£studíos Tullíanos

£studíos Tullíanos
IRevísta cuatrimestral


de investigación TLulíana y_ Jlbedíevalístíca
publicada por la


"JlDaíorícensís Scbola Tlullístíca"
'Instituto internacional del


"Consejo Superior de investigaciones Científicas"


S U M A R I O


PRESENTACIÓN pág. i r f


E S T U D I O S


T. y J. CARRERAS Y ARTAU, La Etica de Ramón Llull y el Lulismo . pág. 1


P. EUGENE KAMAR, O. F. M., La controverse sur la Procession du Saint-
Esprit dans les écrits de Raymond Llull pág. 31


N O T A S


JOHANNES STÓHR, Literarkritisches zur Uberlieferung der lateinischen Werke
Ramon Lluus pág. 45


S. GARCÍAS PALOU, San Anselmo de Canterbury y el Beato Ramón Llull . pág. 63


T E X T O S
FRIEDRICH STEGMULLER, Lullus Latinas. Zur kritischen Gesamtedition der


lateinischen Werke des Raimundus Lullus pág. 91


MIQUEL BATLLORI, S. J., Entorn de l'Antilullisme de Sant Robert Bellarmino pág. 97


B I B L I O G R A F Í A


I. Boletín de estudios medievales, pág. 115. — II Bibliografía luliana de autores germánicos,
pág. 123. — III. Un tomo de la edición crítica, pág. 124.' —IV. RECENSIONES BIBLIOGRÁFICAS:
1) SECCIÓN DE OBIIAS LULIANAS Y MEDIEVALÍSTICAS, pág. 127.—2) SECCIÓN DE BIBLIOGRAFÍA
GENERAL, pág. 139. - V. Obras recibidas en la Dirección, pág. 143.


C R Ó N I C A


I. Actividades lulianas en Inglaterra, pág. 145.— II. Noticiario científico-luliano, pág. 146.
— III. Crónica de la cMaioricensis Schola Lullistica», pág. 149. - IV. Necrología,
pág. 153.


Vol. I, Fase. 1 PALMA DE MALLORCA (España) Año I: 1957




£ s t u d í o s ICuïíanos
Revista cuatrimestral de investigación luliana y medievalística, publicada


por la «MAIORICENSIS SCHOLA LULLISTICA», bajo los auspicios del


^Consejo Superior de Investigaciones Científicas*


y de la Fundación "Juan March*.


DIRECTOR


SEBASTIÁN GARCÍAS PALOU


Rector de la «Maioricensis Schola Lullistica»


Consejo internacional de Dirección


P. MIGUEL BATLLORI, S. J., Director de «Archivum Historicum S. /»—


FRIEDRICH STEGMÜLLER, Director de la edición crítica de Opera Latina.—


Prof. CARMELO OTTAVIANO, Director de «Sophia».-P. ERHARD-W. PLAT-


ZECK, O. F. M. , profesor de Filosofía en el «Pontiflcium Athenaeum Antonia-


num». — FRANCISCO ELÍAS DE TEJADA, Catedrático de la Universidad de


Sevilla.—FRANCISCO DE B. MOLL, Director del Diccionari Català-Valencià-


Balear.-Pwi. ADOLFO M U Ñ O Z - A L O N S O , Director de «Crisis*.-FRAY MI-


GUEL OLTRA, O. F. M., Redactor de «Verdad y Vida*.-P. GABRIEL SEGUÍ,


M. SS. C C , Doctor en Historia Eclesiástica.-P. M. TOUS GAYA, T. O. R.,


Director de la edición «Obres de Ramon Lull».


Secretario del Consejo de Dirección


JUAN PONS Y MARQUÉS


Director del Archivo Histórico de Mallorca


La Direction des ESTUDIOS LULIANOS recevra avec reconnaissance tous
travaux à publier (sous reserve du jugement par le Comité de Direction) et tout
ouvrage scientifique, particulièrement lullien ou médiévalistique, à recenser, ainsi
que toute proposition d'échange avec de Revues similaires.


Envoyer les manuscrits, les livres pour compte-rendu et les Revues d'é-
change au Directeur:


DR. S. GARCÍAS PALOU, Apartado 17, Palma de Mallorca (España).




Estudios Xulíanos






£$tudíos llulíanos
IRevísta cuatrimestral


de investigación Miaña Y Jlbedíevalístíca
publicada por la


"Jflbaíorícensís Scbola Ttullístíca"
instituto internacional del


"Consejo Superior de investigaciones Científicas"


Vol. I 1957 Año I


ESCUELA LULISTICA MAYORICENSE


Palma de Mallorca






PRESENTA CIÓN


la «Maioricensis Schola Lullistica» (Instituto Internacional del
< Consejo Superior de Investigaciones Científicas*) incumbe el


cumplimiento de una misión estatutaria: emprender, facilitar y
apoyar, específicamente, la investigación luliana y, en general, la
m edie valís tica.1


ESTUDIOS LUL1ANOS aspira, modestamente, a ser un medio
eficaz para la realización de la expresada finalidad primaria de
nuestro Instituto.


Nos proponemos cultivar el sano y legítimo Lulismo; el cual no
puede cifrarse en una profesión y defensa, a ultranza, del ideario
integral formulado y de todas las actitudes adoptadas por el Beato
Ramón Llull.


Lo que se estimaría improcedente en el Agustinismo, Escolismo,
Tomismo o Suarismo, con relación a su respectivo Doctor primario,
en manera alguna se justificaría en el Lulismo.


Sólo a la luz de normas sapientísimas, dictadas para el culti-
vo de otros sistemas del pensamiento, pueden inspirarse nuestras
plumas y moldearse nuestras páginas.


La investigación rigurosamente científica de los valores ideoló-
gicos o doctrinarios y sistemáticos, metodológicos y biográficos,
lingüísticos y artísticos, encerrados y dispersos en los escritos del
Beato mallorquín. He ahí lo que ha de constituir uno de los aspectos
capitales de nuestra labor. Y ello, como medio para lograr la página
exacta que le corresponde en la historia de los distintos ramos del
saber humano: la que defina su originalidad, cuando la haya; su


1 Statutum, I.




VI ESTUDIOS LULIANOS


dependencia de otras escuelas o autores precedentes, cuando se de-
muestre; la influencia de sus escritos en épocas posteriores, al des-
cubrirse sus huellas; las vicisitudes que sus doctrinas han atravesado
durante seis siglos y medio; la actualización de su pensamiento y
de las actitudes adoptadas ante aquellos problemas de su siglo, que
aun perduran o que hayan resurgido en el nuestro; el señalamiento
de sus errores -que los tuvo, como no se libraron de los mismos o
de otros, los más grandes maestros de aquella gloriosa centuria-,
y la averiguación de sus causas; y, finalmente, la significación
histórica de su Opus, en medio del bello y rico mosaico de escuelas
y sistemas que esmaltan la gloria de la época de J. Duns Escoto,
San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino.


Ramón Llull no es, únicamente, un filósofo o un teólogo-apolo-
gista medieval. Por lo cual, ESTUDIOS LULIANOS caería en un
error o vicio de inadaptación, si, limitando sus aspiraciones a la
investigación de los aspectos filosófico y teológico de los escritos
lulianos y del Lulismo, desatendiera otros no menos trascendentales
de la personalidad científica del Maestro.


El <Ramón Llull» de Menéndez y Pelayo -el más autorizado
representante de la cultura genuinamente española del siglo XIX- es
un <hombre en quien se hizo carne y sangre... el saber enciclopédico
del siglo XIII».2 Su <Ramón Llull» es filósofo, teólogo, apologista,
el escolástico popular, místico, misiólogo y misionero, pedagogo, es-
critor, novelista, lingüista, poeta de la Mística y de la Metafísica
enciclopedista...3 A través de las mismas facetas lo mostraba M. De
Wulf.4 Por último, fué el mismo Pío XI quien, solemnemente, pro-


2 (La poesía mística en España*, Estudios y discursos de crítica histórica y
literaria, II, Ed. Nac. de las Obras completas, Santander, 1941, pp. 84-85.


3 Novelística medieval, Orígenes de la novela, I, ed. cit , 1943, p. 116 ss.—
La ciencia española, I, ed. cit., 1953, p. 212. — Historia de los Heterodoxos españo-
les, I, Madrid, 1881, p. 513 ss. — Ramón Lull, Discurso pronunciado en el antiguo
«Instituto de las Baleares>, Palma de Mallorca, 1884.


4 Histoire de la Philosophie médiévale, II, Paris-Louvain, 1936, p. 310.




PRESENTACIÓN VII


clamó, ante el mundo, el mérito singular de las páginas y concep-
ciones misiológico-lulianas.5


La labor paciente de competentes investigadores de nuestros días
se ha trocado en una confirmación rigurosamente científica de aque-
llos más añejos y muy autorizados dictámenes.


Tan manifiesta realidad cruza, por sí sola, la trama y urdimbre
de ESTUDIOS LULIANOS; porque ella reclama lo mismo trabajos
teológicos que lingüísticos, tanto filosóficos como históricos, misio-
lógicos a la par que pedagógicos, igualmente los de carácter ju-
rídico que los de índole mística, literaria... Pero todos ellos cen-
trados, primariamente —aunque no exclusivamente— en el Beato
Ramón Llull o en el Lulismo.


El Maestro, con su personalidad característica, no brotó del
siglo XIII al azar. Al contrario, Ramón Llull es muy hijo de su
época. No es una planta exótica que el viento trajera de climas
de otras edades. Es algo singular, ciertamente. Pero esta misma
singularidad sólo tiene su explicación adecuada en el ambiente
creado en aquellos lustros. Un Ramón Llull, aislado de la realidad
de la vida y de los problemas de su siglo, no es el histórico Ra-
món Llull.


Por todos estos motivos, ESTUDIOS LULIANOS, en manera
alguna, y precisamente para servir con lealtad al auténtico Lulismo,
puede contentarse con ser revista de mera investigación luliana, sino
que tendrá que abrir, en bien propio, sus puertas a estudios, notas
y documentos que, sin revestir carácter luliano, derramarán luz sobre
puntos biográficos inciertos, o sobre discutidas páginas doctrinarias,
escritas por el Beato, o sobre oscuros episodios de la historia del
Lulismo.


La revista brinda sus páginas a cuantos crean poder aportar,
aunque sólo sea un granito de arena, a la obra que, con la con-


5 Ene. <Rerum Orientalium», A. A. S , XX, 1928, 279-280.




VIII ESTUDIOS LULIANOS


6 Barcelona, t. I, 1901-1902; t. II, 1903-1904; t. III, 1905-1906.


ciencia de nuestra pequenez, pero con la más firme voluntad, nos
hemos propuesto levantar.


El pensamiento del bienaventurado Maestro, su significación
histórica, su actualidad, su vigencia, su efectividad..., inspirarán
estudios de importancia no secundaria, dentro de los ámbitos de
nuestra publicación.


Y el fruto de los trabajos históricos y artículos de actualización
del pensamiento luliano será la exacta definición del auténtico
Ramón Llull, cuyos trazos evitarán que, en nuestros días, se for-
mulen o mantengan dictámenes irreales y juicios desquiciados, lo
mismo en el campo de la sana crítica que en los de aires menos
puros.


ESTUDIOS LULIANOS, además de surgir como humilde ór-
gano internacional de colaboración y relaciones científicas entre los
miembros (* Professores» y «Magistri») de esta * Maioricensis Schola
Lullistica», aunará en sus páginas muchos esfuerzos aislados,
que brotan del amor y de la admiración hacia la obra científica
del Beato Llull, y que se traducen en documentados estudios en
diversas naciones de Europa y de la América Latina.


Movidos por los mismos ideales que inspiraron, a principios de
siglo, la publicación de aquella benemérita «Revista Luliana», 6 damos
comienzo a nuestras modestas tareas en el nombre de Dios Trino
y Uno, que encabezó tantas páginas escritas por el Maestro, y bajo
el signo auténticamente luliano del servicio a la Santa Iglesia Ca-
tólica y a la cultura.


Olvidar que el Lulismo brotó del encendido afán de destruir los
errores anticristianos de los siglos XIIIy XIV, del alto designio de lo-
grar el retorno hacia Roma de los grupos de cristianos disidentes, y del
ideal de conquistar espiritualmente para el Cristianismo todos los de-
más pueblos de la tierra, equivale a desconocer su genuino espíritu.


LA DIRECCIÓN




ETICA DE RAMON LLULL Y EL LULISMO (*)


SUMARIO


1. Omisiones, en los estudios de Historia de la Etica, sobre este tema.
2. Vida extraordinaria de 11. Lull, el Doctor Iluminado (alrededor de 1233-


1315 o 1316). Los tres propósitos de Lull, converso, y su repercusión en toda
la producción luliana.


3. Significación del Arte general luliana: es a la vez ars inveniendi veritalem
y de ordenación de la coaducta (vivificare virtutes et mortificare vilia).


4. Presupuestos metafísico-teológicos y psicológicos de la Etica luliana. El fon-
do místico.


5. Principios y caracteres de la Etica luliana. «La primera y la segunda in-
tención». Los dos movimientos contrarios del alma y el libre albedrío. Volunta-
rismo y optimismo. La conciencia moral. Llull, psicólogo nato y moralista: su
visión de la ética social de su tiempo. El sentido correccionalista. Impotencia
radical de la criatura humana y el subsidio de la misericordia y la gracia divi-
nas. Aplicación de los principios del Arte general a los diversos dominios de la
Etica. Platonismo y Misticismo.


6. Pedagogía luliana. Problemas generales de la educación. Anticipaciones
modernas. Arte de entender y aprender. Sutileza e ingenio. El problema de la
vocación y de la diversidad de aptitudes humanas. Educación caballeresca. Edu-
cación e ideal del príncipe.


7. Principios informadores de la Política. Doctrina de las «personas comunes
o generales».


8. Doctrinas del Derecho. El Código único.
9. Imperialismo y pacifismo. Doctrina ética de la paz en la triple esfera


individual, social y política.
10. Proyecto de organización de la paz cristiana bajo el imperio papal. An-


ticipo de la Sociedad de las Naciones, con la institución del arbitraje perma-
nente y obligatorio.


11. Aspectos místicos de la Etica luliana. Filosofía del martirio. Ciencia ad-
quirida, o sea la del Arte general, y Ciencia infusa o Sabiduría.


(*) Este estudio postumo del Dr. Tomás Carreras y Artau fué escrito a manera
de capítulo de la Historia de la Etica, en preparación por la Sección de Etica del
Instituto «Luis Vives» de Filosofía, del Consejo Superior de Investigaciones Cien-
tíficas. Su Director, el Rdo. P. José Todolí, O. P., lo ha cedido, amablemente,
para su publicación en el primer número de esta revista.




2 CARRERAS Y ARTAU


12. La dirección ético-mística dentro de la Historia del Lulismo. El Líber
creaturarum (seu Naturae) seu Líber de homine (1436) de Raimundo Sibiuda, co-
nocido también por de Sabunde, Sebond, etc. Su filiación luliana. Carácter que
en ella reviste la Etica. Revalorización de la Mística luliana en el período del
Renacimiento... Lefèvre d'Etaplcs y su círculo de colaboradores. Valoración ac-
tual. El humanismo luliano.


1. En una Historia de la Etica, al llegar a la época medie-
val, no puede hoy prescindirse de la figura extraordinaria de
Ramon Llull y el Lulismo, y hay que hacer algo más que citar
su nombre o contentarse con vagas alusiones doctrinales. Se trata
de una omisión que, dado al estado actual de los estudios lulia-
nos, es imprescindible subsanar. No sólo en los trabajos parciales,
sino aun en obras que aspiran a dar una visión total de la His-
toria de la Etica, la señalada deficiencia es bien notoria. Así,
Ottmar Dittrich en su renombrada Geschichte der Ethik (Leipzig,
1926) se limita a hacer unas indicaciones, no demasiado preci-
sas, sobre la filosofía luliana, vista en sus aspectos místico y teo-
lógico-metafísico, barajando inconsideradamente el nombre de Llull
con el de Sabunde (Sibiuda), que pertenece a un momento his-
tórico posterior y diferente. 1 Y es lo más grave que en la aludida
obra, a pesar de su título, no hace una exposición, si no siste-
mática, ordenada al menos, de sus fundamentos, sus caracteres
específicos dentro de la Etica cristiana medieval, y sobre todo la
amplitud de, sus horizontes, esto es, sus importantes y originales
derivaciones pedagógicas, jurídicas, políticas y sociales. Tal es el
intento que quisiéramos realizar, dentro de la obligada limitación
del presente trabajo. 2


1 Véase el tomo III de la obra citada en el texto, cap. II, art. 4. B, «Die
theosophische Richtung», pp. 196-201.


2 Para la redacción del presente estudio hemos utilizado la extensa exposi-
ción de la filosofía luliana y de la Historia del Lulismo, que forman parte de nues-
tra obra, en dos volúmenes: <Historia de la Filosofía Española. Filosofía cristiana
de los siglos XII al XV». Véanse, para la filosofía luliana, vol. I, parte III, pp. 233-640,
y. para el Lulismo, vol. II, parte IV, pp. 9-437. Como obras de conjunto, ante-
riores a la nuestra, hay que mentar: J. H. Probst, Caractère[et origine des idees
du Bienheureux Raymond Lulle (Ramon Llull), Toulouse, 1912, y E. Longpré,
Raymond Lulle, artículo en el iDictionnaire de Theologie catholíqiie» de Vaeant-
Mangenol, IX, cois. 1072-1141, París, 1926.




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 3


2. Ramón Llull, llamado también el Doctor Iluminado, nació
en Mallorca alrededor de 1223 y murió en 1315 o 1316. No po-
demos entrar en los detalles de su biografía. 3 Todo es extraor-
dinario y novelesco en la figura de este hombre singular, aun
después que la crítica histórica ha expurgado no pocos adita-
mentos legendarios de su vida real, y liberado su obra filosó-
fica de la nota alquimista, que le dio, históricamente, una in-
justa y popular celebridad. Es R. Llull, de una parte, una de las
más auténticas representaciones del espíritu medieval. Como en
San Agustín, en él son inseparables el hombre y la doctrina, el
pensamiento y la acción, sintiendo también el Doctor Iluminado
la necesidad de explicar, apasionadamente y coram populo, en un
libro primigenio de confesiones trascendentales -Libre de Contem-
plació en Déu-, su vida juvenil borrascosa de pecador; en tanto
que su fiebre de conversión universal, imprime una perfecta unidad
a toda su obra, a la vez filosófica, poética y literaria. Por otro
lado, su genio potente e intrépido, pero indisciplinado, mezcla de
puerilidad y grandeza, irradia en todas las direcciones del pensa-
miento, anticipándose a algunas innovaciones de la filosofía moderna.


Autodidacta por su formación, aunque mantuvo relaciones inte-
lectuales con San Raimundo de Peñafort, que fué su consejero
en los primeros años de su conversión, y con los dominicos, es
R. Llull, por su espíritu, una figura eminentemente franciscana.
En un relato autobiográfico, la Vida coetània, el antiguo paje de
Jaime I el Conquistador y trovador del amor sensual, puntualiza
los tres propósitos fundamentales de su vida de converso, a saber:
Primero, la conversión de los infieles e incrédulos a la fe católica,
llegando incluso hasta el martirio ejemplar y fecundo, siguiendo
en este punto a su maestro espiritual San Francisco de Asís. Segun-


3 Sobre ese punto, véase nuestra obra, vol. I, cap. VII, pp. 237-256. Mere-
cen especial mención, entre las numerosas biografías: Salvador Galmés, Vida com-
pendiosa del Bto. Ramón Llull (Palma de Mallorca, 1915), breve, pero muy segu-
ra, complementada en el estudio del mismo autor, Dinamisme de Ramon Llull
(Mallorca, 1935); Lorenzo Riber, Raimundo Lidio (Ramon Llull), Barcelona 1935,
versión, con algunas modificaciones, de la edición catalana, de Palma de Mallor-
ca, 1916; E. Allison Peers, Ramon Llull. A biography (Londres, 1929), que es todavía
la mejor y más completa biografía; Francisco Sureda Blanes, El Beato Ramón Llull
(Raimundo Lidio), Madrid, 1934.




4 CARRERAS Y ARTAU


do, la composición de un libro contra los errores de los infieles:
unum librum meliorem de mundo, se lee en el texto latino de la
Vida coetània. Es el Arte general, la cual, desde su primera ver-
sión, o sea el Art abreujada d'atrobar veritat, o Ars compendiosa
inveniendi veritatem (Mallorca, 1271?), conocida también con la
denominación de Ars magna primitiva, hasta el Ars generalis ultima
o Ars magna definitiva (Lyon-Pisa, 1308), fué objeto de incesante
y denodada reelaboración, con ánimo de perfeccionarla. Tercero,
fundación de Colegios misioneros. Es la prosecución, con una santa
insistencia, del pensamiento y de la obra de San Raimundo de
Peñafort en este punto. La realización de estos tres propósitos,
que son inseparables, constituye el trasunto de la dilatada vida
y de la imponente producción doctrinal del filósofo-misionero ma-
llorquín. Lull se vale indistintamente de las lenguas arábiga, cata-
lana y latina para la redacción de sus obras, 4 habiendo leído su
Arte general en la Universidad de París y en otros centros inte-
lectuales de Francia e Italia.


3. El Arte general es algo sui generis, que no puede ser
encuadrado en los esquemas usuales de la lógica medieval, o mejor,
peripatética. Cuando R. Llull concibió aquel libro único, que él
creía fruto de inspiración divina, estaba convencido de que había
de servir para «convertir hombres», no para «convertir proposi-
ciones». Pero el Doctor Iluminado no tardó en convencerse de
que un medio muy adecuado para convertir a los infieles, era el
ser diestro en el arte de convertir proposiciones, esto es, en el
manejo fácil del silogismo. Llull presenta su Arte general como
una panacea, a la vez del recto pensar y del bien vivir; un arte
total, en el cual están subsumidas las diversas artes particulares
— una de ellas la Etica—, puesto que contiene en germen la ciencia
universal, y sirve para resolver toda clase de cuestiones, teóricas


4 Sobre este punto y sobre el catálogo, clasificación y ediciones de las obras
de R. Lull, véase nuestra obra, vol. I, cap. IX, pp. 272-334. Puede consultarse
también: Littré-Hauréau, Raymond Lulle en «Histoire littéraire de la Franco,
vol. XXIX, París, 1885; E. Longpré, Raymond Lulle (citado en la nota 2) cois. 1088-
1112; Dr. Carmelo Ottaviano, L'Ars compendiosa de R. Lulle, avec un étude sur
la bibliographie et le fond ambrosien de Lulle, París, 1930.




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 5


o especulativas y también prácticas o morales, con una infalibi-
lidad matemática (infallibiliter); un arte, en fin, que está al alcance
de las gentes indoctas y puede ser aprendida con gran prontitud
(breviter). En razón a este último propósito, Llull es fundador del
Escolasticismo popular.


Consiguientemente, el Arte general es un intento de reducción
de los conocimientos humanos a un corto número de principios,
a fin de expresar las relaciones posibles de los conceptos mediante
combinaciones figuradas. A este efecto, Llull apela a una serie de
recursos plásticos, gráficos y memorísticos, que son anejos indis-
pensables de su Arte; recursos que no tienen nada de cabalísticos,
como se ha supuesto, y cuya finalidad es facilitar la comprensión
y la retención, de acuerdo con su intento primordial de demo-
cratizar el saber. Tales son las figuras, los colores, las letras hasta
constituir más tarde el alfabeto, las cámaras, los círculos concén-
tricos y giratorios, y la combinatoria, la cual, siglos más tarde,
había de ser recogida y perfeccionada por el genio de Leibniz.
Por razón de dicha Combinatoria y sus aplicaciones, dicho sea de
paso, hoy se considera a Llull como el precursor de la nueva dis-
ciplina conocida actualmente con los renombres de Logística y
Lógica matemática o simbólica.


Es preciso insistir en que el Arte general luliana es no sólo
un ars inveniendi veritatem, sino también un arte de vivir bien.
Con las cinco figuras —se lee en el Ars magna primitiva 5— t potes t
homo contemplan et cognoscere Deum et vivificare virtutes el mor-
tificare vitia*. Y, efectivamente, una de las figuras auxiliares versa
sobre las virtudes y los A'icios. Más tarde, al ser introducidos los
«nueve sujetos» en el mecanismo del Arte general, vemos que el
último de ellos, o sea la «instrumentativa», tiene por objeto sis-
tematizar la Etica. 6


4. No bastan, con ser interesantes, las insinuaciones expues-
tas. Porque no podríamos comprender el sentido de la Etica lu-
liana con todas sus derivaciones, si antes no precisásemos los


5 Ars compendiosa inveniendi veritatem (edie. de Maguncia t. I), prólogo, pág. 1.
6 Cfr. Ars generalis ultima (edic. de Estrasburgo, 1609), IX pars princ., caps.


LIV-XC, pp. 443-487.




6 CABRERAS Y ARTAU


caracteres de la Metafísica del Doctor Iluminado y de su Teología,
concentrada ésta en la doctrina de las dignidades divinas, la cual
es, a la vez, eje y cúpula de todo el sistema filosófico luliano.
También será forzoso detenernos en la Psicología luliana, que
ofrece peculiaridades específicas.


Sin negar que Llull aprovecha algunas doctrinas aristotélicas en
metafísica, física y psicología, el fondo de su sistema lo consti-
tuye el realismo neoplatónico, modelado por la corriente agusti-
niano-anselmiana. La metafísica luliana es la metafísica del ejem-
plarismo con su obligado complemento, el simbolismo universal, y
su remate definitivo, que es el misticismo.


Dios y las dignidades divinas son la causa y el arquetipo de
las perfecciones creadas. Las cosas no son más que semejanzas
de estas dignidades divinas, equivalentes a las Ideas platónicas.
Todas las criaturas, afirma Llull, según su capacidad receptiva,
muestran más o menos impresa la semejanza divina en la medida
de su proximidad al grado superior; así es que toda criatura lleva,
en mayor o menor grado, el signo del supremo Artífice. 7 El en-
tendimiento, siguiendo un proceso ascendente, descubre en las
criaturas cinco grados de semejanzas divinas y, por tanto, de per-
fección: el primer grado es el ser elementado; el segundo, el ser
vegetativo; el tercero, el ser sensitivo; el cuarto, el animal ima-
ginativo, y el quinto, el hombre dotado de alma racional, la cual
— semejantemente a Dios— puede comprender objetos que exceden
los sentidos y la imaginación, tales como Dios, las sustancias
espirituales, la misma alma, la ciencia, e t c . 8 Como término y
coronamiento del susodicho proceso, el entendimiento humano
comprende que Dios es una naturaleza infinita y eternamente
preeminente en toda suerte de perfecciones; 9 que es el ser en el
cual las dignidades, tanto en el existir como en el obrar, mués-
transe en su grado más alto y excelente, y en la máxima concor-
dancia, ya que en él no cabe inferioridad.' 0 La Idea -añade Llull,


7 Compendium Artis demonslrativae (edic. de Maguncia), t. III, dist. II, pars I,
pág. 74.


8 En la obra y lugar citados, pp. 74-76. Véase, también, Líber de ascensu
et descensu intellectus, edic. de Mallorca de 1744.


9 Compendium Artis demonstrativae, dist. II, pars I, pág. 74.
10 Obra citada, pars II, p. 80.




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 7


usando un lenguaje de neto abolengo platónico— en cuanto eterna
es Dios, pero en cuanto nueva es la criatura, análogamente a como
el arca que en la meditación del carpintero era nueva, al pasar
de la potencia al acto, es antigua. El ser inteligente y divino en
su propio inteligible infinito y eterno atrae todas las novedades,
despojadas de todo sujeto creado, y estas novedades son las Ideas
divinas, aunque, por otro lado, las criaturas son a la vez que
nuevas, finitas y limitadas. 1 1 Este substancioso pasaje resume el
ejemplarismo luliano.


El universo es para Lull un sistema de signos denunciadores
de la realidad inefable de Dios, oculta detrás del mundo aparente
de las cosas creadas. «Este mundo -dice— es imagen... en la cual
son significadas las dignidades de Dios, esto es, que por la bondad
de la criatura es significada la bondad de Dios, y por la grande-
za de la criatura es significada la grandeza de Dios, y así de las
otras cosas semejantes a ésta». 1 2 De ahí el uso reiterado de la
palabra «semejanzas», y el empleo del símil del espejo y otros
parecidos, predilectos también de los filósofos franciscanos.


Asimismo apela Llull al simbolismo del árbol, especialmente en
su gran obra de madurez, titulada Arbre de Sciencia,13 para mejor
desenvolver sus doctrinas metafísicas y explicar sus derivaciones
morales, políticas y sociales. El «proceso de los árboles», dice en
la citada obra, es el proceso mismo del universo. La función es-
pecífica del filósofo consiste en saber leer los «significados» de
cada árbol y de sus partes constitutivas: raíces, tronco, ramos,
ramas, hojas, flores y fruto. Las raíces de los árboles elemental,


1 1 «Idea in aeternitate est Deus, sed in novitate est creatura, sicut figura
arcae, quae in meditatione carpentarii fuit nova, ipsa autem deducta de potentia
in actum fuit antiqua... Divinus enim intelligens in suo proprio intelligibili infi-
nito et aeterno, attrahit omnes novitales ab omni subiecto creato denudatas, quae
quidem novitates sunt Ideae divinae; sed per tertiam speciem eiusdem regulae
sunt creaturae novae, finitae et terminatae» (Ars generalis ultima, X pars princ,
cap. LIII, pág. 512).


1 2 Libre de Meravelles (edic. de Barcelona, «Els nostres clàssics»), vol. III,
cap. LIII, pág. 53.


13 Escrita en Roma en 1295. Citamos por la edición de la Comisión editora
luliana de Mallorca, en tres volúmenes publicados respectivamente en 1917, 1923
y 1926. y a ella referimos los conceptos que siguen en el párrafo del texto.




8 CARRERAS Y ARTAU


vegetal, sensual, imaginal, humanal, moral, imperial y apostolical
son: la bondad, la grandeza, la duración, el poder, la sabiduría,
la voluntad, la virtud, la verdad, la gloria, la diferencia, la con-
cordancia, la contrariedad, el principio, el medio, el fin, la ma-
yoridad, la igualdad y la minoridad. Estas mismas raíces lo son
también de los árboles celestial, angelical, maternal o marial y
cristianal o de Jesucristo, excepción hecha de la contrariedad que
es incompatible con el grado de perfección de los seres simboli-
zados por dichos árboles. Al llegar al árbol divino o de Dios, que
es el árbol supremo, las raíces toman otro nombre: se llaman
dignidades. Las dignidades divinas son: la bondad, la grandeza,
la eternidad, el poder, la sabiduría, la voluntad, la virtud, la ver-
dad, la gloria, la diferencia o sea la distinción (de personas), la
concordancia (entre ellas), el principio, el medio y el fin y la
igualdad. En Dios no se da contrariedad ni mayoridad ni mino-
ridad, porque pugnarían con su absoluta perfección. Y hemos de
considerar aquellas dignidades como razones reales, bien entendido
que ellas y la substancia, en que son sustentadas, son una misma
esencia, naturaleza y deidad. En Dios hay, pues, semejanza per-
fecta o, en otros términos, Dios es idéntico a sí mismo.


Y hemos llegado al entroncamiento de la Metafísica con el
Arte luliana. Llull dice terminantemente que aquellas dieciocho
raíces de los primeros árboles —los cuales simbolizan el mundo
de las criaturas— son los mismos principios del Arte general. 1 4
Es decir, que raíces, o sea los primeros fundamentos reales de
las cosas, principios del Arte y dignidades divinas son términos
equivalentes, hecha la salvedad de que la contrariedad, la mayo-
ridad y la minoridad son sólo aplicables a las cosas creadas, no a
Dios. Los principios del Arte general son a la vez principia essendi
et principia cognoscendi.15 Las figuras son un artificio que per-
mite al entendimiento alcanzar las verdades veré et realiter.16


Un sentido esencialmente platónico informará, pues, toda la
filosofía luliana, ya se la considere dentro de su dominio estricto,
ya se la siga en toda la amplitud de sus horizontes. La persis-


1 4 Arbre de Sciencia, vol. I, «Del Arbre elemental», pág. 9.
, 5 Ars generalis ultima, X pars princ. cap. CVI, pág. 545.
1 6 Ars gen. ult. II pars princ, p. 221.




ÉTICA DE HAMÓN LLULL 9


tencia de ese mismo sentido platónico explica el tenaz empeño
de Llull en aplicar los principios de su Arte general al mundo
moral, político y social, como veremos luego.


Pasemos ya a la Psicología luliana. 1 7 En la construcción de esa
psicología se refleja aquel dualismo radical entre cuerpo y alma,
entre lo sensual y lo inteligible, entre lo temporal y lo eterno,
que es una de las características del pensamiento filosófico luliano.
En cuanto mira al mundo de las cosas sensibles y terrenas, la
Psicología luliana ha sido construida en parte sobre elementos pe-
ripatéticos; pero orientada definitivamente hacia el mundo de lo
suprasensible y de lo divino, abre la puerta del misticismo y es
de corte netamente agustiniano.


El hombre es animal racional, compuesto de cuerpo y alma.
Llull admite en el alma, considerada en general, cinco potencias:
la vegetativa, la sensitiva, la imaginativa, la motriz y la racional.
Sólo en el hombre se encuentran todas cinco, y por eso su alma
participa de toda criatura. La potencia sensitiva está sujeta a la
potencia imaginativa; la potencia racional obra después de la ima-
ginativa a fin de juzgar de las cosas imaginadas; en último término
actúa la potencia motriz al servicio de la potencia racional, que
es dueña de todas las demás potencias. Admite Llull un sexto
sentido corporal (sisèn seny) al que denomina «afato», y a cuyo
estudio dedica una obra especial, el Líber de affatu seu de sexto
sensu, terminado en Ñapóles en 1294. Llull esboza una psicofisio-
logía, de este sentido, cuyo órgano es la lengua. Afato, dice, es
aquella potencia con la cual el animal manifiesta en la voz a
otro animal su concepción. Esta concepción se hace en el hom-
bre según racionalidad, y en los animales según imaginabilidad.
Con espíritu mas anselmiano que aristotélico, afirma que en el
hombre el afato es más noble que el oído, el cual es potencia
pasiva respecto a la voz; y referido a Dios, más noble no sólo


17 Para el estudio de la Psicología luliana hay que acudir al Libre de Con-
templado en Déu, editado, en siete tomos, por la Comisión editora luliana de Ma-
llorca. Son especialmente interesantes el tomo I, caps. 39 al 44, y todo el libro III
(tomos III y IV). Véase también Doctrina pueril, cap. 85, «De anima» (edic. de
Mallorca, 1906, págs. 161 y sigs.).




10 CAMERAS Y ARTAU


que el oído, sino también que los demás sentidos, «puesto que
Dios es nombrable y no es visible, audible, gustable ni palpable».


El alma tiene tres virtudes o potencias: la memoria, el enten-
dimiento y la voluntad. Pertenecen también al alma racional los
cinco sentidos llamados intelectuales o espirituales (la «cogitacio»
o pensamiento reflexivo, el «apercibimiento», la «conciencia», la
«sutileza» y el «coraje» o fervor) que nos certifican las cosas in-
telectuales, contrariamente a los cinco sentidos corporales o sen-
suales que nos certifican las cosas sentidas. La trilogía de las
potencias del alma es de origen agustiniano, y, como explica re-
petidamente Llull, es expresión simbólica de las tres personas de la
Trinidad divina. El cultivo y ordenación de cada una de estas tres
potencias, «objetadas» y referidas a la unidad troncal del alma,
inspiró a Llull, ya en el primer período de su actividad filosófica,
aquella vasta concepción de las tres Artes convergentes, encami-
nadas a hacer, conocer, amar y recordar al Amado, a saber el
Art inventiva, el Art amativa y el Art memorativa, de las cuales
habían de nacer, respectivamente, los tres Arbres: de sciencia, d'a-
mor y de membrança. En suma, la ordenación de la totalidad de
la vida espiritual.


5. Tenemos ya allanado el camino para la exposición de la
Etica luliana, reconociendo sus fundamentos y mostrando su uni-
dad intrínseca, dispuestos a recorrerla, no con la detención que
quisiéramos, en toda la amplitud de sus vastos horizontes.


Hay una idea que juega un gran papel en toda la filosofía
luliana: es la de la primera y la segunda intención, expresiones
con las cuales Llull compendia la solución del problema de la fina-
lidad del universo. 1 8 La primera intención es el plan divino para
la ordenación de las criaturas; y este plan ha sido establecido pol-
la dignidad divina del fin. Dios ha querido que la primera inten-
ción sea en el hombre para conocerle, amarle, honrarle y servirle,
y que por la segunda intención posea el hombre los bienes que
derivan de los méritos de la primera intención. Así como Dios ha


18 Véanse: Libre de Contemplado en Déu, cap. 45: «Com Deu ha ordenades
dues entencions en home» párrs. 2 y 3 (tomo I, pág. 227) y Libre d'intenció (edic. Sal-
vador Galmés, Mallorca, 1935).




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 1 1


creado este mundo por razón del otro y no el otro por razón
de éste, así también ha querido que la segunda intención esté en
los hombres por razón de la primera intención y no que la pri-
mera intención exista por razón de la segunda. En Dios no hay
división de primera y de segunda intención, porque toda su inten-
ción es infinita y eterna, y la segunda intención implica minoridad.
Los elementos, las plantas, las aves, las bestias y todas las cosas
de este mundo siguen el orden y la regla de la intención por la
que han sido creadas; en cambio, el hombre, a quien todas esas
cosas son inferiores en la intención, puede ir contra la intención
de Dios. Efectivamente, el hombre puede obrar de dos maneras:
naturalmente (naturaliter), esto es, como las demás criaturas que
le son inferiores, y moralmente (moraliter), en cuyo caso, haciendo
un mal uso de su libertad, puede desviarse de la primera intención
o «invertir las dos intenciones», anteponiendo la segunda inten-
ción a la primera. Esta desviación o inversión constituye el pecado.


La teoría de las dos intenciones se complementa con la doc-
trina de los dos movimientos y de la libertad. 1 9 El hombre siente
en sí mismo que tiene libre voluntad para hacer el bien o el mal,
y esto sucede así por razón de los dos movimientos que se engen-
dran en él. Por el primer movimiento el hombre es libre para
hacer el bien, por el segundo movimiento es libre para hacer el
mal. Y como quiera que el bien fué en el hombre antes que
el mal, por eso el primer movimiento hacia el bien es accidente
inseparable y el otro hacia el mal es accidente separable. Cuando
el hombre se mueve a hacer el bien, lo hace según naturaleza
de cosa que es poseedora del ser; cuando se mueve a hacer el
mal, procede según su naturaleza de cosa privada de ser: el bien
proviene de cosa existente, el mal de cosa no existente. La libre
voluntad nace de dos contrarios, que son ser y privación. El libre
querer (franc voler) es la más noble criatura que posee el hombre.
Como un corolario de su doctrina de la mayor actualidad de la
voluntad, Llull sostiene que el libre querer es, en este mundo, más
virtuoso que la memoria y el entendimiento, porque la libertad


19 Véase Libre de Contemplació en Deu, tomo I, caps. 46 y 51, pp. 232-238 y
251-266, de los cuales han sido entresacados los conceptos que siguen en el texto.




12 CARRERAS Y ARTAÜ


está más cerca del querer que de aquellas otras dos potencias. La
libertad radica mayormente en el querer que en el poder y el
saber.


Hemos aludido antes al tercer sentido espiritual, o sea la con-
ciencia, a propósito de la cual expone Llull una interesante doctrina
de la vida interior. 2 0 La conciencia tiene por objeto la dirección
de la conducta práctica. «Así —dice— como habéis dado ojos al
hombre para que vea los lugares a que quiere ir o sepa tocar y
palpar las cosas que le son necesarias, así, Señor, os ha placido
dar al hombre conciencia para que con ella y por ella sepa qué
cosas debe dar por vuestro amor y cuáles deba guardar por amol-
de vos.. . Los ojos con los cuales ve y guarda la conciencia del
hombre son la justicia y la rectitud, y el cierre y la ceguera de
estos ojos son la injusticia y la malevolencia». La conciencia nos
hace temerosos para realizar malas obras y voluntariosos para hacer
el bien; remuerde y acusa; manda y amonesta, y despierta la com-
punción y el arrepentimiento de nuestras faltas. Pero la conciencia,
como los otros sentidos espirituales, es finita y limitada, y por
eso duda. En un delicado capítulo, que es un esbozo de higiene
de la conducta, analiza Llull las causas de la conciencia dudosa,
y al mismo tiempo señala algunos remedios para poder llegar a
la situación de conciencia cierta, o como él dice: «certificada».
Son aquellas causas: la discordancia entre la potencia sensitiva y
la potencia racional; el olvido y, en general, la debilitación de
la memoria, el entendimiento y la voluntad, a -la cual opone la
abundancia del recuerdo y el ejercicio de aquellas tres potencias;
el amor excesivo («sobre amor») hacia el objeto, y de ahí que
aconseje el «templado recuerdo, entendimiento y querer en las
cosas»; el miedo insuperable, que se cura situando al alma en
el término medio entre la audacia y el miedo; la percepción con-
fusa de la injusticia y la malevolencia junto con la justicia y la
rectitud, contra la cual procede alejar de los dos primeros estos
dos últimos términos, pensando en ellos perseverantcmentc; el des-
conocimiento de las propiedades y verdaderos significados de las


20 Véase, para lo que sigue, Libre de contemplado en Déu, toda la dist. XXX,
<De consciència», Hb. III, tomo IV. pp. 333-382.




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 13


criaturas, a lo cual opone el saber; la mescolanza y la proximidad
entre la verdad y la falsedad en las cosas; el desconocimiento de
lo que es posibilidad y de lo que es imposibilidad en las cosas;
el desacuerdo entre la intención y la obra; la tentación, que im-
pide discernir entre la amonestación angélica y la diabólica, y la
opinión vacilante y turbadora.


Por encima de sus esfuerzos para presentar una clasificación
de las potencias del alma, con el aditamento de los sentidos es-
pirituales, Llull fué ante todo un psicólogo nato y un artista de
la conciencia. Pero hay más: la experiencia de su vida mundana
y de pecador, y , una vez converso, el trato constante con los
hombres y su vida extraordinaria de peregrino y misionero ubicuo,
todo eso narrado maravillosamente en sus escritos, le acreditan de
perspicaz y agudo moralista social. Impulsado por su fervor apos-
tólico, en su gran Libre de Contemplació en Déu nos describe la
vida, con sus virtudes y defectos, de los clérigos, de los reyes
y los príncipes, de los caballeros, de los peregrinos y romeros,
de los jueces, abogados y testigos, de los mercaderes, de los ma-
rineros, de los juglares, de los pintores, de los labradores, de los
artesanos. 2 1 En suma, un cuadro animado de la Etica social de
su tiempo. La disposición moralista del Doctor Iluminado se pa-
tentiza especialmente en los eximplis que esmaltan muchas de sus
obras literarias y sociales; eximplis rezumantes de gracia y con
una santa intención satírica, edificante y nunca malévola, que re-
cuerdan los escritos de los primeros discípulos o compañeros del
Poverello de Asís.


Fruto de la teología mística y afectiva que le sirve de soporte, es
el sentido profundamente correccionalista que caracteriza a la Etica
luliana. La virtud divina de la misericordia, que hay que concordar
con la justicia divina, inspira a Llull páginas llenas de confianza
y piedad para el pobre pecador— comenzando por él, personal-
mente—, a quien considera siempre capaz de rehabilitación. «Vues-
tra misericordia— exclama— es mucho mayor que mis pecados y
mis culpas... Al modo del hombre enfermo de grave enfermedad,
que no puede curar ni sanar sino por una manera y por un re-


21 Libre de Contemplació en Déu, tomo III, dist. XXIII, pp. 3-144.




14 CARRERAS Y ARTAÜ


medio, sabed, Señor, que estoy tan enfermo que sólo puedo curar
con un remedio y un ungüento, esto es, por los ojos de vuestra
misericordia». 2 2 Llull concibe la Etica como una medicina del pe-
cado: «Así como el médico físico— escribe— si quiere encontrar
y conocer la enfermedad del enfermo, es preciso que la busque
y la sorprenda en la naturaleza del cuerpo del hombre, así el
médico teólogo, si quiere descubrir y conocer la enfermedad del
alma pecadora, conviene que busque la enfermedad en la natu-
raleza del alma... Las cuatro complexiones del enfermo son las
raíces de las que el físico ha de tener conocimiento, porque sin
este conocimiento no podría curar al enfermo. De manera seme-
jante es menester que el teólogo, que es médico de las almas,
adquiera conocimiento de cuatro cosas, que son los dos movi-
mientos y las dos intenciones que radican en el hombre, porque
sin estas cuatro cosas no podría tener conocimiento del pecado . 2 3
Estas mismas ideas constituyen el trasunto de la composición ri-
mada que lleva por título Medicina de peccat.2* Una rama de
esta medicina espiritual es el arte de consolarse, basado en la
contemplación de las virtudes divinas, «porque es tan grande la
virtud recordativa, intelectiva y volitiva, cuando el alma goza de
las virtudes divinas, que ella mortifica, destruye y sana toda tris-
teza y desconsuelo sensual». 2 5


La misma doctrina luliana de la conversión de los infieles es,
cuanto al fondo, eminentemente correccionalista, aunque en su
corteza aparezca como un sistema de «razones necesarias». Llull
condena terminantemente que se dé muerte al hereje y al infiel,
porque con ello se frustraría el fin esencial de la conversión, que
es la vivificación del uno y el otro para la vida perdurable: «Al-
gunos cristianos— escribe 2 6— no tienen tan recto recuerdo, enten-


22 Obra citada, toda la dist. XX «De la gran misericordia divinal», y espe-
cialmente el cap. 97, tomo II, pp. 182-213.


23 Obra citada, cap. 115, tomo III, pág. 81.
24 Véase en la edición de Mallorca, 1859, o en la edición fragmentaria de


Barcelona, 1925.
25 Libre de Contemplació en Déu, cap. 349, tomo VII, pp. 404-417.
26 Obra citada, cap. 304 (tomo VI, pág. 353). Véase también el cap. 303,


pág. 352, en el cual se alude a los herejes.




ÈTICA DE RAMÓN LLULL 15


dimiento y querer, cuando aman la muerte de los infieles sensual-
mente, como tuvieron los apóstoles y los mártires, quienes amaron
su propia muerte a fin de que con la muerte de su sensualidad
fuese enderezada la sensualidad de los infieles, y con este endere-
zamiento fuese vivificado su recuerdo, entendimiento y querer en
la verdad y en la carrera por la cual el alma llega a la vida
verdadera en perdurable bienaventuranza gloriosa».


Ese anotado sentido correccionalista de la Etica luliana, si por
un lado no es más que una aplicación de la doctrina del amor,
por otro está íntimamente ligado con el problema teológico de
la gracia. «Vos sois todo caridad y en caridad», exclama Ra-
m ó n . 2 7 En la concepción luliana del universo se extrema el po-
der de la Causa primera, en tanto que se rebaja la importancia
de las causas segundas. 2 8 La asistencia divina, mediante la gracia,
es constante no sólo en la esfera del conocimiento (iluminación),
sino también en orden a la conducta práctica. El Dios de Llull,
como el de San Agustín y San Buenaventura, es activo— ninguna
de sus virtudes puede quedar «ociosa» — , muy providente y pater-
nalísimo, porque así lo exigen la profunda miseria y la radical
impotencia de la criatura humana: «Así como es cosa natural a
la tierra descender y no subir, así es cosa propia del hombre
que está desamparado, pecar y errar, puesto que de parte de sí
mismo está lleno de defectos, debilidades y mezquindades... Señor,
vuestra ayuda levanta a los pecadores del pecado y los sube a
hacer penitencia, a la cual no podrían subir sin vuestra ayuda...
Nadie hace penitencia por obra ni por naturaleza de sí mismo,
sino por razón de vuestra ayuda que le acerca a las virtudes y
le aleja de los vicios... Si no fuese, Señor Dios, vuestra gran mi-
sericordia, el hombre no haría sino el mal, porque es el hombre
tan débil que no haría otra cosa sino errar y faltar; pero vuestra
misericordia, Señor, socorre y ayuda nuestra miseria y nos da pro-
piedad y naturaleza por la gracia para que hagamos buenas obras». 2 9


27 Obra citada, cap. 360, tomo Vil, pág. 549.
m Obra citada, véanse: cap. 15, tomo I, pp. 70-75; cap. 78, tomo II,


pp. 104-108; cap. 151, tomo III, pp. 304-310.
29 Obra citada, caps. 86 y 95, tomo II, pp. 145 y 193.




l i , CARRERAS Y ARTAU


Resumiendo, podemos señalar los siguientes caracteres a la Etica
luliana: es finalista y de la primera intención; es, en definitiva,
optimista; es voluntarista y activista; es, en cuanto a su remate,
mística; es, en fin, profundamente correccionalista y misericordiosa.


Por lo que dejamos expuesto, la Etica luliana no disiente, en
cuanto al fondo y por su espíritu, de la Etica cristiana medieval.
La parte original de la Etica luliana consiste en su furor cons-
tructivo y en su rigorismo deductivista, no puramente lógico sino
ontológico; es, en una palabra, la persistencia en ella del sentido
platónico, activado por el ardor místico, y la aplicación inflexi-
ble y a la vez minuciosa que hace Llull de los principios del Arte
General al mundo moral, pedagógico, jurídico, político y social.
Esto es lo que vamos a ver:


6. La Pedagogía luliana es una pedagogía de la primera in-
tención, que comienza por las cosas generales para descender a
las especiales y, auxiliada por el Arte General, culmina en la imi-
tación de las virtudes divinas. Dos obras de la primera época
escribió Llull expresamente para la educación de su hijo: la Doc-
trina pueril y el Libre d'intenció, al que antes nos hemos refe-
rido, las cuales se complementan con el Libre de cavalleria y el
libro primero del Blanquerna, compuestos estos dos últimos, se-
gún todos los indicios, con el mismo propósito.


En el libro de Doctrina pueril acomete Llull el problema de
la educación en un sentido total. La obra está distribuida en cien
capítulos, pudiendo distinguirse dentro de la misma dos partes:
una que podría ser denominada catequística o religiosa (caps. 1
al 67), y la otra, complementaria de la anterior, que versa sobre
la instrucción moral y profana de la juventud. No podemos seguir
al detalle la construcción sistemática de esta obra, pero no sa-
bríamos dejar de consignar algunas interesantes novedades. Así,
en el capítulo 79, después de exaltar la condición y el estamento
de los que profesan las artes manuales, proclama la conveniencia de
que todo el mundo, por rico que sea, no deje de hacer aprender
a su hijo algún oficio, a fin de que si viniese a pobreza, pudiese
vivir de su oficio. Y en el capítulo 91, —que preludia a Locke—
se formula una serie de consejos y máximas acerca de la alimen-
tación y crianza de los niños, llenos de buen sentido pedagógico.




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 17


En el libro primero del Blanquerna, insiste Llull sobre los pro-
blemas de la educación considerados en conjunto, a propósito de
la formación moral, religiosa y social del protagonista de aquel
nombre, el hijo de Evast y Aloma, a quien sigue desde los pri-
meros cuidados de la lactancia hasta que adquiere capacidad para
regirse a sí mismo.


Fuera de los cuatro libros antes mencionados, Llull ha discu-
rrido sobre cuestiones pedagógicas en otras obras de diversa ín-
dole. Así, ha expuesto las condiciones del arte de entender y
aprender. 3 0 El discípulo —dice — , lejos de ser un mero repetidor
de las palabras y conceptos del maestro, ha de poner algo propio
que, por asimilación, se convierta en un acrecimiento del saber.
Así como los alimentos ingeridos hacen crecer el cuerpo por ge-
neración cuando éste no expulsa todo lo que la potencia retentiva
retiene, así también el discípulo, cuando por sí mismo sabe apren-
der y entender algo más de lo que se le enseña, sobrepuja al
maestro en saber y entender. Y añade que, así como es conve-
niente que el maestro, por el placer que en su función experi-
menta, embellezca sus palabras poniendo bella cara y semblante
sonriente, en cambio, el discípulo que quiere aprender y entender
«debe hacer cara sabia y no sonriente», porque, en este caso, el
entendimiento almacena y no despende.


Llull ha abordado el problema de la vocación y de la diversidad
de aptitudes de los hombres en una curiosa y aguda teoría psico-
fisiológica de la «sutileza» y el «ingenio», 3 1 la cual preludia algu-
nos puntos de vista de Luis Vives y Huarte. Hay una sutileza
natural —afirma— resultante de que el hombre esté bien instrumen-
tado en sus miembros corporales, como quiera que éstos son el
sujeto en que el alma actúa sus virtudes; puesto que, cuanto mejor
dispuesto sea el continente para recibir el contenido, más acaba-
damente se hallará éste dentro de aquél. Hay también una sutileza
accidental o adquirida que se engendra de la cooperación y uso
cotidiano de los sentidos sensuales y de los sentidos intelectuales.


