Concreciones pisol�ticas en cavidades de Mallorca
ENDINS, n. O 10-11. 1985. Ciutat de Mallorca.
C,ONCRECIONES PISOLITICAS EN CAVIDADES
DE MALLORCA *
p o r Lluis AUROUX
del Grup Espeleologic Congrés
Resum
Durant dues carnpanyes espeleologiques portades a terme a I'illa de Mallorca, es
van trobar pisolits a cinc de les cavitats visitades. De la gran quantitat de material
vist, s'estudien les rnorfologies, densitats aixi corn les relacions entre nius. Es des-
criuen tres formes originals de pisolits i les connexions amb el seu rnedi d'evolució.
Résumé
Au cours de deux expeditions spéléologiques réalisées a I'ille de Mallorca, on a
trouvé des dépots pisolithiques en cinc des cavités visitées. Le rnateriel est etudie au
point de vue de sa rnorphologie, densités et rélations entre les groupernents. On de-
crit quelques exernplaires singulaires, avec des rernarques sur le rnoyen d'évolution.
Introducción
El especial interés hipogeo de las Islas Balea-
-
A v e n c d e les Granotes, en Port de Pollenca.
res, t a n t o p o r sus bellezas ornamentales, la origi-
Complementariamente a las cinco cavidades
n a l fauna cavernícola y, en aquella época, el re-
citadas, h a y referencias d e otras tres:
ciente descubrimiento d e Sa Cova d e Sa Campana,
-
A v e n c del Picarol Gros, e n Biniarnar -ref.
f u e r o n alicientes m á s q u e suficientes c o m o para
X. Bellés- donde e n numerosos gours se
organizar d o s campañas d e actividad, ambas en
encuentran pisolitos.
S e m a n a Santa d e los años 1973 y 1974, en la isla
-
Avenc del Bou, en Bunyola (GINÉS y ALON-
d e Mallorca; visitándose distintas cavidades, en al-
SO, 1971).
g u n a s d e las cuales se localizaron importantes de-
-
Cova d e Can Bordils, en Porto Cristo (BAT-
p ó s i t o s d e {(perlas d e caverna)), q u e se describen a
LLE, 1973).
continuación.
E n las d o s últimas citas, se trata de ejemplares
Las cavidades en q u e se han observado forma-
aislados, adaptados a u n receptáculo d e secció
ciones pisolíticas son:
vertical'lenticular, q u e actúan de m o d o similar
-
Cova d e Sa Campana, en Escorca.
l o s ((Prisioneros)) descritos e n esta nota si bien con
-
Cova d e Cornavaques, en Pollenca.
m a y o r m o v i l i d a d (ULLASTRE y MASRIERA, 1970).
-
Cova d e la Base, en Port d e Pollenca.
- Cova de Cal Pesso, en Port de Pollenca.
Cova de Sa Campana
Este trabajo fue presentado al IV Congreso Nacional de Espe-
(MIR y TRIAS, 1973) (S. E. O. G., 1973)
leologia de Marbella, en 1976. Tras más de ocho años de espe-
rar inútilmente la aparición de sus comunicaciones, se ha creido
E n t o t a l se h a n localizado pisolitos en 19 dis-
interesante su inclusión en esta revista, pues se trata de un es-
t i n t o s p u n t o s d e la cavidad, repartidos p o r la Sala
tudio sobre cavidades de las Baleares.
d e s Gegants, Gran Rost y Sala d e S'Aigo. Los ni-
El artículo ha sido puesto al día a 12 /84 con mediciones y ob-
servaciones recientes sobre el mismo material original de es-
d o s están excavados e n la roca y concreciones, re-
tudio.
ceptáculos estalagmiticos, fondos d e gours tapiza-

dos con cristales de calcita y zonas encharcadas
con el piso recubierto de abundante sedimentación
arcillosa. Respecto a los oolitos tan sólo hay algu-
nos ejemplares entre las globulaciones de ciertos
pisolitos.
Ejemplares representativos entre las 127 medi-
ciones efectuadas
Pisolito de mayor peso, 110 g. con ejes de
56 x 49 x 40 m m . Densidad 2'20. Textura pulida y
brillante (Fig. 1).
