Caracter�sticas espeleol�gicas del karst de Mallorca
ENDINS, n.O 13. 1987. Ciutat de Mallorca
CARACTERISTICAS ESPELEOLÓGICAS DEL
KARST DE MALLORCA
por Ángel GINES y Joaquín GINÉS
del Grup Espeleologic EST
Palma de Mallorca
Es realitza una sintesi dels coneixernents disponibles sobre les formes endocarsti-
ques de Mallorca, aportant-se noves dades que perrneten precisar les caracteristiques
principals del rnodelatge subterrani del carst rnallorqui.
Arnb aquest fi s'ha redactat una breu ressenya historica, que resurneix el progrés
de les exploracions espeleologiques des del 1839 quan J.M. Bover va publicar una
descripció de la Cova Nova de Son Lluis. Es proposa tot seguit una classificació tipolo-
gica de les coves i avencs de Mallorca, basada en els respectius processos espeleoge-
netics que contribuiren a la seva forrnació. S'exposen aixi rnateix certes generalitza-
cioñis en relació arnb les diverses regions espeleologiques de I'llla, intentant explicar la
cornplexa distribució espacial de les distintes castes de formes endocarstiques. La do-
curnentació grafica, que acornpanya al text, ajuda a posar de rnanifest algunes caracte-
ristiques topografiques dels diferents tipus de cavitats i perrnet establir els trets que
diferencien Ics regions espeleologiques de Mallorca.
Abstract
Available knowledge on endokarstic forrns in Mallorca is surnrnarized. Likewise,
new data allowing to more precisely point out the rnain characteristics of underground
features of Majorcan karst are provided.
A brief historical account is given on how speleological explorations have progres-
sed since 1839 when J.M. Bover published the description of the Cova Nova de Son
Lluis. Afterwards, a typological classification of caves and pot-holes in Mallorca is pro-
posed on the basis of their respective speleogenetic processes that seern to have con-
tribute to their forrnation. Sorne generalisations concerning the different speleological
regions in the island are also rnade in order to explain the cornplex spatial distribution
of the several kinds of endokarstic forrns.
Graphic docurnentation enclosed shows sorne topographic characteristics of the
different cavity types and allow to set the distinctive features of the speleological re-
gions in Mallorca.
Introducción:
las exploraciones espeleológicas

Las formas endokársticas, que tanto interés
otra parte las propias cuevas y simas son la mani-
h a n suscitado en el h o m b r e desde tiempos remo-
festación m á s elocuente de c ó m o los procesos de
tos, s o n u n aspecto fundamental para la compren-
disolución de la roca, que son la base de la karstifi-
sión del karst. El peculiar comportamiento hidro-
cación, n o limitan sus efectos a la superficie del
geológico de los sistemas y aparatos kársticos
paisaje sino que prosiguen su acción erosiva en zo-
debe muchas d e sus características a la existencia
nas bastante profundas de los terrenos ~ a l ~ c á r e o s .
d e cavidades en el interior de la roca caliza. Por
T a m p o c o se puede olvidar que, tanto las morfolo-

gias de las cavernas como los sedimentos acumu-
Lluis (Porreres) y se realiza una descripción minu-
lados dentro de ellas, son u n registro muy signifi-
ciosa, pero algo confusa, de las principales salas
cativo del devenir del karst a lo largo del tiempo.
de la cueva. El recorrido de dicha caverna es com-
Sin duda hay un factor que influye en el di-
plicado y bastante laberíntico, y a esa dificultad
verso grado de conocimiento que se posee sobre
hay que añadir la elevada concentración de dióxido
el medio endokárstico de muchas regiones calizas:
de carbono que, alcanzando valores superiores al
se trata de los especiales problemas y obstáculos
3,5 % en volumen, hace m u y penosa cualquier ac-
fisicos planteados por la observación sobre el te-
tividad de exploración. Ese hecho fue advertido ya
rreno de esas importantes estructuras subterrá-
por Bover, quien dejó constancia en su escrito de
neas del karst que son las cuevas y simas. En el
que el aire de la cueva estaba enrarecido. ,
mejor de los casos, ello obliga a utilizar técnicas de
Por lo que se refiere a las primeras exploracio-
exploración m u y particulares, las cuales dan buena
nes de cavidades verticales mallorquinas, éstas tu-
parte de su personalidad a la Espeleologia; rama
vieron lugar en el Avenc de Son Pou (Santa Maria
de la ciencia cuyos limites son difíciles de trazar.
del Camí) con anterioridad al año 1865. Los datos
Por consiguiente, la mayor parte de lo que se co-
de que se disponen (CONFIADO, 1865) dan cuenta
noce sobre las formas endokársticas de un territo-
de varios descensos efectuados en esta sima por
rio está condicionado por el grado de accesibilidad
albañiles que trabajaban en el vecino predio de
al interior del karst; es decir, por la existencia de
Son Torrella y que, dirigidos por Antonio Matas,
unas dimensiones mínimas de las cavidades que
improvisaron un sistema a base de cuerdas, poleas
permitan el paso del hombre, por una suficiente
y andamios que les permitió franquear los casi 50
comunicación (y por lo tanto, penetrabilidad) entre
metros de profundidad del Avenc de Son Pou. Una
las cavidades y la superficie, y por la mayor o m e -
pequeña crónica de las exploraciones realizadas en
nor abundancia de exploraciones subterráneas rea-
la sima fue publicada por Mariano Conrado, que
lizadas por los espeleólogos en una determinada
participó en aquellos descensos, los cuales cierta-
área kárstica.
mente planteaban dificultades técnicas muy consi-
Las más antiguas exploraciones espeleológi-
derables si se tiene en cuenta la fecha en que se
cas se remontan en Mallorca al siglo XIX, si bien
hicieron.
existen descripciones más o menos fantasiosas pu-
.
Las exploraciones de E.A. Martel, a finales del
blicadas en tiempos anteriores. Quizás la primera
siglo pasado, abren otra nueva etapa eh la espe-
auténtica exploración de una cueva mallorquina
leologia mallorquina (MARTEL, 1903) además de
que exige una cierta técnica espeleológica, sea la
proporcionar a nuestras cuevas una justa celebri-
consignada por Joaquín María Bover en un opús-
dad internacional. Este inomento coincide con el
culo de cuatro páginas (BOVER, 1839) en el que se
inicio del estudio de la fauna cavernícola de Mallor-
relata la visita efectuada a la extensa Cova de Son
ca, ya que en 1904 Emile G. Racovitza visita las Co-
Figura 1. Sección esquemática de la Cova de sa Campana (Es-
corca) mostrando la localización de la cueva bajo las
dolinas y campos de lapiaz de Es Castellots (según
BARRERES et al., 1975-76).

