Las coves del Drac: Manacor, Mallorca : apuntes hist�ricos y espeleogen�ticos
ENDINS, n.O 17-18. 1992. Palma de Mallorca.
LAS COVES DEL DRAC (Manacor, Mallorca).
APUNTES HISTÓRICOS Y ESPELEOGENÉTICOS
por Ángel GINÉS y Joaquín GINÉS
Grup Espeleologic EST. Palma de Mallorca
Resum
Es presenten en aquest treball uns apunts historics sobre les exploracions i investiga-
cions espeleologiques efectuades a les Coves del Drac, famosa cova turística del terme mu-
nicipal de Manacor (Mallorca), aprofitant I'avinentesa per passar revista a les diverses teories
espeleogenetiques que han estat proposades per explicar la formació d'aquest important apa-
rell endocarstic.
No obstant, el principal objectiu de la present nota se centra en establir un model genetic
valid per a aquesta cova, que sigui extensiu a la carstificació del Migjorn de Mallorca. En
aquest sentit es proposa, per a les Coves del Drac, un esquema genetic fonamentat en I'exis-
tencia d'una xarxa de buits i conductes freatics, generats per dissolució a la zona costanera
de mescla d'aigua dolca i aigua marina; la qual s'ha vist desarticulada per processos genera-
litzats de caigudes de blocs i reaiustaments mecanics de les voltes de la cova. Una im~ortant
esta~a~mititzició,
que inclou la besencia d'espeleotemes freitics relacionats amb palionive-
Ils pleistocenics de la Mediterrania, completa el panorama morfologic de la cavitat conferint-li
una espectacular bellesa.
Abstract
An historical account on speleological investigations carried out in the farnous touristic
site of Coves del Drac (Manacor, Mallorca island) is presented in this paper. At the same time,
an overview of speleo-genetical theories proposed for this cave since 1896 is developed.
Nevertheless, the main aim of this paper is focused in establishing a genetic model fer
this irnportant cave, that can be extrapolated to karstification in post-orogenical Upper Mioce-
ne limestones from the south-east area of Mallorca. In regard to this, we propose a speleo-ge-
netical model based on the existence of a network of hollows and conduits of phreatic origin,
excavated by solution in the coastal mixing zone between fresh and sea water. These ancient
voids were later affected by extensive collapse and breakdown processes, that contributed to
volumetric growth of the cavern. Finally, important speleothems deposition phenornena com-
plete the morphological frame of the locality, gifting to this cavern a spectacular beauty;
among the speleotherns that are present in the cave, it is necessary to mention phreatic crys-
tallizations related to paleolevels of the Mediterranean sea during Upper Pleistocene.
Introducción
Las Coves del Drac, situadas en el término muni-
cueva se ha ido convirtiendo en punto de referencia
cipal de Manacor, constituyen sin duda una de las ca-
obligado que atrae al turista que visita nuestra Isla.
vidades subterráneas más remarcables de la isla de
A pesar de la relevancia que hemos apuntado, se
Mallorca. A sus dimensiones respetables y su alto in-
puede afirmar que desde la década de los años 30 no
" ,+
terés geo-espeleológico, hay que añadir el hecho de
se ha publicado nada que aporte algo nuevo al cono-
ser objeto de exploraciones pioneras a finales del siglo
cimiento naturalístico de las Coves del Drac. Es más,
pasado, las cuales contribuyeron a dar a esta caverna
la información científica disponible sobre esta cavidad
un cierto renombre internacional. Hoy en día 800.000
se encuentra francamente desfasada, al proceder de
turistas recorren anualmente sus galerías y salas,
investigaciones que se sitúan en el intervalo cronológi-
f
pues, desd~e
el inicio de su explotación turística, esta
co que abarca desde 1896 hasta 1926. Por ello se

hacía cada vez más necesario el dedicar a esta impor-
tante cavidad mallorquina una monografía, que apor-
tase informaciones cualitativamente coherentes con el
conocimiento que en la actualidad se tiene sobre el
karst de Mallorca. En esta linea, estas páginas inten-
tarán exponer una visión actual de la morfología y gé-
nesis de este destacable aparato endokárstico, que
constituye un caso paradigmático de la karstificación
en el Sur y Sureste de Mallorca. Se aprovechará la
ocasión también para pasar revista previamente a las
distintas teorías espeleogenéticas que han sido pro-
puestas para explicar la formación de esta notoria ca-
vidad, así como para hacer un poco de historia sobre
las exploraciones e investigaciones en ella realizadas.
Este trabajo ha sido posible gracias al apoyo eco-
nómico de la firma GEOCONTROL S.A., de Madrid.
Hemos de dejar constancia asimismo de las atencio-
nes recibidas y las facilidades prestadas por parte del
personal de las ~42uevas
del Drach S.A.,,; en particu-
lar, a su gerente D. Pedro Durán vaya nuestra sincera
gratitud.
Apuntes históricos
No cabe duda de que las Coves del Drac eran co-
nocidas desde tiempos remotos, como lo atestiguan
los restos de cerámica talayótica, romana y musulma-
na encontrados en ella, así como la construcción tala-
Figura 2: Grabado incluido en la obra de GAY & CHAMPSAUR
yótica situada en el interior de la cavidad cerca de su
(1885) que representa el rincón conocido como Bany del
Culta, en la Cova Negra. Obsérvese la presencia de es-
entrada natural.
peleotemas freáticos que forman apreciables engrosa-
En 1878 tiene lugar un suceso que representa, al
mientos sobre depósitos estalagmíticos pre-existentes.
parecer, la primera referencia literaria que se tiene de
una visita a esta cueva. En esa fecha, dos barcelone-
viajero, científico y erudito llega a Mallorca en 1867,
ses acompañados por un guía local se extravían por
comenzando la publicación de su magna obra «Die Ba-
las salas de la Cova Blanca, permaneciendo perdidos
learen in Wort und Bild geschildeh, extenso tratado
por espacio de más de 16 horas. Esta anécdota se ve
geográfico sobre nuestro archipiélago. El tomo IV de di-
recogida en casi toda la literatura posterior sobre las
cha obra (HABSBURG-LORENA, L.S.; 1884) contiene
Coves del Drac, contribuyendo a dotar a esta caverna
una descripción del sector conocido hasta el momento
del halo de misterio y grandiosidad que propiciará las
de esta cueva, incluyendo algunos grabados que reco-
exploraciones posteriores.
gen la belleza de sus salas. El mencionado autor ad-
Pocos años después (1880) se publica el primer
vierte ya de la importancia y hermosura de la caverna,
levantamiento topográfico de la cueva, debido al ale-
aunque no iguale en grandiosidad a las también famo-
mán F. WILL (Figura 1); dicho plano, efectuado origi-
sas Coves d'Arta. En gran medida, la posterior historia
nalmente a escala 11500, se ve reproducido en publi-
de las Coves del Drac irá ligada a la figura del Archi-
caciones posteriores a diferentes escalas. Ese mismo
duque Luis Salvador; éste será el responsable de los
año aparece ya la primera descripción más o menos
nuevos hallazgos que se efectuarán, al auspiciar las
extensa de la cavidad, publicada por TOBELLA (1 880)
exploraciones del espeleólogo francés E.A. MARTEL
en una revista barcelonesa. Con posterioridad irán
(1 896), así como del naturalista también galo J. MAHEU
proliferando las citas que aluden a esta destacable ca-
en 1911.
verna manacorina; mencionaremos en este sentido a
En 1885 aparece publicada una hermosa obra de
LOZANO (1884) que dedica un breve apartado a las
S. GAY y B. CHAMPSAUR dedicada a las dos cuevas
cuevas de Mallorca en las anotaciones físicas y geoló-
más importantes de Mallorca en aquel momento: las
gicas que acompañan a su mapa de la Isla.
Coves d'Arta y las del Drac. Esa lujosa publicación re-
Buena parte de la fama de la cueva que nos ocu-
produce el plano de F. WILL, aportando numerosos y
pa se debe a la visita de ella por personajes como el
bellos grabados que reflejan la exhuberante belleza de
Archiduque Luis Salvador de Austria. Este destacable
estas cavernas (Figura 2). De la obra mencionada