Pisolito menor, pasan a ser oolitos de 0'5 a
1 m m . de diámetro.
Pisolito de mayor eje, 68'2 mm. Peso 55'65 g.
Densidad 2'17. Textura mixta, con zona superior
botrioidal e inferior lisa brillante. Forma aplanada,
1,8 densidad 2
211
2,2
2)
2b
215
2,6
m u y irregular. Otros ejes, 42 x 22 mm.
Pisolito de mayor densidad, 2'64. Peso 4'7 g.
Figura 2. Gráfico de proporción entre el peso promedio y densi-
dad promedio de los 19 nidos.
Ejes, 24'7 x 13 x 11'5 mm. Forma de huso. Textura
lisa mate.
Pisolito de menor densidad, 1'80. Peso, 2'5 g.
esférico, pero sí con un eje de simetría. Dominan
Ejes 16'3 x 15 x 14 mm. Forma de peonza. Liso bri-
las formas ovaladas, fusiformes, poliédricas y glo-
llante.
bulosas.
Relación entre los nidos y las densidades: En
Texturas: En más de la mitad de localizacio-
el gráfico de la Fig. 2 se establece la relación entre
nes, los ejemplares son pulidos y brillantes, pues
los promedios aritméticos de densidad y peso para
se hallan en nidos sometidos a intensos goteos
.
todos los pisolitos de cada nido. Las cifras junto a
desde gran altura. En la zona superior de la Sala
cada punto, indican el número de ejemplares del
des Gegants, existen numerosos gours activos, sin
nido. Se observa la amplia dispersión en densida-
agitación, recubiertos interiormente de acículas de
des, pues los promedios abarcan de 1'83 a 2'56.
calcita, donde se hallan pisolitos lisos microacicu-
Esta particularidad ya se destacaba en estudios de
lados o botrioidales microaciculados. En el Gran
otras cavidades (AUROUX, 1982). El promedio ge-
Rost, u n extenso nido inundado contiene grandes
neral entre los 19 nidos ha resultado ser de 9'40 g.
ejemplares botrioidales travertínicos yacentes sobre
y la densidad 2'32.
una espesa capa de barro e impurezas orgánicas.
Morfología: El aspecto y forma son muy varia-
Por lo general en cada ejemplar suelen apare-
dos, incluyen desde piezas aberrantes que difícil-
cer varias texturas, n o una sola, repartiéndose por
mente recuerdan las ((perlas de cavernas)), hasta
zonas en relación con: la regularidad de las caras
ejemplares totalmente regulares, aunque ninguno
(convexas, cóncavas), fisuras, peso del ejemplar,
número y dimensiones de los pisolitos en relación
a la amplitud del receptáculo, y medio en que se
desarrollan y evolucionan (agitación, mineraliza-
ción, impurezas, nivel del agua, etc.).
N o se han localizado ejemplares de creci-
miento fibroso-radiado pues, como ya se ha indi-
cado, casi todos los nidos son medios agitados y
con grandes cantidades de barro y restos ve
les, lo que impide esta modalidad de crecim
pues necesitarían aguas muy calmadas y limpias.
Algunos nidos muestran pisolitos con inte
procesos erosivos, hasta el punto que se ha
truido la cobertura en amplias zonas, apareciendo
las bandas internas y aún el núcleo (Fig. 1). Esta
circunstancia parece ser efecto de corrosión del
agua más que de abrasión o choque, pues absolu-
tamente toda la superficie y aún las concavidades,
muestran la misma textura lisa mate. Si el des-
Figura 1. Sección del pisolito mayor.
mantelamiento fuera por efecto mecánico, las con-
N - núcleo
cavidades aparecerían con la depositación afanitica
C -zona erosionada
R - proceso reconstructivo.
intacta, cosa que no sucede en estos ejemplares.

Asociaciones de texturas: Si bien son muchas
las combinaciones, predominan las siguientes:
Textura dominante, pulida brillante. Concavi-
dades lisas mate o microaciculadas por dificultad
d e contacto abrasivo.
Textura dominante, microaciculada. Base de
apoyo lisa mate y zonas brillantes por contacto con
otras piezas.
