Los roedores (Mammalia) del pleistoceno inferior de la cueva Victoria: Murcia, Espa�a
ENDINS, n." 9. 1982. Ciutat de Mallorca.
LOS ROEDORES (Mammalia) DEL
PLEISTOCENO INFERIOR DE LA
((CUEVA VICTORIAII (Murcia, España)
por J. AGUST~*
Resumen
En este trabajo se describen los Roedores de tres rellenos kársticos localizados
en la Cueva Victoria, provincia de Murcia. Los tres rellenos tienen una edad similar y
presentan una asociación faunística parecida: Allophaiomys chalinei, Apodemus mys-
tacinus, Castillomys crusafonti ssp., Murinae gen. et sp. indet., Allocricetus bursae aff.
balarucciensis, Eliomys quercinus ssp. Esta asociación es situada en la fase Beftia
(sensu KRETZOI) del Bihariense.
Abstract
In this$aper, the Rodent fauna from three isochronous fissure fillings in the Vic-
toria Cave, near Cartagena (Murcia, España) is described. This fauna comprises the
following elements: Allophaiomys chalinei, Apodemus mystacinus, Castillomys crusa-
fonti ssp., Murinae gen. et sp. indet., Allocricetus bursae aff. balarucciensis, Eliomys
quercinus ssp. This faunal association is though to belong to the Beftia phase (sensu
KRETZOI) in the Biharian stage.
Introducción
El yacimiento kárstico de la Cueva Victoria,
mente, esta brecha aparece en el suelo de la gale-
descubierto en 1977 por J. Pons-Moya, fue objeto,
ría, en forma de grandes bloques desprendidos de
durante los años 1979 y 1980, de intensas excava-
la bóveda. Aun así, subsisten en el techo y en las
ciones, que desembocaron en el descubrimiento
paredes laterales paquetes de brecha in situ no
de la más antigua industria Iítica y ósea conocida
caídos.
hasta entonces de la Península Ibérica, asociada a
Una segunda concentración osífera (Victoria
una fauna de Mamíferos que sobrepasa las 30 es-
lb) se encuentra en los limos pardo-grisáceos que
pecies (CARBONELL, et, al., 1981).
ocupan las galerías freáticas laterales de la sala
La Cueva Victoria forma parte del complejo
de entrada y que correspondería a una fase de se-
kárstico situado en la ladera Sur del cerro de San
dimentación ligeramente posterior a la de la bre-
Ginés de la Jara, a unos 2 kms. de la población de
cha principal. En su mayor parte, la fauna que
El Estrecho. Los trabajos de minería en la zona
compone Victoria lb corresponde a Micromamífe-
han dado lugar a dos entradas artificiales a los
ros. El tercer depósito, Victoria II, se encuentra en
depósitos kársticos, denominadas Victoria I y Vic-
un extremo de la sala principal de la segunda en-
toria II. Dentro de Victoria 1, la mayor parte de Ma-
trada y, aparte escasos restos de microfauna, ha
cromamíferos proceden de la brecha principal,
proporcionado el magnífico cráneo de Canis
denominada Victoria la y formada a raíz de la col-
etruscus MAJOR figurado en PONS, 1981 (pág: 45,
matación total de la galería principal. Actual-
fig. 2).
En este trabajo, se describe la fauna de Roe-
lnstitut de Paleontologia. C/. Escola Industrial, 23. Sabadell
dores de los tres depósitos de la Cueva Victoria.
(Barcelona).
Tanto en su composición faunistica como en la

variabilidad rnorfológica de las distintas especies,
Apodernus rnystacinus (DANFORD &
los tres rellenos kársticos citados (Vic la, Vic lb y
ALSTON, 1877)
Vic II) deben ser considerados sincrónicos, pues
Material medido y descrito: Victoria lb.
no existen entre ellos diferencias apreciables. Ello
Medidas:
queda bien reflejado en la siguiente tabla:
Longitud
Anchura
Victoria
-
rnin.
x
rnáx. rnin.
F rnáx.