ves del Drac (Manacor) y recolecta algunos ejem-
dad si exceptuamos los 304 metros de desnivel de
plares de animales troglobios, de entre los cuales
la Cova de sa Campana (Escorca) (Figura 1).
el crustáceo Typhlocirolana moraguesi sería des-
Varios motivos han podido contribuir a que la
crito al año siguiente (RACOVITZA, 1905); muchos
intensa karstificación que se manifiesta en diferen-
autores ven en esta exploración una fecha histó-
tes regiones de la Isla, incluso mediante formas de
rica que marca el nacimiento de la Bioespeleologia
superficie m u y espectaculares, no haya originado
moderna. Posteriores campañas espeleológicas,
la excavación de grandes redes de cavidades. Por
bastante espaciadas en el tiempo, van ampliando
una parte, la considerable complejidad tectónica
progresivamente el conocimiento geográfico de
de las comarcas montañosas unida a la intercala-
nuestras cavernas, tal como lo ponen de manifies-
ción de materiales impermeables del Triásico y
t o los trabajos de MAHEU (1912), JOLY (1929), LLO-
Cretácico han dado lugar a un verdadero mosaico
PIS-LLADÓ y THOMAS-CASAJUANA (1948), THO-
de pequeños sistemas kársticos bastante indepen-
MAS-CASAJUANA y MONTORIOL-POUS (19531,
dientes entre sí. Ello impide, en el caso de la Serra
PALAU (1955), MONTORIOL-POUS (1962, 1963) y
de Tramuntana y también en el de las Serres de
E S C O ~
(1970).
Llevant, que se puedan reunir y canalizar losal-
Sin embargo el número de cavidades explora-
mente caudales importantes capaces de integrarse
das hasta 1965, eri que comienzan a organizarse
como tributarios de una misma surgencia, debido
los primeros grupos espeleológicos mallorquines,
al aislamiento y compartimentación de las unida-
es m u y exiguo pues apenas se sobrepasa la trein-
des geológicas karstificables.
tena. A partir de entonces se desarrolla una muy
Por otra parte, todo el karst de Migjom muestra
intensa actividad de exploración subterránea que
u n comportamiento hidrodinámica muy peculiar,
modifica de una manera radical la situación prece-
ya que, junto al específico drenaje kárstico a través
dente. Esta tendencia se puede apreciar repasando
de cuevas, las calcarenitas del Tortoniense son
los sucesivos inventarios en los que se recogen los
además extremadamente porosas. Por ello coexis-
resultados de las nuevas exploraciones llevadas a
t e una auténtica capa freática con grupos de cue-
cabo (GINÉS y TRIAS, 1972; ENCINAS et al., 1974).
vas más o menos dispersos; circunstancia que
Durante el año 1978 se rebasa la cifra de 800 cavi-
tampoco favorece el desarrollo preferencial de sis-
dades catalogadas, habiendo sido además topo-
temas jerarquizados de cavidades. Por último, en
grafiadas gran parte de ellas (TRIAS, et al., 1979).
ambos casos, la escasez de formas endokársticas
Este notable avance ha ido ampliando considera-
de conducción (y/o surgencias) puede obedecer a
blemente los limitados conocimientos que se po-
la poca estabilidad del nivel del Mediterráneo des-
seían hasta hace poco sobre las cuevas y simas de
de finales del Terciario, lo que habiendo ocasiona-
Mallorca. No parece aventurado decir que es ahora
do importantes y continuadas fluctuaciones del nivel
cuando se comienza a estar en condiciones de es-
de base habrá inhibido probablemente la tenden-
tablecer ciertas generalizaciones sobre las caracte-
cia a la autoorganización de los niveles de surgen-
risticas que presentan las numerosas formas endo-
cia, que es uno de los rasgos principales en la evo-
kársticas de la Isla. Sin duda la primera etapa en el
lución de los sistemas kársticos (MANGIN, 1974).
estudio de las cavidades subterráneas, consistente
Sea por la razón que sea, se constata que los
en el reconocimiento, exploración. y descripción to-
karst mallorquines están caracterizados por una
pográfica de las mismas, se encuentra a un nivel
gran abundancia de pequeñas cavidades y por un
bastante satisfactorio por lo que respecta a los
m u y reducido número de formas endokársticas de
principales conjuntos kársticos mallorquines, al
conducción. Paralelamente se aprecia una especta-
disponerse en la actualidad de una base estadística
cular riqueza en formaciones estalagmíticas, así
de más de 900 cavidades inventariadas.
como u n desarrollo considerable de dos estructu-
ras endokársticas bien diferenciadas: las cavidades
verticales de aspecto fusiforme y las grandes salas
Las formas endokársticas
de origen elástico.
mallorquinas
Así, mientras que son raras las cavernas cons-
tituidas por galerías estrechas, rectilíneas o labe-
Las formas endokársticas existentes en Mallor-
rínticas, son muchas las que poseen grandes salas.
ca destacan sobre todo por su elevado número y
Incluso algunas cuevas, como la Cova de Can Sion
por los variados e interesantes depósitos estalag-
(Pollenca) y la Cova des Diners (Manacor), son gi-
míticos (espeleotemas) que alberganen su interior.
gantescas salas de suelo inclinado en las que gru-
Pero, sin embargo, las dimensiones de las cuevas
pos de columnas, coladas y estalagmitas crean
y simas mallorquinas sólo se pueden calificar de
subdivisiones y aislan grandes porciones de las
modestas. De hecho, no más de seis cuevas superan
mismas, de tal forma que la caverna entera parece
el kilómetro de longitud y ninguna sima, conocida
estar constituida por una complicada sucesión de
hasta la fecha, supera los 200 metros de profundi-
pequeñas salas independientes. Estas grandes sa-