P L A N O
DE LAS
C U E V A S DEL D R A C H
E N M A N A C O R
POR
F. Wl LL
Figura 1 : Plano elaborado por F. WlLL en 1880,
reproducido asimis-
mo en la obra de GAY & CHAMPSAUR (1885).

existe una edición posterior anónima, efectuada el año
grandes salas localizadas más allá de un extenso lago
1903, que reproduce casi todas las ilustraciones del li-
(Llac Miramar o Llac Martel) situado al final de la
bro original.
zona conocida como Cova de Lluís Salvador. Duran-
Algunos años más tarde, otro viajero destacable
te esa campaña, se realiza un extenso estudio de la
visita Mallorca, ocupándose de describir las Coves del
caverna así como una topografía a escala 112.000 (Fi-
Drac y efectuando algunos grabados de gran calidad
gura 4), que recoge las zonas conocidas con anterio-
(Figura 3). Se trata de G. VUILLIER, escritor e ilustra-
ridad junto con las salas recién descubiertas (MAR-
dor, quien durante su estancia en Mallorca el año 1888
TEL, 1896). El año 1901 este autor realizará una nue-
llevará a cabo una incursión en la cueva, visitando tan
va expedición a Mallorca (MARTEL, 1903) en la que,
sólo las salas de la Cova Blanca y la Cova Negra.
además de explorar diversas cavidades inéditas, visita
PUlG y LARRAZ en su catálogo de cavernas y si-
nuevamente las Coves del Drac suministrando datos
mas de España y Baleares(1894) se ocupa escueta-
adicionales sobre ella y numerosas fotografías. Las
mente de la cavidad de nuestro interés, al parecer ba-
obras de MARTEL fueron abundantemente reeditadas
sándose en la descripción de TOBELLA (1 880) en su
en Palma entre los años 1920 y 1960, en diferentes
visita a las cuevas de Mallorca.
idiomas, como consecuencia del renombre internacio-
En 1896 tiene lugar una importante campaña de
nal adquirido por la cavidad, junto con el progresivo
exploraciones en las Coves del Drac, llevada a térmi-
desarrollo del fenómeno turístico en Mallorca.
no por el espeleólogo francés E.A. MARTEL. Este
Las prospecciones biológicas iniciadas por Fer-
destacado explorador e investigador del subsuelo, vie-
nando Moragues en esta cueva, se vieron continuadas
ne a Mallorca invitado por el Archiduque Luis Salva-
a principios del presente siglo con investigaciones
dor, y animado por las impresiones que le ha comuni-
como las realizadas por el eminente zoólogo rumano
cado su amigo G. VUILLIER, al que ya nos hemos
E.G. RACOVITZA. Dicho autor describe en 1905 un
referido. MARTEL efectúa, junto con Louis Armand,
crustáceo ciego recolectado en los lagos de las Coves
Pedro Bonet de los Herreros y Fernando Moragues
del Drac; se trata del isópodo Typhlocirolana mora-
(hijo este último del propietario de la cueva), una dete-
guesi. Para muchos, este hito constituye el nacimiento
nida exploraci~ón que supone el descubrimiento de
de la bioespeleología moderna, al marcar el inicio de
las importantes labores de investigación que RACO-
VlTZA efectuará en relación con la fauna cavernícola.
El naturalista francés J. MAHEU se desplaza a
Mallorca el año 191 1, también bajo los auspicios del
Archiduque Luis Salvador. En una publicación dedica-
da a las cavernas de Cataluña y Baleares (MAHEU,
191 2), se ocupa brevemente de las cuevas de los al-
rededores de Porto Cristo, exponiendo asimismo algu-
nas observaciones sobre su flora.
El año 1922, diversas salas de la cueva que nos
atañe son adaptadas para su visita turística más o
menos masiva. También en la década de los años 20
hay que consignar las investigaciones de L. RODÉS
(1 925) sobre las fluctuaciones del nivel de los lagos en
esta cavidad; este trabajo incluye constataciones inte-
resantes sobre la morfogénesis de la culeva.
Un año más tarde, M. FAURA y SANS (1926) pu-
blica una guía de las cuevas de Mallorca, con ocasión
de las excursiones realizadas con motivo del XIV Con-
greso Geológico Internacional. En este librito se des-
criben las Coves d'Arta, dels Hams y del Drac, dando
diversas anotaciones acerca de su morfología y géne-
sis; de todas las cuevas mencionadas se adjuntan
nuevos levantamientos topográficos detallados (Figura
5), así como un plano general de las cuevas cercanas
a Porto Cristo (Figura 6) efectuado por Rodrigo Varó.
Durante el primer tercio de nuestro siglo, numero-
sos naturalistas e investigadores fueron visitando las
Coves del Drac y publicando diversas notas relaciona-
das con su morfogénesis. Mencionaremos a DARDER
Figura 3: Grabado publicado por VUlLLlER (1888), que recoge una
(1 925, 1930), FOURMARlER (1 926), JOLY (1 929),
panorámica de la Cova Negra.
JOLY & DENIZOT (1929).
8

