de Dios.


P L E N I T U D M E T A F Í S I C A


Posiblemente se echará de menos una ordenación regular, sujeta
a canon, en este análisis metafísico de la Filosofía de Ramón Llull.
Comenzar por donde él comienza en el orden de la definición; asentar,
piedra tras piedra, cada una de las definiciones, tal como él nos las
ensarta, por ejemplo, en el primer capítulo de la segunda parte d é
los "Proverbi.s de Ramón":


" 1 — Ens es co qui ha toles coses" . " 3 — De fora ens no está
neguna cosa" . " 1 7 — Fus qui es per estar es per si mateix, e ens qui
es per obrar, es per a l tre . . . " . '


Con tal procedimiento casi nunca llegaríamos a la verdad de
su Filosofía; no se puede encajar exactamente en muchas definiciones
del mismo Llull el pensamiento dominante y operante a !o largo de sus
obras.


Creemos que no es ése el camino: la Metafísica de Raimundo
Llull escapa a los trillados esquemas de la Metafísica al uso; el ser
que podernos atribuir a su Filosofía no es el ser pensado del razona-
dor, sino el ser vivido del hombre y del creyente, del ente de mara>
villa que es ésta a la vez paupérrima y opulentísima alimaña que se,
arrastra y vuela por la tierra y por el aire, que se deja manejar
por los espasmos de sus pasiones y que, sobre todo, se enciende de
ideales y de amor en afán de una vida y de una esencia de sabor ce-


20-21—Libre de Conlemplaciú en Den. — Cap. 11-28 Cap. 11-22-23.




1 5 0 E N R I Q U E D É A N T Ó N C U A D R A D O


leste y divino. Le cuadra más y mejor la ingrávida y luminosa nubo-
sidad platónica que el ceñido cinturón aristotélico.


No quiere esto decir que no le convenga bajo ningún aspecto
un modus ordinationis. Ahora bien, ese m o d o no es el m o d o de su
Ars Magna. Tampoco estrictamente el de una fenomenología.


Es la analítica de los contenidos reales de una idea desde el
fondo vital de un ser pensante que para s<er pensante .ha de sen-
tir, y porque piensa y siente ha de querer. Fundidas en el mismo ser
esas tres facultades y entendidas c o m o acto en la unidad del ser,
entonces y sólo entonces puede aprehenderse la unidad entitativa
que para Raimundo Llull representan modus essendi et cognoscendi,
a lo cual, ciertamente, no alcanzaremos, si consideramos cada una de
las tres en peculiar y radical autonomía.


El doble objeto metafísico — D i o s y el h o m b r e — que es la per-
manente ocupación de su pensamiento, no caben en los moldes exclusi-
vos de las razones necesarias, si lo que verdaderamente interesa es
el ser en su sentido analógico y desde el punto de vista de su mutua
interación. El ser que es y el que quiere ser: Ser (verbo) c o m o
auténtica existencia, y ser (nombre) c omo en posesión de una — t a m -
bién auténtica— esencialidad.


La acción de fin c omo acto, sobre la intención como potencia,
es notoria: se llama predestinación; la acción de la potencia hacia
su finalidad es el acto de querer.


El modus ordinationis de Raimundo Llull, según un bifronte cri-
terio a la vez metafísico y moral, nos concede libertad para movernos
por los ámbitos sin límites del ser. Pero nos lo ofrece en su Acto
puro y pleno, a fin de hacer el ser aprehensible desde uno de los
polos del ámbito total; y, desde el otro, afirm*ndose en la analogía,
nos retrae a nosotros mismos, analogados con el Sumo Ser. Y así, pues,
aprehendidos ya nosotros como un apenas acto en su misérrima poten-
cia, nos va abriendo a que entendamos nuestro ser en actos sucesivos
de potencia cada vez mayor.


Nuestro ser se nos ofrece como una forma subsistente, perma-
nentemente cambiante, un devenir, cierto es, cual muchos dicen que
somos.


El hombre no es que sea un ser histórico regido desjde fuera
—ahora esto y luego aque l lo—; es que eso que se llama el ser histó-
rico del hombre, es su conciencia en devenir, no su conciencia del


2 0




P L E N I T U D M E T A F Í S I C A D E L A F I L O S O F Í A L U L I A N A 151


devenir. Al sentirse siempre en marcha, se piensa c omo potencia y
quiere llegar a ser más ser.


Lo indefectiblemente inquietante de la Metafísica estriba en que
su objeto , el ser al cual persigue y que tantas veces pretendió tener
cog ido , se le escapa como una anguila. ' "Lodos los esfuerzos de
la analítica existencialista se afanan por una meta: la de encontrar
un modo posible de responder a la pregunta que interroga sobre e l
ser en cuanto ser" —as í lo proclama Heidegger en su obra "El ser
y el tiempo".


Que se llegue a tal situación después de tantos siglos de pen-
samiento gastado a partir de Parménides y de Aristóteles, revela que
el puro intelectualismo no es suficiente por sí solo para llevarnos
a la solución. El intelectualismo de Raimundo no es ése: " Q u o magis
Amicus intelligit suum Amatum, eo magis habet sua voluntas vir-
tutem in amare" . (22) En ningún caso dejaba a la razón desnuda de
voluntad.


Pero la razón fría y a secas se nos ofrece muchas veces. A esa
razón, el ser transinefable— le resulta inaprehensible; tiene que resultar-
le inaprehensible. Pero eso nada cae más de lleno en los límites concep-
tuales del ser que ser que se desvive por ser y vive para ser. Su ejempla-
ridad nos la ofrece Ramón Llull en sí mismo y en su obra.


Como fondo de toda ella, lo mismo de su metafísica que de su
moral, nos encontramos con los atributos de la Suprema Realidad que
llama Dignidades. Aquí su ejemplarismo. El hombre, ser-idea, ante la
Idea Soberana; elhombre, ser-realidad, ante la Suprema Realidad.
Una ciencia —Teo-antropo log ía— que explica al hombre en el ámbito
de Dios y que a su vez explica a Dios acreditando el ser del hombre.
Es una doble mirada en la cual la razón no ha de ser todo ; hay la fe
y hay el amor.


El acto metafísico del hombre es el buscar la verdad; la busca
para conocerla y al conocerla la quiere; y la quiere, no tan sólo porque
quiso conocerla, sino porque la Verdad le da su gracia y él se resuelve
en amor: el acto de plenitud de la Ciencia de Ramón Llull, del propio
Ramón Llull y de nosotros.


ENRIQUE DE A N T Ó N C U A D R A D O
Barcelona


22—Flores amoris et intelligentiae — De sapientia et amore.


21






EL PRESUMPTE RACIÓNAEISME DE RAMÓN LLULL


S'em permetrá que reprengui el tema del racionalisme atribuir, al
Mestre Ramón Llull, tema que várem examinar en unes llicons donades
a l 'Escola Lulliana de Palma de Mallorca el Nadal de 1946 1 . Voldriem
refermar la tesi que aleshores defensárem, co és : Que l 'acusació prin-
cipal que li adrecen, en tant que pretenia probar racionalment els
articles de la fe, reposa en una doctrina que corre entre els teólegs,
pero no expressa la vertadera esséncia del dogme ; que si copsem alió
mes pregón de la doctrina cristiana, les afirmacions lullianes es man-
teñen en una perfecta ortodoxia.


I


L 'ACUSACIÓ


Judicant per la insistencia amb qué Ramón Llull es defensa, sem-
bla que ja en els seus contemporanis trobá contradicció. De totes ma-
neres no degué ésser gaire greu, perqué a la doctrina lulliana deixaren
uns "vuitanta anys" de tranquiHitat.


El gran acusador fou el gironi Nicolau Eymeric, O.P., Inquisidor
general del reialme d'Aragú. Eymeric s o c u p a de Llull tot dregant llistes
deis errors que els inquisidors havien de teñir presents per a complir
llur deure de guardians de la fe. Segons conta, ell d'antuvi havia entrat
en sospites sobre l 'ortodóxia deis llibres que el «mercator» mallorquí
havia escrit «in vulgari catalonico quia totaliter grammaticam ignora-
b a t » ; en consequéncia, s'havia imposat la tasca d'examinar-los, i havent-
se convengut de qué les sospites eren ben fundades, ho dona entenent ai
Papa Gregori X I (1370-1370) ; revisáis per mes de vint mestres en tco-
logia, hi assenyalaren mes de cinc cents errors; ell n'escollí cent per al


1 Forcn publicarles en "Studia mnnographica et recensiones", vol. I (1947) 5—32.


1




154 FR. HARTOMKU M. XIBERTA, O. CARM.


seu Directorium Inquisitorum?. Encara el Papa promulga la butlla
«Conservatione pietatis», ordenant (jue tots els llibres de Llull fossin
denunciáis i cremats 3 .


Al racionalisme es refereixen els errors 96.97.98.
«Nonagesimus sextus error: Quod omne- articuli fidei et ecclesiae


sacramenta ac potestas papae possunt probari et probantur por rationes
neccesarias demonstrativas et evidentes; et ipse Raymundus dicit se
probare per rationes quas adducit, quas dicit et reputat esse tales sed
homines inscii et peccatores non intelligunt eius rationes. = In libro De
articulis fidei et in libro Contemplationum, in libro De ecclesiasticis
proverbiis et in libro De planctu Raymundi


«Nonagesimus septimus: Quod fides est necessaria hominibus insciis
rusticis ministralibus et non habentibus intellectum elevatum, qui nes-
ciunt cognoscere per rationem et diligunt cognoscere per fidem, et
quod homines grossi ingenii et illiterati et inscii diligunt cognoscere
artículos fidei per fidem et non per rationem et facilius trahuntur ad veri-
tatem christianorum per fidem quam per rationem, sed homo subtilis
facilius trahitur per rationem quam per fidem. In libro Contemplationum.


«Nonagesimus octavus: Quod ille qui cognoscit per fidem ea quae
sunt fidei potest decipi, sed ille qui cognoscit per rationem non potest
falli; nam fides potest errare et non errare, et si homo errat per fidem
non habet tantam culpam sicut si erraret per rationem, et sicut verius
cognoscimus ea quae videmus quam ea quae palpamus, ita verius sumus
dispositi ad cognoscendum veritatem per rationem quam per fidem, sed
sicut palpando aliquando invenimus veritatem, ita etiam quandoque per
fidem cognoscimus veritatem, sicut caeci qui aliquando inveniunt quae
volunt, aliquando non. In libro Contemplationum.. .»


D'encá que l 'acusació de racionalisme fou Heneada des d'un Uibre
destinat a servir de guia práctica ais inquisidors, Ramón Lull ja no es
trauria fácilment de damunt la taca d'heterodóxia, i l'entusiasme deis
deixebles romandria impotent davant d'una «dada histórica establerta».
H o m podrá parlar amb veritat «de l'eterna qüestió» del Lullisme.


2 Directorium lnquisitorum, ed. Barcinone 1503. El referent a la qüestió luliana
es troba a ff. 101 — 1 0 5 i 122 .


3 La realitat fou molí mes complicada. Vegeu EFREM L O N C P R É , art. «Lulle Ray-
mond" , al Diclionaire de Théologie Catholique, t. IX (1926) 1072—1141. Una explén-
dida monografia, de la cual ens servirem molt en aquest article.


2




ÉL P R E S U M P T E R A C I O N A L I S M E D E R A M Ó N L L U L L


Encara modernament s'han oít veus acusadores. Deixant de banda e!
judici depriment d'Ernest Renán 4 , MarceMí Menéndez y Pelayo després
de remarcar l 'oposició de Llull a Sant Tomás, en fa aquesta presentació:
«Temptativa arriscada, a dues passes de l 'error. . . Doctrina sobre la fe
propedéutica, vertaderament digna de censura, bé que pregona i en-
ginyesa. . . A moltes proposicions es podrá donar un sentit or todoxe . . .
pero no es pot negar que aquesta escala i aquests graus tendeixin a
confondre les esferes de la fe i de la rao» 5 . Maurici De Wulf escrivia:
«Oposa (a l'averroisme) una manera racionalista de referir la filosofía
a la teologia: essent racional tot lo de la fe, la rao pot i deu demostrar-ho
tot, fins els misteris. . . Llull altera el sistema escolástic sobre les reía-
cions entre la teologia i la filosofía, i confón aquesta amb l 'apologét ica» 0 .


Pero a hores d'ara constatem que feligment el terreny está abonat
per a una revisió total. El mateix De Wulf canviá darrerament el sen
judici escrivint: «R . Llull movent-se en la direcció tradicional de l'au-
gustinisme, estableix relacions d'estreta dependencia entre les dues
ciéncies. No és que atribueixi a la rao el poder de probar tot el dogme
(alió que ell nomena raons neccesáries, sovint no son mes que raons
probables) , sino que la rao demostra ais contradictors de la fe que
teñen tort al rebutjar-la 7 . No cal dir que Efrem Longpré l'absol plena-
ment: «L'apologética de R. Llull és sana: no és altra cosa sino la tra-
ducció simple i ornada d'imatges de l'esforg, dialéctic i racional de Sant
Anselm, deis Victorins i de tots els agustinians del segle X I I I , sobretot
de Sant Bonaventura i de Roger B a c ó » 8 .


I I


T E X T O S O R I G I N A L E S


L'acusació d 'Eymeric retréia no un sino tres punts censurables: la
pretensió de provar racionalment els articles de la fe, la preferencia


4 E R N E S T R E N Á N , Averroés et l'Averroisme (1866), p. 2 5 9 : «Le rationalisme le


plus absolu et les extravagances du mysticisme se succédaient comme un mirage


dans les hallucinations dialectiques de ce cervau troublé".


5 M A R C E L I N O MENÉNDEZ, Historia de los heterodoxos españoles, ed. 2 , t. III


( 1 9 1 7 , pp. 2 6 5 = 2 6 7 .


6 M A U R I C E D E W U L F , Histoire de la Philosophie rnédiévale, ed. 5 , t. II ( 1 9 2 5 ) ,


pp. 1 4 4 .


4 M . D E W U L F , Histoire..., ed. 6 t. II (1936), 313.


8 E. L O N C P R É l. c., col. 1 1 2 3 .




156 I ' I ! . B A R T O M E U M . X I B E H T A , O . C A B M .


donada a la rao por damunt de la fe i l 'exaltació de la certesa racional
sobre la certesa de fe. Cal reconéixer que aquesta triple acusació es
fonamenta en la realitat deis textos IuHians. En reportem alguns entre
mil.


1. De maiori agentia DeP


Próleg: «Cum infideles tantum conentur quantum possunt ad impro-
bandum quod in Deo non sit beatissima Trinitas ñeque ipse sit incarna-
tus, idcirco ad confundendos ipsos facimus istum librum. Cum igitur
communis sit opinio Ínter latinos quod possunt solvere obiectiones quas
contra beatissimam Trinitatem et Incarnationem faciunt infideles, ideo
non intendimus faceré obiectiones nec ipsas solvere in hoc l ibro, sed
illis qui eas promittunt solvere relinquimus antedictas.. . Sed quia de
ratione veritatis est quod probetur et etiam probabiliter defendatur, hac
de causa intendimus probare quod Deus est trinus et etiam incarnatus,
et hoc ita rationabililer quod inteüectus quoad suam naturam non poterit
oppositum invenire. . . »


Final de la primera distintió: «Diximus de maiori agentia Dei, per
quam venati sumus per suas rationes intensive divinas personas sive
divinam Trinitatem, propter quam venationem intellectus humanus est
contentus, sub babitu lamen fidei, sicut dixit Isaías propheta «Nisi
credideritis, non intelligetis». Et sic consequentia credulitatis est intelli-
gere beatissimam divinam Trinitatem. Non tamen dico comprehendendo
sed apprehendendo, et promitto solvere omnes obiectiones quae fieri
possunt contra ea praelibata.. . »


Conclusió del libre: «Factus est liber in quo ostenduntur duodecim
argumenta tam rationabiliter posita, quod intellectus humanus non
potest negare per rationem considerando, et per ipsa potest solvere
omnes obiectiones factas contra maiores et minores propositiones, pó-
sito quod ipse intellectus sit heno fundatus. . .»


2 . lÁbre de Demostracions 10


Proleg: «Com lumá enteniment sia menyspreat sejus enfre els
homens qui dien que aquell no pot entendre per necessaries rahons


9 Publica! en «Esludis Franciscans», 46 119.34) 3 0 7 = 3 2 0 . Cf. pp. 307. 315.


3 1 9 = 3 2 0 .


10 Libre ríe Demostraríais qui es una branca de l'Art d'atrobar veritat, edició


Mallorquína de les obres origináis, t. X V (1930). Cf. pp. 3 = 4 . 7 = 8 . 9.


4




EL PRESUMPTE RACIONALISME UE RAMÓN LLULL 1.17


la sancta trinitat de Deu ni la gloriosa encarnació del Fill de Deu . . .
per gracia de Deu comensa aquest Libre e proposa aquest acabar, per
tal quels infeels sien enduyts a la cañeta fe católica e que al enteniment
sia conegut lonrament e la vera luu per la qual Deus 1 á inluminat con
pusca entendre los articles per rabons necessáries.».


Llibre I: «Certa cosa es e manifesta que error milis es mortificada
e destruida ab rabons necessáries que ab fe, e assó es per so cor ente-
niment e, lum de saviesa se convenen en entendre, e fe e innorancia se
convenen en creure. . . Los infeels.. . son pus aparellats a rebre veritat
per necessáries demostracions que per fe ni per creensa demostrada a
ells per h o m e ; car Deus tan colament es aquell qui dona lum de fe ais
liomens qui s convertexen creent veritat, mas home per la vertut de
Deu ha poder d entendre e de mostrar e de reebre veritat per rabons
necessáries. On com assó sia en així, si era cosa (pie 1 enteniment no
no agués possibilitat de entendre los articles per necessáries rabons.
mas que ab fe tan solament liom pogués aquells creure, seguir sia que
Deu e menor e defalliment se concordassen contra major e acabament,
en quant no auria ordenat ni vulgut que la major utilitat fos, e auría
vulgut que fos la menor tan solament. . .»


Capítol / / : « . . .S i era cosa que lenteniment no agués possibilitat de
entendre los articles. seguir sia que la anima auría major possibilitat de
entendre les cosas ab qui menys se cové a demostrar e a significar, e
que agués major impossibitat de entendre los objeets pus nobles los
(¡uals milis significa e demostra: e assó es impossíbol» .


3 lÁber de convenientia fidei et intellectus in obieclo 11


Part. I, nn. 1=4: «Aliqui dicunt quod non sit bonum quod fides
possit probari . . . R. Augustinus fecit librum ad probandam divinam
Trinitatem supposito mérito fidei. contra quam fidem ipse non fuit,
quia erat sanctus. Iterum Thomas de Aquino fecit unum librum contra
gentiles, qui requirunt rationes quia nohint dimitiere credere pro cre-
dere sed credere pro intelligere. ipse autem. . . non intendebat des-
truere f idem, quia fuit vir sapiens et catbolicus. Iterum doctores Sacrae
Scripturae conantur, quantum possunt, deducere rationes ad proban-
dam divinam Trinitatem et Incarnationem.. . El ideo ego , qui sum verus
catholicus, non intendo probare artículos contra fidem sed mediante


11 Edició Maguntina, e. IV (1729), opuscle 11, pp. 1 = 2 .


5




1 5 8 F U . BARTOMETJ M . X I B E R T A , O . C A R M .


fide, cum sine ipsa non possem probare: nam articuli sunt per superius
et meus intellectus est per inferius et fides est habitus cum quo intellec-
tus ascendit supra vires suas. Non autem dico quod probem artículos
fidei per causas, quia Deus non habet causas supra se, sed per talem
modum quod intellectus non potest rationabiliter negare illas rationes
et possunt solvi omnes obiectiones contra ipsam factae et infideles non
possunt destruere tales rationes vel positiones; talis est ista probatio.
sive dicatur demonstratio sive persuasio vel quocumque alio m o d o
possit dici , hoc non curo . . . »


4 Libre de Contemplado en Deu 12


Capítol 187 « [ 1 0 ] Com lome savi disputa ab lome errat. . . sil
veu que sia home de gros enteniment e que no sia home subtil, molt
milis lo pora trer de sa error ab auctoritats e ab miracles de sants que
li fassa creure, que no fará ab raons ni ab arguments naturals; car
home de gros enginy pus prop es de fe que de rao... [ 1 1 ] Com home
subtil disputa, Sényer, ab altre home subtil, sil vol trer de sa error ni
endur a veritat, cové que desput ab ell per raons silogitzans naturals en
les coses sensuals e en le scoses entellectuals, car molt milis endúu home
subtil a veritat per raons que per fe ni per auctoritat. . .»


III


DEFENSA


Ens referirem d'antuvi a la primera proposició censurada per Nico-
lau Eymeric, la que solen discutir amics i detractors: la pretensió de
probar racionalment els articles de la fe.


Que Llull la tenia aquesta pretensió en un grau mes accentuat que
no pas la generalitat deis escolástics, ningú no ho negará, car ell és el
primer a proclamar-ho contrapossant-se a la opinió comú i playent-se
de l'actitut generalment observada pels doctors. Vegeu els textos
1 = 3.


Pero és errónia tal pretensió? Des de Nicolau Eymeric fins ais ad-
versaris moderns ho donen per descomptat veient en ella l'anuHament


12 Edició Mallorquína, t. IV (1910), p. 172. Suposo que aquest és el lloc pres


de mira per Nicolau Eymeric.


6




E L P R E S U M P T E R A C I Ó N A L 1 S M E D E R A M Ó N L L U L L 1.7)


del carácter de misteri propi de les veritats específicament cristianes.
Tanmeteix el carácter de misteri totstemps ha estat reconegut com a
essencial al Cristianisme i avui és objecte d'una definició dogmática
explícita, car el concili Vaticá va ensenyar aquesta doctrina entorn
a les relacions entre la fe i la rao :


«El sentiment perpetuu de l'Església sempre ha ensenyat i ensenya
que hi han dos ordes de coneixenca, que difereixen no sois per llur
principi ans també per llur objecte. Difereixen per llur principi, car
en l'un coneixem per la rao natural, en l'altre per la fe divina; difereixen
per llur objecte, car a mes de les veritats on pot arribar la rao natural
s'ens proposen per creure misteris recóndits en Déu, els quals no poden
aparéixer, si no son divinament revelats.. . La rao. illuminada per la fe,
cercant diligentment i sobria, assoleix amb l'ajut de Déu un xic d'in-
telligéncia certament molt fructuosa deis misteris, sigui per analogía
amb les coses conegudes racionalment, sigui peí nexe que dits misteris
teñen ells amb ells i amb el darrer fi de l 'home; pero jamai esdevé
capac, de percebre'ls com les veritats que formen el seu objecte propi .
Car els misteris de Déu per llur natura trascendeixen talment Fintellecte
creat que, ádhuc després de verificar-se la revelació i d'abracar-se
la fe, queden coberts amb el vel de la mateixa fe i c o m envoltats de
calitja, tant com durant la vida preregrinem lluny del Senyor: car cami-
nem en fe i no en v is ió . . . Si algú digués que en la divina revelació no
s'hi contenen misteris vertaders i própiament dits, ans bé que tots els
dogmes de la fe una intel-ligéncia ben conreada els pot en tendré i demos-
trar pels principis naturals, sigui anatema i 3 .


Desvirtuar aquesta dificultat cabdal (fins diria única) ha estat
totstemps qüestió de vida o mort per al lullisme. El Mestre mateix se
n'adoná i en cerca la solució. Podem reduir a tres punts principáis les
seves observacions: a) la prova no és própiament demostració, bé que
a les intelligéncies ben preparades s'imposi amb necessitat; b) no es
desenrotlla pas independentment de la fe, ans bé inspirant-se en ella
i subjectant-se-li; c) és un procediment seguit per grans doctors.


Totes tres solucions teñen un valor indiscutible. A m b la primera
el Mestre Mallorquí s'atansa a Sant Tomás, perbé que molts es pre-


13 Concili Vaticá, sessió III, cap. 4 «De fide et ratione» amb el seu canon 1 ;


DENZINGER, 1 7 9 5 = 1 7 9 6 . 1816.


7




160 FR. HARTOMEU M. XIBERTA, O. CARM.


guntarán quina mena de necessitat imposen unes raons que no arriben
a demostracions. La segona semblaría manvellada a Sant Anselm. La
tercera ais nostres dies fa sentir tota la seva forca, per tal c o m ara ningú
desconeix que el camí de les raons necessáries abans de Llull l'havian
fressat Sant Anselm, Ricart de San Víctor i altres mitjevals i abans
encara Sant Atanasi. No hi enclouré pas Sant Tomás, a desgrat del
que diu Llull al text 3, car és massa explícita la diferencia que posa
en la Summa contra Gentiles entre els arguments provatius deis tres
priméis llibres i les raons de conveniencia del llibre quart.


Aquesta tercera observació és prácticament decissiva, car pocs
s'avindrán a extendre un certificat d'beterodóxia a aquells llumenars
de la fe i de la teologia. De totes maneras no seria demanar molt que
b o m perdones al zel de Ramón Llull si, per tal de fer mes plañera l 'ac-
ció deis missioners, atribuía mes forca del just ais raonaments que pale-
sen la concordancia deis misteris cristians amb la rao natural. Tant mes
que al seu temps la doctrina entorn a les relacions entre els dogmes i
la rao natural no bavia trobat la f ormulado definitiva, car la doctrina
de Sant Tomás no s 'bavia imposat encara. De fet. mentre els averroistes
proclamaven l 'oposició entre la veritat racionalment demostrada i els
dogmes reveláis, mant teólcg, sense arribar a tant. col-locava els dogmes
totalment fora del camp de la rao; altres arriscaven que la rao natural
espontáníament es decanta a la banda contraria del que la fe cristiana
imposa; alguns tenían per axioma que tota proposició inclosa en el
Símbol (ádbuc l'existéncia d'un sol Déu) no podia ésser objecte de
demostració. Per contra, no mancava un Enric Gantes per a sostenir
que amb l'estucli racional deis dogmes se n'assolia una coneixenca
essencialment superior a la que proporciona la fe senzilla i que posseint
una sola premisa revelada entorn de la divina esséncia, es podia probar
la SS. Trinitat i l 'Encarnació com a conclusions teológiques. El mateix
Sant Tomás després de donar-nos a la Summa contra Gentiles I, 3 una
teoría tant precisa sobre les relacions entre la fe i la rao, proposa argu-
ments racionáis per a les divinas processions, l 'encarnació. la visió
intuitiva, la revelació, amb frases tan categóriques, que son el lurment
deis que malden per ajustar-les ais principis reconeguts avui dia unáni-
mament. Pareu esment, a tall d 'exemple, a les disputes entorn al pensa-
ment del Sant sobre I'apetició natural de la visió intuitiva.


Si's tractés, dones, tan sois d'excusar el procediment de Ramón
Llull, la tasca ja la tindriem acomplida. Pero cree que podem anar mes


8




F L P R E S U M P T E R A C I O N A L I S M O D E R A M Ó N L L U L L 161


endavant i esborrar-li totalmente la taca d'heterodóxia. Per aixó basta
examinar acuradament el concepte de misteri.


En aquest punt la veritat dogmática essencial es que els dogmes
de la SS. Trinitat i de l 'Encarnáció i altres encara son misteris en sentit
estríete. Pero que vol dir misteri? Sota aquest nom sovint entenem
una prop'osició la veritat de la qual no es demostra amb arguments
racionáis. A base d'aquesta interpretado és fou possible a Eymeric
censurar la ambició lulliana de probar els articles de fe. Pero al meu
albir és una interpretado superficial que no reflecteix pas lo mes íntim
de la doctrina entorn a la sobreracionalitat de la fe cristiana. Repetiré
el que escrivia en una altra avinentesa l ' 1 :


El mot misteri significa primáriament la propietat per la qual
les coses divines s'ens presenten com transcendint la riostra capacitat
intel-lectiva. Aquesta propietat deriva de la infinita perfecció de Déu
i acompanya els atribuís de la invisibilitat, incomprehensibilitat i inefa-
bilitat. Par rao d'aquets atribuís les coses divines no s'atenyen amb
aquells modes de coneixenca amb els quals copsein els objectes talinent
que n'esdevenim mesura i posseídors, sino tant sois es posen davant
nostre com a objectes de contemplado , fent-nos sentir sobre tol llur
sublimitat i trascendencia i excitan! aquella suprema admirado i reve-
rencia que nomenem a d o r a d o . Pies en aquest sentit primari el concepte
de misteri está insaparablement lligat a 1'excel.léncia de l 'orde sobrena-
tural. I no es limitat a la imperfecció de la nostra actual coneixenca
en enigma, ans bé ressalta mes encara en la visió intuitiva; mes que
nosaltres mortals. percebeixen els benhaurats que el Déu que contem-
plen cara a cara és un misteri incomprehensible i inefable.


En canvi. el que certs dogmes de la fe siguin o no demostrables,
depén d'una altra circunstancia, val a dir. del que tinguin o no un nexe
necessari amb les coses sabíales amb la rao natural. Per qué podem
demostrar l'existéncia de Déu tot i essent Déu el misteri per antona-
másia? Perqué Fexisténcia de les creaturas está necessariament subor-
dinada a Fexisténcia del Creador. Per qué no podem demostrar racio-
nalment la trinitat de les divines Persones? Respón Sant Tomás : Perqué
Fomnipoténcia creadora convé a Déu per rao de la seva única esséncia
i no en funció de la distinció de Persones i 5 . Per qué no es pot demos-


14 Traclatus de Verbo ¡ncarnato, q. 49 (Matriti 1954), p. 649.


15 S. TIIOMAS, Summa I, q. 32, a. 1.


9




162 FRi BAHTOMEU M. X 1 B E R T A , O. CARM.


trar l 'encarnació del Verb? Per tal c o m res del que troben en les crea
tures l 'exigeix, depenent, pertant, exclusivament d'un decret lliure de
Déu. Així , dones, sembla un deplorable error de perspectiva el consi-
derar en la rao de misteri només la indemostrabilitat; i aixi resulta
injust atacar en nom d'una concepció tan migrada Fortodóxia d'un
procediment que, en tot cas, només teológicament será errat.


Podriem afegir que entre les raons necessáries de Ramón Llull i
les raons de conveniencia de Sant Tomás, després de tot, no hi ha tanta
diferencia que es pugui senyalar amb precisió. Llull adverteix que no
es tracta pas de demostracions i que potser son simples persuasions
(text 3 ) , i Sant Tomás empra ordináriament la forma d'argumentació
absoluta sense expressar cap atenuació. Una diferencia tan oscillant
no serveix pas con a distintiu de la veritat dogmática contra Terror.


Voler constrényer amb arguments racionáis a abracar al Cristianisme
será un optimisme illusori i, si tant volen. pueril, pero res no té de
racionalisme. El racionalisme consistiría en voler penetrar l'íntirna
esséncia de Déu o la realitat de les divines Persones o la funció del
Verb sostenint la naturalesa humana; també ho seria el rebaixar aqües-
tes altíssimes realitats al nivell de les realitats creades talment que
poguessin reunir-se c o m a elements d'un únic sistema de coneixences,
com pretenien els semiracionalistes del segle passat. Pero d'aital racio
nalisme Ramón Llull n'és a les antípocles, posat que ningú com ell ha
sabut ajuntar el fervor missioner al mes pregón misticismo 1°. Tan-
mateix no és gens difícil espigolar textos on reconeix humilment la
inescandallable pregonesa de les divines perfeerions. Serveixi de prova
el capítol 177 del Libre de Contemplado I 7 .


[!] Ah Deus gloriós, misericordiós, piados, poderos, vertuós! Con-
fiant en la vostra ajuda e en la vostra gracia, lo vostre servidor a onra-
ment e a reverencia de Vos encerca, Sényer, en l'esser de la vostra essén-
cia si ja pora venir a certa conexensa d'aquella cosa que es la vostra
deitat, lo qual encercament fa, Sényer, per dues entencions.


[ 2 ] La primerra entenció per que la mia anima encerca aver cone-
xensa del vostre esser, es, Sényer, per tal que milis e pus ferventment


16 Ho ha vist bé Menéndez y Pelayo, o. c. p. 2 6 5 : «No pretende Lulio (que aquí


estaría la heterodoxia) explicar el misterio, que es por su naturaleza incomprensible


y supraracional». Tatntdebó s'hagués atingut sempre a aquesta observació.


17 Libre de Contemplado, c. 177; edició Mallorquína, vol. IV, pp. 76=85.


1 0




OL PRESUMPTE RACIONALISMO DO RAMÓN LLULL 163


s'enamor de Vos , e pus lóngament sia contemplant en V o s ; car encer-
cant vos s enamora hom de Vos , car on mes ha hom se pensa en Vos , mes
crcx la amor e la fervor e la gloria e la laor que hom ha en Vos .


[3] Vertuos Senyor! La segona entenció . . . es per so que pusca
cativar e termenar les vertuts de la sua ánima en son encercament; car
tal encercament comensa on defallirá sa conexensa e totes ses vertuts.
On, est encercament, Sényer, se fa a gloria e laor de V o s ; car on pus
I ánima defall a atényer e a saber 1 esser de la vostra essencia, pus ha
conexensa del vostre excellent esser qui es tan gran e tan noble que
nulla anima d home no pot apercebre ni atényer tota la noblea ni la
vertut qui es en nostra divina essencia. . .


I 1 ' ] . . .En totes IIII maneres pot hom venir a certa conexensa de
la vostra gloriosa essencia. On, com mon enteniment aja encerca sobre
la quinta manera en tots temps, Sényer. puría encerca que ja res no
atrobaria, enan on mes encercaria menys atrobaria; car les coses im-
possibols a saber e a conéxer. on mes les vol hom conéxer ni apercebre
pus fortment se rebava I" enginy e la conexensa del h o m e . . .


I"'5] En axí c o m lo mirall no pot demostrar les figures que son
detrás ell ni celles que lo son sobre lunv. en axí a la mía anima no es
donat poder ni natura ni propietat ni manera segons la qual sia pode-
rosa d apercebre qual cosa ni que sia la vostra essencia en sí matexa. . .


[ l f ) ] . . .En axí com al enteniment del home es cosa possíbol que
aperceba e entena tot so qui dintre es termens tro ais quals ha vertut e
poder de entendre e d apercebre, en axí es cosa natural e segons rao
que enteniment d lióme no pusca apercebre part: los termens tro ais
quals es termenada sa vertut e forsa.


[ 1 7 ] Com aquella cosa qui es la vostra esencia j o no pusca aper-
cebre qual ni que sia en sí matexa, no esdevé, Sényer, sino per defa-
llimcnt de ma conexensa qui defall a reebre mejor cosa de sí matexa. . .
Aquesta ignorancia qui es en la mia ánima esdevé per la gran noblea
qui es en la vostra gloriosa essencia.


[ 1 8 ] . . .Com la vostra essencia sia infinida e la mia ánima sia fenida
e termenade, per assó no es meravella si la cosa infinida no pot tota
esser coneguda per la cosa f inida. . . »


Qui cerqui afinitats amb Fautor d'aquestes tutes, no vagi pas ais
racionalistes que ensalcen l'abast universal de la inteMigéncia humana;


11




1 6 4 FR. BARTOMEU M. XIREHTA, O. CARM.


vagi mes bé al Ps. Dionís Areopagita o a Sant Joan de la Creu el Doc-
tor Místic.


•Jr * *


Dos mots encara sobre les altres acusacions. Nicolau Eymeric vegé
un menyspreu de la fe en c,o que Ramón Llull la presentava com apro-
piada ais rústecs, mentre lloava les arguinentacions c o m convenients
ais esperits mes subtils.


Pero llástiina que no llegís mes enllá deis mots, car en el text que
va censurar (text 4 ) bauria vist que el mot fe no es referia a la fe
formal sino ais arguments apologétics exlerns. autoritats i miracles,
en oposició ais arguments interns que fan ressaltar el valor immauent
de la religió cristiana: método apologotic que es palcsá molt eficac
fies deis priméis segles de l'Ksglósia (Arístidesl. Certainent no reservava
ais riistecs la fe formal, val a dir. l 'adbesió a la doctrina cristiana, qui
posava tant d'interés en fer-bi arribar els savis. Eymeric comete una
confusió semblant a la deis teólegs moderns (pie a base del lema de Sant
Anselm «Credo ut intelligam» obriren les portes a un Teología Nova
de caire subjectivístic, com si el Credo posat abans del ut intelligam
comportes un acte preracional.


Una remarca semblant farem a l'altre plany d'Eymeric per la menor
fermesa que veu atribuida ais que abracen la doctrina cristiana només
per fe. Tampoc aixó es refereix a la fe formal, ans bé a la fe no sos-
tinguda per la coneixenca científica deis seus motius interns.


Un nou malentés podria suscitar-se d'un text citat per Menéndez
y Pelayo: «Quando est in aliquo gradu intelligendo, fides disponit
illum in illo gradu creciendo ut ascendat in alium gradum intelligendo,
et sic gradu in gradum quousque intellectus ascendit ad primurn
obiectum et in ipso quiescit intell igendo. . .»


Qué vol dir aquest engranatge progressiu d'actes de fe i d'inteHigén-
c ia? Hi veurem un altre menyspreu de la fe com si es convertís en una
simple plataforma per a assolir graus mes elevats de c iencia? Seria
una interpretació indubtablement errada, que només podria sortir de
qui ignores que la «intelligéncia de la f e » , la sagrada teología, no entra
pas en substitució de la fe, ans al contrari, té la missió de presentar-li
molt exactament el seu objecte.


1 2




EL P R E S U M P T E R A C I O N A L I S M O l ) h H A M O S L L U L L 165


Com a final, voldria proposar al judici deis lectors aquesta apre-
c i a d o global del luHisme que sintetiza les darreres observacions. El
procediment de Ramón Llull en substancia no és ni mes ni menys que
una magnífica exaltació de la Teologia de front al simple catecisme.
El seu tort fou que pa r l a de raons necessáries; hauria expressat millor
la realitat del seu sistema i tot hauria quedat en bon lloc, si hagués dit
raons internes.


F R . B A R T O M E U M . X I B E R T A , O . C A R M .


R o m a


13






RAMÓN LLULL Y LA «DE DIVISIONE NATURAE»
! i i u nota sobro la s e g u n d a m o n o g r a f í a l u l i a n a d e M i s - Votos*


Miss Francés A . Yates nos acaba de brindar una segunda mono-
grafía luliana, 1 y los que recuerdan su primera contribución 2 — o que
leyeron la presentación española de sus tesis en un artículo posterior
en estas p á g i n a s 3 — ya sabrán que cuando Miss Yates entra en el campo
de los estudios lidíanos hay que esperar ideas muy nuevas: tan nuevas
que empiezan por sorprendernos demasiado para podernos convencer,
pero cuyo verdadero valor se deja reconocer cuando la controversia
que suscitaran se ha sosegado. Su primera monografía abrió un camino
completamente nuevo en la dilucidación del Arte luliano, al sugerir
que era un sistema de lógica natural que subía y bajaba por la escala
del ser, basándose en las correspondencias analógicas entre sus distin-
tos peldaños o escalones. El aspecto más revolucionario de su manera


* Ahora que está finalmente a punto de publicarse el presente estudio, su
autor se siente obligado a subrayar el hecho que fue escrito en agosto de 1962. Desde
entonces, ya se ha publicado en esta misma revista el texto de la comunicación sobre
"Ramón Llull y Johannes Scotus Eriugena" que Miss Yates había mandado al Pri-
mer Congreso Internacional de Lulismo en 1960 (Estudios Lituanos, VI, 1962, pp.
71-87). Pero aunque esta comunicación sea posterior en cuanto a la fecha de su pu-
blicación a la monografía cuyas tesis se examinan en este estudio, en 1960 —cuando
fue leída en Formentor— representaba tan sólo una anticipación de dicha monografía.
En el presente estudio ya se consideran, por lo tanto, los puntos esenciales de aquella
comunicación, aunque no se la vaya citando paso a paso.


1 Francés A. Yates, Ramón l.ull and John Scotus Erigena (Warburg Institute,
Londres, 1960) 44 pp.. 4 láminas, 6 chelines (tirada aparte del Journal of the Warburg
& Courtauld lnstitutes, XXIII , 1960).


2 ib., The Art of Ramón Lull: un Approach lo it through Lull's Theory of
the Elements (Warburg Institute, Londres. 1954) 59 pp., 13 laminas, 8 /6 chelines (tirada
aparte de la misma revista, XVII , 1954).