las son m u y frecuentes en el karst mallorquin,
tanto en las montañas como en la plataforma mio-
cénica, y se pueden interpretar como el resultado
I~AVENC
DE MAL PAS 11
de la actuación de importantes procesos clásticos
que, por lo general, van asociados a las etapas se-
niles de la evolución morfológica de las cuevas.
Parece evidente que los procesos clásticos son los
responsables del hundimiento de extensos sectores
de las bóvedas de las cavernas y que conjunta-
mente con el papel que desempeñan los mecanis-
m o s de estalagmitización, ambos procesos se en-
cargan de configurar la mayor parte de nuestros
paisajes subterráneos más representativos (Figu-
ras 2 y 3). Además de las dos cavidades antes cita-
das, las Coves del Drac (Manacor), Coves dels
Hams (Manacor), Cova de sa Campana (Escorca),
Plantas
Avenc den Corbera (Esporles), Avenc de Son Pou
(Santa Maria del Camí), Cova Nova de Son Lluís
(Porreres), Coves del Pirata (Manacor), Cova des
Pont (Manacor) y otras muchas más pertenecen a
esta clase de cavidades, las cuales están extraordi-
Corte
nariamente bien representadas aqui.
El otro tipo de cavidad que adquiere notable
importancia en los karst de montaña mallorquines
son las cavidades verticales de aspecto fusiforme
(Figura 4). Se las encuentra en elevado número en
muchas de nuestras áreas kársticas más destaca-
bles, siendo dignas de subrayar las dimensiones
excepcionales que poseen algunas de ellas, lo que
se manifiesta en grandes verticales absolutas
I
como los 117 metros del Avenc dlEscorca (Es-
Figura 4. Topografía del Avenc de Mal Pas (Selva), en la que se
corca), los 145 metros del Avenc des Travessets
distinguen varias cavidades fusiformes.
(Arta), los 120 metros del Avenc de Femenia (Es-
corca), los 115 metros del Avenc de S'Aigo (Es-
corca) y los más de 120 metros de I'Avenc Fonda
(Pollenca).
ralelos, como ocurre en el Avenc de Sa Marineta
Para concluir el presente apartado se enume-
(Deia), Avenc de Fangar (Campanet), Avenc des
ran a continuación los tipos de cavidades represen-
Porcs (Bunyola) y Avenc Fonda (Pollenca). Las si-
tados en nuestro karst, siguiendo la clasificación
mas de estas características poseen bocas de redu-
propuesta por GINÉS y GINÉS (1974 b), con una
cidas dimensiones, pueden presentar abundantes
breve mención de sus rasgos espeleomoríológicos
coladas parietales y además sus secciones horizon-
principales. La Figura 6 recoge las proporciones
tales son a veces sorprendentemente elípticas o
porcentuales que corresponden a cada uno de los
circulares. Desde u n punto de vista espeleogené-
tipos de formas endokársticas, dentro de un mues-
tico están relacionadas con el drenaje vertical de
treo de 300 cavidades mallorquinas.
las aguas de infiltración en la zona vadosa del karst
TlPO 1. Simas fusiformes. Cavidades vertica-
y pueden corresponder a los denominados gouffres
les consistentes en una o varias unidades indepen-
absorbants (GEZE, 1953). Ciertas simas abiertas en
dientes de aspecto aproximadamente ahusado (Fi-
el fondo de dolinas quizás son el resultado de la
gura 4), cuyas dimensiones pueden medir desde
evolución ascendente de cavidades de esta clase,
unos pocos metros hasta más de u n centenar. Es-
como lo parece indicar el Avenc de sa Mitjania (Es-
tas unidades o husos (MAUCCI, 1952) se estable-
corca) o el Avenc del Pla de les Basses (Pollenca).
cen a l o largo de líneas de diaclasas, mostrándose
TlPO 2. Dolinas de hundimiento y otras cavi-
como ensanchamientos bien individualizados que
dades verticales. Simas que, si bien presentan un
en muchos casos ni siquiera se abren a la superfi-
desarrollo en profundidad bastante superior a su
cie. Con frecuencia los husos se fusionan entre sí
recorrido en planta, no pueden ser encuadradas en
lateral o terminalmente, formando cavidades com-
ninguno de los otros grupos de cavidades vertica-
plejas constituidas por varios pozos que se suce-
les. Entran en esta clase, muy heterogénea, las pe-
den en profundidad o discurren más o menos pa-
queñas simas de lapiaz, las dolinas o simas de