En el año 1930 se publica en Palma la obra de
cae en un paréntesis total; es como si el fenómeno tu-
J. CAPÓ VALLS DE PADRINAS, consistente en una
rístico fuese incompatible con el progreso en el cono-
descripción literaria de la caverna, acompañada de
cimiento científico de nuestro medio natural. De la se-
numerosas fotografías. El interés de esta publicación
gunda mitad del presente siglo, tan sólo es necesario
radica en que reproduce parcialmente los trabajos an-
mencionar la tésis doctoral de V.M. ROSSELLÓ-VER-
teriores de CHAMPSAUR, MARTEL, FAURA y SANS,
GER (1 964) dedicada a la geografía del Sur y Sureste
RODÉS, así como el plano incluido en el libro de FAU-
de Mallorca; en esta obra se dedica un apartado al
RA y SANS (1 926).
modelado kárstico del área en estudio. Para finalizar
Durante el 1934 es encargada la iluminación eléc-
es necesario dejar constancia de la reciente publica-
trica de la cueva al ingeniero catalán Carlos Buigas.
ción (GINÉS & GINÉS, 1991) de nuevas ideas acerca
Tras el paréntesis de la Guerra Civil Española, y a
de la espeleogénesis en el Migjorn de Mallorca, dentro
consecuencia del boom turístico que se experimentará
de la Guía de las VI1 Jornadas de Campo de Geogra-
en Mallorca, las Coves del Drac son visitadas por nú-
fía Física (celebradas en Mallorca el Marzo de 1991);
meros cada vez mayores de turistas españoles y ex-
de hecho, el apartado que se ocupa de esta cueva
tranjeros, que alcanzan cifras superiores a los 800.000
constituye un pequeño resumen de lo que se expon-
visitantes anuales (1 990).
drá a lo largo de estas páginas.
Es posible afirmar que a partir de los años 30 el
Recientes actividades subacuáticas realizadas
conocimiento naturalístico de esta importante cueva
por espeleo-buceadores galeses en diversos lagos de
Fern Moraguee e t Louis Armand.
acher plein e
Eau
oncrétions c~istsllines
A.ouAlt5m. Altitudes
en r n e t ~ e s
pac rap-
- p o r t su niveeo de /a me
10
O
20
ii0
60
BO
100 m i h s
Figura 4: Plano elaborado por E.A. MARTEL en 1896.

la cavidad han supuesto la exploración de más de 600
rnand, en el extremo meridional de la Cova dels
metros de galerías inundadas (CLARKE, 1992); de
Francesos; esta apertura artificial es la que se em-
esta forma las Coves del Drac se confirman como la
plea a modo de entrada para iniciar la visita de la cue-
caverna más extensa de las Baleares, con un desarro-
va por parte de los turistas.
llo horizontal cercano a los 2.400 metros.
Aunque más adelante nos ocuparemos con deta-
lle de los aspectos morfológicos destacables de la ca-
vidad, conviene dar algunas pinceladas sobre la mor-
Descripción de la cavidad
fología general de la misma. La apariencia actual de
esta cueva queda determinada por dos aspectos: la
Las Coves del Drac se abren en las cercanías de
importancia de los mecanismos elásticos (collapse o
Porto Cristo (Manacor), a una cota aproximada de 27
breakdown processes) en el desarrollo tridimensional
metros por encima del nivel marino. Están situadas en
de sus salas, y la intensidad y belleza de los procesos
terrenos pertenecientes al Mioceno post-orogénico de
de estalagmitización a lo largo de toda la caverna.
Mallorca, los cuales están constituidos por una se-
Ya se ha insinuado que las Coves del Drac están
cuencia de calcarenitas de edad Tortoniense, que in-
integradas por una sucesión de salas yuxtapuestas y
cluye un interesante complejo arrecifal. Esta extensa
comunicadas entre si de modo más bien aleatorio.
área tabular abarca la porción Sur y Sureste de nues-
Esta estructura relativamente anárquica de la caverna
tra isla, presentando una peculiar karstificación, de la
obliga al visitante a numerosos ascensos y descen-
que la caverna que nos interesa supone un excelente
sos, correspondiéndose con las grandes acumulacio-
ejemplo.
nes de bloques rocosos desprendidos del techo; la co-
Esta cavidad subterránea presenta una sucesión
municación casi aleatoria entre salas próximas queda
de salas y galerías, espléndidamente adornadas por
patente en el caso de la Cova Negra y la Cova Blan-
procesos estalagmíticos, cuyo desarrollo planimétrico
ca, que se unen a través de la Cova dels ~ r a b s
en
supera los dos kilómetros de recorrido. En la Figura 7
un sector bajo de techo existente entre las cotas infe-
hemos recogidlo una topografía reciente esquematiza-
riores de las dos unidades hipogeas vecinas. Se trata
da de la cueva, en la que se ha señalado el recorrido
de amplias salas evolucionadas en base a hundimien-
de la visita turística al mismo tiempo que la toponimia
tos y reajustes mecánicos de sus bóvedas, los cuales
más usual de sus salas. En la estructura planimétrica
han contribuido al desarrollo volumétrico de la cavidad
y volumétrica de las Coves del Drac es posible indivi-
y a su crecimiento antigravitacional. De hecho, la pro-
dualizar cinco unidades principales. Por un lado la
pia entrada natural de la cueva obedece al hundimien-
Cova Negra, la Cova Blanca y la Cova de Lluís Sal-
to del techo de una sala subyacente. El desarrollo de.
vador representan la zona conocida de la cavidad
los mecanismos de ajuste mecánico de bóvedas y pa-
desde antiguo; por otro lado, la Cova dels Francesos
redes de la cavidad es tal que todo el suelo de sus
y el Llac Mirarnar (también denominado Llac Martel)
salas está integrado por un sustrato de bloques hete-
forman parte primordial del recorrido turístico, siendo
rométricos, fuertemente cementados por gruesas cola-
el sector de la cavidad descubierto por MARTEL en
das estalagmíticas.
sus exploraciones de 1896.
Por otra parte hay que referirse a los procesos de
La caverna posee en la actualidad dos accesos.
deposición de carbonatos que están presentes a todo
Uno de ellos constituye su entrada natural, que es hoy
lo largo de la cueva, confiriéndole la belleza que ha
en día usada como salida para el recorrido turístico
dado a las Coves del Drac merecida fama. Los depó-
que se efectúa. El otro acceso, consiste en un túnel
sitos estalagmíticos son abundantísimos y variados.
artificial que lleva directamente a la Sala Lluís Ar-
Zonas extensas del techo de la cueva se ven total-

Figura 5: Topografía de las Coves del Drac incluida en el libro de M.
FAURA y SANS (1926).