N
la
lb
II
Allophaiomys chalinei
X
X
X
Apodemus mystacinus
X
X
X
Eliomys quercinus ssp.
- X
-
Allocricetus bursae aff.
balarucciensis
- - X
Castillomys crusafonti n.ssp.
- X
X
Descripción:
Murinae gen. et sp. indet.
X
-
1/: t 1 circular, separado del t 5, en posición
La mayor parte de material de micromamí-
simétrica al t 3 o ligeramente más retrasa-
feros procede de la Victoria lb. Del resto de la
do. Del t 1 sale un pequeño espolón pos-
fauna, sólo de los Carnívoros existe un estudio
terior en 5 ejemplares. Excepto en 3 casos,
previo (PONS-MOYA y MOYA-SOLA, 1979 y
el t 3 presenta siempre un pequeño ectolo-
PONS-MOYA, op. cit.). Todas las medidas están
fo posterior. En un caso se observa un pe-
expresadas en mm.
queño t 3 bis en la pared antero-labial del
diente. Las cúspides centrales (t 2, t 5, t 8)
aparecen alargadas en sentido antero-pos-
terior. t 7 ovalado, unido al t 8 en la mayor
parte de los casos. En 9 ejemplares, el t 12
Sistemática
presenta la disposición usual en Apode-
mus, permaneciendo unida lingualrnente al
Allophaiornys chalinei ALCALDE, AGUSTI
t 8, pero aislada del t 9. Por el contrario,
y VILLALTA, 1981
en 20 ejemplares el t 9 se fusiona al t 12,
Allophaiomys chalinei, con locotipo en Victo-
formando el conjunto una única cresta que
ria lb, fue descrito en una puk!icación anterior
se une al t 6 (aurrque, en ejemplares muy
(ALCALDE, AGUSTI y VILLALTA, 1981) por lo que
gastados es d i f í ~ i l
diferenciar ambos mor-
la referencia a esta especie será más bien breve.
fotipos). Cuatro raíces.
A. chalinei es una especie de gran talla y mor-
M 2/: t 1 ovalado, más desarrollado que el t 3.
fología muy constante. En el M 1 inferior, el bucle
t 4 en posición más retrasada que el t 6.
anterior está formado por tres triángulos cerrados
El t 12 está ausente o extraordinariamente
y presenta una morfología singular: el T 4 y el T 5
reducido. En la mayoría de los casos, el t 9
son ampliamente confluyentes, en tanto que LRA
está también muy reducido.
4 y BRA 4 están muy próximos y aparecen opues-
M 3/: El diente presenta un aspecto masivo (Fi-
tos entre sí, formando un cuello que en algún
gura l ) , cónico, que recuerda más la mor-
caso casi llega a cerrarse. La cúspide anterior
fología de esta pieza en Apodemus jeanteti
(AC) es, generalmente, corta y ancha. En algún
MICHAUX, que la morfología más usual en
caso se ha observado un mínimo LRA 5.
A. mystacinus. Cúspides muy reducidas,
Un detalle característico en A. chalinei es la
difícilmente reconocibles. t 1, t 5 y t 6 fu-
presencia de molares con diferenciación del es-
sionados, formando un arco muy abierto.
malte de tipo Mimomys, un carácter arcaico que,
- El t 6 presenta un largo ectolofo que se
dentro de Allophaiomys, comparte con A. deuca-
fusiona al lóbulo posterior (conjunto t 7,
Ilon, la especie más primitiva del género. Un
t 8, t 9). Una cresta alta une el t 5 a este
Allophaiomys de talla grande se encuentra tam-
complejo posterior.
bién en el Pleistoceno inferior de Venta Micena
M /1: Cúspide antero-central unida al lóbulo
(Granada; MOYA, AGUST~, GIBERT y PONS,
labial del antero-cónido, a ambos I ó ~ u l o s
1981), aun cuarido en esta última forma, los mola-
o, más raramente, aislada. Antero-cónido
res presentan esmalte de tipo Microtus o bien, in-
unido al grupo protocónido-metac~nido. a
diferenciado. Allopha~omys
chalinei pudiera ser el
través del lóbulo lingual. En dos casos,
descendiente del Allopha~omys de Venta Micena,
anterocónido aislado. Además del c 1 exis-
o bien, entroncar directamente con A. deucalion.