hundimiento como el el Clot des Sero (Calvia) y la
Cova de sa Gleda (Manacor), ciertas simas de tra-
:o
AVENC DE CON GRUA
yecto irregular e incluso unas cuantas cavidades
subverticales en las cuales desaparecen cursos de
Topogiafia
A GINES
agua torrenciales, actuando como sumideros. Este
Colaboración.
J A ENCINAS
3-10
-1971
ultimo caso está bien ejemplificado por el Avenc
des Gel (Escorca).
\\
TIPO 3. Simas ((nivalesu. Cavidades vertica-
\\
les subcilíndricas, de profundidad en general poco
destacable, a las cuales les atribuimos una génesis
0
5 m.

nivo-kárstica. Constan básicamente de un solo pozo
principal, abriéndose al exterior mediante bocas
CORTES
amplias, casi circulares e iguales o mayores que el
fondo, tal como se puede apreciar en el Avenc de
Massanella (Escorca) y en el Avenc des Tossals
(Escorca). Son bastante frecuentes por encima de
a
los 800 metros de altitud, donde se hallan asocia-
das con una particular modalidad de lapiaz exterior
semejante al kluftkarren.
PLANTAS
Presentan unas morfolo-
gias análogas a las de los tesseretts descritos por
QUlNlF (1978) y como ellos parecen estar relacio-
nados con una alimentación de precipitaciones ni-
vo-pluviales EGINÉS, et al., 1980).
TlPO 4. Simas megaclásicas. Cavidades verti-
cales generadas a expensas de importantes fractu-
f
ras o megaclasas (Figura 5 ) . Poseen una planta
marcadamente rectilínea, que sigue el trayecto de
las diaclasas sobre las cuales se ha producido la
Figura 5. Topografia del Avenc de Son Grua (Pollenca). Se
excavación de la sima. Las cavidades pertenecien-
puede apreciar que la excavación de la cavidad se ha
realizado siguiendo una importante diaclasa.

tes a esta clase están condicionadas en parte por
Total absoluto : 300 cavidades
TI POS
1
Figura 6. Histograma que representa, sobre un muestre0 de 300
cavidades del conjunto de Mallorca,las proporciones
correspondientes a los diferentes tipos de cuevas y si-

mas establecidos en el texto (según GINES y GINES,
1974b).


los mecanismos de descompresión que afectan a
zando todavía y por ello se ha optado por mante-
ciertos macizos calcáreos elevados, aunque los
ner el término entre comillas.
procesos de disolución y precipitación kárstica
TlPO 6. Formas de conducción.
también son patentes. A veces alcanzan profundi-
TlPO 6a. Cavidades activas y surgencias. For-
dades notables; así sucede en el Avenc de na Boira
mas endokársticas de conducción, actualmente ac-
(Esporles), el Avenc des Cocons (Fornalutx), el
tivas. Son poco abundantes en Mallorca y entre
Avenc de Son Grua (Pollenca) y el Avenc de sa Pe-
ellas se cuentan la Font des Verger (Sóller), la Font
dra (Esporles).
de I'Algaret (Pollenca), la Cova de les Rodes (Po-
TlPO 5. Cavidades rrtectónicasw. Grietas de
Ilenca), la Cova de Can Sivella (Pollenca) y la Cova
despegue próximas a fuertes pendientes o influi-
dets Estudiants (Sóller). Se trata de cavernas de
das m u y directamente por la presencia de acantila-
desarrollo horizontal en las que predominan las
dos epigeos. Incluimos en este grupo a las fentes
galerías de trazado más bien rectilíneo. Están reco-
de décollement de los autores franceses y a los
rridas por ríos subterráneos, por lo menos en parte
gouffres tectoniques de GEZE (1953) por conside-
de su trayecto (Figura 7).
rar que muchas simas mallorquinas tienen un ori-
TI PO 6b. Cavidades freáticas fósiles. C~ievas
gen semejante: Avenc des Grau (Bunyola), Avenc
de dimensiones variables provistas de morfologías
de sa Cuina (Bunyola), Avenc des Coverany (Puig-
que denotan haber sido excavadas en régimen
punyent), etc. Son frecuentes en ellas los fondos
freático (BRETZ, 1942), tales como cúpulas en
caóticos y los falsos pisos constituidos por grandes
forma de campana, pendants y anastomosis de
bloques inestables. La intervención de los proce-
conductos. Presentan plantas de trazado bastante
sos kársticos es mínima e incluso inexistente, y
diverso, tanto rectilíneas como laberínticas, pero
cuando la hay la frontera con las simas megaclási-
se caracterizan por la carencia de salas de gran ta-
cas se hace difícil de sostener. El calificativo de ca-
maño. La Cova des Mirador (Escorca), la Cova de
vidades (ctectónicas)) parece bastante inadecuado,
Canet (Esporles), la Cova de Cal Pesso (Pollenca) y
pero la bibliografía espeleológica lo sigue utili-
la estrecha galería de la Cova del Drac (Santanyí)
6e5i4
A A
2 ---
Secciones
o
1
3 p
Corte longitudinal
o
j
m

Planta
Topogrolio:
J. GINÉS
Coloboroción:
M. BORRAS
-
Figura 8. Topografia de la Cova de Cas Cabrit (Binissalern). Esta
cueva posee morfologias que denotan un origen freá-
tico. Obsérvese la planta relativamente rectilinea de
la cavidad.