Foto 1 :
Aspecto de la cueva en las proximidades del Llac Negre.
Nótese la abundancia de pequeñas estalactitas que recu-
bren totalmente el techo de la cavidad.
mente recubiertas de finas estalactitas (Foto 1); abun-
actual, que tuvieron lugar durante el Pleistoceno me-
dan asimismo las estalagmitas, columnas y gruesas
dio y superior. Estos paleoniveles del Mediterráneo
coladas pavimentarias, que recubren las acumulacio-
han quedado registrados en las paredes y suelos, así
nes de bloques producidos por los mecanismos de
como sobre estalactitas y estalagmitas, en forma de
hundimiento antes mencionados. Algunos de los de-
sobrecrecimientos bulbosos de carbonatos que delimi-
pósitos estalagmíticos (columnas, coladas ...) se ven
tan con claridad la cota de estabilización del nivel freá-
afectados por procesos de soliflucción del sustrato de
tico, en correspondencia con los niveles marinos al-
bloques rocosos, originando roturas y fragmentacio-
canzados durante los episodios interglaciales pleisto-
nes en bastantes de estos espeleotemas.
cénicos (GINÉS & GINÉS, 1974; GINÉS et. al, 1981).
Un ultimo aspecto que conviene consignar es la
En las Coves del Drac ha sido posible reconocer hasta
presencia de lagos de aguas salobres, los cuales ocu-
seis niveles de espeleotemas freáticos, con alturas
pan las cotas inferiores de las salas de la caverna. Es-
que oscilan entre los +7,5 metros y el actual nivel del
tos lagos se corresponden con el actual nivel del mar,
mar.
siendo perceptibles en ellos las oscilaciones del nivel
marino, como es el caso de las mareas (RODÉS, 1925).
Alguno de los lagos de las Coves del Drac tiene di-
Revisión de las teorías
mensiones notables: el Llac Miramar (o Llac Martel),
juntamente con el Liac de la Gran Duquesa de TOS-
espeleogenéticas propuestas
cana, forman un lago de más de 125 metros de longi-
tud, con una superficie aproximada de 2.000 m2. Otros
La falta de relaciones hidrogeológicas claras entre
lagos destacan por su belleza, debiendo ser citados el
las Coves del Drac y la topografía de superficie, así
Llac Negre, el Llac de les Meravelles y sobre todo
como la casi total carencia (en el interior de la caver-
el Llac de les Delícies (Foto 2).
na) de morfologías de disolución kárstica atribuibles a
En las aguas subterráneas de estos lagos están
condiciones espeleogenéticas precisas, han contribui-
ocurriendo en la actualidad llamativos procesos de de-
do a que haya gran confusión en la bibliografía espe-
posición de carbonatos en la interfase agua-aire. Es-
leológica disponible. Esta confusión se manifiesta tan-
tos mecanismos de precipitación química dan lugar a
to en las distintas teorías que se han propuesto para
un sobrecrecimiento estalagmítico que afecta a las pa-
explicar el origen de estas cuevas, como en lo que se
redes de la cavidad, así como a las estalactitas y es-
refiere a los mecanismos genéticos causantes de su
talagmitas sumergidas en las aguas freáticas de la
larga evolución morfológica.
cueva (Figura 2); los engrosamientos cristalinos for-
Otra circunstancia que ha podido influir en las
man una banda de espeleotemas freáticos que se co-
desconcertantes explicaciones que se han planteado
rresponde con el actual nivel marino y cuya amplitud
en torno a las Coves del Drac, desde finales del siglo
coincide aproximadamente con la magnitud de las
pasado, consiste en que hasta hace pocos años casi
mareas.
todas las teorías espeleogenéticas habían sido desa-
De modo análogo a lo expuesto, en las inmedia-
rrolladas a partir del modelo de cavidades alpinas y
ciones de los actuales lagos salobres de la cavidad se
centro-europeas. Sólo muy recientemente, la explora-
observan alineaciones de espeleotemas freáticos for-
ción y estudio de cavidades kársticas costeras en el
mados en la interfase agua-aire de pretéritos lagos hi-
Caribe y en el Pacífico austral han proporcionado mo-
pogeos (Foto 3); los cuales están relacionados con es-
delos interpretativos más concordantes con las carac-
tabilizaciones del nivel marino a alturas superiores a la
terísticas de las cavernas del Migjorn mallorquín.

N.
COVES DEL DRAC
O
25
50 m.
C
w
Figura 7: Topografía reciente esquematizada en la que se seiiala el
de les Delícies; 9: Sala de les Rates-pinyades; 10: Llac de
recorrido turístico, así como la toponimia más usada de
les Meravelles; 11 : construcción talayótica; 12: Sala de les
las principales salas y galerías de la cueva. 1 : Vestíbul; 2:
Columnes; 13: Llac de la Gran Duquesa de Toscana; 14:
Sala de la Palmera; 3: Llac Negre; 4: Cova dels ~ r a b s ;
5:
Cúpula Moragues; 15: Selva Verge; 16: Sala dels Herre-
Covadonga; 6: Sala dels Extraviats; 7: Saló Reial; 8: Llac
ros; 17: Sala Lluis Armand.
Resumiendo, los principales tipos de espeleogé-
Únicamente MARTEL (1896) atribuye el origen de
nesis que han sido propuestos en la bibliografía para
las Coves del Drac a la abrasión marina. Textualmen-
las cuevas de la comarca de Migjorn, a la que perte-
te afirma que <<es
una caverna marina, pero de excep-
necen las Coves del Drac, se podrían agrupar en 4
cional extensión. Las costas de Europa no poseen, a
grupos de teorías que se van sucediendo en el tiempo
lo que yo sé, ninguna tan vasta ... Así, pues, el mar y
desde las exploraciones pioneras de MARTEL en
no un río subterráneo, es el que parece haber excava-
1896 hasta la actualidad: 1. Acción del oleaje mari-
do la cueva del Drach ...>>.
Muy ilustrativa sobre el des-
no, 2. Erosión realizadda por un río subterráneo,
concierto de MARTEL es la siguiente nota a pie de pá-
3. Formación de conductos freáticos por disolución, y
gina: <<Se
puede creer que la cueva del Drach es obra
4. Excavación de cavidades freáticas en la zona de
de las filtraciones del río que serpentea al Norte; pero
mezcla de agua dulce/agua salada. Todas ellas coinci-
es mi opinión que se debe abandonar esta hipótesis:
den, sin embargo, en el papel desempeñado por los
primero, a causa del aspecto general de la caverna,
procesos de hundimiento, tanto en la configuración ac-
que no se asemeja a ninguna por la que circulen o
tual de la cueva como en la desaparición de los ras-
hayan circulado corrientes subterráneas; segundo,
tros de anteriores etapas evolutivas. Las diferencias
porque dada la pequeña extensión de la cuenca del
radican fundamentalmente en los mecanismos inicia-
riachuelo de Porto Cristo, no parece haber podido ser
les que se han sugerido para dar cuenta del conside-
bastante para practicar semejante huecos. Posterior-
rable vaciado de roca, que hubo de preceder a la ex-
mente en MARTEL (1 903) y MARTEL (1 921) se man-
pansión por hundimiento de las principales salas.
tiene esta interpretación, aunque el autor se refiere a

