Observaciones sobre la concentraci�n de di�xido de carbono en la atm�sfera de la cova de les Rodes: Pollen�a, Mallorca
ENDINS, n." 12.1986. Ciutat de Mallorca.
OBSERVACIONES SOBRE LA ESTRATIGRAF~A
Y LAS DATACIONES ABSOLUTAS DE LOS
SEDIMENTOS HOLOCÉNICOS DE LA COVA
DE CANET (Esporles, Mallorca)
por Joan PONS-MOYA * y Jaume COLL CONESA
Resumen
El reciente trabajo publicado por J. S. KOPPER (19841, ofrece una interpretación de
la estratigrafía holocénica de la Cova de Canet (Esporles), en la cual hemos observado
ciertos aspectos que nos merecen una explicación más precisa. Por este motivo, pre-
sentamos las estratigrafías y los datos de las dos diferentes catas que sirvieron de
base para la realización del trabajo citado anteriormente.
The recent study published by J. S. KOPPER (1984) gives an interpretation of the
holocenic stratigraphy of the Cova de Canet (Esporles, Mallorca). In our opinion, some
aspects of this interpretation deserve a more accurate explanation. For that reason, we
present the stratigraphies and other available data of the two different profiles that the
study already mentioned is based on.
Introducción
Los trabajos e investigaciones realizados p8r
La cata efectuada por el citado autor en esta
nuestro amigo J. S. KOPPER en la Cova de Canet
zona de la cavidad, reveló una estratigrafía de 6
(Esporles, Mallorca) fueron intensos, destacando
metros de potencia, la cual ofreció dos niveles con
entre ellos la obtención de una interesante serie
carbón (Fig. 2). Uno de ellos, situado a 3 metros de
estratigráfica plio-pleistocena con dataciones pa-
profundidad, fue datado por C14 en 7.220 + 570
leomagnéticas; tratándose éstas de las primeras
- 500 b.C. (KOPPER, 1984). Estos resultados ha-
que se realizaban en la isla. Gracias a estas labores
cían aumentar la antigüedad de la entrada de los
conocemos en la actualidad las cronologías de for-
primeros pobladores humanos en Mallorca en
mas arcaicas de ciertos endemismos fósiles, tales
aproximadamente 2.500 años.
como: Myotragus antiquus, M. kopperi, Hypnornys
Este sondeo de las posibilidades del depósito
waldreni y Nesiotites ponsi (PONS-MOYA, MOYA-
sedimentario, quedó en breve accidentalmente
SOLA y KOPPER, 1979). Al mismo tiempo, sus tra-
inutilizado por unos importantes desprendimient
bajos se dirigieron hacia un importante depósito
que durante varios años se produjeron desde
holocénico, emplazado en la base del pozo de ac-
pozo natural de acceso a la cavidad. De este rnod
ceso (Fig. 1). Fruto de estas inquietudes es el ha-
la cata quedó totalmente cegada por materiale
llazgo de unos probables niveles de ocupación hu-
elásticos actuales. Estas circunstancias obligaban
mana m u y antiguos, que amplían las perspectivas
la abertura de una nueva cata, iniciándose esta
que sobre el poblamiento inicial de Mallorca se te-
rea por los autores de la presente nota. Se trab
nían hasta la fecha.
a corta distancia de la anterior (Fig. 1) y obtuvimos
una secuencia sedimentaria de 2.5 metros, sin que
* Fausto Morell. 20. Ciutat de Mallorca.
llegásemos hasta la base de la formación. En esta

COVA DE CANET (Esporles)
.'
Fig. 1. Croquis de la topografía de la Cova de Canet (Esporles)
con la localización de las catas I y II. Según dibujo de
J. S. KOPPER.

