Observaciones sobre la concentraci�n de di�xido de carbono en la atm�sfera de la cova de les Rodes: Pollen�a, Mallorca
ENDINS, n.' 13.1987. Ciutat de Mallorca
OBSERVACIONES SOBRE LA CONCENTRACI~N
DE DIÓXIDO DE CARBONO EN LA
ATMÓSFERA DE LA COVA DE LES RODES
(Pollenga, Mallorca)
por Ángel GINÉS, Justo HERNÁNDEZ, Joaquín GINÉS y Andreu POL
del Grup Espeleologic EST. Palma de Mallorca.
Les dades obtengudes en I'atrnosfera de la Cova de les Rodes (Pollenca) rnitjan-
Cant 14 series d'obsewacions, que foren realitzades entre Abril de 1982 i Marc de
1983, han perrnes cornprovar I'existencia d'una irnportant oscil.lació cíclica anual del
cosntingut en dioxid de carboni.
La inforrnació que s'ha aconseguit reunir correspon a un total de 40 rnesures fetes
arnb la tecnica Draeger, havent-se triat corn a estacions de rnedició 6 Ilocs suficient-
ment representatius de la topografia de la cavitat, que endernés tenen I'avantatge
d'estar distribuits al llarg d'un recorregut de quasi 400 rnetres: és a dir, des de prop de
I'entrada fins al punt rnés allunyat d'ella.
Es constata que els valors de la concentració de dioxid de carboni registrats en
I'atrnosfera de la Cova de les Rodes fluctuen entre 4,9 % i menys de 0,1 % en volurn, i
presenten un rnaxirn a I'estiu i un rnínirn durant els rnesos de Marc-Abril. Són espe-
cialrnent significatives les 5 series d'obsewacions que van des del 23 de Maig fins 1'11
de Juliol de 1982, ja que posen de rnanifest la rapidesa arnb que es produeix I'ocupa-
ció de I'atmosfera de la cavitat per I'aire enriquit en dibxid de carboni, provinent de les
escletxes que enrevolten la cova. Malgrat que els coneixernents disponibles sobre la
dinarnica de I'aire i sobre les característiques rnicroclirnatiques de la Cova de les Ro-
des són encara escassos, s'han pogut elaborar algunes conclusions sobre el comporta-
ment del dioxid de carboni en les escletxes i coves dels sisternes carstics de Mallorca.
Abstract
Data obtained frorn the atrnosphere of the Cova de les Rodes (Pollenca) through
14 series of obsewations, accornplished between April 1982 and March 1983, give evi-
dence that there is an irnportant annual cyclic oscillation in carbon dioxide contents.
All inforrnation assernbled is a result of 40 measurernents using the Draeger tech-
nique. Measurernent stations choosed were 6 places sufficiently representative of the
topography of the cavity. Moreover, there is the advantage that they are allocated over
a distance of nearly 400 rnetres, that is, frorn the irnrnediate area of the entrance to the
far end of the cave.
It is proved that carbon dioxide concentration values recorded from the atrnos-
phere of the Cova de les Rodes oscillate between 4.9 % and less than 0.1 % in volurne,
peaking a rnaxirnurn in surnrner and a minimum in March-April. The 5 series of obser-
vations frorn 23th May 1982 to 11th July 1982 are specially significant as they show
how quickly the atrnosphere of the cave is occupied by carbon dioxide enriched air,
originated in the fissures surrounding the cavity. Despite of the lack of knowledge
available by now on the air dynarnics and microclirnatic characteristics of the Cova de
les Rodes, some conclusions on the carbon dioxide behaviour in the fissures and ca-
ves of the karstic systerns in Mallorca have been reached.

Introducción
tro de la zona de infiltración de una manera extre-
madamente compleja.
Las obse~aciones
cuantitativas sobre la com-
El dióxido de carbono desempeña un papel
posición química del aire de las cuevas comenzaron
fundamental en los procesos de karstificación de-
a ser abordadas probablemente a partir de TROM-
bido a su capacidad para disolverse en el agua y
BE (1952) y han aumentado mucho en los últimos
producir ácido carbónico. De hecho, la cantidad to-
tiempos como resultado de los trabajos de DELE-
tal de caliza que puede ser disuelta en forma de
COUR et al. (1968), EK et al. (1968), RENAULT
bicarbonato cálcico por unidad de volumen de
(1971, 1972), JAMES (1975, 1977), EK (1979) y RE-
agua es función de la presión parcial de COZ
NAULT (1979). Las investigaciones recientes, aun-
(pCOz) disponible en el aire que se halla en con-
que localizadas sobre todo en cuevas de Bélgica,
tacto con ella o, lo que es lo mismo, de la concen-
Francia y Australia, se han ido progresivamente
tración de dicho gas en el medio. Las principales
generalizando a otros terrenos kársticos de diferen-
fuentes de aprovisionamiento de COZ están consti-
tes características bioclimáticas, de tal manera que
tuidas por la atmósfera y sobre todo por la actividad
hoy se dispone de abundantes datos cuantitativos
metabólica de la vegetación y de los seres vivos
que han permitido elaborar interpretaciones de
que habitan en el suelo. Mientras las concentracio-
más amplio alcance.
nes de COZ atmosférico son bastante uniformes,
En algunas publicaciones como las de JAMES
pudiéndose evaluar en torno al 0,03 % en volumen,
y DYSON (1981) o CHOPPY (1983) se encuentra re-
los niveles de dióxido de carbono existentes en el
sumida con mucho acierto la problemática del
aire del suelo son variables y casi siempre mucho
comportamiento del COZ en la atmósfera de las
más altos, como consecuencia de la respiración de
cuevas, desde un punto de vista exclusivamente
las raíces de las plantas y de la degradación de
espeleológico. Por otra parte, varios autores han
materia orgánica llevada a cabo por los microorga-
intentado considerar la distribución del dióxido de
n i s m o ~
edáficos.
