£studios llulianos

£studios llulianos
IRcvista cuatrimestral


de Ifnvestigacidn Huliana Y Jlbedievalistica
publtcada por la


Jlkaioricensis Scbola ILullistica
Dnstituto 3nternacional dcl


Consejo Superior de Unvestigaciones Cientificas


Niims. 47-48


— S U M A R I O 1
E S T U D I O S


FR. E R H A R D - W . PLATZECK, O. F. M., Gottfried Wilhtlm Ltibniz y


Raimundo Llull pag. 129-193


S. TRIAS MERCANT, Hacia una clasificacion de las obras del lulista


P. Pasgual pag. 194-215


S. G A R C I A S P A L O U , Pbro. , Sobre la identificacion del «Libre del


passatge» pag. 216-230


N O T A


T. y J. C A R R E R A S ARTAU, Ducs notes del lul-lismc trecentista . . pag 231-239


T E X T O


M A R Q U E S DE LA T O R R E y L. PEREZ MARTINEZ, Sobre el lulismo


del Obispo dc Mallorca, don Lorenzo Dtspuig (1761) . . . . pag 240-242


B I B L I O G R A F I A


Bibliografia medievalistica . . . . . . . . . . pag. 243-249


r-
N E C R O L O G I C A


El «Magister» Lic. Juan Pons i Marqucs pag. 250-253


I N D I C E S


Indices del Vo l . XVI (1972) pag. 254-258


Vol. X V I , Fascs. 2-3 P A L M A D B M A L L O R C A ( E s p a f l a ) Aflo X V I : 1972


Mayo - Diciembre.




B I B L I O T E C A « R A M O N L L U L L » ,


D I R I G I D A


por cl
D R . G A R C l A S P A L O U


#


Proximos volumenes:


1. P E R E Z MARTINEZ, L., Escritos antilulistas de Fray Nicolds
Eymerick, ( 1 3 2 0 - 1 3 9 9 ) .


2. A L F O N S O . d K A R T I i A , Ramon Llidl y los libros peninsulares
de Caballeria.


3. B A U C A O C H O G A V I A , M., El ejemplarismo luliano.


4. G A R C I A S P A L O U , S., Ramon Llnll, I: Introduccion al lulismo
cientifico.


5. G A R C I A S P A L O U , S., Ramon Llull, I I : La aparicidn de Ramon
Llull en el campo cultural del s. XIII.


6. G E N O V A R D R O S S E L L O , C , Introduccidn a la kistoria del
lulismo pedagogico en Mallorca.


7. T R I A S M E R C A N T , S., Filosofiay sociedad. (Bases socioculturales
del lulismo del siglo XVII I ) .


La Direction des ESTUDIOS LULIANOS recevra avec reconnais-
sance tous travaux a publier (sous reserve du jugemeut par la Comite
de Direction) et tout ouvrage scientifique, particulieremeut hdlien ou
inedievalistique, d recenser, ainsi que toute proposition d'cchange avec
de Revues similaires.


Envoyer les vianuscrits, les livres pour compte-rendu et les Revues
d'cchange au Directeur:


D R . S . GARCIAS PALOU, A p a r t a d o 17, P a l m a de M a l l o r c a ( E s p a n a ) .


Depos i to legal P. M. 268-1961




AL RDMO. E ILMO. PROF. FRIEDHICH STEGMOLLER, insigne
«Magister» de este Instituto y diligentisimo p romotor y
alma de la edicion critica de «Opera latina » del Bto. Ramon
Llul l , con motivo de haber cumpl ido sus setenta a n o s ,
esta Maioricensis Sc.hola Lullistica y esta revista Estudios
Lulianos saludan ent ranablemente , al propio t iempo que se
asocian, con fervor, al homenaje de admiracion y grat i tud
que le han rendido sus mas allegados colegas friburgenses.


Ad multos annos vivas!






G O T T F R I E D W I L H E L M L E I B N I Z Y R A I M U N D O L L U L L


En el aho 1941 comence a publicar una trilogia sobre el lulismo
aleman, segun el Padre Cisterciense Antonio Raimundo Pascual y Fle-
xas, en la Revista Espaiioh de Teologia1. Salio solamente la primera
parte sobre el lulismo en las obras del Cardenal Nicolas de Kues. Las
partes segunda y tercera, es decir, el lulismo en Gottfried Wilbelm
Leibniz y en Ivo Salz inger se anunciaron ya entonces, pero ]>or razo-
nes circunstanciales, no se escribieron. Solo boy despues de mas de
treinta afios logro cumplir, al menos en parte , mi promesa de antaho
bablando de Ia relacion doctrinal que tuvo Leibniz eon Raimundo
LIulI, confrontando empero directamente aquel con este sin tener en
cuenta las consideraciones de Antonio Raimundo Pascual.


Se dice con razon que Raimundo Llull, bajo el aspecto de la ex-
tension de sus obras, fue el autor mas productivo entre los Escolasti-
cos medievales; junto a el esta quizas Alberto Magno. Se podria decir
cosa similar de Leibniz dentro del t iempo en que vivia, si considera-
mos no solamente sus escritos publicados hasta hoy, sino tambien los
ineditos que se conservan en la Biblioteca de Hannover. Segun lo que
me dijo en 1971 el Director del Leibniz-Institut en Miinster, el Doctor
Heinrich Schepers, la completa edicion critica de los escritos leibni-
zanos abarcar ia , si alguna vez se terminara , bien sesenta volumenes en
octavo.


Frente a esta situacion, casi desesperada para nosotros, hay que
restringir considerablemente el margen del tema elegido.


En primer lugar nos referimos al joven Leibniz, el que con veinte
ahos, despues de haberse doctorado en filosofia, publico en 1666 su
Dissertatio de arte combinatoria1,.


1 Loc. cit. 1 ( 1 9 5 1 ) 731-65 y 3 ( 1 9 4 2 ) 257-324.
2 Vease: AI marp.cn clel lulista P.A.R. Pascual. O. Cisl.: cn: Anal. Sncrn Tarra-


ccnensia 14 (1941 196. nota 39. Cf. Rev. Esp. <!c Teol. 1 ( 1941 731: 2 ( 19 12) 320
n. 352.


3 Cito este opusculo se<iun la edicion ctc Joli. EH. Erdmann dc 18 10: reedicion
en facsimile: Aalcn 1959, 6-44. El prefacio cle esta reedicion sc rlehc a Rcnate Voll-
brecht.


1




1 3 0 PLATZECK, O. F. M.


Pasaremos en el segundo punto al Leibniz cuadragenario que es-
cribio en 1686 su Discours de metaphysique4 para ver si en esta ])ri-
mera sinlesis del sistema filosofico de Leibniz se hallan huellas lulianas
o al mcnos nolables enlaces enlre el uno y el otro pensador.


En un tercer punto confrontaremos la sistematica leibniziana C T I
torno a su concepcion de una Ciencia gcneral con el Art.e luliano sin
ocullar la dirercion nueva de la menle de Leibniz.


Los resuliados de toda nuestra comparacion nos manifestaran que
el mismo metodo leibniziano en estrecha armonia con su pensamiento
religioso era el permanente y principal empuje de la ansia de univcr-
salidad en el espiritu de Lcibniz.


Bajo el punto de vista informativo el Doctor Joaquin Carreras
Arlau, al lado de su hermano mayor Tomas uno de los mas fieles
amigos de mi vida, nos oftecio una exposicion muy util de doce pa-
ginas sobre las referencias de Leibniz a Llull en su obra Esbozo de una
Historia filosofica del Lulismo5. Estas informaciones, en cuanto sobre-
pasan mis propias notas cogidas en 19-11 en la Biblioteca Nacional dc
Madrid de la Edicion de Louis Dutens del ano 1768, son consultados
para es'a comunicacion, pero aumen".ados no poco y profundizados por
investigaciones ulteriores. Agradecemos aqui el buen servicio de ami-
go que me hizo el ya citado Doctor Schepers por haberme facilitado
Iibros, que no tenia a mano, y fotocopias.


/. La «Dissertatio de arte combinatoria» de Gottjried Wilhelm
Leibniz y Raimundo Llull.


Notamos en seguida, que entre Llull y I^eibniz hay cuatro cientos
afios de distancia. La historia del lulismo ya habia sobrepasado sus
mas fascinantes peripecias. El joven Leibniz al escribir la dicha Disser-
talio pudo lencr conocimiento personal de los siguientes l ib 'os auten-
licos de Raimundo Llull: Ars brevis del ano 1308, Lamentatio philo-
sophiae del 1311 , Logica brevis et nova del 1303, De conversione sub-
jecli et praedicati per medium del 1310, Ars generalis ultima, termina-
da en el aiio 1308 v el Tractatus de arliculis fidei del afio 1300. Estas
seis obras de Llull fueron redacladas por Raimundo entre 1300 y
1311 . Pertenecen por tanto al pensamiento ya maduro del Maestro ma-
llorquin.


EI texlo citcido por nn?otro« sr hnlla como apendice en le cdicion facsimil, ana-
'liiia n la edicion tlc Erdmann j)or R. Vollbreeht, corresponde al k-\to revisado por
C. .1. Cerhardt cn: Dir philosophlichen S^iiriflen vun C. W. Leibniz, 7 vol. Bcrlin
]875-1890. Nos refcrimos passiin al vol. VII .


5 Madrid 1943, 313-22.


2




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 131


Consta, empero, que Leibniz uso la primera de las cuatro edicio-
nes de estas obras lulianas que Lazaro Zetzner publico en Estrasburgn
en 1598 6 . En esta coleccion se encuentran tambien otros escritos in-
aulenlicos 7 ; ademas comentarios a Llull elaborados por Giordano Bru-
no y por Heinrich Cornelius Agrippa. Sobre todo llama la atencion el
hecho de que el lihro l)e audilu kabbalistico sive ad omnes scientias
in/roductorium se atribuye ahi sin mas a Raimundo 8 .


Como simbolo se h•:lla al inicio del opusculo leibniziano la consa-
bida figura medieval de los cuatro elementos en relacion con las cuatro
eualidades elementales del calor y del frio, del humedo y del seco. En
general sea, que segiin la fisica medieval hay enlre ellas combi-
naciones posibles e imposibles. De tal modo de pensar nacio la idea
de los alquimistas de entonces de que el hombre puede cambiar las
espeeies de la naturaleza anorganica: y despues del gran suceso de la
quimica moderna toma fuerza la idea de los alquimistas modernos de
que el hombre pueda cambiar las especies organicas. Visto desde el
sistema luliano, el predicho letrero de los elementos constituye en cier-
to sentido una desviacion del lulismo autenlico; pues la figura de los
elemenios no fue en ninguna manera la base del arte combinatorio de
Llull, sino que fue para el solo el liltimo reflejo de la figura ejemplar,
que es la figura de los atributos clivinos, susceptibles de una combi-
nacion perfecta y generalisima, es decir, de ningiin modo condicionada,
como la dicha figura de los elementos por sus combinaciones ])osibles
e imposibles.


Desde luego, en la sinopsis del opusculo leibniziano vemos en
seguida que los elementos fisicos no juegan un papel preponderante
ni aun para Leibniz mismo, porque la primera constatacion suena:
«Sedes doctrinae istius [est] ar i thmetica».


Despues de esta tabla de materia y antes del propio prefacio se
coloca una demostracion de la existencia de Dios segun el metodo
teorematico, cuya base demostrativa es el conocido axioma aristote-
lico, formulado por Leibniz en estas palabras: «Si quid movetur, datur


6 Eslrasl)ur;»o 1598. 1609. 1617 1651. EsNn liltima ed. se piiblico por los hcrc-
dcros de L. Zcl/.ncr. Lcibniz mismo cita la primera: cf. De artc comb.. § 56 (Erdm.
22a ) .


7 Tract. de venationc medii inlcr subj. el praedicatum de B. de Lavinheta (Pa-
ris. Jod. Bade 1516) . — ln Rhetoricam Is<i{-oge y la Oratio exemplaris. La edicion fuc
prcparada por Rcm. Rufus Candidus (Paris. Jod. Bnde 1515) . — Ars cabbalistica o
sea Opuscvlum de auditu cabbalislico ( Vcnecia 1513) .


? Paola Zambclli cn .̂ u cnsayo / / f<Dc auditu Icabbalistico» e la tradizione luliana
nel rinasci inenlu: en: Alli dell*Accadcmia Tosc.uin di Seience e Letlere. l.;i Colomba-
rin 30 ( 1965 ) 115-226 indica al mcdico Pictri Mainardi como nutor dcl Trnlndo. —
En cunnto n lo que hny dc rcnl en In rclaeion rntrc cl arte combinalorio de I.lull v
la Kabbalah vease E. W. Platzeck, Raimund Lull, vol. I. DiUseldorl 1962, 327-37.


3




132 PLATZECK O. F. M.


aliud movens». Esta hreve demostracion de Ia existencia de Dios a
primera vis!a aparece como un tema extrafio al cuerpo de la exposi-
cion. Pero como el proemio nos conduce en lineas rapidas desde el
ohjeto principal de la metafisica, el ente, a los terminos basicos y
propios de la combinatoria , ese argumento en favor de la existencia
de Dios tiene todavia un puesto justificado.


Los terminos basicos de toda combinatoria son los siguientes:
cant idad, relacion, y esta sea como union o sea como conveniencia.
La union encierra en si el todo y sus partes , asi como cada una de
estas cons!i 'uye una cierta unidacl. La cantidad se concibe como el
numero de las partes , siendo el numero , segiin el joven Leibniz, una
figura mas bien incorporea oriunda de la union de diversos entes.


Los terminos mas propios de la combinatoria son: complexion,
sitio, variacion, orden y vecindad. La variacion es la permutacion o
conversion de una relacion. El sitio es el lugar de los elementos (Leib-
niz dice de las pa r t e s ) . Donde esta el sitio de los elementos en sentido
de «nivcs de» o de «despues de», encontramos un orden. Cuando la
disnosicion de las partes o digamos modernamente , de los elementos
dados es singular 9 , Leibniz nos habla de la vecindad. La complexion
leibniziana es lo que se llama impropiamente hoy en dia 'combinacion
en general ' .


Siguen las definiciones de dichos terminos basicos y propios de
toda arte combinatoria, con algunas adiciones. El exponente de Leih-
niz es lo que l lamamos el indicador del orden de la combinacion, p . e . j . :
si tenemos cuatro elementos: A, B, C, D y si queremos combinarlos
a dos, en combinaciones del orden segundo, logramos las seis siguien-
tes: AB, BC, CD, AC, AD, BD, exceptuando cualquier permu^acion
como BA o CB etc. Si en lugar de esos cuatro elementos deseamos
rombinaciones del orden tercero, obtendremos solamentc las cuatro
siguienies: ABC, ABD, ACD, BCD. En vez de hablar aqui indistinta
o dis ' in!amente de combinaciones, pero prolijamente de combinacio-
nes del orden segundo o tercero, Leibniz de manera filologicamente
exacta distingue las «complexiones» suyas segun combinaciones, con-
ternaciones, conquaternaciones etc.


Notese que las comhinaciones no puedcn contcncr mas elemen f os
que los que se hallan en la completa serie dada. En el caso mas facil
la disposicion de los elementos en una serie es lexical. Las combina-
ciones siguen la misma disposicion lexical, es decir, sin permutacion
enire los elcmenlos y ademas sin repeticion de ellos. Como la serie dc
los elementos dados constituve un todo, asi tamhien las combinacioncs


Quizas se podria dccir tambicn: areticularv.


4




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL t 3 3


hechas con partes de la serie forman un todo, pero un todo menor. Si
tienen mas de dos elementos, admilen aiin combinaciones entre sus
elememos. Acabamos de indicar cualro combinaciones de tercer orden
para la serie A,B,C,D, es decir: ABC, ABD, ACD, BCD.


ABC admite las siguientes combinaciones del orden segundo: AB,
AC, BD.


ABD admiie las siguientes: AB, AD, BD etc. La primera com-
binacion escogida de una serie mayor de elementos se llama «cabeza
de una serie».


Todo lo que hemos expuesto hasta ahora se halla ya practicamen-
te y sin excepcion alguna en el arte combinatorio de Raimundo Llull.
En olras palabras: lo que se llama hoy el calculo general de la com-
hinatoria, esla practicado por Raimundo y, cn cuanio «e sabe, por
primera vez en la historia. Del origen del Arte combinatorio de Llull
trato en mi obra sobre los principios de Llull . Pero la terminologia
de Llull es mas variada. Como las combinaciones de Raimundo son
generalmente las de sus principios, en vez del termino «combinacion»
o «complexion» el nos habla a menudo de las condiciones de los prin-
cipios y en cuan f o a la aplicacion a sus figuras tercera y cuarta que
son las de los juicios y de ios silogismos, usa el termino de «camera»
asi como el de «eombinacion»". Por otra parte al distinguir entre los
principios sencillcs y los principios derivados por combinacion con
otros, llama a es ! os tambien «principia complexa». Para Leibniz los
principios complejos son proposiciones.


Lo que falta en las obras de Raimundo es una teoria formal del
caleulo combinatorio, la cual es anhelada por el joven Leibniz en su
primer problema propuesto ' 2 . El in ! eres metodologico de Llull no fue
un interes formal, sino se dirigio clirectamente hacia las cosas reales.
EI meiodo combinatorio se justifica para el por el hecho, supuesto por
la fe, de que los atr ihutos de Dios como su bondad, su grandeza, su
poder, su sabiduria, su voluntad etc. se conciben como valores abso-
lutamente equivalentes, pues coineiden en plena identidad con la esen-
cia divina. Por consiguicnte son la base ontica del calculo generalisimo
de la combinatoria.


Hablando desde el punto de vista formal podemos decir: Como
ese calculo general del arte combinatorio se funda linicamente sobre
la equivalencia de los elementos sin admitir otras condiciones restrin-
gentes o exceptivas, puede considerarse como el calculo logical mas


1 0 R. Lull, vol. T. 1962. 321-39; 310-4.
1 1 Vease Ar* inventiva, Dist. II la primcra frasc. MOG V. 13
1 2 § 1-7: Erdm. 10 y sig.


5




134 PLATZECK, O. F. M.


sencillo. Mas aiin, es la base de una logica circular, en la cual la prio-
ridad es cueslion del sujeto que discurre, todavia no impuesta por un
orden ontico 'per prius et posterius ' . Este calculo general de la com-
binatoria nos facilita un modelo de pensar que parece ser ideal, y a
este ideal —asi piensa Raimundo Llull— tendrian que anhelar lodos
los demas modelos del pensar logico. De igual manera piensa, no sola-
mente el joven Leibniz de veinte ahos, sino el Leibniz durante toda su
vida. De ahi se deduce en parte su logica de identidad.


En las definiciones leibnizianas sale empero un concepto, que no
es luliano sino mas bien moderno, el de Ia clase como «un todo menos
constante, constituido por partes reales que convienen en un tercer
aspecto comun» , pues cualquier accidenie es capaz de formar una
clase. Esto no obstanie, Leibniz por su extrema valoracion de la logica
de identidad, se qucdo aiin lejano de la logica de Ias clases, como
veremos.


Antes de tratar de ciertos problemas propuestos por el joven
Leibniz sera util de considerar aiin otra definicion, por la que se dis-
tingue una variacion o una combinacion iitil de la imitil. Llull conoce
Ia misma distincion y como el dice Leibniz que la variacion intitil no
se ])uede aceptar a causa de la materia dada en el objeto 1 4 . Leibniz
])one aqui como ejemplo los notos cuatro elementos fisicos que segun
el calculo general de la combinatoria tendrian seis combinaciones, aun-
que en realidad no admiten ^ino cuatro en vista de la contrariedad
entre el fuego y el agua por su naturaleza y entre el aire esencialmen-
te hiimedo y la tierra esencialmente seca. Estas dos combinaciones re-
sultan imnosibles. Por consiguienie quedan en realidad solo cuatro
combinaciones posibles.


En el primer problema presentado por Leibniz no se trata toda-
via de una de las diversas aplicaciones del arte combinatorio sino pro-
piamente de una teoria inicial de la combinatoria misma. Por una
tabla sinoptica Leibniz nos indica todas las combinaciones posibles
para el niimero de uno a doce elementos diversos segun las combina-
ciones de los ordenes pr imero al duodecimo. El porque del mimero
de combinaciones posibles nos es dado, dice el mismo, por el funda-
mento de la tabla. Esta afirmacion no es del todo exacta, porque no
obstante las buenas observaciones que siguen en el texto, el joven
Leibniz todavia no logro sacar de su tabla la formula gencral de las


1 3 «Totum minus, constans cx rcbus convcnicntibus in ccrto lcrtio tamquam
partibus» cn: Dp Arlc comb., Dcf. Lt; Erdm. 9 b.


«Propter materiam subjectam Iocum babere non potcst»; ibid. Def. 13.


6




LEIBNIZ Y R A I M U N D O LLULL 1 3 5


combinaciones sin permutacion ni repeticion que es el binomio de
Newton (mejor dicho: de Ta r t ag l i a ) I S .


Que Ia aplicacion del arte combinatorio es posible a todas las
cosas y a todos los conceptos, se deduce para Leibniz del hecho de
que todas las cosas reales o al menos todos los conceplos humanos son
compuestos de parles y que las partes, si se distinguen objetivamente,
admiten combinaciones, y, si se distinguen solo por la colocacion, ad-
rniien olras disposiciones, es decir, permutaciones. Consecuentemente
nor medio de Ias combinaciones se pueden hallar las especies y los
atr ibutos de las cosas de modo que toda la logica inventiva que versa
acerca de terminos simples y complejos, se funda en ciertas comhina-
ciones. Y como cs asi, afirma Leibniz, la doctrina de las divisiones
como la de las proposiciones es asunlo del arte combinatorio 1 6 . En
otras palabras: el arte combinatorio liene que tratar del analisis de
un objeLo en sus partes divisibles y de la sintesis en las proposiciones
simples o compuestas fcomo son los si logismos).


Por eso no nos maravilla el hecho de que Leibniz proponga una
completa doclrina de los silogismos aristotelicos por medio del arte
combinatorio, refutando, como dice, las combinaciones inutiles y man-
leniendo solamente las utiles que son segiin el 24 (o 25 , si se tiene
en cuenta que F r e s i s [ m ] m o por el cambio de sus premisas y las con-
versiones licitas en las dos premisas asi como tambien en la conclusion,
se constituye otro silogismo valido, Hamado Frisesmo por Leibniz) .


Hace afios, aunque con cierta reserva, llame a la cuarta figura
luliana la silogistica 1 7 , Ia cual sirve para constituir diversos silogismos
con tres terminos que son elegidos en la figura. Ya los Arabes reco-
nocieron el metodo combinatorio y selectivo para lograr los diecinue-
ve silogismos aristotelicos 1 8 .Pero Raimundo no muestra interes alguno


1 5 Sc dicc «n sobro m « : v sc cntienden por « n » tos factorcs formados por el
nurnero dc !os elcmcntos y por substraccioncs (cuyos minuendos sc conslilnyen sicm-
pre por ei numero dc los elementos y cuyos subslraenrlos creccn Jcl uno hasta cl nu-
mcro por i tnn unitlad mcnor fjue cl m i m c o (ic! ordcn coinbmnlorio cxciziiio « n:
tin ( n — l ) . ( n — 2 ) . . . (n — k J - 1 )» . Se entienden por «m Ios fnc'ores formados
por Ia scric dc los numcros contcnidos e n el mimcro dcl ordcn combinatorio: «1.2 . . .
n». P.cj. son dados scis clcmcntos y sc busca cl numero de Ias combinaciones dc ordcn
tercero
= 20. Netese: ( 6 — 2 ) = (6 — m + 1 ) .


16 Dc Arle comb.. § 10: Erdm. 12a.
1 7 Platzeck, R. Lull. 1, 3 0 8 - H : sobre todo p. 311.
1 8 Cf. Th. Ziehcn, Lehrbuch der Logik. Co:;n 1920. 733: Dos prcmisas con Ias


cualidades A. E. I. 0 dan dicciseis combinaciones; puestas segun las disposicioncs de
liis cuatro fi^uras nos ofreccn ( 1 6 . 4 = ) 64 combiuaeiones dc las cualcj —conforme a
las reglas gencralcs y cspeciales de las figuras— tclo diecinuevc son litiles.


7




136 PLATZECK, O. F. M.


en constituir de parle suya el arte silogistico tradicional 1 9 . Lo que
anhela es hacer siempre equivalentes Jos tres terminos silogisticos a
fin de que puedan entrar en su calculo generalisimo de la combina-
toria. Bernardo de Lavinheta, un lulista frances que murio poco des-
pues 111-! aho 152."», rompu-o un iraiado De venatione medii inier sub-
jcctum el. praedicalum20. En conformidad con Raimundo se opone a
los silogismos aristotelicos, en los cuales los tres terminos no se equi-
valen por no tener la misma extension, y propone como silogismo idea!
el siguiente: «Cada animal racional es una substancia racional; cada
hombre es un animal racional. Por consiguiente cada hombre es una
substancia racional» 2 1 .


Parece que Leibniz, uno de los mas decididos defensores de la
logica de iden'.idad, pensaba siempre de la misma manera . En el tra-
tado Generales inquisitiones de analysi nolionum et verita/um22 escri-
be: «A es B, o sea en el A hay B, [esto es:] A coincide con BY. No-
tese, conlinua Leibniz, que con la letra Y sehalo algo incierto. P .e j .
«hombre» es identico con «animal» [A es B ] , pues el hombre es iden-
lico con «animal racional» [A es B \ ] » . «La verdadera proposicion
es aquella que coincide con esla «A es B» o sea aquella que puede
reducirse a esta verdadera» 2 3 . Como lo mismo valdria por otra frase
como «B es C», es manifiesto que Leibniz trata de fundar todos los
silogismos como Raimundo y como ci citado Lavinheta, sobre equi-
valencias, esio es — p a r a hablar en terminologia leibniziana— sobre
el principio de idenlidad. Pero es verdad que Leibniz concede, que
en cuanio a las cosas reales nuestras afirmaciones de identidad no
son mas que hipotei icas 2 4 ; con lo quc se acerca mucho al axioma moder-
no: Las afirmaciones sobre las cosas reales, si se reducen a autenticas
con'radicciones, pueden ser declaradas falsas con seguridad, pero jamas
pueden verificarse de modo absoluto.


Sin duda alguna, para inveniar nuevas verdades, nuevo« caminos
en las cicncias, los hombres se sirvieron practicamente siempre del


1 9 Plntzeck. Raimund Lnlls Aujjassung von der Logik; en: Est. lul. 2 ( 1 9 5 8 )
5 - 3 4 : 2 7 3 - 9 4 y R. Lull I. 3 9 3 y sigs.'


20 Vease arriba In nota 7 .
2 1 En Ptatzeck, R. Lull 1 . 4 4 2 ; II . 5 3 * . En cuantn al No. 1 6 0 crci todavia que


cl Tratado citado fuese un opusculo de R. I.ull. J. N. Hillgarth cn Rumon Lull and
Lu/lisin in fiurteenlh century France (Oxford) 1 9 7 1 . 2 9 0 y sij;.) demuestra que se
trala de una obra de B. de Lnvinbela. Vease tambien la Linleitung (1ntrodurrion) a
Lavinheta. Explanalio cotnpendiosaque applicatio artis R. Lulli (del ano 1 5 2 3 ) . Re-
c(lici'.'i I Iilileshcim (Ocrslcnbcrjt) 1 9 7 3 .


-- L. Cou urat, Upuscutes el /ragments inedits de Lcibniz. Paris 1 9 0 3 . 3 6 6 No. 1 6 .
2 i L. Couturat, ibid. 3 6 9 No. 4 0 .
- 4 ((Propositiones facti non semper probnri possunl a nobis c! idco assumuntur ut


Hypotheses» en L. Couturat. ibid. 3 6 9 JNO. 4 1 ; vease cn cl punto lcrccro Ia nota 2 0 8 .


8




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 137


poder combinatorio de la imaginacion creativa. Al principio de una
ciencia hay que colegir los datos, analizarlos en sus aspectos particula-
res, hay que buscar lo que es comun a todos y lo que los diferencia.
Esto atarie a la doctrina de las divisiones. Pero para apropiarse un
saber, ya sea puramcnie teorico como es el matematico o esencialmen-
te practico como es cada cieneia en lorno de las cosas naturales (cuya
finalidad no consiste solo en un saber teorico mas tambien en lo que
se llama lecnica) , el hombre explora nuevas posibilidadcs por via com-
binatoria.


Esta via, dice Leibniz, nos hace ver «la armonia del mundo y
las intimas constituciones de las cosas» 2 5 y con eso nos ensena a «abra-
zar en un conjunto la seric de las formas» 2 6 . Por eso, concluyc Leibniz
su tema sobre la silogistica: «La utilidad increible de la combinato-
ria sera justamenle estimada como una filosofia perfecta o al menos
casi perfecta» 2 7 . Cierto, aqui habla el joven entusiasta despues de ha-
ber hallado un nuevo sistema silogistico por el paciente juego combi-
natorio. Es muy instructivo el hecho que el gran pensador deductivo-
matematico, que fue Lcibniz, no tento jamas un camino estrictamente
deductivo para establecer un verdadero sistema del arte silogistico.
Las tcntativas de nuestro siglo dieron un buen resultado, sin embargo
no eran del todo satisfactorias por la sencilla razon de que la silogis-
tica aristotelica es solamente una doctrina parcial , restringida a pro-
posiciones que no admiten sujetos negativos. Esta restriccion obedece
a un punto de visla que no es formalmente logico sino metafisico. La
solucion del problema se logra unicamente bajo el aspecto de Ia logi-
ca de cantidad, puesto que la verdadera logica formal es el calculo con
cantidades. Todo el arte silogistico depende de un solo axioma que
se da con la relacion transitiva «per prius et posterius» y nos condu-
ce a un sistema de 144 silogismos, cuyas conclusiones se deducen todas
directamente de sus premisas. Este numero se aumenta al niimero dc
480 silogismos por los cambios licitos de las conclusiones originales. La
relacion transitiva por equivalencias no puede constituir la unica regla
formal para el sistema silogistico. Por esto personalmcnte yo rechazo
una logica de equivalencias o de identidades, como la conciben Rai-
mundo Llull y Leibniz. Pero dentro del sistema total de la silogislica
elaborado segun la logica de cantidades se hallan extranamente dis-
persos todos los diecinueve silogismos aristotelicos. Sobre esto tengo
preparado un trabajo que afronta el tema sobre la esencia del silogis-


2 5 Dc arte comb.. § 3 3 : Erdm. 19 a.
2 6 Ibid.
2 7 Ibid.


9




138 PLATZECK, O. F. M.


nio y sobre la deduccion exhaustiva de todas sus variaciones 2 8 . Sin
enibargo, con el joven Leibniz cligo ahora: «Desinemus tandem ali-
quando modorum \ syllogisticorum | , nam etsi minime pervulgata attu-
lisse speramus, habel tamen et novitas laerlium in per se taediosis» 2 9 .
Quizas alguno protestaria. Pero hoy es exactamente asi. Est laedium
logicae en filosofia y teologia.


Leibniz habla en el texto subsiguiente del uso de la combinatoria
en la geonielria y despues de su uso en el derecbo. Aqui cita a Ber-
narclo cle Lavinheta, cuya Explanatio compendiosaque applicatio artis
Raymundi Lulli habia ya leido al escribir su tratado De arte combina-
toriam. En la introcluceion a una reeclieion de esta obra lulistica hago
ver que Leibniz recibio un influjo mas fuerte de este autor de lo que
se pueda deducir de esta breve citacion en el campo juridico. Pues la
idea leibniziana del mundo relativamenle mejor esia anticipada por
Lavinheta. Ademas es una consecuencia de la crisLologia luliana y,
lejos del racionalismo, liene en Lavinheia y en Leibniz su fundamento
en la religion 3 1 . Volvere a esta observaeion en mi punlo segundo.


Hna imente , despues de haber t ralado de la doctrina de las divi-
siones, en la cual habia puesto tambien la silogistica, Leibniz se dedi-
ca a la doctrina de las proposiciones en una logica inventiva y pregun-
ta ,;c6mo podemos encontrar diversos predicados para un sujeto? o
viceversa ^como se encuentran diversos sujetos para un solo predicado
dado? Mas, parece que esta uhima cuestion nos hace volver a la doc-
trina cle las divisiones.


En esie contexto Leibniz se detiene baslante en la exposicion del
arte inventivo general cle Raimunclo Lulio. Se refiere, es verdad, en
primer lugar a la obra pseudo-lulistica del Ars Cabbalislica, pero lo
que dice de Raimundo ahi , lo ve confirmado en el Ars Magna del mis-
mo. Se trata sin ducla alguna del Ars ullima generalis de Llull 3 2 , espe-
cialmente de las combinaciones denlro de la figura A del Ars luliana.
Como los aiributos divinos seleceionados l ib remene por Raimundo
son nueve, segun todas las reglas maiematicas, cl numero de las com-
hinaciones del orden segundo es 36 3 3 . Las combinaciones de los atri-
butos divinos permiten la permulacion, pues la sabicluria de Dios es
su verdad y su verdad es su sabiduria. Por eso se clesdobla el numero


2 8 Se publicnra D.m. cn Mndrirl cn 1973.
2 9 De Arle comb., § 33: Erdm. 19 a.
3 0 De Arle. cnmb.. § 40 : Erdm. 20 a.


B. de Lavinhela, Explanatio... t l i ldeshcim 1973. Eiiileitiaig (Introduccion).
5 2 Leibniz cita la pajr. 239. El Ars tilt. gen. comien/.n prccisnincnle en la pagina


237 dc dichn edicion dc 1398. Cf. arriba nota 6.
33


10




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 139


y sube a 72 que es, dice Leihniz, «el numero de las proposiciones Iu-
Iianas» v ' . Despues habla Leibniz de la Tabula generalis de Raimundo
que se saca de su figura euarla o sea silogislica, en donde tres circulos
con nueve letras para cada uno desde la B hasta la K facilitan com-
binaciones del orden tercero. Tienen que ser exactamente 84 «conter-
naciones 3 3 . Pero los elemenios de estas combinaeiones del orden
tercero se enlienden segiin Raimundo una vez como los principios
absolutos y otra vez como Ios principios relativos. Asi tencmos cn rca-
lidad 84 combinacioncs con scis elementos. Los principios absolutos
que son los dichos atributos divinos y en scntido dcrivado nuevc as-
pectos objetivamente trascendentales preceden a la letra T. Esta T
senala ia figura T, y las letras que siguen la T perienecen a esta mis-
ma figura, esio es a la figura de los principios relativos que son: dife-
rencia, concordancia, contrar iedad; principio, mcdio, fin; mayoridad,
igualdad, minoridac! 3 6. Cada una de las 81 combinaciones forma ahora
la cabeza de otras veinie combinaciones dc ordcn tercero. Claro esta,
que los niimeros de 36, 84 y de veinte combinaciones tienen que figu-
rar en la tabla sinoptica de Leibniz para todas las combinaciones hasta
docc elementos. "V de hecho ahi estan" 7. Leibniz llama a los principios
absolutos de Raimundo «attribuia absoIu'a» y a los relativos «attrihuta
relata», menciona las nueve reglas lulianas de preguntar , la clasifica-
cion del univcrso en nueve sujetos: Dios, angel, cielo, hombre , ima-
ginacion, fuerza sensitiva, vegetativa, elemen'al y todo lo que sirve de
inslrumento o sea de medio asi como tambien las nueve virtudes y
los nueve vicios que implican ciertas finalidades. Como todas las com-
binaciones cle nueve elementos son 511 segiin la tabla aludida de Leib-
niz 3 h , v como se pueden combinar los principios absolutos y relativos
con las reglas cuestionarias, ademas con los nueve sujetos, las nueve
virtudcs y los nueve vicios, Leibniz nos proporciona el mimero total
de todas estas combinaciones dentro del arte luliano; cs un mimero
de unos diecioclio billones. Cierto es que Llull no hizo jamas tal calcu-
lo. La tabla general de su Arte combinatorio cuenta con 1.680 com-
binaciones entre los principios absolutos y relativos. Por otra parte hay


34 De Arle comb., § 36: Enlm 21 b.
35
3 6 Para distinguir estas relaeiones comunes (lc las rctacioncs opcralivas de nucs-


tro pcnsar (como son ia conyuncion «y». la disyuncion «o». la implicacion ((si — cn-
toncesi). la contradiccion «o sca — o scn» ctc.) dc las diclias cn cl lexto llamo las
opcralivas «sujetivas» y las lulianas «objciivas». Ln. idcntidad cs antcs bicn una rela-
cion sujetiva quc objetiva.


37 De Arte comb., Tab. I: Erdra. 10: 36 y 8-1 en la columna novcna. 20 cn la
scxta.


38 De Arte comb., Columna novena: 9 + 36 + 84 + 126 -:- 126 + 81 + 36
+ 9 + 1 = 511.


1 1




140 PLATZECK, O. F. M.


que subrayar que Leibniz no Loma en burla ese niimero gigan*esco de
combinaciones posibles, sino quiere solo senalarnos las inmensas po-
sibilidades de la Combinaloria denlro del sistema luliano.


Despues de esto sigue la critica del joven Leibniz al sislema de
Llull. El comienza con la observacion general de que el metodo lulia-
no sirve mas bien para discutir y discurrir ex tempore que para ofre-
cernos una verdadera ciencia de la cosa dada y — contimia, si esto
quiza no es el caso del mismo Raimundo, seguramente es el de los
lulistas 3 9 . Este juicio del joven Leibniz, reiterado a veces en su vida
posterior, no es del todo erroneo ni aiin referente a Raimundo, pues
este mismo confirma que su arte es a la vez un arte para la memoria,
porque ofrece con sus figuras y reglas cuestionarias y combinatorias
un sistema muy reducido de modelos de pensar y que es facil de te-
nerlo presente durante una disputa. El servicio, pues, que el arte lu-
liano puede hacer al progreso de l?.s ciencias depende en parte de los
objetos a que se aplica y en parte del uso que se haee del arte. Sigue
la critica de Leibniz, que juzga sin mas , arbi t rar io , el niimero de los
terminos de Llull 4 0 . Raimundo mismo le daria razon en parte , porque
en cuanto a la seleccion de los principios absolutos, es decir, de los
atributos divinos de la figura A, Llull lo concede, pero en la practica
considera el mimero de nueve atributos suficiente y declara que los
demas se implican en los propuestos. Leibniz echa de menos la her-
mosura en la lista luliana. Pero ^no esta esta implicada por la gloria?


Por oira parte Raimundo concederia tambien que el mimero de
nueve virtudes y de nueve vicios resulta un poco artificial. De veras
se ponen esas nueve virtudes y esos nueve vicios —como Leibniz lo
dice en plena conformidad con Llull— para igualarlos al niimero de
los nueve principios absolutos y relativos asi como a los nueve sujetos.
De estos ultimos al menos dice Leibniz: «Subjectorum census placet
maxime» 4 1 . El juicio leibniziano sobre las nueve reglas cuestionarias
que son: ^Si algo es?, ;.que cosa es? , £por que es?, ^en que consiste?,
^cuanto y cual es? , ^cuando es y donde es? , ,;c6mo y con cual medio
es? parece ser acertado. Verclad es que todas las cuestiones enumera-
das se ponen en busqueda del predicado y esto con cierta razon, pues
en cada frase categorica es generalmen?e el sujeto el que esta en cues-
tion y el predicado se da como una de las contestaciones posibles a
la cuestion acerca del sujeto 4 2 y no viceversa.


3 9 De Arte comb.. § 60: Erdm. 22 b.
4 0 Ibid.
4 1 De Arte comb.. § 61; Erdm. 22 I).
4 2 Ibid. § 60 en relacion con el § 55, donde cl problema leibniziano se pone en


eslos terminos: «dato subjecto praedicata, dalo praediealo subjecta invenire», Erdm.
22 b y 21 b.


12




LEIBNIZ V RAIMUNDO I.I.UI.L 1 4 1


A la pregunta de Leibniz ^por quc Llull deja las cuestiones dc
^liasla cuando y desde cuanclo cs algo? Rainiundo declararia que la
cuestion del cuando las implica suficientemente. Por otra parte no es
vcrdad lo que Leilmiz censura al decir que Raimundo confunde las
cuestiones del ,;c6mo? y dcl ;.cmi que m o d o ? 4 \ Las distingue muy
hien, pero las coloca juntas precisamente para conservar externamcn-
tc el numcro sagrado dc nuevc tambien en cstas reglas cuestionarias.


La critica mas debil de Leihniz se refiere a la figura T del arte
luliano, es decir, al niimcro de los principios relativos. De este mimc-
ro Raimundo declara cn su Ars inventiva que resulta necesario y que
el mimero 'nueve" de los ])rincipios ahsolutos se ha tomaclo propia-
mente para poder acordarlo en el calculo coiubinatorio con los nuevc
principios relativos. Ahora hien, Leibniz niega esta necesidad del nii-
mero nueve de los principios relativos, dicienclo que mayoridad, igual-
dad y minoridad no son otros que concordancia y diferencia. P o r otra
par te le consta que faltan aqui otras relaciones como «causa [—efec-
t o ] , todo y partes» etc. En cuanto a esta liltima critica hay que lamen-
tar la notable prisa, con la cual Leibniz habia considerado la figura T
y la explicacion correspondiente de Raimunclo. Pues el triangulo «prin-
cipio-medio-fin» ( E F C ) se aplica exactamente a las relaciones causa-
les como tambien a las cuantitativas y temporales, de modo que el
termino 'causa ' esta en la figura T, o con otras palabras , se da con
la misma figura T. Tampoco falta la correlacion entre el todo y sus
parles , pues el triangulo dc «mayoridad-igualdad-minoridad» se remite
a la suhstancia v a los accidentes, el cle «diferencia-concordancia-
contrariedad» a la esfera intelectual y sensitiva del hombre ; ademas
los dichos conceptos de cantidad y del tiempo implican a su vez la
relacion entre el todo v sus partes. Po r otro lado, es verdacl qne en
el arte luliano la igualdad y la concordancia parecen confundirse a
veces, tanto mas que el eoncepto Iuliano de igualdad es muy abierto y
abarea toda la clasc dc igualdades parciales, asi como tamhien su con-
cepto de concorclancia es amplio. Llull hahla de la perfectfsima con-
cordancia en el seno de la Santisima Trinidad y de la concordancia
imperfecta, p.ej . entre el fuego y la tierra, en cuanto la cualidad del
seco es la cualidad propia de la tierra y solo es apropiada del fuego.
Pero tal concorclancia imperfccta de los elementos basta para los di-
versisimos enlaccs combinatorios cntre ellos cn las cosas «elementa-
das». Por otra parte el concepto luliano cle diferencia no se agota en
cl scr mayor o menor de una cosa en relacion a otra, ni cn el sentido
preciso de una masa cuantitativa, ni cn cl sentido, mas importante


Dt> Arle rnmb.. S 60: Erdin. 22 h.


1 3




142 PLATZECK, O. F. M.


para Llull, del vigor vital de una cosa; sino que toca en primer lugar
el ser de una cualidad diferente, aiin cuando se trate solo de una dife-
rencia numerica. Tambien la concordancia debe considerarse bajo el
aspecto cualitativo y no cuanti tat ivo; lo mismo vale para la contrarie-
dad. Por consijiuiente, Raimundo tiene derecbo de distinguir entre la
igualdad respeeio al ser mayor y menor cuantitativo y la concordan-
cia respecto al ser numericamente o cualitativamente diverso hasta ser
contrario.


Si se considerase en Leibniz solamente esta critica al sistema lu-
liano, uno podria pensar que el influjo del lulismo no habra sido muy
notable en el pensador aleman. Pero ya la frase conclusiva de esta cri-
tica leibniziana nos bace sospechar lo contrario. Leibniz dice con en-
fasis: «Solo esto deseo que alguien dotado de un genio vaslisimo
penetre mas profundamente que Llull en lo interior de las cosas y que
lleve a cabo lo que nosotros hemos preconcebido faqui] y lo que
ponemos entre los des idera ta . . .» 4 4 . <;Quien no comprende el estado de
animo de este joven doctor de filosofia de veinte ahos? ^Quien no ve
que Leibniz expresa aqui no un deseo hacia otro cientifico mayor que
el, sino hacio si mismo? ^Quien podra negar que el Arte de Raimundo
Llull, queriendo ser general para todas las ciencias, sirvio a Leibniz
de gran estimulo para buscar el sistema mas perfecto del mundo , en
el cual todas las ciencias se reuniesen y se redujesen a una sola ciencia
general? La busqueda de una ciencia general expresada en un len-
guaje de sehas caracteristicas reconocido igualmente por todo el mun-
do : he aqui la tarea inmensa de la vida leibniziana. Una tarea cons-
tantemente sentida, siempre emprendida de nuevo en muchos papeles
y notas, y jamas llevada a fin!


//. Le «Disrours de metaphysique» de Leibniz del ano 1686 y la
doctrina luliana.


En Leipzig el joven Doctor de filosofia y candidato a la Facultad
juridica fue rechazado del doctorado en derecho a causa de su juven-


4 4 He aqui el texto original y coinpleto: «Unum hoc opto, ut ingenio vir vas-
tissimo. altius quam vel Lullius vel Tholosanus (al quien Leibniz habia mencionaclo
poeo antes) penetrel in intima rerum ac quae nos praeconcepimus, quorum lineamenta
duximus, quae intcr ilosiderata ponimus. expleat: quod de fatali eius in illustrandis
scientiis felieitate dcsperandum non est. Ac nos profeclo haec non tam Arithmeticae
aungcndae etsi hoc fccimus quam Logicae invenlivae recludendis fructibus destinavi-
mus fungentes pracconis muncre (! ) cl quod in cntalogo desideralorum suis augmenlis
scientiarum Verulamius (LeibnLz se reficre nqui sin duda a la Instauralio magna de
Francis Baeon of \ a r u l a m ) fecit. salis babituri. si suspieionem. tantas artis hominibus
faciamus. quem eum ineredibili fructu generis humani alius produeat» (De Arle comb.,
§ 6 2 : Erdm. 2 3 a ) .


1 4




LEIBNIZ Y RAIMUNDO I.LULI. 143


tud. Leibniz se doctoro entonces en la Facultad juridica de la Univer-
sidad de Niirnberg, es decir en Altdorf, en el mismo aiio 1666, cuan-
do se publico tambien su Vissertatio de casibus perplexis in jure. Con
el doctorado el logro automaticamente no solo Ia Venia legendi sino
a la vez el encargo de enseiiar en la misma l niversidad cle la libre
ciudad imperial de jNiirnberg. Pero un encuentro con Johann Chris-
tian von Boineburg, ministro del Principe Elector y Arzobispo de
Mainz le desvio de la vida universitaria y le condujo a una carrera
curial. Diez afios estuvo al servicio de la Curia arzobispal de Mainz
y cuarenta aiios en la Curia de los duques de Hannover, desde el aiio
1676 hasta su muerte .


Bajo la proteccion de los Principes Electores y Arzobispos de
Mainz, Leibniz pudo vivir varios aiios en Par is y ganar terreno en las
ciencias matematicas, las cuales todavia, a causa del triste estado de
Alemania despues de la guerra de los treinta afios no habian comen-
zado a reflorecer. En aquellos aiios tambien viajo a Inglaterra y a los
Paises Bajos. De esta manera Leibniz se encontro personalmente con
Antonio Arnauld, Nicolas de Malebranche, Christian Huyghens, Isaac
Newton, Ernst Walter Conde de Tschirnhaus, con el joven Marques
d 'Hospital , con Leeuwenhoek y con Baruch de Spinoza. Blaise Pascal
(1623-1662) ya habia muerto , pero permanecia viviente su memoria
en la capital francesa. Con una facilidad asombrosa el joven Leibniz
avanzo en las matematicas de aquel t iempo y se revelo en breve como
uno de los mas potentes guias. En el campo filosofico la fuerza sinte-
tica del genio leibniziano maduraba mas lentamente. Sin duda Des-
cartes y Spinoza fueron etapas inevitables en la evolucion del pensa-
miento leibziniano. Especialmente en lo que atafie a Descartes, se sabe
que este fue un deelarado adversario del arte luliano y sin embargo,
una investigacion m i s detallada nos revelaria quizas que Descartes no
debe poco a Rainmndo Llull. Si Leibniz mas tarde se alejo de Des-
cartes 4 ' 1, eso no le obligo ni a acercarse de nuevo o mas que antes a
Raimundo ni a dejarlo. La valoracion generalmente negativa de Spi-
noza por parte de Leibniz, a pesar de ciertas voces contrarias , esta do-
cumentada por Louis Couturat y me parece que Leibniz tuvo que reco-
nocer instintivamente en el solitario de den Haag un mundo extrano


4 5 En la Disputatio melaphysica de principio individui del 1663 el BachiUei
Leibniz sostiene. aunque con mucha cautela, una tesis capital de Desearles: «Non
omnino improbabile est, rnaieriam et quanti esse realiter idem» (Coroilarium II;
Erdm. 5 ) . Ia cual rechazo inas tarde.


15




144 PLATZECK, O. F. M.


a su propio temple 4 6 . Esto no obstante no quisiera negar un cierto in-
flujo de ideas spinozistas en Leibniz.


Despues de este preambulo historico comenzamos nuestras obser-
vaciones sobre el Discours de metaphysique redactado en el aho 1686,
es decir, al final del primer decenio de la estancia de Leibniz en Han-
nover.


Este discurso sobre la metafisica comienza con Dios y termina
con Dios, o dicho de manera mas precisa, concluye con Jesucristo 4 7 .
La frase inicial suena: «La nocion de Dios la tradicionalmente admi-
tida y mas significativa que poseemos, esta expresada bastante bien
en estos terminos: «Dios es un ente absolutamente perfecto». Sin em-
bargo, no se consideran suficientemente las consecuencias de lo dicho,
y para entrar mas [en este pensamiento] es necesario observar que
hay varias perfecciones del todo diferentes, las cuales Dios las posee
todas y que cada una de ellas le es propia al grado mds soberano^


El Arte primordial de Raimundo Llull, es decir, el Ars inveniendi
veritatem comienza con la frase: «Nosotros ponemos 'A ' como nuestro
Sehor Dios y atr ibuimos a esta 'A ' dieciseis virtudes esenciales» 4 9 . Estas
virtudes son l lamadas por Raimundo tambien dignidades, es decir,
axiomas y —como esta ya d icho— principios absolutos 3 0 .


En vez de virtudes o de principios, Leibniz habla de perfecciones.
El termino «perfeccion» incluye una cierta dificultad para el pensa-
miento humano, porque segun el sentido etimologico de la palabra
sehala algo que ha llegado a ser acabado en su estado final. El «llegar
a ser» es un desarrollo del ente mismo, y el estado final no puede
concebirse sino en el sentido de termino limitado o sea de-finido, lo
que expresa tambien el vocablo «acabado». Ademas la expresion «al
grado mas soberano» podria entenderse como la punta mas alta de
una escala esencialmente comun a todos los entes graduados y por eso
no alude al hi >'o que hay entre la esencia divina y las esencias crea-
das. Queda entonces unilateral y consecuentemente es una de las ex-
presiones imperfectas de la teologia afirmaliva. en la cual la trascen-
dencia de Dios no se acentua sufieientemente. Toda teologia afirmativa
exige su complemento correctivo de partc de la teologia negativa. Tam-


4 6 L. Couturat. Opuscules et Fragments inedits de Leibniz. Paris 1903. 179.
Aqui. es verclacl. Leibniz reconoee quc biv cn Spinoza ccpensees bcllcs et profoncles,
mais il y en a d'autres si brouillees cl si eloignces de la clarle cles mathematiques».
Cf. ibid. 344 . 530.


4 7 Ed. Erdm. — Vollbrecht (Aalcn 1959) . cap. I. 816 v eap. X X X V I I , 833.
4 8 Loc. cit. 816.
4 9 MOG I, 1721. 2: reed. Frankfurt 1963. pag. 434.
5 0 Aqui en el primer esbozo de su arte pone dieciseis principios. mas tarde sola-


mcnte nueve.


1 6




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 145


bien el pensar de Llull pasa contimiamente por la via de la teologia
afirmativa, mas al menos dice desde un principio — y vo creo que
Leibniz no le conlradice—, que todos los atr ibutos divinos o las dig-
nidades coinciden complelamente en la identidad de la esencia divina,
lo que significa, cjue en Dios caen o se disuelven tcdos nuestros con-
ceptos definidos por estar Dios encima de toda concepcion humana.
Con esta negacion no se rechaza la teologia afirmativa. Es verdad, los
predicados atr ibuidos a Dios valen de derecho solo para las cosas crea-
das, pero como estas son efectos de una sola causa, es decir, de Dios,
tienen que lcner un sello del Creador, pues Dios creo el mundo exac-
tamente asi, nos dice San Buenavenlura, como lo ha qucrido crear 5 1 .


Volvemos al texlo cle Leibniz. Hablando como Llull humanamen-
te de una cierta cantidad de alr ibulos divinos enumera la ciencia, el
poder, la sabiduria, la bondad, la hermosura, la gloria, la justicia, el
entendimiento (raison I y la voluntad de Dios^2. Ya hemos observado
quc segiin la intencion cle Raimundo es facil considerar la hermosura
como concepto implicado en la gloria. La perfeccion divina se refiere,
segiin el contexlo dc Leibniz, a cada uno clc los predichos atr ibutos:
pcro cn primcr lugar se refiere en virtud del vocablo a la gloria divina
y como la gloria cs la finalidad de toda la bondadj de Dios, primor-
dialmente a esta. Leibniz no mcnciona en «Discours» la grandeza ni
la e^ernidad ni la virtud ni la verdad, que se encuentran entre Ias
dignidadcs de Llull. EI conceplo luliano de virtud oscila como el leib-
ziniano de perfeccion entrc un concepto espeeial y otro comiin a todos
los atr ibutos, pucs en el Ars inveniendi veritatem todos los atribulos
divinos se llaman virtudes, mientras que en el Ars inventiva el vocablo
'vir tus ' es^a rcservado al concepto especial de «fuerza relacional y uni-
t iva» 5 3 . El atr ibulo de granrleza se halla vecino de este concepto de
virtud como a la vez clel de poder, porque no puede entenderse en el
sentido cle una grandcza cuantitativa sino scilo en el senlido de la gran-
deza dcl noder. del sabcr, del qucrer divino. Desde luego todos los
atr ibutos clivinos se exigen mutuamente : si no fuese asi no habria , nin-


5 1 San Buenaventura (Scnt. I d 35 a un-nis . obj. 2 ) dice: «Similitudo vern
o.xpressionis cst summa. quia causatur al) inlcn'ionc veritati.s. . . . quae est expressio
(\ cn e 1 corpus responsionis:): quia ratio cognosccndi est ipsa vcrrtalis. ct copnitum
cst simiIi'udo veritatis, scil. ipsa creaturn». I.a creacion conocida por la verdad divinn
es a la vez qucrida por la voluntad dc Dios.


": Discours de metaphysique. cap. I y II: Erdni. — Vollbrecht 817.


'•• Vease P lazeck , H. Uull I. 186.