Textura dominante, botrioidal. Zonas lisas ma-
t e y brillantes. Concavidades microaciculadas.
Las texturas travertinicas, generalmente cu-
bren toda la superficie, pues aunque sufran abra-
Figura 4. Pisolito aRADICULADOn.
sión n o alcanzan el estado liso por razón de su
,
R - raices.
gran porosidad.
Descripción de algunas formas singulares de
dando éste limitado a las zonas más salientes.
pisolitos.
Pisolitos ((Caperuzas)). Son ejemplares en que
Pisolitos «Prisioneros». Se localizan, en ocasio-
el núcleo n o está recubierto en su totalidad, sino
nes, pisolitos aislados encajados en profundos al-
tan sólo la parte superior y laterales (Fig. 5). El nú-
v e o l o ~
excavados en concreción del piso o en la
cleo puede incluso estar apoyado en el suelo, pero
propia roca. El ejemplar se adapta perfectamente a
sin llegar a soldarse. Dichos núcleos son masas ar-
la concavidad, si bien es de menor diámetro (Fig. 3).
cillosas, semejando láminas cuarteadas en época
El goteo deberá ejercer una acción mecánica muy
de sequía.
dominante y continuada para que el pisolito ex-
La textura, en todos los ejemplares, es microa-
cave su apoyo.
ciculada. Estructura interna fibroso-radiada de ori-
gen secundario, pues su crecimiento fue en bandas
que más tarde han recristalizado variando su dis-
posición. Este fenómeno es bien visible (Fig. 6),
por los grandes cristales meso y macrocristali-
nos que atraviesan totalmente algunas bandas in-
teriores, provocando la inflexión y desplazamiento
brusco.
Esta morfología debe considerarse como una
fase evolutiva, pues se han visto nidos de otra ca-
vidad, Solencio de Bastaras, Huesca, en que una
parte de los ejemplares son como los descritos,
Figura 3. Pisolito aPRISIONERO» encajado en su molde. Ejemplar
pero el resto aparecen ya totalmente cerrados por
seccionado.
su parte inferior.
La denominación de «prisionero)) se aplica a la
imposibilidad de traslación del ejemplar, que tan
Cova de Cornavaques
sólo puede balancearse y entrar en rotación, con lo
(MORRO y LLOBERA, 1973)
que resultan simétricos respecto a su eje vertical.
La evolución es la siguiente: a partir de cierto ins-
En cinco distintos puntos de la cavidad se han
tante, determinado por la relación peso-grado de
localizado agrupaciones de pisolitos, destacando la
agitación, la perla cesa la rotación omnidireccional
Sala de las Columnas y la Galería de los Gours. Se
para seguir con u n simple balanceo, con lo que se
presentan en nidos o en el fondo de gours secos
inicia una base aplanada y el crecimiento es asimé-
trico, sólo lateral y superior. La base excava el
apoyo modelándose en conjunto el elemento mó-
vil y el asentamiento fijo.
Pisolitos «Radiculados)). Sobre lechos fango-
sos se desarrollan unos pisolitos de aspecto muy
irregular (Fig. 4) con la particularidad de presentar
en la base una serie de raíces de textura botrioidal-
arborescente de gran desarrollo, apéndices que-es-
tán inmersos y clavados en dicho asiento viscoso.
A l parecer, el barro se introduce y tapona las raices
evitando el desarrollo general de la base, que-
Figura 5. Pisolitos .CAPERUZAS>>, seccionados.

pecto general es de gran descomposición.
El número de ejemplares hallados es de 29,
siendo el de mayor peso una pieza de 55 g. con
ejes de 43 x 37 x 34 mm., textura granulosa mi-
croaciculada y coincide también con ser el de
mayor densidad, 2'47. Se ha originado sobre una
concha de gasterópodo, u n gran Helix recubierto
interior y exteriormente por bandas. La boca ha
quedado parcialmente abierta, lo que ha permitido
la acreción interior. N o es raro hallar esos núcleos,
pero n o es usual que alcancen estos tamaños.
Figura 6. Estructura interna, sección parcial de un pisolito «Cape-
ruza». Cristalización de origen secundario.