ten', en general, tres pequeñas cúspides

ción entre dos subespecies, una balcánica (A. m.
epimelas) y otra asiática (A. m. mystacinus) ha po-
dido ser confirmada mediante criterios morfológi-
cos dentarios. En efecto, según STORCH (1977) la
subespecie epimelas se caracteriza por presentar
M 1 superiores en los que el t 12 permanece
unido lingualmente al t 8, aislado del t 9 (configu-
ración usual en Apodemus). Por el contrario, A. m.
mystacinus se caracteriza por la alta proporción
de M 1 superiores en los que el t 12 se fusiona al
t 9, ambos formando una única cresta que se une
Figura 1: Apodemus mystacinus DANFORD & ALSTON. M ?
sup. der. Aproximadamente, x 28.
al t 6. Curiosamente, A. mystacinus de Cueva Vic-
toria presenta mayoría de M 1 superiores con
morfotipo mystacinus, frente al morfotipo europeo
labiales muy reducidas (en dos casos, exis-
epimelas. La interpretación de este fenómeno en
te sólo una cúspide labial). Cíngulo pos-
las poblaciones del Pleistoceno de Europa occi-
terior pequeño, de forma ovalada o, más
dental permanece incierta.
raramente, circular (en general, aislado).
Otros caracteres distinguen A. mystacinus de
M /2: Cíngulo antero-labial unido a la pared an-
Cueva Victoria de otras poblaciones pleistocéni-
terior del protocónido por un cíngulo. Cús-
cas de esta especie. Así, por ejemplo, está el
pides cingulares labiales en número varia-
grado de reducción del t 12 en los M 2 superiores
ble (entre 2 y ninguna). Cíngulo posterior
y, sobre todo, del t 9, por lo que algunos molares
aislado.
llegan a presentar morfotipos Paraethomys. Otro
M /3: Un pequeño cíngulo antero-labial puede
dato a destacar es la forma del único M 3 superior
observarse en un caso. En el resto, falta
atribuible a esta especie, caracterizado por el
esta estructura. Lóbulo posterior que se es-
grado de reducción de sus elementos (t 1, t 5 y t 6
trecha en sentido lingual.
fusionados, unión del lóbulo posterior con el t 5 y
el t 6). Esta morfología es mucho más próxima a
Discusión:
los grandes Apodequs del Plioceno (vg., A. aff.
Formas similares en talla y morfología a la es-
jeanteti de Rodas; DE BRUIJN, DAWSON & MEIN,
pecie de Cueva Victoria aparecen en yacimientos
1970) que a las poblaciones de A. mystacinus de
occidentales de edad más o menos parecida (Mas
Europa Oriental. Según PASQUIER (1974), no
Rambault, Bourgade, Vallonet, Bagur-2; LO-
existe relación filogenética entre A. jeanteti y
PEZ, MICHAUX et VILLALTA, 1976). En talla,
A. mystacinus del Pleistoceno inferior-medio eu-
A. mystacinus de Cueva Victoria es comparable al
ropeo. Si esta Última opinión se confirma, habrá
escaso material de Bourgade, superando ligera-
que concluir que un proceso de convergencia
mente los valores observados en Mas Rambault y
evolutiva, afectando sobre todo al M 3, debió es-
Bagur-2. Por el contrario, sus dimensiones son
tablecerse entre los representantes occidentales
algo menores que las del material de Vallonet.
de la segunda especie (A. mystacinus de Cueva
Dada la edad relativa de los yacimientos citados.
Victoria) y los representantes tardíos de la primera
cabe pensar que existe una leve tendencia al au-
(A. aff. jeanteti de Maritsa, Rodas).
mento de talla en los representantes occidentales
de A. mystacinus durante el Pleistoceno inferior y
Castillomys crusafonti ssp.
medio.
Material medido y descrito: Vic lb y Vic 11.