3 ib., " L a teoría luliana de los elementos", Estudios Lituanos, III (1959) ps.
237-250, IV (1960) pp. 45-62, 151-166,


1




1 6 8 H. D. F. PRING-M1LL


de ver el Arte era la idea que su combinatoria pudiera estar modelada
sobre las técnicas de la astrología y de la medicina astrológica, y que
la teoría luliana de los elementos debiera de ser, por lo tanto, una clave
esencial para la comprensión de su argumentación artística tan com-
plicada. Hasta entonces, la crítica luliana había concentrado sobre un
aspecto mucho más evidente del Arte: su intento de relacionar todos
los campos del conocimiento humano a ciertos predicados absolutos,
las Dignidades divinas. Veíase claramente que estas Dignidades forma-
ban la base de la estructuración analógica del cosmos luliano, pero la
manera en que se les utilizaba como la base para un ars inveniendi
veritatem sistemáticamente combinatorio había permanecido oscuro
hasta que Miss Yates pudo demostrar — y creo que, de hecho, lo de-
mostró conc luyentcmente 4 — que las operaciones del Arte estaban mo-
deladas sobre las que el Beato y sus contemporáneos creyeron ser las
operaciones de la misma naturaleza: " les obres naturals" (Art demos-
trativa, O R L , X V I , p. 17 ) .


Su nuevo estudio es casi sorprendente como aquél, y sin duda
alguna de tanta o mayor importancia para el futuro de los estudios
lulianos. Siempre se había dudado de cuáles debieran de ser los orígenes
específicos de la doctrina luliana de las Dignidades, aunque se con-
cedía generalmente que era una doctrina más o menos augustiniana
en el fondo. Ahora, Miss Yates nos ha mostrado dos cosas: en primer
lugar, que la interpretación de las Dignidades como los arquetipos del
ser corresponde de una manera bástanle sorprendente a la interpreta-
ción de Juan Escoto Erígena de tales atributos divinos c omo causas
primordiales, tal c omo éste la expresara en su De Divisiónc Nuluruv;
y, en segundo lugar, que la relación entre la doctrina de las Dignidades
y las operaciones de los elementos se hace mucho más comprensible;
si se mira a la luz de la doctrina de Escoto Erígena según la cual los
cuatro elementos serían los instrumentos empleados por dichas causas
primordiales en la labor de la creación. Conviene notar, asimismo, que
Miss Yates subraya el hecho que la cosmología del Erígena se distingue
de la luliana notablemente en cuanto carece por completo de la orien-
tación astrológica de ésta, ya que la cosmovisión astrológica no había


4 V. mis reservas a las tesis de Miss Yates en Estudios Lulianos. II (1958)
pp. 154-156, donde se precisan algunas de las diferencias principales entre nuestros
puntos de vista.




RAMÓN LLULL Y LA « D É DIVISIONE NATÜBAE» 169


penetrado el occidente todavía en el siglo IX . Aunque esto arguye la
probable intervención de intermediarios, creo que Miss Yates ha po-
dido establecer de una manera incontestable a la De Divisione Naturae
como la fuente por lo menos indirecta de gran parte de la cosmología
luliana, la cual es — a su v e z — la base indispensable de las operaciones
del Arte. La primera parte de su nueva tesis vióse apoyada de una ma-
nera interesantísima cuando su propia comunicación sobre '"Ramón
Llull y Johannes Scotus Eriugena" (v. Estudios Lulianos, V I , pp. 71-81)
al I Congreso Internacional de Lulismo en abril de 1960 (la primera
divulgación de su nueva teoría) fue seguida muy de cerca por una co -
municación del Dr. Giulio Bonafede, de Palermo, el cual había llegado
completamente independientemente a una teoría muy parecida, también
tomando al Erígena como fuente de la doctrina luliana de las Digni-
dades.


Ahora bien, aunque estoy de acuerdo —después de ver las pruebas
que Miss Yates y el Dr. Bonafede han proporc i onado— en que la
De Divisione Naturae tiene que ser la fuente de muchas ideas del
Beato, no puedo hacer menos que expresar ciertas reservas acerca de
muchos de los detalles del nuevo estudio de Miss Yates. Preocupándose
sobre todo por establecer los puntos de contacto entre ambos pensadores,
no se ha detenido tanto cuando se trataba de precisar las diferencias
entre sus sistemas, y me parece que estas diferencias pudieran ser más
importantes de lo que Miss Yates quisiera conceder. Más serio es el
hecho de que quizás haya llegado a ver semejanzas que no existen en
la verdad, a fuerza de interpretar diversos textos lulianos a la luz de la
De Divisione Naturae. Ya notaremos algunos casos de interpretaciones
de esta índole, pero antes de proceder con el análisis del artículo, quiero
insistir una vez más en la importancia de sus tesis generales.


Miss Yates empieza por volver a subrayar el hecho de que existen
relaciones entre la doctrina de las Dignidades y la teoría luliana de los
elementos, porque esto le ha parecido muy importante para las rela-
ciones entre Llull y Erígena: hasta que se conociera la importancia de
la teoría elemental en Llull, no había para qué llamar la atención a la
De Divisione Naturae c omo fuente posible de su cosmología, eviden-
temente neoplatónica y augustiniana en sus líneas generales. Pero si
existiera un escritor que frecuentaba las obras de San Agustín y del
Pseudo-Dionisio, y que construyera "un sistema universal a base de
principios divinos, relacionándolos con una teoría de los elementos y


3




1 7 0 R . D . F . P R I N G - M T L L


con un empleo peculiar de las categorías, su obra pudiera muy bien
representar la fuente de las ideas lulianas" (p. 3 ) . Tales son, efecti-
vamente, las características del sistema construido por Escoto Erígena
en su De Divisione Naturae.


Allí todas las cosas que existen se dividen en cuatro clases: (1) creat
et non creatur, o sea Dios c omo fuente de todo lo que existe; (2) creatur
et creat, o sean las causas primordiales, c omo Bonitas, Essentia, etc.,
que son " l o que los griegos llaman Ideas" y que constituyen, en con-
junto, el Logos ; (3) creatur et non creat, o sea todo lo que se halla en el
campo del tiempo y del espacio, lo cual se deriva de las causas primor-
diales a través de los cuatro elementos, que son " los instrumentos crea-
dores de las causas primordiales" , de los cuales "elementos católicos
y universales se derivan las cualidades elementales sobre cuyas inte-
rrelaciones toda la orden de la creación queda construida, desde lo
más bajo hasta lo más a l to " : y finalmente (4) nec creat nec creatur, o
sea Dios c omo el fin de todo : toda la creación tiene que regresar a
las causas primordiales de las cuales procedió , y el microcosmo humano
tiene un papel importantísimo que jugar en esto en cuanto fue cuando
la Segunda Persona de la Trinidad se hizo hombre que " la creación
fue redimida en él, de modo que él y la creación entera pueden elevar-
se de nuevo . . . hacia Dios. Así es que las causas primordiales, que son
el Logos como Creador, no sólo descieneden a través de toda la
creación sino que también ascienden de nuevo a través de ella, me-
diante el Logos como Salvador" (p. 5 ) .


Comentando de una manera general sobre este sistema, Miss Yates
destaca los siguientes puntos Importantes: "En las causas primordiales
y su relación con los elementos, tenemos por fin algo que pudiera expli-
car las relaciones entre las Dignidades lulianas y los elementos. En la
identificación de las causas primordiales con el poder creador de la
Segunda Persona... hallamos una idea que pudiera aclarar la relación
entre las Dignidades lulianas y la Trinidad. Y en la doctrina mística
del re-ascenso de toda la creación a las causas primordiales hay algo que
nos recuerda aquel ascenso y descenso que Llull promete a los estu-
diantes de su Arte que concentran sobre Bonitas etc. c omo cualidades
propias de los elementos" (p .5 ) . Hay que decir inmediatamente que la
relación que aquí se sugiere entre un re-ascenso de la creación entera
al fin del tiempo y el ascenso y descenso continuo del Intelecto en el
Arte luliano me parece débil, especialmente cuando recordamos que


4




R A M Ó N L L U L L Y L A « D K D I V I S I O N E N A T U R A E »


el ascenso y descenso del intelecto pueden explicarse adecuadamente con
pensar en la contemplación neoplatónica de la analogía entis ya tradicio-
nal en la escuela augustiniana y anselmiana. Y temo que la presencia
de paralelos tan atrevidos (no es éste el único ejemplo) pudieran restar
valor a otros que son, de hecho, muy convincentes. Tales son los otros
señalados en esta cita, los cuales quiero examinar mucho más dete-
nidamente.


Empecemos por considerar el campo de los principios divinos.
Miss Yates señala que la fuente de la doctrina del propio Erígena
acerca de las causas primordiales tiene que ser el De Divinis Nomini-
bus del Pseudo-Dionisio, para el cual Bonitas, Essentia, etc. son las
óptimas processiones, y subraya la sugerencia de Mlle. d 'Alverny 5 que
su transformación en causas primordiales en la De Divisione pudiera
haber sido influida por la interpretación de este pasaje en un sentido
"creacionista" por Máximo el Confesor (v. Ambigua, P. L. 122, 1199
f f . ) . Hasta aquí, notemos que Llull y Escoto Erígena están de acuerdo en
cuanto a dicha transformación de los nombres divinos. El Erígena
nunca llama sus causas primordiales "Dignitates D e i " , aunque hable
de Dignilas con respecto al lugar del hombre en el universo (siguiendo
en esto al mismo Máximo y a Gregorio de Nyssa) , pero sí les llama
—entre otras muchas c o s a s — "principia exempla" , lo cual constituye
cierto paralelismo entre su terminología y la del Beato. Varían en
número y orden (aunque casi todas sus listas empiezan, c omo las
del Beato, con Bonitas) , pueden barajarse para los fines de la contem-
plación, se prestan a ser contempladas — c o m o los principios de la
Figura A lul iana— de una manera circular, y el Erígena hasta llega
a describir una figura que tendría que parecerse bastante a nuestra
Figura A , aunque no parece haber llegado a representarla: "ut hoc
exemplo rerum sensibilium clarius elucescat, centrum et circumscrip-
tum ei circulum diligenter intuere, rectasque lineas a centro inchoatas,
et ad circulum porrectas, ibique terminatas", con el Verbum Dei como
centro, y los principios colocados en su derredor (v. el pasaje de la
De Divisione, P. L. 122, 622-6, que se cita c omo apéndice a la monogra-
fía de Miss Yates) . Creados ab elernitate por Dios en el Verbo , no hay
otra criatura que se interponga entre estos principios y la Trinidad


5 M. Tli. d'Alverny, " L e cosmos symboliquc du X l l e sicele", Archives d'his-


toire doctrínale et lilléraire du Mayen Age. 1954 (pp. 31 -81) v. p. 44 .


•5




R. D . i''. PRINO.MILL


("quia nulla creatura Ínter ipsa et unam omnium causam interposita
est" , P. L. 122, 6 1 6 ) , de modo que puede decirse que —mediante el
V e r b o — participan en la Trinidad (Yates, ps. 7-8). Hasta aquí, el
paralelismo entre ambos sistemas me parece muy notable, y creo que
Miss Yates y el Dr. Bonafede tienen que tener razóni en Ver tales
principios del Erígena como la fuente de la doctrina luliana de las
Dignidades.


Miss Yates va más allá, sin embargo, para sugerir que aquí tene-
mos la raíz de la idea de un Arte que subiera hasta la Trinidad a través
de las Dignidades, bajando de nuevo de la Trinidad a todos los sujetos
posibles a través de la misma serie de principios absolutos. Es posible que
así sea, aunque hasta ahora yo no puedo ver en las ideas expuestas más
que la fuente de la doctrina de las Dignidades en sí. Lo
que me parece más peligroso es que Miss Yates llegue a
interpretar las Dignidades y sus correlativos casi a manera
emanaciones, gracias a los dejos de emanacionismo que colo-
ran la doctrina de las causas primordiales en el Erígena. Como
vimos, estas causas no pertenecen a la primera de las cuatro divisiones
naturae (creadora e increada) sino a la segunda (creada y creadora) ,
siendo "principaba exempla, quae Pater in Filio fecit" . Creadas por
el Padre en el Hi jo , estas causas se identifican en su totalidad con el
Verbo , mediante el cual el Padre prosigue con la labor de la creación.
Fuese o no panteísta Escoto Erígena, es innegable que esta distinción
tan neoplatónica tiende a establecer las causas primordiales como una
primera zona de emanaciones. Hay más: es la Tercera Persona que
logra los efectos de las causas primordiales, encargándose de la produc-
ción de los elementos, así que la labor de la creación se lleva a cabo
por la intervención sucesiva de la esscntia del Padre, del virlus del
Hijo (manifestado en las causas primordiales) y de la operatio del
Espíritu Santo (produciendo las primeras esencias elementales de las
causas primordiales, v. más aba jo ) . Esta división queda reflejada en
todas las criaturas c omo una esquematización ternaria a base ele essentia,
virlus y operatio, un ternario de principios correlativos que recuerda
los ternarios augustinianos de la De Trinilate, aunque la terminología
empleada parece derivarse (v. Yates p. 23) más bien del tratado del
Escudo-Dionisio sobre las jerarquías celestiales. Miss Yates quiere ver
aquí, en este ternario de correlativos crigenistas — m á s bien que en los
ternarios augustinianos citados por el P. Platzeck en " L a combinatoria




RAMÓN LLULL Y LA «DE DIVISIONE NATURAE» 1 7 3


luliana" (Revista de Filosofía, 1953-4) — l a fuente de la doctrina de los
principios correlativos lulianos, los cuales ella interpreta muy a la luz
de la De Divisione Naturae.


Por una parte, me parece que liay más afinidad entre los correla-
tivos lulianos y el ternario augustiniano "amans. et quod amatur, et
a m o r " (De Trinitate, V I I I . 10) que entre los correlativos lulianos y
los erigenistas, y creo además que la doctrina de los correlativos lulia-
nos se desarrolló en gran parte precisamente dentro del campo del
amor y bajo la influencia directa de San Agustín (v. Romanistisches
Jahrbuch, V I I , p. 2 4 3 ) . Por otra parte, creo que Miss Yates ha deforma-
rlo la doctrina luliana muy seriamente al intentar hacerla conformar
con el ternario erigenista, identificando las Dignidades con la Segunda
Persona de la Trinidad e aislándolas de la Primera por completo.
Como muestra de la interpretación impuesta sobre las doctrinas Julianas
por Miss Yates, baste considerar un esquema que nos propone (p. 25)
para representar "las progresivas correlativaciones tic las Dignidades
y de las esencias elementales": —


ESSENTIA DEL PADRE


VIHTUS DEL HIJO BONITAS (et alia)


Di nuil a tes, o
causas primordiales BONIFICAT[IV]UM BONIFICABILE BONIFICARE


OPERATIO DEL ESPÍRITU IC.NEITAS (et alia)


los efectos de las causas
(esencias elementales) IGNIFICATIVUM IGNIFIC.ABILE IOMFICARE


Este esquema me parece contradecir las ideas del Beato en varias
maneras, y primeramente porque representa las Dignidades únicamente
al nivel del Hi jo , limitando su despliego correlativo a este nivel, mientras
Ramón Llull insiste repetidas veces en que la Bonitas de Dios se desplie-
ga en un ternario de Bonificativum, Bonificabile y Bonificare cuyos tres
miembros corresponden a las tres Personas respectivamente, con el tercer
correlativo (Bonificare) procediendo de la interración de los otros dos ,
tal c o m o el Espíritu Santo procede del Padre y el Hi jo . Baste citar
el Líber de Correlalivis lnnatis ( 1 3 1 0 ) : '"Diximus autem Patrem unam
esse Personam, Filium aliam, Spiritum Sanctum aliam, quae quidem
tres Personae, una Bonitas existunt, una Magnitudo & c , una natura.
& substantia, & essentia indivisa, & una Deitas; tamen, quia sicut corre-
lativa supradictarum rationum differunt, constituunt hoc m o d o ; nam


7




174 R. D. F. PRING-MILL


Tiva praedictarum Personam Patris constituunt: & Bilia, Personam
Filii; ipsum vero Are, videlicet bonificare, magnificare &c. Personam
Spiritus Sancti, sub ratione amor is " (ps. 50-51, en Opera Parva, I, Palma
1744 ) . Y creo que por lo menos los inicios de la misma doctrina,
aunque expresada con la ayuda de una terminología mucho más primi-
tiva, están implícitas en muchas de las "demonstraciones" de. la Trini-
dad en el tercer libro del Libre de demoslracions (c. 1275, v. Roma-
nislichcs Jahrbuch, V I I , ps. 245 -6 ) .


También creo que la sucesión de fases (por no emplear la palabra
emanaciones) en la labor de la creación, tal c omo la vemos en la colum-
na izquierda de este esquema, es totalmente incompatible con la visión
luliana de la creación. Por una parte, el Beato nos dice — a pesar de
aquella identificación de los tres tipos de correlativos c omo caracte-
rísticas de las tres Personas respectivamente— que cada una de las tres
Personas tiene que ser al mismo tiempo agente, paciente y acción en
Dios lamant, amat y amor) v. Libre de demoslracions, O R L X V , p. 245 ,
cit. Román istisches Jahrbuch, V I I , p. 2 4 3 ) ; puede haber habido cambios
en el pensamiento del Beato en cuanto a este particular (uno de los
objetos de mi estudio prometido de su terminología trinitaria será,
precisamente, averiguar si los hubo, o si los cambios fueron solamente
cambios terminológicos) , pero no creo que su doctrina trinitaria confor-
mara con la del Erígena en ninguna época. Por otra parte, no recuerdo
ninguna exposición de la creación en las obras lulianas que nos pareciese
sugerir tal repartimiento de dicha labor entre las tres Personas divinas.
Ahora bien, todo esto no quiere decir que Miss Yates no tenga toda la
razón al buscar el origen de las Dignidades en aquellas causas primor-
diales; pero me ha parecido imprescindible indicar aquí las reservas
muy fuertes que me han inspirado sus interpretaciones de las doctrinas
trinitarias del Beato.


Si pasamos ahora al campo de los elementos, notaremos otros
casos de paralelos importantes, pero también cabe dudar si los dos
sistemas puedan indentificarse hasta el punto sugerido por Miss Yates.
En el sistema de la De Divisione, la tercera división (quod creatur
et non creat) — " e l universo creado de todo lo que se conoce en la
generación, en el espacio y en el t i empo" (p. 5 ) — se deriva de las
causas primordiales mediante la intervención de los elementos "en su
forma pr imaria" : los cuatro elementos son al mismo tiempo los efectos
directos de la operación de las causas primordiales, y sus instrumentos


8




RAMÓN LLULL Y LA «DE DIVISIONE NATURAE» 175


para el resto de la labor de la creación. Estos elementos primitivos no
son los elementos corpóreos que conocemos por experiencia directa,
sino esencias incorpóreas que existen de una manera muy pura en la
materia informe: "Catholica quoque solent appelari, id est, universalia;
ex ipsis siquidem propria singulorum corpora f iunt" (P. L. 122 , 6 6 4 ) .
Los elementos católicos constituyen, por decirlo así, un medio entre las
causas primordiales y el resto de la creación, el cual consiste en las
interrelaciones de las cuatro cualidades elementales, que proceden
(como otra zona de emanación) de los mismos elementos católicos.


Ahora bien, estos elementos católicos ya están sumisas de por sí
a las categorías del tiempo y del espacio, " y las cualidades elementales,
con todo lo que procede de ellas, están sumisas a éstas y a todas las
demás categorías" (p. 1 1 ) . Efectivamente, si tales son las ideas del
Erígena, Miss Yates tiene mucha razón el decir que "las categorías
parecen ser aquí . . . más bien una creación divina que emana de las
causas primordiales, o un instrumento de su poder creador al informar el
caos informe, que instrumentos de la razón humana" (p. 1 1 ) . Y Miss
Yates sugiere que las quaestioncs del Arte luliano, basadas en las cate-
gorías, pudieran estar relacionadas a las Dignidades de la misma
manera. De hecho, el Beato tiene ideas muy parecidas en cuanto a la
existencia de los cuatro elementos en una forma muy sutil e incorpórea
ív., p. e., " les branques" del Arbre elemental del Arbre de sciéncia, O R E
X I . ps. 27 -30 ) . y también en cuanto a la presencia de las categorías en
el caos : al estudiar el Líber Chaos del Beato. Miss Yates ha podido
encontrar una serie de ideas paralelas que son muy importantes, sobre
todo con respecto a las esencias elementales (Igneitas, Aeritas, Aqueitas
v Terreitas) y con respecto a las diez categorías aristotélicas (v. Yates
ns. 18-21) . Si no hubiera ningún otro pensador que colocara las cate-
gorías en el caos (con la excepción de discípulos del Erígena tales
c omo Honorio Augustodunense en el s. X I I , los cuales pudieran haber
sido los intermediarios entre el irlandés v el mallorquín) , este para-
lelismo sería una prueba decisiva de la influencia de la De Divisione
Naturae sobre la cosmología luliana.


Todavía hace falta averiguar, sin embargo, si la tradición erige-
nista era la única fuente posible para tales ideas acerca de las catego-
rías (y cabe estudiar no sólo la tradición cristiana sino también la
arábiga en este particular). Sería importante, además, hacer un análisis
más detenido de las ideas lulianas, c omo también de las relaciones entre


9




1 7 6 R. D . F. PRTNG-MILL


las categorías del Líber Chaos y las quaestiones del Arte. Aunque
debemos recordar que las "regles e questions" no adquieren toda su
importancia hasta las Artes de la segunda época, hay que reconocer que
rl Líber Chaos es de los años entre 1275 y 1281 , así que si existiera una
relación innegable entre las teorías físicas de este libro y las de la
De Divisione, ya le tendríamos al Beato influido por Escoto Erígena
en años próximos a los de la invención del Arte. Todavía quedaría por
demostrar, asimismo, la influencia decisiva del Erígena en el génesis del
Ars Magna primitivo. Aquí tocaría volver a escudriñar no solamente
el Ars Magna primitivo y el Ars Univcrsalis sino también todo el Libre
de contemplado y el Libre del gentil a la luz de las ideas de Miss Yates,
¡pero no me atrevo a intentarlo dentro de los límites tic esta nota!


Hemos hablado en estos últimos párrafos más bien de las relacio-
nes entre los elementos y las categorías que de las relaciones entre aqué-
llos, las causas primordiales y las Dignidades. Aquí las cosas se c o m -
plican un poco en cuanto a lo luliano gracias a la manera de proceder
de Miss Yates: en su primer artículo, había empezado por estudiar la
analogía entre la combinatoria del Ars Magna definitivo y la combi-
natoria astrológica del Tractatus de Astronomía, y ahora vuelve sobre
el mismo terreno para destacar de nuevo que el Beato insiste — e n la
obra astronómica ( o sea astrológica)— que las Dignidades son para
él las auténticas cualidades propias de los cuatro elementos, y por lo
tanto de los cuerpos celestiales. En el sistema del Erígena, las esen-
cias elementales se hallan inmediatamente debajo de las causas pri-
mordiales (más arriba que el cielo y que los ángeles), y parece que
son los instrumentos exclusivos de las causas primordiales, o sea que
ninguna parte de la creación inferior puede derivarse de éstas sino
mediante la intervención de dichas esencias elementales. Y Miss Yates
deduce, de las relaciones entre elementos y Dignidades en el Tractatus
de Astronomía, que lo mismo tiene que haber sido verdad para el Beato.


Aquí conviene hacer varias observaciones. En primer lugar, para
encontrar las verdaderas relaciones entre la astrología y el Arte lu-
lianos no conviene partir de las Artes posteriores de nueve Dignidades
ni de una obra tardía c omo el Tractatus de Astronomía ( 1297 ) , sino
buscar c ómo se relacionaban en la primera época, cuando ambos sis-
temas funcionaban sobre la misma base cuaternaria (v. loe. cit. n. 4 ) .
En segundo lugar — y aquí ya se trata de algo mucho más ser io— me
parece que acercarse al Arte por el estudio de una de sus aplicaciones


10




RAMÓN LLULL Y LA «DE DIVISIONE NATURAE» 1 7 7


científicas pudiera falsear la dirección de una influencia: el trabazón
entre Dignidades y elementos que Miss Yates ha hallado en la Astro-
nomía pudiera estar presente en ella precisamente porque aplicábase
en ella un Arte basado en las Dignidades al campo de la astronomía,
con una consiguiente interpretación de las influencias celestiales a la
luz de una doctrina antecedente acerca de la influencia de las Digni-
dades sobre todos los escalones de la creación. Miss Yates nos dice que
"quizás . . . la astrología del Arte no se mostraba cuando éste se emplea-
ba para fines apologéticos, sino tan sólo cuando se empleaba en las
ciencias que estaban basados sobre los principios astrológicos, c o m o
la medic ina" (p. 3 1 ) ; puede ser que sea así, pero suponer esta supre-
sión de principios astrológicos inherentes en el Arte siempre que éste
no se aplicara a temas netamente astrológicos es, según mi parecer,
una hipótesis innecesaria. Y creo que para poder establecer la rela-
ción que Miss Yates ha querido ver entre la operación de las Digni-
dades y la operación de los elementos de una manera concluyente,
tendríase que mostrar la presencia de esta relación precisamente en
obras cuyo tema no tuviese nada que ver con la operación de las in-
fluencias celestiales en el campo de los 'elementata.


Este punto es muy importante para la interpretación tanto del
Arte c omo de la cosmología que el Arte presupone. Por mi parte, sigo
estando de acuerdo con lo que Miss Y ates ahora cree que fué un " e r r o r "
en su primer estudio luliano: " a saber, que entonces pensaba que Llull
estaría empleando la teoría de los elementos como algo por el cual se
argüía hacia arriba (por decirlo así ) , y analógicamente, desde el esque-
ma estructural" (the patterns) "de l mundo natural hacia el esquema
estructural del mundo d iv ino" . Y sigue dic iendo: " A h o r a , sin embargo,
es patente que los elementos son para Llull, como para Escoto Erígena,
los efectos inmediatos de las causas, o sea de las Dignidades. Como
esencias elementales en el caos, tienen la misma capacidad para des-
plegarse correlativamente" (the same power of correlative expansión)
"que las Dignitates. Sobre la escala del ser, están arriba y no abajo ,
encontrándose inmediatamente debajo de las mismas Dignitates. Como
esencias en el caos, representan la primera secc ión" (stage) " en la
tercera división de la naturaleza, [s iendo] los efectos de las causas.
Son la Operatio del Espíritu que procede del Virtus del H i j o " (p. 2 5 ) .
En primer lugar, creo que con lo dicho arriba acerca del esquema
de la correlativación ya podemos deshechar esta última afirmación por


1 1




178 R. D . F. PRING-MILL


completo. En segundo lugar, aunque estoy de acuerdo en que las Dig-
nidades obran a través de las esencias elementales y de los elementos
concretos en los elementata, no creo que pueda afirmarse que
los elementos sean los instrumentos exclusivos de las Dignidades, ni
que vengan inmediatamente después de las Dignidades en la escala
del ser.


¿Qué sería entonces de la manifestación de las Dignidades en las
tres potencias del alma, o en los ángeles? No tenemos que olvidar que
en el Arbre de sciencia (para citar tan sólo la descripción más enci-
clopédica del cosmos luliano) los elementos se describen en el primer
árbol, y aunque dependan de las influencias celestiales descritas en el
Arbre celestial, éste es anterior (o sea inferior) al Arbre angelical.
Más arriba del Arbre celestial, me parece que los elementos ya no
cuentan para nada. Hasta el presente, todos los textos lulianos que he
estudiado describen una estructuración del mundo material que se
parece, efectivamente, a la visión de la De Divisione Naturae, pero no
me he dado cuenta de nada que sugeriese que el mundo espiritual estu-
viese estructurado a base de los elementos, sino tan sólo a base de la
manifestación directa de las Dignidades (y, a medida que se desarrolla
la doctrina trinitaria de los correlativos, por la correlativación de las
mismas Dignidades) .


Me parece que también conviene distinguir muy claramente entre
la estructura del Arte luliano en sí y la estructura del universo que
este Arte se empleaba para investigar. Conceder que las esencias
elementales fueran " los efectos inmediatos de las causas, o sea de las
Dignidades" , en el campo de los elementata no significa necesaria-
mente que las operaciones elementales jugasen otro papel en el Arte
que el de proporcionar un modelo para su combinatoria, cuya argu-
mentación pudiera seguir siendo netamente analógica (y nada más)
en todos los otros campos que servía para investigar. Esta argumenta-
ción tiene que ser analógica, desde luego, cuando se aplica a la pre-
sencia de las Dignidades en Dios, y yo sigo creyendo que lo es siem-
pre que esté aplicando técnicas combinatorias derivadas del estudio
de los elementos a sujetos no elementados. Ahora bien, cuanto más se
parezcan la cosmovisión erigenista y la cosmovisión luliana con res-
pecto al mundo material, tanto más justificable debiera de haberle
parecido al Beato la aplicación de estas técnicas analíticas de naturaleza
combinatoria (cuya eficacia parecía evidente en el campo de la inves-


1 2




RAMÓN LLTJLL Y LA «DE DIVISIONE NATÜRAE» 179


tigación de " les obres naturals") a otros campos del conocimiento
humano.


Hay otros pormenores en que no estoy de acuerdo con la inter-
pretación de las ideas lulianas que hallamos en el nuevo estudio de
Miss Yates que no puedo considerar en esta ocasión, c omo también
muchas otras sugerencias muy llamativas: tal es, p. e., la idea de que
el Beato pudiera haber llegado a conocer las ideas de la De Divisione
gracias a la divulgación de esta obra entre los albigenses, en tierras
de Provenza, y por lo tanto no solamente en Montpellier sino quizás
también en Cataluña, por influencia de los refugiados que se escaparan
a la corte catalana como consecuencia de la cruzada: o el papel que
pudiera haber jugado la Clavis Physicae de Honorio Augustodunense
en dicha transmisión. Pero me parece que muchos detalles de su argu-
mento tan sugestivo hubieran quedado más claros si hubiera distiguido
mejor entre las aplicaciones particulares del Arte y el Arte como un
ars inveniendi veritatcm general, como también entre los procedimientos
técnicos del Arte en sí y la cosmología cuyos diversos aspectos tenía
el objeto de investigar. Es, también, peligroso citar las obras tardías
del Beato cuando se está investigando el origen de sus ideas, en lugar
de examinar las primeras obras en que estas ideas se manifiestan,
porque el sistema luliano se desarrolló de una manera sorprendente
entre el Libre de contemplado y el Ars Magna definitivo.


Algunos de los paralelos entre el sistema del irlandés y el sistema
luliano en su forma definitiva parecen menos significantes cuando
vemos que el fenómeno luliano que se cita fue la consecuencia de una
evolución interna que partiera de una posición bastante menos parecida
a la de la De Divisione: estoy pensando, aquí, por una parte en el
empleo que Miss Yates hace (p. 14) de la tabula Artis Brevis, y por
otra parte en su discusión de la correlativación del cosmo luliano (para
la cual v. ahora la tercera parte de mi propio El Microcosmos Lul.lia,
Palma 1961) . Pero a pesar de todas estas reservas (que no pude dejar
de formular sin incurrir el peligro de parecer estar recomendando mu-
chas interpretaciones que me parecen dudosas, por llamativas que sean)
estoy sinceramente convencido que Miss Yates nos acaba de presentar
— p o r segunda v e z — con una contribución de altísimo valor para el
progreso de los estudios lulianos. Ya no puede caber duda que la
De, Divisione Naturae ejerciera una influencia muy importante sobre el
pensamiento del Beato, aunque en vista de sus muchas divergencias tan


13




180 R. D. F. PRING-MILL


notables me parece seguro que dicha influencia se ejerciera indirecta-
mente, a través de intermediarios que todavía están por identificar (y
conviene repetir que Miss Yates también está pensando, desde luego, en
una influencia indirecta, aunque no se atreviera a intentar la identifica-
ción de los intermediarios precisos sino tan sólo a indicar algunas posi-
bilidades para la investigación posterior.


Unas cuantas palabras más, en conclusión, acerca de las contri-
buciones lulianas de Miss Yates (y palabras que escribo muy sincera-
mente a manera de elogio y no de cr í t ica) : creo que uno de los mayores
méritos de su manera de proceder consiste en presentar sus ideas
no solamente de una manera muy sugestiva sino también de un m o d o
tan llamativo y provocativo, estimulando sus lectores a una reconside-
ración radical de sus propias ideas sobre cada particular. Su entusias-
mo es contagioso, hasta cuando la conduce a ofrecernos oportunidades
para criticarla. Un investigador menos apasionado hubiera abierto menos
caminos, queriendo protegerse contra las posibilidades del contrataque,
con la consecuencia de que hubiera terminado por contribuir infini-
tamente menos al desarrollo de nuestros conocimientos.


R . D . F . P R I N G - M I L L


Oxford


14




EIN WJEDERGEFUNDENES WERK RAIMEND LULLS
AUS DER ZEIT DES VIENNENSER KONZILS:


«DE DIVINA HARENTIA.


Der im 15. Jahrhundert geschriebene, aus dem Colegio mayor
von Alcalá stammende Codex 65 der Madrider Universitatsbibliothek
ist ein gewichtiger, von der Forschung bisher nicht herangezogener
Zeuge der Lullustradition. Eine genaue Beschreibung der ganzen
Handschrift wird erst der im Druck befindliche Band V der Opera
latina enthalten. Doch solí bereits jetzt das bemerkenswerteste Stück
aus dem Codex angezeigt werden.


Unmittelbar nach dem im Dezember 1311 in Vienoe vollendeten
Liber de ente reali et rationis, der die fol. 104r - 139v ausfüllt,
be.iinnt auf íol . 139v ein Werk, dem wie mehreren andereo Lullusbü-
chern derselben Handschrift weder ein Titel noch die übliehe Anrufung
Gottes vorangestellt ist. Das Initium lautet:


Divinam habentiam intendimus venari cum decem principis Artis
generalis, tenendo modum ipsius Artis. Quae principia sunt haec:
Divina bonitas, magnitudo, aeternitas, potes.tas, intellectus, voluntas,
virtus, veritas, gloria et cum concordantia. Quia cognita sua babentia,
habemus cognitionem de sua existentia, essentia, substantia et natura
et cetera agentia. Quae cognitio erit valde alta, utilis el profunda.
Suhiectum huius libri est compositum ex subiecto theologiae, quod
est Deus, et subiecto philosophiae, quod est intelligibile. Et hoc
facimus, ut iste liber sit theologicus et philosophicus, et quia cum tali
subiecto intellectus humanus erit valde altus et profundus in scientia.
In arte ista intendimus faceré positiones cum lumine fidei. Quas
positiones reducemus ad syllogismos primitivos, veros et necessarios,
ut apjiarebit in processu. Ratio, quare hoc facimus, est, .quia lumen
fidei disponit syllogismum primitivum. verum et necessarium ct per
quid demonstiativum tali modo , quod humanus intellectus non potest
rationabiliter intelligere ipsum syllogismum esse falsum, ñeque
oppositum syllogismum esse verum.


1




i 82 itELMUT H I E D L 1 N G E K


Auf fol. 155r endet das Werk mit folgendem Explicit:
Finita est quinta distinctio quaestionum. Et data est doctrina, per


quem modum arlificialiter possunt fieri quaestiones de Deo per modum
intelligendi et solvere 1 omnes obiectiones, quas infideles possunt faceré
contra sanctam fidem catholicam. Si autem aliquos errores in hoc libro
contra sanctam fidem catholicam, 2 ignoranter dixi, eo quia veré
catholicus sum. Et ideo submitto librum istum ad correctionem sanctae
ecclesiae Romanae. Ad laudem et honorem Dei finivit Raimundus
istum librum in civitate Viennae, in qua eral concilium genérale,
mense Ianuarii auno 1311 incarnationis Domini nostri lesu Christi.
Amen.


Der fehlende, auch an keiner anderen Stelle der Handschrift
feststellbare Titel des Werkes kann, solange wir nur diesen einen Text
besitzen, nur durch Konjektur aus dem Initium und aus dem Gesamtin-
halt erschlossen werden. Wahrscheinlich hiess er De divina habentia
oder Líber de divina habentia. Auf jeden Fall wird man annebmen
konnen, dass die seltene Formulierung divina habentia im Titel vorkam,
weil sie im Initium ais Gegenstand der Untersuchung genannt ist und
tatsachlich auch das durchgangige Tliema des Werkes bilclet.


Raimund Eull solí das Buch wahrend des Konzils in Vienne
vollendet hallen, und zwar im Januar 1312, wenn wir die heute übliche
Anstelle der von Raimund gebrauchten Jahreszahlung ab incarnatione
zugrundelegen.


Falls die Angaben des Explicits zutreffen, haben wir ein edites,
nicht unbedeutendes Werk Raimunds vor uns, das in seiner Ausdeb-
nung etwa dem bekannten Líber lamentationis philosophiae3 entspricbt
aber der ganzen Lullusforschung, die wir überblicken konnen, bisher
unbekannt war. In keinem einzigen Werkkatalog konnten wir einen
Titel feststellen, der sich mit ciniger Walirscheinlichkeit auf das vor-
liegende Werk beziehen liesse.


Entwertet das Schweigen der Kataloge die Angaben der Madridcr
Handschrift? Keineswegs. Denn der im Augusl 1311 vollendetc Katalog
des Electoriums konnte das Rucli nicht enthalten: das spiiter angefügte
Supplement aber erhebt, wie man weiss. keinen Ansprucb auf Vollstrin-
digkeit. Alie übrigcn Gesamtkataloge aber verberen, weil spateren


1 So der Codex: vielleicht zu verbessern in: solvi.
2 Hier ist ein Wort zu erganzen, vielleicht: protuli, oder: inveneris.
1 R A I M U N D U S LULLUS, Líber lamentationis philosophiae; of. P. GL.ORIEUX.


Répertoire des maitres en théulogíe de París. II, Puris 1934, nr. '.V.ir), id. Der JJbcr
lamentationis philosophiae stehl in unserem Codex auf f. 65r — 8ür. niinint also, von
dérselben Hand in gleicher Grosse geschrieben, etwa den gleichen Raum ein wie der
Líber de divina habentia.


2




«DÍÍ DIVINA HABENTIA 1 8 3


Datums, gegenüber unserer Handschrift an Gewicht. Wenn in ihnen
der Titel eines nur begrenzt verbreitcten Werkes fehlt, ein Titel, der
so besagt dies nichts gegen die Echtheit; vor alien dann nicht, wenn
ohnedies vielleicht früh durch Textverderbnis verloren gegangen war,
die Glaubwürdigkeit der handschriftlichen Angaben durch áussere
und innere Gründe gestützt wird.


Dies trifft in unseren Fall zu. Denn die Handschrift enthált
ausser dem Liber de divina habentia sieben echte Werke Raimunds
und schreibt ihm kein apokryphes Werk zu. Der Liber de divina
habentia erscheint genau an der chronologisch richtigen Stelle, un-
mittelbar nach dem im Dezember 1311 verfassten Liber de ente reali
et rationis. Bisher musste man zwischen Dezember 1311 und Marz
1312. dem Entstehungsmonat des Liber de ente simpliciter absoluto,
eine betráchtliche Produktivitátslücke annehmen. Nun kann sie durch
den im Januar 1312 vollendeten Liber de divina habentia bestens
ausgefüllt werden. Nach diesen áusseren Kriterien zu urteilen, ist also
das Zeugnis des Explicits durchaus glaubwürdig. Dagegen ist es vóllig
unwahrscheinlich, dass ein spáterer Lullist — z u welchem Zweck
a u c h ? — eine so treffende Datierung und ein so seltsames Thema
liatte finden konnen, das sehr wohl unserem eigenwilligen Doctor
Illuminatus, aber kaum einem unoriginellen Epigonen zuzutrauen ist.


Zu sehr tragen auch Zielsetzung, Aufbau, Gedankenfiihrung und
der ganze Stil des Buches die Züge des Meisters, ais dass man es aus
inneren Kriterien einem anderen ais ihm selbst zuschreihen konnte.


Ziel des Buches ist es, die divina habentia, das gottliche Haben,
d. h. die besondere Art, wie Gott sich selbst und die Welt besitzt, zu
untersuchen, um dadurch zugleich das ganze Dasein, Wesen und
Wirken Gottes deutlicher zu erblicken. Insbesondere ist aber der
Nachweis der vier wichtigsten Glaubensartikel 5 angezielt, der Trinitat,
der Inkarnation, der Schopfung und des ewigen Lebens. Mit Hilfe
der aus der Ars generalis bekannten zelin Prinzipien bonitas, magni-
tudo, aeternitas, potestas, intellectus, voluntas, virtus, veritas, gloria
und concordantia solí dieser Nachweis erbracht werden.


Das Buch ist in fünf Distinktionen eingeteilt. Die erste behandelt


' RAIMUNDUS IJ1LLUS. Liber de ente simpliciter absoluto ( G L O R I E U X fv ) ,
f. 2r — fir: De articulis fidei ( G L O R I E U X ho) . f. 8v — 27r: Liber de Deo (GLO-
R I E U X e n ) , f. 27v — 55r; Liber natalis pueri parvuli lesa Christi { G L O R I E U X f a ) ,
f. 55v — 65r; Liber lamentationis philosophiae ( G L O R I E U X fd) , f. 6f>r — 80 r; Liber
de ente reali et rationis ( G L O R I E U X fu) , f. 10 Ir — 139v: Liber novas Physicorum
( G L O R I E U X e t ) . f. 15Sv — 163r.