carbono en el karst como si toda la zona de infiltra-
En la actualidad, el dióxido de carbono de ori-
ción (zona vadosa) constituyera un vasto reservo-
gen ((biogénico)) es considerado por muchos in-
rio de Coz, el cual intervendría activamente en los
vestigadores como el principal factor que controla
equilibrios químicos que afectan al agua durante
la disolución de la caliza y, por consiguiente, los
su trayecto subterráneo. Estas modernas perspecti-
procesos de karstificación (JAKUCS, 1977; JEN-
vas de la karstogénesis parten del concepto de
NINGS, 1985 y TRUDGILL, 1985; entre otros). Pa-
pCOz equilibrante desarrollado por ROQUES
rece bien establecido que la zona edáfica es cierta-
(1963) y se encuentran formuladas, junto con nue-
mente la responsable de la mayor parte de la agre-
vos enfoques, en ATKINSON (1977) y BAKALO-
sividad química de las aguas que ingresan en el
WICZ (1979).
karst, debido al importante aporte de COZ biogé-
nico con el que éstas tienden a equilibrarse du-
rante su permanencia temporal en el suelo.
Cuando, más tarde, el agua que se ha infiltrado a
El dióxido de carbono en las
través de las fisuras de la roca aparece en el techo
cuevas de Mallorca
de una caverna, la concentración de su Coz di-
suelto resulta superior a la del aire circundante y
Por lo que concierne a Mallorca (Figura 1) la
una cierta proporción del COZ se desprende por
primera referencia a elevadas concentraciones de
difusión pasando a enriquecer la atmósfera de la
COZ en cuevas de la Isla aparece en BOVER (1839),
cavidad en gas carbónico.
con relación a la Cova Nova de Son Lluís (Porre-
Este mecanismo de transporte de gas carbó-
res). Sin embargo publicaciones posteriores Ilega-
nico, disuelto en las aguas de infiltración, se veri-
ron a crear cierta confusión, pues mientras MAR-
fica no tan sólo a nivel de las cuevas penetrables
TEL (1903) señala, aunque sin visitar la cueva, que
por el hombre sino que también ocurre, según pa-
su propietario le había confirmado la existencia de
rece a mayor escala, a nivel de la red de grietas y
aire irrespirable en algunos sectores, JOLY (1929),
fisuras que rodea las cuevas, tal como lo sugiere
habiéndola explorado personalmente, niega que
BAKALOWICZ (1979). Es preciso tener en cuenta
ello fuera cierto. Las mediciones efectuadas el 28
además los desplazamientos de dióxido de car-
de Febrero de 1982 han permitido demostrar de
bono que se realizan en estado gaseoso, pues las
modo concluyente que el contenido en COZ de la
circulaciones de aire que afectan a grietas y cavi-
Cova Nova de Son Lluís es ciertamente considera-
dades de mayor tamaño, especialmente en las zo-
ble, incluso durante la época invernal, alcanzando
nas de vertiente (RENAULT, 1972), y los fenóme-
magnitudes de hasta 3,5 % en volumen (GINÉS,
nos de difusión o decantación por gravedad que
1983).
pueden suceder en el interior del karst, son capa-
Las informaciones disponibles a partir de la
ces de movilizar masas de aire subterráneas den-
década de los sesenta, a medida que la espeleolo-

L N
1 COVA DE LES RODES
2 COVA DE SA BASCA BLANCA
3 COVA NOVA DECON LLUIS
4 AVENC DE FANGAR
5 FORAT DE PICAMOSQUES
Figura 1. Localización de las cavidades más significativas cita-
das en el texto.
gía comienza una considerable expansión en nues-
irregularmente o donde se apreciaban condiciones
tro país, están centradas sobre todo en los proble-
de respiración dificultosa, como es el caso del
mas de exploración planteados en algunas simas
Avenc Cremat (Puigpunyent), Avenc de Son Forté
por niveles anormalmente altos de COZ. MONTO-
(Arta), Avenc de Son Mas (Valldemossa) y Cova de
RIOL-POUS (1961) indica la presencia en el Forat
Sa Bassa Blanca (Alcúdia) entre otras.
