El avenc des Meandre : Escorca, Mallorca
ENDINS, núm. 25. 2003. Mallorca
EL AVENC DES MEANDRE (Escorca, Mallorca)
por Antonio MERINO 1
Resum
Presentam en aquest treball la descripció i la topografia d'un avenc de 97 m de
profunditat. Un dels trets més interessants d'aquesta cavitat és el seu funcionament
com a engolidor actiu en temps de pluges, així com també les seves morfologies
derivades de la circulació d'aigua.
Abstract
We present in this paper the description and topography of a 97-metres-deep
pothole. Two of its most interesting features are that it is an active swallow-hole when
it rains and bhab its morphologies are caused by the circulating water.
Introducción
La cavidad que aquí se describe fue hallada en
1996 por un grupo de espeleólogos de la Secció
d'Espeleologia de ANEM, que siguiendo las indicacio-
nes del antiguo garriguer de la finca de Alcanella, loca-
lizaron un agujero de pequeñas dimensiones medio
obstruido que comunicaba con un conducto. Según
comentarios del garriguer en épocas de lluvia el aguje-
ro drenaba las aguas de aquel sector. Tras la laboriosa
desobstrucción del conducto se consiguió llegar hasta
la cabecera del gran pozo de entrada.
Situación
Coordenadas U.T.M.: 493416/ 4408012/ 510
(DATUM EUROPEO 1979).
La sima está situada en una pequeña depresión
rodeada de encinas, no lejos de las casas de Alcanella
y a unos 10 m de una pista forestal abierta reciente-
mente que conduce desde las citadas casas hacia el
torrente que baja de Binifaldó. Para acceder a la zona
el camino más cómodo es dejar el coche en la finca de
Manut y dirigirse a pie hasta la embotelladora que se
encuentra situada en la falda del Puig Tomir. De allí nos
dirigimos hacia el Coll del Pedregaret donde nace una
pista forestal que en dirección S va descendiendo lle-
vando un pequeño torrente a nuestra derecha. En un
punto determinado la pista pasa por encima del torren-
te y gira hacia la derecha. Pasado el puente dejamos la
pista y en dirección S atravesamos de nuevo otra
torrentera, a partir de este lugar podemos descender
hacia Alcanella utilizando el antiguo camino que en
Foto 1:
Boca de entrada a la cavidad. (Foto A. Merino).
1 Secció d'Espeleologia de A.N.E.M.
Photo 1: Cave entrance. (Photo A. Merino).
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Foto 2:
Vista parcial de la vall d'Alcanella. La boca de la cavidad se
Photo 2: Partial view of the Vall d'Alcanella. The mouth of the cave is
sitúa aproximadamente en el centro de la foto. (Foto A. Merino).
more or less in the centre of the photo. (Photo A. Merino).
parte está señalado con hitos de piedra, o seguir por
La boca de acceso a la sima es un conducto de 4 m de
dentro del lecho del torrente cuando éste está seco.
longitud y de unas dimensiones 1x 0'50 m que conduce
Una vez descendida la ladera el torrente se abre y en
hasta la cabecera del gran pozo de entrada. El inicio de
ese momento lo tenemos que cruzar de nuevo en direc-
este pozo es de modestas dimensiones, un puente de
ción E, localizando la pista de reciente construcción
roca desfigura la sección del pozo, pero al ir descen-
antes citada, la seguimos durante unos 100 m y tendre-
diendo, nos encontramos con que éste se va abriendo
mos la cavidad a nuestra derecha.
en todas direcciones ganando en volumen. A lo largo de
las paredes se pueden ir observando ventanas que
comunican con pequeños pozos adyacentes al principal
Marco geológico
y que por coalescencia se han ido uniendo. Las pare-
des en muchos puntos están constituidas por coladas
El sector donde está situada la cavidad está com-
estalagmíticas. En otros lugares aflora la roca madre
prendido entre los dos frentes de sendos cabalgamien-
con intercalaciones de paquetes arcillosos. A - 20 m y
tos imbricados, con dirección de transporte tectónico
hacia el SW, nos encontramos con una primera repisa
hacia el NW.
formada por coladas.
La estratigrafía comprende desde los materiales
A - 35m, la pared por donde descendemos desapa-
calizo-dolomíticos del Lías inferior, pasando por la serie
rece creándose un vacío y bajando en volado, a la vez
margosa de color amarillo sobre la que se depositan
que la roca va teniendo cada vez más consistencia. A
unos niveles de areniscas cuarzosas que representan
partir de aquí y en dirección N se observa la presencia
al Lías medio. Más hacia el SE afloran los materiales
de una gran repisa cuyo suelo está formado por blo-
margosos del Dogger.
ques de grandes dimensiones. En esta repisa y en
dirección E se supera un bloque, expuesto sobre el
pozo, que conduce, a través de un paso estrecho, a la
Descripción
Sala del Bomber. Ésta tiene el suelo cubierto de arcilla
fina, observándose una serie de coladas pavimentarias
El Avenc des Meandre se puede dividir en dos
en el sector S.
zonas claramente diferenciadas: el pozo de acceso de
La base del pozo de entrada, ocupada por bloques
64 m de profundidad y la serie de pozos siguientes que
y arcilla, presenta en la parte S un sumidero que pare-
nos llevan al fondo de la cavidad.
ce colmatado. Hacia el NE se observa otro sumidero
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Foto 3:
Pozo de entrada a la cavidad.
(Foto A. Merino).
Photo 3: Entrance pot.
(Photo A. Merino).
por el cual circulan las aguas que entran en la cavidad,
Físicamente no se ha podido conectar ambas localida-
desgastando la roca.
des debido a la estrechez de los conductos.