3 0 Obra citada, cap. 359, tomo VII, pág. 543.
3 1 Obra citada, véase toda la dist. XXI, «De sublilea>, tomo IV, pp. 383-430,


y especialment los caps. 214 y 215. Llull da carta de naturaleza al término ingenio
(«enginy») en el cap. 216, pág. 307.


2




18 CARRERAS Y ARTAU


El hombre colérico es naturalmente más sutil que el hombre flemá-
tico, puesto que la cólera tiene mayor propiedad que la flema
para hacer pasar las virtudes del alma de la potencia al acto; y
la razón de ello es que dichas virtudes más naturalmente vienen
en acto por el calor y la sequedad, que disuelven y separan las
cosas contrarias, que por el frío y la humedad, que las constriñen
y juntan. La sutileza natural es superior a la sutileza accidental.
Los hombres sutiles por naturaleza aprenden sin maestro, pues son
rectores de su propio entendimiento y muy aptos para la disputa;
por el contrario, los hombres sutiles accidentalmente entienden
menos y no pueden guiar su entendimiento sino dentro de los
términos aprendidos de su maestro, y por eso cuando se les cam-
bia de una materia que han aprendido a otra por aprender, son
vencidos. El sutil natural ama los significados intelectuales, como
los géneros y las especies en general, y gusta de las razones y
pruebas naturales; el sutil accidental prefiere los significados sen-
suales e individuales y disputa por autoridades, por milagros y por
fe antes que por razones necesarias. Hay hombres dotados de suti-
leza sensual, esto es, para las cosas pertinentes a los sentidos
corporales. Y, como quiera que los hombres difieren en naturaleza
y complexión, y también por el régimen de alimentación, de ahí
que cada uno se sutilize más fácilmente en aquella sensualidad
que le es propia. Unos son sutiles en el arte de la piedra, otros
en la medicina y la cirugía, otros en la carpintería y la sastrería
y las demás artes mecánicas. Los hay sutiles en el hablar, en el
cantar y tocar diversos instrumentos. Y es preferible que cada
cual se sutilice en aquella arte que más le conviene por naturaleza,
a que persevere largo tiempo en alguna otra arte que le es con-
traria naturalmente. Hay hombres sutiles en naturaleza sensual e
intelectual: son los filósofos... En fin, los teólogos sutilizan en las
cosas intelectuales, esto es, en la naturaleza divina, en la natura-
leza angélica y en la naturaleza de nuestras almas. La sutileza
intelectual está en el alma, y por eso mejora y fructifica; la suti-
leza sensual está fuera del alma y no es muy útil ni provechosa.
Pero, a la manera que el hombre sube la escalera cambiando sus
pies de los escalones inferiores a los superiores, así también el
que quiera ser útil y entendido es preciso que de la sutileza sen-
sual sepa subir a la sutileza intelectual.




ÉTICA DK RAMÓN I.l.l 1.1. 19


Llull ha tratado también de la educación especial, esto es, re-
ferida a órdenes o situaciones particulares. Así, el Libre del Orde
de Cavalleria, al que antes hemos aludido y en cuyo examen no
podemos entrar, es a la vez un manual de educación caballeresca
y un código de los derechos y obligaciones del perfecto caballero.


En el Opus luliano encontramos un conjunto de ideas dis-
persas acerca del ideal y la educación del príncipe. «El príncipe
debe tener la primera intención en ganar mérito en su oficio por
obra de la fe, y la segunda intención debe tenerla puesta en su
oficio». 3 2 «El principado es cosa tan noble que aquél que lo posee
debería ser muy humilde y muy justiciero y muy dulce y sen-
cillo y suave y lleno de lealtad y misericordia. La cosa mejor en
el mundo es que el buen príncipe sea hombre de mucha convic-
ción y entendido y lleno de buenos hábitos». 3 3 Como Platón, sus-
pira Llull por el tipo del príncipe sabio, educado en la filosofía:
«Conviene que el príncipe sea sabio... y por eso, en otros tiem-
pos, eran sabios los príncipes que hacían aprender a sus hijos la
filosofía, porque es la ciencia general que ilumina el entendimiento
de los hombres para conocer las verdades de las cosas». 3 4


7. Entrando ya en la esfera de la vida pública o social, afir-
ma Llull que la Política ha de nutrirse de principios substanciales
y a la vez necesarios, corriendo peligro de muerte cuando está
edificada sobre principios accidentales o contingentes. Hay una
política que es la forma general de la ciudad, en la cual se con-
tiene la política doméstica que es, respecto de la primera, una
forma especial, y de esta manera se conjugan la forma general y
la forma especial, como las especies están contenidas dentro del
género. La política metafísicamente sana se sostiene por la mente
sana de los gobernantes virtuosos, y se malogra y deforma en ma-
nos de gobiernos viciosos. 3 5


Aplicación de estos principios y feliz combinación de la doc-
trina de las dignidades divinas con el simbolismo del árbol, es la


3 2 Libre d'inlenció, parte V, cap. 28, pág. 60.
3 3 Libre de Contemplació en Déu, cap. 111, tomo III, pág. 52.
3 4 Arbre de Sciencia, «Arbre Imperial», IV, n.° 4; vol. I, pág. 310.
3 5 Ars generalis ultima, X pars princ. cap. IV, pág. 543.




2 0 CARRERAS Y ARTAÜ


teoría luliana de las «personas comunes o generales», expuesta
minuciosamente en la obra Arbre de Sciencia. Son personas co -
munes las autoridades jerárquicas: el Papa, los cardenales, los pa-
triarcas, los arzobispos, los abades, etc. concernientes al Árbol
apostólico; y respecto del Árbol imperial, el príncipe y sus subor-
dinados: los barones, los caballeros, los burgueses, el Consejo, los
procuradores, los jueces, los abogados, los «saygs» o ejecutores
de la justicia, los «enquiridors» o inspectores y el confesor. Al mo-
do del tronco del árbol, cada una de estas personas comunes con-
tiene en potencia las «formas generales» que han de ser actuadas
en las «personas particulares» que están debajo de su jerarquía y
que son como las ramas. El príncipe ha de ser imagen de Dios
en la tierra. Si, por el contrario, el príncipe se desvía de las
raíces o dignidades divinas, entonces su conducta aporta la pri-
vación o el no ser —la «vacuitat»— a la conducta de las personas
particulares, las cuales son, de este modo, desviadas de su fin
principal. Lo mismo puede decirse de las otras personas comunes,
y muy especialmente del Papa, quien, por ser la autoridad más
alta de la tierra y participar en mayor grado de las dignidades
divinas, asume la máxima responsabilidad.


8. Los principios del Arte General son formas de la justicia,
fuera de las cuales no puede existir la justicia perfecta. El Dere-
cho escrito será verdadero, si .se basa en los principios y reglas
del Arte; en otro caso, será fantástico, fingido o deformado. Por
eso, Llull es decidido partidario de compendiar en un código sim-
plicísimo la enorme balumba de leyes existentes, así civiles como
canónicas. Este código, tal como se proyecta en el Arbre de Scien-
cia, es «un libro general a la ciencia y retórica del derecho»,
integrado por cuarenta «formas primeras generales», verdaderos
conceptos troncales o categorías del Derecho. Y convendría, añade
Llull, que el príncipe hiciese aprender el susodicho libro a los
jueces y a los abogados, «a fin de que, mediante el mismo, pu-
diesen juzgar y abogar y resolver muchos pleitos en breve tiempo
y por razones necesarias y naturales... Y, ordenada de esta manera
la ciencia del Derecho que versa sobre particulares, podría redu-
cirse a sus formas generales, dando doctrina en las cuestiones para
practicar la ciencia». 3 6




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 21


9. Llull preconiza el imperio como medio de instaurar la paz
universal y cristiana. Cree que la abundancia de reinos y la igual-
dad entre los príncipes fomenta las guerras y se opone a la uti-
lidad general. El fruto del Árbol imperial, concluye, es la paz
entre las gentes, a fin de que en paz puedan vivir y a Dios re-
cordar, entender y amar, honrar y servir. 3 7 La idea del imperio
fascina a Llull, como atrae al Dante y a otras grandes mentes de
su época. Pero la doctrina imperialista luliana, aunque estimulada
con el vago recuerdo del imperio romano, latente durante toda
la Edad Media, es una derivación lógica, casi rectilínea, del pla-
tonismo cristiano que informa la filosofía del Doctor Iluminado.
Examinada en el proceso de su desarrollo, dicha doctrina consta
de dos momentos perfectamente registrables dentro del sistema
luliano. Un primer momento es la realización de la idea del im-
perio, esto es, el tránsito del pluralismo religioso, político y social
de la época a la unidad: el instrumento para forjar esta unidad
es la «Cruzada espiritual». El segundo momento, que supone el
imperio ya constituido o en período constituyente, es la organiza-
ción de la paz cristiana. El idealismo luliano, al acometer esta
segunda tarea, acaba por ser francamente utópico.


Llull es un pacifista convencido; pero el pacifismo luliano, an-
tes que una idea política, es una aspiración moral, fruto y a la
vez aplicación de su doctrina del amor, y por eso hay que buscar
sus raíces en la mística. En el Libre de Contemplado en Déu el
filósofo mallorquín explana «el arte por la cual el hombre que
está en guerra puede tener paz y concordia con sus enemigos». 3 8
Tres son las vías o carreras— dice— por las cuales los hombres
guerrean los unos con los otros: una es sensual, la segunda es
compuesta de sensualidad e intelectualidad, la tercera es simple-


3 6 Arbre de Sciencia, «Del Arbre imperial», V, vol. I, pp. 320 y 323. Este
propósito sistematizador y unificador del Derecho obsesiona a Llull ya en su pri-
mera época, como es de ver en su libro Començaments de Dret (Líber princi-
piorum iuris).


3 7 Arbre de Sciencia, «Del Arbre imperial», III, n.° 1 y VII, n.* 1; vol. I,
pp. 308 y 329.


3 8 Rúbrica del cap. 204 (tomo IV, pp. 310-318), que es el citado y extrac-
tado en el texto.




2 2 CARRERAS Y ARTAU


mente intelectual. La primera precaución es ponerse en paz con-
sigo mismo: «Todo hombre que quiere tener paz y huir de in-
quietud, debe mirar cuál de las potencias domina sobre la otra,
y, si encuentra que su sensualidad está sobre su intelectualidad,
debe bajar su sensualidad y subir su intelectualidad hasta su lu-
gar, porque nunca el hombre tendría paz con su enemigo si fuese
obediente a su sensualidad y a su intelectualidad». Cuando dos
hombres están en guerra por alguna cosa sensual y ambos son
esclavos de la potencia sensitiva y desobedientes a la potencia
racional, tenemos la peor guerra que puede darse. En este caso,
el que quiere la paz, es preciso que con su racionalidad mortifique
la sensualidad a fin de que sea amador de su enemigo. Si por esta
manera tampoco surge la paz, convendrá que combata con su ene-
migo, pero no sensualmente, sino intelectualmente, esto es, con
razones y por derecho. Si ni aun así consigue su objetivo, probará
a combatirle en su sensualidad hasta vencerla, a fin de que por
la mortificación de la sensualidad sea mortificada la mala voluntad
que está en la intelectualidad. Y si, por tratarse de un enemigo
a la vez poderoso y que no admite razones, resultan ineficaces
las maneras antes expuestas, no queda otro consejo para el que
desea la paz que, venciéndose a sí mismo, abandone la cosa sen-
sual que es causa de la guerra a su adversario y huya de su pre-
sencia. Tomando ejemplo de la manera de convertir de Jesucristo
y sus apóstoles, afirma Llull que, para llegar a la paz entre los
cristianos y los sarracenos, convendría que se hiciese primeramente
la paz en la naturaleza sensual, «a fin de que sea posible la convi-
vencia entre unos y otros, y con la paz sensual se podría concordar
en la guerra intelectual; y cuando la guerra intelectual hubiese ter-
minado, entonces surgiría la paz y la concordia entre ellos, porque
tendrían una fe y una creencia, y esta unidad de fe y de creencia
sería causa y razón para que estuviesen en paz sensualmente».


10. Todo el plan luliano de «ordenación» de las costumbres
consiste en instaurar la paz en los varios ámbitos del cuerpo social
mediante el vínculo del amor entre el príncipe y su pueblo, entre
padres e hijos, entre marido y mujer, entre los parientes, vecinos
y extraños, entre los amigos, entre los enemigos. A este propósito,
proclama Llull la excelencia del ideal de pobreza de los ermitaños




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 23


y de las Ordenes mendicantes, y estima que sólo es lícito el amor
a las riquezas cuando éstas son poseídas por la segunda intención.
Por el contrario, quienes se aman a sí mismos por la primera
intención y a Dios por la segunda, y aman las riquezas sensuales
y a Dios igualmente por una misma intención, éstos «son ladrones,
falsos e injustos y están llenos de todos los vic ios» . 3 9


Hay, dentro del opus luliano, dos admirables producciones en
las que el Doctor Iluminado, en pos de su integridad doctrinal,
nos muestra la visión que él tiene de la Cristiandad renovada por
el Evangelio. Son el Libre de Blanquerna, compuesto, según todas
las probabilidades, en Montpellier en 1283, y el Libre de Meravelles,
escrito en París hacia 1289. Ambos encierran la filosofía luliana
puesta en acción, «novelada». Digamos de paso que aquellas dos
obras constituyen el primer esbozo, en Europa, de novela filosófico-
social. Nos detendremos especialmente en la primera.


El Libre de Blanquerna, una de las obras más bellas y origi-
nales de la producción luliana, significa, doctrinalmente, un in-
tento de organización de la paz cristiana dentro del imperio papal.
El asunto de esta obra es narrar las andanzas de Blanquerna, el
hijo de Evast y Aloma, quien, acuciado por un ansia creciente
de perfección, rehusa el estado de «matrimonio» en que viven
ejemplarmente sus padres, y abraza sucesivamente los estados de
«religión», de «prelacia» y «apostólico» o papal. Esta trama tan
sencilla sirve al autor para exponer un plan vastísimo de refor-
ma religiosa, moral, política y social, guiado por su propósito
inicial de reducir todos los pueblos y razas de la tierra a la uni-
dad de la fe cristiana. Hay en esta obra previdencias —sugestio-
nes que se consideraban irrealizables en su época—, que al cabo
de algunos siglos se han convertido en hechos o en aspiraciones
de realización inmediata. De ahí el interés de palpitante actua-
lidad que ofrece su lectura. Los capítulos referentes a la función
del cardenal de Domine Fili constituyen el precedente de la
actual Congregación romana De propaganda Fide. Llull es hoy
unánimemente considerado como uno de los precursores de esa
nueva ciencia denominada «Misiología», que es una apologética


3 9 Libre de Contemplació en Déu, cap. 301 (tomo VI, pp. 329-338). del cual
son extraídos los conceptos del texto.




2 t CARRERAS Y ARTAU


basada en la etnografía. Excepcional interés ofrece el libro cuarto
de la obra, «De apostolical estament», dedicado a describir la mi-
sión del papado, en el cual aparece estructurado un plan de co-
munidad universal, organizado en sentido religioso, de acuerdo con
las ideas místicas del autor, pero con un aspecto político al mismo
tiempo. Con razón se ha visto en este plan un preludio de lo que
fué, hasta no hace mucho, la Sociedad de las Naciones. Es termi-
nante la idea de la institución del arbitraje con carácter perma-
nente y obligatorio. «¡Padre Santo!— dijo el cardenal mensajero al
Papa — : ¿De qué manera podríamos ordenar nuestros mensajes para
tratar la paz entre las comunidades? El Papa contestó y dijo que
los mensajeros fuesen por las comunidades vigilando cuál de ellas
atentaba injustamente contra la otra; y el Papa expuso que una
vez al año cada potestad fuese a un lugar seguro en donde se reu-
nieran todas las potestades, y a manera de Capítulo se tratase de
la amistad y de la corrección recíprocas y se impusiese una multa
(«puniment de moneda») a aquéllos que no acatasen el fallo de los
definidores del Capítulo. Y, gracias a esta ordenación hecha por el
Papa en la forma explicada, sobrevino la paz y la concordia en-
tre las comunidades». En una escena curiosa, el Santo Padre reúne
a los cardenales y les pregunta «qué consejo podría ser tomado para
destruir la diversidad de los lenguajes y hacer convenir a las gen-
tes en general, a fin de que se entendiesen y amasen y en servir
a Dios se conviniesen». He aquí la respuesta obtenida por boca
de uno de los cardenales: «¡Señor AposLólico! Respecto de lo que
pedís, es necesario que vos y vuestra corte seáis agradables y
amables con los príncipes cristianos, y que a ellos y sus subditos
concordéis en cuanto a las costumbres, eligiendo las mejores cos-
tumbres, y que dentro de cada provincia haya una ciudad en
la cual sea hablado el latín por todos; porque el latín contiene
muchas palabras de los otros lenguajes, y en latín están compues-
tos nuestros libros... Y de este modo, por larga continuación po-
dréis llevar a buen término que en todo el mundo no haya más
que un lenguaje, una creencia, una fe y, por consiguiente, un Papa*.
Esta última lapidaria afirmación encierra el concepto puro, la Idea
platónica de la Cristiandad.




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 25


11. Hemos venido afirmando que la Etica y, más ampliamen-
te, toda la Filosofía luliana tiene su coronamiento en el misticis-
mo. Y aunque sólo incidentalmente nos hemos referido a la Místi-
ca luliana, creemos que es ahora el momento de hablar de aquel
propósito fundamental de Llull, ya converso, de llegar, si preciso
fuese, en su afán de conversión universal, hasta el martirio perso-
nal, ejemplar y fecundo. El tema del martirio persiste como una
idea obsesionante en toda la producción luliana, pero muy patéti-
camente en el Libre de Contemplació en Déu y en no pocas de las
composiciones rimadas o poéticas.


Dejando de lado lo que nos dice la biografía sobre este punto,
y ceñidos a la esfera puramente doctrinal, diremos que Llull nos
ha legado una dramática filosofía del martirio, basada en la natu-
raleza de las tres virtudes del alma: memoria, entendimiento y
voluntad. Estas tres virtudes - a f i r m a - son iguales en naturaleza.
Ninguna es más virtuosa que la otra, y por eso sus obras son
iguales en el tiempo y en virtud y en fuerza y en honor y en
gracia; ninguna es antes que la otra, ni puede actuar sin el con-
curso de las otras dos. Pero, aunque las tres virtudes del alma
sean iguales en naturaleza, es mayor la actualidad de la voluntad
en cuanto al ejercicio. «La causa por la que el querer sobrepuja,
Señor, al recuerdo y al entendimiento, es porque la voluntad
puede amar aquello que el alma no puede recordar ni entender,
como vuestro ser divino, al cual el alma quiere y ama, sea cual
fuere la cosa que él sea en sí mismo, y la memoria no lo puede
recordar ni el entendimiento lo puede entender». 4 0


Por eso, cuando las tres potencias del alma, personificadas,
después de un animado coloquio, tratan de dar reposo a sus males
y desavenencias —a la voluntad por exceso de amar y a la me-
moria y al entendimiento por limitación en su recordar y en su
entender—, deciden abrir una vía mística extraordinaria, sumarí-
sima, gracias a la cual la igualdad entre dichas tres potencias
llegará a ser perfecta no sólo en cuanto a su naturaleza sino tam-
bién en cuanto a su ejercicio actual: «En tanto que la memoria
oía lo que decía la voluntad, dijo el entendimiento que nunca


4 0 Libre de Contemplado en Déu, cap. 312, párr. 13 (tomo VI, pág. 449).




26 CARRERAS Y ARTAU


encontrarían remedio y paz con la voluntad mientras estuviesen en
este mundo. En vista de ello, dijo la memoria que no había otro
consejo sino que muriese el cuerpo adorando y contemplando y
predicando a los infieles la santa fe romana, para dar alabanza
a su Creador, y que después de la muerte corporal las tres disfru-
tasen y contemplasen en la gloria celestial en presencia divina. 4 1
Es decir, que mediante el martirio, el Amigo abrevia voluntaria-
mente y con alegría el camino para llegar a la unión con el Amado,
rubricando a la vez con su sangre la verdad de la fe cristiana
ante los fieles. La filosofía del martirio confirma, pues, la nota
de optimista que hemos asignado a la Etica luliana.


Llull distingue entre la Ciencia adquirida que se basa en las
«razones necesarias», o sea, la del Arte General y de los doctos,
y la Ciencia infusa o Sabiduría. Y se pregunta cuál de las dos es
superior a la otra. La respuesta la da en el Libre de Amic e Amat:*'2
«La ciencia infusa viene de voluntad, oración y devoción, y la
ciencia adquirida viene de estudio y de entendimiento. La sabi-
duría comienza en la fe y la devoción, que son la escala por donde
sube el entendimiento para entender los secretos del Amado... La
ciencia de los grandes sabios tiene mucha hojarasca y pocos granos;
pero la ciencia de los simples tiene poca hojarasca y los granos
son innumerables».


12. Dentro de la historia del Lulismo, especialmente en su
dirección ético-mística, hemos de referirnos a una obra aparecida
en el primer tercio del siglo xv, de indudable filiación luliana,
aunque es producto también, directamente o por contraste, de otras
corrientes ideológicas de aquel momento. Su autor es Raimundo
Sibiuda (conocido más adelante por Sabiude, de Sabunde, Sebón,
Sebond y otros nombres parecidos), profesor que fué de la Uni-
versidad de Tolosa (Francia), natural de Barcelona, según algunos,
pero desde luego perteneciente a un conocido linaje catalán. El
título de la obra aludida es Liber creaturarum (seu Naturae), seu
Líber de homine, la cual, según consta en un manuscrito coetáneo,


••i Obra citada, cap. 358, párr. 30 (tomo VII, pág. 531).
42 Citamos por la edición de S. Galmés (Mallorca, 1914), complementada por


la edición de M. Obrador (Barcelona, 1904).




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 27


fué terminada en dicha Universidad el 11 de febrero de 1436.
Con el título inadecuado de Theologia naturalis fué editada, al
parecer por primera vez, sin fecha, en Deventer (entre 1480 y
1482), siguiendo, en el transcurso de un siglo, diversas ediciones.
Adoptando el mismo título, hizo Montaigne su maravillosa y muy
divulgada traducción francesa, que vio la luz pública en París en 1569.


Ábrese la obra con un gran Prólogo, que se ha hecho famoso,
y está distribuida en 330 «títulos» o capítulos. 4 3 Anuncia Sibiuda,
en este Prólogo, una nueva ciencia, a la cual asigna diversos oficios
y aplicaciones. Es, por una parte, una doctrina del hombre, que
le ilustra para el conocimiento de sí mismo, de su Creador y de
todo lo que le obliga y le incumbe como hombre; es también
una doctrina de la verdad, gracias a la cual el hombre aprende,
sin dificultad y sin esfuerzo, la verdad que le es necesaria; es,
muy particularmente, una doctrina de la fe católica, por la cual
dicha fe es conocida infaliblemente, y se prueba que es verdadera.
Sibiuda presenta la nueva ciencia como una introducción necesaria
al conocimiento de las Sagradas Escrituras: es como el alfabeto
de los Doctores, puesto que contiene los rudimentos de todas las
ciencias, y es conveniente aprenderla antes que ninguna otra, si
se desea alcanzar la perfección de las ciencias más altas. En cam-
bio, ella no necesita de ninguna otra ciencia ni arte, toda vez
que es la primera. Sibiuda subraya el carácter práctico o, si se
quiere, pragmático de esta nueva ciencia, la cual trata del bien
y del mal del hombre y de lo que está obligado a hacer, y posee,
además, el secreto de mover a la voluntad alegremente y por amor.
Todas las demás ciencias son pura vanidad si ésta llega a faltar.
Dos cualidades especialísimas posee la nueva ciencia: no alega
autoridad alguna, ni siquiera la de la Biblia. Por otro lado, puede
ser aprendiada por todos los hombres, clérigos o laicos, en un
mes, sin ningún esfuerzo, sin maestro, sin escuela y sin libros;


* 3 Citamos por la edición de Wolfangus Hoffmanus de Frankfort-S Main, 1635,
la cual, además de ser una de las más correctas, contiene el Prólogo, que fué
suprimido en las ediciones posteriores al Concilio de Trento, o borrado en las edi-
ciones anteriores. Sobre la cuestión de la ortodoxia de Sibiuda, e inclusión del
Líber creaturarum en el índice, véase nuestra obra, vol., II, cap. XXII pág. 112,
nota 27.




2V, CABRERAS Y ARTAU


bien entendido que más aprovecha un mes dedicado a esta ciencia,
que cien años empleados en el estudio de los doctores.


¿Donde está, pues, la llave de esta nueva Arte, que aspira a
superar en sencillez y eficacia a la misma Arte luliana?. Sibiuda
asegura que se encuentra en el mismo hombre y no fuera de él.
«Esta ciencia, afirma, se vale de argumentos infalibles e irrecu-
sables, puesto que arguye sobre cosas que son certísimas para
cualquier hombre mediante la experiencia, ya sobre todas las cria-
turas, ya sobre la naturaleza completa del mismo hombre. Y, sin
salir del hombre, prueba todas las cosas con aquellas que el hom-
bre conoce certísimamente de sí mismo por la experiencia y prin-
cipalmente por la experiencia de cada uno dentro de sí mismo,
pues la susodicha ciencia no busca más testigos que el mismo
hombre (Et ideo ista seien tia non quaerit alios testes quam ípsum-
met hominem). Sibiuda proclama, pues, como método único, le-
gítimo y eficaz la observación del hombre, la exterior y princi-
palmente la introspección o autoconciencia, preludiando, en este
punto, actitudes características del Renacimiento.


Sibiuda se apropió en el Líber creaturarum el plan y el magno
propósito del Líber de articulis fidei sacrosanctae ac salutiferae legis
christianae de R. Llull; pero es preciso añadir que con un cambio
de táctica dialéctica. Efectivamente, en tanto que Llull, en el men-
cionado tratado, extrema su posición racionalista, intentando una
demostración de los artículos de la fe ccatólica per necessarias rado-
nes, rigurosamente silogística y que, según él, aventaja en fuerza
probatoria a cualquier demostración matemática (vid. la Introduc-
tio), Sibiuda, en cambio, hace una apelación suprema a la natu-
raleza humana, aplicando el criterio de lo más útil, de lo más
amable y deseable, en términos muy parecidos al pragmatismo de
nuestros días. La razón de ese cambio de táctica es que Sibiuda
no combate ahora ya a los infieles creyentes, sino a un enemigo
interior de la comunidad cristiana, los incrédulos— recordemos la
teoría de la doble verdad del Averroísmo latino — , como más ade-
lante Pascal combatirá a los libertinos. «He aquí —escribe— el
modo y la práctica de llevar a los hombres no creyentes a creer
y afirmar aquellas cosas que no entienden en la razón; de esta
manera, el entendimiento se ve vigorizado, y confortado a fin de
que pueda creer más firmemente» (título 68).




ÉTICA DE RAMÓN LLULL 29


Esa dirección voluntarista, o mejor, pragmatista, obtiene todo
su desarrollo en la Etica y culmina en una gran doctrina del
amor. «Dios —afirma Sibiuda— ha creado los seres inferiores, no
por razón de sí mismo, sino para utilidad, servicio, necesidad,
solaz y gozo del hombre. Este, como aceptante y beneficiario,
está obligado a Dios, no sólo por razón de sí mismo, sino tam-
bién por el mundo que tiene a su servicio». «Tal es —añade— el
fundamento de la obligación natural» del hombre respecto a Dios,
de la cual derivan todas las demás obligaciones (título 96). Se lee
también: «De todo cuanto hace el hombre, sólo queda, como final,
el gozo o la tristeza. El hombre huye siempre de la tristeza y
busca el gozo». Se advierte, sin embargo, que «el verdadero gozo
nace del amor a Dios, y la última y verdadera tristeza, del amor
a sí mismo» (título 148).


La dirección mística del Lulismo, que abre grandes horizontes
a la Etica, no obstante responder a un aspecto fundamental y per-
durable de la filosofía luliana, no ha sido siempre reconocido en
todo su valor y ha sufrido largos eclipses. Fué un golpe fatal la
censura proferida en la Bula de Gregorio XI, de 1376, provocada
por la campaña de Eymerich, en cuya lista de obras condenato-
rias figuraban, entre otras, verdaderas joyas místicas y de interés
filosófico, como el gran Libre de contemplado en Déu, el Libre
de Amic e Amat, el Libre d'oració y el Ars amativa boni. Es pre-
ciso llegar al período del Renacimiento para que el fondo místico,
fuego animador de toda la filosofía luliana, comience a ser debi-
damente apreciado. Bajo la dirección de Lefèvre d'Etaples y con
la colaboración de su círculo, salían de las prensas, y en diversas
etapas, el Líber laudibus de B. Mariae Virginis, el De natali pueri
parvuli Christi Jesu, los dos primeros libros (en un solo volumen)
del Liber contemplalionis, el Líber amici et aniati, los Proverbia
Raimundi y el Arbor philosophiae amoris, algunos de ellos prolo-
gados por el maestro.


Desde el tiempo de Lefèvre el gusto por la Mística luliana no
se ha extinguido jamás, según lo comprueba el hecho de la im-
presión constante de aquellas obras más características en los me-
dios cultos europeos, precedidas dichas obras casi siempre de notas
o prefacios ilustrativos. La publicación de los textos catalanes de
Llull, iniciada por Rosselló en 1888, ha vigorizado hasta un grado




30 CARRERAS Y ARTAU


insospechado esta tendencia místico-humanista del Lulismo. Un
acontecimiento en tal sentido ha sido la publicación íntegra, por
vez primera, del Libre de Contemplado en Déu, en su texto ori-
ginal catalán (Mallorca, 1906-1914, siete volúmenes), obra enci-
clopédica, que contiene en germen toda la enorme producción
luliana, y de la cual ha dicho el autorizado lulista P. Efrén
Longpré, que «después de las Confesiones de San Agustín, no
existe en la literatura cristiana ninguna obra tan patética y des-
bordante de lirismo». Ese aspecto místico-humano de Llull ha
abierto brecha en la crítica contemporánea. Por un lado, la in-
vestigación se afana por descubrir la influencia ejercida por la
Mística luliana, no sólo en la Mística peninsular, sino también
en otros sectores europeos, especialmente en la Mística alemana
de los siglos xiv y xv. Por otro lado, se afirma la tendencia a
estudiar primordialmente al hombre, para mostrar luego como de
la actuación del héroe va apareciendo toda la inmensa floración
doctrinal que constituye el sistema luliano. El profesor de la Uni-
versidad de Liverpool, E. Allison Peers, poco ha fallecido, que
ha afianzado esta tendencia en su renombrado libro Ramon Lull,
A biography (Londres, 1929), señala, en conclusión, dos cuali-
dades insuperables de Llull: su universalidad y su actualidad para
la vida moderna.


TOMÁS Y JOAQUÍN CARRERAS Y ARTAU
Catedráticos de la Universidad de Barcelona




LA CONTROVERSE SUR LA PROCESSION DU SAINT-
ESPRIT DANS LES ÉCRITS DE RAYMOND LLULL


I) LE SCHISME GREC ET RAYMOND LLULL


Au XIII o siècle, l 'Occident tout entier — l'Eglise et les Etats,
les théologiens, les diplomates et les publicistes— sorit absorbes
au plus haut point par la question du Schisme séculaire de l 'E-
glise d'Orient.


Ce qui rendit, dans la seconde partie du XIII o siècle, le pro-
blème plus aigu et plus actuel, ce furent les visees ambitieuses
de Charles d 'Anjou, roi de Naples (•{* 1285), sur l'empire de
Constantinople qui se précisaient de jour en jour. La Situation
en effet était devenue dangereuse à la suite des conquetes de
lTtalie méridionale et de la Sicile par la maison d'Anjou, avec
l'appui d'Urbain IV et de Clement IV. Aussi le mouvement en
faveur de l 'union de l'Eglise grecque avec Rome, qui renaissait
à chaqué danger, fit-il alors de notables progrés. Lorsqu'en 1273
l'empire se trouva menacé plus sérieusement, l'empereur Michel
Paléologue (-{- 1282) cessa de tergiverser et en 1274 envoya une
délégation au Concile cecuménique réuni a Lyon, chargée d'y
lire en son nom et en celui de l'Eglise grecque, une déclaration
qui contenait une profession de foi entièrement catholique. 1 Mais
à la suite de l 'échec de la politique méditerranéenne de Charles
d'Anjou, la Situation politique changea du coup, et la mort de


1 Cfr. Cli. — J. HEFELE-H. LECLERCQ, Histoire des Concites, T . VI, I e parlic,


pp. 173, 178, Paris 1914; Georges PACHYMÈHE, De Michaele Palaeologo, I. V, c.


XXI; Patrología Graeca, t. CXLIII, col. 850. Voir aussi le tres interessant article


de F. VRRNET, dans le Diclionnaire de Theologie Catholique, art. Lyon (II« Con-


cile cecuménique), Vol. I, I e part., col. 1378 ss., Paris 1926.




EUGENE KAMAR, O. F. M.


Michel VIII Paléologue entraina un renversement complet de l'at-
titude conciliante de Byzance en faveur de l'union des Eglises. 2


Ces événements ne demeurèrent pas inconnus à Raymond Llull:
aussi l'illustre Majorquin traite-t-il souvent, dans ses divers écrits,
des Eglises dissidentes d'Orient et des problemes théologiques qui
sont à l'origine du Schisme. La paix religieuse entre les Eglises
grecque et latine occupa particulièrement son attention. II ne
pouvait en ètre autrement, pour un homme d'action au service
de la croisade et de l'apostolat, córame Raymond Llull, puisque
précisément le II e Concile cecuménique de Lyon en 1274 avait
réalisé l 'union des Eglises d'Orient avec Roine et que la diplo-
matie religieuse du Saint-Siège s'appliquait à la maintenir et à
éviter toute rupture. De plus, le Schisme grec et les querelles
entre les Eglises chrétiennes constituaient, selon lui, une veritable
pierre de scandale pour les sectateurs de Mahomet et pour les
Tàrtares qu'il ambitionnait de gagner au catholicisnie. II ne pour-
rait pas oublier en outre la position privilégiée de Constantinople
et l'intérèt stratégique qu'elle présentait aux dirigeants de la croi-
sade armée. Le comportement equivoque des Grecs à l'égard des
Croisés occidentaux, engagés dans la lutte contre le Proche Orient
musulmán, ne permettait pas non plus, de faire trop de confiance
à Byzance. N'y avait-il pas enfin avantage à choisir Constanti-
nople comme point de départ et d'appui à la fois aux armées
chrétiennes qui luttaient au Levant? 3 Ces raisons et quelques au-
tres moins importantes amenèrent Raymond Llull h élargir le cercle
trop restreint de son champ d'action —il s'était limité au debut
à l'apostolat près des gens de l'Islam— et à insérer dans son
programme complexe de croisade et de mission, la conquète spi-
rituelle du monde grec à la foi et à l 'obédience de Rome.


De quelle maniere envisage-t-il le problème de l'union entre
Byzance et Rome, ou plus exactement quelle est la divergence
théologique fondamentale qui a provoqué le Schisme selon lui et


' 2 Voir GHUMEL, art. Lyon (Le IIe Concile de Lyon et la reunión de l'Eglise


grecque), dans D Th C , col. 1 3 9 6 ss.; W . NOROEN, Das Papsttum und Byzanz,


Berlin 1 9 0 3 , pp. 5 9 7 ss.
3 Voir E. KAMAR, Raymond Lull. Son projel de acquisitione Terrae Sanctae


(These présentée en Sorbonne), pp. 1 0 3 - 1 1 0 , Paris 1 9 5 6 .




LA CONTROVERSE SUR LA PROCESSION UU SAINT-ESPRIT 33


quelle méthode propose-t-il d'employer pour resondre definitive-
ment le debat, voilà exactement ce que nous essaierons de dégager
dans le present exposé. L'examen direct des écrits de Raymond
Llull s'impose done de toute maniere pour connaítrc sa position
exacte, à ce sujet; après cette enquète nous serons en mesure de
porter un jugement objectif sur la valeur dogmatique et l'intérèt
historique de son Intervention en ce problème ecclésial, dans la
perspective generale de la théologie et de l'histoire religieuse de
son époque.


D'accord avec le sentiment commun des Latins et des Grecs,
Raymond Llull considere la controverse sur la Procession du Saint-
Esprit córame la cause fundamentale de la rupture entre Rome
et l'Eglise grecque de Constantinople.


II s'agit là d'un des problemes les plus ardus de la théologie
relative au mystère de la Sainte Trinité.


En Occident, surtout, la spéculation trinitaire ne se contenta
pas de la formule suivante: Le Saint-Esprit procede du Pere par
le Fils, 8ià TOU TíoD. Cette formule était commune aux Peres la-
tins et grecs avant le Schisme. Les Grecs l'entendirent dans le
sens que la Procession du Saint-Esprit —ou son origine en tant
qu'hypostase ou personne— et par suite sa mission sanctificatrice
dans le monde, a lieu par l'intermédiaire du Fils, sans partici-
paron active de la seconde personne de la Tïinilé. A l'encontre
de cette explication, les Occidentaux soutinrent que le Saint-Es-
prit procede du Pere et aussi du Fils, activenient, et qu'il est le
terme d'une spiration commune aux deux premieres Personnes de
la Trinité: l'Esprit-Saint devait done aussi au Fils son origine
d'ordre hypostatique ou personnel. Ce sentiment qui était une
precisión dogmatique, fut bientót consideré córame un dogme, qui
appartenait au dépòt de la révélation. En 1053, Saint Léon IX
plaçait la croyance à la Procession du Saint-Esprit du Pere et du
Fils dans le formulaire de foi qu'il envoyait à Pierre, Patriarche
d 'Antioche. 4 En 1098, le concile de Bari, préside par Urbain II,
invitait les Grecs à la discussion sur ce sujet: ce fut alors que


4 DENZINGER H . , Enchiridion symbolorum et definitionum, Würzburg, n. 39.


3




34 EUGENE KAM AR, 0. F. M.


Saint Anselme, archevèque de Canterbury en exil, défendit vic-
torieusement la foi par des arguments qu'il a consignes dans son
opuscule De processione Spiritus Sancti - ce chef-d'ceuvre oü, à
la suite d'Alexandre de Halès surtout, les scolastiques du XI I I e
siècle et les théologiens postérieurs ont emprunté la plus grande
partie de leurs démonstrations. 5 En 1212, le IV e concile de Latran
affirmait de nouveau solennellement la Procession du Saint-Esprit,
à la fois du Pere et du Fils. 6 Ainsi, lorsque le concile de Lyon
(1274) s'exprima dans le mème sens et lança l'anathème contre
ceux qui niaient cette croyance, cet acte ne constituait pas une
définition dogmatique proprement dite, comme le concile tint à
le déclarer explicitement en termes forméis. 7 Le concile se bornait
à proposer ce qui était déjà défini dogme de foi à l'acceptation
des Grecs comme condition de l'union de l'Eglise oriéntale avec
le Saint-Siège.


II serait superflu d'insister, après tant de travaux à ce sujet,
sur 1'immense littérature théologique que cette controverse et les
autres divergences entre Latins et Grecs provoquèrent des deux
cótés au concile de Lyon et depuis, jusqu'au concile de Florence
(1438-1445). Résumons seulement, en quelques phrases accessibles,
l'argumentation principalc sur laquelle s'appuyaient les théologiens


5 Sanclus ANSELMUS, De processione Spiritus Sancti contra Graecos, Patrología


Latina, t. CLVIII, col. 280-326.
6 HEFELE-LECLERCQ, Hist. des Conciles, Vol. V, I I E part., pp. 1324, 1328,


Paris 1913.
7 «Fideli ac devota professione fatemur, quod Spiritus Sanctus aeternaliter


ex Patre et Filio, non tanquam ex duobus principiis sed tanquani ex uno prin-
cipio, non duabus spirationibus sed única spiratione procedit... Nos hujusmodi
erroribus viam praecludere cupientes, hoc sacro approbante concilio, damnanius
et reprobamus omnes qui negare praesumpserint aeternaliter Spiritum Sanctum ex
Patre et Filio procederé: sive etiam temerario ausu asserere, quod Spiritus Sanctus
ex Patre et Filio, tanquam ex duobus principiis, et non tanquam ex uno, pro-
cedat». DENZINGER, n.° 58. — La profession de cet article de foi, dit Saint Bona-
venture après Saint Anselme, est venue par l'Eglise des Latins, et resulte d'une
triple cause, savoir: la vérité de la foi, l'imminence du danger, la autorité de l'Eglise.
La foi dictait cet article; il était à craindre qu'on ne le niat et les Grecs étaient
tombés dans cette erreur; l'Eglise avait l'autorité et par conseqüent, devait le
definir sans retard. S. BONAVBNTURE, / . Sentent., dist. XI, a. 1, quaest. 1. Cfr.
S. ANSELME. De processione Spiritus Sancti, o. c , c. xxn.




LA CONTROVERSE SUR LA PROCESSION DU SAINT-ESPRIT 35


des deux partis. Pour demontier que le Saint-Esprit procede non
pas seulement du Pere mais aussi du Fils, les Latins faisaient
appel au raisonnement suivant: «En Dieu il n'existe de distinc-
tion personnelle que par les relations d'origine; or le Saint-Esprit
est distinct du Fils, donc , concluaient-ils, il en procede par voie
d'origine. 8 Pour se débarrasser de cet argument, les Grecs soute-
naient que pour maintenir distincts le Fils et le Saint-Esprit, il
suffisait que leur mode d'origine du Pere seul diffère, du fait
que le Fils vient du Pere par voie d'intelligence ou de verbe et
le Saint-Esprit par voie d'amour ou de spiration. Sous la plume
de Photius, l'argumentation de l'Eglise grecque se présentait ainsi:
il faut distinguer en Dieu nature et personne. Ce qui appartient
à la nature est commun aux trois Personnes et réciproquement
tout ce qui est commun aux trois Personnes divines est de la
nature. De mème, tout ce qui est personnel ou propre à la per-
sonne, n'appartient qu'à une personne et réciproquement tout ce
qui appartient à une personne est exclusivement personnel. Par
suite, concluait Photius, rien ne peut appartenir en commun à
deux personnes, à l'exclusion de la troisième. La spiration active
ne peut donc etre propre au Pere et au Fils; ainsi le Saint-
Esprit ne procede pas de l'un et de l'autre ab utroque.9


En présence de ces positions si nettement opposées, quelle
attitude va prendre Raymond Llull? Que nous apprennent ses écrits?


II) LES ECRITS


Raymond Llull entend résoudre le problème selon sa méthode
particulière. Les livres spéciaux qu'il consacre à la Procession du
Saint-Esprit et les traites plus généraux oü il discute la position
de l'Eglise grecque, en mème temps que les systèmes religieux


8 A . PALMIEBI, art. Esprit-Saint, D Th C, vol. V , I* part., col. 812-818.
9 M. JUGIE, Theologia dogmàtica christianorum orientalium ab ecclesia catholica


dissidentium, T. II, pp. 299-306. Parisiis 1933. Pour une visión plus complete voir


M. JUGIE, De Processione Spiritus Sancti ex fontibus revelationis et secundum Orien-


tales dissidentes. Parisiis 1936.




3 6 EUGENE KAMAR, O. F. M.


des Sarrasins ou des Infideles, le manifestent clairement. Iis se
tiennent tous dans la mème ligne. Partout Raymond Llull procede
par la voie dialectique qu'il a élaborée de longue date dans ses
méditations philosophiques sur les attributs de Dieu.


Comme on le sait, Raymond Llull met d'ordinaire en scène,
dans des paysages tout fleuris oü émerge l'Arbre de la science,
des personnages qui dialoguent autour d'une fontaine et qui re-
présentent tantòt l'Eglise latine ou l'Eglise grecque, tantòt les
Infideles ou les Musulmans. 1 Naturellement le personnage latin
(latinus) n'est autre que Llull lui-méme; il exprime sa pensée et
formule ses argumentations selon sa méthode personnelle.


Dans le Líber de Sancto Spirilu2 —composé à l'époque de son
livre pédagogique de la Doctrina pueril, oü il oppose à la noblesse
de l'Eglise grecque ses lourdes erreurs sur la Procession du Saint-
Esprit 3— Raymond Llull met en présence deux savants, l'un latin,


1 Le Symbole de l'arbre apparait souvent dans les ouvrages de Llull (Arbor
scientiae, Arbor Philosophiae desideratae, Arbre de Filosofía de Amor, etc ). De
mime celui de la fontaine est presque aussi freqüent dans les écrits lulliens que
le Symbole de l'arbre. Cfr. J.-tl . PROBST, Caracthre et origine des idees du bienheu-


reux Raymond Lulle, Toulouse 1 9 1 2 , pp. 4 6 - 5 2 . Notre auteur s'exprime souvent
sous la forme de dialogue. Sa plus grande occupation est de varier son expres-
sion, de rendre son enseignement agréable aux lecteurs. Par la diversité des tours,
du genre, il sait rendre sa lecture moins fatigante et plus interessante que celle
des autres écrivains du X I I I E siècle.


2 Liber de Sancto Spiritu (Majorque, avant 1 2 7 7 ) . Ed. I . SALZINCER, t. II ( 1 7 2 2 )


Mayence, pp. 1 - 1 0 ( I I ) . Cfr. LITTRÉ, Histoire littéraire de la France, Vol. X X I X


( 1 8 8 5 ) , pp. 1 0 0 - 1 0 2 , n. 8 et G. GOLUHOVICH, Biblioteca bio-bibliografica delia Terra


Santa e dell'Oriente francescano, Quaracchi 1 9 0 6 , t. I , p. 3 7 8 .
3 Doctrina Pueril (Majorque, vers 1 2 7 5 ) . Ed. Palma de Mallorca, OBRES, t. I,


chap. 7 2 , nn. 4 - 7 . Nous croyons tres utile de donner en note cet important texte:
«Les Grecs sont chrétiens: mais ils pèchent contre la Trinité Sainte de notre-
Seigneur en disant que le Saint-Esprit procede seulement du Pere. Mais ceux-ci
ont des coutumes tres nobles et ils sont si près de la foi catholique qu'il serait
facile de les attirer u l'Eglise romaine si quelqu'un apprenait leur langue et leur
philosophie et s'il avait assez de dévouement pour ne pas hésiler dcvant la mort
pour honorer Dieu, et s'en allait parmi eux prccher l'excellente vertu qu'a le
Fils divin en donnant procession au Saint-Esprit. — Ah, mon fils! Pourquoi hési-
te-t-on devant l'effort, et pourquoi craint-on la mort pour honorer le Saint-Esprit
parmi ceux qui le déshonorent en méprisant l'excellente vertu qui est en lui,
puisqu'il procede du Fils de Dieu et pour honorer Dieu le Pere, qui engendre
un Fils si glorieux, que de lui procede une personne aussi glorieuse que le Saint-




LA CONTROVERSE SUR LA PROCESSION DU SAINT-ESPRIT 37


l'autre grec. Iis se sont rencontrés près de l'arbre de la science.
oü s'amèncnt aussi une belle Dame qui symbolise l'intelligence,
et un Sarrasin qui se rend à Constantinople pour recevoir le
Bapteme et qui assiste à la discussion en témoin. L'arbre de la
science porte dix fleurs; ces dix fleurs sont niarquées de lettres
d'or et d'argent. Etonnés le Latin et le Grec s'adressent à la
Dame pour lui demander la signification de ces fleurs mystérieu-
ses. Elle leur répond: «Ces fleurs sont des symboles; elles repré-
sentent les attributs divins (dignitates), les conditions d'ètre ou
les propriétés de Dieu au degré le plus haut, à la mesure de son
ètre infiniment parfait. Ces attributs ou dignités sont au nombre
de dix: 1.° la distinction des Personnes divines la plus explicite
(major distinctio); 2." l 'accord des Personnes divines le plus étroit
(major concordantia); 3.° l'unité de l'Essence divine la plus par-
faite (major imitas); 4.° la perfection des Personnes divines la
plus haute (major perfectio); 5.° l'agir des Personnes divines le
plus puissant (majas opus); 6.° la gloire de Dieu la plus élevée
(major gloria); 7.° toute propriété qui permet aux croyants plus
de mérite dans l'exercice de la foi (majas meritum); 8." la démons-
trabilité de Dieu la plus rigoureuse par voie de causalité (major
demonstratio); 9° tont ce qui harmonise et unit vérité et vie chré-
tienne dans le culte de Dieu chez le fidèle (major vila); enfin
10° toute grandeur qu'il est plus à l'honneur de Dieu d'affirmer,
lorsqu'il s'agit de l'Etre premier (major praedicatio). La doctrine
relative à la Procession du Saint-Esprit qui ten d à affirmer et
exalter ces attributs ou conditions de l'Etre divin est vraie: au
contraire l 'opinion qui n'accorde pas toujours le «summum» de


Esprit? Pourqiioi hésite-t-on à laisser la richesse, le bonheur, la femme, les en-
fants et mème les royaumes? - Puisque l'Esprit-Saint procede du Fils de Dieu.
qui pour sauver s'incarna et mourut sur la croix, quant à son humaine nature,
qui hésiterait à mourir pour honorer le Fils de Dieu en préchant aux Grecs que
le Saint-Esprit, qui est si noble, procede de lui? Et hésiter devant une teile mort,
n'est-ce pas manquer de gratitude à l'égard du Fils de Dieu? — L'Esprit Saint est
Dieu, qui aspire les bienheureux à une gloire qui n'a pas de fin. Or, celui qui
saurait ainsi honorer un tel Dieu, dans les lieux et dans les pays et dans les
croyances, oü il est deshonoré, songe, mon fils, combien grande serait la béati-
tude à laquelle il serait aspiré par le Saint-Esprit!» (Trad. R. SUGRANYES DE FRANCH,
dans Raymond Lulle, docteur des missions. Schöneck-Beckenried 1954 pp. 95).




38 EUGENE KAMAB, O. F. M.


ces propriétés est fausse.4 Voüà la méthode complexe que Raymond
Llull propose, dans un latin decadent et qui ne peut ètre traduit
littéralement, dans le Liber de Sancto Spiritu.


Cette méthode se retrouve encoré dans le Liber de XIV articulis
sacrosanctae romanae ecclesiaes — rédigé, comme le precedent, anté-
rieurement à 1277 et par suite aux environs du concile de Lyon.
Dans ce traite d'apologétique genérale Raymond Llull consacre
la deuxième et la troisième partie de son ceuvre à démontrer,
d'une façon simultanee, la production du Fils et la spiration ou
procession du Saint-Esprit dans le mystère trinitaire. II procede
sensiblement de la mème maniere que dans le Liber de Sancto
Spiritu. Sans doute, ici comme dans ses autres opuscules, il s'ap-
plique à varier ses formules verbales, le plus souvent étrangères
à la terminologie scolastique alors en usage dans la théologie uni-
versitäre, ainsi que ses procedes syllogistiques, qui doivent aussi
tres peu à la logique aristotélicienne des Ecoles, mais c'est toujours
la mème méthode qui est appliquée. Dans cet ouvrage les tdignités
divines» invoquées comme principes de démonstration, s'élèvent
à quatorze. Raymond Llull les enumere d'abord et les étudie en
elles-memes pour établir que de toute nécessité, il existe en Dieu
une vie mystérieuse qui se manifeste par la production d'une
personne par mode de conception intellectuelle et d'une autre
par voie d'amour ou de spiration hypostasiée (Dividí tur in 14
partes scilicet in 14 dignitates per quas volumus probare quod
conveniat divinam pluralitatem de necessario esse per generatio-
nem et processionem). Ensuite il formule les syllogismes en serie
qu'il déduit des mèmes quatorze dignités pour établir quel est le
mode particulier (de modo) d'origine hypostatique qui convient
au Fils et au Saint-Esprit. De toute évidence les «dignités divines»
sont pour la plupart, sous d'autres vocables, les conditions de
Dieu, déjà invoquées dans le Liber de Sancto Spiritu. Par suite,
il suffit de les enumeren ce sont la bonté considérée en rapport
avec la génération intellectuelle et la procession d'amour (de


4 Líber de Sancto Spiritu, Ed. SALZINGEH, cité, pp. 6 - 1 0 .
5 Liber de XIV articulis... (Majorque, pas après 1 2 7 7 ) . Ed. SALZINGKR, Vol. II


( 1 7 2 2 ) . - C f r . C. OTTAVIANO, L'ars compendiosa de Raymond Lulle. Paris 1 9 3 0 .


p. 3 4 , n. 1 3 .