Por otra parte, la especie de Cueva Victoria es
Medidas:
claramente más pequeña que los representantes
de A. mystacinus del Pleistoceno de Europa
Vic lb: M 2/: 1.31 x 1.26
oriental y Oriente Medio (Jerusalem - TCHERNOV,
M /1: 1.73 x 1.06
1968; Varkiza 1 y 2 - VAN DER WEERD, 1973;
M /1: 1.67 x 1.09
Chios y Kalymnos - STORCH, 1975 y 1978). La
M /2: 1.33 x 1.10
menor talla de los representantes occidentales de
A. mystacinus con respecto a los representantes
Vic li: M 11: 1.69 x 1.17
orientales parece una constante en todos los yaci-
M /2: 1.30 x 1.19
mientos pleistocénicos del SW de Europa donde
M /3: 0.95 x 0.91
esta especie aparece.
En la actualidad, A. mystacinus se halla res-
Observaciones:
rringido a las zonas arbustivas sobre suelo rocoso
El M 2 superior referido a esta especie se ca-
de Europa oriental y próximo Oriente. La distin-
racteriza por su elevada estefanodontia. El t 1 no

se encuentra desdoblado como en algunas subes-
tingue por su morfología, en realidad mucho más
pecies mio-pliocénicas. Está unido al t 5 por un
próxima a Apodemus (ausencia de cúspide
espolón posterior. El t 3 está mucho más reducido
antero-labial, forma del protocónido y del metacó-
que el t 1 y también se une a la pared anterior del
nido). Por su talla, podría situarse en el Iímite su-
t 5 mediante un espolón posterior. t 4 y t 6 en po-
perior de variabilidad de algunas poblaciones de
sición más retrasada que el t 5. La cresta que une
Apodemus del Plioceno y Pleistoceno de Europa
t 6 y t 9 es larga y bien desarrollada.
Oriental (A. aff. jeanteti de Maritsa, DE BRUJIN et
En los molares inferiores no aparecen cúspi-
al., op. cit.; A. mystacinus de Kalymnos, KUSS &
des labiales, a excepción del c 1 (este último
STORCH, 1978). La posibilidad de que se trate de
puede faltar en los M 2). Un largo cíngulo labial
un extremo de variabilidad de la propia población
une, en el M 1 inferior, el lóbulo labial del antero-
de A. mystacinus de Cueva Victoria es remota,
cónido con el c 1 (pequeño). El cíngulo posterior
dada la diferencia en talla e hipsodontia. La con-
es triangular, muy reducido, al contrario que en el
secución de una mayor precisión taxonómica de-
M 2, donde es ovalado y está bien desarrollado.
penderá de la obtención de una muestra más nu-
Tanto en el M 1 como en el M 2, la cresta longitu-
merosa.
dinal está presente sin interrupciones. El M 3 infe-
rior carece de cúspide anterolabial.
Por su talla, la especie de Cueva Victoria pa-
rece relacionada con la gran subespecie innomi-
nada presente en otros yacimientos del Plioceno
superior y del Pleistoceno inferior (Córdoba, Val-
deganga III, Mas Rambault, Bagur II, Venta Mi-
cena). Las dimensiones de Castillomys crusafonti
de Cueva Victoria se sitúan en el límite superior
de la muestra de Valdeganga III (MEIN, MOISSE-
NET et TRUC, 1978), entrando dentro de los Iími-
tes de variabilidad de Bagur II (LOPEZ, MICHAUX
Figura 2: Murinae gen. et sp. indet. M 3 inf. der. Aproxima-
et VILLALTA, op. cit.). El material de Venta Micena
damente. x 28.
presenta medidas ligeramente inferiores a las de
Cueva Victoria (MOYA, AGUST~,
GIBERT y PONS,
1981). Dada la probable mayor modernidad de
Cueva Victoria con respecto a las localidades
Allocricetus bursae aff. balarucciensis
mencionadas, éste sería hasta el momento el re-
CHALINE, 1972
gistro más tardío de Castillomys crusafonti, una
Medidas: M 1/: 1.95 x 1.21.
especie de origen miocénico.