pueden servir como ejemplos de cuevas freáticas
rectilineas, mientras que la Cova de Llenaire (Po-
-
4
Ilenca), la Cova de Sa Teulada (Santa Margalida),
*: Y
o
la Cova den Tocahores (Petra) y el retículo de gale-
a 4
:
I
> 8 ;
:i;i
rías de Sa Cova Figuera (Manacor) son buenos
5
%

Z'~Z
".-o
ejemplos de cuevas freáticas de estructura laberín-
S - " :
:?:E
0
. .
tica. Tanto en un caso como en otro, esta clase de
= :
a;
cavidades fósiles n o muestra apenas modificacio-
o
nes morfológicas importantes que hayan alterado
049
la estructura originaria de cuando se formó la
cueva (Figuras 8 y 9).
TI PO 7. Cavidades rrclásticasu. Cuevas que
aparecen conformadas por una o varias unidades
clásticas: salas más o menos grandes, galerías am-
e
plias en forma de bóveda o hundimientos de di-
versa índole. Los procesos espeleogenéticos cau-
santes de dichos hundimientos, denominados clás-
ticos en la bibliografía de los países latinos, po-
drían ser incluidos dentro del concepto de incasion
en el sentido propuesto por BOGLI (1980). Estas
m
((unidades
v>
r
elásticas)) se han conjugado unas con
,-
e $ '8
otras desordenadamente, sin que se observe nin-
4
.
4

cn o -
guna pauta de jerarquización ni tampoco direccio-
;?;
o.,o
nes preferentes que pudieran expresar un determi-
?jiú
,
nado sentido de drenaje. En esta clase de cuevas
5 r
LL m c
-
n o quedan apenas vestigios de las primitivas cavi-
Z Z a
S R
A
dades embrionarias y en cambio se aprecia un
; . : 2 ~
a s a ,
-
claro predominio de las morfologías elásticas; es
;
5 ~2
decir, acumulaciones de bloques, grandes hemico-
: $ $ 2
nos derrubiales y techos casi parabólicos en busca
c
r d
2
del perfil de equilibrio (Figura 2). Con frecuencia
m W E w
los bloques se encuentran soldados por abundan-
a, $ 4 0
o - lna
tes formaciones estalagmíticas y coladas pavimen-
m a o C L :
E U . , O
t
z

tarias (Figura 3). Las hay en gran número, distribui-
m T 5 a
das por todas la regiones kársticas de la Isla, por lo
$ m o ~
k u n U
que además de las que ya se han mencionado con
6
anterioridad se pueden citar 'otras muchas: Coves
2
de Garrafa (Andratx), Cova de sa Germaneria (Cal-
m
via), Coves des Marmol (Calvia), Coves del Pilar
ii
(Palma), Coves de Campanet (Campanet), Cova de
ses Meravelles (Bunyola), Sa Cova Calenta (Fela-
nitx), Cova dets Ases (Felanib), Cova den Bessó
(Manacor), Cova A de Cala Varques (Manacor), Co-
va de Can Bordils (Manacor), Avenc de Sa Vallet
(Santanyí), Cova des Galliner (Escorca), etc.
TlPO 8. Cavidades horizontales no definidas.
Fenómenos hipogeos horizontales cuya morfología
n o permite encuadrarlos en los dos grupos prece-
dentes, aunque tampoco se pueden clasificar como
pequeños cavernamientos. ni como cuevas mari-
nas. Éste es el caso, por ejemplo, de la cova de ses
Genetes (Santanyí).
TlPO 9. Pequeños cavernamientos. Cavida-
des de tamaño reducido carentes de un especial
significado morfogénico. Se incluyen aquí.balmas
y abrigos como la Cova de s'Aüc (Escorca), la Cova
de s'Eura (Santa Maria del Cami) o la Cova des
Soldat Pelut (Escorca).

Corte
~opograíio
Q
J. GINÉS
Cobboroclón
A. GINÉS
GRUW ESPELEOLOOICO B
T
Figura 9. Topografía de la Cova den Tocahores (Petra). Pequeña
cavidad de origen freático, destacable por su estruc-
tura laberintica y por las rnorfologías muy representa-
tivas que posee.
TIPO 10. Cuevas marinas. Cavernas de abra-
geológicas y geográficas, las cuales confieren una
sión marina, actuales o fósiles, así como surgen-
notable variedad estructural a las cuevas y simas
cias y cavidades kársticas abiertas a nivel del mar.
localizadas en los diferentes conjuntos kársticos de
Lamentablemente los conocimientos geográficos
la isla de Mallorca. Por esta razón parece útil subdi-
sobre estas cuevas mallorquinas son todavía muy
vidir la Isla en una serie de regiones cuyas formas
escasos e insatisfactorios.
endokársticas se caracterizan por una cierta homo-
geneidad estructural y espeleomorfológica.
U n primer análisis de la tipología de las cavi-
Regiones espeleológicas
dades mallorquinas con referencia a su ubicación
de Mallorca
geográfica (Figura 10) fue presentado por GINES y
GINÉS (1974b). Posteriormente los mismos auto-
Las cuevas y simas son inseparables del con-
res (GINÉS y GINES, 1977) han sugerido una más
texto geológico y topográfico en que se hallan ins-
precisa delimitación de las regiones kársticas de la
critas. Además es obvio que las características
Isla, teniendo en cuenta las áreas geográficas y co-
morfológicas y estructurales de las cavidades exis-
marcas naturales propuestas por BARCELÓ (1973)
tentes en una determinada región kárstica, así
y ROSSELLÓ-VERGER (1974). En dicho trabajo se
como la evolución y desarrollo de las mismas,
establecen las siguientes regiones y subregiones
viene condicionada por la litología, la tectónica y la
kársticas (Figura 11) en base a consideraciones de
historia geológica que durante los últimos millones
tipo litológico, geomorfológico, topográfico, climá-
de años han ido configurando el relieve superficial.
tico, hidrográfico y espeleogenético:
Las modalidades particulares que presenta la exca-
1. SERRA DE TRAMUNTANA
vación y evolución morfológica de redes de cavida-
1.1. Ponent
des en el interior del karst dependen estrecha-
1.2. Muntanya
mente de u n complejo entramado de interacciones
1.3. Formentor