17




146 PLATZECK. O. F. M.


gun ser perfecto en el sentido an^elmiano, es decir, Dios no seria el
ser respecto al cual no puede pen^arse algo mayor» 3 4 .


Antes de entrar en el pensamiento tipicamente leibniziano en tor-
no a los atr ibutos divinos, quisiera todavia insistir en el punto de
vista profundamente religioso de esta metafisica. En el capitulo quinto
dice Leibniz: «Basta tener confianza en Dios» M . ,/,Por que? Leibniz
contesta: «Al principio de este Discurso be rechazado [la opinion]
de que Dios al obrar no se propusiese ningun fin ni bien o de que el
bien no fuese el objeto de su voluntad. Al contrario sostengo que pro-
piamente aqui se debe el principio de todas las existencias y de las
leyes de la naturaleza, porque Dios se propone siempre lo mejor y lo
mas perfecto» 6 . El texto que sigue es como tina parafrasis de la ter-
cera peticion del padrenuestro en el sentido de que se haga en el mundo
entero la voluntad de Dios quien necesariamente mira siempre al todo.
Dondequiera encontramos nerfecciones que se hallan en las obras de
Dios o que son consecuencias de ellas, podemos decir con seguridad
que Dios se las ha propuesto, pues El no liace nada por casual idad» 1 7 .
Dejemos la discusion sobre esta sentencia. Lo que se manifiesta aqui
es el fundamento religioso del pensar leibniziano. Dios no liace nada
por casualidad, no es un Dios arbitrario. No es el Dios del poder ab-
soluto en el sentido de que este concepto pueda prescindir de la sabi-
duria divina. Tal concepcion nominalista parece ser antes bien tma
blasfemia. «Las venbtdes no dependen en manera alguna de los nomi-
na ' y no son arbi trar ios», dice Leibniz en otro lugar 5 8 .


Por la misma union postulada entre el poder y la sabiduna de
Dios Leibniz rechaza tambien la tesis calvinista de un decreto en for-
ma de una predestinacion absoluta del destino eterno de las almas,
porque tal interpretacion no resuelve la dificultad que se esconde mas
bien en las razones de la sabiduria divina desconocidas a los morta-
Ies y fundadas ^obre un orden general cuyo fin es la mas grande per-
feccion del univer=o 5 9 . Raimundo en su Ars inveniendi veritatem da


5 4 La dicha eoincidencia de todos los ntrilmtos divinos en la eseneia de Dios es
el indicio de tn trascendencin autentica de El. porque resulta imposible en los entes
ereados, y asi Dios es «Ens quo (es decir: en eomparaeion al cual) maius cogitari
nequit» dice Anselmo en cl Proslog. eap. 2. En vista de esto el rechazo del Ansctmia-
num por parte de Leibniz (cf. Discours de met., cap. X X I I I ; Erdm. Vollbrccbl 827)
no llega al cenlro dc la euestion. pues cstc nrgumcntn prcsupone sin duda la relacion
a posteriori «efecto - causa» y pone la idca de Dios fuera de cunlquier escaln crea-
ble de graduacion.


55 Disc. de mei.. cap. V: Erdm. - Vollbr. 818.
M Ibid., cap. X I X ; Erdm. - Vollbr. 825.
• s 7 Loc. cit.; cf. Theodicee, Prefacio (Erdm. 469 b ) : «On ne sauroit».
5 8 Loc. cit. cap. X X I V ; Erdm. - Vollbr. 827.
5 9 Disc. de met., cap. X X X I ; Erdm. - Vallbr. 8.30-1.


18




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 147


mucho espacio a este problema lenlogico de la predestinacion, lo que
como tal no enlra empero en el ambito de nuestras consideraciones y
tcndria que ser estudiado aun. Nos consta, sin embargo, que el Dis-
curso leibniziano de metafisica esta basado sobre convicciones religio-
sas y mezclado con ellas y que lo misma resulta en el Arte luliano.
Hay algunos acentos fuertes en Leibniz que hacen ver en este asi lla-
mado racionalista un aficionado del pensar mistico que generalmentc
no se sospeclia en esta mente matematico-racional. Ademas son acentos
que relacionan la casa materna de Leipzig profundamente religiosa
cnn ideas del circulo alrededor de Arnauld dc Paris . AI bablar dc la
espontaneidad dc las vcrdaderas substancias, la cual en las inteligen-
tes se halla y sc llama libertad «se ve —dice Leibniz— que todo lo
que le sucede [a una substancia] es una serie de resultados de su idca
o de su ser y que nada la determina, excepto Dios solo». «Por eso,
continua diciendo, una persona cuyo espiritu era fuertemente elevado
y cuya santidad es venerada, tcnia la ccstumbre de decir que el alma
debe pensar a menudo como si no hubiese en cl munclo sino Dios y
ella» 6 0 . Leibniz se refiere probablemente a San Agustin que en los
Soliloquia confiesa: «Quiero conocer a Dios y al alma y nada mas» 6 ' .
Pero Leibniz parece transplantar tal actitud augustiniana de su campo
religioso-psicologico al campo metafisico afirmando en su Discurso:
«Solo Dios establece la union y la comunicacion de las substancias» 6 2 ,
porque «solo Dios es nuestro objeto inmediato fuera de nosotros» 6 ' .
En este contexto Leibniz cila a Platon y despues a Guillermo Saint-
Amour y a otros teologos mistico^, como clice, los cuales al rehusar
la interpretacion averroista del «Tntellectus agens animae rationalis»
lo relacionan a Dios mismo. Asi afirma Leibniz: «Lo comprendieron
de una manera cligna cle Dios y capaz de elevar el alma al conoeimien-
to de su b ien» 6 4 . Oue tal creencia pudo conducir despues a la formula
leibziniana de la monada sin ventanas 6 5 , se entiende. Pero que este
augustinismo exagerado e introducido en la especulacion metafisica
no tiene nada que ver con Raimundo Llull, no hace falla probarlo aqui .
Solo en esto quisiera insistir; que ni Leibniz ni Llull son racionalistas,
porque no es exacto que se fundaron tan solo en la razon, aunque los
dos fueron censurados muchas veces en este sentido.


«o IbicL, cap. X X X I I : Erdm. - Vollbr. 831 .
61 Soliloquia, I. 2.
62 Disc. de met.. cap. X X X I I ; Erdra. - Vollbr. 831 . Por eslc diebo se preanuncia


la teoria leibniziana dc Ia armonia preestablecida; vcase abajo el lcxto en torno a la
nola 71.


« Disc. de met.. cap. X X V I I I : Erdm. - Vollbr. 829 .
M Ibid.
65 Monudologia. § 7: Erdm. 705.


19




148 PLATZECK, O. F. M


Por otra parte quizas se exagera algo la pretendida coherencia
de las doctrinas leihnizianas respeclo a sus teorias del concurso divi-
no en la melafisica leihziniana y de la monada sin ventanas. Si cada
substancia, y sobre todo la substancia inieligenie, es un reflejo solita-
rio de Dios y de todo el universo, dque valor tiene todavia la senten-
cia de Leibniz en el segundo capitulo del Discurso sobre la metafisica:
«Por la consideracion de las obras se puede descubrir el obrero» 6 6 ?
Pues no solamente «estas obras Ilevan en si su caracter, su sello» 6 7 ,
sino que este sello de las cosas —segiin la sentencia de Leibniz— ten-
dria que ser visible e inteligible. Pero ^eomo es esto posible en el
sistema leibziniano? ,;S61o en el sentido de que cada substancia inte-
ligen'e considera en si misma ese reflejo de Dios y de todo el univer-
so? Las proposiciones siguientes parecen dar, es verdad, una triste
respuesta afirmaiiva. Dice el pensador de Hannover: «Se podria decir
entonces en cierta manera v en un sentido plausible, —bien que no
se diga ord inar iamente—, que una substancia particular no surte efec-
to jamas sobre olra substancia particular» 6 1 ' . Mas aun: «Todos nues-
tros pensamien 'os y percepciones futuras no son otra cosa sino deri-
vaciones ( su i ies l , aunque contingentes ( ! ? ) de nuestros pensamien-
tos y percepciones antecedentes; de tal manera que si yo fuese capaz
de considerar distintamente todo Io que me sucede o lo que me apare-
ce a esta hora, yo podria ver todo lo que me sucedera o lo oue me
aparecera en cualquier momento. Y este conocimiento (del fuluro I
no faltara y me sera dado igualmente aiin cuando todo lo que esta
fuera de mi, fuese destruido, de modo que no permaneciesen sino Dios
y yo. Sin embargo, del heclio de que a-ribuimos lo apercibido de cual-
quier momen T o a otras cos . is , como a causas obrantes sobre nosotros,
hav nue deducir la necesidad de considerarlas como fundamento de
es'e iuicio y de lo que hay cle verdadero (en e l )» 6 9 . La ultima frase
resuba obscura, y la expresion inicial de la cita: «Se podria decir
en 'on"es en eierta manera» etc. suena un poco evasiva. Por otra parte
; / : i n que derecho Leibniz afirma aun el imiverso como un h f , cho , si
solo dos cosas son ciertas: «Dios v yo» ;. Por que babla Leihniz de
las obras de Dios? La tesis: «Dios y el alma v nada mas» se presen'a
avanznda v exagerada en tal forma que amenaza la coberencia de la
doc v r ina leibniziana. La monada sin ventanas es la expresion mas bre-
ve de ta! siiuacion excepcional. Diez ahos mas tarde en el Seconcl eclair-


'* Disr. de w.rl., cap. II; Erdm. - Vollbr. 317.
6 7 r .oc cii.
« Ibid.. cap. X I V : Enlm. - Vollbr. 822.
m Ibid.: Erdm. - Vollbr. 823.


20




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 149


cissement du nouveau systeme10 Leibniz trata de darnos una solucion
al problema impuesto por la negacion de todo influjo reciproco entre
el alma y el cuerpo 7 1 . Leibniz propone su famoso modelo de la armo-
nia preestablecida entre dos relojes creyendo que con este modelo ha-
bia contestado suficientemenle a las objecciones que Simon Foucher
(— 1696) formulo contra Le nouveau Systeme de la nature de Leib-
niz 7 2 . Mas parece que la teoria de la armonia preestablecida no quita
nada a la dicha amenaza de incoherencia en el sistema leibziniano.
0 ^hay detras de las afirmaciones de Leibniz algo que otros filosofos
vieron tambien, pero que lo explicaron de otra manera? En nuestro
caso de Raimundo Llull yo diria que puede ser llamado todavia un
pensador parecido, si Leibniz no hubiese escrilo aquella frase, en la
cual se admite que todo fuera de Dios y yo, puede ser destruido. Pues
Llull mismo afirma la subjetividad de nuestras percepciones sensoria-
les al decir categoricamente: «La potencia visiva en el hombre causa
la vis ibi l idad» 7 j . Por lo tanto la visibilidad de la piedra p .e j . es solo
una «passio apropr ia ta» ' 4 . Las cosas segtin Llull tampoco son inteligi-
bles en el sentido estricto, sino que son — y esta es una solucion toda-
via realist ica— la condicion de la inteligibilidad, porque «el entendi-
miento engendra antes las especies sensoriales e imaginables en su
propio inteligible y las hace inteligibles o inlelectuales»". Repito: si
no existiese en la exposicion leibniziana esa extrana suposicion de la
posibilidad de ver todas mis percepciones y pensamientos futuros atin
en el caso de que todo fuera de mi fuese destruido, las teorias de Llull
y de Leibniz podrian aiin conciliarse.


Parece casi que el soltero en la Corte de Hannover no tuvo jamas
la felicidad de un verdadero amor humano 7 6 . Nuestro «racionalista»
se refugio en un misticismo etereo sin las ventanas abiertas hacia las
creaturas.


Sin cmbargo, Lcibniz nos habia afirmado que «las obras de Dios
llevan el sello del Creador». «Confieso, dice, que el sentimiento con-


7 0 Dcl ano 1696: Erdm. 133 y sig.
7 1 Cf. Discours de met., cap. X X X I I I : Erdm. - Vollbr. 831 .
72 Le nouvsau sysleme <le la nature dol afio 1695 es un alaque fuerte contra Ios


Cartesianos. Erdm. 121 - B. Vase la contestacion do Foucber alli pag. 129 y sifr.
7 3 Llull. Liber de correlativitis innalis. dist. IX; reedicion in Opuscnla Ruimund


Lulls, Hildeshcim (Gcrstcnbcrp) 1971. 69 ( 2 2 5 ) . La frase tiene un acento modcrno.
Cf. alli la Einleilung, pag. X X X V I I I .


7 4 Llull. De ascensu et descensu intellectus, disl. II De lapide. Rccd. en: Opuscu-
la Ruimund Lults. Ilildcsbcim (Gcrstenberg) III . 1972.


7 5 Loc. cit. Dist. VI. De homine. Vcanse tambien Ics ccEinfiihrungen» (Introduc-
ciones) a los predichos Opuscula Raimund Lulls. vol. I y III .


' 6 Sc halla (como mc comunica el Dr. Schepcrs) cntre los papeles de Lcibniz una
ficha, en la cual se lee: «Si yo supiese quc ella no me da calabczos. . .».


21




150 PLATZECK O. F. M.


trario me parece extremamenle peligroso y muy vecino al de los lilti-
mos innovadores, cuya opinion es que la hermosura del universo y Ia
bondad que alr ibuimos a las obras de Dios no son sino quimeras de
los hombres que conciben a Dios a su manera humana. Igualmente,
al decir que las cosas no son buenas por regla alguna de bondad, sino
solamenle por la voluntad de Dios, se destruye, me parece, sin pensar
en esto, todo el amor de Dios y toda su gloria; pues £por que alabarle
de lo que ha hecho, si fuera elogiable de la misma manera al hacer
todo lo conirario? <;D6nde se quedarian su justicia y su sabiduria, si
permaneciese solo un cierto poder despotico, si la voluntad tiene el
lugar de la inteligencia y si, segiin la definicion del concepto de tira-
no, lo que gusta al mas poderoso es justo por eso mismo» ? Con estas
pregunias retoricas de Leibniz volvemos de nuevo a la lesis de que
todos los atributos divinos y sobre todo su poder, su voluntad y su
sabiduria se exigen mutuamenle , de otra manera ningun Ente seria
perfeeto en el sentido anselmiano 7 3 .


De tal congruencia perfecta entre los atributos divinos Leibniz
saca iambien su idea de que el mundo real tiene que ser segiin 61, el
mundo mejor; un pensamiento que despues en su Theodicee trata de
sostener y acentuar en el sentido de que este nuestro mundo real tiene
que ser el mejor entre todos los posibles 7 . Leibniz se anoya en este
principio: «Como lo minus malum tiene su razon en lo bueno, asi lo
minus bonum tiene su razon en lo malo. Y obrar con menor perfeccion
lo que podria hacerse, esto es ya obrar imperfectamenle» 8 0 . Nuestro
pensador cree que tal concepcion contradice a la Sagrada Escritura,
porque es!a nos enseiia la bondad de las obras de Dios. Los adversa-
rios de la tesis del mundo mejor «se imaginan que | aqtii | nada es tan
perfecto que no podria darse algo mas perfecto atin: pero esto es un
error», sen ! eneia Leibniz rotundamente^ 1 . Y ,;,por que? No lo dice, pero
me parcce que el contexto nos da una eontestacion. Anteriormente
Leibniz se ha referido a la armonia general del universo de la que
tenemos poco conocimiento y de la que no conocemos las razones es-
condidas del Sehor, Esla ignorancia nos hace juzgar temerariamente


77 Diic. mi<l.. cap. I I : Erdm. - Vollhr. 817.
/ S Vease arriba el lexto a Ia nota 54.
7 9 Theod. ( 1 7 1 0 ) . Essais sur la bontee de Dieu... Pnrlie II . §§ 227 y sig.; partie


III. §§ 414-7. Cf. Principes de la Nature el <lr la Grace, jondes en raisnn (c . 1 7 1 4 ) ,
§ 10: texlo analizado por Ortega y Gassct en La idea de principin en Leibniz y la evo-
lucion <lr la teoria deductiva, Madrid, see. ed. II , 205 y sigs. (Serie «El Arquero» de
la Revisla de Occidenle) .


6° Disc. <le mr.t.. cap. III : Erdm. - Vollbr. 817. — Cf. R. Llull: «Dcus non po-
test malc ageren cn: Liber lamentationis philosophia-e; cd. Opuscula Ruimund Lulls.
Hildesheim, II , 1972, 81 n. 12.


8 1 Loc. cit.


22




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 151


que muchas cosas podrian ser mejores en esle mundo 8 2 . Por eso, en
visla de la armonia general del universo postulada por Leihniz, 61 cree
que es un error el decir que podriamos imaginarnos un mundo mejor.
No obstante esto, muchos han criticado esta tesis leibniziana. Sin em-
bargo, si se considera como un hecho innegable que el mal verdadero
viene del hombre , tenclriamos quizas que desear que no hubiera liber-
tacl humana alguna para cligir entre lo bueno y lo malo. Pero si no
hubiese libertad creada, i q u e gloria recibiria Dios por inleligencias
interiormente forzadas? La concepcion propiamente leibniziana se da
con este tcxto: «La libertad es la espontaneidad racional. Lo espon-
Uineo se da, cuando el principio de obrar es!a en el mismo agente y
si se hace en libertad. Pues si lodas las condiciones exigidas para obrar
son cumplidas, la mente puede libremente obrar o no obrar segun su
•r;! -i.i disposicion. Mas el objeto de la voluntad es lo bueno», v


esto hay cjue poder dar una razon suficiente segiin el juincipio de todo
raciocinio que dice: Nada cs o nada se hace sin que jmeda darse ra-
zon, por que algo es cn lugar de no ser o por que algo es asi y no
de oira manera^ . Al hablar de Dios mismo Leibniz dice: «Que (en
El I la mas alta liberlad consiste en obiar perfectamente segiin la ra-
zon soherana b 4 .


i Q u e cosa piensa Raimundo Llull acerca del problema propuesto
por Leibniz? Conforme a lo que Leibniz ha cstablecido como jmnci-
pio de su lesis sobre el mundo mejor, LIull dcclara categoricamente:
«Dios no puede obrar mal» (vease la nota 8 0 ) . Pero hay que decir
algo mas en iorno a la ojnnion de Raimundo.


En la primera parle de nuestra eomparacion entre Leibniz y Llull
hemos citado a Bernardo de Lavinheta, que fue uno de los mas insig-
nes lulislas en la jirimera parte del siglo dieciseis. En su extensa obra
enciclojiedica Explanatio compendiosaque applicatio artis Ravmundi
LuUi dice que «Dios dcbio ( ! ) crcar el mundo adornado y perfecto,
cuyo ornato y perfeccion consisten en tres naturalezas, a saber en la
meramente espiritual, en la meramente corjjoral y en la mixta . . . Que
Dios debio crear las dichas naturalezas jiara adornar y perfeccionar
el universo, es manifiesto» . Siguen las razones que omilimo«. Algu-
nas paginas mas adelante este autor pone la cuestion de si la Encarna-
cion es «de necessitate congruenliae». Es decir, fuera del hecho de
esta oj)eraci6n divina declara que esa [encarnacion] debio ser [la


8 2 Loc. cit.
8 3 Couturat. Opusciiles et fragm. 25 .
84 Disc. tle met.. cap. III ; Erdm. - Vollbr. 817.
8:1 Explanatio. fol. LIV, eslo es pag. 108 en la nueva cdicion de Hildesheim de


1973.


23




152 PLATZECK O. F. M.


operacion] mas perfecta que pueda darse en toda la perfeccion de
la bondad y de la grandeza ad exlra; y la voluntad de Dios, que es
identica con su bondad y con su grandeza, quiere tal operacion buena
y grande [y por consiguiente se liizo j . Si no fuese asi se seguiria que
las razones divinas [a saber los atributos divinos] no serian realmente
idenl icos. . . , lo que es imposible»" 6. Como la primcra intencion de
crear el mundo debio ser la gloria misma de Dios, Dios se vio obli-
gatio a crear un mundo bueno y relalivamente perfecto cuya cumbre
empero fue y es Cristo. De el Dios recibe el sumo honor y la suma
gloria posible. Aunque parezca que Leibniz deja aqui aparte la cues-
tion cristologica, el parentesco espiritual de las reflexiones salta a la
vista. Desde luego Leibniz no pudo conocer la doctrina de LIull sobre
el pr imado absoluto de Cristo sino a traves de Bernardo de Lavinheta,
cuya obra citada le fue conocida. Ahora bien, Lavinheta, por haber
sido doctor en teologia y por consiguienle mas perito en la ciencia
teologica que el mismo Raimundo, insiste eon mayor fuerza que Llull
en la defensa clel primaclo absoluto de Cristo. Ademas pone a Cristo
comn in'enci6n principal de toda su obra. Nos resulta entonces como
un puenle preciso en ' re Llull y Leibniz. La idea del pr imado absoluto
de Crislo en el mundo real defendido por Llull y la idea del mejor
mundo realizacla de hecho —como Leibniz pre tende— se intercalan
mu uamcnte. Lo dicho vale tanto mas que el mismo Leibniz reconoce
quc Ia Encarnacion es la union mas estrecha que puecla existir entre
Dios y la creatura 8 7 .


Quisicra dirigir la atencion sobre otra reflexion leibniziana en
favor de su tesis clel mundo mejor, que es un argumento tipicamente
escotistieo. En la Theodicee el cliee: «Es el amor el que lleva a Dios a
crear a fin de comunicarse y esla misma bondad junto con la sabidu-
ria Ic lleva a crear el mundo mejor» 8 8 . Pero Dios no puede comuni-
carse sino a seres imeligentes. Por eso Escoto dice que Dios quiere a
otros «condiligentes» 8 9 . La respuesta positiva de los amadores creados
es la suma gloria externa de Dios. Leibniz afirma: «Dios no hace
nada por lo cual no merezca ser glorificaclo. El conocimicnto general
cie esta verdad grancle, que Dios ohra siempre de la manera mas per-
fecta y mas deseable que sea posible, es segun mi opinion, el funda-
men 'o del amor a Dios que nosotros le dcbemos sobre todas las cosas,


8 6 Kxplanatio, fnl. LX ( = pag. 119 cn la nueva ed. de Hililesheim de 1973.
Theodicee. Discours de la conformite de la foi avec la raison, § 55: Erdm.


1 9 1 . cf. M. Serres, Le systeme de Leibniz et ses modelcs mathematiques, Paris, I, 49
y 73.


8 8 Theod. Essais sur hi Bointe de Dieu. Partie II . 5 228; Erdm. 573 b.
8 9 Ord. III d 2t! q un. n 2 (ed. Vives XV, 378 b - 379 a ) .


24




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 153


pues aquel que ama, busca su satisfaccion en la felicidad o en la per-
feccion del objeto amado y de sus acciones. Idem velle et idem nolle
vera amicitia est» 9 0 . Despues de estas observaciones Leibniz recbaza
ei quietismo de su t iempo 9 1 .


En los capitulos VI y VII del Discurso sobre la metajisica Leib-
niz, dislinguiendo las acciones ordinarias y las extraordinarias de Dios,
dice que «Dios no hace nada fuera del orden» 9 2 . «En cuanto al orden
universal, todo esta conforme aqui» , es decir, todo esla ligado con
todo. De ahi la armonia del universo 9 4 . Pero Dios no hizo solamente
el mundo mas perfecto: bizo ademas «el mas sencillo en hipotesis y
el mas rico en fenomenos» 9 \ Por otra partc como nada en el mundo
esta fuera del orden, tampoco puede decirse de los milagros. «La na-
turaleza no es sino una costumbre de Dios. de la cual se puede dis-
pensar por una razon mas fuerte» 9 6 . Como Leibniz, lambien Raimundo
Llull defiende el orden de la naturaleza y la posibilidad de los mi-
lagros.


^Como se distinguen las acciones divinas de las acciones de las
creaturas? En el capitulo VII I Leihniz trata de exponer su concepto
de substancia, porque las acciones pertenecen propiamente a las subs-
tancias individuales. En una palabra: Las acciones todas son de toda
la substancia individual en esta su hecceidad. Substancia es aquel su-
jeto cuyos predicados estan siempre virtualmente en el como conjunto
y como efecto de una fuerza virtual que es, segun Leibniz, la substan-
cia misma. Esta fuerza virtual o esta fuerza primitiva desde el tiem-


90 Disc. de met., cap. IV; Erdm. - Vollbrecht 818 a.
9 1 Recue-de el lector que cn 1687 sc condenaron 68 proposiciones de Miguel de


Molinos (1628-1696) . sacadas dc sus cartas y conferencias (pero ninguna proposicion
de su libro mas conccido que es el Guia espiritual).


9 2 Disc. de met., cap. VI: Erdm. - Vollbr. 818 b.
9 3 Ibid.
9 4 Comparese la scnt. dc Anaxagoras: «Panta pantos moiran metejei» ( H . Dicls-


Kranz fr. 6 ) . A este principio sc reficrcn los trabajos del autor sobrc la.analogia y la
uuivucacion.


93 Disc. de met.. cap. VI; Erdm. - Vollbr. 819 a.
% Ibidem. cap. VII: Edrm. - Vollbr. 819 a.
9 7 Erdm. 125 a: «Aristote Ies appclle Enleleehies premieres. Je les appelle peut-


etre plus intelligiblement, Firccs primilives. qui ne continnent pas seulement 1'acte ou
lo complement dc la possibilite, mais cncorc una activite originale». Por una parte. la
cxpresion «complcmcnl de la possibilile» disminuvc injuslamente el conceplo arislote
lieo de «energeia»; por olra parle, parccc aqui que cl conccpto leizniziano de «force
primitive», si se toma en analogfa a los terminos «nuincro primitivo» e fiidea primi-
tiva» da a la subslancia creada miis dc Io que ticnc. es decir. una mdependcncia aisla-
da quc cs mas propia a Dios que la creatura. Sin duda alguna cl concepto leibniziano
dc «mdnada» cslii en plena concordancia con su concepto de substancia. Pcro hay que
tcmer que esle coneeplo de substancia se acerca al coneepto espinoziano de substancia.
Vease Bcrbard. Philos. Schriften VII . 311: «Suhstantia gencrari aut corrumpi non
posse» como tambicn el Disc. de met.. eao. XVIII contra los cartesianos; Erdm. -
Vollbr. 824.


25




154 PLATZECK, O . F. M.


po del tra.!ado Le nouveau sysleme de ia naiure en el sentido de una
c i i elequia aristotelica no esla dominada por una necesidad absoluta
quc encon.ramos solo en la logica o en la matematica y aiin en una
meaf is ica estrictamente ligada a !a logica; porque ya las leyes de la
naluraleza, que Dios le ha prescrito sobre la conveniencia (Llull diria
«sobre la concordancia» ) estan en cl medio cnire las verdades geome-
tricas absolulamente necesarias y los decretos arbi trarios, nos dice
Leibniz en su Theodicce%. Por esio las llama «verites contingentes» o
sca «certaines» y mas tarde «veriles de fait» en oposicion a las «veri-
tes necessaires» o sea «verites de raison» 9 9 . En consecuencia los mila-
gros son posibles y posible es tambien la libertad dc una subsiancia
inteligen':e. Pero lo que nos inleresa aqui especialmente es la adecuada
conclusion que Leibniz saca de su concepto de substancia de que el
predicado de una substancia esta siempre en ella misma virtualmente.
Esia exnrc-ion adverbial no indica una potencia pasiva sino un poder
sicmpre disponible. Por eso — y aqui Lsibniz se dirige otra vez contra
Descar tes— una substancia corporal es mas que exlension . En este
c o n e x t o quisiera mencionar la doctrina luliana de los correlativos in-
nalos, de los cuales, cn cuanto sena, Leibniz no hacc mu"ho caso. Se-
gun esta doctrina, cada substancia es esencialmente una fuerza agente
que obra sobre si misma, de modo que !o obrante lo obrable y cl acto
relacional de obrar son jiartes esenciales de cada ente y cada subs-
tancia: constituyen el fundamento 6n : ico de que nacen todas las
acciones in 'ernas [v externasl dc la siibstancia y forman el hogar me-
iafisico dc aquella fucrza viriual, (!<• la cual nos habla Leibniz. Como
!a naturaleza segiin los an ' iguos y medievales v segiin el mismo Leib-
niz conoce el horror vacui, asi conoce tambien el horror oiiosi. Pero
no basta negar un estado sin movimienios, hay que dislinguir — y pre-
ci-;;mcn'e aqui Lcijmiz se vuelve contra los car tesianos— entre el mo-
viinicn'o y la naturaleza de !a fuerza, porque el movimionto es cosa
mas relativa 1 0 1 . En e! Discurso sobre la me'afisica, Leilmiz nos da tam-
bien !as razones, por !as que, rcgiin 61, Descartes se equivoca al no
dis ' inguir el itrincinio de la fuerza de los movimientos 1 0 2 .


TranspIan 'ando eslos pensamientos fisico-metafisicos al campo
e-ico, para Llull asi como para Leibniz, la ociosidad en el pensar y en
el obrar resulta como el vicio mas fundamental. De la ociosidad, que


TIIPOH., Prcface; F.rdm. 473 I). — Leibniz anade: «lo c|uc Mr. Bayle y olros
modernos no lian enlendido puficienlciuenlc».
Ohc. de mcl.. cap. XIII : Erdm. - Vollbr. 821 .
Iliidcin. cap. X I I : Erdm. - Vollbr. 821 .


Carla de Leibniz » Mr. Ant. Arnauld (Venecia, 23 do mars dc 1 6 9 0 ) : Erdm.


Oi-.v. de met., cap. X V I I ; Erdm. - Vollbr. 824.


2 6




LEIBNIZ Y KAIMUNDO LLULL 155


desde luego es imposible en el campo metafisico, Raimundo trata mu-
cbisimas vcces. Ei considera ademas la ociosidad etica como el vicio
mas comtin entre !os hombres y como la raiz de toda clase de igno-
rancia 1 0 3 . Leibniz hahla a veces frente a una actitud fatalistica de cier-
las «raisons paresseuses» y dice en su Theodicee: «La razon oeiosa es
un verdadero sofisma» 1 0 4 , rechaza tambien el «Sabbat des Quietes» en
Dios, es decir «e! estado de holgazaneria y de inut i l idad» 1 0 \


Ilacia el fina! de su Discurso Leibniz exige que la moral sea unida
a la melafisica. VA dice: «Hay que contemplar a Dios no solo como
principio y causa de todas las substancias y de todos los entes, sino
tambien coino jefe de todas las personas o de todas las substancias
inteligentes y como monarca en absoluto de la mas perfecta Ciudad o
Res-piiblica que es el universo compuesto de toclos los espiritus junto
con Dios, que es a la vez el mas cumplido de lodcs los espiritus, el
mas grande de todos los seres» 1 0 6 . Ya por esta razon Leibniz, al dis-
tanciarse de Descartes, insiste en la causa final 1 0 7 . Pero Io hace con
mayor razon al declarar —lo que hemos visto— la gloria de Dios como
finalidad primera de la creacion 1 0 8 . Esie postulado de no ccnsiderar
las causas efectivas sin las causas finales — e s decir, sin rehusar el
pun f o de visia leleologico en la metafisica— puede todavia juzgarse
como consecuencia de la tesis de los dos pensadores Llull y Leibniz,
segun !a cual los principios absolutos en sumo grado se exigen mutua-
nviVe, sobre todo el poder, la sabiduria, Ia perfeccion y la gloria de
Dios. Cuando Leibniz se refiere al Fedon de Platon 1 0 9 , mas exactamen-
te a la escena en donde Socrates pregunta por que esta sentado en
este momento en la carcel, si acaso era porque lenia las piernas ple-
g i d a s , sus musculos en esta misma posicion etc. o mas bien porque
6! no habia querido abandonar la carcel dejacla abierla por los custo-
dios para dar un ejemplo de altisimo valor etico, nuestro filosofo de
H m n o v e r da un golno contra los ma'e: ia! is 'as de su tiemno tan fuer'e
como Platon en su tiempo contra !os pensadores de la misma categoria.


Leihniz, no obstante su posicion extremista en !a doctrina sobre
las monadas sin ventanas, se presenta en general como un autor que


1 0 3 I.luil. l)o asccnsu rl dcscensu intellectus. disl. VI. De homine; rccdicirin Hil-
(icl icini cn: Opusruln Rnimund Lulls III . 1972. 172.


IM Theod., Preface: Erdm. 474.
1 0 5 Sc nota cl ataquc contra los Quietistas dc liempo. junque I.cihniz liahla solo


dc !a gloria dc las a'ma.' cn cl ciclo.
106 Disc. r/c met.. cap. X X X V : Erdm. - Vollbr. 832.
I t 1 7 ^ a cu Aristolcles la cau c a suprema cs !a tinal. La circclion del scntido dc


la vida. hov de nuevo lan discu'ida. no ticnc razcin de ser, si no se acepta la causali-
dad final.


10« Vca-c arriha cl lcxlo a la nota 36.
I rcd6n 9 8 D y siirs.: Disc, de met.. cap. X X : Erdm. - Vollhr. 825.


27




156 PLATZECK, O . F. M.


busca el medio jus '0 y que intenta conciliar teorias unilaterales. Como
tal no monta facilmente tesis contradictorias que quieren forzarnos a
una ncla decision cn pro o en contra sino tesis que reducen las mas
de las veces las posiciones opueslas a im armonioso «tanto esto como
aquello».


Acabamos de constatarlo en la cuestion en torno a las causas efec-
tivas y finales, en una correlacion necesaria entre la metafisica y la
etica, en la imposibilidad cle separar el poder de Dios de su sabiduria,
en la reunion de las verdades de hecbo y de razon, de necesidad y cle
libertad, en el buen equilibrio entre la teologia afirmativa y la nega-
tiva, aunque lengamos que confesar que, tanto Leibniz como Llull, ca-
minan preferentemente por las vias de la teologia afirmativa.


Como ullimo punto cle consicleracion pongo todavia el intento
serio de Leibniz de reunir una filosofia de la experiencia con la filo-
sofia escolasiica de las formas. En los capitulos decimo y undecimo
del Discurso sobre la metafisica, Leibniz deficnde la filosofia de las
formas substanciales, cilanclo expresamente a Santo Tomas , aunque
concede que p.ej . los medicos no ganan nada en su saber por enumc-
rar las formas y las cualidades, si no examinan exactamente la mane-
ra de obrar. Esto seria, dice Leibniz, «como si alguien quisicse con^en-
tarse al decir que un reloj tiene la «quantite horodictique» que viene
de su forma, sin considerar en lo que todo esto consiste» 1 1 1 .


La expresion «quantite horodict ique», que es desde luego un neo-
logismo fantastico, no se pucde traducir al espafiol literalmente. Qui-
zas podria decirse «cantidad cle un mecanismo de relojeria», pero pier-
cle cn scguida e! matiz comico que la expresion francesa ofrece. Estoy
casi seguro que Leibniz se burla aqui del iberadamente de los lulistas
o de! mismo Raimundo Llull, quien como ningun otro formalista acu-
mula tales expresiones en sus asi l lamadas dcfiniciones. Dice p .e j . «La
bondad es el ente por la cual lo bueno obra b ien» ' 1 2 : «La perfeccion
cs la forma a !a cual compete el acto de perfeccionar el sujeto per-
fecto»" 3 : «La semeianza es la forma con la cual un agente asimilativo
asemeja a si mismo su asimilable» 1 1 4 ; «El leon es el ser al cual compete
propiamente el leonar» 1 1 5 etc. Estas definiciones de las formas abstrac-
tas jior los correspondientes vocablos concretos se deben al platonismo


1 1 0 Disc. dc met., rap. XI: Erclm. - Vollbr. 820.
1 1 1 Loc. cit., cap. X: 820.
1 1 2 I.lnlL.lr.s hrcris en: Opnscula R. Lulls (reed. Hildcshcim) I, 1971, 20, csto


ei 44 segiin la numeracion continuada de las paginas.
" : Ibidem 75 (rcspcctivamcntc 9 9 ) .
l u Ibidcm 77. rcsp. 100. Aqui la dcfinicidn sc hace con ayuda de Ios correlati-


\os : assimilans, assimilatum, assimilarc.
1 1 5 De ascensu et descensu intellectus cn: Opuscidu R. Lulls III . 1972, 133.


28




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 157


de la Escuela de Chartres Y a Avicenna. Sin embargo, el mismo Leib-
niz reconoce que detras de tales definiciones esta una concepcion
autenticamente filosofica, segtin Ia cual a cada acto concreto, a cada
figura sensible corresponde una virtud en el nucleo ontico de cualquier
substancia, una fuerza metafisica. Esto es: sin la aceptacion de las for-
mas substanciales, nos escapan los primeros principios metafisicos 1 1 6 .


Creo que hemos expuesto suficientemente las ideas basicas del
sistema filosofico de Leibniz, el cual se presenta en una forma ya bien
elaborada en este primer esbozo de sintesis que es sin duda el Discours
de melaphrsique. Con intencion premeditada hemos escogido este tra-
tado de Leibniz. Nos ha servido a la vez para proporcionarnos la doc-
trina leibniziana en su conjunto y para comparar sus ideas fundamen-
tales con el pensar luliano. Asi hemos podido ver con mayor claridad
las semejanzas y las discrepancias enlre los dos autores.


Como un filo de Ariadne se manifiesta en nuestra exposicion la
docfrina comun de los atributos divinos. Quizas a esta misma doctrina
se debe ese oaracter conciliador en el pensar leibniziano como en el
de Llull; un pensar religioso y realistico, que tiene tedio a todo gene-
ro de ociosidad y que lejos de todo pensar unilateralmente geometrieo
—como diria Blas Pasca l— admite al lado de las verdades de razon
las verdades de hecho. Estas, nos dice Leibniz, estan precisamente en-
tre la necesidad absoluta y la arbi t rar iedad. Para estas verdades con-
tingentes de hecho proclamara mas tarde Leibniz su principio de la
razon suficiente defendido vigorosamente contra el espacio absoluto de
Isaac Newton y contra Samuel Clarke, el defensor de Newton. En una
carta del 19 de octubre de 1716, es decir tres semanas an 'es de mo-
rir, Leibniz escribe a Pierre Remond de Montmort : «He reducido el
estado de nuestra disputa a este gran axioma que nada existe o sucede
sin que haya una razon suficiente, por la cual algo es mas bien asi
fcomo es] que de olra manera» . Cuatro dfas mas tarde comunica
todavia a J. Bernoulli el mismo principio v ahade, que «Clarke se ve
obligado a recurrir a la mera voluntad de Dios sin fundarla en un ra-
zon, en un motivo, lo que me parece ser absurdo y a la vez contrario
a Ia sabiduria divina y a la naturaleza de las cosas» 1 1 8 . A este mismo
principio de la razon suficiente se reducen tambien todas las argumen-


] 1 6 Vriase Disc. de met.. eap. X: Erdm. - Vollbr. 020 b en eonsonancia con lo
que arriba sc ba dicbo cn lorno a las fuerzas primilivas. Cf. la no!a 97.


1 , 7 Andre Robincl. Correspondance Leibniz-Clarke, Paris 1957, 185.
»8 Loc. cit. 186, carla del 23 de oct. de 17] 6.


29




158 PLATZECK, O. F. M.


taciones lulianas de teologia y de filosofia, porque todas son pruebas
de la mayor congruencia. Llull llama a estas razones suyas necesarias
en consonancia con la terminologia anselmiana. Leibniz la llamaria
'razones c ier tas" 1 9 .


La gran discrepancia empero entre Leibniz y Llull comienza
con la posicion exclusivista del Leibniz mistico, basada en aquel dicho
de San Agustin tan mal interpretado por el pensador de Hannover y
que suena: «Dios y mi alma y nada mas».


///. La concepcion leibniziana de una Ciencia general
y el Arte luliano.


En los puntos primero y segundo de nuestra comparacion entre
las doctrinas de Llull y de Leibniz hemos considerado dos obras de
Leibniz. Pr imeramente al exponer el opusculo De arte combinatria
hemos visto la breve critica del joven Leibniz que nos dio sobre el
Arte general de Llull, despues en el segundo punto se nos ha revelado
el fundamento religioso en parte comun de los dos pensadores, si te-
nemos en cuenta la base comun de los atr ibutos divinos.


Si tratamos ahora de oponer los fundamentos sistematico-metodo-
logicos de los dos pensadores, se destacara mas aun el momento de
los puntos de vista equivalentes de los que son diversos. Posiblemente
asistiremos, al menos en parte , a un proceso de clarificaciones desde
el sistema luhano al leibniziano como desde una idea todavia algo obs-
cura a una idea adecuada, como nos diria Leibniz. Pero entonces se
pregunta en seguida, con cuales medios se anhela tal clarificacion por
Leibniz y en que sentido sera licito en suma de hablar en el sistema
leibniziano de una clarificacion del pensamienlo luliano. Podria darse
tambien que el termino 'clarificacion' no tiene razon de aplicarse. Qui-
zas deberemos hablar mas bien de un nuevo procedimiento sorpren-
dente. , ; 0 se t ratara de un camino sin salida? De todos modos nues-
tra exposieion no carecera de cierta critica por nuestra parte.


Queremos comparar el Arte luliano con una Ciencia general ou' '
anhelaba Leibniz, pero que jamas fue elaborada por el en conjunto,
sino que tenemos que sacar de diversos trozos y fragmentos. Desde
luego, segun la famosa obra de Luis Couturat La Logique de Leibniz
deberiamos tratar hallado de la Ciencia general en Leibniz otros temas
mas, es decir, su Silogistica, su Arte combinatoria , sus teorias sobre


Vcase arriba el texlo a la nola 99.


30




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 159


un lenguaje universal, la Caracteristica leibniziana 1 2 0 , su punto de vista
enciclopedico, la matesis universal de el, sus concepciones sobre el
calculo logical y geometrico. Sin embargo, pienso, que se pueden
reunir todos estos temas distintos y agrupar alrededor del tema sobre
el concepto leibniziano de la Ciencia general; pues ellos pertenecen a
esta como partes o tienen que considerarse como complementos ne-
cesarios.


Por otra parte algunos de los dichos temas no tienen correspon-
dencia con el sistcma de Llull y se omiten aqui convenientemente.


Ademas no hay que olvidar que la obra de Couturat data del afio
1901 y que se han publicado entretanto otros trabajos, los cuales en
parte exponen mejor ciertos aspectos de la doctrina de Leibniz o que
tambien explican de modo mas moderno el conjunto del sistema leibni-
ziano. Quisiera mencionar sobre todo Michel Serres, Le sysleme de
Leibniz et ses modeles mathematiques (Par i s , T-II, 1 9 6 8 ) , cuya lectu-
ra resulla muy fructuosa a pesar del estilo a veces complicado y pro-
lijo. Por lo demas M. Serres recapitula en el segundo tomo de su obra
casi todos los temas capitales de Coutuvat en el esquema reticular de
un hexagono regular, en el cual por las lineas de enlaces se exprime
una ley fundamenlal del pensar leibniziano: «Todo esta ligado con
todo».


Combinatoire


Caracteristique
universelle


Langue
universelle


Mathemat ique universelle 1 2 1 .


M. Serres afiade: «Se trata aqui de la filosofia incoativa de nues-
tro t iempo 1 2 2 . La Filosofia de Leibniz esla proyectada como un progra-
ma, dirigida esencialmente hacia el porvenir. Pero , es verdad, entre
el proyecto leibniziano, llamado muchas veecs el sueno de Leibniz, y
su realizacion hay que poner doscientos anos 1 2 ' .


Encyclopedie


Science generale


1 2 0 «Une partie clu sccret dc 1'Analyse consiste dans la caracteristique, c. a d..
dans l'art de bien voidoir cmploycr las notes dont on &e scrt» (Couturat, La logique
de Leibniz. Paris 1901: reimpresidn cn facsimile. Hannover 1969. 83 .


1 2 1 M. Scrres II . 554. «Tcut csl lic avcc toul^. Tlieod. Essais sur la bontc de
Dieu. §§ 119. 130. 360: Monadologie. § 56.


1 2 2 Loc. cit. II, 554.
1 2 3 Serrcs, II , 555, nota 1 dc la pag. 554.


31




160 PLATZECK O. F. M.


Es facil pensar que lo que de las doctrinas leibnizianas ya estaba
preparado por Raimundo Llull, nos ayuda a la vez a comprender lo
que en LIull fuera de su importancia historica de nada despreciable
en si debe llamarse todavia hoy un ideario viviente y germinativo.


Si se pregunta, que cosa es un sistema, es decir, a que causa se
debe que los pensamientos humanos se reunan en un sistema, buscare-
mos ult imamente menos las ideas dominantes de un pensador segun el
contenido conceptual de ellas, sino antes bien los conceptos de enlace,
de relaciones, por las cuales las ideas mismas se combinan.


Las preguntas de sistema son eo ipso cuestiones metodologicas.
Esto se manifiesta sobre todo en los pensadores sistematicos por anto-
nomasia como fucron Platon y Plotino y todos los que estuvieron en
su sequito y por supuesto entre otros Raimundo Llull y Gottfried Wil-
helm Leibniz. Lo que se echa de menos bajo este respecto en Rene
Descartes, llegamos a saberlo por Leibniz.


Si lo que esla dicho es exacto, entonces tendremos que hablar
bajo este aspecto sistematico con respecto a LIull antes de su figura T
que de su figura A. Esta, como vimos en ?iuestro punto primero, trata
de los atributos divinos o sea de los principios absolutos o bien, como
nos dijo Leibniz, de las perfecciones de Dios; aquella empero es la
figura de la doctrina luliana de las relaciones. Por consiguiente, si algo
en Llull permanece todavia actual, tiene que estar en enlace con la
figura T. Dicho esto, hemos llegado ya a un tema capital, quizas al
tema principal de nuestra comparacion entre el Arte general de LIull
y la Ciencia general de Leibniz.


Esta fucra de toda cuestion el hecho que el Ars generalis de Llull,
tomada en su conjunto representa un sistema. Tampoco es una exage-
racion, si af i imamos, que dentro del pensar escolastico es el sistema
mas cerrado de todo el medioevo. El Arte luliano resulta de una uni-
dad tan concentrada que se comprende por decirlo asi «d'un coup
doe i l » , de un instante de modo que se queda siempre presente al es-
piritu como un entero englobado.


F.n nuestras afirmaciones hemos escogido deliberadamente este
mismo modo de expresarnos: pues Blaise Pascal dice del conocimiento
intuitivo que existe precisamente en lo que un complejo objetivo se
coge «d'un coup d'oeil», de un golpe de espiri tu 1 2 4 . Descartes exige en
sus Rcguloe ad direclionem ingenii,2S, que cada proceso deductivo nos
conduzca a un conocimiento en el cual el resultado se comprende intui-


1 2 4 Dc VEsprit de jinesse.
125 Reg. VII y XI .




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 161


tivamente «o"un coup cTesperit». Leibniz acepto esta regla cartesiana
para su Ciencia general 1 2 6 .


Me permito una palabra sobre el pensar intuitivo y discursivo.
Intuicion es cada acto de conocimiento sin excepcion alguna; porque
conocimiento es la comprension simuilanea del modo de verdad de la
union entre los objetos dados en una misma conciencia. El modo dis-
cursivo consiste en un proceso de transicion desde un acto a otro dc
conocimiento. La deduccion es en iodo caso un paso discursivo, en el
cual al menos al principio como al fin de la deduccion se da un acto
de entendimienlo plenamente consciente e intuitivo. En un proceso rc-
ductivo la intuicion esta solamenie al final. llna inluicion en el sentido
eminente de la palabra se da, cuando uno al punto de partida de una
deduccion preve ya de modo implicativo el resullado final de la de-
duccion con claridacl y certeza sin haber recurrido todas las etapas
inlermedias clel proceso deductivo.


Vuelvo a la figura T de Raimundo Llull. Sin repetir clemasiado
cosas ya anotadas en el punto pr imero, la examinamos ahora mas en
delalle. Llull dice 1) que cada ente, sea dado sensitiva o intelectual-
mente es respecto a otro: claramente dijerente o semcjante o opuesto
(es decir contrario);


2) que cada ente dado en el espacio o en el t iempo o en una
conexion casual es rcspecto a otros entes bajo un mismo punto dc
vista: principio o medio o jin;


3) que cada ente substancial o accidental es respecto a otro ente
substancial o accidental: mayor o igual o menor.


En cuanto a la primera afirmacion luliana hemos ya notado en el
punto primero que dado que la expresion «semejante» desde Aristo-
teles indica un aspecto comparativo entre caliclades, este mismo punto
de vista tiene que valer tambien para las otras dos expresiones de la
misma primera afirmacion, es decir, para los terminos «diferente» y
«contrario». Por consiguienle, un ente sensitiva o intelectualmente da-
do es cualitativamente diferente o cualitativamente semejante o cua-
litativamente contrario rcspecto a otro dado igualmente en los sentidos
o en el entendimiento.


Omito por ahora la afirmacion segunda de Llull y digo en cuan-
to a la tercera que, como la expresion «igual» desde el t iempo de Aris-
toteles se toma como aspecto comparativo entre cantidades, los otros
dos terminos de esla tercera afirmacion, es decir: «mayor» y «menor»
valen en un sentido preciso igualmente cuantitativo.


Coulurat, Logique de L. 181 .


33




162 PLATZECK, O. F. M.


Se reeuerda el lector, que el joven Leibniz hizo aqui una critica
injustificada a la figura T de Llull al decir que la concordancia (del
ternario pr imero) y Ia igualdad (del ternario tercero) no se distin-
guen. El mismo Leibniz al contradecir ahos despues a ciertas tesis de
Uescartes distinguio muy bien entre «semejanza» e «igualdad» 1 2 7 .


El refiere directamente la igualdad y la desigualdad (entendida
esta ultima como mayoridad v minor idad ) , a las cantidades o dimen-
siones, la semejanza empero y la desemejanza las refiere en forma de
cualquier diferencia formal o en sentido de una oposicion de formas,
a las cualidades. «Dos formas son semejantes, si en si, es decir en cuan-
to tienen esta y no otra forma, no pueden dist inguirse» 1 2 8 .


Es solamente la dimension cuantitativa o numerativa que las dis-
t ingue 1 2 9 . La cantidad se refiere fundamentalmente al reino de los nu-
meros, a la aritmetica y a !a algebra 1 3 0 , mientras que la cualidad es el
concepto basico de la geometria. Leibniz reconoce la geometria anali-
tica de Descartes como un calculo matematicamente correcto, pero se
siente convencido que no es el verdadero analisis geometrico, pues se
sirve aiin de !as cantidades. Este es un camino no geometrico y ademas
un desvio no necesario. Libniz lo demostro por la fndamentacion de su
geometria de sitio, la cual renuncia al uso de los numeros 1 3 1 . Ademas
no necesita de la intuicion sensitiva sino que consiste unicamente en
un proceso intelectual.


Si se siguen estas concepciones leibnizianas, el primer ternario
de la figura T de Llull «diferente - concordante (o sea semejante) -
opuesto (o contrar io)» se refiere preponderadamente a la geometria
y el tercer ternario «mayor - igual - menor» a la aritmetica. Sin cmbar-
go, este seria un cambio considerable del punto de part ida del Arte
luliano, seria casi una restriccion inadmisible del vasto campo de los
o' je^os htlianos: pues —como esta d icho— el primer ternario de Llull
«diferen'e - concordante - contrario» se refiere a cualquier ente en ge-
neral. Cosa pareeida vale para el tercer ternario de Llull «mayor -


1 2 7 Couturat, Logique de L. 291 n 2: 416 y sig.. Couturat, Opuscules el frag-
ments. 348.


1 2 8 Couturat. Log. 411 n 5.
' 2 9 Loc. eit.
I 3 f l « N u m e r u s oritur, si consideratur tanlum ptura esse entia quam qualia», Cou-


turat. Opuscules el fr. 377 n 76.
1 3 1 Despucs dc habcr dieho que no podemos reducir las posibilidadcs de las cosas


a Dios v a In narla (cf. abajo la nola 2 1 7 ) y despues dc haber hecho conslar que
F.uclides nn definio I;'. linca recta ni cl cfrculo. Lcibniz pro-imie - ccQuamquam posito
sjratio. corporc linea recta ci motu continuo. possil c'.iam dcmon«trari possibilitas circu-
ti. Imo ct linea recta demonstrari potest» (cf. Cuuturat. Log. 414: «Rccta linea, cuius
pars quaevis cst similis tol i ) , posilo spatio ct corpore cl motu continuo. Quirl autem
rl" Irilius his cnnlinuis ( ! ) scnliendum csl. \ idclur ]icndere ex consideratione perfec-
tionis divinac ( ! ) » (Coutural, Opuscules et fr. 4 3 1 ) .


34




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 163


igual - menor», el cual no atane solamente al reino de las cantidades
numericas , sino cada ente, sea substancial o accidental, bajo cualquier
aspecto es mayor o igual o menor que un otro.


Esto no obstante la dicha restriccion leibniziana de los puntos de
visla lulianos resulta muy importante para el pensar de Leibniz; por-
que todos los impulsos de pensar de su sistema salen de la matematica
especial sea de la aritmetica o de la algebra sea de la geometria. Si
Leibniz quiso lograr una verdadera Ciencia general que en su ampli-
tud no sea inferior al Arte luliano pero la supera 1 3 2 , debio tentar en
primer lugar de conducir esas partes de la matematica especial a la
unidad de una matematica universal, debio constituir principios y me-
todos deductivos que pudieran aplicarse analogicamente a todas las
partes de la matemalica especial. De todos modos, una Ciencia general
tiene que ser en primer lugar una Ciencia general de las relaciones, es
decir, de las formas y de las formulas, y como tal fue l lamada por
Leibniz «matemaiica o matesis universal» 1 3 3 . Pero atin asi Leibniz no
estuvo todavia en la poscsion de una Ciencia general, de la cual 61 mis-
mo nos da esta definicion: «Es una Ciencia de todas las cosas inteligi-
bles in universum, en cuanto abraza no solamente la logica hasta ahora
conocida, pero lambien un arte inventivo, el metodo o el modo de dis-
poner, la sintesis y el analisis, la didactica (o sea la ciencia de ense-
n a r ) , la gnostologia (o noologia) , el arte memorat ivo, la caracteristica
( s imbol ica) , la combinatoria y discursiva (ars argut iarum) y la gra-
matica filosofica134.


Por esta definicion enumerativa de la Ciencia general suspirada
por Leibniz se ve a la vez que ella comprende todos los temas y otros
mas que constituyen el contenido de la obra de L. Couturat sobre la
Logica de Leibniz y el contenido de otra obra de M. Serres sobre el
Sistema Ieibniziano 1 3 5 .


Me vuelvo a la segunda afirmacion de Raimundo Llull, es decir.
al segundo ternario de su figura T: Cada ente dado en un espacio o
cn un tiempo o en una conexion causal respecto a otros seres conside-
rados bajo un mismo punto de vista es: principio o medio o fin. Este
ternario se refiere manifiestamente a la naturaleza. Es de notar que a
la relacion tradicionalmente aristotelico-escolastica «per prius et poste-


132 Vease arriba el tcxto a la nota 44; cf. Dc Synthesi et analysi universali en:
Gerharcl. Philos. VII . 293 .


Couturat, Lng. 317 y 288
1 3 4 Couturat, Opuscules et jr. 511; cf.. ibid. 217 y sig.: Algebra, mecanica. pura


geometria, fisica. ldgica.
Vease arrilja cl texto a tas nolas 1 2 0 y 1 2 1 . Adcmas quc la dicha definicidn


lcibniziana de una Ciencia gcneral corrcsponde cxactamcnte a Ias pretensiones del
Arte lutiauo, consta para cualquicr uno quc conocc un poco la sistematica de R. LIull.