<<...
una preparación, en alguna medida, de la cueva
se pronuncia por un origen marino para la Cova des
del Drach por antiguas pérdidas subterráneas del río
Drac de Cala Santanyí.
de Porto Cristo,,.
Las primeras sugerencias sobre un origen inicial-
La hipótesis del río subterráneo es planteada por
mente freático de las cavernas del Migjorn mallorquín
primera vez por MAHEU (1 91 2) a propósito de las Co-
aparecen en GINÉS & GINÉS (1976) y vuelven a ser
ves dels Hams, cuya litología y características morfoló-
ratificadas en GINÉS & GINÉS (1977, 1987) y en
gicas son muy similares a las del Drac. En realidad se
TRlAS & MIR (1977). En GINÉS & GINÉS (1976), con
trata de la explicación más tradicional dentro del con-
relación a las Coves del Pirata (Manacor), se plantea
texto de los karsts de estilo europeo, y por esta razón
la posibilidad de que <c... siguiendo los planos de es-
diferentes versiones de esta modalidad espeleogenéti-
tratificación, y favorecida por las características litoló-
ca aparecen sugeridas más tarde en RODÉS (1925),
gicas de los materiales Tortonienses, se estableciera
DARDER (1925), FAURA y SANS (1926), JOLY (1929),
una red de conductos freáticos ..,, mientras TRlAS &
DARDER (1 930; 1932), ROSSELLÓ-VERGER (1 964).
MIR (1977) opinan que <<a
la mayoría (de las cavida-
Aunque en MAHEU (1912) no se encuentran refe-
des de la zona de Can Frasquet-Cala Varques) se les
rencias directas a la espeleogénesis de las Coves del
puede atribuir una formación inicial en régimen freáti-
Drac, éste observa que
co,. Respecto a la Cova des Pont, TRlAS & MIR (1977)
<c...
en la época de excavación
de la cueva (dels Hams), el agua del mar aún no ha-
insisten en el mismo esquema genético: <c... formación
bía penetrado, y por lo tanto su acción no puede expli-
inicial de conductos en régimen freático, procesos de
car la excavación de la cavidad. La presencia de esta-
hundimiento y retoques esta lag mi tic os^^. Por su parte,
lagmitas en el fondo de los lagos demuestra que en la
GINÉS & GINÉS (1977) advierten que <<no
quedan
época de su formación el agua no podía cubrirlas,,.
apenas vestigios de las primitivas cavidades y en
Afirma que el conjunto de cuevas y simas dels Hams
cambio se aprecia un claro predominio de las morfolo-
<<representa
el lecho de un antiguo río subterráneo,
g í a ~
ligadas a los procesos de hundimiento (acumula-
hoy desaparecido,, e incluso habla de <<aguas
tumul-
ciones de bloques, grandes hemiconos de derrubios y
tuosas,, que <<producían
remolinos,, capaces de des-
techos parabólicos en busca del perfil de equilibrio).
gastar mecánicamente las bóvedas.
Abundan las cavernas dotadas de formaciones esta-
lagmíticas y, en muchas cuevas, estos mecanismos
Mucho más prudente es RODÉS (1925) cuando
han actuado con bastante intensidad,,.
argumenta que <c... en todo caso las aguas del mar en-
Más recientemente, GINÉS & GINÉS (1986) in-
contraron la cueva (del Drac) hecha, si bien las olas,
cluyen una pequeña referencia acerca del papel de la
con su acción corrosiva y erosiva sobre la costa, pu-
rnixing zone costera en Mallorca (zona de mezcla en-
dieron facilitar la comunicación cooperando a la acción
tre aguas dulces y aguas marinas), con relación a cier-
de las aguas subterráneas,,. JOLY (1929) y JOLY &
tos estudios cronológicos en karsts insulares. En un
DENIZOT (1929) proponen un río subterráneo con-
trabajo posterior GINÉS & GINÉS (1 989b) afirman tex-
vencional, no tan catastrofista como el de MAHEU y
tualmente: a... Tan sólo algunas cuevas como la Cova
comparable con el río.subterráneo que acababan de
des Drac (Santanyí) o Sa Cova Figuera (Manacor)
explorar en la Cova de les Rodes (Cala Sant Vicenc,
permiten reconocer fragmentos de antiguas redes de
Pollenca). JOLY & DENIZOT (1929) puntualizan que
conductos freáticos, más o menos laberínticos. La
<<una
antigua teoría atribuía la excavación de las cue-
excavación de las formas endokársticas del Migjorn
vas a la acción del mar, al romper las olas durante las
mallorquín (al igual que sucedería con las cuevas de
tempestades; su imposibilidad mecánica nos la ha he-
Formentera y del Migjorn de Menorca) podría relacio-
cho abandonar y reemplazarla por la de una sumer-
narse con una génesis freática en la zolna de mezcla
sión brusca de galerías excavadas por agua corrien-
entre agua dulce y salada; zona cuya importancia es-
te,,. Por su parte, DARDER (1925, 1930, 1932) tam-
peleogenética ha sido ya puesta de manifiesto en
bién combate la opinión de MARTEL de que las caver-
otros karsts costeros. También parece influir de modo
nas de la comarca de Manacor hayan sido producidas
decisivo, en la localización de las cavidades penetra-
por la acción del mar, afirmando que <<son
exclusi-
bles, la distribución espacial de las distintas facies que
vamente formadas por la acción de los ríos subte-
componen el complejo arrecifal del Mioceno Superior
rráneos,, .
balear,>.
El trabajo de THOMAS-CASAJUANA & MONTO-
RIOL-POUS (1951), sobre las cuevas exploradas en
las calcarenitas del Mioceno de Parelleta (Menorca),
Evidencias morfológicas
está a mitad de camino entre el concepto de río sub-
terráneo vadoso y el de conductos colectores <<a
pre-
presentes en la caverna
sión,, (sic); los cuales, en la bibliografía francesa y es-
pañola, son un claro equivalente de los tubos freáticos
La interpretación del origen de las Coves del Drac
(phreatic tubes) de la bibliografía inglesa. Sin embargo,
es particularmente problemática, debido a que las evi-
algunos años más tarde MONTORIOL-POUS (1970)
dencias disponibles sobre la naturaleza y sobre las ca-