Ejemplar de mayor eje: 47'5 x 36 x 24'5 mm. y
S - zona superficie
peso de 38:25 g. bqtrioidal microaciculado. Ejern-
B - bandas desplazadas
plar menor: peso 1'3 g. con eje mayor de 14'3 rnm.
N -zona del núcleo.
y densidad 2'28. Densidades: en 10 mediciones
tapizados de finos cristales aciculares. En todos los
realizadas, oscilan entre 2'14 y 2'47.
casos el régimen hídrico es laminar.
Texturas: La mayoría botrioidales microacicu-
El número de ejemplares examinados es de
ladas, si bien pasan por toda una escala de aspec-
40, siendo el mayor pisolito una perla botrioidal
tos intermedios con las globulaciones más regu-
microaciculada de 4'1 g. que además ha coincidido
lares, difíciles de clasificar. Otros ejemplares
con ser la de mayor eje, midiendo 25'8 x 20'5 x
lisos microaciculados. Los botrioidales microacicu-
12'3 m m . La menor, de 0'4 g., posee los ejes de 9'6
lados presentan una gran cantidad de impurezas
x 7'5 x 6 mm., siendo su textura microaciculada.
retenidas entre las acículas y en mayor grado en
Morfología: Formas lisas y globulosas, varios
las fisuras y concavidades. Se trata de restos de
ejemplares con u n eje de simetría. Una localización
carbón vegetal, segmentos de isópodos, excre-
con pisolitos «Caperuzas» como los de la Cova de
mentos de diplópodos, grumos de arcilla, materia
Sa Campana. Los núcleos son también arcillosos,
orgánica, oolitos y granos calizos. Su posición per-
textura botrioidal microaciculada, con piezas total-
m i t e asegurar que quedarán incluidos en la masa
mente recubiertas y otras con la base sin recubrir.
del pisolito, como así se comprueba al seccionar-
Texturas: Dominan las microaciculadas, bo-
los. Sobre algunas porciones de carbón se forman
trioidales microaciculadas, pulidas mate y una cita
cristales, sin contacto con el pisolito, actuando
botrioidal.
pues c o m o núcleos complementarios. Toda esta
Los núcleos observados al seccionar las perlas
cantidad de cuerpos, aceleran el proceso de creci-
son: cantos rodados tanto de piedra caliza como
miento (AUROUX, 1984).
d e concreción, arcilla, segmentos de estalactitas
Núcleos: Trozos de concreciones y, en 7 pie-'
tubulares, conchas de gasterópodos y un caso muy
zas, conchas completas de Helix.
particular, u n ejemplar de 11 x 8 mm. con núcleo
silícico de 8 x 6 m m . Se trata de u n núcleo transpa-
rente, cristalizado, de probable origen alóctono
Cova de Cal Pesso
arrastrado por los torrentes que discurren sobre la
(MORRO, J. A. y MORRO, J. R., 1972)
cavidad desde zonas próximas en que existen de-
pósitos de materiales eruptivos (ENCINAS, 1973).
En u n solo punto se ha apreciado este tipo de
concreción libre; se trata de una zona próxima a la
entrada, .denominada La Galería, justamente
Cova de la Base
donde el conducto es de menor sección obligando
casi a reptar. Una minúscula salita que permite la
En esta cavidad, de difícil acceso por estar si-
posición sentada, posee el suelo recubierto por
tuada en terrenos de una base militar, se locaii-
cantos angulosos, cristales de concreción, arcilla y
zaron pisolitos en la zona terminal de la galería
oolitos-pisolitos en extensa y gruesa capa. El as-
superior. Allí se observan numerosos conjuntos es-
pecto terroso enmascara el depósito que semeja
talagmíticos y columnas, en cuya base se han de-
una acumulación terrosa más que una capa pisolí-
sarrollado g;andes
gours, activos cuando la visita,
tica.
con aportaciones laminares y escaso goteo. Los pi-
Del muestre0 recogido, el mayor ejemplar
solitos se encuentran en esos g o u ~ s , mezclados
tiene u n peso de 1'02 g. con eje mayor 12'5 mm. y
con piedras, trozos de concreción y restos vegeta-
densidad 1'89. La granulometria indica que el 30 %
les. A pesar de la actividad hídrica hallada ésta
del volumen corresponde a ejes menores de 3 mm.
debe ser u n raro fenómeno temporal, pues el as-
y el 60 % a ejes por debajo de los 6 mm.