35




164 PLATZECK O. F. M.


rius» se aiiade el concepto del medio o sea el aspecto del «entre». No
se trata aqui de un mero capricho de Llull sino el ternario «principio-
medio-fin» corresponde exactamente a su concepcion de relacion que
iguala del todo a aquel que se aplica hoy en la logica de relaciones. La
expresion aristotelica del «pros ti» o la escolas.ica dcl «cuius esse» no
nos conducen por si al concepto esencial de la relacion, pues tres facto-
res pertenecen necesariamente a cada relacion, que son: a) el «termi-
nus a quo», b) el «ierminus acl quem» y c) el acto propio de relacio-
nar de cualquier manera este con aquel. Desde luego esta concepcion
luliana de la relacion facilita a la vez una imporiante condicion de
cada concepto de continuidad, el cual se condensa por Leibniz en su
principio de con ! inuidacl 1 ' 6 . Por otra parte , la relacion especial entre
Dios y el mundo creaclo posiula ahora otro dictamen critico que el
que nos proporeiona la consideracion tradicional de este problema.
Ademas no quiero clejar la observacion notable que tambien la tipica
dcctrina de Llull sobre los asi l lamados Correlativos «operaiivus, ope-
rabile, operari» esta int imamente ligado con la concepcion luliana de
la relacion.


Si Leibniz quiso establecer una verdadera Cieneia general, enton-
ces era preciso incluir tambien este conjunto de los seres y hechos na-
turales puestos en relaciones espaciales, temporales y causales. Sea
dicho de paso que para Leibniz «causa» resulta equivalente con «razon»
y «efecto» con «conseguenza 1 , 7 . En o ' ras palabras la fisicn y la meca-
nica seran matematizadas o mejor dicho t ratadas como si fuesen obje-
tos logicales. Sin embargo, esto no se entiende en el sentido de que
los hechos o realizaciones de las substancias naiurales o de las mismas
substancias espiriluales tendrian que someterse sin mas a una necesi-
dad del penar racional. Sin embargo, Leibniz intenta aproximar, en
cuanto sea posible, las verdades de hecho a las verclades de razon 1 3 8 .


La logica leibniziana es fcomo la luliana) mas abierta y mas ge-
neral que la Iogica tradicional siendo es^a una logica puramen^e for-
i m l . A la logica de Leibniz pertenecen igualmente la deducoion y la
combina'01 ' ia, y ambas necesitan un metodo analitico y otro sinte'ico.


Segun Leilmiz «el metodo anahlico o reductivo es mas dificil,
el sin 'e ' ico mas largo» (por sus muchas tentativas y desvios inevi-
tab les ) 1 3 9 .


1 > 6 <(Con' iniuun c-l A. in qno ntcunque sumpta bina exliaurientia B ct C. ati-
quid haben 1 ccmmune 0 . seu utrique lam B quam C inexistens» (Couturat, Log. 415
n 6 ) . Mas esla dcfinicidn no alcariza aiin la prccision dada con la conocida Seccion -
Dedekind.


1 , 7 Couturat, Log. 177. 206 y sig.
I , s Cf. Coulurat, Log. 255 y «i«s.
1 3 9 Ccuturat, Opuscules et jr. 162.


3 3




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 165


Nos quedamos principalmente dentro del margen del arte combi-
natorio, porque al comparar el sistema leibniziano con el luliano la
combinatoria tiene que interesarnos aqui pincipalmente. Pero aun asi
nos debe interesar aqui mas el analisis que la sintesis. En el procedi-
mienlo combinatorio no se comienza con la combinacion de objetos
complejos, es decir, ya en si combinados por diversos elementos, sino
al principio se combinan solamente elementos simples. Mas estos ele-
mentos simples generalmente no se presentan a primera vista, tenemos
que analizar cosas, pensamientos, conceptos complejos, es decir, dife-
renciarlos en sus elementos simples.


Raimundo Llull conocio y reconocio esta necesidad muv bien.
Antes de resolver un problema combinatoriamente, trataba de sondear
el complejo dado de cucstion, de reconocer los elementos mas impor-
tantes para poder comprender mejor el status quaestionis.


Encontramos una documentacion rica y suficienie en el «Libre de
contemplacio en Deu». Hace diez aiios que pude mostrar que este libro
mas extenso de Llull adolece de una notable diferencia de estilos, que
el metodo combinatorio con un analisis antecedente y una sintesis com-
binaloria siguiente aparece ex abruplo hacia el fin del libro y que este
melodo combinatorio todavia no es sometido a los principios del Arte
general, sino que se cambia continuamente de problema a problema.
Cada problema especial es prescrutado cuicladosamente segiin sus pro-
pios elementos antes de que Llull comience el proceso sintetico por di-
versas combinaciones con los elementos analizados. Por estas razones
resulta irrefutable la tesis de que el «Libre de contemplacio en Deu»
se elaboro seguramente antes del descubrimiento del Arte general de
Raimundo Llull; pues despues de haber invenlado y establecido su
Ars majur Llull ya no se preocupa mucho del analisis de los proble-
mas que se presentan. En otras palabras, Llull cree haber realizado
suficientemente y de una vez por todas el analisis necesario para poder
resolver sinletica o combinatoriamente todos los problemas posibles
en general.


En esta Arte general de Llull todos los objetos posibles aparecen
ser reducidos a los elementos fundamcntales de todo lo que es, es de-
cir, a los aspectos transcendentalmcnte ultimos, los cuales, sin excep-
cion, estan fundados segiin la santa fe en los atr ibutos divinos. Para
todas las cuestiones acerca de cualquier objeto segiin la opinion de
Raimundo Lhill la figura A con sus principios absolutos tiene que
bastar.


Ademas en esta Arte general todas las relaciones singulares o es-
pecialos entre objetos aparecen como reducidas a las relaciones mas
fundamcntales entre los seres, es decir, a aquellos ternarios de la figura
T, segiin todo ente respecto a otro resulta cualitativamente diferente o


37




166 PLATZECK O. F. M.


semejanle u opuesto o naturalmente principio o medio o fin o en cual-
quier modo mayor o igual o menor.


Fuera de la critica que el joven Leibniz hizo en su opusculo De
Arle combinatoria al sistema del Arte luliano, no conocemos ningun
otro juicio detallado de el sobre el sistcma de Llull. L. Couturat 1 4 0


aduce un lexto de Leibniz que repite la critica hecha en el De Arte
combinaloria, pero la primera frase de este fragmento es de cierto
interes: «Raymond Lulle encor fit le mathemalicien et s'avisa en quei-
quc facon de 1'art des combinaisons». Fs verdad, tambien esta frase
va hacia una disminucion del valor de LIull poco justificada, por otro
lado reconoce un fundamento malema!ico en el Arte luliano 4 1 1 .


Cuando Lcibniz cita a veces en sus obras y fragmentos el Arte
general de Raimundo, dice comunmente que el metodo de Llull le pa-
rece ser mas insuficien!e que el de Descartes, pero concede que Llull
incoaba el camino del Arte combinatorio que Descartes imperdonable-
men 'e desatendio 1 4 2 .


Por otro lado, si Leibniz juzgo ya insuficien'e el mctodo analitico
de Descartes, debio echar de mcnos el analisis reductivo en el Arte
luliano, porque —como lo hemos dicho ya— el Arte de Llull presupo-
ne en ultimo termino los procesos de analisis y ofrece solo el resultado
final dc ellos al principio del Arte general. Los asi Uamados principios
absolutos y relativos son los elementos fundamentales del Arte combi-
natorio de Raimundo. Si cl analisis luliano es insufieicnte, en'onces
scgiin Leibniz la fuerza de conviccion del arte combinatorio de Llull
resulta debil v se debe dudar , si es f e Arte luliano pueda aplicarse efi-
cazmente a todas las cuestiones posibles.


Es verdad, que nuestra exposicion del Discours de metaphysique
de Lcibniz, en cuanto toca las perfecciones de Dios y la significacion
de ellas para todos los seres creados, nos ha proporcionado mas bien
una concordancia considerable entre Leibniz y Llull, a pe-ar de la


1 4 0 Couturat. Opusciiles et jr. 177.
1 4 1 Dc csto hcmos hablado largamenle cn nucstra ohra Raimund Lutt, tomo pri-


mcro.
1 4 2 Hasta ahora conozco solo un hrcvisimo elogio glohal y sin restriccion de


Leibniz frcnte a R. Llnll: «Rationes sunt propositiones illac cx solis idcis vel quod
idem est dcfinitionibus coniunclis, scnsui origincm non debcntcs ac proinde bypothe-
ticas, necessariae. aeternae. . . (Totum cssc maius partc: nihil esse sine rat ionc: . . . ) ,
quac omnia talia sunt ut cx sola accurata distinclaque cxpositione, id cst, dcfinitio-
nibtis pendeant. Idem Arislnteles vidil. idcni Lullius; ambo Viri magni» (del afio
1671 o 1672: vease Akamedic-Ausgabe VI. 2 ( 1 9 6 6 ) 479 n 5 7 ) . Y aqui otro elogio,
cuyo valor empero cn scguida sc rcslringc: «.trs magna dc Raymond Lullc a cncor
quelque relation a cc que jc propose, car il sc scrl dc quelques termcs generaux. . .
Mais c'csl fonibrc sculemcnt dc ta vcritablc Combinaioirc. . .» cn: Akademie-Ausgabe
I, 2 ( 1 9 2 7 ) 167 n 132.


3 8




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 167


conocida critica leibniziana al Arie de Llull. Pero tal concordancia no
impide la pregunla ulterior, si la reduccion analitica de todos los ob-
jetos [o , por adaptarse a la terminologia de Leibniz, de todas las ideas
humanas a los atr ibutos divinosj es en suma posible bajo el aspecto
filosofico, y en tal caso se pregunta, si es de veras suficiente para
obtener un conocimiento adecuado de todas nuestras ideas no primi-
tivas.


Hay textos, en donde Leibniz dice generalmente que el analisis
de ideas hasta el fin rcsulta extremadamente dificil 1 4 ' .


En el t ratado De srnthesi et analysi universali seu Arte inveniendi
et iudicandi opone la estrechez humana a la omniciencia divina y dice:
«Todas las cosas son conocidas por Dios a priori v adecuadamente ,
mientras por nosotros casi jamas adecuadamente, pocas veces a priori
y las mas de las veces a traves del experimento (o de la exper iencia) 1 4 4 .


En 1684 Leibniz escribio sus Meditalione.s de cognitionc, veritate
et ideis, las cuales son muy importantes para saber, cuan exigente fue
Leibniz para obtener un analisis total 1 4 5 . Por el momento aduzco sola-
mente lo que atahe al valor de cognoseibihdad de los atr ibutos divinos.
Dice: «No oso definir por ahora, si jamas pueda ser establecido por
los hombres un perfecto analisis de las nociones o sea si [los hombres]
puedan reducir sus pensamientos a ciertos «prima possiblia» y a nocio-
nes en si irresolubles o, lo que da lo mismo, a los atr ibutos absolutos
divinos, como a las causas primeras y a la ultima razon de las cosas» 1 4 6 .
Hay que anotar que estc texto se escribio dos ahos antes del Discours
de melaphysique, en el cual los atributos divinos, como hemos podido
ver en nuestro punto segundo, juegan un papel importante. Pero ^como
la combinatoria puede facilitarnos nuevos conocimientos seguros, si
los primeros conceptos elemenlales no se conocen adecuadamente?


Desde luego, ^en que consiste, segun Leibniz, una idea adecuada?
Leibniz rehusa el criterio de evidencia cartesiano segun el cual el pen-
sar filosofico desde un principio no lier.e que admitir sino conceptos
claros y distinlos. Ya sabemos que tal criterio corresponde al metodo
deductivo cuyo punto de partida debe ser una verdad reconocida o me-
jor un axioma, es decir, una proposicion por si sola nota y que con-
duce seguramente a otra verdad: puesto que vale este otro axioma lo-
gical «Ex vero nonnisi verum». En vez del metodo deductivo Leibniz


1 4 3 Asi lo afirma va cn cl lcxto De la Sagesse. Vease Gcrhard. Phitos. VII , 83 .
1 4 4 Gcrhard. Philos. VII. 196.
1 4 5 Por cl momcnto aduzco solamente lo que ataiie al valor de la cognoscibilidad


dc los atributos divinos.
1 4 6 Erdm. 80 b.


39




168 PLATZECK O. F. M.


insiste mas en el metodo reductivo sin rechazar la deduccion 1 4 7 . Sin
embargo Ia deduccion no es un camino seguro, cuando no hemos lle-
gado aiin a ideas fundamentales absolutamente primeras o al conoci-
miento de un axioma absolutamente conocido por si mismo. Por la
misma razon Leibniz juzga insuficientemente el Arte luliano que pa-
rece olvidarse del analisis antecedente al metodo combinatorio-sinte-
lico. Ademas en cuanto al criterio cartesiano dice Leibniz que es de
naturaleza meramente subjetiva y por lo tanto variable para los di-
versos hombres. En las mencionadas Medi!ationesm Leibniz llega por
diversas dicotomias a part i r de las ideas oscuras a traves de las ideas
claras y distintas a las adecuadas 1 4 9 . Mientras que una idea distinta en
virtud de la enumeracion de sus notas constitutivas nos proporciona
solo una definicion nominal, que un ETobbes consideraba siempre aiin
como arbi t rar ia 1 3 0 , la idea adecuada dc Leibniz es el resultado de una
inves'igacion sobre la posibilidad interna o sea sobre la no-contradic-
cion entre las notas constitutivas de una idea. Solamente la idea ade-
cuada trae consigo una definicion real. Prescindo aqui de una distin-
eion ulterior entre ideas ciegas e intuitivas dentro del campo de las
ideas adecuadas. Pero me parece digno de mencion el hecho que
M. Serres al exponer estas Meditationes de Leibniz nos habla atinada-
mente de diversos procedimientos de cribado («criblage») en estas
dicotomias progresivas de Leibniz por medio de filtros sucesivos 1 5 1 .
Tal teoria del anahsis de las ideas no se encuentra en las obras de
Raimundo Llull.


Me vuelvo al problema de si los atributos divinos puedan consi-
derarse como ideas adecuadas. Hemos visto que el mismo Leibniz no
osa decidirse. Ya en nuestro punto segundo vimos que para el como
para Llull nos consta que el fundamento verdadero para la aceptacion
de los atr ibutos divinos como predicados fundamentales es la fe reh-
giosa, es la Sagrada Escritura del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Esto no obstante, una frase de Leibniz, en el breve texto Quod Ens
perfeclissimum existit, parece contradecir a nuestra observacion. Leib-
niz propuso en 1676 a Spinoza este mismo texto que el filosofo de van
de Haag despues de algunas vacilaciones acepto. La frase suena asi:
«Todas las perfecciones son compatibles entre si, es decir, pueden te-
ner en un mismo sujeto». Segiin el contexto se trata sin duda de las


1 4 7 Couturat. Opuscules et tr. 36.3: «Datur mclhoclus quacrlam magis analytira.
qua prcblema aliquod rcdueitur ad atiud problema facilius unum vel plura, hoc verum
cs! retrorsum vestigia legere».


1 4 S Vease arriba cl texto a Ia nota 145.
1 4 9 Cf. tambien: Couturat, Opuscules et jr. 512.
150 Meditationes...; Erdm. 80 b.
1 5 1 M. Serres, loc. cit. I, 122-7.


40




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 169


perfecciones divinas, esto es. de los atributos de Dios. ^Como Leibniz
puede declarar que todas esas perfecciones divinas son compatibles en
el mismo sujeto, es deeir, en Dios, si no tiene un conocimiento adecua-
do de cada uno de los atributos divinos? A primera vista parece que
esta replica se refuta facilmente por la misma definicion leibniziana
de la perfeccion, pues el dice: «Llamo perfcccion (de Dios I cada cua-
lidad simple que es positiva y absoluta o sea que exprime sin algunos
limites por mas que expr ime» 1 5 2 .


Si entonces pronuncio la perfeccion divina en esta sola palabra
«perfeccion» o cn diversas otras expresiones, es en el fondo lo mismo,
pues cada una de tales expresiones vale sin limites, queda para nosotros
in-definida, vale en virtud de la definicion hipotetica de Leibniz. Cada
una substituye validamente a Dios mismo. Por eso tales expresiones de
perfeccion no puedcn contradecirse. Tal compatibilidad general de los
atr ibutos divinos se manifiesia ya intuitivamente en la Figura A de
Raimundo Llull: porque sus nueve principios absolutos o atr ibutos
pueden combinarsc cn todas las direcciones y constituyen una rcd per-
fectamente simetrica, para la cual es eompletamente indiferente, donde
mi pensar comienza y dondc ccsa. Pero en su proceso de pensar sobre
las perfecciones infinitas de Dios Leibniz no debcria olvidar que tal
perfeccion infinita o no limitada de Dios no puede ser conocida ade-
cuadamenle por una inteligencia bumana, porque no hay ideas auten-
ticamente infinitas como ideas dentro de nuestro pensar humano. Para-
lelas con las serics l lamadas infinitas de la matematica no sirven aqul
para nada; pues lo in-definido matematico no equivale a lo infinito
absoluto de Dios.


En este contexto cn torno a la eoncepcion leibniziana de una idea
adecuada sea notado dc paso quc la critica de Leibniz al argumenlo
ontologico de Descartes cs tan poco adecuada como este argumento
cartesiano mismo. Leibniz quisiera salvar este argumento ontologico
justificando el paso generalmenle prohibido desde una idea sola a la
afirmacion de la correspondiente existencia real por la exigencia de
que se muestre antes la no-contradiccion interior del concepto de per-
feccion absolutamente simple . Leibniz mismo no lo ha dcmostrado
jamas . Desde esta basis cartesiano-leibniziana I. Kant tuvo partida
facil al rechazar sin mas el argumento ontologico. Sin embargo, segun
mi modo de ver, la reflulacion kanliana no toca el autentico argumcnto
anselmiano que propiamente diclio no cs «ontologico». Fn el Congreso
Tnternacional anselmiano de Wimpfen en Alemania cn 1970 demostre


1 5 2 Gerhard, Philos. VII. 261: pcro esla delinicion es tan solo nominal.
153 Disc. de met.. cap. X X I I I : Erdm. - Vollhr. 827 a. De Synthesi et analysi


universali. Gerhard, Philos. VII , 294.


•li




170 PLATZECK. O. F. M.


que el contexto del Proslogion nos constrifie a la aceptacion de una
condicion a posteriori que se niele textual y necesariamente ante el
famoso capitulo segundo de la obra de San Anselmo, y solo por esta
condicion antecedente, pero que implica un pensamiento a posteriori ,
l legamos a la idea esencialmente comparativa de un ente, «quo maius
cogitari nequit».


Mas vuelvo aiin a los alributos mismos de Dios. Si Raimundo
Llull establece las definiciones de estos atr ibutos de tal manera , que
resultan como enunciaciones idenlicas en el sentido leibniziano las
cuales empero no analizan nada, porque no hay nada que analizar
respecto a los atributos divinos, entonces Llull observa aiin exterior-
mente el postulado de Leibniz de que las ideas elementales del liltimo
analisis sean absolutamente simples, sin que aparezcan divididas en
otros elementos conceptuales, pero asi no sabemos tampoco, cual rela-
cion por ejemplo tiene la bondad o el poder o la sabiduria de Dios
con nuestros conceptos humanos de bondad, de poder y de sabiduria,
en cuanto nosotros los distinguimos y definimos.


No hay otro remedio: El valor de la figura A de Llull y de las
perfecciones divinas de Leibniz esta acreditado en liltima instancia por
la fe. Repitamos entonces la opinion mejor de Leibniz, segiin la cual
nos queda poca esperanza de lograr un liltimo analisis perfeeto que
nos reconduzca desde todas (! ) nuestras ideas humanas a los atributos
divinos como a sus adecuados conceptos elementales, para que poda-
mos con ellos solos reconstruirnos gnoseologicamente todos los seres
creados en un sinniimero de combinaciones s in te t icas b 4 .


Sea diclio de paso que la concepcion leibniziana de verdad que
resulta de tal combinatoria construct iva ' M , implica ya el concepto de
verdad de Giovanni-Battista Vico del «verum ipsum factum» y le
precede.


Leibniz nos habia dicho, aunque no !o habia demostrado, que
las perfecciones del Ens perfectissimum son todas compatibles entre
si. En el fondo nos dijo poco. La unidad de Dios que tenemos que
postular, exige tambien la plena identidad o como Leibniz en confor-
midad con Llull y el Cusano nos diria, la coincidencia total de todos


^ La expresion ccconstruir por corabinaciones sinteticas» fue elegida cle propci-
sito en relacion con L. Couturat. Log. 190: «Le meilleur inoyen de montrer la possi-
bilitc d'une chose est d indiquer sa eause ou sa eonstruction. quand cela est possible».


1 5 5 Vease De Synthesi et Anttlysie nnirersuli en: Gerhard. Pkilos. VII . 291 :
«Hinc utile est habere definitioncs involventes rci generationem vel saltem, si ea
caret. constitulionem hoe est modum vl producibilem vcl saltem possibilem esse ap-
parel». Cf. Couturat. Log. 190.


42




LKIBNIZ V RAIMUNDO LLULL 171


los atributos divinos en la esencia de Dios. Leibniz define globalmente:
«Coincidentia sunt revera eadem, quae tamen apparent diversa» 1 5 6 .


Con esta definicion Leilmiz sul)stituye en primer lugar la defini-
cion aristotelica «Eadem sunt, quorum essenlia una» . Como para
Leibniz el prineipio de identidad es el supremo prineipio del pensar
y como para el y para Raimundo Llull el ideal de todos los procesos
del pensar consiste en equivalencias c o n t i n u a s b s , nos sera titil si no
necesario de examinar las diversas concepciones de identidad.


Querer concebir el concepto de identidad sin recurrir al principio
de contradiccion, no es tan facil. Lcibniz lo reconoce bicn y cuando
babla de los principios supremos reune las mas de las veces los dos
basta decir que el principio de identidad es el maximo despues ( ! )
del principio de contradiccion 1 3 9 . La afirmacion de identidad segiin
Platon es mas bicn un insistir espiritual en la mismidad dc un objeto
delante del peligro de una desviacion espiritual hacia la no-mismidad
o la alteridad.


Asi como la contradiccion es una concepcion puramente espiri-
tual, tambien lo es en rigor la de identidad que le corresponde. Asi
como cada principio siendo la enunciacion de una verdad tiene que
scr una relacion, tambien el principio de identidad y el de contradic-
cion. Asi como el principio de contradiccion es una relacion puramen-
te espiritual y por nada real, tambien el principio de identidad lo es.
La suma identidad seria el perfecto conocimiento de si mismo de un
Ser espiritual. En el Tercer Congreso Internacional de Escoto de Vie-
na en 1970 expuse, que tal auto-conocimiento no sera alcanzable jamas
a un espiritu humano v que tal auto-conocimiento se encuentra ya
fuera de los limites de cualquier creatura, porque excluye formalmen-
te cada sucesion temporal e incluye a modo de un postulado necesario
la dominacion total de si mismo.


Si es asi, entonces nos preguntamos ^que cosa puede ser aiin el
principio de identidad para nuestro pensar humano? Ya lo dije: Tiene
que ser la consciente direccion concentrada de nuestro espiritu a la
mismidad de un objeto hic et nunc escogido, para salvar Ia mente que
se encuentra en medio cle una vasta mucbedumbre existencialmente da-
da de toda aberracion a otros objetos. Por eso, la formula completa
del principio de idcntidad scria mas bien la siguiente: «Eslo mismo y


1 5 6 Gcrhard. Philos. VII . 196: cf. «Eadcm F C U coincidenlia sunl. quorum alteru-
tram uhilitet potesi substitui allcri. salva veritate». Loe. cil. 236. Como ejemplo sc
pGS en los terminos «triangulum» \ «Irilalcrum». Vease tamhicn ahi la pag. 228.


157 Metajisica. lihro Delta.
158 Vease el opusculo dc Lluil: De dcmonstratione per aequiparanliam cn: Opus-


cula R. Lulls. Hildcshcim I. 1971.
1 5 5 Coulurat. Opuscules el jr. 511.


4 3




172 PLATZECK, O. F. M.


no no-esto». En la expresion «no-esto» el principio de contracliceion
ya esta connotado y exprime por su lado un insistir ulterior en la
consideracion concentrada de la hecceidad del objeto escogido. La
identiclad del pensar Immano consiste en el acto de objetivacion men-
talmente restricta.


Frente a esta constatacion se deslacan dos concepciones aristote-
licas de identidad que no entran en nuestra discusion.


Todos conocemos la ya mencionada definicion del Estagirita
«Fadem sunt quortun essentia una». Pero t io se trata aqui por nada
de una autentica identidad sino de la conformidad parcial cle clos o
varios seres reales y concretos. La conformidad es tan solo parcial,
porque segiin el punto de vista aristotelico se abstrae de todos los ac-
cidentes concretamente dados v se cogen solamente las notas que en
los diversos seres se igualan y cuya igualclad es la razon, por que atri-
buimos los diversos (y no !os mismos I objetos a una misma clase que
comprende diversos o muchos objetos asi |)areia!inente iguales. Podr ia
vo hablar de una igualdad esencial de los cliversos seres u objetos, si
no quiero restringir el termino «igualdacl» a diversas cantidades. Pero
seria siempre aiin una igualdad pareial respecto a la totalidad de los
seres concretamente dados. Volveremos a este pensamiento.


Una seguida concepcion de identidacl se ofrece con el concepto
aristotelico de substancia como «to ti en einai». Se trata del perse-
verar de una cleterminada substancia concreta a traves de un cierto
t iempo en cuanto a aquellas fuerzas y calidades que no son sometidas
a cambios notables. Este concepto de identidad no puede extenderse
a todos los objetos de nuestro pensar y consecuentemente tiene que
omitirse del margen de una Ciencia general.


Leibniz mismo sabe muy bien que una cosa real determinada por
esta su hecceidad no se puede multiplicar, esto, asi lo dice 1 6 0 , se hace
solamente en nuestro pensar. Pero ; n o vale lo mismo en cttanto cada
uno de nuestros conceptos? ,;No es cada idea en si absolutamente lini-
ca y como tal no multiplicable? Por consiguiente debemos por ejem-
plo siempre distinguir bien entre el conceplo de dualidad, que es lini-
co, y el mimero dos, el cual se multiplica naturalmente en el curso
de nuestros calculos; pues decimos: «dos por dos son iguales a cua-
tro» o tambien «dos son iguales a dos» (es decir «2 = 2 » ) .


En la formula «2 = 2» se abstrae vohmtariamente de la pregun-
ta, si el niimero dos que precede la sehal de igualdad es verdadera-


Vease abajo la nota 177.


44




LEIBNIZ V RAIMUNDO I.LULI. 173


mente identico al que sigue la misma senal. En la logica matematica
se declara con precision que no son los mismos, lo que consta ya por
la diversa posicion en la ecuacion. Por csta razon no puedo aceplar la
formula leibniziana para el principio de idendad: «A = A» ' 6 ' .


Bajo el punto de vista riguroso de la logica esta formula no es
sostenible. La seiial de igualdad es simbolo para las cantidades mate-
malicas y significa la igualdad entre dos diversos datos, pero jamas
identidad. Es verdad, que no hay igualdad sin una razon de identi-
dad. La ecuacion «2 = 2» vale, porque cada uno de los dos mimeros
de esta ccuacion corresponde por si solo completamente al concepto
en si linico de dualidad, eada uno dc los dos mimcros concretiza, por
decirlo asi, esle concepto de dualidad.


Por una razon semejante rcchazo tambien la formula logistica
«p p» como expresion dc identidad: pucs esta formula no dice
nada de que la ' p ' despues del implicador es cxactamente el mismo
que la ' p ' delante de el. De todos modos la formula leibniziana de
identidad se relaciona demasiado a la aritmetica.


A la geometria se debe otra formula leibniziana del principio dc
identidad, que suena como sigue: «A coincidit cum A, seu A et A
sunt prima coincidentia» ' 6 2 . Con esta formula corresponde la proposi-
cion de identidad del mismo Leibniz: «Deux etats indiscernables sont
le meme e t a t » l w , como tambien la negacion de la existencia de «deux
etats indiscernables» 1 6 4 y la afirmacion de la Monadologia^: «II n'y a
jamais dans la nature deux individus egaux». Al sostener atin esta afir-
macion leibniziana pienso, sin cmbargo, que su razon no hay que
buscarla en la indiscernibilidad sino en el sistema de relaciones natu-
rales linico y absolutamente individual en que cada individuo se halla
dentro del cosmos. La indiscernibilidad es un factor subjetivo o al
menos relativo en cuanto depende dc la limitacion de nuestros ins-
trumentos.


El postulado leibniziano, segiin el cual todo nuestro pensar cien-
tifico tiene que reducirse a enunciaciones de identidad, implica una
decision sumamente importante. Pues por ella se excluye desde un
principio la logica moderna de clases, liien que consta historicamente.


1 6 1 Coulural. Log. 204. 363: Gerhard, Philos. VII . 306.
1 6 2 En Analysis linguarum, Couturat, Opuscules el jr. 362. Cf. la «coincidencia


de los lugares» en Coulurat. Log. 408 . 421 . 412 n 1.
1 6 3 Carta cuarta a Mr. Clarke. Gerhard. PhUos. VII . 373.
I M Loc. cit. 372.
1 6 5 § 9: Erdm. 705.


•15




174 PLATZECK, O. F. M.


que Leibniz mismo nos ofrece primeros planteamientos para una logica
de clases y que por esto no es del todo fiel a si mismo 1 6 6 .


Para Raimundo Lluli vale algo parecido; sin embargo, Llull no
se hizo, en cuanto sepa, j amas pensamiento sobre analisis formales.
Deducimos su punto de vista de los fundamentos de su Ars generalis
y de la aplicacion de su demonstratio per aequiperant iam. Todas las
consideraciones de Leibniz sobre el proceso analitico son orientadas
a la matematica, lo que no se puede afirmar del Arte luliano, pero se
pone la pregunta, si el metodo de Llull es capaz de implicar el metodo
matematico y si bajo este punto de vista se observan nuevas compa-
raciones posibles entre Loibniz y Llull. En todo caso Leibniz ve en
Raimundo en cierto sentido un matematico que «s'avisa en quelque
facon de 1'art des combinaisons» 1 6 7 .


Cada proceso analitico ticne que aplicarse inmediatamente a un
campo de objetos dado, de otra manera el analisis no es el camino
mas breve o conduce solo a conocimientos analogicos, si no a conoci-
mientos equivocos. Para Leibniz el analisis geometrico de Descartes
exigido por medio de las cantidades aritmeticas no es falso, pero es
un desvio inutil. Leibniz puso la base para un analisis geometrico in-
mediato, el cual no considera sino las calidades de las figuras geome-
tricas. Por consiguiente, el anahsis geometrico de Leibniz deberia
eoordinarse al primer ternario de la figura T de Llull, mientras que
el analisis geometrico de Descartes pertenece al tercer ternario de la
misma figura luliana.


Leibniz distingue en sus analisis el analisis de las ideas comple-
jas y otro de las ideas no-complejas o sea simples. Una proposicion es
para el —en diferencia a un dictamen de la logica moderna— una idea
compleja. Una expresion en forma de substantivo o en forma substan-
tivada es una idea no-compleja, es decir, formalmente simple. Mas
por esto no es siempre elemental, puede ser constituida por diversos
elementos aun reducibles o es una idea primitiva. En analogia a los
numeros primitivos, Leibniz habla de ideas primitivas. Como en el
reino de los numeros los primitivos son a la vez los elementos de la
combinatoria, asi las ideas primitivas, esto es, las que no padecen


En su Analysis linguarum ilel II de sept. de 1678 escribe p. e j . : «Nul lum
A esse B idem est quod A esse non-B seu quodlibet A esse unum ex eis quae non
sunt B)i: Couturat. Opuscules et ir. 378 n 87. Ya cn nucstro punto primero hemos
dicho (vease el texto a la nota 1 3 ) . que Leibniz nos ofrece el concepto de clase bien
definido. Ademas segiin Couturat. Log. 305 Leibniz dice: «qu'on peut. inversement.
rcgardcr le sujet comme eontenu dans lc prcdicat (au point de vue de 1'extensite)».


167 Vease arriba la nota 140.


4 6




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 175


un analisis ulterior, son los elementos primarios de la combinatoria
idearia 1 6 8 .


Para el analisis de una proposicion basta hacer constar que el
predicado es compatible con el sujeto. El analisis de una idea no com-
pleja exige el examen, dc si las notas constitutivas de la idea no sc
contradicen mutuamente. Por esta comprobacion la idea examinada
se hace idea adecuada. Pero se deberia proseguir aun el analisis has-
ta que todas las notas constilutivas de la idea sean reducidas a ideas
primitivas. Solo asi se logra una idea adecuadamente intuitiva. Pero
de tal analisis ulterior nos dice el mismo Leibniz que rcsulta muy di-
ficil.


En correspondencia con lo quc queda dicho y para aclarar mas
atin lo que Leibniz aqui exige, se me permita una breve observacion
sobre el termino de Juan Duns Escoto «conceptus simpliciter simplex
o simplicissimus»"' 9 . Digo que cada concepto humano implica siempre
una relacion de cualquier modo entre objetos espiritual y distintamente
concebidos. Esto vale sobre todo para el concepto escotista del ente
tomado en el sentido del puro «quid possibile ad esse». No cabe duda
alguna que este concepto es un concepto de relacion. Cada relacion
indica un todo constituido por diversas partes, indica por eso en todo
easo una muchedumbre eslructurada en la unidad de relacion. Si es
asi, un concepto simpliciter simplex, resulta en rigor imposible. Lo
que Escoto quiere decir, puede ser solamente un concepto que por un
ultimo analisis queda irreducible, Consecuentemente tiene quc con-
cordar tambien con lo que Leibniz Hama «idea primitiva». Como cada
mimero primitivo tiene su propia constitucion individual e irreducti-
ble a otros mimeros, asi la idea primitiva tiene su propia constitucion
irreductible a otras ideas. Con esto no se exige para una idea primi-
tiva un conceptus simplieiter simplex. Cuales seran las ideas primiti-
vas de Leibniz, veremos todavia.


Por el momento nos urge otra cuestion. Hemos ya hablado del
principio de identidad. Ahora bien, todos los analisis sea de proposi-
ciones sea de ideas simples deben conducir a una proposicion de iden-
tidad. ; C 6 m o se entiende esto, si insistimos que el autentico principio
de identidad segun nosotros es: o un acto perfecto de reflexion de un
espiritu sobre si mismo o al mcnos la direccion concentrada dc una


1 6 S De Synthesi et analysi universali cn: Gerhard. Philos. VIT. 202 y sip.: cf.
Cnuturat, Log. 192 y si<r. — Las idcas primitivas constituyen en partc cl alfahelo de
los pensamientos humanos: cf. Cnuturat. Log. 184 y Opusculcs et jr. 358 en: Genero-
rales Inquisitiones de analysi notionum el rcritatum.


1 6 9 Lo afirma Escoto de su concepto dcl ente considerado como «pura quiditas.
eui esse non contradicit». Vease 0 x 4 d 8 q 1 n 2: ed. Vivcs 17. 7 1). Cf. E. W.
Platzcck, Logos als Relation cn: Anlnnianum 44 ( 1 9 6 9 ) 429 . nota 2.


47




176 PLATZECK, O. F. M.


mente haeia un mismo objeto con exclusion de todos los demas obje-
tos posibles? Para indicar esla liltima concepcion de identidad nos
hemos decidido decir: «Solo esto mismo v no no-esto» 1 7 0 . La expre-
sion «no no-esto» nos reduce de hecho y necesariamente al primordial
«esto mismo», porque el «no no-esto» es exactamente el objeto esco-
gido y llamaclo brevemente «esto mismo», con tal que el «esto mis-
mo» sea considerado como un factor de cualquier manera constante.
Tal «esto mismo» es en si linico v no multiplicable. Por eso hemos
rechazado la formula leihniziana de identidad «A = A». Sin embar-
go esta formula de Leihniz no carece de sentido y resulta muy litil
para el calculo Iogical, porque la expresion «esto mismo» equivale a
«no no-esto» y las dos forman una proposicion absolutamente verda-
dera. Lo estahlecido aqui se afirma por cada definicion.


Se dice: «F.l homhre es animal racional», o como Leibniz afirma
de modo igual: «Fl hombre es razon animal» para hacer constar que
en analogia a la aritmetica de multiplicacion el predicado compuesto
«animal racional - razon animal» contiene dos factores cuya reunion
constituye el hombre entero, asi cotno los factores dos por tres o tres
por dos constituyen el mimero seis. Segtin Leibniz 1 7 1 los factores pre-
dicativos aparecen aqui tan commutativos como los factores de una mul-
tiphcacion. Sea asi, pero con esto no se concede todavia a Leibniz que
las definiciones antedichas sean expresiones de identidad, porque se
abstraen de ellas todos los accidentes, sin los cuales el hombre en
concreto no existe.


Menos atin se admite que proposiciones como esta: «El hombre
es animal» sean «expresiones de ident idad», o como por ejemplo Duns
Escoto dice: expresiones de identidad parcial 1 7 2 . Ya en otras publica-
ciones adverli que el concepto cle identidad parcial, tomado rigurosa-
mente, es un concepto en si contradictorio. Jamas una parte es iden-
tica a su todo. ,;No nos dice un axioma viejo que la parte es menor
que el todo? Desde luego el mismo Leibniz nos ha proporcionado una
demostracion rigurosa de este axioma 1 7 ' . Detras de esta problematica
esta otra vez el concepto leibniziano de una logica predicativa. Pues
para Leibniz cada predicacion parcial representa una abreviacion, es
decir, con el predicado parcial se supone siempre el sujeto entero por
la aplicacion del principio de simplificacion 1 7 4 . La identidad logical en-
tre dos terminos consiste segiin Leibniz en la posibilidad de subsistir


1 , ( 1 En modo de formula breve. bien que 110 sen (lel todo cxacta: A & A.
1 7 1 Couturat. Log. 327.
1 7 2 Cf. Leibniz. Anulysis linguarum en: Couturat. Opuscules et jr. 369 n 48.
1 7 3 Gerhard. Philos. VI. 300. ren s16n 3-8: Couturat, Log. 201 .
1 7 4 Coutural. Log. 338: «ab = a. ab - b». p.ej. «Tout animal raisonable (es


decir: cada hombre) cst un animal».


4 8




LEIBNIZ Y RAIMUNDO I.LULL 177


el uno por el otro sin cambiar la verdad 1 7 ' . Pero esto no es posible,
si el predicado no connota todo el sujeto 1 7 6 . Entendido esto, cae natu-
ralmente nuestro problema de una identidad parcial , porque Lcibniz
dice expresamente que en la cosa no hay dist ineion'" , sino solo en
nuestro entendimiento. Lo que llamamos 'homhre ' es animal siendo
homhre y siendo homhre es razon' 7 S . Nos consta entonces que esta asi
llamada logica de identidad, que como tal no existe, no admite sino
la logica atrihutiva o prcdicat iva 1 7 9 .


Para el calculo logico es preciso cvitar todo equivoco en la copula
«es» de una proposicion categorica. En la logica predicativa, aun cuan-
do no se suele exprimir tcrminativamente la copula, esta debe supo-
nerse en el sentido «se atrihuve a» . Se dice entonces segun cl ejemplo
dado: «El sujeto 'homhre ' se atribuye el predicado 'animal racional '».
En vez de atrihuir Leibniz dice «contineri» o tambien «includi»' 8 0 .
Menos apta aun es la expresion «inherir», usado todavia por algunos
logicos; porque un termino no «inhiere» jamas a otro ni esta inherido
por otro. En la logica se trata cn primer lugar del calculo de terminos
y no de cosas mismas. Por csta razon Ia aplicacion del principio leib-
niziano de simplificacion cs mas que dudosa. Las expresiones como
«inhaerere, inesse, contineri, includi» no expresan validamcntc una
identidad. Por otra parte hay que notar que la logica de clases conocc
un cierto «inesse»; pues no hasta decir que una clase sea mayor o me-
nor o igual respecto a otra clase, sino se debe indicar que una clase es
parte de otra clase o que los campos de dos clases coinciden del todo
o solo en parte.


De todos modos hemos podido ver, como el metodo matematico
es el punto de partida para la logica leibniziana, porque el sector con-
tinuo del metodo matematioo es la relacion de igualdad que se entiende
sin mas como identidad. Si transplanlamos la igualdad entre cantida-
des ari tmeticas al campo logical v hablamos analogicamente de equi-
valencia entre ideas, entonces cada definicion consiste segun Leibniz
en tal presumida equivalencia de :dea«. Asi el concepto 'hombre ' se
considera como equivalenle con el conoepto 'animal racional ' . Y como
los sendos conceptos 'animal ' y ' racional ' pueden ser analizados de
su parte , comienza aqui cl proceso reductivo hasta un cierto limite in-


1 7 5 Ibidem.
1 7 6 Vease en el punto primero c\ texto a la,- notas 22-2-1.
1 7 7 Couturat. Opuscules ct fr. 367.
1 7 8 Cf. J. Ortejia y Gasset. La idea dc principio en Leibniz I. 187 y sig.
1 7 9 Cf. el texto a las nolas 22-24 v 166.
1 8 0 Analysis linguarum en: Couturat. Opuscules ct fr. 369 v sig. nn 48, 36;


Gerhard, Philos. VII , 20.


49




178 PLATZECK, O. F. M.


franqueable que nos faeilita una idea primiiiva o nos deja suponer una
serie indefinida.


Todas las proposieiones como las mismas definiciones y los prin-
cipios deben ser segiin Leibniz identidades o equivalencias sea media-
ta o inmedialamente. Ortega y Casset nos habla de un principalismo
leibniziano 1 8 1 .


Si Ortega y Gasset detras de tal prineipalismo quisiera suponer
en Leil>niz un despreciador de todos los principios, no podemos se-
guir le 1 8 2 . Y si segiin Ortega y Gasset 1 8 1 para Leibniz pensar significa
eo ipso prohar, no se debe olvidar, que no solamente la deduccion
sino tamhien la reduooion tiene valor cientificamente probativo. Es
una equivocacion, cuando se dice sin mas que los racionalistas al imi-
tar exclusivamente el metodo matematico aplican unicamente la de-
duccion. En esto consiste principalmente la grande controversia entre
Leibniz y el cartesianismo. Prueba de lo dicho es precisamente el
«principahsmo» de Leihniz, segun el cual ningiin axioma debe acep-
tarse sin haberlo demonst rado 1 8 4 , con tal que no se trate de los prin-
cipios de identidad y de contradiccion: pues cada uno de los axiomas
de la antiguidad o de Ia escolastica tiene que ser considerado como
hipotesis, y todas las hipotesis exigen una demonstracion. Pero delan-
te de cada formula leihniziana de identidad «A = A» termina toda
reduccion, cuando A se representa como una idea comparable a un
mimero primitivo, es decir, como una idea adecuada y primitiva e
intuit ivamente inteligible.


Sin exigir el mismo rigor leihniziano puede decirse que detras
de la demontrat io per aequiperantiam de Llull se esconde una posi-
cion parecida. A causa de la coincidencia de todos los atr ibutos divi-
nos en la esencia de Dios — y esta cofncidencia es un postulado abso-
lutamente necesario, si se acepta la existencia de Dios—, valen las
proposiciones siguientes: La sabiduria divina es su bondad, y su bon-
dad es su poder; consecuentemente la sabiduria divina es el poder de
Dios. De modo semejante declara Leibniz en su Specimen calculi uni-
versalisiss: Dios es sabio, el sabio es justo, luego Dios es justo. Y esta


'81 La idea de principio en Leibniz I. 1.') y sig.. 151. 169, ( 1 1 8 ) , 222 y sig.:
cf. 221 . dondee 1 autor afirma que un principio aristotelico es en el fondo mas bien
un becho social.


1 8 2 Cf. loc. cit. I. 18 y sig.
1 8 3 Loc. cit. I. 115.
^ M Couturat, Log. «Aucun axiome sans preuve»: cf. tambien pag. 185.
' 8 5 Gerhard. Philos. VII , 221.


50




LKIBNIZ V RAIMUNDO I.LUI.I. 179


cadena puede continuarse mas atin, p. ej . Dios es sabio, el sabio es
justo, el justo es severo, luego Dios es severo». Y como la justicia dc
Dios es a la vcz su misericordia, luego Dios es severo y misericor-
dioso.


Con tales constataciones oslamos de nuevo al punto de partida
del Ars generalis de Llull. Aunque Leibniz juzgue el elenco luliano dc
atr ibutos divinos como una seleccion arbitraria"*, no se puede negar
que los atr ibutos de Dios como tales juegan un papel preponderantc
en el ideario de nuestro gran filosofo aleman. Es verdad que duda si
logramos por medio de un analisis puro hacer verlos como los auten-
ticos fundamentos de todo pcnsar filosofico, sin embargo los toma
para si como directivas de sus propias meditaciones. Si no fuese asi,
no hubiera escrito todavia en cl ano 1716 a la rcina de Inglaterra:
«Yo no hubiera tocado por nada esta cuestion del vacio, si no hubiese
observado que la opinion del vacio perjudica a las perfecciones de
Dios (deroge aux perfections de Dieu) como casi todas las demas opi-
niones que son contrarias a las mias. Pues las mias son ligadas easi
todas con el gran principio de la suprema razon y perfeccion de
Dios» 1 8 7 . Aun cuando alguien juzgara algo diplomatico este texto dc
la carta, no puede ser un simple gesto de cortesia interesada, lo que
segiin mi juicio contradice al verdadero caracter de Leibniz, sino
—como pudimos ver en nuestro segundo pun to— corresponde perfec-
tamente con las ideas basicas del Discours de metafisica. Si Ortega
y Gasset 1 8 8 excluye tales directivas antes bien teologicas en el pensar
leibniziano y ensaya reducirlo exclusivamente a un metodo logico-
matematico, pienso que no ha tomado muy en serio tales convicciones
religiosas de Leibniz.


Desde luego, la opinion cartesiana del vacio en el mundo contra-
dice segiin Leibniz de veras a la perfeccion de Dios, porque no se ve
para esta opinion una razon suficiente, antes bien se opone a la sabi-
duria divina, se acerca del concepto de ociosidad que de su parte esta
en oposicion clara a la idea del actus purus divino. Como el horror
vacui era una nota caracteristica de toda la filosofia antigua y me-
dieval, asi el horror oliositatis cs un punto de visla esencial en todas


Vease el texto a la nola -10.
«Hannover. cc 2 jnin 1716»: Gerhard, Philos. VI , 370.
La idea de principio en Leihniz II . 205.


51




180 PLATZECK, O. F. M.


yen para Llull eomo para Leibniz los predicados mas fundamentales 1 9 0 .
Con esto no sea descuidada la observacion que sujeto como predicado
en esta figura A de Raimundo Llull pueden considerarse como «ter-
minus a quo» o como «terminus ad quem» de una relacion proposi-
cional. Notamos entonces de nuevo que no hay conceptos simpliciter
simplices sino que todos im])Iican siempre una relacion.


Hay relaciones del pensar que se comprenden por si mismas. Al
menos vale esto tambien para Leibniz respecto a los principios de
identidad y de contradiccion 1 9 ' . Tan verdadera es esa afirmacion que
Leibniz dice: «Si nada se concibe por si mismo, nada se concibe en
absoluto»" 2 . Leibniz no es esceptico ni relativista. Una segunda sen-
tencia de Leibniz, no menos importante, diee: «Es necesario que los
objetos que se pereiben «])er se», sean diversos 1 9 3 . A estas dos senten-
cias de Leibniz ahado una tercera que corresponde tambien a las con-
cepciones de nuestro Autor , conocido como pensador de armonia por
antonomasia: «Las muchas cosas que hay, ni son jamas completamen-
te iguales ni son caoticamente desiguales».


Hay muchos sujetos, muchas ideas-estrellas. En un tal cosmos de
ideas, resulta indiferente, por donde uno comienza. La Ciencia gene-
ral de Leibniz esta esencialmente conexa con aquel metodo del pensar
reticular y por eso nos conduce neeesariamente a una vasta enciclo-
pedia. Lo dicho no impide que bajo el punto de vista pedagogico hay
diversos intentos de proponer un Ordo scientiarum 1 9 4 .


En la Introductio ad Encyclopaediam arcanam, donde hay p . ej .
un Conspectus scientiarum, Leibniz se refiere tambien a Llull, confe-
sando, empero, hacia el fin de su enumeracion de ciencias: «Non
multum interest, quomodo scientias part ieris , sunt enim corpus con-
t inuum quemadmodum Oceanus» 1 *.


Los atr ibutos divinos son para Leibniz como para Llull predica-
dos primitivos y fundamentales. Parece extraho que los atr ibutos di-
vinos falten propiamente en un texto, en el cual Leibniz trata de enu-
merar sus terminos primitivos (o sea ideas pr imi t ivas) , pero la razon
de esta laguna no es tan dificil de acertar, porque en este texto Leib-
niz se refiere a los sujetos primitivos v no a los predicados. Solo los


1 9 0 En general segiin la Characteristica verbatis de Leibniz los sustontivos seiia-
lan las eosas en su unidad, los adjetivos (predicativos) lo que esta esparcido en las
cosas diversas. Vease Couturat. Opuscules el jr. -133.


Cf. la nota 159.
1 9 2 Couturat. Opuscules el jr. 430 .
>« Ibidem.
1 9 4 Couturat. Opuscules et jr. 35-40: especialmente para la filosofia, ibidem pag.


524-8.
Couturat, Opuscules et jr. 511-2.


52




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 181


las deliberaciones de Llull sobre los entes reales, lo que se manifiesta
sobre todo en su doctrina de los correlativos ya rnencionada 1 8 9 .


Si debemos postular —bien que sea en tiltimo analisis desde un
fundamento religioso— que todas las ideas humanas sean reducibles
a los atr ibutos divinos y que estos todos sean convertibles o conmuta-
bles entre si, porque la union de ellos debe ser la mas posible, es
decir, una perfectisima identidad, entonces resulta muy probable que
todas las ideas humanas estan ligadas intimamente entre si; y por eso
en el fondo no importa, por donde comenzamos a pensar. En otras pa-
labras, por Ias relaciones de identidad de los atributos divinos se cons-
tituye un pensar reticular para Leibniz asi como para Llull, lo que se
hace importante para todas las demas relaciones de ideas humanas . El
que se pasa dentro de esta red de pensamientos, no podria desviarse
facilmente de las combinaciones o enlaces de verdades que estan im-
plicadas por dicha red conceptual. Tal pensar reticular es verdadera-
mente tipico para la constitucion del sistema leibniziano. La senten-
cia de Anaximandro : «Todo participa con todo», valida para todas
las relaciones o continuidades en el ser real recibe en tal pensar reticu-
lar un principio de orden, es decir, un modelo de pensar, que deja con
mucho detras de si el metodo deductivo relativamente estrecho.


Cada sujeto es una estrella, de la cual salen muchisimos rayos
de deduccion a un sinnumero de otros sujetos radiados. Miguel Serres
sigue en el pr imer tomo sobre el sistema Ieibniziano a este hilo de
metodo y da al tomo el subtitulo «Etoiles» (Es t re l las ) . Que el aspecto
exterior de la figura A de Raimundo LIull podria pasar como simbolo
de tal pensar reticular o estrellado, se entiende facilmente; porque la
letra 'A ' de la figura representa en pr imer lugar el sujeto de los suje-
tos, esto es, Dios, y luego cualquier sujeto real; y los principios abso-
lutos, tomados en sentido de los atr ibutos divinos o en el sentido de
los aspectos transcendentales comunisimos de cada ser real, constitu-


1 8 9 Vease el texto que sigue a la nota 100. — Una alusion Iejana de Leibniz
a Ia doctrina Iuliana dc los correlativos nos ofrece el texto siguiente: « . . . ipsa transitio
seu variatio. quae ubi cum perfectione conjuncta cst actio, ubi cum imperfectione
passio dieitur, nihil aliud est quam complcxus duorum statuum sibi oppositorum et
irnmediatorum una cum vi scu transitus ratione: quae est ipsa qualitas. Ut proinde
ipsa actio (cf. «activum» de Llull ) vel passio (cf. «afzibile» de Llull) siL quacdam
rcsullatio ipsorum statuum simplicium. Hinc vidcnlur duae rcquiri denominationes
intrinsecae ( ! ) , vis transeundi et id quod transitur»; Couturat, Opuscules et fr. 9. —
En consonancia con el predicho «horror vacui et otiosi» esta tambien esa sentcncia
aristotelica: «Natura nihil agit frustra» (De coelo I. 4 ) , citada por Leibniz sejrun Cou-
turat, Opuscules et fr. 7. Cf. B. de Lavinheta, E.rplunatio, Hildcshcim 1973, Einleitung
nota 85.


53




182 PLATZECK, O. F. M.


sujetos primitivos son las ideas primitivas de Leibniz. Vayamos despa-
cio. Adelante! Leibniz distingue terminos no-complejos o sea simples y
otros complejos. Cada proposicion segiin Lcibniz es un termino comple-
jo, el cual como proposicion puede ser verdadero o falso. Un termino
no-complejo, es decir, simple es primilivo o no primitivo. Cada
no-complejo, es decir, simple es o sea primitivo o no primitivo. Cada
termino simple como expresion de una idea aclecuada no puede conte-
ner en si !a posibilidad de contradiccion entre las notas constitutivas.
El termino primitivo es el resultado de un analisis perfecto y no admi-
te una reduccion ulterior. «Impossibile in terminis simplicibus seu
incomplexis est non-ens, in complexis sive in propositionibus est fal-
sum» 1 9 6 El texto mencionaclo se balla en las Generales Inquisilioncs
de Analysi notionum et veritatum™.


Leibniz distingue aqui 1 9 8 :


I. los terminos primitivos por antonomasia,
II. los terminos primitivos confusos de los sentidos,
I I I . los terminos primitivos de cantidad.


Despues se refiere a los terminos parciales o sea respectivos.
I. ,;,Cuales son los terminos |)rimitivos por antonomasia? Leib-


niz enumera: Ens - Non-Ens 1 9 9 , Existens, Individuum, Ego. Estos ter-
minos con excepcion del Non-Ens sujetos cuya funcion consiste exac-
tamente en lo que son sujetos naturales por si solos. Por eso son subs-
tituidos en la figura A de Llull por la misma letra 'A' . El concepto
primisimo para Llull no es la bonrlad ni cualquier otro prineipio ab-
soluto de esta figura A sino lo que Ia letra 'A' por si sola senala, esto
es, en primer lugar Dios mismo y despues eualquier ente conereto que
realmente existe sea como individuo en general o sea como substancia
espiritual, esto es, como un yo. En otras palabras: La letra 'A ' de la
figura luliana implica por si sola los predichos terminos primitivos de
Leibniz.