5 'Prübavimus quattuor articules magis principales in sancta lide catholica': Liber
de divina habentia, Dist. IV , f. 148v.


3




ÍIELMÜT RIEDLTNCEÍ;


die Trinitat, die zweite die Tnkarnation, die dritte die Schópfung, die
vierte das ewige Leben, die fünfte beantwortet Fragen.


In der ersten Distinktion wird in neun Syllogismenreihen aufgrund
der ersten neun Prinzipien der Ars generalis das innergóttliche Haben
ais ein Besitzen in der Hóchstform der concordantia dargestellt. Da
diese concordantia nur in einer Mehrheit, náherhin in der Dreiheit
des Habenden, des Gebabten und des Habens selbst, verwirklieht wird,
íolgt daraus die Dreieinigkeit.


Die zweite Distinktion zeigt in zehn Syllogismen, dass Gott ais
hóchste Ursache auch die hóchste Wirkung bei sich haben muss,
woraus sich die Menschwerdung ergibt.


Thema der dritten Distinktion ist das góttliche Haben der Welt
in der Weise der absoluten Herrscliaft (dominium). Im Hinblick auf
die zehn Grundprinzipien wird daraus die Schópfung und ihr zeitli-
cher Anfang abgeleitet.


Die vierte Distinktion geht davon aus, dass Gott in seinem
Wirken immer ein hóheres Ziel vor sich hat. Daraus ergibt sich die
Erhóhung der Engel und Menschen zur Teilhabe an der Herrlichkeit
Gottes im ewigen Leben.


In der fünften Distinktion werden über 120 bedeutsame Fragen
zu den vier behandelten Glaubensartikeln erórtert.


Das Buch bewegt sich ganz im Rahmen der spáten Theologie und
Philosophie des Doctor Illuminatus. Doch ist hier ausdrücklicher ais
in irgend einer anderen Schrift das góttliche Haben zum Thema
gemacht. In geistvoller Weise wird dieses Haben zunáchst ais inner-
góttliches Miteinandersein, dann ais die Ubereinkunft Gottes mit der
Welt in der Menschwerdung, in der Weltschópfung und —erhaltung
und in der Mitteilung des ewigen Lebens gedeutet. So erscheint in
dem wiedergefundenen Werk, wenn auch überall die bekannten Mo-
tive auftauchen, das tiefe, vielschichtige und auch in die Zukunft
weisende Denkcn Ramón Lulls in einer neuartigen, so in keinem
anderen Buch voll sichtbaren Perspektive.


Diese summarischen Andeutungen mugen zur vorlaufigen Feststel-
lung der Echtheit des Werkes genügen. P. Antonio Oliver wird den
Liber de divina habentia zusammen mit den übrigen Viennenser
Werken in Balde edieren. Dann erst wird das hier Angedeutete zu
Ende geführt und dic Echtlieit über die eindeutige Angabe des Ex-
plicits hinaus auch aus der Struktur und Gestalt des Textos selbst
erwiesen werden konnen.


II El. MIT RlEDLINGEll
Universitál Freiburg i. Br.


4




DE DIVINA HABENTIA>


R E S U M E N D E LA N O T A DEL DR. RIEDLINGER


El Códex 65 de la Biblioteca Universitaria de Madrid, procedente
del Colegio Mayor de Alcalá y escrito en el s. X V es un notable tes-
timonio de la tradición luliana, que no ha sido tenido en cuenta hasta
hoy por los investigadores.


En el vol. V del las Opera Latina, ya en prensa, se dará una de-
tallada descripción de todo el ms.


Lo que ahora hace el caso es lo siguiente:
Inmediatamente después del Liber de ente reali et rationis, que


ocupa los folios 104r - 139v, empieza, en el fol. 139v, una obra, que,
c omo la mayoría de las de Llull contenidas en este mismo ms., no
encabeza ningún título ni invocación a Dios.


El incipit es el siguiente: Divinam habentiam intendimus venan
cum decem principiis Artis generalis, tenendo modum ipsius Artis.
Quae principia sunt haec: Divina bonitas, magnitudo, aeternitas, po-
testas, intellectus, voluntas, virtus, veritas, gloria et cum concordantia.
Quia cognita sua habentia, habemus cognitionem de sua existentia,
essentia, substantia et natura et cetera agentia. Quae cognitio erit valde
alta, utilis et profunda. Subiectum huius libri est compositum ex
subiecto theologiae, quod est Deus, et subiecto philosophiae, quod est
intelligibile. Et hoc facimus, ut iste liber sit theologicus et philoso-
phicus, et quia cum tali subiecto intellectus humanus erit valde altus
et profundus in scientia. In arte ista intendimus faceré positiones cum
lumine fidei. Quas positiones reducemus ad syllogismos primitivos,
veros et neeessarios, ut apparebit in processu. Ratio , quare hoc faci-
mus, est, quia lumen fidei disponit syllogismum primitivum, verum
et necessarium et per quid demonstrativum tali m o d o , quod humanus
intellectus non potest rationabiliter intelligere ipsum syllogismum esse
íalsum. ñeque oppositum syllogismum esse verum.


El explicit, fol 155r, termina así: Finita est quinta distinctio
quaestionum. Et data est doctrina, per quem modum artificialiter
possunt fieri quaestiones de Deo per modum intelligendi et solvere
omnes obiectiones, quas infideles possunt faceré contra sanctam fidem
catholicam. Si autem aliónos errores in hoc libro contra sanctam íidem
catholicam, ignoranter dixi, eo quia veré catholicus sum. Et ideo
submitto librum istum ad correctionem sanctae ecclesiae Romaiiae.
A d lauclem et honorem Dei finivit Raimundus istum librum in civi-


5




186 HBLMÜT RlEDLlNGÉR


tate Viennae, in qua erat concilium genérale, mense lanuarii auno
1311 incarnationis Domini nostri Jesu Christi. Amen.


£1 título de la obra que no figura en ningún lugar del ms., y
puesto que no poseemos ningún otro texto de ella, puede conjeturarse
sólo por el initium y el contenido. Debió ser seguramente «De divina
habentia» o «Liber de divina habentia». Puede admitirse que la ex-
traña fórmula divina habentia pasó al título, por figurar en el inicio
c omo objeto de la investigación y por ser en realidad el tema en torno
al que gira la obra.


Llull debió terminar el libro en Vienne durante el concil io , y
concretamente en enero de 1312, traduciendo a nuestro estilo la data-
ción del Explicit. Según los datos de ese explicit, tenemos delante
una auténtica y muy significativa obra de Llull, cuyo desarrollo es
parecido al conoc ido Liber lamentationis philosophiae, y que hasta
hoy había permanecido desconocido a toda la investigación luliana.
En ningún catálogo podemos señalar un título que permita relacio-
narlo con alguna verosimilitud con esta obra. ¿Ese silencio de los
catálogos hace sospechosos los datos del ms. de Madrid? De ningún
modo .


El catálogo del Electorium, terminado en agosto de 1311 no
pudo contener este l ibro; el Suplemento que más tarde se le añadió,
no pretende, c omo todos saben, ser completo. Los demás catálogos
más tardíos, pierden peso ante nuestro manuscrito. Que en tales ca-
tálogos falte el título no dice nada contra la fe que merecen los datos
del ms. avalados por criterios externos e internos.


Nuestro ms., en efecto, contiene, además del Liber de divina
habentia, siete obras auténticas de Ramón, y no le atribuye ninguna
apócrifa.


Cronológicamente el Liber ocupa un lugar perfecto, inmediata-
mente después del Liber de ente reali et rationis acabado en diciem-
bre 1311.


Hasta ahora debía admitirse un considerable hueco de produc-
tividad entre diciembre 1311 y marzo 1312 , mes de la redacción del
Liber de ente siinpliciter absoluto. Hueco que queda ahora bien
cubierto por el ¡Aber de divina habentia concluido en enero 1312.


El fin, construcción, sucesión de argumento y todo el estilo del
libro llevan el sello del Maestro.


Fin del libro es investigar el haberse de Dios, es decir, la fo ima
como Dios «e posee a Sí y al mundo, y exponer su ser, su esencia y
su obra teniendo de mira principalmente los cuatro artículos de la
fe : la Trinidad, la Encarnación, la creación y la vida eterna, y con




«DE DIVINA HABENTIA 187


la ayuda de los diez principios de la Ars generalis se lleva adelante
la argumentación y la demostración.


El libro se divide en cinco distinciones: la 1 . a trata de la Trini-
dad; la 2 . a , de la Encarnación; la 3 . a , de la creación; la 4.'\ de la vida
eterna, y la 5 . a responde a las cuestiones.


El libro se mueve, pues, en su conjunto en el campo de la teo-
logía y filosofía tardía del Doctor Iluminado, y en él aparecen los
motivos conocidos y comunes en sus obras, mas apoyando un pensar
profundo, estratificado, clarividente, en una perspectiva nueva, que
no es visible en ningún otro libro.


Basten esas sumarias anotaciones para dejar por ahora firme la
autenticidad de la obra. El P. Antonio Oliver editará pronto por
primera vez el Liber de divina habentia juntamente con las restantes
obras del período vienense. Entonces podrá completarse con todo
detalle lo que aquí queda sólo indicado, y demostrarse la verdad del
Explicit por la estructura y conjunto del texto mismo.


7






CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS QUE INSPIRARON LA
COMPOSICIÓN DEL «TRACTATUS DE MODO CON-
VERTENDI INFIDELES», DEL BTO. RAMÓN LLULL


De los cuatro Papas a los que, según consta históricamente, el
Bto. Ramón Llull expuso sus planes y propósitos misionológico-apolo-
géticos, ecuménicos y de cruzada, y a quienes pidió con encareci-
miento la realización de los mismos (Nicolás I V , Celestino V 2 , Boni-
facio V I I I 3 y Clemente V 4 ) , sin duda alguna, fue el primero —gran
conocedor del Oriente cristiano 5 y primer Papa franciscano 6 — el que
tuvo que inspirarle más viva confianza y en el que, lógicamente, pon-
dría más firmes esperanzas.


La erección canónica del colegio misionero de Miramar (Ma-
l l orca ) , en virtud de Bula de Juan X X I (1276 ) 7 , para la formación


1 Presentóle los escritos «Quomodo Terra Sancta recuperri potest» (Ed. Beati
Magistri Raimundi Lulli OPERA L A T I N A , a magistris et professoribus edita Maiori-
censis Scholae Lullisticae. Fase. I I I . Mallorca. 1954 .96-08) y «Tractatus de modo con-
vertendi infideles» (lbidem, págs. 9 9 - 1 1 2 ) .


2 Petitio in civitate neapolilana soneto Patri Coelestino quinto. (Ed . Salzinger. I I .
Moguntiae. 1722 , 5 0 - 5 1 ) .


3 Petitio Raimundi pro conversione infidelium ( M s . París. Nat. Lat. 15450 . 543
r-543 v ) . Liber apostrophe sive de Articulis Fidei sacrosanclae et salutiferae Legis
christianae (Ed . Salzinger, IV , Moguntiae, 1 7 2 9 ) .


4 Liber de acquisitione Terrae Sanclae (Ed. Longpré, Criterion. Barcelona, 1927.
2 6 6 - 2 7 8 ) . Petitio Raimundi in concilio generali ad- acquirendam Terram Sanclam
(París. Nat. Lat. 15450 , 543 v. 544 r . ) .


5 En 1 2 7 2 — dos años antes de la celebración del concilio lugdunense segundo,
fue enviado por Gregorio X , juntamente con otros tres frailes menores, a Constanti-
nopla. para trabajar allí a favor de la unión de las iglesias latina y griega. Y allí es-
tuvo hasta que emprendió viaje a Lyon ( 1 2 7 4 ) . a donde acompañó a la embajada jm-
pernal que tenía que asistir a la asamblea conciliar. ( A M . T E E T A E R T . Nicolás IV.
Dictionaire de Théologie Catbolique. Fascicules X C I - X C I I . París. 1930 . col. 5 3 6 . —
R I C A R D O G A R C Í A V I L L O S L A D A . S. J., Historia de la Iglesia Católica. I I . Edad
Media, Madrid, 1958 . 6 5 0 ) .


6 L . W A D D I N G , Anuales Minorum. V , Quaracchi. 1931 .187 .
7 JOANNES X X I , Reg. Vat, 38, fol. 15 v. 16 r. Ep. L i l i .


1




190 S. GARCÍAS PALOTJ, PBRO.


de trece frailes Menores 8 , elegidos para consagrarse a la evangeliza-
ron del pueblo musulmán 9 , y su funcionamiento durante unos años : p
tuvo que dar a conocer, según es obvio , el nombre del Bto. Llull a
Fray Jerónimo de Ascol i , a la sazón Ministro General de aquéllos, y
futuro Papa, con el nombre de Nicolás IV.


El mallorquín no pertenecía a la Orden" ; y se constituía en
bienhechor insigne de la misma, al lograr del Infante, D. Jaime — m á s
tarde rey de Mal lorca— la dotación de dicho colegio , 1 2 y, al conseguir
dependiera del Ministro Provincial de los mismos Frailes Menores, a
tenor de la referida Bula pontificia.


Obra grande de singulares merecimientos, que ornan la figura
egregia de San Ramón de Penyafort, fueron sus colegios de lenguas,
de Túnez. Barcelona, Valencia, Murcia, Játiva---


A empresa de tanta trascendencia consagró su talento y sus fuer-
zas, al renunciar, en 1240, al más alto cargo de la Orden de Frailes
Predicadores, cuando el Bto. Ramón Llull contaría, a lo más, unos
doce años. 1 3


La escuela de lengua arábiga de Túnez llegó a su época de ma-
yor esplendor durante el pontificado de Alejandro IV ( 1 2 5 1 - 1 2 6 1 ) .
La también de árabe, de Barcelona o Valencia, que antecedió a la de


1 « . . .monasterium sive locus religiosos de luis bonis propriis oonslrualur in quo
tredecim frailes ordinis minorum, qui iuxla ordinalionem et institutionem provineialis
uiinislri continuo in arábico studeant comrnorenlur, ut tándem instrueli competenter
in iIlo ad I e r r a s paganorum se eonferant animarum profectibus intendentes». (Iteg.
Vat. cil.. fol. 15 v . ) .


9 Ibidem.
El silencio de tres años ( 1 2 7 6 - 1 2 7 9 ) nos lo revela dedicado, al parecer, ni


colegio de Miramar ( S . C A L M E S , Prev.. Dinamisme de Ramón Lull. Mallorca. 1935 .18 . )
Pero no es posible expresar con exactitud durante cuánto tiempo enseñó árabe y
apologética misionera a los frailes menores, escogidos por el Ministro Provincial: del
mismo modo que nada consta de la duración del colegio mismo. El Libre de Blan-
quema parece testimoniar que en 1283 . aun subsistía (Lib . IV , cap. 80. ed. Obres
essencials, I , Barcelona, 1 9 5 7 , 2 3 0 ) . «...l'apostoli, e los cardenals, expresa, els religio-
nes, a honrar la gloria de Déu. ordenaren que de lots los religiosos qui havicn ciencia,
fossen assignats frares a apendre diverses lengualges. e que'n jossen jetes diverses
cases per lo man, e que a lurs inessions jossen bustantment procurats e ordenats, se-
gons la manera del monestir de Miramar. qui és a Villa de Mallorca».


" Sabemos que el Bto. Llull fue terciario franciscano. Fray Nicolás Eymerioh,
inquisidor lo afirma (J. T A R R E . Los códices lulianos de la Biblioteca Nacional de
París, Analecla Sacra Tarraconensia. X I V , 1941 . 1 6 1 ) . Sin embargo, no se sabe cuán-
d o ingresó en la Tercera Orden de San Francisco.


1 2 « . . .statuisti et etiam ordinasti ut in Ínsula Maioricensi a d t e iure hereditario
pertinente, in loco qui dicitur Daya in parochia sancti Bartholomaei Vallis d e Mos-
sa, monasterium... d e tuis bonis propriis construatur.. .». (Reg. Vat. cit., fol. c i t . ) .
—Vita Raimundi Lulli, n. 17. Edit. B.A.C. , Ramón Llull, Obras literarias, Ma-
drid. 1948.57 .


1 3 JOSÉ M. a COLL, O. P., Escuelas de lenguas orientales en los siglos XIII y
XIV, Analccta Sacra Tarraconensia, X V I I , 1944, 115-135,


2




EL «TRACTATUS DE MODO CONVERTENDI INFIDELES» 191


Murcia ,abrió sus puertas durante el reinado de Urbano IV ( 1 2 6 1 -
1 2 6 4 ) ; y, finalmente, erigióse otra en dicha última ciudad, entre los
años 1265 y 1268, que son los del pontificado de Clemente IV. Ade-
más, en 1281 , Fray Ramón Martí, de la Orden de Frailes Predicado-
res regía, en Barcelona, una escuela de hebreo, después de haber
enseñado, en la misma ciudad, la lengua arábiga, que había aprendi-
do en la escuela de Túnez.


Es innegable que la Orden de Santo Domingo de Guzmán, an-
teriormente al pontificado de Juan X X I (1276 -1277 ) — c o n o c i d o en
la historia de la ciencia por Petrus Hispanas— había erigido, por lo
menos, cuatro escuelas de lenguas, para la debida preparación de
misioneros. En cambio , la Orden de Frailes Menores no contaba con
ninguna; y esto, a pesar del espíritu misionero que San Francisco de
Asís supo infundir en ella. 1 4


Por aquel motivo, el nombre de la escuela de «Haya» tuvo que
llevar consigo a los oídos de su Ministro General Fray Jerónimo de
Ascoli el de su fundador Ramón Llull. Pero no existe prueba alguna
que nos autorice para sostener que llegaran a conocerse personalmen-
te, durante los años del Generalato de aquél, el cual comenzó en 1274,
al ser elegido en el capítulo general de Lyon (Franc ia ) , ' 3 para suce-
der a San Buenaventura, ya Cardenal, y finió en 127°). cuando el
capítulo general de Asís nombró sucesor suyo a su propio Vicario
General Fray Bonagrazía. 1 6


Ocasión muy propicia para el inicio de relaciones directas de
índole personal hubiera sido el capítulo general que la Orden de Frai-
les Menores celebró en Padua en 1276, 1 7 el mismo año de la erección
canónica del colegio misionero de Miramar. Mas, por razón de sus
quehaceres en la curia romana, Fray Jerónimo de Ascoli no asistió al
mismo. 1 8


Tampoco pudieron conocerse personalmente en Lyon ( 1 2 7 4 ) . con
motivo de la celebración del concilio ecuménico ; porque, si bien es
verdad que allí estuvo el ilustre franciscano acompañando a los emi-
sarios del Emperador Miguel Pelaeólogo VI I I , 1 9 que habían de pactar


" «Lo monestir de Miramar íiu a frares Menors donar per sarrayns a preicar»
(Cant de Ramón, ed. Obres de Ramón Lull. X I X , Mallorca, 1936. 2 5 7 ) . — F r . AGUS-
T I N O G E M E L L I . O. F. M. , / / /rancescanesimo. Milano. 1956. 82 ss.


1 5 A M . T E E T A E R T , arl. cit.. ed. cit.. col. 5 3 6 . — L . W A D D I N G , ob, cit, I V ,
1931, 466 .


1 6 L. W A D D I N G , ob. cit. V . 80 .
" lbidem, pág. 18.
18 lbidem.
" A M . T E E F A E R T , arl. cit., col. 5 3 6 . — R . G A R C Í A V I L L O S L A D A , ob. cit., 660 ,


3




1 9 2 S. GABCÍAS PALOU, PBRO.


la unión con Roma, sin embargo, el Bto. Llull no acudió a aquella
ciudad. 2 0 Por lo menos, no se tiene noticia alguna de su estancia en
Lyon.


Ya quedó demostrado anteriormente que el Liber de Sancto
Spiritu, opúsculo manifiestamente orientalista, —escrito con la finalidad
primaria de probar que la tesis latina relativa a la Procesión de la
tercera Persona de la Santísima Trinidad de Dios es la verdadera—
no fue presentado al concilio lugdunense segundo, ni fue concebido
inmediatamente después de su celebración. 2 1 No pertenece al año 1274,
como opinó Mn. Salvador Galmés ( 2 1 , b ) . porque su contenido revela
unas circunstancias históricas totalmente diversas de las que siguieron
a aquella asamblea conciliar, en la que la embajada del referido em-
perador Miguel Paleólogo VIII —integrada por Germán, antiguo
Patriarca de Constantinopla, Teófanes, Metropolitano de Nicéa, Jorge,
acropolita, senador y canciller, y, finalmente, dos oficiales de la c o r t e—
presentó al concilio una carta del mismo y otra firmada por cre-
c ido número de obispos y clérigos, todos los cuales profesaban obe-
diencia a la sede Romana y la fe católica. 2 2


El Papa ordenó que fueran leídas las cartas imperiales, las cua-
les contenían la profesión del símbolo que Roma había enviado al
referido Miguel Paleólogo V I I I , y, además, la aceptación sincera y
cordial de la doctrina verdadera, santa, católica y ortodoxa de la
Iglesia Católica-Romana, juntamente con el reconocimiento de su
Primacía. Finalmente, el emperador mandaba que la iglesia griega
aceptara el símbolo anterior al cisma.


Leídas las cartas imperiales, se cantó el Te Deum por la Asam-
blea conciliar; habiéndolo entonado en griego la embajada oriental,
la cual repitió dos veces la fórmula Qui ex Patre Filioque proceditP


Luego que los emisarios imperiales hubieron regresado a Cons-
tantinopla, el nombre del Papa fue escrito en los dípticos, y Gregorio
X — e l Pontífice reinante a la sazón— fue proclamado Pontífice su-
premo de la Iglesia apostólica y Papa ecuménico. 2 4


3 0 S. G A R C Í A S P A L O U , El «Liber de Sánelo Spiritu», de Ramón Llull, ¿fue
escrito con motivo de la celebración del II Concilio de Lyon (1274)?, Esludios Lulia-
nos, I I I , 1959, 66 .


21 Ibidem, 62-70.
J , , b . Ob. cit., pág. 12.
2 2 CH. J. H E F E L E - D O M H . L E C L E R C Q , Histoire des Concites, VI , premierc par-


tie, Par ís , 1914, 172-173.—El texto griego y la t ino de la carta imperial pueden leerse
en L. W a d d i n g , ob. cit. , IV , 436-443.


23 Ibidem, 176-178.
24 Ibidem, 209.


4




EL «TRACTATUS DE MODO CONVEHTENDI INFIDELES» 193


De esto breve relato se deduce que la unión de Roma y Cons-
tantinopla había quedado pactada. Por lo cual, no se concibe que en
las circunstancias creadas por los expresados acontecimientos de Lyon,
que el Bto. Ramón Llull tuvo que conocer , 2 5 pudiera escribirse una
obra de los tonos vivamente polémicos del Liber de Soneto Spiritu.
que contiene unas nada elogiosas referencias al clero gr iego 2 6 y ex-
presiones algo liumillantes para Constantinopla y el emperador bizan-
tino. 2 ' Y , si lo hubiera compuesto antes de que la asamblea conciliar
iniciara sus tareas, no hubiera dejado de presentarlo a la misma,
porque lo que le sobraba para ello eran medios de suma eficacia. 2 8


A quien conozca la intrepidez de ánimo del Bto. Ramón Llull2''.
le causará extrañeza su ausencia de Lyon. con ocasión de un acon-
tecimiento trascendental como la celebración de un concilio ecuméni-
co , convocado por Gregorio X para tres fines, que. precisamente, el
Bto. Llull llevó siempre en el alma: reforma de la vida de la Iglesia,
unión con los griegos y socorro de Tierra Santa. 3 0 Y , sin embargo, no
rfueda indicio documental de la presencia del dinámico mallorquín en
aquella ciudad. 3 1


Carecería de base histórica la hipótesis de una relación directa
V personal entre Fray Jerónimo de Ascoli y el Bto. Llull, mantenida


2 5 S. G A R C Í A S P A L O U . ar t . cit.. 69 .
2 b «Et adliuc u l tcr ius . c u m graecus clericus non sit pr inceps , nee domin ium cons-


tan t inopol i tanum per mi racu lum sit da tum Ecclesiae Graecorum. demons t ra tu r quod
lal inis conveniat major et nobilior vita quam graecis. . . .Ultcrius Lat in i excedunt grae-
cos in n u m e r o , et h a b e n t . . . plores elencos, p lures religiosos, et majorem scient iam,
et dant p lures eleemosinas: ampl ius , lat ini habent plores religiosos, qui habent magis
et magis contempla t ivam vi tam quam graeci : et elcrici l a t inorum magis honoran tu r
q u a m clerici g raecorum: et in q u a n t u m elcrici la t inorum non habent uxores. sunt
magis dispositi ad d iv inum officium. Clericus. qui non habet uxorcm. magis possil
odire Iuxur iam et magis diligere cast i ta tem, quam clericus. qui habent u x o r e m . . . » ( P .
I I , cap. I X . edic. cit.. 9-10) .


2 7 « . . . c e r t u m est . . . R o m a m semper fuisse caput m u n d i . et ideo ad signif icandum
quod domin ium r o m a n u m deheal subjugare to tum m u n d u m . sancto Domino Aposto-
tico per opus mirif icum da tum est domin ium r o m a n u m . secundum refer tur in vita
S. Sylvestr i : quoniam vero Deus S. P e t r u m const i tui t P rocura to rem m u n d i . hoc est
Sanctae Ecclesiae. et S. Pe t rus et S. Pau lus Romae fuerunt , ct ibidem jacent , demons-
t r a tu r quod R o m a n o s Impera lor debeat subjugare Graecum Impera to rem.»


2 8 S. G A R C Í A S P A L O U . .«rt. cit., 68 .
2 9 M A U R I C I O D E I R I A R T E . S. J., Vida v carácter, Ramón Llull, Madr id .


1955. 5 4 .
M H E F E L E - L E C L E R C Q . ob. cit.. 160.
2 , 1 Ni en la Vita, cuyo autor refiere su llegada a Roma, a raiz de la m u e l l e de


Honorio IV . y sus visitas a Celestino V, Bonifacio V I I I . lo mismo que su propósito
de acudir al concilio ecuménico de Viena . convocado por Clemente V. en 1 3 1 1 . ( E d .
cit., n n . 18. 30. 31 y 44 . págs. 54, 66 y 44 .—S. G A R C Í A S P A L O U . La ¡echa del
«Desconhorl». en relación con las visitas del Bto. Ramón Llull a la corle papal».
Estudios Lul ianos , V I I , 1963 , 85-86) .


5




194 S. GARCÍAS PALOU, PBRO.


en Lyon, con motivo del segundo concil io celebrado allí, en 1274. Y ,
por otra paite, tampoco les fue dado conocerse, en la misma ciudad,
a raíz del capítulo general de la Orden de Frailes Menores que eligió
Ministro General al futuro Papa Nicolás IV, porque éste no asistió
al capítulo, 3 2 hallándose aun en Constantinopla o ya de camino hacia
Lvon, acompañando a la embajada imperial.


Tampoco se sabe que Fray Jerónimo de Ascoli testimoniara su
gratitud al Bto. Ramón Llull por la a él debida vinculación del co-
legio misionero de Miramar a la Orden de la que era Ministro Ge-
neral. Y consta, sin embargo, que lo hizo Fray Raimundo de Gaufredi.
en 1290. con motivo de su encuentro en Montpellier. 3 3


El Ministro General de los Frailes Menores le hizo valiosa entrega
de una carta de presentación como insiane bienhechor de la Orden a
los conventos de Roma, Apulia v Sicilia, con el deseo de que fuera
bien atendido por los Frailes, a cuyos Ministros encarga que le auto-
ricen para explicar su Arte, en lugar idóneo y cómodo , a quienes de
aquéllos deseen oírle. 3 4


Dicha carta, suscrita por el Ministro General de la orden fran-
ciscana, le autorizaba, al parecer, nara acudir a Nicolás IV, el primer
Papa franciscano, con esperanzas de alcanzar favor para la realización
de sus plañe* de índole misionológica y de cruzada.


Pero, indudablemente, existía una razón de mayor peso que po-
día moverle a presentarse ante Nicolás IV y podía infundir alientos
en su espíritu, abatido por el fracaso de] colesrio misionero de Mira-
mar: el amplio y exacto conocimiento que el Papa poseía del Oriente
cristiano, por razón de su estancia en Constantinopla, enviado por


? ! L. W A D D I N G . ob. cit., I V . 466.
33 lbidem. V, 268 .
3 1 El Bto. Ramón Llull c.s presentado como náuticas Ordinis el devotus ab an-


ticuo, in relevaríais Fralrum nostrorum inopiis gratiosus. el in subsidiis sollicitus...
et attentus». «Caeterum. cuín dictas Raimundus. expresa, quamdam Arlem doceul.
per quam convincere nitidur infideles, rolo quod vos. Minislri. si aliqui Fratres Pro-
vinciaruin veslrarum audire diclam Arlem juerinl consolati, detis ipsis Fratribus li-
ccnliam: et dicto domino Raimundo de Conventu idóneo opportunitatem, in quo
possil Fratribus ostendere Arlem illam, concedatis».


A. R U B I O B A L A G t ER publicó el texto de tan impor tante escrito en Documents
per IHislbria de la cultura catalana mip-cval. I . Barcelona. 1908. 9-10; y. mucho an-
tes, en 1778. el P . F R A Y R A M Ó N PASQUAL. O. C I S T . lo había insertado en sus
Vmdiciae lullianae, I , Avcnionc , 1778, 186.


El P . L. W A D D I N G ( o b . c i t . , V, 268) escr ibe <Litterarum penes me extal exem-
plar>; con lo cua l se s eña l a , al p a r e c e r , el c a m i n o q u e pod r í a c o n d u c i r al ha l l azgo del
mismo.




EL «TRACTATUS DE MODO CON VÉRTEX DI INFIDELES» 1 9 5


Gregorio X para laborar ante Miguel Paleólogo V I I F ' por la unión
de la Iglesia latina y griega.


Además, en 1289, primer año de su pontificado. Nicolás IV en-
tregó sendas cartas comendaticias, firmadas en Rieti, al célebre Fr.
Giovanni de Montecorvino, para los patriarcas de los Nestorianos,
Georgianos, Ármenos, Jacobitas etc.; además de otras: la Summi
Pastoris ( 1 1 , julio. 1 2 8 9 ) , dirigida distintamente «universo populo
Armenorum, — universo populo Nestorianorum, — Demetrio, regí
Georgiae, — David, regí Iberorum, — Imperatori Ethiopiae», escritas
para animarles a perseverar en la fe y a promover la unión de las
iglesias. 3 6


Y a aquel Papa, que tendría su corazón puesto en el Oriente
cristiano, unos tristísimos sucesos orientales habían de causarle el más
vivo dolor de su reinado: la pérdida de San Juan de Acre y de las
demás posesiones cristianas en aquellas tierras.


En 18 de mayo de 1291 , tercer año de su breve pontificado, los
musulmanes asaltaron aquella ciudad amurallada, el más firme ba-
luarte que se hallaba bajo el dominio de los cristianos: y juntamente
ron ella se perdieron Tiro . Sidón. Bevrut y Tortosa. Únicamente
continuaron en posesión de aquéllos la isla de Chipre y Armenia. 3 7


La pérdida de Palestina y Siria produjo vivísima consternación
en el cristianismo occidental: y el Papa Nicolás IV no pudo hacer
otra cosa que intentar, sin lograr nada, la organización de una nueva
Cruzada para la connuista del Santo Sepulcro.


Al primer Papa franciscano le tocó saborear las amarguras de
la ruina total de las posesiones cristianas de Oriente, acontecimiento
trascendentab'simo que conmovió profundamente al Bto. Ramón Llull.


Como testimonio de la viva impresión recibida y. a la vez. de su
encendido celo por la reconquista de los Santos lugares v por la unión
de las iglesias desmembradas y la latina, quedan dos documentos su-
vos , que presentó a Nicolás IV. el Papa orientalista: la instancia
Onomodo Terra Sánela recuperari potcst v el opúsculo De modo con-
vertendi infideles™ que acompañó a aquélla, escritos con motivo de la
perdida de San Juan de Acre .


5 5 E. S M E E T S , Saint Bonaventure, D .T .C . . II . I parlic. París. L923, col. 965 .
Fue enviado por Gregorio X y elegido, para dicha misión diplomático-unionista, por
San Buenaventura, a la sazón. Ministro General de la Orden.


" P. G I R O L A M O G O L U n O V I C H , O.F.M. . Biblioteca Biobibliografica della Terra
Santa e ilcll Oriente Francescann, I I , Quaracchi, 1913, pág. 4 4 1 , n. 1 4 5 ) . — L .
W A D D I N G , ob. cit., V . 2 1 6 - 2 2 6 ) .


3 7 A M . T E E T A E R T , art. cit.. 5 3 6 - 5 3 9 . — G A R C Í A V I L L O S L A D A , ob. cit.
650-651 .


" Léase la nota núm. 1.


7




1 9 6 S. GARCÍAS PALOU, P 1)1(0.


La instancia fue escrita en Roma el año 1292 ; y el Tractatus que
la acompaña, fue compuesto «in isto tempore in quo omnes sunt in
trislilia de amissione Terrae Sanctae».39 Además, el Bto. Llull comien-
za su referida instancia pidiendo al Papa la unificación de las Orde-
nes Militares, y menciona en primer lugar las de los Templarios y
Hospitalarios. 4 0


He aquí tres datos históricos que reflejan las circunstancias que
siguieron a la pérdida de las posesiones cristianas en Oriente: pues,
si bien es verdad que el gran Maestre de los Templarios. Guillermo
de Beaujeu y el Mariscal del Hospitalarios Maleo de Clermont se
batieron heroicamente v murieron defendiendo San Juan de Acre , la
historia juzga que las disensiones de pisanos y genoveses, templarios
v hospitalarios contribuyeron en gran manera a la derrota de las
huestes cristianas, porque a causa de aquéllas el rey de Chipre Enri-
que II , que había llegado con importantes refuerzos de tropas y
víveres, se fugó, de manera oculta, juntamente con muchos otros de-
fensores de la plaza cristiana. 4 1


El texto de la breve Instancia y del Tratado referidos, han de
interpretarse a la luz de dos hechos históricos: del pontificado de un
Papa singularmente conocedor de los problemas de Oriente, y. además,
del vivo dolor rjue embargaba, en aquellos instantes, al cristianismo
occidental, en virtud de la pérdida de San Juan de Acre y otras po-
sesiones. La Instancia «Quomodo Terra Sancta recuperan potest» y
el '<Tractatus de modo convertendi infideles» fueron escritos, por el
Bto. Ramón Llull. para Nicolás IV y con motivo del desastre de las
repetidas plazas cristianas. Este aspecto es importantísimo: v no
puedo prescindirse de él. cuando se emprenda la tarea de analizar,
detenidamente, la significación misionológica. histórica, estratégica y
unionista de ambos documentos lulianos.


Ciertamente que, en el orden apologético-doctrinal. ni el uno ni
el otro pueden ni. ñor consiguiente, han de compararse con el Liber
de Sancta Spiritu,42 ni, muchísimo menos, con el Liber de quinqué


" Ed. cit., pá*r. 106 .
4 , 1 trDominus Papa el Cardinales faciant quod íiat unicus ordo de ordine Hospi-


lalis Templi et Hospitalis Alcmanorum. Fratrum de Dónelos, de Calatrave. et iste ordo
vocetur Ordo de Spiritu Sánelo. . .» (Quomodo Terra Sancta recuperan potest. ed. cit..
pág. % ) .


" G A R C Í A V I L L O S L A D A . ob. cit.. 6 5 1 .
4 2 Opúsculo de índole nelamcntc polémica y muy luliano. concebido y plasmado


«secundum «Artem compendinsam inveniendi veritatem» el secundum conditiones
quinqué arhorum. quae sunt in «libro gentilis el trium supientium ». Es un tratado de
estructura dialogada, cuyos protagonistas son un teólogo latino y otro griego, que dis-
cuten el tema de la Procesión del Espirito Santo, a la presencia de un sabio musulmán




EL «TRACTATUS DE MODO CONVEIITENDI INFIDELES» 197


sapientibus,*3 el tratado más completo, escrito por el Bto. Llull a raíz
de la desmembración cristiano-oriental. Efectivamente, en ninguna otra
obra suya de índole orientalista concede la amplitud, que alcanzan
en esta última, a los tres temas que, a su juic io , eran los centrales de
aquel problema rel igioso: 4 ' el trinitario de la Procesión del Espíritu
Santo y los cristológicos de la unicidad de Persona y duplicidad de
Naturaleza del Señor. Por otra parte, el Liber de Sancto Spiritu es un
tratado, concebido y escrito con la finalidad de estudiar únicamente
el tema trinitario sobre la Procesión de la tercera Persona divina dis-
cutido entre griegos y latinos. Por lo cual, él mismo y el «Liber de
quinqué sapientibus» han de enumerarse entre los escritos teológicos
del Bto. Llull y no entre los de índole exclusiva o primariamente mi-
sionológica y estratégica —para la cruzada—, aunque en ninguno de
los dos se echen de menos conceptos y planes de alto valor ecume-
nista. 4 5


La Instancia «Quomodo Terra Sancta recuperari potes!» y el
opúsculo «Tractatus de modo convertendi infideles» han de colocarse
entre la Petitio in civitate neapolitana sancto Patri Coelestino quinto
( 1 2 9 4 ) , 4 6 la Petitio Raimundi pro conversione. infidelium (ad Bonifa-


qne también interviene en la controversia, después de haber expresado io siguiente:
«Domini. sum idlramurinus et saraeenus, veni (id constantinopolitanam civitatem. ut
jierem chrislianus, et rrederem in legen Graecurum; cum vero fui in ecelesia. vidi
unum latinum et graecum disputantes supra artículos suarum leguni. el sic me posue-
runt in dubio; et ideo voló iré Romain ut sciain veritatem, un Persona Sancti Spiritas
procedat a Paire el Filio, vel an sil. velul Graecus dixit. qui negavil quod Sanctus
Spiritus procedat a Filio, el dixit quod Sanctus Spirilus procedat a Paire lantiim: et
propter hoc. dixit saraeenus non est niihi voluntas recipere baptismum. quousque mihi
delur cerliludo horum articulorum— Finilis his sermonibus. ¡álinus el graecus unius
voluntatis ¡uerunl... insimul disputare coram saraceno...; priusquam autem inciperet
(graecus). saraeenus rogavil eum ut posset responderé ad eoruin rationes...». De
prologo, ed. Salzinger, Moguntiae, 1722, 1-2.


4 3 Se halla dividido en cuatro partes, según el siguiente temario: Prima pars.
Disputalio latini et graeci: «Quod Sánelas Spirilus procedat a l'atre el Filio» (págs.
4-18).—Secunda pars. Disputatio latini et nestorini: «Quod in Jesu Christo ?ion sit
nisi una Persona tanlum» (págs. 18-24) .—Terlia pars: Disputatio latini el jacobini:
«Quod in Christo sint duae Naturuc» (págs. 2 l - . i l ) .—Quarla pars. Disputatio latini et
saraceni: Quod in Deo sil Trinilas el Incarnalio (págs. 3 1 - 5 0 ) . Ed. Salzinger. I í , Mo-
guntiae, 1722 .


4 1 S. G A R C Í A S PALOL'. Visión luliana del cisma de Oriente. Estudies Lulianos.
I I I , 1959, 176-177.


" En el Liber de Sánelo Spiritu. refleja la sinceridad. la buena voluntad y el de-
seo de unidad en la Fe, con que los teólogos latino y griego se propusieron dialogar
con otros teólogos latinos y griegos sobre el tema de la Procesión del Espíritu Santo
(cap. X . ed. cit., pág. 10. col. 2. ' . al final): y en el Liber de quinqué sapientibus pro-
pone la celebración de una asamblea teológica permanente, con la participación de teó-
logos latinos y griegos, como medio para lograr la «unió per universum mundum ex
ómnibus lidelibus Chrislianis quarumeumque linguruma (De Prólogo, edic. cit., pág.
2, col. 1 . a ) .


4 1 Ed. Salzinger, I I , 50 -51 .


9




198 S. GARCÍA» PALOU, PBRO.


tium octavum) ( 1 2 9 5 ) , 4 7 el Liber de fine ( 1 3 0 5 ) , 4 8 el Liber de accjui-
sitione Terrae Sanctae*'' presentado, en 1309, al Papa Clemente V y
Petitio Rainiundi in concilio generali ad acquirendam Terrarn Sanc-
tam,5'' elevada al concil io ecuménico de Viena, en 1311. Entre estos
escritos lulianos tienen su lugar propio los dos referidos, presentados
a Nicolás IV, en 1292. 5 1


El Bto. Llull perseguía la consecución de «bonum--- ita publicum
quod non potest <plus»,52 y escribía con la impresión vivísima que los
descritos acontecimientos habían causado en su alma; a lo cual hay
que atribuir dos singularidades, una de la Instancia «Quomodo Terra
Sancta recuperari potest» y otra del opúsculo «De modo convertendi
infedeles».


