Ses coves del Pirata
SES COVES DEL PIRATA
por Joaquín Ginés y Angel Ginés
del Grupo-Espeleológico EST.
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1-INTRODUCCION
Con la nota que sigue a continuación pretendemos exponer algunos datos sobre las conocidas Coves del
Pirata. El motivo que nos ha animado a hacerlo es que,. tratándose de una cueva que puede considerarse de
ominio público, se carecía hasta la fecha de una documentación medianamente eficaz acerca de la misma.
Como se podrá comprobar predominan en el texto de nuestra nota los aspectos descriptivos y geográficos d
esta cueva, así como la reseña de las breves alusiones' con que ha sido ,mencionada en la bibliografi
espeleológica existente. Algunas de las citas (ver bibliografía) no sobrepasan el terreno de la anécdota o'de 1
curiosidad, otras se limitan a consignar escuetamente el nombre de la caverna.
Si nos centramos en los aspectos geoespeleológicos de Ses Coves del Pirata poca cosa ha sido dich
hasta' ahora. La referencia más extensa pertenece a- Martel, y es por cierto muy desafortunada pues atribuye I
excavación de la.cavidad a la erosión mecánica de las aguas marinas, del mismo modo como lo había hecho a
propósito de las famosas Coves del Drach, para las cuales veía un origen similar. En efecto ambas cuevas
presentan unas características muy semejantes, en la misma medida en que son representativas de un tipo
específico de cavidad que se corresponde con la clase de carstificación dominante en esa zona del Llevant
mallorquín. Pero desde luego la espeleogénesis que parece razonable sugerir no tiene nada que ver con la
que Martel proponía.
Para seguír la evolución de las ideas sobre el origen de las cuevas de la comarca de Manacor véase
grafía al final del trabajo.
II-ANTECEDENTES
Ya en 1884, R. Lozano en sus "Anotaciones físicas y Geológicas de la Isla de Mallorca" cita, dentro
capítulo dedicado a las cuevas mallorquinas, la existencia de Ses Coves del Pirata. No obstante no cabe du
de que esta cavidad era ya conocida de antiguo, habiendo sido objeto de numerosas incursiones.
Con motivo de la' Exposición Agrícola y de las Ferias y Fiestas de Manacor, que tuvieron lugar el a
1897, se inaugura el acondicionamiento de Ses Coves del Pirata, siendo visitadas en las postrimerías del sig
pasado, y comienzos de éste por numerosos curiosos y naturalistas. Precisamente en 1898 son visitadas por
pintor francés Gastón Vuillier, miembro del Club Alpin Francais, quien hace partícipe del interés que'éstas pr
sentaban al ilustre espeleólogo francés E. A. Martel. Tres años después, aquel auténtico precursor de la e
peleología las haría objeto de sus investigaciones.
En 1903 publica Martel el resultado de sus últimas exploraciones en Mallorca, incluyendo una breve de
cripción y una topografía esquemática de esta cavidad. Dedica especial atención a la descripción de la orn
mentación natural de la gruta así como de sus espectaculares fenómenos de soliflucción; atribuye a es
caverna la misma génesis que a las Coves del Drac, exploradas por él mismo siete años atrás.
A partir de entonces en numerosas publicaciones sobre geografía y geología mallorquinas se menciona
-
existencia de Ses Coves del Pirata. Es destacable por lo anecdótica, la cita que de ella hace Faura y Sans, e
cual sitúa esta cavidad dentro del municipio de Sóller.
Para finalizar haremos breve alusión al topónimo de esta cueva. Según cierta leyenda, en tiempos remoto
zona' de la costa mallorquina era asolada por hordas de piratas, viéndose los lugareños en la frecuente
sidad de hacerles frente. En una de estas refriegas resultó herido, precisamente en una pierna, uno de
os, yendo a refugiarse en una cueva natural que casualmente hallara en su huida; permaneció escondid
ierto tiempo en ella a la espera de que su pierna sanara, alimentándose de la leche de una manada de cabr
alvajes que en esta caverna buscaban refugio. Cuenta finalmente ¡a leyenda,
irata, una vez respuest
ogró incorporarse a sus compañeros de fechorías que ya lo daban por i
u
e
r
r
obstante ello no impid
ue quedara, como señal de su paso por esta gruta
a era.conocida durante el siglo XIX.
III-GENERALIDADES
.
En la costa olriental de Mallorca, no I
"possesió" fortificada de Son Forteza. En sus inmediaciones un camino conduce al predio de Can Frasque

lugar en el que se ubican numerosas cuevas de dimensiones y características diversas, y entre las cuales se
encuentra la cavidad a la que se refiere la presente nota.
La boca de ses Coves del Pirata se abre alrededor de u n quilómetro al Nordeste de las casas de Can Frasquet,.
en el fondo de una pequeña zona deprimida rodeada de pinos y maleza. S u altitud sobre el nivel del mar
supera ligeramente la treintena de metros.