z o n a A ( p l a t a f o r m a S.- S.E.)
total absoluto : 48
cavidades
z o n a B
( S e r r e s de Llevantl
total absoluto : 34
z o n a C
(Pollen$al
total absoluto :
45
zona D (Escorca)
absoluto: 50
z o n a E ( S e r r a des R a m l
total absoluto: 12

18 '/o
9 O10
1
I
I
l
l'//I
I
zona
F (resto Serra de Tramuntanal
total
absoluto :
100
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Figura 10. Histogramas que representan la distribución geográ-
fica de los principales tipos de cuevas y simas esta-
blecidos en el texto (según GINES y GINÉS, 1974b).

VALL
DEN MARC
MUNTANYES D'ALCUDIA
MARINA DE MANACOR
Situación de las cavidades conocidas,.
i
Figura 11. Regiones kársticas de Mallorca, segun GINES y GI-
NÉS (1977).
1.4. Muntanyes d'Alcúdia
planteado por DARDER (1930) y ha sido desarrolla-
1.5. PollencaNall den Marc
d o después por GINÉS y C~NÉS
(1977), a propósito
2. PLA
de las características que presenta el medio acuá-
2.1. Muro/Santa Margalida
tico en las cuevas de Mallorca. En aquel trabajo se
3. SERRES DE LLEVANT
aludía, como principales aspectos diferenciadores
3.1. Muntanyes d'Arta
entre ambas zonas, a la disposición transgresiva de
3.2. Muntanyes meridionals
los materiales tortonienses y sobre todo a su ele-
4. MIGJORN
vada porosidad primaria en comparación con las
4.1. Marina de Manacor
calizas de las montañas, cuyos estratos, plegados
4.2. Marina de Felanitx i de Santanyí
ya antes de la transgresión tortoniense, han sido
4.3. Sa Marina
sometidos a una importante fisuración que preva-
En efecto, por lo que se refiere a la estructura
lece sobre la escasa porosidad primaria de la roca.
geológica de Mallorca, de inmediato se puede
Como el comportamiento del agua en el interior de
constatar una clara diferenciación fisiográfica entre
la roca karstificable está determinado por la porosi-
las dos agrupaciones montañosas que enmarcan la
dad y transmisividad de los materiales, parece Ió-
Isla (Serra de Tramuntana y Serres de Llevant) y el
gico suponer que las características netamente
conjunto monótono y tabular del Migjorn mallor-
contrapuestas del conjunto calizo fisurado de la
quín. Mientras las primeras están constituidas por
Serra de Tramuntana, con respecto a las calcareni-
una amplia secuencia de rocas sedimentarias que
tas m u y porosas del Migjorn, pueden considerarse
abarcan desde el Triásico al Burdigaliense (calizas,
de entrada como un criterio válido para la delimita-
dolomías y margas principalmente), sobre las cua-
ción de las principales regiones kársticas. Éstos y
les ha actuado una intensa y complicada tectónica,
otros condicionantes imponen rasgos particulares
las calcarenitas tortonienses, dispuestas horizon-
a la espeleogénesis que ha tenido lugar en cada una
talmente, dan lugar a una plataforma m u y peculiar
de las regiones kársticas establecidas más arriba.
a l o largo de los terrenos costeros del Sur y Su-
Las Figuras 12 y 13 permiten evaluar cómo las
reste e incluso de buena parte del Centro insular.
proporciones de formas endokársticas verticales,
El marcado contraste que se manifiesta en la
horizontales y pequeñas cavidades se reparten
karstificación de ambos conjuntos calcáreos fue ya
m u y desigualmente entre las distintas regiones