Como los atributos divinos nos proporcionan diversos aspectos hu-
manamente inteligibles de Dios, se consideran absolutos como tales,
esto es, ulteriormente irreducibles, pero ellos no son sujetos-estrellas
en sentido primordial , mas bien haces de rayos que estrellas concep-
tuales propiamente rlichas. La esencia divina por si sola es el sujeto


1 9 6 Coulurat. Opuscules el fr. 368.
1 9 7 Couturat. Opuscutes et fr. 336-99.
1 9 8 Loc. cit. 360 y sigs.
1 9 9 Hay que notar aqui la ohservacion de Leihniz. comunicada arriha sobre lo im-


posihle en el texto a la nola 196


.54




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 183


solar primorclialisinio, el Enle primisimo, y el linicamente existe por
su propia virtud como el individuo original y ejemplar como el "\ o
primordial kath'exoclien.


En el texlo de Leihniz se clice precisamente que se trata aqui so-
lamente del ente concreto y no del ente ahstracto. Estos como no-nece-
sarios son formalmente excluidos , mientras el ente, en cuanto es
autenticamente posible, es real.


Me parece que esta tiltima observacion exige una aclaracion espe-
cial. El concepto leibniziano de lo posible no es invencion suya si no
nos proviene de la antiguedad y dice: En verdad es posible solamen-
te el ente real y conerelo, porque solo en el se han cumplido todas las
condiciones necesarias para que este mismo ente exisla. En este sen-
tido lo autenticamente posible tiene que existir. Al aceptar este con-
cepto de lo posible, Leibniz concluye vice vcrsa que el mundo entero
realmente existente debe ser entre todos los abstractos posibles el unico
que segiin la sabiduria omnipotcnte de Dios podia existir. Parece en-
tonces que el pensamiento de que el mundo real es el linico que podia
existir incluye el otro que estc mundo real es el mejor de todos abs-
tractamente posibles, porque —y en esto Leibniz y Llull estan del todo
conformes— «Dios no puede obrar mal» 2 0 2 .


Respecto a los demas terminos primitivos de sujeto pucdo scr
mas breve. El exislenle segiin Leibniz es lo que es compatible con mu-
chos, mientras que cualquier otro seria incompatible con ese mismo .
Tambien este concepto dc lo cxislente connota el predicho concepto
leibniziano de lo posible. El individuo se refiere segiin Leibniz tambien
a cada ente real. Para individuarlo en absoluto seria necesaria una
serie indefinida de notas, pero basta indicar algunas para distinguirlo
suficientemente de otros individuos de nuestro ambiente , basta aiin
el solo gesto indicativo. Los conceptos leibnizianos de ente existente
y de individuo se aclaran mutuamente. Del «ego» opina Leibniz que
es algo particular, que resulta dificil explicar su nocion y que conse-
cuentemente se debe poner sencillamente como un esto integral, un
hic integrale. Cierto es, que la 'egoitas ' como el concepto 'haecceitas '
se presenta como un concepto sumamentc difuso, para usar un termi-
no propiamente escotista. Yo suclo hablar de un concepto de clase de
muchas clases de uno.


2 0 0 Coulurat. Log. 360.
2 0 1 Es ol concepto megarico de lo posible. Vease H. Deku, Possibile logicum,


en: Philosophisches Jahrhuch 64 ( 1 9 5 5 ) 3-5.
2 0 2 Ct. arriha la nota 80.
2 0 3 Loc. cit.


55




184 PLATZECK, O. F. M.


I I . En segundo lugar Leibniz al buscar los terminos primitivos
mete los terminos primitivos confusos de los sentidos. Para darnos un
ejemplo se refiere a los colores y opina que el concepto de lo colorado
podria quizas explicarse de cualquier manera e incluso a un ciego
como cierta calidad de la superficie. Estos conceptos, estimulados por
las percepciones sensoriales (sin que estas sean causadas por las co-
sas 2 0 4 nos conducen a la concepcion de las verdades de hecho, a las
«verites de fait», o de contingencia. El analisis de ellas va siempre al
infinito, y solo Dios las conoce del lodo. Estas consideraciones de Leib-
niz, como se combinan con sus investigaciones sobre los problemas del
infinito matematico se alejan decididamente de las doctrinas lulianas
y nos conducen a un pensar moderno 2 0 5 .


I I I . El tercer pueslo de los terminos primitivos de Leibniz esta
ocupado por ciertos terminos de cantidad. Leibniz menciona la «mag-
nitudo extensa, durans et intensa», pero ahade que si no se equivoca,
estas nociones podrian todavia reducirse a otras ; por consiguiente se
excluyen como propios terminos primitivos. Esta duda, o mejor dicho,
esta refutacion de Leibniz se dirige ante todo contra Descartes. Leib-
niz afirma expresamente: «De modo particular se puede dudar aqui ,
si las nociones de «extensio» y de «cogitatio» sean nociones simples
(en el sentido de ideas pr imi t ivas ) ; porque lo extenso parece ser un
continuo que posee partes coexistentes y el concepto de «cogitans» no
parece ser un termino integral; pues se refiere a un objeto. En ambos
casos llegamos a terminos parciales o sea respectivos, como dice Leib-
niz. Estos nos conducen a los conceptos propios de relacion. Leibniz
los llama conceptos parciales, en cuanto de ellos nacen tambien las
particulas (o sea las preposiciones) como «en, de, entre, antes, des-
pues» etc. que notan el respecto de los terminos 2 0 6 . El termino funda-
mental de estos principios respectivos no es como segun Llull la dife-
rencia sino el «idem» en la coincidencia absoluta o relativa. ,;Cual es
la razon de esta discrepancia entre Leibniz y Llull en cuanto al anali-
sis de los terminos respectivos o relativos? Si la diferencia es la rela-
cion basica de todos los principios relativos de Llull, la identidad esta
de rigor ( ! ) fuera de la figura luliana T, asi como tambien la contra-
diccion. Visto bajo este aspecto, la figura T no puede presentar en los
ojos de Leibniz el ultimo analisis de todos los terminos respectivos. Por


2 0 4 Cf. la doctrina Ieibniziana de la mcinada sin vcntanas cn el punto segundo
(texto a las nolas 61-75) y el prineipio de I.eibniz: «Nihil est in intelleetu, quod non
fuerit in sensu nisi ipse intellcctus»: Gerhard, Pkilos. VII , 488. Comparese abajo el
texto a Ia nota 219.


2 0 5 Cf. Origo verilatum contingentium ex processtt in infinitum ad exemplum
proportionum inter quunlilale.s incomunicabiles; Couturat, Opuscules et jr. 1 sigs..


2 0 6 Coulurat, Opuscules et fr. 361.


56




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 185


otro lado, no se puede negar que la diferencia como primer principio
relativo de Llull se funda efectivamente sobre el hecho innegable de
una muchedumbre objetivamente dada. Solo en un segundo paso se
pregunta, en que sentido dos seres diversos concuerdan o se oponen.
Cierto, la concordancia suma de Llull podria ser lo que Leibniz llama
coincidencia, pero sin que esla se tome ya en el sentido de una mis-
medad autentica. \ en cuanto al principio relativo de la contrariedad
de Llull, hay que conceder que en los escritos de nuestro Mallorquin
este principio recibe a veces el vigor de la contradiccion. En otras pa-
labras: en la aplieacion luliana de la figura T se notan ciertas inexac-
titudes conceptuales, porque la figura T representa fundamentalmente
la reduccion de todas las relaciones reales ( ! ) a nueve principios. Mas
ni la relacion de la conlradiccion ni la dc la idcntidad son relaciones
reales. Si, son los principios supremos de Leibniz, pero lo son como
principios del pensar, mienlras que la figura T de Llull esta concebida
por un pensar que se dirige inmediatamente a lo que nos da una reali-
dad, que no consiste solo en la mente humana, sino tambien y en una
mayoria aplastante fuera de la mente. Leibniz no niega la muchcdum-
bre como un dato basico dc nuestro pensar, mas esto si: presupone
desde un principio una identidad entre esta muchedumbre «objetiva»
v el yo que es esa monada sin ventanas, en el cual se refleja Dios y el
universo.


Como la constatacion de una identidad y desde luego, de cada
principio relativo se expresa siempre en forma de una proposicion,
concluyo la exposicion del analisis leibniziano de las ideas no comple-
jas o sea simples y me vuelvo ahora al analisis de las ideas complejas
que segiin Leibniz precisamente son siempre proposiciones completas.


Hemos dicho que el analisis de estos terminos complejos consiste
en la reduccion a una identidad o tambien a una contradiccion. Tal
analisis completo se consigue, cuando se trata de verdades de razon.
Mas un analisis perfecto resulta imposible para el hombre , cuando se
trata de proposiciones sobre las cosas contingentes, es decir, delante
las «verites de fait». De las Inquisitiones generales de analysi no-
tionum et veritatum anotamos aqui !as siguientes afirmaciones de
1 .eibniz:


Una tesis es verdadera, si el analisis de ella (resolutio) puedc
continuarse hasta lograr una enunciacion de identidad o tambien si


Coutural. Opuscules el fr. 371 y sigs.


57




186 PLATZECK, O. F. M.


el camino analitico como tal ya indica que no l legaremos (en este pro-
ceso de analisis) a una conlradiccion 2 0 3 .


Una tesis es falsa segun Leibniz, si su analisis descubre una con-
tradiccion o si se demuestra que aun con un analisis muy adelantado
la tesis no puede verificarse 2 0 9 .


En consecuencia con lo que queda dicbo Leibniz explica las di-
versas modalidades como sigue:


1) Verdades necesarias (o sea «verit.es» de raison) son aque-
llas que pueden ser reducidas a una identidad.


2) Proposiciones imposibles son las que se reducen a una con-
tradiccion.


3) Proposiciones posibles son aquellas, para las cuales se puede
mostrar, que no conducen a una contradiccion.


4) Proposiciones contingentes son «verdaderas», cuya falsedad
no se puede mostrar de otra manera y cuya verdad no se logra anali-
ticamente sino solo por la experiencia, mas exacto: por experimentos 2 1 0 .


De nuevo tenemos que confesar que se trata aqui de considera-
ciones un poco ajenas a las de Raimundo Llull y que nos hacen llevar
a la moderna critica de ciencias. Sin embargo, en cuanto a Leibniz,
detras de estas afirmaciones se esconden todavia otros problemas a
que aludimos someramente. Enumero p.ej . la posibilidad de los mila-
gros, la cuestion de la predestinacion de las almas y en conexion inti-
ma con esta el problema de la libertad humana 2 1 1 . Mas las dos prime-
ras cuestiones trascienden el margen propiamente filosofico. Por esto
renunciamos aqui a una exposicion de ellas, aunque resulten importan-
tes para tratar el tema sobre Leibniz y Llull bajo todos los aspectos.


Tampoco nos hace falta exponer aqui el metodo sintetico del arte
combinatorio; porque se ha comunicado lo mas interesante ya en
nuestro punto primero y nos consta que Leibniz no cambio esencial-
mente esas posiciones de joven, mas tarde.


Lo que atahe aun a la Ciencia general de Leibniz se refiere a )
a la doctrina leibniziana sobre los principios, b ) al problema no menos
importante de la relacion entre el uno y los muchos, c) a la aspiracion


2 0 3 Como en el punlo primero, hacemos constar aqui de nuevo que Leibniz an-
ticipa con tales constataciones el axioma de las ciencias de hoy, segiin el cual una
tesis sobre hcchos naturates. esto es. sobre procesos conlingentes no pueda ser verifi-
cada en absoluto. Hay solamente hipotesis en las ciencias nalurales. Cf. arriba la
nota 24.


2 0 9 La segunda parle de esta alternativa toca de nuevo el problema de una ve-
rificacion improbable. Cf. Couturat, Opuscules et fr. 371 nn 56-7.


2 1 0 Couturat, Opuscules et jr. 371 nn 60-1.
2 1 1 De esla y de los milagros hemos tratado brcvementc en el punto segundo


(vease el tc.xto entre las notas 82 y 84, entre Ias nolas 92 y 9 6 ) .


58




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 187


de Leibniz hacia una lengua universal y en conexion con ella a sus
intentos para lograr una caracteristica universal.


Ortega y Gasset en su libro poslumo La idea de principio en Leib-
niz2[1 nos ofrece una lista de los princios leibnizianos sin haber logrado
empero una suficiente explicacion de ellas. Se ve aqui en seguida que
este libro del gran Maestro espanol no pudo terminar. Nos re-
ferimos en general a las conocidas obras de L. Coulruat, es decir, a
La logique de Leibriiz2" y a los Opuscules el fragrnents inedits de
Leibniz214.


Ya sabemos: Pa ra toda reduccion hay solamente dos ultimos prin-
cipios en Leibniz, el de identidad y el otro de contradiccion. El sim-
bolo del principio de identidad podria ser la cifra ' 1 ' y el del princi-
pio de contradiccion, por el cual se disuelve una hipotesis en nada, la
cifra '0'. Este simbolismo se debe al mismo Leibniz. El uno por anto-
nomasia es el Ens perfectismum lo que tiene que existir 2 1 5 . Como es
asi, se puede afirmar tambien que el Ens perfectissimum es el unico
ente de que se dice autenlicamente «Ens es t» 2 1 6 , porque todos los de-
mas entes son derivados, mas aun: estan entre Ios polos del Ente por
antonomasia y de la nada. No son entes necesarios por si mismos, son
posibles. Pero son posibles, porque existen necesariamente (como an-
tes lo hemos explicado, es decir) en fuerza de la sabiduria omnipo-
tente de Dios. Ahora bien, Leibniz mete el simbolo '1' para Dios y
el simbolo del cero, la cifra '0' (cero) para la nada. Aludiendo a su
sistema dual de los numeros dice que como con las cifras 1 y 0 (cero)
se puede constituir todo el reino de los numeros; asi se constituye,
por decirlo asi, el mundo de las cosas reales por Dios y a traves de la
nada , entendida esta como contradiccion 2 1 7 .


Asi en ultimo analisis todo se reduciria a Dios y la nada, entre
los cuales se intercala el mundo de los entes contingentes, cuyo anali-
sis perfecto hacia una identidad mas bien asintotica esta reservado
solo a Dios 2 1 8 .


2 1 2 I, 17.
2 1 3 Pags. 203-40.
2 1 4 Sobre todo a las pags. 376 v 528.
2 1 5 Cf. Gerhard. Philos. VIT. 261 y sig.
2 1 6 Cf. E. W. Platzeck. Das Reden vom Sein; en: Zeitschrift fiir Philos. For-


schunK 24 ( 1 9 7 0 ) 317-34
2 1 7 Vease Coulurat, Oi>uscules el jr. 430 . Una pagina mas adelante Leibniz dioe:


«Quoniam vero non esl in potentia nostra perfccla a priori ( ! ) demonstrare rerum pos-
sjbilitatem, i, rcsolvere ( ! ) cas —(cnticndase: como un pensar «a prior i»)— usque
in DEUM et nihilum ( ! ) , sufficit —(cf . el principio rationis suff ic ientis)— ingen-
tem earum multitudinem revocare ad paucas quasdam, quarum possibilitas vel sup-
poni ac postulari, vel ex experimcnto probari potest».


2 1 8 Cf. arriba las notas 24 y 208.


59




188 PLATZECK, O. F. M.


En vez de la formula ieibniziana de identidad hemos propuesto
esta otra: «Solamente esto mismo y no no-esto», con la cual la unidad
y la individualidad son suficientemente connotadas. La indiscernibili-
dad de Leibniz es un concepto discutido y rechazable por la micro-
fisica moderna . Frente al uno en el sentido de esto mismo se encuen-
tra la muehedumbre ingente del ser y clel saber. Los muchos entes son
dados y combinados en si y entre si.


Como entes reales son todo lo que se percibe por los sentidos cor.
excepcion del entendimiento mismo, pues Leibniz insiste en que nada
se presenta en el entendimiento si no estuviera antes en los sentidos
excepto el mismo entenclimien!o 2 1 '^ Los productos de la imaginacion
humana se deben en parte a los datos sensoriales y en parte a la fuer-
za combinatoria del entendimiento humano. Fn consecuencia, tambien
los resultados en \as matematicas son productos de la imaginacion, no
10 son solamente los productos artisticos y quimericos. Si Leibniz in-
tenta y funda un analisis geometrico que renuncia al uso del numero
y de la intuicion sensitiva in actu, permanece siempre aiin en el cam-
po de las representaciones imaginativas, pues se refiere unicamente a
las cualidades de las figuras geometricas, que pueden facilitar equiva-
leneias plenamente validas, coincidencias de semejanza y otras de
identidad. Por estas se hallan verdades de razon necesarias sea por
las identidades positivamente dadas sea por las que se dan en virtud
de la negacion de una contradiccion.


Por un lado nos parece a veces que Leibniz acumula sin necesi-
dad las ideas innatas, por otro lado es casi incalculable el poder de la
funcion de la negacion en el pensar humano. Por esto, sin contradecir
a ideas relativamente innatas aceptamos el chctamen de Ortega y Gas-
set: «La nada es, sin cuestion, la idea mas original del hombre. Todas
las demas pueden provenir mas o menos indirectamente de las cosas
que hay: pero la nada no ha podido ser sugerida por cosa a lguna» 2 2 0 .


El principio de contradiccion que no vale para el reino de los
entes concretos mismos, manifiesta suficientemente lo que se ha dicho,
pero el principio de identidad, si tiene que hacerse consciente, nece-
sita la ayuda del principio de contradiccion.


Con el principio de identidad se da inmediatamente otro princi-
pio leibniziano, el de la substitucion de los equivalentes 2 2 1 . Sea dicho
de paso que con este principio Leibniz hubiera podido explicar la
verdadera esencia del silogismo simple, porque en su Analisis lingua-


2 1 9 Gerhard. Philos. VII . 488. Cf. arriha el lexlo a la nota 204.
2 2 0 Ortega y Gasset. La idea del principio en Leibniz, II, 207 nota 2.
2 2 1 Couturat, Log. 206. Un texto importanle para el principio de substitucion


esla en Analysis linquarum; Coulurat, Opuscules et fr. 251 y sigs.


60




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 189


rum hay un texto interesante que se funda sobre este pr incipio 2 2 2 ; sin
embargo la buena idea leibniziana no me parece realizable por una
logica predicativa 2 2 3 .


Los demas principios leibnizianos se refieren mas bien a las ver-
dades de hecho o sea contingentes 2 2 4 . Para ordenarnos el sinnumero
de hechos y procesos contingentes nos hacen falta principios que va-
rian segun los modos del ser el principio de identidad. Este mismo
constituye por si el grado sumo del asi l lamado principio de razon,
mas exactamente del principio rationis reddendae 2 2 5 y se presenta aun
directamente bajo la forma del principio de simetria 2 2 6 . Pero el prin-
cipio de razon que se opone necesariamente a cualquier contradiccion,
es una ley de existencia 2 2 7 . Tambien el principio de conveniencia o de
lo mejor 2 2 8 que reza asi : «Todo lo que puede existir y que es compa-
tible con otros, existe», tiene vigencia aun en virtud del principio de
identidad, porque Leibniz se refiere en este principio como en su doc-
trina sobre el mundo mejor no a las sendas cosas del mundo sino a la
coherencia total del universo 2 2 9 . Sin embargo la inteligencia en esta
identidad no se alcanza por el entendimiento humano, porque ninguna
de las series regresivas de los procesos contingentes contienen «la rai-
son de la suite entiere», esto es, la razon total de la serie. Debemos
buscar fuera de la serie hacia un Ente necesario por si mismo 2 3 0 . En
relacion con el principio de identidad se pone tambien el principio ar-
chileibniziano de los indiscernibles" j l que segun Leibniz es consecuen-
cia del principio general de razon, en cuanto este aparece como la
aplicacion mas fundamental del principio de identidad a las cosas con-
tingentes. Otro corolario del principio de razon es el principio de con-


2 2 2 Couturnt. Opuscules e! fr. 3 5 2 : «Cum scientiae omnes quae demonstrntioni-
bus constant nibil aliud tradant, quam cogitalionis aequipollentias seu substitutiones,
ostcndunt enim in propositione aliqua necessaria uto substitui praedicatum in locum
subjecli, et in omni convertibili propositiones ctiam subjectum in locum praedicati
substitui posse, et inter demonstrandum in Iocum quarundam verilatum, quas prae-
missas vocant, tuto substitui aliam quae eonclusio appellabatur: hinc manifestum esl,
illas ipsas veritates in charta ordine exhibitum iri sola characterem analysi, seu substi-
tutione ordinata continuata».


2 2 3 Cf. E. W. Platzeck. La estruciura esencial del silogismo simple, Apendice I,
Iibro en impresion en Madrid. Ilay que anadir todavia el ya mcncionado principio de
simplificacion; vease el texto despues de Ia nota 80.


2 2 4 Cf. arriba cl tcxlo a Ias notas 208 y 209.
2 2 5 Couturat. Log 213 .
2 2 6 Couturat, Log. 227.
2 2 7 Couturat, Log. 220 .
2 2 8 Couturat, Log. 224 .
2 2 9 Loc. cit. 224 , nota 2.
2 3 0 Loc. cit. 222 .
2 3 1 Couturat, Log. 228 .


61




190 PLATZECK, O. F. M.


t inuidad 2 3 2 . Aqui es necesario insertar aun el principio de la razon su-
ficiente, de que tuvimos que hablar en el punto segundo 2 3 3 .


Como se ve, todas estas variantes del principio de identidad tocan
la muchedumbre ingente de las cosas, que nos aparecen como series
infinitas. La problematica de la muchedumbre infinita no es para Leib-
niz solo una tarea matematica sino a la vez un camino para reconocer
leyes fisicas y metafisicas. Bajo este aspecto Leibniz sobrepasa mucho
el pensar luliano a pesar de que en el siglo de Llull no faltaron auio-
res, quienes se impusieron ya tales problemas del infinito cuantitati-
vo y cualitativo en las cosas contingentes.


Nos queda una palabra breve sobre el lenguaje y la caracteristica
universal segun el pensamiento de Leibniz. La combinatoria luliana
conslituye un primer intento de formalizar las ideas humanas . Pero
el alfabeto de Llull no ha evitado las equivocaciones de los simbolos
escosridos, es decir, de las letras del alfabeto usadas en el Arte luliano.
Como lengua universal LIull ha defendido y propuesto siempre el latin
a los cristianos europeos. Sus razones fueron menos cientificas. ^No
fue precisamente Llull quien ha escrito la mayoria de sus libros en cata-
lan? Sus razones fueron politico-practicas, mientras que Leibniz halla
todavia razones cientificas en favor de la lengua lat ina 2 3 4 .


Mas lo que Leibniz anhela, es mas bien una lengua artificial, por
la cual se evitan lodas las equivocaciones 2 3 \ Tanto en cuestion de una
lcngua universal cuanto en lo^ in f entos de una caracteristica universal
(esto es, de una formalizacion estrictamente logical de los pensamien-
tos humanos por medio de signos completamente univocos I Leibniz
no fue el iniciador unico en su t iempo, pero sin duda el mas progre-
sivo. Sin embargo, como estos problemas no nos proporcionan otras
relaciones entre Leibniz y Llull, baste lo que se ha dicho aqui .


232 Loc. cii. 232.
2 3 3 Cf. arriba cl texlo a la 117. — Quizas no es imitil citar aqui un breve texto


aclucido por Couturat (Opuscules et fr. 3 7 6 ) : «Ptacet autem mcnti (polissimae) potius
iri ficri quod habet ralionem quam quod non habet ralioncm. ita si plura sint A. B.
C. D ct unum ex ipsis sjt eligendum cl sint B, C. D per omnia similia; at solum ab
aliis sese aliqua re distinguat, Menti cuilibet hoc inlclligenti placebit A».


2 3 4 Cf. Couturat. Opuscules et fr. 351 . — Desde luego es interesante el hccho
quc cn nuestro ticmpo los rusos propusieron ya varias veces el latin como lengua uni-
versal en los Congresos internacionalcs.


2 3 5 «Les caractcres qui exprimcnt loutes nos pensees. composcront unc langue
nouvelle, qui pourra estre ecrite et pronocee. Cetle langue sera bien ctifficitc a faire,
mais tres aisee a apprendre, mais bientot rccue par tout Ie mondc. . . J'ose dire cpie
ceey est le dernicr efforl dc 1'esprit humain . . . Cest une de mcs ambilions de vcnir a
bcul de cc projct. si Dieu me donne la vic. Jc nc lc dois q u a moi cl j'cn ai cu !a
prcmierc pensee a 1 age de 18 ans comine j'ai temoigne un pcu aprcs dans un discours
imprime (=De Arle combinatoriu): Couturat, Opuscules el fr. 156-7.


62




LEIBNIZ Y RAIMUNDO LLULL 1 9 1


Considero casi un deber volver otra vez a Ias ideas innatas de
Leibniz. En el punto segundo 2 j 0 al hablar de la monadologia pudimos
hacer constar que segiin Leibniz cada monada espiritual es como un
mundo cerrado sin ventanas hacia el universo. Bajo este punto de vista
las ideas innatas de Leibniz ganan una importancia mucho mayor de
lo que parecia cuando nos hemos referido a Ortega y Gasset que en
el fondo no admite sino la nada como linica idea innata del hombre.
En ultima consecuencia el sentido propio del universo se desvanece
bajo la consecuencia casi logica de las concepciones fundamentales del
Eremita matemalico y mislico de Hannover. Es verdad, que da todo
a Dios, mas para dar una explicacion del universo debe recurrir a la
pobre idea de una armonia preestablecida en comparacion con dos re-
lojes que caminan al unisono de un orden impuesto con anticipacion.
Leibniz acude a esto, porque no osa tomar en serio las causas segun-
das del universo: las cosas, los seres vivientes y espirituales en una co-
munidad viva del dar y recibir, porque no ha querido penetrar en la
misteriosa polaridad entre la Causa primerisima y omnipresente y las
causas segundas. Naluralmente el que acepta la doctrina leibniziana
de la substancia 2 3 7 y de la monada sin ventanas 1 3, tiene que ampliar 2 3 8 ,
tiene que ampliar exageradamente el campo de las ideas innatas. La
concepcion leibniziana de la sustancia, de la monada, de las ideas in-
natas es un conjunio doctrinal, que exige como liltima concesuencia
una logica predicativa asi como Leibniz la ensena. En ultimo analisis
el vo deberia ser e! linico sujeto de la logica leibniziana. Nuestro pen-
sador mismo no saca esta consecuencia v admite aiin vin sinnumero de
monadas creadas o al menos las presupone.


Ademas cada monada creada, tambien la monada espiritual, apa-
rece como una idea asintoticamente menos perfecta de la perfectisima
identidad divina. Por esto, no nos extraha otro pensamiento raro en
el sistema leibniziano, segiin cl cua! las imperfecciones nece=ariamen-
te dadas con la exisiencia de los seres contingentes, esto es, finitos,
consiiiuyen frenle al divino Ente perfectisimo e infinito en cierto sen-
tido un mal metafisico 2 3 9 . Mas tal idea se debe mtis bien a un abuso


2 3 6 Voa c e el tcxto enlre Ias nolas 61-75. cl'.. el lexto en torno a la nota 220.
2 3 7 /.Q l l«en sabc. si el espinnzismo no haya entrailo aqui por una secreta puerta


trascra?
23S Vcanse los textos a las notas 68-72 v a la nota 97.
2 3 9 Cf. Couturat. Opuscules et fr. 21 . dondc Leibniz dice: «Itaque in co sum ut


crerlam, modo hacc duo teneantur: perfectionem omncm in crealuris a DEO esse, im-
pcrfectionem ab carum limitatione f ! ) . caeteras sententias attente consideratas in ul-
tima analysi conciliari universas».


6 3




192 PLATZECK, O. F. M.


del lenguaje humano y contradice lan solo aparentemente al optimis-
mo metafisico de Leibniz.


Concluyo: Frente a Rene Descartes, Cottfried Wilhelm Leibniz
tiene sin duda razon en insistir anle todo en la elaboracion concien-
zuda de una reduccion hacia los primeros principios y hacia los con-
ceptos que no admiten un analisis ulterior. Tal reduccion es necesaria
para todas las ciencias, sobre todo para la filosofia. No hay que em-
pezar con icleas l lamadas claras y distintas, cuando no las tenemos to-
davia o al menos, cuando no estamos seguros de tenerlas.


Ademas, respecto a Descartes tambien en esto Leibniz tiene ra-
zon, cuando exige no solo ideas claras y distintas sino a la vez ideas
adecuadas, no contradictorias en si.


Si en este lercer punto de nuestra exposicion tuvimos que exten-
dernos tan ampliamente al metodo analitico o sea reductivo, esto co-
rresponde completamente al tema de una Ciencia general. Es verdad,
que el Arte luliano no nos muestra tal reduccion de los conceptos hu-
manos hacia los principios absolutos y relativos. Pero si comparamos
el resultado de Leibniz y el inicio del Arte de Llull observamos con
asombro que no obstante la crilica en algo negativa cle Leibniz delan-
te del Arte luliano la diferencia en cuanto a la base de una Ciencia
general no es tan grande.


De nucvo Leibniz tiene razon frente a Descartes, si en el metodo
cartesiano echa de menos el metodo combinatorio en general y espe-
cialmente el sintetico de la combinatoria. Pero en cuanto a Raimundo
Llnll ya hcmos dicho desde un principio que su Arte combinatorio
conoce las leyes mas principales del calculo combinatorio. Cierto, Leib-
niz la supera por haber elaborado la parte teorica; le supera clel todo
en el campo matematico, en la mecanica, en la tecnica; pero quizas
uno no esta tan fuera del camino, si se pregunta sobre el valor de las
matematicas, ante todo sobre el valor de las consideraciones del infi-
nito estrictamenle matematico para la filosofia. Analogias por estupen-
das que sean, no nos llevan muy adelante. El metodo sintetico de la
combinatoria es productivo, produce algo nuevo, algo desconocido
siempre cuando se trata del campo imaginativo sea matematico en el
sentido de Leibniz, sea artistico o sea tecnico, sea dondequiera el hom-
bre tiene la posibilidad de cambiar las combinaciones dadas por la
naturaleza. Si los cambios combinatoriamente sinteticos de parte del
hombre enriquecen su felicidad, es otra cuestion y la dejamos fuera
del debate. Mas en la filosofia, en la metafisica no hay nada que com-
binar de nuevo sino despues del analisis postulado con razon por Leib-


64




LEIBNIZ Y RAlMUNDO LLULL 193


niz. Hay que ver con toda escrupolosidad invesligativa, cuales son las
combinaciones ya dadas , ya hechas para comprender las razones de
las grandes y de las minimas coherencias del ser humano en si y en
medio de su ambiente , de todo el universo, para hacer ver no solo una
posibilidad conceptual de un Ens perfectissimum sino la absoluta ne-
cesidad por razones a posteriori dc tal Ens perfectissimum, porque c!
ser humano lo exige metafisicamente y por consiguiente, psiquica y
moralmente.


Mas de una vez hemos hablado dc un pensar reticular que tiene
ya en mano el hilo de Ar iadne 2 4 0 , que le conduce de maravilla a ma-
ravilla dentro de la red de lodas las combinaciones reales que abarcan
armoniosamente Dios, el alma, el mundo.


ERHARD WOLFRAM PLATZECK, O. F. M.


R o m a


^ Es!a cxpresion es una metafora preferida por el mismo Leibniz.


7 2 1 1 1 1
7 2 1 1 2 0


6 . S




HACIA l NA CLASIKIC.ACION l)K L \ S OHRAS
DKL LULISTA I I . PASOl AL


( o m o i n t r o d u c c i o n al e s t u d i o del p e n s a m i e n t o dcl l \ Pasqual cs r c q m -


s i to prcv io c las i f icar su l i teratura . C a b e n varios a s p e c t o s a d i scut i r : l cngua cn


q u c ( u e r o n cscr i tas las o b r a s . c r o n o l o g f a de las n i i s m a s . obras in ipresas \ t cx -


tos m a n u s c r i t o s , ec l i c iones , t e x t o s or ig ina les y c o p i a s . obras p c r d i d a s , o b r a s


lul is tas V l ibros n o lu l i s tas . I a les e x t r e m o s , sin c m b a r g o , p u e d c n c o n d e n s a r s e


cn una c u e s t i o n bas ica: la c a t a l o g a c i o n y c l a s i l i c a c i o n dc los escritOs del l \


1'asiiual c o n f o r m e a un cr i t er io dc s e l e c c i o n . Cualquiera de los a s p e c t o s sena-


lados p o d r i a t o m a r s e c o m o f u n d a m e n t o . N o o b s t a n t e q u e d a r i a n m a r g i n a d a s


c u e s t i o n e s i m p o r t a n t e s .


Si n o s re fer i inos a la l e n g u a , las o b r a s de Pasqual se c las i f i car ian cn


o b r a s cn c a s t e l l a n o . o b r a s c n l a t m y o b r a s cn r h a l l o r q u i n . I.sta divis i i in


i n c l u i n a cn un m i s m o g r u p o obras de fndo le m u y diversa \ o t ras de igual


c o n t e n i d o v g e n e r o l i terario q u e d a n a n en a p a r t a d o s d i f e r e n t e s .


I a c r o n o l o g i a de las obras p a s c u a l i a n a s mos trar fa el e s p a c i o de t i e m p o


dc su p r o d u c c i o n , s e i l a l a n d o los p e r f o d o s de m a y o r d e n s i d a d l i tcraria. Ll l \


1'asqual micia su labor c o n un s e r m o n en I 734, d e s c o n t a n d o una t r a d u c c i o n




u . \ s i i i c \ < i i ) \ i i r i . \ s o i ' , i ; \ s Dl . l i . u . i s . l \ i; i ' \ s n i \l /95


mientras e s t u d i a n t c en la Univers idad lu l iana , y termina c o n la I ida dcl B.


l.uliu en 1 7 0 0 . Durante el p e r i o d o de c i n c u e n t a y seis a n o s . e s la e p o c a e m r e
1751 a I 7 l>() la de m a y o r ac t iv idad literaria \ de m a y o r p l e n i t u d d o c t r i n a l .


II 1'. 1'asqual es la en lo n ie jor de su saher y en nna i n a d u r e / c i e n t i f i c a e n e o -


m i a b l e . Soii los a n o s , a d e m a s . de sus re lac iones e p i s t o l a r e s que lo e n g a r z a n


e o n la cu l tura e u r o p e a y nae iona l de su e p o e a . I n el l o n d o t o d a s las eartas a


que n o s r e f e r i m o s son de m d o l e cultural y sobre c u e s t i o n e s lu l ianas . A la


pr imera e p o c a , en tre 17.^4 y 1 7 5 0 , p o d r i a m o s l lamarla la e t a p a de los s e r m o -


n e s . Su labor orator ia q u e d a e n m a r c a d a e n ta les f e c h a s . 1'ertenecen t a m b i e n a


e s i o s a h o s a l g u n o s t r a t a d o s un ivers i tar ios y el pr imer t o m o del K.xatnen de la


crisis del I'. heijdo, d a d o a l u / en I 7 4 9 .
II cr i ter io de obras impresas v m a n u s c r i t a s . lo m i s m o q u e el de las edi-


e i o n e s . es inuy superf i c ia l , o f r e c i e n d o n o s una e las i f i eae ion m u y dcsigual y


d i s c o n l o r m e . II cr i ter io de t e x t o s or ig ina les y c o p i a m a n u s c r i t a s i n c l u i n a s o l o


los t ra lados un ivers i tar ios , m a r g i n a n d o los l ibros nuis i m p o r t a n t e s del I'. Pas-


qua l .


T e n i e n d o en e u e n t a las observacJones p r e c e d e n l e s . n u e s t r o er i ter io es


encuadrar la obra de 1'asqual en el h o r i / o n t e de las m a n i f e s t a c i o n e s l i terarias


del l u l i s m o ile hi l l u s t r a c i o n . C o n e l l o d e s e u b r i m o s la in i ensa labor d e | e i s ier-


e i ense en re lac ion al c o n j u n t o l i terario del s e t e c i e n t o s y , a la v e / . la diver-


sidad de a s p e c t o s d o c t r i n a l e s de su o b r a . Kllo mot ivara t o d a v i a una primera


d iv i s ion en ohras paseua l ianas lu l i s ias y l ibros n o lu l i s ias . 1'ara e l l o se i m p o n e


la n e e e s i d a d de e s q u e m a t i / . a r . en pr imer lugar, toda la l i teratura lulista del


s e t e e i e n t o s c o n el p r o p o s i t o d e , sobre su t e m a i i e a . c o n t e n i d o \' e s truc tura


formal . in t en tar una e l a s i f i e a e i o n de los g e n c r o s l i terarios del l u l i s m o de la


l l u s t r a c i o n 1 .


I:n h n e a s genera l e s la l i teratura lulista del s iglo XVIII eneaja per fec ta -


m e n t e en las m o d a l i d a d e s l i terarias de la eul tura e s p a n o l a de la e p o c a . C o m o


en e s ta , son las obras lul istas obras de i n v e s t i g a c i o n y de e n s a y o . T i e n e n


carac tcr d i d a c t i c o , l l l o s o f i c o , t e o l o g i c o , h i s t o r i c o , b i b l i o g r a f i c o , e i i i i e o \


p o l e m i c o . N o se o lv idan t a m p o c o c i e r t o s rasgos de b a r r o q u i s m o d e e a d e n t e .


que se p e r p e t u a r o n en la primera m i t a d del s iglo X V I I I . Tal s u e e d e eon los


s e r m o n e s lu l i s tas , por e j e m p l o . O h r a s h i s i o r i e a s \ h i o g r a l i e a s sohre I lull pue


den parangonarse c o n la labor h i s tor iea del I'. M a s d e u . L l e m e n t o s de his toria


del p e n s a m i e n t o lulista n o s recueruan la obra del i'. A n d r e s o el Knsayo
apologetico de la literatura espanola del P. Javier I a m p i l l a s . e i t a d o a v e e e s
por _el 1'. 1'asqual. I as t r a d u c c i o n e s de t e x t o s lu l i anos n o s recuerdan la labor


de una serie de e r u d i t o s de la l l u s i r a e i o n q u e . j u n t o e o n M a y a n s . se d e d i c a -


ron a edi tar y e x h u m a r t e x t o s m e d i e v a l e s .


' t ii rstudio ilitallailn clc l.i litrratu ra luli-U ili-l siglo \ \ III lup lletado a i:abo por cl
aulor iii mi rpsis! dortoral. 1'arli' ilel inisnio i-studio sera proximanienle publieado liajo el
111i111> (jeneral (le Filosnfiu y Socinlud (Hanes snciocullurales i/e/ lulisnm cn la lluslraiion).




( 9 6
s. i iti \s \ I I . K I . \ \ i


J u n t o a la i n t e g r a c i o n n a c i o n a l de his o b r a s lul istas es p r e c i s o c o n s i d e r a r


l a m b i e n stis n o t a s e spec iTicas q u e las s it i ian en re lac ion \ en c o n t a c t o d o c t r i -


nal y formal e o n las c o r r i e n t e s ln l i s tas e u r o p e a s . c o m o lt;i s e n a l a d o ('arrcras


A r t a u - . N o l a es te a u t o r d o s d i r e c c i o n e s en el l u l i s m o s e t e c e n t i s t a . I na reco -


•j.e las a p o r t a c i o n e s ntas n o b l e s del s ig lo d e la l l u s t r a c i o n . I a otra t o m a i n a t i /


p o l e m i c o d e s e m b o c a n d o en una seire de c o n t r o v e r s i a s d o c t r i n a l e s . A m b a s


t e n d e n c i a s c o n v e r g e n en el I'. C'uslurer v en el 1'. 1'asqual. I a o p i n i o n de


Carreras Artau es e v i d c n t e , pero e x c e s i v a m e n t c l imi tada para e n s a y a r nna c la-


s i f i cac ion de los g e n e r o s l i terarios del l u l i s m o s e t e c e n t i s t a m a l l o r q u m . I n


e f e c t o , deja fuera de a l cance t o d a la l i teratura univers i tar ia . f.s p r e c i s o buscar


un cr i ter io mas a m p l i o d e n t r o del cual se inc lu ir ia c o m o pa t l e en un t o d o el


e n f o q u e del p r o f e s o r Carreras.


I a l i teratura s e t e c e n t i s t a de la e scue la lulista n o es s i n o la e x p r c s i o n de


d o s l lnes pr inc ipa les de la e p o c u : i o r m a r lul is tas e r u d i t o s \ d o c l o s . desterrai


o dcstruir los crrores y a t u q u e s del a n t i l u l i a n i s m o \ del u n t i l u l i s m o . \ m b o s


l ines se individual i / .an en una plural idad de e e n e r o s l i terarios en los q u e


t o m a n u n i d u d . j u n t o a las d o s ideas m e n c i o n a d a s . los m u l t i p l e s \ var iados


a s p e c l o s de cada o b r a .


I I l u l i s m o f o r m a t i v o sc ccn l ra en t o r n o a la Univers idad lu l ianu. I.as
c x i g c n c i a s univcrs i tar ias d e t e r m i n u n una l i terutura e m i n e n t e m e n t e d o c t r i n a l .


e x p o s i i i v a \ d i d a c t i c a . I.n e s te g r u p o d e b e inc lu irse :


I a l i tcratura a c a d e n t i c u .


I a l i tcratura de l o s s e r m o n e s .


I I l u l i s m o de c o n t r o v e r s i a se p o l a r i / a en t o r n o a un c o n j u n t o de v igen-
eias s o c i o c u l t u r a l e s q u e m a t i / a r o n las c i r c u n s t a n c i a s de la e p o c a . l a l i teratura


de es te a p u r t a d o es p r i m a r i a m e n t c a p o l o g e t i c a . Iis en esta d i r e c c i o n c u a n d o cl


i u l i s m o s e t e e e n t i s t a desarrol la l o d a su c a p a c i d a d creadora \ da de si' l o d o sti


s e n l i d o c n t i c o e l i i s t o r i c o . I.n tal d i r e c c i o n e a b e senalar:


l.a l i teratura p o l e m i c a .


I a l i teratura b iograf i ca .


l.a l i teratura de e r u d i c i o n b ib l iogra f i ca .


1 a l i teratura de t r a d u c c i o n e s y p u b l i c a c i o n e s del " O p u s l u l l i a n u i n " .


C o m o programa o r i e n t a d o r r e s u m i n i o s la l i teratura lulista del s ig lo


XVIII en el s i gu i en te e s q u e m a :


3


: llist. ile la filos. cristiana. T II. c:i|>. W l l






793 S. I'111 \ S \ l l il( \ \ I


La obra de Pasqual e s e m i n e n t e m e n t e a p o l o g e t i c a lu l iana. Para Pasqual


la doc tn ina de R. I . lull es la m e j o r e s t r u c t u r a d a y la m a s univcrsal ya q u e l o s
o t r o s s i t e m a s son partcs de aque l la - ' . N o s o l o s o n a p o l o g e t i c a s sus o b r a s lul is-


tas . s i n o t a m b i e n sus e s c r i t o s n o lu l i s tas . A s f e s c r i b e : "Me p a r e c i o p u b l i c a r e n


id io ina c o n u i n la p r e s e n t e Ilustracion q u e t r a d u c i d a al l a t ino se unira c o n las


q u e t e n g o e x p u e s t a s , y de t o d a s e l las se (ormara una c o m p l e t a Apologiu de


la D o c t r i n a y m e r i t o de mi P.S. B e r n a r d o " ' . L.a a p o l o g e t i c a pascua l iana t i cne


d o s lasos: n e g a t i v a , una de cr i t i ca dc d o c t r i n a s y o p i n i o n e s c o n t r a r i a s .


p o n i e n d o de m a n i f i e s t o d e f e c t o s e i n c o n v e n i e n t e s ; p o s i t i v a , la o t r a , dc apor-


t a c i o n de r a / o n e s en a p o y o de la tesis lul ista a d e l e n d e r . Su a p o l o g e t i c a sc


funda en r a / o n e s ; n o es c u e s t i o n de g u s t o s s i m p l e m e n t e . " N i n g u n o c u a n d o


m u c h a c h o , ha e s c r i t o Pasqual , p u d o o b l i g a r m e a jurar "in verba m a g i s t r i " .


S o l o n ie d e t i e n e en el m e t o d o l u l i a n o la s o l i d e z e infa l ib i l idad q u e c o n o / c o


de sus f u n d a m e n t o s y u n i c a m e n t e d e s p u e s dc c o n c e b i d o mc he d e t e n i d o


f innc en su s e q u i t o " 5 .


La obra de Pasqual t i ene s e n t i d o h i s t o r i c o c r f t i c o c h i s t o r i o g r a f i c o .


Procura . f u n d a m e n t a r sus p r u e b a s e n d o c u m c n t o s y t e x t o s y d is t inuuir p e r l e c -


t a m e n t e entre t e x t o y c o n t e x t o en sus i n t e r p r e t a c i o n e s d o c t i i n a l c s " . L)c a h i


su v i s ion h i s tor i ca y filosofica m u y c l a r a m c n t e d e l i m i t a d a s en sus c o m e n t a -


r ios . l.a labor h i s tor i ca cn el c o m e n t a r i o de un t e x t o d o c t r i n a l c o n s i s t e . escri -


be el I ' . Pasqual , en e x p o n e r l o s c o n c laridad a fin de mani f e s tur la v e r d a d . La
labor f i lo so f i ca cn la i n t e r p r e t a c i o n esta en a n a l i / a r la e f i c i enc ia dc las ra/.o-


nes y la so l ide / . de los p r i n c i p i o s sobre los q u e se a p o y a el t e x t o c o m e n -


t a d o 7 . Por tales m o t i v o s se e n c u e n t r a cn las o b r a s dcl I ' . Pasqual una p r e o c u -
p a c i o n c o n s t a n t e por la prec i s ion del l enguaje en t e m a s filosoficos y


t e o l o g i c o s , por la s u b o r d i n a c i o n dcl v o c a b l o al c o n c e p t o . por las d i l i c u l t a d c s


del l e x i c o l u l i a n o y por las f u e n t e s d o c t r i n a l e s del m a c s t r o L u l i o . f.l I ' . Pas-
qual n o a d m i t e por las b u e n a s una d o c t r i n a por cl l i ec l io de ser lu l iana . N o


3 "Si sc compara cl Systeina (de l.lull) con los otros. facilmenle se conocera. . . que no
son mas que parles ilcl integro systema Luliano qiie a lodos los comprenilc. \ loVlos sc
reduren a cl". (H \S(,)1 U., R..Kxamen de la cn- i - i l . I I'. Peijoo. . . I. II. Dis.rl \ I ) .


I'ara facililar repetiriones usaremos las siguienles siglas:
\CS: \rchivo dcl Colegio dc la Sapiencia; \ l ' l . \ l : \rehivo 1'alario t.piscopal dc Ma-


llorca: \KI'I I.: \rcl i i \n de la Hcal y 1'ontificia I niversidad Luliana; UISAL: Bihliotera
Publira 1'rovincial dc Mallorca; BK: Kibliotera dcl Monaslerio de l.a Kcal:Cl'l.: (lausa l'ia
t.uliana; UAN: Descubrimiento de la \guja nautira; 11 I Kxamen de la crisis del 1'.
Feijoo: \ I.: Vindiciae lullianae.


4 llustrarion al portenloso favor dc su leche celestial. . . 1'rolog: I 7t!2.
5 I' \S(,H \ \ . . K. I.(.I I. II. Prologo.
6 PASQI Al„ K. VL. l. II. Oironiea proectesis.
7 D A N . D i s . 1.


5




Cl . \SI I 1C \ C I ( ) \ 1 )1 . I . \ S ( > B R \ S DF.l. Ll LISTA K. I ' \ S 0 | VI. 199


cree en el "mag i s t er d i x i t " . s i n o q u e t o d o d e b e filtrarse por el pr isma de una


sana c r i t i c a . " E s t o y p r o n t o e n d e x a r de ser lu l i s ta . ha e s c r i t o . y d i s c f p u l o de


Sal / . inger. c o n o c i e n d o ser inuti l el M e t h o n o L u l i a n o " * . ( o n tales carac teres la


ohra del I'. Pasqual inicia u n v e r d a d e r o l u l i s m o e r i t i c o a b r i e n d o c a u c e s a n t e s
d e s c o n o c i d o s . Kl " O p u s " p a s c u a l i a n o se h a c e una p r o l o n g a c i o n del l u l i s m o


a u t e n t i c o , una cr i t i ca de la i d e o l o g i a lu l iana y una p r o y e c c i c i n hacia el pensa -


m i e n t o m o d e r n o .


C o n f o i m e al s e n t i d o a n t e s s e i i a lado p o d e m o s hablar en la obra del I'.


Pasqual de un franco neolulismo. fcn el f o n d o de las a c u s a e i o n e s ant i lu l i s tas
se ins inuaha el i n t e n t o de u n a i s l a m i e n t o de las d o c t r i n a s lu l ianas . El P.
Pasqual p e n e t r o las c o n s e c u e n c i a s de la a c u s a e i o n y t u v o por primera vez


e o n c i e n c i a q u e im s a n o l u l i s m o era una i m p o s i b i l i d a d sin c o m p r e n s i o n para la


h e r e n c i a m e d i e v a l q u e vivia e n el y sin una apertura c n i i c a de los s i s t e m a s


c o n t e m p p r a n e o s . De a h i q u e t o d a su obra sea una lucha p o r d e s c u b r i r . en las


o p i n i o n e s d i v e r g c n t e s . el a lma de verdad q u e t o d a v i a las l iga. C o n o c e d o r de


I lul l . de la e s c o l a s t i c a y de la i d e o l o g i a m o d e r n a . e n lugar de hacerse parti-


dar io e x c l u s i v i s t a de una de e l las . su obra es un e s l u e r z o . s i e m p r e sohre la


hase lu l iana . por t o m a r s e l e c t i v a m e n t e t o d a s aque l la s ideas y d o c t r i n a s e s c o -


last icas y m o d e r n a s q u e le sirven y fundir las c o n las de R a m o n U u l l y cons t i -


t u y e n d o su p r o p i o s i s t e m a . t s t c e s el neolulismo de la obra paseua l iana q u e .
c o n toda su per tenc ia a la i d e o l o g i a lul iana y su e s t r e c h a so ldadura de la


f i l o so f ia y t e o l o g i a e s c o l a s t i c a s , al par es la obra lulista mas avanzada y m a s


abierta a la c o n c e p c i o n l l loscif ica de Jos s i s t e m a s de su s ig lo .


Al re fer irnos a una o r d e n a c i o n de las obras pascua l ianas n o p o d e m o s


hablar de c l a s i f i c a c i o n e s ya e s t a b l e c i d a s , s i n o de e n u m e r a c i o n e s , mas o m e


n o s c o m p l e t a s . de sus e s c r i t o s .


N o s v a m o s a refcrir a l o s e s t u d i o s de las obras de Pasqual anteTiores a


l u 0 0 . hn e s t o s l i m i t e s s o l a m e n t e p o s e e m o s d o s c a t a l o g o s de las o b r a s pascua-


l ianas . hl p r i m e r o , dc B o v e r . cn I <S(>X en su obra "Biblioteca Je escritores
baleares". e n u m e r a d i e c i n u e v e obras del c i s t e r c i e n s e . s e h a l a n d o a lgunas de las
b i b l i o t e c a s d o n d e se e n c o n t r a b a n . Kl o t r o c a t a l o g o es el de M. Ge laber t


B o s c h en la ohra "/•.'/ !)r. liartolome I.lull v el Colegio Je la Sapiencia". h n e'1
e i u i m e r a treinta y tres e s c r i t o s dcl P. Pasqual . t n 1901 Salvador Bove n o s


daba a c o n o c e r cn la Revis ta Lul iana , bajo el t i t u l o de "Lo doctor Arcange-
Ikli" tres v o l u m e n e s m a n u s c r i t o s . p r o p i e d a d del Dr. J o s e Miralles S b e r t . q u e
c o n t e n i a n d i f e r e n t e s t r a t a d o s t e o l o g i c o s del 1'. Pasqual . F.n nuestra c las i f ica-


c i o n v e r e m o s a u m e n t a d o el m i m e r o de o b r a s p a s c u a l i a n a s c o n r e s p e c t o a las


cifras a n t e s s e n a l a d a s .


T e n i e n d o p r e s e n t e t o d o s los d a t o s s e n a l a d o s e s t a b l e e e m o s nues tra elasif i-


c a c i o n de las obras del I'. Pasqua l :


* t.CK. T II. Prologo.




200 S. TKI \ > M K R C A N T


/ UBRAS l.il.lSTAS


I Literatura academica


A ) T r a t a d o s un ivers i tar ios


I. T e o l o g t a e s c o l a s t i c a


a) Materias generales


1 De figuris Artis ( M a n . 6 8 0 B I T M . )


Hn real idad n o es un t r a t a d o t e o l o g i c o , ni s iquiera un t r a t a d o . Hs una


e x p l i c a c i o n de c u a t r o pag inas y m e d i a sobre cada una d e las figuras del A r t e .


de su s i g n i f i c a d o , d i s t r i b u c i o n , c o l o r e s y c a m a r a s .


2 Travtatus artis et scientiae generalis vel instructio aJ indagandas et


inreniendas theologicas reritates. ( M a n . 6 8 0 B P P M . ) .


Hl t r a t a d o es i n c o m p l e t o . H m p i e / a en la s e g u n d a parte e o n el n. 1 1 4 .


I ue t e r m i n a d o el I 1) de o c t u b r e de 1 7 4 0 .


3 Tractatus de prineipiis et natura theologiae. ( M a n . 6 8 0 . BI'1'M).


Hs el original del P. Pasqual . Hue e m p e z a d o el 3 de m a r z o de I 7 4 0 y


t e r m i n a d o el 15 de j u n i o . ("onsta de tres par tes . Hn la pr imera . 16


d i s t i n c i o n e s . habla de los p r i n e i p i o s de t e o l o g i a . Hn la tereera h a e e un


e s t u d i o de la t e o l o g f a e o i n o e i e n c i a s e g u n las d i ez reglas lu l ianas .


CTtase: Carta a C e n a c u l o , e n e r o y j u n i o 1 7 5 4 .


h) Cdtedra de 1'rima


I Tractatus de voluntate Dei ( B C S . I I . legaj , 2 ) .


1 s una c o p i a del or ig ina l . pero a p r o b a d a d i r e c t a m e n t e por el m i s m o


Pasqual . AI tinal del t e x t o se l e e : " V i s t o A n t . R a y m u n d o Pasqua l . e is ter-


c i e n s e . e t e o " . S igue l u e g o la firma a u t o g r a f a . I.a f echa del e o m i e n / o de la


e o p i a es de 19 de o c t u b r e de 1 7 8 4 . T e r m i n o s e : " f inen i i m p o n i m u s die 13


Mayi anni 1 7 8 5 " . Al p r i n c i p i o de eada e u a d e r n i l l o apareee el a p e l l i d o I o b o .


a l u n m o q u e fue de la un ivers idad y del C o l e g i o de la S a p i e n c i a y e m i n e n t e


lu l i s ta . Hl original e s de fecha a n t e r i o r a 1 7 5 4 segun las i n d i c a c i o n e s q u e


t e n e m o s del m i s m o Pasqua l .