Observaciones:
Un único diente, procedente de Victoria II,
pertenece a Allocricetus bursae, especie frecuente
Murinae gen. et sp. indet.
en yacimientos cuaternarios de Europa Occiden-
Medidas: M /3: 1.41 x 1.24.
tal. Su talla es inferior a la de A. b. duranciensis
de Cúllar-Baza y de Atapuerca, situándose en el Ií-
Observaciones:
mite más bajo de la muestra de A. b. duranciensis
Entre el material asignable a la Familia Muri-
de St. Esteve-Janson. En este aspecto, correspon-
dae en Cueva Victoria, destaca la presencia de
dería a una forma intermedia entre esta última su-
una especie de gran talla, representada por un
bespecie y A. b. balarucciensis de Balaruc (des-
Único M 3 inferior (Figura 2). La pieza carece de
graciadamente, de esta última especie se desco-
cúspide antero-lingual y protocónido y rnetacó-
nocen sus límites de variabilidad). El protolófulo
nido se ponen en contacto sólo en su extremo an-
es posterior pero la rama anterior puede obser-
terior, puesto que un profundo valle longitudinal
varse en el fondo del valle. El paracono se sitúa
separa ambas cúspides. El protocónido presenta
muy labialmente, por lo que el dibujo en ~>i,> tí-
un contorno subcuadrangular, en tanto que el me-
pico de la conjunción Protocono-Paracono-Meta-
tacónido es aproximadamente circular.
cono-Hipocono forma, más bien, una ~cH>>
la-
La presencia de un múrido de gran talla en la
deada. Los dos lóbulos del anterocono son redon-
Cueva Victoria representa un fenómeno insospe-
deados y el valle entre ambos es corto. Ambas
chado en el Pleistoceno inferior y medio. Su talla
cúspides no se fusionan anteriormente como ocu-
no alcanza a la de los grandes múridos asiáticos
rre generalmente en Allocricetus bursae. Sin cín-
(Rattus, Arvicanthis, ...), de los que, además se dis-
gulo postero-labial.

LAMINA I
Apodemus rnystacinus.- Fig. 1: M 1 sup. der. Fig. 2: M 1 sup.
Eliornys quercinus ssp.-
Fig. 14: M 3 sup. der:Fig.
15: M 2 su
der. Fig. 3: M 2 sup. izq. Fig. 4: M 1 inf. izq. Fig. 5: M 1 sup.
izq. Fig. 16: M 1 inf. der. Fig. 17: M 1 inf. izq. Fig. 18: M
izq. Fig. 6: M 1 sup. der. Fig. 7: M 1 inf. izq. Fig. 8: M 3 inf.
inf. izq.
der. Fig. 9: M 2 inf. der.
Todas las figuras están representadas aproximadamente a
Allocricetus bursae aff. ba1arucciensis.- Fig. 10: M 1 sup. izq.
19 aumentos. Fotografías al Stereoscan por R. Fontarnau, del
Castillomys crusafonti ssp.-
Fig. 11: M 2 sup. izq. Fig. 12: M 2
S e ~ e i de Microscopia Electrbnica de la Universitat de
inf. der. Fig. 13: M 1 inf. der.
Barcelona.

Elioinys quercinus ssp.
perior (Valdeganga; vid. MElN et al., op. cit.). La
ausencia de mayores elementos de juicio impiden
Material descrito: Victoria lb.
llegar a más precisión en la atribución subespeci-
Medidas:
fica, aunque por el grado de reducción y simplici-
dad de los M 3 inferiores no parece que la forma
Longitud
-
Anchura
de Cueva Victoria sea asimilable a la subespecie
min.
x
máx. min.
Z
máx.
N
E. q. quercinus. Ello pone de manifiesto una vez
1.30
1.31
1.33
1.70
1.79
1.86
4
más que la evolución del género Eliomys ha sido
1.35
1.35
1.36
1.82
1.86
1.90
2
más compleja de lo que hasta hace poco se venía
1.29
1.32
1.40
1.57
1.64
1.77
3
suponiendo.