La primera consiste en la detallada relación de las lenguas
que deberían enseñarse en los colegios cuya erección pedía con in-
sistencia a la Sede Romana, «scilicet arabicam linguan, pcrsescam,
comanicam et guscam, et alias linguas sisma ticas».53 La otra refleja su
espíritu y genio ecuménicos en la concepción y formulación del escrito
para el mismo Nicolás IV: «Ad bellandum per terram, escribía, placeat
Domino Pape cum uno rege et magistris TempH Hospitalis et Teuto-
nicorum in frontaria Grece, ita quod sint ibi dúo gladii, unus spiritua-
lis et alius corporalis, et, quia speclat ad Dominum Papam majorem
zelum habere ad exaltandum fidem quam ad aliqucm alium, in sua
propria persona deberet iré et bonum exemplum tam prelalis et prin-
cipibus quam aliis sibi subditis prebere, quod, si hoc faceret, cruce
signa/i multo plures se jacerent. Et sint cum Domino Papa, si ipse
vadat, viri sancti, religiosi et seculares, scientes ydiomata grecorum,
desiderantes mortcm pati propter Christum, scientes et sapientes in
theologia et philosophia, haben tes rationes necessarias ad destruendum
scisma eorum, et Dominus Papa mittat ipsos ad disputandum de fide,
denunciando eis quod, si se noluerint uniré cum Ecclesia, oportebit eos
terram amittere et gladium corporale subiré. Si vero Greci noluerint
recipere ipsos nuncios predictos, mittat Dominus Papa Imperatori
eorum et prelalis quod mittat sibi aliquos nuntios bene scientes in fide


" Ms. Paris. Nat. Lat. 15 . 450 , 543 r. 543 v.
" Editado en Mallorca, Tip. Raphaelis Moya, Palmae Baler., 1565 .
A" Edit. por el P. E. L O N G P R E . O.F.M., Criterion, Barcelona, 1927 .
5 0 Ms. París. Nat. Lat. 15 . 450 , 543 r. 544 r.
5 1 «Datum Romae anno nativitatis dominicae M CC I X I I » ( s ic ) . Quomodo Terra


Sancta recuperari potest», ed. cit. 98 . Es evidente que se trata del año 1292. porque
el año 1211 , como debería leerse materialmente, el Bto. Llull no había nacido.


52 Traclatus de modo convertendi infideles, ed. cit., pág. 106.
53 Quomodo Terra Sancta recuperari potest, ed. cit., pág. 96 .


10




EL «TRACTATUS DE MUDO CONVERTENDI INFIDELES» 199


eorum el secure veniant ad disputandum in curia sua et, devictis ratio-
nibus eorum, redeant et veritatem quam de fide nostra audiunt Impera-
tori eorum et prelatis denuncient, et, si se cum Ecclesia uniré noluerint,
contra ipsos procedatur ita quod, Deo adjuvante, acquiri poterunt ipsi et
participantes cum ipsis Grecis ad ecclesiam reduci; ipsis autem acqui-
sitis, vadat cum máxima parte de ipsis in Herminia ad bcllandum cum
Sarracenis, et ponantur ipsi Greci in bello ante Christianos, et deinde
acquiratur succesive usque ad civitatem sanctam Jerusalem et usque
ad Tripol et Barbaria. Si lamen Greci voluerint se uniré cum hcclcsia
sine bello, Dominus Papa dimitttat quod Imperator Grecorum possideat
illam terram et quod vadat cum ipso circa Sarracenos, lamen Imperator
Grecorum una cum suis magnatibus Dominum Papam, nomine Ecclesie
romane sacrosancte, securum faciant quod semper sint ei et Ecclesie,
boni et fideles. Securitas autem fieri potest per ostagium et muniendo
civitatem Constantinoplis de Lalinis doñee Terra Sancta, quod Deo
placeat, sit acquisita et populata Christianis. Si turnen vita unius Pape
ad propositum non sujficiat, ipsius successor secundum modum predic-
tum procedat et sic successive quousque propositum complealur».^4


En estos términos asaz ardorosos, el Beato Ramón Llull. hon-
damente impresionado por razón de la pérdida de las posesiones
cristianas en Oriente, escribe a Nicolás IV, igualmente dolorido por
idéntico mot ivo ; 5 5 y le expresa que él, personalmente, debería ir al
Oriente, para asegurar la colaboración de los griegos en la empresa
de la reconquista de Tierra Santa, 5 6 después de haber logrado su
retorno a la Iglesia católica.


La presencia de un Pontífice Romano en la frontera de Grecia,
rodeado de teólogos que hablen las diversas lenguas de los griegos,
concebida, hace siete siglos, es, sin duda alguna, una demostración
del genio ecumenista del Bto. Ramón Llull: y constituye hoy. a tan


54 Tractatus de modo convertendi infideles, ed. cit., 100.
" R. G A R C Í A V I L L O S L A D A . ob. cit.. 650-651 .
" El Bto. Llull denunció a su siglo un problema complejo y gravísimo, cuya


existencia amenazaba al cristianismo occidental o latino.
Factores de dicho problema eran: 1 ) el peligro de una arrolladora invasión


musulmana en los pueblos cristianos, débiles a causa de la escisión oriental; 2 ) la po-
sibilidad de una unión arábico-tartárica, para dominar al Oriente cristiano y formar el
más poderoso ejército del mundo; 3 ) la desorientación y confusión que la separación
de católicos, griegos, neslorianos y monofisitas o jaeobitas sembraba entre los musul-
manes y tártaros: 4 ) el provecho que de ello sacaría el judaismo, revestido de la rara
belleza de su unidad y 5 ) la posibilidad de que los cristianos separados atrajeran a ¡os
tártaros, pueblo que carecía de Ley religiosa y permitía la práctica de cualquiera re-
ligión. (Véase S. G A R C Í A S PALOU, Cisma y problema oriental, Ecclesia, X I X , Ma-
drid, 1959, Núm. 942 , págs. 127 -128) .


11




2ÜÜ 8 . GARCÍAS P A L 0 Ü , P l l l t O .


corta distancia de la peregrinación de Paulo VI a Tierra Santa., una
recia comprobación de la actualidad del pensamiento luliano.


El pasaje transcrito del opúsculo De modo convertendi infideles
no puede interpretarse, fielmente, sino sabiendo que el Bto. Llull
formuló y denunció al mundo un gravísimo y complejo problema
oriental, del cual era elemento integrante la desmembración de las
iglesias cristianas, entre las cuales ocupaba el primer lugar, por razón
de su importancia, la griega. Por tai motivo, en el referido tratado
De modo convertendi infideles, aprovechando la oportunidad de diri-
girse a un Papa que había residido en Constantinopla, por ordena-
ción de la Sede Romana, para laborar por la unión, insiste, de maneía
particular, en la necesidad de atraer a los griegos, entre los cuales
Nicolás IV había realizado gestiones de gran trascendencia y cuya
mentalidad conocía profundamente.


A través de algunas expresiones del transcrito pasaje del repetido
opúsculo De modo convertendi infideles.'1 no resulta difícil descubrir,
como hemos indicado antes, el enardecimiento con que el Bto. Llull
lo escribía.


Se hallaba persuadido de (pie los griegos eran indispensable para
emprender una nueva cruzada, ordenada a la reconquista de Tierra
Santa. 3 8 Y su firme y viva convicción juntamente con su temperamento
ardoroso, impulsivo y vehementemente lanzado 3 9 , influyeron en la for-
mulación de algunos conceptos, que, sin ser verdaderamente censura-
bles, pueden prestarse a torcidas interpretaciones. 6 0


P. e. la siguiente: «Principium autem in ordinatione predieta bonum el :>nag-
num est, et est ita publicnm quod non potesl plus, unde, ad ipsum príncipiandum
bomines multum gaudebunt el. propter gaudium. adjutorium et favorem dabunt, et
máxime in isto tempore in quo omnes sunt in tristicia de amissione Terre Sánete. . .»
(Ed . cit., pág. 1 0 6 ) .


He aquí otra: «Sanctissimo Patri Summo Pontifiei fratrumque ejus Collegio Sa-
crosancto placea! istum traetatum aeceplare et diligenter illum circumspicere, diree-
tum ex parte R. Lull, eorum servo lieet indigno, qui et bono zelo pro inlidelium con-
versione diu laborare no cessavit». ( E d . cit., pág. 9 9 ) .


5 8 Hasta el punto de que la segunda parte de su Tractatus de modo convertendi
infideles — De modo bellandi per terram— se consagra a estudiar las diversas mane-
ras de lograr la colaboración de los griegos en la cruzada dirigida a la reconquista
de los Santos Lugares ( E . cit., págs. 1 0 0 - 0 2 ) .


5" M A U R I C I O D E I R I A R T E , S. J., ob. cit., pág. 54.
ta « . . .Dominus Papa mittat ipsos (teólogos que hablaran la lengua griega) ad


disputandum de fide, denunciando eis quod, si se noluerint uniré cum eeclesia, opor-
tebit eos terram amittere et gladium corporale subiré. Si vero Greci noluerint reeipere
ipsos nuncios predictos, mitlant Dominus Papa Imperatori eorum el prelatis quod
mittat sibi aliquos nuntios benc scientes in fide eorum et sceure veniant ad disputan-
dum in curia sua, et, devictis ralionibus eorum, redeant et veritatem quam de fide
nostra audiunt Imperatori eorum et prelatis denuncient, et, si cum Eeclesia uniré no-
luerint .contra ipsos prucedatur ita quod, Deo adjuvante, acquiri poterunl ipsi el par-


12




E L « T K A C T A T U S D E M O D O C O N V E H T E N D I I N F I D E L E S * 201


El Bto. Llull, en efecto, no proponía la guerra como medio para
lograr el retorno religioso de los griegos a Roma, es decir para su
conversión a la fe católica; sino únicamente para la conquista de
Grecia, con el fin de poder obligarles a participar en la cruzada que
había de arrebatar los Santos Lugares a los musulmanes.


Aquellas tristísimas circunstancias, creadas por la pérdida de
San Juan de Acre y demás posesiones orientales reclamaban, a juicio
del Bto. Llull, una intensa y amplia labor apologético-misionera entre
los cristianos separados y, además, una poderosa cruzada para la
reconquista de Tierra Santa. En otros términos, había que resolver el
ya referido problema oriental: y para ello era indispensable la unión
de todos los cristianos." 1


A aquella doble exigencia responden los dos escritos presentados
por el Bto. Llull al Papa orientalista Nicolás IV : la Instancia «.Quo-
modo Terra Sancta recuperari potest» y el opúsculo «De modo conver-
tendi infideles», que compuso para ofrecer un doble estudio de gran
precisión técnica. Formulaba procedimientos de índole apologético-
misionológica para la conversión de los infieles y para el retorno de
los disidentes; y a la vez, los distintos caminos que podrían seguirse
y las diversas tácticas que pudieran adoptarse para la conquista de
los Santos Lugares. 6 2


t icipantes cum ipsis Grecis ad ecclesiam reduc i : ipsis au l em acquisit is, vadat c u m
máxima par te de ipsis in Hermin ia ad be l l andum c u m Sarracenis . el pouan lu r ipsi
Greci in bello ante Chris t ianos, et deinde acqu i ra tu r suecessive usque ad civi tatem
sanctam Jerusa lem et usque ad Tripol et Barbaria)). ( E d . cit.. pág. 1 0 0 ) .


Aquí palpita el espíri tu de la concepción medieval de la Christianitas, cuya cabe-
za era el Papa , a cuya soberanía espir i tual habían de someterse pueblos y reinos. Se
deja intacta la independencia de origen del poder político: pero, al mismu t iempo, se
encumbra al Papa , a guía único que domina sobre tos reyes y sobre el emperador . Pol-
lo cual , el Papa , como Vicario de Cristo, podia servirse de los ejércitos de aquéllos
para las cruzadas. (Véase P . A N T O N I O O L I V E R . C. R.. «Ecclesia» y «Christianitas»
en Inocencio III», Estudios Lul ianos, I . 1957, 235-243.


6 1 Esta es la tesis que el Bto. Llull llevaba m u y metida en el a lma. «Conveniret,
expresaba a San Celestino V. quod Ecclesia recuperara schismaticos, el illos sibi uní-
ret. quos potest recuperare cum dispulatione monsl raudo veritatem. el quod illi sint
in errore. el Latini in veritale; quia cum illis melius possent destruí saraceni et haberi
participatio cum tartaris.» (Pelilio in civilule neapolitana soneto Pulri Coelestino quinto.
ed. cit., pág. 5 1 , col. 1. ').


a «Divid i tur iste t ractatus in 6 par tes : p r ima país est de modo bellandi per
m a r e ; secunda, de modo bel landi per t e r r a m : tertia de modo conver tendi ; 4 , de ratio-
nibus quare posita in islo t rac la tu deberent l ieri: 5. quod per al ium m o d u m infide-
lesad viam veritat is convert i non possunt ; 6 ta, de ordinal ione expensa rum. Modum
q u e m in isto t rac ta tu t enemus consistit s ecundum n a t u r a m dispositionis í e r r a r u m ,
mar is ac status gen t ium, ac e t iam secundum n a t u r a m poten t ia rum an ime et máx ime
secundum divinas digni ta tes et n a t u r a m et v i r lu tem e a r u m » (Tractatus de modo con-
vertendi infideles, ed. cit. pág. 9 9 ) .


13




8. G A R C Í A S P A L O U , P B R O .


Sin duda que por razón de las vivas esperanzas que había puesto
en el Papa franciscano y peritísimo orientalista, viendo que sus es-
fuerzos resultaban inútiles, el incansable mallorquín encontróse en
uno de los trances más amargos de su vida, principalmente porque se
hallaría persuadido de que Tierra Santa había de continuar en manos
de los musulmanes, y los griegos lejos de Roma. El complejo y graví-
simo problema oriental quedaba sin resolver.


Una vez más, hemos visto en el Bto. Ramón Llull un hombre en
el que bullen y se resumen los grandes ideales cristianos de su siglo;
no un monje encerrado en el scriptoriurn de su abadía, sino el «procu-
rador de los infieles»64 y el caballero de acción y de combate, presente
en los más trascendentales acontecimientos de su época y empeñado
en resolver sus más agudos problemas.


La instancia «Quomodo Terra Sancta recuperari potest» y el
«Tractatus de modo convertendi infideles», presentados al Papa Nico-
lás IV, definen al Bto. Ramón Llull como una encarnación del espíritu
genuinamente cristiano que palpitaba en aquellas tristísimas circuns-
tancias históricas que los motivaron.


S . GARCÍAS PALOU, P B « O .


a « . . .direxit ad Romanara curiam gressus suos, cupiens ibidem, ut alias, impe-
trare monasteria fieri per mundum pro diversis linguis, ut supra dieitur addiscendis;
sed ibi tune propter impedimenta curie parum cirea suum intcntum proficiens, deli-
berato consilio progressus venit ad Ianuam.» (Edic. cit., n. 19. pág. 56 .—S. GAL-
MES, ob. cit., 3 3 ) .


H Liber de dispulatione fidei et intellectus. De prologo, Edic. Salzinger, IV ,
Moguntiae. 1729, pág. 1, col. 1. a , núm. 1.


14




SAN ONOFRE, EREMITA,
EN EL MEDIOEVO MALLORQUÍN


El P. Pedro de Leturia S. J. dedicó , hace años, un estudio al in-
flujo que la leyenda de San Onofre ejerció sobre el gentil-hombre
Ignacio de Loyola en los primeros tiempos de su conversión. El caso
es que Ignacio, recién convertido, se propuso imitar al ermitaño
Onofre, según nos consta por una plática inédita del P. Jerónimo
Nadal, el cual, posteriormente, en 1574, tachó del original el nombre
de! gran penitente y lo sustituyó por los de San Francisco y Santo
Domingo , fundadores. Por entonces San Onofre había excluido ya
del Breviario y del Misal romanos, en 1572. San Francisco y Santo
Domingo eran los santos que San Ignacio recordaba en sus memorias
autobiográficas. De ahí los tomó Nadal. Pero Leturia ha mostrado
como en la vida que el gentilhombre Loyola conoc ió de estos dos
últimos santos se insistía más. mucho más. en su austeridad y ma-
ceraciones que en la labor de apostolado a la que hoy fácilmente,
concedemos prioridad. 1


«San Onofre ha valido siempre, en la ascética lo mismo que en
el arte, como el prototipo del santo solitario de rasgos selváticos, a
la manera que lo pinta la vida que Iñigo leía en Loyola. Nada ex-
traño por tanto, que el novel caballero de Cristo formara, al leerla,
su primer ideal de santidad en forma de austeridades parecidamente
exageradas. Son conocidos los rasgos que reproduce la autobiografía:
propósito de no comer sino hierbas, un áspero saco por único ves-
tido, desaliño de uñas y cabello hasta los límites de la incultura, siete
horas de oración cada día hincadas las rodillas, tres y cuatro flage-
laciones igualmente diarias, y todo esto prolongado por varios meses
a continuación de la vela de armas de Montserrat."


1 P . DE L E T U R I A : El influjo de San Onofre en San Ignacio a base de un texto
de Nadal Estudios ignar-ianos 1 ( R o m a 1957) 97-111.


2 P . DE L E T U R I A : ¿Hizo San Ignacio en Montserrat o en Manresa vida soli-
taria? Estudios ignacianos 1 ( R o m a 1957) 113-114.


1




2Ó4 GABRIEL LLOMPART, C. R.


La devoción a San Onofre era más ferviente en aquel tiempo
de lo que hoy nos podemos figurar. Sebastián Brandt, el autor del
«Narrenschiff» , dedicó todo un poema a la biografía de San Onofre,
nomine que impuso, incluso, a uno de sus hijos.


En España, Konrad Burger en su relación de impresiones arcaicas
realizadas entre 1501 y 1536, cita algunos títulos dedicados a San
Onofre 3 y en cuanto a su iconografía, tanto el repertorio de Georg
Weise — d e plástica — p a r a el norte de la península c omo el de Post
— d e pintura— para el levante, nos la muestran en el decurso del siglo
X V y en el tránsito del siglo XV al X V I , llena de vitalidad.'


La devoción a San Onofre debía de haber entrado en auge en
el mismo siglo X V . El manuscrito 13 de la Biblioteca Central de
Barcelona «Vida del gloriós hermitá monsenyor Sant Onofre» , que
describe con gran pintoresquismo los hechos del anacoreta, refiere en
uno de sus capítulos algunas gracias concedidas por el santo a devotos
suyos. Dos de ellas acaecen en Italia (en Pisa y en F lorenc ia ) : la
tercera se sitúa en Barcelona y la insertamos aquí porque habla de
la erección de una capilla al mismo en la ciudad condal. Lo inserta-
mos por su curiosidad toda vez que debe situarse en los comienzos de
su. devoción en la península:


Del miracle que s'esdavench en mar
Un mercader de la ciutat de Barchinona com stigués per entrar


en mar, per fer son viatge ab una ñau hon havia meses ses mercade-
rías, aquest. primerament. abans que's mates en mar, ana en un mo-
nastir de las menoretas de Padralbes per pendre comiat de una sor
germana sua a la qual dix: Ma sor, pregau per mí, car lonch camí e
viatge he a ffer. E ella li dix: Mon frare prech vos que si en negun
perill ereu que recorregau a Den e a Sant Onoffre, car sapiau per tot
cert que molts son grans los miracles que Nostre Senyor fa per merits
de Monsenvor Sant Onoffre a aquells que Tan devoció . recorrent e


' K O N R A D B U R G E R : Die Drucker und Verleger in Spanien und Portugal von
1501-1536 (Leipzig 1913) menciona, al menos: «La vida de S. Onoffre confessor e
l ieremita» de 1510 ( p . 19 ) y la «Vida de S. Onofre» editada en Valencia en 1501 y
1502 ( p . 7 2 ) .


4 Doy ún icamente a lgunas referencias sobre S. Onofre en Ch. R. Posl : A story oj
spanish painting (Cambr idge 1930 ss) por su proximidad geográfica a nuestras figu-
raciones. Son: tabla del maestro de Ját iva 3 . 226 : Ermi ta de San Onofre (Todo le l l a )
7 / I I , fig. 266 ; Ermi ta de Sta. Bárbara (La M a t a ) 7 / I I fig. 2 5 6 : tabla del Museo de
Vich 1 2 / 1 , fig. 92; Tr ip l ico del maestro Mart ínez ( M u s . Prov. de Valencia) 6 / I I fig.
150; tabla de B. de Castro (Col . Bauza, M a d r i d ) 10 fig. 179.


Para la iconografía general del sanio se puede ver: K. KUENSTLE:Ikonographie
der Heiligen ( F r e i b u r g 1926) 479-80, J . F E R R A N D O : Iconografía de los Santos (Bar-
celona 1950) 211-212.


2




S A N O N O F H E , E R E M I T A , EN EL M E D I O E V O M A L L O R Q U Í N 205


reclamant a ell e j o — d i x la s o r — pregaré per vos així com Deu fará
gratia. Lo mercader pres comiat de sa sor e se collís en nom de bou
viatge. Sdevench se un dia, stant engolfatts en les altes mars, soptosa-
ment, se mou tanta de fortuna en la mar cpie la ñau cuydava perir de
tot e al dit mercader vench a memoria lo que li havia dit sa sor de
Monsenyor Sant Onoffre e feu tal oració : Supplich te així com pusch
ni sé, benaventurat Onoffre, per aquells L X anys que en aquest mon
has viscut ab vera penitencia e per la devoció e pregarías que la mía
sor ha en tu. que'm vulles aydar e deslyurar de aquest perill e promet
a Deu e a tu que j o faré fer a tu una capella al monastir de Padralbes
a honor del teu sant nom. E com lo dit mercader hac feta sa pregaría
e sa promissió, sobtosament. la ñau se trancha e los qui eran en la
ñau periren e lo dit merchader se trobá entra a la vora de la mar sá
e salve, per la ajuda de Deu e merits de Monsenyor Sant Honoffre.
Lo merchader, veent se així estort e desliure de mort. reté gracias a
Nostre Senyor Deu que per merits de Sant Onoffre li havia ajudat e
soeorreaiut. E prestament lo merchader feu una honrada capella en lo
monestir de las menoretas de Pedralbes, hon es lohat e beneyt lo nom
de Deu e de Monsenyor Sant Onoffre. 5


Jerónimo Nadal, el jesuíta por quien sabemos de la inicial imi-
tación del eremita del desierto esripcio por Ignacio de Loyola . era
mallorauín. A Nadal no le resultaba nueva aquella devoción poroue
en su tierra, cuando él la dejó para ingresar en la Compañía de Jesús,
estaba bien introducida.


Los primeros vestigios de devoción a San Onofre los hallamos
en. círculos de vida eremítica. Los modelos de los eremitas mallorqui-
nes eran buscados, c omo en todos sitios, entre los monjes de Egipto v
Palestina eonocidos merced a las Vidas de los Padres, a Casiano v al
Legendario. El montecillo de la Bastida, en la inmediación del nueblo
de San Juan, cambió precisamente su anelativo por el de «Puia de San
Nofre» debido a la introducción de una comunidad de ermitaños. En
octubre de 1416- al concederse cierta autorización a los mismos se
llama aún de la Bastida, mas en el sielo X V I va es conocido en los
documentos con el de «Pni<r de San Nofre» . Allá existió un retablo
rrótieo con las imágenes de San Juan Bautista Y San Sebastián flan-
queando la de San Onofre. retablo nue estaba decorado con las armas
de las familias Galiana v Sant Joan, propietarias del terreno. 6 Fácil


5 Ms . pilado f. 17 v.
6 «Dista de la villa (el monte) 2000 pasos acia el Nordeste y dicen (pie fue


abitado por ermitaños y oy lo que ha quedado bien claramente lo indica por sus


3




2 0 b GABRIEL LLOMPABT, C . R.


es deducir la presencia de San Juan, por ser el patrón de la parroquia
—«l ieremite heremitorii podii de la Bastida Sancti Ioannis de Si
n e u » ' — , la de San Sebastián hay que justificarla por su universal
abogacía contra el flagelo de la peste, en cuanto a San Onofre, él
hubo de constituir el patrono y modelo de la comunidad de anaco-
retas, cuyo eremitorio se halla hoy en ruinas. 8


Quizás fuera un fragmento de este retablo el que aparece
mencionado en la lista de objetos presentados en la inauguración
del Museo Arqueológ ico Luliano en Palma, en 1881 , propiedad de
D. Joaquín Zaforteza y Crespí de Valldaura, pues se le da por gótico
y traía las imágenes de San Juan Bautista y San Onofre juntas. 9 En
caso de que no lo fuera cabría siempre la posibilidad de interpretar
el abinamiento Juan Bautista-San Onofre c omo modelos de vida pe-
nitente por cuanto el Bautista valió siempre como el «princeps cremi-
tarum».


San Juan Bautista fue el modelo de vida religiosa por excelencia.
San Onofre constituía, con su conducta de vida extremosa, el «non
plus ultra» del voluntarismo ascético junto con Santa María Magda-
lena, la cual, por lo demás, ya tenía ermita en Mallorca en el monte
de su nombre, vecino a la villa de Inca, al menos desde principios
del siglo X I V . 1 0


Otro retablo gótico representando a San Onofre guarda el Museo
de La Lonja de Palma que Post atribuye al que él llama el «Maestro
de las predelas». 1 Y un pináculo gótico del mismo Museo le represen-
ta también. La iconografía de estas piezas cuatrocentistas fija el canon
para la tradición posterior que fue rica sin duda alguna por cuanto


abandonados quartitos que serian las eeldas en numero de dos o tres, su reducido
oratorio de 7 varas de largo y 7 de ancho, su vieja pintura de San onofre sobre ta-
blas del año de 1100 y la de San Sebastián con armas de la familias de San Juans y
Galianas. El lado Norte de este monlczuelo está muy escarpado y de peñas tajadas,
lleno de palomas y con agradable vista acia Sineu y la montaña está muy aislada
de otros montes y poblada de arboles como los demás de la isla y este forma pico
arriba donde está la ermita» T E R R A S A - B E R A R T : Historia de las villas de Mallorca,
ms. de la Biblioteca Municipal ríe Palma, f. 422 .


7 Documento de 1416, publicado en «Documcnla». revista local de San Juan,
s. a. pág. 29 .


8 B. G U A S P : La vida eremítica en Mallorca (Palma 1946) 29 .
' Museo Arqueológico Luliano: Catálogo de los objetos presentados para su inau-


guración (Palma 1 8 8 1 ) Núni. 48, 49 pág. 7.
J. Pons y Marques en un inventario del »puig de Sant Onofre» de 1507 ( «Do-


cumenta» cit. p. 191) halló: «Primo un reíanla de la Mare de Dcu en Sant Onofre
y Sant Sebastiá... Ítem un rctaulet de Sant Onofre».


Cit. en un testamento de 1330 eopido por el Paborde Tcrrasa en su Baratillo
m s . del Arch. Histórico de Mallorca vol. 1, f. 59 .


" POST, 7 / I I fig. 2 4 1 .


4




S A N O N O F R E , E R E M I T A , EN EL M E D I O E V O M A L L O R Q U Í N


en pleno siglo X V I se le rezaba oficio en la diócesis según nos consta
por el primer ritual conocido —«Ordinar ium de administratione sa-
cramentorum» (Valencia 15151 — q u e compendia toda la práctica li-
túrgica balear de la Baja Edad Media. En la basílica de San Francisco
se conserva su estatua en la primera capilla entrando a la derecha,
estatua que un tiempo se veneraba en la «capella de Sant Pere i San
Onofre» ( 1 6 5 2 ) detrás del altar mayor . 1 2 En la catedral tuvo también
altar" y en Santa Eulalia al menos imagen. 1 3 En la capilla de San
Antonio de Viana, de la calle de San Miguel, tuvo altar 1 4 y lo mismo
acaecía con la iglesia de Santo Domingo , hoy desaparecida. 1 3 En el
oratorio de La Victoria de Alcudia tiene un cuadro seiscentista sobre
el presbiterio y en la iglesia parroquial de Sineu una talla seiscentista
c omo es también seiscentista la que se venera en la parroquia de
Deyá. Aquí reminiscencia, probablemente del monasterio de Santa
María de la Real de los monjes cistercienses, donde San Onofre era
honrado con un espléndido retablo de Gaspar Oms. fechado en 1601 .
pintado a expensas del abad Onofre Pol ( + 1 6 1 6 ) , cuyas armas cam-
pean en el mismo. 1 6


El retablo en cuestión le muestra en pie, desnudo, con larguí-
sima cabellera, teniendo las manos juntas en oración, de las que pen-
de un rosario, ante un Crucificado, dispuesto al aire libre sobre unas
peñas —s in duda por contaminación de la iconografía jeronimiana—.
Fn lo alto se divisa un cuervo con un pan en el p i c o : a un lado unas
palmeras y al otro más vegetación arbórea. Es el recuerdo de la vida
nue. en la versión auincentisla catalana que antes menté, habla de
unas «coves petites en mig de les nuals stava una celia petite e una
nalmera r una font d'avgua molt clara». Por lo oue toca al santo le
halló en el desierto: «un hom lo qual era molt espavantable a veure
r los cabells del sen cap eran molt lonohs c blandís així com a neu e
tenia o sen cors tot nuu e no tenia cobertura neguna sino los seus
cabells e era de la cinta avall tot circuit de fulles de arbres». 1 8


u M. D U R M A T : Vari dans le royanme de M a jorque (Toulouse 1 9 6 2 ) 78.
" J. V I L L A N U E V A : Viaje a Mallorca 1.114.
1 4 L. P É R E Z : Las visitas pastorales de D. Diego de Arnedo a la diócesis de Ma-


llorca (1562-1572) 1 (Palma 1963) 364 .
1 5 La señora Antonia Ferré paga el 15-2-1633 «una missa liaxa per se intentio


al dia y festa de Sí. Onofra en la capella. de Sant Onofra». Arcli. Histórico de Ma-
llorca. Fondos conventuales, C. 42 , 21 s. f.


" G. M U N A R : Les ordes religioses a Mallorca 1 (Palma 1935) 72. Rcproduc
ción en G A B R I E L F O N T , JUAN M U N T A N E R : Manual del turismo en Mallorca
(Palma 1955) 64 .


1 7 Ms. cit. f. 10.
" Ms. cit. £. 8 v.


5




208 GABRIEL LLOMPART, C . R.


San Onofre desapareció del calendario litúrgico mallorquín en
1572 con la introducción de la reforma de San Pío V , mas no por
ello se extinguió su devoción, como vemos por la imagería barroca,
por la estampería, que también repitió el modelo gótico descrito, y
por los nombres de «Nofre» y «Nofr ina» que se seguían usando en
los bautizos. Entre las 46 fiestas de precepto que se mencionan en el
Sínodo del obispo fray Juan de Santander en 1636 figura el 11 de
junio con este enunciado signicativo: «San Bernabé, apóstol, i San
Onofre». . .


El folklore, índice de la religiosidad popular viva, no ha desam-
parado a nuestro santo, en la comarca centro insular que sombrea su
antiguo eremitorio. El P. Rafael Ginard Bauca. ha puesto a nuestra
disposición algunas canciones en las que se transparenta la orienta-
ción que su patrocinio tomó con el correr de los tiempos y como puede
verse, pues las insertamos en nota, 1 9 quedó éste reducido en su hori-
zonte espiritual y muy localizado geográficamente.


GABRIEL LLOMPART, C . R .


19


A Sant Nofre glories
atlotes, feis-li novena,
que ne té una cai.xa plena
de marits que enviar-mós.
Oh glories Sant Onofre.
un saltiri vos diré,
perqué com me casaré,
no em doneu s'homo carxofa ( : i : )


Juan Amarles, en su Coslunvari caíala ó'. 861-3,
trae, de Mallorca la misma canción con la va-
riante: «bajaca».


Des que estic a Sa Bastida,
Sant Nofre tenc per pairó,
i ti fas oració
per vos, roseta, florida.
Oh Sant Nofre gloriós.
dema es la vostra diada.
Si de sol no es carregada,
en acabar s'escarada,
promet d'anar a veure-vos.
Un parenostro perhom
a Sant Nofre cada dia;
i ell en tocar migdia,
posa taula per lothom. ( * * )


( * * ) Esta canción alude a una roca del Puig de San Nofre, llamada «la lanía
de Sanl Nofre», que el sol alcanza precisamente al mediodía avisando, a
su manera, a los payeses de la hora del yantar.
Debo agradecer al Rvdo. P. Rafael Ginard Bauza su gentileza así como al
Sr. D. Jerónimo Juan sus sugerencias y colboración para la redacción de
la presente nota.


6




DESMANES ANT1LUL1AN0S


El «Cronicón Mayoricense» , publicado por Alvaro Campaner y
Fuertes, da concisas noticias relacionadas con la profanación de una
pequeña imagen del Beato Ramón Llull, fijada en el platillo donde se
recogían las limosnas para el sostenimiento del Estudio General de
Mallorca, cuya ofensa dio motivo a diversos actos públicos de des-
agravio 1 que el doctor José Miralles Sbert, más extensa y documen-
talmente puntualiza, 2 cuya vandálica acción, a juicio de mossén Juan
Avinyó , induciría a que se escribiese la apología más completa y
acabada del fervoroso mártir de Bugia. 3


Por nuestra parte, completaremos tales referencias, a base de un
documento conservado en el Archivo Histórico de la Ciudad de Bar-
celona, que corresponde a la acta original, fechada a 13 de junio de
1699, de la resolución tomada por los jurados de la ciudad y reino
de Mallorca, en la asamblea por ellos celebrada conjuntamente con
los prohombres de los cuatro estamentos: militares, ciudadanos, mer-
caderes y menestrales.


El objeto de la antedicha reunión, era tratar de los desórdenes
registrados el día anterior, en el Estudio General o Universidad Li-
teraria de Mallorca, a causa de la destrucción de la figura y venerada
imagen del iluminado doctor, maestro y mártir Beato Ramón Llull.


Ante la asamblea deliberante, el jurado militar don Salvador
Sureda de Sant Martí, en nombre propio y en el de sus consocios
jurados, hizo minuciosa relación de tales desmanes universitarios,
para luego referir, que inmediatamente de acaecida dicha maldad,
se practicaran las pertinentes diligencias, para proponer el hecho a la
censura de quince personas, de entre las más calificadas, graves, doc-
tas y religiosas de todo el reino, a fin de que dijesen y aconsejasen,


1 Cronicón Mayoricense, Noticias v relaciones históricas <lc Mallorca, tlesdr 1229
a 1800... publicado'por A L V A R O C A M P A N E R Y FUERTES (Palma. 1881) p. 449
col. 2.".


2 M I R A L L E S . JOSÉ. Oleosa y desagravio. «Revista Luliana» números 12 y 13,
septiembre-octubre 1902, pp. 289-293 . 330-334.


3 A V I N Y O . J U A N . Historia del Lulisme. (Barcelona. 1 9 2 5 ) . pp. 538. 543. . cap.
X X X I I .


1




2 1 0 JOSÉ M. MADURELL Y MARIMON


si el hecho, en atención al culto al Beato Ramón Llull, que en toda la
diócesis se daba desde tiempo inmemorial y antes del motu proprio
de Urbano V I I I , si era «deletable» a los inquisidores.


La junta, de acuerdo con la conformidad de los votos emitidos,
sintió la necesidad y conveniencia de la aludida propuesta. El jurado
militar don Salvador Sureda de Sant Martí, aludía después a las obli-
gaciones del reino, de proteger las causas del Beato Ramón Llull, su
hi jo , tanto en orden a la santidad de vida, c omo a la católica doctrina,
celebrando fiestas, erigiendo altares, etc.


Pensaba además, que cabía la demostración del más vivo sen-
timiento por el escándalo público y notoriamente sedicioso, que tan
grave desmán representaba; ya que, tolerándolo o disimulándolo, po-
día dar motivo a temeridades, y al posible peligro, de que se arreba-
tasen las sagradas reliquias del insigne doctor iluminado, veneradas
en la urna o sepulcro, en el que, devota y religiosamente, se conserva-
ban, en la propia capilla del convento de San Francisco, y aún más
de que fuesen impíamente entregadas a la voracidad del fuego.


Por el especial interés del aludido documento, íntegramente lo
publicamos al final de estos breves comentarios, cuyo texto especifica
algunos otros detalles, sobre tales desmanes, valorados, aun más, con
las declaraciones prestadas ante el rector de la Universidad Luliana
Francisco de Togores , por el cisterciense Padre Maestro Fray José
Mateu, por el Padre Jaime Capdebou. franciscano de la Observancia,
ambos catedráticos de Teología y Filosofía respectivamente de dicho
centro docente. Declararon además, el licenciado Francisco Sastre y
Fray Miguel Guerau, del convento de San Francisco.


Los convocados a dicha reunión, después que les fueron leídas
tales declaraciones testimoniales, unánimamente acordaron proseguir
la práctica de diligencias, a fin de averiguar la persona que ejecutara,
aconsejara o de otra cualquier manera interviniera, en la perpetración
de tal delito.


Finalmente, acordaron que en desagravio de la impiedad come-
tida contra la imagen del iluminado doctor, tan escandalosamente pu-
blicada en el reino mallorquín, si a los jurados les pareciese oportuno,
acordasen la celebración de una fiesta supernumeraria, con las cir-
cunstancias de hacerla más solemne, y más concretamente, con una
procesión y luminarias, y con la indispensable asistencia de los miem-
bros del claustro de profesores de la Universidad Literaria, revestidos
de sus propios hábitos.


JOSÉ M." MADURELL Y MARIMÓN
Barcelona


2




D E S M A N E S A N T I L U L I A N O S 211


Resolución de los jurados de Mallorca, sobre la destrucción de
una figura del Beato Ramón Llull del Estudio General o Universidad
Literaria.


«Die . X I I I . mensis junii anno a Nativitate Domini M D C L X X X V I I I . 0
Convocats, eongregats y ajuntats su senyorias deis illustres y molt


magnífichs senyors don Salvador Sureda de Sant Martí, donzell;
Francesch Antich, Francesch Cornelias, ciutadans; Francisco Serra,
Miquel Bertrán, mercaders; y Antoni Brotat y Barceló, fuster, jurats
de la universitat, ciutat y regne de Mallorca, en el consistori de la
sala inferior de la Casa de la Juraría de la universitat, per efecte de
tractar sobre el cas que ha succehit air, ais 12 deis corrents, en lo
Studi General, el qual queda mes expressat en la proposició se ha
ordenat convocar junta de prohomens, ab duplicat nombre de sub-
jectes de tots staments, per el major assert de la resolució, en que
han assistit los següents:


Lo noble don Pedro de Veri , del hábit del Alcántara.
Mossén Gabriel Fuster.
Mossén Miquel Joan Net.
Don Francesch de Veri , del hábit de Monteza.
Mossén Antonio Serraba, del hábit de Calatrava.
Don Francesch Sureda de Sant Martí.
Mossén Joan de Berard.
Don Ramón Fortuny de Ruesta, del hábit de Alcántara.
Lo magnífich Salvador Truyols, executor.
Lo magnífich Nicolau Julia, clavari.
Mossén Jaume Dezmas.
Mossén Antoni Garriga.
Mossén Barlomeu Fornari.
Mossén Hyerónim Alemany.
Mossén Pe re Francisco Llabrés.
Mossén Joan Andreu.
Ramón Studa y Pont.
Juan Baptista Rubí .
Miquel Vidal.
Antoni Busquéis.
Antoni Roca y Amer.
Juan Barceló.
Sebastiá Canyellas y Mulet.


3




2 1 2 JOSÉ M . M A D U R E L L Y M A M M Ó N


Josep Farrer, deurador.
Guillem Terrassa, menescal.
Miquel Fornari, ferrer.
Damiá Cassá, ferrer.
Andreu Canyellas, sucrer.
Anthoni Thomás, cabater.
Llorens Meliá, apotecari.
Matheu Gomila, fuster.


Y haventse asentats y reposats, fet silenci, fonch proposat per lo
¡Ilustre y molt magnífich senyor don Salvador Sureda de Sant Martí,
jurat militar, tant en son nom. como deis demés sos soscios jurats, la
proposició següent:


Vostra senyoria tindrá noticia del cas tan públich com execra-
ble, que succehí en lo Studi General y Universitat Literaria, air 12
deis corrents, en una figura y venerada statua del illuminat doctor
mestre y mártir el Beato Ramón Llull.


Pero per a que vostra senyoria la tenga mes exacta, se llegiran
los actes continuats en el mateix lloc.