C f t a s e : Cartas de Pasqual a C e n a c u l o , e n e r o y j u n i o 1 7 5 4 : M. Ge laber t


B o s c h . n. 3 0 : J . M a B o v e r , vo l . II.


2 Tractatus de praedestinatione et reprobatione ( B C S . H 5 3 ) .


Es e o p i a m u y p o s t e r i o r del or ig inal . l . leva fecha de 24 de m a y o d e I 7 l ) 1


c u a n d o el P. Pasqual y a habfa f a l l e c i d o . Hl e o p i s t a es Pedro Juan b s t e v a . Hl


or ig inal . segtin i n d i c a c i o n del m i s m o Pasqua l . e s antcr ior a 1 7 5 4 .


Cf tase : Cartas de Pasqual a C e n a c u l o . e n e r o y j u n i o 1 7 5 4 ; .1. M B o v e r ,


vo l . II. La cita de Bover se reficre a otra e o p i a d i s t inta de la q u e h e m o s


s e i i a i a d o , pues d ice q u e lleva fecha de 1 7 9 3 9 4 .


7




( I .V-II l( \ ( i u \ Dl | \ > ( i m ; \ > , | l | | | . | I .ISI \ H I ' \ N , H \ I j o i


c) CdtcJra Je I isperas


I Tractatus Je urojiindissimo Trinitatis mysterio iu.xta mentem >i.
I.ulli. ( B ( \ S . I I . legaj .


fcs un m a n u s c r i t o originul Jel I'. I'usqual. bn una n o t a se d ice quc la


e x p l i c a c i o n ile la les l e c c i o n c s e n i p e / 6 en la un ivers idad luliuna el I' 1 dc


o c t u b r c d e 1 7 4 3 . l e r n i i n u n d o l u s cl 2 3 de juuio clc l 7 4 4 .


Dcl m i s m o Irutadu e x i s t e n e n el ("olegio dc la Sap icnc ia d o s c o p i a s


m a n u s c r i t a s . l 'na lleva el i i t u k i de Tractatus Jc Trinitate (I > 3 ) c o n feclta


dc Hi de d i c i e m h r e de I 7 l > 0 , s i e n d o el c o p i s t a 1'edro Juan I s l e v a . 1 n i p i e / u


c o n i m p r o l o g o i n e \ i s l c n t c en el n i u n u s c r i t o origiuul . l'oi lo d c m u s se a c o m o -


da e x a c l a m e n l c al or ig ina l . Lti el legajo 4 I I de la niisnia h i h l i o t e e a hu\


o lra e o p i a h a s i a n t e d e l c r i o r a d a c i n e o n i p l e t a . e u y o l i l u l o r e / a : "l)e projiin-
Jissimo Trinilatis Mysterio juxta mentem llii Dris. II R l.tilli.


1 s a n t c r i o r a la senaluda a n t e s .


C i i a s e : Cartas de l'usqual u ( e n a e u l o c n e i o y jui l io 1 7 5 4 ; M d c l a h e i t


B o s c l i , n. 20:.I. M B o v e r , vo l . II. I s ie e scr i tor se refierc a una c o p i a d i s t in ta


dc las qttc h e m o s s c n a l u d o \ a q u e da la l e c h a de I7 l >3 l ) 4 .


2 Tractatus Je incomprcnsibili scientia Dei ( M a n . h 8 0 . lil'1'M).
I s el original dcl I'. 1'usquul. I m p c / a d o el l l » de o e l u h r e de I 7 4 1 y


t c i m i n a d o el l 1 ' d c ahi i l de 1 7 4 2 . Ls un a m p l i o t r a t a d o q u c . s i g u i c n d o el


m e t o d o d e las d i e / rcglus lu l ianas . es t iu l ia la c i e n e i a d iv ina . Va del l o l i o 1 4 4


al 2 0 3 , e o n 2 3 7 n i u n e r o s .


( n a s e : Ca i ia dc 1'asqttal a C e n a e u l o e n e r o \ jtiuio I —-4-4; 1'usquul: " l r a e -


la tus dc \ o l u n i a i e D e i " ; M. l . e l a h e i l B o s c h . n. 3 0 ; J . M a Bover , vo l . II. l i


Irutado q u e cita e s te atttor es una c o p i a .


.>' Tractattis Je Deo i/uoaJ essentiam et Jignitates. seu Je Deo uno.
( M a n . <>M) BIM'M.)"


I s el originul del I'. 1'usquul. 1 n i p c / a d o el I 1 ' de o e l u h i e de I ~4( ) . N o


p o n e l e e h a de l e i n i i n a e i o n . I alia un t r o / o i n t e r c a l a d o d e s d e el n u m e r o 2(>(>


has ia el 3 1 3 . c|iie es el i i l t i m o del i r a l a d o . A n a l i / a lu n a t u r a l e / a de D i o s


segtiii las d i e / reglas lu l ianus .


C i t a s c : Ca i ia a C e n a c u l o e n c r o \ jun io l 7 5 4 : 1'asqual e n " l r a e t u t u s de


v o l u n t a l c D e i " y en " T r a c t a t u s de T r i n i t a t e " .


' I I inaiit iw i it<> l»KII i lr la l' . l ' l ' \ l . o l i t i r n r . a d r m a y i lr l<>» tr.i 1 ;nI• >.- \ a r i l a t l o s . o l r o s <l<>»


ll \ o - 11 l l l l o s M*li: " I l>n tiltlts iitililiillt < imttiirlis l itrin ttruttlllrlttil sit r tilnri Itnltrs tn ilnrrsts
initrrtK lltriiliiriris" \ "l>r • innlit miiilitis />nin i /> io / i / / / i ". \ n i l i o » h a l . i . l o - ii.> ii. >- p a n r r n


Irl I' l'.l-.|il.il 1.1 Irlni <l> l i » l l l l - m o » lu> < - l.l .1.1 < l - lrrr irn . -r I .1- Iri l l . t - <lr l.>- l l l i . - I IH».


i i t | n v a i n l o rii 01 Iiilin- i l r I 7.IM .1 p r i m r r o \ Irr t i i ina i lo r n ju l io i lr I7:'»l> rl - r i i i i i n l o .


I H i l l i . l . l l l -II a lr i l i l l r i . in al I' l ' . i - . | l l a l \ ,1 i p l r . Ila-la o r l l l l i r r i lr I 7:'.'l 110 »r l iarr ral ;:<> llr la


a l r i l i a ilr I ro lo^ i . i . l 'oi 0I1.1 partr rl p i i i n . i o l l . \ . i la a p r o l i a r i o n . " \ i - l o I lni.i» . .Irl


•alrilra l n o . 01 r r - p o n i l i r i i l r


8




202 S. 1 I I I \ S Vltl lC W I


2. Teologia moral


I Tractatus de haptismo ( B C S . I I Legajo 4 ) .
1 s una c o p i a i n c o m p l e t a q u e t ermina a la m i i a d dc la c u e s t i o n s e p t i m a .


l . leva fecha de 17<S2. C o n s t a de d o s partes . Kn la primera se trata de los


p r i n c i p i o s de fe \ dc los p r i n c i p i o s l u l i a n o s . 1-1 n la s e g u n d a se d e s e n v u e l v e n
las c u e s t i o n e s c o n f o r m e a la m e t o d o l o g i a de las d i ez reglas lu l ianas .


2 Tractatus tlieologicus de Hucltaristiae sacramcnto ( B C S . I I
Legaj . I ).


I.s una c o p i a . I.n el pr imer l o l i o se lee q u e el i'. 1'asqual e m p e / 6 la


e x p l i c a c i o n del m i s m o en la univers idad iuliana el 19 de o c t u b r e de 1 7 8 5 .


C o n s t a de dos par tes . En la primera se tratan los p r i n c i p i o s . La d i s t i n c i o n


primera hace re ferenc ia a los p r i n c i p i o s de fe , c i t a n d o varios c a n o n e s y


a l g u n o s d e c r e t o s papa le s y del C o n c i l i o de T r e n t o . La s e g u n d a d i s t i n c i o n


senala los p r i n c i p i o s l u l i a n o s , re f i r i endose a varios t e x t o s de L.lull, a los Prin-


c i p i o s de T e o l o g i a y a la D o c t r i n a 1'ueril.


C i t a s e : B o v e r , n. VIII . Af i rma q u c el original esui cn p o s e s i o n del Sr.


( a p d e b o u . M. G e l a b e r t B o s c l i . n . 1 3 .


3 Tractatus theologicus a Sacro Ordiinim Sacramento ( B C S . H .
I egaj . 1 ).


I.s una c o p i a . h.n el pr imer fo l io sc d ice q u e el a u t o r e m p e / o la e x p l i c a -


c i o p en la un ivers idad lul iana en \ {> de o c t u b r e de I 7 S 7 . C o m o los d o s traba-


jos a n t e r i o r e s . en la pr imera parte se refierc a ios p r i n c i p i o s v en la s e g u n d a


trata las c u e s t i o n e s c o n l o r m e a las reglas lu l ianas .


4 Tractatus de sacramentis. conscientia, eclesia, de legibus, ad modunt
indicis systematici in opera beati Raimundi l.ulli ( B i b l i o t e c a del M a r q u e s de
V i v o t . M a n . L. 2 ) .


El p r c s e n t e m a n u s c r i t o c o n t i e n e d i f e r e n t e s m a t e r i a s , d e s a r r o l l a n d o toda


la t e m a t i c a sobre los s a c r a m e n t o s : D e s a c r a m e n t i s in genere (I • 2 7 4 2 7 6 ) ;


De s a c r a m e n t o b a p t i s m i (f. 2 7 6 2 7 8 ) ; Dc c o n f i r m a t i o n e (f. 2 7 l ) 2 8 0 ) ; De


euchar i s t ia (f. 2SI 2 8 2 ) ; De p o e n i t e n t i a (f. 2 8 3 2 8 6 ) ; Dc s a c r a m e n t o


ord i n i s ( 2 8 7 2 8 8 ) ; De e x t r e m a u n c t i o n e (f. 2 8 8 2 8 9 ) ; De s a c r a m e n t o


m a t r i m o n i i (f. 28 ' ) 2 9 0 ) ; De c o n s c i e n t i a (f. 2 9 1 ) ; Dc ecc l e s ia (f. 2 9 2 ) ; D e


l eg ibus (f. 2 9 3 ) .


C o m o p u e d e c o m p r o b a r s e por el m i m e r o de f o l i o s . las partes q u e se


c i tan n o c o i n c i d e n c o n las ohras c i t a d a s en los n i i m e r o s I , 2 y 3 . h.stas


c o n s t i t u y e n t r a t a d o s i n d e p e n d i e n t e s .


C i t a s e : B o v e r , n . X V I I I : M. G e l a b e r t , n. 3 1 .


9




Cl. \> l l II \ ( . K » \ Hl I \ S (il<K \ S IH I. II LISI \ I! I'VSI)I \ l 203


/II l.iteratura de los sennones


S e r n i o n : II Milagro dc l:i Sabidur ia del B. R. 1 u l io Dr. I ldo . > Martir


y 1'airon dc la I uliana l 'n ivcrs idad dc M a l l o i c a . iusliiininJn en esni oracidn


que (ii ln licsia (/<• su cumrrsidn que tlia 25 de enero la celebra diclia


universidad representado en sus cuatro clattstros de Tlieologia,


Jurisprtidencia. Mcdivina y iilosofia predicd cn el afio I 43 cl R ./'. A.R.


1'ust/ual.


K l . M a l l o i c a : I 7 4 4 .


II m a n u s c r i t o de d i c h o s e r m o n o c u p a cl n i i m e r o IX del c o d i c e que


c o n t i e n e l o s s e r m o n e s p r e d i c a d o s p o r cl I'. Pasqual . ( B . R. c t id ice 1 4 ) .


// l.iteratura poleniica


\ ) Obras de r e i v i n d i c a c i o n a p o l o g e t i c a


/ i.xamen de la crisis del /'. icijdo sobre el arte luliana.


Madrid . I I. 174 ' ) y I II 1 7 5 : .


( arrcras Artau ha c s c r i t o q u c cs la p icza m a s in tcrc santc y pos i t iva dc la


p o l e m i c a . c o n s i i i u y c n d o una ohra a l t a m e n t e ins truct iva en m a t c r i a s lu l ianas .


II pr imcr l o m c j es e m i n e n t e m e n t c p o l e m i c o y trata los t e m a s c o m u n e s del


l u l i s m o a p o l o g e t i c o . 1.1 s e g u n d o cs l i a n c a m c n t e d o c t r i n a l \ | n i c d e cons idcrar -


se c o m o el \ c r d a d c r o t r a t a d o l i l o s o l i c o del l u l i s m o dcl I'. 1'asqual. Segt in el


p r o p i o a u t o r cs te s e g u n d o t o m o trata de la c i e n c i a universal y d c las e s p e c i a -


lcs. Mani l i e s ta los t u i u l a m c n t o s dc c s t a s . e s t a b l e c i e n d o las d i f e r e n c i a s en tre


I lull y los o t r o s l i l o s o l b s s o h r e el part icular . hn r c s u m c n c o n s t i t u y c un


v c r d a d e r o c u r s o dc f i l o s o l i a .


( ' l i a s c : ( a r t a s a C e n a c u l o o c t u h r c 1751 \ jun io 1 7 5 4 : R c s p u e s t a a una


carta (Jel Dr . D. Manuel de Za lv idc ( M a n . 1 0 7 3 . BI'1'M). t x c e r p t a c \ variis


i n o n u i n e n t i s ( B C S . M a n . I 1 . l egaj . (>): C o n t r o v e r i s sobre cl c u l t o . . . B . R . L .


a n o 1 7 5 0 ( B C S . Man. I . s I ) . M a n i l i r s t o en q u e sc e x p o n e n . . . los m o t i v o s


q u e prec i san l o s I T . . . del C t o . S t o . D o m i n g o . . . a a b s t e n e r s e de dar su c u l t o


p i i b l i c o a el V R . I ." ( B C S . M a n . I s l ) Bover , n. II: M. Ge laber t B o s c h , n.


4 5.


I indiciae lullianae. sire demostratid critica immunitatis doctrinae


llluminati Doctoris. . . ub erroribus.


A v i i i o n . I 7 7 S . 4 t o n i o s .


Se c o n s e r v a n de esta obra varios m a n u s c r i t o s


"Vindiciae lullianae" (CI 'L . A I T M . c o d . 3 7 ) . C o n s t a de 6 4 7 p a g i n a s , de


las q u e las 1 (> pr imeras y las n o t a s marg ina l e s son a u t o g r a f a s del l J . 1'asqual.


Abarca el t o m o III y parte del l \ ' . hasta el " P r o p i l e u m " e x c l u s i v e .


"Vindiciae lullianae" Cl' l . A P I M . caja 3 . legajo 2). C o n t i e n e un Irag-


n i e n t o del l ibro p r i m e r o d e la e d i c i o n de A v i f l o n . 1 a m a y o r parte de letra e s


original del 1'. Pasqual .


10




S. T l t l \ S M K R C \ \ T


"Vindiciae lullianae" ( B P P M . Man. 6 2 6 4 ) . C o n s t a de tres v o l i i m e n e s de
5 8 8 paginas y 41 1 t i . r e s p e c t i v a m e n t e .


"Vindiciac lullianac" ( B P P M . Man. 1 0 1 8 ) . T o m o II de 4 4 9 l i .
"\'iiuliciac lullianac" (BPP.tyl. Man. 1 0 5 d dO). Son c i n c o v o l i i m e n e s I:


I 16 IT. 6 2 4 pag inas ; II: 6 2 5 1.361 p p . : III: 3 1 8 li'. IV: 3 4 2 IT; V: 2 0 0 IT.


I.as " V i n d i c i a e " son la sunia lulisla del s ig lo X V I I I . Vas ta sunia erf t iea y
e x p o s i t i v a . ha d i c h o Carreras A r t a u . d e las d o e t r i n a s lu l ianas y sus i m p u g n a -


c i o n e s .


I a his toria ed i tor ia l de la obra e s larga y a e c i d e n t a d a , o c u p a n d o el


p e r i o d o de 2 3 a i i o s . en tre 1 7 5 5 y 1 7 7 8 .


I n 1 7 7 0 se que jaba Pasqual q u e t o d a v f a n o hab ia s i d o a p r o b a d a y , can -


s a d o de t a n t o s o b s t a c u l o s . s u p l i c a b a en 1 7 7 5 a C e n a e u l o q u e hieiera g c s t i o -


nes e o n el fin de ed i tar las " V i n d i c i a e " . en Portuga l .


I lay s i l e n c i o por e s p a c i o de mas de d iez a n o s , en c u y o t i e m p o , n o


p u d i e n d o v e n c e r s e g u r a m e n t e las d i f i c u l t a d e s , el P. 1'asqual pub l i ca su obra


en Aviiii in en 1 7 7 8 . 1'ero n o t e r m i n a r o n a q u i t o d a v i a sus p r o b l e m a s . I.n


1 7 8 7 vue lve a -escr ib ir a C e n a e u l o sobre el t ema de las " \ i n d i e i a e " d a n d o l e


e u e n t a de la e d i c i o n v el c o n t e n i d o de los c u a t r o t o m o s . f.n 1 7 8 8 le hace


saber las d i f i c u l t a d c s de la d i s t r i b u c i o n de la m i s m a . N o p e r m i t i a n su entrada


en f.spaiia p o r q u e hal laban errores y d e s a c a t o s al rey y a la n a e i o n . C o n tal


m o t i v o se h a b i a p u b l i c a d o , en 1 7 8 4 . un d e c r e t o real p r o h i b i e n d o la en trada


en l i spana de p u b l i c a c i o n e s sin q u e a n t e s f u e i a n c x a n i i n a d a s por cl C o n s e i o


Rea l . qu i en d e b i a autor i zar la i n t r o d u c c i o n de la obra . Mi o b r a . eseribira


Pasqual . fuc la pr imera q u e sufr io las c o n s e c u e n c i a s y q u e . a d e m a s . el c o m i -


s i o n a d o tiie nada a l e e t o a la d o c t r i n a lul iana y alargo la o r d c n dc p e r m i s o ,


i n c l u s o e o n un i n f o r m e d e s f a v o r a b l e .


I ii m a r / o de 1 7 9 0 p u d o enviar el P. Pasqual los e j e m p l a r e s de las


" V i n d i e i a e " q u e hab ia p r o m e t i d o a C e n a c u l o , r o g a n d o l c q u e le e n c o m e n d a . s e


a IJios p o r q u e . \ a c u m p l i d o s en d i e i e m b r e de 1 7 8 9 sus o e h e n t a v d o s a i i o s .


d u d a b a si veria los f r u t o s q u e se e s p e r a b a n de la o b r a . R e a l m e n t e cl P. Pas-


t|ual m u e r t o en 1 7 9 1 , n o v io l i q u i d a d o s c o m p l e t a m e n t e los i n c o n v e n i e n t e s de


la p u b l i c a c i o n de las " V i n d i c i a e " . II 5 de m a y o de 1 7 9 ) el abad de l a Real


reiinc la e o m u n i d a d e o n el lin dc no t i t i ear l e q u e el e a m i n i g o magistral l i .


A n t o n i o N i e o l a s L.obo, a n o m b r c d c l o s p r o t e c t o r e s de la Causa P i a . e x i g i a la


l i q u i d a c i o n de los g a s t o s q u e h a b i a o c a s i o n a d o la p u b l i c a c i o n de las " V i n d i -


e i a e " . I n 1 7 8 7 el P. Pasqual hab ia e s e n t o a C e n a c u l o q u e la i m p r e s i o n la


h a b i a n c o s t e a d o a l g u n o s lul is tas de Mal lorca c o n la c o n t r i b u c i o n , a i i ade , de


" b a s t a n t e c a n t i d a d de mi re l ig ioso p e c u l i o " . f n m a y o de I 7 l ) | la c o m u n i d a d


i 1




( i \ > n u; \ < : i n \ Di i \ s i n:i; \ s ni i i i i i>i \ K. r \ s n i \ i


de 1 a Real a p r u e h a la l i q u i d a c i o n , l i r m a n d o l a el ahad y el c a n o n i g o I o h o ' ° .


l.a roinuuitluil mouaslcrio ile l,u Kcal lirino la cuenta "-r«_un
! r - i i l l l l K >l> 11 t-l I I llf l l iai / i ) rnrnrlll' Soh lC 1(1 tJUC l'l l'.M. \ l l l . K. 1'USlpial
lcnia LSISIUIIO ilc sti l.ol.-illo cn la iniprrsion ilc las \ intliriae I ullianas: \ ilr
lo t|lic \a l' ina riiiliol-adn < n dhlrro \ r\rmplai'rs dr la mrnrionaila
ol.ra"".


tiaslos:
-cjun nola ilr Irtia propta i ld Ihlo . 1'adir luua *_a>lado por la


imprcsion ijiialioi iriilsi!* lihias. Soli. U'" I •
11. -i _im nola d r l n i i - n i o lcnia _.a.-lailo |»ara liacci venir l.i ohru ilc


I rancia. \ los j . a - l o > ociirriiios lia-la Mailriil \ Mullorca hasla |umrrla
rorrirnlr ln -. jrnla- \cinlr \ rnicr hlna- d i r / \ - r t - sucltlos. >on \V1%\ I |(. -


( u\ as dos purlidas r n u na im porl ,in sctccicnlas \ ciulc \ nuevr lihras \
ilic/ -i i- siirltlos. N n i 7l_(' I . lo -


I l c S C l l c l l t o \ l | r r i \ o


l 'o . l l r r -1 a p.M I |i l.l - r ll r\ Cll l l cSCOI l l i l l 1'icilltl M*tf'll lil \ do> l|lna> licllll
- i i r l d n - [ j i n i I I M o . d r \ LI ,i - i i - - o l u i i i o - \ lia p;u.uiio la l at i>a l'ia. sc^un
H - l \ o - d r |K r o n i r i l l r . > o t l ' I 72 I.. H S


M. cs drsrurnlo M') jnruos ilc dirha ohra i p i r |nan lialda Lihrrro
n i l ir:'n al dirlio l ' o . . rslo cs I '* jllr_:i>> \ rnd id os i n d iurro. ') r t i limo-na d r
Mi-.-.i.-. \ lo- ilcmus n i i i r - . i d o - r i i rspecir | i a r a Koma. l n n o \ a . Madrid.
l'o| 1 1 l l \ ( ad I / . lodo - r< l in nola d r | . || ado 1'ioldll. r n \ o l l l l p o i l( .1 1'UZOIl
ilc li Id.ra- usciciitlc a "... I I . d r t|ualc> reha\a<las Ml pcselas ilc los I 1'
jueyos vcmliiltis cn ilincro ilc t|iic loino cl l.ilircro'siiclilo por lihra soii
lii|iiiiluilas i p i i i i i r n i a - vchilc \ ochu lihras. v >n- sucldos. S m ~\'1\\ I,, i> -.


\ ! si i loci icnlan I jucuos i|iic dc ordcn dcl l ' . \ l . sc rctuvo cl C . J u a n
d r >la. Mar_.urila ( \ i p u r h i n o >pu i n \ do d r la lniprrsiou;e>lc c s u u o para cl
Mlil. d r I i i r n l r i a : do- para cl Uunl \ Monast. ilcl ( i - l n . \ o t r o para cl
i i u - u i o I'. I ranris.ro i j u r a dicha ruzon sulrii \ i'iiilc \ tpiatru lihras. Son _' I I..


\ l - n i i |in :•(»-. i |uc rrconienilo cl l ' . \ l . - r i ntreiiusrn paru la- lihrcrias
I. ilc la I 11 n i i -iil.nl. 2, p.n a cl S*ininario. •'•. para cl (,ole«_io ilc la Sapien-
ria. I. pura la lihrcriu ilc S Iruncisco. " i . para lu ilc S. \ L U - I H I . '. pura la
ilcl Molll.. 7. paia la i |c | l>. Ka\miiiido i|iic csla st pai.ida cit >. I railcisco
d r \ - i -: iinporlan i|iiarcnla \ ilo.- lihra.-. Son I - I


'l las cualro partitlus cti una la roiuponcn ilc ,*c|rcif utus srlrula \ sri.-
lihras culorzc - u r | . | o > . Stiu 7<><> I . II >.


KcsilllU dr |u >ol.ir ilicllU * licitta i | l i r . s idll lo fl r . l l - o 7_"' I.. I (l > \ cl
dr-riirnlo o dcscur^o 7(»h I.. I 1 -. liriir cniholsado cl Milunlo I' Mlro. a
ina- dr lia \ n ln inla \ -ris lil>ra> dir/ \ ocho suclilos. last|iic poi -u biicna
inctnoria contlcna nraciosnncnlc la I ausa Pia al Moiiasl. \ para inic ctnislc
luinanio- la pr lc 'airula \ ilctinicion dr nucslras propias inanos. tlc ipic sc
harcn dos imialcs copius una pani cl MonuM. \ olra paia rl \ n l n \ o ilr la
i ausa l'ia 1'alma \ Marzo '.\ I ilc 1 7'M . \n lon io \ i co las l .oho I an. Maj». cn
dn ho nomhrc. I.a Kcal \ Ma\o drl I 7'M>. I ,., Joscph Vbatl d.l Monast.
<l( \ . Siu. dcl III. lirilltl la ptc. ron api o\ ucitlll drl luisitlO. srnun rrsolllrion
rapt I ul.it (I r ."> n i a \ o d r d irlio \ no \ a m i rl i itI rac-rri11. Sccrct. 111 c matldo
ilicho Sr. \had ronlinuar la parlc. rcsolucion \ (iucnta cn cslc l.ihro dc
I irrrrtos: lo ipir cxccutc d i \ o dia. nics \ ann. Ila rsl cl lidrni iacio. |-'r.
Scliastiun Kurcclo Sctrclurio. "IJihrc dc los iJecrcls tlcl Ml. Illc. S-nor \l>.
Iliii7". WW.


12




206 5. I Kl \ S MKKC \ \ 1


,Defensa de la antigiiedad y legitimidad inmemorial del 11.R. I.ulio,
Martyr, contra las insolencias del Manuscrito andnimo "l.a verdad sin rcho-
z < v " ( B i b l . Capuchinos- . Casa Provinc ia l B a r c e l o n a )


Es el original del I'. Pasqual .


V i d e " V i n d i c i a e " T IV e a p . IX " U e a l i q u i b u s censur i s adversus q u o s -


d a m I ulli l ibros ins i i i s in q u o d a m m a n u s c r i p l o A n o n y m o . i n s c r i p t o . "I.a ver-


dad sin r e b o z o " .


4 Indicio de la estimacion que merece cn las escuelas catholicas la
doctrina dc cl 11 l.ulio martyr y doctor. de la tercera orden de S. l-rancisco.
( B I S A L . Legajo dc p a p e l e s s u e l t o s , n . I ).


l .etra original del I'. Pasqual .


5 Discussio scripti cum hoc epigraphe: Aliquee obscrvaliones super
cultum qui Raymundo l.ullo in Majorica e.xhihelur. ( B I T M . Man 1 0 8 8 ) .


( T i a s e : M. Ge laber t B o s c l L n. 1 2 .


6 Descubrimiento de la aguja ndutica, de la situacidn de la America
dcl Aric dc navegar y de un micro metodo para cl adelantamiento en las
Artcs y Ciencias. Disertacidn en que sc manifiesta que cl primer Autor de
todo lo expuesto es cl B.R. l.ulio, Martir y Doctor lluminado: Con un Apen-
dicc de la ensenanza piiblica, de los progresos de la literatura v otros puntos
hisloricos en Mallorca.


l-.dt. M a d r i d . 1 7 8 9 .


II m a n u s c r i t o de esta obra se c o n s e r v a en el A r c b i v o de la Keal A c a d e -


mia de la l l i s t o r i a . M a n u s e r i t o 9 2 1 : 2 4 0 2 4 .


I.a obra n o es p o l e m i c a , p e r o , s i . a p o l o g e t i c a de I lull y del l u l i s m o . En


la d e d i e a t o r i a al C o n d e de C a m p o m a n e s , d i r e c t o r de la Reai A c a d e m i a de


l l i s t o r i a . a t i rma Pasqual q u e el m o t i v o de la obra es c o o p e r a r e o n " n o t i e i a s


e x a e t a s de la isla de M a l l o r c a " al " D i c c i o n a r i o H i s t o r i c o g e o g r a f i c o " q u e


d c b c publ i ea i la Real A e a d e m i a . C o n es te l ibro p r c t c n d e el a u t o r "hacer jus-


licia" a u n o de sus i lustres h i j o s ( d e Mal lorca ) m a n i f e s t a n d o fuc el i n v c n t o r


de un d c s c u b r i m i e n t o tan litil a t o d o el g e n e r o h u m a n o , y q u e ,v/'/i razdn sc


han apropiado los extrangeros".
I a obra le m e r e e i o el t i t u l o de A c a d e n i i c o de la Real A c a d c m i a de la


I l i s l or ia . En m a r z o de 17 ( )() lo c o m u n i c a a C e n a c u l o t r a n s c r i b i e n d o en la


carta cl t i t u l o c o r r e s p o n d i e n t e q u c l leva f echa de J u l i o dc 1 7 8 9 .


( T t a s e : Carta a C e n a c u l o j u l i o 1 7 8 9 : B o v e r , V I ; M. Ge laber t B o s e h . n. 2 .


7 Respuesta a una carta del Sr. D. Mamiel dc /alride. comisario de
Marina de estc Reyno de Mallorca. sobre rarios puntos respectivos al B.R.
I.ulio, Martvr y Doctor lluminado, escrito por cl P.M. Dr. Antonio 1'asquai,
nionge cistcrcicnse. Mallorca I 776.


(B1T.Y1. M a n . 1 0 7 3 y Bibl . C a p u e h i n o s Casa Prov ine ia l . B a r c e l o n a ) .


Hs un a m p l i o e s c f i t o q u e va dc l o s l o l i o s 8 al 1 0 5 . En e;l trata sobre la


v ida . d o c t r i n a , mart i r io y c u l t o d e R. Llul l .


C i t a s e : B o v e r , n . I X , M. G e l a b e r t , n . 1 4 .


13




i . i . \ s n i c \ c i < > \ i i i i . \ s OIII: \> I>I I i.i i . i s i \ i ; . i ' \ s u i \L. 207


B) La l i tcratura dc las " a n i m a d v e r s i o n e s snpcr d u b i o " .


/ Ihimulis satisfactio ad animadrersiones super dubio: un et quae. . .
( B C S . I 1 I egajo 7 . n. 2).


I a letra n o c s original del P. Pa.squal lo q u e n o s l iace s u p o n e i q u e sea


nua c o p i a . Sin e m b a r g o al c o m i e n z o dcl m a n u s c r i t o e x i s t e el n o m b r e autogra-


fo v rubrica del c i s t e r c i e n s e . l-n cl l egajo 6 n. 3 6 de la m i s m a b i b l i o t e c a hay


o t r o e j e m p l a r de " S a t i s f a c t i o " en cl q u e c o n s t a . e x a c t a m e n t e igual al q u e n o s


r c l c r i u i o s . n o m b r e y rubrica dc I r. A n g c l N o c c r a s . I l c m o s c o m p r o b a d o q u e


en la caja 4 . l cgajo 1 dc C P L . API \ l . hay o t r o e j e n i p l a r . q u c lleva el n o m b r e


dc I 1 . N o c c r a s . q u c c o i n c i d e c o n la cop ia del C o l e g i o de la S a p i e n c i a . Por
a n a l o g i a n o s i n c l i n a m o s a pensar q u e cl m a n u s c r i t o q u e a n u n c i a m o s sea una


cop ia dc la obra dcl P. Pasqua l . cop ia q u c el m i s m o a p r o b o y rev iso . N o


o b s t a n t e lo d i c h o . cl m a n u s c r i t o dc rc l crcnc ia 110 c o i n c i d c por su t i t u l o y
n u m e r o dc pag inas m a n u s c r i t a s c o n el q u e cita M. d e l a b e r t Boscl i en el n.


2 1. 01 iginal del P. Pasqual .


/// l.u litcratura biogrdfica


1 \'ida del Hcalo Raymundo l.ulio


Palma de Mal lorca , 1 I 1 8 9 0 y T II 1 8 9 1 ,


I a p u b l i c a c i o n fue l levada a c a b o p o r la S o c i e d a d A r q u e o l o g i c a l .u l iana .


l-lxiste el m a n u s c r i t o original en la b i b l i o t e c a de l.a Rea l , c o d i c e 3 . c u y o t i -


tu lo r e / a : "l / ( /</ de el Beato Raymundo l.ulio. martir y doctor iluminado. de
lu tercera orden de S. /-'rancisco de Asis. sacada principalmentc de sus escri-
tos".


I 11 la b i b l i o t e c a dc la S o c i e d a d A r q u e o l o g i c a Lul iana e x i s t e una c o p i a ,
sin n o m b r e de a u t o r , c o n 2 0 0 c u a d e r n i l l o s de d o s l iojas . t i tu lada " \ ida de


R a n i o n I . lul l" ( M i s c e l a n e a de a s u n t o s lu l i anos r e c o p i l a d o s por J e r d n i m o


R o s s e l l o , n. I I .
1 a V ida dc l . lul l . sacada p r i n c i p a l m c n t c dc sus o b r a s . q u c piensa publ i -


car cn latfn el P. Pasqual e n Mal lorca , a q u e se refiere la carta a C e n a c u l o e n


o c t u b r e de 1 7 7 0 . es el te .xto l a t i n o q u c figura en el pr imer t o m o de las " V i n -


d i c i a e " . I£l l ibro del p r e s e n t e a p a r t a d o p r o b a b l e m e n t e sea una traduccicin pos -


terior de aqt ie l .


I)e la vida de l .u l io q u e c i tan Bovcr \ ( i c l a b e r t B o s c h . d e b e m o s pensar


que 110 es el e j e m p l a r dc nues tra re fercnc ia . ( i e e m o s q u e el s e g u n d o c o p i o
dcl p r i m c r o . a u n q u c diga en 1 8 9 2 c u a n d o sal io a l u / su l i b r o . q u c "cn la


ac tua l idad se da a la e s t a m p a (se refiere a la obra lu l iana) por la " S o c i e d a d


A r q u e o l o g i c a l .u l iana" . Ln e f e c t o . c r e e m o s q u e se ref ieren m e j o r a un c o n -


j U n t o de m a t e r i a l c s . c o m o v e r e m o s cn cl n i i m e r o s i g u i e n t e . q u e u t i l i / o el P.


1 4




208 S. I I! I \ S MKKC W I


Pasqual para escr ibir la Vida del B. L.ulio. II t i t u l o del m a n u s c r i t o "Vida.
virtudes y milagros del B.R. I.ulio. doctor ilumitiado y martir" q u e c i tan
a m b o s e s c r i t o r e s y q u e Bover a l l rma en 1X68 en p o d e r del Sr. C a p d e b o u n o


c o i n c i d e c o n el l i l u l o del original dc l.a Keal . original q u e . por una no ta del


pr imcr l o l i o . s a b c m o s q u e fue " r c g a l a d o a la Hib l io tcea I p i s c o p a l por d o n


1'ahlo I errer \ Segui' . p b r o . d ia 4 de abril de l ° 0 2 " .


2 Resumen de la vida. martirio, rulto sagrado y catltoliea doctrina dcl
Bto. Raytnundo l.ulio. ntartyry doctor iluminado"


( B i b l . c a p u c l i i n o s casa prov inc ia l B a r c c l o n a ) .


M a n u s c r i t o a u t o g r a f o del I'. 1'asqual. II I'. \ n d r e s dc 1'alma crce q u e


son n i a t e i i a l e s q u e u t i l i / o 1'asqual para sti V ida del B. K. I u l i o . I I p r c s e n t e


original e s dc I 7 7 1 ' 1 .


.> Cronologta l.uliana <> Rcsumcn
( B i b l . c a p u c h i n o s casa provinc ia l B a r c c l o n a ) .


Seg i in el I'. A n d r c s el p r c s c n t c m a n u s c r i t o . original dcl I'. 1'asqual \ de


lec l ia de 1 7 7 ] . parece ser una c o n t i n u a c i o n dcl i r a t a d o antcr ior .


•/ Vita H. Raymundi l.ulli e.x c/us operibus dcprbnua. ( M a n . 1 0 5 5
M T M ) .


I s el l e x t o l a t m o de la \ ida de l u l io \ al q u e se refiere 1'asqual en las


e a i i a s a C e n a c u l o . ( o i i t i e n e o() l II.


IV l.a litcratura Jc crudicidn
bibliogrdjica


l'or lo q u e sc l e l i e r e a ohras dc c a t a l o g a c i o n de los c s c r i t o s de I lull n o


e x i s t e n s e p a r a d a n i e n t e . s i n o q u c s o n . en el " O p u s p a s c u a l i a n o " , un c a p i t u l o


mas de la "Vida del B. l . u l i o " l a n t o en su l e x t o l a t ino c o m o en la e d i c i o n


e a s t e l l a n a .


I n lo t o e a n t e a l a l i teratura dc r e c o p i l a c i o n l i i s tor iograf lca s o n d i g n a s d c


e o n s i d e r a r varias s e l e e e i o n e s :


/ Miscclanea luliana (MK. c o d . 11.
I n el f o l i o p r i m e r o de le t ia del 1'. 1'ascual d i c e : " p e r t e n e c e a la libreria


tlel H. R a y m u n d o l .u l io de el c o n v c n t o de San I ranc i sco de \ s i s de Mallor-


e a " C o n t i e n e 4 o d o c u m c n t o s q u c l i i eron r e c o g i d o s por cl I'. 1'asqual, a u n q u e


n o se diga e x p r e s a m e n t e en parte a lguna . 1'uede co l eg i r se de q u c varios dc


e l lns e s tan e s c r i t o s de su propia m a n o . l a l e s . los dc los fo l ios 4 . 2 3 . o l . 0 2 v


9 1 . O t r o s , e s c r i t o s de m a n o a jena . Ilevan n o t a s a i iad idas por el al f inal . c o m o


p u e d e c o m p r o b a r s e e n los fb l ios 3 7 y 5 l *. ( J t m s llevan al pie d e la pagina cl


i m p o r t e de su c o p i a .


1 1 II . . \ III. .' 11«>-.*»>.


15




<:i.\sn K; \<: I<>\ IU | , \ S OBKAS 1)1.1. I I I . ISTA R. PASQI \ l 209


2 l-amilia v casa Jc l.ull cn Cataluha (B ib l . c a p u c h i n o s . Casa prov in-


cial . B a r c c l o n a ) .


Material q u e a p r o v e c h o el P. 1'asqual en su Vida del B. L u l i o , c p . 2 .


.>' Tratado de la familia Jc los l.ulls por el RJ<>. /•>. I r. Joseph Gifrau


Jclla 1'alina Jcl onlcn Jc la McrccJ Calzada. DcfiniJor v 1'rovincial Jc Cata-


linia. ( B i b l . c a p u c h i n o s . Casa prov inc ia l . B a r c e l o n a ) .


I I m a i i u s c r i t o estii e s c r i l o c n c a t a l a n .


V i d e : VI b p i s t o l a r i o l u l i a n o , n . 6 .


-/ Ccriamcn pro H. I.nllo ( B i b l . c a p u c h i n o s . Casa prov inc ia l . Barce-


l o n a )


C o p i a del c e r t a m e n o r g a n i z a d o en Mal lorca en a labanza del B. K. I ull


cn cl a i io I 5 0 2 .


.5 Cartas Jc I). 1'cJro Jc Aragon y Jc I). Jiian ( ( T l A P I . M . caja 5 .


legaj I l


V i d e Ep i s to lar io l u l i a n o , n. 5 .


Informatio Archiepiscopi Turraconensis (C'1'L. . \ I ' 1 M . c o d . 3 8 .


C o n t r o v e r s i a s lu l ianas s ig lo X V I I I , p a » . 4<>8 5 0 0 ) .


P r o b a b l e m e n t e e s una c o p i a dc q u e se sirvio el 1'. Pasqual en las " V i n d i -


c i a e " , I . I, p a g . 3 8 4 . A c o m p a n a al t e x t o l a t i n o una t r a d u c c i o n c a s t e l l a n a .


Crcgorius. . . Archiepiscopi Tarraconensis. Caesaraugustano ci


Valentino eonimque suffraganeis saltttem. . . ( C P L . A I T M . c o d . 3 8 . p»g.


5 0 0 5 1 2 ) .


" \ i m l i e i a e " . I I. pag . 4 0 3 4 1 0 . S i g u c al t c x t o l a t i n o una t r a d u c c i o n


c a s t e l l a n a . I . P e r e z 1 2 a t lrma q u e esta bu la , q u e trae la m i s m a fecha ( 2 5 e n e -


ro 1 3 7 6 ) q u e la f a m o s a bula c o n d e n a t o r i a , que a l g u n o s s u p o n e n inventada


por I . v m e r i c h . v s u s p e n d e la s e n t e n e i a e o n t r a los l ibros l u l i a n o s , e s apcScrifa;


q u e fue i n v e n t a d a p r o b a b l c m c n t e por el I'. Pasqual o por el I'. I i a n e i s e o


\ ieli dc S u p e r n a . p o s t u l a d o r de la Causa en R o m a .


V l.a literatura Jc tradttcciones y


publicaciones del "Opus lullianttm"


I Arhol Jc la lilosojia Jc Amor Jcl llio. R. I.litll ( B i b l . c a p u c h i n o s


Casa prov ine ia l . B a r c e l o n a ) .


\ er s ion e a s t e l l a n a . \ l l inal e x i s t e una n o t a a u t o b i o g r a f i c a q u e d i c e :


" l e n i a e n t o n c e s q u i n c e a i ios \ n o hab ia e o n e l u i d o el eurso de H l o s o f f a eu


la I n i v e r s i d a d " . " A d v i e r t o q u c es te l ibro n o lo traslade palabra por pa labra .


s i n o q u e en algiin lugar scgtin el s e n t i d o en q u e se ha l l aba : \' sin cn a lgo


erraie por es te l ibro lo s o m e t o a la c o r r e c c i o n de la Santa Madrc lgles ia q u c


c o n c l u i el a i i o 1 7 7 3 en q u c d c f e n d i a c t o genera l . A n t . Pasqual . . .".


1 2 I T . 11. :t < l'i.".H). pag.


16




210
s. i KI \s \ I I : K C W I


2 llluminati doctoris B.R. I.ulli martyris liber Mcdicina peccati <>


ritlunis lcmoviccnsibus latinae solutae orationi donatus l'.M. Dmno. Antonio


R. Past/ual, monaclio cistcrciensc K T I . AIM.M. C aj . 3 . leuaj . 2 . n . (>).


II m a n u s c r i t o e s ta i n c o m p l c t o .


.•>' l'ida y actas dc B.R. I.ulio, martyr y doctor iluminado escrita VII


lemosin por el autor andnimo y coetdneo, traducida iuntamente en castcllano


por cl l'.M. Don Antonio Rayinundo 1'asqual, monge cisterciense. K T I .


\ l ' l M. caj . 3 . legaj . 2 . n. 7 ) .


I \ i s t e n d o s e j e m p l a r e s . u n o original del I'. 1'asqual y el o t r o c o p i a . Al


l inal l iay el Cam de Ramon c o n una t r a d t i c c i o n .


C i t a s e : M. Ge laber t B o s c h , n. 3 S . II m a n u s c r i t o q u c sc cita c s una tra-


d u c c i o n la t ina .


•4 1'ctito Raymundipro conversione injidcliwn ad Coelestinum I'.


" V i n d i c i a e L u l l i a n a e " , I I. c a p . X X I . ss. X V I .


1 a obra lu l iana fue p u b l i c a d a cn 1 7 2 2 por la e d i c i o n m a g u n t i n a , e d i c i o n


q u e r e p r o d u c e i n t e g r a m e n t c el I'. 1'asqual en las " V i n d i c i a e " .


.i l.xcelso rey glorioso ( V i d a B.R. L u l i o . Mal lorca 1 8 9 0 9 1 , 1 II.


pag . 2 2 5 2 2 7 ) .


Carrcras A i t a u 1 ' a l i i n i a q u e es uua vers ion cas tc l lana del I'. 1'asqual dc


la p o e s i a " S c n y e r . vcr D e u s . rei g l o r i o s " q u e i n c l u s c R. I lull cn cl u l l i m o


c a p i t t i l o de sii " B l a n q u e r n a " . Sin e m b a r g o el p r o p i o 1'asqual at irma q u e la ha


c o p i a d o de la t r a d u c c i o n dcl "Hlanqi ierna dc 1 7 4 l t .


n l.ibro de la Orden de Caballeria de cl 11. Raymundo l.ulio Martir y
Doctor lluminado ( M a n . 1 0 7 0 I T I ' M ) .


'I r a d u c i d o cn lengua cas tc l lana de la I c n i o s i n a en que fuc e s c r i t o . I:s


una c o p i a .


C i i a s e : ( arta del I'. 1'asqual al Dr. 1 l a d o : M. Gelabert B o s c h . n. 2 d .


I / l-.pistolario luliano


I Cartas del /'. 1'asqual a irei Mamtel Cendculo


L d i c i o n : I i c o . de G a m a C a e i i o cn "I rei Manne l d o ( e n a c u l o l \ s p c c t o s


de sua a c i u a c a o l i l o s o i i c a ) . I i sboa 1 9 5 9 . I o s or ig jna les sc c n c u e n t r a n en la


h i b l i o t e c a ptibl ica c A r c h i v o de t v o r a : c t id ice n. ( X X V I I / 1 3 .


I a c o l c c c i o n c o n s t a d c 2 5 cartas en las q u e se tratan d i s t i n t a s c u e s t i o n e s


lul i s tas .


Carta de P.A.R. 1'ast/ual al M.I. Sr. I). Antonio l.ladd. . . ( B C S . I I .


leg. 7 ) .


l.a p r e s e n t c car ta . m u y c o r t a . se refiere al e n v f o dc una c o p i a dcl I . ibro


de c a b a l l e n a . L.leva f echa dc l.a Rea l , d i c i e m b r e de I 7o( ) .


llisl. 1'ilos. I I


17




( I. \SII |(. \i |i>\ |)| . |. \> o l i l i \> |i| | l.l | |M \ i; I' \SOI \l 211


.1 Carla del Rmo. I'.A.R. 1'ast/ual. cisierciense al autor del Saggio
Slorico. ( B i b l . c a p u e h i n o s . ("asa pruvinc ia l . B a r c e l u n a ) .


4 Cartas del /'. 1'ast/ual a l'r. irancisco licli de Siiperna. postulador
en Roma dc la Causa dc beatijicacidn de R. l.lull (Cl' l . \ i . caj . 5 . legaj .
11.


C o n s t a la c o r r e s p u n d e n c i a e n l r e lus d o s lul is tas de e u a l r o ear las . 1 a pri-


m e r a , f echada en l a Kcal el 26 de mar/ .o dc 1 7 6 3 c o n t i e n e una c o p i a del I'.


Pasqual de unas cartas dc I). 1'edro de A r a g o n de 2 8 de junio de 13 XX. La


s e g u n d a \ la tereera es tan f e c h a d a s en Palma el 13 dc d i c i e m b r e de 1 7 6 5 y 7


de abril de 1 7 6 8 r e s p e c t i v a m e n t e . I a cuarta e s escrita en I a Rcal el 22 de
e n e r o de I 7 6 u .


5 Cartas del I'. 1'asqual al /'. (lijreit ( M a n . 1 5 1 8 . Bibl. Central de Bar-
c e l o n a ) .


f l m a n u s c r i t u de referencia cuns ta de las paginas 6 0 a 2 15. C o n t i e n e .


j u n l o a las car tas , nu t i c ia s sacadas de varius a u t o r e s subre a s c e n d i e n t e s de K.


I lull reunidas por el P. ( l i f r e u de 1'alma. e \ provinc ia l de la m e r c e d de la
provinc ia de C a t a l u n a . A r a g o n y Navarra, a ins tanc ias del 1'. Pasqual .


fi Instancia de los postuladores de la Causa l't'a al llmo. Sr. Iiu/uisidor
general pidiendole la copia del decreto que tnanda t/ue las obras de R. l./ull
scan incluidas en cl lndicc dc libros proltibidos. ( B i b l i o t c c a del c u n v e n t u de
S. I r a n e i s e o . S ign . a n t . 5 3 0 . l . cgaj . 2 ) .


Letra del I'. Pasqtial . \ u n q u e en rcal idad no sea una carta . la i n c l u i m o s


aquI pur SUS a n a l o g i a s .


II O B R A S N O I I I ISI \ S


/ Sermoiics ( B K . c o d . 14)


II c o d i c c e o n t i e n e 25 s e r m o n e s . i n e l u u l o el d e d i c a d o a K. I lull y un


n o v e n a r i u . f l p r i m e r o llcva l e e h a dc I 7 3 4 c o n una nota q u e d i c e : "es te es el


pr imer q u e p r e d i q u c " . N o t o d o s Ilevan t e e h a . S o l o treee de e l l o s . en tre 1 7 3 4


\ 1 7 4 5 . I la \ scis \ el n o v c n a r i o d e d i c a d o s a la Virgen bajo sus d i f e r e n t e s


a d v o c a c i o n e s . T r e c e . p r e d i c a d u s en d i s t in tas l i e s tas de s a n t o s . l . os seis restan-


l e s . a la I i i e a i i s t i a . al Cris to de S. N i e o l a s o en varias d o m i n i c a s . I)e los 2 6


tres \ cl n o v c n a r i o fueron d i c h o s en i n a l l o r q i i i n . A l g u n o de e l l o s esta repe-


t i d o . De t o d o s se p u e d c n sacar b a s t a n t e s c o n s i d e r a c i o n e s de e t i ea cr i s t iana .


2 Notitia Monasterii Rcgalensis iassu 1'crillustris et admodum RJi. Di.
Micltaelis Segui Abbatis exc/uisita et concinnata"(BR. Sala C a p i t u l a r ) .


M a n u s c r i t o original del I'. Pasqual . C o n s t a de una i n t r o d u c c i o n >• seis
d i s e r t a e i o n e s . f t i ellas hahla de la f u n d a e i o n del m o n a s t e r i o , s i t u a e i o n del
ni i snio . . t i t u l o s \ perrogat ivas . a h a d e s . Al final lleva la feeha de 1 8 d e e n e r o
de 1 7 3 8 . A c o n t i n u a c i c i n liay una serie de n o t a s de o t r o a u t o r . I ntre c l las .


18




212 S. I I;I \ S \ l ! K C A Y I


que el P. Pasqual fue cl 5 4 abad del m o n a s t e r i o . Bover cree q u e la reseiia


h i s tor ica del m o n a s t e r i o dc 1 a R e a l , q u e cita el P. I ines tres en su l l i s tor ia de


P o b l e t , T II, cs la vers ion lat ina del I'. Pasqual .


C i t a s e : B o v e r , n. X I I ; \ l . G e l a b e r t , n. 7 .


3 Breve liistaria Jc lu fundavidn y dotacidn de el Monasterio de Sta.


Maria de el Regne del orden cistcrciense en cl Rcyno Jc Mallorca von im


resumen dc la vida de su fundador el Sr. I) Nufio Sanchez, conde de Rosse-


llon y Cerdetla, /;<>/• el Dr. Mtr. Ant. R. 1'asqual. . . ( B i b l . c a p u c b i n o s . Casa


prov inc ia l . B a r c e l o n a ) .


4 llustracidn al portentoso favor de su leche celestial, con que distin-


guid Maria Santisima al l'.S. Bernardo. ahaj de Claravaly refutacidn Jv algu-


nos criticos, que lp han querido dudar.


I d. Mal lorca . 1 7 S 2 \


C i t a s e : ( a r t a dc Pasqual a C c n a c u l o . m a r / o 1 7 0 0 : B o v c r . n. I \ ' : M. G c -


laberl B o s c b . n . 9 .


5 Dc mente Jivi Bernardi de Inmaculata Beatae Virginis Conceptione.


I d. Mal lorca , 1 7 8 3 .


I s i s t c un m a n u s c r i t o en C P L . API M Caja 3 . legaj . 2 . n. 1 2 . A p r o v e c l i a


Pasqual en esta obra t o d o s a q u e l l o s t e x t o s l u l i a n o s que le sirven para a p o y a r


a S. B e r n a r d o en la d e f e n s a de la I n m a c u l a d a .


C i t a s e : Ca i ta a C e n a e u l o . m a r / o 1 7 ° 0 ; B o v e r . n. \ ' : M. Ge laber l B o s c h ,


n. 10 .


III O B R A S P I Z R D I D A S


A eatisa de los d i t e r e n t c s t ras lados q u e han s u f r i d o las d i s t in tas h ih l io -


teeas de Mallorca m u c i i o s p a p e l e s se han p e r d i d o o se han e s t r o p c a d o . h n el


arca de la Causa Pia se c o n s e r v a b a n t o d o s l o s p a p e l e s m a n u s c r i t o s c i m p r e s o s


r c t e r e n t c s a la h e a t i f i c a c i o n y al p r o c e s o q u e se scgu ia en Mal lorca \ en


R o m a . I I arca sufrici d i v c r s o s t ras lados ya cn el m i s m o s ig lo X V I I I . D u r a n t e


el g o b i e r n o del a r z o b i s p o Dr. i o s e Miral les ( 1 9 3 0 l l ' 4 7 t . en una visita al


C o l e g i o de la S a p i e n c i a . d o n d c se c o n s e r v a h a n los papejcs de la C a u s a ,


o r d e n o q u e pasaran al A r c h i v o de la Curia d i o c e s a n a . 1:1 tras lado fue de


tata les e o n s e c u e n e i a s . l -ueron a m o n t o n a d o s los legajos e n el p a l a c i o e p i s c o p a l


en espera de c a t a l o g a c i o n . A l g u n o s h a b i a n s i d o a t a c a d o s por la h u m e d a d y se


p e r d i e r o n . I as obras del P. Pasqual sufr ieron la misma suerte q u e los d e n t a s


d o c u m e n t o s , a p a r l e q u e y a a l g u n o s m a n u s c r i t o s s u y o s sc h a b i a n p c r d i d o aun


v i v i e n d o . e o m o el m i s m o ind ica .


I''




ci. \sn lc \ciu\ i ii i. \s OUK \s IJI:I. i.l I.IST \ i; r \SI,H \i 213


Al Obras rvlalivainvntv pvrdidas


I ('ursus /)hih >s< >/>hiav.


I I I'. 1'asqual escr ibe a ( ' c n a c u l o cn 1 7 5 4 q u e im lc p o d i a enviar cl
"(Tirsn ,lc 1 ' l u l o s o p h i a '. \ i cl o r i c i n a l de nii m a n o ni "las c o p i a s sc lian podi -


d o c n c o n t r a r " . N o o b s l a n l c . a rcg lon s e g u i d o a l i n n a q u c "cn lo t o c a n l c a las


part iculares s e n t e n c i a s . quasi l o d o se reduce a lo q u e d i \ e de 1'hilosopli ia cn


nii t o . 2 " . de "I xau icn dc la crisis dcl I'. I e i j o o " .