cavidades
sólo se han contabilizado las cavidades de grandes
y medianas dimensiones, pertenecientes a los gru-
pos III, IV, VI, VI1 y Vlll del ((Inventar¡ Espeleologic
de les llles Balears)) (TRIAS et al., 1979). Las mayo-
res densidades se concentran en la extremidad
septentrional de la Isla, que comprende los munici-
pios de Pollenca, Mancor de la Vall y Escorca,
siendo el índice más alto el correspondiente a Po-
Ilenca con casi 0,7 cavidades por kilómetro cua-
drado. U n segundo grupo de términos municipales
dan valores que oscilan entre 0,2 y 0,4 cavidades
CAVIDADES :
795
por kilómetro cuadrado, circunscribiéndose en dos
Figura 12. Diagrama que expresa las proporciones existentes
núcleos: el que incluye Calvia, Puigpunyent, Espor-
entre cavidades verticales, horizontales y pequeños
les y Estellencs, por una parte, y el de Sóller y Fo,r-
cavernamientos, a partir de u n muestre0 de casi 800
nalutx, que es continuación del sector septentrional
cavidades mallorquinas.
antes citado. Aunque Manacor posee localmente
u n o de los más notables conjuntos de cavernas al
Sur de Porto Cristo (Can Frasquet-Cala Varques),
con u n índice cercano a 14 cuevas por kilómetro
cuadrado, el total de su extenso municipio sólo al-
canza u n valor de 0,12 cavidades por kilómetro
cuadrado.
Clasificación geográfica de las
cuevas y simas de Mallorca
En este apartado final se dedican unos breves
párrafos a exponer los rasgos que merecen ser
mencionados con relación a las cavidades existen-
tes en cada una de las regiones y subregiones es-
peleológicas de Mallorca, teniendo en cuenta el ni-
Figura 13. Diagrama que representa las proporciones existentes
vel de conocimientos y exploraciones de que se
entre cavidades verticales, horizontales y pequenos
dispone en la actualidad. Se intentarán asociar las
cavernamientos en las tres regiones geográficas prin-
diferentes clases de cavidades, tal como han sido
cipales de la Isla.
definidas en u n apartado anterior, con las áreas
geográficas del karst insular en donde aquellas se
calcáreas. Si en la Serra de Tramuntana destacan
encuentran Sien representadas; un primer ensayo,
las cavidades verticales y las pequeñas cavidades,
realizado en este sentido, aparece en GINES y GI-
la región de Migjorn muestra por el contrario un
NÉS (1974b) (Figura 10). Con la enumeración que
acentuado predominio de las cavidades de desarro-
sigue, las características más relevantes de las ca-
llo horizontal y las Serres de Llevant se significan
vidades de los distintos conjuntos kársticos de Ma-
por valores intermedios; menos extremados. Tam-
llorca, así como su distribución y situación geográ-
bién se constatan diferencias apreciables entre al-
fica, podrán ser emplazadas en un contexto más
gunas subregiones en lo que se refiere a la abun-
preciso que el que hasta ahora nos permite la bi-
dancia de formas endokársticas (Figura 14) y en
bliografía, en la que escasean los trabajos de sínte-
cuanto a la densidad de cavidades (Figura 15); so-
sis sobre las cuevas y simas mallorquinas.
bre u n muestre0 de casi 800 cuevas y simas. A par-
tir de ambas figuras se deduce que más del 80 %
' SERRA DE TRAMUNTANA
de las cavidades subterráneas exploradas hasta la
fecha pertenecen a la Serra de Tramuntana y que
Algunos de los datos más destacables acerca
las regiones calizas de Llevant y Migjorn poseen
de los karst de la Serra de Tramuntana y de las
amplios sectores pobres en cavidades penetrables.
cavidades localizadas en esta región kárstica apa-
Por último, la Figura 16 proporciona una ima-
recen comentados en GINÉS y GINÉS (1974b3, en
gen bastante representativa de la densidad de cue-
GINÉS et al. (1979) y en GINÉS (1983).
vas y simas que presentan los distintos términos
Ponent.-
Abundan las cuevas y simas de es-
municipales. Para realizar dicha estimación tan
tructuras m u y variadas, a pesar de que las morfolo-

gías exokársticas son pobres y poco espectaculares.
des Gorg Blau (Escorca) que llega a 172 metros de
La frecuencia con que afloran materiales margosos
profundidad. Descripciones de algunas de las prin-
n o favorece el modelado de superficie propio del
cipales cavidades subterráneas de esta región han
karst, pero sin embargo hay magníficos ejemplos
sido publicadas en E S C O ~
(19701, GINÉS y GINÉS
de cavernas ricas en espeleotemas, como las Co-
(I971,1972a), MIR y TRIAS (1973), GINÉS y QUINTA-
ves de Génova (Palma), Coves de Son Berenguer
N A (1973), RIPOLL y ROCA (19741, ROMERO (1975),
(Santa María del Camí) y Coves des Marmol (Cal-
BARRERES et al. (1975-76), TRIAS (1979), GINÉS et
vial. Algunos sectores poseen una notable densi-
al. (1980-82), GRUP ESPELEOL~GIC
EST (1982), GI-
dad de cavidades como la Serra de na Burguesa y
NES et al. (1985) y GRUP ESPELEOL~GIC EST (1986).
la Serra des Ram/Maristela. Predominan las cavi-
Formentor.-
Han sido exploradas unas cuan-
dades clásticas, megaclásicas, fusiformes y tectóni-
tas cavidades, casi todas ellas fusiformes, de entre
cas. Descripciones de algunas de las principales
las cuales cabe mencionar el Avenc del Pla de les
cavidades subterráneas que se hallan en esta región
Basses (Pollenca) que supera los 130 metros de
han sido publicadas en JOLY (1929), MONTORIOL-
desnivel (MEDIAVILLA, 1980) y fue ya citado por
POUS (19621, MONTORIOL-POUS (19631, GINÉS y
DARDER (1930) en un trabajo precursor sobre los
GINÉS (1972b) y CARDONA y FERRERES (1979).
fenómenos kársticos de Mallorca.
Muntanya.-
En este sector orográfico se en-
Muntanyes dYAlcúdia.- Se conocen un grupo
cuentran las mayores alturas de la cordillera y ade-
de cavidades de estructura bastante singular, pro-
más, en buena parte de su extensión, las formas
vistas casi todas de interesantes depósitos de es-
kársticas de superficie adquieren una gran relevan-
peleotemas. Descripciones de algunas de estas ca-
cia. El relieve es m u y enérgico y la complicación
vernas se pueden encontrar en ESCUDERO (1974),
geológica que muestran sus terrenos calizos es
GINES y GINÉS (1974a) y TRIAS (1986).
considerable, viéndose acentuada todavía más por
PollenwNall den Marc.-
La Vall den Marc y
una. tectónica de pliegues-falla y cabalgamientos
su prolongación natural, la Vall de Cala Sant Vi-
que imprimen u n aire muy peculiar al paisaje. Es
cent, se hallan recorridas por una importante co-
preciso hacer notar que la pluviosidad es intensa
rriente de aguas subterráneas, observable a través
en esta región, rebasándose incluso los 1.200 m m
de varias cavidades que jalonan su curso y que
en algunas localidades. La diversidad de tipos de
constituyen además elementos integrantes del sis-
cavidades representadas es tan grande que resulta
tema de drenaje. De entre estas cuevas se pueden
preferible n o detenerse a especificarlas grupo a
citar el Avenc de na Borrassa, la Cova de Can Sive-
grupo. N o obstante, hay un claro predominio de
Ila y la Cova de les Rodes; todas ellas ubicadas en
las cavidades fusiformes mientras que varios de
el término municipal de Pollenca. A parte de estas
los escasos ejemplos de formas endokársticas de
cavidades activas, los alrededores de Pollenca po-
conducción se encuentran en esta región. Entre las
seen toda una gama de formas endokársticas: cue-
pocas cavidades clásticas existentes allí se cuenta
vas fósiles bien concrecionadas, simas megaclási-
la Cova de sa Campana (Escorca), que es la más
cas, cavidades tectónicas y simas fusiformes que
profunda de Mallorca con sus 304 metros de desni-
actúan como unidades absorbentes dentro de este
vel (MIR y TRIAS, 1973). También se localizan en
sistema kárstico tan bien caracterizado. Entre la bi-
estas montañas del centro de la Serra de Tramun-
bliografía que incluye descripciones de cuevas y si-
tana las mayores simas de la Isla, como el Avenc
mas de esta región se pueden citar los trabajos de
más de 500
10.4 %
700 - 500
TOTAL DE
50 - 700
CAVIDADES : 795
0 -50
Figura 14. Distribución geográfica de las cavidades por regiones
Figura 15. Representación gráfica que indica la densidad de ca-
kársticas. Se aprecia cómo la Serra de Tramuntana
vidades por kilómetro cuadrado en varias regiones
registra una concentración muy importante de for-
karsticas significativas. Los datos poceden de un
mas endokársticas.
muestre0 de casi 800 cuevas y simas.