nueva estratigrafía (Fig. 3) se descubrieron diver-
sos niveles de gran interés los cuales incluían hori-
zontes de carbón, uno de ellos con piedras quema-
das y vestigios paleontológicos. Una muestra de
carbón tomada a 1 metro de profundidad fue da-
tada por C14 en 4.420 + 320 b. C. (KOPPER, 1984).
Sería con la publicación del trabajo citado
(KOPPER, 1984) cuando su autor efectua una re-
construcción global de la estratigrafía de este de-
pósito, utilizando los datos de las dos catas exis-
tentes. De este modo el nivel de 3 metros con data-
ción absoluta es colocado a 2,5 metros, unificando
unos contextos sedimentarios que están próximos
pero que pueden presentar variaciones locales
Fig. 2. Estratigrafia de la cata I de los depósitos holocénicos
de la Cova de Canet (Esporles) según dibujo y datos de
como l o demuestran las figuras 2 y 3. Al mismo
J. S. KOPPER.
tiempo otros detalles eran modificados en esta in-
terpretación estratigráfica.
Considerando por nuestra parte que estas re-
fragmentos de cerámica romana y talaiótica,
cientes apreciaciones de J. S. KOPPER pudieran
asociados a fauna endémica y actual.
ser causa de alguna posible confusión hemos op-
Nivel B: Gravas y arcillas con restos de microma-
tado por tratar, en la presente nota, ambas catas
míferos y algún fragmento de mayor tamaño
como dos unidades estratigráficas independientes,
atribuible a Myotragus balearicus. A 3 metros
colocando las dataciones absolutas en su corres-
está presente un horizonte con abundante car-
pondiente lugar. Al mismo tiempo describiremos
bón, aumentando en el mismo la presencia de
ciertos hallazg~os, realizados tanto por KOPPER
restos de la citada especie. Una muestra de
como por nosotros durante estos últimos años,
carbón tomada de este nivel dió una fecha de
que nos ayudarán a confirmar y profundizar el con-
7.220 + 570 - 500 b. C. (C14;P-2408; KOPPER,
texto arqueológico de este depósito.
1 984).
Indudablemente tendremos que esperar a que
Nivel C: Estéril, con grandes bloques calizos.
unas excavaciones más completas nos faciliten
Nivel D: Materiales arcillosos con carbón. Posee
una visión más precisa de la historia sedimentaria
escasa potencia.
de este sector.
Nivel E: Arcillas y bloques de talla media. Estéril.
Nivel F: Roca de base.
Descripción de
las diferentes catas
Cata II: Realizada por J. PONS y J. COLL
(Figuras 1 y 3).
Cata 1: Realizada por J. S. KOPPER (Figuras 1 y 2).
Estratigrafía:
Estratigrafía:
Nivel A: Materiales revueltos; se encuentran frag-
Nivel A: Nivel revuelto; está constituido por gra-
mentos de cerámica romana y actual, restos
vas, arcillas y tierra vegetal. Se han localizado
de mamíferos endémicos y de ovicápridos.

Nivel B: Gravas y arcillas poco compactas. Están
Materiales asociados a
presentes grandes concentraciones de micro-
mamíferos, gasterópodos y restos de M. ba-
los horizontes de carbón
learicus. Entre 50 y 60 cm. se encuentra un
importante horizonte de carbón que por conta-
Además de la presencia de carbón, nos hemos
minación no pudo ser datado radiocarbónica-
encontrado con otros restos que facilitan una vi-
mente. Hay algún canto calizo de regular ta-
sión más completa del contexto arqueológico de
maño. Asociado al carbón abundan los restos
esta cueva. De entre los materiales extraidos, dis-
de M. balearicus y piedras con pruebas de
ponemos de varios que por su importancia encon-
haber sido expuestas al fuego, a veces de una
tramos oportuno describirlos.
manera muy intensa.
Cata 1: Del nivel B, mezclado con carbón y locali-
Nivel C: Gravas y arcillas con escasos vestigios
zado a 3 metros de profundidad, procede un meta-
paleontológicos.
tarsiano de Myotragus que presenta una rotura
Nivel D: Forma la parte terminal de un cono de de-
longitudinal hecha cuando el hueso era fresco. A
r r u b i o ~ ,
se encuentran cantos calizos de nota-
nuestro parecer esta rotura posee características
ble tamañlo. Abundan los restos de microfau-
que inducen a pensar que sea intencionada; en su
na, gasterópodos y M. balearicus. En su tramo
cara interna este mismo ejemplar presenta urias
superior y a 1 metro de profundidad se con-
incisiones muy finas (Fig. 4).
centran partículas de carbón que nos han da-
Igualmente, un fragmento de mandíbula dere-
do una fecha de 4.420 & 320 b. C.
cha con P/4-M/3 presenta una fractura en forma de
Nivel E: Gravas y arcillas con algún canto de me-
media luna, localizada en el borde inferior bajo el
diano tamaño; se encuentran tres finos hori-
M/3; al mismo tiempo se puede observar una inci-
zontes de partículas de carbón (-180, -200 y
sión muy nítida en el borde superior del alveolo
-250 cm.). Aparecen también restos de M. ba-
del incisivo.
learicus en estado muy fragmentario.
Fig. 4. Metatarsiano de Myotragus balearicus con roturas y
estrías efectuadas por probable manipulación humana
(Cova de Canet, Esporles). Procedente de la cata l.
-3 metros.
Cata II: Del horizonte con carbón del nivel B, po-
seemos un cierto número de piedras quemadas,
que varían desde algunas muy próximas a la calci-
nación hasta las que sólo tienen alguna parte
afectada.
De este mismo nivel disponemos de una es-
quirla correspondiente al borde inferior de una
mandíbula de M. balearicus; ésta presenta un'im-
Fig. 3. Estratigrafia de la cata II de los depósitos holoc6nicos
pacto con fractura en forma de media luna (Fig. 5),
de la Cova de Canet (Esporles) efectuada por los autores
de esta nota.