El paisaje es monótono, estando integrado por una extensa plataforma que se precipita sobre el mar me-
diante acantilados entrecortados por la presencia de frecuentes calas. Las formas de superficie son poco
abundantes. El lapiaz es casi inexistente, siendo reemplazado por interesantes perforaciones anastomosadas
rellenas de arcilla de cuya descripción no vamos a ocuparnos dada su complejidad. Hay escasos gemplares de
dolinas, mereciendo ser destacada una, en el fondo de la cual. se abre la interesante cavidad penetrable co-
nocida como Sa Cova des Xots; dicha dolina, cuyo eje mayor se acerca al centenar de metros, se encuentra
muy cercana a Ses Coves del Pirata. Como fenómenos de.superficie más destacables deben ser citadas las
bocas de las cavernas; éstas se presentan en forma de hundimientos, a menudo de grandes dimensiones, lo-
calizándose a veces en medio de terrenos cultivados.
Las cavidades de esta región se encuentran excavadas en materiales pertenecientes al Mioceno superior
(Tortoniense), constituídos por estratos horizontales de calcarenitas, que diversos autores citan bajo la
denominación de molasas blancas. Estos materiales presentan una porosidad muy acentuada que
probablemente ha debido de influir tanto en la excavación de las cavernas como en la posterior evolución
morfológica de las mismas. La facilidad con que estas calizas permiten la percolación, en detrimento de la
circulación a través de fisuras y leptoclasas, tiene que haber determinado muchos aspectos de la iitogénesis y
de los procesos clásticos que hoy podemos apreciar en las cuevas de aquella comarca. También la estructura
de las primitivas cavidades originarias hubo de verse condicionada por estas peculiares características
litológicas.
IV-DESCRIPCION
La cavidad de la que se ocupa la presente nota se halla constituída, en líneas generales, por una enorme
sala, cuya planta bilobulada se muestra escindida en multitud de estancias por columnas y tabiques estalag-
míticos. Tales formas litogénicas, que aparecen distribuidas arbitrariamente y en gran profusión, confieren una
gran complicación topográfica a la caverna, al tiempo que le otorgan una espectacularidad y belleza notables.
Una pequeña depresión, resultado del hundimiento de las oquedades superiores de la cueva, permite
acceder a un vestíbulo de medianas dimensiones y techo poco elevado; dicho vestíbulo presenta diversas ra-
mificaciones en direcciones distintas, todas ellas delimitadas y adornadas por formaciones estalagmíticas (co-
ladas y columnas). Este sector de la caverna, por otra parte el más cercano a la superficie, permite dividir la
cavidad a efectos descriptivos en dos porciones bien diferenciadas, que se extienden, en direcciones Norte y
Sur, con pendientes descendentes opuestas.
El sector Norte, el de menor extensión superficial, se halla provisto de u n desnivel relativo bastante acen-
tuado, alcanzando la profundidad de -32 mts, en la superficie de un pequeño lago que ocupa sus cotas in-
feriores (ver corte A -B). El concrecionamiento, aún siendo abundante, n o posee la profusión y belleza que ca-
racteriza al resto de la cueva, limitándose a coladas parietales y pavimentarias, y algunas estalactitas y
columnas. El suelo aparece a menudo carente de concreciones hallándose ocupado por bloques clásticos, los
cuales en algunos casos son de grandes dimensiones; mientras en el techo, que presenta una altura media de
siete metros, alternan.superficies de roca desprovistas de formaciones con otras recubiertas por completo de
u n tupido bosque de pequeñas estalactitas.
En la zona de transición entre las porciones Norte y Sur, la compartimentación de la cavidad debida a.la
altura de dos a tres metros.
Hacia el Sur la cueva se expansiona sensiblemente (ver corte A-C), constituyen
aguas marinas, al igual que sucede en tantas otras cuevas de la comarca.


V-MORFOLOGIA
A l hacer referencia a la morfología de Ses Coves del Pirata dedicaremos preferente atención a describir.
sus procesos clásticos y litogénicos, pues ellos configuran totalmente el aspecto con que se nos presenta
dicha cavidad. Así mismo describiremos con cierto detalle los fenómenos de. ~soliflucción que, com
riormente hemos mencionado, alcanzan notables proporciones en esta caverna.