Figura 16. Mapa que expresa los valores de densidad de cavida-
des que corresponden, segun datos del lnventari Es-
peleologic de les Balears (TRIAS et al., 1979), a los
diferentes términos municipales de la Isla.
JOLY (1929), ENCINAS et al. (1972), MORRO y MO-
explorado varias cavidades freáticas. La más so-
RRO (1972), GRUP NORD DE MALLORCA (1973),
bresaliente es la Cova de Sa Teulada (Santa Mar-
MORRO y LLOBERA (1973) y GINÉS y GINÉS (1979).
galida) con sus 1.100 metros de recorrido laberín-
tico (THOMAS-CASAJUANA y MONTORIOL-POUS,
PLA
1953).
La comarca central de la Isla consta de gran-
SERRES DE LLEVANT
des mantos de aluviones, extendiéndose paralela-
mente al curso de la Serra de Tramuntana entre las
Esta zona kárstica comprende el marco monta-
bahías de Alcúdia y de Palma. Incluye, asimismo,
ñoso de la comarca de Arta y las alineaciones de
los terrenos calizos que prolongan el Pla hacia el
colinas bajas y montañas aisladas que se extien-
Este.
den hacia Felanitx, en el Sureste, y hacia las inme-
Muro/Santa Margalida.-
Una pequeña zona
diaciones de Llucmajor, en dirección Suroeste. Su
karstificable se sitúa a lo largo de los términos
uniformidad geológica se debe sobre todo a crite-
municipales de Muro y Santa Margalida. Se trata
rios de índole tectónica, puesto que a pequeña es-
de calcarenitas tortonienses en las cuales se han
cala presenta aún mayor complejidad que la Serra

de Tramuntana. Sus cavidades son variadas pero
cuevas clásticas como la Cova des Pas de Vallgor-
de dimensiones modestas.
nera (Llucmajor) hay cavidades que muestran un
Muntanyes dYArta.- Abundan las simas, tanto
sorprendente desarrollo vertical, como sucede con
fusiformes como megaclásicas, cuya profundidad
la Cova de Ses Sitjoles (Campos) y la cova de Sa
es bastante reducida si exceptuamos el gran pozo
Guitarreta (Llucmajor) descrita por MIR (1974).
del Avenc des Travessets (Arta), con su vertical ab-
soluta de 145 metros (GINÉS, 1975). En la costa de
Capdepera son frecuentes las cuevas intensamente
concrecionadas (GINÉS, 1973 y GINÉS et al., 1975)
y además se han explorado varias cuevas marinas.
Muntanyes meridionals.-
Tanto en los Puig
de Randa, Bonany y Sant Salvador, como en las
colinas de los alrededores de Porreres y Manacor
Bibliografía
se encuentran interesantes cavernas fósiles, varias
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Palma de Mallorca.
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Espeleoleg, 13: 624-634. Barcelona.
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2: 11-23. París.
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GINÉS, A. y GINÉS, J. (1972b): d e s cavitats de Sa Fita del Ramn.
Sa Marina.-
Poco se puede generalizar sobre
Espeleoleg, 16: 769-779. Barcelona.
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GINÉS, A. y GINÉS J. (1974a): «Consideraciones sobre los meca-
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