LA CONTROVERSE SUR LA PROCESSION DU SAINT-ESPRIT 39


bonitate generatione et processione), puis, toujours sous ce rapport,
la grandeur, l'éternité, la toute puissance, la sagesse, l'amour, la
vertu, la vérité, la gloire, la perfection, la justice, l'infinité, la
simplicité, la noblesse. 6


Vingt ans environ après le Liber de XIV articulis sanctae ro-
manae ecclesiae, Raymond Llull devait reprendre dans une manie-
re plus large encoré, le mème sujet, dans un de ses livres, le
plus avantageusement connu, le célebre Liber de quinqué Sapien-
tibus (1295). 7 Là encoré des savants sont aux prises autour
de l'arbre de vérité: un latin, un grec, un nestorien, un mono-
physite, auxquels vient s'ajouter un sarrasin. Toutes les confes-
sions religieuses sont donc représentées. Le débat naturellement
s'ouvre par la <Disputado Latini et Graeci» 8 . Vaincu par la
courtoisie du Latin, qui est Raymond Llull, le théologien grec
expose d'abord la croyance commune aux deux Eglises sur l'Unité
et la Trinité en Dieu; 9 la discussion sur le Saint-Esperit s'engage
ensuite, et le théologien grec pose des qüestions et des objec-
tions auxquelles répond son adversaire le latin. De nouveau toute
la démonstration lulliennc est en fonction des «dignités» ct cela
exclusivement mème, puisque Raymond Llull s'interdit au debut
de citer les textes des Peres (auctoritates) que chacun interprétait
dans son sens: «Volo probare istum punctum per decem radones
tantum: ad probationem quam volo daré, possent applicari mul-
tae auctoritates; verum quia nulla vera auctoritas potest esse
contraria necessariae rationi, et auctoritates possunt diversimode
exponi, et de ipsis haberi diversae opiniones, nolumus in hoc
tractatu mentionem faceré de auctoritatibus quoad necessarias
probationes; cum propter expositionem earum et diversas opinio-
nes verba multiplicentur ínter illos qui disputant per ipsas et
exinde generetur confusió in intellectu». 1 0


6 Liber de XIV articulis..., pp. 91-99.
7 Liber de quinqué Sapientibus (Naples 1295). Ed. SALZINGER, II, 1722.
8 Ibidem, Pars prima, pp. 1-18.
9 Saint Anselme lut avait déjà suivi celte méthode: il est parti des données


communes aux grecs et aux latins pour démontrer ensuite que le Saint-Esprit ne
procede pas seulement du Pere mais aussi du Fils. Cfr. J. BAINVEL, art. Saint
Anselme, dans D Th C, T . I , 2 part., col. 1337,5.


1 0 Uber de quinqué Sapientibus, cité, pag. 1.




40 EUGENE KAMAR, O. F. M.


III) LA METHODE DES «DIGNITÉS» DIVINES


II existe done chez Raymond Llull d'après ses écrits une mé-
thode constante et unique d'argumentation théologique pour dé-
montrer que le Saint-Esprit procede non seulement du Pere. comme
l'assurent les dissidents grecs, mais aussi du Fils par une spiration
active qui lui est commune avec la première Personne en Dieu.


D'après ce qui precede, il est déjà manifeste que cette ma-
niere de proceder n'est qu'une application au problème de la
Procession du Saint-Esprit, de la méthode genérale que le Major-
quin préconise dans le Grand Art1 et qui est la clef de voúte de
la synthèse lullienne, au sentiment de toute son Ecole. D'oü la
nécessité de rappeler, à très grands traits, ce Systeme logique,
de slructure complexc, qui assure la science universelle et l'unité
du savoir.


Les principes de cette Synthese originale sont absolus et relatifs.
Les principes absolus sont les attributs de Dieu lui-mème que
—selon un terme qui se rencontre déjà chez Saint Bonaventure
dans ses «Qüestions» sur la Trinité —, Raymond appelle des dignités
divines. Ces propriétés absolues ou dignités sont au nombre de
seize: la bonté, la grandeur, l'éternité, la sagesse, la puissance,
le vouloir, la vertu, la vérité, la gloire, etc. 2 Ces perfections ne
doivent pas ètre considérées comme de simples idees, créées par
l'esprit ou des concepts sans fondement; elles sont au contraire
des réalités positives, des raisons reelles (rationes reales) —comme
les défiuissaient au temps mème de Raymond Llull des grands
scolastiques comme Pierre de Trabibus et Pierre Olivi , 3 - q u i se


1 Mentionnons seulement ['Ars compendiosa inveniendi veritatem ou Ars magna


primitive (avant 1 2 7 7 ) , éd. SALZINGER, I ( 1 7 2 1 ) et VArs generalis ultima ou Ars


magna definitive ( 1 3 0 8 ) (ed. Venise 1 4 8 0 ) . Cfr. C. OTTAVIANO, L ' A r s compendiosa


de R. Lull, o. c., p. 3 3 , n. 7 ; p. 6 3 , n. 1 0 8 .
2 Cfr. E. LONGPRÉ, art. Raymond Lulle, dans le Dictionnaire de Theologie Ca-


tholique, t. I X ( 1 9 2 6 ) , I<= part., col. 1 1 1 8 .
3 Sur ces deux auteurs voir E. LONGPRÉ, La philosophie du Bienheureux Duns


Scot (Extrait des Etudes Franciscaines). Paris 1 9 2 4 , pp. 2 4 4 - 2 4 7 .




LA C0NTR0VER8E SUR LA PROCESSION DU SAINT-ESPRIT 41


trouvent objectivement en Dieu, selon leur contenu formel et
dans une plénitude infinie. L'esprit les découvre dans l'Etre pre-
mier en remontant du creé et du contingent à la cause première.
Cette démarche de l'esprit constitue ce que Raymond Llull appelle
Vascensus intellectus et qui n'est rien autre que la méthode induc-
tive qui procede d'effet à cause (de effectu ad summam causam).*^,


Ces dignités sont des perfections intrinsèques de Dieu et appar-
tiennent à sa nature mème; de plus, elles constituent des principes
d'activité; elles seraient éternellement oisives (essent otiosae), si
elles n'avaient aucune activité immanente en Dieu (ad intra) par
la production du Fils et la spiration du Saint-Esprit et si elles
ne rendaient pas compte de tout ce que Dieu fait en dehors de
lui (ad extra), surtout des mystères et des vérités de la révélation
chrétienne. II appartient seulement au philosophe, lorsqu'il dé-
passe les données des sens et de l'expérience physique, d'argu-
menter à partir des dignités divines —et de pratiquer ainsi ce
que Llull appelle le descensus intellectus, en d'autres termes, la
méthode déductive. 5


Mais à cóté de ces principes absolus que sont les attributs de
Dieu, il existe aussi des principes relatifs, au nombre de neuf.
Raymond Lull les designe ainsi: concordance, différence, contra-
riété, principe, moyen, fin, majorité, égalité, minorité. Ces prin-
cipes sont les lois fondamentales de la pensée; ils ont une valeur
objective, car ils déterminent les rapports des erres ou des per-
fections et dignités entre elles; en termes lulliens ils assurent en
Dieu l'égalité absolue des attributs ou dignités dans leur activité
soit immanente soit extérieure (ad extra);6 ils permettent d'établir
leur concours de mème grandeur dans tout agir divin. Ce sont
ees principes absolus et relatifs qui fondent ce que l'illustre Catalán


4 Compendium arlis demonstrativae, Ed. SALZINGER, t. III , 1 7 2 2 , pp. 7 4 - 7 9 .
5 Cfr. O. KEICHER, Raymundus Lullus und seine Stellung zur arabischen Philo-


sophie, dans Beiträge zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, t. V I I . fasc. 4 - 5 .


Münster 1 9 0 9 , pp. 7 2 - 7 5 . Voir aussi PROBST, Caractère et origine des idees du bien-


heureux Raymond Lulle, pp. 5 6 - 6 2 ; Benito MRNDIA, El bienaventurado Maestro Ramón


Lull vindicado de la nota de racionalismo, dans Miscellanea Lulliana, vol. I , Maio-


ricis 1 9 5 5 , p. 1 1 5 , note 2 3 .
6 Cfr. LONGPRE', Raymond Lull, o. c., col. 1 1 1 9 .




42 EUGENE KAMAR, 0 . F. M.


appelle la démonstration par l'équiparence ou l'équivalence des
actes des dignités divines, 7 la demonstratio per aequiparantiam. 8


S'il en est ainsi, il resulte que la méthode genérale du Grand
Art se ramène simplement à une méthode déductive, à partir des
attributs divins, et de tendance optimiste. La déduction ne se fait
pas en effet par des simples jeux d'esprit: les neuf principes
relatifs de Raymond Llull interviennent dans tout argument pour
maintenir l'équilibre. De mème, d'autres axiomes ou «regles
pratiques» qui peuvent se ramener aux principes suivants: 1) il
faut tenir pour vrai ce qui affirme le máximum d'harmonie entre
Dieu et le créé et le plus haut symbolisme; 2) il faut attribuer
à Dieu ce qui est le plus parfait, in superlativo gradu9 — ce qui
est la «grande proposition» déjà célébrée et admise par Richard
de Saint Victor; w 3) il faut appliquer à toute l'activité de Dieu
ad extra l'axiome célebre de Saint Augustin, que les scolastiques
ont tous accepté: quidquid tibi vera ratione melius occurrerit,
scias fecisse Deum. 1 1 Si ces regles sont toutes exactement obser-
vées, toute argumentation théologique, ou philosophique, à partir
des dignités divines, constitue, selon la terminologie de Raymond
Llull, une démonstration nécessaire (per rationes necessarias), au
sens traditionnel de Saint Anselme et de Richard de Saint Vic-
tor. 1 2 «Je ne dis pas, écrit Llull, que je prouve les articles de
foi par voie de causalité, parec que Dieu n'a pas de cause au
dessus de lui; mais je les prouve de teile façon que l'intelligencc
ne peut nier mes arguments d'une maniere rationnelle, que
toutes les objections contre la sainte foi peuvent ètre résolues et
que les infideles ne peuvent ruiner ces raisons et ces affirma-
tions». 1 3


1 Ibidem, col. 1119.
3 Liber de novo modo demonstrundi. Ed. SALZINGER, t. IV (1.29), purs prima.
9 Cfr. B . MENDIA, El bienaventurado..., cité, p. 110.


10 üe Trinilate, L. 1, c. 20 P L t. 196, col. 900.


11 De Libero Arbitrio, L. 3, c. 5, P L t. 32, col. 1277.


12 LONCPRÉ, Raymond Lulle, art. cité, col. 1123; B . MENDIA, En torno a las


razones necesarias de Apologética Luliana, dans Verdad y Vida. Madrid 1950, pp.


1920; 41-117.


1 3 Dans le Liber de convenienlia fidei et intellectus in objecto (Ed. SALZINCER,
t, IV (1729), p. 1. nn. 1-4) Raymond Llull écrit: «Aliqui dicunt quod non sit




LA CONTBOVERSE SUR LA PROCESSION DU SAINT-ESPRIT 4 3


Teile est la méthoae generale de Raymond Llull: Essayons
maintenant de faire entendre par l'examen de quelques raisonne-
ments, comment Llull applique concrètement sa méthode à la
démonstration de la procession du Sant-Esprit. II n'est pas aisé
de suivre le grand logicien dans ses subtils raisonnements, d'au-
tant plus que le problème théologique de la Procession du Saint-
Esprit lui-mème. est l'un des plus ardus de la dogmatique catho-
lique.


EUGENE KAMAR, 0 . F. M .


(À suivre)


bonum quod fides possit probari... Unde ad hoc respondemus sie: Iterum B. Augu-
stinus fecit librum ad probandam divinam Trinitatem, supposito mérito fidei,
contra quam fidem ipse non fuit, quia erat sanetus. Ilerum Thomas de Aquino
fecit unum librum contra gentiles qui requirunt rationes quia nolunt dimitiere
credere pro credere, sed credere pro intelligere; ipse autem in faciendo librum
et rationes contra gentiles non intendebat destruere fidem, quia fuit vir sapiens
et catholicus. Iterum doctores Sacrae Scripturae conantur, quantum possunt, dedu-
cere rationes ad probandum divinam Trinitatem et incarnationem, etc., habentes
sanam menten et intentionem ad exaltandam sanetam fidem. Et ideo ego qui
sum verus catholicus, non intendo probare articulos contra fidem sed mediante
fide; cum sine ipsa non possem probare: nam articuli sunt per superius et meus
intellectus est per inferius et fides est habitus cum quo intellectus ascendit supra
vires suas. Non autem dico quod probem articulos fidei per causas, quia Deus
non habet causas supra se, sed per talem modum quod intellectus non potest
rationabiliter negare illas rationes et possunt solvi omnes objectiones contra
ipsam factae et infideles non possunt destruere tales rationes vel positiones: talis
est ista probatio, sive dicatur demonstrado, sive persuasió, vel quocumque alio
modo possit dici, hoc non curo, quia propter nostrum affirmare vel negare
nihil mutatur in re».






LITERARKRITISCHES ZUR URERLIEFERUNG DER


LATEINISCHEN WERKE RAMON LLULLS


Wer sich mit den Schriften des seligen Ramon Llull näher
beschäftigen will , greift zunächst wohl zu einem der bekannten
Werkverzeichnisse, die von Littré-Hauréau,1 Longpré, 2 Ottaviano, 3
Glorieux, 4 Avinyó 5 und Carreras y Artau 6 zusammengestellt worden


1 E. 1 .li i in: UND B. HAURÉAU, Histoire littéraire de la France Bd. XXIX (Paris


1885) 1-396, 567-568, 618 ( = HLF; die Zahlen bezeichnen die Nummer des je-
weiligen Werkes): damals eine grundlegende Zusammenfassung, jetzt veraltet. Vgl.
die Kritik bei R. d'Alòs, Los Catálogos Lulianos, Barcelona 1918, p. 47-48.


2 E. LONOPRÉ, im Artikel «Lulle, Raymond», Dictionnaire de Theologie Ca-
tholique hrsg. von A. Vacant und E. Mangenot, fortges. von E. Aman, Bd. IX,
1 (1926), col. 1090-1110 ( = Lo): auf HLF basierend, nach inhaltlichen Gesichts-
punkten geordnet, ohne Initien.


3 C. OTTAVIANO, L'Ars compendiosa de R. Lulle avec une étude sur la biblio-


graphie et le fand Ambrosien de Lulle (Etudes de philosophie médiévale XII), Paris


1930 ( = O): ohne genaue Chronologie, vielfach ohne Initien, ohne Berücksichtigung
aller durch E. Rogent und E. Duran bekannt gewordenen Editionen. Vgl. die
Kritik von P. Am. a Zedelgem, in Collectanea Franciscana 2 (Assisi 1932) 138-140.


4 P. GLORIEUX, Repertoire des maitres en Theologie de Paris au XIII" siècle,


Paris 1934, Bd. II (Études de philosophie médiévale, XVIII) n. 335, p. 146-191
( = G1): wertvoll durch Übersichtlichkeit, Initien zu kurz und nicht nach einheit-
lichen Grundsätzen. Folgende Druckfehler sind zu verbessern (teilweise auch bei
O): ax: Paris, esp. 234 und nicht Nat. hisp. 84; ay: Nat. hisp. 84 ist zu strei-
chen; s: Nat. lat. 13962 und nicht Nat. lat. 13062; et: Nat. lat. 15097 und nicht
15907; fa: Paris, Nat. lat. 3323 und nicht 3223; gm: Vaticana, Ottob. lat. 396
ist zu streichen; cy: Nat. lat. 17827 und nicht 14713; ej: Vat. lat. 9344 und nicht
Nat. lat. 9344; es muss ferner heissen: cg: 0 87 Sup.; ec: Nat. lat. 17827 f. 476;
ev: Nat. lat. 15097; ak: Nat. franc 763, 12555, 24402; cn: Nat. lat. 3446 A; ck:
Nat. lat. 16615; dq: Brüssel 1188; ei: Ottob. lat. 832; et: Nat. lat. 13961 (trad.
franc); eo: Nat. lat. 16111; die bei den Handschriften aus dem Seminar von Mainz
angegebene Zahl (vgl: gw, he, hq, hk, gn, fx) bezeichnet nicht wie man annehmen
möchte eine Signatur, sondern die von A. Gottron in seinem Katalog gebrauchte
Nummer (A. Gottron, L'edició Maguntina de Ramon Llull, amb un apèndix bi-




46 JOHANNES STÖHR


sind. Eine Prüfung der handschriftlichen Überlieferung führt aber
in einer Reihe von Punkten über diese Listen hinaus. 7 Insbeson-
dere finden sich in den bisherigen Verzeichnissen folgende Un-
stimmigkeiten:


I. VERSELBSTÄNDIGUNG VON TEILABSCHNITTEN


Bereits eine der ältesten Quellen gab mancherlei Anlass zu
Verwechslungen und Unklarheiten: das berühmte «Electorium»
(Paris, Cod. nat. lat. 15450), eine Kompilation von Llulls Werken,
die der Kanoniker Thomas Le Myésier von Arras bereits im Jahre


bliogràfic dels manuscrits i impresos lulians de Maguncia, Barcelona 1915): in der
Handschriftenübersicht ist Paris, Nat. lat. 15905, 16433, 16110 zu streichen, statt
dessen: 15095: ea, ed; 6433: cb; 16111: eo. Die Disputatio Raimundi et Averroistae
(fb) ist noch unediert und nicht im Jahre 1745 gedruckt worden; auch ist sie nicht
identisch mit dem «Liber de efficiente et effectu», wie J. Avinyó (Av 156) annimmt.
Zu ak gehören als Teilabschnitte: g, ae, af.


5 J. AVINYÓ, Les obres autentiques del beat Ramon Llull, Barcelona 1935 ( = Av)


chronologisch geordnet, ohne genügende Berücksichtigung äquivalenter Titel, un-
übersichtlich; ebenso wie die genannten Veröffentlichungen ohne hinreichend ge-
naue Angabe der Fundorte in den Handschriften. Vgl. die Kritik von P. Am. a
Zedelgem, in: Collectanea Franciscana 8 (1938) 246-249; und: Estudis Universitaris
Catalans 20 (1935) 164-165.


6 T. Y J. CARBERAS Y ARTAU, Historia de la Filosofía Española, Filosofía Cris-


tiana de los siglos XIII al XV, Madrid 1939, 285-330 ( = CA): ohne Angaben über
Manuskripte, ohne Initien.


7 Vgl. auch neuere Veröffentlichungen über Lullus-Handschriften in Cues (M.
Honecker, Lullus-Handschriften aus dem Besitz des Kardinals Nikolaus von Cues),
Italien (M. Batllori, Relíquies manuscrites del Lullisme Italia, Analecta Sacra
Tarraconensia 11 (1935) 129-141; El Lulismo en Italia. Ensayo de síntesis, Revista
de Filosofia 2 (1943) 253-313, 479-537), Las Palmas (E. M. Pareja Fernández, El
manuscrito Luliano Torcaz I, del seminario de Canarias, in: Studia Monographica et
Recensiones 4 (1950) 46-75), Mallorca (P. Bohigas, Fondos manuscritos de bibliotecas
de Mallorca, in: Biblioteconomia 1 (Barcelona 1944) 80-88), Paris (J. Tarré, Los
códices lulianos de la Biblioteca Nacional de Paris, Analecta Sacra Tarraconen-
sia 14 (1941) 155-182; J. Rambaud-Ruhot, in: Opera Latina B. R. Lulli, Fase. III,
Palma de Mallorca 1954, p. 95-112), Rom (C Ottaviano, II perduto «Liber de
potentia, obiecto et actu> di Lullo in un manoscritto Romano, in: Estudis Fran-
ciscans 46 (1934) 257-268), Toledo (J. Millas Vallicrosa, Els manuscrits lullians
de la Biblioteca Capitular de Toledo, Estudis Franciscans 46 (1934) 366-373), usw.




LITERARKRITISCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE 4 ?


8 Z. B. finden sich beim «Liber de ente reali et Talionis» (Av 173; CA 61;
HLF 69; Gl fu; Lo 3.43; O 161) die ersten fünf distinetiones (f. 274-284v) ge-
trennt von der letzten, der distinetio de quaestionibus (f. 383-387v). Ahnliches
gilt von einer Reihe anderer Werke. Das Electorium selbst ist ja eine Abschrift
von anderen Handschriften; bei dem genannten Beispiel von Cod. nat. lat. 16116
(saec. XIV; possedit: Henricus de Lewis) f. 57v-94v, der f. 69v am Ende der
distinetio V. die Randbemerkung von anderer Hand trägt: Istae... debent scribi
in parte finali Electorii; und kurz danach: Et est factum.


9 Av 183; CA 133; HLF 231; Gl gd. 2; Lo 4.51; O 170.
10 Cod. nat. lat. 15450 (XIV) f. 88v: ed: HLF, pag. 72-74.


1325 abgeschlossen hatte. So finden sich vielfach die zusammen-
gehörigen Teile von einzelnen Werken unter eigenen Titeln an
völlig getrennten Stellen der Handschrift 8 oder es ist ein Vorwort
des Kanonikers mit den Worten Llulls ohne Ubergang verbunden.
Vermehrt wurde die Verwirrung noch durch die zahlreichen Ko-
pien von Teilen dieser Handschrift. Die sich daraus ergebenden
Schwierigkeiten wurden bis heute noch nicht genügend untersucht,
und so gelten immer noch manche Teilabschnitte als selbständige
Werke Llulls.


1) De sacramentis ecclesiae. Cod. nat. lat. 15450 enthält f. 595v-
497 ein Werk mit dem Titel: De sacramentis ecclesiae (Inc: Septem
sunt ecclesiae sacramenta, videlicet baptismus, confirmatio, eucha-
ristia..., Expl: communicare, et sie manifeste patet, quod non valet
positio). Es liegt zunächst nahe, es in Verbindung zu bringen mit
dem «Liber de Septem sacramentis ecclesiae», das Llull im Oktober
1313 auf Mallorca als Teil der «Ars maior praedicationis» verfasst
liat, 9 und vielleicht eine neue Version dieses Werkes darin zu
vermuten. Diese Annahme (z. B. in: HLF, n. 232) lässt sich jedoch
nicht halten, denn nicht nur Incipit und Explicit, sondern der
ganze Aufbau und Stil sind verschieden. Wenn nun der Titel «De
Septem sacramentis» schon im Werkkatalog vom Jahre 1311 1 0 er-
scheint, so lässt sich erwarten, dass es sich um ein früher verfasstes
und vielleicht bisher ganz unbekanntes Werk handelt. Eine ge-
nauere Untersuchung ergibt aber, dass wir nur den fünften Teil
der «Disputatio fidelis et infidelis» (Av 35; CA 80; Gl aq; HLF 24;
Lo 4.9; O 39) vor uns haben. Er beginnt in der Mainzer Edition
(vol. IV, Int. 6, p. 34) mit den Worten: Sunt Septem sacramenta
ecclesiae, videlicet: baptismus, confirmatio, eucharistia poeniten-




4 8 JOHANNES STÖHR


tia, sacerdotium, matrimonium, unctio. Kopien der Pariser Hand-
schrift befinden sich in München, Clm. 10564 (saec. XVII) Int. III,
6 folia, und Clm. 10576 (XVII) f.66-70. Nicht zu verwechseln damit
ist ausserdem der dritte Teil des «Liber Clericorum» (Av 126; Gl
dy) mit dem ähnlichen Incipit: Septem sunt ecclesiae sacramenta:
quae volumus fundare in Domino Jesu Christo et de ipso iudi-
care, ipse enim est totius ecclesiae fundamentum. —De matrimonio,
cap. XXV— Matrimonium est spiritalis inter virum et mulierem
copula.


2) De praedestinatione et libero arbitrio. Das Electorium enthält
f. 421-422v einen «Liber de praedestinatione et libero arbitrio»,
der jedoch, wie aus der Handschrift selbst hervorgeht, der achte
Teil der genannten «Disputatio fidelis et infidelis» ist (Inc: Ista pars
est de libero arbitrio, et sumitur ex libro fidelis et infidelis.—Ultima
pars huius libri est de praedestinatione et libero arbitrio; et circa
istam partem dubitant multi infideles). Die Münchener Handschrift
Clm. 10580 f. 12-13 enthält eine Abschrift dieses Teiles. Es liegt
somit keine neue Version des im April 1304 in Montpellier ver-
fassten «Liber de praedestinatione et libero arbitrio» (Av 111;
CA 100; HLF 224; Gl dn; Lo 4.28; O 107) (Inc: Quoniam prae-
destinatio hominibus est obiectum valde obscurum) vor.


3) Quaestio, quae claruit palam Saracenis in Bugia. De lege
Saracenorum et Mahometi. Schriften mit diesen Titeln werden in
den Werkverzeichnissen häufiger eigens aufgeführt (vgl: Gl ia, ib;
CA 176, 177; O 225, 226; Lo 4.61-2, 4.61-3; G. Golubovich, Bi-
blioteca Bio-Bibliografica della Terra Santa e dell'Oriente Frances-
cano, Quaracchi, I (1906) 389). In Bibliothekskatalogen erscheint
daneben gelegentlich auch noch ein tLiber de fide Judaeorum» und
(Liber de fide catholica christianorum». Das Electorium (f. 452-495)
enthält sämtliche Werke mit den genannten Titeln, und Kopien
davon befinden sich in München, Clm. 10564 (XVII) Int. II, f. l-79v;
Clm. 10575 (XVII) Int. II, f. 1-170, und in Paris, Bibl. Mazarine
3506 (olim: 2157) (saec XVII). Jedoch handelt es sich dabei nur
um die vier Teile des «Liber de gentili et tribus sapientibus», 1 1
die von einem «prooemium» des Kanonikers Thomas Le Myésier


il Av 4; CA 71; HLF 7; Gl q; Lo 4.4; O 16.




LITERARKJUT1SCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE 49


eingeleitet werden. Der erste Abschnitt, die «Quaestio, quae cla-
ruit palam Saracenis in Bugia» (inc: Quaestio Raimundi et eius
solutio est ista; Expl: fuit sibi concessum per quemlibet sapientum)
entspricht somit nicht genau dem Beginn des «Liber de gentili et
tribus sapientibus», sondern enthält in der Einleitung vor allem
noch die «Parábola iuvans ad disponendum christicolas» (Inc: Erat
quidam discretus et sapiens gentilis) 1 2 und auch Sätze aus dem
«Liber quinqué hominum sapientum». 1 3 Die übrigen Teilstücke,
nämlich «De fide Judaeorum» (Inc: Inquit gentili Judaeus, quod
multis manifestissimis et patentibus rationibus probare), «De fide
carbólica christianorum» (Inc: Quis vestrum amborum prius inci-
piet), und «De lege Sarcenorum et Mahometi» (Inc: Cum Saracenus
inspiciebat in arboribus) zeigen dagegen weniger Abweichungen
von den entsprechenden Teilen des «Liber de gentili et tribus
sapientibus».


4) Petitio Raimundi in concilio generali ad acquirendam Ter-
ram Sanctam. In allen neueren Katalogen erscheint als selbständi-
ges Werk die «Petitio in concilio generali ad acquirendam Terram
Sanctam» (Inc: Haec sunt ordinationes, quas Raimundus intendit
praesentare in concilio generali. — Distinetio ista in decem partes
est divisa, quae sunt de aliquibus generalibus ordinationibus, quas
Raimundus proponit praesentare in concilio generali) (Av 171; CA
224; HLF 252; Gl ft; Lo 10.8; O 160). Sie wurde von H. Wieru-
szowski in den Estudios Franciscanos 47 (1935) 103-109 ( = Miscel-
lanea Luliana 1935, p. 419-425) und von E. Longpré in La France
Franciscaine 18 (1935) ' 145-154 ediert. Als selbständiges Werk er-
scheint sie im Electorium (Cod. nat. lat. 15450 (XIV) f. 543v-544v),
den Kopien in München, Clm. 10565 (saec. XVII) Int. VII, 3 folia
und Clm. 10580 (XVII) f. 76-80, und auch in Paris, Cod. nat. lat.
17827 (ex Bibliotheca Fr. Minorum Par. 1717) f. 354-357 (Inc.- Hae
sunt ordinationes). In fünf anderen alten Handschriften dagegen
findet sich die «Petitio in concilio generali» nicht als selbständige
Schrift, sondern nur als distinetio VI des «Liber de ente, quod


1 2 Diese findet sich auch in den Handschriften: München, Clm. 10533 (XV)
f. 80 ss.; Clm. 10595 (XVII) f. 71 ss.; Paris, Bibl. Mazarine 3501 (1390) (XVII)
f. 167-204; Vaticana, Vat. lat. 9344 f. 179v.


13 Av 55; CA 86; HLF 9; Gl bi; Lo 4.13: O 55.




50 JOHANNES STÒHR


simplicitier est per se et propter se existens et agens» (Av 169;
CA 197; HLF 200; Gl fq; Lo 7.18; O 157). Nur das Electorium
scheint zunächst für die Selbständigkeit zu sprechen; schon das
Incipit {-Distinetio ista in decem partes) jedoch legt das Gegenteil
nahe. Die «Petitio in concilio generali» ist somit keine vollständige
Schrift, sondern nur ein Ausschnitt aus einem grösseren Werk.


5) De punetis transcendentibus. A. de Proaza und J. Custurer
erwähnten in ihren Katalogen von Llulls Werken ein «Liber de
punetis transcendentibus». 1 4 Dabei scheint es sich jedoch um kein
eigenständiges Werk zu handeln. Denn in der «Ars inventiva veri-
tatis» 1 5 hat die distinetio III regula 8 denselben Titel und findet
sich in einigen Handschriften als Exzerpt. So entspricht das Werk
«De punetis transcendentibus intellectum» in der Handschrift des
Escorial g. II. 5 (saec. XVI) f. 103-108 (Ine: Post ista se transcendit
intellectus ad supercaelestia) dem Text der Mainzer Lullusausgabe.
Bd. V (1729), p. 55, und der «Tractatus de punetis transcendentibus»
in Paris, Cod. nat. lat. 15095 (XVI) f. 124-151 (Ine: In omni materia
punctum transcendens dieimus inveniri posse) dem Text derselben
Ausgabe, Bd. V, p. 47-65.


6) Ars componendi sermones. In den neueren Werklisten er-
scheint unter den Opera dubia Llulls gelegentlich eine «Ars ser-
mocinandi» oder «Ars componendi sermones» (Gl iv; Lo XII.13;
O pag. 96 n. 23). In zwei Handschriften ist dieses Werk erhalten:
San Candido (Innichen) VIII. C. 13 (XV) f. 39-41 v 1 6 und Vaticana,
Borg, lat. 91 (XVI) f. 351-360, mit dem Incipit: Opus istud divi-
ditur in duas partes; prima pars est de novem conditionibus. Es ist
jedoch nichts anderes als ein Abschnitt der «Ars magna praedica-
tionis», 1 7 und zwar der erste Teil der zweiten distinetio (Inc: Dis-
tinetio ista in duas partes est divisa: prima pars est de novem


1 4 A. DE PBOAZA, Index librorum R. Lullii, Valencia 1515 (Ed. Artis inven-


tivae veritatis etc.) f. 220 vb; J. CUSTUBER, Disertaciones Históricas del culto inme-


morial del b. Raymundo Lulio, doctor iluminado y martyr, Palma de Mallorca 1700.


pag. 601, n. 92. XXXV.


15 Av. 38; CA 26; HLF 34; Gl as; Lo 3.13; O 41.
1 6 cf. J. RUBIÓ BALACUEB, LOS códices lidíanos de la biblioteca de Innichen,


Revista de Filologia Española 4 (1917) 303-340, n. 12. 2.


i? Av 107; CA 97; HLF 246; Gl dj; Lo 4.25; O 103.




LITERARKRIT1SCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE öl


conditionibus; das Explícit lautet übereinstimmend: auditores ins-
truere et firmiter informare).


7) Dictatum de trinitate. Die neueren Kataloge nennen meist
auch als eigenes Werk das «Dictatum de trinitate» (Av 46; CA 82:
Gl ik-1) mit dem Incipit: Contra sanctam trinitatem daemon dedit
consilium. Es handelt sich aber dabei nur um die späte, wohl in
Mainz abgcfasste lateinische Übersetzung eines Exzerptes aus der
katalanischen «Medicina de peccat» . 1 8 das auch bisweilen in kata-
lanischen Handschriften gesondert vorkommt. 1 9 Der lateinische Text
der Handschrift Mainz, Seminar 220 b (Tomi XIII Pars III, No 149)
(saec. XVII-XVIII) f. 1-9 2 0 entspricht genau dem katalanischen Text
der Ausgabe der Obres de Ramon Llull, vol. X X , Palma de Ma-
llorca 1938, p. 76-88, Vers 1949-2318.


8) Liber Chaos. Im. Electorium und mehreren anderen Hand-
schriften und auch den Werkverzeichnissen findet sich als selbstän-
dige Schrift ein «Liber Chaos», «Liber Cahos» oder «Libellus Chaos»
(Inc: Essentiam chaos in quatuor partes esse divisam intelligimus)
(Av 13; CA 18; HLF 15; Gl s; Lo 3.6; O 18). In mehreren alten
Handschriften dagegen bildet dieses Werk nur einen Abschnitt in
der «Lectura super figuras artis demonstrativae» (Av 21; CA 20;
HLF 14; Gl x; Lo 2.8; O 23). So enthält der Pariser Cod. nat.
lat. 16113 (saec. XIV; possedit: Petrus de Lemovicis). f. 1-53 die
«Lectura super figuras artis demonstrativae» und darin in dem Ab-
schnitt «De prima figura elementali» den «Libellus Chaos» (f. 12v-39).


18 Av 82; CA 240; HLF 101; Gl cj.
19 München, Staatsbibliothek, Cod. hisp. 69 (XVII) f. 1-6 (Inc: Contra la sanct


trinitat ha lo denioni); olim: Palraa de Mallorca, Societat Arqueològica Luliana,
ms. saec. XVI, f. 143v-145 (cf: Obres de Ramon Llull, vol. XX (1938) 337; R. d'Alòs
Moner, Inventari de manuscrits Lullians de Mallorca, segons notes de .1. Rosselló,
Estudis Franciscans 47 (1935) 69-86, n. 65, 12).


2 0 cf. A. Gottron, L'edició Maguntina de Ramon Lull, amb un apèndix bi-
bliogràfic dels manuscrits i impresos lulians de Maguncia, Barcelona 1915, pag. 86.




52 JOHANNES STÖHR


II. IRRIGE VERDOPPELUNGEN


Wiederholt begegnet man der Tatsache, das ein echtes Werk
Llulls unter zwei Titeln lauft und die Biographen daraus dann zwei
verschiedene Werke gemacht haben. Dies ist nicht zu verwundern
bei einem Autor mit so erstaunlicher literarischer Fruchtbarkeit,
dessen Schriften oft in mehreren Versionen und mit vielen äqui-
valenten Titeln überliefert worden sind.


1) Als zwei getrennte Werke gelten häufiger der «Liber dis-
putationis Raimundi Christiani et Homeri Saraceni» und die <Dis-
putatio de fide catholica contra Saracenos et contra quoscumque
negantes beatissimam trinitatem et incarnationem» (Gl ds, hs; O 112,
224; Av 123; CA 103, 175; HLF 25; Lo 4.29). Es handelt sich
jedoch dabei nur um eine einzige Schrift, die Llull im April 1208
in Pisa verfasste (Inc: Dicitur, quod quidam homo christianus ara-
bicus, cuius nomen erat Raimundus, qui diu laboravit, ut infideles
venirent ad sanctam fidem catholicam). Mit dem Titel «Disputado
de fide catholica contra Saracenos et contra quosqumque negantes
beatissimam trinitatem et incarnationem» erscheint sie in den Hand-
schriften München, Clm. 10497 (saec. XIV-XV; olim: Bibl. Palatina
497) f. 53-73 und Clm. 10532 (XIV-XV) f. lOlv-142 und mit der
Uberschrift «Liber Raimundi Llull de articulis fidei» in Barcelona,
Biblioteca Universitaria ms. 728 (olim: 15-2-12) (XV) f. 120-146;
die Handschriften aus Paris dagegen tragen meist den Titel «Liber
disputationis Raimundi christiani et Homeri Saraceni» (cf. Cod.
nat. lat. 14713 (XIV; olim St. Victor) f. 133-146v; Cod. nat. lat.
16111 (XV) f. 212-224).


2) Allgemein werden in den Katalogen der <Liber de nominibus
divinaruni personarum» und ein (Liber de trinitate et unitate per-
mansive in essentia Dei» als verschiedene Werke aufgeführt (Av 137,
139; CA 101, 113; Gl dm, em; O 106, 128). Der älteste Werkka-
talog dagegen aus dem Jahre 1311 kennt nur den ersten der beiden
Titel. Obwohl nun aber eine Handschrift aus dem Collegio San
Isidoro in Rom (I. 110 (saec. XVI) f. 39-45) und eine weitere
aus dem Priesterseminar in Mainz (ms. 220 b (saec. XVII-XVIII)
(Tomi XIII Pars III No 139) pag. 1-9) ein Werk mit dem zweiten




LITERARKRITISCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE 53


Titel nennen, handelt es sich doch nur um eine einzige Schrift
Llulls. Nach einer Mailänder Handschrift wurde sie von C. Otta-
viano in der Rivista di Cultura 16 (Rom 1929) 289-290 ediert. In
der Handschrift der Vaticana, Ottob. lat. 1278 (XV; possedit: Joan-
nes Marti di Figuero; Joannes Ang. Dux ab Altaemps; Universitas
Maioricensis) f. 77v-79 (neue Foliation) beginnt sie folgendermassen:
Deus, cum tua gratia et auxilio Incipit liber de Te unitate pura,
sive de essentia tua. — Quoniam infideles derident christianos propter
hoc quia credunt. In zwei Pariser Handschriften (Cod. nat. lat. 11185
(XVII) Int. in, 21 pag.; Bibl. Mazarine 3502 (olim 2155) (XVII)
Int. X , 9 pag.) erscheint sie auch noch unter dem Titel: «Probatio
sanctissimae trinitatis Dei». Nach dem Explicit der meisten von
insgesamt zwölf Handschriften verfasste Llull dieses Werk im Jahre
1310 in Montpellier.


3) J. Rubió erwähnt in seiner Arbeit über die Lullus-Codices
von Innichen (Revista de Filologia Española 4 (1917) 321 n. 6. 1)
eine bisher unbekannte Version des «Liber propter bene intelligere,
diligere et possificare* , 2 1 die mit dem bekannten Text dieses Wer-
kes keinerlei Ähnlichkeit hat. In derselben Handschrift sollen sich
beide Versionen finden: San Candido (Innichen, VIII. B. 13 (saec.
XV-XVI) f. 1-4 und f. 102v-108 (cf. n.6.1 und 6.15). Eine ge-
nauere Untersuchung des ersten Textstückes zeigt jedoch, dass es
sich um ein bereits bekanntes Opusculum handelt, den «Liber de
divinis dignitatibus infinitis et benedictrs* (verfasst in Messina, Ok-
tober 1313; cf: Av 196; CA 146; Gl go; Lo 4.59-3; O 180. Inc:
Nulluni maius bonum potest esse in hoc mundo); nur die Invo-
catio hat der Schreiber versehentlich vom «Liber propter bene in-
telligere, diligere et possificare» genommen und so die Irreführung
veranlasst. 2 2


4) Der «Liber clericorum* unterscheidet sich nicht, wie der
Katalog von P. Glorieux vermuten lässt, vom «Libre del ordre


21 Av 201; CA 147; Gl gp; Lo 4.59-4; O 181.
22 Die Handschrift S. Candido (Innichen) VIII. B. 13 (saec. XV-XVI) f. 1-4


beginnt folgendermassen: Deus, propter te intelligere et amare et laudare Incipit
liber, qui est propter bene intelligere, diligere et possificare. - . N u l l u n i magnum
bonum potest esse in hoc mundo quam congnoscere et amare efficaciter divinam
trinitatem et incarnationem.




54 JOHANNES STÖHR


de clerecia» (Gl dy, ij), sondern von demselben Werk sind eine
lateinische nnd eine französische Fassung bekannt, die beide von
M. Obrador in den Obres de Ramon Lull, vol. I, Palma de Ma-
llorca 1906, veröffentlicht worden sind.


III. IRRIGE VERSCHMELZUNGEN


Wenn die Titel mehrerer Werke Llulls einander sehr ähnlich
waren, konnte es geschehen, dass unter demselben Titel verschie-
dene Schriften figurierten und bald nicht mehr auseinander gehal-
ten wurden.


1) De trinitate et incarnatione. In den ältesten Katalogen von
Lulluswerken, der Liste vom August des Jahres 1311 und auch
einer anderen von der Hand des Kardinals Nikolaus von Cues
findet sich eine Schrift mit dem Titel «De trinitate et incarna-
tione». Es ist nicht leicht festzustellen, welches Werk damit ge-
meint ist. Eine Handschrift aus dem Archiv der Kurie von Palma
de Mallorca (Causa Pia Luliana 12 (saec. XVII) f. 235-277 enthält
ein Werk mit diesem Titel; dasselbe Werk erscheint aber in der
Handschrift nochmals unter der Uberschrift: «Liber ad probandum
cjualiter Judaei sunt in errore» (f. 291-312v; fragm). Es handelt
sich demnach hier um den im August 1305 in Barcelona verfassten
«Liber de erroribus Judaeorum» (oder: «Liber praedicationis contra
Judaeos; cf: Av 113; CA 103; Gl ih; HLF 256; Inc: Quoniam Judaei
credunt esse in veritate per legem Moysi allegando auetoritatem
illius legis). Er kann nicht mit dem «Liber de trinitate et incar-
natione» gleichgesetzt werden, da er in den alten Katalogen eigens
genannt ist. Mit Rücksicht auf eine Handschrift des Priesterseminars
in Mainz (ms. 220 b (saec. XVII-XVIII) (Tomi XIII, Pars III, N.° 151)
p. 1-20: Liber de Sanctissima trinitate et de incarnatione) nimmt
J. Avinyó im Anschluss an die Histoire Litteraire de la France an,
dass sich die fraglichen Katalogangaben auf den «Liber de secretis
sacratissimae trinitatis et incarnationis» beziehen (Av 189; CA 126;
HLF 205; Gl ga; Lo 4.48; O 167; R. d'Alòs, Los Catálogos, p. 50 s;
Incipit: Istum transtulit librum in vulgari Raimundus de libro,
quem composuit in arábico, et in duobus dividitur distinetioni-
bus). Dasselbe Werk meint wohl auch der Katalog von L. Johannes




LITERARKRITISCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE 55


Vileta (Ed. R. d'Alòs Moner, Los Catálogos Lulianos, Barcelona
1918, p. 81) n. 97: Liber de trinitate et incarnatione, ibidem
(Maioricis) mense Aprilis anno 1313, translatus de arábico in lati-
uuni. Jedoch besagt das Explícit von drei Handschriften, 2 3 dass
dieses Werk im September 1312 in Mallorca verfasst und 1316 ins
Lateinische übersetzt wurde; es kann also kaum schon im Katalog
vom Jahre 1311 gemeint sein. 2 4


Mit viel grösserer Wahrscheinlichkeit beziehen sich die Angaben
der Kataloge aber auf ein anderes Werk, das bisher wegen der
Verwechslungen mit äquivalenten Titeln der genannten Schriften
noch nicht als eigenes Werk Llulls erkannt worden ist. Zwei Hand-
schriften enthalten ein Opusculum mit dem Titel: «Liber de tri-
nitate et incarnatione», verfasst von Llull im September 1305 in
Barcelona, an dessen Echtheit kaum gezweifelt werden kann: Lyon,
Bibliothèquc de la ville, ms. Fonds general 258 (saec. XIV-XV)
f. 113v-133v, und Vaticana, Vat. lat. 5044 (script. 1553) f. 1-46.
Aus dem Prolog der Schrift geht Charakter und Aufbau des Wer-
kes hervor: Deus, cum tua gratia et benedictione Incipit liber de
trinitate et incarnatione. — Quoniam Judaei et Saraceni sunt contra
divinam trinitatem et incarnationem, ideo facimus istum librum
syllogizando et tenendo modum artis generalis et libri demonstra-
tionis per aequiparantiam constituti, ut possimus eos cogeré veré
et rationabiliter et etiam realiter taliter, quod intellectus eorum
non poterit rationabiliter surgere ad responsionem nec solvere ra-
tiones nostras, et devicto intellectu eorum a nostro intellectu Dei
auxilio mediante de aliis quidem rebus, in quibus non sumus con-
cordantes, de facili convenire et concordare poterimus inter nos
et ipsos et etiam ipsis convictis omnes alias rationes de facili
devincere poterimus et reducere ad fidem catholicam, quam nos
christiani confitemur. — Si autem in libro isto in aliquo erraverimus


23 Mainz, Seminar, ms. 220 b (Tomi XIII Pars III No 151) (saec. XVII-XVI1I)
p. 1-20; Milano, Ambrosiana N. 259 Sup. (XVI) f. 43-44; München, Staatsbibliothek,
Clm. 10495 (XIV) f. 191-195v.


2 4 Das abweichende Explicit von zwei Handschriften hat wohl keine entschei-
dende Bedeutung: Vaticana, Ottob. lat. 409 (saec. XV-XVI) f. 144v gibt den Sep-
tember 1310 als Abfassungszeit an und München, Clm. 10596 (XVII) f. 56 (nach
HLF n. 205) das Jahr 1302.




56 JOHANNES STÖHR


contra fidem catholicam, ignoranter erit talis error; idcirco ad cor-
rectionem totius ecclesiae Romanae ipsum submittimus tanquam
fidelis christianus. — De divisione huius libri. — Dividitur liber iste
in duas partes. In prima probamus trinitatem, in secunda incar-
nationem; et quaelibet pars erit divisa in viginti rationes, et quam-
libet rationem faciemus argumentando, ut brevius ipsum librum
tractemus, et deinde obiectiones et solutiones faciendo. Tales qui-
dem obiectiones faciemus, quod infideles contra nos non poterunt
faceré maiores; et hoc faciemus, ut fides catholica regula sit in
nostro intellectu.


2) De investigatione vestigiorum productionis divinarum perso-
narían. Alle neueren Kataloge nennen eine Schrift mit dem Titel:
«Liber de investigatione actuum divinarum rationum» (oder: «Ars
ad investigandum et inveniendum artificialiter actus divinarum
rationum», «De investigatione divinarum dignitatum»; cf: Av 129;
Gl di; HLF 206; Lo 4.24; CA 99; O 102). In der Frage der
Datierung schwanken sie zwischen Montpellier, April 1304 und
November 1308. Dies erklärt sich daraus, dass sie ein zweites
Werk mit dem Titel: «De investigatione vestigiorum productio-
nis divinarum personarum» irrtümlicherweise damit identifizieren.
Der Katalog vom Jahre 1311 unterscheidet dagegen ein Werk
«De articulis divinarum rationum» und ein anderes «De investi-
gatione vestigiorum productionis divinarum personarum», ähnlich
der Katalog von Cues und derjenige von A. R. Pasqual OCist
in den Vindiciae Lullianae, Bd. I. Lullus selbst zitiert im «Liber
de fine» ein «Liber de investigatione divinarum dignitatum» (Ed.
Palma de Mallorca 1665, p. 25, 111, 117) und ein «Liber de ac-
ribus divinarum dignitatum» (ibid., p. 26), die wohl nicht zu iden-
tifizieren sind. 2 5


25 Eine Verwechslungsmöglichkeit ergibt sich auch durch die im April 1309
in Montpellier verfasste Schrift «De propriis et communibus actibus divinarum
rationum» (oder: «De propriis et communibus rationibus divinis») (Av 134; CA 111;
HLF 207; Gl ek; Lo 4.36; O 126) (Inc: Ad probandum divinam trinitatem in-
tendimus evenire probando quamlibet divinam rationem actum habere proprium
et communem), die auch im Katalog vom Jahrel311 genannt ist. A. de Proaza
(op. cit. f. 221) und Joannes a S. Antonio (Biblioteca Universa Franciscana, Ma-
drid 1933, p. 40) unterscheiden klar alle genannten Schriften und geben hurz das
Incipit an.




LITER ARKRITISCHES ZUR UBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE 5 7


Ein eindeutiges Ergebnis bringt jedoch erst die nähere Unter-
suchung des Handschriftenbestandes: die Handschriften Mainz,
Priesterseminar 220 b (saec. XVII-XVIII) (Tomi XIII Pars III No
137) p. 1-140 und München, Clm. 10510 (XIV-XV) f. 89-120 v
enthalten den «Liber de investigatione actuum divinarum rationum»
(Inc: Quidam homo christianus diu laborans cum infidelibus dis-
putando mirabatur, quare humanus intellectus est ita impeditus ad
contemplandum beatissimam trinitatem), den Llull im April 1304
in Montpellier verfasst hat. Davon zu unterscheiden ist ein wei-
teres, den neueren Katalogen unbekanntes Werk: «De investigatione
vestigiorum productionis divinarum personarum», das im Novem-
ber 1308 in Montpellier geschrieben wurde (Inc: Investigationem
istam volumus faceré per modum artis, et supponimus, quod c.
ante t. sit magnitudo, sed post t. concordantia, et quod d. ante t.
sit aeternitas, sed post t. contrarietas). Es findet sich in den
Handschriften: München, Clm. 10595 (XVII) f. 57-61 (mit dem
Titel: Liber de investigatione actionis et passionis divinarum per-
sonarum); Palma de Mallorca, Bibl. del Marqués de Vivot, ms. L. 2
(saec. XVIII) f. 161-167v (Autograph von A. R. Pasqual OCist); in einer
Handschrift, die sich früher in der Bibl. Provincial von Palma de
Mallorca befand, aus dem XV. Jahrhundert stammt und insgesamt
23 folia umfasst, 2 6 jetzt aber verloren zu sein scheint; unerkannt
von J. Rubió 2 7 auch in zwei Handschriften aus San Candido (In-
nichen): VIII. B. 11 (saec. X V ) f. 142v-144v und VIII. C. 3
(saec. XV) f. 91v-92v; ausserdem in drei Manuskripten der Va-
ticana: Ottob. lat. 1095 (saec. XIV) (possedit: Raimundus Beren-
garius Mas presb.; Belver; Jo. Angelus Dux ab Altaemps; scripsit:
Girardus Hectoris OCarm) f. 124-127; Ottob. lat. 1278 ( X V )
(possedit: Joannes Marti de Figuero, Jo. Ang. Dux ab Altaemps;
Universitas Maioric.) f. 45-47v; Vat. lat. 7623 ( X V ) (possedit:
Joannes Giodulini) f. 178-180.


2 6 cf. R. d'Alòs Moner, Inventari..., n. 29. 2.
2 7 Vgl. J. RUBIÓ, op. cit. n. 4.3 und 9.5 mit inkorrekten Angaben.




58 JOHANNES STÖHR


IV. VERLORENE WERKE


1) Unter den heute als verloren geltenden Werken Ramon
Llulls findet sich auch die < Commendatio antiquorum sapientium*
(Gl j b ; CA, vol. I (1939) p. 331; HLF p. 345; E. Longpré in:
Estudis Franciscans 47 (1935) 66 ( = Miscellanea Lulliana, 1935,
p. 382). Carreras y Artau und Longpré teilen nur den Titel dieser
Schrift mit; L. Delisle (Le cabinet des mss. de la Bibl. Nat, Paris
1869-1881, III, 114) nennt als Incipit nach einem Repertorium der
Sorbonne vom 14. Jahrhundert «Testante Vegetio». In einer der
besten Lullus-Handschriften von Paris findet sich nun ein Werk,
das mit der als verloren bezeichneten Schrift identisch zu sein
scheint, und zwar in dem aus dem Legat des Petrus de Lemovicis
stammenden Cod. nat. lat. 16112 (saec. XIII-X1V) f. 131-143v, der
im übrigen nur echte Lulluswerke enthält. 2 8 Es enthält 13 Capi-
tula, die vorwiegend astronomische Fragen behandeln, und beginnt
folgendermassen: Primum capitulum de prooemio in commenda-
tione antiquorum sapientum et artificum.—Testante Vegetio libro
suo de re militari antiquis temporibus mos fuit bonarum artium
studia mandare litteris atque in libros redacta offerre principibus,
quia neque recte aliquid inchoatur, nisi post Deum faverit impe-
rator, neque quemquam magis decet vel meliora scire vel plura
quam principem, cuius doctrina ómnibus potest prodesse subiectis;
quod Octovianum (!) Augustum ac bonos dehinc principes libenter
habuisse frequentibus declaratiu- exemplis; sie regnantium testimo-
niis crevit eloquentia, dum audacia non culpatur. Quis haec Vegetii
verba legens vel audiens et mente pertractans felicitatem illius
antiqui temporis non perpendat? Felix etenim nimium prior aetas,
in qua sie artes et artifices scientiae et scientes in praeconium et
honorem apud illustres et gloriosos principes habebantur. Im Inci-
pit werden die Anfangssätze der «Epitome rei mili taris» von Fl.
Vegetius Renatus zitiert; diese wurde zwischen 383 und 450 ver-
fasst, ist in ca. 140 Handschriften erhalten und hat ihre wichtigste


2 8 J. TARRÉ, op. cit. p. 155, erwähnt hei seiner Kurxbeschreibung der Hand
Schrift dieses Werk nicht.




LITERARKBITISCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE


Edition durch C. Lang, Leipzig 1869 und 1885 gefunden. 2 9 Aus
dem Inhalt der «Commendatio antiquorum sapientium» geht hervor,
dass sie im Jahre 1296 verfasst sein will. Weiterhin geht daraus
hervor, dass sie im Auftrag der Königin Maria von Frankreich
geschrieben wurde (Il·lustris regina Franciae Domina Maria mihi
quoddam scientiale satis utile licet modicum pro se faceré impe-
ravit) —gemeint ist wohl Maria, die Tochter Heinrich III. von Bra-
bant, die 1254 in Löwen geboren, 1274 mit König Philipp III. von
Frankreich getraut wurde und 1321 in Mürel starb; der Verfasser
wählt auch noch einen anderen Titel: quia ad reginae instantiam
inchoatum fuit praesens opusculum, ipsum Kalendarium reginae
placuit appellare. Die bisherigen Feststellungen könnten für eine
Autorschaft LIulls sprechen; der Stil scheint jedoch sehr von dem
der übrigen Werke des Seligen abzuweichen, so dass an der Echtheit
gezweifelt werden kann.


In diesem Zusammenhang kann noch das Excerptum pro cor-
rectione kalendarii de astrologia Raymundi Lully (Inc: Sciendum,
quod annus latinorum est annus solaris et constat ex xii mensibus,
sicut peragat xii signa circuli zodiaci; Expl: revertitur ad eundem
locum prope aequinoxium) genannt werden, das J. Gerson in der
«Epístola pro correctione kalendarii» vom 4 April 1428 bringt (Ed:
P. Glorieux, in: Recherches de thcologie ancienne et médiévale 18
(1951) 282-287). Der Editor nimmt an, dass es sich um einen Teil
des «Liber de Astronomia» LIulls handele (verfasst im Dezember
1297). Jedoch scheint der Text weder mit diesem Werk noch mit
der «Commendatio antiquorum sapientium» übereinzustimmen.


2) Nach dem Werkverzeichnis vom Jahre 1311 hat Llull Schrif-
ten verfasst mit den Titeln: < Liber excusationis Raimundi», * Li-
ber de refugio intellectus» und < Liber de conversione syllogismi
opinativi in demonstrativum*. Die neueren Arbeiten über die Werke
LIulls erwähnen nur bisweilen den Titel der «Excusatio Raimundi»
(Av 131; CA 108; Gl ec-1; im Katalog von A. de Proaza «Liber
de excusatione artis Raymundi» genannt), übernehmen vielleicht
noch die Inhaltsangabe dieses Werkes von A. R. Pasqual OCist (Vin-


2 9 Vgl: Handbuch der klass. Altertumswissenschaft, hrsg. von Dr. Iwan v. Mül-
ler, VIII, 4, 1: Geschichte der Römischen Literatur bis Justinian, von M. Schanz,
München 1914, p. 194-197 n. 846. Zum Zitat vgl. Ed. Lang 1885, p. 4.




60 JOHANNES STÖHR


diciae Lullianae, Avignon 1778, tom. I, p. 272), geben aber kei-
nen Fundort für den Text an; die anderen Schriften bleiben ganz
unberücksichtigt.


Die *Excusatio Raimundi» ist in folgenden Handschriften erhal-
ten: Lyon, Bibliothèque de la ville, ms. Fonds general 258 (saec.
XIV-XV) f. 189-201 v (Inc: Domine Deus humilis fortis et iuste,
qui non potes cogi nec ab aliquo defraudan, Tu bene vides, quod
ego facio posse meum); Palma de Mallorca, Bibl. del Marqués de
Vivot, ms. L. 2 (saec. XVIII) f. 238-265v (Autograph von A. R. Pas-
qual OCist); einer Handschrift aus dem XV. Jhdt. mit insgesamt
23 folia, die sich früher in der Bibl. Provincial von Palma de Ma-
llorca befand; 3 0 Vaticana, Ottob. lat. 1095 (XIV-XV) (possedit: Rai-
mundus D. Berengarius Mas presb., Belver; Jo. Ang. Dux ab Al-
taemps) f. 3-9; Vaticana, Ottob. lat. 1278 (XV) (possedit: Joannes
Marti de Figuero; Jo. Ang. D. ab Altaemps; Univ. Maioric) f. 59v-66v.


Das Opusculum «De refugio intellectus» findet sich in der Hand-
schrift der Vaticana Ottob. lat. 832 (saec. XIV; possedit: Fr. Marius
de Pasa; Philippus de Ferrariis; Jo. Ang. Dux ab Altaemps) f. 108-
176 mit der Invocació: Deus, cum tua sapientia, virtute et caritate
Incipit iste liber, qui est de refugio intellectus; und dem Incipit:
Bati o quare intitulatur sie iste liber est, quia ars est inveniendi
faciliter veritatem. Et sie eius subiectum est ipsa inventio veritatis,
ut ílli, qui non habent intellectum elevatum quoad scientiam logi-
calem et etiam naturalem, pósito quod habeant subtilem natura-
liter intellectum, possint cum arte ista veritatem invenire et in
ómnibus facultatibus conclusiones veras faceré, sicut in artis istius
processu apparebit. — Librum istum artificiabimus cum nova fallacia
generali abstracta a libro, qui de novis fallaciis est inventus; quam
fallaciam apparentem contradictionem sive vicesimam fallaciam
appellamus; und dem Explícit: quia est potentia ad plures ángulos
acutos. Minor etc. Ein Fragment dieses Werkes ist auch in der
Handschrift der Vaticana Ottob. lat. 409 (saec. XV; scripsit Gui-
lelmus Pages) f. 207-224 erhalten mit dem Titel: De quaestionibus
logicae, et primo de quinqué universalibus abstractae a libro, qui
dicitur de refugio intellectus; Incipit: Quaeritur: Utrum corpus sit


30 R. d'Alòs Moner, op. cit., n. 29.3.




LITER ARKR1TISCHES ZUR ÜBERLIEFERUNG DER LATEINISCHEN WERKE 61


gcnus? Solutio: Nulluni ens est genus; sed corpus est ens), jedoch
werden mehrere Quaestiones darin übergangen.


Als Anhang zum «Liber de refugio intellectus» findet sich in
den beiden genannten Handschriften das Opusculum <De conver-
sione syllogismi opinativi in demonstrativum cum fallada vicésima»
(Ottob. lat. 832 f. 176-177; Ottob. lat. 409 f. 224-225), und zwar
mit dem Incipit: Sicut forma naturaliter agit in subiecto transmu-
tando materiam ab una specie in aliam, sie artificialiter per vice-
simam fallaciam intendimus ostendere transmutationem syllogismi
dynamici sive opinativi in demonstrativum transmutando proposi-
tionem, quae est per hypothesim, in necessariam; und dem Explicit:
Diximus de quattuor modis, per quos data est doctrina, per quem
modum artista potest reducere syllogismum opinativum in demon-
strativum; et talis doctrina est valde utilis, ut per se patet.


Aus dem Prolog des «Liber de refugio intellectus» ergibt sich,
dass dieses Werk im Dezember 1308 begonnen wurde. Die beiden
anderen, in ihrer Methode sehr ähnlichen Schriften stammen aus
derselben Zeit.


Diese Beobachtungen, die noch vielfach ergänzt werden kön-
nen, zeigen sowohl das Lückenhafte bisheriger Werkverzeichnisse
als die Notwendigkeit einer genaueren literarkritischen Erforschung
des Corpus Lullianum Latinum.


JOHANNES STÖHB






SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO
RAMON LLULL


A nadie que conozca, aunque sea medianamente, la teología
del santo autor del *Cur Deus Homo*, dejará de llamarle la aten-
ción toda inculpación de racionalismo, sobre todo, si ella dimana
de autorizados historiadores de la ciencia divina. Mas, precisa-
mente, porque es digno de lamentar todo desliz en la crítica
de un aspecto tan trascendental de la personalidad teológica del
gran Arzobispo de Canterbury, hay que proceder con la máxima
cautela, al tener que definir la actitud histórica, adoptada, ante
un punto tan capital, por un autor, de cuya adhesión al dogma
católico no quepa dudar en lo más mínimo. Esto sólo ya exige
un esmerado estudio de sus obras, antes de emitir todo dictamen
relativo a su doctrina sobre las relaciones entre la razón y el
misterio.


Al P. M. Garrido, O. S. B. le han causado admiración unas
líneas, escritas por J. Scheeben, en su obra 'Los Misterios del
Cristianismo*,1 en las cuales el preclaro teólogo alemán enumera
al Santo Doctor «junto a los autores de reconocida interpretación
racionalística en la exposición de los Dogmas de nuestra f e » . 2


1 «La idea de demostrar con argumentos de razón la Trinidad de Personas
en una sola naturaleza divina ha surgido muchas veces en la mente de los filósofos
cristianos, y aun hoy parecen inclinados a ella —quizás más que nunca — algunos
apologistas. Tuvo su forma más cruda en Ramón Llull, el llamado artífice de la
ciencia; quienes la cultivaron con mayor pureza, al parecer, fueron San Anselmo
y Ricardo de San Víctor, los precursores y en parte los portaestandartes de la
Escolástica...». Los Misterios del Cristianismo, trad. al español, tom. I , Barcelona,
1 9 5 0 , pp. 2 6 - 2 7 .


2 M. GARRIDO, O . S. B. El supuesto racionalismo de San Anselmo, Verdad v


Vida, XJJI, Madrid, 1 9 5 5 , 4 6 9 - 4 8 0 .


«Causa admiración, escribe, que teólogos de talla nada vulgar y que autores
de manuales de teología tachen a San Anselmo de racionalista en la exposición




54 GARCÍAS PALOU


La misma admiración que pudo producir en unos el citado
párrafo del sabio sacerdote alemán, la habrán causado en otros
la facilidad con que se acepta al Beato Bamón Llull entre los
autores de «reconocida interpretación racionalística» en la expo-
sición del dogma católico, y el disgusto por la persistencia en
escribir el nombre de San Anselmo junto al del Beato mallorquín.
Porque lo que se echa de menos en muchos de los escritores
anselmianos —«un estudio objetivo y serio de esta cuestión» — ,
es lo que exigen muchos críticos del pensamiento luliano. Y lo
que sucede con respecto a San Anselmo —«que de unos a
otros van copiándose los autores, sin poner siquiera la atención
en los estudios que personas competentes han realizado sobre la
teología anselmiana» —, acontece con el Beato Ramón Llull. Mu-
chos autores se copian de unos a otros, sin haberse detenido
en el estudio de la finalidad primaria de sus escritos, del sentido
real de su terminología y de los principios capitales, a la luz de
los cuales han de interpretarse las páginas que pudieran prestarse
a discusión. 3 Y no sólo esto, sino que ni siquiera se hojean los
estudios analítico-históricos que se proponen definir la auténtica
postura del Beato Llull . 4


de los dogmas, especialmente en la exposición del misterio augusto de la Trini-
dad beatísima. Algunos mantienen cierta salvedad respecto del Santo Doctor, pero
continúan enumerándolo junto a los autores de reconocida interpretación racio-
nalística en la exposición de los Dogmas de nuestra fe» (p. 469).


El P. Garrido se refiere al párrafo de Scheeben, transcrito en la nota pre-
cedente, y a otros pasajes de su citada obra, relativos a San Anselmo.


3 Menéndez y Pelayo juzga, expresamente, al sabio benedictino Fray Be-
nito Jerónimo Feijóo y Montenegro, por medio de las siguientes líneas: «Con-
fieso que nunca he podido leer sin indignación lo que escribió de Baimundo
Lulio. Juzgar y despreciar a tan gran filósofo sin conocerle, ¿qué digo?, sin
haberle tomado nunca en las manos, es uno de los rasgos más memorables de
ligereza que pueden hallarse en el siglo xvm. Ni siquiera después que recia
y sesudamente le impugnaron los Padres Tronchon y Torreblanca, Pascual y For-
nés, se le ocurrió pasar los ojos por las obras de Lulio, que de cierto no falta-
rían (a lo menos algunas) en la biblioteca de su convento. Dijo que no gustaba
de malbaratar el tiempo, y que se daba por satisfecho con haber visto una idea
del sistema de Lulio en el Syntagma de Gassendi, donde apenas ocupa dos páginas»
(Historia de los Heterodosos Españoles, I I I , Madrid, 1 8 8 1 , pág. 7 1 ) .


4 A. R . PASCUAL, M. C , Vindiciae Lullianae sive demonstratio critica, I - I V ,




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 6 5


Si las razones, con que el P. Garrido pretende demostrar la
injusticia de toda inculpación de racionalismo, lanzada contra el
más famoso de los discípulos de Lanfranco, encierran verdadera
fuerza apodíctica, puede asegurarse, sin temor alguno a equivoca-
ción, que el Beato mallorquín está bien limpio de toda mancha
racionalística.


Cuatro pasajes se enumeran, según él , de las obras de San
Anselmo, en los que se ha visto algún intento de probar, por la
razón natural, la existencia, en Dios, de las tres Personas: 1) el
cap. IV del tratado titulado Epístola de Incarnatione Domini;
2) el prólogo y el cap. XXIII del Monologio; 3) el cap. X X V
de su Cur Deus Homo; y 4) el cap. IV del tratado De processione
Spiritus Sancti.


El P. Garrido sostiene que el primer pasaje no tiene sabor
racionalista alguno, apoyado, primariamente. 5 en que la inteligen-
cia, de que habla el Santo Doctor , 6 no consiste, en su mente, en


Avenione, 1 7 7 8 . — E. LONGPRÉ, O. F. M., Lulle Raymond (Le bienhereux), Dictionaire


de Theologie catholique, IX , Paris, 1 9 2 6 , 1 0 7 2 - 1 1 4 1 . - FRAY BARTOLOMÉ SALVA,


T. O. R., Qualiter fidei articuli sint demonstrabiles ex Beati Raymundi Lulli sen-


tentia, Analecta Tertii Ordinis Regularis Sancti Francisci, III, Romae, 1 9 3 5 , 2 8 5 - 8 7 ,
3 1 2 - 1 5 , 3 5 2 - 5 6 ; y en Studia Monographica et Recensiones, Fase. XII-XIII, Majoricis,
1 9 5 5 , 1 - 1 0 . — FRAY BENITO MENUÍA, O. F. M., Posición adoptada por Raimundo Lidio


en el problema de. las relaciones entre la fe y la razón, Verdad y Vida, IV, Madrid,


1 9 4 6 , 2 9 - 6 2 , 2 2 1 - 2 5 8 . — En lomo a las razones necesarias de la Apologética luliana,


Madrid, 1 9 5 0 , 1 1 8 págs. — FRAY BARTOLOMÉ XIBERTA, O. C , La doctrina del Doctor


Iluminado Beato Ramón Lull sobre la demostrabilidad de los dogmas, juzgada a la


luz de la Historia y de la Sagrada Teología, Studia Monographica et Recensiones, I,
Palmae Balearium, 1 9 4 7 , 5 - 3 2 .


5 Además, el P. Garrido examina, atentamente, dicho capítulo IV; y de su
análisis deduce que nada aparece en él que tenga sabor a racionalismo. (Págs.
4 7 1 - 4 7 3 ) .


6 Es cierto que San Anselmo defiende, con todas sus armas, los fueros de la
fe. Por lo cual, como preludio a toda investigación racional, en materia dogmática,
reclama un humilde acto de fe; y, como lema de su trabajo científico, adopta el
Credo ut intelligam, inspirado en el texto clásico en materia de relaciones entre
la razón y la fe: tNisi credideritis, non intelligetist, que también se constituye en
el lema de la especulación teológica del Beato Llull (Liber de fine, p. II", ed. Palmae
Balearium, 1 6 6 5 , pág. 2 3 ) , el cual cita expresamente a Isaías, cap. 7 «secundum
translationem Septuaginta»: <Nisi credideritis, non intelligetis>. Es evidente, por
tanto, que se refiere al v. 9 .




66 GARCÍAS PALOL'


abarcar, comprender y deducir los misterios del Cristianismo con
la luz natural de la razón.


Declara al Monologio limpio de racionalismo, porque, 1) si bien
algunos hermanos le habían pedido que lo escribiera, sin apoyarse
en las Sagradas Escrituras y que no buscase otra prueba que
aquella que salta espontáneamente del encadenamiento necesario
de los procedimientos de la razón y de la evidencia de la verdad,
el Santo Arzobispo de Canterbury no descuidó los argumentos
tomados de la Sagrada Escritura; 2) porque existe gran diferencia
entre sus disquisiones relativas a la naturaleza divina y sus atribu-
tos y las que versan sobre la Santísima Trinidad; y, finalmente,
3) porque formula una protestación clarísima de no querer intro-
ducir novedad alguna, sino de seguir la doctrina de San Agustín
sobre el misterio trinitario. 7


Respecto del pasaje citado del tratado cristológico Cur Deus
homo, expresa el articulista que su finalidad primaria no es trini-
taria sino cristológico-soteriológica; y, además, que el Santo Doctor
escoge, como método demostrativo, la solución de las objeciones
del adversario. 8


Finalmente, afirma el P. Garrido que, a pesar de que en los
comienzos del tratado De processione Spiritus Sancti, San Anselmo
escribió una que otra frase de sabor racionalista, la exposición,
en realidad, no tiene tal carácter. 9


En la segunda parte del artículo se aducen una serie de pa-
sajes, en los cuales el primer escolástico considera totalmente in-
suficiente a la razón para asomarse al campo de los misterios
divinos. 1 0


Nada más lejos de nuestro ánimo que el propósito de demostrar1


7 Nos valemos de la edición crítica del P. Schmidt, O. S. B,, publicada por
B. A. C. en dos tomos: I, Madrid, 1952, y II, Madrid, 1953.


8 Así lo hace en los capítulos III, VI.
9 El tratado viene a ser una defensa del tFilioque* en eontra de los griegos,


con la doctrina que había sostenido en el Concilio de Bari, celebrado en 1098.
1° La proclamación de esta insuficiencia no ha sido discutida nunca por ningún


crítico del pensamiento luliano, ni de la teología anselmiana. Las palabras, lo mismo
del Santo Doctor que del Beato mallorquín, no dejan lugar a duda alguna. Lo
que se ha discutido es, si, a pesar de dichas protestaciones netamente ortodoxas,
en la práctica, sus aspiraciones especulativas son legítimas.




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 67


el racionalismo o el semiracionalismo del Santo Arzobispo de Can-
terbury. Al contrario, lamentamos que, por procederse con ligereza
científica, su nombre, cargado de prestigios, se haya escrito en
páginas de historia del racionalismo; como se debe a falta de se-
riedad crítica, que, en dichas páginas, corra de molde el nombre
del Beato Ramón Llull . 1 1


Lo que intentamos probar, es que cuanto sostiene el P. Garri-
do respecto del pretendido racionalismo de San Anselmo, puede
sostenerse, igualmente, respecto del supuesto racionalismo del Beato
Ramón Llull.


1) El problema se centra, principalmente, en el uso de razo-
nes necesarias, en los pasajes donde ambos Doctores tratan de los
misterios de la Santísima Trinidad y de la Encarnación. Se sirvió
de estas razones el Santo, y las usó el Beato Llull.


En los escritos de San Anselmo de Canterbury no sólo es fre-
cuente encontrar la expresión razones necesarias, sino bastantes
otras que tienen un sentido casi idéntico.


En su tratado De fide trinitatis, refiriéndose, precisamente, a
los dos Misterios trinitario y de la Encarnación y al modo como
los trató en sus opúsculos Monologium y Proslogion, escribe: «...si
quis legere dignabitur duo parva opuscula mea, Monologium, sci-
licet, et Proslogion, quae ad hoc máxime facta sunt, ut quod fide
tenemus de divina natura et de ejus personis, praeter Incarnatio-


1 1 F. SALA, por ejemplo, en sus Instituciones Positivo-Scholasticae Theologiae


Dogmalicae, II, De Deo Uno et Trino, Mediolani, 1891, escribe: «Hoc mystcrium
ratione demonstrari posse docuerunt... Raimundus Lullus et fortasse Richardus a
Sancto Victore» (p. 135, not. 1).


Léase M. DE MARIA, S. J., Philosophia Peripatetico-Scholaslica, Vol. III, Romae,


1904, pág. 9.
J. MUNCÜNILL, S. J., en su Tractatus de Deo uno et trino, Barcinone, 1918, sin


comentario alguno, se expresa de la siguiente manera: «Nonnulli, ut moderni gün-
theriani, videntur tenuisse mysterium Trinitatis naturaliter demonstrari posse, et
ab aliquibus liic error tribuitur Raymundo Lullio» (p. 495, n. 912).


A. TANQUERBY, en su Brevior Synopsis Theologiae Dogmaticae, Paris, 1923, incluye


al Bto. Llull entre los que enseñaron la tesis contraria a la que él formula en estos
términos: «Mysterium SS. Trinitatis non potest sola ratione intelligi vel demonstrari»
(p. 322, n. 569).


Véase C H . PESCH, S. J., De Deo uno secundum naturam. De Deo Trino secun-


dum Personas, Friburgi Brisgoviae, 1925, p. 315, n. 493.




68 GARCÍAS PALOU


nein, necessariis rationibus sine Scripturae auctoritate probari possit;
si inquam aliquis ea legere voluerit, puto quia et ibi de hoc in-
veniet quod nec improbare poterit, nec contemnere volet» . 1 2 Esto,
por lo que hace al Monologio y al Proslogio. Mas por, lo que
se refiere al tratado Cur Deus Homo, en el Prólogo que escribió,
a modo de encabezamiento, se expresaba en los siguientes térmi-
nos: «Quod secundum materiam, de qua editum est, Cur Deus
Homo nominavi et in duos libellos distinxi. Quorum prior quidem
infidelium christianam fidem, quia rationi putant illam repugnare,
respuentium continet objectiones et fidelium responsiones.


Ac tándem remoto Christo, quasi nunquam aliquid fuerit de illo,
probat rationibus necessariis esse imposibile ullum hominem salvari
sine illo. In secundo autem libro similiter quasi nihil sciatur de
Christo, monstratur non minus aperta ratione et veritate naturam
ad hoc institutam esse, ut aliquando inmortalitate beata totus homo,
id est in corpore et anima, frueretur». 1 3


Pero, además, se sirve de otras expresiones que suenan a lo
mismo que las razones necesarias. Así, expresa que «Monstran-
da... prius est veritatis soliditas rationabilis, id est necessitas, quae
probet Deum ad ea, quae praedicamus debuisse aut potuisse hu-
miliari». 1 4 Advierte que «Ne... hanc legentibus epistolam laborem
injungam quarendi alia scripta, ut non solum fide, verum etiam
epidenti cognoscant ratione tres personas non esse tres déos, sed
unum solum, nec tamcn Deo secundum unam personam incarnato ex
necessitate secundum alias personas eundem Deum incarnari». , s En
el Prólogo al Monologio expresa que algunos hermanos le pidieron
que, en el desarrollo del tratado por ellos solicitado, fuese fiel a
las reglas de una discusión simple, y que no buscase otra prueba
que la que resalta, espontáneamente, del encadenamiento nece-
sario de los procedimientos de la razón y de la evidencia de la
verdad. 1 6


Podrían multiplicarse, fácilmente, la trascripción y el análisis
exegético de pasajes anselmianos en los que se leen las expresiones:


12 Ed. cit . , tom. II, pág. 710.


13 Ed. cit . , tom. I, pág. 742.
M Cur Deus Homo, cap. IV, ed. cit . , I, pág. 752.
15 Epístola de Incarnatione Verbi, a. VI, ed. cit . , I, págs. 710-712.


16 Ed. cit . , I, pág. 190.




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 69


aperta ratio, evidens ratio, probado necessària, rationabilis necessi-
tas, rationis necessitas, certa ratio, e tc . 1 7 Pero no lo creemos ne-
cesario, mirando hacia la finalidad que se persigue en estas lineas.


Claro está que la principal labor científica que reclama el hecho
indiscutible del uso de todas estas expresiones, ha de consistir en
estudiar su verdadero sentido, por medio del análisis objetivo de
los pasajes en que las leemos, y, además, si es posible, en inves-
tigar la significación bajo la cual fueron usadas por los distintos
tratadistas de la edad media occidental. ' 8 Mas, ni el planteamiento
de esta cuestión entra en el propósito de estas notas, sugeridas
únicamente por el breve artículo del P. Garrido; ni es asunto que
pueda ventilarse fácilmente. Reclama, más que un sinple estudio
de revista, una obra amplia y profunda.


2) También el Beato Llull se sirve de unos argumentos que
él llama razones necesarias, y, precisamente, al tratar temas relati-
vos a los misterios de la Santísima Trinidad y de la Encarnación.


Alrededor del año 1270 escribía el Libre del gentil e los tres
savis —animada controversia religiosa, sostenida por un judío, un
mahometano y un cristiano, ante un gentil— y en una página relativa
al misterio trinitario, escribe: «A provar trinitat ésser en Déu,
coyliin primerament aquesta flor de bonea e granea del primer arbre,
per la qual provarem que de necessitat se cové, segons les condi-
cions del cinch arbres, que Déus sia en trinitat».'19 Y, en otra
referente al misterio de la Encarnación, expresa que «la concepció
que nostra dona feu del fil de Déu, per obra de Sanet Esperit es
demostrable».20


En el Libre de Contemplació en Déu, compuesto poco tiempo des-
pués, se refiere expresamente a las razones necesarias.21 En el Liber


1 7 FRAY BENITO MBNDÍA, En torno a las razones necesarias de la Apologética


luliana, Ed. cit., págs. 66-67.
1 8 G. E. DEMERS, Les divers sens du mot tratio> au moyen age, Etudes d'His-


toire Littéraire et Doctrinal» du XIII e Siécle, Paris-Ottava, 1932, 105 ss.
19 Lib. III, articles 2, 3 y 4, De Trinitat, Obras de Ramón Lull, ed. J. Ros-


selló, I, Palma de Mallorca, 1901, pág. 130.
20 Lib. III, art. 8, ed. cit., pág. 184.
2 1 <Qui vol ésser contemplant per veres raons necessàries manifestes en lo deliu-


rament que vos feés dels sants pares e en la vostra sancta resurrecció cové, Sé-
nyer, que sia remenbrant e entenent en los III arbres davant aquest... (Lib. IV,




70 GARCÍAS PALOU


de Sancto Spiritu, concebido, probablemente, con motivo de la
celebración del Concilio de Lyón (1274), convocado para discutir
además de otros temas, el asunto de la unión con los griegos, el
teólogo latino, que interviene en la disputa con un griego, usa
expresiones como las siguientes: «Per hoc demostratur quod Sanc-
tus Spiritus procedat a Filio*;22 *quia Filio debet attribui nobilior
operado, demostratur Sanctum Spiritum procederé a Filio*.23


En el Liber de quinqué sapientibus, en el capítulo que refleja
una disputa sostenida por dos teólogos, uno latino y el otro griego,
proclama su preferencia por las razones necesarias, para evitar
discrepancias en la interpretación de los testimonios. 2 4


En la instancia elevada al Papa Celestino V, le expone la con-
veniencia de que a los Cismátieos (Griegos, Nestorianos y Mono-
fisitas) se les aduzcan razones necesarias, por razón de su eficacia. 2 5


Esto mismo aconseja en su escrito dirigido a Bonifacio VIII, en
los inicios de su Pontificado, poco después de la renuncia a la
Tiara por San Celestino. 2 6


En su Liber apostrophe (la versión romana del Liber de qua-
tuordecim articulis sacrosanctae romanae catholicae fidei) declara,


Dist. XXXI, cap. 252, Ed. Obres de Hanion Lull, vol. VI, Mallorca, 1911, pág. 237,
núm. 2).


2 2 Pars. 11.*, cap. I, De majori distinctione divinarum personarum, ed. Sal-
zinger, tom. II, Moguntiae, 1722, fol. 6, col. 1."


2 3 Pars 11.°, cap. V, De majori opere divinarum Personarum, ed. cit. 8, col 1.a.
2 4 «.. . ad probationem, quam volo daré, possent applicari mu l ta r authoritates;


verum quia nulla vera authoritas potest esse contraria necessariae rationi, et autho-
ritates possunt diversimode exponi, et de ipsis haberi diversae opiniones, nolumus
in hoc tractatu mentionem faceré de authorilatibus... Pars 1.*, ed. Salzinger,
tom. IL Moguntiae, 1722, fol. 4, col. 1.").


2 5 «Hic idem modus posset teneri cum Schismaticis, et esset conveniens, quod
illis dicerentur tarn fortes rationes et tarn necessariae, cum quibus vincerentur omnes
illorum objectiones et positiones, et quod illi non possent solvere nostras objec-
tiones nec destruere nostras positiones: et istis rationibus ita necessariis est multum
bene munita sancta Mater Ecclesia. Ego Raymundus Lullus, indignus aestimo me
multas tales haberes secumdum novum modum, quem Deus mihi dedit ad vincen-
dum omnes illos, qui contra Fidem Catholicam aliquid volunt probare vel impro-
bare» (Ed. Salzinger, tom. II, fol. 51, col. 1.*).


2 6 «Multum... expedit quod graeci et alii schismatici reuniantur Ecclesiae sacro-
sanctae, quod lii-ri poterit disputando per auctoritates et rationes necessarias, quibus
per Dei gratiam Ecclesia latina sufficienter abundant» (Paris Nat. lat. 15450 fol. 543).




SAN ANSELMO DE CANTEBBURY Y EL BEATO RAMÓN LLULL 71


solemnemente, que su finalidad primaria es demostrar que la fe
cristiana puede probarse por medio de razones necesarias.21


En el prólogo del Libre de demostracions formula, con toda
claridad, su tesis sobre la eficacia de las mismas. 2 8


En el tratado Disputado fidei et intellectus, basándose en ra-
zones de orden misionológico, sostiene la necesidad de utilizar
dicho género de demostración. 2 9


En su comentario sobre algunas cuestiones de los Libros de las
Sentencias, de Pedro Lombardo, se refiere a las razones necesarias,
expresando que su uso requiere determinadas disposiciones inte-
lectuales. 3 0


Hasta en sus obras rimadas aprovecha toda oportunidad para
aconsejar el desarrollo de tales razones, como medio para conse-
guir la conversión de los infieles. 3 1


2 7 «. . . dicimus, quod in hoc tractatu hoc tantum habuerimus in intentione,
ut ostenderemus, quod Christiana Fides possit probari per necessarias rationes* (De
fine hujus tractatus, ed. Salzinger, tom. IV, 1729, fols. 56 y 57).


2 8 « un home... per gracia de Déu comensa aquest Libre e proposa aquest
acabar, per tal que'ls infeels sien enduyts a la sancta fe católica e que al enteniment
sia conegut l'onrament e la vera luu, per la qual Déus l'á inluminat con pusca
entendre los articles per rahons necessàries, (Del prólec, ed. Obres de Ramon Lull,
vol. XV, Mallorca, 1930, pp. 3-4).


2 9 . . . et sie convenit, quod per necessarias el cogentes rationes infideles... co-
gantur ad intelligendum te (la fe) per me (la razón), tarnen mediante divina gratia»
(Pars 1. ' , ed. Salzinger, tom, II, foi. 4, col. 2.*):


3 0 «. . . quando intellectus non est discursivus per necessarias rationes, circa
veritatem articulorum fidei, sicut intellectus mechanici aut alieujus alterius, qui
stat ad positiones tantum, restauratur veritas articulorum in credulitate intellectus,
qui ipsos credit:... cum omnes nomines non sint dispositi ad investigandam veri-
tatem Articulorum Fidei et Sacrae Scripturae per necessarias rationes, sicut mulie-
res, faber, rusticus...» (Disputatio eremitae et Raymundi super aliquibus dubiis quaes-
tionibus Sententiarum Magistri Petri Lombardi, In Lib. I, q. I, Ed. Salzinger, tom. IV,
Moguntiae, 1729, foi, 2).


3 1 «Sényer en Papa: fayts preyear
la sancta fe, e mostrar ciar
per que venguon a batejar
tuyt l'infesel, e per salvar
e eu say raysons


contra que no val lur sermons:
dats hi perdons» (Del Consili, II, ed. Ohres de Ramon Lull, vol. XX,


Mallorca, 1938, pág. 259, vv. 106 ss).




72 GARCÍAS PALOU


En Arbre de sciencia, con motivo del tema relativo a la Teo-
logía como ciencia, distingue dos clases de teólogos, unos que
«man más de la posición que de la demostración* y otros que
* convierten en demostraciones y razones necesarias» las primeras
posiciones tomadas.32


En el Liber de fine, escrito en 1305, insiste en la utilidad de
dichas razones para lograr la conversión de los judíos 3 3


En 1313 escribía su Liber de Trinitate trinitissima, tratado en
el cual las razones necesarias constituyen todo el nervio de su
argumentación. 3 4


No nos hemos propuesto citar todos los pasajes en los que el
Bto. Llull desarrolla razones necesarias o se refiere a ellas, para
recomendarlas o para afirmar su eficacia demostrativa. Ni ello es
necesario para el fin que se pretende lograr en estas líneas; ni
podemos rebasar los límites de una Nota.


Únicamente hemos intentado demostrar que el criterio del Beato
mallorquín referente al uso y a la fuerza probativa de las razones
necesarias no fué en él algo temporal o pasajero; sino que llenó
toda su vida científica, desde la composición del Libre del gentil
e los tres savis, alrededor de 1270, hasta la redacción de sus últi-
mos opúsculos de Mesina (1315). 3 5


3 2 <¡ Lo teólec vé a sciencia e convertex les posicions primeres que ha fetes
en teología, en necessaris arguments e raons; e per açó los teólecs filòsofs han major
delectació en teología que los altres, per ço car atenyen de necessitat los comen-
çaments positius que simplament son considerats segons auctoritats... «Del arbre
humanal, Vir, De Teología, Ed. Obres de Ramón Lull, vol. XI, Mallorca, 1917,
págs. 222-223.


3 3 « Consideratis praedictis esset bonum, quod illi, qui abraicum addiscerent,
et audirent, in diebus dominicis praedicarent, et in sinagogis, et in diebus etiam
sabbatinis, et cum judaeis in eorum domibus disputarent colligendo auctoritates
veteris testamenti..., et quod illas auctoritates reducant ad necessarias rationes,
quoniam auctoritas non est contra rationem...» (üist. I.*, p. III.*, ed. Moya, Palmae
Balear, 1665, págs. 25-26).


3 4 «Quoniam sancta fides católica est valde aflicta et derogata... idcirco facimus
istum librum in quo probabimus santam divinam trinitatem ita veraciter et efficaciter
quod humanus intellectus racionabiliter non potest probaciones nostras negare aut
frangere quas probaciones faciemus silogistice per X silogismos primitivos veros et
necessarios* (Ottob. latin. 405, fol. LXI r.).


3 5 El Dr. Johannes Stöhr, en su Tesis Doctoral, escrita sobre el tema «Die
Theologie des seligen Raimundus Lullus nach seinen Spätschriften», Freiburg in




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 73


Por otra parte, es fàcil hallar en los tratados lulianos expre-
siones distintas de la fórmula «razones necesarias», pero en la
realidad, de idéntico sentido. Las llama «rationes cogentes»36 y
«rationes necessitantes»,37 «rationes insolubiles»,38 «rationes proba-
tivae»,39 «rationes manifestae»40 y de otras formas parecidas.


Igualmente, guardan relación directa e íntima con la expresión
«razones necesarias» y con las otras semejantes, aquellos pasajes
en los que el Bto. Llull afirma que la fe cristiana es «probable»41
y que sus verdades pueden demostrarse por medio de «razones
probables».42


Brisgovia, 1956, se detiene en el estudio de las razones necesarias según la mente
del Bto. Llull, expresada en los opúsculos compuestos, durante sus últimos años,
en Mesina y Túnez.


3 6 «El ideo, si modum, per quem nos credimus ipsi scirent, et hoc potissime
in summa Dei Trinitate, et quod de ipsa damus ita cogentes rationes, quod inte-
llectus humanus contra ipsas non potest contrarium consentiré...» (Liber de fine,
Dist. I, p. II", ed. cit., pág. 17).


3 7 « . . . nos patrocinio et gratia Altissimi Opificis aliqua de Theologia nondum
ab aliquo probata sub brevibus principiis ad necessarias rationes ducere proponimus,
ut illa sint Ars et Doctrina ad demonstranda omnia alia, quae in Theologia non
prohantur, sed supponuntur, rationibus necessitantibus intellectum» (Liber principio-
rurn Theologiae, De prologo, ed. Salzinger, Tom. I, Moguntiae, 1721, foi. 1, col. 1*).


3 8 «. . . si praedictus religiosus de fide nostra dare scivisset cogentes rationes et
insolubiles a praedicto, ille factus fuisset christianus...» (Liber de acquisitione Terrae
Sanctae, Dist. III, ed. Longpré, Criterion, Barcelona, 1927, pág. 278).


3 9 « . . . sie Ecclesia praedicatores deberet eis dare (a los tártaros), qui eos ins-
truerent in sancta lege catholica, cum rationibus probativis> (Lib. de fine, Pars V,
ed. cit., pág. 51).


4 0 «Secundum divinam Justitiam probabitur in hac parte, Filium Dei debuisse
incarnari, cujus Incarnatio manifestis rationibus probabitur...» (Liber de quatordeeim
articulis sacrosanetae romanae catholicae fidei, Dist. VI, p. II*, ed. Salzinger, tom. II,
Moguntiae, 1722, foi. 164, col 1").


4 1 « . . . esset necesse, quod homo eis (a los sarracenos) diceret fidem nostram
esse probabilem, fide penitus remanente» (Liber de fine, Dist. I, p. 2", ed. cit.,
pág. 18).


4 2 «. . . videns hoc Christianus ait il Ii, quod omissis auetoritatibus, cum ratio-
nibus probabilibus disputarent...> (Lib. de acquis. Terrae Sanctae, Dist. III, p. I*,
ed. cit., pág. 277).


Creemos que la expresión «rationes probabiles», equivale, en el citado pasaje
y en otros donde aparece, a «rationes demonstrativae»; de la misma manera que
la expresión fides probabilis, en los escritos del Bto. Llull, significa tfides demons-
trabilis». Pero, en todo caso, del contexto se deducirá, fácilmente, cuál es el sentido


6




74 GARCÍAS PALOU


Finalmente, hay una serie de expresiones que revelan la íntima
persuasión del Beato Llull relativa al valor demostrativo de sus
* razones pecesarias» .43


3) Es evidente que no puede resolverse, de manera definitiva,
el problema que se ha planteado acerca del supuesto racionalismo
de San Anselmo de Canterbury y del Beato Ramón Llull, sin un
estudio completo del sentido y del alcance de las rationes neces-
sariae,44 y sin conocer, con toda precisión, la posición, adoptada
por ellos, ante las distintas cuestiones que plantea el tema de las
relaciones entre la razón y la f e . 4 5


El tema es trascendental, no sólo en orden al estudio del es-
píritu de la teología anselmiana y luliana, sino, también, para
señalar el lugar que corresponde al Santo y al Beato en la historia
del pensamiento teológico medieval.


Pero su desarrollo no entra, ni cabe en los ámbitos de esta
nota. No nos proponemos averiguar aquí si el Santo Arzobispo de
Canterbury y el Bto. Llull son o no racionalistas o semirraciona-
listas; sino que, suponiendo la legitimidad de la vindicación del
autor del Monologium, escrita por el P. Garrido, aspiramos a de-
mostrar que no aparece, bajo ningún aspecto, la injusticia de la
enumeración del uno junto al otro. Y, puesto que él no se detiene
en el análisis del sentido, ni del alcance de las «razones necesa-
rias» de San Anselmo, tampoco, para lograr la finalidad concreta
que nos hemos propuesto, hace falta emprender, en estas páginas,
el estudio de dicho aspecto de la Apologética luliana. Para lograrse
el objetivo al que se tiende, por medio de esta Nota, ni hace


real y objetivo de la expresión usada. Ricardo de San Víctor se sirve de la expre-
sión «rationes probabiles*, en unas lineas en que su sentido no puede ser el que
acabamos de expresar. «Erit ilaque intentionis nostrae in hoc opere ad ea quae
credimus, non modo probabiles verum etiam necessarias rationes adducere» (De Tri-
nitate, I, 4°). Aquí es evidente que la palabra probabiles se opone a necessarias, y
no puede significar lo mismo.


4 3 FRAY BENITO MENDÍA, O. F . M . , En lomo a las razones necesarias de la


Apologética luliana, rev. cit., págs. 10-11.
4 4 FRAY BARTOLOMÉ XIBERTA, O. C , art. cit., ed. cit., págs. 26 ss.
4 5 FRAY BENITO MENDÍA, O. F . M . , Posición adoptada por Raimundo Lulio en


el problema de las relaciones entre la fe y la razón, Verdad i Vida, IV, Madrid,


1946, 29, ss.




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 75


falta suponer que San Anselmo fué racionalista; ni es necesario
tejer la vindicación del Bto. mallorquín. Basta comprobar si, res-
pecto de él, y bajo el aspecto expresado de su obra teológica,
puede afirmarse o negarse lo que, tocante al mismo punto, se
afirma o niega, por el P. Garrido, respecto de San Anselmo. Y
creemos que ésta es la postura legítima que ha de adoptarse.


Una vez demostrado que el Santo Doctor y el Beato Llull se
sirven de la expresión «radones necessariae», y que usan parecidas
fórmulas, que pueden arrojar mucha luz para definir el sentido de
aquéllas, hay que mostrar como punto capital, en el aspecto histórico
de la cuestión, al hecho de que el Beato interpretara en el mismo
sentido, en que él los usa, las razones necesarias de San Ansel-
mo, «ítem, escribe, Anseimus et Ricardus a Sancto Victore et multi
alii Sancti significant in suis sermonibus, quod intellectus habeat
possibilitatem intelligendi ardculos».46


En primer lugar, es sintomático que cite a San Anselmo jun-
tamente con Ricardo de San Víctor; y, en segundo lugar, es evi-
dente que el Bto. Llull interpretó la postura adoptada por San
Anselmo en el mismo sentido que él daba a la suya propia. De
lo contrario, no tenía por qué referirse al Santo Arzobispo de
Canterbury. 4 7


4 6 Liber mirandarum demostrationum, Lib. I, cap. XXIV, ed. Salzinger, tom. II,


Moguntiae, 1 7 2 2 , foi. 7 , col. 1*.
4 7 Aunque en esta NOTA no nos hayamos propuesto estudiar la supuesta


influencia, ejercida por San Anselmo de Canterbury en el Bto. Ramón Llull, juz-
gamos oportuno subrayar la rara coincidencia de autorizados medievalistas y, al
propio tiempo, competentes lulistas en apreciar la dependencia de los escritos
lulianos respecto de los tratados del Santo Arzobispo.


J. H. PROBST, por ejemplo, concluye el capítulo, dedicado al estudio del Esco-
lasticismo del Bto. Llull, con estas lineas: «Lulle n'est pas un dévié, mais un
Docteur très obéissant, un élève un peu original, mais fidèle néanmoins, comme
nous le verrons, des Saint Augustin, des Saint Anselme, des Alexandre de Hales,
des Saint Bonaventure» (Caractère et origine des idees de Bienhereux Raymond Lulle,


oulouse, 1 9 1 2 , p. 9 0 ) .
E. LONGPBÉ, O. F. M., escribe: «Inmediatement, ou par l'intermédiaire de l'école


franciscaine, le bienhereux (Raymond Lulle) a reçu ses grandes idees philosophi-
ques et théologiques, non moins que sa méthode, de saint Augustin, de saint
Anselme et de l'école de Saint Victor» (Lulle Raymond (Le bienhereux), Dictionaire
de Theologie Catholique, IX, Paris, 1 9 2 6 , col. 1 1 3 3 ) .


T. y J. CARBEBAS ARTAU, al resumir las conclusiones de sus investigaciones




76 GARCÍAS PALOU


a) Según San Anselmo, la misma Sagrada Escritura nos invi-
ta, con frecuencia, a buscar las razones de nuestra fe. Nos ense-
ña, que, si no creyésemos, no entenderíamos; y, con estas palabras,
nos impulsa abiertamente a procurar esta inteligencia y encami-
nar hacia ella nuestra especulación. 4 8 Por consiguiente, el orden
que hay que seguir en las disquisiciones teológicas es el siguiente:
primero, creer; luego, entender. Y quien se atreviese a invertirlo,
se expondría al peligro de caer en muchos errores. 4 9 De ahí el
lema: «Fides quaerens intellectum».


El punto de partida de la especulación luliana es la fe. Su
lema es el mismo «Credo ut inlelligam» anselmiano. Apoya su acti-
tud en las palabras de Isaías, según la versión de los Setenta: «Si
no creyereis, no entenderéis». Es más: Según el Bto. Llull, el
que tenga más fe, está mejores disposiciones de elevarse racio-
nalmente a la inteligencia del misterio. 5 0 Por lo cual, el punto


lulianas, se expresan en los siguientes términos: «Situado, fundamentalmente, el
filósofo mallorquín dentro de la corriente agustiniana, y siendo patentes las influen-
cias de San Anselmo y de los Victorinos...» (Historia de la Filosofía Española, I,
Madrid, 1939, pág. 638).


4 8 Epístola de Incarnatione Domini, Commendatio, ed. cit., I, pág. 684.
4 9 «Solent eniin quidam cum coeperint quasi cornua confidenlis sibi scientiae


producere, nescientes quia, si quis se existimat scire aliquid, nondum cognovit
quemadmodum oporteat eum scire, antequam habeat per solidilatcm fidei alas
spiritualcs, praesumendo in altissimas de fide quaestioncs assurgere. linde fit ut
dum ad illa, quae prius fidei scalam exigunt, sicut scriptum est: Nisi credideritis,
non intelligetis, praepostere per intellectum prius conantur ascenderé: in multimodos
errores per intellectus defectum cogantur descenderé» (Epístola de Incarnatione
Verbi, Ed. cit. I, 1952, págs. 690-692.


5 0 a) « . . . Fides est inslrumentum et juvanientum, ut intellectus intelligat
Articulos, ut legitur: «nisi credideritis, non intelligetis' (Disp. Eremitae et Raymundi
super aliquibus dubiis quaestionibus Senlenliarum Magistri Petri Lombardi, In lib. I,
q. I, ed. Salzinger, Tom. IV, Moguntiae, 1729, fols. 4-5).


b) «Isaías dixit cap. 7, secundum translationem septuaginta: nisi credideritis,
non intelligetis, et sie sequitur, quod, si credimus, intelligemus» (Liber de fine,
Dist. I, pars III, ed. cit. pág. 23).


c) « . . . supposito, quod Articuli Cbristianae Fidei possent probari, homines
non amitterent meritum intelligendi et amandi, sicut scriptum est: Nulluni bonum
dilectum, nisi cognitum. Etiam Isaias dicit: Nisi credideritis, non intelligetis; et sie
patet, quod tu, Fides, sis dispositio et praeparatio, per quam ego de Deo sum
dispositus ad altas res; nam in hoc, quod ego per te suppono credendo, per quod
possum ascenderé, habituo me de te, et sie tu es in me et ego in te; et quando




9 AN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 77


inicial de la ascensión a las razones necesarias no es la simple
facultad intelectiva del alma, sino el entendimiento, iluminado
por la f e . 5 1


b) La inteligencia de las verdades divinas no consiste, en la
mente de San Anselmo, en comprender y deducir los misterios
con la sola luz de la razón. El busca sus razones necesarias en
las analogías, en la refutación de los errores contrarios y en la


ascendo ad gradum; in quo tu es, intelligendo, tu ascendis credendo in altioreni
gradum super m e ; et ratio hujus est, quia habes majorem vigorem in ómnibus
ascendendi supponendo, quia non laboras, quam ego, qui quando ascendo intelli-
gendo, tune laboro» (Disputatio fidei et intellectus, Pars I, ed . Salzinger, tom. I V ,
fols, 2 y 3 ) .


tl; lJixir fides Intellectui: tu jam dicis, quod inter infinitum et finitum sit


nulla proportio; unde sequitur per consequens, quod nec medium, ut tu cum Beatis-


sima Trinitate possis habere partieipacionem per intelligibilitatem, sed per m e a m


credulitatem et suppositionem.
Ait intellectus ad Fidem: concedo tibi de naturali medio , quod non potest stare


inter infinitum, sed non de Medio Luminis Gratiae, quod evenit per contingentiam,
quia Deo placet agere magnifice in creato subjecto . . . » Disp. fidei et intellectus,
Pars I, edic. cit . , fol . 3 , n. 4 ) .


e) « A b fe creus les veritats que no entens.
A b creença conseguirás sciencia.


N o descreegues totes les coses que no pots entendre.
Primerament creus, e puys entens.


O n més creus, més pots entendre.


On més entens, més pots creure.


Fé illumina veres carreres ab amar ; e enteniment es sabent» (Mil proverbis,
1 6 , E d . Obres de Ramon Lul l , vol . X I V , Mallorca, 1 9 2 8 , págs. 3 4 1 - 3 4 2 ) .


f) « . . . si lumen credulitatis, quod homines habent in creaturis, convertitur in
intelligere, c u m quo intellectus intelligit creaturas, de necessitate convenit , quod
in aliquibus horainibus sequentibus naturam et instrumentum, per quod intellectus
habet dispositionem recipiendi gratiam Dei , lumen fidei possit converti in intellige-
re» . (Liber mirandarum demonstrationum, Lib . I. c. I X , ed. Salzinger, tom. II , fol. 5 ) .


5 1 Véase el texto de la nota 5 0 , a.


De la serie de textos lulianos, aducidos en la nota precedente, y de muchos
otros que pudieran aducirse fácilmente, se infiere que el intento de la especulación
luliana es netamente anselmiano. Es anselmiano el punto de partida de Ramón
Llull: la fe; y es anselmiana la finalidad que persigue: hallar las razones necesarias
del contenido de la misma fe .




78 GARCÍAS PALOU


armónica exposición de los dogmas cristianos. Por lo cual, jun-
tamente con las razones necesarias, subsiste la oscuridad de la f e . 5 2


El pensamiento del Beato Llull referente a este punto, es cla-
rísimo. Profesa la incomprensibilidad del misterio, y expresa que
las razones necesarias no son un medio para comprenderlo, sino
únicamente para aprehenderlo.53 Por lo cual, a pesar de ellas, sub-


5 2 M. GARRIDO, O.S.B., art. cit., rev. cit., págs. 473 ss.
5 3 a) «Ait intellectus: Fides mea sóror, non irascor contra te, sed dico tibi


veritatem, et doleo, quia gentes non utuntur me intensive secundum altos gradus,
ad quos de me possent habere usum. Et ad tuam positionem sie respondeo: et
concedo hoc, quod dicis de incomprehensibilitate Divinae Trinitatis et de mea finitate;


sed dico, quod, si de Divina Trinitate babeo aliquas necessarias rationes, non sequa-
tur, quod sim comprehensor, sed tantum apprehensor; nam, sicut digitus positus
in una parte igniti ferri sentit in parte caliditatem ignis, sed non totam caliditatem,
quia non tangit totum subjectum ejus, sed partem, sie a simili, secundum modum
intelligendi ratione infusionis Gratiae Divinae Trinitatis et suae máxime intelligi-


bilitatis, bene possum particulariter secundum me aliquid attingere de suo lumine
Veritatis...; imo miror de te, quare non consideres, quod, sicut divina Voluntas
infundit in via Charitatem ratione Gratiae in humanam Voluntatem, ut homo per
ipsam sit charitativus ad agendum bonum, quare non sie Divina Sapientia per
Gratiam in me possit infundere Scientiam, ut attingam de Divina Trinitate Veri-
tatem, quae mihi sufficiat ad intelligendum ipsam, et ad destruendum omnes
objectiones contra ipsam». (Disputado fidei et intellectus, P. I, ed. cit., fol. 3,
múm. 3).


b) cFill, so que't dich de la Santa Trinitat de Déu e de la sua unitat, es
axí e encara molt mils que no 't pusch dir: e si tu en est mon per lum de fe
asó creus, en l'altre segle ho entendràs per lum d'enteniment il·luminat per la
divinal intelligencia.