de Picamosques (Isla de Cabrera) de una ((notable
Los primeros datos cuantitativos obtenidos so-
cantidad de anhídrido carbónico que llega a apagar
bre concentraciones de dióxido de carbono en la
las lámparas de acetileno haciendo la exploración
atmósfera de cuevas mallorquinas se deben a MES-
peligrosa)) y constata que en aquella sima la canti-
TRE (1980), quien realizó varias mediciones con
dad de CO2 aumenta con la profundidad. Por su
detector Draeger en la Cova de les Rodes (Pollen-
parte, ASTIER y VILLA (1967) exponen las dificulta-
ca). Sus observaciones, tanto las efectuadas en Fe-
des con que se encontraron durante la exploración
brero de 1979 (en las que se registraron valores
parcial del Avenc de Fangar (Campanet) como con-
que apenas superaban el 0,l %) como las que llevó
secuencia de una importante acumulación de dió-
a cabo en Octubre del mismo año (alcanzándose
xido de carbono, aunque exageran tanto en la pro-
concentraciones comprendidas entre el 3,l % y
fundidad que atribuyen a la sima como en la casi
4,2 % ) permitían comprobar la existencia de fluc-
imposibilidad de explorarla sin medios técnicos es-
tuaciones estacionales que ya habían sido adverti-
peciales. Datos cualitativos mucho más fiables y
das con anterioridad por algunos espeleólogos a lo
precisos son proporcionados por E S C O ~
(1970),
largo de repetidas visitas a la cueva (J.A. Encinas,
al comentar detalladamente la distribución del
com. pers.). También mediante la utilización del
Coa en el Avenc de Fangar desde los 80 metros de
detector Draeger, MAROTO y FONT (1981) dan cuen-
profundidad hasta las cotas inferiores de la sima,
ta de niveles de COZ superiores al 2 % en la Cova
establecidas en torno a los -163 metros. Entre
de Sa Bassa Blanca (2 de Marzo de 19811, aunque
tanto otras observaciones similares, pero no publi-
mediciones todavía inéditas han llegado a detectar
cadas, se iban reuniendo por grupos espeleológi-
hasta 2,5 % en Agosto de 1984. Más recientemen-
cos mallorquines sobre cavidades en las que ceri-
te, GINÉS (1983) ha presentado los resultados de
llas, velas y lámparas de acetileno funcionaban
33 mediciones del contenido en COZ de varias cue-

vas de Mallorca, así como álgunas interpretaciones
tada de un elemento central de material plástico
provisionales dentro de un enfoque ecológico. La
que sostiene la pieza porta-tubos, en donde se han
mayor parte de dichas mediciones son un avance
de insertar los tubos colorimetricos. Después de
de los datos que sirven de base al presente trabajo
comprimir y soltar la pera de goma, la longitud de
y han sido efectuadas en la Cova de les Rodes (Po-
la coloración que se alcanza en la columna interior
llenqa).
del tubo proporciona una lectura directa, expresada
en tanto por cien en volumen, de la concentración
de dióxido de carbono que está presente en la
muestra de aire analizada. El fundamento químico
Medidas real izadas
de los tubos colorimétricos del aparato Draeger se
basa en la absorción del COZ por las aminas. El
Las mediciones de dióxido de carbono que han
desplazamiento en el valor del pH ocasiona el cam-
hecho posible el seguimiento y estudio de la evolu-
bio de color de un indicador ácido-base.
ción de la atmósfera de la Cova de les Rodes, du-
Las 40 mediciones efectuadas en el curso de la
rante un ciclo anual completo, fueron obtenidas
campaña se repartieron a lo largo de 6 estaciones
mediante la utilización de una bomba manual Drae-
escogidas previamente en base a dos objetivos
ger cuya denominación en el mercado es c<Auer
prioritarios: 1) las estaciones debían reflejar la
Gas Testen). Se necesitó dedicar 14 visitas a la
complejidad topográfica de la cavidad, localizán-
cueva con el fin de conseguir una cuantificación
dose cerca de los más importantes estrechamien-
suficientemente afinada de los cambios estaciona-
tos o desniveles que presenta la galería principal
les en su pCOz, de tal manera que se cumpliera
de la cueva, obstáculos que quizás pudieran tener
como mínimo una frecuencia mensual: además de
alguna significación en los movimientos de aire
completar la campaña con otras dos exploraciones
que renuevan periódicamente su atmósfera; y 2)
adicionales en las que se buscó coincidir con mo-
las estaciones debían espaciarse con una cierta re-
mentos en que se preveían modificaciones bruscas
gularidad desde la entrada hasta el fondo de la ca-
en las concentraciones de Con.
verna, jalonando su recorrido, a fin de intentar cap-
El detector Draeger que fue empleado en las
tar la procedencia interna o externa de los cambios
mediciones consiste en un aparato portátil, ligero y
estacionales en el contenido de COZ del aire subte-
nada frágil, que permite evaluar con bastante pre-
rráneo y para poder delimitar al mismo tiempo los
cisión el porcentaje de gas carbónico contenido en
gradientes de pCOn que pudieran aparecer.
el aire del entorno, sirviéndose de indicadores co-
La localización de las 6 estaciones que fueron
loreados específicos para el Con. Este detector
seleccionadas aparece indicada en la Figura 2, so-
consta de una pera aspiradora de goma, calibrada
bre una topografía esquemática que procede de la
para un volumen de 100 centímetros cúbicos y do-
bibliografía existente (ENCINAS, 1972). La estación
Figura 2. Emplazamiento aproximado de las estaciones de me-
dición sobre una topografia esquemática de la Cova
de les Rodes.

A se sitúa muy cerca de la entrada, al fondo de la
tes; y la estación E posee la cualidad de estar si-
primera sala, donde su trayectoria tuerce hacia el
tuada en un punto de contacto con el río subterrá-
Norte para dar inicio a la galería principal. La esta-
neo, pudiendo informar sobre el papel del agua del
ción B está emplazada en la sala del primer pozo,
río en los intercambios gaseosos con la atmósfera
justo en el lugar en el que desemboca la galeria de
de la cueva.