Textura: Algunos ejemplares botrioidales mi-
Bibliografía
croaciculados pero la mayoría granulosos mate.
Esta granulación es debida a su composición in-
AUROUX, LI. 1982. Pisolites, les seves densitats. S. 1. S. 9.
terna botrioidal microaciculada recubierta en pro-
AUROUX, LI. 1984. Creixement de pisolits accelerat per I'acumu-
ceso obliterante por algunas capas afaniticas pa-
lació de calcita flotant. Exploracions 8.
BATLLE, A. 1973. Notes sobre litogenesi de la Cova de Can Bor-
ralelas a las botriodides, pero enmascarando la
dils. Comunicacions III Simposium Espeleología. Barcelona.
primitiva textura. En la disposición interna desta-
ENCINAS, J. A. 1973. Perforaciones de anélidas en los sedimen-
can fenómenos secundarios de recristalización y la
tos de la Cueva de Cornavaques. Speleon 20.
falta de núcleos bien definidos, ya que las zonas
GINES, A. y J.; ALONSO, A. 1971. Sobre la posibilidad de efectos
erosivos afectando a concreciones de carácter pisolítico. Geo
centrales están constituidas por granos yuxtapues-
y Bio Karst 28.
tos sin orientación común.
MIR, F.; TRIAS, M. 1973. Sobre el karst de la Cova de sa Campana
i les seves concrecions excentriques. Com. III Simp. Esp. Bar-
celona.
Avenc de les Granotes
MORRO, J. A.; MORRO, J. R. 1972. Cova de Cal Pesso. Comunic. II
Simp. de Metod. Esp. Topografia. Barcelona.
MORRO, J. P.; LLOBERA, M. 1973. La Cova de Cornavaques. Com.
Pequeña cavidad inédita, situada a unos 100 m.
III Simp. Esp. Barcelona.
al NO de la Cova de Cal Pesso. Difícil de localizar
S. E. O. G. 1973. Cova de sa Campana. Cavernas 18.
ULLASTRE, J.; MASRIERA, A. 1970. Un tipo especial de morfogé-
p o r ser zona de lapiaz. Su profundidad es de 6 m.
nesis erosiva de elementos clásticos. Speleon 17.
compuesta por dos pozos de 3 m. cada uno, sepa-
ULLASTRE, J.; MASRIERA, A. 1973. Morfogénesis de los oolitos y
rados por u n pequeño rellano. Entre la base del
pisolitos de las cavernas. Speleon 20.
pozo final y el rellano intermedio, se localizan tres
zonas con oolitos y pisolitos; son nidos muy disi-
mulados por la gran cantidad de materiales clásti-
cos depositados. En la fecha de la visita, la cavidad
estaba seca, pero en épocas de actividad parece
predominar el goteo sobre los nidos.
El pisolito de peso máximo, 4'9 g., coincide
con ser también el de mayor eje, 29 mm. Los más
reducidos van entrando paulatinamente en medi-
das de oolitos.
Morfología: Dos de las tres localizaciones, con
formas m u y irregulares, piezas angulosas y de as-
pecto descompuesto. La tercera, todos discoidales,
aplanados, con simetría respecto a su eje vertical.
Los de media y pequeña medida, casi esféricos.
Texturas: Las dos primeras citas presentan
asociaciones de pisolitos lisos, mate-granulosos y
botrioidales microaciculados. Inclusiones de diver-
sos restos en las concavidades. Respecto a los dis-
coidales, presentan las aciculas mucho más desa-
rrolladas en su base de apoyo que en su zona su-
perior. Este detalle se observa normalmente en ni-
dos donde el nivel de agua sólo alcanza las zonas
ecuatoriales d e los pisolitos y además éstos no
ruedan n i oscilan, o sea, un medio bastante tran-
quilo y poca profundidad de agua.