/j Tratado Jvl . \rlv g< nvral.


I I t r a t a d o del que habla t a m b i e n l'asqual en la carta a C e n a c u l o en


1 7 5 4 p u c d c ser quc sca el q u c h e m o s r e s e n a d o en [Tatados un ivcrs i tar ios :


l e o l o g i a e s c o h i s t i c a : a) Materias gcncra l c s n. 2 .


.>' De vu/iu vt scivntia II I ulli ab vius obitu usquc aJ pravsviitent


Jicin.


C i t a s e : Hover . n . X V : M. ( i e l a b c r t . n . 17.


S c t H i r a m e n t e cl e s cr i to q t t c c i tan Uover \ ( i c l a b e r t n o sea una o b r a pc r -


dida . 1 'odcmos a l i rmar c o n rclativa segur idad que el e s cr i to de re lcrcnc ia


c o n s t i t u y e cl c a p i t u l o X X X I de la "Vi ta B. R a y m u n d i I u l l i" (VI . I 11 c u y o


c a p i t u l o d i c c : 'Jh sacro /<ul>liv<> cullit Bcato Rayiiiundo l.ullo. ab aiui<<


1315. i/uv Mariyriuin />vriulii. usquc aJ praesvns pravstito: uc statu caitsas


liuiusinodi a/>uJ Svdvm Aposiolicam pvndvntis, sicul ct dv Ortodo.xia Dov-


trinav i/<siu^.


S i e n d o asi ia obra c i tada por Bovcr \ ( i c l a b e r l m u \ bien p o d i a n ser


a p u n t e s o b o r r a d o r c s para redactar el c a p i t u l o e i t a d o .


7 Disvrtacion sobrv la vnsvilanza publiva vn Mallorva. /irogrvsos Jv su


litvratttra v <>irt>\ dtilos historivos.


I I m a n u s c r i t o a q u e se refiere M. G e l a b e r t . n. t>. en real idad no cs una


obra p e r d i d a . p u e s cs cl a p e n d i c e in iprcso en " D e s e t i b r i m i e n t o dc la aguja


n a u t i c a " .


.5 1'apvlvs varios.


( T t a s e : B o v e r . n. \ l \ : M. G e l a b e r t . n. \i>.


S e c u r a n i e n i e son n o i a s \ a p u n t e s qi ie e m p l c o 1'asqual para escr ibir o b r a s


m a \ o r c s ya c i tadas .


t> Apuntvs v documvntos historicos.


( i t a s e : Bover . n. X V I I ; \ l . ( i c l a b e r t . n. T>.


1 o m i s i n o que del n u m e r o 5.


B) Ohras husta Itoy rvalinvntv perdidas


1 /)c providcnlia


( T t a s e : Carta a C e n a c u l o . e n e r o 1 7 5 4 ; S. B o v c . vo l . III.


2 Deinostracion Jci origen del sistvina copvrnivano. sacada Jc las
obras Jel B.R. I.uiio.


2 0




S. T R I A S \ I K K C W T


Ci'tase: B o v e r , n . X . Lo locali / .a en cl a r c h i v o del i n o n a s t e r i o dc Bcrnar-


d o s . M. G e l a b e r t , n. 3 .


3 Brevis demostratio II. Raymunditm Lullum non tenere sequentes
propositiones. quae ah emulis eidem impinguntur.


C i t a s e : M. G e l a b e r t , n . 2 2 .


4 B.R. l.ulli M. ac Doc. llluminati fragmentum libri de triangulatura
circuli sirc de Principiis Theologiae.


T r a d u c c i o n del l e m o s m al lati i i en 1 7 6 8 .


C i t a s e : M. G e l a b e r t . n . 2 3 .


5 B.R. I.alli. M. ac Doc. Iluminati liber quid debet Iwino credere de
Dco.


V e r s i o n del l e m o s i n al la t in en 1 7 7 5 .


Citase.: M. G e l a b c r t . n . 2 4 .


i> B.R. I.ulli I). Iluminati ac AtT varii libelli rithmis vulgaribus cons-
cripti.


T r a d u c i d o s del l e m o s m en 1 7 6 8 .


C i t a s e : M. G c l a b e r t . n . 2 5 .


7 II limdtico.
T r a d u c i d o al c a s t e l l a n o .


C i t a s e : M. G e l a b e r t , n. 2 7 .


.v Tratado de la niiisica compuesto cn latin por cl R. Sr. I.uis Heydel,
discipulo dc Shlzingcr, traducido al espanol por el P.M.D. Ant. R. Pasqual,
cisterciense.


Seg i in L. P e r e / . 1 1 el p r e s e n t e m a n u s c r i t o e x i s t i a cn el a r c h i v o de la


Causa Pia a l i n e s del s ig lo p a s a d o y . n o e n c o n t r a n d o s c en la S a p i e n c i a . crec


que d e b i o perderse d u r a n t e el t ras lado a q u e h e m o s a l u d i d o al c o m i e n / o del


p r e s e n t e a p a r t a d o .


1.1 P .B. l o r n e s aporta b a s t a n t e s d a t o s sobre el original a l e m a n y de sus


a p l i c a c i o n e s prac t i cas p o s t e r i o r e s p o r l o s lu l i s tas de S a l a m a n c a 1 5


9 Papel anonimo dirigido al P. M Fornes.
C i t a s e : Carta de Pasqual a C e n a c u l o . I I abril 1 7 5 4 .


10 Carta a los PP. l-ornes (B) y Valcarcel.
Hl tema- de la carta es el m i s m o q u c el del n. 10 .


C i t a s e : Carta a C e n a c u l o , 11 abril 1 7 5 4 .


// Carta al P. Feijdo.
C i t a s e : " L x a m e n dc la crisi . . ." T I. P r o l o g o .


K l . . II. 2 ( 1 9 5 8 ) .


1 5 l ' N \ \. M a n . 1 0 6 8 . B P P M .


21




(.1. \SII U: \< l<>\ |) l . I. VS OHK VS I >l I. II I.IST \ K. I' \SOI \ 1 . 215


Cl Ohras en pwyecto


1 l)v creationc.
( i tase: ( a r t a a C e n a c u l o . e n e r o 1 7 5 4 .


2 Dc Incarnatione.
C i t a s e : Carta a C e n a c u l o , e n e r o I 7 5 4 .


A los d o s T r a t a d o s a n t e r i o r e s s e g u r a m e n t e n o l l ego a e s e r i h i i i o s el P.


Pasqual , p u e s en la earta a C e n a e u l o de 1(1 de e n e r o de 1 7 5 4 dice que "si


h ien t e n i a d i s p u e s t o s m a t e r i a l e s para el I)c creatione. y c o n s i g u i e n t e m e n t e l)e
Incamutione. . m e s o b r e v i n i e r o n l o s e n r e d o s dc mi Cat l i edra , q u e m e obl iga-
ron a venir a esta C o r t e " .


3 Tratados dc Tcologia cscoldstica icgun las doctrinas de N. glorioso
/'. .V. Bernardo.


l .s un p r o y e e t o v una p r o m e s a q u e n o rcali / .o Pasqua l .


C i t a s e : B o v e r , n . X I I I : M. G e l a b e r t . n. 15 .


S. T R I A S Ml R C A N T


22




S O B R E I.A I D E N T I F I C A C I O N D E L


« LIBRE D E L P \ S S A T G E »


E! «.Libre del passa'«er> de IL.mon L'i:Il os —como la l— obje 'o de
referen tas —aunque m i : > escasas— en uno que olro esludio de indole
iu!i5' ic i ' .


Su ini.-mo au*.or !o ci '6 en el Desconhorl, y resumio, cn cuatro ver-
sos alffunos de los asun 'os nue en e! tra*a: «...esciil ay lo Passa'ee
on r.M mosfra! '<>' clar / com lo sa:i' Sepulcre se pusca recobrar, / e
com hom n'rnb hon-ens qui vajen preicar / la fc sens paor de mort e
qui ho s~b:cn /«/»'.


Sin embnrgo, no se oonoce ninguna obra suya cuyo titulo sea
:.:•>• c ('c! rassi'ge. E.?'e, en efec'o, no sr lee en el catalogo de 1311 ,
n! o n el - i r - ! ' i j v : v i de 131-1; ni < n ninguno de !os restanles catalogos
<!•• '•"- •••••'•!••':);i lulianos.


D'J '••'•:< pudiem deducirse cpie se ««•a'a de una obra apocrifa. Mas
qu =<h c! vf-fc-iil^ 'ESIIITNIO personal, de indiscutihle valor.


T r m ' :'n pcdria .-«•: n?rr-e r;;;o e- una do las obras cuyo texto no
!> :ya ' • ' " d o a noPO'm«. Pero no es nos'hle formular esta conHiHion,
«ino < ' ' • ' ; ! " - de comnrobar que aque! ti-ulo no expresa el argumento
— : o!a ! o parc ia l— de una <!<• las o. ras conocidas. Es decir, que no sea
:;n sub-i 'u!o.


Po • MO'ivos, no rx ' rana ejue, rn torno del Libre del passatee.
•<• h.oya le'idc un iirn~o de d e s n ^ u c d o s , desconocimientos y errores,


n !'< - ••• de aquella declaracion de! pronio Ramon Llull v de la casi
cer .ET- r e V i v a a la comnosicion del Desconhort, en 1205.


Fr R A . Pasqual no lo inchiye <m su «Librorum Peaii Raymundi
Lnlli ehronologia <•' ca 'halogus ner mn*erias dis"rtbH'us»3. Pero , atri-
' uytiidolo a! aiio 1202 4 . menciona e! «Liber de Conquisitione Sancti
Semlc r i» , acerca del cual escribe lo siguien'e: «Ad hoc idem tempus 5 ,


1 ' "•' " P ' t 7 . E. Lnlle Pnvmond fU bienhmircttx), Dic:iunairc dc thuologie
c.ILL'o'to'1". ".; Paris 19.16. I10JM109


(', ' ' •'••'•• '"• Oinitni&mr rle Ramnn Liill. Mpl to fn . 1915. 2fi.
- ( " « " - > ' . " f V v. 2R--20»! E:!V. Ohr<-s r!n li-cvif.il T.ull. X I X , Maliorco, 1936, 231 .


" hillivnae. I, Avcgnione. 177ti. 3110-371.
4 lliidcm. 370.
5 <• '.. 'ncw nalionis 128?... Ibidcm, cap. XIV, n. XX?. 110.


1




S. GARCIAS PALOU, PBRO. 2 1 7


et post regressum a relata peregrinatione, reduci debet ille liber, quem
citat Lullus in lib. «Desolalionis» edito anno 1295, ubi num. LV agens
de modo convertendi infideles et recuperandi Terram Sanctam, ita ut
bellum gercretur contra infideles, «usquequo esset recuperatum sepul-
crum», subjungit: «de hoc scripsi l ibrum». Unde, cum huiusmodi libri
recla ordinatio pendeat ex practica gentium et regionum cognitione,
videtur scriptus praefatus liber post relatum it inerarium. Quo auteni
titulo fuerit inscriptus ignoro. Forte vocatur «De acquisitione Terrae
Sanctae»; et est ille idem, qui allegatur in alio de acquisitione Terrae
Sanctae edito anno 1309. Forte vero inscribitur «De modo convertendi
infideles et recuperandi Tcrram Sanctam», vel alio t i tulo» 6 .


El texto del «Deseonltort» al que Fr. Pasqual alude, es este:
«N'Ermi!a: la manera con Deus fos mavs amat , / ja la vos ay contada,
si be u havets membra t : / so es que 1 papa agues mant home letrat, /
qui desiras per Jhesu esser marlur ia t , / per so que per tot lo mon fos
entes e honrat ; / e que cascu lenguatge fcs mostrat , / segons que a
Miramar ha estat ordenat , / e aia n conciencia qui ! io h.t afollal ! /
encara, c'al passatge fos lo dee donat / de tot quant posseexen !i cler-
gue e 1 prelat : / e c'aso tant duras , tro que fos conquistat / lo Sepul-
ere. E d'ayso libre n ay ordenat» 7 .


Por eonsecuencia, ese libro que Ramon Llull cita en este vers-
del «Deseonlior ; », haliria sido escrito, segiin Fr. A. Pasqual , alrededor
del aiio 1282. Pero el cisterciense lulisia no afirma que el libro refe-
rido en el verso 660 del «Desconhort» sea el mismo que el citado en
el verso 285 , ni Iialila, exp!ici tamen'e, del «Lihre de! passatge».


Sin emliargo, implici tamente, los unifica, al tomar, como punto
de par ' ida de su argumentacion. el capitulo LV — q u e acaba de trans-
cr ibi rse— donde Ramon Llull habla del passatge. Fr. Pasqual anade
lo siguien'e: «Quae tunc videbanMir onnnrluna disnosuit Summu ; Pnr>-
tifex, passagium exequente Magistro Hospita!orum seu Religionis Sane-
ti Joannis . . .» s .


En resiiinen: Fr. A.R. Pasqual identifica el «Liber de ennseeti-
tione Sancti Sepulcri» 9 eon e! referido, por Ramon LIull, en dielio ea-
pitulo LV del «Deseonliort» y con el citado por el mismo en el «Liber


' Ibidem, Cap. X X I V . n. XII . 140-141.
7 Cap. LV, vv. 649-660. etlic. cit.. 246-247.
8 Ob. cil.. cap., X X V . n. X X X V . 275.
9 0 <lc olro titulo. 5c^I'm el misino dectara (Ob. cit., cap. XIV, n. XXII


140-141).


2




2 1 8 «LIBRE DEL PASSATGE»


de acquisitione Terrae Sanctae» 1 0 . Por otra par te , lo supone escrito
alrededor del aSo 1282.


Mn. Salvador Galmes si menciona expresamente el «Libre del
passatge»; y cree probable que fuese escrito alrededor de 1284, si no
antes" . Mas confiesa que no conocio su texto 1 2 . El publico su «Dina-
misme de Ramon IJull» en 1035 y el «Desconhort» en 1936; mien-
tras que los opiisculos lulianos «Quomodo Terra Sancta recuperari po-
test» v «De modo eonvertendi infideles» fueron publicados, por vez
pr imera, en 1954 1 3 . Por ese motivo, no se le ocurrio siquiera identifi-
carlo con ninguno de los dos, a pesar de haber tenido noticia indirecta
del p r imero l 3 , b .


El, que sigue, con mucba frecuencia y, a veces, casi a ojos cerra-
dos, al eislerciense Pasqual , debio inspirarse en su referido eatalogo
y en su descrita opinion sobre una supuesta obra de cruzada, escrita
al re'.orno de su primer viaje al Oriente, para atribuir el «LJbre del
Passatge» al ano 12P>4, «si no 1'havia escrit abans a Perpinya , conio
tambien babia sefialado Fr. Pasqual 1 5 .


Galmes identifica el Iibro deserito por Ramon Lltill en el
r ap . LV del «Desconliort» con el «Lihre del Passatge» referido c.n el
cap. XXIV' 5 , " .


Mn. J. Tarre fue el pr imero que, en la primera mitad de siglo,
loealizo los opusculos «Quomodo Terra Sancta recuperari potest» y
«De modo convertendi inficleles».


En 1942, escribiendo sobre «Los codices lulianos de la biolioteca
nacional de Pa r i s» 1 6 , senalaba que «el proyecto que Ramon IJull pre-
sento esnon v aneamen!e al Papa y a los eardenales, lo conhene el
Lat. 3171 en los citados oprisculos. E! primero es un breve doeumen f o
exhortatorio, «Datum Rome anno Nativitalis dominice M.CC IX I I» 1 7 .


1 0 nDe acqni=ilione Torrae Sanctae iara fnri unum librum rt fuil (tfiinino papnc
Clcmcnti quinto praescntatus.. .» ( D c prologo, edic. E. Kamar. Stuilia Oricntalia Chris-
tiana. Collectanea n. 6, Cairo. 104)


1 1 Ob. cit.. 26.
1 2 Crcc que, en cl v. 660 do! «Desconhort», Ramon I.lull ccalludeix... al llibre


dc! Pa.c.-ai^c csmcntat cn c! vcrs 285. i dissortament jicrdnt» (Obrcs de Ramon Lull,
X I X . Mallorr-a. 1936. p. 247. nota 2 ) .


1 3 JACOUKJ.J.NE RAMBAUD-BLfUOT. lieati Magistri Raimundi Lulli Opera
latina. III . Mallorca. 1954, 93-112.


]Kh 01,. cit.. 31 .
1 4 01,. cit., 26.
15 01,. cit.. 110-11! y 370.
I 5 , b Vcase !a nola 12.
1 6 Analecta Sacra Tarraeoncnsia. XIV". Bareclona, 19-11 —publicado en 1912—.


115-182.
" GARCIAS PALOU, S., Por que la fecha «M CC IX II.. de un ihrumento


orientalisto-unionista de Ramon Llull debe leerse «1292», Kstudios Lulianos, XV,
1971. 197-209.


3




S. GARCfAS PALOU, PBRO. 219


El segundo desarrolla el proyeeto de reconquista» 1 8 . Pero Tarre ni si-
quiera menciona el «Libre del passatge».


El P . Longpre, O.F.M.. cuyo catalogo de los «Ecrits sur la crois-
sade et les missions» fue publicado en 1926" no incluye el «Liber de
conquisitione Terrae Sanctae» que figura cn cl dcl P. Pasqual. Sin
embargo, expresa que «Selon la t radi t ion. . . il (Ramon Llull) presen-
ta au Pape le Livre ile passage que l'on connait par le «Desconort» 2 0 .


Es curioso que Golubovich, a quien Longpre cita, no mencione
siquiera a! «Libre dcl passatge». Mas, apoyado en Depping 2 1 , quien
tampoco escribe aquella intitulacion, menciona el libro presentado a
Nicolas IV, recordando que Ramon Llull insiste, en el, en la probibi-
cion —int imada a los cr is t ianos— de comerciar eon Egipto 2 2 .


Longpre tampoco trato de identificar el «Libre del passatge». Ni
pudo hacerlo, porque el texto de la obra a la que sc rcfiercn Depping
v Golubovich, le era desconocido.


1 8 Artic. cil.. 175.
9 Artic. cit.. 1108-1109.
2 0 IbidVm, col. 1080. donde cita n Golubovich, quicn hibia cscrito lo siguiente:


«A quest'epoca.. . dobiamo porre qucllo que il Depping. se<?uilo dagli cltri. asscrisce.
che cioe Lullo prcsento a INicolo IV" insieme alla sua Ars magna, un disegno o piano
pcr la conquista della Siria. nel qualc piano in«islc chictlcinlo il divie'o ai cris'iani
di commcrciarc coIFEiiitto... \ o n possiamo credcrc chc il Depping aliliia escogitate di
sana pianla queste particolarita. c quindi deve avcrle lcllc in qualehe Iihro o memo-
rialc di Lullo. frn i lanli iiicsplurati codd. lullinni» (Biblioteca Bio-Bibliografica della
Terra Sanla e delVOriervte Francescano, I. Quaracchi, 1906, 3 6 7 ) .


21 Histoire du commerce entre le Levanl et VEurope, I, Pnris. 1830. 151.
2 2 Pudiera erecrsc qur Deppins confundid cl ><I.ilirc del passatire» dc Rarron


LIull con olro de Ios muchas tralados medicvales que se cscribieron solirc la conquista
dc Ticrra San'a o quc interpreto con relacion a Egiplo Io que Rnnion Llull. sin nom-
hrar nquel pais, cscrihio. cn cl mcmorial crQuomodo Tcrra Sancta recupcrari potest»,
sobre cl comercio con los s.arracenos: « . . . ndmiralius. qui si; doininus maris . . . ncc
permittat aliipios christianos porlare sarrnccnis aliquod nuxilium. ncc fnccrc cum
ipsis aliquas mercaturas» (Edic. Rambaud-Buhot. 9 6 ) . Por otra parte. cn cl «Trac-
talus dc niodo convertcndi infideles», expresa lo quc siiiue: «Isti admiralli faciant
guerram in ripis maris. et eaveanl nc aliqui clirisliani facianl aliquod adjivtorium
aliquibus. qui sunt rebelles Ecclcsiac Sanctae. vel de mercimoniis, quac portanl ad
ipsos infideles. dent eis decimam. ncquc emant mercimonia ipsorum infidelium. nisi
suh pacto quod habeanl magnum forum, quin ex hoc christiani lucrum rcportabunt,
e! ipsi sarraceni magnum damnum» (Edic. Rninlinud-Buhot, 9 9 ) .


Mas, aunque, de mnncra explicita. Ramon I.lull no mencione a F.iripto. sc reficre.
iinplicitamente a el, al senalnr que «magisler istius Ordinis (dc la Ordcn Mililnr dcl
Espiritu Santo) cum fralrihus suis tcncat fronlariam in Erminia. ct de isto ordine
sil unus admiralius. qui sit dominus maris. qui teneal eerlas gualens vivas cl des-
truat tolam ripariam dc F.rminia usquc ad monlem dc Barcha. . .» («Quomodo Tcrrn
Snncla rccupcrnri potcst». Edic. cil., 9 6 ) .


Si cl almirantc dc la Orden Mililar dcl Espiritu Santo tcnin quc vigilar lns cos-
tns desde el reino de Armenia n Baika. iambicn cntraha el Egipto; pcro no cl Egipto
solo.


4




220 «LIBRE DEL PASSATGE»


Mn. Avinyo, que escribio su libro «Les obres aulentiques del Beat
Ramon Llull» en 1935 2 3 —el mismo afio de la aparicion del «Dinamis-
me de Ramon Llull», de Salvador Galmes— no incluye, en su catalogo,
el «Liber de consecutione Terrae Sanctae», ni tampoco designa nin-
guna de las obras lulianas con el subtilulo de «Libre del passatge» 2 4 .


I'ero habla de «Kjjistola Summo Pontifici pro recuperatione
Terrae Sanctae», redactada en Montpeller, «on arribava el 1282, des-
pres de la Uarga peregrinacio per diversos pobles d'infidels i de la
visita als Lloes san ts . . . , per tal d 'escriure assossegadament i donar la
manera d'aconseguir mes faeilment la conquesta del Sant Sepulcre i
presentar aquest memorial al Papa i senyors cardenals» 2 3 .


A continuacion, cita al P . Pasqual , para expresar. segiin el,
incipit de aquella obra era este: «Deus in virtute tua ostenditur quo-


modo Terra Sancta recuperari potest»; y sefiala que es la misma obra
a la que se refiere el «Desconort», en el v. 660, y que figura, bajo
aquel titulo, en el Suplemento al catalogo de 13 l l 2 6 . Precisa Avinyo
—eopiando a Pasqua l— 2 7 que esa obra luliana ha sido tambien llama-
da «Liber Saneti Sepulchri» y «De modo converlendi infideles et re-
cuperandi Ter ram Sanctam» 2 8 .


Tamooeo los Hermanos Carreras Artau se propusieron idcntificar
el «Libre del Passatge». !i'ulo quc no se lee en su catalogo de las
obras de Pamon Llull 2 5 . Si incluyen la «Epistola Summo Pontifici pro
recuperatione Terrae Sanetae», senalando, como lo hiciera Avinyo, que
es mencionada en el Suolemento al ca 'alogo de 1311'°.


Jacqueline Rambaud-Buhot , que, en 1054, edilo, segun se ha in
d i o d o mas arr iba, el texto de los e-cri!os lulianos «Quomodo Terra
Sancta re-r-uperari potest» y «De modo convertendi infideles» se re-
fiere, expresamente, al «Livre du passage», citado por Ramon Llull er>
los vv. 285-288 del «Desconort» 3 1 . Ella lo identifica con el memoria '
titulado «Quomodo Terra Sanela recuperari po^est 3 2, es - ' i lo en Romr.


z 1 Barcelona. 318 pags.
2 4 Ibidem, 23-308.
a lljiclem. n. 49 . pag. 112.
l b Efeetivamente. ocupando el 19 . ' Iugar, se mencion una ohra titn'aila «T,ih«l


dc epistola Snmmo Pontifiei pro recupera'ione Terrae Sanclae» tERHARD-W. PLAT-
ZECK. Raimund Lull. II . Diisscldorf. 1961. 118 * ) .


2 7 OI>. cit., cap. XIV. n. XXII . pag. 141.
2 8 01). cit.. n. 49. pag. 113.
2 9 Histnria d<> la Filosojia Espanola (Filosofia cristiana de los siglos XIII al X V ) .


I. Madrid, 1935. n. 2 6. pag. 324.
3 0 Ibidem.
3 1 Edic. cit.. 93 y 95.
3 2 Ibidem, 94 v 98.


5




S. GARClAS PALOU, PBRO. 221


«anno nativitalis dominice M.CC.1X.I I» ' \ Por consiguiente, su pensa-
niienlo no ofrece duda alguna.


Fray Erhard-Vi . Platzeck, O.F.M. publico, en 1961 . su catalogo
de las obras del Blo. Ramon Lluli: o sea que ya babia transcurrido
un decenio desde la referida edicion de J. Rambaud-Buhot , de aque-
llos opusculos.


El ilustre lulista franeiseano, al lado del titulo «De modo conver-
tendi infideles» escribio entre parentesis las tres palabras «Libre de
passatge», precedidas del signo = que expresa igualdad 3 4 . 0 sea, que
el P . Platzeck indeniifieaba la obra descrita por Ramon Llull bajo ese
tilulo con aquel opusculo iuliano, aunque sin aducir razon alguna ni
referirse al desaeuerclo exis 'enle cnlre Ios lulisias y al desconocimiento
que se tuvo de la obra a Ia que Ramon LIull aludio al escribir sobre
el «passalge», y der larar que «d"ayso libre n'ay ordenat».


Fray A.-R. Pasqual jamas designo obra alguna de las que com-
ponen su catalogo de obras lulianas con la clcnominacion «Libre del
passatge». Tampoco aludio ni una sola vez al cap. XXIV del «Des-
eonort», en cuyos versos 285-288 Ramon LIull lo menciona y describe.
Pero alude a aquel, y suponiendo —como es manifiesto que supone—
que el libro cilado y definido en los vcrsos 6J9-660 es el mi.-mo que
Ramon LIull describiera an 'e^, en los vv. 285-288, expresa que fue
conipuesto despues de su primer viaje al Oriente — o sea, alrededor
de 1282—, que es el libro citado en el «Liber de aequisitione Terrae
Sanetae»" , y aiiadc que su litulo podria ser «De modo convertendi in-
fideles et recuperandi Terram Sanctam» .


Por otra parte, seiiala que Ia obra eitada en cl «Liber de aequisi-
tione Terrae Sanctae», podria ser el «Liber cle fine» 7 , y ])iecisa que
el opusculo, cuyo incipit es «Dens in virtute tua ostenditur quomodo
Terra Sancta recuperari potest» — o sea el titulado «Quomodo Terra
Sancta reeu|ierari potes t»— fue escrito en 1290 3 8 .


Al seiialar la posibilidad de que el «Libre del passatge» pudie-
ra baber sido titulado «De modo convertendi infideles et recupe-


3 3 Ibidcm. 94 y 98 .
3 4 Ob. ci!.. II . p;'m. 25 *• i i . CFI.
3 5 Dr prologo. edic. cit. 104.
3 6 Ob. cit. cap. XIV, n. X X I I , 110-141.
3 7 Ibiclrm.
3 8 No cs rsta la fcrbn pxncta clc l.i composicion de o«tr opusculo lnlinno. Ni


Fr. Painnnl pudo lccr cslas cifrn- al final del i n n i H i - e r i t o . scgiin :l ileclnrn (I lb. cit..
eap. X I X . n. XV, pag. 187 ) . \ ease GAIICIAS PALOU. S.. arlic. cit.. 203-207 ).


6




222 «L.IBRE DEL PASSATGE»


randi Terram Sanctam», parece revelar que tambien conocio el opuscu-
lo presentado a Nicolas IV, cuyo incipit es «Deus in nomine tuo
incipit tractatus de modo converlendi infideles». 0 sea, que ha-
bria podido analizar el memorial «Quomodo Terra Sancta reeuperari
potest» y el «Traclatus de modo convertendi infideles», ninguno de
los cuales figura, bctjo estos mismos titulos, en el catalogo de 1311 , ni
en el suplemento de 1314. Si 61 los cita, usando dichos titulos, parece
que tuvo que conocer el ! e \ ' o de dichos escriio> lulianos.


Pero no llego a ninguna conclusion fija, al moverse dentro de in-
cer t idumbres, si no de contradicciones, como revelan los siguientes
lextos del insigne lulista:


«Ad hoc idem tempus . . . (1282)
reduci debet i!le liber, quem citat
Lullus in lib. Desolationis, edito
anno 1295, agens de modo con-
vertendi infideles et recuperandi
Terram Sanctam, ita ut bellum ge-
reretur contra infideles, usquequo
esset recuperatum sepulcrum, sub-
ungit de hoc scripsi l ibrum. LJn-
d e . . . , videtur scriptus praefatus
liber post relatum it inerarium,
quo autem tilulo fuerit inseiiptus
ignoro. Forte vocatur De acquisi-
tione Terrae Sanctae, et est ille
idem, qui allcgatur in alio de Ac-
quisilione Terrae Sanefae, edito
anno 1309. Forte vero inscribitur
De modo convertendi infldeles et
recuperandi Terram Sanclam, vel
alio t i tulo» 3 9 .


«In ipso statim iniiio anni ab
Inearnatione 1309 , . . . in eadcm
urbe Moniepe^sulano perfeeit Rai-
mundus l ibrum de Acquisilione
Terrae Sanctae.. , quem doleo me
non potuisse habere, in quo,
ut constat in Indice Salzingerii,
num. 1, allegat alium Librum de
eodem argumento, qui forte est
Liber de fine, qui fuit, ut ibi di-
ci 'ur , praesentatus Domino Papae
Clementi V . . . , vel est alius, quem
allegat scrip 'um Libro Desola>in-
nis, num. 55 ante annum 1295
edilum. Hic etiam liber, u' ibidem
dicitur, fuit praesentatus Clemen-
ti V . . . » 4 0 .


En su referido catalogo, Fr. Pasqua! atribuye al afio 1282 el
«Liber de eonquisiiione Sancti Sepulcri» 4 1 . Mas es imposible que este
libro —bajo ese titulo u o t ro— sea el citado en el «Desconhort» 4 2 , si
este ull imo es el mismo Iibro a que Ramon se refiere en el «Liber de
acquisiTone Terrae Sanelae» 4 , porque fue escrito en 1305.


•w 01). cit., cap. X I V , n. X X I I , 140-141.
« riiittem, cap. X X V . n. XXXIV. p.-ig. 274 .
4 1 Ibidem, cap. X X X I I . 370.
4 2 Cap. X X I V . v. 21!.") (edic. cit.. 2 3 1 ) y cap. LV, v. 660 (edic. cit., 2 4 7 ) .
4 3 Vcase la nota 10.


7




S. G A R C f A S PALOU, P B R O . 223


0 el libro mencionaclo, por dos veces en el «Deseonliort», por
meclio de la palabra «Passatge», no fne rompuesto alredeilor cle 12"2,
o, si Io fue, no puede ser el referido por Ramon Llull en el «Liber
de acquisitione Terrae Sanclae», cn virtud <!<• la relacion cle semcjan-
za o casi igualdacl coniexlural que existe entre los clos, por razon del
motivo por el cual compuso el segundo. en 1309, fecba que conocia
Fr. Pasqual .


EI Iibro ciiado por Ramon Llull en cl «T.ibcr de acouisitione
Terrae Sanctae» no puede scr cl descrito en el «Desconhort». En aqucl,
no alucliria a una obra, escrita en 12i>2, sieiulo asi que sobre el mis-
mo asunto habia escrito clos en 1292 y otra en 1305 4 4 . I"! Libre. del
passa/ge no es, por consiguiente, el otro libro «De acquisilione Terrae
Sanctae» ciiado en el ac :.u.»!mcn'e conocido, que lleva el mismo
nombre.


De sus propias declaraciones se deduce que el unico tratado lu-
liano, que entra en juego en la presente cuestion y que Fr. Pasqual
no pudo ccnocer, fue ese «Liber cle acquisitione Terrae Sanctae», cuvo
texto crilico fue publicado, en 1961 , por Fr. Eugcne Kamar , O.F.M.:
o sea el compuesto en Montpeller, en 1309 4 5 . Por ese motivo, causa
extraneza que el perspicaz lulisla no llegara a indentificar el Lihre del
l)assa'ge. El con '6 con los medios de que carecieron Longpre, Avinyo,
los bermanos Carreras Artau y Calmes. Seiiala, en efecto, que a \ i c o -
Ias IV le fue preseniado por Ramon Llull, un opusculo cuvo incipit
es el s iguien 'e: «Detis, in virlute lua, ostenditur liic, quomodo Terra
Sancla recuperari poiest» 4 ' ' ; o sea, el memorial titulado «Quomodo
Terra Sancia recuperari potest».


Ramon LIulI no escribio obra alguna bajo el littilo dc «T.ibrc del
passa f ge». Esta in ; i 'u lacion no sc lee en e! cattilogo de 1311 , ni en
el suplemento de 1314. T;:mpoco es conocido manuscrilo alguno lulia-
no que lleve el nombro de «Libre dcl passatge» o «Liber passagii».


Ese termino, en la edad media, significaba la accion cle «pasar»
a otro lugar y, concretamente, a ultramar. Tambien significal)a el lu-


4 4 Una ohra, escrila en 1282. no piulo scr prcsentada a un Papa que frohcrmi
la Ifrtcsia duran'e los anos 1305-1314. sin. nnlerionnenle. haher .«ido puesla cn las
mancs de Celcslino \ . Bonifacio VIII > Nicola? IV. a quiencs. sogiin con-la. clevd mc-
moriales y tratados.


« D. III. p. II . cilic. cil.. 131.
**> Oh. eit.. cap. X.IX, n. XV. 187.


8




224 «LIBRE DEL PASSATGE»


gar por donde se pasa 4 7 , y Ramon Llull lo uso, en lengua catalana, en
el «Desconhori» 4 8 , y, en latin, en el «Liber de acquisitione Terrae»
donde expreso lo siguiente: «Imperium constantinopolitanum de facili
posse! a tartaris conquestari , el , si ah illis conquestaretur , quid esset
pos'.ea de pcissagio Terrae Sanctae?» 4 9 . Tambien lo sustituye por la
palabra «transitus», como en el siguiente pasaje del mismo «Liher de
acquisiiione Terrae Sanctae»: «Faclo ta!i transitu — a Ceuta— a chris-
tianis, tenendo campum, christiani faciant tres bastidas sive tria aedi-
ficia contra illos (contra los sarraccnos) .


Si tenemos nolicia de ese subtitulo «Libre del passatge», se lo
debemos a Ramon Llull, por !a doble referencia que escribio en el
«Deseonhort». Sin em' iargo, no io ideniifico con ninguno de sus es-
cr i 'os . Por ese molivo, se planiea el asunto o problema de su identi-
ficacion.


Si se atiende al significado del termino «passatge» o «passagium»
y al con 'enido de algunos de sus escritos, son varios los opiisculos de
Ramon Llull quc podrian llevar el subtitulo de «Libre del passatge»:
el memorial «Quomodo Terra S:mc!a recuperari |)olesl», el optisculo
« Oe modo convenendi infideles», el «Liher de fine» y ei «Liher de
acquisilione Terrae Sanctae».


Absolutamente hablando y niirando unicamente a aquellos dos
extremos, cualquiera de esios cuatro escritos lulianos puede llevar la
denominacion de «Libre del passatge». En cada uno de ellos, efecti-
vamente, se trata de los modos estrategicos. segtin los cuales podria
lograr.-e que la conquis 'a de Tierra Santa. Sin embargo , por razones
de orden cronologico, debe descartarse la posibilidad de que el «Libre
del passatge» sea el «Liber dc finc» o el «Liber de acquisitione Terrae
Sanctae».


' 7 'tamon Muntaner, p.e., expresa que « . . . acil senyaladament feia lo rei Carles
cc:i entenia cle fcr passalpe cn Ronianin contra rcmnerador Palialogo, c|iii lcnia l"em-
pc.ri cle Constanlinoble contra rao. . .» (Cranica, cap. 38, edic. E.B.. I. Barcelona. 1927,
pag. 87. n. 5 ) .


En la Crbnica de Jaime I el Conctciistador. se refic e quc «fo prcs sapramcnt dc
tots lo c noblcs. quc"l primcr dia de mat; fossen a Salou, tols ab tot lur appareylament,
per passar a \ la\ lori | i ies . e c|iie no.y faiissen. E nc|ucl clia fom-bi nos. e estiguem aqui
entro a entrada dc setembre en aguiar lo passatge...» (Cap. 53 . Edic. J.M." Casacu-
lierln. vo!. II, Barcelona, 1927. 1 6 ) .


En estos dos textos, el termino pa.isal/ie signifiea la accion de «pasar» dc cin lugar
a olro. siliiado niiis alla del mar: y esle cs cl scntido quc licne en cl litulo del
nl.ibrc dei passatge». en la frase «possil ficri passutiium•> del «Traclatus de niodo eon-
vertcndi infideles» (edic. cil.. 100) y en esta otra del «Libcr dc acquisilione Terrac
Sanobie»: « . . . quid esspt postea dc passagio Terrae Sanclae?» (d . III , p. II , edic.
c;;.. J30 ) .


« Cap. XXIV. v. 285 (edic. cil.. 2 3 1 ) v cap. LV, v. 637 (edic. cit.. 2 4 6 ) .
''', D. III. p. II . edic. cii.. 130.


5 0 D. I. p. III , cdic. cil. , 112.


9




S. GARCfAS PALOU, P B R O . 225


Si, en orden a la idontificacion del «Libre del passatge», tuviera
que prevaleeer ia importaneia del contenido relativo al «passatge», di-
chos dos libros serian los que contarian con mayores probabil idades;
y seria uno de los dos el que habria de llevar el subtitulo de «Libre
del passalge». Mas, segiin queda indicado, quedan excluidos de Ia
misnia posibilidad de serlo, en virtud de la fecha en que fueron escri-
tos. Al «Desconhort» se le asigna la del aiio L295: mientras que el
«Liber de fine» quedo terminado en 1305 y el «Liber de acquisitione
Terrae Sanctae», en 1309. Por eonsecuencia, ninguno de los dos pudo
ser c i ! ado en aquella obra r imada.


E! «L.ibre del passatge», segun la descripcion que de e! ofrece
Rnmon Lhill en el «Desconbort», cs un escrito «on ay mostrat tot
e l r , / com lo sant Sepulcre se pusca recobrar, / e com hom atrob
homens qui vajen preicar / la fe sens paor de mort e qui lio sabion
far» 5 1 . Es un «Iihre» donde se pide «que'l papa agues mant home letrat,
/ qui desiras per Jhesu sser marluria'., / oer so que per tot lo mon fos
<'ii'es e honrat ; / e que cascu lenguatge fos mostrat , / . . . eneara, c'al
pnssa ! ge fos lo dee donat / de tot quant oosseexen li clergue e'l pre-
lat; / e c'aso tant duras , tro que fos conquislat / lo Senulcre. . , » 5 2 .
«E d'ayso —declara Ramnn Llull— libre n 'ay ordenat»" 1 3. Por tanto,
el «Libre del passafge» tiene que ser uno de sus librns donde trate
esos lemas.


En e! memorial t i iulado «Quomodo Terra Sancta recuperari po-
lesi» cscribe lo siguiente:


a i «Eaeta praedicta orrbnationo 5 4 , et existens magnus pxercitus
in f>on'aria predicta 5 5 , si Scldanns veniret eum suo exercitu eonlra
ipsos, tunc cum magno navigio, posset iri in Alexandriam et aecipi
incula Reseti, antequam Soldanus ] i o s M > i ad illum locum reverti, et
sic per nraedie 'um modum, christiani Terram Sanetam recuperare
possunt» 5 6 .


b l «Adluie sit de praedicto Ordine"'7 tinus magister in tlieologia,
qui habeat secum et de ordine suo viros sanctos et devotos, qui ad-
discrmt diversas linguas in aliquo loeo vel locis cont inue. . . Isti sint
seientes in theologia et philosophia, qui Iialieant etiam devotionem


5 1 Cap. X X I V . vv. 285-288, odir. cit. 2.31.
5 2 Cap. LV. vv. r>.")l-(>r>n. cdic. cit.. 246-247.
5 3 Ibidem.. v. 660. pag. 217.
= 4 t a quc propoiic cn dicho memorial para la lucha onlra lo.= musulmancs (Edic.


Roinbaud-Biiliot. 96-Ofl).
5 5 I.a dc Armcnia ( Ihidem. 9 6 ) .
5 6 Ibidcm. 98.
- 7 aOrdo de Spirilu Sanclo». que seria la rcsultanle de la fusion de todas las


Ordcnes Militares existcnles (Ibidem. 9 6 ) .


1 0




226 «LIBRE DEL PASSATGE»


mori propter Deum et praedicare verbum Dei per universum mun-
dum» .


c I «Habeant etiam libros cleputatos ad hoc 5 9 , in quibus sint ra-
tioncs necessariae ad des.ruendum omnes objectiones infidelium, per
quas etiam fieri possint positioncs, quas infideles destrucre non possint,
quae quidem positiones fieri possunt» 6 0 .


En cl «Tractatus clc modo convertendi infideles», escribe sobre
esos punios, cn estos terminos:


a) «Prima pars est dc modo bellandi per mare ; secunda, dc
modo hcllandi ner t e r ram. . . » 6 1 .


«Christiani habent insulas maris et fortiores quam sarraccni in
mari , et, propter boc, fiant trcs admiral l i , ita quod habeanl gualleas
vivas in ccrlo numcro et loca appropiata in insulis quae magis sint eis
compe 'en ' i a . . . Unus admirall ius sit in H i s p m i a c'. si'. dominus nviris
de Tripolis de Barberia usque ad Sephi; alius sit dominus maris Ro-
manie. Isti faciant guerram in ripis mar i s . . . Destructis autem rippis
sarracenorum e! aliquibus locis munit is , circa mare de christianis pos-
sil fieri passagium, et rebelles ipsis non possent resistcre propter amis-
sionem r ipparum. . .» 6 2 .


«Ad bellandum per tcrram placet Domino Papae cum uno rege
e f Magistris Templi , Hospitalis ct Tcutonicorum in frontaria Grecc
fs ic ) , ita quod sin ibi duo gladi i . . . Si vcro greci noluerint recipere
ipsos nuntios praedic tos . . . , contra ipsos procedatur , ita quod, Deo ad-
juvan 'c , acquiri po te runt . . . : in-is au*cm acquisilis, vadat cum m a x i n n
partc de ipsis in Herminia ad bellandum cum sarracenis . . . , et dcindc
acqu i ra ! ur successive usque ad civitatem sanctam Jcrusa lem. . . Secu-
ritas au*em fieri potest per ostagium c 1 municndo civilatem Cons 'an ' i -
nopolis dc !a'inis doncr Tcrra Sancta, quod Deo placeat, sit acquisita
et populata christ ianis» 6 3 .


c) fiant studia plura in quibus addiscantur idiomata infidc-
lium: addiscentes sint viri sancti et rcligiosi. desiderantes mori prop-
ter ChrisVum, instructi bene in thrologia, philosophia et in moribus
bcnc ordinat i ; r t surcessive mit tantur ad pracdicandum ct disputan-
dum cum infidehbus, babentes ita rationcs necessarias, quibus positio-
ncs, quas infidcles facere posscnt, destruantur , et objectionos eorum,
et positiones, quas fideles faciant et objectiones, permaneant» 6 4 .


•̂ 8 Tbidrm.
; ( ) Para ia prcdicacidn dcl «vcrlium Dei universum mundum» (Ibidcin) .


Ihidem.
«I Eclic. Rambatid-Buhot, 99.
<•- Ibidem. 90-100.
H Ibidem. 100-101.
« Ibidem, 102.


1 1




S. GARCfAS PALOU, PBRO. 227


Asi como de los cinco puntos que Ramon Lhill declara que trato
en el «LiLre del passatgc», cualro —segun aparece en los textos pre-
cedenies— fueron expuestos, con toda exactitud, en e! memorial «Quo-
modo T e n a Sancta reeuperari potes'» y en e! «Tractatus de modo con-
vertendi infideles», uno — e ! qu in to— no se ofrece en ellos, con los
precisos detalles con que es referido en el «Desconhoii».


Declara, en efecto, Io que sigue: « . . .encara , c'al passatge fos dee
donat / de tol quant posseexen li clergue e'l prelat; / e c'aso tanl
duras , iro que fos conquistat / lo Sepulcre. E d'ayso libre n'ay or-
dena» 6 5 .


En dicho memorial , presen 'ado a Xlcolas IV, pide que «ad hoc
Dominus Papa el Cardinale- denl decinia.m ecclesiae usque Tcrra
Sancta sit acquisita» . Propone que «Prelati , canonici, monachi et
alii clerici idonei ad bel landum, desiderantes mori propter Christum
et ad recuperandam Terram Sanctam, privilegium habeanl a Domino
Papa eundi cum ipso, et redditus, quos habent , expendant in exercitu,
et de honis ecclesiasticis eis auxilium f ia t . . .» 6 6 , . Senala que «ad pro-
positum praedictum (para el de la reconquista de los Santos Lugares I
oportet quod Ecclesia ordinet d i r e d c i m a m de honis ecclrsiaslicis an-
nuatim, usque nroposiium ante dieium ad suum finem perduca tur . . .» 6 7 .


Sustancialmente, el pensamienlo formulado en el «Deseonhort»
es el mismo que el manifestado en estos dos escritos laiinos del mismo
Ramon Llnll.


Si la expresion liieraria de anuel difiere de la de estos, es, empe-
ro, facilmen'e explicahle por razon de ser el «Desconhort» t;na ohra


6 5 Cap. I.V. vv. 037-660 (Eclic. cit., 216-247) .
6 6 Edic. ci!.. 97.
« b Edic. cil.. 101.
6 1 E d i c cit.. 112.
En su instancia, presentada a Ocrnentc V. enn ::iolivn c'cl Cnncilio dc Vicnnc


( 1 3 1 1 1 . rcilcra la nii-nia pcliciiin: . . . . dicn qnocl Dcu- pro nobis non fecil beatum
Pilruni vicarium, neque dedil Imperium Romanum Eeele-iac. nce miilliplicavil lol
clerieos alquc divilias eorum. immo fccil ad ^cum honorem.. . Hoc pro lanlo dico
quod clelur dccinia Eccle.-iae ;nl acquirenilam Terram Sanctam el cliam lolnm 'erram,
quam tenenl sarraccni. quia sarraceni mnxinic impediunl quod non sint cbristiani per
totum miuulum» (Pnris. . \a l . Lal. 15.450. 511 r. ).


El Concilio. efectivaniente, ia impusn y la ordcnacion se llcvo a la praclica. F.n
1316 —vavn un cjcinplu— Juan XXII condona al Rcy Sancbo la decima ile todos los
bencfieios eclesiasticos dc las iglesias del Reino de Mallorca. cxceptuando las que
esten en territorio frances. impuesta ]n;r Clemenic V en cl Coneilio dc Vienne, que
debia pagarse durante c e i s anos v de In cual habian "'u\n satisfcrhos cuatro ( PEREZ
MARTIXEZ. L.. Documvntoa conservados en los registros vaticanos relativos a! cuarlo
pontificado de Mallorca, IJolclin c!e la Sociedad Arqueologica Luliana, X X X I I I . 1970.
n. 159, piicr. 2 1 9 ) . La L-racia obcdeeia a los pcligros de invasioncs sarracenas e incur-
siones a que estaban sujetas MaJIorca e islas adyacentes.


12




228 «l .IBRE DEL PASSATGE


r imada, lo eual obligaba a Ramon LIull a sujetarse a las exigencias
del verso.


For consecuencia, cuando Ramon Llull, en dos lugares distintos
del misnio, se refiere al «Libre del passalge», luvo que hacerlo respec-
io de la inslancia dirigida a Nieolas IV «Quomodo Terra Sancta recu-
perari polest» o del «Tractatus de modo convertendi infideles», pre-
s e n a d o al mismo Pon'ifice franciscano. Mas, ^cual dc los dos escrito
lulianos es el «Libre dcl |iassa!ge»?


Absolutamente hablando, puede serlo cualquiera de los dos, por
el moiivo dc que, en anibos, se traian los lemas rcfcridos por Ramon
Llull cn el «Desconhor ». Pero, en l i l imo termino, la soluoion exacta
del problema depende de la relacion que exista entre uno y otro.


Si cl primoro, segiin ahora opino, no es sino la carta de presc?-,
t a i o n del segundo, dirigida a Nicolas IV, el problema se desvanecc,
al constiiuir, pract icamenle, un so!o escrito, con el «Tracta*us de mo-
do converlendi infideles», m.is extenso y mas rico de delalles que c"
memorial «Quomodo Terra Sancta recuperari potest», el cual no pa- "
de ser una ins ancia, a mi juieio, de ;>resen'aci6n de aquel.


Si sc pre 'ende que dc' ;>.n considerarse como dos escritos au '6no-
mos, no vacilo en sciialar como Libre del passatge al Tractatus de mo-
do converiendi i/ij:deles. donde Ramon Llull llega a esta conclusion:
«I)es!ruc'is :ui'cm rippis sarracenorum ct al iquibus locis munil is , circa
inarc de chris ' ianis possil fieri passagium»6*.


No queda indicio alguno de que Ramon Llull hubiese intitulado
jamas su opiisculo «Dc modo converWndi infido!e>» con !:i dcncmina-
cion de «Liber passagii». Tanqioco cons'.a que lo hiciera con c! mcmo-
rial conocido por «Quomodo Tcrra Sancla recuperari potest». Esto no
ohs ' an '0 , tal in'i!ulaci6n no seria ex*rana den ' ro de su» escritos ni
d"niro de la bibliografia de los siglos XI I I y XIV sobre la Cruzada de
Tierra San.a .


Fn cl «Libre de Rlanqii ' ' ina», cn efceto, narra , novelescamente,
que «FApostoli dona perclo nio!' gt 111 e tnana croada, e dels bens de
Santa Esgleya feu grans clons als . i j . reys . . . , e pres en guarda e en
comanda la terra dels . i j . r eys . . . ; e prengueren lo passatge, e sobresec
la questio cle co que contenicn per 5 0 que no s'en torbas lo passalge.


Anaren los . i j . rcys, e fo fet molt gran passatge, e anaren cn aqtiell
passaige molts dels frares qui havien prcs ari ibic. . . Torna s'en 1'Apos-


6 8 E d i c cit, 100.


1 3




S. GARCfAS PALOU, PBRO. 229


toli a Roma, e precurava aytant com pudia com lo passalge hagues
tot son compliment» 6 9 .


En el «Desconhort», donde, segiin se ha seiialado, alude a su
Libre del passatge, antes de la referencia, escribio los siguientes ver-
sos: «Can pris a consirar del mon son estament, / com paucs son cris-
tians e molt li descreent, / adoncs en mon coratge ac tal concebiment: /
que anas a prelats e a reys, exament, / e a religioses per tal ordena-
ment / que s'en seguis passalge e tal pretcament , / que"ls infeels ven-
guessen a convert iment» 7 0 .


Y en el memorial , presentado en el Concilio de Vienne, proponia
que «nullus clericus baberet nisi unicam prebendam, et preliendae, quas
haberet , praeter unam, darentur ad passagium, dum viverel . . . » 7 1 .


El titulo de Liber passagii y otros, bajo parecidas formulas, eran
usados en los siglos XI I I y XIV. Baste saber, efectivamente, que de
los 23 codices relativos a la Cruzada o a la Tierra Sanla —codiees que
existieron en la biblioteca papal de Avignon— que el P . Francisco
Ehrle, S.J. enumera en su Hisloria Bibliolhccac Romanorum Pontiji-
cum tum Bonifalianae tum Avenioncnsis11. ocho son designados con un
titulo en el que se lee el tennino passagium. Helos aqui :


N. 2.—Incipit liber de regimine Christicolarum Galvagni de Le-
vanto Gictnuensis ad faciendum passagium super Saracenos


N. 5.—Liber convocationis ad Passagium.
N. 9.—Processus papireus factus super passagio.
N. 11.—Parvus liber dictus Decretorum (Directorium? I ad Pas-


sabium.
N. 17.—Liber de Passagio Terre Sancte domino lohanni pape


directus.
N. 18.—Liber convocativus ad Passagium Terre, et consilium


dominorum, Cardinalium.
N. 19.—Epistola Baldrici archiepiscopi Dolencie (!) de Passagio


et conquestu civitatis Ierusalcm.
N. 23 .—Liber factus pro Passagio Tcrre Sancle7i.


6 9 Lib. IV, cap. 81 . edic. Obres de Ramcn Lull. IX. 1914, p igs . 305-306. nn. .")
y 6-


10 Cantic III , vv. 25-33. cdic. cit.. pag. 220
71 Ms. Paris Nat. Lat. 15 450. 544 r.
7 2 I. Romae, typis Vaticanis, 1890.
7 3 Fr. Girolamo Golubovich. O.F.M.. tamhien ofrece la relacion dc dichos cAdiccs


(Biblioleca Bio-Bibliogra/ica della Terra Sanla e deUOriente Franccscano. I. Qua-
recchi, 1906, 410-412) .


1 4




230 «LIBRE DEL P A S S A T G E »


A la Juz de esios t i 'ulos, es facil persuadirse de que Ramon Llull
pudo haber intitulado l.iber passagii su opusculo «De modo converten-
di infideles», que es, cn realidad su Libre del passalge. Sin embargo,
el iitulo de la inslancia o memorial que lo acompano, al ser presen-
tado a i\ico!as IV, —«Quomodo Terra Srnc'.a recupevari potes t»—
rcspondc con mas exactitud que aquel al significado de la dcnomina-
cion «Liber passagii»


S . G A R C f A S P.ALOU, PBRO.




1)1 I S NOTES SOBRE EL
LUL.LISME TRECENTISTA


( ' o i i e i x e m b e n p o c el l u l . l i s m e t r e c e n t i s t u . Kl ric ursenul dc dudes q u e c l s


s c n y o r s L. K o g e n t i I . Pt iran ap legaren en la Bibliografia de les iinpressions
lul.lianes] c o n s t i t u e i x lu priniera matcr ia apta per a IVIaborac io d 'una Itisto-
riu del lu l . l i sme e n c l s t e m p s m o d e r n s . l ' c i o el lu l . l i sme m e d i c v a l . unter ior u


lu i n v e n c i o de lu i m p r e n t a . s e g u c i x en p;irt i g n o r a t . Ni est;i refeta la seva l ihia


h i s t o r i c a , ni son p r o u c o n e g u t s a lguns de l s c p i s o d i s q u e en c o n s t i t u e i x e t i la


t r a m a 2 . \ m e s u r a q u e r e c u l e m c a p ul segle c a t o r z e . e s c a s s e g e n , cada vegada


m e s . Ics f o n t s q u e e n s p e i m e t e r i e n i l . lustrar c l s o r i g e n s , lcs l e n d e n c i e s i


rubust clcls m o v i i n e n t s lul . l iuns i m m e d i a t s u r a c t u u c i o dcl Mes tre . I'cr aixi)


m a t e i x . u d q u i r e i x e n un mujor rel leu lcs c s c a s s e s i n t o n n u c i o n s q u c h o m pot


rccol l ir d 'aquc l l s t c i n p s r e m o t s .