¿Sabs perqué tu, fill, no pots entendre e est obligat a creure so que no pots
entendre de la Santa Trinitat? es car la unitat e la trinitat de Deu es major que
lo teu enteniment, e car jo no't ho dich en manera que tu ho pusques entendre.


No descrees tot so que no pots entendre; car si ho fas, tu vols fer major
ton enteniment a totes coses. (Doctrina pueril, cap. 2, ed. Obres de Ramon Llull,
v. I, Palma de Mallorca, 1906, págs. 7-8, nn. 5-7).


c) Fe catholica es creure veres coses invisibles e covinents a crestiana reli-
gio. On per fe aperceb hom, fills, so que es veritat, sens que rahó no demostré
per necessitat aquelles coses de que hom ha creensa... E car lum d'enteniment
no puria abastar a entendre tot so qui es a home necessari creure de Deu e de
les sues obres, per assó Deus il·lumina per lum de gracia la anima del home a
creure les coses invisibles», (Doctrina Pueril, cap. 52, ed. cit., pág. 89, nn. 1-2).


d) «.. . les coses impossibols a saber e a conéxer, on més les vol hom
conéxer ni aprecebre pus fortment se rebava l'enginy e la conexensa del home...




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 79


siste la integridad de la f e . 3 4 Sus razones necesarias no trenzan
demostraciones evidentes, sino analógicas. 5 5


c) Es indiscutible que San Anselmo no desarrolló únicamente
sus razones necesarias, sino que al propio tiempo utilizó argumentos
tomados de la Sagrada Escritura. En esto, y en otros aspectos, se
apoya el P. Garrido para desvirtuar la inculpación de racionalis-
mo, lanzada sobre el Monologio. Advierte, además, que, cuando
San Anselmo examinó, minuciosamente, su tratado no halló en él
nada que no se ajustase a los escritos de los Santos Padres, prin-
cipalmente del Doctor de Hipona. 5 6


El argumento de autoridad constituye, para el Beato Llull, una
razón verdaderamente demostrativa. Proclama su valor cuando,
repetidamente, afirma que podría aducirse como prueba de sus te-
sis trinitarias y cristológicas. 5 7 Además, en la Petitio Raymundi


En axí com lo mirall no pot demostrar les figures qui son detrás ell ni celles
qui li son sobre luny, en axí a la mía ànima no es donat poder ni natura ni


propietat ni manera segons la qual sia poderosa d'apercebre qual cosa ni que sia
la vostra essència en sí metexa... Com aquella cosa qui es la vostra essència jo
no pusca apercebre qual ni que sia en sí metexa, no esdevé, Sényer, sino per
defalliment de ma conexensa qui defall a reebre major cosa de sí metexa... Moltes
de raons e de semblances e de comparacions poriem dir segons les quals se conex
e's demostra que no es bastant l'apercebiment humà a conéxer la vostra gloriosa
essència qual cosa ni que sia en sí metexa...» Libre de Contemplado en Déu,
Lib. III, Dist. XXIX, cap. 177, ed. Obres de Ramon Llull, vol. V, Mallorca, 1911,
págs. 81-84, nn. 14, 15, 17, 27.


5 4 «Postea dabimus tibi tales positiones de fide catholica, quod nec tu nec
ullus alius per quascumque rationes poteris ipsas destruere; et istud debebit tibi
snfficere ad consolationem tui animi: et sie tuus intellectus per haec erit illumi-
natus de fide catholica, fide remanente integra et retinente suum meritum, post-
quam intellectus est illuminatus et certificatus de ipsa...» (Liber de quinqué sa-
pientibus, De prologo, ed. Salzinger, II, Moguntiae, 1722, foi. 3, col. b).


5 5 »...nee tu, amice, credas, quod de Fide Chistianorum possit dari demons-
tratio propter quid, nec demostratio palpabilis, ut in scientia Geometriae; cum
Deus sit invissibilis, et cum talis fides non possit haberi pro fide Dei, nec pro
illa reputari; attamen tibi dabuntur tales rationes per aequiparantiam, et quemdam
modum noviter inventum, quod per hujusmodi rationes tuus intellectus multum
fortificabitur ad cognoscendum veritatem nostrae Fidei...» (Liber de quinqué sa-
pientibus. De prologo, ed. cit., foi. 4, col. b).


5 6 M. GARRIDO, O . S . B . , art. cit., rev. cit., pág. 474.
s 7 «. . . ad probationem. quam volo dare, possent applicari multae authori-




80 GARCÍAS PALOU


pro conversione infidelium (ad Bonifatium VIII), al proponerse
mostrar los bienes que reportaría a la Iglesia, el retorno de los
griegos y de los demás cismáticos, expresa que su retractación
podría lograrse por medio de la disputa, sostenida con argumentos
de autoridad y de razones necesarias.58 Por lo cual, no ha de
extrañar que una de las dotes que exigiera en los misioneros
entre los disidentes, fuese el conocimiento de la Sagrada Escri-
tura; 5 9 y para los misioneros entre los Judíos, el del Antiguo Tes-
tamento, particularmente de las profecías. 6 0


Ciertamente que él no se sirve, en sus tratados, de este género
de demostración. Mas no es difícil hallar el motivo. Razones de
orden apologético y pedagógico-misionológico explican, claramente,
la postura adoptada por el Beato Llull.


Parte del supuesto de que un testimonio de la Sagrada Escri-
tura, a favor de una verdad, no puede contradecir a una razón ne-
cesaria demostrativa de la misma verdad. 6 1 Luego, según el Beato


tates; verum quia nulla vera authoritas potest esse contraria necessariae rationi,
et authoritates possunt diversimode exponi, et de ipsis haberi diversae opiniones,
nolumus in hoc Tractatu mentionem faceré de authoritatibus...» (Liber de quinqué
sapientibus, P, I, ed. cit., fol. 4, cois. a. y b.).


5 8 «Multum etiam expedit quod greci et alii schismatici reuniantur ecclesie
sacrosante quod si fieri poterir disputando per auctoritates et rationes necessarias,
quibus per dci gratiam ecclesia latina sufficienter abundat» (Mss. Paris. Nat.
lat. 15.450, 543 r.).


59 «Thesaurus spiritualis potest ipsis infidelibus communicari hoc modo, scili-
cet quod in diversis locis ad hoc aptis per terram christianorum ac in quibusdam
locis etiam tartarorum fiant studia ydiomatum diversorum in quibus viri sancta
scriptura competenter imbuti tarn religiosi quam seculares qui cultum divinum per
orbem terrarum desiderant ampliari valeant ipsorum infidelium ydiomata diversa
addiscere et ad eorum partes pro predicando evangelia pro dei utilitate se trans-
ferre» (Pet, Raym. pro convers, infid., ad Bonifatium VIII, Mss. cit., fol. cit.).


6 0 «Consideratis praedictis, esset bonum, quod illi, qui Abraicum addiscerent,
et audirent, in diebus dominicis praedicarent in sinagogis, et in diebus etiam
sabbatinis, et cum Judaeis in eorum domibus disputarent, colligendo auctoritates
veteris testamenti, in quibus testamentum novum est figuratum, et quod illas auc-
toritates reducant ad necessarias rationes, quoniam auctoritas non est contra ratio-
nem... Et ideo esset bonum, quod illi sapientes in hebraico sie studentes multas
colligerent auctoritates, et ipsas ad necessarias rationes applicarent» (Líber de fine,
D. I, p. III, ed. cit., págs. 25-26).


6 1 Véase el texto de la nota 57.




SAN ANSELMO DE CANTEBBUBY Y EL BEATO BAMON LLULL 81


Llull, lo procedente es que el apologista se sirva del género de
pruebas que resulten más eficaces. Ahora bien, para sus fines apo-
logéticos y misionales, el argumento de autoridad ofrecía el incon-
veniente de prestarse a distintas interpretaciones, y de poderse
formular distintas opiniones sobre su valor real. 6 2


Este criterio del Beato Llull no significaba una simple teoría de
quien meditaba, en una celda medieval, las excelencias y desven-
tajas de los distintos procedimientos misionológicos, que pudieran
sugerirse para la práctica del apostolado entre judíos y disidentes.
Antes al contrario, constituía una convicción, basada en su expe-
riencia.


Refiere que un religioso cristiano, que dominaba bien la lengua
árabe (es posible que este religioso fuera Ramón Martí, el autor
del Pugio fidei)03 fué a Túnez, para sostener una disputa con el
Miramamolín (príncipe de los creyentes). Se propuso demostrar la
falsedad de la ley de Mahoma, basado en las costumbres de los
mahometanos. El rey, diestro en el manejo de la Lógica, quedó
convencido, y díjole: «De hoy en adelante, no profesaré el Maho-
metismo. Por lo cual, te suplico me demuestres la verdad de tu
fe, porque quiero convertirme al Cristianismo; y deseo que, igual-
mente, lo abracen todos mis subditos, bajo pena de ser decapi-
tados». A estas palabras respondió el religioso: «La fe cristiana no
puede demostrarse. He ahí el Símbolo, explicado en árabe. Este
ha de ser vuestro Credo». No dijo más aquel religioso, hombre de
letras y virtuoso; pero no dado a la especulación, sino positivo.64
Y el príncipe rehusó cambiar una creencia por otra, estando dis-
puesto a permutar su fe mahometana por el Cristianismo razonado.


6 2 « . . . authorilates possunt diversimode exponi, et de ipsis haberi diversae
opiniones...; cum propter expositiones earum et diversas opiniones verba multi-
plicentur inter illos, qui disputant per ipsas, et exinde generetur confusió in inte-
llectu» (Liber de quinqué sapientibus, P. I, ed. cit., foi. 4, col. 4).


6 3 FR. EPHREM LONGPRÉ, O. F . M., <Le B. Raymond Lulle et Raymond Marti,


O. P.>, Bullet! de la Societat Arqueológica Luliana, X X I V , Ciutat de Mallorca,
1933, pp. 269-271.


6 4 De la misma manera que usa la expresión «Theologia positiva» (Proverbis
de Ramon, cap. 276, De Theologia, ed. Obres de Ramon Llull, tom. XIV, Mallorca,
1929, pág. 301, n. 2), aquf habla de un teólogo, no especularivo, sino positivo
(Liber de acquisitione Terrae Sanctae, D. III, ed. cit., pág. 276).




82 G A R C Í A S P A L u r


Echó en cara del religioso que su labor había sido meramente
destructiva; y fué expulsado de sus territorios. 6 5


Narra que el mismo religioso, también versado en hebreo,
solía disputar en Barcelona con un culto judío, que era maestro
de dicha lengua. Este expresó al mismo Beato Llull que no
se había convertido al Cristianismo, porque no se le habían adu-
cido razones de orden especulativo o racional a favor de nuestra
religión. 6 6


Cuenta, además, que un cristiano y un judío sostuvieron una
disputa teológica, apoyándose ambos en testimonios de la Sagrada
Escritura. Cada uno interpretaba el texto a su modo; de tal suerte,
que no les fué posible convenir en el sentido de sus palabras. 6 7


Bajo juramento de decir la verdad, refiere que, en Genova,
sostuvo una controversia con un judío, habiendo desarrollado sus


65 «Narratut quod quidam Christianus religiosus, bene in arábico litteratus
ivit Tunicium disputandum cum rege, qui rex Miramamoli vocabatur. Ule vero
frater probavit ei per mores et exempla quod lex Mahometi erat errónea et falsa;
rex dictus sarracenus, qui in logicalibus et naturalibus erat sciens, cognovit istius
probationes esse veras et sie consensit dictis ejus dicens: «Abhinc nolo esse sarra-
cenus, et proba mihi fidem tuam et volo fieri Christianus et sie volo de ómnibus
hominibus regni mei ut sub poena decapitationis omnes efficiantur christiani.
Tune ait ille frater: «Fides christianorum non potest probari, sed ecce symbolum
in arábico expositum, credas ipsum. Hoc dixit ille frater, quia, licet, litteratus esset
et moralis, positivus tantum erat et cum rationibus probativus. Tune rex dixit:
«Ego non dimitterem credere pro credere, sed credere pro vero intelligere multum
libens, et sie male fecisti, quia legem, quam habebam, reprobasti, postquam tuam
mihi non potes cum rationibus approbare, quoniam modo remanebo sine lege».
Et tune fecit illum cum suis soeiis ómnibus a regno ejici ¡nhoneste. Istum fratrem
et suos socios ego vidi» (Liber de acquisitione Terrae Sanctae, D, III, p. I, ed. cit.,
págs. 276-277). Cfr. Véase Liber de fine, D, I, p. V, ed. cit., págs. 52-53. -Disputado
fidei et inteUectus, P. I, ed, cit., fol. 2, col. a.


6 6 «Ulterius sciebat loqui hebraice ille frater et inter alios cum quodam judaeo,
valde in hebraico litterato et magistro, Barcinone frequentius disputabat; qui ju-
daeus aliquoties mihi dixit quod pluries dixerat illi fratri quod, si in fide sua
promittebat se intelligere quod credebat, ipse se faceret christianum, et frater
respondebat quod intelligere non poterat, quare judaeus remansit, sicut erat, sper-
nendo legem nostram tanquam improbabilem et non veram...» (Liber de acqui-
sitione Terree Sanctae, D. III, p. I, ed. cit., pág. 277).


6 7 «Narratur quod quidam christianus et judaeus cum auctoritatibus disputa-
bant et nullo modo poterant convenire, eo quia quilibet textum sacrae Scripturae
ad suum propositum exponebat...» (Ibdiem).




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 83


razones necesarias. No adujo razones propter quid o quia, sino ar-
gumentos per aequiparantiam. El resultado de la disputa fué el
siguiente: el judío sintióse tan humillado, que no se atrevió a
contender de nuevo con el Beato Llul l . 6 8


No es extraño, por consiguiente, que fundado en la experiencia
de los hechos, de que había sido testigo presencial, sin negar la
virtud demostrativa de los argumentos de carácter positivo o «au-
toridades», como él los llama a menudo, prescinda de ellos, mi-
rando hacia la finalidad práctica, que se proponía en sus escritos.
Ni tampoco cabe deducir de la actitud adoptada por el Beato
mallorquín que, en la comparación del valor intrínseco de cada
uno de estos dos géneros de argumentos, concediera la primacía
a sus razones necesarias. No hay un solo pasaje en sus escritos
del cual se derive, lógicamente, esta conclusión. Lo único que
puede colegirse de sus páginas es que, para sus fines misionales,
le eran más útiles las razones especulativas que las de carácter
positivo.


d) Hace notar, finalmente, el Padre Garrido que, para el
teólogo benedictino, la fuente del conocimiento de las verdades
de la fe no es la razón, sino la revelación divina. 6 9


El Beato Llull, en este aspecto de las relaciones entre la razón
y la fe, va más allá que San Anselmo. Y juzgamos oportuno re-
marcarlo, porque, al parecer, este matiz de la postura tomada por
el apologista mallorquín, ha pasado desapercibido a los investi-
gadores.


Llega a tal punto el antiracionalismo luliano que, en términos
claros y precisos, sin ambigüedades de ningún género, sugiere que
las razones necesarias se extraigan del sentido de la misma reve-


6 8 «Ulterius dico, et etiam juro quod Cenuae accidit mihi semel dum cum
quodam judaeo de fide per rationes cogentes vellem disputare, quod ipse dixit,
non esse mihi licitum; quoniam Summus Pontífex hoc nolebat; et tune ego dixi,
quod cum talibus rationibus cogentibus cum ipso volebam disputare, cum quibus
omnes suas ei solverem rationes, et meas ipse dissolvere non posset, ullo modo;
tarnen nom propter quid, nec per quia, sed per aequiparantiam.. , et finaliter dis-
putavimus sicut dixi, et in fine fugit, ita quod coram me causa disputationis non
fuit ausus postea apparere> (Liber de fine, D. I, p. V, Contra Tartaros seu pa-
ganos, ed. cit. págs. 54-55.


* ' Art. cit., rev. cit., pág. 480.




34 GARCÍAS PALOU


lación. « . . . esset bonum, escribe en el (Liber de fine», quod Uli,
qui Abraicum addiscerent... cum Judaeis in eorum domibus dispu-
tarent, colligendo auctoritates veteris testamenti, in quibus testa-
mentum novum est figuratum, el quod illas auctoritates reducant
ad necessarias rationes...».70 Quiere el Beato Llull que los con-
ceptos mismos de la argumentación especulativa se hallen impreg-
nados del sentido del pensamiento revelado. Es más, según él, la
misma fe se constituye en ayuda de la razón, cuando ésta se
dispone a emprender los vuelos de su especulación. 7 1


e) Si los aspectos de la obra teológica de San Anselmo de
Canterbury, anotados por el P. Garrido, son suficientes para con-
cluir que nada se halla más lejos de la verdad que presentarle
como uno de los precursores del racionalismo; de la anotación de
estos mismos aspectos en la obra teológico-apologética del Beato
Ramón Llull cabrá deducir su antiracionalismo. Mas no, precisa-
mente, para dejarlo asentado; sino, primariamente, para negar que,
bajo tal respecto, sea injusta la enumeración del Santo benedictino
junto al teólogo español del siglo xm.


A la luz de los textos aducidos y de otros mil, que pudieran
aducirse, brilla el antiracionalismo de la Teología luliana. En ella
el punto de partida de la especulación es la fe. Las célebres ra-
zones necesarias no son argumentos (propter quid» o «quia», sino
pruebras (per aequiparantiam». Existen unas razones verdadera-
mente demostrativas, y no son de carácter especulativo: los argu-
mentos de autoridad. Profesa la incomprensibilidad del Misterio, y
afirma la subsistencia de la integridad de la fe, aun en la misma
cima de la especulación, cuando se ha ascendido por medio de las
razones necesarias. Pide que éstas se inspiren en el mismo sentido
de la palabra revelada.


7 0 D. I., p. III, Contra judaeos, ed. cit., págs. 25-26.
7 1 «Et adhuc, Fides est instrumentum et juvamentum, ut intellectus intelli-


gat Articulos, ut legitur: nisi credideritis, non intelligetis>. (Dispulatio Eremitae et
Raymundi super aliquibus dubiis quaestionibus Sententiarum Magistri Petri Lombardi,


Lib. I, q. I, ed. Salzinger, tom. IV, Moguntiae, 1729, fols. 4-5, n. 11) . -«Deus
tanlum est ille, qui dat lumen fidei hominibus, qui convertuntur credendo veri-
tatem; sed homo, per virtutem Dei, habet potestatem intelligendi et demonstrandi
et recipiendi veritatem per rationes necessarias». Liber mirandarum demonstratio-
num, Lib. I, cap. I, Ed. Salzinger, tom. II, Moguntiae, 1722, fol. 2. col. 2.




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMON LLULL 85


En virtud del sentido de los citados pasajes, cabe proclamar el
espíritu antiracionalista de la Teología luliana. Ella no sólo salva, sino
que pone en extraordinario relieve la razón primaria del Misterio,
porque, lejos de rebajar la sublimidad de lo divino, enseña, rei-
teradamente, su trascendencia, juntamente con la impotencia del
entendimiento del hombre. 7 2


Por otra paite, los mismos textos aducidos revelan, claramente,
la finalidad primaria de las razones necesarias. No se propone la
sustitución de la fe : « . . . sie tuus intellectus, escribió, per haec
(por medio de dichas razones necesarias) erit illuminatus de Fide
Catholica, Fide remanente integra, et retínente suum meritum,
postquam intellectus est illuminatus et certificatus de ipsa...*73 Si
las razones necesarias tuvieran que sustituir, en la mente de Llull,
a la fe, ¿cómo podría sostener la integridad y el mérito de la
misma? El fin que él perseguiría —y ello se deduce lógicamente
de sus confesiones sincerísimas, bañadas en lágrimas de d o l o r -
era el mantenimiento de la dignidad del Cristianismo. «Saraceni,
escribe en el «Liber de fine», dicunt nos dicere fidem nostram
fore improbabilem, et ideo negligunt antedictam, nam credere pro
credere ipsi dimitiere nolunt; et sie fides nostra, est valde per ipsos
di/amata; unde esset necesse quod horno eis diceret fidem nostram
esse probabilem, fide poenitus remanente, sicut figuratum est in
libro, quem feeimus de aequiparantia nominato,7* et in alio de
praedicatione,75 et in alio de Deo,76 et in alio de disputatione fidei


7 2 Fr. B. Xiberta, art. cit., rev, cit., pág. 26.
7 3 Liber de quinqué sapientibus, De prologo, ed. cit., foi. 3, col. 2".
7 4 Se refiere al Liber de demonstraúone per aequiparantiam, ed. Salzinger,


tora. IV, 1729.
7 5 Podría parecer que no cita el Liber praedicaüonis contra judaeos. Razón:


éste fué acabado en Barcelona en agosto de 1305; y el Liber de fine había sido
concluido en Montpeller, en abril del mismo año. Sin embargo, no se ve a qué
otro tratado pueda referirse.


Es posible que en abril de 1305 ya tuviera, prácticamente, desarrollado el
tema de su Liber de praedicatione contra judaeos (este es el título que consta en
el catálogo de 1311). Y, por tal motivo, pudo citarlo en su Liber de fine, ter-
minado en aquella fecha. Más tarde, en el mes de agosto, concluiría el primero
de estos dos libros.


7 « Cita al Libre de Déu (Ed. J. Rosselló, t. II, Palma de Mallorca, 1901).




86 GARCÍAS PALOU


et intellectus,11 et in alio de ascensu et descensu ipsius intellectus,™
quos quidem fecimus ad exaltalionem fidei Chris tianae...».79


La fe cristiana, —a juicio de Llull, basado en su experiencia
personal— era despreciada y difamada. Y él se propuso defender
su dignidad por medio de las razones necesarias.


Pudo pecar de exceso de optimismo en su propósito y errar en
la elección del medio para lograr su realización. Pero de esto a
afirmar que su apologética es racionalista, media un abismo.


Por medio de las razones necesarias, cree poder forzar a los
infieles a someterse a la fe cristiana: si modum, expresa, per
quem nos credimus, ipsi scirent, et hoc potissimum in summa Dei
Trinitate, et quod de ipsa damus ita cogentes rationes, quod in-
tellectus humanus, contra ipsas non potest contrarium consentiré,
quas rationes jam vos scitis, et ego eas declaravi in pluribus libris
meis, in lingua arábica et latina, tune ipsi concederent ad creden-
dum in ipsam Dei Beatissimam Trinitatem, el máxime litterati» .80


Mas, hay que explicar en qué sentido, según la mente del Beato
mallorquín, dichas razones necesarias obligarían a los infieles a acep-
tar la fe cristiana. Y no es, precisamente, porque ellas descorran
el velo del misterio; 8 1 ni porpue demuestren su verdad de manera
evidente. 8 2 Es bajo el respecto de que los infieles no podrían des-
virtuar la firmeza de las afirmaciones de los apologistas cristianos. 8 3


7 7 Se trata del libro titulado Disputado fidei el intellectus (Ed. Salzinger,
tom IV, Moguntiae, 1929).


7 8 Se refiere al Liber de ascensu et descensu intellectus (J. AVINYÓ, Les obres


autèntiques de Ramon Llull, Barcelona 1935, págs. 195-197, n. 109).
7 9 Liber de fine, D. I, p. II, (Contra Sarracenos, ed. cit. pág. 18).


80 Ibidem, pág. 17.
8 1 Lib. de quinqué sapientibus, De prólogo, cd. cit., fol. 3, col. 2"). - Liber


de fine, D. I, p. II, ed. cit., pág. 18.
8 2 Véase la nota 55.
8 3 El Bto. Llull, al referirse al método que él seguía en sus discusiones reli-


giosas, sostenidas en la cárcel de Bugía, con los mahometanos, escribe: «Et
istum modum disputationis tenebam ego cum ipsis dum eram in carecre Bugiae,
faciendo eis positiones insolubiles et solvendo quas mihi faciebant contra sanctam
Trinitatem et incarnationem... Unde, si catholici bene litterati disputarent cum
ipsis (se refiere a los «Sarraceni philosophi»), tenendo modum praelibatum, tales
converterentur al fidem nostram» (Liber de acquisidone Terrae Sanctae, D. II, p. 2.*,


ed. cit., pág. 272) . -Véase Liber de fine, D. I, p. V, ed. cit., pág. 5 5 ) . - Petitio Ray-


mundi pro conversione infidelium ad Papam Coclestinum, ed. cit., fol. 4, col. 1*).




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMÓN LLULL 8 7


El Bto. Llull pudo, repetimos, equivocarse en esta apreciación
de la eficacia de sus razones especulativas. Mas no, por tal motivo,
cabe tildar de racionalista al espíritu de su Apologética.


No dudamos en repetir, una vez más, que la finalidad que
persiguen las líneas de esta Nota no es, precisamente, la vindi-
cación del Beato Ramón Llull , de la censura racionalística; ni
tampoco mostrar el pretendido parentesco naturalista que lo liga
con San Anselmo de Canterbury. 8 4


8* PROBST, además de afirmar que «Saint Anselme est peut-èlre le premier
Docteur qui emploie avec efficacité les arguments de raison dans la démonstra-
tion des dogmes. Sa démonstration est plus profonde que celle de Saint Thomas,
qui met la raison dans l'extérieur de la Foi», expresa lo siguiente: «Lulle trouve
évidemment en lui, peut-ctre parce qu'il est partisan d'une justification de la
croyance par la démonstration et d'une mystique ascendante, enthousiaste dans
sa gradation, un précurseur dont les idees confirment au dirigent les siennes»
(Caraclère et origine des idees de Raymond Lulle, ed. cit., pág. 2 7 3 ) .


Al final del capítulo, Probst se propone explicar la circunstancia histórica que
pudo relacionar, ideológica o doctrinalmente, al beato mallorquín y a San An-
selmo. «On peut diré, escribe, qu'il n'y a rien d'étonnant a ce que Lulle ait
pu s'inspirer plus au moins de Sant Anselme, puisque ce Docteur voit ses traites
de métaphisique et de théodicée adoptés avec enthousiasme par l'école francis-
caine, a laquelle appartient Raymond, quoique simple tertiaire» (Ob. cit., ed. cit.,
págs. 2 7 6 - 2 7 7 ) .


Desde luego, es muy probable que el primer contacto con San Anselmo no lo
tuviera el Beato Llull a través de la Escuela Franciscana, sino, muy poco tiempo
después de su conversión, en la biblioteca del Monasterio Cisterciense de Nuestra
Señora de la Real (Mallorca), donde no podían faltar los escritos del santo autor
del Momologium. Además, sus monjes se habían instruido en aulas donde se ex-
plicaba la teología del mismo. Por consiguiente, la estancia del Doctor mallorquín
en dicho monasterio explica suficientemente su anselmianismo.


Entre los años 1 2 6 9 y 1 2 7 0 escribía su Libre del Gentil e los tres savis, en


cuyas páginas ya flotan las razones necesarias.
Había renunciado a su vida mundana en 1 2 6 1 . Dedicó uno o dos años a su


peregrinación de penitencia. No fué a París, donde quería consagrarse al estudio de
la gramática y otras ciencias, porque le disuadieron de su propósito sus familiares
y, particularmente, San Ramón de Penyafort; sino que regresó a Mallorca, donde
dedicó siete u ocho años al estudio. De todo lo cual deducimos que sus razones
necesarias y su apologética racional o especulativa guardan una relación histórica con


las del santo teólogo benedictino. Vida Coetània del Reverend mestre Ramon Lull, ed.


Moll, Palma, 1 9 3 3 , págs. 1 5 - 1 6 . -SALVADOB GALMÉS, prev., Dinamisme de Ramon Lull,


Mallorca, 1 9 3 5 , págs. 6 - 8 . - P. GABBIKL SECUI VIDAL, M. SS. C C , El cenáculo del


beato Ramón Lull, Analecta Sacra Tarraconcnsia, vol. X V , Barcelona, 1 9 4 2 , 8 4 ?s.




¡ir, GARCÍAS PALOU


Unicamente aspiramos a consignar que, si las pruebas, aducidas
contra el supuesto racionalismo anselmiano, son convincentes, no
cabe tildar de racionalista al Beato mallorquín. Por lo menos,
(prueben o no los expresados argumentos, formulados por el docto
benedictino), a la luz de los trascritos pasajes lulianos, sobre todo
después de compararlos con los de San Anselmo, nada podrá ob-
jetarse contra la enumeración del polígrafo español junto al Santo
Doctor.


En esta Nota únicamente liemos estudiado los aspectos indis-
pensables de las razones necesarias, que nos ha inspirado el ar-
tículo del P. Garrido. En manera alguna, como advertimos antes,
hemos intentado ofrecer un estudio completo de la naturaleza,
objetividad de la fuerza demostrativa, significación histórica, valor
subjetivo y originalidad de dichos argumentos de carácter especu-
lativo. Una exposición crítica de esta índole tiene que llenar
muchas paginas. Pero derramará mucha luz sobre los puntos más
discutidos o combatidos del pensamiento luliano.


Tampoco hemos querido analizar la postura apologética del
Bto. Llull en sus relaciones con la de Santo Tomás de Aquino . 8 5
Ciertamente que no són idénticas. Mas creemos que las diferen-
cias reales que las distinguen no son, principalmente, las que han
sido señaladas por investigadores de autoridad indiscutible. 8 6 Tal
vez haya que subrayar nuevos matices muy significativos. 8 7


8 5 De verilate, q. 1 4 , art. 1.
8 5 FIUY BENITO MENDÍA, O . F . M . , En torno a las razones necesarias de la


Apologética Luliana, ed. cit., 1 0 7 ss. - FRAY B . XIBERTA, O . C , art. cit., pág. 1 6 ss.
8 7 MENÉNDEZ Y PELAYO, por ejemplo, cuya lealtad científica y devoción hacia


el beato Llull son innegables, juzga las razones necesarias lulianas a la luz del
principio tomista referente a las relaciones entre la razón y la fe; y afirma que
el error luliano es de método.


El Doctor mallorquín, según Menéndez y Pelayo, no intenta dar explicaciones
racionales de los misterios, sino que convierte en positiva la argumentación nega-


tiva. (Historia de los Heterodoxos Españoles, í, Madrid 1 8 8 0 , págs. 5 1 8 - 5 0 2 ) .


Es posible que, si Menéndez y Pelayo escribiera hoy, completara su dicta-
men, sobre todo después del detenido estudio de los escritos de Mesina y Túnez;
aunque bien es verdad que a él no le faltó la edición de Salzinger, cuyos tra-
tados encierran los suficientes datos ideológicos para una ampliación y ligera
rectificación de su fallo crítico.


El P. LONOPRÉ, O . F . M., con gran acopio de textos, sale al paso de quienes




SAN ANSELMO DE CANTERBURY Y EL BEATO RAMÓN LLULL 89


Ni nos propusimos, finalmente, precisar la significación real u
objetiva ni la subjetiva de la especulación racional en la teología
de San Anselmo de Canterbury (-f- 1109), de Ricarde de San Víc-
tor (*¡* 1175) y de Fray Mateo d'Acquasparta (*¡* 1402), en orden
a conocer el lugar histórico que corresponde, entre ellos, al Beato
mallorquín. 8 8


Pretendemos haber analizado y demostrado los suficientes aspec-
tos de su teología y de su apologética para poder afirmar un an-
tinaturalismo y un antiracionalismo como los que el P. Garrido
muestra en los escritos de S. Anselmo, aun a pesar del uso exa-
gerado que el pensador mallorquín hizo de sus razones necesarias.


Pueden no ser idénticas en todos sus aspectos, —nosotros así
lo creemos— las posiciones adoptadas por San Anselmo y por el
Beato Llull ante el problema de las relaciones entre la razón y
la fe. Pero los datos referidos acerca de la actitud tomada por
el segundo - y no son más que los que ha sugerido la vindica-
ción antiracionalística que el P. M. Garrido, O. S. B. escribió del
primero— permite sostener que el uno puede enumerarse junto
al otro. Es más. Dado que el Beato Llull invoca a favor de su
postura, en dicho aspecto de su Apologética, la autoridad de San
Anselmo, parece muy lógico —sobre todo, si existen otras pruebas
de un parentesco ideológico — , que el nombre del Santo Arzobispo
de Canterbury pueda presidir, si razones de orden cronológico no
lo impidieran, en la Historia de la Teologia Católica, la página
precedente a la que encabeza el nombre del autor del Libre de
Contemplado en Déu.


S. GARCÍAS PALOU, PBRO.


cifran el error luliano en el método, o sea en haber convertido en positiva la
prueba negativa (Lulle Raymond (Le bienhereux), Dictionaire de Theologie catho-


lique, IX, Paris 1926, cols. 1123-1124).
8 8 «II primo pensatore nel quale si sia presentato il motivo di una autonomia


delia ragione di fronte alia fede é stato S. Anselmo» (PASQUALE MAZZARELLA, til
contributo di Carmelo Ottaviano agli studi di filosofia medioevales, Sophia, XXIV,


Padova, 1956 pág. 339).
Véase Le <rationes necessariae» in S. Anselmo (CARMELO OTTAVIANO, Qüestioni


e testi medioevali, Sophia 1933, pp. 2-8).


7






LULLUS LATINUS


ZUR KRITISCHEN GESAMTEDITION DER LATEINISCHEN
WERKE DES RAIMUNDUS LULLUS


Raimundus Lullus (1235-1316), Zeitgenosse von Thomas von
Aquin, Dante und Duns Seotus, gehört zu den universalsten, aber
auch umstrittensten Persönlichkeiten des Mittelalters. Man bewun-
dert ihn als religiösen Dichter und grossen Beter, als Eremiten
und fahrenden Ritter des Glaubens, als Laientheologen und Er-
finder der kombinatorischen Logik, als Initiator arabischer Studien
und Organisator der Sarazenenmission, als unermüdlichen Mahner
von Päpsten und Konzilien, Königen und Universitäten, und als
geistigen Vorkämpfer im jahrhundertelangen Ringen des Abendlan-
des mit der Ubermacht des Islam.


Bei seinem bewegten Leben, das ihn von Mallorca bis nach
Armenien, von Paris bis nach Tunis führte, entfaltete er eine
staunenswerte literarische Produktivität. Wir wissen, dass er etwa
265, zum Teil sehr umfangreiche, Schriften verfasst hat; davon
sind uns heute etwa 240 bekannt. Von diesen sind 105 noch
ungedruckt und nur handschriftlich erhalten.


Die Uberlieferung dieses Corpus Lullianum ist überaus viel-
schichtig und kompliziert. Manche seiner Schriften, und nicht die
geringsten, verfasste er auf arabisch; dieser arabische Grundtext
ist noch nicht wiedergefunden, wir besitzen aber lateinische oder
katalanische Ubersetzungen. Andere Werke verfasste er auf kata-
lanisch, und nur dieser katalanische Text ist erhalten. Andere
wiederum wurden zwar auf katalanisch verfasst, aber dieser Urtext
ging verloren und nur die lateinische Ubersetzung blieb erhalten.
Wiederum andere sind auf katalanisch verfasst und sowohl auf




92 FRIEDRICH STEGMÜLLER


katalanisch wie in einer oder mehreren lateinischen Versionen
erhalten. Eine grosse Zahl bedeutender Werke hat Llull von
vornherein lateinisch geschrieben und dieser Text ist auf uns
gekommen.


Eine Gesamtedition des Corpus Lullianum muss daher sowohl
eine katalanische wie eine lateinische Sektion umfassen.


Nachdem von 1521 bis 1746 nur 5 katalanische Werke gedruckt
worden waren, edierte J. Rosselló 1859 die Obras rimadas und
1901-1903 in vier Bänden 9 weitere katalanische Werke. Die
grossangelegte Gesamtausgabe der katalanischen Werke, 1906 von
M. Obrador y Bennásar begonnen und seit 1913 von Salvador
Galmés weitergeführt, umfasst bis jetzt in einundzwanzig Bänden
35 katalanische Werke. Im Ganzen sind jetzt etwa 44 Werke Lulls
im katalanischen Text zugänglich; 7 katalanische Werke warten
noch auf ihre Erstveröffentlichung.


Weit verwickelter und ungünstiger liegen die Verhältnisse bei
den Editionen der lateinischen Werke.


Von 1480 bis 1720 wurden insgesamt 38 lateinische Werke,
zum Teil öfters, einzeln und in kleineren Sammlungen gedruckt.


Eine systematische Gesamtausgabe des Corpus Latinum Lullia-
num begann erstmals Ivo Salzinger (1669-1728). Seine berühmte
Mainzer Ausgabe (1721-1742) enthält in acht Bänden (I-VI, IX-X)
48 lateinische Werke; davon wurden 36 hier erstmals geboten,
während 12 bereits in älteren Drucken vorlagen.


Die grosse Initiative Salzingers sollte in Palma de Mallorca
ihre Fortsetzung finden mit der Edition der Opera Parva. Fünf
Bände waren geplant; drei davon (I, IV, V) sind 1744-1746
erschienen. Sie enthalten 15 Werke, freilich sind nur 3 davon
Ersteditionen.


Von 1746 bis 1914 sind als einzige Edition die Opera Medica
(Palma 1752) zu nennen, die 4 unedierte Schriften enthalten.


Auch die beginnende historische Erforschung des Mittelalters
brachte für die Edition der lateinischen Lullusschriften zunächst
keinen Fortschritt.


Mit dem Jahre 1914 begann nun eine Periode isolierter, zum
Teil fragmentarischer, Editionen einzelner kleinerer Lullusschrif-
ten, so durch Ramon d'Alós-Moner (1914), O. Reicher (1928),
Carmelo Ottaviano (1929), B. M. Xiberta (1934), J. Rius (1934),




ZUR KRITISCHEN GESAMTEDITION DER LATEINISCHEN WERKE 93


E. Longpré (1935), Salvador Galinés (1935), H. Wieruszowski
(1935), E. Wohlhaupter (1935), M. Honecker (1937), J. Millas
Vallicrosa (1953). Weitere 7 Opuscula. erschienen 1952-1954 in
den Studia Monographica et Recensiones.


Bei dieser Quellenlage steht die doxographische Lullusfor-
schung vor überaus grossen Schwierigkeiten. Von den etwa 240
lateinischen Lullusschriften sind noch 105 unediert und nur
handschriftlich erhalten. Bei seinen theologischen Werken ist das
Verhältnis noch ungünstiger: Von 108 Schriften sind noch 60
unediert.


Die Mainzer Ausgabe ist trotz der weitgespannten Pläne und
der gigantischen Arbeitskraft Ivo Salzingers ein Torso geblieben:
von 240 Schriften bietet sie nur 48. Weitere 30 gedruckte Werke
inuss man ausserhalb der Mainzer Ausgabe suchen, sei es in Inku-
nabeln oder anderen Altdrucken, oder in den selbst ein Torso
gebliebenen Opera Parva und den Opera Medica. Dabei sind voll-
ständige Exemplare der Mainzer Ausgabe nicht nur in den Anti-
quariaten sondern auch in den Bibliotheken eine grosse Seltenheit.
Ein Vergleich mit den alten Drucken und vor allem mit der
handschriftlichen Uberlieferung zeigt ausserdem, dass die Mainzer
Editoren mit der Tradition ziemlich frei umgegangen sind und
ihre Texte an vielen Stellen stilistisch nicht unerheblich überar-
beitet haben.


Auch die isolierten neueren Editionen einzelner Schriften, so
dankenswert sie sind, haben, weil nicht auf Erforschung und kri-
tischer Verarbeitung der gesamten handschriftlichen Tradition be-
ruhend, meist nur vorläufigen Charakter.


Eine kritische Gesamtedition des Corpus Lullianum Latinum
ist daher ein Grunderfordernis der modernen Lullusforschung.


Das Raimundus-Lullus-Institut (Maioricensis Schola Lullistica)
des Obersten Spanischen Forschungsrates hat sich nun zu dieser
Edition entschlossen. Mit der wissenschaftlichen Leitung der Edi-
tion wurde Prof. F. Stegmüller in Freiburg i. Br. beauftragt.


Diese Edition soll nach folgenden Grundsätzen geschehen:
1) Zunächst und vorwiegend werden diejenigen Werke in An-


griff genommen, die überhaupt noch nicht gedruckt sind.
2) Sodann werden auch die bereits gedruckten Werke in kri-


tischer Neuedition vorgelegt werden.




94 FRIEDRICH STEGMÜLLER


3) Die Edition geschieht unter Berücksichtigung und kritischer
Verarbeitung der gesamten handschriftlichen Uberlieferung.


4) Die Edition wird auf mehrere Mitarbeiter verteilt, die in
engem Zusammenhang und nach streng einheitlichen Grundsätzen
arbeiten. Jeder Mitarbeiter übernimmt möglichst die Werke einer
klar abgegrenzten Epoche.


5) Als Voraussetzung der gesamten Editionsarbeit wird zu-
nächst ein Manuale Lullianum vorbereitet. Dieses umfasst:


a) das Verzeichnis sämtlicher echten Werke LIulls mit ihren
Handschriften, mit ausführlichen Initien, Subinitien und Explicit,
samt den verschiedenen Versionen, Ubersetzungen und etwaigen
Drucken, mit Angabe der Standorte. Die Beschreibung der Hand-
schriften und Drucke basiert grundsatzlich auf Autopsie. Die bis-
herigen Werkverzeichnisse von Longpré (1926), Ottaviano (1930),
Glorieux (1934), Avinyó (1935), Carreras y Artau (1939) sind
zwar sehr wichtige Hilfsmittel; aber sie sind inzwischen vor allem
durch weitere Handschriftenfunde überholt und darum als grundle-
gendes Arbeitsinstrument für die Editoren nicht mehr ausreichend.


b) ein Verzeichnis der Opera dubia und spuria, ebenfalls
mit ihren Handschriften, Drucken, Initien und Standorten.


c) ein Verzeichnis der Lullisten, Antilullisten und Lullus-
forscher, mit Kurzbiographien, Angabe ihrer Werke, deren Hand-
schriften und Drucken. Dieser Teil soll eine Ergänzung und Wei-
terführung der grundlegenden Arbeit von Rogent-Durán sein.


d) die alten Werkkataloge, soweit ihnen selbständige Bedeu-
tung zukommt.


Die Vorbereitungsarbeiten für die Edition sind bereits seit zwei
Jahren im Gang. Ihr Stand ist zur Zeit folgender:


1) Das Verzeichnis der echten Lullusschriften und der Dubia,
bearbeitet von Herrn Dr. Johannes Stöhr, ist zum grössten Teil
fertiggestellt.


2) Das Verzeichnis der Lullisten wird von Prof. Friedrich
Stegmüller vorbereitet.


3) Die Edition der ungedruckten Schriften aus den Jahren
1291-1299 hat Professor P. E. W. Platzeck OFM in Rom über-
nommen.


4) Die Neuedition des Sentenzenkommentars aus dem Jahre
1298 wird von Herrn Oskar Saier (Freiburg i. Br.) vorbereitet.




ZUR KRITISCHEN GESAMTEDITION DER LATEINISCHEN WERKE 95


5) Die Edition der Ars Magna Praedicationis aus dem Jahre
1304 hat P. Abraham Soria OFM übernommen. Die Transkription
ist abgeschlossen; die Kollation der Handschriften ist im Gang.


6) Die Periode von Montpellier (1304-1309) wird Herr F. X.
Bantle (Freiburg i. Br.) bearbeiten.


7) Die Edition der Pariser Periode (1309-1311) hat Herr Dr.
Helmut Riedlinger in Freiburg i. Br. übernommen.


8) Die Edition der 46 theologischen Spätschriften aus der
Periode von Messina und Tunis (1313-1315), bearbeitet von Dr. Jo-
hannes Stöhr, ist im Manuskript abgeschlossen und druckfertig.


9) Ausserdem hat Dr. J. Stöhr weitere 4 Schriften aus den
Jahren 1311-1313 transkribiert und zum Teil kollationiert.


10) Die Schriften weiterer Epochen werden von spanischen
Mitarbeitern auf Vorschlag des Bektors der Scholla Lullistica Maio-
ricensis, Can. Dr. S. Garcías Palou bearbeitet werden.


Die Edition des Corpus Lullianum Latinum wird voraussichtlich
wenigstens 30 Bände umfassen müssen. Wenn die Arbeit in vollem
Gang ist, dürften jährlich etwa zwei Bände erscheinen können.


Möge diesem schwierigen Unternehmen auch weiterhin der Se-
gen Gottes, der Eifer der Mitarbeiter und das Wohlwollen der
Förderer nicht versagt bleiben.


FRIEDRICH STEGMÜLLER
Freiburg i. Br.






ENTORN DE L'ANTILUL• LISME
DE SANT ROBERT BELLARMINO


EL PROCÉS DEL SANT OFICI CONTRA EL MONJO CELESTÍ
DON PLACIDO PERILLI, 1607


Trinity College Library, Dublin, ms. 1229
(Roman Inquisition II 6), ff. 245r-255r


És ben coneguda dels historiadors del lul·lisme l'evolució del
pensament de sant Robert Bellarmino, ara doctor de l'Església
universal, sobre les obres i les doctrines de Ramon Llull. El
professor de Lovaina que entre 1569 i 1576 deixava incerta la
qüestió de l'ortodòxia del Mestre, com a encara no decidida per
la Santa Seu, 1 en devenir cardenal i membre del Sant Ofici s'hi
mostrarà de cada dia més desfavorable, fins a redactar el 1619 la
Summa causae Raimundi Lulli, que tant haurà d'influir, un segle
més tard, en la posició antilulliana de Benet X I V . 2 Tot remarcant
que Llull sotmeté sempre les seves sentències al judici de l'Es-
glésia, creia però el cardenal que calia prohibir-ne tots els escrits,
d'altra banda ben inútils, fins que hom no els corregís de tot
quant tenien de perillós i de malsonant. 3


1 Per bé que el De scriptoribus ecclesiasticis de Bellarmino no fos estampat
fins al 1613, a Roma, sabem pel testimoni d'ell mateix que el seu primer esborrany
venia dels anys de Lovaina. I que el judici incert sobre Llull ve d'aquells anys
primerencs consta pel fet de no aparèixer el seu nom en la comparació entre els
primers esborranys i l'edició romana que fa el P. Xavier-Marie LE BACHELET, S. I . ,
Auctarium bellarminianum. Supplement aux auvres du cardinal Bellarmin (Paris 1913)


204-205, 339-357.
2 Vegeu Josep TARBÉ, Un document del papa Benet XIV sobre el lul lisme, als


Estudis universitaris catalans 20 (1935) 142-161.


3 Summa cit., publicada per LE BACHELET, 632-636 (veg. 635-636).




9 8 MIQUEL BATLLORI, 8. J.


Bcllarmino, en el seu vot , recollia una persistent prevenció
de la Inquisició romana envers les doctrines lul·lianes, prevenció
que s'havia anat afermant per tot Itàlia des que el 1503 havia
aparegut a Barcelona el Directorium inquisitorum de Nicolau Eyme-
rich, estampat per Joan Luschner per encàrrec de l'inquisidor ge-
neral d'Espanya, fra Diego de Deça O. P., bisbe de Palència i
més tard arquebisbe de Sevilla. 4 De llavors ençà, tot un seguit de
llistes de llibres i d'autors herètics hi incloïen el nom de Ramon
Llull , 5 que fou també posat, més solemnement, en VIndex que
Pau IV publicà l'any 1559.


Malgrat que el propi concili de Trento l'en tragué el 1563 per
l'interès mancomunat de totes les terres catalanes —recordem l 'ac-
tuació del canonge barceloní Joan Vileta i dels dos jesuïtes Jeroni
Nadal, mallorquí, i Jeroni Domènech, valencià, 6 que impediren que
el nom del Mestre fos inclòs en el nou Index mitigat de Pius IV
(1564) — , Bellarmino sabia que si Gregori XIII no l'hi havia posat
novament, com demanava el cardenal Sirleto, això es devia prin-
cipalment al desig de no ofendre el rei Felip II, i que per la
mateixa raó se n'havia abstingut també Climent VIII.


En la pràctica, els inquisidors romans seguien considerant les
obres de Ramon Llull com a condemnades solemnement per Gre-
gori XI, malgrat la sentència favorable de Martí V, enarborada
constantment per tots els lul·listes com a trofeu de victòria. En
el procés de Giordano Bruno, que dugué a la seva famosa condem-
nació l'any 1600 i en què el cardenal Bellarmino havia estat un
dels inquisidors, l 'ex-dominicà declarava: «che bene ho tenuto


4 Vegeu ara J. M . MADUREIX-J. RUBIÓ. Documento para la historias Je la im-


prenta y librería en Barcelona ( 1 4 7 4 - 1 5 5 3 ) (Barcelona 1 9 5 5 ) 3 7 0 - 3 7 1 , doc. 2 1 2 .
5 Interessant el recull miscel·lani de la Biblioteca vaticana Z. 1 0 2 0 . I. 5 5 4 ;


vegeu també H. REUSCH, Der Index der verbotenen Bücher, I (Bonn 1 8 8 3 ) ; ID., Die


índices librorum prohibitorum des sechzechnten Jahrhunderts (Tübingen 1 8 8 6 ) ; J. Hu.-


GERS, Der Index der verbotenen Bücher... (Freiburg im Br. 1 9 0 4 ) ; G . BUSCHBELI.,


Reformation und Inquisition in Italien um die Mitte des XVI. Jahrhunderts (Pader-


born 1 9 1 0 ) .
6 Veg. les meves notes El lulismo en Italia. (Ensayo de síntesis) a la Revista


de filosofía 2 (Madrid 1 9 4 3 ) 2 5 3 - 3 1 3 , 4 7 9 - 5 3 7 (p. 5 1 6 ) ; i Mario SCADUTO, Laínez e


1'índice del 1559. Lulio, Sabunde, Savonarola, Erasmo, en Archivum historicurn


Societatis lesu 2 4 ( 1 9 5 5 ) 3 - 3 2 .




E N T O R N D E L ' A N T I L U L L I S M E D E S A N T R O B E R T B E L L A R M I N O 99


presso di me libri d'autori dannati, come di Raimundo Lullo et
altri, ch'hanno trattato di filosofia».7


Aquesta actitud suspiciosa del Sant Ofici, que havia de durar
tot el llarg pontificat de Pau V (1605-1621), ve confirmada pel
procés contra el monjo celestí Don Placido Perilli, lul·lista desco-
negut fins ara, en la condemnació del qual l'any 1607 va haver
d'intervenir també, com a un dels cardenals inquisidors, sant Ro-
bert Bellarmino.


No sabem, ni podem saber, si les actes del procés, amb els
escrits lul·lians del processat, que certament hi foren presentats
(cf. f. 248v), es conserven encara al Sant Ofici de Roma, l'arxiu
del qual resta tancat i barrat als estudiosos amb set segells i a
pany i clau. Afortunadament però la sentència dels Inquisidors
romans i la retractació del processat han anat a raure en aquell
fons del Sant Ofici que, traslladat a París en temps napoleònic,
passà a la biblioteca del duc de Buckingham, i d'allà a la biblio-
teca del Trinity College de Dublín. 8


* * *


De Don Placido Perilli no tenim més dades que les que es
desprenen de la sentència i de la retractació que ara publiquem,
essent més tost escadussera la bibliografia que hi ha sobre l'orde
celestí, principalment a Itàlia. 9


Sabem que era de Novi Vèlia, a la subregió del Cilento, entre
els golfs de Salern i de Policastro, població pertanyent a la diòcesi
de Capaccio, sufragània de Salern, a cavall entre la Campània i
la Lucània (cf. ff. 245r i 253r); i sabem també que son pare havia
nom Angelo. Com a profés de l'orde celestí, estava en qualque
manera vinculat amb el monestir de l'Aquila, capital del ducat
i de la regió dels Abruzzi on sant Pere de Maiella, papa Celestí V,


7 Angelo MERCATI, II sommario del processo di Giordano Bruno (Città del


Vaticano 1 9 4 2 ) 1 0 6 (=>Studi e testi, tom 1 0 1 ) .
8 T . K . ABBOTT, Catalogue of the Manuscripts in the Library of Trinity College,


Dublin (Dublin-London 1 9 0 0 ) , només especifica els processos contra personatges
britànics; per això tot un seguit de processos d'interès hispànic, com aquest de
Perilli, són desconeguts dels estudiosos.




ion MIQUEL BATLLORI, S. J.


havia fundat l'orde monàstic que prengué el seu nom; però almenys
en els moments del procés inquisitorial devia viure en el monestir
0 convent de Bolonya, perquè foren els inquisidors bolonyesos
que trameteren la causa al Sant Ofici de Roma (f. 245r); de tota
manera la sentència havia de fer-se pública «en el capítol de l'Aquila
1 en el convent de Bolonya» (f. 250v).