Y encontinent que succehí la meldat y enseguida de lo antedit,
se participa també a vostra senyoria. la diligencia que ferem de pro-
posar el fet a la censura de 15 subjectes de lo mes calificat, grave,
docte y religiós de tot el regne, per a que nos diguessen. y aconse-
llassen, si el fet (en attenció al cuite que en tota la nostra diócesis
se done ah inmemoriabüi, y se dava ja antes del motu proprio de
Urbano octau, al Beato Ramón Llull 1 era deletable a los senyors in-
quisidors.


La qual junta de conformitat de vots, sentí, tant per la dita rauhó,
com per mokas altres. que doctíssimamenl se discurriren, que el fet
era de necessitat. y ab tot encariment deletable.


Presuposat lo qual. y posat en cons iderado de vostra senyoria,
la o b l i g a d o , que en tot temps ha contractat el regne. de protegir las
causas del venerable mártir y doctor illuminat el Reato Ramón Llull.
son fill. tant en orde a la santedad de vida, com a lo cathólicb de la
doctrina, edebrantli festas. erigintli altars. y solicitant lo mestre de la
Universitat Literaria, que finalmcnt. ab aprovació regia, se ha con-
firmat estos anys passats, inseguint los exemplars deis sereníssims se-
nyors reys mes antichs.


Tot lo qual precisa a la demostratió del mes viu sentiment de
escándol tan públich. y fet tant notoriament cediciós. que tollerantse
o dissimulantse. podria dar motiu a major temeritats. y no parex, ya
nue falta altra, que arrebatar las sagradas reliquias, que veneram de


4




D E S M A N E S A N T I H U M A N O S


la urna o sepiliere, en que devota y religiosament se conservan en
própria capella de Sant Francesch y entregarles impiament a la vora-
citat del focli.


Y axí en consideració de lo referit y de lo demés, que's a la gran
comprehenció de vostra senyoria, estara present, se servirá vostra
senyoria, de aconsellar-nos tot lo que devem obrar; per qualsevol via
y en qualsevol uart, en exa obligació del regne e nostre, y desagravi
del venerable mártir y doctor illuminat el Beato Ramón Llull e de la
Universitat Literaria, ab que no sois nos prometem, si absoludament
se afiansa, el mayor asert de las operacions fahedoras.


K mes fonch llegit lo acte del tenor segiient:
En la ciudad de Mallorca, el dia doze del mes de junio del año


del Nacimiento de Nuestro Señor Jesuchristo 1699, pareció ante el
muy illustre señor doctor don Francisco de Togores, presbítero, canó-
nigo de la santa iglesia y rector de la Universidad Lluliana del mismo
r e ^ o , el muy reverendo Padre Maestro Fray Joseph Matheu. religioso
sisterniense, doctor en theologia, calificador del Santo Oficio, exami-
nador sinodal de la nunciatura de España, cathredático de theologia
en la dicha universidad, y d ixo :


Que esta mañana, entrando en el patio de la Universidad para
leer su cáthedra, a las siete, al entrar por las puertas de dicha Uni-
versidad, encontró al licenciado Francisco Sastre, su discípulo, que
tenia en las manos unos pedacos de madera de la figura del iluminado
doctor y mártir Beato Raymundo Lulio. la qual figura faltava de la
dicha Universidad, havia seis dias. que es la que estava en el platico
con que se recojen las limosnas y que la havian hurtado de la cáthe-
dra de la aula de Theologia Llulliana. y que los pedamos que havia
hallado, eran los mismos que enseñava al dicho señor rector.


Y luego entregó al dicho señor rector, la cabeca de la imagen y
figura del dicho iluminado doctor, quitados los rayos con que estava.
las manos que se havian cortado, tres partes del manto, y tres de la
peana, y un cuchillo que se havia hallado juntamente con los dichos
pedacos de dicha figura.


Y visto y reconocido por el dicho señor rector y por mi el secre-
tario infrascrito, vimos que en una parte havia un letrero escrito con
letra de tinta negra que dezia Ínter heréticos locum.


Y el señor rector me mandó que de todo continuase auto, y lo
continué en presencia de Francisco Mayol y Pedro Puig, que estavan
presentes, y lo firmó el dicho señor rector.


Doctor don Francisco de Togores, rector de la Universidad.
El Maestro Fray Joseph Matheu


5




JOSÉ M . M A D U R E L L Y M A R l M Ó N


Passó ante mi
Buenaventura Rotger, notario pro secretario de la dicha Univer-


sidad.
Et incontinenti, el dicho señor rector mandó llamar al licenciado


Francisco Sastre, y haviendo parecido, juró en forma devida de dre-
cho , diria la verdad de todo lo que fuese interrogado. Y dixo ser de
eda dde 23 años.


Preguntado si havia hallado en la Universidad la cabera y manos
y otras partes de la figura del iluminado doctor Raymundo Lullio, y
un cuchillo y a quien lo havia entregado, d ixo :


Que esta mañana, antes de la siete, acudió a la Universidad para
oir su lición, y al entrar por las puertas, mui cerca del lindero de
ellas, encontró y vio esparcido por lá tierra, la cabeca, manos y otros
pedagos de la figura del iluminado doctor Raymundo Llullio, y un
cuchillo, y lo recogió para que no lo pizassen. Veniendo después a
la Universidad el Padre Joseph Matheu, su maestro, se lo entregó.


Y que esta era la verdad, so cargo de juramento, y no sabe otra
cosa, y lo firmo


Francisco Sastre
Passó ante mi
Buenaventura Rotger, notario prosecretario de la dicha Univer-


sidad.
Dicho día pareció ante el dicho muy illustre señor rector, el re-


verendo Padre Jayme Capdebou, religioso franciscano de la Obser-
vancia, doctor y cathedrático de Philosophia en la dicha Universidad,
y d ixo :


Que esta mañana, después de haver leydo en la dicha Universi-
dad, fray Miguel Garau, corista del dicho convento, le havia entregado
un bulto de madera del cuerpo de la imagen del iluminado doctor
Raymundo Lullio, sin cabeza, pies ni manos, y en muchas partes con
cortaduras, que era la misma que entregava a su señoria.


\ que el dicho religioso le havia dicho, que a cosa de ocho horas
de la mañana, se habia hallado dicho busto, junto a las puertas de su
selda.


Y en efecto, entregó el dicho bulto, que vio y reconoció el dicho
señor rector, y vi y reconocí yo el secretario infrascrito, presentes por
testigos: Francisco Mayol , y el doctor en philosophia Antonio Baugá.


Y de orden del dicho señor rector, he continuado dicho auto,
presentes los dichos Mayol y Baucá, de que doy fe.


Doctor don Francisco de Togores , rector de la Universidad.
Francisco Jaime Capdebou




D E S M A Ñ E S A N T I L Ü U A N O S 2 1 5


Passó ante mi
Buenaventura Rotger, notario prosecretario de la dicha Univer-


sidad.


Et incontenti, pareció siendo llamado Fray Miguel Garau, reli-
gioso corista del convento de San Francisco de la Observancia, el
qual, con licencia de superior, juró en forma devida de derecho, de
dezir verdad en todo lo que fuere preguntado. Y dixo ser de edad
de 23 años.


Preguntado en que parte havia hallado de la figura del illumi-
nado doctor Raymundo Lullio, que havia entregado al Padre Cau-
debou, d ixo :


Que a cosa de las ocho de la mañana, se havia hallado dicho
bulto, junto a la puerta de la celda del dicho Padre Lector Capdebou.


Que no sabe ni sospecha quién le havia puesto allí, y que él lo
entregó al dicho lector Capdebou, y no sabe otra cosa.


Y esta es la verdad, qo cargo de su juramento. Y lo firmo.


Fray Miguel Garau, corista
Passó ante mi
Buenaventura Rotger, notario prosecretario de la dicha Univer-


sidad.


Sobre la qual proposició y demés papers llegits, passaren y dis-
corregueren los vots de un altre, com se acostume.


Y fonch conclús deffinit y determinat nemine discrepante, ab vot
y parer que deu sa senyoria deis illustres magnífichs senyors jurats,
manifestar, per tots los medis que sien practicables, el just sentiment,
en que está el regne, de tant execreble delicte, y juntament obrar en
desagravi del illuminat doctor y mártir el Beato Ramón Llull, ab
totas aquellas demostracions que conduescan y moguen en el seu
major culto y veneració.


Y per expresió de lo primer, que's servís sa senyoria manar,
convocar el General Consell, y proposarli, que será just se prengués
resolució, y que aquesta és manifestás y és fes pública, de que ningú
qui aparegués indiciat de haver comes tal delicte, pugue are, ni per
ningún temps in eventum, perpetuament obtenir ningún offici uni-
versal, qualsevol que sia, ni menos ser admés a cursar ni obtenir graus
en neguna facultat en la Universitat Literaria.


Y que per esta demostrado , no se sper a la averiguació de la
persona o personas que han executat y aconsellat, o de qualsevol
manera intervingut, en la perpetració de tal delicte, éssent molta
rauhó, que encare sien filis y naturals de est regne, sien privats de


7




216 JOSIÍ M . M A D U H U L L Y M A M M Ó N


aquestas conveniencias, haventlo offés tan gravement en lo mes sensi-
ble.


També és de parer que fes sa senyoria una representado molt
expressiva de son gran sentiment, a la magestad del rey nostre senyor
que Déu guarde) puy ésentse sempre sa magestad, seguint lo exem-
ple de sos gloriosos predecessors, manifestat effecte y devot del
illuminat doctor y mártir el Beato Ramón Llull, és pot esperar que
aconsolerá aquest son regne, en la sua real protecció.


Y per el desagravi de la impietat comesa contra la venerable
imatge del illuminat doctor, que tan escandalosamente se és feta
pública en tot aquest regne, en el temps, que apparexerá mes oportú
a sa senyoria deis ¡Ilustres y molt magnífichs senyors jurats, és fasse
una festa supernumeraria, ab aquellas circunstancias, que la fassen
mes solemne, com és processó, llumináries y assisténcia de tots los
claustros de la Universitat Literaria, ab sos propis hábits, y demés,
que apparegués a su senyoria haverse de fer, per major lustre de la
festa.


De tot lo cual etc.
Testes etc. discretus Antonius Amoros , notarius et Josepbus


Gonzales.
Uterque premissis ab ómnibus fides plena et indubia tribuatur,


ego Joannes Servera, nottarius publicus, secretarius perpetuus Uni-
versitatis civitatis et regni Majoricarum, hic me subscribo et appono
sigillum secretarie dicte Universitatis civitatis et regni Majoricarum,
ut infra die, videlicet, 14 mensis junii 1699, cum suprapositis fol. 4
pag. 2 lin. 14 ubi legit persona, et in linea 18 ubi legitur: mes


Joannes Servera, notarius publicus
secretarius perpetuus Universitatis
civitatis et regni Majoricarum


Hay un sello en seco.


A H C B . Conselleres. Serie XVII -Varios ( legajo de asuntos eclesiásti-
c o s ) . Nota facilitada por don José Serra y Rosselló.


8




LOS FONDOS MANUSCRITOS LULIANOS DE
MALLORCA (*)


BIBLIOTECA DEL MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA
DE LA REAL


2


Liber provcrbiorum. Deus cum tua virtute... Inc. «Cum prover-
bium sit brevis proposit io» . Incompleto. Se interrumpe casi al final.


S. X V I I I . 215 x 160 m m . Sin foliar. Muchas ediciones. Cfr. RD 20. 37. 43 , 62 .
302. 309 y 313 . Bibl. 1ILF 4 3 . Lo 9 / 3 . Ot 76. Av 63 . Ca 212. Gl ce.


3


1394. — A N T O N I O R A Y M U N D O P A S Q U A L , Vida de el Bea-
to Raymundo Lulio, martyr y doctor iluminado, de la tercera orden
de S. Francisco de Asís, sacada principalmente de sus escritos.


S. X V I I I . 215 x 160 m m . Sin foliar. Ene . mod. en perg. Letra original del P .
Pasqual . En el fol. 1 se lee: «Regalado a esta Biblioteca Episcopal por D. Pablo Fe-
rrer y Seguí, pbro. . dia 4 abril 1902». Después del nombre del autor se lee: «mongo
cisterciense del Monasterio de Santa María de la Reyal . doctor en Philosophia y Theo-
logia. ex-eathedrálico de aquél la y cathedrát ico de ésta en la Universidad de Mallorca.
Maestro de número de la Congregación cisterciense de Aragón y Navar ra , dos veces
definidor de ella y dos veces abad que ha sido del referido Monasterio, e t c . . »


1395. — Liber de homine. Inc. «Cum sit clecens quod homo
sciat». Expl. «a fine per quem creatum fuerat. Explicit liber iste... in
civitate Maioricarum mense novembris... M C C C » .


S. X V I I I . 200 x 150 m m . 345 pp . -4- 5 de índice. Ene . mod. Ed . Mag. V I . 1737,
( R D 3 0 2 ) . Bibl. H L F 45 , Lo 3 / 2 3 , Ot 83 . Av 86. Ca 37. Gl cm. Cfr. n ú m s . 2 1 .
51 y 812.


(*) Véase E S T U D I O S L U L I A N O S . 11 (1958) 209 s s . , 3 ' 5 s s . ; 111 (1959) 73 s s . .
195 s s . , 297 s s . ; IV (1960) 83 s s . , 203 ss . , 329 ss . ; V (1961) 183 s s . , 3 2 5 ss . ; VII (1963)
89 ss.


Í85




218 LORENZO P É R E Z M A R T Í N E Z


5


1396. — Fr. M A R T I N S E R R A , O. P., La gallina orba qui bus-
ca las mentidas de una porrogia luliana composta per un pare de Mon-
tesión de la Ciutat y Reyna de Mallorca en defensa de Ramón Llull.


Año 1748. 200 x 130 mm. Sin foliar. Ene. mod. de perg. Al final se lee: «Tras-
ladada ais 4 de octubre del any 1748» . Al principio va una doble lista: authors con-
traris a Ramón Lluil ( 1 6 1 ) y favorables ( 2 2 ) . Bibl. Bover, Biblioteca... 1194, I I .


6


[Explicaciones de clase de la Universidad Luliana.]
S. X V I I I . 200 x 145 mm. Sin foliar.


1397. — F R A N C I S C O L L A B R E S , Tractatus scholastico-moralis
de actibus humanis.


nlneeptus die 22 ianuarii 1760» . Francisco Llabres entró en la Sapiencia en 1737,
fue domero de la Catedral y murió siendo rector de Esporlas en 1788. Cfr. M A T E O
G E L A B E R T , Constitutiones in Lutliano Balean Majoricue Collegio B. V. Mariae Sa-
pientiae, Palmae 1892, p. 76.


1398. — JOSÉ B O R R A S , Tractatus de sacramento baptismi
iuxta mentem B. R. L.


Los apuntes fueron tomados por Jaime Morey, colegial de la Sapiencia. Cfr. Ma-
teo Gelabert, lug. cit., p. 78 .


1399. _ Fr. B A R T O L O M É R U B Í , Tractatus de sacramento Eu-
charistiae sacramento ad mentem B. R. L... Inc. «Divinissimum pre
ceteris Eucharistie sacramentum».


El curso debió empezar el 19 oct. 1758 y terminó el 23 de junio del año si-
guiente. Sobre Rubí. cfr. Bover. lug. cit., 1104 ; A V I N Y O . Historia del Lulismc, p.
5 8 5 : Carreras I I , p- 359 y 379 . Véase el núm. 86 .


7


1400 — JOSÉ B O R R A S , Tractatus de salutífero poenitentiae
sacramento iuxta mentem Doctoris illuminati... Inc. «Sacramentalis
theologiae semita percurrentes...


Empezado el 19 oct. 1757. Iguales características bibliográficas que en el códice
anterior.


8


1401. — Fr. R A Y M U N D O A N G L A D A , carmelita, In Artem
magnam B. Ruymundi Lulli commentarii.


Empezado el 11 de abril de 1644. Cfr. B O V E R , 1388, V I y V I L


186




L O S F O N D O S M A N U S C R I T O S L U L I A N O S 2l9


9


1402. — Fr. JOSÉ H E R N Á N D E Z , O. F. M . , Quaestiones tex-
tuales cum declaratione... in quatuor Sententiarum libris. Inc. «Ray-
mundus Parisiis studens».


Incompleto. Empezado el 9 de septiembre de 1673 Idénticas características que
los códices anteriores. Sin foliar. Ene. moderna. Cfr. BOVER, 567.


10


[Explicaciones de clase de la Universidad Luliana.]


1403. — MIGUEL V E Y N , Commentarii in logicam brevem B.
R. L.


Empezado el 13 de septiembre de 1666. Miguel Veyn era diácono y colegial de
la Sapiencia. Cfr. Mateo Gelabert, lug. cit., p. 70. El alumno a quien se deben los
apuntes debió ser un tal Antonio Serra.


1404. — MIGUEL V E Y N , Commentarii in logicam magnam.
Empezado el 3 de noviembre de 1666. y terminado el 18 junio 1667. Los apun-


tes se deben a Martín Paralló. Códice de iguales características que los anteriores. Ene.
moderna.


11
[Miscelánea.]


215 x 160 mm. Sin foliar. Ene. moderna. Relativo al lulismo contiene:


1405. — Siglos lulianos.
Contiene datos resumidos en forma breve relacionados con el lulismo de los si-


glos X 1 V - X V .


1406. — «Crisol jurídico en que se acredita en el mayor quilate
en esta isla de Mallorca la legitimidad del culto en la clase de públi-
co y universal del invicto mártir patricio B. R. L . » . Inc. «Supuesta
la verdad del martirio».


Al final se lee la fecha de 15 de octubre de 1776.


12


Antonio Bellver, Commentaria in Dialecticam Novam Divi Ray-
mundi Lulli martyris.


S. X V I . 216 x 154 mm. 725 ff. papel. Ene. moderna perg. En las guardas: «Jo
som de mestre monge Melorchi per a sempra». «Sexta die mensis septembris domi-
nica die. Ad laudem Domini nostri Redemptoris Iesuchristi 1569.


1407 (ff. 3 -15 ) . — Prolegómeno alphabetica in dialecticam.
Inc. «Septem ex lulliana arte colligimus prolegomena». Expl. «nisi
exercueris et in usum deduxeris, paulum sunt pro futura».


187




220 L O R E N Z O ' P É R E Z M A R T Í N E Z


1408 ( 1 9 - 2 8 v . ) . — Prolegómeno pro dialectices tyrociniis. Inc.
«Sex occurrunt capita vestibulum ante ipsum explicanda». Expl. «de-
monstrado dum ratiocinio et rationum momento explicamus».


1409 (29-725 v . ) . — Commentarii in diolecticam novam D. Ray-
mundi Lulli. Inc. «Consuevere autliores, licet quis» . Expl. «pro evan-
gelio Christi, cuius laus, gloria et gratiarum actio in omne evum».


(Cfr . n ú m s . 798, 1197 y 1208. )


13


[Varios. Explicaciones de clase de la Universidad Luliana.]
Sin foliar. 210 x 155 m m . Interesa señalar :


1410. — Fr. Raymundo Anglada. carmelita, In arlem magnam
B. Raymundi Lulli commentarii. Inc. Post invocationem divini anxi-
lii qua utitur Doctor noster».


Incomple to . Empezado el 11 de abril de 1614. Sobre Fr . R a y m u n d o Anglada o
Zangioda, cfr. Bover, Biblioteca 1388; J u a n Angelló Tor ren t s , Glorias del Carmelo,
tomo IV, 121 .


1 4


Antonio Raymundo Pasqual, cisterciense, Sermones.
216 x 150 m m . Ene . moderna . Sermones reunidos por el mismo aulor . En t r e los


mismos conviene reseñar:


1 1 1 1 . — El milagro de la sabiduría del B. Ravmundo Lulio.
Ed. Mallorca 1711 . R D 329. Esle e jemplar fue el usado para la edición.


1 5


[Varii tractatus theológici ad mentem Beati Raymundi Lullii a
variis auctoribus cxarati.]


Colección facticia. Año 1673. 210 x 146 m m . Ene . moderna . Sign. BB. Ms. I I .
75. Interesa reseñar:


1112. — Sebastián Ferragut, Tractatus de volúntate Dei iuxta
mentem Divi Raymundi Lulli. Inc. «Tractatis iam proemialibus sacrae
doctrinae».


Apuntes de clase tomados por Matías Montaner . colegial de La Sapiencia desde
1669. Los empezó el 12 de abril de 1673 y los te rminó el 17 de j u n i o . Sebastián Fe-
r ragut . profesor de la Univers idad, fué asimismo colegial desde 1665. Cfr. M. Gela-
bert , Constitutiones in Lulliano Baleari Majoricae Collegio B. I . Mariae Sapientiae,
Palmae 1892, p . 70.


1413. — Miguel Amer, Tractatus de Deo uno et trino iuxta doc-
trinara R. L. Inc. «Cum inter ea. carissimi discipuli» .


Apuntes del mismo discípulo. Empezados el día 19 oct. 1672 y terminados el 18
febr. 1673. El autor también era colegial de La Sapiencia y profesor en la Univers idad.


188




L O S F O N D O S MANUS.CHITOS L U C I A N O S 221


16


[Varios. Miscelánea histórica mallorquína.]
Colección de documentos recogidos por el P . Gaspar M u n a r . M. SS. CC. Tomo I .


320 x 210 m m . E n e . moderna . Interesa reseñar:


1414. (ff. 2-7 v. I. — Fr. Bartolomé Fornés. Sermón del ínclito
y mártir de Christo el Bto. Raymundo Lull en la fiesta anual de su
conversión que le tributa su Universidad. Inc. Ecce nos reliquimus...
Gran fiesta llena de gozo» .


Este sermón fué predicado el 25 de enero de 1774 en la iglesia de San Francisco.
Cfr. Bover, Biblioteca 474, V I ; R D 387.


1415 (8-9 v . ) . — «Memorial que los PP . Dominicos presentan
al M. I. Ayuntamiento de la Ciudad de Palma del Reino de Mallorca
en el año 1750» . A continuación: «Descubrimiento de la verdad que
quiere ocultar el antecedente Memorial» .


1416 (10-10 v. I — Copia de un decreto de la S. C. de Ritos so-
bre el proceso de beatificación de R. L. 18 junio 1763.


1417 ( 1 1 ) . — Buen Retiro, 7 julio 1761. D. Francisco Bucarelli
y Ursua al Marqués del Campo del Villar.


1418 ( 1 2 - 1 3 ) . — Palma. 10 septiembre 1776. Fl Ayuntamiento
de Palma al Obispo sobre imposición del nombre de R. L. en los bau-
tismos.


1 119 (11 -151 . — 1777. Fa Congregación de párrocos de Mallor-
ca al Rey sobre el mismo asunto.


1120 (116-130 v . ) . — Procedo sobre la cátedra fundada por
D . a Inés de Ouinl en la Universidad a favor del P. Antonio Raymun-
do Pasqual.


17


[Varios. Miscelánea histórica mallorquína.1
Tomo I I I . Sin foliar. Las mismas característ icas que el anter ior . Interesa reseñar :


1421. — Documentos sobre la fundación de un hospicio en el Co-
legio de La Sapiencia y la unión de este al Seminario. (Años 1775-
17761. A continuación va un informe, de la Real Audiencia al Rey ,
fechado en Palma el 8 de noviembre de 1780. sobre los muchos in-
convenientes de que se lleven a cabo dichos propósitos.


•¥89




222 L O R E N Z O P É R E Z M A R T Í N E Z


Edic iones raras


1422. — Arbor scientiae. Lyon 1515. R D 55. Ene. moderna.
Restaurado.


1423 — Lógica nova. Liber correlativorwm innatorum. Liber
de ascensu et descensu intellectus. Valencia 1512. R D 48. Ene. m o -
derna.


1424. — Liber de articulis fidei sacrosanctae et salutiférae legis
christianae sive liber Apostrophe. Barcelona 1504. Ene. moderna.


1425. — Liber de laudibus B. Mariae. Liber clericorum. Dispu-
tatio clerici et Raymundi phantaslici. Liber de natali pueri parvuli
Chrisli Jesu. París, 10 dic. 1499. R D . 25. Algunas brevísimas notas
marginales. Perteneció al Colegio de la Sapiencia.


1426. — Liber contemplationis quae sit in Deo. Blanquerna de
amico et amato. París 1505. R D 35


1427. — Blanquerna. Valencia 1521 . Faltan los dos últimos fo-
lios. R D 76.


LORENZO PÉREZ MARTÍNEZ


190




B I B L 1 0 (; R A FI A


l


S E C C I Ó N D E E S T U D I O S L U L I A N O S


R A M Ó N L L U L L E N S U M U N D O — P o c o s s e r á n l o s l e c t o r e s d e
e s t a r e v i s t a q u e d e s c o n o z c a n el Dinamisme de Ramón Lull d e M o s s é n
S a l v a d o r G a l m é s , o p ú s c u l o g e n i a l q u e h a s e r v i d o d e o r i e n t a c i ó n a
t o d a u n a g e n e r a c i ó n d e l u l i s t a s , i n s p i r á n d o l e s s u p r o p i o f e r v o r y
m o s t r á n d o l e s l a s g r a n d e s l í n e a s d e la o b r a y la v i d a d e l B e a t o ; p e r o
p o r b u e n o y ú t i l q u e s i g a s i e n d o , a q u e l l i b r i t o h a p e r d i d o a l g o d e
s u v a l o r d e s p u é s d e l o s d e s c u b r i m i e n t o s d e l o s ú l t i m o s v e i n t i c i n c o
a ñ o s , y y a h a c í a f a l t a o t r o e s t u d i o p a r e c i d o . A h o r a , le h a s a l i d o u n
d i g n o s u c e s o r , e n la f o r m a del Ramón Llull en el mon del scu temps
d e l P . M . B a t l l o r i , S. J . ( C o l . l e c c i ó « E p i s o d i s d e la H i s t o r i a » , R a f a e l
D a l m a u , B a r c e l o n a 1 9 6 0 , 6 4 p p . , 18 p t s . ) . L o s q u e a s i s t i e r o n al I C o n -
g r e s o I n t e r n a c i o n a l del L u l i s m o y a lo c o n o c e r á n e n u n a v e r s i ó n a n -
t e r i o r , p u e s s e t r a t a d e u n a r e f u n d i c i ó n y e x p a n s i ó n c a t a l a n a d e l
p r ó l o g o c o n q u e c o n t r i b u y e r a el P. B a t l l o r i a la Introducción a Ramón
Llull r e p a r t i d a p o r la D i r e c c i ó n G e n e r a l d e R e l a c i o n e s C u l t u r a l e s
c o n m o t i v o d e a q u e l c o n g r e s o .


E n s u f o r m a n u e v a , l i b r e d e l a s l i m i t a c i o n e s q u e 1c i m p o n í a n s u
finalidad d e m e r o p r ó l o g o a u n a a n t o l o g í a d e t e x t o s t r a d u c i d o s — y
d e s a r r o l l a d a e n la l e n g u a m a t e r n a d e R a m ó n L l u l l c o n t o d a la v i v a -
c i d a d e i n c i s i ó n h a b i t u a l e s d e l e s t i l o d e s u a u t o r — , c o b r a t o d a v í a
m a y o r i n t e r é s y n u e v a s f u e r z a s . E s u n i n t e n t o d e s i t u a r la f i g u r a del
B e a t o d e n t r o d e s u c o n t e x t o h i s t ó r i c o « p e r a v a l u a r - l a i p r e a r - l a e n
les s e v e s c b o r d e n a d e s d e t e m p s i d ' e s p a i » , y p a r a el P. B a t l l o r i lo
m á s e s e n c i a l d e e s t e c o n t e x t o c o n s i s t e e n la i n t e r a c c i ó n d e d i s t i n t o s
f a c t o r e s y m u n d o s : g e o p o l í t i c a m e n t e , h a y q u e s i t u a r l e d e n t r o d e u n
t r i p l e m a r c o « c á t a l a , e u r o p e u i m e d i t e r r a n i » ; c u l t u r a l m e n t e , h a y q u e
e x a m i n a r o t r o m a r c o , el d e la « c o e x i s t e n c i a i . . . i n t e r a c c i ó c o n s t a n t s
d e t r e s raons m e s a v i a t a u t ó n o m s q u e i n d e p e n d e n t : el l l a t í , el b i z a n t í
i l ' i s l á m i c » — t r e s m u n d o s c u y o s c o n t a c t o s f u e r o n m ú l t i p l e s : « p o l í t i c s ,
e c o n ó m i c s , c u l t u r á i s , r e l i g i o s o s » . E s t a d o b l e e x a m i n a c i ó n la l l e v a a
c a b o el P. B a t l l o r i c o n u n fino s e n t i d o h i s t ó r i c o , c o r r i g i e n d o l a s g r a n -
d e s l í n e a s d e l a c o n c e p c i ó n t r a d i c i o n a l d e l a v i d a y o b r a d e l B e a t o
a l a l u z d e l a s i n v e s t i g a c i o n e s m á s r e c i e n t e s ( c a b e s e ñ a l a r , s i n e m -




224 E S T U D I O S L U L I A N O S


b a r g o , q u e n o t o d o s e s t a r á n d e a c u e r d o e n c u a n t o a a l g u n o s p u n t o s
c r o n o l ó g i c o s ) . E n t r e l o s f r u t o s d e s u s p r o p i a s i n v e s t i g a c i o n e s , l a
a p o r t a c i ó n m á s i m p o r t a n t e d e l P. B a t l l o r i e s q u i z á s el e s t u d i o q u e
h a h e c h o d e la e s p i r i t u a l i d a d d e la é p o c a , c o n s u g e r e n c i a s m u y lla-
m a t i v a s s o b r e l a s r e l a c i o n e s e n t r e R a m ó n L l u l l y l o s e s p i r i t u a l e s
f r a n c i s c a n o s , y e s d e e s p e r a r q u e v o l v e r á a d e s a r r o l l a r e s t e a s p e c t o
d e s u t e m a m á s d e t e n i d a m e n t e e n o t r o l u g a r .


C o m o i n t r o d u c c i ó n g e n e r a l a l B e a t o , e s t e l i b r i t o e s a h o r a d e l o
m e j o r q u e h a y , y h a b r í a q u e c o l o c a r l o e n m a n o s d e t o d o p r i n c i p i a n -
t e e n l o s e s t u d i o s l u l i a n o s a l m i s m o t i e m p o q u e s e le e n t r e g a s e n l a s
Obres Essencials, c u y a s v a l i o s a s p á g i n a s i n t r o d u c t o r i a s q u e d a n c o m -
p l e t a d a s del p u n t o d e v i s t a h i s t ó r i c o p o r e s t e n u e v o o p ú s c u l o . S i n
e m b a r g o , p o r a c e r t a d a q u e s e a s u v i s i ó n d e l o s d i v e r s o s a s p e c t o s
h i s t ó r i c o - g e o g r á f i c o s y t e o l ó g i c o s d e l c o n t e x t o l u l i a n o , m e p a r e c e
q u e h a b r í a q u e f o r m u l a r el t r i p l e - m a r c o ideológico d e u n a m a n e r a
u n p o c o d i s t i n t a : d e l p u n t o d e v i s t a d e l a s g r a n d e s t r a d i c i o n e s c u l t u -
r a l e s , ¿ n o h a b r í a q u e v e r el m u n d o l a t i n o y el m u n d o b i z a n t i n o c o -
m o f o r m a n d o u n s o l o g r a n m u n d o c r i s t i a n o , f r e n t e a l o s d o s m u n d o s
d e l a s o t r a s d o s g r a n d e s r e l i g i o n e s m o n o t e í s t a s b a s a d a s e n . e s c r i t u -
r a s q u e t e n í a n la f u e r z a d e r e v e l a c i ó n p a r a s u s s e c u a c e s ? L o s h e r -
m a n o s C a r r e r a s y A r t a u y a s i t u a r o n el p e n s a m i e n t o l u l i a n o e n r e l a -
c i ó n g e n é t i c a c o n la c o e x i s t e n c i a e n t i e r r a s c a t a l a n a s d e l c r i s t i a n i s -
m o , d e l i s l a m y el j u d a i s m o , y m e p a r e c e q u e e s t a s t r e s r e l i g i o n e s
c o n s t i t u y e n el v e r d a d e r o t r i p l e - m a r c o d e l o s g r a n d e s r a s g o s d e l a
o b r a d e l B e a t o . C o m o M a n u e l d e M o n t o l i u h a e s c r i t o r e c i e n t e m e n t e ,
e n s u Ramón Llull i Amau de Vilanova, « l a d i r e c c i ó filosófica d e l
p e n s a m e n t luí . l ia n o a d q u i r e i x t o t a la s e v a s i g n i f i c a d o fins q u e l a
i n t e r p r e t e m c o m u n a p u i x a n t i o r i g i n a l m a n i f e s t a c i ó d e l a l i t e r a t u r a
p o l é m i c o - r e l i g i o s a , n a s c u d a d " a q u c l l í n t i m c o n t a c t e d ' a q u e l l e s t r e s
r e l i g i o n s » .


R. D. F. Pring-Mill
O x f o r d .


I I


S E C C I Ó N G E N E R A L DE E S T U D I O S M E D I E V A L E S


R I C H A R D W A L Z E R , Greek hilo Arable ( O r i e n t a l S t u d i e s : I ,
B r u n o C a s s i r e r , O x f o r d , 1 9 6 2 ) 2 5 6 p s . , C 3 / 3 / — .


L a e d i t o r i a l B r u n o C a s s i r e r a c a b a d e i n i c i a r u n a s e r i e d e E s t u -
d i o s O r i e n t a l e s c o n u n t o m o c u y a i m p o r t a n c i a p a r a l o s q u e s e i n t e -
r e s a n p o r l a e v o l u c i ó n del p e n s a m i e n t o m e d i e v a l s e r í a d i f í c i l d e
e x a g e r a r : Greek into Arabio e s u n a r e c o p i l a c i ó n d e a r t í c u l o s — p u -
b l i c a d o s e n d i v e r s a s é p o c a s y e n l i b r o s o r e v i s t a s n o s i e m p r e a c c e -
s i b l e s — p o r el i n s i g n e a r a b i s t a R i c h a r d W a l z c r . S u c a r r e r a f u e
i n i c i a d a e n el c a m p o d e la f i l o s o f í a c l á s i c a , p a r a d e s v i a r s e l u e g o
h a c i a l a filosofía m u s u l m a n a m e d i e v a l e n b u s c a d e t r a d u c c i o n e s o
d e o b r a s g r i e g a s c u y o s o r i g i n a l e s s e h a b í a n p e r d i d o , y p u e d e d e c i r s e
q u e n o h a y n i n g ú n e r u d i t o h o y d í a m á s c a p a c i t a d o p a r a a q u i l a t a r
l o s g r a d o s d e l a t r a n s m i s i ó n del p e n s a m i e n t o g r i e g o a l o s á r a b e s , n i




B I B L I O G R A F Í A 22.1


d e a p r e c i a r m e j o r l o s s u t i l e s c a m b i o s d e m a t i z q u e las i d e a s g r i e g a s
h u b i e r o n d e s u f r i r a l v e r s e a d a p t a d a s p a r a c u a d r a r c o n el c o n t e x t o
t e o c é n t r i c o d e l p e n s a m i e n t o m u s u l m á n .


L o s e s t u d i o s r e c o p i l a d o s e n e s t e t o m o t i e n e n , p o r lo t a n t o , u n a
d o b l e i m p o r t a n c i a p a r a l o s q u e t r a b a j a n e n el c a m p o del m e d i o e v o
o c c i d e n t a l . P e r u n l a d o , v e r c ó m o l a s i d e a s g r i e g a s s e m o d i f i c a r o n
e n s u p a s o al m u n d o m u s u l m á n p u e d e h a c e r m u c h o p a r a i l u m i n a r
l o s c a m b i o s q u e e s t a s i d e a s s u f r i e r o n al s e r i n c o r p o r a d a s a la vi-
s i ó n i g u a l m e n t e t e o c é n t r i c a d e l c r i s t i a n i s m o . E l p a r e n t e s c o e n t r e
a m b a s e v o l u c i o n e s e s m u y s i g n i f i c a n t e , y l a s d i f e r e n c i a s o b s e r v a -
b l e s e n t r e e l l a s p u e d e n s e r m á s i m p o r t a n t e s t o d a v í a c o m o i n d i c i o s
d e s u t i l e s d i s t i n c i o n e s e n t r e a m b o s a m b i e n t e s q u e p u d i e r a n h a b e r
p a s a d o ( d e o t r o m o d o ) i n o b s e r v a d a s . P o r el o t r o l a d o , s i e m p r e h a y
el p e l i g r o d e i n c u r r i r e n e r r o r e s d e i n t e r p r e t a c i ó n , si s e e s t u d i a n l a s
i d e a s d e a l g ú n p e n s a d o r m e d i e v a l a l a luz d i r e c t a d e s u s f u e n t e s c l á -
s i c a s : f u e n t e s a u t e n t i c a s , s í , p e r o a v e c e s m u y r e m o t a s , y p a r a a p r e -
c i a r l a s c o s a s t a l c o m o d e b e n d e h a b e r p a r e c i d o a a q u e l h o m b r e m e -
d i e v a l , h a y q u e p o d e r l a s e s t u d i a r e n la f o r m a e n q u e le l l e g a r o n .
O s e a , e n m u c h o s c a s o s , c o m o t r a d u c c i o n e s l a u n a s d e t r a d u c c i o n e s
á r a b e s , c o n el s e n t i d o m o d i f i c a d o p r o g r e s i v a m e n t e p o r l a i n f l u e n c i a
d e m u c h a s g e n e r a c i o n e s d e c o m e n t a r i s t a s ( y s o b r e t o d o p o r l o s
c o m e n t a r i s t a s n c o p l a t ó n i c o s d e la a n t i g ü e d a d t a r d í a , c o m o t a m b i é n
p o r s u s s e c u a c e s los n c o p l a t ó n i c o s m u s u l m a n e s ) . E s t e p e l i g r o ,
s i e m p r e p r e s e n t e en c u a l q u i e r e s t u d i o d e u n p e n s a d o r c r i s t i a n o
m e d i e v a l , e s t a n t o m a y o r c u a n t a m á s r a z ó n t e n g a m o s p a r a s o s p e -
c h a r q u e c o n o c i e s e l o s t e x t o s á r a b e s d i r e c t a m e n t e , y s e a u m e n t a
e n s u m o g r a d o c u a n d o s e t r a t a d e u n h o m b r e c o m o R a m ó n L l u l l ,
y a q u e n u n c a p o d r e m o s s a b e r c u á n t a s o b r a s á r a b e s c o n o c í a , ni
c u á l e s d e s u s i d e a s n c o p l a t ó n i c a s le l l e g a r o n p o r a l g ú n i n t e r m e d i a -
r i o á r a b e y n o c r i s t i a n o .


D e l o s c a t o r c e e s t u d i o s q u e s e h a n r e u n i d o e n e s t e t o m o , h a y
n a d a m e n o s q u e s e i s q u e d e b i e r a n d e i n t e r e s a r m u y d i r e c t a m e n t e
a l o s q u e t r a b a j a n s o b r e las f u e n t e s del l u l i s m o : el p r i m e r o , « I s l a -
m i c P h i l o s o p h y » ( u n e s b o z o m a g i s t r a l d e u n a h i s t o r i a g e n e r a l d é
la f i l o s o f í a m u s u l m a n a ) ; N o . 2, « O n t h e L e g a c y o f t h e C l a s s i c s i n
t h e I s l a m i c W o r l d » , q u e t r a t a d e l a s l i n c a s g e n e r a l e s d e la t r a s f o r -
m a c i ó n del p e n s a m i e n t o g r i e g o e n el I s l a m : N o . 9, « N e w L i g h t o n
G a l e n ' s M o r a l P h i l o s o p h y » , m u y i m p o r t a n t e p a r a la d e f i n i c i ó n d e
l a s i d e a s m o r a l e s d e la a n t i g ü e d a d t a r d í a ; N o . I I , « N e w S t u d i e s
o n A l - K i n d i » , q u e i n t e n t a u n a d e f i n i c i ó n m u y s u t i l d e su a c t i t u d
c o m o u n m u s u l m á n o r t o d o x o p a r a c o n l a s i d e a s filosóficas q u e
t e n í a q u e m a n e j a r ; N o . 12, «Al F a r a b i " s T h e o r y o í P r o p h e c y a n d
D i v i n a t i o n » , p a r a lo q u e t i e n e q u e v e r c o n i d e a s s o b r e la i n s p i r a -
c i ó n ( i d e a s q u e p u d i e r a n h a b e r i n f l u i d o s o b r e la m a n e r a en q u e
L l u l l e n f o c a r a el g é n e s i s d e s u ars inveniendi veritatem); y , final-
m e n t e , el N o . 14, « P l a t o n i s m in I s l a m i c P h i l o s o p h y » , c u y a s d i e c i -
s i e t e p á g i n a s r e ú n e n t o d a u n a s e r i e d e i d e a s f u n d a m e n t a l e s , d e
g r a n p r o v e c h o p a r a e n f o c a r el c o n t e x t o filosófico d e l p e n s a m i e n t o
l u l i a n o a d e c u a a m e n t e .