acceso. La estación C corresponde a la orilla del
Los resultados obtenidos (Tabla 1) denotan en
primer pequeño lago que presenta la cueva; se trata
todas las estaciones una clara pauta de oscilación
de un lago que interrumpe frontalmente la galería
anual. Ninguna de las estaciones muestreadas es
y obliga a sortearlo remontando por una pendiente
ajena a esa tendencia cíclica. Para mejor evidenciar
arcillosa que permite comunicar con un tramo de
este hecho, la Figura 3 representa gráficamente los
conductos fósiles de techo bajo. La estación D se
valores registrados durante todo el año en las esta-
encuentra en el fondo del segundo pozo, antes de
ciones 6, C, D y F. Así, en la Figura 3a se percibe
iniciar la sucesión de pasos estrechos en los que
con gran nitidez el incremento de la concentración
comienza a oirse el ruido del rio subterráneo. La
de COZ que comienza a producirse desde princb-
estación E ha sido ubicada deliberadamente en un
pios del mes de Abril, así como su progresiva dis-
ramal, que se desvía hacia el Oeste, de cuya pared
minución durante los meses de otoño. Debido al
brota buena parte del caudal del río formando una
menor número de mediciones efectuadas, la Figu-
pequeña cascada. Por último, la estación F se halla
ra 3b es mucho menos precisa, aunque informa su-
en el extremo más alejado de la galería principal
ficientemente sobre la tendencia que predomina a
de la caverna, poco antes de llegar al sifón termi-
lo largo del ciclo anual. Si se comparan entre sí las
nal y bajo unas cúpulas que muestran interesantes
gráficas correspondientes a esas 4 estaciones, se
formas de corrosión.
comprueba la existencia de un fuerte paralelismo
Debido a que sólo disponíamos de un limitado
que sólo resulta distorsionado por ligeros desfa-
número de tubos colorimétricos, fue necesario ad-
ses. La forma de los picos que aparecen en la Fi-
ministrar convenientemente la cantidad de medi-
gura 3a pone de manifiesto las diferencias en el
ciones a realizar y distribuirlas en las 6 estaciones
comportamiento del dióxido de carbono a nivel de
de tal modo que por lo menos se consiguieran va-
las estaciones 6 y C, presentando además la ven-
rios datos significativos de todas ellas, sin detri-
taja de que ambas gráficas están basadas en un
mento de que algunas estaciones fueran muestrea-
conjunto de mediciones (1 1 en cada estación) rela-
das con mucha mayor regularidad. Precisamente
tivamente significativo. La mayor frecuencia con
era mediante estas observaciones, reiteradas con
que se repitieron las observaciones en la estación
una frecuencia superior en determinadas estacio-
B durante el curso de los meses de Mayo a Julio,
nes, como se pretendía poder cuantificar el ciclo de
obedece a la oportunidad excepcional que se nos
oscilación anual que, según informaciones aporta-
ofreció de registrar la fase de «crecida» del COZ en
das por las exploraciones de espeleólogos y de
la atmósfera de la cueva. En cambio, una mayor
acuerdo con las medidas publicadas por MESTRE
atención fue prestada, en la estación C, al proceso
(1980), se suponía que caracterizaba a la atmósfera
de «retirada» del gas carbónico durante los meses
de la Cova de les Rodes. Para tal fin y conside-
de invierno. L ~ S
gráficas pertenecientes a las otras
rando sus emplazamientos respectivos, se escogie-
dos estaciones (Figura 3b) son menos rigurosa-
ron de entre los 6 puntos de observación las esta-
mente comparables ya que, mientras la estación D
ciones B (cercana a la entrada), C (representativa
fue muestreada en 6 ocasiones, sólogse pudieron
del tramo medio de la cavidad) y F (en las galerías
realizar 4 medidas en la estación F (localizada en el
finales) para la realización en ellas de muestreos
punto más profundo y lejano de la cueva) a causa
regulares. Así, de entre las 40 mediciones verifica-
de las mencionadas dificultades de exploración y
das durante la campaña, 11 pertenecen a la estación
de los pocos tubos de medición que poseíamos.
B y otras 11, aunque de fechas no necesariamente
No obstante, ambas gráficas parecen indicar una
coincidentes, han sido obtenidas en la estación C.
progresiva suavización de su perfil cuanto mayor
Los escasos datos procedentes de la estación F
es la distancia que separa las estaciones respecto
son consecuencia de las elevadas pCOn que se re-
de la entrada de la caverna.
gistran desde finales del mes de Mayo, haciendo
En la Figura 4a se puede seguir el desenvolvi-
peligrosa la exploración de este tramo de la cueva
miento de la fase de «crecida» en el conjunto de
durante el verano por alcanzarse valores superio-
las 6 estaciones que jalonan el recorrido de la Cova
res al 4,5 %. Las restantes estaciones, aunque in-
de les Rodes. Se aprecia cómo los valores registra-
suficientemente muestreadas, proporcionan sin
dos el 23-V-82 delimitan un gradiente muy acusa-
embargo datos puntuales interesantes: la estacion
do, que va desde 0,2 %, junto a la entrada, hasta
A permitió detectar en Julio valores de hasta 4 % a
3,5 % en el fondo de la cueva; se trata de un gra-
menos de 15 metros de distancia del exterior; la
diente sobre todo longitudinal puesto que los des-
estación D ayudaba a establecer posibles gradien-
niveles de la cueva no son demasiado rehantes.

T
Mediciones del contenido en dióxido de carbono de la Cova de les Rodes (Pollenga)
Fecha de
Estaciones
la observación
A
B
C
D
E
F
4-IV-82 . . . .
ND
ND
23-V-82 . . .
. . . 0,2 %
0,2 %
1,5 %
2,O %
2,2 %
3,5 %
5-VI-82 . . . .
0,7 %
13-VI-82 . . .
. . .
2,8 %
2,9 %
3,5 %
20-VI-82 . . .
. . . 2,7 %
2,8 %
11 -VIL82 . .
. . . 4,O %
4,5 %
4,2 %
4,3 %
8-Vlll-82 . . .
3,3 %
3,9 %
4,l %
5-IX-82 . . . .
. . . 2,8 %
3,5 %
4,2 %
10-X-82 . . .
1,0 %
4,O %
4,O %
4,9 %
14-Xl-82 . . .