El fet de pertànyer a l'orde fundat per sant Pere Celestí, en
qui tantes esperances havia dipositat el propi Ramon Llull per als
seus projectes espirituals, doctrinals i missioners, podria induir-nos
a sospitar que el lul·lisme de Don Placido Perilli tingués la seva
arrel en la tradició del seu orde religiós, tan estretament unit amb
els espirituals franciscans en els segles x m è i x i v 6 ; car, si ja sa-
bíem quelcom de certes relacions de Mestre Ramon amb alguns
espirituals de la Provença i d'Itàlia, ara ens consta documental-
ment també els seus contactes, almenys doctrinals, amb el qui,
a la mort de Pere Joan Olieu, devingué com a capitost dels es-
pirituals, Arnau de Vilanova. 9


Però, d'una banda, una tradició lul·liana entre els celestins
d'Itàlia, de França o de Catalunya (el 1410 s'establiren, per qual-
que temps, a Barcelona) ens és del tot desconeguda; de Paltra,
el mateix Don Placido té cura d'informar-nos que el seu lul·lis-
me venia de Barcelona (f. 249r), on havia copiat 1'Apostrophe o
Liber de articulis fidei (ja estampat a Barcelona mateix el 1504,
a Colònia el 1509, i més recentment a París el 1578 i el 1598), 1 0
l'Ars iuris i l'Ars brevis,n i fragments d'altres obres lul·lianes
impreses, amb la finalitat de comentar l'Art magna.


9 Vegeu el meu recent treball Dos nous escrits espirituals d'Arnau de Vila-


nova, als Analecta sacra tarraconensia 28 (1955) 45-70.


10 ROGENT-DURAN, núms. 32, 40, 122, 144.


11 El text ms. diu solament Ars iuris brevis eiusdem (f. 249v). Però com que
no hi ha cap llibre lul·lià d'aquest títol, i e n canvi sabem (cf. supra, nota 2)
que les proposicions qualificades per la Inquisició romana pertanyien al Liber de
articulis fidei i a l'Ars brevis, creiem que el text ha d'ésser corregit de la ma-
nera que més endavant ho fem. Del primer d'aquests dos llibreB hi havia nom-
broses edicions cinccentistes (cf. ROGENT-DURAN, p. 391, i MADURELL-RUBIÓ, p. 972);
de la primera —si doncs n o es tractava d'una errada del copista, cosa que no
sembla probable, essent diferents les proposicions qualificades de caràcter jurídic —
només una, i encara perduda: la de Roma 1516 (ROGENT-DURAN, n u ï n . 63).




E N T O R N D E L ' A N T I L U L L I S M E D E S A N T R O B E R T B E L L A B M I N O l i ' l


Retornat, sembla, a Bolonya, ple d'entusiasme per la doctrina
lul·liana, començà a difondre-la de paraula i per escrit. No consta
que arribés a publicar els seus comentaris a Ramon Llull , 1 2 però
els seus papers foren arreplegats per la Inquisició de Bolonya i
tramesos a Roma. En foren extrets una llarga sèrie de proposicions
(ff. 245v-248r), moltes de les quals són de Llull a la lletra, d'altres
inspirades en les seves doctrines; i totes meresqueren la qualifi-
cació o les qualificacions «d'herètiques en part, en part errònies,
d'altres amb sabor d'heretgia, malsonants en la fe, perilloses, in-
jurioses envers Déu, la sagrada escriptura i els sants pares, sedi-
cioses, ofenents les piadoses oïdes, temeràries i escandaloses res-
pectivament». De més a més, l'entusiasta Don Placido s'havia
atrevit, en certs llocs dels seus escrits, a titllar alguns doctors
catòlics, sens dubte antilul·lians, d'audaços, calumniadors i sacrílegs;
sobretot «l'autor del Directorium inquisitorum> era, per a ell,
«fautor d'heretges», més encara, «heresiarca criminosíssim, horri-
ble blasfem, falsari, inquisidor dels cels [ = astròleg] i guia cec»
(f. 248v).


Don Placido al·legà, davant els inquisidors romans, la seva
absoluta bona fe, car ni llegint Ramon Llull, ni escrivint-ne un
breu comentari, mai no hi havia reparat cap heretgia ni error;
més encara, fiat «de certes suposades sentències d'uns certs co -
missaris apostòlics» —al·lusió clara a la «sentència definitiva» del


1 2 La sentència parla concretament d'un «comentariolum» ja compost (f. 249r),
però no sembla pas que Perilli arribés a publicar res, ni sobre Ramon Llull ni
sobre cap altre tema teològic, car el seu nom manca tant en el Nomenclàtor li-
terarius de Hurter (cf. V, p. ccxn) com en C. TALERA DI MANFREDONIA, Historie


sagre degli uomini illustri per santità delia congregazione dei celeslini (Bologna 1648


i 1689). Per a Itàlia no tenim cap catàleg de celestins escriptors com el que hi
ha per als celestins francesos en els mss. 18342-18343 de la Biblioteca nacional
de París. En general, per a la història dels celestins manquen obres modernes;
cal acudir encara als autors que han escrit en general sobre els ordes religiosos
(veg. principalment M . HEIMBUCHER, Die Orden und Kongregationen der katholi-


schen Kirche $, I, Paderborn 1933, 212-214) i els corresponents articles dels dic-
cionaris eclesiàstics, entre els quals són particularment remarcables el de J. BESSE
O . S . B. al Dictionnaire de théologie catholique, U/2 (Paris 1910) 2064-2068; el


de L. OLIGER 0 . F. M . a la Enciclopedia cattolica, III (Città del Vaticano 1949)


1254-1255; i el del P. JOSEPH DUHR S . I. al Dictionnaire de spiritualité, III (Paris


1953) 377-385, el més complet de tots.




102


1419 - havia cregut que la doctrina lul·liana era «recta i aprovada
per la santa Església romana» (f. 249r). Malgrat tot, Don Placido
fou solemnement sentenciat dia 12 de juny 1607 com a «fortament
suspecte d'heretgia» (f. 250r), i condemnat a fer una solemne
retractació, a restar indefinidament privat de veu activa i passiva,
a no parlar ni escriure de les doctrines lul·lianes, a presentar al
Sant Ofici els altres escrits d'aquest caire que tal vegada tingués
encara, i a practicar una llarga sèrie de penitències: per tres anys,
recitar setmanalment el rosari i els set salms penitenciáis i diària-
ment els salms 130 i 138; per un any, dejunar tots els divendres
(f. 250rv).


Sembla clar que Don Placido no fou un heretge formal, però
a més d'un podrà semblar que aquesta sentència del Sant Ofici és
una formal condemnació de la doctrina de Ramon Llull, del qual
són preses quasi a la lletra un bon nombre de proposicions con-
demnades. Tinguem en compte, però, que una sentència del Sant
Ofici no és un decret de condemnació, amb valor universal; que,
pel que es veu, els jutges donaven molt de pes al Directori de
l'Eymerich, i en canvi negaven tota vàlua a la sentència del 1419;
i que un dels jutges més qualificats, el cardenal Bellarmimo, en
haver de formular un vot de més transcendència l'any 1619, no
titllarà pas d'herètics els escrits de Ramon Llull, sinó solament
de perillosos, malsonants, inútils i obscurs: 1 3 era doncs una qüestió
més tost de terminologia que no pas de fons teològic.


Finalment, res no sabem dels seguidors que hagués pogut tenir
a Bolonya o dintre del seu propi orde religiós Don Placido Perilli,
ni tenim proves per a poder afirmar que amb ell estigui relacionat
aquell monjo celestí de Lió, Benet Gonon, natural de Bourges,
que en la seva col·lecció de Vitae et sententiae patrum Occidentis
encabia a Lió mateix el 1625 la biografia de Ramon Llull per
Charles de Bouvelles i l'Epigrama de Beat Renà d'Alsacià, 1 4 i que
Salzinger, uns segles més tard, encara enumerarà entre els lul-
listes. , s


1 3 LE BACHEI.ET, 635.


' * ROGENT-DURAN, núm. 196, i veg. p. 255.


is Ibid., p. 278.




EMORN DE L' ANTILUL' LJSME DE SANT ROBERT BELLARMINO 103


* * *


El document que publiquem a la seguida consta de dues parts
ben diferenciades: la sentència dels inquisidors del Sant Ofici i la
retractació de Don Placido Perilli, ambdues datades a Roma el
dimarts, dia 12 de juny del 1607, la primera en la casa del car-
denal Pinelli a la regió de Sant Eustaqui, la segona en el palau
del Sant Ofici.


Els inquisidors generals que actuen com a jutges i posen en
la sentència llur signatura autógrafa son: Domenico Pinelli, car-
denal bisbe d'Òstia; fra Girolamo Bernerio, dominicà d'Ascoli, carde-
nal bisbe de Porto; Paolo Sfrondato, nebot del papa regnant Pau V,
cardenal del títol de Santa Cecília; fra Anne d'Escars de Givry,
benedictí, cardenal de Santa Susanna; Lorenzo Bianchetti, cardenal
de Sant Llorenç in Panisperna; Pompeo Arigoni, cardenal de Santa
Balbina; Roberto Bellarmino, cardenal de Santa Maria in Via; An-
tonio Zapata, cardenal de Santa Creu de Jerusalem; Innocenzo del
Búfalo, cardenal de Santa Pudenciana; Ferdinando Taverna, car-
denal de Sant Eusebi; i fra Anselmo Marzato da Sorrento, caputxí,
cardenal de Sant Pere in Montorio (f. 245rv).


Segueix la sèrie de proposicions condemnades (ff. 245v-248r),
que més avall són repetides en la retractació (f. 252r). El text
autògraf de la retractació de Don Placido és molt més correcte
que no pas el text del copista o amanuense del Sant Ofici que
escriu tota la sentència, des dels seus preàmbuls. Tot amb tot, no
reproduïm dues vegades la mateixa llista de proposicions: la donem
entre els preàmbuls de la sentència, afegint-hi entre claudàtors
només aquells mots de la retractació que semblen necessaris perquè
les frases tinguin sentit perfecte, i anotant en l'aparat crític les
divergències del segon text que no siguin purament ortogràfiques.


A continuació vénen la condemnació de les proposicions sus-
dites (ff. 248r-249v) i la sentència contra el monjo celestí (ff. 249v-
251 v).


La segona part comença amb un preàmbul, escrit pel mateix
amanuense de la primera (ff. 251v-252r), i continua amb el text
autògraf de la retractació de Don Placido davant el comissari ge-
neral de la Inquisició romana, fra Agostino Galamino, un dels




104 MIQUEL BATLLOBI, S. J.


qualificadors d'aquelles proposicions lul·lianes, les censures del qual
estaven, o estan encara, en el cos del procés del Sant Ofici, car
allà les trobà, anys a venir, el cardenal Prospero Lambertini
(Benet X I V ) . 1 6


La influència que el procés contra Don Placido Perilli ha exercit
damunt l'antilul·lisme d'un doctor de l'Església i d'un papa, li
lleva el to d'una pura anècdota, per a encabir-lo amb un cert
relleu en la història general del lul·lisme teològic.


MIQUEL BATLLOBI, S. J.


Roma, 31 de juliol, 1956.


M Cf. supra, nota 2.




E N T O R N D E L ' A N T I L U L L I S M E D E S A N T R O B E R T B E L L A R M I N O 105


T E X T


[I]


[245r] Dominicus episcopus Ostiensis Pinellus, Fr. Hieronymus
Bernerius episcopus Portuensis Asculanus, Paulus Sfondratus tituli
sanctae Caeciliae, Fr. Annas Decars tituli sanctae Susannae de
Givry, Laurentius tituli sancti Laurentii in Pane et Perna Blan-
chettus, Pompaeus tituli sanctae Balbinae Arigonius, Bobertus tituli
sanctae Mariae in Via Bellarminus, Antonius tituli sanctae Crucis
in Hicrusalem Çapata, Innocentius tituli sanctae Pudentianae de
Bubalis, Ferdinandus Taberna tituli sancti Eusebii et Fr. Ansel-
mus Marzatus tituli sancti Petri in Monteaureo Monopolitanus,
misericordia divina sanctae Bomanae ecclesiae cardinales in uni-
versa república christiana adversus haereticam pravitatem generales
inquisitores a Sancta Sede Apostólica specialiter deputati.


Cum tu Don Placidus quondam Angeli Perilli de Novo, Ca-
putaquensis dioecesis, sacerdos professus ordinis Caelestinorum, ae-
tatis tuae annorum 32 in Sancto Officio Inquisitionis Bononiae
primum, atque subinde in bac sancta universali Inquisitione Ro-
mana delatus et carceratus fuisses, in et super eo quod, doctrina
Raymundi Lulli vehementer addictus, multa scandalosa, temeraria,
calumniosa et haeresim sapientia dixisses atque scripsisses, neces-
sariis diligentiis oportune adhibitis factaque librorum et scriptorum
[245v] tuorum perquisitione iisque de mandato nostro per viros
religiosos et doctos diligenter inspectis, inventum est in eis inter
alia infrascriptas propositiones respective continere:


Fides christiana quoad omnes et singulos eius articulos probari
et demonstrari potest, et de facto probatur per necessarias ratio-
nes, per potissimum demonstrationis genus, quod dicitur per equi-
parantiam; et haec via ad convertendum infideles est facilior aliis
ómnibus; durum enim et periculosum videtur infidelibus creduli-
tatem suam pro aliena credulitate seu fide dimitiere, sed falsum
et impossibile pro vero et necessario non deserere, quis eorum
poterit sustinere?


Divinis attributis absolutis quaedam tribuuntur correlativa, ut
bonitati, bonificans, bonificabile, bonificare; aeternitati, aeternifi-
cans, aeternificabile, aeternificare et sie de aliis. Item essentialia
bonitatis constituunt tria correlativa et sie de aliis.


Respectu horum correlativorum ponitur pluralitas in Deo , et
distinetio realis eorumdem.


His divinis perfectionibus absolutis, ut bonitati, aeternitati etc.,
tribuuntur actus intrinsici naturales et perfecti, ut naturare, [246r]


8




106 MIQUEL BATLLORI, S. ï .


bonificare, aeternificare etc., et tales perl'ectiones sunt activae et
foecundae intrinsece.


Bonificans, bonificabile, bonificare sunt tres divinae personac,
et sicut Pater est persona et Filius est persona, sie eorum ope-
rario intrinseca est persona.


Deus est ens quod tantum agit in se quantum ipse est, et habet
in se essentialiter suos correlativos sine quibus non posset habere
immensas et aeternas rationes; et cum sit actus purus, aeternus
et infinitus, agit aeternaliter et infinite aeternum et infinitum.


Spiritus Sanctus dicitur et appellatur sanetus quia est opus
sanetificationis.


In divinis est prineipium [prineipians et non prineipiatum quod
dieimus Patrem; prineipium]" non prineipians et prineipiatum, quod
dieimus Spiritum Sanctum; et prineipium prineipiatum et prinei-
pians, quod dieimus Filium.


Quod recenter natus puer b indigeat pluribus, quam animaba
irrationalia, quorum plura moventur de loco ad locum immediate
nata, et a nativitate habent plumas vel lanam pro túnica, herbam
vel semina pro eibo, terram pro lecto etc., et breviter quod plu-
ribus periculis et necessitatibus et imperfectionibus sit expositus
a sui nativitate, quam aliquod aliud animal, oportet quod hoc sit
ratione [246v] peccati generalis et infectionis, a primis parentibus
decisa in omnes homines est extensa.


Quam cito verum est dicere quod est homo, tarn cito in quan-
tum est homo est inimicus dei.


Non peccantibus primis parentibus, eorum posteritas haberet per
naturam quod illi habuerunt per gratiam; peccantibus vero, habuit
per naturam quod illi habuerunt per culpam.


Si Deus plus dedisset boni sine aliquo mérito per gratiam, quam
puniret propter culpam, sua iustitia esset defectiva; 0 oportet ergo
quod iustitia Dei tantum puniat in homine propter culpam quan-
tum dedit per gratiam.


Si non est recreatio, non assequitur Deus in natura humana
finem beatitudinis, ad quem ipsam creavit, et sie sapientia sua fuit
defectiva; sed hoc est impossibile; oportet ergo recreationem esse,
per quam natura humana, quae ratione peccati tendit in nibilum,
reducatur ad finem debitum.


Omnis anima rationalis quae movet corpus suum ad utendum
iis quorum usu corpus non est dignum, peccat; d sed anima imme-
diate cum est infusa corpori movet corpus ad eius e necessitates,
ut ad augmentum vel ad sumendum eibum vel potum et ad uten-


• ho prenem del f. 253v || b / 253v afegeix nisi adniinistrelur ei moreretur ||
c / . 255c afegeix quod est impossibile || d / . 254r afegeix et per consequens est
subiecta peccato || e / . 254r afegeix (corporis) ||




ENTORN DE L' ANTILUL' LISME DE SANT ROBERT BELLABMINO 107


dum rebus quibus vivit, quae sunt creaturae Dei quarum usu non
est dignum corpus alicuius ho[247r]' minis; ergo anima ex hoc
habet culpam generalem.


Si non esset recreatio, per quam fieret satisfactio generalis, sicut
peccatum et offensa fuit generalis, omnes nomines, tam iusti iu-
stitia morali quam iniusti, damnarentur aeternaliter; quod est im-
possibile, quia iustitia Dei non discerneret inter iustum et iniustum,
quia haberet subiectum confusum.


Item in iustis iustitia morali non est peccatum nec culpa pec-
cati actualis, tametsi tam in iustis iustitia morali quam in iniustis
sit peccatum originale, ratione cuius omnes puniuntur; alias esset
Deus iniustus.


Si non esset recreatio, non posset Deus iudicare peccatores ad
poenam aeternam pro peccato actuali, quia iam sunt iudicati ra-
tione peccati originalis, et qui iudicatus est semel ad poenam
aeternam, non potest iterato ad poenam aeternam iudicari.


Si natura humana non est assumpta a divina, nulla dignitas
divina habet perfectionem nec quietem in productione mundi; ergo
oportet incarnationem esse, ut dignitates divinae quietentur in crea-
tura, cum in nullo alio opere extrínseco possint quietari nisi in isto.


Omne id per quod natura humana magis moveri potest et debet
ad Deum dibgendum, Deum faceré est necessarium, alias nollet
se intime et totaliter ab ea diligi, quod est impossibile; [247v]
vel vellet se Deus diligi summe et totaliter a natura humana, ipso
non faciente in ea totum id per quod plus debet eum diligere,
et sie requireret ab ea quod non debet h exigere et vellet relatio-
nem amoris verius fundari in ea, quam in se ipso, quod est impos-
sibile; ergo oportet incarnationem esse.


Si Deus fecisset recreationem naturae huinanae per angelum vel
per aliam creaturam sibi hypostatice unitam, non esset natura hu-
mana restituta vel restaurata sufficienter; ergo non esset in illa
nobilitate in qua erat ante peccatum, quia esset obligata illi crea-
turae cui ante peccatum nom erat obligata.


Si foemina coneipiens Christum non fuisset virgo in conci-
piendo, persona Filii Dei non assumpsisset carnem virginem, sed
corruptam, et sie non esset sufficiens recreator et reparator nec
perfectus satisfactor peccati.


Si Filius Dei nasceretur ex non virgine, non esset eius huma-
nitas in pleno obedientia et potestate divinitatis, nec substantificata
in natura divina, sed natura divina non operaretur ex ea in' vir-
tute divinae naturae, cuius est operari sine corruptione.


' /. 254T afegeix ergo primi parentes fuerunt contra Deum || g / . 254r afegeix
quia potestas divina Semper potest faceré in mundo maius et melius opus quocun-
que opere facto alio ab isto ||-h / . 254r deberet || ' a f. 254v manca in ||




106 MIQUEL BATLLORI, S. I.


bonificare, aeternificare etc., et tales perfectiones sunt activae et
foecundae intrinsece.


Bonificans, bonificabile, bonificare sunt tres divinae personae,
et sicut Pater est persona et Filius est persona, sie eorum ope-
rario intrinseca est persona.


Deus est ens quod tantum agit in se quantum ipse est, et habet
in se essentialiter suos correlativos sine quibus non posset habere
immensas et aeternas rationes; et cum sit actus purus, aeternus
et infinitus, agit aeternaliter et infinite aeternum et infinitum.


Spiritus Sanctus dicitur et appellatur sanetus quia est opus
sanetificationis.


In divinis est prineipium [prineipians et non prineipiatum quod
dieimus Patrem; prineipium]" non prineipians et prineipiatum, quod
dieimus Spiritum Sanctum; et prineipium prineipiatum et prinei-
pians, quod dieimus Filium.


Quod recenter natus puer b indigeat pluribus, quam animaba
irrationalia, quorum plura moventur de loco ad locum immediate
nata, et a nativitate habent plumas vel lanam pro túnica, herbam
vel semina pro eibo, terram pro lecto etc., et breviter quod plu-
ribus periculis et necessitatibus et imperfectionibus sit expositus
a sui nativitate, quam aliquod aliud animal, oportet quod hoc sit
ratione [246v] peccati generalis et infectionis, a primis parentibus
"decisa in omnes homines est extensa.


Quam cito verum est dicere quod est homo, tarn cito in quan-
tum est homo est inimicus dei.


Non peccantibus primis parentibus, eorum posteritas haberet per
n atur am quod illi habuerunt per gratiam; peccantibus vero, habuit
per naturam quod illi habuerunt per culpam.


Si Deus plus dedisset boni sine aliquo mérito per gratiam, quam
puniret propter culpam, sua iustitia esset defectiva; 0 oportet ergo
quod iustitia Dei tantum puniat in homine propter culpam quan-
tum dedit per gratiam.


Si non est recreatio, non assequitur Deus in natura humana
finem beatitudinis, ad quem ipsam creavit, et sie sapientia sua fuit
defectiva; sed hoc est impossibile; oportet ergo recreationem esse,
per quam natura humana, quae ratione peccati tendit in nihilum,
reducatur ad finem debitum.


Omnis anima rationalis quae movet corpus suum ad utendum
iis quorum usu corpus non est dignum, peccat; d sed anima imme-
diate cum est infusa corpori movet corpus ad eius e necessitates,
ut ad augmentum vel ad sumendum eibum vel potum et ad uten-


• ho prenem del f. 253v || b / 253v afegeix nisi administre!ur ei moreretur ||
c /. 253v afegeix quod est impossibile || d / . 254r afegeix et per consequens est
subiecta peccato || e / . 254r afegeix (corporis) ||




E N T O R N D E L ' A N T I L U L " L I S M E D E S A N T R O B E R T B E L L A B M I N O 107


dum rebus quibus vivit, quae sunt creaturae Dei quarum usu non
est dignum corpus alicuius ho[247r]' minis; ergo anima ex hoc
habet culpam general em.


Si non esset recreatio, per quam fieret satisfactio generalis, sicut
peccatum et offensa fuit generalis, omnes nomines, tam iusti iu-
stitia morali quam iniusti, damnarentur aeternaliter; quod est im-
possibile, quia iustitia Dei non discerneret inter iustum et iniustum,
quia haberet subiectum confusum.


Item in iustis iustitia morali non est peccatum nec culpa pec-
cati actualis, tametsi tam in iustis iustitia morali quam in iniustis
sit peccatum originale, ratione cuius omnes puniuntur; alias esset
Deus iniustus.


Si non esset recreatio, non posset Deus iudicare peccatores ad
poenam aeternam pro peccato actuali, quia iam sunt iudicati ra-
tione peccati originalis, et qui iudicatus est semel ad poenam
aeternam, non potest iterato ad poenam aeternam iudicari.


Si natura humana non est assumpta a divina, nulla dignitas
divina habet perfeccionem nec quietem in productione mundi; ergo
oportet incarnationem esse, ut dignitates divinae quietentur in crea-
tura, cum in nullo alio opere extrínseco possint quietari nisi in isto.


Omne id per quod natura humana magis moveri potest et debet
ad Deum diligendum, Deum faceré est necessarium, alias nollet
se intime et totaliter ab ea diligi, quod est impossibile; [247v]
vel vellet se Deus diligi summe et totaliter a natura humana, ipso
non faciente in ea totum id per quod plus debet eum diligere,
et sie requireret ab ea quod non debet h exigere et vellet relatio-
nem amoris verius fundari in ea, quam in se ipso, quod est impos-
sibile; ergo oportet incarnationem esse.


Si Deus fecisset recreationem naturae humanae per angelum vel
per aliam creaturam sibi hypostatice unitam, non esset natura hu-
mana restituía vel restaurata sufficienter; ergo non esset in illa
nobilitate in qua erat ante peccatum, quia esset obligata illi crea-
turae cui ante peccatum nom erat obligata.


Si foemina concipiens Christum non fuisset virgo in conci-
piendo, persona Filii Dei non assumpsisset carnem virginem, sed
corruptam, et sie non esset sufficiens recreator et reparator nec
perfectus satisfactor peccati.


Si Filius Dei nasceretur ex non virgine, non esset eius huma-
nitas in pleno obedientia et potestate divinitatis, nec substantificata
in natura divina, sed natura divina non operaretur ex ea in' vir-
tute divinae naturae, cuius est operari sine corruptione.


1 f. 254r afegeix ergo primi parentes fuerunt contra Deum || g / . 254r afegeix
quia potestas divina Semper potest faceré in mundo maius et melius opus quocun-
que opere facto alio ab isto || h / . 254r deberet || ' a f. 254v manca in ||




108 MIQUEL BATLLOBI, S . J.


Iesus debet satisfacere pro peccato primorum parentum cum
passionei quae sit [248r] in altissimo et summo gradu passionis,
ut transcendat delectationem peccati, ut peccatum deleat ratione
satisfactionis; ergo debet mori, ut sua morte satisfaciat pro pec-
cato originali.


Si Iesus non esset mortuus, quantum ad meritum posset supe-
ran ab aliquo bomine qui posset mori pro Deo; ergo ut nullus
transcenderé eum posset* in obedientia, passione et mérito, opor-
tuit mori.


Iuditium debet esse generale, alias non esset simpliciter iustum.
De iure homo tenetur tantum Deum intelligere, quantum amare.
De iure homo tenetur faceré tantum bonum quantum potest.
Homo existens in peccato mortali non habet ius in bonis quae


possidet, neque iustitia Dei permittit ut dicta bona possideat, ut
plus ipsum puniré possit de iure.


Pauper habet ius in bonis divitis; tarnen, si dives agit aliquod
bonum propter Deum simpliciter, ita quod omni a bona sua sunt
necessària ad complementum illius bom, tune pauper non habet
ius in bonis divitis; verum si Deus non est medium et íinis propter
quem ipsa bona congreget et ad ipsum applicet, tune dives de
iure tenetur satisfacere pauperi de dictis bonis.


Quas quidem propositiones, cum dictis libellis et scriptis tuis,
nonnullorum [248v] archiepiscoporum, episcoporum aliorumque in-
signium Urbis theologorum examini per nos commissas et ab eis
matura indagine in píena 1 eorum congregatione pluries ponderatas
atque discussas, iidem censuerunt esse partem naereticas, partem
erróneas, alias haeresim sapientes, in fide mala sonantes, periculo-
sas, Deo, sacrae scripturae et sanctis patribus iniuriosas, seditiosas,
piarum aurium offensivas, temerarias, et scandalosas respective.


Rcpertum quoque est te plerisque dictorum tuorum scriptorum
locis 111 quosdam catholicos doctores, qui contraria sentirent multa
temeré oprobria effutiisse, imperitiores eos, audaces, calumniatores
atque sacrilegos appellando, praesertim vero in auctorem Directorii
inquisitorum, quod nedum fuerit haereticorum fautor, sed et sce-
leratissimus haeresiarcha et horribilis blasfemus, falsarius et caelo-
rum inquisitor, caecus ductor.


Super quibus doctrina, libellis aliisque in processu latius deductis
pluries coram nostris officialibus iuridiee constitutus et medio tuo
iuramento diligenter interrogatus, praedicta scripta ut tua exarata
manu, contentasque in eis propositiones et maledicta recognovisti;
et licet initio ad aliquot illarum defensionem nonnullas explicatio-
nes, seu [249r] rationes attuleris, in posterioribus tarnen examinibus,


i e. p. ms. damunt la línia || k / . 254v p. e. || 1 i. p. ms, bis; et segon, ratllat \\




ENTORN DE I.'ANTILULLISME DE SANT ROBERT BELLARMINO


re omni accurate perpensa, cum obiectis non satisfáceles, libere
confessus es te in praedictis scriptionibus atquc locutionibus igno-
rantia gravi dcceptum errasse; caeterum deceptionem ipsam. quam
modo agnosceres, nequáquam tune agnovisse; mentem vero tuam
ab omni haeresi alienam semper fuisse et esse, iis potissimum inter
excusationem praesidiis utens, quod Barchinone dictorum scripto-
rum multa, et praesertim librum cui titulus est Apostrophe vel
probatio articulorum fidei per necessarias rationes dicti Lulli, et
alium cui titulus Ars iuris et Ars brevism eiusdem, in quibus omnes
fere praedictae propositiones continentur, ex aliis similibus dicti
Raymundi editis et impressis opusculis, bona fide exscripseris, et
eadem fide simpliciter procedens in eiusdem auctoris Artem, quam
tibi animus erat illustrare, comentariolum composucris, nullam un-
quam in eis inter legendum sive scribendum haeresim aut errores
advertens, immo dictorum librorum doctrinam rectam at sanctae
Romanae ecclesiae probatam, ob assertas quasdam quorumdam apos-
tolicorum commissariorum sententias, esse credideris.


Cum autem ex decreto nostro tibi tradita et in manibus tuis
relicta fuisset copia censurarum quae supradictis propositionibus a
praedictis archiepiscopis, episcopis atque theologis factae fuerant,
[249v] ut clare sciretur an illas acceptares et quid responderes; in
tridui spatio elapso itaque constitutus respondisti magnis praedictis
rictis animi dolore affectum esse quod tanta ignrantia tantaque"
caecitate procedens talia scripseris et tot in eis haereses et errores,
quot vere in eis° sunt, non animadverteris, quos et quas modo
agnoscens ac proinde dictis censuris consentiens mérito abhominari
ac refutare promptus es. Verum cum semper in eadem negatione
persistens díceres te nunquam talibus dictis p errorum aut haere-
sum corde adhaesisse, assignato tibi atque decurso defensionum
termine, necesse fuit gravissimis adversum te urgentibus iuditiis
pro habenda intentionis tuae veritate ad rigorosum examen des-
cenderé; inquisitioni q tarnen constitutus nihil aliud praeter iam
dicta confessus es.


Quibus ómnibus et singulis, una cum toto processu adversum
te in hac causa formato, per nos diligenter visis atque conside-
raos, causaque in generali nostra congregatione proposita atque
discussa, ad infrascriptam sententiam devenire decrevimus:


Sanctissimis Iesu Christi domini nostri ac beatissimae semper
virginis Mariae nominibus invocatis, in tribunali sedentes et solum
Deum prae oculis habentes, per hanc nostram diffinitivam senten-
tiam, quam de sacrae theologiae ac utriusque iuris doctorum con-


m sobre aquesta corr. veg. supra, nota 11 \\ " ms. mentis ratllat ¡¡ 0 i. e. ma.
damunt la línia || P ms. talibus lliçó dubtosa; d d . ; seg. hae ratllat || 1 ms. i n q . u ||




1 1 0 MIQUEL BATLLOM, S . í .


silio fecimus [250r] in his scriptis in causa et causis coram nobis
vertentibus inter reverendum Carolum Sincez, iuris utriusque doc-
torem, huius Sancti Officii procuratorem fiscalem agentem ex una,
et te dominum Placidum Perillum de Novo, monacum praedictum,
reum inquisitum, processatum et in parte, ut supra, confessum,
partibus, ex altera; dieimus, pronuntiamus, sententiamus et de-
claramus te Don Placidum antedictum ex his quae contra te in
processu deducta sunt reddidisse te huic Sancto Officio vehementer
suspectum de haeresi, et consequenter incidisse in omnes censuras
et poenas a sacris canonibus, et apostolicis constitutionibus tam
generalibus quam particularibus contra símiles delinquentes inflic-
tas et promulgatas; atque ideo, ut a mentibus nostris omniumque
christifidelium talem adversus te conceptam suspitionem ammoveas,
te condemnamus ut iuridiee tamquam vehementer suspectus coram
nobis in sacra nostra congregatione abiures, maledicas et detesteris
praedictos et quoscumque alios errores et haereses contra sanctam
catholicam et apostolicam Romanam ecclesiam sese quomodolibet
extollentem, modo et forma a nobis tibi tradenda, ordinantes ut
post dictam abiurationem absolvaos ad cautelam a praedictis cen-
suris et poenis quas praemissorum causa et occasione forsan in-
curristi.


Et ne tantae temeritatis et errorum omnino impunitus evadas
[250v] sisque aliis in exemplum, privamus te voce activa et pas-
siva per tempus ad arbitrium nostrum, et damnamus te similiter
per idem tempus ad habendum et tenendum pro carcere conven-
tum seu monasterium tibi a superioribus tuis de mandato nostro
assignandum, a quo nullo requisito colore seu praetextu sine li-
centia nostra in scriptis exire audeas sub poenis arbitrio nostro
imponendis, sub quibus etiam tibi praecipimus ut de Raymundi
Lulli doctrina nihil omnino imposterum tractaré, scribere ac loqui
praesumas, et si aliqua alia huiusmodi scripta apud te vel quem-
cunque alium habes, eam infra mensem cum effectu huic Sancto
Officio consignasse tenearis; et pro poenitentiis salutaribus tibi
iniungimus:


Ut per triennium semel in hebdómada coronam seu rosarium
beatissimae Virginis et septem psalmos poenitentiales persolvas.


Per idem tempus singulis diebus genuflexus recites psalmos:
Domine non est exaltatum cor meum etc., et Domine probasti me
et cognovisti me etc.


Per annum ieiunes singulis sextis feriis.
Volumus etiam et ordinamus, ut hac nostra sententia publice


in capitulo Aquilae et in conventu Bononiae tui ordinis legatur,
reservantes nobis imposterum commutationem vel condonatio[251r]
nem in totum vel pro parte dictarum poenarum et poenitentiarum.


Et ita dieimus, pronuntiamus, sententiamus, declaramus, ordi-




ENTORN DE L' ANTILUL' LISME DE SANT ROBERT BELLARMINO 1 I I


namus, privamus, condemnamus, poenitentiamus et reservamus re-
spective isto et omni alio simili modo et forma quibus de iure
possumus et debemus.


Ita pronuntiamus nos cardinales generales inquisitores infra-
scripti:


Dominicus episcopus Ostiensis cardinalis Pinellus. r
Fr. Annas cardinalis de Givry.
Robertus cardinalis Bellarminus.
A. cardinalis Zapata.
Fr. Anselmus cardinalis Monopolitanus.


Die martis, 12 iunii 1607.
Lata, data et in his scriptis pronuntiata fuit suprascripta sen-


tentia per suprascriptos illustrissimos et reverendissimos dominós
cardinales generales inquisitores pro tribunali, ut supra, sedentes
in congregatione generali sanctae Romanae et universalis Inquisi-
tionis, habita Romae in palatio solitae habitationis illustrissimi
[251 v] et reverendissimi domini cardinalis Pinelli in regione sancti
Eustachii, lecta et publicata alta et intelligibili voce per me etc.,
ibidem praesente eodem domino Placido audiente et intelligente,
qui, dictae sententiae parere volens, genuflexus coram praedictis
illustrissimis et reverendissimis cardinalibus inquisitoribus genera-
libus sacrosancta dei evangelia apposita manibus corporaliter tan-
gens, abiuravit, maledixit et detestatus est haereses et errores de
quibus vehementer suspectus iudicatus fuit. et generaliter omnes et
quoscumque errores et haereses contra sanctam, catholicam et apos-
tolicam ecclesiam Romanam sese quomodolibet extollentes et alias,
prout latius in schedula dictae abiurationis propria manu dicti Don
Placidi scripta et subscripta tenoris etc. continetur, super quibus
etc. Actum ubi supra, praesentibus reverendo fratre Dominico Pis-
tella ordinis praedicatorum vicario generali et reverendo fratre Fran-
cisco Petrasancta eiusdem ordinis inquisitore Brixiensi testibus etc.


Dicta die.
Constitutus et genuflexus coram admodo reverendo fratre Augus-


tino Galamino ordinis predicatorum, sacrae theologiae magistro et
commissario generali sanctae Romanae et universalis inquisitionis
ac in mei etc. et testium etc.


Dominus Placidus Perillus a Novo, monacus Caelestinus, de quo
supra, fut ab eodem admodum reverendo commissario finali exe-
cutione suprascriptae sententiae absolutus ad cautelara in forma
ecclesiae consueta a sententia excommunicationis, si quam, occa-
sione haeresum et errorum de quibus vehementer suspectus iudi-
catus fuit prout in dicta sententia, quomodolibet forsan meruerat.


r ms. Ita pronuntiamus... Pinellus autògraf de Pinelli; les restants signatures,
autògrafes,




112 MIQUEL BATLLORI, S . J.


et communioni fidelium participationique ecclesiasticorum sacra-
mentorurri, et sanctae matris ecclesiae unitati et gremio restitutus,
iniunctis ei poenitentiis salutaribus in sententia contentis, ac ad-
hibitis ceremoniis, et orationibus solitis, et [252r] consuetis," su-
per quibus etc. Actum Romae in palatio Sancti Officii praesenti-
bus Pompeo Iulivecio de Offida Asculanensis diócesis et Ioanne
Antonio Tomasin o Romano testibus etc.


[253r] Ego' Placidus, filius quondam Angeli Perilli de Novo,
Caputaquensis diócesis, sacerdos professus ordinis Caelestinorum,
aetatis mei annorum trigintaduorum circiter personaliter in iuditio
constitutus et genuilexus coram vobis, illustrissimis et reverendis-
simis dominis cardinalibus contra haereticam pravitatem in uni-
versa república christiana inquisitoribus generalibus, sacrosancta Dei
evangelia coram me posita manibus corporaliter tangens iuro me
Semper credidisse, credere ad praesens et in futurum (Deo adiuvante)
firmiter crediturum quicquid tenet, credit, praedicat et profitetur ac
docet sancta, catholica et apostólica ecclesia Romana. Verum quia
ab hoc Sancto Offitio vehementer suspectus de haeresi iudicatus
sum, eo quod, cum Raymundi Lulli operibus vehementer affectus
illis operam darem, multa ex eius libris exscripsi, in quibus iudi-
tio eiusdem Sancti Offitii plures propositiones partim haereticae,
partim erroneae, aliae haeresim sapientes, in fide mala sonantes, pe-
riculosae, Deo et sacrae scripturae sanctisque patribus iniuriosae,
piarum aurium offensivae, temerariae et scandalosae contineri re-
pertae sunt, et inter alias infrascriptae."


Fides . . . [ 254 T ] . . . de dictis bonis.
Ideo, ut dicta vehemens suspitio de me, tarn iustis de causis


concepta, e vestris et christifidelium mentibus auferatur, corde
sincero et fide non ficta abiuro, detestor et maledico dictam doc-
trinam omnesque et singulas propositiones praedictas, una cum
ómnibus et quibuscunque aliis erroribus et haeresibus contra ean-
dem catholicam et apostolicam Romanam ecclesiam sese quomo-
dolibet extollentibus, et iuro et promitto me nunquam in posterum
aliquod tale scripturum, dicturum nec aliquo modo disputaturum
aut tractaturum, nec de me similem umquam suspitionem praebi-
turum, neque familiaritatem [255r] seu conversationem cum hae-
reticis vel de haeresi suspectis habiturum; imo, si talem aliquem
cognovero, illum denuntiabo huic Sancto Offitio vel inquisitori
seu ordinario loci ubi fuero. Iuro etiam et promicto me integre
adimplaeturum omnes et singulas poenas et poenitentias mihi ab


8 ms. ac adhibitis ratllat || 1 des d'ací al final, autògraf de Dom Perilli. \\
u ms. infrascriptas || v seg. les mateixes proposicions dels ff, 245v-248r.




E N T O R N D E L ' A N T I L U I / L I S M E D E S A N T R O D E R T B E L L A R M I N O 113


hoc Sancto Offitio iniunctas seu iniungendas; et si unquam ali-
quibus ex supradictis meis promissionibus et iuramentis (quod
Deus avertat) contravenero, me subiicio ómnibus poenis a sacris
canonibus, aliisque constitutionibus generalibus et specialibus con-
tra huiusmodi delinquentcs inflictis et promulgatis. Sic me Deus
adiuvet et haec sacrosancta evangelia quae propriis manibus tango.


Ego D. Placidus Perillus supradictus abiuravi, iuravi, promisi
et me obligavi ut supra; in fidem veritatis praesentem schedulam
meae abiurationis propria manu scripsi et subscripsi, ac eam de
verbo ad verbum recitavi Romae, in palatio del x illustrissimoy et
reverendissimi domini cardinalis Pinelli in regione sancti Eustachii,
hac die 12 iunii 1607.


Ego D. Placidus Perillus qui supra, manu propria.


* ms. afegit || y corr. de I l l . m i






B I B L I O G R A F I A


i


B O L E T Í N D E E S T U D I O S M E D I E V A L E S E N S U S R E L A C I O N E S


C O N E L L U L I S M O *


C o r r i e n t e s i d e o l ó g i c a s d e l o s s i g l o s X I y X I I . — Monseñor
Arthur Landgra f , que ha estudiado, en los propios manuscritos,
las soluciones formuladas por los escolásticos de los siglos xi y xn,
ante los problemas teológicos planteados en sus días, en 1948 pu-
blicó una obra indispensable para quien desee conocer, a través de
sus mismas fuentes, las corrientes ideológicas de aquellos dos siglos,
algunas de las cuales influyeron notablemente en el Beato Llull.


La obra del Excmo. y Rdmo. Dr. Landgraf, que lleva por título
«Einführung in die Geschichte der theologischen Literatur der Früh-
scholastik unter dem Gesichtspunkte der Schulenbildung' (Ratisbon-
nae, Pustet, 1948, in-8, 143 p.), acaba de ser traducida al español.
Ha sido publicado un tomo que lleva el siguiente rótulo: «Introduc-
ción a la Historia de la Literatura teológica de la Escolástica in-
cipiente' (Barcelona, Herder, 1956, in-8, 253). En realidad no es una
mera traducción de la obra, que apareció en 1948, sino que su texto
queda al día. Del solo enunciado de algunos de los temas tratados
(Diversos géneros literarios de la Escolástica incipiente, San Anselmo
de Canterbury, la Escuela de Hugo de San Víctor, Pedro Lombardo
y su Escuela, etc.) puede deducirse cuan útil ha de ser la obra del
Excmo. Landgraf a quienes se consagran al estudio de la significación
histórica y parentescos ideológicos del Bto. Llull.


L a I n m a c u l a d a C o n c e p c i ó n d e Mar ia « e n e l s i g l o XIII .—Los
mariólogos y medievalistas de las diversas ramas franciscanas no han
podido guardar silencio ante las afirmaciones lanzadas por el P. Gabriel


* En las páginas de esta sección nos referiremos a aquellos trabajos cientiñcos de carác-
ter medievalista, que, por razón del tema, autor o época que estudian, pueden interesar, de
manera particular, a cuantos se dedican al estudio de los escritos del Beato Ramón Llull o
a la historia del Lulismo.




11» F.9TUDI0S LULIANOS.-BIBLIOGRAFIA


Roschini, O. S. M. en su obra 'Duns Scoto e Vlmmacolata (Roma,
1951). En ella, se apoya en el texto del Teorema XIV, 27 para dene-
gar a Escoto el mérito y la gloria de ser el teólogo, por antonomasia,
del privilegio concepcionista.


La actitud adoptada por el autorizado P. Roschini provocó algunos
estudios considerablemente extensos y muy documentados. El P. Carlos
Balic, O. F. M., Presidente de la Comisión Escotística y de la Aca-
demia Mariana Internacional, publicó en Antonianum ( X X X , Romae,
1955, pp. 349-488) un estudio titulado Joannes Duns Scotus et Historia
Immaculatae Conceptionis, del cual se hizo tirada aparte en un volu-
men (Romae, 1955, in 8, pp. 156). El capuchino P. Arcángel de Roe
aportó su obra II dottore deWlmmacolata (Roma, 1955). El P. Pedro
Migliore, O. F. M. Conv. escribió un extenso artículo, bajo el rótulo
de -La doctrina dell'lmmacolata in Gnglielmo de Ware, O. Min. e
nel B. Giovanni Duns Scoto, O. Min.* (Miscellanea Francescana,
Roma, LIV, 1954, pp. 433-538). Hace unos pocos meses, el Magister
de esta Maioricensis Schola Lullistica P. Ephrem Longpré, O. F. M.
tomaba parte en la controversia, por medio de un documentado trabajo
acerca de < Duus Scot et L'Immaculée Conception.—A propos du
Theoreme XIV, 27* (Études Franciscaines, VII, París, 1956, 36-44).
Últimamente, el P. León Amorós, O. F. M. ha escrito un amplio es-
tudio sobre 'La significación de Juan Duns Escoto en la historia
del Dogma de la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima*
(Verdad y Vida XIV, Madrid, 1956, 265-378).


Escoto y el Beato Llull fueron coetáneos. Es probable, además,
que les unan lazos más directos e íntimos, por razón de su coinci-
dencia en París. Estos datos son suficientes para justificar la referen
cia, en esta sección, de los expresados estudios. Pero hay un motivo
especial para no omitir el expresado trabajo del P. Roschini, ni los
acontecimientos posteriores.


El día 17 de febrero de 1955, el mismo P. Roschini desarrolló
su anunciada conferencia sobre el tema: «E Duns Scoto Dottore del-
Vlmmacolata?*, título al cual se añadía la siguiente conclusión: 'Sco-
to non puó affatto annoverarsi fra gli assertori dell'lmmacolata
Concesione* .


El texto de la lección, explicada por el afamado mariólogo, en
la Facultad Teológica de los Servitas en Roma, fué publicado en
Marianum (1955, 193-252).


El motivo especial, a que aludíamos antes, es el siguiente. El Pa-
dre Roschini ha afirmado que Escoto tomó de su maestro Guillermo
de la Ware y del Bto, Llull toda su doctrina referente al misterio




ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFÍA 117


de la Concepción Inmaculada de María:... «non é mancato, escribe,
chi ha asserito che Scoto ha preso da Raimondo Lullo e da Gugliel-
mo Ware tutto ció che ha insegnato. In questa asserzione c'è innega-
bilmente del vero» (Ob. cit., pág. 210).


El P. Amorós expresa que el Beato mallorquín pudo muy bien
hablar en París de la Inmaculada fuera de los ambientes universi-
tarios, como en el lugar donde se hospedaba, o más bien, como dice
él mismo en su introducción al tratado Disputatio Eremitae et Ray-
mundi super aliquibus dubtis quaestionibus Sententiarum Magistri
Petri Lombardi, paseando y conversando con cierto ermitaño. (Art.
cit., pág. 285). Pero se apoya en la autoridad del P. Longpré para
afirmar que es gravemente inexacto concluir que Escoto haya tomado
al Beato casi toda su argumentación y que, de hecho, no hay ningu-
na relación doctrinal entre el Doctor Sutil y el autor del Libre de
Sancta Maria (E. LONGPRÉ, Lulle, Raymond, Dict. de Théolog,
Cath., IX, París, 1926, col. 1128).


El Cardenal Pedro d'Ailly (1420).—El nombre del antiguo pro-
fesor y Canciller de la Universidad de París no es desconocido en
la historia de los comentarios a las Sentencias de Pedro Lombardo.
Tampoco lo es por los investigadores del pensamiento luliano, sobre
todo para quienes han estudiado el influjo de los escritos lulianos en
los siglos posteriores. Su Commentarium in primum Horum Sen-
tentiarum (Ed. Nie. Wblff, Lugduui, 8 augusti, 1500) revela un pa-
rentesco ideológico con algunos aspectos característicos de la doctrina
trinitaria del Beato Ramón Llull (q. 5, a. 1, litt. F, K). Este es el
motivo por el cual la historia y el ideario del Cardenal no pueden
menos de interesar a los investigadores que trabajan en el campo
lulístico.


BERNHARD MELLER ha escrito una obra, bajo el siguiente rótulo:
«Studien zur Erkenntnislehre des Peter von Ailly» (Freiburger
theologische Studien, 67. Freiburgin Br., Herder, 1954. In-8, XXXII -
346 p.); y en ella, apoyado en las mismas fuentes de abundantes
manuscritos, da a conocer la compleja personalidad intelectual del
antiguo Canciller, situada entre el tomismo y el nominalismo, sin que
sea posible definir, con certeza, a cuál de los dos sistemas se inclina,
ni cómo logra conciliar extremos tan divergentes.


Presencia de Aristóteles en la Edad Media. —El día 9 de
enero de 1949 moría el virtuoso y sabio sacerdote alemán Dr. MAR-
TÍN GRABMANN. Había reunido una serie de valiosos estudios, publica-




118 ESTUDIOS LULIANOS.—BIBLIOGRAFÍA


dos, en su mayor parte, en diversas revistas, en dos volúmenes que
aparecieron en 1926 y 1936, titulados: «Mittelalterliches Geistesleben.
Abhandlungen sur Geschichte der Scholastik and Mistik (Munich);
y, cuando le sorprendió la muerte, tenía ya preparado el volumen III,
que ahora acaba de publicar M. LUDWIG OTT (Munich, 1956. In 8,
VIII, 479 p.). Contiene veinte estudios, que versan sobre Aristóteles
en la Edad Media y sobre los discípulos medievales de Santo Tomás
de Aquino. El texto original del Rdo. Grabmann no ha sufrido otras
modificaciones que las exigidas por la verificación de citas en ma-
nuscritos y por el progreso de la investigación científica.


La seriedad de la técnica del Dr. Grabmann recomienda dichos
estudios sobre la presencia de Aristóteles en la Edad Media a los
investigadores lulistas que se propongan averiguar el modo concreto
según el cual Ramón Llull pudo recibir influjo aristotélico.


El Beato mallorquín conoció los escritos del Estagirita, algunos
de los cuales describe, brevemente, en Doctrina pueril (cap. 77).
Pero de esta ligera descripción y algunas pocas citas casi nada se
puede deducir con firmeza.


El desarrollo del Aristotelismo en París, en el siglo XIII.—
El Magister de la Maioricensis Schola Lullistica y Profesor en la
Facultad de Filosofía de la Universidad de Louvain Dr. Fernand Van
Steenberghen, en mayo de 1953, desarrolló una serie de conferencias,
patrocinadas por la sección de Filosofía Escolástica, en Queen's Uni-
versity, Belfast, sobre los siguientes temas: Desarrollo del Aristote-
lismo en París, en el siglo xm; papel que jugaron en aquel movimiento
S. Buenaventura y Siger de Brabant; alcance de la condenación de
1277; organización de los estudios de la edad media y su repercusión
en aquel movimiento filosófico (Studia Monographica et Recensiones,
XI, Majoricis, 1954, 2 9 ss.).


El texto de las conferencias del ilustre canónigo y profesor ha sido
publicado en un volumen, que lleva el siguiente rótulo: «The Philo-
sophical Movement in the XlIIth Century* (Edinburgh, Nelson, 1955,
In-8, IX -115 p.). La relación íntima que guardan los temas desarro-
llados con los estudios lulísticos es manifiesta. Basta subrayar que el
Beato Llull, con motivo de sus estancias en París, tuvo que captar
su ambiente filosófico; y, además, que su antiaverroismo significa la
antítesis del pensamiento filosófico de Siger de Brabant.


La obra, que hemos recibido, reclama detenida recensión biblio-
gráfica.




ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFÍA 119


Los pensadores franciscanos del siglo XIII.—El encuadra-
miento exacto de la personalidad científica del Bto. Llull debe cons-
tituir una de las aspiraciones más legítimas de la investigación luliana.
Y todo trabajo de primera mano, que refleje algún aspecto del pen-
samiento del siglo xiii, será un medio de valor indiscutible que podrá
ser utilizado para lograr aquel propósito.


GIULIO BONAFEDE, en su obra 'II pensiero Francescano del se-
cólo XIII* (Palermo) que fué impresa en 1952 y hasta hoy no ha
podido llegar a las manos de muchos estudiosos de la escolástica
medieval, trata, con sano criterio, las principales cuestiones que se
ventilaban por los escolásticos del siglo xin. El conocimiento, la ilu-
minación, la creación (ab aeterno e in tempore), la Encarnación, el
alma humana y sus potencias, su unión con el cuerpo, voluntarismo e
intelectualismo, platonismo-agustiniano de la escuela franciscana, el
'ideale francescano* (corrientes que, con unidad de conjunto, surgie-
ron de la mentalidad franciscana del siglo xm), San Buenaventura,
Duns Escoto, Pedro J. Olivi, Rogerio Bacón, el Beato Ramón Llull...
He ahí los temas estudiados, con criterio del franciscanismo de la
Alta Edad Media latina, en la obra de G . Bonafede.