I ii cl present ar t i c l c . i per a h o m e n u t g e a l ' h o m e i l . lustre q u c d e d i c a la


scvu vidu u r c m p r c s u dc d i v u l g a c i o dc lcs o b r c s ca tu luncs dc l .u l l . c n s p r o p o -


s c m ofcr ir u n e s brcus n o t i c i e s s o b r e d u e s m a n i f e s t a c i o n s dcl l u l . l i s m e . 110


guire c o n e g u d c s . q u c s e s c a u e n a la pr imera m c i t a t dc l seg le c a t o r z e .


I


11 S \ l>()( R l l S 1 I I .1 1 \ \ S 1)1 Y A l I \ ( IA


Si c x c e p t u c m lu s o r o l l o s a c a m p a n v a d c 1' inquisidor b y m e r i e h contru lu


d o c t r i n a d e l .ull i c l s s e u s a d c p t c s . cup altre c p i s o d i dcl lu l . l i snic t r c c e n t i s t a


liu utrct . l i i is uru. I 'a tenc i6 dc l s h i s t o r i u d o r s ' . Pero aque l la c a m p a n y a n o


esc lata l ins cl 1 3 7 2 , a una d i s tanc iu d c m e s d e m i g scglc dc lu mort de l.ull


( en 1 3 1 5 o 1.>I(>). H c u s aqui' una l l acuna u o m p l i r . I ;< recerca dc l s fets


o c o r r c g u t s c n uqucst p e r i o d c intcressu tunt m e s . q u c cn ells cul ccrcur. s cns


d u b t c . c ls m o t i t i s dc l c s c o m c s u e y m e r i c i u n u . S c m b l u q u c r i n q i i i s i d o r l luitavu


1 Itan-rlona. Instiliil <l'KsiiictisCalalan.s. I')J7.
- Kn r| lom II dr la iio.slra Hisloria tlr Iti Eilosofia Espunota. Eilosofia vrisliana dr los


siftlos nl \ l . arlualnirnl cn prrnisa. n i s licm rsforral a hi.-loriar. rn Irs sr\rs jirans
linirs, rl drsrnvohipamrnl drl lul.lisme mrdirval; vegeu nr rls capilols \ \ III. \ l \ . \ \ i
\ \ I. arl. I, prinirrs drl "Ksho/o ilr uua I lisloria (ilosdfira drl I ulisuio . I n rrsumen drls
mateixos ha cstal antiripal prr joaquini I .arrrras i \rlau rn I arlirlr / n htstortn del lulistno
mnlirval in>rril a la rrvista " \ rrdad \ \ ida . Madrid. iiiim. I. oclubre dcsembre de I ')\' . \ .
pags. 7<Ki 812-


1 \ <-«if 11. |IRR r \r inplr . \h i . Joan \ \ i n \ d . Ilislinin del l.ulismr, Uarcclona. I<)25.


I




232 i : \KK1 I! \ S I \ l i I \ l


contra un ampl i c o r r e n l lul . l ia , desvia l cap a r h e t c r o d o x i a per r i n f i l t r a c i o


d * c l e m e n t s b e g a r d s i " e s p i r i t u a l s " . c|IIC tenia el s cu c e n t r e a la c iu ta l de Va-


lenc ia . Kn altre l l o c 4 h e m i n t e n t a l dihui.xar cl p r o c c s i e l s c a r a c t e r s d a q u e s l


m o v i m e n t . t n s c o n t e n t a r e m ara a m h registrar a l g u n c s de lcs s eves a c t i v i t a t s .


q u e c o r r e s p o n e n s c m b l a a la fase inicial dcl , n a t c i \ i c o n s i s t e i x e n cn la


d i v u l g a c i o d i m a serie dc t e x t e s en l l engua vulgar. a t r i b u i t s l a l san ient a I ul l .


p e r o escri ts NIE's tard del 13 Id a i m i t a c i d de les scves o b r c s a u t e n t i q u e s i


sobrc t e m c s dc ca i en l lul . l ia . I l c m reeixi l a ident i f i car q u a t r c , al m c n y s .


d a q u e s t s LE.xtcs a p o c r i t s .


I I m e s ant ic e s VArt </<' confessid. acabat a V a l c n c i a 1'agosl del 1 3 1 7 .


s e g o n s 1'explicil d 'un m a n u s c r i t dc I io qtie eu conscrva la versiii l l a t i iur .


L a u t o r , en el p r o l c g , vol imitar la niancra dc p r o c e d i i dc I ull en les scvcs


o b r e s p r i m i c e r e s , q u a n encara n 'amagava h u m i l m e n l la p a t c m i t a t : i a i x i


e scr iu : ". . . jo p e c c a d o r , ind igne q u e m o n n o m b.ic sia e scr i t . . ." A d h u c un


lul.lia tant c o n s c i e n e k i s c o m ci c a n o n g e Vi lc ta r f a d m e t c un l e m p s r a u t e n t i c i -


tat . i a i x i e n c o m a n a . cn a I"imprcssor b a r c c l o n i Claudi f iornal una


e d i c i o . q u e n o arriba a vcurc la l l u m . p r o b a b l e m e n t pcls e s c n i p u l s susc i ta t s a


l ' c n t r e t a n t . M a t c u O b r a d o r l'cdit;i r c c c n t n i c n t ' ' . pcro e .xposa en un pro leg les


r a o n s per les qua l s la creu una obra a p o c r i l a .


S i . pel t e m a . I'. 1/7 </<• confessid cnca ixar ia sense d i l i c u l t a l d ins la
p r o d u c c i o lu l . l iana a u t c n t i c a . m o l l m e s cncara cl Benedicta iii in mulieribus,


q u c fou c o m p o s i "a h o n o r c gloria d e la vcrge M a n a '. c o m varis de l s e scr i t s


de I ul l . Sesjons cl seu e.xplicit. ". . . c o m p r o b a t c linit l"o a q u e s t I ibre c n la


c i u t a t d e V a l c n c i a cn las c a l e n d e s dc o c i u b r e c o m p l i d e s cn l 'any


M . C C C . X X X V dc la incarnacici dcl I ill de D e u lill de nostra D o n a Santa Ma-


ria. . .". L ' A u t o r , a m c s dc re incidir en cl l e m a mar ia . tant car a I Ull. amaga


a ixfmate i .x el seu n o m so ta la referida f o r m u l a d ' h u m i l i t a t : ". . . j o p e c c a d o r


c m d i g n e q u e m o n n o m liic sia e s c n t . . .". Mn. S a l v a d o r G a l m c s . en el p r o l e g


a 1'edicio del t c x t catahi d ' a q u e s t a obra 7 . s'ha basal en les d a d e s s iu l i t e s , i cn


altres d'esti l i de l l c n g u a l g c . per a c a t a l o g a r la c o m a p o c r i f a . N o es massa


scgur q u e h o s igui . Pred i sposa a a d m c t r e i i l a u t e n t i c i t a t cl let de q u c . en


1 3 7 6 , K y m e r i c h la i n c l o g u c s cn la llista dc les vinl o b r e s de l .ul l . d c c l a r a d e s


per ell s o s p i t o s e s d ' h e r c t g i a . I'er altra b a n d a . cl m o t " e o m p r o b a t " a m b el q u e


1 Kn el rapitol W I I I , arls. II i III. (le 1'obra cilada cn la nola 22.
I liu ai \ i: "t inita csl isla ars <lc <-ontVs.sione. . . in civilatc \ alencie iti n i c n s r augnsli


a n i m Incarnationis domini millesimo Iriccnlesimo dccimo scplimo (la Iranscripcio esdc l
I'. Kphreni l.nncprc. scnons nolicia facililada pel noslrc lioti amii' Mn. Joscp I . i n c . I ' \ r c . )
I.a notfcia. la dala i I incipil dcl manuscril conslen cii el lom llll drl ( altilofuicnrnrral dc.i
bibliotliotjufs publiqucs </c francc. pags. h I l'2.


6 Kn cl vol. I dc les "Ohrcs ric l iamon I iill". 1'aliua <le Mallorca. 1906. pags. il!7 III).
7 Kn cl \<>l. \ de l<s "Ohrcs <lc Kamou l.ull . 1'alina <lc Mallorra, I')I5, pags.


2H<) :»()().




i : \KKKK \ s I \ K T \ I 233


c o m c n c a Yexplicit t ransc t i t . i c n c a n i m c s la l i a se " c o n c o r d a ab son o r i g i n a l "


a m b la q u e a c a b a . a t i t o r i t / c n a pensar q u c cls m a n u s c r i t s avui c o n e g u t s c o n -


tcnen c o p i e s o t r a d u c c i o n s d o r i g i n a l s m e s a n t i c s 1 * .


N o t i e i c s ines c o n c r e t e s e n s han arribat d u n tcrccr apoerit l u l . l i a . e o m -


post a V a l e n c i a ires a n y s m c s tard. bs Iracta de 1.1/7 inenwraliva, q u e eal n o


c o n f o n d r e a m b el l.iher cle memoria ni a m b cl l.iber ad memoriam confir-
mandam. a m l x l o s a u t e n i i c s <Je I . u l l " . hncara q u c lul . l ians c o n s p i c u s . e o m


( . i o d a n o I k u n o 1 " . hagin prcs YArt iiicinorativa pcr un t ex t original de l .ul l .


la la l sedat d a q u e s t a atribucici esta fora de d u b t e . A la b i b l i o t e c a de la l111-


versitat dc T o r i n ' c \ i s t i . litis l'a p o c . uu c o d e x a m b el l e x t ea ta la . 1'cxplidl


del qual ens ba estat conservat per 1 ittre Haureau 1 1 . Dcia aixi': "I in i I3cr-


nai ( a l marge : tiari' prevcrc ) a q u e s t a Art m e m o r a t i v a cti la c iutat de V a l e n c i a


cn lo m c s dc Abril de 1'aiiy de mil tres c e n t s t r e n t a h u v t " . Liia n o l a nuug i -


nal hi afcgia: " b d i t a a B c r n a r d o Garf. d i s c i p u l o magistri Riaymundi I ul l". I'er


d i s s o r i . aquel l c o d c x d e s a p a r e g u e en un i n c e n d i q u c . a pr inc ip is de scg le , des-


trui una p a r t de l ' c s m e n t a d a b i b l i o t e e a : f.n c o n s e r v e m . p e r o . una d e s c r i p c i o


forca d e t a l l a d a . eserita abans de r i n e e n d i . pcr N o v a t i a precs de I . l o e e o .


qui la pub l i ca cn I 8 1 ) J ! , : . ( ' o p i e m de Tartiele de I o e e o el p r o l e i J a l ' . l / 7


memoraliva. q u e dcclara n e t a m e n t la patern i ta t dc 1'obra: "b e o m m a e s t r e


R a m o n l.ull Itagues 1'acles les d a m u n t d i t e s d u e s arts entre m o l t e s da l tres q u e


leu les qua l s appel l art invent iva per al e n t e n d e m e n t c art amat iva per a la


v o l c n t a t , h a g u e s en p r o p o s i t de fer art n i e m o r a t i v a p e r t i n g c n t a la m e m o r i a c


per o c c u p a m e n l da l tres l ibres e per d e l a l l i m e n t s de t e m p s n o la haie fac te .


I'er tal y o Uernat ind igne q u e ,11011 s o b r e n o m liic sia scrit d e \ e b l e del dit


m a e s t r c s e y o n s m o n p o b r e saber alla a iuda e gracia de quel l qu"es inf inida e


e ternal i n c m o r i a m e vull c s forzar de ver c c o m p l e r la di te art m e m o r a t i v a .


b.nipero e n t e n m e aiudar ab los d e c h u y t general c o m e n c a m e n t s e dcu regles


de la art general a t o l a s s e i e n e i a s dcl dit m a e s t r e K a m o n I ull al qual l o per


d o spirital revelada e d o n a d a s e g o u s q u e ell m a t e i x ne fa m e n c i o en seu dis-


c o n o r t r imat . . ." \ l marge dcl m o t " B e r n a l " hi hav ia , escrit de la m a t e i x a


s Kuvcnl i Duran. uli. cil.. \ri\i*. 2')") 2 ()(i. Kcrcnlmenl. rl dorlr Itil.lisla I'. Kartotneii
Sal\a. I. ( I . I! . rn ronvi -r.srs lingiulrs a l'alina dr \1allorra i lamlir prr rarla. rns lia
r\|irrssal a<jmsl malri \ parcr.


\ I - R C U rls iuiins. \2 i 7,2 drl noslrc ralalr» dr Irs olirrs lul.lianrs. piigs. 2')'< i 2')7 dr
lo l i ia rilada rn la nola 2 .


"' \ i-scu I ".11 lirlr ilr I . |'orro. quc ritarrm lol Kr j tu i l • paK- I ( l
1 1 I 11 Irsludi solirr l.ull. |iul)liral a la Uisloirr Litlt-ruire ilr la hrancv. vol.


1'aiis. Illlt.".: UM.ru la p;iu. Iilft. suplrnirnl .1 la pa"g. 2'1'K Srmlila qur iiqursl maniisrril
prorrdia ilr \ alrnria.


1'rlir.r l O n o : l.r fonti /nii rcccnli <l<'llu filosofin ilcl lirun<<. "Krndiconji dclla K.
\cailcmia dri l.incci ". rlassr di srirnzr niorali. slorirlir c filolocirlir. srrir \ . vol. I. Koma,
llt')2. pii(.s. ,-.().( RI.HH:vi-ffcu. rspecialinrnl. Ics pairs. ",Ki ",lft.


3




C \ R | { | M \ S I \ I !T \ l


m a , l ' a f eg i to : " d a r i presb i ter V a l e n c i e " . T o c c o recull i g u a l m e n l l'altre n o t i -


cia marginal del c o d e x , ja d o n a d a per Littre H a u r e a u , s e g o n s la q u e Bcrna l


( i ar i hi cr:i qual i f icat de "disc ipul i magistri R a y m u n d i I u l l i" .


I • i n a l m c n t . cn I 3 3 l ) l o u acabat a V a l e n c i a un altre a p o c r i f lul . l ia t i tu la t


De magnitudine et partitate hominis. del q u e ('. O l t a v i a n o en d e s e o b r i un
c x c m p l a r en cl m a n u s c r i t n t im. 2 5 0 . to l i s 3 7 ;il 4 7 . de la B i b l i o t e c a A m b r o -


siana de Mila 1 1 . I T I cl m a n u s c r i t . el t i t o l va post i l . la t amli e ls m o t s : "c.v
Raymundo l.ullo". I l e u s qui' 1'incipit q u e transcr iv im del seu c a t a l e g : "Vid i
q u e n d a m l i b e l l u m . qui R a y m u n d i esse c r e d i t u r , de m a g n i t u d i n e et parv i ta te


l i o m i n i s . i n c e p t u m 17 Martii el l i n i t u m V a l c n t i a e a n n o 1 3 3 l ) . cu iur t i t u l u s


est h u i u s m o d i . I n s d i v i n u m qui es causa e f t l c i c n s " . A O t t a v i a n o li crida


T a t e n c i o el fet s ingular de q u e cl l latr d*ac]uest m a n u s c r i t a b u n d e s en frases


c a t a l a n e s i n o m e s hi troba una e x p l i c a c i o . c o e s . q u e el text original de


1'obra d c g u e esser escrit cn catala 1 1 .


I n resun i : en tre els a n y s 1 3 1 7 y ] 3 3 9 a p a r e g u e a V a l e n c i a una l i tera-


tura lul . l iana d i m i t a c i o , p r o b a h l e m e n t en c a t a l a . per obra de varis d e i x e b l e s


dc K. I.ull. iin dels quals e n s es c o n e g u t pe l s s e u s n o m i c o g n o m i pel s eu


estat c ler ica l . O u a t r e d ' a q u e s t s e scr i t s a p o c r i f s , dc carac ter s e m b l a n t . han arri-


bat fms al segle a c t u a l . ja sigui cn llur text or ig ina l . o en vers io l la t ina , o


d ' a m b d u e s l o r m e s . T o t s el ls versen sobre a s s u m p t e s p o p u l a r s i d c s c a s s a vo la -


d a ; a lg ims r e p e t e i x e n t e m e s ja tractats per Lull . A d h u c si b o m a d m e t q u e


VArt de confcssid i. a m b m c s v e r s c m h l a n c a e n c a r a . el Bcncdicta tit in
mulieribus . foren escr i t s pel M e s t r e , quedara en peu el tet de q u e . e n 1 3 1 7
i en 1 3 3 5 . c ls lu l . l ians de Va lenc ia e s d e d i c a v e n . si n o a imitar els t e x t e s de


Lull a l m e n y s a traduir los o a c o p i a r l o s . A q u e s t a l i tcratura p c r m e t a f i rmar .


e n s s e m b l a . l ' e x i s t e n c i a d u n p r i m i t i u m o v i m c n t lul . l ia a V a l e n c i a q u c sVscatt


en la pr imera m e i t a t del seglc c a t o r / e .


'•'(iarmelo Oltaviano: l.arx compendiosa ilr l\. I.ullv m w imi1 vludf nur lu
bibliographio rl lr fonil ambrosicn </<• l.ulle. Paris. I'):ill: vrgrti el nuni. 12 ilrl ralalri;.
pags. <J 10.


1 4 "l.r lexte l o n l r n u ilans i r inanusi rit. rlair i i prestilir >an> l'aulr>. prr.-iiilr inir
earacleristique singulicrc: sotivcnl lc lalin rst inlirrompn par tlc phrascs ralalancs. ,|<•
ronsiilcri' II* roilcx roniriii' iinportanl rt il uiir \ alrur parlinllicrc: -rlon tlion a\ is r rst unr
prcuvc qur Ir l r \ tc ori»inal ilc rclli' ucuvre I u 1 riilijic ctl i ,i l.ilan (lil . . ibiil).




ni !•:>' \ O T I : S SOKKI-: ii. 11 i I . ISMI 11:111 M isr \ 235


II


A N T K I I I T .VI 1)1 I A 11 I (,1 N D A A L Q U I M I S T A 1)1 I I I I


Q u a n i oii c s forja la l l e g e n d a de q u e 1 ull praet ica 1'ulqni"mia'.' S o b r c


aques t punt plana una gran f o s c o r . . losep M a Uatista I l'ere l i o h i g a s " es tab l i -


rcn d o c u m e n t a l m e n l q u e la m e s ant iga i pres t ig iosa obra d'alqui'mia a t r i b u i d a


a R a n i o n I ull . cl Tcstumcnt a n o m c n a t " a n t i e " , fou e o n e g u d a a les pr imer ie s


del segle X V , cn un t e x l cata la a p r o v e n e a l a t . dol qtie s e m b l e n derivar les


r e d a c c i o n s francesa i l la t ina . 1'rovenca po t haver es tat el l l o c . o n a q u e s t a falsi-


f i cac io vege la l l u m . A m b d o s e r u d i t s , s o b r e t o t B o h i g a s . es re s i s t e ixen a a d m e -


t ie una major a n t i g u i t a l dc 1'ohra. Si g e n e r a l i t / e m la q i i e s t i o . hi ha . p e r o ,


a lguns ind i c i s , ja reco l l i t s per l . i t tre H a u r e a u cn 1'cstudi a b a n s c i ta t " ' . dc


q u c durant b o n a part del segle X I V . i ad l iuc on la scva primora m e i t a t . la


l l egenda dcl I ull a l q u i m i s t a p r e n g u e carta de naturalesa en les rcg ions o c c i -


d e n t a l s d 'h'uropa. B e r t h e l o t 1 7 m o s t r a l ' e x i s t e n c i a . des de e o m e n e a m e n t s del


segle X I V . d'una l i teratura a l q u i m i s t a en l l engua ea ta lana o p r o v e n c a l , l ins de


la tiue a p a r e g u e r e n a lguns escr i t s d e s c o l a lu l . l i ana . an ter ior s en llur n a i x e n c a


al 135 7.


A base d"un t c x l . n o gai ie c o n e g u l . d 'un e s c r i p t o i l i a n c c s del segle X V I ,


a p o r t e m a q u i un nou indici de q u c l ' c s m e n t a d a l l e g e n d a florf e n t e m p s m o l i


a e o s t a t s a la vida del Mes tre . I l o m sap q u e , en el scg le X V I . el lu l . l i sme fou


un corrcnt in te l . l e e tua l de m o d a a l u r o p a . s o b r c t o t a I r a n c a i A l e m a n y a ;


t o t h o m . e n , a q u e s t s p a i s o s , a d m e t e l lavors a ulls c l u c s l ' autent i c i ta t de les


o b r e s d ' a l q u i m i a q u e corrien i m p r e s s e s sota el n o m de Lull . G e n s n o s o b t a ,


d o n e s , el fet de q u e la l l egcnda de l.ull a l q u i m i s t a aparegu i e n una ohra l ite-


raria dc t e m a g a l a n t . e s c i i t a p o e a b a n s del 1600," c o m es el Rvcueil des


Dames, de Pere de B r a n t o m e . 1'ero 1'autor c i t a . a m e s , les f o n t s d"on ha
p o u a t la l l egenda i e n s o l e r e i x aque l l n o u indiei a q u e e n s r e f e r i e m . (»111011-


e e m per t r a n s c i i u i e el t e x t t l s .


" f 'n g e n t i l h o m e de 1'illa do M a l l o r c a . a n o m c n a t R a m o n I 1111. de mo l t


b o n a . rica i antiga f a m t l i a , 011 mer i t s de la seva n o b l e s a , valor i v irtuts f o u


1 5 Jnscpli \ l ; 1 Ualisla \ Kura: f-alalerh <!<• ln'obrvs lulianrs dXixfonl, "Bolrlin tlr la
K. \tailrinia dr Hurnas Lrlras dr Barrrlona", 191.') \ l ')Hi. niiins. 6 0 i ()1; i Prre liohigas:
/7 rvnvrlori <lv manusrrits ralnlans. \lissi6 <• \nglalvrra, "l.sluilis I niversilaris Catalans '.
vol. X I I I , I') 17, ru'im.2, pags. I 1(1 \27.


Kn el vol. X X I X de la Histoirv lillvrairr ilr 1« Frunrr piigs. 271 292 i 371 396;
vegeu. per cxemple . les pags. 2)! I i 291 .


1 7 \ l . Karlhrlol: l.u < liiuiir mi 1/ovrri \fir. \ ol. I. I'aris. I K93: \ egeu 1'Aprndix 1: "Sur
i |lirli|iirs rrrits alrliiiiiiqurs. ep langur |iro\rnralr. se raltarhant a ferolr dr Kaymond
Lulle"(pags. 351 35(»).


l s 1'irrre ilr Krantomr: linuril Damrs. 1'ublir d'aprrs les manusrrits originaux.<
aver tlrs nolrs . par Kogrr (iaurlirron. " I ollrrlion Prosr el Vrrs . nuni. 6. 1'aris. 1'avol.
1926. 1-1 Irxl Iransrril f s p r r s d r l llihrr I I , pags. I IH I 19.


5




236 1)1 FS \ O T K S SOISKK Kl. 1.1 I..I.ISMK I KKCKYIIST \


cr idat , en els s eus m e l l o r s a n y s , a governar l'i l la. Mentre e x e r c i a aques t ca-


rrec. . . s p n a m o n i f o r t a m e n t d i r n a bella d a m a . . . i la r e q u e n i i l largamcnt


d ' a m o r s . . . I l l a . d e s p r e s d i i a v e r lo refusat a m h t o t e s les seves f o r c e s . per fi


li c o n c e d f un dia una c i ta , a la que ell n o m a n c a . T a m p o c hi m a n c a e l la , q u e


c o m p a r e g u e m c s bella i guarnida q u e mai . (Juan ell creia assol ir la f e l i c i ta t .


ella li d e s c o b r i el seu sf, tot c o b e r t d i m a col la d ' e m p l a s t r e s ; i. d e s p r e s


d i i r r e n c a r l o s , l i m darrera 1'altre i l lcncar los a m b despi t per tcrra. li


m o s t r a un c a n c e r h o r r i b l e , li represent i i , a m b l lagr imes als u l l s . la seva miseria


i la scva dissort i li pregunta si hi havia en ella m o t i u de tant d i i p a s s i o n a -


m c n t . Dc m e s a me's, li adrecti un p a r l a m e n l tant l l a s t i m o s q u e e l l , ap iadat de


la dissort d i i q u e l l a bella d a m a . cessa dc pcrscguir la i. d e s p r e s dc d e m a n a r a


D e u quc la guarfs , d i m i t i el scu carrec i es feu e r c m i t a . En c o m p l i m e n t d i m


v o t . viatja a la Terra S a n t a ; i. al r e t o r n . s e i i ana a Parfs a e s tud iar a m h


A r n a u de V i l a n o v a , savi f i losof . A c a b a l s els e s t u d i s , s ' instal . la a A n g l a t e r r a ,


on el rei el rebe a m b els ma.x ims h o n o r s . i a l l i ell t r a n s m u t a barres i l l e n g o t s


d'or i d 'argent en l l e n g o t s i barres de ferre, de c o u r e i d ' e s t a n y , m e n y s p r e a n t


la p n i c t i c a corrent i trivial de t r a n s m u t a r el ferre i el p l o m en or, p e r q u e li


c o n s t a v a q u e en el seu t e m p s m o l t s c o n e i x i e n aques t of ici tan be c o m c l l .


q u e sabia fer l i m a cosa i 1'altra, m e n t r e ell vol ia e x e e l . l i r per d a m u n t dc t o t s .


Jo c o n e c aques ta narrac io a traves d i m h o m e ga lant , qui 1'havia aprcs ,


s c g o n s e m d i g u e , del jur i sconsu l t O l d r a d , el qual s ' o c u p a de R a m o n I.ull en


el c o m e n t a r i q u e e s c r i v i al Cod i de falsa muneta. T a m b e l i i a v i a apres . e m
d i g u e , de Carles B o u v e l l e s , natural de Picardia , el qual c o m p o n g u e un llibrc


en l la t i s o b r e la vida de R a m o n l .u l l" '


1 9 "I n gentilhommc de Fisle de Majorque. <;11i s'apclloil Remond l.ulle, de forl
bonne. riche el ancicnne maison. pour sa nohles.se, valcur rl vcrlu, fusl appcle en sez plus
ln-lles annees au i ioiuerneineiiI d e eesle isle. f . - h m l en eesle eharue. . . . il devinl f o i i
amoureux d une helle danie. . . II la serv isl longuemenl rl 1'orl hien. . . t.lle. apres l e n avoir
refuse tanl qu e l le peusl. Iu\ donna enfin un jour assignalion. oii il ne iuanqua n\ e l le
aussi. e l eomparut plus helle que jamais el mieux en poinet. \ in-i qu i l |iensoil e n l r e r e n
paradis. elle lu\ vinl a deseouvrir son sein el sa poilrine loule louverle d i m e (piin/.aine
il emplaslres. el. les arraehanl l i m aprez l . u i l r e . el. dc despit. les jctlanl p. ir lerre. hn
mostra un elfroyablc caneer. e l . l e s larmes aux y eux, luy remonslra ses miseres cl son mal.
Iu\ disanl el deiiiandant s'il \ a\ail lanl ile quo\ en elle qu i l eii deill e s l r e latll espris. Kl
sur e e . Iu\ c n \ isl un discours si piloj ahle que lu\ . tol \ aincu dc pitic i i du in.il d e ceste
b c l l c danic. la laissa el , I ayanl rccomendee a I lieu pour sa sanle. se defisl d e s.i charge el se
rendisl hermile. F.l, eslanl d e relotir de la terrc sainle. mi il avail fail voeu, s e n allu
estudier a 1'aris. sous \rnaliliis de \ illanov a. si;a\ a n I philosophe. Kl \ a\ anl fail son rours,
,-e relira e n \nglalcrre, mi le roj pour lors le reeul avec lous les hons recuil/. du moiulc
pour son grand scavoir. cl q u il transmua plusieurs liarrcs cl dVstain, mesprisanl ceste
e o m n i i i n e el triviale faeon dc Iransmuer le 1'cr cl le plomh cn or. parce qui l scavoil quc
plusieurs de son lcinps seavo\ enl fairc cesle l i e soLi ic aussi hien que luv. qui >r;n oil l i i n el
Fautrc. mais il vouloit fairc un par dcssus les aulrcs.


(i




1)1 KS \ O T K S SOBKK i I 1.1 'K.I.ISMK TKK(IKYITST \ 237


l.n cl t e x t transcrit es lacil destriar d u c s I l egendes : la de la daina del pit


c a n c e r o s , f o l l a m e n t a m a d a per l .u l l . i la de q u e Lull a p r e n g u e i pract ica l'al-


q u i m i a . L'autor les ha a c o b l a t en una sola narrac io , dc la que cita d u e s f o n t s .


a p r e s e s a travcs d ' u n i n n o m i n a t in ternied iar i : el jurista Oldrad i el picard


B o u v e l l e s . ( ' o n e i x e m a b a s t a m e n t aques t darrer, un h u m a n i s t a d e i x e b l e de


l . e l evre d ' L t a p l e s . qui viatja u n t e n i p s per E s p a n y a es re lae iona a m b lul . l ians


tan q i ja l i l i cats eont el cardenal ( i s n e r o s i cl m a l l o r q u f N i e o l a u de 1'aehs. hl


21 de j u n y de 1 5 1 1 , B o u v e l l e s aeaba a A m i e n s una biograf ia l latina de


K a m o n l .ul l , a la q u e d o n a forma e p i s t o l a r , i q u e , per baver estat la primera


en esser irnpressa. o b t i n g u e un gran c x i t - " . A q u c s t a c s la scgoni i de les d u c s


fonts c i t a d e s per B r a n t o n e . Hn e f e e t e . la Epistola in vitam RaymunJi l.ulli


n a r r a , en c o m e n c a r . la l l egenda del foll a m o r de Lull per una dama easada


q u c sotr ia d'un eaneer dc p i t , l l e g e n d a galant de faetura n e t a m e n t renai.xen-


tista q u c B o u v e l l e s s e m b l a haver es tat el p r i m e r en recol l ir . l ' ero . ni cn aqucs t


eserit ni en cap altre de B o u v e l l e s hi t r o b e m e s m e n t de la s e g o n d a l l egenda


sobre f.ull, q u e e s t a b l e i x el seu a p r e n e n t a t g e de Kalquimia a m b Arnau de


V i l a n o v a , e l«yiatge a A n g l a t e r r a , la b o n a a c o l l i d a del rei angles i la pract ica de


la t i a i i s m u t a e i o dels m e t a l l s 2 1 . I'cr e .xc lus io . d o n c s , h e m d'assignar a q u e s t e s


d a d e s a 1'altrc l o n t e i tada pcr B r a n t o m e . c o e s . al jurista O l d r a d . I n o s e m b l a


g e n s c s t r a n y q u c aqucs t s ' o c u p i d c p r a c t i q u e s d 'a lqu in i ia en el c o m e n t a r i a


un text legal sobre m o n e d a falsa.


I a i m p o r t a n e i a d 'aques ta font prove de la seva a n t i g u i t a t . O l d r a d o da


1'onte. o da L a u d e . e's u n jurista italia de 1'escola b o l o n y e s a , d e i x e b l e de


D i n o . r o m a n i s t a i c a n o n i s t a a lhora . p r o f e s s o r u n t e m p s a 1'adua. S i e n a .


M o n t p e l l e r i B o l o n y a , q u e servf de c o n s e l l e r aul ic al papa J o a n XXII i m o r i a


A v i n y o l 'anv 1 3 3 5 (es a dir. I 1 ' a n y s m e s tard q u e l .u l l ) . A 1'estil de l s jur i s tes


del seu t c t n p s . c s c r i v i c o m e n t a r i s a les f o n s dcl d r e t . i en tre e l l es al CoJi de


Jus t in ia , o n cs troba e f e c t i v a m e n t la c o n s t i t u c i o de falsa moneta22. C o m es


v e u , les i n f o r m a c i o n s de B r a n t o m e c o r r e s p o n e n t a la rea l i tat ; m a n e a . n o m e s .


Ilur c o m p r o v a c i o d o c u m e n t a l a m b la trobal la i e x h u m a c i o del t ex t d 'o ldrad


11- liens rc ciiiilc (Iiiu i:al;ml liDiiiinc (|iii lii li.I ilit lc tciiir ilu jiiri.xciiiisultc Olilradr, i|iii
parlc dc Krmund l.ullc au roininentairc <]u il a.fail SUR lc codr dr falsa mone.la. \ussi lc
Irnoil il. cc disoil. dr Carolus Bovillus. 1'irard dr nation. (|iii a romposr un livre en l.ilin
ilc lii vir ilc I!rinond I.ullc . «


-" Epislola iii viuuii Raymundi I ulli. I.Vdilor Jossr Kadr la pulilirii a 1'aris cl :t dc
drsrmhrc scgiicnl i la rciniprinii al rap dc Irrs anys. \ o v a m c n l imprcssa A l.iocn I n 2 5 , d c s
dc I 708 fou rcprodu i'da cn Irs \arirs cdicions drls Ieln snnctorum rorrcsponcnts al mcs dc
juny. a proposil dc Itaiiion l.ull. ( \ iizcii Koiicnl 1 ITIRAN. ob. . i il.. ntiins. T."i. ', I. I')(), 29 I,
i'vi i


2 1 \ o mrs rl darrcr Iilol dc la llisla d o b r c s cscrilcs per 1 .ull que posa Bouvclles, ronle
la indicario gcnrrira "Libri alkimic ".


Ks la \ \ l \ ilcl llilnc \ . V rgeu IVdicio dc Garcta del Lorral: C.uerpo del Derecho
C.ivil liomano, lom V, Barccloiia I895;pags . K>7 168.


7




238 C \KKI li VS I VK II


re lercnt a l .ul l . IVro ja S a v i g n y . de tjni l icm pres les anter iors n o t i c i e s


b i o b i b l i o g r a f i q u e s sobre Cildrad 2 1 . n o p o g u e indicar c a p m a n u s c r i l dc l s seus


c o m e n t a r i s al Cotli, p o s s i b l e m e n l p e r d u l s . l-.ls e r u d i t s r e n a i x e n t i s t c s es q u c i x a -
ren. ino l i abans de S;ivign\ . de la p c r d u a . pei d e s t r u c c i o o per o b l i t . de t o l e s


les o b r e s d O l d r a d . a e x c e p c i o dels Consilia : 1 . A q u e s t u ha c s ta t l*unica obra


acccs s ib l e a n o s a l t r e s . p e r q u c d'ella n"aparcgucren varies c d i c i o n s en e l s s eg l e s


XV i X V I . I le in c o n s u l t a t les d u c s m c s ( a r d a n c s . q u e r e p r o d u e i x c n i m i l l o r e n


les anter iors i son la dc l . i o . 1 5 5 0 . i la de I l a n c f o i t . 1 5 7 0 . en r c x e m p l a r


e x i s t e n t a la B i h l i o t e c a N a c i o n a l de M a d r i d 2 * . D o i t c s b e . en c a p d c l l e s h e m


trohat la m e n c i o de I ull ni la l l c g e n d a de la seva a c l u a c i o a l q u i m i s t a . Ili h a .


n o m e s un t e x t . q n e e o r r e s p o n al consilimn I X X I V . on Oldrad e v a c u a la
c o n s u l t a de si l 'a lqu imis ta c o m e t p e c a t . es a dir. si l ' a l q u i m i a es un ait prohi -


hida : " . i. d e s p r e s de d i scut ir el pro i el c o n t r a dc la q i i e s t i o , es d e c a n t a a


lavor de la l ic i tud de 1'art a l q u i m i c a , a m b tal q u c els setis e f e c t c s s iguin atri-


b u i t s a Dei t . i n o al d i a b l e . IVro I"atitor a d d u i t en a q u c s t a o p o r t u n i t a t n o es


R a m o n l .ul l , s i n o Sant A g u s t i ' 2 7 .


IVr i m p o s s i b i l i t a l de c o m p r o v a c i o d o c u m e n t a l , el t e s t i m o n i d ' ( ) ldrad


sohre l';iU|iiiniia de l.ull n o passa d'esser tin m e r indic i . I iilseja B r a n t o m e el


t e s t i m o n i . o li l o u trames per al tres en lals'.' \ o e n s a trev im a e x c l o u r e del


tot a q u e s t e s h i p o t e s i s . C o m e x p l i c a r , a l t r a m c n t . q u e tattts lu l . l i ans . abans i


despres de B r a n t o m e . hagin ignorat el v a l u o s t e s t i m o n i d'un c o n t e m p o r a n i de


1 nll en q i i e s t i o tan debatuda' . ' f a m b e resulta s o s p i t o s a la vers io de les practi-


qt ies a l q t i i m i q u e s de l .ul l . q u c , s e g o n s el l e x l transcr i t . haurien c o n s i s t i t en


t r a n s m u l a i l'or i l 'argent e n m e t a l l s m e n \ s n o b l e s . s ense c a p l i n a l i t a t . n o m e s


pel des ig d ' cxce l . l i r . l lna vers io a i x i , al reves de t o t e s les c o n e g u d e s fins ara.


pren els aires d'tma lantas ia . IVr altra b a n d a . la cita d ' ( ) ldrad devia esser


e n c a i a c o m p r o v a b l e per a un jurista del segle \ \ I; i n o es c o m p r e n q u e


- ' S.ivi^in: hrsrhirhlv tlcs riimisrhrn Hchls iin 1/ilhlullcr. \ i. Ili-idVllirr». I8."i0;
I.ijjs . .-M r,».


2 "Kstiit Cnnsiliorum rius viilllllirn iiniiin. lon<ir ilorti.-.-innun. rrlii[ini \rro ipsius
srripttl (i|iiar non paur.1 iuissr Irailtintur) .utl itilrrriilrrunt. aut alia lorlr ilr rausa
nrglrrlui ilalll sunl (Joatt I irlianl: I iutr Inrrcinisiilliiriiiii [1'iiilua. I.">(i"i): l r \ l rslatlipal
rn I rdirio ilrls ('.oiisilin a I raininii . r n I iiTI», al ilors ilr la portada inlrrior).


- ; lli ha i . l i i ion,- iniunalilrs 1'rlrs a Koma. I 172 i 1 1711. i a liasilra. I l!!l : 11 <• li-s Irrs
n lu ha rxrmplar a la liihliolcra Xarional ilr 1'aris. i ilr la ilarrna lamlir a la dc \lailriil.


-'' " \ n ahli iin i-la p r r n i . m-I alih iui ia -i I ars pruliiliila (ril. ilr I raniioi i . 1576, piijt.
:',.-,).


- 7 ". . . Vlullar liiini -iinl Mi iu l r s in.-tlar hrrliis i i lapiililius. . . Insiitil iiiini. ut dicil
liralus Vu^u.-linu-. rclms ror|iorcis pcr oninia rlrmrnla i|iiarilam orrullar scminariac
ralionrs. quililis. liiiii ilala lurril opporlunila- Irlnporalis rl rausali.-. pnn ilinipiint in
spcrirs ilrililas -uis moilis i i iiniljils. . . Si crno ip-i lior all i ihuunl l )ro . noii tiilcntlir
prrrarr. . . (ihitl.).


S




I M I > \ i » 1 1 S SUKKI I I M I..I.ISMI I KI-.CI- \ I l> I \ 239


B r a n t o m e 1'inventes c a p r i c i o s a m e n t . a rise d V s s e r d e s m e n t i t p e l s s eus c o n t e m -


p o r a n i s . A q u e s t a nova h i p o t c s i d u n a i n v c n c i o funtusiosu resulta lanl tncs


i n v e r s c m b l a n t , per quunt t o t c s les d c m c s d a d c s a d d u i d c s per U l d r a d la b io -


graliu de I ull per B o u v c l l e s a m b la narraciu de lu dumu c a n c c r o s a . IVxi s ton-


ciu del juristu Oldrad i els s eus c o m e n l a r i s al Cod i c s tan plenamcn. l c o m p r o -


vadcs . I s. d o n c s . a l m c n y s a n i s c a t titllar lo de lalsari . Un dcure d O b j c c t i v i t a l


h i s tor ica ens obl iua a d e i x a r ober ta per ara la q i i c s t i o , en espcra dc q u e a lgun


iliu sigui poss ib lc pronunciai" sobre la m a t e i x a uii lall d c t i n i t i u .


1 OM \ S ( A K R I K A S AK I \ l ( I I


. 1 0 A O l IM C A R K t - K A S A R I \ l l I )


Bai e e l o n a


o




SORRK KL LULISMO DKL OBISPO
I)K MALLORCA, DOIN LORKNZO DKSPUJO


( I 7 6 I)


A u n q u e n o se n o n i b r e el d e s t i n a t a r i o de la carta q u e p r e s e n t a m o s . 110


hay d u d a a lguna de q u e se trata de d o n I o r c n / o Despu ig y C o t o n e r . O b i s p o


de Mallorca d u r a n t e los a i ios 1 7 5 0 a 1 7 6 3 , a i io en q u e li ie p r o m o v i d o a la


A r c h i d i o c e s i s de T a r r a g o n a .


I a carta es ta f irmada por I ray J o a q u i n h l e t a . natural de B u r g o d e


O s m a , d o n d e n a c i o e n 1 7 0 7 . T o m o el h a b i t o de l o s f r a n c i s c a n o s d c s c a l / o s de


San 1'eilro de Alcantara en Alcala de H e n a r e s en 1 7 2 4 . A p e t i c i o n del I'.


B o l a n o s . c o n t e s o r dc Car los III cn N a p o l e s . fue m a n d a d o alla c o n el c a r g o .


a d e m a s . de v i s i tador de aque l la prov inc ia l i a n c i s c a n a . I n 1 75*•> r e g t e s o a Es-


paiia c o n Car los III y d e s d e el a i i o s i g u i c n t c e m p c / . o a c o n l c s a r l e . por haberse


re t i rado d e b i d o a sus a c h a q u e s el P. B o l a i i o s , C l e m e n t e X I V le d i o el t i t u l o


de A r / . o b i s p o de T e b a s en I 7 6 1 ) . l-.n 1 7 8 6 fuc tras ladado a la d i o c e s i s dc


O s m a , c o n c e d i c n d o l e el l'apa en 3 0 d c e n e r o del a i i o s i g u i e n t e l a c u l t a d para


n o rcsidir a lin de c o n t i n u a r c o n el cargo de c o n f e s o r real. Mur io cl 4 de


d i c i e m b r e de 1 7 8 8 . I-.ra re l ig ioso tan a u s t e r o que n u n c a q u i s o despojarse dcl


saval ni de las a lpargatas . Sin c m b a r g o su carac tcr cra " c o r t o de luces v o c a -


s i o n a d o al f a n a l i s m o " 1 . O t r o a u t o r e s c r i b c : "su e d u c a c i i i n cra escasa \ su


i n s t r u c c i o n l i m i t a d a a la t e o l o g i a . pero sm c o n o c i m i e n t o s de h i s t o r i a , pa tro -


logfa ni c r i t i c a " 2 . Y l a n u c c i en carta a C e n t o m a n i c o n l i r m a lo anter ior


d i c i e n d o : " D e s c o n o c e a b s o l u t a m e n t e la H i s t o r i a , la cr f t ica e c l e s i a s t i c a , la d o c -


trina de los S a n t o s 1'adres; ta les s o n ias c u a l i d a d e s negat ivas del c o n f e s o r de


tan gran m o n a r c a . l'or c s t o , ya a l i r m a , y a n i c g a : va a p r u c b a . ya r e c h a / . a ; y a


a p l a u d e , y a c e n s u r a " • 1 .


Muestra clara dc cs ta precaria e d u c a c i o n cs la carta c o n tan d e t i c i e n t e


o r t o g r a t i a q u e n o ha s i d o p o s i b l e puhl icarla tal c o m o sa l io de las m a n o s del


b u c n r e l i g i o s o . m a s c u i d a d o s o dcl c o n t e n i d o y de su s incer idad que de la


f o r m a . N o s lia s i d o p r e c i s o m o d e r n i / a r l a . e s p e c i a l m e n t e cn el e m p l e o de las


m a y i i s c u l a s q u e el real c o n f e s o r repartfa a v o l e o .


1 I c i r c r ilil Kio: llistorm tlel rcinadu de C.artos III (Madriil IHi(i) I. 2.11.
2 l.suaha Sagrada. lo tno l.l (Mailiiil III7'M. nlira pdsluina ilil itoiiui don Carlos


Kumon lor t . loonliiiaila \ aumentada por don \ irenle de la I urnle. p. 28 t.
1 \ |iini Diccionario tle llisloria dr EspaHa scg. ed. . l omo I (Vladrid I lK>8). 1.221).




SOBKK I I . 1.1 I.ISMO 1)1.1. OBISPO Di.Sl'1 l(J


D o n L o r e n z o D e s p u i g fue un f e r v o r o s o lu l i s ta . c u a l i d a d q u c rc luce en


toda su i lustre fami l ia . R c c o r d e m o s cn tre o t r o s d a t o s la e x c o m u n i o n l a n / a d a


el I 1) de s e p t i c m b r e de 1761 eontra los ant i lu l i s tas q u e e s p a r c i a n por la


Ciudacl dc 1'alma u n a s e o p l a s den igrat ivas del e u l t o d a d o a R a m o t i l . lull . q u e


e m p e z a b a n e o n el ver so : "Si e t s c a t o l i c h g u a r d e t " y t e r m i n a b a n : " a q u e s t a


easta ilc sants la lulcsia n o los a d m c t " . 1:1 d e c r e t o sulici i m p r e s o y se fijo e n


los s i t io s de c o s t u m b r e .


M a n d o haeer un " 1 ' r o c e s i c u l u m " en 1751 para probar la ant ig i i edad del


c u l t o q u e v e n i a n r e c i b i e n d o en Palma c ier tas i m a g e n e s del D o c t o r l l u m i n a d o .


p r o c e s o q u e se m a n d o a R o m a y e o n el q u e se p r e t e n d i a probar la i n m e m o -


riahil idad del m e n c i o n a d o c u l t o . Pero el p r o c e s o . c o m o sus anter iores de


1012. v 1 7 4 l ) n o surti i i e t e e t o . lo q u e n o es del c a s o referir aqut'.


Por una ,Real O r d e n a su e m b a j a d o r en R o m a . que e n t o n c e s era don


Manucl de R o d a . f echada cl X dc m a r / o de 17(i2, Carlos 111. a ins tanc ia del
O b i s p o de M a l l o r c a , pedfa al l'apa "sc d i g n e declarar el e x p r e s a d o c u l t o


s e g u n los m c r i t o s de la causa de es te V e n e r a b l e . . . " ' ' . P e i o un n ies m a s tarde .


el 15 de abri l . n o t i l i e a b a al m i s m o e m b a j a d o r : " q u e su i n t e n e i o n n o es preei-


s a m e n t e el so l ic i tar aque l la d e c l a r a c i o n , s i n o el q u e se pasen los o f i c i o s


c o n v e n i e n t e s a fin de q u e se t o m e algtin p a r t i d o ya sea d e c l a r a n d o el c u l t o o


ya r e s o l v i e n d o q u e n o sc d e b e darse lo y q u e n o hay lugar a la d e c l a r a c i o n " 5 .


1:1 e m b a j a d o r se h i / o c a r g o de e s ta s d o s cartas ya q u e p o s e e m o s las respues -


tas a a m b a s . 1 ,


I l m o . Sc t ior :


M u y s e n o r m f o : l l e r e c i b i d o c o n el d e b i d o a p r e c i o t o d a s las de V . S .


Ilma v c o n part icular g u s t o es ta en q u e m c ltace cl h o n o r de par t i c iparme el


p u n t u a l i s s i m o c u m p l i m i e n t o y o b e d i e n c i a a cl o r d e n del R e y e o n q u e m a n -


daba S.M. recog iere V . S . I lma su e d i c t o . Y o ni por s o m b r a d u d a r i a jamas dc


la e x a c t i t u d de V. S. I lma. . p u e s atin q u e n o t e n g o la honra de c o n o c e r l e de


vista . t e n g o los s e g u r o s i n f o r m e s q u e e o r r e s p o n d e n a un tan d i g n o p r e l a d o ,


p e r o e o n t o d o a p r e c i o el favor del av i so y m e p r e v a l g o de el para usar e o n V .


S. I lma. la s i g u i e n t e c o n f i a n z a .


E l l o , l l m o . S e i i o r . es c i e r to q u e en es te m u n d o se n e c e s i t a p a d e e e r para


descansar y gozar en el o t r o . V e o por las de V . S . I lma. q u a n t o p a d e e e cn la


t u r b a c i o n p r e s e n t e y c o n s i d e r o lo llevara t o d o c o n res ignac ion para asegurar


el e i c l o . l 'ero e o m o es te lc d c b c m o s dcsear n o scilo para n o s o t r o s si t a m b i e u


para los d e m a s : s i e n d o . c o m o sin duda lo e s . el p r c s e n t e a s u n t o m o t i v o de


4 \rchivo Kmbajada ilc I- spafia delantc de la Santa Sede (aelualmenle en el Ministerio
d c \ sun los Kxterioresde Mailriil). leg. 212 . f. 2 ' l .


s l.uti. c i l . . f. II.
" U-a. :»25, f. 101 \ 106.


2




242 T K I H t l . S P| I;I /


gran i n q u i e t u d para t o d a la isla, en la q u e n o t o d o s p u e d e ser t engan la pru-


d e n c i u . to lerunciu y d i s c r e c i o n q u e c o r r e s p o i u l e . m e liu p u r e c i d o c o n v e n i e n t e


e o m u n i c a r u V . S. I lmu. un p e n s u m i e n t o n i i o q u e se m e rcpresentu c o n


alguna ef icac ia para cortar las p r e s e n t e s t u r b a c i o n e s . L.e d e c l a r o s u g e t a n d o l e


en t o d o a lu altu c o m p r e h e n s i o n de V . S. I lma. . y es c o m o s igue:


f s a saber: pedir a el Papa q u e dec lare o diga si cn las c i r c u n s t a n c i a s


a c t u a l e s . a t e n d i d a s t o d u s lus pasadas v p r e s e n t e s . se puedu permi t i r o n o en


esa lslu el e u l t o q u e del V e n e r u b l e l .u l io han ( r i b u t a d o y tr ibutan sus d e v o -


t o s . Pues e s i o n o m e parece ju ie io d e l i n i t i v o de la sant idud de el V e n e r u b l e y


s o l o seriu unu d e c l a r a c i o n acerca dc lo p c r m i s i v o sin tocur en lo p r e c e p t i v o u


o b l i g a t o r i o q u e es e l c u l t o q u e c o r r e s p o n d e a la Formal c a n o n i x a c i o n o beat i -


ficacion.


I a d i f i cu l tad q u e a q u i p o d r i a haber seriu sobre q u i e n se encargar ia de


hueer esta p r e g u n t a a el Papa. Y y o d i g o q u c h a c i e n d o V . S. I lma. unu repre-


s e n t u c i o n a cl R e y s u p l i c a n d o l e se d ignase haeer tal p r e g u n t a a el S a n t o


Padre para q u e su respues ta fuessc iris de p a / cn esa Islu. d i s curro probabi l i s i -


m a m e n t e . u t e n d i d a la b o n d a d de S .M. , su gran z e l o v d e s c o de la paz en


t o d o s sus d o m i n i o s . n o reusaria hacer e s t o s tun b u e n o s o f i e i o s .


V . S. I lma lo c o n s i d e r c b i en y si gustu lo c o n s u l t e e o n el C a b i l d o cc l e -


s i a s t i c o , c o n la Univers idad y C i u d a d . y se sirva av isarme la r e s o l u c i o n . Ln


tunto y sieVnpre q u e d o p i d i e n d o a D i o s guarde a V . S. Ilmu m u c h o s a n o s .


Madrid y d i c i e m b r e 10 de 1 7 6 1 .


I ln io . Sr. B. L. M. de V. S. I lma. su m a s r e n d i d o s e r v i d o r y c a p e l l a n , 1 i .


J o a c h i m de O s n i a .


(1 'a lma. A r c h i v o del Marques dc la l o r r e . S e c c i o n : M o n t e n e g r o . legajo


141 M. p l i e g o 1 0 ) .


LL M A R Q U L S U h 1 A T O R R h


L. P h R h Z M A R T I N L Z


3




i o ( , i ; \ i i \


i


m m . i o u : \ i i \ \ i . i s n c \


O M A l ( III \ A K K I A . o . l \ 1 . I Kstritos dc Sanla Claray Documcnios con-
(cin/Mirdneos. I J i c i o n b i l ing i ic . I n t r o d i i c c i o n . t r a d u c e i o n \ n o t a s J c Ignuc io
O m u c c h c v a r r r u . 0 . 1 \ 1 . > c o l a h o r a d o r c s . 1 'd i iona l C u t o l i c a . M a d i i d . \{>~\). \ III
4 ( )o p p . . B . A . C .


I s tc v o l i i m c n . d c d i c a d o por el I' O m a c c h c v a r r f a a S a n t a Clara . n«t sc halla
i i l t egrudo . c n su m a \ or purtc . por e s c r i t o s d c h i d o s a la phinia dc la S a n i a . c m i i n .
lal v c / . p u d i c r a ercersc cn v ir iud dc la pri inera par lc dcl l i u i l o ilo la n h i a : SITIU
q u c p r c s c n l a p o c o m a s J c 4 car tas . q u e llcuuii la partc l \ ' dcl l ibro: 3 c scr i tas
u la hcu lu l u c s d c Prugu > iina d i n g i d u u I r n t c n i r u d i s d c Brujas , u las q u c p r c c c d c
una i n t r o J u c c i o u gcncrul \ s c n d u s i n l r o i l i i c c i o n c s c s p e c i l i c u s a las cu i iu s .


Siil e m b u r g o . los J o c u m c n t o s h i o g r a i i c o s . la i i i l r o d i i c e i b n gcncrul ,i la obru.
la b ib l iograf fa . los l c x l o s l c g i s l a t i v o s . e n t r c lus q u c . c o i n o c s o b v i o . c o n lus obscr -
vancius pr imi t ivus \ lu f o r m u l u dc Sun I r a n c i s c o . sc cnc icrran los l c x t o s dc la Kc-
gla d c Sun iu Claru \ cl T c s t u m c n t o d c lu S u n t a . obra dc c l l a . l o m i s m o q u c sii bcn-
d i c i o n . iin u p c n d i c e i c f c r c n l c a lus c lar isas d c O l i t c . . .


Al lugar q u c o c u p a S u n i a Clara . c n la h i s i o n a dcl l i a n c i s c a n i s m o . sc d c b c lu
i m p o i lunc ia q u c l i c n e la obra dcl I*. O m a c c h c \ a n i a . la cual n o s o l o in lcrcsu a las
clarisus . s i n o u c u a l q u i c r a ilc lus runius frunc i scunus . cu virtud Jel pupcl i |uc lu
sunla d c s c i n p c i i o . c o m o i n k i p i e l e dcl c s p i i i l u l i u u c i s c u n o j i i n l o u Sun I runc i sco
dc As i s . i q u i c n sijjuc cn p r h n c r lugar. scg i in r c c i c n l c s c s t u d i o s .