0,2 %
2,7 %
26-Xll-82 . .
0,l %
0,2 %
0,3 %
3,O %
1,2 %
23-1-83 . . . .
0,l %
0,3 %
20-11-83 . . .
1,5 %
0,8 %
27-111-83 . . .
0,l %
. . . . . . . .
. . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
18-11-79 . . .
0,151 %
0,l %
según MESTRE (1 980)
13-X-79 . . . . . . . . . . . . . . . . . .
3,l %
4,2 %
3,6 %
Mediciones del contenido en dióxido de carbono de otras cuevas mallorquinas
2-111-81
Cova de Sa Bassa Blanca (Alcúdia), 30 rnts. prof. .
. 2 %
27-1 1-82
Cova de Sa Guitarreta (Llucmajor), 25 mts. prof. . . .
. ND
28-1 1-82
Cova Nova de Son Lluís (Porreres), 35 mts. prof. . .
. 3,5 %
12-Vlll-84
Cova de Sa Bassa Blanca (Alcúdia), 30 rnts. prof. .
. 2,5 %
ND = valores de pCO, no detectables
Tabla I
Datos posteriores, especialmente los obtenidos el
propagar en esta época del año hasta la estaciones
11-Vll-82, parecen sugerir una estabilización gra-
C y D, donde ya no se rebasa el 0,3 %. Incluso la
dual de la concentración de Con alrededor de va-
estación F registra simultáneamente descensos no-
lores próximos al 4,5 %. La secuencia de lecturas
tables, bajando desde 4,9 % en Octubre hasta sólo
verificada con periodicidad casi quincenal en la es-
1,2 % a finales de Diciembre.
tación B, durante las exploraciones de los días 23-
Otro aspecto importante del comportamiento
V-82, 5-VI-82, 13-VI-82 y 11-Vll-82 (Tabla I), termi-
del CO2 en la atmósfera de la Cova de les Rodes
nan de ilustrar la rápida invasión de la zona de en-
se pone de manifiesto en la Figura 4c. Ésta con-
trada por aire enriquecido considerablemente en
siste en una sencilla gráfica que pretende expresar
dióxido de carbono.
el amplio margen de variación experimentado por
El proceso inverso, que refleja la fase de ((reti-
la concentración de dióxido de carbono en todas
rada)) del CO2, ha podido ser documentado con
las estaciones, mostrando la notable semejanza
amplitud en la Figura 4b, donde un grupo de datos
existente entre sus valores extremos a pesar de
conseguidos en las visitas de fecha 11-Vll-82, 8-Vlll-
que las estaciones se encuentran espaciadas a lo
82 y 10-X-82 señalan una reaparición e intensifica-
largo de casi 400 metros de recorrido. De hecho, se
ción del gradiente en las inmediaciones de la boca
han podido reunir medidas que van desde 0,05 %
de la cueva. Si estas tres representaciones son
a más de 4 % en las estaciones A, B y C (Tabla I),
confrontadas con la que describe, en la misma Fi-
siendo interesante constatar la lectura de 4 % re-
gura 4b, los datos procedentes de la exploración
gistrada el 11-Vll-82 en la sala de entrada, a menos
del 26-Xll-82, queda patente hasta qué punto la
de 15 metros del exterior. Las fluctuaciones son
disminución del contenido en Con se ha llegado a
considerables también en las estaciones D y F, al

abarcar desde 0,8 % hasta 4,3 % para el sector que
cavidad para conocer si el máximo de 4,9 %, regis-
comprende los doscientos metros más distantes
trado en la estación F, es superado en el trans-
respecto de la boca. Los datos de la estación E,
curso del verano o si, por el contrario, la atmósfera
aunque incompletos, no contradicen la amplitud
de la Cova de les Rodes tiende a estabilizarse en
de variación previsible en ese tramo de la galería
torno a valores cercanos al 5 %.
principal puesto que faltan mediciones en dicho
Por último conviene indicar que, además de
punto durante la temporada de máximo enriqueci-
los datos incluidos en las Figuras 3 y 4, varias me-
miento en Con. Serían necesarias observaciones
diciones no utilizadas en la confección de las gráfi-
adicionales en los sectores más profundos de la
cas aparecen recopiladas en la Tabla 1, junto con
ABRIL MAYO JUNIO JULIO AGOSrO SEPT. OCTUBE NOV
DIC. ENERO FEB. MARZO ABRIL
I
1.982
1
1.983
ESTACION
ESTAC ION
ESTACION
ESTACION
o @
0
0

A @
* O
I
ABRIL MAYO
JUNIO JULIO AGOSTO SEPT. OCTUBRE NOV.
DIC. ENERO FEB. MARZO ABRIL
I
I
Figura 3. a) Oscilación anual de la concentración de dióxido de
carbono en las estaciones B y C.
b) Oscilación anual de la concentración de dióxido de
carbono en las estaciones D y F.

otras informaciones complementarias. Entre ellas
junto con otras o b s e ~ a c i o n e s
hechas sobre el te-
se han incorporado también algunos datos proce-
rreno, parecen indicar que es la difusión de aire en-
dentes de MESTRE (19801, los cuales pueden ser
riquecido en Coz, proviniente de las grietas que
tabulados en sus respectivas columnas por coinci-
rodean las cuevas, la fuente principal del dióxido
dir aproximadamente con tres de las estaciones
de carbono detectado en las cavernas mallorquinas.
que sirvieron de base para la elaboración del pre-
Anteriores estudios ya apuntaron esa posibilidad
sente estudio.