De nuevo en dirección N y remontando unos 4 m se
El meandro desemboca en un pozo de 20 m de pro-
accede a un caos de bloques que asciende hasta unos
fundidad, en cuyas paredes se pueden observar cola-
9 m sobre el fondo del pozo de acceso, allí existe otro
das erosionadas por el paso del agua. A poco menos de
pozo que nos sitúa en una pequeña sala longitudinal a
la mitad del pozo se ha creado un diafragma formado
casi 65 m de profundidad. En este lugar se pueden
por depósito estalagmítico que divide en dos la vertical.
observar dos orificios, ambos fueron en parte desobs-
Casi en la base nos encontramos con una pequeña
truidos, el situado en el extremo N de momento no per-
repisa, desde aquí, y bajando por el lado NE, el pozo
mite el paso debido a su estrechez. En cambio el exis-
queda cegado; en cambio si se continua por la parte
tente en la parte W, casi en la vertical de acceso, es por
SW se accede a un punto donde es posible ver un sumi-
donde continua la cavidad. El paso es estrecho y comu-
dero excavado en la roca por donde al parecer circula
nica con un pequeño laminador de suelo pedregoso.
el agua. Hacia el SE un estrecho balcón, con el suelo
Poco después llegamos al meandro, en cuyo techo
cubierto de barro conduce al pozo final de la cavidad,
existen toda una serie de agujeros que, aprovechando
de pequeñas dimensiones y con las paredes cubiertas
las fracturas existentes, facilitan el paso del agua desde
de coladas estalagmíticas erosionadas, el fondo del
la base del pozo de entrada hasta el meandro.
cual se sitúa a 97 m de profundidad.
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Foto 4: Pozo principal.
(Foto A. Merino).
Photo 4: Main shaft.
(Photo A. Merino).
Morfologías y génesis
dad en el pozo de acceso. Bloques de gran tamaño
están encajados y forman el suelo de la misma.
Nos encontramos ante un bello ejemplo de cavidad
La génesis de la cavidad parece ser un poco com-
fusiforme situada en la zona de absorción de un maci-
pleja. Por un lado tenemos una falla de dirección NNW-
zo kárstico que actúa como sumidero del sector donde
SSE, cuyo espejo de falla se observa a unos 65 m de
está enclavada. Las morfologías más destacables que
profundidad en la pequeña sala existente antes de
se observan a lo largo de toda la cavidad son los depó-
acceder al meandro, que afecta tanto al pozo de acce-
sitos litoquímicos presentes a modo de potentes masas
so como también a los situados por debajo del mean-
de coladas estalagmíticas que cubren grandes sectores
dro. En este sector existe otra fractura de menor enti-
de los distintos pozos. Cabe resaltar que dentro de esta
dad de dirección NW-SE.
morfología es llamativa la existencia de poderosos efec-
Por otro lado en la Sala del Bomber, situada prácti-
tos erosivos sobre dichas coladas que generan curiosas
camente sobre la falla principal de dirección NNW-SSE
formas. Se observan también distintas morfologías de
y siguiendo su misma dirección, existen unas morfolo-
lapiaz subterráneo y formas de disolución generadas
gías asociadas a paleoconductos de circulación de
por la circulación de agua.
agua.
Los fenómenos clásticos son evidentes principal-
Todo unido hace intuir la existencia de dos cavida-
mente en la repisa existente a unos 43 m de profundi-
des pretéritas, muy antiguas. La primera estaría consti-
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AVENC DES MEANDRE
Escorca
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Foto 5: Pozo existente después del meandro. Se pueden observar las
Photo 5: Existing pit after the meander. Marks caused by the circulating
marcas ocasionadas por la circulación del agua. (Foto A. Merino).
water. (Photo A. Merino).
tuida por la red de pozos que hoy conocemos, pero en
Bibliografía
un estadio de desarrollo menos evolucionado, donde el
actual pozo de acceso todavía no estaría comunicado
FORNÓS, J.J. & GELABERT, B. (1995): Litologia i tectònica del carst
de Mallorca. Endins, 20/ Mon. Soc. Hist. Nat. Balears, 3: 27-43.
con la superficie y su volumen sería sensiblemente infe-
Ciutat de Mallorca.
rior. La segunda cavidad sería una forma de conduc-
GINÉS, J. (1995): L'endocarst de Mallorca: Els mecanismes espeleo-
ción, cuyos restos se observan hoy en la Sala del
genètics. Endins, 20/ Mon. Soc. Hist. Nat. Balears, 3: 71-86. Ciutat
de Mallorca.
Bomber y en la repisa contigua. Las dos cavidades se
GINÉS, J.; BORRÁS, L. & GINÉS, A. (1981): Estudi geo-espeleològic
encontrarían claramente condicionadas por la falla
del massís del Massanella (Escorca, Mallorca). 2- Les cavitats de
antes mencionada.
la serra des Teix. Endins, 8: 3-12. Ciutat de Mallorca.
Debido a la erosión remontante del sistema de
pozos y a su propia evolución se producirían dos
hechos importantes. Por un lado la captura por parte de
la primera cavidad de la forma de conducción lo que
generaría un colapso de su estructura, quedando fosili-
zada la forma de conducción y creando la repisa y la
Sala del Bomber. Como segundo efecto asociado a la
evolución tendríamos que la erosión remontante llega-
ría a producir la apertura al exterior de la cavidad a tra-
vés del estrecho tubo de entrada que se conoce hoy en
día. Esto motivaría que las aguas de la zona donde se
abre la cavidad comenzaran a fluir hacia el interior, pro-
duciendo un efecto erosivo sobre las coladas estalag-
míticas depositadas durante los estadios más juveniles
de la cavidad.
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