Algunos resultados de las campa�as de 1984 y 1985 en Escuain: Huesca
ENDINS, n.' 12.1988. Ciutai de Mallorcil.
ALGUNOS RESULTADOS DE LAS CAMPAÑAS
DE 1984 Y 1985 EN ESCUAIN (Huesca)
por el Grup Espeleologic EST.
Palma de Mallorca
Resurn
En aquesta nota recollim alguns resultats de les carnpanyes espeleologiques rea-
litzades, els anys 1984 i 1985, en el rnassís dlEscuain (Huesca).
Després d'una breu ressenya de les labors efectuades durant aquestes carnpa-
nyes, es procedeix a la descripció de la cavitat anornenada CV-l i a I'exposició d'algu-
nes consideracions sobre la seva rnorfologia. La topografia de les galeries principals
d'aquest avenc dóna actualment un desnivel1 de -170 rnetres. La possibilitat d'una
eventual connexió amb la C-9 (cavitat rnolt propera, que supera els -700 rnetres de
fondaria) resulta de rnornent limitada.
Abstract
c
In this note we expose some results of the speleological carnpaigns undertaken in
1984 and 1985 in the rnassif of Escuain (Huesca).
After doing a brief outline of the tasks carried out during these carnpaigns, we
give a description of the cavity narned CV-1 and also sorne considerations on its rnor-
phology. The survey of the main galleries of this pothole gives a depth of -170 rne-
tres. The possibility of being connected to the C-9
(a ven/ close cavity, more than -700
metres deep) is by now limited.
Introducción
Durante la primera quincena de agosto de los
de los Aragoneses) de la cavidad conocida como la
años 1984 y 1985 se desarrollaron sendas campa-
C-9; galerías que en aquellos momentos habían
ñas espeleológicas en Escuain (Huesca). Las labo-
sido exploradas hasta una cota aproximada de
res se centraron en la Sierra de las Tucas, más con-
-600 metros, más allá de la base de un gran pozo
cretamente en el sector conocido como las Tres
que supera ligeramente el centenar de metros de
Marías situado, no lejos del Monte Perdido, entre
profundidad.
el Valle de Pineta y las cabeceras de los ríos Vellos
Aparte de las mencionadas actividades en la
y Yaga. En dichas actividades participaron básica-
C-9, también se dedicó especial atención a una ca-
mente espeleó~logos
aragoneses del Centro de Es-
vidad muy cercana a esa importante sima; se trata
peleología de Aragón (1984) y de la Sociedad Ara-
de la CV-1, la cual ya había sido reconocida parcial-
gonesa de Espeleología (1985), así como algunos
mente, el año 1983, por espeleólogos del Centro
miembros del Grup Espeleologic EST de Palma de
de Espeleología de Aragón y del Grupo Espeleoló-
Mallorca.
gico Comando. Esta cavidad fue objeto de diversas
A lo largo de estas breves campañas, además
incursiones que plantearon, a causa de su comple-
de tener la posibilidad de conocer ese espléndido
jidad espacial, la necesidad de proceder a la topo-
sector del Pirineo Aragonés, se exploraron diver-
grafía detallada de sus galerías principales como
sas pequeñas cavidades verticales entre las Tres
paso previo de cara a ulteriores exploraciones. Asi-
Marías y la parte superior del Precipicio de Gurrun-
mismo, la topografía de la CV-1 permitiría valoiar
dué. No obstante, de hecho esas campañas se cen-
la posibilidad de una eventual comunicación con la
traron en la topografía de las Galerías Nuevas (o
C-9.