(ESCOLA, 1970; GINÉS, 1983) mientras que, por el
contrario, n o se han encontrado pruebas a favor de
que la descomposición de materia orgánica o la
Interpretación de los resultados
presencia de murciélagos tengan influencia alguna
en nuestro caso. Más difícil resulta descartar por
Son varios los problemas que quedan plantea-
completo el papel jugado por el agua en la transfe-
dos al examinar el grupo de datos en los que se
rencia de dióxido de carbono si nos atenemos a los
resume la campaña de mediciones efectuada en la
argumentos desarrollados por BAKALOWICZ ( 1979)
Cova de les Rodes. Fundamentalmente es necesa-
sobre los mecanismos responsables de la movili-
rio explicar la procedencia del dióxido de carbono,
dad del COZ en la zona de infiltración. De cualquier
junto con los procesos que intervienen en su for-
modo, la mayor parte del transporte directo de gas
mación, y discernir las causas de su comporta-
carbónico es atribuible básicamente a los inter-
miento tan peculiar en la atmósfera de esta cueva,
cambios que tienen lugar entre la heterogénea at-
especialmente en lo que concierne a los mecanis-
mósfera (pero rica en dióxido de carbono) de la red
m o s que provocan las fases estacionales de au-
de grietas y el aire que ocupa los conductos y gale-
mento y disminución de los contenidos en COZ.
rías de mayor tamaño, en los cuales los procesos
También hay que proponer ideas que justifiquen
de ventilación son mucho más eficaces. En lo que
los valores tan altos que se registran en algunas
se refiere a la Cova de les Rodes, todavía falta por
estaciones, relacionando los datos cuantitativos
detallar el modo cómo se propaga la invasión de
con apreciaciones sobre los condicionantes topo-
aire enriquecido en COZ desde el fondo de la ca-
gráficos que desempeñan un importante papel en
verna (Figura 4a), durante la temporada de prima-
el microclima de la cueva y en la generación de
vera en que parece extinguirse la ventilación pro-
gradientes. Por último, no deben disociarse las ob-
cedente de la zona de entrada.
servaciones realizadas en la propia caverna del
Es difícil deducir cual es el motivo de la relativa
contexto más amplio en que ésta se inscribe, como
reiteración con la que ciertas cuevas mallorquinas
es en este caso el sistema subterráneo de la Vall
exhiben contenidos de COZ bastante apreciables.
den Marc. Se trata de un sistema kárstico cuya su-
Los datos cuantitativos siguen siendo escasos y
perficie está ocupada por una activa cubierta edá-
quizás, a medida que se generalicen, tenderán a
fica y vegetal, mientras que por debajo la circula-
demostrar cómo este fenómeno es incluso más
ción de aguas subterráneas, que toma contacto
frecuente de lo esperado. Cabe suponer que los
con la cueva en varios puntos, se desplaza si-
elevados valores de Coz, puestos en evidencia por
guiendo el fondo del valle hacia Cala Sant Vicent.
las medidas efectuadas, no son más que la expre-
Varias hipótesis se han propuesto para expli-
sión a nivel de las cuevas de las importantes con-
car el origen del dióxido de carbono que se acu-
centraciones de dióxido de carbono que predomi-
mula dentro de las cavidades kársticas: 1) despren-
nan en la red de grietas y fisuras existente en la
dimiento de Coz, a partir de las aguas que transi-
zona de infiltración. Valores tan altos como los
tan por el interior del karst, como consecuencia de
3,5 % ó 4,9 % registrados en la Cova Nova de Son
reajustes en su equilibrio químico al entrar en con-
Lluís y en la Cova de les Rodes respectivamente,
tacto con la atmósfera subterránea; 2) difusión de
denotan un considerable grado de confinamiento
COZ en estado gaseoso, procedente del suelo
del aire en estas cavidades, el cual puede estar re-
donde se forma en grandes cantidades, hacia las
lacionado con la intensidad de los procesos de es-
galerías de las cuevas a través de la red de fisuras
talagmitización que tanto caracterizan a los siste-
que presenta la roca; 3) producción de COZ debido
mas kársticos de Mallorca, limitando el intercam-
a la actividad degradativa de los microorganismos
bio del aire subterráneo con el exterior.
que descomponen los restos vegetales y otros ma-
Las particularidades del comportamiento del
teriales orgánicos acarreados por las aguas de in-
gas carbónico en la atmósfera de la Cova de les
filtración; y 4) otras causas diversas y sin duda ex-
Rodes son inseparables de los fenómenos de ven-
cepcionales, como la contaminación ocasionada
tilación que la afectan y de sus modificaciones es-
por el hombre, las emisiones de gases volcánicos,
tacionales; siendo controlados ambos por los cam-
las acumulaciones de guano y la respiración de
bios de temperatura que rigen en el exterior de la
murciélagos o raíces de plantas.
cavidad. Es m u y probable que algunos de los ras-
Los resultados de la campaña de medidas,
gos más definitorios de las Figuras 3a y 4b, tales

I
i COVR DE LES ROOES
I
Figura 4. a) Comparación entre los valores de pC02 registrados
C) Comparación entre los valores extremos de pCOn
en las 6 estaciones durante una secuencia de medi-
registrados en cada estación a lo largo de la cam-
das que comprende desde Mayo hasta Julio.
pana.
b) Comparación entre los valores de pC02 registrados
(Algunos datos cuyos valores se solapaban han sido
en las 6 estaciones durante una secuencia de medi-
intencionadamente separados en esta gráfica para fa-
das que comprende desde Julio hasta Febrero.
cilitar su interpretación.)
35

como el súbito incremento de la concentración de
de uno y otro tipo aparecen en DELECOUR et al.