Tanto el desarrollo topográfico como la actual estructura de la cavidad se hallan en M d o m o
terminados por el gran desenvolvimiento de los procesos clásticos. Ellos condicionan decisivamente
ción tridimensional de Ses Coves del Pirata al delimitar, .a grandes rasgos, aquellas dos por6on
renciadas de la cueva a las cuales aludimos en el anterior. apartado, cuando indicábamos el c
lobulado de su planta topográfica. Las acumulaciones de bloques presentan la fisonomía caóti
predominar en estos casos, aunque con frecuencia aparece mitigada por la cementación estalagmít
tación causada por el intenso concrecionamient~, que en algunos lugares ha .dado origen a
vimentarias de gran potencia. Los bloques, considerados individualmente, se caracterizan por su heterometría
si bien abundan los de gran tamaño. Es probable que la inestabilidad mecánica bastante acusada que mani
fiesta el suelo de la cueva, provocando la soliflucción de sus materiales, esté relacionada con las dimensione
dispares de los elementos que constituyen el conjunto del sustrato clástico que ocupa el suelo de sus salas.
Las formas litogénicas alcanzan notable relevancia, y realizan una labor de cementación y relleno qu
enmascara los productos propios del desarrollo clástico de la cueva. La variada gama de formas así como S
proliferación y belleza merecen ser destacadas; algunas columnas y estalagmitas alcanzan una respetable al
tura. Dentro de las formaciones cenitales abundan las pequeñas estalactitas isotubulares que cubren exhaus
tivamente grandes extensiones de los techos de la cavidad. Este hecho ya fue observado por Fourmarie
(1926) en las Coves del Drach, atribuyéndolo a la porosidad de las calizas en las que se halla excavada la'ca
verna. Ligeramente por encima del nivel actual del lago (aprox. a + 2 mts). se extiende una banda de nivel d
concreciones subacuáticas, de probable edad Neotyrrheniense.
Como resultado de la interferencia de las morfologías litogénicas con los procesos y productos clásticos
los fenómenos de soliflucción se muestran con una espectacularidad digna de mencionarse. Los detalles mo
fológicos a~ocia~dos
a los fenómenos de soliflucción abarcan desde simples grietas, que afectan en mayor
menor agrado a las concreciones columnares, hasta la fracturación de tabiques estalagmíticos, coladas p
vimentarias y columnas, que luego de ello han experimentado desplazamientos de gran magnitud; incluso II
gando a superar distancias del orden de 4 metros entre el fragmento cenital y el pavimentario pertenecientes
una misma columna originaria. También son abundantes las estalagmitas basculadas con respecto
va disposición vertical. La existencia de unas curiosas grietas de despegue en el suelo de las zonas superiores
de la caverna, donde ias hay que superan los seis metros de profundidad, son consecuencia de los importan-
tes movimientos de reajuste que están sucediéndose en el sustrato clástico, los cuales provocan la fractura-
ción de los materiales litogénicos de relleno y la consiguiente creación de estas zanjas estrechas y alargadas
(ver topografía). Estas fisuras, paralelas a las alineaciones de basculamientos y roturas delimitadas por la so-
Iiflucción, constituyen una morfología subterránea un tanto original, que obedece al lento flujo de l o . ~
ma
teriales clásticos y al grado de rigidez crítico del conjunto. Tal como puede suponerse, tanto los bascula-
mientos de las formaciones estalagmíticas como las roturas y desplazamientos de las columnas, se ven sol-
\\
dadas con frecuencia por nuevas aportaciones estalagmíticas, que pueden complicar mucho las microformas
1:
VI-ESPELEOGENESIS.
~ e s u l t a
difícil, a la luz de las morfologías que presenta la cueva a la que nos referi
sobre la evolución espeleogenética de la misma. Es preciso echar mano a las obse
bundante número de cavidades de la misma región, y de características afines, para poder esbozar la es-
eleogénesis de Ses Coves- del Pirata.
Siguiendo los planos de estratificación, y favorecida por las .características litológicas de los materiales
ortonienses, se establecería una red de conductos freáticos de importante desarrollo planimétrico. Un pos-
r e ingente desarrollo de la morfología clástica desorganizaría por completo la antigua red difusa de con-
os, confiriéndole mayor desarrollo volumétrico a la cavidad; provocando, así mismo, la conjugación de las
queñas cavidades dispersas, la emigración antigravitacional de la bóveda y la posterior apertura de la boc
e la caverna. Tan excepcional desarrollo de los procesos clásticos podría estar relacionado, aunque no n
sariamente, con aportes hídricos obtenidos a favor de antiguas formas de superficie que corresponderían
zona de entrada de la cavidad.
La fosilización de los materiales clásticos y la ornamentación de la cueva, tal como hoy la vemos c
figurada, fue llevada a cabo por intensos depósitos litogénicos caracterizados por una variedad de formas des-
tacable.
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menos directamente con los fenómenos glacio-eustáticos. del cuaternario. Como ya se puede suponer, a juz-
gar por la cota en que se abre la cavidad, ésta experimentaría sucesivos estadios de inundación alternando
con otros periodos de tiempo en que el nivel piezométrico descendería incluso por debajo de los puntos topo-
gráficos más inferiores de la caverna. Este tipo de interacciones morfogénicas e hidrodinámicas son las cau-
freática con respecto al nivel actual de la mar.
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