Dentro del contexto que acabamos de esbozar,
mite descender este pozo evitando en gran medida
hemos creído oportuno recoger en esta nota los re-
la cascada. Ya en el fondo, un nuevo resalte de 5
sultados de los trabajos realizados hasta la fecha
metros precede el inicio de otro meandro activo,
en esta interesante cavidad oscense que es la CV-1.
entrecortado por pequeñas verticales que originan
Se ha considerado conveniente no incluir ningún
diminutas cascadas.
dato sobre las actividades que se efectuaron du-
En las proximidades del punto g de la topogra-
rante esas campañas en la C-9, en razón de los
fía desaparece la circulación hídrica, prosiguiendo
conflictos actualmente existentes en el seno de la
el descenso mediante un Conducto bastante unifor-
espeleología aragonesa; conflictos que afectan en
m e en cuanto a sus dimensiones, el cual presenta
especial manera a la mencionada sima.
una pendiente descendente más o menos constan-
t e cercana a los 30°. Este tramo de la sima se ca-
racteriza por su techo plano, que sigue la misma
tónica descendente del conjunto de la galería.
Al llegar al punto h (cota -138 metros) la cavi-
Situación y descripción
dad adquiere mayores proporciones así como una
mayor horizontalidad. Vuelven a aparecer diversos
La reducida boca de la CV-1 se encuentra a
aportes que se sumen en el suelo de una pequeña
una altitud aproximada de 2.080 metros, en el le-
sala. La continuación se halla constituida por un
cho de una pequeña torrentera tributaria de otra,
meandro, en esta ocasión inactivo, que nos con-
de mayor magnitud, en la que se sitúa la entrada
duce a dos resaltes consecutivos de 5 metros de
de la C-9. La distancia entre ambas bocas es tan
desnivel (punto j). A partir de allí el conducto por el
sólo de 37,80 metros, hallándose la entrada de ta
que circulamos, activo en casi todo su recorrido, va
CV-1 16,5 metros más elevada que la de la C-9;
adoptando una tendencia notablemente horizontal
desde esta cavidad, la CV-1 se localiza en dirección
al tiempo que el techo desciende en altura. La pro-
N2g0W (ver Figura 1). La situación de la sima, que
gresión queda detenida en un tramo de galería
m u y baja de techo, por la que desaparece el caudal
se abre prácticamente en el mismo cauce del ba-
rranco, puede hacer problemático el recorrido de
que nos ha acompañado en esta última porción de
sus galerías iniciales en el caso de fuertes preci-
la sima.
pitaciones.
La cota alcanzada en este punto (k)
es de -170
U n estrecho conducto descendente da acceso
metros; el desarrollo total de los sectores topogra-
a u n conjunto laberíntico de pequeñas salas y gale-
fiados es de algo más de seiscientos metros, en su
rías, de techo bajo. A partir del punto c de la topo-
mayoría correspondientes a estrechos meandros y
grafía, se individualizan claramente dos rarnales
galerías de incómodo recorrido.
-
que describiremos someramente a continuación.
El sector occidental, tras una muy breve gale-
Anotaciones rnorfológicas
ría nos lleva a la cabecera de un pozo de 28 metros
de profundidad. En su fondo, un corto meandro
La morfología de la CV-1 no presenta en su
permite alcanzar una nueva vertical de 29 metros
conjunto aspectos demasiado relevantes.
de desnivel, que nos situará en la cota -88 metros.
La zona laberíntica de acceso carece de toda
En dirección NW la progresión queda detenida en
originalidad morfológica. Aproximadamente desde
una estrecha gatera (punto n de la topografía).
el punto c de la topografía, la morfología de toda la
El ramal oriental es el más importante en lo
cavidad se halla presidida por estrechos meandros
que atañe a sus dimensiones. Comienza con un re-
más o menos activos, entrecortados por algunos
salte de 4 metros al que sigue un estrecho mean-
pequeños resaltes inferiores a la decena de metros
dro activo en el que se integran diversos pequeños
de desnivel.
afluentes. La progresión abandona momentánea-
Es patente el rígido control e
mente el cauce que discurre por la parte inferior
condicionado la excavación de la cavidad que nos
del meandro, a causa de sus exiguas dimensiones;
ocupa, así como la de otras formas subterráneas
una gatera situada a un nivel más alto nos pertimi-
del macizo. Este control estructural queda eviden-
tirá superar este tramo, reincorporándonos a una
ciado en los siguientes aspectos:
galería mas cómoda en la que volvemos a ehcon-
- Entre las cotas -25 y -88 metros, las dos
trar el curso hídrico. Siguiendo esta galería se llega
vías de que consta la CV-1 adoptan la forma de po-
a u n pozo de 8 metros (punto d), que casi sin solu-
zos verticales de hasta 40 metros de profundidad.
ción de continuidad da paso a otra vertical, esta
Esta circunstancia, que afecta a ambos rarnales de
vez de 40 metros de profundidad, por la que se
la sima, tiene una clara causqlidad estructural e in-
precipita el agua que circula por el meandro. Un
cluso litológica. En este sentido sería interesante el
amplio balcón situado hacia el NW (punto e) per-
intento de correlacionar, en cuanto a sus condicio-