COZ en la estación B durante los meses de Mayo-
(19681, RENAULT (19721, JAMES (1977) y CHOPPY
Junio o la disminución de ésta entre el 10-X-82 y el
(1983). Por lo que respecta a las observaciones ve-
26-Xll-82, respondan a mecanismos de ventilación
rificadas en cavidades mallorquinas destacan: 1) la
promovidos a partir de la entrada de la caverna.
ausencia de gradientes significativos que parece
Sin embargo sería necesario llevar a cabo un estu-
apreciarse en el Avenc de Fangar, donde se nota
dio microclimático detallado para intentar resolver
una desigual y aparentemente arbitraria distribu-
estos interrogantes, ya que las circulaciones de
ción del COZ entre las cotas -70 y -160 metros; y
aire pueden adquirir una gran complejidad en cue-
2) los buenos ejemplos de gradiente longitudinal
vas con topografías tan accidentadas como ésta.
que ofrece la Cova de les Rodes durante algunos
Tampoco hay que olvidar la interferencia de las va-
estadios de su ciclo anual, circunstancia condicio-
riaciones de la presión atmosférica externa, tanto
nada por la topografía de la cueva cuya profundi-
en el previsible efecto de ((bombeo)) de COZ desde
dad apenas sobrepasa los 30 metros de desnivel.
las fisuras hacia el interior de la galería principal
Las figuras 4a y 4b permiten distinguir gradientes
(durante los momentos de bajas presiones) como
longitudinales m u y netos que denotan un claro in-
en otras observaciones más localizadas. En este
cremento de las concentraciones de COZ a medida
sentido, es probable que el peculiar ritmo de as-
que la distancia con relación a la entrada se hace
censo de la pCOz registrado en la estación B entre
mayor. Los datos obtenidos en Mayo y en Octubre
el 5-VI-82 y el 20-VI-82 pueda achacarse a circuns-
son especialmente ilustrativos en este sentido. En
tancias barométricas de este tipo: es sorprendente
ambas situaciones, que se podrían calificar de tran-
que en ese intervalo de quince días sólo haya una
sicionales dentro del ciclo anual, se acentúa la ma-
subida m u y intensa en el curso de la primera se-
nifestación del gradiente pareciendo indicar con
mana (desde 0,7 % hasta 2,8 %) sin que sea detec-
ello la existencia de una fuente de COZ profunda-
table ningún aumento en los días siguientes, a pe-
mente radicada en el interior del sistema kárstico
sar de que la tendencia prosigue todavía hasta mi-
(véanse los datos del 23-V-82 en la Figura 4a) y por
t a d del mes de Julio.
otra parte se deduce que el drenaje de ciertas can-
Otro aspecto estrechamente relacionado con
tidades de COZ hacia el exterior es más eficaz con-
los problemas de ventilación o confinamiento del
forme aumenta la proximidad a la entrada de la
aire subterráneo radica en la propia fisiografía ex-
cueva (véanse los datos obtenidos los días II-VII-
terna del sistema kárstico. Cuanto mayor es la alti-
82, 8-Vlll-82 y 10-X-82 en la Figura 4b).
t u d y el desnivel del terreno más importantes son
La última interpretación que conviene sugerir
las corrientes de aire que se generan y más eficaz
aquí, con todas las precauciones que resultan de
la labor de su renovación. Por el contrario, las con-
nuestro excesivo desconocimiento de las condicio-
centraciones de Con más notables halladas en Ma-
nes climáticas que posee la Cova de les Rodes,
llorca corresponden a colinas de baja altura, in-
consiste en justificar las causas principales que
cluso inferiores a los 300 metros s.n.m., cuyos re-
pueden ser responsables de la importante oscila-
lieves son suaves y poco enérgicos. Lamentable-
ción que caracteriza a los niveles de COZ de su at-
mente nuestro desconocimiento de la globalidad
mósfera a lo largo del año. Fluctuaciones periódicas
del sistema kárstico de la Vall den Marc, desde un
de carácter anual en las pCOn de cuevas kársticas
punto de vista geoquímico, impide trasladar a un
han sido frecuentemente referidas en la bibliogra-
ámbito más general las observaciones puntuales
fía, como l o atestiguan los trabajos de RENAULT
obtenidas dentro de la Cova de les Rodes. Otro
(1971), JAMES (1977), RENAULT (1979), JAMES y
tanto sucede con las otras cavidades isleñas donde
DYSON (1981), CHOPPY (1983) y VILLAR et al.
hasta ahora se han citado situaciones semejantes,
(1985) entre otros. Para explicar tales oscilaciones
con altos niveles de COZ.
estacionales han sido postuladas varias hipótesis.
Distintos e incluso contradictorios tipos de gra-
Las más generalizadas se fundamentan en la posi-
dientes de pCOz han sido evidenciados con bastan-
ble generación de circulaciones de aire debidas a
te precisión en cuevas kársticas, por lo que RENAULT
diferencias térmicas (existentes en determinadas
( 197 1 ), basándose en datos de diversa proceden-
épocas del año) entre el aire exterior y el aire sub-
cia, se encuentra en condiciones de establecer 4
terráneo que ocupa la atmósfera de la cavidad. Estas
situaciones posibles: gradientes normales, gra-
corrientes de aire realizarían una labor de ventila-
dientes horizontales (longitudinales), ausencia de
ción, renovando el aire subterráneo y sustituyéndo-
gradientes y gradientes inversos; considerándose
l o en parte por aire externo empobrecido en COZ.