característica atribuida por diferentes autores a in-

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O
-
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fauna de mamíferos de la Cova de Canet (Esporles) y su'cro-
A escasos 15 cm. por debajo del horizonte de
nologían. Endins, 5-6,55-56, Ciutat de Mallorca.
carbón del nivel D, se obtuvo una extremidad pro-
PONS-MOYA, J. i COLL, J. (1984): «Les indústries lítiques dels
ximal de fémur. Se ha detectado en esta pieza un
jaciments a I'aire lliure de la zona de Santanyi (Mallorca)».
impacto semicircular que ha dado origen a una
In the Deya Conference of Prehistory. BAR international
Series, 841-850,7 fig. Oxford.
fractura en espiral. Las fracturas de este tipo están
WALDREN, W. (1972): «Determinación de la edad por medio del
relacionadas normalmente con actividades huma-
C 1 4 ~ .
Bol. Soc. Hist. Nat. Baleares. XVII, 34-50. Ciutat de
nas, no siendo descartable tampoco un origen rela-
Mallorca.
cionado con la acción de mamíferos carnívoros
WALDREN, W. (1982): «Early Prehistoric Settlement in the Ba-
learic Islandsn. Damarc Series, 13, 1-61. Dei&
(MAGUIRE et al. 1980).
WALDREN, W. (1982): ~Radiocarbon
determination in the Balearíc
Islands. Inventory 1962-1981~. Publication Donald Baden-
Powell Quaternary Research Centre, University of Oxford.
Consideraciones
1-36. Oxford.
U n nivel con carbón situado a 3 metros de pro-
fundidad en la Cata I (realizada por KOPPER) posee
una antigüedad de inicios del octavo milenio antes
de Cristo. U n segundo nivel con carbón localizado
en la estratigrafía de la segunda cata a -1 metro,
es encuadrable en el quinto milenio b. C. Estos re-
sultados son, juntamente con los restos óseos y las
piedras quemadas, pruebas de unas de las ocupa-
ciones humanas más antiguas de la isla de Ma-
llorca.
Hay que destacar que el tipo de fracturas que
se observan en algunos restos de Myotragus ba-
learicus pueden ser producidas por carnívoros,
pero este caso también implicaría la intervención
humana, pues es de todos conocido el hecho de
que hasta la llegada de pobladores humanos no se
constata la presencia de mamíferos carnívoros en
nuestra isla.
Esta fecha del octavo milenio antes de Cristo
para el poblamiento inicial de Mallorca, hubiese
sido impensable hace unas décadas. No obstante
descubrimientos como los de la Cova de Muleta y
la balma de Son Matge, con dataciones sobre el
quinto y cuarto milenio antes de Cristo (WAL-
DREN, 1972, 1982a y 1982b) y los más recientes de
industrias en sílex con una tipologia caracterizable
m u y probablemente en épocas anteriores al Neolí-
tico (CARBONELL et al., 1981; PONS-MOYA i COLL
CONESA, 1984) hacen que estas posibilidades
cada día vayan tomando más consistencia.