R. D. F. Pring-Mill
O x f o r d




226 E S T U D I O S L U L I A N O S


W A L T E R K I R C H N E R , Western Civilisation lo 1500 ( B a r n e s &
K n o w l e , N e w Y o r k , y C o n s t a b l e , L o n d r e s , 1 9 6 0 ) x v i i i - ) - 3 2 6 p s . , 1 6 / - .


E s t e « e s b o z o c o l e g i a l » — b a s e p a r a « c u a l q u i e r c u r s o s o b r e l a
c i v i l i z a c i ó n o c c i d e n t a l » — n o c u e n t a m á s q u e 2 7 3 p s . d e t e x t o ( h a y
o t r a s 5 3 d e p r e g u n t a s , p l a n o s , b i b l i o g r a f í a , e í n d i c e ) , y s e a p r e s u r a
h o r r i b l e m e n t e p a r a a l c a n z a r l a m e t a , a b a n d o n a n d o e x p l i c a c i o n e s y
r e s e r v a s e s e n c i a l e s a c a d a p u n t o . L o q u e n o s q u e d a e s u n a s e r i e d e
j u i c i o s p e l i g r o s o s d e c u y o v a l o r ( a u n d e n t r o d e l c o n t e x t o d e l a s
l e c t u r a s p o s t e r i o r e s q u e s e r e c o m i e n d a n ) h a y q u e d u d a r m u y s e -
r i a m e n t e . N o h a y , p . e. , n i n g u n a e x p l i c a c i ó n d e l a finalidad u o r g a -
n i z a c i ó n d e u n a u n i v e r s i d a d ( q u i z á s n u e s t r a h e r e n c i a m á s i m p o r -
t a n t e d e l a E d a d M e d i a ) . L a s p a l a b r a s studium genérale n u n c a s e
a s o m a n , n i s e n o s d i c e n a d a d e l a s d i f e r e n c i a s e n t r e P a r í s y B o l o n i a .
T a m p o c o s e e n j u i c i a a d e c u a d a m e n t e el p a p e l d e B r u g e s — e j e c e n -
t r a l d e l a E u r o p a d e l o s s i g l o s X I I I y X I V — ni d e B a r c e l o n a . L o s
c a t a l a n e s y R a m ó n L l u l l h a n d e s a p a r e c i d o p o r c o m p l e t o , y c o n
e l l o s l a c o r t e d e B o r g o ñ a d e l s. X V .


E n t r e e r r o r e s y t o n t e r í a s : y a q u e el Tristún d e C h r é t i e n d e
T r o y e s n o h a l l e g a d o h a s t a n o s o t r o s , ¿ p o r q u é n o m b r a r t a n s ó l o
a é s t a d e s u s o b r a s ? , y ¿ c ó m o p o d e m o s s a b e r q u e el Tristán d e
G o t t f r i e d v o n S t r a s s b u r g « l o s o b r e p a s a b a » [ p . 2 2 7 ] ? N o h a y r a z o
n e s p a r a s u p o n e r q u e l o s t r o b a d o r e s e r a n « l o s h i j o s m e n o r e s d e
l o s n o b l e s » , n i q u e f u e s e n « c a b a l l e r o s a n d a n t e s » t a m p o c o [ p . 2 0 1 ] ,
L o s f r a i l e s m e n d i c a n t e s n o a c e p t a r í a n s u c a l i f i c a c i ó n d e « ó r d e n e s
m o n á s t i c a s » [ p . 2 1 1 ] , y l a B u l a D o r a d a d e l e m p e r a d o r C a r l o s I V
n o « i n t r o d u j o » u n n u e v o m é t o d o d e e l e c c i o n e s i m p e r i a l e s [ p . 2 3 3 ] .


E n s u m a , e s d i f í c i l n o p e n s a r q u e e s t e l i b r o s ó l o s e r v i r í a p a r a
d e s v i a r a l o s e s t u d i a n t e s q u e s e fiaran d e é l .


J. G. Dickinson
O x f o r d


L A G E O G R A F Í A D E L M E D I O E V O E U R O P E O . — E n The Pen-
guin Atlas of Medieval History ( P e n g u i n B o o k s , H a r m o n d s w o r t h ,
I n g l a t e r r a , 1 9 6 1 , 1 0 / 6 ) , e n c o n t r a m o s u n a s e r i e d e c u a r e n t a m a p a s
h i s t ó r i c o s d i b u j a d o s p o r J o h n W o o d c o c k , p a r a i l u s t r a r la h i s t o r i a
e u r o p e a d e s d e el a ñ o 3 6 2 d e s p u é s d e J e s u c r i s t o h a s t a 1 4 7 8 . E s t a
q u e d a r e s u m i d a e n f o r m a d e c o m e n t a r i o a l o s m a p a s p o r C o l i n
M c E v e d y , c u y a e s l a r e s p o n s a b i l i d a d p a r a el p r o g r a m a d e l l i b r o .
E n c o n j u n t o , r e p r é s e n l a u n a a d m i r a b l e l a b o r d e s í n t e s i s , p e r o n o
d e j a d e t e n e r s u s p e l i g r o s p o r q u e l o s g r a n d e s m o v i m i e n t o s d e l a
h i s t o r i a a d q u i e r e n d e m a s i a d a e x p r e s i v i d a d . Y a q u e t o d o s l o s m a -
p a s s o n d e l m i s m o t a m a ñ o ( 1 9 c m . x 14 c m . ) , y t o d o s a b a r c a n l a
t o t a l i d a d d e l a s r e g i o n e s d e s d e el M a r C a s p i o h a s t a el A t l á n t i c o y
d e s d e el e x t r e m o s e p t e n t r i o n a l d e l B á l t i c o h a s t a el M a r R o j o , n o
c a b e n e n e l l o s n i n g u n o d e l o s p o r m e n o r e s d e l a g e o p o l í t i c a .


E r a O r t e g a y G a s s e t el q u e d i j o q u e — « a p r e t a d o s u n o s c o n t r a
o t r o s l o s h e c h o s i n n u m e r a b l e s , f u n d i d o s e n u n a c u r v a s i n p o r o s ni
d i s c o n t i n u i d a d e s » — l a h i s t o r i a d e E s p a ñ a a d q u i r í a « l a c l a r i d a d e x -
p r e s i v a d e u n g e s t o » o d e u n « v a s t o a d e m á n » ; y e n e s t e l i b r o , m á s
d e m i l a ñ o s d e la h i s t o r i a e u r o p e a h a n s i d o r e d u c i d o s a u n a s e r i e d e




B I B L I O G R A F Í A 227


t a l e s a d e m a n e s . L o q u e r e s a l t a a s í e s i m p o r t a n t e , y e s t e l i b r o e s
p r o v e c h o s o e n c u a n t o l o d e s t a c a t a n a d m i r a b l e m e n t e ; p e r o p a r a
c o m p r e n d e r l a h i s t o r i a , e s m e n e s t e r e s t a r t o p a n d o c o n t i n u a m e n t e
c o n s u s « p o r o s » y s u s « d i s c o n t i n u i d a d e s » . E s t a r e d u c c i ó n d e l a e d a d
m e d i a a c u a d r o s c l a r o s y s e n c i l l o s m e p a r e c e p e r j u d i c i a l p a r a el
e s t u d i a n t e , s o b r e t o d o c u a n d o r e c o r d a m o s q u e l a h i s t o r i a t a l c o m o
l a v i v i e r o n l o s h o m b r e s del m e d i o e v o l e s d e b e d e h a b e r p a r e c i d o
m e n o s s e n c i l l a e n t o n c e s q u e e n n i n g u n a o t r a é p o c a .


N o s d i s t a n c i a m o s d e l o s h e c h o s p a r a v e r l o s m e j o r , s í , p e r o
c u a n d o l o s h e c h o s s e a p r i e t a n « u n o s c o n t r a o t r o s » p a r a c o n v e r t i r s e
e n g r a n d e s c u r v a s , h a l l a m o s q u e n u e s t r a o b j e t i v i d a d s ó l o h a s i d o
a d q u i r i d a a c o s t a d e p e r d e r c o n t a c t o c o n l a v i d a . L a p e r s p e c t i v a
n o s i e m p r e e n g e n d r a la p e r s p i c a c i a , y el c u a d r o d e c o n j u n t o p u e d e
f a l s e a r l a s r e l a c i o n e s i n t e r n a s d e l o s p o r m e n o r e s . C o n e s t a r e s e r v a ,
e m p e r o , h a y q u e d e c i r q u e The Penguin Atlas of Medieval History
e s m u y ú t i l , y q u e l a s c u r v a s q u e t r a z a r e p r e s e n t a n m u y b i e n el
e s t a d o a c t u a l d e l a i n t e r p r e t a c i ó n d e la h i s t o r i a m e d i e v a l . M e r e c e n
e l o g i a r s e e s p e c i a l m e n t e l o s m a p a s q u e r e p r e s e n t a n l a s g r a n d e s
r u t a s el c o m e r c i o e n l a s d i s t i n t a s é p o c a s .


R. D. F. Pring-Mill
O x f o r d


J . M E Y E N D O R F F : Saint Grégoire Palomas et la mystique
orthodoxe. P a r í s , E d i t i o n s d u S c u i l , c o l l . « M a í t r e s S p i r i t u e l s » , n? 2 0 ,
1 9 5 9 , 1 9 0 p.


Introduction á Vétude de Grégoire Palamas. P a r i s , E d i t i o n s d u
S e u i l , c o l l . « P a t r i s c a S o r b o n e n s i a » , n? 3, 1 9 5 9 , 4 3 1 p .


J u s q u ' á p r é s e n t , s e u l s q u e l q u e s é r u d i t s p o u v a i e n t a c c e d e r á
T o e u v r e d e P a l a m a s . O n p e u t d i r é , s a n s e x a g é r e r , q u e F O c c i d e n t a
d é c o u v e r t G r é g o i r e P a l a m a s , le p l u s g r a n d d e s t h é o l o g i e n s o r i e n t a u x
d u M o y e n A g e , g r á c e a u x t r a v a u x d e J e a n M e y e n d o r f f , p r o f e s s e u r
d e p a t r o l o g i e á l ' A c a d é m i e S a i n t - V l a d i m i r á N e w - Y o r k .


L e s m é d i é v i s t e s e t l es t h é o l o g i e n s t r o u v e r o n t d a n s l ' « I n t r o d u c -
t i o n á T é t u d e d e G r é g o i r e P a l a m a s » u n e s o u r c e t r e s r i c h e d e
r e n s c i g n e m e n t s s u r les m o u v e m e n t s t h é o l o g i q u e s e t a s c é t i q u e s
o r i e n t a u x . C e t o u v r a g e , q u i f u t l a t h é s e d e d o c t o r a t d e M e y e n d o r f f ,
e s t p l u s q u e l " « i n t r o d u c t i o n » o u q u e l ' a n a l y s e d u c o n t e n u p h i l o s o -
p h i c o - t h é o l o g i q u e d e s é c r i t s d u g r a n d d o c t e u r h é s y c h a s t e : c ' e s t
I h i s t o i r e d e t o u t c e m o u v e m e n t c u l t u r c l e t t h é o l o g i q u e b y z a n t i n
d e s s i é c l e s X I I I e t X I V , q u i c o n s t i t u e la b a s e d e la r e l l e x i o n p a l a -
m i t e e t d o n t c e t t e r e f l e x i ó n r e p r é s e n t e le d e p a s s e m e n t .


L e s m é d i é v i s t e s o c c i d e n t a u x r e t i e n d r o n t s u r t o u t l ' é t u d e m i n u -
t i e u s c d e L i n f l u e n c e d e la p e n s é e d y o n i s i e n n e e n O c c i d e n t e t e n
O r i e n t á l ' c p o q u e d u g r a n d m o i n e a t h o n i t e . P a r c o n t r e , c e r t a i n e s
c a r a c t é r i s t i q u e s d e l ' a p o p h a t i s m c p a l a m i t e , l ' o p t i o n m a n i f e s t e m e n t
p e r s o n n a l i s t e d e l a m y s t i q u e d u s a i n t d o c t e u r , e t s a t h é o r i e d e s
a t t r i b u t s d i v i n s ( q u i e s t « d ' u n a u t r e o r d r e » q u e la t h é o r i e d y o n i -
s i e n n e d e s n o m s d i v i n s ) s u g g c r e r o n t b i e n d e p r o b l é m e s á c e u x q u i
s ' i n t e r r o g e n t s u r l a p o r t e e t h é o l o g i q u e d e l a d o c t r i n e l u l l i e n n e d e s
d i g n i t é s d i v i n e s e t d e s e s a b o u t i s s e m e n t s d a n s le d o m a i n e d e la
m y s t i q u e .




228 E S T U D I O S L U L I A N O S


« S a i n t G r é g o i r e P a l a m a s e t la m y s t i q u e o r t h o d o x e » p e u t é t r e
c o n s i d e r é e n q u e l q u e s o r t e c o m m e u n r e s u m e d e 1 e t u d e p r e c e d e n -
te . M a i s d a n s c e p e t i t l i v r e , YA. m e t d a v a n t a g e e n r e l i e f la c o n t i n u i t é
d e l a t r a d i t i o n m i y s t q u e b y z a n t i n e á t r a v e r s l e s s i é c l e s . E n e f f e t ,
r « H é s y c h a s m e » , c e t t e t r a d i t i o n q u i r e m o n t e a u x d e b u t s d u m o n a -
P a l a m a s e s t p r é c e n t é ici c o m m e le t h é o l o g i e n p a r e x c e l l e n c e d e
c h i s m e o r i e n t a l e t q u i c o n s t i t u e e n c o r é T u n e d e s f o r m e s l e s p l u s
c a r a c t é r i s t i q u e s d e l á s c e s e b y z a n t i n e c o n t e m p o r a i n e . M e y e n d o r f f
i n s i s t e d e n o u v e a u , d a n s c e p e t i t l i v r e ( p . 123 et s u i v . ) s u r l ' o p t i o n
p e r s o n a l i s t e d e l a t h é o l o g i e p a l a m i t e .


L. Sala Molins
P a r i s


E D O U A R D J E A U N E A U : La philosophie médiévale. P a r i s , P r e s -
s e s U n i v e r s i t a i r e s d e F r a n c e , c o l l . « Q u e s a i s - j e ? » , nv 1 0 4 4 , 1 9 6 3 , 125 p.


C ' e s t u n t o u r d e f o r c é q u e d e r é u s s i r á p r e s e n t e r e n si p e u d e
p a g e s u n e v u e d ' e n s e m b l e d e la p h i l o s o p h i e m é d i é v a l e . L ' a u t e u r ,
a t t a c h é d e r e c h e r c h e a u C e n t r e N a t i o n a l d e le R e c h e r c h e S c i e n t i í i -
q u e , y e s t a r r i v é . O n s a i t q u e l e s t le p r i n c i p e d e la c o l l e c t i o n « Q u e
s a i s - j e ? » : t a i r e le p o i n t d e s c o n n a i s s a n c e s a c t u e l l e s s u r te l o u tel
d o m a i n e , e n u n n o m b r e p r é c i s d e p a g e s , e t e n v u e d e d o n n e r á u n
p u b l i c c u l t i v é l a p o s s i b i l i t c d ' a v o i r u n e idee c l a i r e e t g l o b a l e ( c e
q u i n e v e u t p a s d i r é s u p e r f i c i c l l e ) s u r la q u e s t i o n t r a i t é e .


L e l i v r e d e J e a u n e a u c o m p o r t e c i n q c h a p i t r e s , d o n t le p r e m i e r
c o n s a c r é a u x s o u r c e s d o c t r i n a l e s e t a u c o n t e x t e s o c i o l o g i q u e d e la
p h i l o s o p h i e m é d i é v a l e , l e s a u t r e s á l ' a n a l y s c d e c e t t e p h i l o s o p h i e .
P é r i o d e é t u d i c e : d u s i é c l e I X a u X I V i n c l u s . D a n s I ' i n t r o d u c t i o n
o n n o u s i n v i t e á n o u s m é f i e r d e I ' e m p l o i t r o p f a c i l e d e la n o t i o n
d e « r e n a i s s a n c e » . L e s m o d e r n e s p a r l c n t v o l o n t i e r s e n e f f e t d e 3
r e n a i s s a n c e s : c e l l e d u I X , c e l l e d u X I I e t c e l l c d u X V . L e s m é d i é -
v a u x , e u x « p a r l a i e n t p l u s v o l o n t i e r s d e transferí de la culture
(translatio sludü)», r a p p c l l e I'A., e t il n o u s d e m a n d e d ' a b o r d e r
I ' é t u d e d e la p e n s é c p h i l o s o p h i q u c m é d i é v a l e s a n s p a c l i s e r a p r i o r i
a v e c c e t t e i d e e d e d i s c o n t i n u i t é q u e s u g g é r e la n o t i o n d e r e n a i s s a n c e ,
ni a v e c c e l l e d e c o n t i n u i t é s u g g é r é e p a r la n o t i o n d e t r a n s f e r í : le
j u s t e m i l i e u c o n s i s t e á n e p a s o p t e r d a v a n c e p o u r T u n e d e e e s
p e r s p e c t i v e s , á I ' e x c l u s i o n d e s o n o p p o s é e .


L 'A. i n s i s t e a u s s i , des le d é p a r t , s u r l ' c x i s t e n c c d 'un s u p p o r t
c o n s t a n t a la s p é c u l a t i o n m é d i é v a l e , q u i e n g a r a n t i t la c o n t i n u i t é
m a l g r é l e s d i s c r é p e n c e s , l es « r e n a i s s a n c e s » e t les a f f r o n t e m e n t s
d e c o l e s : L e l i v r e d e la N a t u r e e t le L i v r e d e I ' E c r i t u r e , D i e u et le
m o n d e c o n s t i t u a n t l a x e d e la s p é c u l a t i o n p h i l o s o p h i q u c m é d i é v a l e ,
m é m e c h e z c e u x q u e T o n a p p e l a i t v o l o n t i e r s d e s « r a t i o n a l i s t e s » .


C e c i d i t , la s y n t h é s e r é a l i s c e p a r J e a u n e a u e s t d ' u n e p a r f a i t c
h o n n é t e t é : o n s e n t qu ' i l s ' e s t b e a u c o u p p r é o e c u p é d e c e t t e c o n t i -
n u i t é d o n t ¡1 p a r l e d a n s I ' i n t r o d u c t i o n e t qu*il a v o u l u s ' a t t a r d e r
p l u s o u m o i n s s u r T u n e o u I a u t r e d e s f i g u r e s p r i n c i p a l e s d e l a
p e n s é e m é d i é v a l e s e l o n l ' i m p o r t a n c e d e c e q u ' e l l e s a p p o r t a i e n t d e
n o u v e a u á la p r o b l a m a t i q u e p h i l o s o p h i q u c L 'A. n e s ' e s t p a s t o u -
j o u r s l i m i t é á faire le point. S o u v e n t il i n n o v e . V o i r , p a r e x e m p l e ,
l e s p a g e s qu 'il c o n s a c r e á J e a n S c o t E r i g é n e d o n t la s p é c u l a t i o n ,




BIBLIOGRAFÍA 2 2 ü


s o u l i g n e J e a u n e a u , s e c o m p l a i t d a n s le d r a m a t i s m e . L ' a u t e u r t r a c e
u n p o r t r a i t vif , l ' u í g u r a n t , d ' E r i g é n e e x é g é t e e t d i a l e c t i c i e n , p o u r
q u i « p h i l o s o p h e r c ' e s t n a v i g u e r e n h a u t e m e r , c ' e s t r i s q u e r s a p e n s é e
s u r d e s c i m e s v e r t i g i n e u s e s d ' o ü T o n d é c o u v r e s o u d a i n l ' a b i m e a
s e s p i e d s » . Q u e T o n l i s e a u s s i l es p a g e s c o n s a c r é e s á l ' E c o l e d e
C h a r t r e s . O n s e n t q u e 1"A. les a é l a b o r é e s a v e c u n s o i n p a r t i c u l i e r .
L a , s u r t o u t , il f a í t a u t r e c h o s e q u e s c h é m a t i s e r ce q u e les h i s t o r i e n s
o n t d e j a it il p r e c i s e e t c o r r i g e , et il e l a b o r e la c h r o n o l o g i e d e l ' é c o -
le , s í g n a l e les d i v e r g e n c e s , v o i r e l es o p p o s i t i o n s m é t h o d o l o g i q u e s
o u d o c t r i n a l e s e n t r e l e s c h a r t r i e n s , e t a c c o r d e le r a n g q u e luí r e -
v i e n t — á c o t e d e s c h a n c e l l i e r s d e 1 ' é c o l e — á c e « m a i t r e á la c u r i o -
s i t e n c y c l o p é d i q u e » q u e ful G u i l l a u m e d e C o n c h e s .


J e a u n e a u i n n o v e a u s s i d a n s les p a g e s qu ' i l c o n s a c r e á la d ia -
l é c t i q u e d e M a i E c k a r t , d o n t o n n o u s f a i t s a i s i r , t e x t e s a l ' a p p u i ,
la t é m é r i t é e t la p r o f o n d e u r . P a r l a n t d e l ' E c o l e d e S a i n t V í c t o r ,
l'A. s í g n a l e e n p a s s a n t q u e l s é t a i e n t l es v r a i s t i t r e s d e s d e u x Ben-
jamins d e R i c h a r d : le t i t r e o r i g i n a i r e d u B e n j a i n i n m a i o r é t a i t
« L ' a r c h e d e M o ' í s e » , e t « L i v r e e s X I I P r o p h e t e s » e s t le v r a i t i t r e d u
B e n j a n i i n m i n o r . O n c o n s t á t e l a e n l i n q u e J e a u n e a u a t e n u c o m p t e
d a n s les e u x p a g e s qu ' i l a c o n s a c r é e s á R a y m o n d L u l l e , d e l ' i n c e r -
t i t u d e q u i e s t c e l l e d e s l u l l i s t e s c o n t c n i p o r a i n s un c e q u i c o n c e r n e
les s o u r c e s d i r e c t e s d e la p e n s é e d u p h i l o s o p h e c a t a l á n ; en o u t r e
il n 'a p a s o m i s d e p r é c i s e r le c a r a c t é r e o n t o l o g i q u e aussi d e l 'Art d e
L u l l e . E n f i n l'A. n a p a s o u b l i é d e r a p p e l e r q u e D e s c a r t e s n e c o n -
n a i s s a i t á L u l l e q u ' á t r a v e r s les d é f o r m a t i o n s o p é r é e s p a r A g r i p p a .


C e l i v r e s e lit a v e c f a c i l i t é . L a c o n c i s i ó n d e l ' e x p o s é n'y g e n e
j a m á i s la l l u i d i t é d u s t y l e . II c o n s t í t u e u n o p p o r l u n a i d e - m é m o i r e
p o u r t o u t m é d i é v i s t e e t u n e x c e l l e n l i n s t r u m e n t d e t r a v a i l p o u r
l e s é t u d i a n t s . P r é c i s o n s enfin q u e c e t t e é t u d e s e l i m i t e a u m o n d e
o c c i d e n t a l , c h r é t i e n e t l a t í n .


L. Sala Malins
P a r i s


E R I C H A U E R B A C H , Dante: Poel of the Secular World. T r a n s -
l a t e d b y R a l p h M a n h e i m . T h e U n i v e r s i t y o f C h i c a g o . C h i c a g o ,
I l l i n o i s , 1 9 6 1 . 1 9 5 p p . 3 7 s . 6d .


S e t r a t a d e la t r a d u c c i ó n i n g l e s a ( a m e r i c a n a ) del o r i g i n a l a l e -
m á n Dante ais Dichter der irdisclien Welt p u b l i c a d a e n 1929 . C u á l e s
s e a n l o s m o t i v o s q u e h a n o r i g i n a d o e s t a t r a d u c c i ó n n o e s p r e c i s a -
m e n t e u n a c u e s t i ó n c l a r a . P o c o h a y d e i n t e r é s p a r a el d a n t i s t a e n
e n e s t a o b r a , a n o s e r q u e s e e s p e r e q u e el e s p e c i a l i s t a e n D a n t e
p u e d a e n c o n t r a r i n s t r u c t i v a s l a s g e n e r a l i z a c i o n e s y v a g u e d a d e s d e l
p r i m e r c a p í t u l o e n d o n d e A u e r b a c h h a b l a d e u n a c o s a q u e él l l a m a
« l a i d e a d e l h o m b r e e n la l i t e r a t u r a » y q u e e s t u d i a d e s d e H o m e r o
h a s t a l o s p o e t a s p r o v e n z a l e s , n a d a m e n o s E s di f íc i l e n c o n t r a r t e m a
e n e s t e l i b r o — d e s d e la p r i m e r a f a s e p o é t i c a d e D a n t e , h a s t a el
a r g u m e n t o y e s t r u c t u r a d e l a Commedia, m á s el b r e v e c a p í t u l o
final s o b r e la « t r a n s f o r m a c i ó n d e la v i s i ó n d e la r e a l i d a d e n D a n t e » —
q u e n o e s t é s u b j e t i v a m e n t e t r a t a d o t a n t o en la f o r m u l a c i ó n c o m o
e n la e v a l u a c i ó n d e l o s h e c h o s . L a c r í t i c a q u e V . S a n t o l i h i z o a




1Í30 E S T U D I O S L U L I A N O S


e s t e l i b r o e n Síudi danteschi, X V ( 1 9 3 1 ) , p p . 9 3 - 9 7 s i g u e s i e n d o ,
n a t u r a l m e n t e , v á l i d a , y b a s t a n t e m á s p o d r í a a ñ a d i r s e t o d a v í a t e -
n i e n d o s i m p l e m e n t e e n c u e n t a l o q u e n o s e h a t e n i d o a l h a c e r
l a p r e s e n t e t r a d u c c i ó n : la b i b l i o g r a f í a d a n t e s c a q u e d e s d e 1 9 2 9 a
e s t a f e c h a h a v e n i d o o c u p á n d o s e d e c u e s t i o n e s c o m u n e s a e s t e
l i b r o . E s , s i n e m b a r g o , p o s i b l e q u e lo q u e c a r e c e d e i n t e r é s p a r a
el e s p e c i a l i s t a p u e d a t e n e r l o p a r a el q u e n o lo e s , e n c u y o c a s o
la p r e s e n t e t r a d u c c i ó n e s t a r í a j u s t i f i c a d a . L a s n o t a s y l a s r e f e r e n c i a s
b i b l i o g r á f i c a s h a n s i d o c u i d a d o s a m e n t e r e v i s a d a s . L a t r a d u c c i ó n e s
e x c e l e n t e .


L. Jenaro Me. Lennon
O x f o r d


D A N I E L W A L E Y , The Papal Síale in the Thirteenth Century
( M a c m i l l a n , L o n d o n , 1 9 6 1 ) x v + 3 5 5 p s . , £ 2 / 1 5 / — .


E s t a o b r a , b a s a d a e n i n v e s t i g a c i o n e s d e m u c h a e n v e r g a d u r a e n
l o s a r c h i v o s i t a l i a n o s , t r a z a el c r e c i m i e n t o d e l e s t a d o p a p a l d e s d e la
m u e r t e d e l e m p e r a d o r E n r i q u e V I e n 1 1 9 7 , c u a n d o I n n o c e n c i o I I I
a ñ a d i ó a l a p r o v i n c i a d e C a m p a g n a y S a b i n a el P a t r i m o n i o d e S a n
P e d r o e n l a T o s c a n a , el d u c a d o d e E s p o l e t o , y la M a r c a d e A n c o n a .
L a R o m a g n a , a d q u i s i c i ó n d e N i c o l á s I I I e n 1 2 7 9 , c o m p l e t ó l a c o n -
s o l i d a c i ó n d e e s t a s p o s e s i o n e s e n u n a é p o c a « e n q u e s e d a b a p o r
s e n t a d o q u e l a I g l e s i a d e b í a d e s e r u n a i n s t i t u c i ó n p o s e e d o r a d e t e -
r r i t o r i o s y , p o r c o n s i g u i e n t e , d e p o d e r t e m p o r a l » . H a y q u e c o n f e s a r
q u e l o s c a p í t u l o s n a r r a t i v o s d e e s t e l i b r o ( q u e t e r m i n a n c o n la a d -
m i n i s t r a c i ó n t a n s a b i a d e N i c o l á s I V y B o n i f a c i o V I I I ) n o l o g r a n
d i s i p a r la a n t i g u a o p i n i ó n d e q u e la h i s t o r i a d e l e s t a d o p a p a l e s l a
d e u n a s e r i e d e d i s p u t a s o s c u r a s y f r a n c a m e n t e m o n ó t o n a s . E s a l g o
d i f í c i l s e g u i r l a t r a m a , p r o v i n c i a p o r p r o v i n c i a y c i u d a d p o r c i u d a d ,
d e n t r o d e u n m a r c o e s t r i c t a m e n t e c r o n o l ó g i c o .


L o s c a p í t u l o s a n a l í t i c o s , e n c a m b i o , s o n d e u n i n t e r é s a c u c i a n -
t e y c o n t i e n e n u n a g r a n c a n t i d a d d e d a t o s n u e v o s y d e c o n c l u s i o n e s
i m p o r t a n t e s . E l c a p í t u l o s o b r e la s o b e r a n í a p a p a l t r a t a d e l h o m e n a -
j e d e b i d o p o r l o s s u b d i t o s d e d i c h o e s t a d o , d e l a s d i s p u t a s s o b r e el
n o m b r a m i e n t o d e podestas, y d e l a j u r i s d i c c i ó n l e g a l e n u n á r e a e n
d o n d e p r e d o m i n a b a el s i s t e m a c o m u n a l . U n c a p í t u l o s o b r e l a s i n s -
t i t u c i o n e s t r a t a d e l rector, c l a v e d e l s i s t e m a q u e e s t a b l e c í a c i e r t a
i d e n t i d a d p r o v i n c i a l e n u n a é p o c a e n q u e l a s f r o n t e r a s e r a n i n c i e r -
t a s . E s i n t e r e s a n t e o b s e r v a r q u e l o s n o m b r a m i e n t o s n o s o l í a n s e r
p a r a m á s d e c u a t r o a ñ o s c o m o m á x i m o ( y a v e c e s n o p a s a b a n d e
u n a ñ o , y q u e l o s l e g o s l l e g a r o n a p r e d o m i n a r s o b r e l o s c l é r i g o s e n
t a l e s c a r g o s , s o b r e t o d o d u r a n t e l a é p o c a a n g e v i n a . E l e x a m e n d e
l o s p a r l a m e n t o s p r o v i n c i a l e s , c o n f u n c i o n e s l e g i s l a t i v a s , fiscales y
c o n s u l t i v a s , n o s r e c u e r d a el d e s a r r o l l o d e i n s t i t u c i o n e s p a r e c i d a s e n
I n g l a t e r r a , A r a g ó n y S i c i l i a . E l p r o b l e m a a d m i n i s t r a t i v o s e e n f o c a
a l r e d e d o r d e la r e l a c i ó n c e n t r a l e n t r e e s t a d o y c u r i a , e n d o n d e el
p o d e r d e l s a c r o c o l e g i o c r e c i ó r á p i d a m e n t e ( e n 1 2 8 9 s e c o n c e d i ó n a -
d a m e n o s q u e l a m i t a d d e l a s r e n t a s t e m p o r a l e s d e l p a p a d o , e n el
e s t a d o y e n o t r a s p a r t e s , a l o s c a r d e n a l e s ) .




BIBLIOGRAFÍA 23Í


L o s c a p í t u l o s finales, s o b r e el v a l o r e c o n ó m i c o y m i l i t a r d e l es -
t a d o p a p a l , s i r v e n p a r a c o n t r a d e c i r la o p i n i ó n d e M g r . M o l l a t d e q u e
el d e s t i e r r o a v i ñ o n e n s e f u e r a e x p l i c a d o y j u s t i f i c a d o p o r la d e b i l i d a d
d e l a a u t o r i d a d p a p a l e n la I t a l i a c e n t r a l . S i n e m b a r g o , el e s t a d o p a -
p a l n o e r a p r o v e c h o s o : l a s i t u a c i ó n e c o n ó m i c a e r a n o r m a l m e n t e a d -
v e r s a , c o n la p o s i b l e e x c e p c i ó n d e la M a r c a d e A n c o n a ( l a p r o v i n c i a
m á s r i c a , e n p o t e n c i a ) . H a s t a el p e r í o d o d e m a y o r é x i t o b a j o N i c o -
l á s I V y B o n i f a c i o V I I I f u e s e g u i d o d e u n a r á p i d a d e c a d e n c i a . E n el
c a m p o m i l i t a r , l a s ó r d e n e s p a p a l e s f u e r o n e v a d i d a s c o n f r e c u e n c i a ,
y p o c a s c o m u n a s e s t a b a n d i s p u e s t a s a a y u d a r f u e r a d e l o s l í m i t e s
d e s u p r o p i a p r o v i n c i a . H u b o p r o g r e s i v a m e n t e m á s y m á s e m p l e o
d e t r o p a s m e r c e n a r i a s , y — f i n a l m e n t e — d e l p a g o d e « s c u t a g e » , d e -
j a n d o a l p a p a d o el p r o b l e m a d e h a l l a r l a s t r o p a s r e q u e r i d a s . E l es -
t a d o p a p a l n o s o l í a p r o d u c i r m á s q u e el d i n e r o y l o s h o m b r e s r e q u e -
r i d o s p a r a s u p r o p i a n e c e s i d a d . E l a n á l i s i s d e t o d o s e s t o s p r o b l e m a s
p o r el p r o f e s o r W a l e y e s i n t e r e s a n t í s i m o , y d e m u e s t r a la m á s a l t a
e r u d i c i ó n . U n a p é n d i c e c o n u n a l i s t a d e o f i c i a l e s del e s t a d o p a p a l
s e r á d e m u c h í s i m a u t i l i d a d p a r a l o s h i s t o r i a d o r e s f u t u r o s .


J . G. D I C K I N S O N
Oxford


N I C O L Á S Z E R N O V : Eastern Christendom ( L o n d o n , 1 9 6 1 , W e i -
d e n f e l d a n d N i c o l s o n , 4 2 s . ) .


E s e s t e l i b r o u n v o l u m e n d e la s e r i e s o b r e la « H i s t o r i a d e l a R e -
l i g i ó n » , v o l u m e n d e d i c a d o a las I g l e s i a s o r t o d o x a s . E n u n o s o n c e c a -
p í t u l o s n o s o f r e c e el D o c t o r Z e r n o v u n a p e r s p e c t i v a h i s t ó r i c a , y t r a -
t a t a m b i é n d e la f e y d o c t r i n a , de l c u l t o y d e l a r t e s a g r a d o , de l o r i e n -
t e c r i s t i a n o . S o n d e a l t o i n t e r é s l o s c a p í t u l o s s o b r e la I g l e s i a o r t o -
d o x a r u s a , a s í c o m o l a s d e s c r i p c i o n e s d e la l i t u r g i a y c u l t o d e l o s
v a r i o s r i t o s o r i e n t a l e s . S o n s o b r e s a l i e n t e s a d e m á s l o s p á r r a f o s s o b r e
el e n l a c e e n t r e I s l a m y l o s m o n o ñ s i t a s ( p . 6 9 ) , el i n d u j o i s l á m i c o e n
l a c o n t r o v e r s i a i c o n o c l a s t a ( p . 8 6 ) y las p á g i n a s s o b r e I s l a m y l a s
c r u z a d a s ( p . 81 s . ) .


E n t o d o lo q u e s e r e f i e r e a la c r i s t i a n d a d o r i e n t a l s e r v i r á m u -
c h o e s t e l i b r o p a r a q u i t a r e q u i v o c a c i o n e s y p a r a f a c i l i t a r c i e r t o s c o -
n o c i m i e n t o s p o s i t i v o s d e l o s q u e , q u i z á s s e c a r e c í a a n t e s . S i n e m b a r -
g o , c u a n d o t r a t a del O c c i d e n t e y s o b r e t o d o d e l a I g l e s i a c a t ó l i c a , r e -
s u l t a m e n o s b i e n . N o e s e x a c t o e n t o d o s l o s c a s o s el r e s u m e n d e l a s
v a r i a s h e r e j í a s d e l o s p r i m e r o s s i g l o s , ni s i e m p r e h a c o m p r e n d i d o
el a u t o r el p u n t o d e v i s t a c a t ó l i c o , t r a t a n d o d e t a l e s c u e s t i o n e s c o m o
l a i n f a b i l i d a d d e l P a p a . N o p a r e c e d a r s e c u e n t a d e la s u m a i m p o r -
t a n c i a d e l t r a b a j o d e l d i f u n t o D o c t o r F o r t e s c u e ni cié lo d e D o n a l d
A t t w a t e r . P r e g u n t a r , c ó m o lo h a c e el D o c t o r Z e r n o v e n la p á g i n a 8 3 ,
« ¿ P o r q u é n o h a h a b i d o n i n g ú n r e g r e s o s i g n i f i c a n t e a la f e c r i s t i a n a
e n t r e la g e n t e c o n q u i s t a d a p o r l o s d i s c í p u l o s d e M a h o m e t ? » e s , c l a -
r o , p o r lo q u e t o c a a E s p a ñ a , i g n o r a r los h e c h o s .


E s t o n o i m p i d e q u e s e a m u y c o n s i d e r a b l e la c o n t r i b u c i ó n h e -
c h a p o r e s t e l i b r o h a c i a n u e s t r o c o n o c i m i e n t o y c o m p r e n s i ó n d e l a s




232 E S T U D I O S L U L I A N O -


I g l e s i a s o r t o d o x a s . 71 f o t o g r a f í a s d e l a a r q u i t e c t u r a . 71 f o t o g r a f í a s
d e la a r q u i t e c t u r a , l o s m o s a i c o s , l o s f r e s c o s y los i c o n o s , c o m o t a m -
b i é n d e c i e r t o s p e r s o n a j e s s o b r e s a l i e n t e s , a u m e n t a n el v a l o r del li-
b r o q u e v a p r o v i s t o c o n u n a b i b l i o g r a f í a a d e c u a d a , c o n í n d i c e y m a -
p a s . D e e s t o s ú l t i m o s p o d r í a n a u m e n t a r s e el n ú m e r o y m e j o r a r s e la
c a l i d a d .


K . E . P O N D


Y R J O H I R N : The Sacred Shrine ( F a b e r a n d F a b e r , L o n d o n ,
1 9 5 8 , 4 2 s . ) .


S e i n d i c a el a s u n t o d e e s t e l i b r o e n el s u b t í t u l o « E s t u d i o d e la
P o e s í a y del A r l e d e la I g l e s i a c a t ó l i c a » . T r a t a el v o l u m e n e n p r i m e r
l u g a r del a r t e d e la m i s a , y d e s p u é s d e N u e s t r a S e ñ o r a . E s s u d i s t i n -
g u i d o a u t o r , el D o c t o r H i r n , e s c r i t o r d e v a r i o s l i b r o s y a r t í c u l o s
b i e n c o n o c i d o s s o b r e el a r t e y s e p r e o c u p a e n e s t a o b r a p r i n c i p a l -
m e n t e d e l a r t e m á s b i e n q u e d e l a p o e s í a .


S o n s u m a m e n t e i n t e r e s a n t e s l o s c a p í t u l o s s o b r e l o s a l t a r e s d e
l a s c a t a c u m b a s ( d e m a s i a d o e s t r e c h o s p a r a s e r v i r p a r a el c u l t o ) y
s o b r e las r e l i q u i a s . C o n t i e n e la s e c c i ó n s o b r e la m i s a m u c h o s p o r -
m e n o r e s p o c o c o n o c i d o s ( p o r e j e m p l o el u s o d e « p e i n e s d e m i s a » ) .
H a c e m e n c i ó n el a u t o r d e l o s A u t o s S a c r a m e n t a l e s d e L o p e d e V e g a
y d e s c r i b e el d e s a r r o l l o d e la c u s t o d i a del r e l i c a r i o .


E s m e n o s r e c o m e n d a b l e la s e g u n d a p a r t e d e l l i b r o s o b r e N u e s -
t r a S e ñ o r a . N o s o n m u y c l a r a s l a s i d e a s d e l a u t o r ( q u i e n n o e s c a -
t ó l i c o ) y p a r e c e p o n e r e n d u d a la v i r g i n i d a d d e M a r í a ( p p . 1 3 3 - 4 ) ,
s u g i e r e ( p . 1 4 6 ) q u e s e a f a l s e d a d p r e m e d i t a d a el « E v a n g e l i o d e J a i -
m e » y p a r e c e i g n o r a r la e x i s t e n c i a m i s m a d e la t r a d i c i ó n o r a l e n la
I g l e s i a . S i n e m b a r g o , t i e n e c i e r t o a t r a c t i v o el c a p í t u l o s o b r e l a V i s i -
t a c i ó n , c o m o l a s p á g i n a s s o b r e l o s s í m b o l o s e n la v i d a d e la V i r g e n
( c a p . X X I ) .