Si l o s c s c r i l o s dc Sun iu Clara son j u s t a m c n t c c o n l o s J c Sun h r a n c i s c o , lus
1' icntcs iniis purus dci Irui ic i scui i i s i i io . sefu fucil p c r s u a J i r s c dcl valor h i s l o r i c o J c
lu obru q u c p i v s c i i l a m o s . lu c"ual hahria g a n a d u m i i c h o . si sc la l iubicru d o i u d o dc
f u J i c c s dc ina lcr ius , J c p c r s o n u s \ . por r u / o n d c lu u y u d u qtic p i e s e n l a r f u u l o s
i n v c s l i g u J o r c s , l a m b i c n J c los lugarcs , en ella c i l a J o s u J c l i n i J o s .


N o p t u c s i o . sin c m b a r g o . Jcju dc scr iui i n s t i u m c n t o tlc t i a b u j o m u \ util ul
i n c J i c v a l i s t u .


Carcfas P u l o u .




I S I I DIUS I.l 1,1 \ \ O S


B E L T R A N D E H E R E D I A , O .P . , V . , Cartulario de la Universidad de Salamanca,
I (1 21 n 1 6 0 0 ) . 7 0 2 p p ; II, La U n i v e r s i d a d en el s ig lo d e O r o , 6 5 2 p p . S a l a m a n c a ,
1 9 7 0 .


E s t o s d o s v o l u m e n c s f o r m a n parte de la va l ios f s ima m o n u m e n t a l h i s tor ia de


la U n i v e r s i d a d dc S a l a m a n c a , tej ida f r i a m e n t e a basc de d o c u m c n t o s q u e ut i l i za-


ran l o s h i s t o r i a d o r e s para escr ib ir la m e t o d i c a y crft ica h i s tor ia d e la U n i v c r s i d a d ,


q u e , e n gran p a r t c . l es habra s e r v i d o e n b a n d e j a de o r o el m e r i t f s i m o P. Bcl tran


de H e r e d i a .
E s t o s d o s v o l u m e n e s o f r c c c n una verdadcra h i s tor ia , -porque l o s d o c u m e n t o s


h a b l a n s o b r c h e c h o s h i s t o r i c o s . P c r o e l l o s l i n i c a m e n t e c o n s t i t u v e n la base - y
e l l o es l o m a s i m p o r t a n t c dc la obra q u c l lcvara un t i t u l o d i s t i n t o dci q u c se
lcc en a q u e l l o s : " H i s t o r i a 'de la u n i v e r s i d a d d e S a l a m a n c a " .


El vo l . I -cl m a s i m p o r t a n t c para las f i n a l i d a d e s de n u e s t r o I n s t i t u t o m c d i e v a -


Ifst ico y dc su revista se d e d i c a a la E d a d fvledia.


S u i n t r o d u c c i o n m i s m a es una verdadcra obra dc 5 6 8 p a g s . , q u c e s t u d i a l o s
s ig los X I I , XIII y X I V , o sea la e p o c a p r i m o r d i a l m c n t e c u l t i v a d a por los invest i -
g a d o r e s de la vida y la obra d e R a m o n Llul l , q u c l l ena se is l u s t r o s del s ig lo dc
l o s g r a n d e s t e o l o g o s m e d i e v a l e s y tres del s. X J V .


La i n t r o d u c c i o n dcl e m i n e n t c h i s t o r i a d o r d o m i n i c o y l o s d o c u m c n t o s q u c
p u b l i c a dc los s ig los XIII y X I V d e r r a m a n m u c h a lu/. s o b r c a s p e c t o s a n t c s inc ier-
tos y c o n f u s o s de la vida dcl m e d i o c v o e s p a n o l , p u c s t a en tcla de j u i c i o p o r
A m e r i c o C a s t r o .


La g e s t a c i o n de la u n i v c r s i d a d cn las e s c u c l a s c a t e d r a l i c i a s d e ( i a l i c i a , L e o n y
S a l a m a n c a y , a n t e r i o r m e n t e . en P a l e n c i a : cl or igen de a q u c l l a ; la i n f l u c n c i a recibi-


da , en el s ig lo XIII dc parte d e p r c l a d o s y c a n o n i g o s o r i u n d o s d c Ga l i c ia y f o r m a -
d o s e n B o l o n i a . q u e residfan en S a l a m a n c a ; el augc dc la u n i v e r s i d a d cn cl s. X I V ;
cl i m p u l s o q u e r e c i b i o del Papa L u n a . . . . son t e m a s q u e trata el i lustre h i s t o r i a d o r
de la O r d e n de Frai les P r e d i c a d o r e s , a c u y a i n t r o d u c c i o n s i g u e n , d c n t r o del mis -
m o t o m o 1 , 1 1 4 d o c u m e n t o s , q u c , e n el t o m o II, l l egan al n i i m c r o 7 2 4 . T a m b i e n ,
en e s t c , d e d i c a d o a " L a U n i v e r s i d a d en el s ig lo dc O r o " cscr ibc una i n t r o d u c c i o n
de 4 6 p p .


D o s t o m o s , q u e n o s o l o se re f ieren a la h i s tor ia dc l a - u n i v e r s i d a d s i n o q u e
c o n t i e n e n d o c u m e n t o s i m p r e s c i n d i b l e s para la h i s tor ia de Cast i l la y aun d e E s p a n a .


La o b r a del P. Bc l tran de H c r e d i a c i e r t a m e n t e e x t r a o r d i n a r i a es d c tanta a m p l i -
t u d y tal d e n s i d a d , q u e i n c l u s o parecerfa i m p r u d e n c i a y a t r c v i m i c n t o sena lar le
p e q u e n o s d e f e c t o s .


Ci.P.




l t l l ! I . I U ( , i ; M I \ 245


I I I I . P A ( . K A I ' I . Ilisloria de la inistica. f r a d u c c i d n de I . Mai t i I l o i e i .
I d i l . I l erdcr . I l )7 ( ) . 3 5 I pp .


I a au tora de la obra se i ia lu . c o n l o d a prec i s idn . la i m l o l c dc su l ihro
D e c l a r a . a h i e r l a m e n l c . que cs una o h i a . c s c i i l a puru p r o f u n o s , >. a d e i n a s .
c|uc se Irala de una i n i c i a c i d n .


I a a s c c s i s . lo i n i s i n o t|tic la m i s t i e a . se halla d o i a d a de eran vulor
cspir i tual d c n t r o dcl ( T i s l i a n i s m o : > e s t o es lo qi ie ha m o v i d o a l l i lda
( i rac l a invitur a r e e o n c r los e a m i n o s dc su h i s l o r i a : p c r o , a n t c s , d c d i c a t m
c a p i l u l o a la m i s l i c u n o cr i s t iana . I a n n s t i c a del C r i s l i a n i s i u o es p i e s e n t a d u
des i l c San 1'ahlo has ia M. K o l d c . a t r a v c s u n d o la cra dc los murt ircs , dc
los s o l i t a r i o s c o n t c m p l a t i v o s . cl p e r i o d o de los g r a n d c s D o e l o i e s dc la Iglc-
sia \ dcl i n c d i c o c v o , la c p o c a e l o r i o s a dc los m i s t i c o s dcl C a r m e n : de
S a n i a Teresa > de San .luati dc la Cru/. . D e n i r o dc la c p o c a m o d c r n a .
se n o s m u c s t r a S a n l a Tcrcsa dcl N i n o Jcs i i s . a Char lc s dc I o u e u u l d . . .


D c s p u e s dc S u n t o 1 omi i s dc A q u i n o \ dc San l i i i c n a v c n t u r a sc nos
d c s c r i b c la lipur:i del i i t o . Kai imn I lull . en scis pae inas dcl l i b r o . d c
tuui inunera bus tuntc o b j c t i v a . a u i i q u c c a r c / c a dc p r o t u n d i d a d , cosa n o
extra i iu m e \ i u i d u en I I I I U o h i a dc lu i ina l idad p c i s c g u i d u por II.


( iTuel . Tul v e / . d c s c o n o c i d l o s c s t u d i o s de J. d e C u i b c r t . S.J. , l.a methode
dcs trois /Hiissaiices ct / . ' .1/7 dc coiitcin/dation de K. I.ltillc ( K c v u c (.l";i--<c-
t i q u c oi i n y s t i q i i e . V I . l o u l o u s e . I l ) 2 5 . 36ft 3 7 8 ) > \ . S a n c h o . / , ( /
inisiica ilc Kainon l.lidl Rcvis ta dc c s p i r i t u a l i d a d . II. I l ) 4 3 . , I 1 ) 3 4 ) .


1 a obra n o p i e t e n d c scr c i c n t i f i c u . T a m p o c o uspira a dcf in ir . c o n c x u c t i t u d
l o d u s lus e p o c u s \ m o s l r u r l o d u s lus l igurus dc eudu ima de cl lus . l'or
c o n s c c u c n c i a . e c h a m o s dc m c n o s un rcf lcjo nuis cabal dc la f!dud Mcdia
lat ina .


( o n l o d o . el l ihro se lec e o n i m s t o . en virtiul de s i i e s t i l o d iufuno .


( . . ! ' .


T i : J f : K I N A . J . M . K . , l.a medicina antigua cn Mallorca. Pa lma 1 ( ) 7 2
( S c p a r a t a dc lu " H i s t o r i a de M a l l o r c a " c o o r d i n a d a por J . M a s c a r o Pusurius) .


1:1 Dr. Tc jcr ina hu i n v c s t i g u d o y p u b l i c a d o yu e s t u d i o s s o b r c lu m c d i c i n a


en Mul loreu. De e s t e v o l i i m c n intcresu p r i n c i p a l m c n t c lu m e d i c i n a med icvu l


en Mal lorca . q u c o c u p a la m a y o r partc de c l . y . s o b r c t o d o . cl c a p . V I : R a m o n


Llull y la m e d i c i n a .


A n t o n i o Ol iver , C .R .




246 LSTI DIOS l.l l.l \ , \ O S


R O B L R T D ' A N J O U , La vision bienheureuse. Tra i te e n v o y e au p a p e
Jean X X I I . Edi t . M. D y k m a n s , S.J. M i c e l l a n e a H i s t o r i a e P o n t i f i c a e , X X X ,
r o m e , U n i v e r s i t c G r e g o r i c n e . 1 9 7 0 , 9 4 1 1 8 p p .


Ll rey R o b e r t o dc A n j o u , r c s o b r i n o d c San Luis , R c y dc F r a n c i a , n a c i o cn


I 2 7 8 y fuc rcy dc N a p o l e s d c s d e 1 3 0 9 , a 1 3 4 3 , c n q u c m u r i o . Habfa r e c i b i d o


b u c n a f o r m a c i o n l i teraria y t e o l o g i c a : y sc l ial laba d o t a d o dc c s p e c i a l c s c u a i i d a


dcs para l o s e s t u d i o s s a g r a d o s . Por c u y o m o t i v o , sc crec q u c D a n t c a l u d c al


m i s m o ( P a r a f s o , V I I I ' 1 4 7 ) c u a n d o e s c r i b i o q u e fuc rey cl q u c habfa n a c i d o


para la p r e d i c a c i o n re l ig iosa .


Sc c o n o c c un nis . c o n s e r v a d o e n la b i b l i o t e c a " A n g e l i c a " de R o m a q u c


c o n t i c n c un o p u s c u l o s u y o re la t ivo a la v i s ion bcat f f i ca , y e s c r i t o en 1 3 3 2 ,


y c s el q u e p u b l i c a el P. D y k m a n s .


El Papa J u a n X X I I . p r e d i c a n d o cn A v i g n o n , cn 1 3 3 1 , s o b r e el rc traso c o n


q u c l o s c l c g i d o s go/ .aran de la v i s ion beat f f i ca , o c a s i o n o u n gran r e v u e l o , a


rai/. del cual R o b e r t o de A n j o u le e n v i o d i c h o o p u s c u l o , c n cl q u c d c f i e n d c la


tesis q u c m a s tarde fue p r o c l a m a d a d o g m a d e f e . R e c o g c m u l t i p l c s pasajes dc


los e s e r i t o s de .luan X X I I , cn l o s q u e cl d c f i e n d c sus tes i s .


l.a i n t r o d u c c i o n del P. D y k m a n s . rica dc d e t a l l e s m i n u c i o s o s , i l u m i n a ,


p e r f e c t a m e n t c , la h i s tor ia del a s u n t o .


G.P .


C E R Q U E I R A G O N C A L V E S . J., Homem e mundo em Sdo Boaventura.
Braga, Edi t . F r a n c i s c a n a , 1 9 7 0 , 5 3 2 p p .


He a q u f una tesis d o c t o r a l de filosoffa. m u y crft ica, d o t a d a d c n o t a b l c
b ib l iograf fa y dc un b u e n fndice de t e m a s .


Es d igna de c o n s i d e r a c i o n la i n t r o d u c c i o n . en la q u e cl a u t o r d c f i n c a S a n
B u c n a v c n t u r a . c o m o filosofo y c o m o l c o l o g o . S e e s t u d i a n las r e l a c i o n c s del
h o m b r c c o n cl m u n d o en el sc i ior fo y e n la m e d i a c i o n . Mas la c u e s t i o n princi-
pal . q u e atraviesa t o d o el l i b r o , cs la i m a g e n .


Es una obra g e n u i n a m e n t e m e d i e v a l f s t i c a , n o s o l o p o r q u e vcrsa s o b r e S a n
B u e n a v e n t u r a , s i n o t a m b i e n p o r q u e trata , en tre o t r o s , el t e m a re la t ivo al " p r o -
b l e m a del an ior c n la e d a d m e d i a " . Y . c o m o n o p o d f a dcjar dc rcfcrirsc a la
c u e s t i o n de su i n t e l e c t u a l i s m o y v o l u n t a r i s m o , d e f i n e la a c t i t u d del D o c t o r
S c r a f i c o a n t e cl a r i s t o t e l i s m o y el p l a t o n i s m o .


U n a obra -la q u e j i r e s e n t a m o s q u e refleja un a s p e c t o dcl p c n s a n i i c n t o de
una de las p e r s o n a l i d a d e s m a s r c p r e s e n t a t i v a s de l m e d i o c v o f i l o s o f i c o y t e o -
l o g i c o .


G . P .




\ l l \ 247


MOREIRA DA S A . A.. Chartularium Univcrsitatis Portugalensis, I ( 1 2 8 8 -
1 3 7 7 ) . L i s b o a . 1 9 6 6 , X X 3 9 3 p p . ; II ( 1 3 7 7 1 4 0 8 ) , L i s b o a . 1 9 6 8 . X I V


4 o 3 p p . ; III ( 1 4 0 9 1 4 3 0 ) , L i s b o a . 1 9 6 9 . IX 4 9 7 pp . IV ( 1 4 3 1 1 4 4 5 ) ,
L i s b o a . 1 9 7 0 , XIII 5 3 2 pp.


En v ir tud dcl lugar q u c , las U n i v c r s i d a d e s . c o n i o i n s t i t u c i o n c s i n c d i c v a l c s .
ocupan cn la H i s t o r i a . l o s bu lar io s y car tu lar io s d e las m i s i n a s c o n s t i t u y e n un
m e d i o dc trabajo i n d i s p e n s a b l e para t o d o e s t u d i o c icnt iTico re lat ivo a las m i s m a s .
N o s o l o , cn e f e c t o , son d o c u m e n t o s de or igcn p r i m a r i o para e h c o n o c i m i e n t o
de la h i s tor ia in tcrna y d e la s i g n i f i c a c i o n h i s t o r i c a d c la p e r s o n a l i d a d de cada
un ivers idad m c d i e v a l . s i n o q u c . a la v c / . m u c s t r a n su l inea s o c i a l . p o r m e d i o d e
las r e l a c i o n c s m a n t e n i d a s c o n p e r s o n a j c s y d r g a n i s m o s .


U n a p r u e b a d e la o b j c t i v i d a d de es ta a p r e c i a c i o n cs q u e una serie de univcrsi -
d e d c s sc han d e c i d i d o c o m o u l t i t n a m e n t e la dc S a l a m a n c a a o freccr d e i n o l d e


sus c o r r e s p o n d i c n t e s bu lar io s o c a r t u l a r i o s , f u c n t e s d e i n e s t i m a b l e va lor para
l o s l u s t o r i a d o r e s .


La m o n u m e n t a l obra dcl Prof. Moreira da Sa n o s o l o c o l o c a a la univcrs idad
p o r t u g u e s a dcl m c d i o c v o j u n l o a las q u c ya l iabfan p u b l i c a d o stts c a t t u l a r i o s :
la dc Parfs, la d c B o l o n i a , la de M o n t c p e l l i c r . . , , s i n o q u e por cl v o l u i n c n y m c t o -
d o l o g i a dc la e m p r c s a . la s i tua en lugar p r i n c i p a l i s i m o .


La obra c o i n p l c t a del i lustrc m e d i c v a l i s t a p o r t u g u e s abarcara d c s d e el a i io
1 2 8 8 a 1 5 7 7 . S o l o l o s d o s p r i m e r o s t o m o s b f r e c i c r o n 5 9 6 d o c u m e n t o s p r o c e -
d c n t c s del P a p a d o , d e r c y e s y dc o l r o s p e r s o n a j c s c i n s t i t u c i o n c s , 1:1 t o i n o t e r c e r o
a i iad io 3 5 0 d o c u m c n t o s m a s . Ll c u a r t o . q u c abarca d c s d e el a h o 1 4 4 5 . a i i a d i o
o t r o s 4 3 0 . para l lcgar a la s u m a d e 1 3 7 6 .


Ls d i g n o dc m e n s i o n . p o r las f a c i l i d a d e s c|ue presenta al i n v c s t i g a d o r . q u c a
c a d a u n o d e l o s d o c u m e n t o s p r e e c d e la f e c h a . un r e s u m e n del i n i s m o y una
i n d i c a c i o n d c sus f u e n t e s . A d c m a s . un b o m b r e tan r i g u r o s a m e n t e cr f t i co . c o m o
cs el Dr. Moreira da S a . n o ha c a f d o c n la t e n t a c i o n d e traduc ir los s i n o q u c n o ha
d u d a d o c n o f r e c e r l o s en su l cngua or ig ina l .


Cada v o l u m e n ha s i d o e n r i q u e c i d o . al ( inal , c o n un r c s u m c n dc su c o n t e n i d o .
e s t r u c t u r a d o en un c u a d r o ; y c o n i l n o s fndices o n o m a s t i c o s \ dc matcr ia s , q u e
a y u d a n . en gran m a n e r a . a ut i l i / .arlo c o n fac i l idad y p r o v c c h o .


D e l o s d o c u m e n t o s q u e p u b l i c a el Dr . More ira da S a , l o s h a y . cn gran n i n n e r o .
quc c o r r e n d e m o l d e p o r pr imera v e z , l o cua l , j u n t a m e n t e c o n l o s viajes q u c
s u p o n e cl h a b e r t e n i d o q u e acud ir a a r c h i v o s y b i b l i o t c c a s d i s p e r s o s por d i s l in tas
n a c i o n c s c u r o p c a s , revela ia m a g n i t u d de su c m p r e s a , en la q u c han c o l a b o r a d o
o t r o s i n v e s t i g a d o r e s , p r i n c i p a l m e n t e cl Dr. A. D o m i n g u e z dc S o u s a C o s t a .


U n a obra c o m o es ese Chartularhun Universitatis Portugafensis consagra para
s i e m b r c a nn c i e n t f f i c o de los a r c h i v o s y h o n r a al C e n t r o dc fcstudios de Ps ico logfa
y de h i s tor ia de la F i l o s o f f a , q u e la Ita a m p a r a d o y al M i n i s t e r i o d e 1 'ducacion
N a c i o n a l q u c la ha p a t r o c i n a d o .


La o b r a ha s i d o p r e s e n t a d a p o r M a r c c l l o C a e t a n o .


Garcfas P a l u u .




24 8 I > l i l.l I I \ \ l »


G A R C I A L E S C U N , E. , I.a Teologfa Trinitaria de (iregorio tle Rimini,
E a c u l t a d T c o l o g i c a dcl N o r t c dc Kspai ia , S c d c dc B u r g o s . 1 9 7 0 , X X - 2 4 8 pp .


U c aquf un c s t u d i o c e n t r a d o cn cl s. X I V . q u e vcrsa s o b r e la t e o l o g i a trinita-
ria dcl A r i m i n e n s c , e n r i q u c c i d o c o n una c i i idada b ib l iograf ia rclativa a los
c s c r i t o r c s r c l a c i o n a d o s c o n la "via m o d c r n a " , c u y o nso ha p u e s t o d c m a n i f i c s t o
las caractcr f s t i cas d d p e n s a m i e n t o dcl s. X I V u n p c n s a m i e n t o m u y c o m p l c j o
v h:i rt .cshecho, cn gran m a n c r a , el falso c o n c c p t o q u c , c o n m u c h a f r e c u c n c i a .
sc t i cnc f o r m a d o de los t c o l o g o s dc aquc l la e p o c a .


' G r e g o r i o de R imin i la figura c u m b r e de la c s c u c l a agus t ina dcl s. X I V
va habfa s i d o c s t u d i a d o a n t c r i o r m c n t e . Pero el Dr . Garcfa L c s c u n o p t o por
c o n c r e t a r s e al c a m p o q u c n o l iabia s i d o o b j c t o dc i n v c s t i g a c i o n . Sc insp iro
cn la n e c c s i d a d de c o n o c e r la c s c u c l a agtisti iu; de aqucl s i g io , se i ia lada por cl
Cardcna l Khrlc. Por cr iyo m o t i v o cl e s t u d i o s o b r c la t co log fa trinitaria dcl
A r i m i n c n s c i lumina un c a p f t u l o dc la h i s tor ia tcologpca de una c c n t u r i a y ,
a l a v e / , cl dc la sabia O r d e n de San A g u s t f n . Ks una verdadcra c o n t r i b u c i o n
a la his toria de la E s c o l a s t i c a Tardfa .


A d c m a s dc a n a l i / a r las p o s i c i o n c s dc O c k m a n \ dc G r c g o r i o de R i m i n i s o b r c
las r e l a c i o n c s dc la ra/.on y dc la fc en cl Mis t cr io tr in i tar io , d c d i c a cl c a p f t u l o III
a la p o s t u r a a d o p t a d a por los n o m i n a l i s t a s accrca dc la a p l i c a b i l i d a d de los
pr inc ip io s r a c i o n a l c s y l c y c s l og i cas cn los m i s t c r i o s dc la fe , c s t u d i a cl pcnsa-
m i e n t o dcl A r i m i n c n s c s o b r c la g c n c r a c i o n d iv ina , p r o c c s i o n d c l Espfritu S a n t o .


c s p i r a c i o n por cl Padrc y el Hi jo , n i i m c r o de la T r i n i d a d .pcrsona l , rcal idad dc
la r e l a c i o n . lo re la t ivo y lo a b s o l u t o . c o n t r u c c i o n y d i f e r c n c i a c i o n , dc las
P e r s o n a s d iv inas , d i s t r i b u c i o n en tre las p c r s o n a s y la c s c n c i a d iv ina , pr ior idad
e igua ldad e n t r e las P c r s o n a s d i v i n a s . las P c r s o n a s cn part icu lar . la m i s i o n dcl
Kspftitu S a n t o y la c o n c e s i o n dc la gracia .


La l inea s egu ida p o r e l A r i m i n e n s c cs rev i s ionis ta y su espfr i tu cs p o l e m i c o .
Al p lantcarse un a s u n t o , lo h a c e . c o n f r c c u c n c i a , para d i sent i r dc u n o q u c o t r o
t e o l o g o de la e p o c a p r e c e d e n t c . En una c u e s t i o n . d i scrcpa dc S a n t o T o m a s ;
cn otra de K s c o t o : unas v c c c s dc O c k a m . . . . Mas , para d c f i n i i i o , en m e d i o dc c sc
a p a r e n t e c o n f u s i o n i s m o . cs p r e c i s o a t e n d c r . c o n c r c t a m e n t e , a los p u n t o s c n q u c
d i screpa de c l l o s y los rebatc . Dc l o c o n t r a r i o . q u c d a r i a sin rcspues ta la prcgunta
a su f i l iac ion t e o l o g i c a , al t cncr q u e c o n c l u i r ipic n o es t o m i s t a , ni c s c o t i s t a ,
ni n o m i n a l i s t a . C o m b a t c a cada a u t o r en un p u n t o d c t e r m i n a d o . y n o en el
c o n j u n t o dc su s i s t c m a .


El P. Garcfa Lcsct in ha m o s t r a d o c o m o G r c g o r i o dc R f m i n i . en matcr ia trinita-
iia, o f r e c c una crftica dc las e x p l i c a c i o n e s a n t e r i o r c s ; p e r o sin o f r c c c r una n u e v a ,
y vue lve a las f u e n t c s dc Ia r c v c l a c i o n , Sagrada Kscrittira y p a d r c s d c la Iglcs ia ,
c o n t r i b u y e n d o . por c l l o . al f o m c n t o dc la t eo logfa pos i t iva .


Kf trabajo del P. Garcfa Lesc i in cs el dc un a u t c n t i c o i n v c s t i g a d o r .


G.P.




Hlbi.lOOK \ l i \ 249


V A R I O S A U T O R E S , Miscellanea Seicento, I II, Ed i t . Lc M o n n i e r . F ircn / . e ,
1 9 7 1 , 3 7 2 y 2 1 0 p p .


1:1 " I s t i t u t o di filosofia del la F a c o l t a di L e t t e r e e F i l o s o f i a d e i r U n i v e r s i t a


di G e n o v a " p u b l i c a e s t o s d o s v o l u m e n c s , q u e c o n t i e n e n u n o s c u a n t o s trabajos


re la t ivos a d i s t in tas c o r r i e n t e s del p c n s a m i e n t o de los u l t i m o s c ir ico s ig los
e u r o p e o s .


D . P a s t i n e e scr ibe s o b r e " L c origini del p b l i g c n i s m o e Isaac L e p e y r e r e " ,
c u y o p e n s a m i c n t o t e o l o g i c o p r e s e n t a c o m o una e x p r e s i o n dc la e sp i r i tua l idad
re l ig iosa del s. X V I I . L i a B e m a r d i e scr ibe s o b r e " O n t o r i o A r n a u l d : N a t u r a e
s o p r a n a t u r a l e ne l la q u c s t i o n e del la "res e x t e n s a " c a r t e s i a n a " , y se pub l i ca la
obra de A r n a u l d c o n t r a D e s c a r t e s . Fn el t o m o s e g u n d o se o f r e c e un e s t u d i o
s o b r c el p e n s a m i e n t o c i e n t f f i c o mora l y r e l i g io so d c J' Wi lk ins y sobrc c i e n c i a
y " f c l i c i d a d p u b l i c a en 0 . M o n t a n a r i " .


U n a obra q u c , por cl va lor c r f t i c o , dc sus ar t fcu los refleja, c o n e x a c t i t u d t m o s
a s p c c t o s i m p o r t a n t e s dc u n o s m o v i m i e n t o s i d e o l o g o s de aque l las c e n t u r i a s
e u r o p e a s .


G.P.


A L B E R I G O , G. , Canlinalato c collcgialitd; studi suWecclesiologia tra VXl c il
XIV secolo, V a l l e c c h i , F iren / . e , 1 9 6 9 . 2 2 0 pp .


De l t f tu lo m i s m o dc la obra se d e d u c e cual sea el o b j e t o del c s t u d i o r e a l i z a d o
por el a u t o r . S c rcf iere al C a r d c n a l a t o , c o n s i d e r a d o en la Edad Media lat ina y


cn su re lac ion c o n el Papa y el c o l e g i o e p i s c o p a l . C o n c r e t a m e n t e , G. A l b e r t g o
se c i i ie a l o s s i g l o s X I - X I I I ! o sea a la e d a d dc O r o del C a r d e n a l a t o . la q u e
arranca de G r e g o r i o V I I , e n la q u e sc a c e n t u a cl c e n t r a l i s m o de la Iglesia r o m a n a
q u e d e s e m b o c a el v i c tor ia papal s o b r e el c o n c i l i a r i s m o .


E n l o s p r i m e r o s s ig los de la h i s t o r i a , el C a r d e n a l a t o n o t u v o s i n o una i m p o r t a n
cia s c c u n d a r i a . D c s d e el s ig lo X I al s i g l o X I V part i c ipa de la " p l e n i t u d o p o t e s t a -


t i s" y has ta sc h a b l a d e q u e e x i s t e en v ir tud de " ius d i v i n u m " .


S e trata dc un i n t c r c s a n t e p r o b l e m a c c l e s i o l o g i c o de c a r e c t e r m e d i e v a l ; y en la
obra de A l b e r i g o se s i s t e m a t i / . a n t e x t o s de va lor i n d i s c u t i b l e rc la t ivos aJ a s u n t o ,


c u y a i n t e r p r c t a c i o n t e o l o g i c a y j u r f d i c a r e v c l a e l lugar q u c el C a r d e n a l a t o o c u p a -
ba j u n t o al Papa , de tal m a n e r a q u e el a u t o r d e s c u b r e el " m o d o di e s e r c i z i o
co l l cg ia l e dcl la s u p r e m a a u t o r i t a de l la c h i e s a u n i v e r s a l e " ( p a g . 2 0 8 ) , p r e t e n d i e n -
d o derramar l u z d o c t r i n a l s o b r c el p r o b l e m a del C a r d e h a l a t o .


La obra es r i g u r o s a m e n t e c i en t f f i ca y c o n t r i b u y e , e n gran m a n e r a , a i l u m i n a r
la p r o b l e m a t i c a del C a r d e n a l a t o en su p a s a d o b i s t o r i c o y en a lgunas d e c i s i o n e s
m o d e r n a s s o b r e l o s c a r d e n a l e s .


G.P .




N E C R O L O G I C A


EL «MAGISTER» LIC. JUAN PONS I MARQUES


El dia 30 rle enero del pasado ano 1971 , moria en esta ciudad de
Palma de Mallorca, el «Magister» de la «Maioricensis Schola Lullis-
tica» y micmbro del Consejo Academico de la misma, Lic. Joan Pons
i Marqucs , quien, a la vcz, era Presidente de la «Societat Arqueolo-
gica Lul-liana» cuya publicacion «Bo!e'.in de la Sociedad Arqueologica
Luliana» ha servido, fiel y meri tor iamente, a la causa del lulismo cien-
tifico, por medio de muitiples e imporlantes articulos aparecidos en
sus paginas.


Pons i Marques pertenocia a nuestro Instituto desde el 28 de
enero de 1943, cuando, siendo Rector del mismo el Dr. Sureda Blanes,
fue nomhrado «Professor».


En su seno, sohre todo desde el Consejo Academico, presto la
valiosa colaboracion que podia esporarse de su talcnto, vasta cultura
y amor a lo nuestro. En el numero anterior de «Estudios Lulianos»
(pags. 124-126) se publico su discurso de contestacion al de ingreso
dcl Prof. J .N. Hillgarth on el Magisterio de esta «Escucla Lulistica Ma-
yoricense» dia 19 de diciembre de 1969, el ultimo trahajo que el be-
nemerito «Magister» realizo en ella.


En 1957, para el numero 1 de esta revista, reserio la obra «Lo
Sconforto» (A cura di Mario Ruffini) (pp . 129-131) y el estudio del
P. M. Batllori, «El lullisme del primer Renaixement» (pp . 132-134) .
En el n. 2 ( 1 9 5 7 ) , reseno el trahajo de J. Rubio y Balaguer sobre
«Menendez y Pelayo y Ramon Llull» (pp . 285-286 I y el del Dr. A. Mu-
noz Alonso acerca de los «Perfiles de la vocacion misionera en la
mentalidad y escritos deT Beato Ramon LIulI» fpp. 288-289) . En el
n. 5, (1958 , pp. 237-238) , presento y reserio la «Bibliografia del
Padre Miguel Batllori, S.J.», recogida por el tambien miembro do
nuestro Insti tuto, Prof. G.M. Bertini. En el numero 6 (1958 , pp. 348-
3-19 I publico la recension bibliografica de la obra «Vuit segles de cul-
tura catalana a Europa», del mismo ilustre academico de la Historia.


El 20 de junio del mismo afio, contesto al discurso de ingreso,
en esta Escuela Lulistica, del Dr. Perez Martinez. El dia 3 de abril de
1959, lo hizo al discurso del P . Gonzalez-Caminero, S.J., profesor do




ESTUDIOS LULIANOS 251


la Universidad Gregoriana; y, el mismo ario, presento, en el n. 9
(pp . 330-331) de esta publicacion, ias obras de Kosalia Guilleumas,
«Ramon Llull en 1'obra de Jacint Verdaguer», «Deu anys de publica-
cions verdaguerianes» y «La biblioteca de Joan Bonllavi, membre de
1'Escola lul-lista de Valencia al segle XVI» .


En 1965 formo par le del jurado calificador de las obras presen-
tadas a varios de los temas del Certamen Internaciona! Cientifico-
Literario, convocado a raiz del VII Centenario de la Conversion del
Bto. K imon Llull, es a saber: «La vida y actuacion del Blo. Kamon
Llull desde su testamento hasta su llegada a Tunez», «Leccion de la
conversion del Bto. Ramon Llull al mundo de hoy» y «Universalismo
de la personalidad rlel Bto. Ramon Llull».


Dia 25 de enero de 1968 conteslo al discurso de Ingreso del Prof.
H. Kiedlinger, que verso sobre «La ultima estancia de Ramon Llull en
Paris». El discurso del ariorado colaborador esta publicado en E. L .
X I I , 1968, 91-97.


Poco antes cle su muerte , habia manifestado al Rector, Dr, Gar-
cias Palou que emprenderia , gustosamente, las tareas de catalogacion
de la biblioteca de esta «Maioricensis Schola Lullistica» y, eoncreta-
mente, la de dotar a la misma del fichero de los articulos medievalis-
tieos publicados en el crecido mimero de revistas que llegan a la mis-
ma en coneepto de intercambio. Su juhilacion del cargo de Director del
Archivo Historico de Mallorca le inspiro el proposito de ofrecer a la
Escuela Lulistica Mayoricense los altos conocimientos y larga expe-
riencia dcl ejercicio de su brillante carrera.


En los funerales celebrados en la misma ciudad de Palma de Ma-
llorca, pronuncio la homilia el P . Miguel Batllori, S.J.: y en la Misa,
ofrecida en sufragio de su alma, por esta Escuela Lulistica Mayoricen-
se, por la Sociedad Arqueologica Luhana , por el Estudio General Lu-
liano y por la Real Academia de Bellas Artes y celebrada, junto al
sepulero del B'.o. Kamon Llull, por el Dr, Garcias Palou, este dijo la
oportuna homilia.


Descanse en la paz de Dios el benemerito y eruditisimo «Magis-
ter» de esta Maioricensis Schola Lullistica,


BIBLIOGKAEIA LULIANA DEL «MAGISTER»
J U A N P O N S I MARQUES


Documents relatius al culte dcl Beat Ramon LluU, Boletin de la
Sociedad Arqueologica Luliana, XIX, 1922-1923, 261-264, 280-281,
291-291 , 310-313 pp.




252 NECROLOGICA


No!es bibliografiques: «La medicina luliana (Apunts i comenta-
ris)» per Josep M . a Serra de Marlinez, Id., Id., XX, 1924-1925, 208 .


«Proverbis de Ramon» (vol. XIV de la edicio crilica de Mossen
GalmesJ, La Nostra Terra , I, 1928, 445 .


Comeniaris lulians moderns. Ranwn LIull a Palma (Trad . de J .P .
i M. del cap. 7 de «The Sou! of Spain», London, 4 . a ed. p. 191 de
Havelock Ell is) , B.S.A.L., X X I I , 1928-1929, 305-310. 340-344 pp.


Lulisme, Id. Id., X X I I I , 1930-1931, 215-246 pp.


Lulisme, Id. Id., X X I I I , 1930-1931 110.


Lul-lisme, Id. Id., X X I I I , 1930-1931, 450 .


Lul.Usme, Certamen Lul.lia, Id. Id. , XXIV, 1932-1933, 48 .


LuUisme, Id. Id., XXIV, 1932-1933, 216.


LuRisme, Id. Id., XXIV, 1932-1933, 242-243.


Bibliografia Lulliana, Id. Id., XXIV, 1932-1933, 244-250.


Lullisme, Id. Id., XXIV, 1932-1933, 306-308.


Lullisme, Id. Id., XXIV, 1932-1933, 363-364.


Ramon Llull, Doctor iUuminat ( t rad. del Supl. lit. «Times» de
29-VI-1933) , Id. Id., XXIV, 1932-1933, 376-381.


LuUisme, Id. Id. , XXIV, 1932-1933, 404 .


Lullisme, Id. Id., XXIV, 1932-1933, 476 .


Grandesa i dissort de Ramon LIull, La Nostra Terra , V I I . 1934,
411-422.


Lull, Ramon, Obres Originals de... Vol. XVII: Art amativa, Arbre
de Filosojia, desiderat, La Nostra Terra , VI I , 1931 , 110-111 pp.


Lullisme, B.S.A.L., 1934 XXV, 53-55 pp.


LuHisme, Id. Id., 1934, XXV, 183-183 pp.




ESTUDIOS LULIANOS 2 5 3


LuUisme, Id. Id. , 1934, XXV, 231-232 pp.


«£7 Beato Ramon Lull (Raimundo Lulio). Su epoca. Su vida. Sus
obras. Sus empresas», por Francisco Sureda Blanes. Prologo del
Excmo. r Rvdmo. Sr. D. Leopoldo Eijo v Garay. Madrid... (Exclusiva
Espasa Calpe) 1934..., La Nostra Tcrra , VI I I , 1935, 188-189 pp.


Obres originals de 1'iUuminat Doctor Mestre Ramon LIull.—Vol.
XVIII..., transcripcio directa... per Salvador Galmes, Id. Id., VI I I ,
1935, 189-190 pp .


Don Erancisco Sureda Blancs, (nota necrologica), B.S.A.L.,
XXXI , 1953-1960, 349-350 pp.


RAMON LLULL, «Ohres esscncials-» - Barcelona. Editorial Selec-
ta (BiMioleca Perenne) 1957, Vol. I Llibre aVEvast i aVAloma e de
Blanqucrna. Introduccio i notes per Joan Pons i Marques, pags. 113-
122; 302-307.


Juan Muntaner Bujosa (1906-1969): Relacion de los documentos
lulianos estudiados en el B.S.A.L. v en «Estudios Lulianos», B.S.A.L.,
X X X I I I , 1969, 140-143.




INDICES


del volumen XVI (1972)


ESTUDIOS


COLOM FERRA, G., Ramon Llull y los origenes de la lileralura ca-
talana, 37-47.


EIJO GARAY, L., La obra «De auditu kabbalistico», atribuida al Bto.
Ramon Llull, 19-29.


GARCJAS PALOU, S., El candidato de Ramon Llull al cargo de «Maes-
tro General» de la Orden militar del Espiritu Santo, 63-77.


ID. ID. , Sobre la idenlificacion del «Libre del pas-iitge», 216-230.
GUILLEUMAS, R., Tradicio manuscrita i impresa del «Llibre d'Amic


i Amal», 12-18.
LOHR, P . , CHARLES, H. , Ramon Lhdl, Logiea brcvis, 1-1].
PLATZECK, P . , E R H A R D W., Gottfried Wilhelm Leibniz j Raimundo


Llull, 129-193.
SEGUI SERVOLS, M. M . a A S U N C I 6 N , La esperanza, en el Beato Ra-


mon Llull, 30-36.
SUREDA BLANES, F. , Un antiluMsta del segle XVIII: el Doctor Pi-


quer i Arrufat (1711-1772), 48-62.
TRIAS MERCANT, S., Hacia una clasificacion de las obras del lulista


P. Pasqual, 194-215.


NOTA


CARRERAS ARTAU, T. y J., Dues notes del lullisme trecentisia, 231-
239 .


TEXTOS


MARQUES DE LA T O B R E y PEREZ MARTINEZ, L., Sobre el lulis-
mo del obispo de Mallorca, don Lorenzo Despuig (1761). 210-
242.


PEREZ M A R T l N E Z , L., Fondos lulianos en bibliolecas espanolas.
78-86.


BIBLIOCRAFIA
I. Lulismo, 87. — Edad media, 87-91 . — Filosofia no rnedievalisti-


ca, 91-99. — Teologin, historia y ciencas biblicas no medievalis-
ticas, 100-105. — Libros recibidos, 106-112.


CRONICA


I. Sesiones academicas, 113 y 127. — Conferencias lulianas, 127-128.


NECROLOGICA


El «Magister» Lic. Juan Pons i Marques,




AUTORES DE LOS TRABAJOS LULIANOS Y MEDIEVALISTICOS
CITADOS EN LOS ESTUDIOS, NOTAS Y T E X T O S , PUBLICADOS


EN ESTE VOLUMEN


Albenarami M., 24 , 25 , 26 , 27 .
Agilon, 8 3 .
Agusiin ( S a n ) , 24 , 147.
Alos, 3 .
Anaxagoras , 153 .
Anseimo ( S a n ) , 146.
Antolin, 84.
Antonio, N. , 3 .
Areopagita ( p s . ) , 25 .
Armengol, 58 .
Asin Palacios, 2 5 , 26 , 27 .
Avinyo, 4 , 75 , 76 , 220, 2 3 1 .
Aymerich, 49 .
Bade, 237.
Barnils i Giol, 76.
Barlhelot, 235 .
Batista y Rosa, 235 .
Balllori, 74.
Belver, 3 .
Berhard, 153 .
Bertrand, 69.
Berlrand-Olivar, 69 .
Blanco, 83 , 85 , 86 .
Bloy, 46 .


Bofarull y Sans, 2.
Bohigas, 235 .
Bonfrer, 20 , 2 3 .
Bonllavi, 16, 17.
Bouvelles, 237.
Bove, S., 199, 213 .
Bover, J .M. , 79, 199, 2 0 1 ,


202 , 2 0 3 , 206 , 207 , 2 1 3 , 214.
Branlome de, 235 .
Brehier, 22 .
Buenaventura ( S a n ) , 145.
Caimari , A., 44 .
Carreras Artau, J. , 2 3 1 .
Carreras Artau, T. y J., 4, 8,


15, 73 , 74, 130, 210 , 220, 2 3 1 ,
232 , 233 .


Casacuberta, 224.
Castro, A., 4 1 .
Claudel, 46 .
Colomer, 5 , 6.
Coulurat , 136, 144, 151. 161 ,


162, 163 , 168, 170, 171 , 173,
174, 175, 176, 177', 178, 180,
181 , 182, 183 , 184, 185, 187,
188.


Custurer, 80 , 8 1 .
Dante, 4 1 .
Deku, 183.
Democralico, 27 .
Depping, 219.
Duran-Rogcnt, 2, 16.
Duteus, 130.
Ehrle, 229.
Eriugena, 26.
Escolano de Arrieta, 79.
Escoto, 175.
Feijoo, 48 , 58 , 195, 213 .
Ferrer del Rio, 240.
Fichard, 238 .
Filon, 2 1 , 24.
Fita, 78.
FJiche-Martin, 63 .
Fornes, 4 8 , 59.
Fort , 240.
Fuente, de, 240.
Furio, 78.
Galmes, 37 , 45 , 73 , 74, 216,


218, 220.
Garcia Blanco, 2 3 .
Garcia del Corral, 237 .
Garcia Villoslada, 63 , 64 , 65,


68 , 69, 70.
Garcias Palou, 3 1 , 66 , 74.


218 , 219 , 2 2 1 .
Gelabert Bosch, 199, 2 0 1 , 202,


2 0 3 , 206, 207 , 210, 2 1 3 , 214.




256


Gerhard, 130, 163, 167, 169,
170, 171 , 173, 175, 176, 177,
178, 179, 184, 187, 188.


Giordano Bruno, 131 .
Gladbach y Muller, 39 .
Glorieux, 4 .
Golubovich, 219 , 229.
Gonzalez, X., 19.
Grifau, 209.
Grottron, 13, 4 3 , 80.
Guilleumas, 12.
Gutton, 63 .
Haureau, 3 , 2 3 3 , 235 .
Hefele-Leclercq, 68 .
Heicnecio, 54.
Heinrich, C.A., 131 .
Herrera , J. de, 84.
Heyclel, 214.
Hiligarth, 67 , 136.
Hipolito ( S a n ) , 2 1 , 24.
Honecker, 2 .
Irenco ( S a n ) , 2 1 , 24.
Isidoro ( S a n ) , 24 .
Jeronimo ( S a n ) , 22 .
Jimenez de Cisneros, 16.
Kamar , 64 , 218 , 222 , 223 .
Krezner.
Kreuzer, 4 9 .
Lafn Entralgo, 30.
Lampillas, 195.


Lavinhetta, 1, 3 , 8, 9, 10, 11 ,
131 , 136, 138, 181 .


Lefevre cIEtaples, 16.
Leihnitz, 129, 130, 133, 131 ,


135, 137, 138, 139, 140, 1 4 1 ,
142, 113, 144, 145, 146, 147,
118, 149, 150, 1 5 1 , 152, 153 ,
154, 155, 156, 164, 166, 167,
168, 169, 173, 174, 176, 177,
179.


Le6n, M. de, 2 1 , 2 3 , 25 .
Limoges, 14.


Littre y Haureau, 3 , 2 3 3 , 235 .
Lohr, 1, 6, 7, 11 .
Lombardo, 26 .
Longpre, 4 , 74, 216 , 219.
Llorca, 64 , 68 .
Mari tain, 4 5 .
Marti de Riquer, 44 .
Martinez Fer rando , 69, 70, 7 1 .
Martin-Fliche, 63 .
Mayans y Ciscar, 48 , 56 , 57.
Mendez Bejarano, 5 1 .
Menendez y Pelayo, 3 1 , 55 .
Miguelez, 85 .
Mohidin Abenarabi , 24 , 25 , 26.
Molinos, 153.
Montoliu, 60.
MuIIer y Gladbach, 39.
Munk, 2 1 .
Muntaner, R., 70, 224.
Munoz, J .B. , 56.
Ohrador y Bennassar, 6.
Olarra v Garmendia, 80 .
OId rad , ' 238 .
Oiivar-Berlrand, 69, 73 , 75.
Oliver, 60.
Ortega y Gasset, 177, 178.


179, 188.
Ottaviano, 4 , 234.
Pasqual , 2 , 74, 7 8 , 79, 195,


198, 200, 2 0 1 , 202 , 2 0 3 , 204 ,
206, 207, 208 , 209 , 210, 2 1 1 ,
212 , 213 , 214, 216 , 217 , 2 2 1 ,
222.


Pax , N. de, 10 ,11 .
Perez, 79, 80 , 8 1 , 8 3 , 227.
Pietri Mainardi , 131 .
Piquer, 48 .
Plantl , 2.
Platon, 155.
Plazeck, 1, 2, 4, 5, 6, 8, 73 ,


129, 131 , 133, 135, 136, 145 .
175, 187, 220, 2 2 1 .


Pons i Pastor , 70.




Pou y Mart i , 80 , 8 1 , 82 , 8 3 .
Pring-Mill, 5.
Proaza, de , 2.
Rambaud - Buhot, 218 , 219 ,


220, 2 2 1 , 222 , 224, 225 , 226 ,
227 , 228 .


Renaudet , 8.
Rians, P . de, 59.
Riber, 32.
Bibera, 19.
Risse, 8.
Rogent-Duran, 2, 16, 58 , 59 ,


2 3 1 , 2 3 3 , 237.


Rossi, 8.
Roura Roca, 79 .
Rubio, 15.
Rubio, J., 4 5 .
Rubio, V., 4 3 .
Rubio y Lluch, 66 .
Rufus, Candibus, 131 .
Salavert y Roca, 7 1 .
Salzinger, 3 , 14, 129.


257


AUTORES DE LOS TRABAJOS LULIANOS Y MEDIEVALISTICOS
PUBLICADOS EN ESTE VOLUMEN


Carreras Artau, T. y J., 231- Marques de la Torre , 240-242.
239. Perez Martinez, 78-86; 240-


242.
Colom Ferra , 37-47.
Eijo Caray, 19-29. Platzeck, 129-193.
Garcias Palou, 63-77; 216-230. Pons i Marques , 124-126.
Guilleumas, 12-18. Segui Servols, 30-36.
Hillgarth, 114-123. Sureda Blanes, 48-62.
Lohr, 1-11. Trias Mercant , 194-215.


Samson, abad, 25 , 26 .
Savigny, 238 .
Sarra , 58 .
Scio, 22.
Serrano, 80.
Serres, 152, 168.
Silva, de, 44.
Sortais 6 3 .
Slohr, 73 , 75 , 76.
Tarre , 13 , 14, 79 , 218.
Tocco, 233 .
Vassy, de, 2 .
Vigouroux, 22.
Vives, L., 52 .
Vollbrecht, 129.
Wadding , 3 .
Walton, 2 1 .
Wolff, 4 8 , 49 .
Wohlhaupter , 40 .
Zambelli , 131 .
Zarco, 8 3 , 85 , 86.
Zetzner, 131 .
Zichen, 135.




A U T O R E S DE LAS OBRAS LULIANAS Y MEDIEVALlSTICAS
PRESEiYi ADAS Y RESENADAS EN ESTE VOLUMEN


Alberigo, G., 249 .
Alvarez, 106.
Beltran de Heredia, V., 244.
Boutruche, 107.
Castellet y Molas, 106.
Cergueira Goncalves, J. , 246.
Cuervo, 106.
Chenu, 107.
Desbonnets et Vorreux, 88 .
Dykmans, M., 246.
Fradreboud, 106.
Fraile, 106.
Garcia Lesciin, 248 .
Graef, H. , 245 .
Hillgarlh, 106
Hoyos, 106.


J imenez, 90 , 106.
Lombard, 107.
Llinares, 89 .
Llompart , G., 89, 90.
Michaud-Quantin, 107.
Minervini, 87 .
Molas y Castellet, 106.
Moreira da Sa, A., 247 .
Orlandis, 87.
Omaechevarria , I., 243 .
Quantin-Michaud, 107.
Tejerina, J .M.R., 245 .
Trias Mercant, 106.
Turbessi , 107.
Ullmann, 106.
Vorreux et Desbonnets, 88 .




FE DE ERRATAS


Pag. 112. Debe leerse: El dia 19 de diciembre de 1969,


Pag. 147. Debe leerse: formula leibniziana.
Pag. 147. Debe leerse: Guillermo de Saint-Amour
Pag. 148. Debe leerse: metafisica lebniziana
Pag. 148. Debe leerse: sistema leibniziano
Pag. 149. Debe leerse: ( + 1696)


Pag. 149. Debe leerse: sistema leibniziano


Pag . 152. Debe leerse: puente precioso entre Llull y Leibniz.
Pag. 158. Debe leerse • De arte combinatoria


Pag . 160. Debe leerse: «d'un coup voir la chose cPun seul regard» 1 2 4 .
Pag . 161 . Debe leerse: conexion causal


Pag. 162. Debe leerse: Leibniz lo demostro por la fundamentacion
Pag. 162. Debe leerse: se refiere preponderantemente
Pag. 164. Debe leerse: necesidad del pensar racional


Pag . 165. Debe leerse: Cada problema especial es perscrutado
Pag. 166. Debe leerse: Arte luliano 1 4 1 .
Pag. 167. Debe leerse: «prima possibilia».
Pag. 167. Debe leerse: «to ti en einai»
Pag . 172. Debe leerse: una segunda concepcion de identidad
Pag . 173. Debe leerse: «p—> p» como expresion de identidad;
Pag. 177. Debe leerse: «Al sujeto «hombre» se atribuye


Pag- 178. Debe leerse: la demonstratio per aequiparanl iam
Pag. 179. Debe leerse: «Dios es sabio
Pag . 182. Debe leerse: Estos terminos, con excepcion del Non - Ens,


son sujetos
Pag . 184. Debe leerse: (sin que estas sean causadas por las cosas 2 0 4 )
Pag. 187. Debe leerse: L. Couturat
Pag. 191 . Debe leerse: monada sin ventanas , tiene que ampliar
Pag. 220. Debe leerse: para expresar, segiin 61, que el incipit






B I B L I O G R AFIA L U L I A N A


E l Prof. R U D O L F BRUMMER, «Magister» de esta Maioricensis
Schola Lullistica, p r epa ra u n a BIBLIOGRAFIA S O B R E
R A M O N LLULL (obras impre sa s del m i s m o y publ icac iones
sobre u n o que o t r o aspec to de su vida y de su obra) .


C o n este m o t i v o , el expresado profesor y este Ins t i tu to
sup l ican a los au to r e s de t r aba jos de indole lul iana se
dignen remi t i r s endas s epa ra t a s a las s iguientes senas pos ta les :


P R O F . D R . R U D O L F BRUMMER


Kemptene r S t r a s s t 23
8 M U N C H E N 71 ( A l e m a n i a )


^ S . TRtAS MERCANT


EL P E N S A M I E N T O Y LA P A L A B R A


( Aspec tos o lv idados de l a filosofia de R a m o n Llull )


P a l m a de Mal lorca , 1972, 92 pdgs.


ALOIS MADRE


DIE T H E O L O G I S C H E P O L E M I K G E G E N
R A I M U N D U S LULLUS


Eine U n t e r s u c h u n g zu den Elenchi a u c t o r u m de R a i m u n d o
male sen t i en t ium )


Munster Westfa len, 1973, 176 pp .


( C o n licencia eclesiastica)




OPERA LATINA del B. Ramon Llull
De proxima aparicion: el TOMO SEXTO


O P E R A P A R I S I E N S I A ( I I )
(Anno MCCCX composita)


Un volumen preparado por el


DR. HELMUT RIEDLINGER


Profesor Ordinario Publico de la Universidad de Freiburg


y Magister de la MAIORICENSIS SCHOLA LULLISTICA,


bajo la direcci6n del


DR. FRIEDRICH STEGMULLER


T o m o s publicados:
T O M O I (OPERA M E S S A N E N S I A ) , 1959, en 4.°, 510 paginas.
T O M O II (OPERA M E S S A N E N S I A ET TUNICIANA), 1960,


en 4.°, 568 paginas.
Preparados por el DR. JOHANNES S T O H R .


T O M O III (LIBER DE PRAEDICATIONE, D. I - II A), 1961,
en 4.", 407 paginas.


T O M O IV (LIBER DE PRAEDICATIONE, D. II B), 1963,
en 4.°, 649 paginas.


Preparados por el P. ABRAHAM SORIA, O . F . M.


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ESCUELA LULISTICA MAYOPJCENSE, Apartado 17, Pa lma de Mallorca
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£ s t u d i o s T t u l i a n o s


se publica con la ayuda de la CAJA DE A H O R R O S Y
M O N T E DE PIEDAD DE LAS BALEARES


A , G. SAN CAYBTANO. PALMA DE MALLORCA