racterísticas de las cavidades primitivas que iniciaron
excavación general de la cueva, a causa del escaso
la formación del conjunto de cuevas son en la actuali-
volumen que suponen estas minúsculas cavidades si
dad escasísimas. Por esta razón es imposible atribuir
se las compara con las amplias salas que forman la
con cierto rigor a unos u otros mecanismos geológicos
caverna.
la espeleogénesis de estas cavernas, sin reunir pre-
- La información espeleogenética contenida en
viamente datos morfológicos concretos que permitan
los suelos es todavía menor que la que proporcionan
pasar de simples conjeturas a hipótesis más o menos
techo y paredes, puesto que en ninguna sala se tiene
fundamentadas.
acceso al sustrato rocoso, sino que por el contrario to-
Después de observar con detenimiento todas las
dos los suelos de las Coves del Drac están constitui-
salas que constituyen la cueva, sólo se han logrado
dos por grandes acumulaciones de bloques, ensarn-
obtener los siguientes datos morfológicos significa-
blados por potentes capas estalagmíticas y coladas
tivos:
pavimentarias de carbonato cálcico. Sin embargo, las
- A pesar de que la cantidad de superficie rocosa
faldas de las acumulaciones de bloques quedan inun-
aflorante, por rotura y hundimiento, en techos y pare-
dadas por lagos de aguas más o menos salobres, que
des de la cueva es muy considerable, sorprende la fal-
probablemente han tenido un papel importante por lo
ta de conductos (phreatic tubes) o de cúpulas de co-
que concierne a.la puesta en disolución de cantidades
rrosión (bell-holes) o incluso de huecos esponjosos
considerables de roca caliza en forma de los mencio-
(spongework) que pudieran denotar condiciones de di-
nados bloques desprendidos por hundimiento; promo-
solución intensa en régimen freático. Tampoco se ha
viendo así indirectamente el crecimiento en volumen
podido identificar ni una sola morfología de carácter
de las cuevas a lo largo de milenios.
vadoso, relacionada con aguas de infiltración (como
- Es conveniente subrayar como dato especial-
chimeneas o pozos verticales = domepits) o con
mente significativo el hecho de que todas las salas
aguas circulantes en un contexto de <<río
subterráneo,,
prosiguen por debajo de esas aguas salobres y que,
(como huellas de corriente = scallops, o marmitas =
por lo tanto, el mayor volumen de cavidades origina-
potholes). Por consiguiente no parece haber ninguna
rias debe corresponder a niveles de excavación que
evidencia de que las Coves del Drac hayan sido afec-
se encuentran situados por debajo del actual nivel del
tadas en tiempos recientes por circulaciones de agua
mar. De un modo general, las cuevas engendradas
subterránea de cierta magnitud, tanto de carácter va-
como consecuencia de procesos de hundimiento cre-
doso como de carácter freático. Faltan también prue-
cen siempre en un sentido remontante, a partir de los
bas de que vacíos o conductos formados por disolu-
vacíos que en su momento provocaron el comienzo
ción kárstica hayan podido contribuir significativamen-
de un desequilibrio mecánico local. Por el contrario, no
te a provocar hundimientos, por lo menos en los casi
es verosímil el crecimiento de la bóveda de caracterís-
30 metros de roca observable desde el nivel de los la-
ticas semejantes a las que se aprecian en las Coves
gos hasta la superficie exterior.
del Drac mediante mecanismos que progresen de arri-
- El único horizonte de corrosión kárstica que
ba a abajo; es decir en sentido descendente. La expli-
aparece en varios tramos de la cavidad en forma de
cación más razonable consistiría en atribuir la excava-
pequeños wall-pockets y de unos pocos conductos
ción de las cavidades embrionarias, responsables de
irregulares que apenas llegan a tener 10 ceptímetros
la formación de las actuales salas que integran la cue-
de sección, se localiza preferentemente entre 1 y 2
va, a etapas de disolución freática (en la coastal mi-
metros por encima de un nivel litológico de aspecto
xing zone = zona costera de mezcla de agua dulce/
noduloso. Se trata de un dato interesante, pero dicho
agua salada) relacionadas con niveles de base mari-
horizonte de corrosión poco puede haber influido en la
nos emplazados más de 10 metros bajo el presente
Foto 2:
Vista del Llac de les Delicies, en el sector de la cavidad co-
nocido como la Cova Blanca.

I

nivel del mar. Todavía más incierto es proponer una
que abarcan es de apenas unos cientos de miles de
edad para esa etapa de karstificación intensa, ya que
años.
durante el Plioceno y quizás también en el transcurso
del Pleistoceno Inferior pudieron producirse estabiliza-
ciones del nivel del mar capaces de causar esos efec-
La espeleogénesis de las
tos. Es muy probable que nada más concluir la crisis
cavidades del Migjorn
Messiniense se iniciara la formación de las primitivas
de Mallorca
cavidades, en los tiempos finales del Terciario y coin-
cidiendo con niveles del mar ligeramente inferiores al
En las cavidades de la comarca del Migjorn faltan
actual.
indicadores morfológicos concluyentes que permitan
- La estructura en planta del trayecto de las sa-
asignar a determinados procesos morfogenéticos el
las y galerías de las Coves del Drac (igual que sucede
origen y desarrollo de esas importantes formas del en-
en la mayor parte de las cuevas de la comarca de
dokarst, cuyas dimensiones y características son muy
Migjorn) es en apariencia caótica y resulta difícil en-
destacables como es bien conocido. Ya se ha comen-
contrar líneas de fracturación que las justifiquen. Tam-
tado ampliamente en un apartado anterior lo difícil que
poco parecen apreciarse pautas hidrológicas claras en
resulta plantear una interpretación de la espeleogé-
el trazado de sus galerías. En nuestra opinión la es-
nesis del conjunto de cavernas que constituyen las
tructura básica que se repite en las cavernas del Mig-
Coves del Drac, debido a la práctica desaparición de
jorn mallorquín, Coves del Drac incluidas, consiste en
indicios acerca de las primeras protocavidades que
grupos de salas abovedadas que en el curso de su
dieron origen al crecimiento de la cueva. Ello obliga a
crecimiento han entrado en coalescencia (GINÉS &
debatir este problema en el terreno de las conjeturas
GINÉS, 1977; 1987), sin que haya habido condicio-
e impide aventurar hipótesis que pretendan ser defini-
nantes más decisivos que los estrictamente mecáni-
tivas.
cos. El crecimiento focalizado de tales bóvedas-
El desarrollo en planta de estas cuevas parece
unidad, a partir de zonas previamente debilitadas por
demasiado anárquico como para intentar detectar en
la corrosión kárstica, podría explicar la aparente alea-
él ni controles de carácter tectónico (relacionados con
toriedad de la estructura de cuevas que, como ocurre
redes de fracturas) ni tan siquiera una estructura hi-
en el caso de las Coves del Drac, pueden superar los
drológica que justifique un sentido de drenaje prefe-
2 kilómetros de recorrido.
rente, actual o pasado. Probablemente la única obser-
- Por último, los procesos más efectivos en el
vación significativa, que merece ser destacada a este
presente modelado de la cavidad están generando
respecto, consiste en la disposición del conjunto de
morfologías que enmascaran e incluso destruyen las
las cuevas dentro del istmo comprendido entre la ría
primitivas huellas de las etapas correspondientes al
de Porto Cristo y el entrante de Cala Mu~rta.
Quizás las
origen y formación inicial de la cueva; cuyo comienzo
cavidades primitivas no fueron ajenas a un movimien-
se remonta previsiblemente a unos pocos millones de
to de circulación de las aguas subterráneas encamina-
años. El actual paisaje subterráneo de las Coves del
do divergentemente hacia ambos barrancos.
Drac está dominado por grandes acumulaciones de
Aunque las diferencias de litología, debidas a
bloques resultantes de hundimientos (breakdown boul-
cambios de facies locales en los materiales del Mioce-
ders), así como por el amplísimo desarrollo de forma-
no, pueden haber focalizado la disolución e iniciado la
ciones estalag m íticas (flowstone, dripstone, phreatic
formación de vacíos de geometría imprevisible, tam-
speleothems = espeleotemas vadosos y freáticos).
poco se tiene acceso directo a los estratos en los que
Las relaciones entre caídas de bloques y crecimiento
comenzó la génesis de la caverna por encontrarse és-
de coladas y estalagmitas son con frecuencia compli-
tos situados bajo el nivel del mar. Es probable que una
cadas, incluyendo: sucesivas fases de hundimiento y
combinación de factores hidrológicos y litológicos ha-
desarrollo de espeleotemas, bloques desprendidos
yan sido los responsables de que comenzaran a en-
que poseen estalactitas pre-existentes, columnas ro-
gendrarse, en tiempos muy remotos, pequeñas proto-
tas y basculadas por subsidencia del sustrato rocoso,
cavidades en las inmediaciones de la desembocadura
así como diversas generaciones de coladas que en-
de ciertos flujos de aguas subterráneas dirigidos hacia
globan estalagmitas y bloques caídos del techo. Pero
la costa, en la que varios barrancos (como los ya men-
aunque los espeleotemas y las acumulaciones de
cionados) han practicado profundas incisiones.
bloques plantean interesantes problemas de tipo es-
Esta interpretación, sin embargo, no postula la
tratigráfico y aunque se trata de morfologías abundan-
existencia de un río subterráneo, en el sentido en que
temente representadas en el endokarst del Migjorn
se aplica este concepto a las enérgicas corrientes de
mallorquín, tan sólo contienen información sobre las
aguas kársticas que caracterizan a los karsts y cuevas
últimas fases de la evolución de las cuevas. Pocos da-
de la Europa continental y alpina. Por el contrario, el
tos pueden aportar para el reconocimiento de las eta-
conjunto del Mioceno meridional mallorquín es muy
pas más antiguas de la caverna, ya que el intervalo
poroso y presenta unas condiciones hidrodinámicas
4