El escudriñador del pensamiento luliano bien sabe la importancia
que encierran para sí mismo, como medio de trabajo, en orden a la
sana interpretación de los tratados lulianos y para la definición de los
perfiles de su auténtica personalidad científica.


Las analogías trinitarias.—Uno de los aspectos más caracterís-
ticos de la teología trinitaria-luliana es el relativo a las huellas trini-
tarias que se descubren en la creación (Véase, a modo de ejemplo,
Libre de Contemplació en Déu, Lib. IV, d. 36, cap. 246, Ed. Obres
de Ramon Lull, vol. VT, Mallorca, 1911, p. 178 ss.).


Por razón del tema —que de sí es ya muy luliano, por ser agus-
tiniano— y por tratarse de San Buenaventura, coetáneo del Beato
mallorquín y emparentado con él en virtud de su agustinismo y de
su franciscanismo, no podemos menos de mencionar, en las páginas
de esta sección, el amplio y documentado estudio del P. FRAY TITO
SZABÓ, O. F. M., titulado 'De SS. Trinitate in crealuris refulgente
doctrinae S. Bonaventurae* (Orbis Catholicus-Herder. Romae, 1955,
In—8.°— pp. 209), fruto de la investigación de la mente de San Bue-
naventura acerca de las imágenes creadas de la Trinidad creadora.


No se trata, ciertamente, del primer estudio que corre sobre dicha
cuestión. Otros autorizados han salido de molde antes que él. Pero el
P. Szabó ha querido analizar los principios que indujeron al Doctor
Franciscano a formular su visión analógica de la Trinidad de Dios.




120 ESTUDIOS LULIANOS.—BIBLIOGRAFÍA


Uno de los aspectos de la disertación más interesantes para el
lulista lo constituye la enumeración y ordenación de casi todas las
analogías trinitarias consignadas por el santo biógrafo de San Fran-
cisco de Asís.


La importancia que concedemos a esta referida obra, nos mueve
a dedicarle más amplia y minuciosa recensión bibliográfica en la sec-
ción correspondiente de esta revista.


La Mariología en el Siglo XIII.—Nadie, que sepamos, ha plan-
teado el tema de la posible influencia de San Alberto el Grande
(1280) en el Beato Ramón Llull. Además, queda mucho por inves-
tigar acerca de las fuentes de la Mariología luliana. Y, si sería muy
interesante un análisis comparativo de los conocimientos científicos
de ambos doctores, no dejaría de serlo un estudio sobre el antiave-
rroismo del uno y del otro.


Como teólogo, el Maestro del Angélico vivió en un momento pri-
vilegiado, en los albores del periodo más fecundo y más autorizado
de la Teología Escolástica. Además, fué un gran erudito, un maravi-
lloso conocedor del pensamiento teológico de los que le precedieron.


Por tales motivos, se hallaba en unas peculiares circunstancias
para influir en la ideología de los teólogos que se formaban en la
segunda mitad del siglo xm.


El P. BRUNO KORONAK ha escrito un docto tratado sobre la «Ma-
riología S. Alberti Maguí ejusque coaequalium* (Biblioteca Mariana
Medii Aevi, VIII, Romae, Academia Mariana Internationalis.—Via
Merulana, 124, 1958, In-8.°, pp. XXVII-651).


Los cultivadores de la Mariología luliana, atendiendo a la rara
significación histórica del santo Doctor dominicano, podrían tomarlo
como punto firme de referencia para un estudio crítico-comparativo
relativo a las páginas que consagró al desarrollo de temas marianos.


Escritores coetáneos del Beato Ramón Llull.—La fecundidad
literaria del tema «El Beato Ramón Llull, escritor» es innegable. Basta
un mediano conocimiento de las páginas del (Libre de Blanquerna*,
(Felix de les Maravelles del mon*, (Arbre de Filosofia d'Amor*,
etc., para sugerir estudios referentes a distintos aspectos del «escritor»
medieval. Incluso, el asunto ha brindado materia al P. MIGUEL AR-
BONA PIZÁ, S. J., para una tesis doctoral rotulada «El ejemplo y su
técnica en el Blanquerna» (Barcelona, mayo de 1955) aceptada por
la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de la ciudad
condal.




ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFÍA 121


No puede pasar desapercibido al investigador lulista el estudio del
Prof. LUIGI NEGRI, <Aspetti di San Bonaventura scrittore* (Studi
francescani, t. 53, Firenze, 1956, pp. 55 ss.), por razón de la proxi-
midad del Beato mallorquín respecto del Doctor Seráfico, y, sobre
todo, en virtud de los datos aportados, muchos de los cuales interesan
para los estudios lulísticos. Concretamente, señala las fuentes de la
doctrina bonaventuriana: San Agustín, San Anselmo, San Bernardo,
Hugo de San Víctor, etc., de los cuales, por lo menos, los tres pri-
meros dejaron huellas fácilmente visibles en los escritos del Beato
Ramón Llull.


Mas, la finalidad primaria que persigue el Prof. Negri, en su pre-
cisa y ordenada disertación, es definir al escritor: sus procedimientos,
su visión simbolística de las cosas, que no contradice a la sana filo-
sofía, sino que la completa, o, en cierto modo, la sustituye en sus
obras místicas. Negri descubre, además, la contraposición que existe
entre la austeridad de la composición y la tonalidad brillante de la
prevalencia de figuras en la prosa rimada de sus escritos más es-
peculativos; y, por otra parte, un perfecto dominio del lenguaje figu-
rado en los escritos de devoción. El Doctor Seráfico utiliza la metáfora
(pocas veces la comparación), por medio de la qual la Mística intro-
duce en sus obras el mundo de la naturaleza. Usa un lenguaje de
exquisito sentido de poesía, con gran riqueza de juegos de palabras
y con sonora y retórica musicalidad. Entre sus diversos aspectos cabe
consignar: viva realización literaria y movimientos diversos de estilo
(ora afectuoso, ora férvidamente commovido, ora cautamente preciso y
discreto, ora luminoso...). El Prof. Negri documenta sus afirmaciones
con pasajes de los distintos opúsculos místicos del Santo Doctor.


Eremitismo.—Un aspecto de la obra científica del Bto. Ramón,
que puede ser objeto de detenido estudio, es el que se refiere a la
vida eremítica.


En 1942 el «Magister» de esta Escuela Lulistica Mayoricense,
P. FRAY E. W . PLATZECK, O . F. M. publicó un documentado trabajo
relativo al ideario del Bto. Llull sobre la vida eremítica en general,
y sobre la vida contemplativa del ermitaño (Revista de Espirituali-
dad, I, San Sebastián, 1942, 61-79 y 117-143) rotulado «La vida ere-
mítica en las obras del beato Ramón Llull».


¿Hasta qué punto pudo influir en lo sucesivo el ideario eremítico
del Doctor mallorquín? Tema interesante para un detenido estudio,
que aun echamos de menos.


El B. Pedro Giustiniani (1476-1528), reformador de la Camáldula
9




[22 ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFÍA


y fundador de una rama más austera, dejó bastantes escritos, la ma-
yoría de los cuales se halla aun inédita.


DOM JEAN LECLERQ, O. S. B., ha publicado lo más esencial de la
obra de aquél, traducido y comentado, bajo el rótulo de «La vie
érémitique d'après la doctrine du Bx. P. G.«, Préface de Thomas
Merton (Paris, Plön.—1955—. In-12, 175 p.).


Trabajos como éste son los que debe utilizar el lulista para com-
probar el grado en que pudieron influir en la espiritualidad medieval
las amplias páginas del Libre de Blanquerna, consagradas al eremi-
tismo.


Avicena.—Consta que el Bto. Llull conoció a Avicena. Le cita
y le combate (Principia Medicinae, d., V , cap. XIV, ed. Salzinger,
t. I, Moguntiae, 1721, íol. 23. Véase T. y J. CARRERAS ARTAU, His-
toria de la Filosofía Cristiana, I Madrid, 1939, p. 269). Por otra parte,
confiesa haber recibido influencia de los árabes (Compendium Artis
demonstrativae, De fine hujus libri, Ed. Salzinger, t. III, Moguntiae,
1729, fol. 160).


Sin embargo, no contamos con un estudio crítico relativo a las
relaciones doctrinales que existen entre el filósofo musulmán y el
Beato Ramón Llull (Véase JEAN-HENRI PROBST, Caract'ere et origines
des idees du Bienheureux Raymond Lulle, Toulouse, 1912, p. 241).


En cambio, los estudiosos del pensamiento tomista disponen de un
largo y documentado trabajo referente a Avicena y Santo Tomás, del
P. ABELARDO LOBATO, O. P. (Estudios Filosóficos, IV, 1955, 45-80
y V, 1956, 83-130) que en manera alguna puede escapar a la atención
del investigador de la doctrina luliana. (Véase FERNAND V A N STEEN-
BERGHEN, The Philosophical Movement in the Thirteenth Century,
Edinburgh, 1955, pp. 10-13).


El P. Lobato concluye que las primeras obras tomistas nos llevan
de la mano a las fuentes avicenianas, en algunos puntos antes que
a las propiamente aristotélicas. La filosofía tomista se enriquece con
estos elementos. Pero no se explica desde esta sola dimensión. Avi-
cena es unas veces el camino para llegar a una mejor penetración
del pensamiento aristotélico, otras para que lleguen a Santo Tomás
múltiples elementos platónicos.


S . GARCÍAS PALOU, PBRO.




ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFÍA 123


II


BIBLIOGRAFIA LULIANA DE AUTORES GERMÁNICOS
(1945-1956)


1945 E. W . PLATZECK, El pensar armónico, Madrid 1945; et in:
Verdad y Vida 1 (1943) 73-112, 302-331, 503-545, 736-778.


1946 H. A. HATZFELD, The influence of Ramon Lull and Jan
van Ruysbroeck on the language of the Spanish Mystics, Traditio 4
(New York, 1946) 337-397.


1946 R. SUGRANYES DE FRANCH, Un texte de R. Lull sur la
croisade et les missions, in: Nova et Veterà 21 (Fribourg 1946) 98-112.


1948 E. KELLERHALS, Raymundus Lull. Ein Ritter Jesu Christi,
Basel, 1948 (Basler Missionsbuchhandlung).


1948 RAMON LULL, Das Buch vom Liebenden und Geliebten. Aus
dem Altkatalanischen übersetzt von L. Klaiber, Ölten (Schweiz),
1948; et in: Wissenschaft und Weisheit 5 (1938) 64-69, 136-138,
206-213.


1949 A. PH. BRÜCK, Der Mainzer <Lullismus» im XVIII. Jar-
hundert, in: Festschrift für Prof. Dr. August Reatz, Jahrbuch für
das Bistum, Mainz, 1949, pag. 314-338.


1949 (O. FAERBER), Raimon Lull, Mystiker von Palma, in: Der
christliche Sonntag 1 (1949) 370.


1949-50 H. RHEINFELDER, Die Mystik des Raimundus Lullus, in:
Hochland 42 (1949-50) 195-197.


1950 A . GOTTRON, Une messe lulliste du debut du dix-huitième
siècle, in: Studia Monographica et Recensiones 4 (1950) 14-21


1950 L. KLAIBER, Der Mystiker Ramon Lull, in: Geist und Le-
ben 23 (1950) 205214.


1950 REINHOLD SCHNEIDER, Die Bekehrung des Ramon Lull, in:
Der Fährmann, Freiburg 1950, 328.


1950 R. SUGRANYES DE FRANCH, Ramon Llull, Docteur des mis-
sions, in: Neue Zeitschrift für Missionswissenschaft 6 (1950) 81-93,
193 206; et in: Studia Monographica et Recensiones 5 (1951) 3-44; et:
Schöneck-Beckenried 1954.


1952 Studia Monographica et Recensiones, edita a Maioricensi
Schola Lullistica, Studior. Mediaeval., Fase. VII-VIII, Maioricis 1952
(De ostensione fidei cathohcae, De inventione Dei, ed. F. Stegmüller;
De vita divina, De trinitate trinitissima, ed. P. Galszécs; De Deo
maiore et de Deo minore, ed. J. Giers).


1952 E. W . PLATZECK O. F. M., Die Lullsche Kombinatorik. Ein
erneuter Deutungs- und Darstellungsversuch mit Bezug auf die
Westeuropäische Philosophie, in: Franziskanische Studien 34 (1952)
32-60, 377-407; translatio castellana in: Revista de Filosofía 12 (1953)
575-609; 13 (1954) 125-165.




124 ESTUDIOS LULIANOS. - BIBLIOGRAFÍA


1953 E. W . PLATZECK O . F. M., Lullsche Gedanken bei Nikolaus
von Cues, in: Trierer Theologische Zeitschrift 6 2 (1953) 357-364.


1953-54 Studia Monographica et Recensiones, edita a Maioricensi
Schola Lullistica, Studior. Mediaeval., Fase. I X X (1953-54) (De in-
finito esse, ed. H. G. Bender; De potestate pura, ed. H. G. Schneider).


1953 5 4 E. W . PLATZECK O . F. M., La Figura 'A' del 'Ars' luliano
y la Esfera inteligible de Plotino, in: Studia Monographica et Re-
censiones, Fase. I X - X (1953 54) 17-34.


1953-54 E. W . PLATZECK O. F. M., La Figura'T' del 'Ars' luliano
y la doctrina de las significaciones, in: Studia Monographica et Re-
censiones, Fase. I X - X (1953-54) 35-49.


1954 RAMON LLULL, Das Ave Maria des Abtes Blanquerna, Pa-
derborn 1954 (Kleine Marianische Bücherei, Heft 4) , übertragen von
Josef Solzbacher.


1955 E. W. PLATZECK O . F. M., De valore ad meutern Beati Rai-
mundi Lulli, Antonianum 3 0 (1955) 151-184.


1956 J. STÖHR, Die Theologie des seligen Raimundus Lullus nach
seinen Spätschriften, Diss. Theol. Freiburg i. Br., 1956.


III


UN TOMO DE LA EDICIÓN CRÍTICA D E LAS OBRAS LATINAS
DEL BEATO RAMÓN LLULL


Nos complacemos en anunciar a los investigadores de los escritos
pertenecientes a la alta edad media latina la próxima publicación
de uno de los tomos que han de integrar la edición critica de las
obras latinas del Bto. Ramón Llull.


La «Maioricensis Schola Lullistica' ha confiado la dirección de
dicha edición crítica al «Magister» Dr. Friedrich Stegmüller, Profesor
de Teología en la Universidad de Freiburg i. Br.


Esperamos que en el presente año 1957 se publicará, por lo menos,
un tomo, cuyo texto crítico ha preparado el Dr. Stöhr, «Professor»
de nuestro mismo Instituto.


Bajo la siguiente rotulación, integrarán dicho volumen los opúscu-
los que el B. Maestro compusiera en Túnez y Mesina, cuyos títulos
publicamos a continuación:




ESTUDI09 LULIAN09.—BIBLIOGRAFÍA 125


R A I M U N D U S L U L L U S


O P E R A L A T I N A
curante


FRIDERICO STEGMULLER
Universitatis Friburgensis in Brisgovia


Profe9Sore ordinario publico


O P E R A M E S S A N E N S I A E T T U N I C I A N A
edidit


Dr. theol. JOHANNES STÖHR


Palma de Mallorca (España)
1 9 5 7


Introductio: § 1. De Raimundo Lulio Messanae et Tunicii morante.
§ 2. De principiis editionis adhibitis.
§ 3. De traditione manuscripta.


Conspectus Opusculorum


Liber de compendiosa contemplatione
Liber de consolatione eremitani
Liber de definitionibus Dei
Liber de accidente et substantia
Liber de ente absoluto
Liber de actu maiori
Liber de divinis dignitatibus infinitis et benedictis
Liber propter bene intelligere, diligere et possificare
Liber de medio naturali


. M A I O R I C E N S I S S C H O L A L U L L I S T I C A >


«CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS»




126 ESTUDIOS LULIANOS. - BIBLIOGRAFÍA


Liber de scientia perfecta
Liber de sanctitate Dei
Liber de infinita et ordinata potestate
Liber de minori loco ad maiorem
Liber de infinito esse
Liber de trinitate trinitissima
Liber de divina unitate
Liber de inventione Dei
Liber de quinqué praedicabilibus et decem praedicamentis
Liber de divina natura
Liber de essentia et esse Dei
Liber de creatione
Liber de concordantia et contrarietate
Liber de ostensione, per quam fides catholica est probabilis atque


demonstrabilis
Liber de potestate pura
Liber de Deo maiori et Deo minori
Liber de intelligere Dei
Liber de volúntate Dei infinita et ordinata
Liber de affirmatione et negatione
Liber de iustitia Dei
Liber de fine et maioritate
Liber de vita divina
Liber de perfecto esse
Liber de obiecto finito et infinito
Liber de memoria Dei
Liber de multiplicatione, quae fit in essentia Dei per divinam


trinitatem
Liber de perseitate Dei
Liber de civitate mundi
Ars consilii
Liber de Deo et suis propriis qualitatibus infinitis
Liber de inventione maiori
Liber de agentia maiori
Liber de maiori fine intellectus, amoris et honoris
Liber de Deo et de mundo
Liber de bono et malo
De exemplo unissimae unitatis et volissimae voluntatis
De esse Dei
Liber de quinqué principiis, quae sunt in omni quod est
Liber de secretis sacratissimae trinitatis et incarnationis




ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGBAFÍA 127


IV


RECENSIONES BIBLIOGRÁFICAS


1) Sección de obras lulianas y medie valí sucas


B E A T O R A I M U N D O L U L I O , Libro del Amigo y del Amado. Ediciones
Rialp S. A . [Escelicer S. A . ] Madrid, 1956. 144 p. 2 h. 15'2cm. (NEBLÍ , Clá-
sicos de Espiritualidad. Colección dirigida por José Maria Casciaro).


Segundo en orden de la Colección Nebli —serie verde: Edad Media—,
esta pequeña edición manual es un nuevo intento logrado de populariza-
ción de la excelsa joya mística y poética luliana que es el L. del Amigo
y del Amado, que tan vivo y lozano mantiene su interés en la bibliogra-
fía de la espiritualidad.


El mismo carácter popular de la nueva edición explica el propósito,
confesado en la introducción preliminar anónima, de no tratarse de un
trabajo critico. El texto es «con muy pocas modificaciones o correcciones»
el de la edición de Palma 1749 (Viuda Frau) establecido probablemente
(R. Guilleumas, Bibliografia en L. de Euast e Blanquerna, Ed. E. N. C.
IV (1954) 115) por el capuchino P. Luis de Flandes para la edición ma-
llorquina del Blanquerna castellano del mismo año.


El librito, correctamente impreso, va con censura eclesiástica de la dió-
cesis de Madrid.


J. PONS Y M A R Q U É S


BRICE, A N Q E L F R A N C I S C O , Raimundo Lulio: su pensamiento jurídico.—
Tipografía «ENAES», Caracas, 1951, 24, pp., 21 cms.


Comenzamos la presentación de este opúsculo, señalando, ante todo,
que se trata de una conferencia, pronunciada en la Universidad del Zulia,
y destinada, por tanto, más a ser oida que leida.


Tras breve introducción sobre la personalidad de Ramón Llull, el autor
entra de lleno en el análisis del pensamiento jurídico del Maestro, en su
concepto del Derecho Natural y en los tres principios lulianos de juridici-
dad: «Amar a Dios, vivir honestamente y dar a cada uno lo suyo».


En su afán de destacar el sentido peculiar de la doctrina de Llull, es-
timamos equivocada su contraposición a la concepción teológica «que veía
(juzgamos errónea la apreciación de Brice) en el Derecho Natural la obra
exclusiva de una revelación divina, como expresión de la Voluntad del
Creador».




128 ESTODIOS LULIANOS, - BIBLIOGRAFÍA


En Derecho Político subraya el monarquismo de Llull y las cualidades
y virtudes que éste asigna al Principe, materia en la cual la obra de Brice
resulta muy clara y completa. Sin embargo, no creemos pueda conside-
rarse, según lo hace el autor, a la ideología luliana como precursora de
la teoría contractualista de Rousseau; sino que ha de entroncarse con la
doctrina suareciana del pacto social, que tiene una significación absoluta-
mente diversa de la del pensador ginebrino.


Tampoco juzgamos acertado considerar a Llull como precursor, en De-
recho Penal, de la teoría antropológica de Lombroso y de la sociológica
de Ferri, pues ello supone desorbitar parcial y anacrónicamente el pensa-
miento del jurista medieval.


Tras acertada exposición del Derecho Civil luliano, la obra recoge, en
sus párrafos finales, la Etica jurídica de Ramón Llull.


En resumen, una conferencia de intención vulgarizadora, con cuyos ex-
presados méritos contrastan algunas imprecisiones terminológicas.


Por otra parte, la disertación del Dr. Brice, miembro de Número de la
Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, constituye una
prueba del ambiente lulístico que se ha creado en la América Latina.


JOSÉ FONT Y TRÍAS


CIRAC, SÉBASTIEN, Raymond Lull et l'Union avec les Byzantins (Separata
del Tomo II, p. 73-96, de las Actas del IX Congreso Internacional de Estu-
dios Bizantinos de Tesalónica). Publicaciones de la ETAIPEIA MAKEAONIKQN
i n O i A Q N = EAAHNIKA n.° 9, Atenas, Myrtide, 1955.


Esta comunicación, presentada por el prof. Cirac al IX Congreso Inter-
nacional de Estudios Bizantinos (Tesalónica, abril 1953), fué publicada en
español en Cuadernos de Historia «Jerónimo Zurita» 3 (1954) 7-66, muy
ampliada.


Poco conocida es la obra y la parte que tuvo Llull en pro de la unión
de los ortodoxos con la Iglesia católica, sus puntes de vista y sus soluciones
acerca de un tema que tanto atormentó a los Padres del Lugdunense II (1274)
y del Florentino (1439).


Aun se halla inédita la obra del Dr. Garcías Palou, escrita sobre «El Beato
Ramón Llull y las controversias teológicas en el Oriente cristiano»; y en
este mismo número de ESTUDIOS LULIANOS se publica un articulo del
P. Kamar, O. F. M. acerca de «La controverse sur la Procession du Saint-
Esprit dans les écrits de Raymond Llull». (p. 31 ss.).


La presente es una excelente síntesis monográfica sobre el tema. Después
de una breve introducción sobre la vida e ideal de Ramón, en la que quizás
no hubiera estado de sobra una, aunque ligera, alusión a su constitución
psicológica —cf. M. DE IRIARTE. Genio y figura del beato R. L., en Arbor 4
(1945) 175 235,— se estudian las posiciones y proposiciones del Maestro en




ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFIA 129


sus libros «Liber de Sancto Spiritu*, «Blanquerna*, «Libre de Sancta Maria>,
«Líber de quinqué sapientibus* con la «Petitlo* a Celestino V, que constituye
su final, «Libellus de fine», «Liber de Acquisitione Terrae Sanctae*, la sig-
nificación y frutos de sus viajes a Chipre y a Armenia y de su actuación
en el Concilio de Viena (1311-1312).


Entre las conclusiones es interesante destacar el acierto de Llull en llevar
la discusión entre el latino y el griego por un cauce de serenidad, impar-
cialidad y fraternidad sublime, única que podía llevar a conclusiones du-
raderas (en el sentido de aceptación por parte de los ortodoxos) y que
tantas veces hubo de echarse de menos aun en los Concilios. La esperanza
que tiene en la acendrada devoción de los pueblos orientales hacia la
Virgen Santísima. El papel de juez que hace en las disputas el Sarraceno,
hecho que dice a las claras cómo llevaba Ramón en el alma la cruzada
de conversión entre los infieles, sarracenos y tártaros (véanse los interesantes
textos de pp. 77, 79, 80 y 88). La indestructible confianza en los argumentos
de razón, en los que, al indicar las divergencias con Pedro Lombardo, no
deben entenderse las coincidencias que se apuntan con Sto. Tomás de
Aquino en un sentido que no permita la probada autonomia de Llull frente
a toda escuela (cf. pp. 77 y 93). Las especulaciones del «De acquisitione
Terrae Sanctae* sobre la posible toma de Constantinopla por Carlos de
Valois —excelentemente interpretadas en este trabajo y que recuerdan la
postura de Inocencio III cien años antes— demuestran cómo sabía también
servirse de los hechos históricos el que en Blanquerna había propuesto un
plan de reforma de la Iglesia tan utópico como el realizado por el protago-
nista en su diócesis primero y en la Curia pontificia luego. La visión clara
de los bienes incluso propagandísticos que se iban a seguir de la unión
lograda.


Este estudio del Sr. Cirac, llevado adelante con transparencia y objeti-
vidad, es una nueva apología, en un terreno poco menos que desconocido,
de aquel hombre admirable que pudo escribir al final del Phantasticus:
«Yo estuve ligado en matrimonio, tuve dos hijos, gocé de muchas riquezas,
fui mundano y lujurioso. Todo lo abandoné para servir a Dios con libertad
y procurar el honor de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo. Aprendí el árabe.
Tres veces estuve en tierras de sarracenos; fui encarcelado y azotado por
la fe; consagré cuarenta años de mi vida promoviendo el bien de la Cris-
tiandad. Y ahora, ya lo veis, soy viejo, pobre, mas aun fomento los mis-
mos propósitos. ¿Os parezco fantástico? Digalo vuestra conciencia y el juicio
de Dios que no se tuerce, ni se soborna».


ANTONIO OLIVER, C. R.


RAIMUNDO LULLO, Lo Sconforto. [A cura di Mario Rufflni] Edizioni Fussi.
Casa Editrice Sansoni -F irenze . [Officine Grafiche Fratelli Stianti— Sancas-
ciano Val di Pesa, 1953] 111 p. 4- 1 h. 17 era. (Colección «II Melagrano».




130 ESTUDIOS LULIANOS. - BIBLIOGRAFÍA


Scrilti rari e rappresentativi di poesia e pensiere in versioni d'arte con testo
a fronte. 111-113. Fondatore-Direttore Guido Manacorda).


Mejor fortuna no podia alcanzar, para su presentación y divulgación entre
el público de lengua italiana, la «principal obra rimada de R. LI., de gran
força dramàtica, d'interés especial autobiogràfic» (R. d'Alòs), el Desconort,
que en la excelente edición manual preparada por el prof. Mario Ruffini. Com-
prende el pequeño libro una Introducción, seguida del texto original catalán
con la traducción italiana «a fronte», estrofa por estrofa, y con la anotación
indispensable.


En la Introducción el A . empieza por establecer, a base de las mejores
fuentes, el carácter franciscano y de poeta franciscano de R. Ll. Enumera
seguidamente y distribuye sus obras rimadas en los tres grupos —lírico-
provenzal, épico-narrativo y didáctico-popular— establecidos por D'Alòs
(1925). Inscrito el Desconort en el segundo grupo, analiza con todo detalle
la cuestión del lugar y fecha de composición —Roma 1295— generalmente
admitidos, a base de la tradición recogida por dos de los más antiguos
manuscritos: autoridad puesta en duda por su más autorizado critico A . Pagés
en su básico estudio (Le «Desconort* ou le «Découragement* de R. Ll. Elude
littéraire et historique, édition critique et trad. française. 1938). El prof. Ruf-
fini reconstruye la vida y la obra de Ll. en el bienio 1294-1295 —Túnez, Ña-
póles, Barcelona, Ñapóles, Roma, Asis (?), Genova— para concluir que el
poema debió ser compuesto entre primeros de junio y el 29 de septiembre
de 1295, pero que debe desecharse en cambio a Roma como lugar de com-
posición y poner en duda que hubiese sido compuesto para ser cantado «en
lo so de Berart» como reza el explícit de uno de los dos grupos de ma-
nuscritos.


El Desconort es para el A. una elegía compuesta «según las reglas fijadas
por las Legs d'Amor para el desconort provenzal», escrito en forma dialo-
gada en alejandrinos monorrimos, forma métrica empleada por el mismo
R. LI. en su Plant de la Verge y de tradición provenzal que él fué el primero
en agrupar en estrofas —aquí 79— de doce versos. En cuanto al argumento,
auténticamente cristiano desde el punto de vista religioso, tuvo sin embargo
—como probó Pagés— una fuente de inspiración extracatólica en el libro del
árabe español Ibn Tophail (11007-1125) Hayy ben Yaqdhàn o los secretos de
la filosofía iluminativa; derivación inicial que nada quita a la originalidad
del poema luliano que es, con la sinceridad que emana de todo el texto,
«il migliore dei dialoghi filosofico-teologici del Medioevo, la piü viva delle
autobiografie rímate del suo tempo» (p. 19).


La enjundiosa Introducción termina con la reseña detallada de los once
códices conocidos del Desconort, agrupados por Pagés en dos familias, de
entre los cuales tiene por más próximo al original el de Palma (s. xiv , Bi-
blioteca Pública del Estado) que sirvió de base a la mencionada edición
de 1938 y se reproduce en la presente del Prof. Ruffini. Siguen en ésta al
texto y su versión italiana, hasta 29 notas de adecuado comentario erudito,




ESTUDIOS LULIANOS.—BIBLIOGRAFÍA 131


referidas al verso correspondiente, entre las cuales habría que rectificar úni-
camente, a propósito del verso 333 y respecto a las obras compuestas en árabe
por R. Ll., la errónea identificación, sólo atribuible a explicable confusión,
del L. de Contemplació con eis Ars Magna latina.


J. PONS Y MARQUÉS


LANDGRAF, ARTHUR MICHAEL, Introducción a la historia de la litera-
tura teológica de la Escolástica incipiente, Editorial Herder, Barcelona, 1956.
253 págs., 20 x 12'5.


Nos cabe la satisfacción de presentar una obra excepcional, por lo sin-
tética y sólida, fruto de un trabajo pacientísimo y de un conocimiento
amplio y hondo de las distintas corrientes ideológicas de la Escolástica
incipiente.


Su importancia no puede medirse por el número de sus páginas, sino
por los datos concretos y precisos que aporta a la historia del camino
por donde se llegó a la madurez de la Teología Escolástica. Muchos de
ellos los extrajo el Excmo. y Rdmo. Dr. Landgraf del estudio directo de
los manuscritos. Los otros fueron hallados en innumerables obras y ar-
tículos de revistas científicas, que el autor ordena y sistematiza con todo
esmero y espíritu crítico.


El expresa que consagró a la obra más de un cuarto de siglo de su
vida. Si hubiera dicho que invirtió más tiempo, no sorprendería a quienes
se detengan en el estudio reposado de sus páginas densas de conclusio-
nes científicas y datos precisos que necesariamente, ha de conocer el me-
dievalista consagrado a la investigación de uno que otro aspecto de la
Escolástica.


Hay que advertir que la obra no pretende ser una Historia de la Es-
colástica, sino un Introducción. Pero este carácter no atenúa en lo más
mínimo su indispensabilidad. Al contrario, es ella la que ha de dirigir los
movimientos del investigador que se proponga explicar un hecho o ana-
lizar un aspecto del siglo de Oro de la Escolástica, o descubrir las re-
laciones que unen a dos o más Escuelas entre si. En una palabra, el
Excmo. Dr. Landgraf señala al investigador medievalista el camino que
hay que seguir y la fuente donde hay que beber. Pero le obliga a andar
por sus propios pasos, y a sacar el agua con sus propios brazos.


La obra consta de tres partes principales. En la primera, trata de pre-
cisar el término y el concepto de Escolástica; de fijar las características
de la Escolástica incipiente: de explicar la formación de las Escuelas, se-
gún las distintas circunstancias que concurrieron y según la diversidad de
factores que pudieron influir. Además, analiza el papel que jugaron, en
aquella época, las ideas determinantes; y se refiere a los recursos que se
utilizaron para el aprovechamiento y la elaboración de los materiales.




132 ESTUDIOS LULIANOS. —BIBLIOGRAFÍA


Finalmente, como fruto del análisis de la evolución sufrida por los proble-
mas durante la Escolástica incipiente, formula una serie de leyes, válidas
para cualquier desarrollo ideológico, y sugiere las distintas trayectorias por
las que se llega a la solución definitiva de los problemas.


El desarrollo de los temas apuntados sirve de preparación para el artículo
más importante de la primera parte de la obra del Excmo. y Rdmo. Land-
graf, o sea el que se titula «Nota característica de la Teología de la
Escolástica incipiente*.


En la segunda parte se estudian los diversos géneros literarios corres-
pondientes a aquella época de la Historia de la Teología. Y en la ter-
cera, se enumeran, una tras otra, las diversas Escuelas que surgieron y
las obras más características que recogieron el espíritu de cada una de ellas.


La obra del Dr. Landgraf, que encierra un arsenal verdaderamente ex-
traordinario de referencias bibliográficas antiguas y modernas, no puede
faltar, en manera alguna, en la mesa de trabajo de ningún investigador de
la Escolástica antigua. El ha puesto en nuestras manos un indispensable
instrumento de trabajo e investigación.


S. GARCÍAS PALOU, PBRO.


MIQUEL BATLLORI, S. I., El lul·lisme del primer Renaixement. Palma de
Mallorca, Gráficas Miramar, 1955, 16 p. 24 cm. (Excma. Diputación Provin-
cial de Baleares. IV Congreso de Historia de la Corona de Aragón, Mallorca,
1955. Ponencias, 8) .


Del 25 septiembre al 2 octubre 1955 tuvo lugar en Palma el IV Congreso
de Historia de la Corona de Aragón, dedicado al estudio de los reinados
de Fernando I (1412-16) y Alfonso V (1416-58) rey, este último, de Aragón
y de Ñapóles. La ponencia sobre lulismo —tema impuesto por su propia
importancia intrínseca y representativa en la cultura de la época—, fué
encargada al P. Batllori y constituye el trabajo que nos ocupa, escrito en
catalán, la lengua de Llull y una de las oficiales del Congreso.


El P. Batllori, a quien tantos títulos personales y tantos otros de su
copiosa bibliografía —recordemos sólo, de corrida, El pseudo-Llull i Arnau
de Vilanova (1943), El lulismo en Italia (1944), Introducción bibliográfica
a los estudios lullanos (1945)—, acreditaban, si no imponían, para el desa-
rrollo del tema, lo hace en sus quince páginas con la densidad ideológica,
la erudición y la claridad metódica que le son habituales, y a base de la
más reciente bibliografia.


Una breve introducción sitúa el sentido del reinado del Magnánimo,
—plenamente renacentista en Italia, «mezcla de renacimiento y de otoño
medieval» ( p . 6 ) en Cataluña—, en la historia de la cultura: «Momento
decisivo en la europeización del lulismo en su triple dirección: luchas en




ESTUDIOS LULIANOS.-BIBLIOGRAFÍA 133


torno a la ortodoxia del Maestro, persistencia y difusión de su Arte, y excre-
cencias pseudo-lulistas».


Las dudas y suspicacias sobre la ortodoxia luliana, suscitadas por Eyme-
rich, no terminaron con la muerte de éste (1399) ni con la «sentencia defi-
nitiva» de Martin V (Roma 1419). A la prohibición de P. D'Ailly en Paris
(1390) sigue la encarnizada persecución de su sucesor, Gerson, mantenida
tenazmente hasta su muerte (1428) y extendida hasta la misma mistica lulia-
na en su arremetida contra la «devotio moderna». Muerto Gerson, la oposi-
ción doctrinal antilulista europea no resurgirá hasta la edición del Direc-
torium (1503) y el índice expurgatorio de Paulo IV (1559).


En el segundo extremo, tras de aludir a la existencia de un ejemplar
de la perdida versión española del L. de Cavalleria de R. Llull en 1417 en
la biblioteca valenciana del Magnánimo, recuerda el impulso dado por éste
a la Escuela luliana de Barcelona, de la que saldrán, además de la de Ma-
llorca, las ramas europeas del lulismo. De ella salen, en efecto, P. J. Llobet
para fundar la Escuela de Randa (1449), seguida a la muerte de Llobet por
el veneciano Fr. Mario de Pasa y a la que acudieron alumnos de Francia
y de Italia. Y de Barcelona salen igualmente J. Bulons y Fr. Juan Ros para
Bolonia, Venecia y Padua, centros en relación con la acentuada personali-
dad lulista de Faustino Dándolo.


Nota el A . como, a pesar de la extensión geográfica y de la intensidad
y persistencia del lulismo en aquel país, no se da en Italia un solo lulista
«de cierta resonancia histórica». Diferente es el caso de Alemania y Francia
donde dos grandes filósofos, el Cardenal de Cusa y Ramón Sibiuda, impri-
men al lulismo de sus respectivos países la duradera impronta de su per-
sonalidad. Sintetiza a través de los estudios de J. Carreras Artau, M. de
Gandillac, los PP. Florí y Platzeck, el Dr. Honecker y J. E. Hofmann, la
actuación y el lulismo «clandestino» del Cusano en Alemania, mientras,
contemporáneamente, el catalán Sibiuda profesaba en Tolosa del Languedoc,
lejos de las censuras de D'Ailly y Gerson, «una doctrina nueva, pero de
clara filiación luliana» (p. 13), divulgada por el L. Creaturarum, divulgado
éste a su vez, tardíamente, con el falso nombre de Theologia naturalis,
cuyas analogías y contrastes con la obra de R. Llull apunta y subraya
el A . «N. de Cusa y R. Sibiuda abren de par en par las puertas del pensa-
miento luliano al mundo del Renacimiento, al mundo moderno. Las ilusiones
de este mundo por la unidad de toda ciencia humana, harán sobrevivir la
combinatoria luliana frente a la- muerte y el olvido que tan injustamente
pesará sobre tantas otras cosas vivas de la Edad Media» (p. 14).


Reafirma finalmente el autor la contribución histórica documentada de
la leyenda del Llull alquimista —unido desde el siglo xiv a los nombres
de Rupescisa y A . de Vilanova—, a la fama del R. Llull auténtico. Al interés
de éste por las ciencias naturales, patente en tantas de sus obras originales,
se adhieren pronto excrecencias apócrifas tan importantes como el Testa-
nientum y el tratado De quinta essentia. La doble versión latina catorce-
centista del primero, coincidente con el reinado del Magnánimo, «aseguró




134 ESTUDIOS LULIANOS.-BIBLIOGRAFÍA


las falsas atribuciones de obras alquimicas» (p. 1 5 ) muy difundidas por Eu-
ropa desde el primer Renacimiento hasta los inicios del Barroco, contagio
de que se libró siempre, concluye el Padre Batllori, su patria catalana.


J . PONS Y MARQUÉS


PROSPERO STELLA, S. D . B., L'Ilemorfismo di G. Duns Scoto. Saggio.
Pubblicazioni del Pontificio Ateneo Salesiano. / / , Testi e Studi sul pensiero
medlevale. 2. Torino. Società Editrice Internazionale. 1 9 5 5 . pp. LXIII-326.
24. cm.


Muestra del viviente interés y simpatía de que goza la Filosofía del
Doctor Sutil es la presente monografía, que, lejos de tener un interés ex-
clusivamente cosmológico, arroja abundantes haces de luz sobre amplios
sectores del pensamiento escotista. Nos limitaremos, en esta nota, a enun-
ciar tan sólo uno de los motivos desarrollados ampliamente por el Autor.
Hacemos notar, de paso, que él se sirve, para la redacción del presente
trabajo, sólo de las obras de indudable autenticidad. Hay más, para ase-
gurarse un texto críticamente sólido, acude a la tradición manuscrita.


Para el sistema escotista, como para el tomismo, es de capital trascen-
dencia la noción de potencia subjetiva. La potencia se nos presenta como
oposición al acto, en el sentido de una relación no mutua. Una relación
mutua implicaría, según Scoto, el absurdo de una simultaneidad de natu-
raleza entre el acto y la potencia. Se plantea, con ello, el problema del
fundamento de tal relación. Scoto acentúa talmente la oposición potencia-
acto, que viene a equipararla a la oposición privación-hábito. La potencia
queda reducida a un non-ens al cual sucede un ens. En fórmula del Autor,
la potencia no es más que una relacionalidad real. Esta aserción, que vale
inmediatamente para la potencia objetiva, va enseguida aplicada a la po-
tencia subjetiva: «come già la potenza oggettiva, anche la potenza soggettiva
viene ad essere vanificata dalla presenza, e dall'avvento dell'atto; meglio,
passa ad essere appunto attuata». (Subrayamos) (p. XXVIII).


Tal concepción del binomio potencia-acto, básica en la estructura del
sistema, no es, con todo, el factor originariamente determinante, que radica
más bien, según el Autor, en la doctrina escotista de la univocidad del ser,
inspirada en la concepción hilemórfica de Avicebrón.


A la luz de esta doctrina, vienen examinados los problemas generales
de la Metafísica: esencia y existencia, resuelto en la indistinción real entre
ambas; y estructura metafísica del ser infinito, resuelto en el sentido de
la limitabilidad del acto por si mismo. Y , naturalmente, el enfoque me-
tafisico de la Realidad constituirá el Leitmotiv de la Cosmologia. Veámoslo.


Para explicar la mutación substancial, es necesario admitir la compo-
sición del ser mudable ex allquo et aliquo; y aliquid no seria una materia




ESTUDIOS LULIANOS.-BIBLIOGRAFÍA 135


prima pura potencia. Se impone pues «una nozione di materia prima dotata
di una certa attualità... suscettibile di una esistenza autónoma.» (p. 69). La
materia prima en posesión ya de un ser diminutum (p. 111), por el adve-
nimiento de la forma, poseedora, a su vez, de una propia actualidad, ad-
quiere un nuevo ser, el ser resultante del concurso de los dos comprincipios,
«che benchè dotati di una propria quiddità, sono tuttavia compricipi, trovano
cioè il proprio totale inveramento nell'unità del composto» (p . 113). Tal
solución, violenta a primera vista, no es con todo, según pretende el Autor,
obstáculo insuperable para una solución aceptable del problema del com-
puesto material y en especial del compuesto humano. Evidenciando el carác-
ter funcional de los comprincipios, materia prima, verdadera pura potencia, y
forma especificante, surge un pluralismo dinámico, que , al tiempo que
conserva incontaminadas las nociones hilemórficas aristotélicas, salva per-
fectamente la unidad per se del sínolo natural y evita tanto el pluralismo
estático de la corriente avicebronística, como el rígido monismo de la
corriente aristotélico-tomistica. Estas aserciones encuentran su integración
y complemento en los densos capítulos de la tercera parte del libro en que
se abordan los problemas del mixto, la «forma corporeitatis» y el individuo.


No podemos bajar a ulteriores detalles en los estrechos limites de una
recensión bibliográfica, pero creemos que cuanto llevamos dicho basta para
informar al lector sobre el tema central, desarrollado por el Autor a lo
largo de casi 400 páginas densas de texto y de contenido.


Señalaremos para terminar los que nos han parecido mejores méritos
de la obra. El pensamiento de Scoto se recoge de sus mismas fuentes, se
procura exponerlo en su genuino sentido, y no se rehuye de terciar en la
contienda en los casos en que ha sido objeto de interpretaciones discor-
dantes. Se señalan las fuentes de inspiración del pensamiento escotista y
se intenta demostrar que su fundamental actitud especulativa es de impor-
tancia decisiva sobre todo el sistema. No se rehuye de tomar posición sobre
problemas sobremanera comprometedores y que suponen una muy intima
penetración, sea de la actitud analítica de Scoto, sea de su perspectiva
cosmivisional. En este sentido, lo mejor del libro nos ha parecido la intro-
ducción general y el soberbio capitulo final de síntesis y enjuiciamiento
del Escotismo como unidad de concepción. No todas las aserciones de esta
obra tan extensa serán compartidas por los críticos; pero con todo el juicio
del P . Stella sobre el Escotismo, emitido al final de una tan prolongada y
minuciosa obra analitica, conducida con una objetividad insobornable, con
todos los recursos de la critica más depurada, deberá en adelante ser tenido
en cuenta por cuantos se adentren en la obra filosófica del Doctor Sutil.
Con razón se ha podido escribir que, con esta obra, el P . Stella se ha con-
quistado un puesto autorizado entre los historiadores de la filosofía medieval.


A . PASCUAL, C. R .




136 ESTUDIOS LULIANOS. - BIBLIOGRAFÍA


MARIO MARTINS, S. J . , Estudios de literatura medieval. Braga, Livraria
Cruz, 1956, 536 p. 22'5 cm.


Los que en este denso volumen presenta el P. Martins son estudios de
literatura medieval portuguesa que van atando los nudos para la red indis-
pensable sobre la que podrá tejerse un día la Historia de la Espiritualidad
portuguesa, como dice el autor, y que, precisando más y copiando a Bré-
mond, podria llegar a ser una Historia literaria de la religiosidad en Portugal.


Estos estudios, aunque todos sobre fuentes de tema prevalentemente
espiritual (recórrase el Índice), no interesan sólo a la espiritualidad. Ni quizás
directa o principalmente a ella. Por ser, las que se estudian, obras medie-
vales, por la calidad de su contenido y de su significado histórico, interesan
a la filología, a la literatura, a la historia, a la sociología, además de a la
espiritualidad. Sobre buena parte de ellas, bien conocidas, y que corrieron
de la mano de todos los pueblos medievales, pesa la responsabilidad de
la formación de la Europa medieval que les debe muchos de los rasgos
de su fisonomía y de su estructuración. Esa base espiritual, invadiendo e
informando las otras esferas, aun las más profanas —para usar un término
anacrónico—, es justamente una de las características de la Edad Media.


De ahí la importancia del estudio de esa clase de obras, y la dificultad
de recensionar tales estudios, a los cuales, siendo necesariamente más las
posibilidades que se quedan tales, que las realidades logradas, es fácil en-
contrar puntos escapados, temas preteridos, u oponer criticas despiadadas.


La multitud de obras a las que en ésta se pasa revista —y que puede
dar, a primera vista, la sensación de desconexión o incluso de dispersión-
puede distribuirse (como indica el autor) en grupos muy genéricos: Roman-
ces hagiográficos y libros de caballería a lo divino (lo que Menéndez y
Pelayo llamó novela mística), Temas sobre Cristo y los Apóstoles, Obras
de origen español, Obras de origen o influencia francesa e italiana, Fon-
dos de Dame, Sta. Cruz de Coimbra y Alcobaça, Obras polémicas, Obras
más significativas para la mundiuidencia religiosa de la cultura portu-
guesa.


Indicaré sólo alguno de los resultados más importantes de esos estudios.
Entre los Temas sobre Cristo y los Apóstoles, el «Libro de Santiago» viene
a confirmar elocuentemente —con una osmosis curiosa de un apócrifo del
ciclo religioso compostelano en la literatura portuguesa— cuánto era grande
la irradiación de Compostela sobre Portugal. » 0 Boosco Deleytoso», entre
las obras de influencia italiana, acusa entre nosotros la huella profunda
de Petrarca, en aquella época en que en España se «petrarquizaba» y co-
menzaba a soplar la brisa perfumada y misericordiosa del prerenacentismo
italiano. El cap. XXII arroja una luz de gloria sobre el monasterio de
Alcobaça. Este monasterio repite el caso tan curioso y conocido de algunos
famosos monasterios medievales que juegan un papel tan significativo en
la paleografía y diplomática al acusar una vida de calculada organización
y un riguroso sistema de intercambio, copia, ensamblamiento, tradición de




ESTUDIOS LULIANOS.-BIBLIOGRAFÍA 137


textos, y que fueron verdaderos editores y propagandistas de obras, algunas
de las cuales deben sin duda a ellos su supervivencia y a ellas el Me-
dioevo, como he indicado, algunas de sus posturas vitales. Amén del gran
criterio que significa, no sólo la biblioteca, sino incluso la manera de
seleccionar y de juntar en un mismo volumen obras diferentes, para juzgar
de la vida, espiritualidad, postura científica y politica del monasterio. El
de Alcobaça recibió obras de todas partes y de toda clase —Ramón Llull
queda en él muy bien representado— con la amplitud de miras ejemplar
que distingue al Cister. La última parte —cap. XXVIII a X L — contiene las
obras que para el autor tiran las líneas generales para la Weltanschauung
de la cultura lusitana. Cargados de significación histórica están sin duda
los temas sobre teatro, las constituciones sinodales, la poesía religiosa, la
mística, el «deporte», la filosofía del hombre y de la cultura, la música
religiosa, la simbologia mística de los «Bestiarios» (que recorre la curiosa
y profunda semántica del arte medieval en cada una de sus partes y de-
talles); concienzudo el estudio del discutido Pedro Hispano y entrañable
el de Sabunde, el barcelonés tan importante en la historia de la filosofía
medieval española.


El autor no pretende resolver todos los problemas de la literatura me-
dieval portuguesa; busca lo que hay de eternamente vivo y perenne, el
pensamiento y la experiencia religiosa, la preocupación espiritual que do-
minaba a los hombres medievales, apasionados por las cosas intemporales,
la belleza ingenua de la lengua y de la cultura que palpita aquí, como
un corazón de niño, llevando en si el futuro. Y eso lo ha logrado el Padre
Martins, con método excelente, con profundidad de investigación, con do-
minio de la bibliografía —que cita siempre— esencial.


Puestos a exigir, indicaríamos solamente el deseo de que el estudio no se
hubiera ceñido exclusivamente a la significación literaria de estas obras
igualmente transcendentales en otros respectos, como dejo indicado. Aunque
esas zonas las excluye el autor voluntariamente ya en la formulación del
titulo, su trabajo adquiriría con ello valor inmenso. No hubiera estado de
más indicar en los diferentes casos las repercusiones e influencias ejercidas
en obras y autores por la fuente en cuestión, siquiera en el campo de la
literatura, e, incluso, profundizar la dirección y el sentido de esas influen-
cias. Aunque éste sea trabajo hecho ya, gusta el lector, en cada situación,
de poseer los datos necesarios para calcular, en grados de longitud y lati-
tud, la posición exacta de una obra literaria en el mapa general de la
historia de la literatura o de una obra cualquiera en su geografía histórica
correspondiente.


ANTONIO OLIVER, C. R.


IO




138 ESTUDIOS LULIANOS.-BIBLIOGRAFÍA


TITUS SZABO, O. F. M . De SS. Trinitate in creaturis refulgente doctrina
S. Bonaventurae (Bibliotheca Academiae Calholicae Hungaricae, Sectio
Philosophico-Theologica, V o l . I , Orbis Catholicus-Herder. Romae, 1925,
15'5 x 18 cms. , 209 pp.) . (Autor: Colegio Internacional de San Buenaven-
tura, Firenze Quaracchi).


El titulo de la documentada obra del P. Szabó no expresa todo el
denso contenido de la misma. No abarca, en efecto, únicamente la doc-
trina del Doctor Seráfico acerca de las imágenes creadas de la Santísima
Trinidad creadora; sino que, en ella, se encierran múltiples cuestiones, aun
sin resolver de manera] definitiva, relativas a la mente de San Buenaven-
tura sobre dificilísimos problemas teológicos: el de las relaciones entre la
naturaleza y la gracia, el de la objetividad del conocimiento humano, el
del uso de la apropiación trinitaria, el del conocimiento extático de la
Divinidad, el de la simplicidad y distinción en Dios, el de la univocidad etc.


Es evidente que , si todas estas cuestiones se resolvieran de manera
clara y precisa, el P. Szabó no hubiera tenido que invertir tantas vigilias
en la investigación del pensamiento bonaventuriano relativo a los vestigios
naturales de la Santísima Trinidad, que han motivado, entre los teólogos
de nuestros días, diversidad de pareceres.


El docto Autor expresa que sobre su trabajo han tenido que pasar diez
años para llegar a su madurez. Y este dato revela la seriedad científica
con que procede en sus páginas.


En la primera parte de la obra el P. Szabó desarrolla una serie de te-
mas preliminares: el de la existencia del vestigio trinitario, el de su na-
turaleza o perfección analógica, el del valor del vestigio para el conoci-
miento analógico a la Trinidad, el de la naturaleza o perfección analógica
de la imagen y de la semejanza y el de la virtud de la imagen y de la
semejanza para el conocimiento trinitario.


En la segunda parte, como es obvio, la más importante de la obra, des-
pués de un capitulo introductorio acerca de la analogía de la Trinidad y
de los grados de la ascensión hacia Dios , desarrolla, ampliamente, las
cuestiones de la analogia de la Trinidad en el mundo sensible, en el mundo
espiritual (potencias del alma, ángel y hombre, diferencia de sexos, as-
pecto social) y en el mundo sobrenatural (en las misiones divinas, en la
trina unidad del libre albedrío, de los mandamientos y de los Sacramen-
tos; en la gracia, en las virtudes infusas y en los dones del Espíritu Santo;
en la jerarquía angélica y en la eclesiástica; en la Sagrada Escritura).


Para un investigador del pensamiento trinitario luliano, el capítulo más
interesante es, tal vez, el corolario relativo a la teoría racional del misterio
trinitario y de la síntesis del agustinismo medieval. La obra es indis-
pensable en una biblioteca luliana, porque el tema tratado por el P. Szabó
es tan agustiniano como lulistico. Pero el expresado corolario traza la li-
nea histórica del desarrollo de una teoría, uno de cuyos puntos correspon-
de al Bto. Llull.