C o m p l e t a n el l i b r o u n a b i b l i o g r a f í a e x c e l e n t e e í n d i c e s d e a s u n -
t o s y d e n o m b r e s . E s l á s t i m a q u e n o h a y a n i n g u n a i l u s t r a c i ó n ; u n a s
f o t o g r a f í a s h u b i e r a n a u m e n t a d o el v a l o r del l i b r o .


K . E . P O N D


I I I


S E C C I Ó N D F K I I I L I O C R A K I A G E N E R A L S E L E C T A


Religión comparada. — E s t a o b r a d e M i r c e a E l i a d e , Patterns in
Comparativa Religión ( t r a d u c i d a p o r R o s e m a r y S h e e d , S h e e d a n d
W a r d , e s u n a t r a d u c c i ó n al i n g l é s d e s u T r a i t e d ' H i s t o i r e d e s r e -
ligions. E s b u e n e j e m p l o d e l a s t e n d e n c i a s a c t u a l e s e n el c a m p o d e
la r e l i g i ó n c o m p a r a d a y p r i m i t i v a , y p u e d e s e r q u e s o r p r e n d a a
a l g u n o s l e c t o r e s g e n e r a l e s q u e t o d a v í a s e figuran q u e e s t e e s t u d i o
t i e n d e a p r o p a g a r a l g ú n r e l a t i v i s m o r e l i g i o s o o m o r a l . A l g u n o s d e




B I B L I O G R A F Í A 233


l o s p r i m e r o s c o m p a r a t i s t a s ( S i r J a m e s F r a z e r e s t í p i c o e n e s t e r e s -
p e c t o ) s o l í a n e m p e z a r p r e s u p o n i e n d o q u e t o d a s l a s r e l i g i o n e s e r a n
i l u s i o n e s , y q u e la v i s i ó n r e l i g i o s a d e l m u n d o p r o n t o i b a a s e r r e e m -
p l a z a d a p o r u n a v i s i ó n p u r a m e n t e c i e n t í f i c a . P a r a el D r . E l i a d e , e n
c a m b i o ( c o m o p a r a m u c h o s q u e h o y s i m p a t i z a n c o n s u m a n e r a d e
e n f o c a r e l t e m a ) , t o d a s l a s r e l i g i o n e s c o n t i e n e n a l g ú n e l e m e n t o d e
la v e r d a d , y s o n t o d a s i n t e n t o s d e l l e g a r a c o n o c e r y p o s e e r la v e r -
d a d t r a s c e n d e n t a l . E l l i b r o q u e s e r e s e ñ a e s u n e x a m e n d e l o s s í m -
b o l o s a t r a v é s d e l o s c u a l e s e s t a v e r d a d h a s i d o p r e s e n t a d a e n di -
f e r e n t e s r e l i g i o n e s .


C u a l The Guillen Bougli d e F r a z e r , Patlems in Comparative Re-
ligión c o l o c a el s i m b o l i s m o r e l i g i o s o del c r i s t i a n i s m o ( p e r o n o la
doctrina d e la fe c r i s t i a n a ) al l a d o del s i m b o l i s m o d e m u c h a s o t r a s
r e l i g i o n e s n o c r i s t i a n a s ; p e r o m i e n t r a s q u e F r a z e r u o t r o s d e s u é p o -
c a c r e í a n q u e el c r i s t i a n i s m o p e r d í a f u e r z a c u a n d o s e d e s t a c a b a n l o s
p a r a l e l o s q u e t e n í a c o n o t r a s r e l i g i o n e s n o c r i s t i a n a s , el D r . E l i a d e
n o e n c u e n t r a n i n g u n a d i f i c u l t a d e n e s c r i b i r d e s d e u n p u n t o d e v i s t a
c r i s t i a n o , y p r e s e n t a l o s p a r a l e l o s e n u n a m a n e r a q u e s i r v e p a r a r e -
f o r z a r el c r i s t i a n i s m o . B i e n p u d i e r a h a b e r p o d i d o c o m e n z a r s u o b r a
c o n l a s p a l a b r a s del P a p a L e ó n el G r a n d e ( ? ) q u e t a n t o le p l u g u i e -
r o n a M a x M ü l l e r h a c e c a s i u n s i g l o :


« Q u e c e s e n d e s u s p l a ñ i d o s a q u e l l o s q u e c o n m u r m u r a c i o n e s
i m p í a s c r i t i c a n l a s d i s p e n s a c i o n e s d i v i n a s , q u e j á n d o s e d e la t a r d a n -
z a d e l N a c i m i e n t o d e N u e s t r o S e ñ o r , c u a l si lo q u e en e s t a ú l t i m a
e d a d del m u n d o s e h a c u m p l i d o n o h u b i e s e e s t a d o p e n d i e n t e e n el
t i e m p o p a s a d o . . . N o p u e d e d e c i r s e d e lo q u e s i e m p r e s e c r e y ó q u e
s e c u m p l i ó d e m a s i a d o t a r d e » .


G O D F R E Y L I E N H A R D T ,
O x f o r d


G R O W S T , Literatura and Pnlpit in Medieval England, 2 n d e d i -
t i o n , O x f o r d , B l a c k w e l l , 1 9 6 1 . 6 1 4 p á g . 5 0 c h e l i n e s .


E s t e l i b r o e r u d i t o y p r o v o c a t i v o , p u b l i c a d o e n 1 9 3 3 y a g o t a d o
d e s d e h a c e m u c h o t i e m p o , s e r e e d i t a a h o r a c o n u n a s p o c a s c o r r e c :
c i o n e s . E l p r o f e s o r O w s t , r e c i e n t e m e n t e m u e r t o , t r a t a b a a q u í d e l
r e a l i s m o e n l o s s e r m o n e s , l a i n t e r p r e t a c i ó n a l e g ó r i c a d e la B i b l i a ,
la d e s c r i p c i ó n d e l o s s a n t o s , la f u n c i ó n d e l o s exenipla, la s á t i r a y l a
c r í t i c a s o c i a l e s ( 2 6 0 p á g i n a s ) , l o s o r í g e n e s d e l d r a m a , y las t e o r í a s
s o c i a l e s d e l o s p r e d i c a d o r e s . O w s t d a s i e m p r e c i t a s a b u n d a n t e s d e
s e r m o n e s l a t i n o s e i n g l e s e s , e i n d i c a s e m e j a n z a s c o n la l i t e r a t u r a
d e la é p o c a . S u t e o r í a p r i n c i p a l e s q u e g r a n p a r t e d e la l i t e r a t u r a
m e d i e v a l d e I n g l a t e r r a s e p u e d e e x p l i c a r s ó l o a t r a v é s d e i o s s e r m o -
n e s , e s p e c i a l m e n t e l o s s e r m o n e s p o p u l a r e s . A l g u n a s a s e v e r a c i o n e s
s u y a s s o n e x a g e r a d a s ( a v e c e s l o s s e r m o n e s n o s o n la f u e n t e d e d e s -
a r r o l l o s l i t e r a r i o s s i n o el r e s u l t a d o d e l a s m i s m a s f u e r z a s q u e c a u -
s a r o n e s o s d e s a r r o l l o s ) , m a s el l i b r o d e O w s t , s a l v o el c a p í t u l o s o -
b r e el d r a m a , s e h a a c e p t a d o c o m o i n d i s p e n s a b l e p a r a el m e d i e v a -
l i s t a .




¿34 E S T U D I O S L Ü L I A Ñ Ó S


E l l i b r o t i e n e d o b l e i m p o r t a n c i a p a r a el l e c t o r d e la l i t e r a t u r a
m e d i e v a l e s p a ñ o l a P r i m e r o , i l u m i n a m u c h o s a s p e c t o s d e l a s o b r a s
d e i n s p i r a c i ó n e c l e s i á s t i c a . N o p o d e m o s i n d i c a r a q u í m á s d e m e d i a
d o c e n a d e e j e m p l o s . L o s f r a i l e s c o m p e t í a n c o n l o s j u g l a r e s a n t e el m i s -
m o p ú b l i c o , y l o s s e r m o n e s i n g l e s e s m u e s t r a n a la v e z h o s t i l i d a d
c o n t r a l o s j u g l a r e s ( c f . Libro de Alexandre c o p l a 2 ) y el e m p l e o d e
s u s r e c u r s o s ( B e r c e o s e l l a m a j u g l a r , Santo Domingo 7 7 5 - 6 ) . L o s
p r e d i c a d o r e s s o l í a n t o m a r e j e m p l o s r e a l i s t a s d e la v i d a c o t i a d i a n a ,
y c o n t a r o n a m e n u d o c o n p r u e b a s v i s u a l e s , c o m o l o h a c e B e r c e o ,
Milagros 4 0 7 y 8 0 5 . L a l e n g u a f a m i l i a r s u b r a y a b a m u c h a s v e c e s la
e n s e ñ a n z a d e l c l e r o , y e n c o n t r a m o s e n l o s s e r m o n e s d e S a n V i c e n t e
F e r r e r la m i s m a p r e s e n t a c i ó n d i r e c t a d e l h a b l a p o p u l a r q u e a p a r e -
c e p o c o s a ñ o s d e s p u é s c o m o i n n o v a c i ó n e n el Corbacho. V a l e l a p e -
n a r e c o r d a r , a l l e e r a l g u n o s e n s a y o s r e c i e n t e s s o b r e el Libro de Buen
Amor, q u e a u n q u e s e p r a c t i c a b a m u c h o la e x é g e s i s a l e g ó r i c a d e l o s
t e x t o s s a g r a d o s , l a t é c n i c a s e e m p l e a b a t a m b i é n d e m a n e r a s a t í r i c a
d e s d e el s i g l o X I I I . L o s p r e d i c a d o r e s p i n t a r o n el i n f i e r n o c o n c o l o r e s
f u e r t e s , p e r o t a m b i é n c o n h u m o r ; B e r c e o (Milagros 8 6 ) n o s m u e s -
t r a a l o s d i a b l o s q u e j u e g a n a la p e l o t a c o n el a l m a d e l s a c r i s t á n i m -
p ú d i c o . E n l o s s e r m o n e s p o p u l a r e s , p u e d e s o r p r e n d e r n o s l a f r e c u e n -
c i a d e la s á t i r a c o n t r a l o s m a l o s c l é r i g o s ; l a s m u j e r e s s o n o b j e t i v o
m á s o b v i o d e la s á t i r a . Q u e d a p a t e n t e la p e r t i n e n c i a d e e s t o e n el
Libro de Buen Amor, p e r o e s t a m b i é n p o s i b l e q u e el p r i m e r a c t o d e
l a Celestina d e b a a l g o a e s t a t r a d i c i ó n s a t í r i c a .


S e g u n d o , la f r e c u e n c i a y l a v a r i e d a d d e r a s g o s « p o p u l a r e s » y
« r e a l i s t a s » e n l o s s e r m o n e s c i t a d o s p o r O w s t t i e n e n g r a n i m p o r -
t a n c i a p a r a la h i s t o r i a l i t e r a r i a d e E s p a ñ a . L o s c r í t i c o s e s p a ñ o l e s
s u e l e n n e g a r a c i e r t a s o b r a s la p o s i b i l i d a d d e a u t o r e s e c l e s i á s t i c o s
a c a u s a d e s u s a b o r p o p u l a r , p e r o e s m á s d i f í c i l m a n t e n e r e s t a d i s -
t i n c i ó n f r e n t e a l a s i n v e s t i g a c i o n e s d e O w s t .


O w s t , d e s d e l u e g o , t r a t a s ó l o d e I n g l a t e r r a . N o h a y s e m e j a n t e
e s t u d i o d e l o s s e r m o n e s m e d i e v a l e s d e E s p a ñ a , ni t a m p o c o u n in-
v e n t a r i o d e l o s c ó d i c e s e x i s t e n t e s , q u e p u e d e n c l a s i f i c a r s e e n t r e s
g r u p o s :


1. L o s s e r m o n e s m i s m o s . M u y p o c o s s e h a n p u b l i c a d o f u e r a
d e C a t a l u ñ a ; n i s i q u i e r a s a b r e m o s d ó n d e b u s c a r l o s m a n u s c r i t o s
h a s t a q u e s e i m p r i m a n c a t á l o g o s d e l a s b i b l i o t e c a s e c l e s i á s t i c a s . U n
p u n t o d e i n t e r é s p a r a l o s l e c t o r e s d e l Libro de Buen Amor e s q u e
s e r m o n e s e r u d i t o s (divisio intra), a u n q u e n o r m a l m e n t e e n l a t í n , s e
p r e d i c a b a n a v e c e s e n e s p a ñ o l : u n o d e P e d r o L u n a s e h a l l a e n Bulle-
tin Hispanique L ( 1 9 4 8 ) .


2 . Artes praedicandi. M u c h o s t r a t a d o s d a n r e g l a s p a r a l a c o m -
p o s i c i ó n d e l o s s e r m o n e s . H a r r y C a p l a n (Medioeval Artes Praedican-
di, c o n s u p l e m e n t o , I t h a c a , 1 9 3 4 - 3 6 ) m e n c i o n a 14 m a n u s c r i t o s d e ar-
tes e x i s t e n t e s e n b i b l i o t e c a s h i s p á n i c a s , p e r o c i e r t a m e n t e h a y o t r o s :
p o r e j e m p l o , e l m s . 9 7 d e l a B i b l i o t e c a N a c i o n a l . Artes d e a u t o r e s
c a s t e l l a n o s s o n p r o b a b l e m e n t e m u y p o c o s , a u n q u e e n C a t a l u ñ a s e
h a p u b l i c a d o el d e E i x i m e n i s .




B I Ú L I O G R A F Í A 235


3. Compendia p a r a l o s p r e d i c a d o r e s , g e n e r a l m e n t e c o l e c c i o n e s
d e exempla y c i t a s d e a u t o r i d a d e s . D o s l i b r o s e s c r i t o s e n I n g l a t e r r a
e n el s i g l o X I I I e r a n b a s t a n t e c o n o c i d o s e n E s p a ñ a : l a s Fabulae d e
O d o o f C h e r i t o n (Libro de los gatos), y el Speculum Laicorum (Es-
péculo de los legos, q u e c a r e c e t o d a v í a d e u n a e d i c i ó n fidedigna).
L o s c u e n t o s d e e s t o s compendia f u e r o n e m p l e a d o s p o r m u c h o s a u -
t o r e s e c l e s i á s t i c o s y l a i c o s ; c o m o h a d e m o s t r a d o M a r í a R o s a L i d a
d e M a l k i e ! , g r a n p a r t e d e l Conde Lucanor s e b a s a e n e l l o s . S a b e m o s
p o c o , s i n e m b a r g o , d e la d i f u s i ó n d e t a l e s m a n u s c r i t o s e n la p e n í n -
s u l a . J . - T h . W e l t e r (L'Exemplum dans la littérature..., P a r i s , 1 9 2 7 ) ,
m e n c i o n a 5 c ó d i c e s l a t i n o s e n b i b l i o t e c a s e s p a ñ o l e s , y 5 c ó d i c e s v e r -
n á c u l o s e n L i s b o a . H a y m u c h o s m á s : e n B a r c e l o n a s ó l o , l o s m s s . 8 9
y 1 6 4 d e l a B i b l . U n i v e r s i t a r i a , y 4 7 6 y 4 7 9 d e la B i b l . C e n t r a l , p a r e -
c e n i n c l u i r t e x t o s d e e s t e g é n e r o .


E s d e n o t a r q u e h a y p o r lo m e n o s u n a o b r a l u l i a n a d e n t r o d e
c a d a u n a d e e s t a s t r e s c a t e g o r í a s . El Liber praedicalionis contra ju-
deos n o s d a u n a m u e s t r a d e s u s s e r m o n e s ; e l Liber de Praedicatione
t i e n e a l g u n o s r a s g o s d e l a s artes praedicandi; y el « A r b r e e x e m p l i -
f i c a l » d e l Arbre de sciéncia e s u n coinpendiurn q u e o f r e c e m a t e r i a
p a r a l o s p r e d i c a d o r e s .


N o s e p u e d e , d e n t r o d e l o s l í m i t e s d e u n a b r e v e r e s e ñ a , h a c e r
m á s q u e i n d i c a r u n a s c u a n t a s d i r e c c i o n e s e n q u e l o s m e d i e v a l i s t a s ,
e s t i m u l a d o s p o r la r e e d i c i ó n d e l l i b r o d e O w s t , p u e d a n p r o s e g u i r
s u s i n v e s t i g a c i o n e s c o n g r a n p r o v e c h o .


A. D. D E Y E R M O N D
Westñeld College,
Universidad de Londres


N U E V A E D I C I Ó N D E U N P O E M A A L E G O R I C O - M O R A L I N -
G L E S . — A q u e l f a m o s o v e r s o d e l B e a t o «vull morir en pélag d'amor»
t e n d r í a q u e l l a m a r l a a t e n c i ó n d e l o s l u l i s t a s a The Saefarer (El via-
jero por mar), el m á s d i s c u t i d o d e t o d o s l o s p o e m a s c o n o c i d o s e n
i n g l é s a n t i g u o , a h o r a n u e v a m e n t e e d i t a d o p o r M r s . G o r d o n 1 . E n s u
i n t r o d u c c i ó n , la s e ñ o r a d e G o r d o n e x a m i n a l a s d i s t i n t a s t e o r í a s s o -
b r e s u n a t u r a l e z a y t e m a c o n u n a p e n e t r a c i ó n a d m i r a b l e . E l p o e m a
n o s e r í a , c o m o s e h a b í a s u g e r i d o , u n a a l e g r í a d e la m u e r t e : el r e c h a -
z a m i e n t o p o r p a r t e d e l V i a j e r o d e la a p a c i b i l i d a d d e l a v i d a s o b r e
l a t i e r r a , p a r a l a n z a r s e a l m a r p e l i g r o s o , e s u n r e c h a z a m i e n t o s i m -
b ó l i c o d e l o s p l a c e r e s m u n d a n o s p a r a t o m a r el c a m i n o m á s d u r o
q u e c o n d u c e a l a s a l v a c i ó n del a l m a . L a d i f e r e n c i a e n t r e s i m b o l i s m o
y a l e g o r í a ( d i s t i n c i ó n m u c h a s v e c e s o l v i d a d a ) q u e d a f o r m u l a d a d e
u n a m a n e r a m u y c l a r a ( p . 8 ) . L a s e ñ o r a d e G o r d o n d e f i e n d e d e u n a
m a n e r a m u y p e r s u a s i v a u n a f e c h a b a s t a n t e t a r d í a ( s i g l o I X ) p a r a
l a c o m p o s i c i ó n d e l p o e m a , a r g u y e n d o q u e c i e r t o s p a s a j e s m u e s t r a n
u n a c o m p l i c a c i ó n e s t i l í s t i c a d e m a s i a d o c u l t a p a r a s e r a n t e r i o r , y
m o s t r a n d o el p a r a l e l i s m o q u e e x i s t e e n t r e m u c h a s f r a s e s d e l p o e m a
y o t r a s q u e s e h a l l a n e n h o m i l í a s q u e p u d i e r a n r e m o n t a r a o r i g i n a -
l e s d e l s i g l o n o v e n o . L a i n t r o d u c c i ó n t a m b i é n c o n t i e n e m u c h a m a -




E S T U D I O S L U L I A N O S


t e r i a s o b r e l a s r e l a c i o n e s e n t r e la p o e s í a e l e g i a c a e n i n g l é s a n t i g u o
y e n g a l e s a n t i g u o , a u n q u e d e j a d e a c l a r a r s u f i c i e n t e m e n t e q u e u n
s o l a i m a g e n p u e d e t e n e r s e n t i d o s m u y d i s t i n t o s e n a m b o s : a s í l a
d e s c r i p c i ó n d e u n a s a l a e n r u i n a s r e p r e s e n t a la s i t u a c i ó n i n m e d i a -
t a d e l h a b l a d o r e n el g a l e s a n t i g u o , m i e n t r a s t i e n e u n s e n t i d o m u -
c h o m á s g e n e r a l e n el i n g l é s a n t i g u o , e n el c u a l s e le t o m a c o m o
u n s í m b o l o d e l a b r e v e d a d d e l o s p l a c e r e s d e la s o c i e d a d h u m a n a .


D O R E N A A L L E N
Birkbeck Colíege
University oí London


L A F I L O S O F Í A G R I E G A Y L A C R I S T I A N D A D . — D o s l i b r o s
d e g r a n i n t e r é s p a r a t o d o l u l i s t a s o n la n u e v a e d i c i ó n , a m p l i a d a y
c o r r e g i d a , d e l a s Encadas d e P l o t i n o t r a d u c i d a s a l i n g l é s p o r S t e -
p h e n M a c K e n n a , 1 y Chiistian Faith and Greek Pliilosopliy, p o r A.
H . A r m s t r o n g y R . A. M a r k u s . - L a t r a d u c c i ó n d e P l o t i n o , s o b r e la
c u a l M a c K e n n a t r a b a j ó d u r a n t e m á s d e v e i n t e a ñ o s , f u e p u b l i c a d a
p o r p r i m e r a v e z e n u n c o t o m o s e n t r e 1917 y 1 9 3 0 y f u e r e c o n o c i d a
i n m e d i a t a m e n t e c o m o u n a d e las m e j o r e s t r a d u c c i o n e s d e c u a l q u i e r
t e x t o c l á s i c o a u n a l e n g u a m o d e r n a . S i n q u e la s u p e r a r a n ni la t r a -
d u c c i ó n f r a n c e s a d e B r é h i e r ( 1 9 2 4 - 1 9 3 8 ) n i la a l e m a n a d e H a r d e r
( 1 9 3 0 - 1 9 3 7 ) ni la i t a l i a n a d e C u e n t o ( 1 9 4 7 - 1 9 4 9 ) , la l a b o r d e e s t o s y
o t r o s e r u d i t o s h a c o n t r i b u i d o a d i l u c i d a r m u c h o s d e l o s p u n t o s o s -
c u r o s d e e s t e t e x t o t a n i m p o r t a n t e : d e a h í q u e la t r a d u c c i ó n d e
M a c K e n n a f u e r a p u e s t a a l d í a p o r B . S . P a g e p a r a la s e g u n d a e d i -
c i ó n , p u b l i c a d a e n L o n d r e s e n 1 9 5 6 . A h o r a B . S . P a g e la a c a b a d e
r e v i s a r d e n u e v o , t e n i e n d o e n c u e n t a l o s d o s t o m o s y a p u b l i c a d o s
d e l a e d i c i ó n c r í t i c a d e l t e x t o g r i e g o p o r P a u l H e n r y y H a n s - R u d o l f
S c h w y z e r ( P a r í s , 1 9 5 1 - 9 ) , c o m o t a m b i é n l a s p r u e b a s d e l t e r c e r y
ú l t i m o t o m o d e e s t a e d i c i ó n m o n u m e n t a l . L a n u e v a r e v i s i ó n r e p r e -
s e n t a s i n d u d a a l g u n a l a m á s fidedigna d e t o d a s l a s t r a d u c c i o n e s
q u e t e n e m o s , y t i e n e la g r a n v e n t a j a d e v e r s e a c o m p a ñ a d a n o s o -
l a m e n t e d e l s u c i n t o a n á l i s i s d e l a s d o c t r i n a s p l o t i n i a n a s del p r o p i o
M a c k e n n a s i n o t a m b i é n d e u n a v e r s i ó n m u y a m p l i a d a d e l a b r i l l a n -
t e i n t r o d u c c i ó n s o b r e el l u g a r d e P l o t i n o e n l a h i s t o r i a d e l a s i d e a s
q u e e s c r i b i e r a el P . H e n r y p a r a la e d i c i ó n d e 1 9 5 6 . A q u í , e n 4 6 p á -
g i n a s , s e p u e d e h a l l a r u n r e s u m e n m a g i s t r a l de l e s t a d o p r e s e n t e d e
l o s e s t u d i o s p l o t i n i a n o s , e s p e c i a l m e n t e c o n r e s p e c t o a l a s r e c i e n t e s
i n v e s t i g a c i o n e s s o b r e l a s f u e n t e s d e l a s Encadas q u e f u e r o n p u b l i -
c a d a s inextenso e n Les Sources de Piolín (Entretiens, V , F o n d a -
t i o n H a r d t , V a n d o e u v r e s - G e n é v e 1 9 6 0 ) . D a d a l a i m p o r t a n c i a a t r i -


' l'lotinus: The Enneads, traducidas al inglés por Stephen MacKenna y B. S.
Page. con un prólogo de E. R. Dodds y una introducción del P. Paul Henry, S. J.
(Faber and Faber. Londres, 1 9 6 2 ) l x x + 6 3 6 ps., £ 3 : 1 0 : 0 .


"' A H. Arsmstrong y R. A . Markus, Christian Faith and Greek Philosophy (Dar-
ton, Longman and T o d d , Londres, 1900) x- ) -162 ps. , 1 5 / —




B I B L I O G R A F Í A 237


b u i d a a P l o t i n o c o m o f u e n t e i n d i r e c t a d e m u c h a s d e l a s i d e a s e s e n -
c i a l e s d e R a m ó n L l u l l ( v . P. E . — W . P l a t z e c k , O . F M . , « L a figura «A
d e l A r t e L u l i a n o y la E s f e r a I n t e l i g i b l e d e P l o t i n o » , Miscellanea
Lulliana, I , P a l m a 1 9 5 5 , 5 7 - 7 2 ) , e s t a e d i c i ó n d e l a s Enéadas p u e d e
s e r d e m u c h a u t i l i d a d p a r a l o s q u e q u i e r e n e s t u d i a r l a s r e l a c i o n e s
e n t r e el p e n s a m i e n t o del B e a t o y la a n t i g ü e d a d .


I g u a l m e n t e ú t i l , y a v e c e s t o d a v í a m á s s u g e s t i v o , e s el l i b r o
m u c h o m á s p e q u e ñ o d e l o s p r o f e s o r e s A r m s t r o n a ; y M a r k u s , f r u t o
d e u n c i c l o d e c o n f e r e n c i a s d e s a r r o l l a d a s e n la U n i v e r s i d a d d e L i -
v e r p o o l . S u s a u t o r e s s e h a n r e p a r t i d o la r e s p o n s a b i l i d a d , d e m o d o
q u e la e x p o s i c i ó n d e l a s r e l a c i o n e s e n t r e la filosofía g r i e g a y la f e
c r i s t i a n a e n l o s c a p í t u l o s s o b r e « D i o s y el m u n d o » , « L a t r a n s c e n -
d e n c i a e i n f i n i d a d d i v i n a s » , « E l l o g o s y las i d e a s » , « E l u n i v e r s o
m a t e r i a l » y « L a n a t u r a l e z a y d e s t i n o del h o m b r e » q u e d a r o n a c a r g o
d e l p r o f e s o r A r m s t r o n g ( c a t e d r á t i c o d e g r i e g o e n d i c h a u n i v e r s i -
d a d ) , m i e n t r a s el p r o f e s o r M a r k u s ( h i s t o r i a d o r m e d i e v a l i s t a ) s e
e n c a r g ó d e l o s c a p í t u l o s s o b r e « E l c o n o c i m i e n t o y el e n t e n d i m i e n -
t o » , « E l a m o r y la v o l u n t a d » , « L a r a z ó n y la c o n d u c t a » , « E l t i e m p o ,
la h i s t o r i a y la e t e r n i d a d » y « L a fe y la filosofía». D e h e c h o , a m b a s
p a r t e s s e c o m p l e t a n p a r a f o r m a r u n v e r d a d e r o d i á l o g o s o b r e te-
m a s d e m u c h í s i m a i m p o r t a n c i a , e n f o c a d o s s i e m p r e a la luz d e d o s
p r e g u n t a s c o m p l e m e n t a r i a s : ¿ q u é e s lo q u e l o s p e n s a d o r e s c r i s t i a -
n o s t o m a r o n d e la filosofía g r i e g a ? y ¿ c ó m o lo a d a p t a r o n al i n c o r -
p o r a r l o e n s u s p r o p i o s s i s t e m a s ? A p e s a r d e n o t a r c u á l e s f u e r o n l o s
a s p e c t o s del p e n s a m i e n t o g r i e g o q u e n o f u e r o n a c e p t a b l e s , a m b o s
a u t o r e s c o n c e n t r a n s o b r e lo q u e f u e d e h e c h o a s i m i l a d o ( d e s c u -
b r i e n d o a v e c e s d e t a l l e s t a n c u r i o s o s c o m o el e m p i c o d e a r g u m e n -
t o s n e t a m e n t e p l a t ó n i c o s — a c e r c a d e la r e l a c i ó n e n t r e i m a g e n y
a r q u e t i p o — e n la c o n t r o v e r s i a s o b r e l a s i m á g e n e s en el B i z a n c i o
del s . V I I I : a r g u m e n t o s q u e l o s m i s m o s p a g a n o s h a b í a n e m p l e a d o
c u a n d o f u e r o n a c u s a d o s d e i d o l a t r í a p o r l o s p a d r e s d e la i g l e s i a , y
q u e d e s p u é s f u e r o n a f o r m a r p a r t e d e l a s i d e a s r e c i b i d a s d e la
i g l e s i a m e d i e v a l ) . S e e x a m i n a n s u c i n t a m e n t e l a s m o d i f i c a c i o n e s
i m p u e s t a s s o b r e a l g u n a s i d e a s g r i e g a s p o r las c o n d i c i o n e s d e la
n u e v a f e , c o n t r a s t á n d o l a s en e s t e p a r t i c u l a r c o n o t r a s i d e a s q u e s e
m o s t r a r o n p l e n a m e n t e a c c e p t a b l e s sin m á s a d a p t a c i ó n q u e la d e
e n f o c a r l a s a la luz d e la c o s m o v i s i ó n c r i s t i a n a , y el l i b r o t e r m i n a
c o n u n e s t u d i o e x c e l e n t e d e las r e l a c i o n e s e n t r e la r e v e l a c i ó n c r i s -
t i a n a y la i n t e r p r e t a c i ó n del p e n s a m i e n t o g r i e g o c o m o u n a a n t i c i -
p a c i ó n del c r i s t i a n i s m o . L o m e j o r d e t o d o el l i b r o ( q u e m e r e c e r í a
p u b l i c a r s e en u n a t r a d u c c i ó n c a s t e l l a n a ) s o n , q u i z á s , l as m u c h a s
p á g i n a s d e d i c a d a s a P l o t i n o : el p r o f e s o r A r m s t r o n g e s u n o d e los
q u e m e j o r le c o n o c e n h o y d í a , y s u s p r o p i o s e s t u d i o s s e c i t a n r e p e -
t i d a s v e c e s e n l a s p á g i n a s i n t r o d u c t o r i a s d e la n u e v a e d i c i ó n d e la
v e r s i ó n t a n b e l l a y h a l a g a d o r a d e l a s Encadas p o r S t c p h e n M a c -
K e n n a .


R. D. F . PRING-MILL
O x f o r d .




238 E S T U D I O S L U L I A N O S


I V


OBRAS RECIBIDAS


E D I T I O N S N A U W E L A E R T S . 2, P l a c e C a r d i n a l M e r c i e r . L o u v a i n .


L I T T , T H O M A S . Les corps celestes dans Vunivers de saint Tilo-
mas d'Aquin. 4 0 8 p á g s .


W A L Z , Á N G E L U S . Saint Tliornas d'Aquin. A d a p t a t i o n f r a n c a i s e
p a r P a u l N o v a r i n a . 2 4 8 p á g s .


R O S T E N N E , P A U L . Dieu et César. 2 1 2 p á g s .


F L A M M A R I O N , E D I T E U R . 2 6 , R u é R a c i n e . P a r í s .


C H E V A L I E R , J A C Q U E S . Histoire de la Pensée. V o l . I I . 8 4 5 p á g s .


E D I T I O N S D U S E U I L . 2 7 , R u é J a c o b . P a r í s ( V I ) .


D A N I E L O U , J E A N e t M A R R O U , H E N R I . Nouvelle Histoire de
VEglise. 6 1 5 p á g s .


D A N I E L O U , J E A N . Catholiques et protestants. 3 1 8 p á g s .


D A N I E L O U , J E A N . Au Commencement. 125 p á g s .


D U C E L L I E R , A L A I N . Les Byzantins. 183 p á g s .


E D I T O R I A L L U I S M I R A C L E , S . A . C / . A r i b a u , 179 — B a r c e l o n a — 1 1 .


S C I A C C A , M . F . Historia de la Filosofía. 6 7 6 p á g s .


E D I C I O N E S D E S C L E E D E B R O U W E R . L e r s u n d i , 17 . B i l b a o .


J I M É N E Z U R R E S T I I G N . , T E O D O R O . El Binomio «Primado
Episcopado». 165 p á g s .


D E S C L E E D E B R O U W E R . N . V . S . A . 2 3 , quai au B o i s . B e l g i q u e .


L A T O U R E L L E , R E N E , S . I . Théologie de la Révélation. 5 1 2 p á g s .


D E S C L E E D E B R O U W E R . P a r í s .


B A R D E T , G A S T Ó N . Imitation du Christ.


E D I Z I O N I D I C O M U N I T A . V í a M a n z o n i , 12 . M i l a n o .


C O T T A , S E R G I O . La cittá política di Sant'Agostino. 1 7 3 p á g s .


E D I T O R I A L S A L T E R R A E . G u e v a r a , 2 0 . S a n t a n d e r .


S A N T O S H E R N Á N D E Z , Á N G E L , S . J . Misionología. 5 7 1 p á g s .




B I B L I O G R A F Í A 239


F E R N A N D A U B I E R , E D I T E U R . E d i t i o n s Montaigne , 13 Q u a i Conti , P a r í » - V I


C R O U Z E L , H E N R I . Origene et la Philosophie. 238 p á g s .


E D I C I O N E S P A U L I N A S , C a r r e t a s , 1 2 , M a d r i d .


A D A M , A U G U S T . La Primacía del Amor. 241 p á g s .


B A R T H , A L F R E D . Enciclopedia Catequética. 715 p á g s .


D U R A N D , A L F R E D , S . I . Evangelio según San Mateo. 528 p á g s .


V O L K E N , L . Las Revelaciones en la Iglesia. 306 p á g s .


I N S T I T U T D E S O C I O L O G I E . P a r e L é o p o l d . B r u x e l l e s , 4.


A u t o r e s d i v e r s o s :
L U C D E H E U S C H , P H I L I P P E D E R C H A I N , A N D R E F I N E T ,


L E O P O L D F L A M , E M I L E J A N S S E N S , J A C Q U E S P I R E N N E , H E N -
R I P L A R D , C L A I R E P R E A U X , J E A N - G . P R E A U X , L U D O e t R O S A -
N E R O C H E R . Le Pouvoir et le Sacre.


E D I T O R I A L H E R D E R . A v e n i d a J o s é A n t o n i o , 5 9 1 . B a r c e l o n a .


S P I A Z Z I , R a i m o n d o . El Laicado en la Iglesia. 102 p á g s .


V O D O P I V E C , J U A N . La Iglesia y las Iglesias. 85 p á g s .


E D I C I O N E S M O N T E J U R R A . B r a s i l , 30 . Sevi l la .


E L I A S D E T E J A D A , F R A N C I S C O . El pensamiento político cata-
lán. 439 p á g .


E L I A S D E T E J A D A , F R A N C I S C O . Historia del pensamiento po-
lítico catalán, 241 p á g s .


A F R O D I S I O A G U A D O , S . A — E D I T O R E S L I B R E R O S . Madrid.


R E Y E S , A N T O N I O . Obras Completas. 2.109 p á g s .


P R E S S F . S U N I V E R S I T A I R E S D E F R A N C E . 108, B o u l e v a r d S a i n t —
G e r m a i n , P a r í s .


J E A U N E A U , E D O U A R D . La Philosophie Médiévale. 125 p á g s .


D E L P R O P I O A U T O R . Palma de M a l l o r c a .


R O D R Í G U E Z T E J E R I N A , J O S É M A R Í A , D r . La Medicina Me-
dieval en Mallorca. 165 p á g s .


E D I C I O N E S G U A D A R R A M A . L o p e de R u e d a , 13. M a d r i d .


F R Í E S , H E I N R I C H . Creer y Saber. 222 p á g s .


H E E R , F R I E D R I C H . El Mundo Medieval. 492 p á g s .


Z E R N O V , N . Cristianismo Oriental. 395 p á g s .




240 ESTUDIOS LULIANOS


P E N G U I N B O O K S


H A P P O L D , F . C. Myslicism a Sludy and an Anthology. 3 6 2 p á g s .
S P E N C E R , S I D N E Y . Mysticism in World Religión. 3 6 3 p á g s .


L I B R E R Í A E D I T O R I A L A U G U S T I N U S . C e a , B e r m ú d e z , 59 . M a d r i d .


S V O B O D A , K A R E L . La Estática de San Agustín y sus Fuentes.
3 5 0 p á g s .


E D I T O R I A L E S E T . S E M I N A R I O D I O C E S A N O . V i t o r i a .


R O D R Í G U E Z G O N Z Á L E Z , J O S É . La nulidad del matrimonio
por miedo en la Jurisprudencia Pontificia. 241 p á g s .


E D I Z I O N I « M A R I A N U M » . V i a l e T r e n t a A p r i l e , 6. R o m a e .


A u t o r e s d i v e r s o s : B E R T I C O N R A D U S M. , M . M E O . S A L V A T O R ,
H E R M A N N U S M . T O N I O L O , O. S . M . De Ratione Ponderandi Docu-
menta Magisterii Ecclesiastici. 4 8 p á g s .


D E S C L E E & C I É , E D I T E U R S , S . A . T o u r n a i ( B e l g i q u e ) .


A u t o r e s d i v e r s o s : D E L A R U E L L E , E . , L A B A N D E , E . R . , O U R -
L I A C , PAUL.Histoire de l'cglise. 4 6 5 p á g s .


E D I T O R I A L C R E D O S . , B e n i t o G u t i é r r e z , 26 . M a d r i d . ( 8 ) .


S C I A C C A , M I G U E L F . Metafísica, Gnoseología y Moral. 2 7 4 p á g s .


E D I C I O N E S J. F L O R S . V í a L a y c t a n a , 5 3 . B a r c e l o n a .


A P E C E C H E A P E R U R E N A , J U A N . Fundamentos de la Acción
Pastoral. 148 p á g s .


P. L E T H I E L L E U X , E D I T E U R . , 10 , rué C a s s e t t e . P a r í s ( V I ) .


T H I B E A U D , H E N R I . A Dicu et a Jésus-Christ. Par la philoso-
phie. 3 3 4 p á g s .


P O N T I F 1 C I U M A T H E N A E C M A N T O N I A N U M . V í a M e r u l a n a , 124. R o m a e .


N A T A L I N I , V A L E N T I N U S , P. , O. F . M. De natura Gratiae Sa-
cramentalis iuxta S. Bonaventuram. 175 p á g s .


L'homc et son destín. 8 4 5 p á g s .


R A G . S A L V A T O R E S P A G N U O L O . V í a X I I G e n n a i o , 6. P a l e r m o .


B O N A F E D E , S A R A . La Ricerca delVanima e di Dio in Alfonso
Gratry. 1 1 0 p á g s .




B I B L I O G R A F Í A 2 4 1


S A L V A T E D I T O R E S S. A . B a r c e l o n a .


B A L L E S T E R O S - B E R E T T A , A N T O N I O . Alfonso X El Sabio.


E D I C I O N E S M O R A T A . M a d r i d .


F A R R E L L , W A L T E R , O. P. T o m o I , El Arquitecto del Universo.
3 9 9 p á g s . T o m o I I , Búsqueda de la Felicidad. 4 2 2 p á g s . T o m o I I I ,
Plenitud de vida. 4 9 3 p á g s . T o m o I V , El camino de la vida. 4 2 0 p á g s .


C A S A E D I T R I C E G. C. S a n s o n i . V i a l e Mazz ini , 4 6 . — F i e r e n z e .


Nicolo da Cusa. 2 5 8 p á g s .


E D I T I O N S C A S T E R M A N . 66 , rué B o n a p a r t e . París — 6 .


V I L L A I N , M A U R I C E . Introduction a V ecumenisme. 3 2 2 p á g s .


E D I T O R I A L A N G E L E S D E L A S M I S I O N E S ( B e r r i z - V i z c a y a ) .


V I L L O S L A D A , R I C A R D O G., S . 1. Causas y factores históricos
de la ruptura protestante. 118 p á g s .


B . A . C . M a d r i d


V I Z M A N O S S . I . , R I U D O R S . I . Teología fundamental para se-
glares. 9 6 0 p á g s .


M A X H U E B E R V E R L A G . M u n c h e n , 13 — A m a l i e n s t r a s s e 77 .


Q U I D O R T V O N P A R I S , J O H A N N E S , O. P . De confcssionibus
audiendis, 5 0 p á g s .


A T H E N A S E D I C I O N E S . , San F r a n c i s c o , 5. C a r t a g e n a .