nivel freático
mezcla de aguas
Figura 8:
Secuencia evolutiva propuesta para la espeleogénesis de
las Coves del Drac. A: Excavación inicial por disolución
en régimen freático, en particular en la zona de mezcla de
aguas dulce y marina. B: Procesos de hundimientos y
ajustes mecánicos de las bóvedas, que contribuyen al de-
sarrollo volumétrico de la caverna. C: Importantes fenó-
menos de estalagmitización adornan la cavidad, al tiempo
que cubren el sustrato de bloques rocosos. D: Coinci-
diendo con fluctuaciones negativas del nivel marino (gla-
ciaciones) se forman estalagmitas aéreas en lo que son
los lagos actuales de la cueva. E: Las oscilaciones posi-
tivas del nivel marino (eventos interglaciales) quedan re-
gistradas mediante paleoniveles de espeleotemas freáti-
cos depositados sobre las paredes de la cueva, así como
sobre estalagmitas y estalactitas aéreas pre-existentes.
radicalmente distintas. Por este motivo, para consultar
la mezcla de aguas dulces y salobres (denominada
bibliografía que describa cavidades semejantes a las
groundwater mixing zone) debe ser particularmente
cuevas de Manacor es preciso buscar referencias que
activa desde un punto de vista geoquímico, posibili-
traten de cavernas kársticas <caribeñas,,; como las de
tando la formación de cavidades irregulares y de nive-
NÚÑEZ-JIMÉNEZ (1967) en Cuba, A.N. PALMER et
les u horizontes de disolución diferencial. Aunque las
al. (1977) en las Bermudas, R. PALMER (1 985) en las
primeras observaciones geoquímicas que sustentaban
Bahamas y MYLROIE (1988) en las islas de San Sal-
esta hipótesis fueron efectuadas en Yucatán (México),
vador. El modelo espeleogenético que se debate en
HERMAN et al. (1 986) han extendido posteriormente
los citados trabajos parece aplicable, con ligeros mati-
sus datos a los terrenos miocénicos de Mallorca y Me-
ces, a las cavidades del Migjorn de Mallorca.
norca con resultados similares. Por lo tanto, y de
Varias características morfológicas de las cuevas
acuerdo con las estimaciones teóricas de la agresivi-
costeras existentes en las islas del Atlántico norte cir-
dad potencial de esas aguas salobres subsaturadas
cuntropical, resultan ser similares a las que muestran
en bicarbonato cálcico, parece razonable atribuirle a la
las Coves del Drac. Por otra parte, los materiales kars-
groundwater mixing zone un papel importante en la
tificados en los cuales se emplazan esas cuevas tam-
excavación de los vacíos iniciales que han dado ori-
bién corresponden a calcarenitas porosas y construc-
gen a las Coves del Drac. Tampoco hay que descartar
ciones arrecifales, comparables a las del Mioceno
que, una vez comenzados los procesos de hundimien-
mallorquín.
to, la puesta en disolución de cantidades adicionales
Recientemente BACK et al, (1 984) han sugerido
de roca haya proseguido tanto en las paredes como
que, en los karsts costeros, la zona donde se produce
en los suelos constituidos por acumulaciones de blo-