1.48
1.58
1.69
1.48
1.69
1.83
3
1.43
1.43
1.44
1.66
1.69
1.72
2
1.21
1.32
1.44
1.32
1.38
1.47
7
Conclusiones
Descripción:
La datación de la Cueva Victoria presenta al-
gunas dificultades por cuanto el género Allo-
P 4/:
Anterolofo reducido. Centrolofo anterior
phaiomys -el
elemento zonador más utilizado
siempre presente. Centrolofo posterior
para Pleistoceno inferior y medio- está aquí re-
muy reducido o ausente. Sin posterolofo.
presentado por una nueva especie. Sin embargo,
M 1-2/: Anterolofo fusionado al protocono. Cen-
su asociación con Apodemus mystacinus y Casti-
trolofo anterior bien desarrollado; el pos-
llomys crusafonti permite llegar a una mayor
terior, muy corto, se une al anterior.
aproximación. En efecto, la citada asociación es
M 3/:
Anterolofo unido labial y lingualmente al
sólo conocida de otros dos yacimientos cuaterna-
protolofo. Sin centrolofo anterior. Centro-
rios: Mas Rambault y Bagur-2, ambos situados
lofo posterior presente (en dos casos,
cronológicamente por debajo del nivel de Les Va-
separado del metacono). Excepto en un
lerots. Es probable, por tanto, que Cueva Victoria
caso, posterolofo aislado.
tenga una edad similar a la de estos yacimientos.
M /1:
Sin crestas accesorias. En un caso, cen-
Por la talla de las especies citadas y aceptando
trolófido ausente.
una clina hacia el aumento de dimensiones du-
M /2:
Sin crestas accesoria&. Centrolófido muy
rante el Pleistoceno inferior, Cueva Victoria sería
reducido (2) o ausente (1).
algo más reciente que Bagur-2. En un trabajo an-
M /3:
Muy reducido, de aspecto ovalado. El
terior, se postuló una edad correspondiente al in-
borde anterior del diente forma un án-
terglaciar Gunz-Mindel para la Cueva Victoria
gulo muy abierto con la pared labial. Sin
(CARBONELL et al., 1981). En otro trabajo (AL-
crestas accesorias ni centrolófido. Cús-
CALDE, et al., 1981), indicamos un entronque de
pides linguales (metacónido y entocó-
A. chalinei a partir de A. pitymyoides (en realidad,
nido) muy marcados o formando una mu-
en la actualidad pensamos que el origen de la
ralla continua. El metalófido puede faltar,
nueva especie de Cueva Victoria es mucho más
quedando reducida la corona a anteroló-
anterior, vid. supra). Ambas atribuciones situaban
fido, mesolófido o posterolófido. Un solo
esta localidad dentro de la fase Nagyharsan de
M 3 inferior presenta una estructura me-
KRETZOI. Sin embargo, según las correlaciones
nos reducida, con cúspides linguales y
establecidas en este trabajo (Mas Rambault,
labiales poco marcadas, aunque, como
Bagur-2) Cueva Victoria se situaría todavía dentro
en el resto de casos, sin centrolófido
de la fase Beftia y sería anterior a Le Vallonet
ni crestas accesorias.
(donde falta C. crusafonti y A. mystacinus pre-
senta una talla algo superior). Esta última locali-
Discusión:
dad ha sido datada en unos 900.000 años. De
El lirón de Cueva Victoria se encuadra sin
confirmarse la datación anterior, la industria Iítica
problemas dentro de la especie actual Eliomys
y ósea de Cueva Victoria podría tener una edad
quercinus (LINNE), dada la simplicidad de su es-
próxima al millón de años.
tructura y la ausencia de crestas accesorias en los
molares inferiores. La coexistencia de E. querci-
nus con formas arcaicas tales como Allophaiomys
y Castillomys es un hecho notable, por cuanto és-
tas Últimas suelen ir acompañadas de una especie
más primitiva, E. intermedius FRIANT. Sin em-
bargo, se observa la presencia de poblaciones
próximas a E. quercinus ya desde el Plioceno su-

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