Escuain,
Huesca
Topografia : J. DAMIANS . J. GI
NÉS , M. MEDIAVILLA
Agosto 1984-1985
PLANTA

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sector occidental í - 8 8 m.)
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A
Figura 1. Representación esquematizada de la poligonal topo-
gráfica de la CV-1; obsérvese su desarrollo con res-
pecto a la entrada y galerías iniciales de la C-9. Los
puntos más relevantes de la topografía aparecen aquí
setialados con la misma denominación que en el le-
vantamiento de detalle.


cv- 1
Escuain ,
Huesca
A L Z A D O

nantes geológiws, los sectores de desarrollo verti-
Bibliografía
cal presentes en distintos complejos subterráneos
de la zona, tal como los grandes pozos de cavida-
CENTRO DE ESPELEOLOGIA
DE ARAGÓN (1984): «Memoria de la
des como la C-9 (Galerías Nuevas) o la B-15.
Campaña Espeleológica Escuain 84n. 11 páginas. Inddito.
EDITORIAL ALPINA (1977): ~Ordesa,
Vignemale y Monte Perdido.
. - Como ya se ha mencionado en la descrip-
Mapa Topográfico y Guía Cartográfica*. 32 páginas. Granollen.
ción, a partir del punto g de la topografía la sima
XXX (1983): ((Noticiario. Campaña en la Sierra de las Tucas
adquiere una pendiente descendente bastante uni-
(Huesca))). Lapiaz, n.O 12, página 56. Valencia.
forme de alrededor de 30°, que afecta en igual me-
XXX ('1983): ((Actividades de las Federaciones. Federación valen-
ciana. Campañas de Veranon. Anuario 1983 de la Federación
dida a su techo plano. Este mismo rasgo morfoló-
Española de Espeleologia. Página 57. Barcelona.
gico, si bien en pasajes de dimensiones mucho
mayores, se repite en el inicio de las Galerías Nue-
vas de la C-9. En los dos casos la dirección y pen-
diente de ambas galerías es similar (entre 30° y 40'
de inclinación, en dirección aproximada SW), de-
biendo obedecer a análogos accidentes estructura-
les que afectan al macizo.
- La planta de la CV-1 presenta sectores de
sus galerías que discurren prácticamente super-
puestas, las cuales denotan su excavación aprove-
chando idénticas familias de fracturas. Esta cir-
cunstancia es perceptible con claridad en la Figura
1, la cual incluye la representación esquemática de
la poligonal que ha servido de base a las labores
topográficas efectuadas en la cavidad que nos
atañe.
Para finalizar este apartado, conviene referir-
nos a la posibilidad de una unión entre la CV-1 y la
m u y cercana C-9. En el estado actual de las explo-
raciones de la CV-1, resulta evidente que sus gale-
rías se desarrollan en una dirección general SW-
NE, mientras que el meandro inicial de la C-9 se
dirige aproximadamente hacia el Sur (Figura 1).
Resulta ,pues muy problemática, hoy por hoy, la
eventual unión entre ambas cavidades.