ques, por debajo de los niveles de inundación que
Mientras tanto la cueva va creciendo significativamen-
haya habido en cada momento de la larga historia de
te y las morfologias originarias desaparecen casi por
la cueva.
entero. Las fluctuaciones del nivel marino tampoco
En síntesis, el esquema evolutivo que propone-
son ajenas a estos procesos, ya que interfieren con el
mos para explicar la espeleogénesis de las cavernas
crecimiento de las estalagmitas inhibiendo su forma-
de la comarca de Manacor se basa en tres etapas,
ción, corroyéndolas o depositando eventualmente en
que en realidad han podido ocurrir de una forma gra-
torno a ellas cristalizaciones freáticas. Los hundimien-
dual y continuada, solapándose en el tiempo; hasta tal
tos se ven estimulados por los descensos del nivel del
punto que quizás sería más oportuno entender este
mar, produciéndose caídas de bloques. Los ascensos
proceso como una evolución secuenciada en la que
del nivel del mar, por su parte, colaboran en el vaciado
esas tres etapas se entremezclan, sin que sea posible
de las cavidades al sumergir en sus agresivas aguas
separarlas rigurosamente. El modelo escogido incluye
salobres las faldas de las acumulaciones de bloques,
ideas procedentes de los trabajos de PALMER (1 984),
haciendo posible el lento crecimiento de las salas que
JENNINGS (1985), MYLROIE (1988) y FORD & WI-
caracterizan a estas cavernas.
LLIAMS (1989), con algunas modificaciones.
MYLROIE (1 988) ha demostrado mediante sus
ETAPA. Desarrollo de horizontes de disolu-
estudios en las islas atlánticas de San Salvador que el
ción y pequeñas cavidades de geometría irregular en
desarrollo de cavidades penetrables, de dimensiones
las 2 delgadas zonas en las que fluyen aguas poten-
medias, puede tener lugar en calcarenitas costeras
cialmente agresivas: es decir, en la parte superior
parecidas a las mallorquinas durante lapsos de tiempo
(donde fluyen aguas dulces procedente3 de infiltracio-
tan breves como 15.000 años !. Recuérdese que el
nes kársticas relativamente difusas) y en la parte infe-
tiempo transcurrido desde los últimos momentos del
rior de la masa de aguas dulces (donde fluyen mez-
Mioceno (varios millones de años) parece indicar que
clas de aguas salobres subsaturadas con respecto a
las Coves del Drac se encuentran en una fase muy
la calcita). Ello daría lugar a solution pockets, sponge-
avanzada de esa tercera etapa.
work, solutional horizons y flank margin phreatic
Como conclusión de la teoría espeleogenética
chambers (cavidades freáticas todas ellas de estructu-
que aquí se propone, conviene acotar el margen de
ra irregular), y sólo muy excepcionalmente a phreatic
tiempo en que se produjo la excavación y evolución
tubes (galerías freáticas lineales); sobre todo a causa
morfológica de las Coves del Drac (Figura 8), estable-
del carácter difuso y poco jerarquizado de las circula-
ciendo ciertas generalizaciones que puedan ser apli-
ciones de las aguas subterráneas en esos terrenos
cables a otras cavernas de la comarca de Migjorn:
tan porosos. Además, la disolución preferencial de
-
Ya durante las últimas pulsaciones regresi-
masas de corales pudo colaborar también a la forma-
vas del Messiniense comenzaría la karstificación de
ción de vacíos de geometría aparentemente caótica.
los materiales calcáreos donde se encuentran las cue-
2.a ETAPA. El crecimiento de vacíos, producidos
vas, tal como lo demuestran los ejemplos de paleo-
por disolución, modifica la permeabilidad de la roca y
karst descritos en FORNÓS & POMAR (1983) y en
adelgaza (hasta anularla casi completamente) la zona
FORNÓS et al. (1 989).
de agua dulce, mientras la haloclina remonta y se Ile-
- Correspondiendo con un nivel de base marino
ga a aproximar mucho a la superficie freática. De una
(relativamente estable o poco fluctuante), situado tal
manera simultánea, empiezan a producirse hundi-
vez cerca de 10 metros por debajo del actual nivel del
mientos de pequeñas dimensiones en los lugares en
mar, la disolución freática en la zona litoral de mezcla
los que la abundancia de protocavidades crea inesta-
de aguas dulce y marina produciría la formación de
bilidades locales. Los productos resultantes del hundi-
protocavidades de geometría irregular en las proximi-
miento (bloques y fragmentos de roca) van siendo re-
dades de la línea de costa. El desconocimiento de los
tirados por disolución en las aguas salobres de esas
niveles del mar durante los tiempos posteriores al
cavidades. Es probable que, tal como lo sugiere PAL-
Messiniense obliga a atribuir una edad fini-terciaria al
MER (1 985), un importante factor desencadenante de
estadio en que se generó ese principal horizonte de
hundimientos no sea otro que las oscilaciones de la
karstificación subterránea inicial.
superficie freática (water table) relacionadas con fluc-
- Aprovechando la primitiva red de vacíos y con-
tuaciones descendentes del nivel marino. Las bóvedas
ductos irregulares se desarrollarían importantes pro-
que se comienzan a formar sufren repetidos desequi-
cesos de hundimiento, asociados con progresivos rea-
librio~
y tensiones al perder el soporte mecánico de
justes mecánicos de las bóvedas. Estos procesos, de-
las aguas freáticas, durante las retiradas del nivel del
nominados globalmente incasion por BOGLI (1 980) o
mar.
cave breakdown por JENNINGS (1985), son los res-
3.a ETAPA. Las cavidades experimentan conside-
ponsables del crecimiento en volumen de las cavernas
rables modificaciones como consecuencia de una
y de su migración vertical hacia la superficie, hasta
complicada sucesión de crisis mecánicas, que provo-
provocar la apertura natural de la cavidad. La amplia-
can hundimientos, y momentos de relativa estabilidad
ción de las cuevas por hundimiento mecánico y disolu-
que permiten el crecimiento de capas estalagmíticas.
ción de los bloques caídos hay que situarla en el Plio-

Foto 3:
Espeleotemas freáticos situados en las cercanías del Llac
Negre, que registran un paleonivel del Mediterráneo a una
altura aproximada de +4 metros por encima del actual nivel
marino.
ceno, prolongándose quizás hasta el Pleistoceno In-
B ~ G L I ,
A. (1 980): Karst hydrology and physical speleo/bgy. sPringer
Verlag. 284 pp. Berlín.
ferior.
CAPÓ VALLS DE PADRINAS, J. (1930): Las Cuevas del Drach. 157 pn
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Palma de Mallorca.
grandes cantidades de bloques, en el suelo de las ca-
CLARKE, 0. (1992): Diary of cave diving expedition to Drach: 1991.
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Journal Cwmbram Caving Club. 13-1 7.
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Majorque. Bull. Soc. Geól. France. 4.a sér. 25: 245-278. París.
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rocosos,
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prosiguen eficaces quizás hasta la actualidad. Así lo
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Manacor. Luis Fábregas - Librería Española. 50 pp. + 2 planos
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distribuidos entre el actual nivel de sus lagos (+O me-
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con formaciones marinas del Cuaternario. Bol. Soc. Hist. Nat.
Baleares,
19: 11-18. Palma de Mallorca.
formaron estas interesantes cristalizaciones calcáreas
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puede superar los 200.000 años en los paleoniveles
las aguas cársticas de la lsla de Mallorca. Comunicacions 6&
más altos, pero algunos de ellos, los más próximos al
Simp. Espeleologia. 81 -95. Terrassa.
actual nivel marino, son postglaciales (HENNIG et al.,
GINÉS, A. & GINÉS, J. & POMAR, L. (1981): Phreatic speleothems
1981; GINÉS
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