ESTUDIOS LULIANOS.—BIBLIOGRAFÍA 1 3 9


En las páginas finales del tratado, el P . Szabó dicta su juicio acerca
de la doctrina expuesta por el Doctor Seráfico acerca de los temas expre-
sados.


En una palabra, una obra interesantísima para el medievalista, y un
modelo de técnica y de lealtad científica.


S. GARCÍAS PALOU, PBRO.


2 ) S e c c i ó n d e Bib l iograf ía g e n e r a l


HIRSCHBERGER, JOHANNES, Historia de la Filosofia. I I , Edad moderna,
Edad contemporánea, Editorial Herder, Barcelona, 1 9 5 6 , 5 6 6 págs., 2 2 ' 1 cms.


Esta recensión que ofrecemos se refiere restrictivamente al tomo I I . Del
primer tomo ya hicimos mención en <Crisis* a raíz de su aparición en lengua
castellana (II , 1 9 5 5 , páginas 1 1 7 - 1 1 8 ) . Como el primer volumen, también
este segundo ha sido traducido y enriquecido con un Apéndice por el
P . Martínez Gómez, S. J.


En una recensión que forzosamente ha de ser breve, por no poder entrar
en las cuestiones, podríamos atenernos a las frases escritas a propósito de\
primer volumen. Nos es grato poder escribir que la tarea llevada a cabo
por Hirschberger, dentro de los límites impuestos para no redactar una obra
excesivamente voluminosa, resulta de un valor excepcional. Un manual de
Historia de la Filosofía con ambición universitaria, difícilmente puede re-
dactarse con más claro sentido de la mesura, de la erudición y de la pro-
fundidad que como lo ha conseguido el profesor alemán.


El volumen se abre con la Filosofía Moderna, y procede por grandes
figuras unas veces; otras, cuando la exigencia histórica lo reclama, se atiene
a grandes sistemas enmarcando en ellos a los autores principales. Sin em-
bargo, el autor se ha preocupado de no dejar a los grandes autores en la
gloria de su nombre, sino que logra entroncarles en la historia sistemática
de la filosofía.


Se observa al través de la exposición, una linea filosófica no sólo de
orientación fundamental teórica, sino de postulados históricos. Esta línea
es la que permite al autor constituir armónicamente su obra. Resulta par-
ticularmente importante, por citar un solo ejemplo, la resolución del autor
de entender la filosofía actual desde el pasado y en él, convencido de que
sólo así puede captarse lo que de verdaderamente filosófico quepa descu-
brir en la llamada «filosofía actual».


Aunque Hirschberger se atiene en la redacción de su obra a unos mó-
dulos biográfico-doctrinales, presentando asi facilidades al lector que se
inicial; no le será difícil al lector entendido descubrir la interna trabazón
de ideas y doctrinas, a la que se atiene como propósito fundamental. De




140 ESTUDIOS LULIANOS. - BIBLIOGRAFÍA


esta forma, el autor ha salvado los dos escollos que pueden sorprender
inconscientemente a un profesor de Historia de la Filosofia menos precavido
de lo que es Johannes Hirschberger; a saber, ceder a lo bibliográfico-doc-
trinal, o despreciarlo por completo. A nuestro entender, otro de los méritos
de la obra consiste en señalar los puntos focales de cada autor y sistema,
aludiendo a la variante que ha sufrido su determinación en la historia.
Haciéndolo asi, el autor consigue una Historia de la Filosofia de recia y
moderna, arquitectura, en la que el andamiaje no cubre el edificio sino que
sirve para retocarle y para actualizarle con una apertura a las investiga-
ciones más recientes.


El Apéndice del P. Luis Martínez Gómez es doble: bosquejar la historia
de la Filosofía española durante el tiempo que historia el tomo original,
y complementar la bibliografía española. El traductor ha creído prudente
concluir su tarea parándose en 1 9 3 6 , como fecha significativa, y expresando
su fe y confianza en la joven promoción española, en la que el P. Martínez
Gómez ocupa un sitial de esperanzas y promesas, precisamente por el aliento
que suponen estos Apéndices.


La edición es pulcra, nutridísimas de texto las 5 5 0 páginas, enriquecida
con índice de materias y de autores, y alguna errata que se ha deslizado
es fácilmente subsanable. El traductor ha tenido en cuenta, para su versión
española, las correcciones introducidas para la segunda edición alemana
de 1 9 5 5 .


A . MUÑOZ-ALONSO


JOSEP GÖTTLER, Pedagogia sistemática. (Traducida, adaptada y prologada
por Möns. JUAN TUSQUETS. De la 9 . A edición alemana refundida y ampliada
por el Dr. JOHANN B. WESTERMAYR). Editorial Herder, Barcelona, 1 9 5 5 , 4 4 1
páginas, 2 2 ' 2 cms.


Hace notar,' en el sustancioso prólogo, el Dr. Tusquets, que «el ambiente
de hoy es muy pobre. Las controversias —dice— versan sobre temas edu-
cativos de cuarta o quinta mano y de escasa categoría».


Este es un problema complejo. Y una de las causas de esta superficial
mentalidad, es tal vez la falta de libros del tenor de la Pedagogía de Göttler.
Parece que no se es profesor acabado, si no se es autor de un texto: de ahí la
profusión de libros que pasan a nutrir las librerías de lance.


Los rasgos más característicos del libro son, según el Dr. Tusquets, los
siguientes: «Limitémonos a cinco aspectos que considero esenciales. La
obra de Göttler es: I o ) sistemática, en cuanto a la Índole; 2 O ) católica y
armonizadora, en cuanto a su criterio; 3 O ) sociológica, en lo que se refiere
a su orientación educativa; 4 ° ) estricta, en lo que concierne a los métodos
recomendados y a la extensión del campo educativo, y 5 ° ) actual, frente
a los problemas contemporáneos».


Es de notar, en primer lugar, el concepto amplio que tiene de la Peda'




ESTUDIOS LULIANOS. - BIBLIOGRAFÍA 1 4 1


gogía. Entre nosotros todavía puede uno dedicarse a la enseñanza media
o superior tan bien pertrechado de la propia asignatura, como vacío de
Pedagogia. No comparte Göttler criterio tan trasnochado. La Pedagogía es
algo más que una «monserga urica de disertaciones vagas, pretenciosas y
en último término inútiles» para uso de maestros de primeras letras.


Aplica Göttler su agudo análisis a la esencia, fines, normas, supuestos
y métodos de la Pedagogía, sacando a relucir una extensa gama de apre-
ciaciones del más alto valor. Fiel a una imperiosa exigencia de razón, cla-
sifica y ordena los datos y resulta un conjunto orgánico sin fisura alguna.


Sea cualquiera la naturaleza y procedencia de los factores educativos
recogidos, son valorados debidamente e integrados en la síntesis. Tal vez
algunos comentarios no sean del todo académicos; pero Göttler no vacila
en emplearlos, si ganan en fuerza, claridad y precisión.


La actualidad de la obra radica principalmente en la solidez de sus prin-
cipios, los cuales pueden irradiar mucha luz en la mañana de los problemas
educativos.


Y , si esto es asi, se debe de manera muy principal al catolicismo que
informa totalmente la personalidad de Göttler. Informa, repetimos, porque
muy distinto es el resultado de una obra escrita con criterio católico y el
de una obra con algunos añadidos o pases de doctrina católica.


Desarrolla extensamente la Pedagogía de los valores, tema muy caro a
los filósofos alemanes, y saca consecuencias y aplicaciones muy valiosas.


Hemos de agradecer al traductor el trabajo de adaptación, procurando
conservar la «ideologia fundamental y las opiniones del autor». Asi resulta
su lectura sumamente agradable, a diferencia de las meias traducciones de
libros alemanes, las cuales adolecen de una manifiesta pesadez.


No obstante la notable claridad lograda por la traducción y acomodación,
puede que el lector poco avezado renuncie a proseguir la lectura en cuanto
aparezcan disquisiciones filosóficas. El pequeño esfuerzo le será largamente
recompensado con una cantidad enorme de sugerencias y aplicaciones prác-
ticas, luminosas en extremo.


Al final del libro figura una copiosa bibliografía y 3 anexos.
De gran valor los 3 anexos, que completan la obra y en cierto modo la


resumen; de modo especial el 1.°, ya citado, que trata los «Grados del
desarrollo y de la educación», y el 3.° «Lineas fundamentales de un plan
de enseñanza concebido pedagógicamente». El 2.° es un modelo acabado
de «Hoja de Educación».


Creemos que este libro puede hacer un gran bien. En primer lugar a los
maestros jóvenes, los cuales, acostumbrados a los manualitos al uso, podrán
contrastar lo que es Pedagogía con lo que es turismo pedagógico. Y también
a los maestros a quienes Dios concedió la gracia de estudiar cuando se
escribía con mayor seriedad y conocimiento de causa, puede serles de gran
utilidad la lectura reposada de libro tan excelente por muchos conceptos.


M . DEYA PALERM




142 ESTUDIOS LULIANOS.—BIBLIOGRAFÍA


JEAN ABD-EL-JALIL, O . F . M., Cristianismo e Islam. Patmos, Libros de
Espiritualidad. Ediciones Rialp, S . A . , Preciados, 3 5 , Madrid, 1 9 5 4 . 2 7 9 pá-
ginas, 1 7 ' 3 .


El P. Abd-El-Jalil, O . F . M., autor de distintas obras relativas al Islam
y profesor en el Instituto Católico de París, conoce a fondo su antigua re-
ligión, que profesara durante 2 4 años. Por tal motivo, sus escritos referen-
tes a uno que otro de sus aspectos, siempre despiertan un interés peculiar.


El libro que presentamos es una traducción de los originales franceses
«Marie et l'Islam* y «Aspects interieurs de l'Islam», que constituyen las
dos partes principales de la obra.


El autor no se propone ofrecer un estudio completo de los diferentes
aspectos de la cuestión mariana en el Islam; sino que se limita a una
exposición de la vida de María y de los más importantes problemas ma-
riológicos según el Corán y los más ortodoxos teólogos coránicos. Con ello
nos dice cuanto los musulmanes saben de María: algunos episodios de su
vida, algunas frases de cuyo sentido pretenden deducir algo de las gran-
dezas marianas.


La segunda parte, dedicada a los aspectos interiores del Islam, describe
lo que, en realidad, es el Corán para los musulmanes, los medios de for-
mación religiosa, las diversas formas de oración: la ritual, libre y mística.
Termina con un capítulo sobre la comunidad musulmana y las comunida-
des cristianas.


El aspecto de mayor relieve de la obra es la objetividad con que fué
escrita por el convertido autor. Nada de muestras de exaltados fervores,
sino serenidad y ponderación científica. El pensó, cuando la escribía, en
la posibilidad de que algún musulmán la leyera. Y esta mera sospecha
despertó en él un vivísimo deseo de ser lo más objetivo posible.


De la lectura de los dos estudios del docto franciscano se saca la con-
vicción de que son muchos los que tienen un concepto equivocado del
pueblo musulmán. Y el libro instruye a todos. Además, precisamente por
medio de la expresada objetividad, lleva al lector a la convicción y a la
posesión de una idea clara de la realidad religiosa de dicho pueblo, no
menos que al criterio de comprensión y hasta de amor, «que es lo único
capaz, para el profesor del Instituto Católico de París, de dar su sentido
verdadero a la historia y otra fisonomía al mundo».


No es ésta la obra definitiva del autor sobre los problemas que plan-
tean las diferencias y semejanzas entre el Cristianismo y el Islam. Piensa
escribirla extensamente. Pero es suficiente para poder comprender al pue-
blo musulmán por medio de las fórmulas de su oración.


Recomendamos la lectura de la obra, por cuya publicación la entidad
Ediciones Rialp, S . A . , merece una cálida felicitación.


S . GARCÍAS PALOU, PBRO.




ESTUDIOS LULIANOS.-BIBLIOGRAFÍA 143


OBRAS RECIBIDAS EN LA DIRECCIÓN (*)


1) Envío del autor:


BONAFEDE, GIÜLIO, II pensiero francesco.no nel secólo XIII, G. Morí & Figli. -
Palermo, 341 págs., 24'8 cms.


2) Envío del autor y del editor:


DUIN, J. J., La doctrine de la Providence dans les écrits de Siger de Brabant. —
Textes et étude. Editions Nauwelaerts, 2, Place Cardinal Mercier, Louvain,
504 págs., 25 cms.


3) Envíos de los editores:


DESCLEE DE BROUWER & Cié., 22, Quai au Bois, Bruges.
AÜGUSTIN, SAINT, La Trinke, II, Les images. — Texte de l'édition bénédictine. —


Traduction par P. AGAESSE, S. J.-Notes en collaboration avec P. MOINGT, S. J.,
1955, 712 pp., 17'5 cms.


DOTT. CARLO MARZORATI, Editore, Via Borromei, 11, Milano.


Di NAPOLI, GIOVANNI, La concezione dell'essere nella Filosofia greca, 1953, 296 pp.,
24'5 cms.


THOMAS NELSON AND SONS LTD, Parkside Works, Edinburgh, 9.


VAN STEENBEHGHEN FERNAND, The philosophical movement in the thirteenth Century,
1955, 115 pp., 22'5 cms.


MARIETTI ED1TORI, Via Legnano, 23, Torino.


S. TIIOMAE AQUINATIS, 1) Opúsculo theologica, Vol. I (De re dogmática et morali),
Taurini, 1954, 531 pp., 24'5 c m s . - V o l . II (De re spirituali), Taurini, 1954,
441 pp., 24'5 cms.
2) Opúsculo philosophica, Taurini, 1954, 379 pp., 24'5 cms.


3) In LIBRUM DE CAUSIS expositio, Taurini, 1955, 173 pp., 24"5 cms.


4) In Aristotelis libros PERI HERMENEIAS et POSTERIORUM ANALYTI-
CORLM expositio, Taurini, 1955, 439 pp., 24'5 cms.


EDICIONES STUDIUM. Distribución exclusiva: DIFUSORA DEL LIBRO, Bailen, 19,
Madrid.


RAMÍREZ, O. P., P. SANTIAGO, El Derecho de Gentes, 1955, 230 pp., 19'5 cms.


EDITORIAL LITÚRGICA ESPAÑOLA, S. A., Avda. José Antonio, 581, Barcelona.


PÁRENTE, PIETRO, Diccionario de Teología Dogmática, Versión del italiano por Fran-
cisco Navarro, Pbro., 386 pp., 19'8 cms.


(*) En el próximo o en uno de los próximos números Be dedicarán las debidas recensiones
bibliográfícas a las obras cuyo recibo anunciamos.




1 4 4 ESTUDIOS LULIANOS. — BIBLIOGRAFIA


EDITORIAL «SAL TERRAE., Apartado 77, Santander.


PARAMO, S. J., P. SEVERIANO DEL, La persona de Jesús ante la critica liberal pro-
testante, 1956, 202 pp., 17'3 cms.


SANCHEZ-CESPEDES, S. J., PEDRO, El Misterio de Maria, 1955, 287 pp., 21'8 cms.


ALEJANDRO, S. J., JOSEPHUS M." Critica, 1953, 383 pp., 24'5 cms.


DE DIEGO DIEZ, S. J., T. , Theologia Naturalis, 1955, 542 pp., 25 cms.


GONZALEZ MORAL, S. J., IRENAEÜS, Philosophia Moralis, 1955, 714 pp., 25 cms.


EDITORIAL HERDER, Barcelona, Avenida José Antonio, 591.


HENRY, O. P., P. A. M. y un grupo de teólogos, Iniciación teológica, I, 1957,
765 pp., 22'3 cms.


SCHUMACHER, HEINRICH, El vigor de la Iglesia primitiva, 1957, 252 pp., 22'7 cms.


EDITRICE VITA E PENSIERO, Via Necchi, 2, Milano.


GEMELLI, AGUSTINO, O. F . M., II francescanesimo, Settima ediz. riveduta e aggior-
nata . -1956 , En-8.°, pp. XV, 256.


RIMONCIOLI. FELICIANO, O. F . M., II problema della libertó umana in Pietro di Gio-


vanni Olivi e Pietro de Trabibus, 1956, En-8.°, pp. VIII, 259.




C R Ó N I C A


[


Actividades lulianas en Inglaterra: 1950-1956


El movimiento luliano en Inglaterra, descrito por T. y J. Carreras y Artau en
el segundo tomo de su imprescindible obra sobre Ramón Llull y el lulismo,1 tuvo
forzosamente que disminuir durante los años de la segunda guerra mundial. Tam-
poco aparecieron nuevas publicaciones en los años inmediatamente posteriores a
ésta, aunque una reimpresión de la obra maestra de este movimiento - l a biografía
del Beato por el gran hispanista E. Allison Peers 2 - demuestra el interés cons-
tante que despierta la figura de Ramón Llull en Inglaterra.


Era de esperar que Allison Peers continuaría su serie de estudios y traducciones
lulianas —trabajos que le habían ganado el aplauso y la amistad de lulistas en
todas partes,- pero su muerte, en 1952, vino a interrumpir el curso de una vida
de erudito incansable y la lista siempre creciente de sus aportaciones al hispanismo
inglés. Desde su muerte, no se puede hablar estrictamente de un movimiento
luliano en Inglaterra; se trata, en cambio, de los esfuerzos de individuos que se
interesan para propagar el conocimiento de las obras del Beato y para la investi-
gación científica de sus escritos.


Por una parte, Miss Francés A. Yates (del Warburg Institute, asociado a la
Universidad de Londres) —inspirada por el lulismo de Giordano Bruno (sobre
cuyas obras trabajaba) — inició una serie de investigaciones que culminaron en
un importante estudio sobre <The Art of Ramon Lull (An Approach to it througli
Lull's Theory of the Elements').3 En este trabajo, se investiga por vez primera
(desde los días de Salzinger) el importante papel que juega la doctrina luliana
sobre los cuatro elementos en el desarrollo y la operación del Art general, revelando
matices hasta ahora insospechados que iluminan de una manera sorprendente las
ideas centrales del Beato.


Por otra parte, Mr. R. D. F. Pring-Mill se ha dedicado a propagar el interés
por los estudios lulianos, desarrollando varios ciclos de conferencias generales sobre
la obra del Beato, en la Universidad de Oxford, en los cursos de 1951-1952,
1952-1953, 1953-1954 y 1955-1956. Ha dado a conocer algunos frutos de sus
propias investigaciones, en varias conferencias especializadas: sobre los fundamentos


1 Hiitoria de la filoiofla apañóla. Filoiofla cristiana de lot ligtot XIII al XV, II (Madrid, 1943),
pp. 432-434.


2 E. Allison Peebs: Ramon Lull. A Biography (LondreB, 1929), precio actual L 0.18.6.
3 Francis A. Yates: «The Art of Ramon Lull (An Approach to it through Lull'« Theory of the


Elements)., Journal of the Warburg & Courtauld Inititutes, XVII (1954), Noi. 1-2, pp. 115-173, lámi-
na! 8-20.




146 ESTUDIOS LULIANOS


del Art general, sobre la estructura trinitaria del universo luliano, sobre las apor-
taciones terminológicas del Beato al catalán, y sobre el famoso códice miniado
de la Biblioteca de Karlsruhe. Concretamente, sobre los tres temas siguientes han
versado sendas conferencias: «The Sense of Speech: Ramon Llull and his Contri-


butions to Language* (Oxford University Junior Philological Society, 27-XI-1952);
«Ramon Llull: his World-Picture and Terminology*, St. Anne's Medieval Society


(Oxford), 23-11-1956; «77ie Karlsruhe Miniatures and the Structure of the Lullian


universa, Second Annual Conference of the Anglo-Catalan Society (Cambridge),
4-V-1956 . Su trabajo inédito «Some Lullian contributions to the Catalán technical


lexicón, with special reference to the terminological structure of Ramon Lull's world


picture*, obtuvo el Premi Pompeu Fabra en los Jocs I'lorals de la Llengua Ca-
talana, celebrados en Cambridge, en mayo de 1956.


Oxford, noviembre 1956,


II


Noticiario científico-luliano


MARACAIBO. - En 1954, el Dr. Angel Francisco Brice, Miembro de Número de
la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, en la Universidad del
Zulia (Maracaibo), leyó una conferencia sobre el tema: {Raimundo Lulio. Su pen-
samiento jurídico'.


COIMBRA.-En el XXIII Congreso Luso-Español para el progreso de las Cien-
cias, celebrado en Coimbra, durante los días 1-5 junio, 1955, el Doctor D. Juan
Zaragüeta, «Magister» de la MAIORICENSIS SCHOLA LULLISTICA y catedrático
de la Universidad de Madrid, hizo una sucinta exposición del trabajo, enviado al
Congreso, por el catedrático de la Universidad de Barcelona y también «Magister»
de nuestra Schola Dr. Joaquín Carreras Artau, sobre el siguiente tema: 'Raimundo
Lulio y la Cabala*.


BARCELONA.-En mayo de 1955 el Rdo. Miguel Arbona, S. J., leyó, en la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad, su Tesis Doctoral, escrita bajo
el siguiente título: 'El ejemplo y su técnica en el LIBRE DE BI.ANQUF.RNA»,


O X F O R D . - E l 23 de febrero de 1956 el Prof. Robert D. F. Pring-Mill, Lecturer
in Spanish in the University of Oxford, desarrolló una conferencia sobre el tema
tRamon Lull: his World-Picture and Terminology*, en St. Anne's Medieval So-
ciety (Oxford).


FREIBURG. - El 24 de febrero de 1956, Johannes Stöhr, de la Diócesis de Berlín
fué promovido al grado de Doctor en Teología por la Facultad de Freiburg, i. Br.
en la que leyó su Tesis Doctoral, escrita sobre el tema «Die Theologie des seligen
Raimundus Lullus nach seinen Spätschriften* («La Teología del Beato Ramón Llull




CRÓNICA 147


según sus escritos tardíos»). En ella trata del procedimiento axiomático de
Ramón Llull, de la interpretación de las razones necesarias y de la doctrina trini-
taria y cristológica; y se basa, precisamente, en los opúsculos de la época de
Mesina y Túnez, cuya edición crítica ha preparado el mismo Dr. Stöhr.


CAMBRIDGE. - El día 4 demayo de 1956 el expresado Prof. R. Pring-Mill, de
Oxford desarrolló la Second Annual Conference of the Anglo-Catalan Society sobre
el tema «77ie Karlsruhe Miniatures and the Structure of the Lullian Universo.


BARCELONA. — Con motivo de los actos conmemorativos del primer centenario
del nacimiento de Menéndez y Pelayo, organizados por la Universidad de Barce-
lona, el «Magister» de esta Schola Dr. Jorge Rubió Balaguer desarrolló una con-
ferencia sobre (Menéndez y Pelayo y Ramón Llull», el día 8 de mavo de 1956.


PALMA DE MALLORCA. -En la Sesión Académica celebrada en el Palacio
de la Diputación de Palma de Mallorca, el día 16 de mayo de 1956, con motivo
de la toma de posesión del Rectorado de la Schola por el «Magister» Dr. Sebastián
Garcías Palou, éste disertó sobre el siguiente tema: Distintos aspectos de la labor
científica que el Lulismo señala hoy a la (Escuela Lulística Mayoricense».


CAMBRIDGE. - El premio Pompeu Fabra de los Juegos Florales celebrados en
Cambridge, en mayo de 1956, se concedió al profesor Robert Pring-Mill, de la
Universidad de Oxford, por su trabajo (Some Lullian contributions to the Catalán
technical lexicón, with special reference to the terminological structure of Ramon


Lull's world-picture>.


PARIS. -El día 22 de junio de 1956 el Rdo. P. Fray Eugene Kamar, O. F. M ,
defendió, en la Facultad de Letras de la Sorbona, su Tesis Doctoral, (Raymond
Lull. Son projet De acquisitione Terrae Sanctae. Introduction et édition critique*,


aceptada (Summa cum laude».


R O M A . - E l día 26 de agosto de 1956 se cumplieron los cincuenta años de la
ordenación sacerdotal del «Magister» de esta Schola y profesor en el Pontificio
Ateneo Antoniano de Roma, M. Rdvo. P. Fray José M. ' Pou y Martí, O. F. M.


Con tal fausto motivo, el P. Fray Isaac Vázquez, O. F. M., ha escrito en la
revista Antonianum un artículo (De vita et scriptis R. P. Joseph M." Pou y Martí»,
cuyo elenco bibliográfico llena veinte páginas.


La producción luliana del P. Pou y Martí, según el expresado catálogo, es
la siguiente:


Sobre la doctrina y culto del beato Raimundo Lulio (AIA, 16, 1921, 5-23).
Per la glorificació del B. Ramon Lull en el segle XVII (EF, 1934, 269-289).
Per la glorificació del B. Raymond Lull en el segle XVII (Miscellanea lulliana,


Barcelona, 1935, 269-289).
Sobre la antigua cátedra luliana de Mallorca (Mediterraneum, 1936, 40-55).
Además, ha escrito diversas recensiones de estudios lulianos en Antonianum.




14« ESTUDIOS UUMANOS


PALMA DE MALLORCA. -El Prof. de Teología en la Universidad de Frei-
burg, i. Br. «Magister* Friedrieh Stegmiiller, el día 22 de octubre de 1956 fué
recibido por el Rector v Consejo Académico de la «Maioricensis Schola Lullistica»,
a quienes expuso los planos trazados para la realización de la edición critica de
las abras latinas del Beato, cuya dirección le ha sido confiada por nuestro Instituto.


PALMA DE MALLORCA. -En la sesión académica, celebrada por la cMaiori-
censis Schola Lullistica» con motivo de la apertura del Curso Académico 1956-57,
el día 5 de noviembre de 1956, el Prof. Manuel Sanchis Guarner disertó sobre
el tema (El ideal de la Caballería, definido por Ramón Llull».


M U N I C H . - E l P. Eusebio Colomer, S. J., de la Facultad de Filosofía del Co-
legio Máximo de Sant Cugat del Vallés (Barcelona), se encuentra en München,
estudiando las relaciones entre la obra científica del Cardenal Arikolaits Krebs, de


Cues y el Bto. Ramón Llull.


El P. Colomer se propone publicar algunos aspectos de sus investigaciones en
ESTUDIOS LÜLIANOS.


PALMA DE MALLORCA. - Con motivo de la conmemoración del primer cen-
tenario del nacimiento de Menéndez y Pelayo, la «Maioricensis Schola Lullistica»
y el Instituto Nacional de Enseñanza Media «Ramón Llull» celebraron solemne
sesión académica. El Rector de la Schola Dr. Garcías Palou disertó sobre el tema:
¡Perfiles fisonómicos del Ramón Llull de Menéndez y Pelayo»; y el Director del


expresado Instituto Prof. Font y Trías, tras breve introducción, leyó el discurso
que el mismo Menéndez y Pelayo pronunciara, en el antiguo «Instituto de las
Baleares», el día 1 de mayo de 1884 sobre el tema «Ramón Lull».


FREIBURG I. B R . - E l P. Soria, O. F. M., está preparando un amplio estudio
teológico-luliano sobre (La Cristología de los sermones del Bto. Ramón Llull».


ESTÜOIOS LITUANOS publicará parte de las investigaciones del docto francis-
cano.


PALMA DE MALLORCA. -El día 14 de diciembre de 1956, en la sesión aca-
démica celebrada por la «Maioricensis Schola Lullistica» con motivo de la re-
cepción del nuevo profesor Bartolomé Pascual González, este dictó su lección
inaugural sobre el tema tEl Lulismo en la cátedra, y su introducción en Castilla


y en la Casa de Austria».


O X F O R D . - E l Prof. Robert D. F. Pring-Mill, de la Universidad de Oxford,
está preparando la edición crítica de la obra del Bto. Ramón Llull, titulada «Libre
de ço que hom deu creure de Diu».


ROMA. - El eminente medievalista Prof. Carmelo Ottaviano, «Magister» de
nuestro Instituto y director de Sophia, ha aceptado la invitación, que le ha di-
rigido el Prof. Stegmiiller, de colaborar en la edición crítica de las obras latinas
del Bto, Llull.




CRÓNICA 149


ROMA. - El pasado día 28 de diciembre cumplió 80 años el «Magister» de
esla Schola Mgr. Auguste Pelzer, hoy «Scriptor» honorario de la Biblioteca Vati-
cana. El benemérito Monseñor Pelzer, después de tantos años de trabajo, como
escritor, en la expresada Biblioteca, fué jubilado en 1949.


La publicación de sus Codices vaticani latirá (Roma, 1931 ss.) constituyó una
valiosa ayuda a la investigación luliana.


A sus ochenta años, Mgr. Pelzer está trabajando aun en la preparación del
tercero y^último tomo de su tDizionario ecclesiastico*.


III


Crónica de la «Maioricensis Schola Lullistica»


Curso 1955-1956


LUTO CON MOTIVO DE LA MUERTE DEL DR. SUREDA BLANES (q. s. G. h.).
— Con motivo de la muerte del limo. Dr. D. Francisco Sureda Blanes, fundador
y primer Rector de la Maioricensis Schola Lullistica, ésta guardó tres meses de
riguroso luto.


Durante dichos meses, la Schola no celebró ningún acto académico, ni público
ni privado.


NOMBRAMIENTO DE VICE-RECTOR.-Previa consulta, dirigida por el Exce-
lentísimo y Rdmo. Sr. Obispo-Canciller a los Maestros del Consejo Académico, el
día 20 de enero, fué nombrado Vice-Rector de la Schola el «Magister» Doctor
Garcías Palou.


CONVOCACIÓN DE LOS «MAGISTRI» PARA LA ELECCIÓN DE RECTOR. -
Por medio de documento, firmado por el Sr. Secretario General, el día 28 de
enero se convocó a todos los Maestros de la Schola para la emisión de 6u voto
en orden a la elección del nuevo Rector.


ESCRUTINIO DE LOS V O T O S . - E l día 22 de marzo, en el Palacio del noble
Patrono de la Escuela Sr. Quint-Zaforteza y Amat, se procedió al escrutinio de
los votos, emitidos por los Magistri de todo el mundo. Y, de conformidad con e!
número de votos constatados a su favor, se formó una terna de Maestros, que fué
elevada al Excmo. y Rdmo. Sr. Canciller, para el nombramiento del Nuevo Rector.


NOMBRAMIENTO DEL NUEVO R E C T O R . - E l día 3 de abril de 1956 el
Excmo. y Rdmo. Sr. Dr. D. Jesús Enciso Viana, Canciller de la Maioricensis Schola
Lullistica, extendió el documento de nombramiento del nuevo Rector de la misma,
a favor del Dr. D. Sebastián Garcías Palou, cuyo nombre figuraba en el primer
lugar de la terna propuesta por el Magisterio.


FUNERALES EN SUFRAGIO DEL ALMA DEL ILMO. DR. D. FRANCISCO
SUREDA BLANES. - El primer acto público que organizóse, después de la muerte




150 ESTUDIOS LULIANOS


del Dr. Sureda Blanes, fué el funeral, en sufragio de su alma, celebrado por el
Rector en la capilla del sepulcro del Bto. Llull, en la Basílica de San Francisco,
el día 16 de mayo. El Magister Dr. P. Gabriel Seguí, M. SS. CC., pronunció la
oración fúnebre en memoria del ilustre fundador de la Maioricensis Schola Lullis-
tica y gran promotor de los estudios Iulianos.


SESIÓN ACADÉMICA Y TOMA DE POSESIÓN DEL NUEVO R E C T O R . -
El mismo día 16 de mayo, por la noche, en el suntuoso salón de sesiones de
la Excma. Diputación Provincial de Baleares, se celebró brillantísima Sesión Aca-
démica, presidida por el Excmo. y Rdmo. Sr. Obispo-Canciller, Dr. Enciso Viana,
para la toma de posesión del nuevo Rector.


Abrió la sesión el Excmo. Sr. Canciller, quien, previa invocación religiosa,
concedió la palabra al Sr. Secretario General.


A continuación el Dr. Garcías Palou pronunció la disertación inaugural de su
Rectorado, disertando sobre el siguiente tema: «Distintos aspectos de la labor cien-
tífica que el Lulismo señala hoy a la Escuela Lulística Motorícense».


Al final, dijo que, si la Escuela realizara la labor integral que le compete, sería
éste el mejor monumento que podría levantar a la memoria de su fundador y
primer Rector, el limo. Dr. Sureda Blanes (q. s. G. h.).


Acto seguido, el Excmo. Sr. Obispo-Canciller dio posesión de su cargo al nuevo
Rector, y cerró la brillantísima sesión académica con sabio parlamento, en el que
enalteció la labor fundadora y rectora del Dr. Sureda Blanes; presentó al nuevo
Rector; aprobó las iniciativas científicas sugeridas en su discurso inaugural y pidió
al Magisterio que administre, con competencia y entusiasmo, el valioso legado
de la etapa anterior.


CURSILLO MONOGRÁFICO DE DIVULGACIÓN LULIANA. - Durante los días
28, 29 y 30 de mayo, y 1 y 2 de junio, desarrollóse un Cursillo de divulgación
luliana, organizado por la Escuela.


Los días 28 y 29 disertó el Magister, P. Fray Rafael Ginard Bauza, sobre el
siguiente tema: <El Beato Ramón Llull y el Monte de Randa» (Aspectos folkló-
ricos).


El día 1 de junio, el Rvdo. P. D. Pedro Estelrich, C. R., explicó su lección
acerca de «El Beato Ramón Llull, la Sagrada Congregación y el Colegio de Pro-
paganda Fide».


El día 30 de mayo, el Rvdo. P. José Sabater Mut, S. J., «Magister» de la Escuela
y miembro del Consejo Académico de la misma desarrolló el tema tLos escritores


jesuítas ante Ramón Llull y el Lulismo».


La sesión de clausura del Cursillo celebróse el día 2 del mes de junio
con una conferencia del Rvdo. P. Gabriel Seguí Vidal, M. SS. C O , «Magister»
de la Escuela y Doctor en Historia Eclesiástica acerca de las 'Influencias cisler-
cienses en la espiritualidad y formación científica del Beato Ramón Llull».


Cerró el Cursillo el Rector, Dr. Garcías Palou, quien, en un breve parlamento,
se refirió a la importancia que tiene la alta divulgación luliana dentro de los
planes científicos del Instituto.




CRÓNICA 151


CONFERENCIA DEL RVDO. P. MIGUEL BATLLORI, S. J. - El día 7 de junio
el P. Miguel Batllori, S. J., «Magisteri de la Escuela, Director de «Archivum
Historicum S. J.» y Profesor en la Pontificia Universidad Gregoriana, de Roma,
explicó la que debía ser la 6. a lección del Cursillo, sobre el siguiente tema: «Sara
Ignacio de Loyola, entre el Medioevo y el Renacimiento i.


SESIÓN ACADÉMICA, EN EL MONTE DE R A N D A . - E l domingo, día 10 de
junio, la Escuela organizó una excursión al Santuario de Ntra. Sra. de Cura, que
se levanta en la cima del monte de Randa. Con tal motivo, se celebró brillante
Sesión Académica en la histórica «Aula de Gramática». El Rvdo. D. Lorenzo Pérez
Martínez, Licenciado en Historia Eclesiástica, disertó sobre: *El Papa Benedicto
XIV y la causa de canonización del Beato Ramón Llull».


CICLO DE CONFERENCIAS CONMEMORATIVAS. - Durante los días 22, 23,
25 y 26 de junio, se desarrolló un ciclo de conferencias conmemorativas de la
labor literario-luliana o científico-luliana realizada por prestigiosos miembros de
la Escuela, que pasaron a la otra vida.


El día 22, el Dr. Font y Trías, «Magister» de la Escuela y Director del Ins-
tituto de Enseñanza Media «Ramón Llull», disertó sobre los estudios lulísticos
del Dr. Don Miguel Massutí, Director del Instituto Oceanógrafico; y el también
«Magister» D. Guillermo Colom Ferra trazó los rasgos más característicos de la
personalidad del ilustre poeta D. Miguel Ferrá, Director de la Biblioteca Pro-
vincial de Baleares.


El día 23, el Rvdo. P. Fray Lorenzo Garí, T. O. R., Licenciado en Sagrada
Escritura leyó un detallado estudio de la obra científico-luliana realizada por el
«Magister» P. Fray Miguel Caldentey, T. O. R.; y, a continuación, se leyó un
sentido y minucioso trabajo que se había recibido del Catedrático de la Univer-
sidad de Barcelona y «Magister» de la Escuela, Dr. D. Fermín de Urmeneta,
relativo a los escritos lulianos de su colega el Dr. D. Tomás Carreras y Artau,
Catedrático de la misma Universidad de Barcelona y «Magister» fundador de la
Escuela. Igualmente, se leyeron unas cuartillas de su hermano, el «Magister» Don
Joaquín, en las que trazaba una primorosa semblanza de su íntimo colaborador.


El día 25 se dedicó a la memoria de los dos esclarecidos miembros del Ma-
gisterio de la Escuela, Rdo. Sr. D. Salvador Galmés y D. Eugenio d'Ors. Tejió
una magistral semblanza del paciente y competentísimo autor de los volúmenes
de las «Obres de Ramon Llulh, el Director del Archivo Histórico de Mallorca y
miembro de nuestra Escuela D. Juan Pons Marqués. La obra científico-literaria
del segundo fué estudiada en unas cuartillas del Dr. Fermín de Urmeneta.


El último día del Cursillo se dedicó a rendir un homenaje de la Escuela a
la memoria de su fundador y primer Rector, limo. Dr. D. Francisco Sureda Blanes
(•f 25 diciembre, 1955). Disertaron: D. Miguel Arbona, el P. Gabriel Seguí, Don
Bartolomé Guasp, Pbro., el Dr. Bartolomé Torres Gost, Pbro.; D . Guillermo
Colom Ferrá, «Magister» de la Escuela leyó un estudio del Dr. Fermín de Ur-
meneta. Finalmente, el Secretario General, profesor Enseñat Alemany, quien, du-
rante veinte años de colaboración íntima con su Rector, pudo recoger el testamento




152 ESTUDIOS LULIANOS


espiritual del Maestro, evocó sus méritos, inquietudes y el sentido de universa-
lidad que se propuso dar a la Escuela.


Cerró la sesión académica y el ciclo el Rector, Dr. Garcías Palou, expresando
que, si la Escuela se siente hoy con fuerzas para emprender las tareas científicas
que el Consejo Académico se ha propuesto realizar, se debe a la labor del Dr. Sureda
Blanes.


NUEVOS MIEMBROS DEL CONSEJO ACADÉMICO DE LA SCHOLA.-Pre-
via votación emitida por el Magisterio internacional de la »Maioricensis Schola
Lullistica», el día 13 de octubre se verificó el escrutinio de los votos para la
elección de tres nuevos miembros del Consejo Académico de la misma.


Fueron elegidos los «Magistri» P. Gabriel Seguí Vidal, M. SS. CC. y Doctor
en Historia Eclesiástica, el Prof. Francisco de B. Moll Casasnovas, Director del
«Diccionari català-valencià-baleart y el Lic. Juan Pons y Marqués, Director del «Ar-
chivo histórico de Mallorca».


Siguiendo los trámites estatutarios, el día 18, el Excmo. Sr. Obispo-Canciller de
la Schola confirmó la elección, mediante documento dirigido al Rectorado.


Curso 1956-1957


SESIÓN INAUGURAL. - El día 5 del pasado mes de noviembre, la Schola ce-
lebró la sesión Académica de Apertura del Curso 1956-1957. El Sr. Secretario
General Prof. José Enseñat leyó la Memoria del Curso anterior; y pronunció la
Conferencia inaugural el Dr. D. Manuel Sanchis Guarner, profesor de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia, sobre el siguiente tema: tEl
ideal de la Caballería, definido por Ramón Llulh.


NUEVOS «PROFESSORES». - En la Junta celebrada por el Consejo Académico
presidido por el Rector, el día 5 de diciembre, previo estudio de la labor cien-
tífica realizada por los candidatos, fueron elegidos Professores de la Maioricensis
Schola Lullistica los siguientes investigadores: Dr. D. Manuel Sanchis Guarner,
Miembro del Instituto «Miguel de Cervantes» de Filología Hispánica y profesor
de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia; el Profesor
Mario Ruffini, de Torino, autor de gran número de publicaciones sobre litera-
tura francesa, castellana y catalana de la Edad Media; el Dr. Johannes Stöhr,
autor de la importante obra luliana, titulada «Die Theologie des seligen Raimundus
Lullus nach seinen Spätschriften», Freiburg, 1956, y el Prof. Robert D. F. Pring-
Mill, Lecturer in Spanish in the University of Oxford, y autor del estudio «So/ne
Lullian contributions to the Catalán technical lexicón with special reference to the


terminological structure of Ramon Llull's world picture», Cambridge, 1956.


RECEPCIÓN DEL PROFESOR B. PASCUAL GONZALEZ. -E l día 14 de di-
ciembre, la Schola celebró solemne sesión académica con motivo de la recepción
en el profesorado de la misma del Sr. D. Bartolomé Pascual González, Acá-




CRÓNICA 153


démico coi respondiente de la Real Academia de Bellas Artes y ciencias históricas
de Toledo.


El nuevo Profesor pronunció su lección inaugural sobre el siguiente tema:
*El Lulismo en la cátedra, y su introducción en Castilla y en la Casa de Austria».


En nombre de la Schola le contestó el «Magister», Prof. José Font y Trías,
Director del Instituto Nacional de Enseñanza Media «Ramón Llull».


El Rector, Dr. Garcías Palou, que presidía la sesión, cerró el acto académico
con unas palabras de salutación al nuevo miembro del Instituto y con unas re-
flexiones sobre la misión científica que deben llenar cuantos lo integran.


NECROLOGÍA


limo. Sr. D . Francisco Sureda Blanes


Al atardecer del día de Navidad de 1955, falleció, víctima de un colapso car-
díaco, el primer Rector y fundador de la Maioricensis Schola Lullistica, Reve-
rendo Dr. D. Francisco Sureda Blanes.


El Dr. Sureda había nacido en Arta (Mallorca) el 17 de enero de 1888. Cur-
sados los estudios de bachillerato en el Instituto de Palma, pasó a Roma, en
donde, en la Pontificia Universidad Gregoriana, siguió la carrera eclesiástica hasta
el grado de Doctor en Filosofía y Teología. Ordenado sacerdote en Palma en
1912, fué durante cinco años profesor del Seminario Conciliar de San Pedro, vi-
cario de San Nicolás, fundador y capellán de la Confederación deportiva católica,
organizador de la exposición del Centenario Constantiniano, etc. etc.


Ingresado en el clero castrense, fué destinado al ejército de África, dedicán-
dose además allí a la exploración arqueológica y folklórica de nuestros territorios
marroquíes. Porque la actividad del Dr. Sureda y su inquietud intelectual des-
bordaron siempre y en todos los cargos por él ocupados de los estrictos límites
del servicio, en Marruecos primero, como en Madrid más tarde, con sus cam-
pañas y polémicas periodísticas, por ejemplo la sostenida con el Dr. Lafora
sobre el Milagro en las columnas del «El Sol». Perteneció al Consejo Hispano-
Africano y a numerosas sociedades culturales, fué profesor del Centro de Estu-
dios Universitarios de Santander, de la Universidad de Murcia y profesó además
numerosos cursos libres de Religión en Madrid, Bilbao, Mallorca, Santiago.


La obra científica y literaria del Dr. Sureda es extensísima, siendo en gran nú-
mero los artículos publicados por él en periódicos y revistas nacionales y extran-
jeras, y las conferencias pronunciadas en múltiples cátedras sobre variados temas
y en diversas circunstancias. Su vasta bibliografía se extiende desde la teología
y la filosofía: - De la Revelación cristiana y sus modernos adversarios, Theo-
logumena. Sobre la racionabilidad de nuestra creencia (1930), La crisis del
pensamiento moderno (1929), Cuestiones selectas de teología dogmática (1928),
El Milagro. Su vindicación criteriológica... (1928) ; - a la historia: -Abyla Her-
culana. Introducción al estudio de la etnología berberisca y el de la historia
de Ceuta (1925), El edicto de paz de ¡a Iglesia y la aparición de la Cruz a


il




154 ESTUDIOS LULIANOS


Constantino. La cuestión de Osio, Obispo de Córdoba y de Liberto, Obispo
de Roma (1928); — a la literatura en castellano y catalán: - Atrio de Mo-
rería, De como Icaro perdió las alas, Trilogía del sentimiento, Balades de
tardor, Cants de tragèdia para no citar mas que los títulos principales y más
conocidos. Notable fué también su labor como traductor de las Floréenlas de
San Francisco, el Telémaco y otras obras.


En el campo del lulismo, que ocupó, puede decirse, con absorbente dedica-
ción la vida toda del Dr. Sureda en sus últimos decenios, su labor es tan ingente
como sobrado conocida. Fruto de esta labor son sus estudios: El Beato Ramón
Llull, su tiempo, su vida, sus obras y stts empresas (1934), El lulismo como
expresión de una escuela filosófica nacional (1940), Ideas filosófico-pedagógicas
lulianas. La simbologia en el pensamiento filosófico luliano (1944), Con-
tribución al movimiento lulista en nuestra patria. Ensayo de bio-bibliografía
luliana (1944), Sentido tradicional, patris tico e hispánico del "Opus* lulia-
no (1945). Y por encima de todo ello su obra personal de impulsor de los estu-
dios lulianos y sus incansables esfuerzos para extender el interés por la figura y
la obra de nuestro gran Misionero desde la Schola por él fundada en 1935, de la
que fué el primer Rector y a cuya empresa y visicitudes vivió consagrado en
cuerpo y alma hasta su misma muerte.


J. E.


El P. Bartolomé Salva, T. O. li.


El día cuatro de diciembre falleció en Palma, a los ochenta y nueve años de
su edad, el Muy Rvdo. P. Fray Bartolomé Salva y Salva, T. O. R. Con él se
extinguía una larga vida apostólica ligada en muchos aspectos a la historia con-
temporánea de esta tierra. El nombre del P. Salva va indisolublemente unido a
la restauración c implantación en Mallorca, a principios de siglo, de la Tercera
Orden Regular franciscana, en la cual, a través de su intensa actividad religiosa
había ocupado por tiempo los más elevados cargos de responsabilidad y gobierno.
De todos conocida la reciedumbre de su personalidad humana, en la que aflora-
ban las más vivas esencias de la gleba natal, su plenitud intelectual y teológica,
la bondad de su trato y don de consejo que han de recordar cuantos a él se
acercaron, interesa especialmente en las páginas nuevas de esta revista, a cuya
gestación asistiera y que ya no ha de ver, tomar nota de su personalidad de
lulista.


El lulismo integral, por así decirlo, del P. Salva tiene una doble vertiente.
De un lado la comprensión y la esforzada extensión a la masa creyente de la
fundamental significación que la figura de Ramón Llull tiene para la Orden fran-
ciscana y para Mallorca, significado altísimo acentuado aún por el hecho de en-
contrarse el sepulcro del Bienaventurado Maestro en el templo de San Francisco
de Asís de nuestra ciudad. De otro lado, su obra personal, hablada y escrita, de
colaboración a las tareas de la Maioricensis Schola Lullistica, de la que fué
miembro fundador en 1935 y a las tareas estrictas de la investigación luliana.




CRÓNICA 155


Esta última se concreta en los tres estudios tardíos: Paternidad lidiaría del «Libre
de Benedicta Tu in mulieribus» (Palma, imp. Mn. Alcover, 1946, 92 p.) ; La
Cronologia catalana en la Edad Media y la muerte del Beato Ramon Llull
(Palma, Studia monographica et recensiones edita a Maioric. Sch. Lullist. VI
(1951) pp. 31-59); y «Qualiter fidei articuli sint ratione demonstrabiles ex beati
Raimundi Lulli sententia»; publicado en «Analecta Terlii Ordinis S. Francisci*
(III, 1935, 285-287; 312 315), y reproducido en Studia monographica (XII-XIII 1955)
pp. 1 S8.).


Descanse en paz el ilustre y benemérito franciscano, y que su recuerdo y su
ejemplo nos acompañen desde el lugar de su merecido reposo.-J. P. M.


El Rvdo. P. Francisco Pelster, S. J.


El pasado día 28 de junio, moría en Roma el profesor de la Facultad Teo-
lógica de la Universidad Gregoriana Rvdo. P. Francisco Pelster, S. J.


El P. Pelster era, indiscutiblemente, una autoridad de primer orden en el
campo de los estudios medievales. Durante cuarenta años consagró sus investi-
gaciones a la Historia de la Escolástica medieval, y, concretamente a la averi-
guación de la autenticidad y cronología de los escritos de Santo Tomás de Aquino.
Además, escribió crecido número de artículos referentes a San Alberto el Grande
y otros doctores de las escuelas dominicana y franciscana de los siglos xm v xiv.


La Universidad Gregoriana se dispone a publicar el catálogo completo de los
trabajos científicos del doctísimo medievalista.






ESTUDIOS LULIANOS abarcará las siguientes secciones, aunque no todas
deban integrar, necesariamente, cada uno de los números:


ESTUDIOS - NOTAS - TEXTOS - FONDOS MANUSCRITOS LULIANOS -


BIBLIOGRAFIA - CRÓNICA


E S T U D I O S L U L I A N O S publicará en cada número un Boletín de estudios
medievales en sus relaciones con el Lulismo, y una sección de selecta Biblio-
grafia medievalística referente a temas y autores relacionados con aquél.


Estudios monográfico-doctrinales, monográfico-históricos, crítico-comparativos
sobre el Beato Ramón Llull y. sobre el Lulismo. — Estudios sobre autores y
temas medievales, relacionados con el Beato Ramón Llull y con el Lulismo,


como sistema y como Escuela—Publicación .de documentos inéditos.


Secciones de Teología, Filosofía, Derecho, Ascética, Misiología, Pedagogía,
Lingüística, Literatura, Historia...


INFORMACIÓN SOBRE EL MOVIMIENTO CIENTIFICO-LULIANO.—RELACIÓN DE OBRAS
Y ARTÍCULOS (CON EXPRESIÓN DE LA REVISTA EN QUE HAYAN APARECIDO) REFE-


RENTES AL LULISMO Y A AUTORES Y TEMAS MEDIEVALES.


Recensiones bibliográficas


La revista ESTUDIOS LULIANOS se publicará cada cuatro meses, ordina-
riamente en fascículos de 128 págs., de tal suerte que puedan formar un tomo
anual de unas 400 páginas.


P R E C I O S D E S U S C R I P C I Ó N


Suscripción anual


España 75 ptas.
Portugal, Hispanoamérica y Filipinas . . . . 75 ptas.
Demás países 125 ptas.


Número suelto
España 30 ptas.
Portugal, Hispanoamérica y Filipinas . . . . 30 ptas.
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Número atrasado


España 35 ptas.
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Dirigir los pedidos a: Administrador de ESTUDIOS LULIANOS


Apartado 17, Palma de Mallorca, España.




R E L A C I Ó N D E L A S O B R A S R E S E Ñ A D A S E N E S T E P R I M E R


N Ú M E R O D E E S T U D I O S L U L I A N O S


BEATO RAIMUNDO LULIO, Libro del Amigo y del Amado (Edic. RIALP,


Madrid).


ANGEL FRANCISCO BRICE, Raimundo Lulio. Su pensamiento jurídico


(«ENAES», Caracas).


SEBASTIEN CIRAC, Raymond Lull et VUnion auec les Byzantins (Atenas).


MIQUEL BATLLORI, S . J . , El lul·lisme del primer renaixement (Diputación


Provincial de Baleares, Palma de Mallorca).


RAIMONDO LULIO, LO Sconforto, a cura di Mario Ruffini (Edizioni FUSSI,


Casa Editrice SANSONI, Firenze).


PROSPERO STELLA, S. D . B . , L'Ilemorfismo di G. Duns Scoto (Socitetá


Editrice Internazionale, Torino).


ARTHUR MICHAEL LANDGRAF, Introducción a la historia de la literatura


teológica de la Escolástica incipiente (Editorial HERDER, Barcelona).


MARIO MARTINS, S. J . , Estudos de Literatura Medieval (Livraria CRUZ,


Braga).


TITUS SZABÓ, O. F. M., De SS. Trinitate in creaturis refulgente. Doctrina


S. Bonauenturae (Orbis Catholicus-HERDER, Romae).


JOHANNES HIRSCHBERGER, Historia de la filosofía, II (Editorial HERDER,


Barcelona).


JOSEF GÖTTLER, Pedagogia sistemática (Editorial HERDER, Barcelona).


JEAN ABD-EL-JALIL, O. F. M., Cristianismo e Islam (Ediciones RIALP, Madrid).


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especializada, únicamente publicará recensiones bibliográficas de obras cien-


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