H E S S E N , J O H A N N E S . La filosofía de San Agustín. 101 p á g s .


R E R N A R D G R A S S E T , E D I T E U R . 6 1 , rué des Saints -Peres , P a r í s .


H A M M A N , A. Riches et pauvres dans l'Eglise ancienne. 3 0 9 p á g s .


C A S A E D I T R I C E D O T T . C A R L O M A R Z O R A T I , v ía privata B o r r o m e i .
M i l a n o .


S C I A C C A , M I C H E L E F E D E R I C O . Diálogo con Mauricio Blondel.


1 5 9 p á g s .




C R Ó N I C A


UNA CONFERENCIA LULIANA DE MISS YATES EN OXFORD.
— E l 2 7 d e o c t u b r e d e 1 9 6 1 , M i s s F r a n c é s A. Y a t e s d i o u n a c o n f e r e n -
c i a e n el M u s e o p a r a la H i s t o r i a d e l a s C i e n c i a s d e l a U n i v e r s i d a d
d e O x f o r d , t i t u l a d a « R a m ó n L u l l a n d J o h n S c o t u s E r i g e n a : A N e w
A p p r o a c h t o L u l l i s m a s a P s e u d o - S c i e n c e » . M i s s Y a t e s e m p e z ó p o r
d e c i r q u e h a b í a c i e r t o a s p e c t o d e l o s e s t u d i o s l u l i a n o s q u e h a b í a
p e r m a n e c i d o r e l a t i v a m e n t e i n e x p l o r a d o , a p e s a r del g r a n r e n a c i -
m i e n t o d e i n t e r é s e n R a m ó n L l u l l h o y d í a , v e r b i g r a c i a el p r o b l e m a
d e p o r q u é el g r a n c u e r p o d e l a l i t e r a t u r a a l q u í r n i c a e s c r i t a d e l
s . X I V e n a d e l a n t e s e h u b i e r a l i g a d o al n o m b r e del B e a t o . L o s in-
v e s t i g a d o r e s d e l a s o b r a s a u t é n t i c a s d e l B e a t o y d e s u i n f l u e n c i a
s u e l e n d e s e c h a r la l i t e r a t u r a a l q u í r n i c a p s e u d o - l u l i a n a p o r c o m p l e -
t o , v i e n d o e n e l l a a l g o t o t a l m e n t e a j e n o a s u c a m p o d e e s t u d i o s , y
l o s h i s t o r i a d o r e s d e la a l q u i m i a s u e l e n h a c e r lo m i s m o c o n l a s o b r a s
a u t é n t i c a s d e R a m ó n L l u l l c u a n d o e s t u d i a n la t r a d i c i ó n a l q u í r n i c a
q u e s e p r o p a g ó b a j o s u n o m b r e y q u e e m p l e a b a figuras y e s q u e m a s
l u l i a n a s . H a l l e g a d o a e x i s t i r u n a d i v i s i ó n t a j a n t e e n t r e e s t a s doí '
m a t e r i a s : e l l u l i s m o a u t é n t i c o y el p s e u d o - l u l i s m o a l q u í m i c o . Divi -
s i o n e s c o m o é s t a s i m p i d e n el p r o g r e s o d e n u e s t r o s c o n o c i m i e n t o s ,
p o r q u e e s i n n e g a b l e q u e l a a l q u i m i a p s e u d o - l u l i a n a h a e x i s t i d o , y
n o s t o c a i n v e s t i g a r l a s r a z o n e s p o r l a s c u a l e s u n a t r a d i c i ó n a l q u í -
rnica d e n a t u r a l e z a m u y b i e n d e f i n i d a s e h u b i e r a l i g a d o a s í a l n o m -
b r e d e l g r a n R a i m u n d o .


D e s p u é s d e e s b o z a r l o s m é t o d o s d e l o s A r t e s l u l i a n o s , y d e c ó -
m o t o d o s e s t o s A r t e s s e b a s a b a n s o b r e l a s e r i e d e l a s Dignitates Dei
o a t r i b u t o s d i v i n o s , M i s s Y a t e s r e s u m i ó l o s a r g u m e n t o s p r e s e n t a -
d o s e n s u a r t í c u l o s o b r e L l u l l y E s c o t o E r í g e n a e n The lournal of
the Warburg & Courtauld Institutes ( V o l . X X I I I , 1 9 6 0 , v . la r e c e n -
s i ó n d e e s t e a r t í c u l o e n e s t e m i s m o n ú m e r o d e Estudios Lulianos)
— y e n s u c o m u n i c a c i ó n s o b r e el m i s m o t e m a e n el I C o n g r e s o I n -
t e r n a c i o n a l d e L u l i s m o — e n f a v o r d e l a t e o r í a q u e l o s s i s t e m a s d e
l o s A r t e s l u l i a n o s s e d e r i v a r o n d e la v i s i ó n d e l a n a t u r a l e z a p r e s e n -
t a d a p o r J u a n E s c o t o E r í g e n a e n s u De Divisione Naturae. E n el
s i s t e m a d e l E r í g e n a , l a s c a u s a s p r i m o r d i a l e s — l a s c u a l e s s e i d e n t i -
fican, e n s u t o t a l i d a d , c o n l a S e g u n d a P e r s o n a d e l a T r i n i d a d e n
c u a n t o Verbum Dei c r e a d o r , o L o g o s — s o n l o s i n s t r u m e n t o s p r i -
m a r i o s e n la l a b o r d e l a c r e a c i ó n . E s t a s c a u s a s f u e r o n t o m a d a s del
De Divinis Nominibus d e l P s e u d o - D i o n i s i o , y c o r r e s p o n d e n m u y d e




L C R Ó N I C A 243


c a r c a a l a s Dignitates Dei l u l i a n a s . E n el s i s t e m a e r i g e n i s t a , l a p r i -
m e r a m a n i f e s t a c i ó n del p o d e r c r e a d o r d e e s t o s n o m b r e s d i v i n o s , e n
c u a n t o c a u s a s c r e a d o r a s , s e h a l l a e n la c r e a c i ó n d e l o s c u a t r o e le -
m e n t o s . Y M i s s Y a t e s d e s t a c ó la i m p o r t a n c i a d e l p a p e l j u g a d o p o r
l o s e l e m e n t o s e n el p e n s a m i e n t o y A r t e l u l i a n o s ( v . s u a r t í c u l o « L a
t e o r í a l u l i a n a d e l o s e l e m e n t o s » , Estudios Lulianos 1 9 5 9 - 6 0 ) , p a r a
s u g e r i r q u e el s i s t e m a e r i g e n i s t a s e g ú n el c u a l l a s c a u s a s p r i m o r -
d i a l e s c r e a b a n l o s e l e m e n t o s n o s p r o p o r c i o n a la t r a b a z ó n q u e n o s
h a b í a f a l t a d o h a s t a a h o r a e n t r e l a s D i g n i d a d e s y l o s c u a t r o e l e m e n -
t o s e n el s i s t e m a l u l i a n o .


D e a h í , el p u n t o p r i n c i p a l d e la c o n f e r e n c i a : la s u g e r e n c i a d e
M i s s Y a t e s d e q u e p u d i e r a h a b e r u n a r e l a c i ó n v e r d a d e r a e n t r e el
l u l i s m o a u t é n t i c o y el p s e u d o - l u l i s m o , y a q u e l o s A r t e s l u l i a n o s s e
n o s p r e s e n t a n h o y d í a n o y a c o m o s i s t e m a s e x c l u s i v a m e n t e l ó g i c o s ,
s i n o c o m o s i s t e m a s f u n d a m e n t a d o s en u n a c o s m o l o g í a . M i s s Y a t e s
e m p l e ó u n a figura a l q u í r n i c a b a s a d a e n l a s figuras d e l o s A r t e s lu-
l i a n o s y e n l o s á r b o l e s d e l Albor Scientiae p a r a d e m o s t r a r la í n t i m a
c o n e x i ó n e n t r e a m b a s m a t e r i a s , r o g a n d o a l o s h i s t o r i a d o r e s d e la
c i e n c i a q u e e s t a b a n p r e s e n t e s a c o l a b o r a r c o n los i n v e s t i g a d o r e s
d e l l u l i s m o a u t é n t i c o p a r a p o d e r d i l u c i d a r e s t o s p r o b l e m a s . M i s s
Y a t e s c i t ó l a s p a l a b r a s d e l p r o f e s o r S h e r w o o d T a y l o r ( e l g r a n h i s -
t o r i a d o r d e l a a l q u i m i a , q . e . p . d . ) : « l a a c t i t u d d e la a l q u i m i a lu-
l i a n a f u e , h i s t ó r i c a m e n t e , l a m á s s i g n i f i c a n t e y m á s f r u c t í f e r a , t a n t o
e n el d e s a r r o l l o d e l a filosofía n a t u r a l d e l o s a l q u i m i s t a s c o m o e n
s u c o n t r i b u c i ó n a l a e v o l u c i ó n d e la q u í m i c a c i e n t í f i c a » ; y t e r m i n ó
d i c i e n d o q u e , si el l u l i s m o a l q u í m i c o p u d i e r a r e l a c i o n a r s e a s í a l lu-
l i s m o a u t é n t i c o , l a q u í m i c a m o d e r n a o b t e n d r í a u n l i n a j e m u y n o -
b l e : n a d a m e n o s q u e u n h i l o n u e v o e n la h e b r a d e la c o n t i n u i d a d
d e l a g r a n t r a d i c i ó n p l a t ó n i c a , u n a c o n t i n u i d a d q u e s e r e m o n t a r í a a s í
a t r a v é s d e l o s s i g l o s d e s d e la q u í m i c a a la a l q u i m i a l u l i a n a , d e é s t a
al l u l i s m o a u t é n t i c o , y d e l l u l i s m o al ú l t i m o r e p r e s e n t a n t e o c c i d e n -
t a l de l n e o p l a t o n i s m o a n t i g u o , o s e a J u a n E s c o t o E r í g e n a .


L a c o n f e r e n c i a d e M i s s Y a t e s f u e e s c u c h a a c o n m u c h o i n t e r é s ,
y e s d e e s p e r a r q u e s e e n c u e n t r e n p r o n t o i n v e s t i g a d o r e s d i s p u e s t o s
a t r a b a j a r s o b r e la c o l e c c i ó n d e m a n u s c r i t o s p s e u d o - l u l i a n o s f o r -
m a d o s p o r E l i a s A s h m o l e e n el s . X V I I , q u e s e e n c u e n t r a a h o r a a
p o c o s p a s o s d e l M u s e o p a r a l a H i s t o r i a d e l a s C i e n c i a s e n la B i -
b l i o t e c a B o d l e i a n a .


[ = r R c s u i n e n e s c r i t o e n i n g l é s p o r M i s s F r a n c é s A. Y a t e s , y t r a -
d u c i d o a l e s p a ñ o l p o r R . D. F . P r i n g - M i l l el 2 0 d e a g o s t o
d e 1 9 6 2 . ]


TRES CONFERENCIAS DEL PROF. PRING-MILL. — C o m o
p r i m e r f r u t o d e l a s i n v e s t i g a c i o n e s q u e h a b í a i n i c i a d o c o n
m o t i v o d e la p r e p a r a c i ó n d e u n a n u e v a t r a d u c c i ó n del Llibre
d'amic e amat y del Art de contemplado a l i n g l é s , el p r o f e s o r P r i n g -
M i l l , Magister d e la Maioricensis Schola Luüistica, d e s a r r o l l ó u n a
c o n f e r e n c i a s o b r e « P o e s í a y a r t e en el Llibre d'amic e amat» e n




244 E S T U D I O S L U L I A N O S


P a l m a , el 8 d e o c t u b r e d e 1 9 6 2 , a p l i c a n d o l a t é c n i c a i n i c i a d a p o r
D á m a s o A l o n s o e n Poesía española ( 1 9 5 0 ) p a r a d i l u c i d a r la n a t u r a -
l e z a d e l a u n i d a d d e s u « f o r m a i n t e r i o r » , e i n d i c a n d o q u e s u s
m ú l t i p l e s v e r s í c u l o s a i s l a d o s n o s o l a m e n t e p o d í a n r e l a c i o n a r s e a
l a e s t r u c t u r a u n i t a r i a d e l a c o s m o v i s i ó n m e d i e v a l s i n o q u e t a m b i é n
t e n í a n u n a r e l a c i ó n o r g á n i c a e n t r e sí , e n c u a n t o t o d o s s e r e l a c i o n a -
b a n e s t r e c h a m e n t e a u n s i s t e m a d e c o n t e m p l a c i ó n b a s a d o s o b r e la
a p l i c a c i ó n d e l a s t r e s p o t e n c i a s d e l a l m a a d i s t i n t o s a s p e c t o s d e l
c o s m o s c o m o m o d o d e e m p r e n d e r el a s c e n s o m í s t i c o . E l p r o f e s o r
P r i n g - M i l l l l e v ó e s t a t e s i s m á s l e j o s , a l h a b l a r s o b r e « S o m e a s p e c t s
o f t h e Llibre d'amic e amat» e n el n o v e n o c o n g r e s o d e la A n g l o -
C a t a l a n S o c i e t y ( e l 2 9 d e s e p t i e m b r e d e 1 9 6 3 , e n L o n d r e s ) , p a s a n d o
a la « f o r m a e x t e r i o r » d e d i c h a o b r a y p r e s e n t a n d o u n d e t e n i d o a n á -
l i s i s e s t i l í s t i c o y s e m á n t i c o d e l v e r s í c u l o Nv 3 1 4 p a r a v e r l a n a t u r a -
l e z a d e la i n t e r a c c i ó n e n t r e lo q u e a h í s e c o m u n i c a y la m a n e r a d e
c o m u n i c a r l o , s i r v i é n d o s e d e e s t e e j e m p l o c o m o b a s e p a r a c i e r t a s
g e n e r a l i z a c i o n e s s o b r e el f o n d o y la f o r m a d e l Llibre y s o b r e la n a -
t u r a l e z a d e la m o t i v a c i ó n d e l o s v í n c u l o s e n t r e « s i g n i f i c a d o » y «s ig-
n i f i c a n t e » e n s u s v e r s í c u l o s . E s t a a m p l i a c i ó n d e l o s p r o c e d i m i e n t o s
d e l a « n u e v a E s t i l í s t i c a » a l a n á l i s i s d e u n t e x t o l u l i a n o s u s c i t ó u n
i n t e r e s a n t e d e b a t e s o b r e l o s m é t o d o s q u e s e h a n d e a d o p t a r p a r a
el e s t u d i o l i t e r a r i o d e l o s t e x t o s m í s t i c o s m e d i e v a l e s .


O t r a c o n f e r e n c i a d e l p r o f e s o r P r i n g - M i l l , s o b r e la a p o l o g é t i c a
y el A r t e d e R a m ó n L l u l l , f u e d a d a e n l a U n i v e r s i d a d d e O x f o r d el
19 d e n o v i e m b r e d e 1 9 6 3 , c o m o c o n t r i b u c i ó n a u n s i m p o s i o s o b r e
l a s r e l a c i o n e s e n t r e l a c u l t u r a i s l á m i c a y l a c u l t u r a o c c i e n t a l e n la
E d a d M e d i a o r g a n i z a d o p o r el P r o f e s o r R . W . S o u t h e r n ( d i s t i n g u i -
d o h i s t o r i a d o r d e l m e d i o v e o c r i s t i a n o ) , e l D o c t o r R . W a l z e r ( í n c l i t o
h i s t o r i a d o r d e l a f i l o s o f í a m u s u l m a n a ) y el D o c t o r S . M . S t e r n ( d i s -
t i n g u i d o o r i e n t a l i s t a y d e s c u b r i d o r d e l a s jaryas m o z á r a b e s ) . E n
e s t a c o n f e r e n c i a s e i n t e r p r e t ó el A r t e l u l i a n o c o m o m a n e r a d e a p o -
y a r l a a p o l o g é t i c a s o b r e el p l a n o r a c i o n a l , a p e l a n d o a lo q u e l a s c u l -
t u r a s c r i s t i a n a , i s l á m i c a y j u d a i c a t e n í a n e n c o m ú n c o n r e s p e c t o a
s u c o s m o v i s i ó n m o n o t e í s t a y e j e m p l a r i s t a a r g u y e n d o a n a l ó g i c a m e n -
t e d e l a s c r i a t u r a s a s u C r e a d o r ) , y s a c a n d o c o n c l u s i o n e s n e t a m e n -
t e c r i s t i a n a s d e lo q u e l o s s e c u a c e s d e t o d a s l a s t r e s r e l i g i o n e s m a n -
t e n í a n s o b r e l a n a t u r a l e z a a c t i v a d e l o s a t r i b u t o s d i v i n o s ; y s u g e -
r i e n d o q u e l a s t é c n i c a s c o m b i n a t o r i a s d e l A r t e f u e r o n m o d e l a d a s
s o b r e la c o m b i n a t o r i a e l e m e n t a l p o r el B e a t o e n l a e s p e r a n z a d e
q u e l a a n a l o g í a d e l o s e l e m e n t o s ( s o b r e el n i v e l m á s b a j o d e l a e s -
c a l a d e l o s s e r e s ) d a r í a a s u a r g u m e n t a c i ó n s o b r e l o s n i v e l e s s u p e -
r i o r e s c i e r t a a u t o r i d a d « c i e n t í f i c a » . L a e x p o s i c i ó n d e e s t a h i p ó t e s i s
i n i c i ó u n a v i v a d i s c u s i ó n s o b r e l a i m p o r t a n c i a d e l a p o s e s i ó n d e
u n a c o m ú n c u l t u r a c i e n t í f i c a c o m o b a s e d e l i n t e r c a m b i o c u l t u r a l
e n t r e c r i s t i a n o s , m u s u l m a n e s y j u d í o s e n la E d a d M e d i a , y s o b r e
l a i m p o r t a n c i a d e l B e a t o c o m o figura c e n t r a l e n el c a p í t u l o d e la h i s -
t o r i a d e l a s i d e a s m e d i e v a l e s q u e s e r e f i e r e a d i c h a i n t e r a c c i ó n .




C R Ó N I C A


CONFERENCIAS DEL DR. J. N . HILLGARTH E N PALMA DE
MALLORCA y EN NUEUA LJORK.


E l 2 5 d e a b r i l d e 1963 el D r . J o c e l y n H i l l g a r t h , Professor d e la
Maioricensis Sclwla Liillistica, d i o u n a c o n f e r e n c i a b a j o el t í t u l o
d e « R a m ó n L l u l l e n t r e l a s C o r t e s d e F r a n c i a y A r a g ó n » , e n la C a s a
d e C u l t u r a d e P a l m a , o r g a n i z a d a p o r la Sclwla. E l c o n f e r e n c i a n t e
f u e p r e s e n t a d o p o r d o n J u a n P o n s y M a r q u é s , D i r e c t o r d e l A r c h i -
v o H i s t ó r i c o d e M a l l o r c a y Magister d e la Sclwla. L a c o n f e r e n c i a
f u e u n a t e n t a t i v a d e s i t u a r a L l u l l e n la p o l í t i c a e u r o p e a d e s u t i e m -
p o . A p a r t e d e l p a p a d o , f u e r o n l a s d o s c a s a s r e a l e s d e F r a n c i a y A r a -
g ó n l a s i n s t i t u c i o n e s q u e t e n í a n m á s i m p o r t a n c i a p a r a é l . A u n q u e
p o r a l g u n o s a ñ o s ( 1 3 0 5 - 0 9 ) p a r e c e q u e L l u l l s e i n c l i n ó m á s a A r a -
g ó n f u e F r a n c i a la q u e o b t u v o d e él u n a a d h e s i ó n m á s p r o f u n d a ,
s i n o p e r m a n e n t e . L a a d h e s i ó n g e n e r a l d e Llul l a la p o l í t i c a f r a n c e -
s a p u e d e s e r f e c h a d a e n 1 3 0 9 y s e t r a d u c e e n el Liber de acquisitio-
tie terrae sanctae, l i b r o e n q u e s o s t i e n e p u n t o s d e v i s t a c a s i i d é n -
t i c o s a l o s d e la C o r t e d e F r a n c i a s o b r e la c r u z a d a c o n t r a B i z a n c i o
y c o n t r a l o s T e m p l a r i o s . D e s p u é s d e u n a d e s c r i p c i ó n d e s u s o b r a s
d e d i c a d a s a F e l i p e I V e n 1 3 0 9 - 1 1 , s e ñ a l ó el a u t o r el c a m b i o q u e s e
r e g i s t r a e n L l u l l e n s u s ú l t i m o s a ñ o s , p a s a d o s e n M a l l o r c a , S i c i l i a
y T ú n e z , c u a n d o , c o m o e n l o s p r i m e r o s a ñ o s d e s p u é s d e s u c o n v e r -
s i ó n , n o e n c o n t r a m o s e n s u s e s c r i t o s p r o p a g a n d a p a r a c r u z a d a s
a r m a d a s s i n o q u e el a c e n t o s e p o n e ú n i c a m e n t e s o b r e l a s m i s i o n e s .


E n o t r a c o n f e r e n c i a d a d a el 18 d e m a r z o e 1964 e n el « M e d i e -
v a l C l u b » d e N u e v a Y o r k , e l D r . H i l l g a r t h t r a t ó d e e n f o c a r a R a -
m ó n L l u l l e n l a s n u e v a s p e r s p e c t i v a s a b i e r t a s p o r l a i n v e s t i g a c i ó n
r e c i e n t e . L o s h i s t o r i a d o r e s d e l a filosofía m e d i e v a l e n el p a s a d o
m u c h a s v e c e s h a c í a n p r á c t i c a m e n t e c a s o o m i s o d e L l u l l , p o r q u e
l e c o n s i d e r a b a n c o m o u n p e n s a d o r a i s l a d o , s i n p r e d e c e s o r e s ni e s -
c u e l a o , si le c i t a b a n , le c o n c e d í a n u n a a t e n c i ó n m u y i n a d e c u a d a .
A c t u a l m e n t e , c u a n d o h a n s i d o i n v e s t i g a d a s e n g r a n p a r t e l a s f u e n -
t e s d e s u p e n s a m i e n t o n o r e s u l t a u n f e n ó m e n o i n e x p l i c a b l e s i n o
u n e s l a b ó n e n l a c a d e n a n e o p l a t ó n i c a q u e a t r a v i e s a la E d a d M e -
d i a . C o n o c e m o s s u i n s p i r a c i ó n e n l a t r a d i c i ó n a g u s t i n i a n a y s u
u t i l i z a c i ó n d e l o s e s c r i t o s d e s a n A n s e l m o y l o s V i c t o r i n o s y p r o -
b a b l e m e n t e t a m b i é n d e R o g e r B a c o n . C o n s t a s u r e c o n o c i m i e n t o
d e u n b u e n s e c t o r d e l p e n s a m i e n t o á r a b e y j u d í o , b a s e d e s u s
o b r a s p o l é m i c a s . D e m a n e r a p a r e c i d a , si c o n s i d e r a m o s s u s i d e a s y
s u a c t u a c i ó n p o l í t i c a y l a s c o m p a r a m o s c o n l a s d e o t r o s e s c r i t o -
r e s c o n t e m p o r á n e o s t e n e m o s q u e d e j a r d e l l a m a r l e u n u t o p i s t a
y e x c l u i r a s u s i d e a s c o m o f a n t á s t i c a s . A la luz d e l a p o l í t i c a e u -
r o p e a d e p r i n c i p i o s el s . X I V , p o d e m o s c o n s t a t a r q u e l a s i d e a s
d e L l u l l e r a n p r á c t i c a s y d e p o s i b l e r e a l i z a c i ó n e n c u a n t o a la c r u -
z a d a y t a m b i é n e n c u a n t o a l a s m i s i o n e s . C o n c l u y ó el c o n f e r e n -
c i a n t e s u b r a y a n d o q u e la a c t u a c i ó n y l o s e s c r i t o s d e L l u l l r e s e r v a n
i n f o r m a c i ó n i n s o s p e c h a d a t a n t o p a r a l o s h i s t o r i a d o r e s d e la pol í -
t i c a c o m o p a r a l o s d e l a f i l o s o f í a m e d i e v a l .




246 E S T U D I O S L U L I A N O S


CONFERENCIAS DEL DR. GARCÍAS PALOU EN FREIBURG,
MUNICH y PALMA DE MALLORCA.


E l d í a 2 8 d e j u n i o ú l t i m o , el R e c t o r d e l a Maioricensis Schola
Litllistica, D r . G a r c í a s P a l o u , o f i c i a l m e n t e i n v i t a d o p o r l a F a c u l -
t a d d e T e o l o g í a d e la u n i v e r s i d a d d e F r e i b u r g i . B r . , d e s a r r o l l ó ,
e n l a m i s m a , u n a c o n f e r e n c i a s o b r e el t e m a «El Bto. Ramón Llull,
en sus relaciones con Honorio IV, Nicolás IV, Celestino V y Boni-
facio VIII».


E n v i r t u d d e l a e n f e r m e d a d q u e , a l a s a z ó n , p a d e c í a el i l u s t r e
P r o f . Friedrich Stegmüller, q u i e n t e n í a q u e p r e s e n t a r a l c o n f e r e n -
c i a n t e , lo h i z o el m i s m o D e c a n o d e l a e x p r e s a d a F a c u l t a d P r o f .
F r a n z e s .


E l D r . G a r c í a s P a l o u s o s t u v o q u e n i n g u n a r a z ó n d e p e s o o b l i -
g a a c r e e r q u e e l p r i m e r v i a j e d e l B t o . L l u l l a R o m a f u e r a a n t e s
d e l a ñ o 1 2 8 7 , e n q u e m u r i ó H o n o r i o I V ; y , a d e m á s , q u e el P a p a ,
a r a i z d e c u y a m u e r t e , ei M a e s t r o m a l l o r q u í n e n c o n t r ó v a c a n t e l a
S e d e R o m a n a , n o e r a , c o m o c r e y ó el e x i m i o l u l i s t a P . P a s q u a l F l e i -
x a s , O. C i s t . , M a r t í n I V , s i n o el r e f e r i d o H o n o r i o I V .


S e d e t u v o d e d e m o s t r a r q u e , a d e m á s d e l a s g e s t i o n e s p e r s o -
n a l e s d e l B t o . L l u l l , p o d r í a e x p l i c a r , d e m a n e r a c a b a l , l o s d o c u -
m e n t o s y r e a l i z a c i o n e s d e í n d o l e m i s i o n o l ó g i c a d e l o s P a p a s N i -
c o l á s I I I y H o n o r i o I V el e j e m p l o d e s u s i n m e d i a t o s p r e d e c e s o -
r e s , I n o c e n c i o I V , A l e j a n d r o I V y C l e m e n t e I V , l o s c u a l e s m a n -
d a r o n i n s t i t u i r c o l e g i o s o c á t e d r a s d e l e n g u a s .


D e s c r i b i ó a N i c o l á s I V c o m o el P a p a e n q u i e n el B t o . L l u l l
h a b í a p u e s t o s u s m á s v i v a s e s p e r a n z a s , l a s c u a l e s s e f r u s t r a r o n ,
p o r r a z ó n d e l o s t r i s t e s a c o n t e c i m i e n t o s b é l i c o s d e O r i e n t e , q u e
v i s t i e r o n d e l u t o s u p o n t i f i c a d o .


R e f i r i ó l a s r e l a c i o n e s d e l B t o . L l u l l c o n S . C e l e s t i n o V , p a r a
c o n c l u i r q u e u n r e i n a d o , e n r e a l i d a d d e s ó l o t r e s m e s e s y m e d i o ,
y u n P a p a p r o v e r b i a l m e n t c t í m i d o y d e u n a c u l t u r a m í n i m a n o
e r a n l o s m á s a d e c u a d o s p a r a u n a e m p r e s a d e t a n t a m a g n i t u d y
c o m p l e j i d a d c o m o l a p r o p u e s t a p o r el B t o . L l u l l .


S e d e t u v o e n el e s t u d i o c r o n o l ó g i c o d e l a s e s t a n c i a s d e l M a e s -
t r o m a l l o r q u í n e n la c o r l e d e B o n i f a c i o V I I I , e n el a n á l i s i s d e l o s
d o c u m e n t o s q u e le p r e s e n t ó y e n m o s t r a r l a fidelidad d e a q u é l a l
s u c e s o r d e l d i m i s i o n a r i o C e l e s t i n o V , e n u n a s c i r c u n s t a n c i a s e n
q u e e s p i r i t u a l e s y p o l í t i c o s i m p u g n a b a n l a l e g i t i m i d a d d e s u e l e c -
c i ó n .


E l d í a 3 d e j u l i o — f e s t i v i d a d d e l B t o . R a m ó n L l u l l — el D r .
G a r c í a s P a l o u d i o u n a c o n f e r e n c i a e n la u n i v e r s i d a d d e M u n i c h ,
o r g a n i z a d a p o r el I n s t i t u t o E s p a ñ o l d e L e n g u a y L i t e r a t u r a y p o r
el I n s t i t u t o d e E s t u d i o s R o m á n i c o s d e a q u e l l a u n i v e r s i d a d , c u y o
d i r e c t o r P r o f . H a n s R h e i n f e l d e r p r e s e n t ó a l c o n f e r e n c i a n t e , e l c u a l
d i s e r t ó s o b r e el t e m a «El Bto. Ramón Llull, ante el problema orien-
tal, planteado en el siglo XIII».


E l D r . G a r c í a s P a l o u d e s c r i b i ó el p r o b l e m a a la luz d e l a s p á -
g i n a s , e s c r i t a s p o r el B t o . L l u l l , a c u y o j u i c i o c o n s t a b a d e l o s si-
g u i e n t e s e l e m e n t o s : P e l i g r o d e u n a a r r o l l a d u r a i n v a s i ó n m u s u l m a -
n a e n l o s p u e b l o s c r i s t i a n o s , d é b i l e s a c a u s a d e l c i s m a o r i e n t a l ;




C R Ó N I C A 247


p o s i b i l i d a d d e u n a u n i ó n a r á b i c o - t a r t á r i c a , p a c t a d a c o n la finali-
d a d d e l o g r a r u n d o m i n i o t o t a l s o b r e el O r i e n t e c r i s t i a n o y d e
c o n s t i t u i r el m á s p o d e r o s o e j é r c i t o d e l m u n d o , s u f i c i e n t e p a r a
c o n q u i s t a r l o s p u e b l o s l a t i n o s ; c o n f u s i o n i s m o q u e s e m b r a b a la
e x i s t e n c i a d e c u a t r o i g l e s i a s c r i s t i a n a s ( l a t i n a , g r i e g a , n e s t o r i a n a y
m o n o f i s i t a ) e n t r e l o s m u s u l m a n e s y t á r t a r o s i n t e r e s a d o s e n c o n o c e r
e l c r i s t i a n i s m o ; p r o v e c h o q u e el j u d a i s m o — d o t a d o d e u n a r a r a u n i -
d a d — s a c a b a d e l e s c á n d a l o q u e p r o d u c í a n t a n p r o f u n d a s d i v e r g e n -
c i a s y s e p a r a c i o n e s e n el s e n o d e l c r i s t i a n i s m o ; a p o s t a s í a s d e c r i s -
t i a n o s d i s i d e n t e s , q u e a b r a z a b a n l a l e y d e M a h o m a . . .


S e g ú n el B t o . R a m ó n L l u l l — e s t e f u e el p u n t o m á s i n t e r e s a n ! c
d e la c o n f e r e n c i a — en la s o l u c i ó n del p r o b l e m a del c i s m a s e h a l l a b a
la c l a v e d e l a s o l u c i ó n d e l d e s c r i t o p r o b l e m a o r i e n t a l .


F i n a l m e n t e , el D r . G a r c í a s P a l o u , e x p u s o , d e t a l l a d a m e n t e , l o s
m e d i o s f o r m u l a d o s p o r el B t o . L l u l l — p r i n c i n a l m e n t e el d e u n a
a s a m b l e a p e r m a n e n t e d e t e ó l o g o s l a t i n o s v d i s i d e n t e s — p a r a l o g r a r
e l r e t o r n o d e e s t o s ú l t i m o s a la I g l e s i a d e R o m a .


C o n m o t i v o del V I I C e n t e n a r i o d e l a C o n v e r s i ó n del B t o . R a m ó n
L l u l l , el d í a 18 d e d i c i e m b r e , el P o n t i f i c i o C o l e g i o d e N t r a . S r a . d e l a
S a p i e n c i a — i n s t i t u c i ó n del c a n ó n i g o B a r t o l o m é L l u l l , d e s c e n d i e n t e
d i r e c t o del g r a n D o c t o r m a l l o r q u í n — c o n m e m o r ó el a c o n t e c i m i e n t o
l u l i a n o , c o n u n o s s o l e m n í s i m o s a c t o s r e l i g i o s o s , u n a e x p o s i c i ó n d e
l o s v a l i o s o s m a n u s c r i t o s y e d i c i o n e s d e l a s o b r a s del B e a t o q u e s e
g u a r d a n e n s u s a r c h i v o s y b i b l i o t e c a v , finalmente, c o n u n a c o n f e -
r e n c i a del D r . G a r c í a s P a l o u q u e v e r s ó s o b r e el s i g u i e n t e t e m a : «El
Bto. Ramón Llull, maestro v precursor del ecumenismo moderno».


E l c o n f e r e n c i a n t e s e ñ a l ó l a s d i v e r s a s e t a p a s del m o v i m i e n t o e c u -
m é n i c o , y fijó l o s l í m i t e s q u e s e p a r a n e n t r e s í la M i s i o n o l o g í a y el
E c u m e n i s m o p r o p i a m e n t e d i c h o . D e s c r i b i ó , m i n u c i o s a m e n t e , l a s lí-
n e a s m á s c a r a c t e r í s t i c a s d e la p e r s o n a l i d a d e c u m é n i c a d e l B t o . L l u l l ,
c o m o s o n s u m a n e r a d e e n f o c a r el p r o b l e m a u n i o n i s t a , p r e s t a n d o
e s p e c i a l a t e n c i ó n a s u s a s p e c t o s p o s i t i v o s , y s ó l o a l a s d i f e r e n c i a s d e
m a y o r t r a s c e n d e n c i a ; la j u s t a a p r e c i a c i ó n d e l a s v i r t u d e s y b u e n a s
c o s t u m b r e s d e l o s g r i e g o s ; la e f i c a c i a del d i á l o g o c o n s t a n t e v c i e n -
t í f i c o s o s t e n i d o ñ o r t e ó l o g o s l a t i n o s y s e p a r a d o s ; el r e s p e t o a la c o n -
c i e n c i a d e l h o m b r e , y el a m o r h a c i a el p r ó j i m o ; el e s t u d i o d e t e n i d o
d e l o s d o g m a s y p s i c o l o g í a d e l a s o t r a s r e l i g i o n e s y d e l o s d i v e r s o s
g r u p o s c r i s t i a n o s ; el s i t u a r s e n o e n u n p u n t o d e r i v a l i d a d o e n u n a
v e r t i e n t e d e d i f e r e n c i a s y b u s c a r , a n t e t o d o , lo c o m ú n , lo q u e u n e ;
la h a b i l i d a d e n s a b e r p r e s c i n d i r d e la c o n t r o v e r s i a a c e r c a del P r i -
m a d o R o m a n o , q u e él , t e s t i g o p r e s e n c i a l del a m b i e n t e o r i e n t a l , j u z -
g a b a m á s t e m a p o l í t i c o q u e c u e s t i ó n d e í n d o l e t e o l ó g i c a . . .


C o m o d e m o s t r a c i ó n v i v a d e la a c t u a l i d a d del p e n s a m i e n t o e c u -
m e n i s t a d e l B t o . L l u l l , el c o n f e r e n c i a n t e d i o l e c t u r a a u n a b e l l í s i m a
o r a c i ó n m a r i a n a , la c u a l n a d a t i e n e q u e e n v i d i a r a la d i v u l g a d a p o r
l o s I I H . d e T o u z é ; d e s c r i b i ó l a s l í n e a s d e l a a s a m b l e a t e o l ó g i c a u n i o -
n i s t a — i n t e g r a d a p o r t e ó l o g o s l a t i n o s y s e p a r a d o s — c u y a c e l e b r a -
c i ó n p r o p o n í a a l o s P a p a s ; y a c a b ó r e f i r i e n d o q u e , c o m o m e d i o e c u -
m é n i c o , h a b í a p e d i d o a N i c o l á s I V q u e é l , p e r s o n a l m e n t e , c o n s u s
t e ó l o g o s f u e r a a l a f r o n t e r a d e G r e c i a .




Í N D I C E
del Volumen Vil (1963)


E S T ü D I O S


ANTÓN COADRADO (ENRIQCIE D E ) , Plenitud metafísica de la filosofía luliana . 1 1 5 1 - 1 5 1


COI.OMBXS, M. n . (GARCÍA M ) , Feijoo Y el lulismo . . . . 1 1 3 - 1 3 0


G O N Z Á L E Z CAMINERO, S . .1. ( N . ) , El puesto de llamón Llull en la filosofía cris-


tiana . . . . . . . . . 1 9 - 5 1


HILLGARTH (JOCF.I.YN N . ) , La Biblioteca de La Real: Fuentes posibles de Llull . 5 - 1 7


SALA MOLINS ( L . ) , Mystique byzantine et mystique lullienne: Ruymond Lulle


el Grégoire Palomos . . . . . . . 5 3 - 7 4


XIBERTA , ü . C A R M . ( F R . BARTOLOMÉ M . ) , El presúmate racionalisme de Ramón


Llull . . . . . . . 1 5 3 - 1 6 5


N O T A S


GARCÍAS PAI.OI; ( S . ) , La fecha del • Desconliort>. en relación con las visitas del


Bto. llamón Llull a la corle papal . . . . . 7 9 - 8 7


GARCÍAS P A L O U ( S . ) , Circunstancias históricas que inspiraron la composición


del € Tractatus de modo convertendi infideles», del lito. Ramón Llull 1 8 9 - 1 2 0 2


LLOMPART, C . K . ( G A B R I E L ) , .Sun Onofre, eremita, en el medioevo mallorquín . 2 0 3 - 2 0 8


P R I N G - M I L L ( R . D . F . ) , Ramón Llull y la 'De divisione naturae* . 1 6 7 - 1 8 0


REICIIARDT (ÜIETEH) , Ramón Llull, trovador: A propósito de un estudio de


Montoliu . . . . . . . . . 7 5 - 7 8


RIEDI.INGER (I IKLMIIT), Ein wiedergejundenes wcrk Ruimund Lulls aus der zeit


des l'ienncnser Konzils: i De divina habenlio' . . . . 1 8 1 - 1 8 7


T E X T O S


MADURELL v MARIMÓN (JOSÉ M . " ) , Desmanes untiluliaiios


PÉREZ MARTÍNEZ ( E . ) , LOS fondos manuscritos lulianos de Mallorca


. 20 ( >-216


3 9 - 9 0 , 217 -222




ROBERT PRING-MILL


EL MICROCOSMOS LULLIÁ
172 páginas


Editorial


T H E D O L P H I N B O O K C O . L T D


O X F O R D


Dirección postal del autor: Hamilton Road, 51 - Oxford


UNIVERSITÉ D E GRENOBLE


Publications de la Faculté des Lettres et Sciences humaines


RAYMOND LULLE
Philosophe de l'Action


par


A R M A N D L U N A R E S
Docteur es Eettres


Presses Universitaires de Franco


1 9 6 4


Dirección po-ial del autor: 27 , rué Ponsard - Crenoble (Francia)


(Con l icencia eclesiástica)




Edición crítica de las


OPERA LATINA del B. Ramón Llull
Ha salido el T O M O C U A R T O


Contiene LÍBER DE PRAEDICATIONE
(Dist inct io II B: CENTUM SERMONES)


Un v o l u m e n de 669 páginas


preparado p o r el


R D O . P. F R A Y A B R A H A M SORIA F L O R E S , O . F. M.


bajo la d i recc ión del


D R . FRIEDRICEI S T E G M U L L E R


Profesor ordinario público de la Universidad de Freiburg i. Br. y


Magis ter de la MAIORICENSIS SCHOLA LULLISTICA


Otros t omos pub l i cados :


T O M O I (OPERA MESSANENSIA) , 1959, en 4.° , 520 páginas.


T O M O II (OPERA MESSANENSIA E T T U N I C I A N A ) , 1960, en 4 . ° ,


568 páginas.
Prepararlos por p,l Dit. JOHANNES STÓHH.


T O M O III (LÍBER D E P R A E D I C A T I O N E , D . I - II A ) , 1961, en 4.° ,


407 páginas.
Preparado por el P. ABRAHAM SORIA, O . F. M.


Se está impr imiendo el T O M O V


Precio de venta al público: 10 dólares


Diríjanse, los pedidos a:


E S C U E L A L U L Í S T I C A M A Y O R I C E N S E , Apartado 17, Palma de Mallorca (España)


IMP. SS, CORAZONES - SAN F tLio , 1 4 - PALMA DE MALLORCA