como normales aquellos gradientes en los que el
Durante el comienzo de la estación cálida, cuando
contenido de dióxido de carbono en el aire subte-
las temperaturas del exterior n o llegan a decrecer
rráneo tiende a aumentar con la profundidad como
por debajo de la media anual, sería cuando el aire
consecuencia de su mayor densidad y de la limi-
relativamente frío y denso de la atmósfera de la
tada ventilación. Buenos ejemplos de gradientes
caverna permanecería atrapado en las zonas inter-

nas de la cueva, cesando de esta forma la ventila-
2. Observaciones llevadas a cabo en el Forat
ción activa por termocirculación. Los intercambios
de Picamosques, Avenc de. Fangar y Cova de Sa
mediante difusión desde las grietas circundantes
Guitarreta, entre otras cavidades, parecen descar-
así como las variaciones de presión atmosférica
tar que el enriquecimiento en COZ sea debido a la
(especialmente las bajas barométricas) se encarga-
degradación de materia orgánica o causado por
rían entonces de enriquecer en COZ la atmósfera
acumulaciones de guano de murciélago en su in-
de la cavidad, aportando aire procedente del enre-
terior.
jado de fisuras que la rodea.
3. Valores superiores al 2,5 % en volumen
Otras posibles explicaciones alternativas, que
son detectables en algunas cuevas como la Cova
han sido propuestas en la bibliografía como cau-
de les Rodes, Cova de Sa Bassa Blanca y Cova
santes de osci!aciones anuales de la pC0z en casos
Nova de Son Lluís, emplazadas en parajes cuya to-
m u y concretos, no parecen ser aplicables a los da-
pografía exerior se caracteriza por colinas suaves y
tos y medicíones proporcionados por la Cova de
relieves moderados.
les Rodes. N i las crecidas estacionales experimen-
4. Las interpretaciones de ciertos datos, so-
tadas por las aguas de infiltración después de las
bre todo los provinientes del Avenc de Fangar, y
temporadas de lluvias, ni las llegadas de materia-
Cova de les Rodes, sugieren que el principal lugar
les orgánicos acarreados por el agua, que pudieran
de origen del COZ es la red de fisuras que rodea las
desencadenar la actividad degradativa de microor-
cuevas, debiendo alcanzarse en ella contenidos su-
g a n i s m o ~ , ni las variaciones estacionales en la fa-
periores al 5 %.
bricación biógena de COZ en el suelo pueden dar
5. Las medidas periódicas obtenidas en va-
cuenta de la información reunida sobre las fluctua-
rias estaciones de la Cova de les Rodes, durante un
ciones del COZ en la atmósfera de la Cova de les
ciclo anual completo, han aportado un registro
Rodes. La estación E, situada junto al río n o ha Ile-
m u y preciso y esclarecedor de los drásticos cam-
gado a expresar nada destacable si se exceptúa la
bios estacionales, en la concentración de COZ, que
medición efectuada el 26-Xll-82 (ver Figura 4b) en
muestra la atmósfera de esta caverna.
la que quizás se evidencia u n desprendimiento de
6. Variaciones temporales en la composición
Coz, al margen del ciclo anual que afecta a la tota-
química del aire de ciertas cuevas, como las que se
lidad de la caverna. Tampoco parece que la tardía
han podido ejemplificar en la Cova de les Rodes,
irrupción de dióxido de carbono entre Mayo y Ju-
plantean la posibilidad de que algunos ritmos cli-
nio (Figura 3a), con su perfil excesivamente abrup-
máticos exteriores lleguen a manifestarse de este
to, pueda ser atribuida a los cambios estacionales
m o d o en el interior de las cavidades kársticas, inci-
d e la concentración de COZ en el medio edáfico
diendo quizás en alguna medida sobre las comuni-
cercano a la cueva. Por consiguiente, la renovación
dades de organismos troglobios.
parcial de la atmósfera de la Cova de les Rodes
ocasionada por corrientes de aire de origen tér-
mico (termocirculación) parece configurarse como
Agradecimientos
la explicación que resulta más coherente con los
datos disponibles hasta la fecha.
La realizacibn de este trabajo ha sido posible
gracias a la ayuda económica que nos fue conce-
dida por el lnstitut dlEstudis Balearics (organismo
Conclusiones
dependiente de la Conselleria d'Educació i Cultura
de les llles Balears) con la intención de ampliar los
Todavía es m u y incompleto el conocimiento
conocimientos que se tenían sobre la Cova de les
que poseemos sobre la dinámica del dióxido de
Rodes, debido a su interés ecológico y a su notable
carbono en nuestras cuevas y sería aún más aven-
singularidad dentro del conjunto de cavidades
turado cualquier intento de resituar lo poco que sa-
kársticas de Mallorca. Agradecemos al lnstitut
bemos dentro del marco más amplio de los proce-
d'Estudis Balearics la sensibilidad mostrada al sub-
sos de karstificación. Sin embargo, el análisis de
vencionar esta campaña de recogida de datos, que
los datos y mediciones, que se han podido reunir
ha requerido la visita a la cueva en 14 ocasiones
hasta la fecha, permite establecer las siguientes
durante u n ciclo anual completo.
conclusiones:
Nuestra gratitud se extiende asimismo a los
1. En Mallorca son bastante frecuentes las
compañeros del Grup Espeleologic EST que nos
cavidades que albergan elevadas concentraciones
han acompañado durante las exploraciones y muy
d e COZ, probablemente como consecuencia del
especialmente a Benet Morey.
considerable grado de fosilización que han experi-
También debemos manifestar nuestro agradeci-
mentado muchos de los sistemas kársticos de la
miento al Departament d1Ecologia y al Departament
Isla en el transcurso del Pleistoceno.
de Geologia de la Universitat de les Illes Balears

por habernos facilitado el equipo Draeger necesa-
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